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Sus técnicos en las inferiores recuerdan sus inicios

"Iker es un elegido"

  • - Teodoro Nieto, Juan Santisteban e Iñaki Sáez le guiaron hacia la absoluta

  • - Los tres destacan el carácter bajo palos de Casillas desde niño

  • - Ganó la Eurocopa sub 16, el Mundial sub 20 y fue tercero en el sub 17

Sus técnicos en las inferiores recuerdan sus inicios "Iker es un elegido" - Teodoro Nieto, Juan

MIGUEL ÁNGEL LARA / NACHO SILVÁN. MADRID 09/11/11

Iker Casillas nunca jugó en el Redislogar Cotransa, pero este equipo madrileño de fútbol sala de los 90 sí fue importante en su carrera. En 1996, Rafa López era el entrenador de cadetes en el Real Madrid y tenía una gran relación con Teodoro Nieto, seleccionador español sub 15, gracias a la vinculación de ambos con el parqué de Coslada.

"Tengo un portero al que tienes que ver, Teodoro, es la leche". Tras la llamada de Rafa López, Nieto, que ha pasado horas y horas en los campos más escondidos de España buscando talentos, se fue a Aravaca al siguiente fin de semana. Allí jugaba el Madrid. "Vi a Iker y noté que tenía desparpajo, personalidad, carácter", recuerda Teodoro Nieto.

De la arena de Aravaca, Iker pasó al templo del fútbol, a Wembley. Teodoro Nieto se lo llevó a un amistoso de la sub 15 fijado para el 9 de marzo de 1996. "Imagina cómo estaban los chavales. ¡Iban a jugar en Wembley ante 20.000 personas! Los ingleses tienen estas cosas. Los chavales estaban alucinados. Les tuve que decir que primero jugábamos y luego hacíamos las fotos", rememora Teodoro Nieto.

Iker jugó la segunda parte y España ganó 2-3. De aquel equipo, apenas Mario (Rayo) y Gurrutxaga (Real Sociedad) tuvieron contacto con la élite. "A Iker le encanta el fútbol

y disfrutó del partido. Tomé nota de ello. Vivió el partido, mandaba, gritaba. Eso es lo que buscaba. Técnica y físicamente se puede mejorar, pero la personalidad hay que tenerla", comenta el ex seleccionador para añadir: "Iker tiene una personalidad

extraordinaria, al margen de lo que es el uno contra uno, en los reflejos

Recuerdo

... que en la Eurocopa de 2000, su primer gran evento, Camacho organizaba cada día un aperitivo antes de la comida. Iker, el nuevo y más pequeño del grupo, era el primero en bajar. No esperaba a que le llamaran Raúl, Guardiola o Hierro. Él bajaba y esperaba al resto. Otros se quedarían asustados a que fueran a buscarles".

También en Inglaterra fue el estreno de Iker en la sub 16. Esta vez no fue Wembley el escenario y sí el Alexandra Stadium de Crewe, a una hora de Manchester. Juan Santisteban era el seleccionador de un triunfo rotundo por 1-5. "Era un chico muy listo. Sabía que quería llegar a la élite, y por eso no escatimaba en cuanto a echarle horas. Trabajaba mucho y por eso ha tenido éxito", recuerda.

Además, el que está considerado seleccionador más laureado a nivel internacional en categorías inferiores, cree que Casillas tiene algo más: "Es una especie de don que le hace especial. Él lo tenía y lo mantiene, por eso ha llegado a ser el mejor portero del mundo. Tiene unas cualidades innatas que está claro ha sabido pulir y mejorar con el tiempo y los entrenamientos. Un adelantado".

Y añade: "Además, pienso que siempre ha estado bien aconsejado, su familia es fenomenal y eso se nota. Hace años que no coincido con él, y me gustaría para decirle que se merece todo el éxito que está teniendo".

De la mano de Santisteban iba a estrenarse el palmarés de Casillas con la selección española. E Iker iba a ser decisivo. El 10 de mayo de 1997, a 10 días de su decimosexto cumpleaños, España se proclamó campeona de Europa sub 16. La final ante Austria se fue hasta la tanda de penaltis. Nadie falló hasta que el quinto lanzador austriaco se topó con los guantes de Casillas.

Santisteban piensa que Casillas siempre ha sido inteligente y ha estado dotado para definir en la tanda de penaltis. "Con la sub 16 ya decidió en una, porque era intuitivo y tenía ganas de aprender. Se quedaba con todo lo que le decías sobre los rivales. Tenía muchas cualidades", recuerda.

Su paso por la sub 17 chocó con la única maldición a la que aún no ha vencido el fútbol español, el Mundial de esa categoría. También con Santisteban como técnico, España fue tercera en el Mundial de Egipto con Casillas y Xavi en sus filas. Ghana dejó a España sin final con un gol de Afriyie a falta de siete minutos después de que Sousa hubiera adelantado a La Rojita.

De las manos de Santisteban, Casillas pasó a las de Iñaki Sáez, un técnico con el que hizo el recorrido desde la sub 18 hasta el pase a la absoluta que le dio Camacho y en la que se volvería a encontrar con el técnico vasco.

Iñaki no miró el DNI de Iker cuando tuvo que hacer la lista para el Mundial sub 20 que España iba a ganar en Nigeria en 1999. "Estaba desde pequeño con nosotros, en las

inferiores, y yo me lo llevé al Mundial por dos cosas. Primero porque, como quedamos quintos en el Europeo sub 19, entramos por los pelos al Mundial. Da la casualidad de que andábamos flojos de porteros y centrales. Como el Mundial era en abril, estuvimos haciendo pruebas. Lo probamos a él y a Aranzubía, y cambiamos a los dos porteros que teníamos por ellos dos. Y a Marchena, que jugaba de medio en el Valencia, lo probé de central y me lo llevé porque me convenció. Fue por eso, la verdad, porque no tenía garantías", recuerda Sáez.

El que fuera seleccionador español sabía que estaba ante un adelantado a su tiempo, un portero tocado por los dioses del fútbol: "Además nos gusta llevar a gente joven porque adelantas años, si es que son buenos, claro. Cuando un tío es muy bueno, hay que adelantarlo a su generación".

En aquel Mundial de Nigeria, el de los lagartos en las habitaciones y las cacerolas agujereadas que llevaron a los jugadores a querer irse a casa, el nombre de Casillas se hizo famoso en la tanda de penaltis contra Ghana. "Lo que más llamaba la atención era la rapidez que tenía, los reflejos y lo bueno que era en el uno contra uno. Salía rapidísimo, desarmando al delantero. Pero eso le puse contra Ghana, que tenía gente muy rápida. Aranzubía era más titular, pero lo puse en cuartos y tuve la suerte de que paró el séptimo penalti. Dani le llevaba prácticamente tres años", recuerda Iñaki.

Y finaliza: "Luego siguió su camino más normal en la sub 18, hasta que Camacho me llamó un día y me dijo: vamos a ponerlo arriba. Me pareció perfecto. El Real Madrid se aventuró, hay que decirlo, y Camacho lo tuvo muy claro desde el principio. Lo metió muy pronto. Iker va a ser inalcanzable. Ahora su planteamiento tiene que ser durar, cuidarse mucho para pulverizar todos los récords".

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