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REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA

UNIVERSIDAD NACIONAL EXPERIMENTAL


POLITÉCNICA DE LA FUERZA ARMADA NACIONAL
MERIDA ESTADO MERIDA

GUIA DE REFORZAMIENTO DE CONOCIMIENTOS DE EDUCACION


AMBIENTAL

Geógrafo: Martha I Triana Vargas

Mérida, 2007
El Ambiente

A continuación, aremos mención algunos conceptos:

Según Méndez (1999): como el entorno físico-natural donde se


desenvuelve la sociedad y se construye el espacio social-económico y
cultural; integrado por un medio de soporte, fuente de recursos y
condicionantes de procesos (elementos físico-natural), las técnicas
demandas sociales (elementos socioeconómicos-culturales) y los
políticos administrativo; expresados en un territorio.
En la edición de Fundación Polar, sobre los “Principales Problemas
Ambientales en Venezuela”, el Ambiente es un sistema integrado por un
conjunto dinámico de elementos Físico, naturales y sociales
interrelacionados, compuestos a su vez por subsistemas que se
interrelacionan entre ellos.

Elementos que integran cada Subsistema:

• Subsistema Físico: Conformados por los elementos abióticos tales


como, atmósfera, hidrosfera y litosfera.
• Subsistema ecológica: conformado por los elementos biológicos
como la flora,
• La fauna, los microorganismos y el hombre, elementos abióticos
como el agua, el dióxido de carbono y el oxigeno y en general por
todos los elementos químicos y factores físicos, como la energía,
que hacen posible la vida.
• Subsistema Social: conformado por los elementos culturales
(Hábitos, comportamiento, valores, ideas, costumbres y creencias);
forma de organización (económicas, políticas, religiosas, culturales
y militares) y recursos tecnológicos (vías de comunicación,
computadoras y redes telemáticas, maquinaria, herramientas y
otras de infraestructura, entre otros).
Todos estos elementos interactúan, formando parte de un sistema, en el
que se llevan a cabo una serie de proceso que son indivisibles.

Un ejemplo: “Las plantas asan el dióxido de carbono del aire y el agua del
suelo para elaborar azucares, liberando oxigeno como su producto. Los
animales consumen los azucares de las plantas y los oxidas para
producir energía, devolviendo al aire dióxido de carbono mediante la
respiración y retornando agua a la tierra en forma de orina. El ciclo es
perfecto y nada se pierde”.
Ecología y Sistemas

La Ecología es la ciencia que estudia las interrelaciones de los


organismos vivos y su ambiente.
Los organismos vivos no existen de forma aislada. Los organismos
actúan entre si y sobre los componentes químicos y físicos del ambiente
inanimado. Se denomina ecosistema a la unidad básica de interacción
organismo-ambiente que resulta de las complejas relaciones existentes
entre los elementos vivos e inanimados de un área dada.

Ecosistemas será entendido como la comunidad, en la relación con el


ambiente inanimado que actúan como un conjunto. Al componente
biótico se ha añadido el componente abiótico del ambiente externo, lo
cual produce un sistema relativamente auto estable.

Sistemas es un conjunto de partes, o de eventos, que pueden


considerarse como algo simple y completo, debido a la interdependencia
e interrelación de dichas partes o eventos. L a teoría de sistemas es una
forma de pensamiento acerca del mundo, un enfoque a la solución del
problema y al desarrollo de modelo, que incluye la consideración de una
seria compleja de eventos, o de elementos, como un método sencillo.

Es decir, una área ecológica puede comprender diversas especies de


plantas y de animales, en interacción reciproca y con los factores
abióticos como los climáticos
Y geográficos. Se puede pensar acerca de estos organismos, factores
abióticos e interrelaciones como una sola entidad: Un ecosistema.

Considerando dos tipos básicos de sistemas:


• Sistema abierto: sistemas que dependen del ambiente exterior para
entradas y salidas.
• Sistema Cibernéticos: sistemas que utilizan algunas clase de
mecanismos de retroalimentación para su autorregulación.

Los sistemas abiertos procesan entradas y producen salidas. Esto lo


relacionan en forma mas o menos fija, y la cantidad de salidas producidas
se relaciona directamente con la cantidad de entradas aceptadas. Para
continuar funcionando requieren constantemente de nuevas entradas.
Los sistemas cibernéticos emplean la retroalimentación para ejercer un
cierto grado de autocontrol. Este consiste, en que parte de la salida del
sistema se utiliza para controlar parte de la entrada futura al sistema.

Como podemos ver en este ejemplo, el termostato regula la entrada de


electricidad al calentador. Una persona produce una entrada al
termostato- proporcionándole un punto de partida- pero después este
trabaja para después mantener dicho punto de partida.

Podríamos inferir, que la teoría de sistemas propone un análisis de los


procesos naturales para poder comparar los fenómenos que ocurren en
los distintos seres vivos. Por ejemplo, la fotosíntesis se produce tanto en
las hojas de una planta como en las algas del océano.
Elementos químicos en el ecosistema.

Los seres vivos están formados por elementos químicos, fundamentalmente por
oxígeno, hidrógeno, carbono y nitrógeno que, en conjunto, suponen más del 95% de
peso de los seres vivos. El resto es fósforo, azufre, calcio, potasio, y un largo etcétera de
elementos presentes en cantidades muy pequeñas, aunque algunos de ellos muy
importantes para el metabolismo.

Estos elementos también se encuentran en la naturaleza no viva, acumulados en


depósitos. Así, en la atmósfera hay O2, N2 y CO2. En el suelo H2O, nitratos, fosfatos y
otras sales. En las rocas fosfatos, carbonatos, etc.

Transferencia cíclica de los elementos

Algunos seres vivos son capaces de captarlos de los depósitos inertes en los que se
acumulan. Después van transfiriéndose en las cadenas tróficas de unos seres vivos a
otros, siendo sometidos a procesos químicos que los van situando en distintas
moléculas.

Así, por ejemplo, el N es absorbido del suelo por las raíces de las plantas en forma de
nitrato; en el metabolismo de las plantas pasa a formar parte de proteínas y ácidos
nucleicos (químicamente hablando ha sufrido una reducción); los animales tienen el N
en forma de proteínas y ácidos nucleicos, pero lo eliminan en forma de amoniaco, urea
o ácido úrico en la orina. El ciclo lo cierran bacterias del suelo que oxidan el amoniaco a
nitratos. Por otros procesos el N puede ser tomado del aire por algunas bacterias que lo
acaban dejando en forma de nitratos o también puede ser convertido a N2 gas por otras
bacterias que lo devuelven a la atmósfera.

Los ciclos de los elementos mantienen una estrecha relación con el flujo de energía en
el ecosistema, ya que la energía utilizable por los organismos es la que se encuentra en
enlaces químicos uniendo los elementos para formar las moléculas.

Ciclo de la materia “El Carbono”


El carbono es elemento básico en la formación de las moléculas de
carbohidratos, lípidos, proteínas y ácidos nucleicos, pues todas las moléculas
orgánicas están formadas por cadenas de carbonos enlazados entre sí.

La reserva fundamental de carbono, en moléculas de CO2 que los seres vivos


puedan asimilar, es la atmósfera y la hidrosfera. Este gas está en la atmósfera en
una concentración de más del 0,03% y cada año aproximadamente un 5% de
estas reservas de CO2, se consumen en los procesos de fotosíntesis, es decir que
todo el anhídrido carbónico se renueva en la atmósfera cada 20 años.

La vuelta de CO2 a la atmósfera se hace cuando en la respiración los seres


vivos oxidan los alimentos produciendo CO2. En el conjunto de la biosfera la
mayor parte de la respiración la hacen las raíces de las plantas y los organismos
del suelo y no, como podría parecer, los animales más visibles.

Los seres vivos acuáticos toman el CO2 del agua. La solubilidad de este gas en
el agua es muy superior a la de otros gases, como el O2 o el N2, porque
reacciona con el agua formando ácido carbónico. En los ecosistemas marinos
algunos organismos convierten parte del CO2 que toman en CaCO3 que
necesitan para formar sus conchas, caparazones o masas rocosas en el caso de
los arrecifes. Cuando estos organismos mueren sus caparazones se depositan en
el fondo formando rocas sedimentarias calizas en el que el C queda retirado del
ciclo durante miles y millones de años. Este C volverá lentamente al ciclo
cuando se van disolviendo las rocas.

El petróleo, carbón y la materia orgánica acumulados en el suelo son


resultado de épocas en las que se ha devuelto menos CO2 a la atmósfera del que
se tomaba. Así apareció el O2 en la atmósfera. Si hoy consumiéramos todos los
combustibles fósiles almacenados, el O2 desaparecería de la atmósfera. Como
veremos el ritmo creciente al que estamos devolviendo CO2 a la atmósfera, por
la actividad humana, es motivo de preocupación respecto al nivel de infecto
invernadero que puede estar provocando, con el cambio climático consiguiente

Ciclo del Fósforo

El

fósforo es un componente esencial de los organismos. Forma parte de los


ácidos nucleicos (ADN y ARN); del ATP y de otras moléculas que tienen
PO43- y que almacenan la energía química; de los fosfolípidos que forman las
membranas celulares; y de los huesos y dientes de los animales. Está en
pequeñas cantidades en las plantas, en proporciones de un 0,2%,
aproximadamente. En los animales hasta el 1% de su masa puede ser fósforo.

Su reserva fundamental en la naturaleza es la corteza terrestre. Por


meteorización de las rocas o sacado por las cenizas volcánicas, queda
disponible para que lo puedan tomar las plantas. Con facilidad es arrastrado por
las aguas y llega al mar. Parte del que es arrastrado sedimenta al fondo del mar
y forma rocas que tardarán millones de años en volver a emerger y liberar de
nuevo las sales de fósforo.

Otra parte es absorbido por el plancton que, a su vez, es comido por organismos
filtradores de plancton, como algunas especies de peces. Cuando estos peces
son comidos por aves que tienen sus nidos en tierra, devuelven parte del fósforo
en las heces (guano) a tierra.

Es el principal factor limitante en los ecosistemas acuáticos y en los lugares en


los que las corrientes marinas suben del fondo, arrastrando fósforo del que se ha
ido sedimentando, el plancton prolifera en la superficie. Al haber tanto alimento
se multiplican los bancos de peces, formándose las grandes pesquerías del Gran
Sol, costas occidentales de Africa y América del Sur y otras.

Con los compuestos de fósforo que se recogen directamente de los grandes


depósitos acumulados en algunos lugares de la tierra se abonan los terrenos de
cultivo, a veces en cantidades desmesuradas, originándose problemas de
eutrofización.

Ciclo del Nitrógeno

Los organismos emplean el nitrógeno en la síntesis de proteínas, ácidos


nucleicos (ADN y ARN) y otras moléculas fundamentales del metabolismo.
Su reserva fundamental es la atmósfera, en donde se encuentra en forma de N2,
pero esta molécula no puede ser utilizada directamente por la mayoría de los
seres vivos (exceptuando algunas bacterias).

Esas bacterias y algas cianofíceas que pueden usar el N2 del aire juegan un
papel muy importante en el ciclo de este elemento al hacer la fijación del
nitrógeno. De esta forma convierten el N2 en otras formas químicas (nitratos y
amonio) asimilables por las plantas.

El amonio (NH4+) y el nitrato (NO3-) lo pueden tomar las plantas por las raíces y
usarlo en su metabolismo. Usan esos átomos de N para la síntesis de las
proteínas y ácidos nucleicos. Los animales obtienen su nitrógeno al comer a las
plantas o a otros animales.

En el metabolismo de los compuestos nitrogenados en los animales acaba


formándose ión amonio que es muy tóxico y debe ser eliminado. Esta
eliminación se hace en forma de amoniaco (algunos peces y organismos
acuáticos), o en forma de urea (el hombre y otros mamíferos) o en forma de
ácido úrico (aves y otros animales de zonas secas). Estos compuestos van a la
tierra o al agua de donde pueden tomarlos de nuevo las plantas o ser usados por
algunas bacterias.

Algunas bacterias convierten amoniaco en nitrito y otras transforman este en


nitrato. Una de estas bacterias (Rhizobium) se aloja en nódulos de las raíces de
las leguminosas (alfalfa, alubia, etc.) y por eso esta clase de plantas son tan
interesantes para hacer un abonado natural de los suelos.

Donde existe un exceso de materia orgánica en el mantillo, en condiciones


anaerobias, hay otras bacterias que producen desnitrificación, convirtiendo los
compuestos de N en N2, lo que hace que se pierda de nuevo nitrógeno del
ecosistema a la atmósfera.

Ciclo del Oxígeno

El oxígeno es el elemento químico más abundante en los seres vivos. Forma


parte del agua y de todo tipo de moléculas orgánicas. Como molécula, en
forma de O2, su presencia en la atmósfera se debe a la actividad fotosintética de
primitivos organismos. Al principio debió ser una sustancia tóxica para la vida,
por su gran poder oxidante. Todavía ahora, una atmósfera de oxígeno puro
produce daños irreparables en las células. Pero el metabolismo celular se adaptó
a usar la molécula de oxígeno como agente oxidante de los alimentos abriendo
así una nueva vía de obtención de energía mucho más eficiente que la
anaeróbica.

La reserva fundamental de oxígeno utilizable por los seres vivos está en la


atmósfera. Su ciclo está estrechamente vinculado al del carbono pues el proceso
por el que el C es asimilado por las plantas (fotosíntesis), supone también
devolución del oxígeno a la atmósfera, mientras que el proceso de respiración
ocasiona el efecto contrario.

Otra parte del ciclo natural del oxígeno que tiene un notable interés indirecto
para los seres vivos de la superficie de la Tierra es su conversión en ozono. Las
moléculas de O2, activadas por las radiaciones muy energéticas de onda corta,
se rompen en átomos libres de oxígeno que reaccionan con otras moléculas de
O2, formando O3 (ozono). Esta reacción es reversible, de forma que el ozono,
absorbiendo radiaciones ultravioletas vuelve a convertirse en O2.

El Ciclo del Agua


Se pudiera admitir que la cantidad total de agua que existe en la Tierra, en sus tres fases:
sólida, líquida y gaseosa, se ha mantenido constante desde la aparición de la
Humanidad. El agua de la Tierra - que constituye la hidrósfera - se distribuye en tres
reservorios principales: los océanos, los continentes y la atmósfera, entre los cuales
existe una circulación contínua - el ciclo del agua o ciclo hidrológico. El movimiento
del agua en el ciclo hidrológico es mantenido por la energía radiante del sol y por la
fuerza de la gravedad.

El ciclo hidrológico se define como la secuencia de fenómenos por medio de los cuales
el agua pasa de la superficie terrestre, en la fase de vapor, a la atmósfera y regresa en
sus fases líquida y sólida. La transferencia de agua desde la superficie de la Tierra hacia
la atmósfera, en forma de vapor de agua, se debe a la evaporación directa, a la
transpiración por las plantas y animales y por sublimación (paso directo del agua
sólida a vapor de agua).
La cantidad de agua movida, dentro del ciclo hidrológico, por el fenómeno de
sublimación es insignificante en relación a las cantidades movidas por evaporación y
por transpiración, cuyo proceso conjunto se denomina evapotranspiración.

El vapor de agua es transportado por la circulación atmosférica y se condensa luego de


haber recorrido distancias que pueden sobrepasar 1,000 km. El agua condensada da
lugar a la formación de nieblas y nubes y, posteriormente, a precipitación.

La precipitación puede ocurrir en la fase líquida (lluvia) o en la fase sólida (nieve o


granizo). El agua precipitada en la fase sólida se presenta con una estructura cristalina,
en el caso de la nieve, y con estructura granular, regular en capas, en el caso del granizo.

La precipitación incluye también incluye el agua que pasa de la atmósfera a la superficie


terrestre por condensación del vapor de agua (rocío) o por congelación del vapor
(helada) y por intercepción de las gotas de agua de las nieblas (nubes que tocan el suelo
o el mar).

El agua que precipita en tierra puede tener varios destinos. Una parte es devuelta
directamente a la atmósfera por evaporación; otra parte escurre por la superficie del
terreno, escorrentía superficial, que se concentra en surcos y va a originar las líneas de
agua. El agua restante se infiltra, esto es penetra en el interior del suelo; esta agua
infiltrada puede volver a la atmósfera por evapotranspiración o profundizarse hasta
alcanzar las capas freáticas.

Tanto el escurrimiento superficial como el subterráneo van a alimentar los cursos de


agua que desaguan en lagos y en océanos.

La escorrentía superficial se presenta siempre que hay precipitación y termina poco


después de haber terminado la precipitación. Por otro lado, el escurrimiento
subterráneo, especialmente cuando se da a través de medios porosos, ocurre con gran
lentitud y sigue alimentando los cursos de agua mucho después de haber terminado la
precipitación que le dio origen.
Así, los cursos de agua alimentados por capas freáticas presentan unos caudales más
regulares.

Como se dijo arriba, los procesos del ciclo hidrológico decurren en la atmósfera y en la
superficie terrestre por lo que se puede admitir dividir el ciclo del agua en dos ramas:
aérea y terrestre.

El agua que precipita sobre los suelos va a repartirse, a su vez, en tres grupos: una que
es devuelta a la atmósfera por evapotranspiración y dos que producen escurrimiento
superficial y subterráneo. Esta división está condicionada por varios factores, unos de
orden climático y otros dependientes de las características físicas del lugar donde ocurre
la precipitación.

Así, la precipitación, al encontrar una zona impermeable, origina escurrimiento


superficial y la evaporación directa del agua que se acumula y queda en la superficie. Si
ocurre en un suelo permeable, poco espeso y localizado sobre una formación geológica
impermeable, se produce entonces escurrimiento superficial, evaporación del agua que
permanece en la superficie y aún evapotranspiración del agua que fue retenida por la
cubierta vegetal. En ambos casos, no hay escurrimiento subterráneo; este ocurre en el
caso de una formación geológica subyacente permeable y espesa.

La energía solar es la fuente de energía térmica necesaria para el paso del agua desde las
fases líquida y sólida a la fase de vapor, y también es el origen de las circulaciones
atmosféricas que transportan el vapor de agua y mueven las nubes.

La fuerza de gravedad da lugar a la precipitación y al escurrimiento. El ciclo


hidrológico es un agente modelador de la corteza terrestre debido a la erosión y al
transporte y deposición de sedimentos por vía hidráulica. Condiciona la cobertura
vegetal y, de una forma más general, la vida en la Tierra.

El ciclo hidrológico puede ser visto, en una escala planetaria, como un gigantesco
sistema de destilación, extendido por todo el Planeta. El calentamiento de las regiones
tropicales debido a la radiación solar provoca la evaporación contínua del agua de los
océanos, la cual es transportada bajo forma de vapor de agua por la circulación general
de la atmósfera, a otras regiones. Durante la transferencia, parte del vapor de agua se
condensa debido al enfriamiento y forma nubes que originan la precipitación. El regreso
a las regiones de origen resulta de la acción combinada del escurrimiento proveniente de
los ríos y de las corrientes marinas.

Energía

En Física se define la energía como la capacidad para realizar un trabajo.


Trabajo entendido en el sentido físico del término, esto es, el producido
por una fuerza cuando su punto de aplicación se desplaza. Cuando un
sistema realiza un trabajo sobre otro, se transfiere energía entre los dos
sistemas.
Las formas de la energía.

Se clasifican en dos grandes grupos las formas en que se puede


presentar la energía:

• Energía externa o macroscópica.


• Energía interna o microscópica.

La energía macroscópica puede ser debida a dos causas:

• La masa y la velocidad de un determinado cuerpo, que origina la


denominada energía cinética.
• Su posición dentro de un sistema de referencia, que da lugar a la
energía potencial.

La energía cinética es debida al movimiento y para un objeto de masa m


que se desplace en línea recta a una velocidad constante v se calcula de
acuerdo a la siguiente fórmula:

E cinética = 1/2 mv2

Un ejemplo ilustrará el concepto de energía potencial. El planeta Tierra


genera un campo gravitatorio que atrae a todos los cuerpos. Éstos
poseen una energía potencial en función de su posición relativa respecto
de la superficie terrestre, que se calcula de acuerdo con la siguiente
fórmula: E potencial = mgh, siendo m la masa del cuerpo, g la aceleración
de la gravedad y h, su posición relativa respecto de la superficie terrestre.

La suma de ambas energías, cinética y potencial se denomina energía


mecánica:

Energía mecánica = Energía cinética + Energía potencial

La energía interna o microscópica radica en la estructura de la materia, en


las moléculas, los átomos y las partículas que la forman.

Según la forma o el sistema físico en que se manifieste se consideran


distintas formas de energía:

• Energía mecánica, asociada al movimiento de una masa (cinética) o


debida a que sobre dicha masa actúa una fuerza dependiente de la
posición (potencial).
• Energía eléctrica, asociada al flujo de cargas eléctricas o a su
acumulación.
• Energía electromagnética, transportada por las ondas
electromagnéticas, y que puede interpretarse como la energía que
transporta el fotón, la partícula asociada a las ondas
electromagnéticas.
• Energía térmica, que se puede entender como la energía cinética
interna de las partículas, átomos y moléculas que forman un
cuerpo. Se mide mediante la temperatura. El calor es la energía que
se transfiere de un cuerpo a otro en función de sus diferentes
temperaturas.
• Energía química, almacenada en los enlaces entre los átomos que
forman las diversas moléculas.
• Energía nuclear, que radica en el interior de los núcleos atómicos.
• Por último, la energía másica está contenida en toda masa en virtud
de su propia existencia. Einstein estableció en 1905 la fórmula: E =
mc2 , que determina la cantidad de energía que queda libre al
desaparecer una cantidad de masa m y en la que la constante c es
igual a 300.000 km/s, que es la velocidad de la luz en el vacío.

Las leyes de la Termodinámica.

Hemos visto que la energía puede transformarse de una forma a otra, de


múltiples modos. La energía potencial acumulada se transforma en
energía cinética y viceversa. La energía química del combustible se
transforma, en un motor de explosión, en energía térmica y luego en
energía mecánica. La energía eléctrica se acumula en forma de energía
química en una batería, mientras que la energía eléctrica puede
convertirse en energía mecánica en un motor eléctrico, por poner sólo
algunos ejemplos.

Todas estas conversiones de la energía vienen determinadas por dos


leyes conocidas como Principios de la Termodinámica, que las limitan y
que enunciadas de forma sencilla son:

• 1ª Ley de la Termodinámica: la energía ni se crea ni se destruye,


sólo puede transformarse de una de sus formas en otra. En otras
palabras la energía total del Universo es constante. Se conoce
también como Ley de Conservación de la Energía.
• 2ª Ley de la Termodinámica: la energía se degrada continuamente
en energía térmica. Dicho de otro modo en cualquier conversión de
energía nunca se puede obtener el 100% de eficacia, puesto que
una parte se degrada indefectiblemente y se pierde en forma de
calor.

Ambas leyes tienen consecuencias fundamentales sobre las


transformaciones de la energía. En primer lugar la Ley de Conservación
de la Energía nos dice que no puede obtenerse algo por nada; la cantidad
de energía obtenida en un proceso no puede ser superior a la invertida.
Nunca podemos diseñar y fabricar ningún ingenio humano que produzca
más energía de la que consume.

Por otro lado la 2ª Ley de la Termodinámica, nos indica que la calidad de


la energía tiende siempre hacia una forma menos útil, lo que equivale a
que el desorden en el Universo, tiende a crecer. Este desorden se asocia
con un término físico denominado entropía. Esta tendencia al aumento de
la entropía se manifiesta en que sin entradas de energía exteriores, los
sistemas tienden hacia un mayor desorden. Por ejemplo, las creaciones
humanas sin un adecuado mantenimiento tienden de forma natural a
disgregarse y desaparecer y no al revés, a auto regenerarse. Otra forma
de verlo es que todos los sistemas tienden espontáneamente hacia la
menor energía potencial, lo que implica abandonar calor hacia el exterior.
Así, el agua siempre tiende a fluir ladera abajo, de forma natural.

Resumiendo las leyes de la Termodinámica nos dicen que es imposible


obtener más energía de la que hemos invertido en un cierto proceso, e
incluso que la cantidad de energía obtenida es siempre menor que la
invertida porque indefectiblemente, una parte se degradará en forma de
calor. Es posible que alcancemos mayores rendimientos en la conversión
pero nunca podrán ser del 100%.

La energía en los ecosistemas naturales.

Por muy sofisticada y artificial que haya llegado a ser la vida de las
sociedades humanas su base se halla sostenida por los ecosistemas
naturales. Nuestras existencias están situadas en el vértice de la pirámide
ecológica, en cuya base está la energía del sol, que es fijada por las
plantas y pasa después por diversos animales, para llegar al final de la
cadena a nosotros.

Un ecosistema puede definirse como un conjunto de varias especies de


plantas, animales y microbios interactuando entre sí y con su medio
ambiente. En realidad se trata de una porción de la Naturaleza aislada
para su estudio Es posible considerar un ecosistema como un complejo
sistema termodinámico que está abierto a su medio ambiente. Necesita
energía y materiales que toma del medio y a su vez devuelve en otras
formas al mismo.

En la base se encuentra la energía proveniente del Sol, que es captada


por las plantas verdes (organismos autótrofos), que usan la energía de la
luz en el proceso de la fotosíntesis, para fabricar hidratos de carbono
(glucosa) a partir del dióxido de carbono y el agua, generando oxígeno en
el proceso:

Energía solar
|
V
6 CO2 + 6 H2O -----> C6H12O6 + 6 O2

La energía de la radiación electromagnética (luz) es absorbida por la


clorofila y almacenada en forma de energía química en los enlaces de las
moléculas de glucosa.

La glucosa producida en la fotosíntesis juega tres papeles en la planta:


a) Junto con el nitrógeno, el fósforo, el azufre y otros nutrientes minerales
absorbidos del suelo y el agua se utiliza para generar proteínas, hidratos
de carbono, etc. que constituyen el organismo de la planta.
b) La síntesis de estas moléculas y la absorción de los nutrientes implica
un consumo de energía que se obtiene mediante la respiración celular:

C6H12O6 + 6 O2 -----> 6 CO2 + 6 H2O


|
V
Energia

c) Finalmente una porción de la glucosa se almacena en la planta para


necesidades futuras, en forma de almidón (hidratos de carbono) y aceites
(lípidos).

En un estrato superior de la pirámide se encuentran los organismos que


se han de alimentar de otros porque no son capaces de fijar la energía por
sí mismos como hacen los autótrofos, son los denominados heterótrofos.
En un primer lugar debemos considerar los organismos que se alimentan
exclusivamente de vegetales (fitófagos). Por encima de ellos se
encuentran los organismos que se alimentan de otros animales
(carnívoros). Existen también algunos organismos como los humanos
que pueden alimentarse de ambos simultáneamente. En un tercer lugar se
hallan los organismos que se alimentan de deshechos, materia muerta y
cadáveres (detritívoros) y que en sus formas más pequeñas, bacterias y
hongos, causan la desaparición de la materia orgánica y liberan sus
componentes en el medio ambiente, por lo que reciben el apelativo de
mineralizadores.

Podemos observar como en cada nivel, los organismos viven y se


desarrollan tomando la energía y los materiales que precisan para su
desarrollo de otros organismos de un nivel inferior. En el proceso cada
organismo absorbe una gran cantidad de energía, pero almacena una
cantidad relativamente pequeña en las cadenas de sus moléculas. Como
ya vimos antes, de acuerdo con el 2a Ley de la Termodinámica, como
resultado de su metabolismo, han de ceder, gran cantidad de energía
degrada al medio en forma de calor proveniente de la respiración celular.
De este modo el ecosistema se ve atravesado por un flujo constante de
energía.

Dos conceptos importantes que hay que manejar son la biomasa y la


productividad. La primera se define como la masa de los organismos
vivos expresada en masa de materia seca o como el equivalente
energético por unidad de superficie (toneladas / hectárea o kilocalorías /
m2). La productividad es la cantidad de materia viva elaborada en un
periodo dado por una biomasa.
Desde el punto de vista de la energía, estas laminas muestran de manera
representativa, como todos los seres vivientes forman parte de una cadena
interminable, en que cada uno juega un papel determinante para el desarrollo de
la vida en nuestro planeta de forma perfecta y armónica.

Definición de ecosistema

Los ecosistemas son sistemas complejos como el bosque, el


río o el lago, formados por una trama de elementos físicos
(el biotopo) y biológicos (la biocenosis o comunidad de
organismos)

El ecosistema es el nivel de organización de la naturaleza que interesa a la ecología. En


la naturaleza los átomos están organizados en moléculas y estas en células. Las células
forman tejidos y estos órganos que se reúnen en sistemas, como el digestivo o el
circulatorio. Un organismo vivo está formado por varios sistemas anatómico-
fisiológicos íntimamente unidos entre sí.
Figura 4-1 > Niveles de organización en la naturaleza

La organización de la naturaleza en niveles superiores al de los organismos es la que


interesa a la ecología. Los organismos viven en poblaciones que se estructuran en
comunidades. El concepto de ecosistema aún es más amplio que el de comunidad
porque un ecosistema incluye, además de la comunidad, el ambiente no vivo, con todas
las características de clima, temperatura, sustancias químicas presentes, condiciones
geológicas, etc. El ecosistema estudia las relaciones que mantienen estre sí los seres
vivos que componen la comunidad, pero también las relaciones con los factores no
vivos.

Unidad de estudio de la Ecología

El ecosistema es la unidad de trabajo, estudio e investigación de la


Ecología. Es un sistema complejo en el que interactúan los seres vivos
entre sí y con el conjunto de factores no vivos que forman el ambiente:
temperatura, sustancias químicas presentes, clima, características
geológicas, etc.

La ecología estudia a la naturaleza como un gran conjunto en el que las


condiciones físicas y los seres vivos interactúan entre sí en un complejo
entramado de relaciones.

En ocasiones el estudio ecológico se centra en un campo de trabajo


muy local y específico, pero en otros casos se interesa por cuestiones
muy generales. Un ecólogo puede estar estudiando como afectan las
condiciones de luz y temperatura a las encinas, mientras otro estudia
como fluye la energía en la selva tropical; pero lo específico de la
ecología es que siempre estudia las relaciones entre los organismos y de
estos con el medio no vivo, es decir, el ecosistema.

Ejemplos de ecosistemas.- La ecosfera en su conjunto es el ecosistema mayor.


Abarca todo el planeta y reúne a todos los seres vivos en sus relaciones con el ambiente
no vivo de toda la Tierra. Pero dentro de este gran sistema hay subsistemas que son
ecosistemas más delimitados. Así, por ejemplo, el océano, un lago, un bosque, o
incluso, un árbol, o una manzana que se esté pudriendo son ecosistemas que poseen
patrones de funcionamiento en los que podemos encontrar paralelismos fundamentales
que nos permiten agruparlos en el concepto de ecosistema.

Funcionamiento del ecosistema

El funcionamiento de todos los ecosistemas es parecido. Todos necesitan una fuente de


energía que, fluyendo a través de los distintos componentes del ecosistema, mantiene la
vida y moviliza el agua, los minerales y otros componentes físicos del ecosistema. La
fuente primera y principal de energía es el sol.

En todos los ecosistemas existe, además, un movimiento continuo de los materiales.


Los diferentes elementos químicos pasan del suelo, el agua o el aire a los organismos y
de unos seres vivos a otros, hasta que vuelven, cerrándose el ciclo, al suelo o al agua o
al aire.
En el ecosistema la materia se recicla -en un ciclo cerrado- y la energía pasa - fluye-
generando organización en el sistema.

Figura 4-2 > Ciclo energético del ecosistema

Estudio del ecosistema

Al estudiar los ecosistemas interesa más el conocimiento de las relaciones entre los
elementos, que el cómo son estos elementos. Los seres vivos concretos le interesan al
ecólogo por la función que cumplen en el ecosistema, no en sí mismos como le pueden
interesar al zoólogo o al botánico. Para el estudio del ecosistema es indiferente, en cierta
forma, que el depredador sea un león o un tiburón. La función que cumplen en el flujo
de energía y en el ciclo de los materiales son similares y es lo que interesa en ecología.

Como sistema complejo que es, cualquier variación en un componente del sistema
repercutirá en todos los demás componentes. Por eso son tan importantes la s relaciones
que se establecen.

Los ecosistemas se estudian analizando las relaciones alimentarias, los ciclos de la


materia y los flujos de energía.

a) Relaciones alimentarías.-

La vida necesita un aporte continuo de energía que llega a la Tierra desde el Sol y pasa
de unos organismos a otros a través de la cadena trófica.
Figura 4-3 > Ejemplo de cadena trófica

Las redes de alimentación (reunión de todas las cadenas tróficas) comienzan en las
plantas (productores) que captan la energía luminosa con su actividad fotosintética y la
convierten en energía química almacenada en moléculas orgánicas. Las plantas son
devoradas por otros seres vivos que forman el nivel trófico de los consumidores
primarios (herbívoros).

La cadena alimentaria más corta estaría formada por los dos eslabones citados (ej.:
elefantes alimentándose de la vegetación). Pero los herbívoros suelen ser presa,
generalmente, de los carnívoros (depredadores) que son consumidores secundarios en
el ecosistema. Ejemplos de cadenas alimentarias de tres eslabones serían:

hierba  vaca  hombre

algas  krill  ballena.

Las cadenas alimentarias suelen tener, como mucho, cuatro o cinco eslabones - seis
constituyen ya un caso excepcional-. Ej. de cadena larga sería:

algas  rotíferos  tardigrados  nemátodos  musaraña  autillo

Pero las cadenas alimentarias no acaban en el depredador cumbre (ej.: autillo), sino que
como todo ser vivo muere, existen necrófagos, como algunos hongos o bacterias que se
alimentan de los residuos muertos y detritos en general (organismos descomponedores
o detritívoros). De esta forma se soluciona en la naturaleza el problema de los
residuos.
Los detritos (restos orgánicos de seres vivos) constituyen en muchas ocasiones el inicio
de nuevas cadenas tróficas. Por ej., los animales de los fondos abisales se nutren de los
detritos que van descendiendo de la superficie.

Las diferentes cadenas alimentarias no están aisladas en el ecosistema sino que forman
un entramado entre sí y se suele hablar de red trófica.

Una representación muy útil para estudiar todo este entramado trófico son las
pirámides de biomasa, energía o nº de individuos. En ellas se ponen varios pisos con su
anchura o su superficie proporcional a la magnitud representada. En el piso bajo se
sitúan los productores; por encima los consumidores de primer orden (herbívoros),
después los de segundo orden (carnívoros) y así sucesivamente.

Figura 4-4 > Pirámide de energía de una cadena trófica acuática

b) Ciclos de la materia.-

Los elementos químicos que forman los seres vivos (oxígeno, carbono, hidrógeno,
nitrógeno, azufre y fósforo, etc.) van pasando de unos niveles tróficos a otros. Las
plantas los recogen del suelo o de la atmósfera y los convierten en moléculas orgánicas
(glúcidos, lípidos, proteínas y ácidos nucleicos). Los animales los toman de las plantas o
de otros animales. Después los van devolviendo a la tierra, la atmósfera o las aguas por
la respiración, las heces o la descomposición de los cadáveres, cuando mueren. De esta
forma encontramos en todo ecosistema unos ciclos del oxígeno, el carbono, hidrógeno,
nitrógeno, etc. cuyo estudio es esencial para conocer su funcionamiento.

c)Flujo de energía

El ecosistema se mantiene en funcionamiento gracias al flujo de energía que va


pasando de un nivel al siguiente. La energía fluye a través de la cadena alimentaria sólo
en una dirección: va siempre desde el sol, a través de los productores a los
descomponedores. La energía entra en el ecosistema en forma de energía luminosa y
sale en forma de energía calorífica que ya no puede reutilizarse para mantener otro
ecosistema en funcionamiento. Por esto no es posible un ciclo de la energía similar al de
los elementos químicos.

Productores secundarios

Los productores secundarios son todo el conjunto de animales y detritívoros que se


alimentan de los organismos fotosintéticos.

Los herbívoros se alimentan directamente de las plantas, pero los diferentes niveles de
carnívoros y los detritívoros también reciben la energía indirectamente de las plantas,
a través de la cadena trófica.

Uso de la energía por los animales

Los animales obtienen la energía para su metabolismo de la oxidación de los alimentos


(respiración), pero no todo lo que comen acaba siendo oxidado. Parte se desecha en las
heces o en la orina, parte se difunde en forma de calor, etc. La repartición de energía en
un animal es:

Figura 4-5 >Repartición de energía en un animal

Así, por ejemplo, una ardilla se alimenta de piñones, que son la energía bruta que
introduce en su sistema digestivo, pero deja como residuos todo el resto de la piña
(energía no utilizada). De los piñones que ha comido parte se elimina en las heces y sólo
los nutrientes digeribles pasan a la sangre para ser distribuidos entre las células. De esta
energía parte se elimina en la orina y sólo el resto se utiliza para el metabolismo. Parte
de la energía metabólica se emplea para mantener su organismo vivo y activo y parte
(producción secundaria neta) para crecer o reproducirse.

La mayor parte de la energía absorbida se utiliza en el mantenimiento o se pierde a


través de las heces. Sólo una pequeña parte se convierte en producción secundaria
(aumento de peso del animal o nuevas crías). Sólo una fracción insignificante de la
energía puesta en juego en la biosfera circula por las estructuras más complejas de la
vida, las de los animales superiores.

Figura 4-6 > Ciclo energético

Por este
motivo, las
biomasas de
los niveles
tróficos
decrecen
rápidamente a
medida que
aumenta el
nivel. Así, por
ejemplo, con
8 toneladas de
hierba se alimenta una tonelada de vacas, y con una tonelada de vaca se alimenta una
persona de unos 48 kg.
En ecosistemas acuáticos, cuando la diferencia de tasa de renovación entre dos niveles
tróficos sucesivos es muy grande, no se produce esta reducción de la biomasa. Así
sucede en algunos sistemas planctónicos en los que la masa de fitoplancton se puede
duplicar en 24 horas y 1 kg de fitoplancton puede alimentar a más de 1 Kg de
zooplancton.

Figura 4-8 > Pirámide de flujo de energía de alta calidad

Detritívoros (Descomponedores)

Dentro del grupo de los productores secundarios, además de los animales grandes y
longevos, está el grupo de los detritívoros o descomponedores, formado
fundamentalmente por los hongos y las bacterias.

Son muy pequeños, están en todas partes, con poblaciones que se multiplican y se
desvanecen con rapidez. Desde el punto de vista del aprovechamiento de la energía son
despilfarradores y aprovechan poco la energía: su eficiencia es pequeña.

Los descomponedores tienen gran importancia en la asimilación de los restos del resto
de la red trófica (hojarasca que se pudre en el suelo, cadáveres, etc.). Son agentes
necesarios para el retorno de los elementos, que si no fuera por ellos se irían quedando
acumulados en cadáveres y restos orgánicos sin volver a las estructuras vivas. Gracias a
su actividad se cierran los ciclos de los elementos.

En los ecosistemas acuáticos abundan las bacterias. Los hongos son muy importantes en
la biología del suelo. Su biomasa supera frecuentemente la de los animales del
ecosistema. La biomasa bacteriana de los ecosistemas terrestres está comprendida
habitualmente entre 0,2 y 15 g C/m2 (la de los animales raramente sobrepasa 2 g C/m2),
y en los ecosistemas acuáticos oscila entre 0,1 y 10 g C/m2.