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4. Entertainment Management y Animación Turística.

La Animación Turística abarca Programas de actividades que se realizan para ocupar el Tiempo Libre del Cliente, brindándole la posibilidad durante su estancia en la Instalación de satisfacer sus necesidades de distracción y

esparcimiento en los horarios y momentos más apropiados, es decir, durante la mañana, la tarde y la noche. Dentro de las manifestaciones de la Animación Turística existen diferentes tipos de modalidades. Cada una de ellas tiene sus características propias y sus objetivos bien definidos, estas son:

  • Animación Deportiva

  • Animación Socio cultural.

  • Animación Festiva.

  • Animación Artística

  • Animación Infantil.

Es necesario destacar que la Animación Turística se diferencia también, de acuerdo al tipo de Instalación de que se trate y de su ubicación, ya sea en una Zona de Ciudad, Playas y Cayos. Según los sociólogos, las funciones de la animación son: de organización, relacionadora, pedagógica y de investigación. Animación deportiva:

Es la de mayor intensidad física, su horario de realización es el de la mañana y la tarde. Para su programación se deben tener presente los materiales y equipos con que se cuenta, así como las características propias de la instalación. La organización de eventos deportivos se define como un proyecto, es decir,

“un objetivo que los agentes deben llevar a cabo en un contexto específico, en

un plazo determinado y con medios concretos, y que requiere el uso de los

trámites y las herramientas adecuadas (Maders, H.P., Clet, E. 2002)”. Para ello se establecen cuatro etapas cronológicas importantes:

Diseño: En esta etapa se debe innovar para crear una idea directriz y

desarrollar una estrategia de marketing a través de un análisis del público y la competencia. Luego de tener claramente definido la idea del evento, en esta etapa se debe examinar con qué recursos contamos para desarrollar esas ideas, así como evaluar las posibilidades de la entidad para hacerlo. Esta etapa concluye con la creación de un grupo de dirección para el evento deportivo. Preparación: Esta fase se refiere a la organización del evento. Se necesita coordinar varias funciones para que el sistema resulte coherente. Tales funciones son:

  • 1. Función administrativa y financiera.

  • 2. Función legislativa y de seguridad.

  • 3. Función de la comunicación y los medios de comunicación.

  • 4. Función comercial y de patrocinio.

  • 5. Función logística

  • 6. Función deportiva.

En esta fase se determina lo que va a pasar el día “X” y sobre todo cómo va a

desarrollarse. Desarrollo: Por muy minuciosa que haya sido la fase anterior, la incertidumbre cero no existe. Esta etapa requiere de un estado de alerta constante y hay que

respetar

muchas

formalidades

si

se

quiere

afrontar

con

rapidez

los

imponderables. Post Evento: En esta fase se realiza una evaluación financiera, de organización y política, así como un análisis del impacto, la comunicación y la satisfacción de todas las personas presentes. Dicha fase fija las perspectivas de futuro y constituye una herramienta esencial para la continuidad del evento. Veamos todas estas fases integradas en un esquema:

respetar muchas formalidades si se quiere afrontar con rapidez los imponderables. Post Evento: En esta fase

Animación socio cultural:

La Animación socio - cultural tiene como objetivo específico, promover la cultura cubana en general, así como las costumbres y tradiciones de la zona donde se encuentre la instalación. Este tipo de Animación se puede realizar tanto en instalaciones de Ciudad como de Playas y Cayos, ya que se ajusta a las características de cada una de ellas y es de gran importancia, ya que a través de la misma se le da a conocer al cliente los valores de nuestra cultura. En ocasiones solemos confundir conceptos y terminología. Existe gran diferencia entre la gestión cultural y la animación cultural. A continuación aparece una tabla comparativa que lo demuestra:

Fuente: Ventosa, Pérez, Victor J.; (2008); Animación y Gestión Cultural: convergencias y diferencias; en <a href=http://quadernsanimacio.net/ ; nº 7; enero de 2008. Animación Festiva: Son las relacionadas con la celebración de fechas o acontecimientos muy específicos, tanto festividades nacionales como de carácter internacional. Deberá potenciarse las festividades que transmitan la esencia cultural de la nación y aquellas relacionadas con los mercados prominentes de la instalación. Animación artístico - musical: La Animación Artística tiene una gran importancia para las instalaciones de Ciudad, precisamente por existir en estas las condiciones que las propician. En el caso de las instalaciones de Playas y Cayos es usual realizar Fiestas Nocturnas, Noches Temáticas, con Bailes y Animación Variada que permitan al Cliente participar y vincularse más al Grupo. Todas las actividades de Animación se pueden vincular con la gastronomía e incluso con el cliente interno, todo depende del diseño de estas, así como de los objetivos que se persigan. Un elemento muy importante a tener en cuenta para desarrollar este tipo de animación es la contratación de artistas. Para la contratación de brigadas artísticas, grupos musicales, tríos, magos, etc., se deben tener presente tres requerimientos fundamentales: Entre los aspectos más importantes a tener en cuenta, relacionados con la contratación del talento artístico tenemos:  Formas de Pago.  Calidad Artística.  Cumplimiento del horario de trabajo. " id="pdf-obj-2-2" src="pdf-obj-2-2.jpg">

Fuente: Ventosa, Pérez, Victor J.; (2008); Animación y Gestión Cultural: convergencias y diferencias; en http://quadernsanimacio.net/ ; nº 7; enero de 2008.

Animación Festiva:

Son las relacionadas con la celebración de fechas o acontecimientos muy específicos, tanto festividades nacionales como de carácter internacional. Deberá potenciarse las festividades que transmitan la esencia cultural de la nación y aquellas relacionadas con los mercados prominentes de la instalación.

Animación artístico - musical:

La Animación Artística tiene una gran importancia para las instalaciones de Ciudad, precisamente por existir en estas las condiciones que las propician. En el caso de las instalaciones de Playas y Cayos es usual realizar Fiestas Nocturnas, Noches Temáticas, con Bailes y Animación Variada que permitan al Cliente participar y vincularse más al Grupo. Todas las actividades de Animación se pueden vincular con la gastronomía e incluso con el cliente interno, todo depende del diseño de estas, así como de los objetivos que se persigan. Un elemento muy importante a tener en cuenta para desarrollar este tipo de animación es la contratación de artistas. Para la contratación de brigadas artísticas, grupos musicales, tríos, magos, etc., se deben tener presente tres requerimientos fundamentales:

Entre los aspectos más importantes a tener en cuenta, relacionados con la contratación del talento artístico tenemos:

  • Formas de Pago.

  • Calidad Artística.

  • Cumplimiento del horario de trabajo.

  • Transportación.

  • Cumplimiento del Reglamento Interno de Trabajo y Ética de la instalación.

  • Condiciones de vida y trabajo

  • Calidad del Vestuario

Animación Infantil:

Normalmente, cuando hablamos de Animación Turística, ésta se asocia únicamente con las actividades dirigidas a las personas mayores, olvidándonos

de que los niños son también considerados como Clientes en cualquier establecimiento Hotelero, formando parte de un grupo muy importante a tener en cuenta por varias razones:

  • Los niños siempre vienen acompañados por su familia.

  • El niño contento y satisfecho ejerce influencia positiva sobre su familia.

  • Los niños de hoy serán los Clientes mayores del Futuro.

El Animador Infantil tiene dos misiones fundamentales que cumplimentar:

  • Entretener a los más pequeños, mediante un Programa de actividades creado especialmente para estos grupos.

  • Cuidar y proteger a cada uno de ellos.

Actividades que se pueden realizar:

  • Juegos en piscina y playa.

  • Fiestas de disfraces.

  • Taller de Manualidades.

  • Mini Olimpiadas.

  • Excursiones.

  • Búsqueda del tesoro

  • Noche de Talento

La actividad de Animación Turística:

La actividad de Animación Turística estará muy estrechamente vinculada al hombre, es decir, se deberá lograr el contacto directo con el Cliente para conocer sus intereses, costumbres y gustos, lo cual se alcanzará a través del diálogo amistoso contando con la habilidad natural del Animador. Se tratará de lograr el relacionar los Clientes entre sí, dirigiéndolos hacia objetivos comunes de distracción y entretenimiento. De esta manera el Animador se convertirá en uno de los promotores principales de las Ofertas y Servicios que brinda la Instalación. Este trabajo debe estar enfocado hacia dos aspectos fundamentales:

  • Actividades Básicas: Son aquellas que están encaminadas a resaltar los valores de la cultura cubana en general y deberán estar presentes en todas las instalaciones, independientemente de la zona en que se encuentren ubicadas.

  • Actividades Específicas: Se trata de las que se podrán desarrollar y potenciar atendiendo solamente a las características propias de cada instalación.

Al desarrollar las actividades de Animación Turística se deben tener en cuenta:

  • Promoción.

  • Puntualidad.

  • Calidad.

Programa de Animación.

El programa de Animación resulta el documento en el que se refleja de forma organizada y equilibrada las actividades diarias a desarrollar durante un período determinado, no dejará margen a la improvisación, sólo a la creatividad, pero evitará vacíos en los espacios del día o de la noche aprovechables; actúa por tanto de forma rectora en los esfuerzos por brindar un producto en concordancia a las características de la instalación, del polo y del segmento o mercado participante. Para esto resulta indispensable tener en cuenta los aspectos siguientes:

Si se trata de:

  • Clientes individuales.

  • Clientes en grupos.

  • Convencionales.

  • Clientes de recorrido.

  • Familias

  • Clientes de la tercera edad

  • De Eventos.

  • Niños.

Además se deben considerar las posibilidades que puede brindar la infraestructura, así como los medios y accesorios necesarios. Resulta imprescindible que este programa sea conocido por el personal de la instalación y con ello el equipo de animación cuente con el apoyo de los departamentos involucrados directa o indirectamente (A+B, Relaciones Públicas, Recursos Humanos). En su elaboración el equipo de Animación debe tener en cuenta las variantes siguientes:

  • Entorno natural.

  • Entorno social.

  • Segmento de edades que se recibe

  • Tipo de mercado y sus características.

  • Disponibilidad de recursos materiales.

  • Tiempo de estancia de los turistas.

  • Posibilidades de contrataciones de espectáculos o grupos artísticos según el presupuesto.

  • Reconocimiento de cualidades en los trabajadores de la instalación.

Aun cuando se elabore el plan nunca podría ser estático o invariable, sino que sus cambios deberán hacerse en el momento más conveniente y las encuestas a los turistas pueden ser una vía para detectar el momento para hacer los ajustes. No siempre la calidad de un programa de Animación se define por el número de actividades que se realicen, sino de la armonía, consecutividad y selección que se logre y con ello hacer que el turista se descubra a sí mismo y logre satisfacción espiritual. El Programa de Animación constituye el Plan de Trabajo de cada uno de los integrantes del Equipo de Animación y su periodicidad será Semanal ó Quincenal. Para la elaboración de éstos se debe tener presente dos factores fundamentales:

  • Factor Humano: Conocer a que tipo de Cliente va dirigido, Infantil, Jóvenes, tercera edad, Especial, la cantidad de Animadores con que se cuenta y las posibilidades de talento dentro de los trabajadores de la Instalación.

  • Factor Material: Conocer los Medios materiales y Equipos que se tienen, las condiciones y características de la Instalación (Interior y Exterior), la Zona ó Polo que rodea a la misma y el Presupuesto con que se cuenta.

Aspectos básicos para la elaboración de los Programas:

  • Para la elaboración de los Programas debe existir equilibrio entre las diferentes actividades que se brindan, de manera que su variedad permita al Cliente la elección.

  • Deben existir Programas Emergentes de Actividades para dar solución a cualquier imprevisto.

  • Los Programas deben ser flexibles.

  • Las actividades pueden individualizarse, atendiendo al grado de especialización de cada Animador.

  • Debe existir balance entre las actividades de participación activa y pasiva de los Clientes.

Programa emergente de actividades:

No siempre las actividades programadas se pueden realizar, sus causas pueden ser varias:

  • Mal Tiempo

  • Problemas de transporte

  • Problemas eléctricos

  • Etc.

Por tal motivo se debe tener previsto un grupo de actividades de poca complejidad, así como los posibles lugares de realización de las mismas. Los cambios originados en la Programación por estas causas deben ser de conocimiento inmediato de los Clientes, así como ofrecerles una explicación de las causas que la originaron. El Programa de Animación está dirigido al Cliente, por lo que tiene y debe cumplir dos objetivos fundamentales: Satisfacer las expectativas de los Clientes y dar al Cliente la opción de escoger como ocupar su Tiempo.

Las actividades nocturnas:

Realizar actividades de animación en las noches es menos complejo que durante el resto del día, todos son adultos, se logra reunir más personas ya que son menos los que trabajan durante la noche y la gran mayoría del público está dispuesto a divertirse. Por tanto, el equipo de animación puede realizar actividades tanto con la participación activa y directa del cliente donde es él el protagonista, como con su participación pasiva e indirecta donde sería solamente espectador. El horario y tipo de actividad de los Programas está directamente relacionada con la composición y características de los grupos de clientes que se reciban en cada Instalación. Ficha técnica y guión. La Ficha Técnica constituye el documento que recoge toda la información requerida de cada una de las actividades del Programa de Animación, y deberá tener en cuenta todos los aspectos que a continuación relacionamos:

Para la preparación de cualquier tipo de actividad de Animación es necesario tener presente una Guía ó modelo que sirva de referencia para la confección de la misma. Para la elaboración de dicha guía debemos de dar respuesta a una serie de preguntas como por ejemplo:

1.- ¿Qué se va a hacer? 2.- ¿Hacia quien va dirigido? 3.- ¿Dónde se va a hacer? 4.- ¿Cuándo se va a hacer? 5.- ¿Quién ó quienes lo van a hacer? 6.- ¿Cómo se va a hacer? Luego, para ganar en organización debemos apoyarnos en una ficha técnica de la actividad que se va a desarrollar, con el objetivo de que todo el equipo conozca los detalles de la actividad y sirva de base para realizarla en otra ocasión. A continuación se propone un esquema modelo a tener en cuenta para la elaboración de una ficha técnica:

Esquema de Ficha Técnica:

  • Nombre de la actividad fundamental: para la Propaganda y Publicidad.

  • Área de realización: si es dentro fuera de la Instalación.

  • Publicidad: cartelismo en distintos lugares de la Instalación.

  • Promoción: en las diferentes actividades, sketch publicitario.

  • Contactos con otros Departamentos: Según el tipo de actividad debemos tener presente cuales Departamentos de la Instalación estarán implicados y responsabilizados con las actividades de Animación, estos son :

    • Mantenimiento

    • A + B

    • Economía

    • Relaciones Públicas

  • Decoración: cada actividad requiere de una decoración que la caracterice.

  • Vestuario: según el tipo de actividad a realizar, veremos si ésta requiere de un vestuario especial ó no.

  • Soporte Musical: la música debe estar acorde con la actividad y sus características.

  • Listado de Materiales: una vez que se conoce de la actividad que se va a realizar y como la hemos concebido, se elabora el listado de materiales que se necesitan.

  • Guión: Desarrollo de la actividad, en este punto se elabora el guión de la actividad de principio a fin, y en el mismo se plasma el orden lógico de lo que va a suceder y se distribuyen las tareas dentro del equipo así como el posible tiempo de duración de la misma.

La Animación debe ser algo vivo y continuamente mejorable, por lo que el Animador deberá acometer algunas tareas que aseguren el éxito continúo de su trabajo y para ello consultará las encuestas dirigidas a los clientes con el objetivo de conocer sus intereses y poder cambiar ó completar sus actividades de acuerdo a la preferencia de los mismos. Se aconseja además, preparar un listado con las actividades que se puedan realizar en la Instalación, clasificándolas por técnicas que se ajusten a los

horarios matutinos, diurnos y nocturnos. Esta será la base para la elaboración del Programa. La aprobación del Programa se someterá a la aprobación del Director General de la instalación ó del Directivo que éste designe, una vez aprobado se entregará a los departamentos afectados en la ejecución del mismo y se procederá a elaborar su Promoción. Además, se debe garantizar, si fuese necesario, la Contratación de factores externos para la realización de las actividades. Veamos los lineamientos generales de contenido de un proyecto de animación turística.

Contenido del proyecto operativo de animación turística

Nombre de la instalación Localización

Análisis de la animación dentro de la instalación.

o

o

o

o

o

Valoración de los recursos de la instalación y del entorno

Identificación de potencialidades para la animación

Identificación de las potencialidades de los recursos humanos dentro de

la instalación. Selección de las potencialidades de los recursos del patrimonio con el

interés de integrarlas en la animación de la instalación. Explotación de los recursos que identifican a la instalación.

Definición de los objetivos para el desarrollo de la animación en la

Características generales sobre el contenido del proyecto pedagógico.

instalación. Definición de la clientela y sus segmentos por edades.

Estructuración de las actividades de animación por programas basados en

los segmentos de la clientela. Evaluación de las necesidades materiales y de equipamiento con respecto a

los programas de actividades de animación.

Evaluación de las necesidades sobre número óptimo de los animadores para

el desarrollo del proyecto y la definición de sus funciones específicas. Análisis costo-beneficio global del proyecto.

TEMA 9.3. LOS PROGRAMAS DE ANIMACIÓN TURÍSTICA

Programas de animación turística

6.1. Definición de programas de animación turística

Se entiende por programa de animación turística la serie de actividades que el departamento de animación prevé ofertar a los residentes del establecimiento turístico durante su tiempo de vacaciones. Esta relación de actividades se da a conocer a los residentes del establecimiento de una forma estructurada y organizada por días y horas, normalmente en ruedas de una semana de duración. Es el resultado de un estudio previo, por lo que es absolutamente imprescindible confeccionar el proceso mencionado antes de realizar la primera

actividad. Este análisis, y su posterior diagnóstico, pueden llegar a ser procesos largos en función del tipo de establecimiento en el que se vaya a trabajar. En empresas de grandes dimensiones, se espera una mayor complejidad de realización y, por tanto, es seguro que implicará una mayor necesidad de tiempo para confeccionar el plan de trabajo. El programa es una de las partes que se integran en un documento mucho más amplio denominado proyecto de animación turística, en el cual, además de esta relación de actividades previstas, cabe destacar otros elementos, como por ejemplo un sistema de control de actividades y un sistema de evaluación de las mismas, de los cuales se hablará más adelante. La forma más utilizada y más simple de un programa de animación es un cuadrante donde en la parte superior se suelen colocar los días de la semana, normalmente de lunes a domingo, y en la parte izquierda, empezando por del cuadrante superior se sitúan las horas del día en orden descendente. Las horas situadas a la izquierda del cuadrante indican el inicio de la actividad. No se aconseja indicar la hora de finalización, ya que, por una parte, se considera que es una información de orden interno, es decir, exclusiva del departamento, y por otra para evitar que una vez iniciada la actividad el animador pueda no admitir a más participantes activos, sobre todo en el caso de actividades que requieren una especial complejidad de organización, o de distribución de material. No se quiere decir con esto que el animador tenga que ser intransigente, al contrario, siempre ha de mostrar flexibilidad; la razón de no poner la hora de finalización responde a cuestiones de ritmo y de logística. Lo que sí se tiene que evitar a toda costa es el reiniciar continuamente una actividad para acoger un nuevo participante, ya que hay actividades que no lo permiten, y ni que decir tiene que siempre que se pueda incorporar una persona se hará, por supuesto. La estructuración del esquema es tan simple que permite ser leído y comprendido por la totalidad de los destinatarios. Para facilitar su comprensión el animador tendrá que traducir algunas palabras en los idiomas que correspondan a las nacionalidades de los residentes del establecimiento. Estas palabras son los días de la semana y las actividades que comprenda. El hecho de que se plantee como una rueda cíclica no quiere decir que se hagan siempre las mismas cosas, en ese caso la monotonía puede ser el "principio del fin", puesto que representa el principal enemigo del animador. El aspecto cíclico se da, pero no será necesario que las actividades se repitan. Se pueden programar, por ejemplo, unos juegos de mesa cada lunes a las 16.30, y no repetir ninguno en toda la temporada, esto muestra la importancia que tiene la terminología que se utilice para definir las actividades del programa, es decir, que el nombre que se dé a las actividades ha de tener una amplitud considerable,

con el objetivo de dejar un amplio margen de acción al animador, y poder así variar cada semana de actividad sin necesidad de repetir ninguna de ellas.

FIGURA 6.1. Plantilla para un cuadrante de programa de animación turística.

Continuando con la definición, y para centrar aún más la idea y el concepto de programa, se citan seis características que definen perfectamente lo que es y cómo ha de ser ese programa en el ámbito turístico (figura 6.2):

1.

Tiene que ser equilibrado, en cuanto a ritmo y actividades se refiere, esto es, que

contemple una gran variedad de actividades, evitando que sean todas lúdicas, o culturales o deportivas, sino que contenga alguna de los tres grupos, para que cada persona pueda encontrar en un momento u otro una actividad que le motive y que le apetezca realizar porque se adapta a sus posibilidades y a sus expectativas. El equilibrio también se refiere a edades, por lo que si hay personas mayores o niños, se tienen que programar algunas actividades dirigidas a ellos y que fuesen diferentes a las de otros colectivos, en caso necesario.

2.

Ha de ser variado, puesto que el público al que va dirigido también lo es. Por tanto

el animador tendrá que prever la adecuación de las actividades a las tipologías que frecuentan el establecimiento, teniendo en cuenta además que habrá personas a las que les interesen más los deportes que a otras, mientras que a otras les

resultarán más atractivas las culturales, etc.

3.

Se tendrá que extender a lo largo de toda la jornada. En ningún caso se podrá

hablar de programa de animación si la oferta se basa en un par de actividades diarias. En

la definición ya se habló de la necesidad de la continuidad para la consecución de los objetivos; por tanto, si no se programan actividades para la mañana, para la tarde y para la noche, difícilmente se podrá hablar de proyecto de animación turística.

4.

Debe ser sugerente, es decir, que motive por sí mismo. Las actividades han de ser

lo más adecuadas posible a los turistas residentes, por lo que es el momento de volver a subrayar la importancia que tiene el conocer las pautas de comportamiento frente a las propuestas, y su capacidad de reacción frente a ellas, con objeto de pre~ ver unas actividades que realmente sean seductoras, que escapen al máximo del estereotipo.

 

1) Equilibrado

2) Variado

3) Extenso

4) Sugerente

5) Flexible

6) Respetuoso

FIGURA 6.2. Características definitorias de los programas de animación turística.

5.

No puede ser rígido, aunque ya haya sido aprobado de forma oficial y definitiva

por los responsables superiores de la empresa. Una vez que se ha puesto en marcha un programa, se tendrá que revisar si cumple los objetivos fijados y en qué grado se están consiguiendo; en caso de que una actividad o varias no los cumplieran se tendrían que revisar, analizarlas profundamente para detectar el margen de

error que hay, rectificarlas o, si fuese necesario, sustituirlas por otras que puedan conseguir un mejor resultado; por tanto, la flexibilidad en la animación turística ha de estar presente hasta el punto de "retocar" las propuestas.

6. Tiene que ser respetuoso. Ante todo, no sólo el programa de animación, sino también los animadores, han de respetar la libertad de decisión de los destinatarios, nunca se obligará a nadie a realizar una actividad que no ha decidido con total libertad. La obligación del animador es motivar, y en ningún caso obligar.

Además de las seis características que ha de cumplir todo programa de animación turística, se aconseja que también tenga algunos elementos de reserva. El objetivo de estos elementos de reserva es el de poder solucionar posibles imprevistos de última hora, sean éstos por cuestiones meteorológicas, logísticas o de cualquier otro tipo. Como ejemplos pueden servir el tener preparado un quizz musical que sea asequible a cualquier tipo de público, un espectáculo sorpresa en el que actúen los animadores, una elección simple, una conferencia sobre la cultura local o, incluso, hasta una película. La cantidad, la calidad y la complejidad de los elementos de reserva vendrá dada, generalmente, por la magnitud del establecimiento, por la política empresarial que se aplique en él, y como consecuencia de ella, por el presupuesto que se le haya otorgado al departamento de animación.

6.1.1. Tipos de programas

La tipología de programas en animación turística presenta la misma problemática a la que ya se hizo referencia en el capítulo en anterior cuando se habló de las actividades. Son múltiples las definiciones tipológicas que se pueden dar; así, es frecuente el tener noticias u oír hablar de diversos tipos de programas como, por ejemplo, programas de animación cultural, de animación deportiva, de animación de tercera edad, de animación de cruceros, o de animación de montaña. Los criterios para adjudicar esta terminología tipográfica pueden ser bastante variados, sin embargo, los que se proponen aquí van a ser cinco, que serán los que servirán de base para nuestra división, tal y como se muestra en el esquema de la figura 6.3.

El primer criterio, que da origen al primer grupo, se fundamenta en los contenidos de las actividades que incluyen los programas, el segundo se basa en el tipo de establecimiento de alojamiento en el que se aplique el programa, el tercero en la localización, es decir, en la situación geográfica concreta en donde esté situada la empresa, el cuarto

dependerá-

de los destinatarios de las actividades y, por último, el quinto se basa en la capacidad

máxima de acogida del establecimiento. De las cinco tipologías, las cuatro primeras son las utilizadas de forma más habitual,

sin embargo la que se puede considerar más efectiva, desde el punto de vista del animador turístico, es la última, ya que incluiría a las demás. Es la tipología por capacidad por la que se apuesta en esta obra; ya que presenta una división bastante más funcional y efectiva que las demás, siempre desde el punto de vista del profesional de la animación, puesto que es la que más puede ayudar a estructurar y a organizar el trabajo.

  • 1. Por contenidos

sin embargo la que se puede considerar más efectiva, desde el punto de vista del animador
2. Según empresa d) Hotel e) Camping f) Balneario
2. Según empresa
d)
Hotel
e)
Camping
f)
Balneario

3 Localización

sin embargo la que se puede considerar más efectiva, desde el punto de vista del animador
  • 4. Destinatarios

sin embargo la que se puede considerar más efectiva, desde el punto de vista del animador
  • 5. Capacidad

sin embargo la que se puede considerar más efectiva, desde el punto de vista del animador

FIGURA 6.3. Tipologías de programas de animación turística.

La de capacidad es la división tipológica que aquí se propone, y que se basa en la magnitud de las empresas y en su capacidad de alojamiento. La razón de este planteamiento no es otra que la derivada de un punto de vista funcional en el momento de programar. Para un animador turístico, el primer determinante será justamente la capacidad de acogida de que disponga un establecimiento turístico en concreto, y de ello dependerá que se decida a crear un solo programa variado, o por el contrario se decante por planificar varios programas paralelos y con contenidos bien diversificados. Para una mejor comprensión del esquema, se comenta a continuación cada uno de los grupos tipológicos y se profundiza en cada una de las definiciones de los tipos.

  • 1. Por contenidos. Según el tipo de actividades que configuren el programa, éste podrá

ser cultural, lúdico o de entretenimiento, o deportivo. Esta tipología de programa es más bien propia de un macro espacio, donde generalmente se oferta otro tipo de actividades en paralelo; de hecho, pocos son los establecimientos que proponen un solo tipo de actividades si lo que ofertan es un único programa, lo habitual

en estos casos es que sea variado y, en casos remotos, más o menos excepcionales, algún establecimiento puede llegar a ofertar un programa monotemático, normalmente cuando su producto general también lo sea.

  • 2. Según la empresa. Además de las cinco tipologías de establecimientos que se

apuntan, se podría añadir alguna más, aunque sería poco utilizada por profesionales de la animación turística, razón por la que se ha optado por obviarlas.

  • 3. Según la localización del establecimiento. Se refiere al medio geográfico en el que

se encuentra el establecimiento. En este caso, las opciones son más reducidas y bastante más claras, señalando la diferencia entre el medio rural y el medio de montaña, donde el rural incluye los establecimientos que no se dedican a explotar los recursos que ofrecen las montañas, sino que sus objetivos serían más amplios, y su enclave desvinculado de ellas.

  • 4. Con base en los destinatarios. Las cuatro diferenciaciones son las más corrientes

en la animación turística. En caso de tratarse de otros tipos de animación, es posible que se pudiera ampliar la tipología en este grupo, pero ya se hizo referencia en el capítulo 2 al porqué no se contempla aquí una mayor amplitud de colectivos. Así que la distinción se basa en las franjas de edades, teniendo como resultado los programas infantiles, los juniors o de adolescentes, los de adultos, y los seniors o de tercera edad. Puede darse que, en algunos establecimientos, a estas divisiones se le apliquen subdivisiones, como en el caso de los programas infantiles de determinadas empresas, que pueden llegar a estar segmentados en dos, tres o cuatro franjas de edades, y cada una de ellas con sus correspondientes programas de actividades. El resultado es una mayor adecuación a los colectivos con los que se trabaja.

  • 5. Por la capacidad. Se propuso más arriba que es la segmentación que más interesa

al animador. Se contemplan dos posibilidades: una es el programa simple, es decir, que se trata de una rueda semanal de actividades, y los programas paralelos, propios de establecimientos de grandes dimensiones, con muchas instalaciones y un gran número de residentes. Tratándose de una empresa pequeña o mediana-pequeña, con toda seguridad la propuesta consistirá en un único programa, es el programa simple, donde las actividades tendrán que ser lo más variadas posible y, evidentemente, también lo más extensas posible (en cuanto al número de actividades se refiere), siempre den- tro de un margen aceptable que no sobrecargue al equipo humano del departamento. En el supuesto de que se trate de un establecimiento de magnitudes considerables, con mucha más capacidad de alojamiento, y del que, lógicamente, se espera que cuente con más instalaciones de infraestructura, el animador podrá empezar a pensar en programas paralelos. El ejemplo más usual, y el primero que aparece en la programación paralela es el mini club, que es el programa de actividades dirigidas exclusivamente a niños, y en el que se atienden exclusivamente las necesidades de los más pequeños, dejando así un mayor margen de libertad para que los adultos (que con mucha frecuencia son los padres de los niños que participan en las actividades del mini club) puedan dedicarse a realizar cualquier otro tipo de actividades sin necesidad de estar pendientes de los niños.

6.1.2. El día de cambio como articulador del programa

Se considera que el programa base para edificar una metodología correcta es uno del tipo de los simples, razón por la cual se afrontará ésta, obviando el paralelo, ya que consiste

en crear varias simples que sean aplicables simultáneamente. Uno de los conceptos clave para iniciar el proceso de creación de un programa es el

día de

cambio.

.

El día de cambio se identifica como el día de la semana que más turistas entran y salen en un establecimiento turístico de alojamiento. Sin embargo, este concepto constituye para el animador turístico el eje que articula y vertebra el programa de actividades; por tanto, una vez confeccionada ya la parrilla de los días y las obras (figura 6.1), y listos para empezar a distribuir las actividades, se hará imprescindible decidir y marcar cuál va a ser el punto inicial del programa o, lo que es lo mismo, el día de cambio. En principio, en un establecimiento turístico, todos los días son días de cambio, puesto que entran y salen turistas cada día, pero aun así se puede detectar que hay días en los que esas entradas y salidas son mayores. Es posible que, un establecimiento turístico que se nutra de clientes que le proporcionan aisladamente las agencias de viaje, el resultado será que los turistas acudan al establecimiento por medios propios; entonces será más difícil determinar un día de cambio concreto, pero este caso no es el más frecuente, lo que se da con más frecuencia es que las agencias de viajes mayoristas incluyan el transporte en el paquete turístico que han puesto a la venta, entonces, y con toda seguridad, ese hecho se va a traducir en un gran día de cambio semanal. Si el touroperador es extranjero prácticamente se puede dar esta situación como un hecho; con toda seguridad la llegada al destino se hará a través de un vuelo chárter, o con flotas de autocares (caso muy frecuente en toda la costa norte del territorio nacional español). Pero también, y cada vez con más frecuencia, los touroperadores españoles están aplicando el sistema de vuelos chárter para el traslado de sus clientes a los destinos, cambiando así la tendencia que existía hasta el momento, y dando lugar también a días de cambio de turistas nacionales. Estas agencias mayoristas intentarán explotar al máximo sus recursos, por lo que es de esperar que el avión, o el autocar que lleva a los pasajeros hasta su destino, vuelva a la ciudad de origen con los turistas que ya han acabado sus vacaciones, optimizando así al máximo los medios del transporte. Traduciendo esta maniobra en hechos se tendrá como resultado el día de cambio en todos los establecimientos donde se alojen, o se hayan alojado (dependiendo de si entran o salen) durante sus vacaciones.

Para el establecimiento turístico, el día de cambio va a ser una jornada de mucho tránsito de personas; por ello se ha de tener en cuenta que los turistas que se van de regreso a

sus hogares, y que dejan las habitaciones a las diez de la mañana (en el caso de un hotel), se unen al grupo de los recién llegados, pudiendo llegar a coincidir durante horas en el establecimiento, sin tener a su disposición una habitación, ni los que salen, puesto que las han de dejar libres como máximo a las diez, ni los que llegan porque tienen que esperar, en el caso de haber llegado antes de las diez, a que se limpien y se preparen para ser ocupadas. Éstos son hechos muy frecuentes en establecimientos turísticos vacacionales, creándose con frecuencia auténticas masas de personas deambulando y haciendo tiempo por el establecimiento. Ésta podría ser la escena del día de cambio en un establecimiento vacacional turístico de alojamiento. Puede ocurrir también que se detecten dos grandes días de cambio en el mismo establecimiento, no es raro, y se da cuando dos de los más grandes mayoristas que operan con la empresa tengan establecidos días diferentes para la llegada de sus clientes. En este caso, se tendrá que elegir cuál de los dos días se va a declarar como día "oficial" de cambio, ya que, según se verá más adelante, resulta complicado articular un programa simple basándose en dos días de cambio. Una vez decidido cuál será el día de cambio se pasará a marcarlo en el cuadrante de actividades que se ha preparado. Supuestamente se ha decidido que el día de cambio va a ser el miércoles, en el cuadrante, y a modo de borrador, se fijarán los días de la semana del 1 a17, empezando por el miércoles, que se marcará como el día 1, como se ha hecho en la figura 6.4.Una de las normas básicas que se propone para todo el equipo de animadores turísticos es no tomar el día 1 como día de fiesta, es decir, como día libre. Se trata de un día de máxima importancia para las relaciones humanas que se pretenden crear con las nuevas llegadas, pero también lo es para las relaciones que se han creado con las personas que se van, a las que ni a nivel personal ni a nivel profesional se puede abandonar el último día; será imprescindible que alguno de los animadores esté presente en el momento de la llegada, de la misma manera que tendrá que estarlo para despedir a los que regresen a casa. Aplicando los mismos criterios éticos y profesionales, y siendo igualmente coherentes con estos razonamientos, tampoco será posible plantearse como días festivos para ningún miembro del staff del departamento de animación el día 7 ni tampoco el día 2, es decir, ni antes ni después del día de cambio. Los días ideales para distribuir las fiestas semanales se fijarán desde el día 3 hasta el 6, ambos incluidos. Otra de las razones por las que es importante el día de cambio reside en las actividades nocturnas, que constituyen el primer paso para la creación del programa. Resulta más

fácil y coherente empezar a colocar las actividades a partir de las noches; así, la primera, noche 1, tendrá que cumplir un doble objetivo de dar la bienvenida a los recién llegados y presentar la dinámica creada en el establecimiento, a partir de la participación de los residentes que ya hace algunos días que se encuentran en el establecimiento. Es una noche para fomentar la comunicación entre los dos grupos, la noche de la bienvenida, aunque será una bienvenida discreta, en la cual el contenido y las acciones previstas han de llevar a la creación de un ambiente relajado que minimice al máximo las tensiones propias del recién llegado.

6.1.3. Las franjas horarias

Las franjas horarias en un programa de animación simple son tres básicamente (figura 6.5); la primera de ellas es la franja de las actividades realizadas desde el inicio del día hasta la parada para el almuerzo. Esta franja de mañana se inicia entre las nueve y las diez, dependiendo del tipo de establecimiento en el que se aplique el programa. Si el establecimiento ofrece el desayuno dentro de la pensión alimenticia, entonces la primera actividad tendrá que coincidir con el final del horario del restaurante; es decir, que si el establecimiento sirve desayunos de ocho a diez de la mañana, el inicio de la primera actividad tendría que fijarse para las diez, con el objetivo de que esté al alcance de cualquier persona sin necesidad de que realice un esfuerzo extra, ni reduzca horas de sueño; además, así se contribuye a que el horario del restaurante sea más fluido y no se alargue innecesariamente. Hay establecimientos turísticos que no incluyen pensiones alimenticias; el ejemplo más claro lo constituyen los campings; en este caso son los mismos residentes los que, generalmente, se preocupan y se preparan su desayuno; además, la vida activa de los turistas suele empezar bastante más temprano que en el resto de empresas; en consecuencia, la hora de inicio de las actividades del programa también tendría que ser diferente, y en lugar de las diez se puede programar desde las nueve de la mañana o antes. La segunda franja es la que comprende las actividades que van desde la primera hora de la tarde, inmediatamente después del almuerzo, hasta la entrada al restaurante para la cena. De nuevo, el tipo de establecimiento será determinante para marcar la hora de inicio y la hora de finalización de esta segunda franja; si se trata de una empresa que ofrece pensión alimenticia a sus clientes, la primera actividad de la tarde tendría que coincidir con el final del último turno de almuerzos en el restaurante, normalmente sobre las tres de la tarde, mientras que la última será la que acabe poco antes de que el restaurante vuelva a abrir para ofrecer el servicio de cena a sus clientes. La tercera franja es la que irá desde el final del primer turno de la cena hasta el final de la noche, en que la hora máxima para acabar las actividades puede oscilar entre las 24.00 y las 00.30 en un establecimiento de alojamiento hotelero, y entre las 23.30 y las 24.00 en algún tipo de empresa del grupo de los extrahoteleros. En la mayoría de los establecimientos hoteleros, en esta última franja de actividades se pueden distinguir dos partes, , una es la que va desde el final del primer turno del restaurante (que se puede calcular alrededor de las nueve de la noche), hasta el inicio

del espectáculo, de la fiesta o de las actuaciones previstas. Este primer espacio de tiempo el animador lo puede rellenar con música de ambiente, o de baile si lo prefiere. No se puede perder de vista el auténtico objetivo de esta primera parte, que es retener y entretener a los residentes que ya han salido del restaurante mientras cena el segundo grupo. Esto quiere decir que la segunda parte de esta franja solamente se puede iniciar una vez que el último grupo haya acabado de cenar, que normalmente es sobre las diez de la noche; ésta es la hora que se considera óptima para iniciar la actividad estrella programada. Como consecuencia, en algunos programas podemos encontrar que se han planificado dos actividades de noche, una de retención y otra de acción, aunque todos sabrán que la segunda actividad es el "plato fuerte" de la noche. A excepción de la última franja, en otras dos, la cantidad de actividades vendrá determinado por el número de animadores que configuren el departamento, por las instalaciones de que disponga el establecimiento, y sobre todo por la calidad que a este servicio quiera concederle la dirección de la empresa.

6.1.4. Las actividades paralelas

Las actividades paralelas aparecen en un programa de animación cuando se programan dos actividades simultáneas a la misma hora. Esta situación se puede dar también en programas simples, y no es exclusivo de los programas paralelos, donde, como su nombre indica, se programan varias actividades a la vez. Se habla de actividades paralelas

cuando en un programa simple se ofrezcan a la misma hora dos actividades de contenidos y objetivos

diferentes, en espacios

distintos.

.

Una de las condiciones que tienen que cumplir las actividades paralelas es que no vayan dirigidas al mismo colectivo; en ese caso serían incompatibles, ya que se considera que una sería competencia de la otra. Se programan para diversificar la oferta y se dirigen a colectivos diferentes. No tendría sentido, por ejemplo, proponer dos actividades simultáneas y que fuesen dirigidas las dos al público infantil; lo lógico sería que una de ellas se ofreciera a los niños, mientras que la otra se organizase, por ejemplo, para adultos.

Así pues, con el fin de diversificar se puede programar una actividad cultural a la vez (mismo día y a la misma hora) que una actividad deportiva. También se pueden utilizar para dar una opción de elección alternativa desde un mismo grupo de actividades:

se podría ofertar un curso de iniciación al tenis, y paralelamente un torneo de tenis, ya que los colectivos de destinatarios a los que van dirigidas son absolutamente antagónicos; principiantes y experimentados. A un principiante jamás se le ocurriría apuntarse a un torneo, de la misma forma que una persona que domine el deporte difícilmente ser plantearía la posibilidad de realizar un curso de iniciación.

La forma de reflejar las actividades paralelas en el cuadrante del programa, tal y como se recoge en la figura 6.6, será dividiendo en dos mitades el recuadro correspondiente al día y a la hora previstos para su realización, 10 cual se puede hacer con una línea diagonal (también horizontal en medio del espacio) que vaya desde el vértice superior derecho hasta el vértice inferior izquierdo, anotando en los dos espacios resultantes cada una de las actividades propuestas.

Si realizando el análisis previo de los factores determinantes en un establecimiento turístico se llegara a la conclusión de que un programa simple admitiera muchas actividades paralelas, el animador se podría llegar a plantear que, en lugar de un programa simple y cargado de actividades, se confeccionasen dos programas paralelos, que dependiendo de las características y la tipología de los residentes, podrían ser, por una parte, un programa de actividades para niños y, por la otra, un programa de actividades para adultos; éste es el ejemplo más claro del inicio de la programación en paralelo, aunque pueden darse casos en los que en las previsiones de ocupación del establecimiento no figure un contingente suficientemente significativo de público infantil como para confeccionar un programa paralelo, la opción podría ser uno basado en actividades deportivas, dejando así vía libre para que el segundo programa se organice sobre la base de actividades genéricas que incluyan también algunas para niños.

6.1.5. El objetivo estratégico de las actividades

En todo programa de animación turística cada una de las actividades que se colocan han de responder a un objetivo en concreto, tanto es así que la forma definitiva que tenga el programa no podrá ser nunca considerada aleatoria, ya que ha de ser siempre el resultado de una estrategia minuciosamente pensada y organizada. Al definir el concepto de animación turística se dijo que sus objetivos eran el desarrollo de la economía y el fomento de la comunicación y la vida social entre todas las personas en el establecimiento turístico, pues bien, sin perder de vista este principio, se profundiza hasta una pormenorización de los objetivos en cada una de las actividades que configuran el programa; así, unas pretenderán la promoción de los servicios que ofrece el establecimiento, otras la explotación de los mismos, y otras la auto-subvención del departamento de animación, y todo ello siempre desde un punto de vista pedagógico y social que garantice y fomente la comunicación de las personas en todo momento. Se evita así que la importancia que se otorga a los objetivos recaiga exclusivamente sobre el aspecto económico, que si bien es cierto que no hay que olvidado, tampoco hay que creer ,que es el único, como con demasiada frecuencia se hace. Las actividades de promoción son aquellas que fomentan el uso de las instalaciones o de

;' los servicios del establecimiento. Se pueden ofertar actividades en zonas que los residentes no utilicen o las usen poco, por ejemplo. Estas zonas pueden ser desde salones, terrazas o solariums, hasta instalaciones deportivas susceptibles de ser alquiladas por los residentes. La promoción de espacios no tiene por qué estar relacionada siempre con las instalaciones que se alquilan, sino que pueden igualmente promocionar otros lugares que añadan valor al establecimiento; en este caso, el beneficio que producirán será difícilmente cuantificable o, por lo menos, más difícil de cuantificar que en las instalaciones que se alquilen. La forma más corriente de promoción en las instalaciones de alquiler son los cursos de iniciación, que para que sean efectivos han de ser gratuitos. En los casos restantes, las actividades pueden ser muy variadas, ya que serán excusas para utilizar o descubrir una parte del establecimiento. Cuando se plantee la explotación de un espacio significará que ese espacio ya está produciendo, pero que con las actividades programadas se incita a los residentes a utilizadas más intensamente. En el caso de las instalaciones de alquiler, las formas más corrientes de explotación son los concursos y los torneos, que estimulan a los turistas a que se preocupen por una mayor preparación para afrontar con posibilidades de éxito las actividades. Un tercer grupo de objetivos estratégicos son los que corresponden a las actividades de autosubvención de animación: Esta autosubvención puede ser directa o indirecta. Será directa cuando el beneficio que genera la actividad es cuantificable económicamente desde el mismo departamento de animación, mientras que la indirecta se produce cuando el beneficio lo genera en otro departamento que no es el de animación. Como ejemplos de la directa pueden citar las inscripciones para los torneos, las ventas de los videos de las actividades semanales, de actividades contratadas a empresas externas y por las que se perciben comisiones, de entradas en algunos lugares de interés turístico, o incluso por la explotación del merchandising del establecimiento. Mientras que de las indirectas se pueden citar otros ejemplos, como es el caso del aumento del alquiler de las instalaciones a medida que se acerca un torneo o después de un curso de iniciación. El aumento de las ventas de algunos elementos del merchandising después de regalar algunos de ellos como premios en las actividades, que aumente la demanda en el bar o en restaurante de algún producto al que se ha dedicado una actividad de promoción, o incluso que en un espacio de nueva construcción en el establecimiento se produzca mayor movimiento de personas desde que se realizan allí algunas actividades.

Para que sean efectivos todos estos objetivos es necesario que estén colocados estratégicamente

en el programa de actividades. No se podrán programar actividades que persigan el mismo objetivo una inmediatamente detrás de la otra, ni todas de alta intensidad, por lo que, de nuevo, hay que hablar de ritmo, sobre todo con respecto a la intensidad, donde la resultante será algo diferente a la gráfica de las actividades en solitario, como se puede comprobar en la figura 6.7. El ritmo en los días de la semana ha de presentar una curva de oscilación en la que se comprendan zonas de más intensidad con otras en las que haya menos, alternando días y franjas diurnas y nocturnas. Para determinar la intensidad de las actividades con mayor efectividad se dividirán los días en dos partes, una que se referirá a las actividades diurnas, y la otra que atenderá a las de noche. Esta intensidad se medirá sobre la base de tres graduaciones, a saber, tranquila, media y fuerte (figura 6.8), siendo sus unidades de valor: 1 y 2 para el primer caso, 3 y 4 para el segundo, y 5 para el tercero. La intensidad ha de permitir no sólo el poder trabajar objetivamente el interés de los destinatarios, sino que a su vez ha de posibilitar la estructuración de responsabilidades en la realización de las actividades, horarios e intervalos entre las actividades y, finalmente, también la distribución de los días de fiesta de los animadores. Gracias al control de la intensidad, se podrán distribuir de forma equitativa las actividades de realización más compleja con las más sencillas, evitando que recaigan sobre una misma persona las más difíciles o fatigosas, mientras que las más agradecidas sean responsabilidad de los otros; por tanto, el objetivo de la intensidad también será conseguir el equilibrio de los recursos humanos y la motivación de todo el equipo.

6.1.6. El programa de actividades infantiles o mini club

6.2

El mini club es el programa de actividades dirigidas exclusivamente al público infantil. Es normalmente la primera expresión de programas paralelos dentro de los establecimientos turísticos, y su creación se plantea en empresas en las que el potencial infantil es considerable. Existen también establecimientos turísticos de alojamiento especializados en familias, donde la creación del mini club es una petición específica que el empresario hace a su equipo de animación, como es el caso de un gran número de aparthoteles del ámbito vacacional. En estos casos, la programación infantil es prioritaria, más allá del potencial detectable, es una herramienta de diferenciación del producto en el mercado. Las características de las actividades en estos programas, al igual que su división tipológica, son las mismas que se dan en las actividades de los programas para adultos. Aquí también se van a ver actividades lúdicas, actividades deportivas y actividades culturales,

todas ellas con un componente pedagógico y educativo trabajado a fondo, posiblemente con más profundidad que en el programa general. Otra de las constantes que irán apareciendo en las actividades del mini club es la adaptación de las mismas a las edades de sus destinatarios. Las actividades en sí podrán ser las mismas, utilizando muchos espacios comunes a otros colectivos, pero siempre adecuándolas a las posibilidades de las edades a las que se dirigen. Si el potencial de asistencia es elevado, se puede dar el caso de segmentar aún más este programa paralelo, es decir, subdividiéndolo a su vez en otros pequeños

programas, creando grupos basándose en las edades de los niños. Si se tiene en cuenta que la edad inicial se calcula alrededor de los cinco años, el primer grupo podría ser el de cinco y seis años de edad, el segundo de los siete a los nueve, el tercero de diez a doce, y el cuarto a partir de doce. Para distinguidos entre ellos, a fin de facilitar la identificación de los mismos sin poner en riesgo la motivación de los niños, se suele poner nombres a esas franjas de edad: por ejemplo, los Kids, los Kadets, los Snoopies, etc.

. Para cada una de las franjas de edad se programarán diferentes tipos de deportes, así como talleres de manualidades, talleres de juegos, actividades lúdicas de todo tipo, o incluso pequeños talleres de interpretación y también de espectáculos. Además, y sin tener que llegar a la franja horaria nocturna, también se programan fiestas de discoteca especialmente adaptadas. Dependiendo de las características físicas del establecimiento y de la cantidad y calidad de sus instalaciones; algunas de las actividades del mini club se podrían llegar a llevar a cabo en los espacios donde se realizan para los adultos; como es lógico, se programarían en un horario diferente o en días distintos para no hacer coincidir a los dos colectivos en el mismo espacio.