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DERECHO PENAL II

TEMA Nº 1

LA CULPABILIDAD. Teoría General de la culpabilidad. El dolo y la culpa.


El juicio de la culpabilidad y sus elementos.

En el curso anterior aprendimos que: El delito es un acto, que


dicho acto debe ser típico, porque debía estar tipificado en la Ley Penal,
también, el acto, debe ser antijurídico, imputable a una persona, la cual
debe llevarse a un juicio de culpabilidad, y, de ser hallado culpable,
tendrá una sanción o pena.

LA CULPABILIDAD:

¿Qué es la culpabilidad?

La culpabilidad conforma el conjunto de condiciones que se le


pueden señalar a una persona y que se tienen que demostrar a través
de un juicio para saber si la persona es responsable de lo que se le
señala. La culpabilidad, está dada, por el conjunto de presupuestos (que
son presupuestos de hecho) que viene siendo el hecho que se le señala
a la persona.

Por ejemplo: Cuando señalamos que el día 13 de febrero del año


2005, un ciudadano “X”, siendo aproximadamente las “J” horas de la
mañana, llegó al sitio denominado C.C. Plaza Mayor, encontró un carro,
comenzó a desvalijarlo (se señalan todas las características del hecho),
y funcionarios policiales lo detienen y lo ponen a la orden de la Fiscalía:
¿Eso será suficiente para señalar que la persona es culpable? ¿Qué se ha
dado allí? Allí, lo que hemos dado es un conjunto de presupuestos, pero
todavía no podemos decir que la persona es culpable, sino que hay un
presunto responsable del hecho, y eso es lo que se debe demostrar.

Otro caso: Si el ciudadano Julio González, le de un tiro a otra


persona, la lleva, la trae, la enterró, etc; estos hechos, lo que refieren es
un conjuntos de presupuestos; hay un presunto culpable, porque
siempre habrá la presunción de inocencia hasta que se demuestre lo
contrario en un juicio de reproche.

La Culpabilidad no es sólo el reproche, sino que debe estar


sustentada sobre hechos concretos para que se pueda hablar de ese
juicio de reproche. En esta parte, hablamos de una teoría general de la
Culpabilidad, esas teorías, son las que van a recoger las formas como se
presenta la culpabilidad. Hay quienes consideran que desde el punto de
vista normativo, si la persona violó una norma, ya es responsable de ese

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acto cometido: ¿Por el hecho de qué una persona violé una norma, ya
esto hace a ésta responsable directa para que tenga una
responsabilidad penal?

Ejemplo: Juan mata a alguien, y por ese hecho de matar,


automáticamente, la persona es culpada; ¿no deberá primero
demostrarse la responsabilidad? recordemos los casos ya estudiados de
legítima defensa, estado de necesidad o de las eximentes putativas, lo
que, nos debe hacer recordar, que hay una serie de situaciones que en
un momento determinado nos pueden llevar a señalar, si se está ante
un delito o no; por eso, dichas teorías, trabajan sobre un elemento
objetivo y otro subjetivo.

¿Qué es el dolo?

El dolo es la intención. Por eso, cuando se habla de dolo se habla


de la intención de cometer un hecho punible. Hay un dolo intelectual y
hay otro que es volitivo o emotivo. Si el dolo está representado por la
intención, existen dos elementos que debe cumplir ese dolo:

a) El elemento intelectual: Dado por la planificación, por parte del


sujeto, del hecho.
y el otro elemento determinante, para que se de ese dolo:

b) Es el elemento volitivo (la voluntad): Porque si la persona piensa


ejecutar un hecho, pero, no ejecuta lo que piensa; no ha cometido delito;
por lo tanto, el elemento intelectual, donde la persona piensa lo que va a
hacer necesita que la persona manifieste la voluntad de cometerlo (lo
cual tiene que ser voluntario).

El dolo tiene una serie de elementos que deben cumplirse, porque


en la medida que los mismos se cumplan; se podría hablar de la
culpabilidad de la persona.

¿Qué es el juicio de culpabilidad?

Es el acto, en el que se va a demostrar con todos los elementos


que se poseen, que la persona, que presuntamente cometió el hecho, es
culpable.

En el juicio, es donde se va a debatir si la persona es culpable o


no: hasta que no exista el juicio, la persona será inocente. Por lo tanto,
es en el juicio, donde se decide si la persona es culpable o es inocente.
Si en el juicio la persona es encontrada culpable se le aplicará una pena;
pero, si por el contrario, la persona es encontrada inocente, porque se
demuestra que nada tuvo que ver con el hecho que se le imputa, será

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absuelta. Si la inocencia de la persona se demuestra durante la
audiencia preliminar, y, se decide en ésta, que no hay elementos para
llevar a la persona a juicio, habrá un sobreseimiento mientras que
durante el juicio, la persona podrá ser condenada o absuelta
(condenatoria o absolutoria), con la absolutoria termina el juicio; y ya no
se podrá repetir otro juicio contra la persona por el mismo delito, lo que
implica que la persona sólo podrá ser sancionada en el futuro por otro
delito, pero no por el mismo.

Hay situaciones en las que debemos hablar de la exclusión de la


responsabilidad penal, porque en el momento en que se efectúa el juicio
puede presentarse la extinción de la responsabilidad penal, es decir, que
la acción penal se puede extinguir a pesar de que la persona haya
cometido el hecho punible.

Por ejemplo: En la antigua y derogada Ley Orgánica de


salvaguarda del Patrimonio Público, en su Art. 102, se establecía: que a
los 5 años los delitos de salvaguarda prescribían; lo que significaba, que
la persona ha podido cometer el hecho punible, pero si se ha extendido
por un lapso mayor al de la pena más la mitad venía la extinción: ¿Pero
cuándo ocurre esa extinción? Si la persona a cometido el hecho punible
por ejemplo en el año 1995; la extinción de la responsabilidad penal
comienza a correr desde el momento en que la persona cesó en sus
funciones dentro del cargo que ocupaba en la administración pública y
desde ese momento allí tiene 5 años. Si el caso referido en el ejemplo,
llegó al año 2005, aunque la persona no haya sido llevada a juicio, habrá
una prescripción. Si por ejemplo, una persona está detenida por haber
cometido un hecho punible y pasan dos años, lapso durante el cual no
ha sido llevada a juicio, a dicha persona debe dársele una libertad
condicionada (aunque este en la cárcel) para que llegue a juicio en
libertad, lo cual es producto del recorrido que hace la persona desde que
comete el hecho punible hasta que va a juicio.

La persona asiste a la audiencia preliminar como imputado, si va a


juicio, lo hace en calidad de imputado y durante el juicio puede ser
condenado o absuelto.

¡Qué es la culpa?

De acuerdo al Art. 61 del Código Penal nadie puede ser castigado


como reo de un delito no habiendo tenido la intención de realizar el
hecho que se le está imputando: Esa intención es el dolo; pero luego,
dice el mismo artículo: “salvo que la ley se lo atribuya por su acción o
por su omisión” Lo que nos estaría señalando la culpa, porque los delitos
culposos son aquellos en que la persona no tiene ni la intención de
matar ni de lesionar, pero sin embargo, mata o lesiona, lo cual hace por

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acción o por omisión. Esa culpa, puede darse de diferentes maneras, es
por eso que hay diferentes clases de culpa.

La culpabilidad es el conjunto de condiciones que van a servir de


presupuestos para atribuirle la responsabilidad a una persona y hacerle
un juicio de reproche en un momento determinado.

El conjunto de presupuestos es lo que permite hacer el juicio de


reproche. Ese conjunto de presupuestos está referido a los diferentes
motivos y causas por las cuales se va a llevar a una persona al juicio de
reproche. ¿Qué viene siendo la reprochabilidad? La reprochabilidad sería
el momento de la acusación, de la imputación, que se le hace a la
persona que ha cometido el hecho punible.

Elementos necesarios para llevar a la persona a un juicio de


reproche.

El art. 62 del Código Penal, señala “que no es punible el que


ejecuta el hecho hallándose dormido, en estado de enfermedad mental
suficiente para privarlo de la libertad de sus actos y de su conciencia (…)
”.

Tenemos que tener en cuenta las palabras libertad y conciencia.

Da la impresión que libertad y conciencia son dos términos


totalmente diferentes. La libertad sería, la libertad personal y la
conciencia la forma de pensar que puede tener esa persona.

DERECHO PENAL II

Prof. Linnet Pérez Preppo.

CAUSAS DE EXCLUSIÓN DE LA CULPABILIDAD.


TEMA Nº 2

IMPUTABILIDAD

Es la posibilidad de atribuir a una persona determina un acto por ella realizada.

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Es el conjunto de condiciones físicas y psíquicas, de madurez y salud mental, legalmente
necesarios para que puedan ser atribuidos a una persona, los actos típicamente antijurídicos
que tal persona ha realizado; ES LA CAPACIDAD DE OBRAR EN MATERIA PENAL.

Es el cuarto elemento del delito que consiste en un conjunto de condiciones físicas y


psíquicas de madurez y salud mental, legalmente necesarias para que a un individuo se le
pueda atribuir o ponerle en cuenta un acto típicamente antijurídico.

CAPACIDAD MENTAL Y CAPACIDAD DE OBRAR

Impugnar significa atribuir, ponerle a alguien a su cuenta un hecho, por eso la palabra
imputabilidad se refiere a poner a alguien en cuenta de algo, el hecho punible, el propio
hecho.

Así al tener una acción típica, antijurídica y luego se verifica que la persona sea o no
imputable. Se debe verificar la imputabilidad porque las personas que no son imputables:
porque carecen de capacidad de obrar, por no tener capacidad de entendimiento, es decir no
tienen capacidad de diferenciar lo malo de lo bueno, por lo cual no tienen conciencia: esto
se verifica de dos formas:

a) Falta de salud mental.

b) Falta de desarrollo mental.

NOTA: Revisar artículo 62º y siguiente del CPV.

Los artículos 69º, 70º,71º y 72º quedaron derogados por la L.O.P.N.A.

MINORÍA DE EDAD

Responsabilidad penal del adolescente en la LOPNA.

ESTADO DE NECESIDAD

Es una causa de justificación o ausencia de antijuricidad, consistente en una situación de


peligro grave, actual o inminente, y no causada dolosamente donde se presenta una colisión
de interés jurídico debidamente protegido de los que solo prevalece el de mayor
importancia.

Art. 65º Ordinal 4° CPV. "No es punible:

4° El que obra constreñido por la necesidad de salvar su persona, o la de otro, de un peligro


grave o inminente, al cuaí no haya dado voluntariamente causa, y que no pueda evitar de
otro modo".

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REQUISITOS O CARACTERÍSTICAS DEL ESTADO DE NECESIDAD

1. Debe existir un peligro grave e inminente para la propia persona o la de otra: ese
peligro puede emanar de un ser humano, de un hecho de la naturaleza (huracán,
terremoto) de un animal, SINDO un peligro actual (que se produce en el momento),
o un peligro inminente (esta por producirse).

2. Que la situación de peligro no haya sido causada voluntariamente por el agente.

3. Inevitabilidad del peligro y proporción: esa necesidad jurídicamente implica que


lo que se haya hecho sea lo único que se tenga ó pueda hacerse para resguardar la
integridad y la vida o los derechos lesionados de la persona, es decir, si se
demuestra que la persona podía haber hecho otra cosa que no causare el daño que
causo en su defensa por el estado de necesidad o legitima defensa, no puede operar
esta figura.

EXTENSIÓN DEL ESTADO DE NECESIDAD

Solo se puede salvaguardar la vida y la integridad personal, y se extiende a los terceros.

PROPORCIONALIDAD. Art. 66º CPV.

El que traspasa los limites impuestos por la Ley en los ordinales... y que se excediere en la
defensa o en los medios empleados… será castigado..." Así se puede tener un homicidio
atenuado.

DEFENSA PUTATIVA. Único aparte del Art. 65º CPV.

"...Se equipara a la legitima defensa el hecho con cual el agente, en el estado de


incertidumbre, temor o terror, traspasa los límites de la defensa".

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DERECHO PENAL II

TEMA N° 3

CAUSAS DE EXCLUSIÓN DE LA CULPA. a) El error. Concepto. Clases.


Efectos del error en el orden de sus condiciones y especies. Su
regulación en el Código penal venezolano. b) Eximentes Putativas: La
Defensa Putativa. Obediencia debida. c) El Estado de Necesidad
inculpable. d) La no exigibilidad de otra conducta.

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Hablando de lo que sería el error en materia penal, muchos pueden
confundir lo que sería el error con la ignorancia, obsérvese que el Art.
60º CP. “La ignorancia de la ley no excusa ningún delito ni falta”. Este
artículo, es lo que se conoce con el nombre de error de Derecho, es
decir, que ese error, lo que significa es que “la ignorancia de la ley no
excusa de su cumplimiento”. Partiendo de esto, podemos preguntarnos:
¿Quién es el ignorante? Aquel que no sabe nada de nada; es decir,
el que desconoce todo. Por eso el error no se puede confundir con la
ignorancia, porque el error a diferencia de la ignorancia es una falsa
apreciación de la realidad, lo que implica que la persona no es ignorante
sino que puede llegar a confundir una cosa con la otra. El error de
Derecho que aparece en el Art. 60º CP. en Venezuela no es eximente de
responsabilidad penal:

¿Por qué no es eximente de responsabilidad penal? Porque el que


desconociera la ley no tendría ninguna responsabilidad penal, los
delincuentes alegarían su desconocimiento de las leyes y sólo se les
aplicaría la ley a los Abogados; por eso para evitar problemas de
inestabilidad y de inseguridad Jurídica, este error no se tomó en cuenta
en Venezuela; Nadie puede alegar el desconocimiento de la ley.

En obligaciones aprenderán que “nadie puede alegar su propia torpeza”.

Se supone que todo conocemos la ley, por lo que estaríamos hablando


de una presunción “IURIS TANTUM”; porque la persona sin conocer
tiene que saber que el hecho que va ha cometer es antijurídico.

La otra clase de error es el error de hecho que aparece referido en el


Art. 61º CP.: “Nadie puede ser castigado como reo de delito no habiendo
tenido la intención de realizar el hecho que lo constituye, excepto
cuando la Ley se lo atribuya como consecuencia de una acción u
omisión. (…).

Lo que quiere decir que para cometer el hecho la persona debe tener la
intención (el dolo) y el dolo debe tener unos requisitos como serían: La
intelectualidad, la voluntariedad y la representación de ese
hecho; es decir, que además de pensarlo la persona debe ejecutar el
acto para que pueda dar un resultado dañoso; considerando así que el
dolo se mide por el resultado. Si la persona comete el acto directamente,
estaríamos en presencia de un delito consumado, si no lo llega a
cometer, sino que logró frustrarlo, se estaría frente a un delito en grado
de frustración y si sólo queda en tentativa estaríamos en presencia de
un delito de tentativa.

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El Art. 61º CP. nos da a entender que existe un error de hecho, lo cual
puede ser: un error de hecho esencial, lo cual quiere decir, que ese error
para que pueda ser eximente de responsabilidad penal debe tener una
esencia, es decir, que debe ser un error Principal, un error necesario e
indispensable para que se pueda tomar como una eximente de
responsabilidad penal

En este error la esencia que es lo primordial, lo fundamental, lo


necesario se puede presentar de diferentes formas:

• Hay un error que puede versar sobre el objeto material que es


aquel sobre el cual el delincuente pone su mano; es decir que
en un hurto, por ejemplo: la cosa sobre la que el delincuente
pone la mano es el objeto material. Si es un cadáver, un
homicidio; el objeto material será la víctima, el muerto. Es
decir, es la parte hacia donde está dirigida la acción del
delincuente.

Ejemplo: Art. 451º CP. “Todo el que se apodere de algún objeto


mueble perteneciente a otro para aprovecharse de él,
quitándolo sin el consentimiento de su dueño, del lugar donde
se hallaba, será penado con prisión de un año a cinco años (…).

En este caso hablamos del hurto, ese hurto tiene un objeto material,
¿Cuál es el objeto material del hurto? El objeto material del hurto es
el objeto mueble, por ejemplo: si una persona se lleva un teléfono
celular creyendo que es ajeno, y al cabo de las investigaciones resulta
que se lo llevó por equivocación pero que dicho teléfono le pertenecía a
dicha persona, ¿habrá objeto material? No, porque el objeto no es
ajeno. Es por ello que nadie puede señalar que fue objeto de un auto
hurto; porque para que se dé el hurto, el objeto material mueble tiene
que ser ajeno.

Ejemplo: Cuando nos venden un objeto, supongamos que es un reloj, y


nos los venden como si fuera de oro, ¿Qué hay allí? Hay un error sobre
el objeto material; es decir, que hay un error esencial sobre el objeto
material del delito.

También se puede presentar un error de hecho esencial sobre la cualidad


de las personas: el ejemplo más común y corriente es que pensando que
una persona es soltera, venga otra y tenga relaciones con ella, pero
resulta que la persona es casada, por lo que estaría cometiendo tanto la
persona casada como su cómplice un adulterio, tipificado en el Art. 394º
y 395º CP. ¿Dónde está el error sobre la cualidad de otra
persona? Estará en que la otra persona no sepa que la mujer era

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casada; ese es el error que le puede eximir de responsabilidad penal,
por que la Ley lo protege a él.

En cuanto a la cualidad, está referida a la persona.

Existe otro error que es sobre el acto antijurídico: Es cuando la persona


está amparado por una causa de justificación como la legítima defensa o
el estado de necesidad y en base a eso mata a otra persona; pero
resulta que no se está amparado sino por una defensa putativa lo cual
es una causa de inculpabilidad.

También existe el error accidental: lo encontramos en el Art. 68º CP.


ordinal primero: “Cuando alguno por error o por algún otro accidente,
comete un delito en perjuicio de persona distinta de aquella contra
quien había dirigido su acción no se le imputarán las circunstancias
agravantes que dimanen de la categoría del ofendido o lesionado o de
sus nexos con éste, pero sí las que habrían disminuido la pena del hecho
si lo hubiera cometido en perjuicio de la persona contra quien se dirigió
su acción”.

Hay un error de hecho en la persona, cuando expresa; “el que por error”
o cuando dice: “por algún otro accidente o sea un error en el golpe o
ABERRATIO ICTUS; el primero es un error esencial, pero el segundo es
un error accidental. En el primero el error recae en el objeto material del
delito. Cuando este es una persona, se habla de error in persona. Es el
caso típico de quien quiere dar muerte a Juan y mata a Pedro en la
creencia de que es el primero. En la hipótesis de la Aberratio Ictus se
da una desviación o extravío del golpe, lo que trae como consecuencia
la ofensa a persona distinta a aquella contra quien se quiso dirigir la
acción. Es el caso del sujeto que apunta a Pedro para matarlo, pero al
desviarse el disparo mata a Juan.

Por ejemplo: A quiere matar a B, pero mata a C, quien es su padre o su


hermano: aquí habrá error en la persona. En este caso existe el delito, lo
que no hay son las agravantes.

La ABERRATIO ICTUS se da por ejemplo: Cuando A conoce y sabe


quien es B y cuando lo encuentra le dispara a B, con tan mala puntería
que la trayectoria del proyectil se desvía y le da a C que es su padre, por
eso se llama error en el golpe, que es totalmente diferente al error en la
persona.

Hay otro error que es el error invencible, que se da cuando la persona no


toma ningún tipo de precaución para cometer el hecho. Por ejemplo: en
un área de cazadores, un cazador dispara y mata a una persona que se
encontraba en cuclillas en un matorral y fue confundida con un animal.

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¿Por qué no hay delito? Porque es un error invencible. Otro ejemplo: Si
estamos en un polígono de tiro y se mete alguien a la zona de tiro
cuando haya una persona disparando; el error es invencible ya que en
estos casos la persona no toma previsión de ningún tipo ya que está
segura de que no va a pasar nada.

El error vencible, es cuando la persona no toma las previsiones


necesarias, en este caso es cuando no se es previsible y se lleva a cabo
un acto. Por ejemplo: Las enfermeras que por no encender la luz de la
lámpara confunden un frasco con otro y administran en vez de el
medicamento un veneno al paciente, ¿Qué exime este error? El Dolo,
pero el error se transformaría en una culpa. Este tipo de error evita el
Dolo pero deja presente la Culpa.

El error al revés, como su nombre lo indica se puede presentar por


ejemplo en el caso del que cree que está protegido por una norma y
resulta que no es por la que él cree sino por cualquier otra.

LA LEGITIMA DEFENSA:

Al Hablar de la legítima defensa el Art. 65º Ordinal 3º. C.P. se tratan tres
condiciones indispensables para que ésta se dé.

 Agresión legítima por parte del que resulta ofendido por el


hecho.
 Necesidad del medio empleado para impedirla o repelerla.
 Falta de provocación suficiente de parte del que pretenda haber
obrado en defensa propia.

En este caso la eximente putativa (o hipótesis en las cuales el sujeto


actúa con la convicción errada de que su conducta se encuentra
amparada por una causa de justificación o de inculpabilidad al fundarse
en presupuestos falsamente apreciados que no corresponden a
situaciones reales, y que influyen en el sujeto, configurando un error de
prohibición que excluye el dolo, pudiendo también eliminar la culpa o
dejarla subsistente) viene dada cuando una persona considera que está
protegida por una causa de eximente de responsabilidad penal cuando
la verdad es que no está protegida por esa causa. Se trata de los casos
de quien actúa creyendo que lo hace en cumplimiento de un deber o en
el ejercicio legítimo de un derecho, autoridad, oficio o cargo, o en estado
de necesidad, o en legítima defensa, ello por la falsa apreciación de las
circunstancias que fundamentan tales causales.

Dentro de las eximentes de responsabilidad penal encontraremos la


defensa putativa la cual se encuentra referida en el Art. 65º CP. última
parte, ordinal 3º. “Se equiparará la legítima defensa el hecho en el cual

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el agente, en el estado de incertidumbre, temor o terror traspasa los
límites de la defensa.”

En éste caso, no se dan los tres requisitos de la legítima defensa pero si


se van a dar las condiciones en las cuales la persona en un momento de
incertidumbre, que será el momento en que se puede encontrar la
persona, que viene dada por una etapa donde la persona está indecisa
de tomar una decisión y la toma en el momento; la incertidumbre debe
estar acompañada por otras condiciones que son el temor y el terror. Lo
que quiere decir que primero la persona está en una etapa de
incertidumbre y luego entra a la fase del terror.

Ejemplo: recordemos el caso del Abogado que venía en un taxi en


Lechería (Playa Lido), estaba lloviendo, y en ese momento venían
corriendo dos personas, pero hacia el vehículo (que resultaron ser
pescadores), lo cual hizo que el pasajero, al ver a las personas corriendo
hacia el taxi, entrará en esas tres etapas: incertidumbre, temor y
terror, lo cual hizo que reaccionara accionado el arma, disparar y matar
una de las personas; en el curso de las investigaciones se demuestra
que los señores no estaban armados, pero al abogado al verlos correr
hacía el vehículo le pareció que lo venían a atracar u otra cosa, por lo
que disparó y mató. En ésta fase nos podemos encontrar en muchas
oportunidades; no es lo mismo que la persona sea atacada directamente
y que ese ataque la persona lo repela para defenderse.

La Defensa Putativa es parecida a la Legítima Defensa pero no cumple


con los tres requisitos que establece la legitima defensa por ello se habla
de defensa putativa.

LA OBEDIENCIA DEBIDA:

La obediencia legítima, la encontramos referida en el Art. 65º Ordinal 2º


CP.

En ese momento esa obediencia legitima y debida es la misma que se


presenta como esa eximente putativa. En el semestre anterior la vimos
dentro de los requisitos de los elementos del delito; aquí la veremos
como una eximente putativa, la obediencia legitima y debida se da
cuando se presenta una orden y al apersona no puede cumplir
ciegamente con dicha orden si es una orden ilegal; como por ejemplo
que manden a unos funcionarios a practicar un allanamiento sin la
respectiva orden emitida por el Tribunal como lo estable en Art. 210º
COPP. Si los funcionarios cumplen con la orden a sabiendas de que es
una orden ilegal, no podrán alegar una obediencia legítima, porque la
misma norma en el ordinal 2º. Dice: “Siempre y cuando no traspase los

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límites de la legalidad”, porque si se traspasan los límites legales de que
la orden deba emitirla un Juez, estaríamos hablando de una orden ilegal.

El Estado de Necesidad Inculpable: Está en el Art. 65º Ordinal 4º. CP. “El
que obra constreñido por la necesidad de salvar su persona, o la de otro,
de un peligro grave e inminente, al cual no haya dado voluntariamente
causa, y que no pueda evitar de otro modo”.

Nos referimos al Estado de Necesidad que se da cuando la persona está


constreñida por un peligro grave, actual e inminente y se diferencia de la
legítima defensa en que la persona no haya dado motivo para que se
presente ese hecho. Entonces, sus requisitos son:

 Que exista un peligro grave actual e inminente.


 Que la persona no haya dedo origen a que se de ese
peligro.
 Y la inevitablidad del peligro.

Estos tres requisitos son indispensables para que se dé este estado de


necesidad. El Estado de Necesidad no es Legítima Defensa porque el
estado de necesidad, comparado con la Legítima Defensa, no protege a
terceros mientras que en el estado de necesidad si se protegen a
terceros y los bienes de esos terceros.

Pero recordemos la Jurisprudencia que señala que podemos alegar el


estado de necesidad cuando se trata de la muerte de un ser querido,
cercano, porque estaría allí incluyéndolo como uno de nuestros
derechos. La Jurisprudencia ha señalado por ejemplo: que si están
matándonos a un hermano y en su defensa matamos, podemos alegar
la legítima defensa.

Ejemplo: si alguien coloca una bombona de gas en la entrada de la USM


y le prende fuego causando un incendio, la persona no podrá alegar un
estado de necesidad porque el peligro fue causado por esa misma
persona.

Ejemplo: si en la USM se va la luz, e inmediatamente después suena el


estallido de un cohete y la gente sale corriendo porque piensa que
estalló una bomba, sí se presenta el estado de necesidad, porque se dan
los requisitos exigidos: peligro actual, grave e inminente; que la persona
no haya dado origen ni provocado en hecho y que sea imposible de
evitar.

El Estado de Necesidad protege los bienes de los terceros, y también


permite que la persona que haya salido afectada tenga derecho a que se
le reparen los daños que se le ocasionaron. Si hay que tumbar una pared

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o romper los vidrios para salvar a las personas que se encuentran dentro
del salón de clases para que no mueran quemadas; las personas que
estaban dentro del salón son responsables de cancelar los daños que se
originaron por esa protección que se les brindó.

Ejemplo: si una lancha con dos personas a bordo zozobra y lo único que
hay en ella es un solo salvavidas y ambas personas se pelean por él,
resultando el más fuerte con el salvavidas con el que llega hasta la
orilla, pero probablemente haya tenido que quitarle el salvavidas al otro,
por lo que alo mejor tuvo que luchar con él, hundirlo y matarlo. En este
caso existe el homicidio, pero lo que no hay es responsabilidad; por que
hay una eximente putativa; es decir, una causa de inculpabilidad, al que
muchos señalan también como una causa de justificación.

Las causas de inculpabilidad quitan la culpa a la persona; mientras que


las causas de justificación lo que hacen justificar el acto y no tiene la
persona responsabilidad penal como es el caso de la legítima defensa.

LA NO EXIGIBILIDAD DE OTRA CONDUCTA:

La no exigibilidad de otra conducta: Es cuando no se puede exigir otra


conducta a una persona sino la que tiene; Por ejemplo: la madre que
encubre al hijo que cometió un homicidio y lo esconde en su casa,
encubrimiento de pariente cercano (Art. 258º CP.). A esa persona (la
madre), no se le puede exigir otra conducta, de tal manera que en este
caso la persona está protegida por una eximente putativa y por ello no
tiene ninguna responsabilidad penal; el amparo y asistencia a los
agavillados cuando se trata de parientes cercanos, amigos íntimos o
bienhechor (Art. 291º CP.); en causas de omisión cuando el sujeto se
halla impedido por una causa insuperable (Art. 73º CP.); las injurias
inferidas cuando el sujeto ha sido impulsado a ello por violencias
ejecutadas contra su persona (Art. 448º CP. último aparte)Este caso es
diferente a lo que sería las excusas absolutorias (consisten en
situaciones en las cuales la ley, por razones de utilidad pública o de
interés social, considera que no debe imponerse una pena al autor del
hecho ilícito y culpable: un ejemplo de excusas absolutoria sería el
supuesto de exclusión de responsabilidad penal en lo que concierne a
los delitos contra la propiedad (hurto, estafa y fraudes, apropiación
indebida, aprovechamiento de las cosas provenientes del delito y otros,
cometidos en perjuicio del cónyuge no separado legalmente o de otros
parientes (Art. 483º CP.).

El caso típico de la no exigibilidad de otra conducta, por lo tanto causa


de inculpabilidad, lo constituye el llamado estado de necesidad, que
dijimos está regulado por el C.P. en el Art. 65º Ordinal 4º, al establecer
que no es punible: “el que obra constreñido por la necesidad de salvar

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su persona o la de otro de un peligro grave, actual e inminente, al cual
no haya dado voluntariamente causa y que no pueda evitar de otro
modo”. Se trata de una situación de constreñimiento del sujeto por la
presión de las circunstancias de peligro para su persona o la de otro, y
que impiden el reproche culpabilista por el hecho causado lesivo a
bienes jurídicos protegidos, al no serle razonable exigirle otra conducta.

TEMA N° 4

LAS CONDICIONES OBJETIVAS DE PUNIBILIDAD. Concepto. Clasificación.


Ausencia de estas condiciones.

Ya las estudiamos como un elemento positivo del delito. Son ciertas


condiciones que exige la norma para que se pueda aplicar una sanción;
en términos generales son condiciones que se necesitan que se cumplan
para que en un momento determinado se pueda aplicar una sanción.
Hay quienes consideran que estas condiciones no son elementos del
delito porque están referidas a unas condiciones y no pueden ser
consideradas como un verdadero elemento del delito como será el caso
de la acción, la atipicidad, etc; que son elementos que deben cumplirse,
pero aquí también entran dentro de los elementos del delito, por que se
considera que si se exige esa condición, se debe cumplir, entonces,
como un elemento indispensable para que pueda darse el delito.

Ejemplo: tomaremos como ejemplo los casos de quiebra. Art. 341º CP.
“Los que en los casos previstos por el Código de Comercio u otras leyes
especiales, sean declarados culpables de quiebra, serán castigados
conforme a las reglas siguientes:

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1.- Los quebrados culpables serán penados con arresto de
seis meses a tres años.
2.- Los quebrados fraudulentos serán penados con prisión de
tres años a cinco años.

Estas penas se impondrán según la gravedad de las circunstancias que


se han dado lugar a la quiebra, aumentándose o disminuyéndose dentro
de mínimum y máximum a Juicio del Tribunal.

Las personas indicadas en el Art. 922º CC, serán castigadas como reos
de hurto por los hechos a que se contrae el mismo artículo.

El artículo no hace mención al Código Penal sino al Código de Comercio,


lo que quiere decir que primero hay que llegar al Código de Comercio, ir
a un Tribunal mercantil, ya que es el que declara o no la quiebra y con la
sentencia definitivamente firme de Tribunal Mercantil vamos a accionar
contra la persona bien sea que halla quiebra fraudulenta; o una quiebra
por impericia o negligencia, imprudencia, etc.

Igualmente se da con el delito de adulterio; Art. 394º CP. “La mujer


adultera será castigada con prisión de seis meses a tres años. La misma
pena es aplicable al coautor de delito”.

Debe irse por el Art. 185º A, del CCV. Ordinal 1º: Que habla de las
causales de divorcio y la primera es por cierto el adulterio; quien debe
decidir si hubo o no adulterio es el Tribunal Civil; puesto que no es
competencia del Tribunal penal; pero una vez que el Tribunal Civil
determine el adulterio; se viene con esa sentencia ante el Tribunal Penal
para ejercer las acciones correspondientes.

3.- La Estafa; Art. 462º CP. “El que con artificio o medios capaces
de engañar o sorprender la buena fe de otro, induciéndole en el error.
Procure para sí o para otro un provecho injusto con perjuicio ajeno, será
castigado con prisión de uno a cinco años. La pena será de dos a seis
años si el delito se ha cometido:

1.- En detrimento de la administración Pública, de una entidad


autónoma en que tenga interés el Estado o de un Instituto de Asistencia
Social.

2.- infundiendo en la persona ofendida el temor de un peligro


imaginario o el erróneo convencimiento de que debe ejecutar una orden
de la autoridad.

El que cometiere el delito previsto en este artículo, utilizándolo como


medio de engaño un documento público falsificado o alterado, o

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emitiendo un cheque sin provisión de fondos, incurrirá en la pena
correspondiente aumentada de un sexto a una tercera parte.

Esta es una estafa específica agravada, “el que con artificio o medios de
engañar o sorprender la buena fe de otro, induciéndole al error (…) la
estafa común y corriente es la que hace cometer a la persona un error
para que de una disposición patrimonial, incurre en una estafa; es decir,
que la estafa necesita:

• Un engaño, que debe llevar a cometer un error a la persona,


y un error es lo que permite la disposición patrimonial.

• El error es una falsa apreciación de la realidad.

El cheque sin provisión de fondos es una forma de estafa; Ejemplo: una


persona va a un restaurante y cuando le toca pagar la cuenta resulta
que se da cuenta que no lleva efectivo y emite un cheque por la
cantidad respectiva, el dueño del restaurante cuando va a cobrar el
cheque, no puede hacerlo porque éste no tiene provisión de fondos.
Revisemos las siguientes condiciones:

• Se otorgó o se emitió el cheque bajo engaño.

• Por una falsa apreciación de la realidad, por creer que el


cheque tiene fondos la persona acepta el cheque y da la
disposición patrimonial que en este caso es la comida. Es
decir, está configurado el delito de estafa.

Art. 44º CC. “El que emita un cheque sin provisión de fondos y no
proveyera al librado de los fondos necesarios antes de la presentación
del cheque o que después de emitido éste, frustrare su pago, será
penado por denuncia de parte interesada con prisión de uno a doce
meses, siempre que no concurrieran las circunstancias previstas en el
Código Penal por el delito de estafa.

Art. 462º CP. “El que con artificios o medios capaces de engañar o
sorprender la buena de de otro, induciéndole en error, procure para sí o
para otro un provecho injusto con perjuicio ajeno, será penado con
prisión de uno a cinco años. (…).

El que comete el delito previsto en este artículo utilizando como medio


de engaño un documento público falsificado o alterado, o emitiendo un
cheque sin provisión de fondos, incurrirá en la pena aumentada de un
sexto a una tercera parte.

17
Pareciera que existen dos delitos; ¿como podemos diferenciarlos?
Aclarémoslo con un ejemplo:

Una persona tiene una deuda con otra y conviene con esta en pagarle
poco a poco, para lo cual le paga una primera parte en efectivo,
posteriormente le vuelve a pagar una segunda cantidad y por el resto de
la deuda le da un cheque; el cual al momento de ser cobrado no tenía
provisiones de fondo. ¿Qué delito hay en este ejemplo? ¿Cuál de
los dos artículos se aplica?

La persona acepta el cheque creyendo que tiene fondos y por ello emite
la factura que tenía en su poder del girador para cancelar la deuda. El
delito pareciera ser una estafa.
Pero pongamos un segundo ejemplo y comparemos:

Una persona llega a un restaurante de un hotel y después de disfrutar


de una fabulosa cena y de hospedarse en el mismo, a la hora de pagar
convence al encargado del hotel de que le acepte un cheque por cuanto
no lleva consigo efectivo. Al momento de cobrar el cheque, éste resulta
sin provisión de fondos y no puede cobrarlo. ¿Habrá una estafa?
¿Cómo podemos diferenciar los dos ejemplos?

La diferencia estriba en lo siguiente:

En el segundo ejemplo si existe una estafa, mientras que en el primer


ejemplo se aplica el artículo 494º CC. ¿por qué? Porque la estafa se da
en el momento; la deuda se adquiere en el momento, mientras que en el
primer caso hay una deuda preconstituida, porque incluso se llegó a un
acuerdo en la forma de pago y fue el último pago el que resultó sin
provisión de fondos; no podemos hablar de estafa, sino que debemos
remitirnos al Código de Comercio; en ese caso la sanción es de uno a
dos meses y debe ir con una acusación privada, que es la que le va a dar
la posibilidad de que pueda actuar. No hay ninguna otra posibilidad para
que a ese señor se le meta en problemas, porque la estafa tiene que
darse en un momento determinado; en ese momento la persona
estafada, bajo engaño comete un error (falsa apreciación de la realidad)
y da la disposición patrimonial. En la estafa no puede existir
convenimiento alguno sino que se configura en el momento; y en el
primer caso se llamará emisión de cheque sin provisión de fondos.

Pero lo importante es que aquí hay una condición objetiva de


Punibílidad. ¿Dónde está dicha condición? Está en que es necesario
hacer el protesto del cheque; es decir, cuando el banco rechaza el
cheque, lo hace devolviéndolo con una nota de débito que señala
“diríjase al girador” pero que no dice más nada. Luego con ese papel de
nota de débito hay que ir a la Notaría y presentar un escrito al Notario

18
en donde se le solicita a éste se traslade y constituya en el banco “del
cheque” a los fines de levantar protesto e identificar el cheque en todas
sus características para que deje constancia de:

• Si el número de cuenta pertenece a ese cheque.


• Si la persona que firma el cheque es la persona autorizada para
hacerlo.
• Si para el momento de la presentación tenía fondos, etc.

Recuérdese que debe ser rápido. Porque pierde su efecto a las 48 horas
y no se podrá levantar el protesto. Una vez levantado el protesto se
asegura el “cómo” porque se tiene la condición objetiva de punibilidad;
mientras no se haga el protesto el cheque tiene valor como una factura
más, de una factura cualquiera, el cheque sólo es una prueba de que
una persona le debe a otra, y para cobrarlo habrá que movilizar testigos
y es muy engorroso el juicio; mientras que en el protesto se asegura a la
persona quien deberá pagar el monto del cheque mas la acción, más los
costos y los intereses, etc.

Porque de no pagar se le puede denunciar de acuerdo al Art. 292 COPP.


y organizar directamente una querella contra la persona o presentar el
cheque para que le Fiscal del Ministerio Público actúe, ya que tiene la
prueba fundamental que es protesto.

Otro ejemplo de condición objetiva de punibilidad lo encontraremos en la


norma del Art. 378º del CP. primera parte “El acto carnal ejecuta en
mujer mayor de dieciséis años y menor de veintiuno con su
consentimiento, es punible cuando hubiere seducción con promesa
matrimonial y la mujer fuere conocidamente honesta; en tal caso la
pena será de seis meses a un año de prisión.

La condición objetiva de punibilidad es la que la mujer sea


conocidamente honesta; lo que dependerá de la costumbre.

19
PENAL II

Tema #. 5

CONCURSO DE PERSONAS EN EL DELITO. CLASES DE AUTORIAS. LA


PARTICIPACIÓN. NATURALEZA DE LA PARTICIPACIÓN. REQUISITOS.
CLASES DE PARTICIPACIÓN. RESPONSABILIDAD DEL PARTICIPE.

I. GENERALIDADES

En la realización de un delito pueden intervenir varias personas, de


manera que el hecho viene a ser el resultado de una acción conjunta y
no la obra de un solo individuo. Ahora bien, el concurso de varios sujetos
en la realización del hecho puede revestir de varias formas: puede
tratarse de varias personas, que contribuyen en conjunto a la realización
del hecho típico, que también puede ser realizado por una sola persona;
o puede tratarse del caso de varias personas que intervienen por
requerirlo así el hecho típico, como en los supuestos de los denominados
delitos plurisubjetivos (el caso del agavillamiento, por ejemplo). Este
ultimo tipo de concurso se denomina se denomina necesario y de él no
tratamos.

Aquí hacemos referencia a la primera forma de concurso, por el cual


intervienen en el hecho algunas personas, con aportaciones no
requeridas por el tipo legal y que la ley expresamente regula en la parte

20
general de nuestro Código Penal (véase Arts. 83º al 85º). Con estas
disposiciones, nuestra legislación fija un régimen para graduar las
responsabilidades de las diversas personas intervinientes en el hecho, y
que contribuyen a su realización de diversas maneras, con modalidades
no especificadas en cada tipo legal. Esta participación o cooperación,
precisamente, en la actualidad, y ello trata de ser recogido por la ley,
puede ser de diversos grados e intensidad: se puede prestar
cooperación en la fase interna de un delito, por ejemplo, determinando o
instigando a un sujeto a cometerlo, o se puede cooperar en la ejecución,
por ejemplo, facilitando la acción del autor; así mismo, la intervención
del participe puede ser primaria o secundaria, de acuerdo con su
importancia o influencia en la realización del hecho, lo cual determina la
diversa penalidad de los participes: quienes cooperan en forma primaria
o principal, se hacen acreedores a la totalidad de la pena
correspondiente al hecho, y quienes lo hacen en forma secundaria,
merecen una menor pena.

II. EL AUTOR

No existe en nuestra legislación una definición de autor. A él se hace


referencia en cada tipo de delito, ya que, como señala el Código Penal,
se define el delito en vista de la consumación por el autor, siendo por
ello la participación una causa de extensión de la pena, al igual que la
tentativa; y en el artículo 83º se utiliza la expresión “perpetradores”
para precisamente a los autores.

Artículo 83º del Código Penal. “Cuando varias personas concurren a la


ejecución de un hecho punible, cada uno de los perpetradores y de los
cooperadores inmediatos queda sujeto a la pena correspondiente al
hecho perpetrado. En la misma pena incurre el que ha determinado a
otro a cometer el hecho”.

De allí que podamos afirmar que, de acuerdo con nuestra legislación, es


autor quien perpetra o realiza el hecho constitutivo de cada tipo
delictivo. Nos adscribimos, por tanto, a una noción restrictiva de autoría.

III. CLASES DE AUTORIAS

A. Autor Mediato.

Sería aquel que se sirve de otro sujeto que no es autor o que es


imputable o inculpable, en orden a cometer con dolo o con culpa
un hecho típico dañoso. Ejemplos; de la utilización de un
inimputable, de un enfermo o de un niño, para la comisión de

21
determinados hechos; y finalmente, el caso citado por otros de la
realización de hechos punibles que requieren un sujeto activo
calificado (por ejemplo, funcionario público) a través o por
intermedio de sujetos no calificados.

Con relación a la figura del autor mediato, se ha discutido


ampliamente en la doctrina penalística su justificación y alcance,
señalando algunos que los supuestos indicados bien pueden
resolverse recurriendo a la noción estricta de autor o a la figura de
la instigación.

B. La Coatoría.

Muchas veces un hecho punible resulta a cargo de varias personas


(perpetradores) que realizan o perpetran, como señala el Código
Penal, el hecho mismo constitutivo del tipo delictivo y que se
denominan, por ello, coautores. En este caso, no hay
accesoriedad, esto es, la responsabilidad del coautor no depende
de la del otro, siendo así que “si suprimiéramos la existencia de los
otros colaboradores, seguiría siendo autor, porque realizó actos
típicos y consumativos”, como en el caso de que dos (02) sujetos,
de acuerdo, lesionen a la victima.

El coautor, pues, es un autor, un perpetrador, que realiza el hecho


típico conjuntamente con otro u otros autores. No se trata pues de
un participe y, por tanto, no se aplican los principios a que
hacemos referencia al tratar de la participación.

IV. LA PARTICIPACIÓN

En el delito, es un sentido estricto, como ya lo hemos dicho, surge


cuando en la realización de un hecho punible intervienen otra u otras
personas, además del autor, en calidad de instigador o de cooperador
inmediato o de cómplice, formas de participación que nuestro código
regula en los artículos 83º, 84º y 85º, como formula de extensión de
la responsabilidad penal que en los tipos específicos se consagra con
vistas a su perfeccionamiento a cargo del autor.

V. NATURALEZA DE LA PARTICIPACIÓN

Se ha planteado en la doctrina diversos problemas, objeto de


complicados debates. Un grupo de autores vincula la participación en
cierta medida, a la causalidad, lo que quedaría de manifiesto con el
tratamiento dado por nuestro código al encubrimiento como delito
autónomo, sin que ello implique que queden equiparados al autor de
todos los participes; así mismo, siguiendo la doctrina tradicional, se

22
entiende que se coopera o se participa en un hecho que es idéntico
para todos: se trata de un solo hecho, de un delito único y de
diversos responsables, y no de diversos delitos, a cargo de uno de los
participantes; se trata de un concurso de personas en un delito y no
de una pluralidad de delitos o de un delito de concurso como lo han
señalado algunos. Se afirma en el mismo sentido, como principio
básico, la accesoriedad de la participación, es, su naturaleza
dependiente, su subordinación a un hecho principal, situación por la
cual solo puede ser entendida y adquiere importancia con relación al
hecho principal realizado por el autor.

VI CLASES DE PARTICIPES

A. El Instigador;

El instigador o caso moral, mal llamado por algunos “autor


intelectual”, de acuerdo con nuestra legislación es el participe que
determina a otra persona a cometer el hecho (Art. 83º, aparte
único).

Determina a un sujeto a cometer un hecho, inducirlo a instigarlo,


implica así, como señala la doctrina una acción directa o indirecta.
Acción en el sentido de que el instigador debe haber dirigido su
actuación psíquica a un hecho determinado, no siendo suficiente la
simple opresión de un deseo o la sugerencia encubierta.

B. Cooperación Inmediata: Art. 83º. CP.

Los “cooperadores inmediatos”, que incurren en la misma pena


correspondiente a los autores, equiparados a éstos, por tanto, en
la sanción.
El cooperador inmediato, ciertamente, se enmarca dentro de la
categoría de los cómplices con un carácter primario y en su
participación se concreta, en la concurrencia con los ejecutores
del hecho, en orden a la actuación de la empresa delictiva,
realizando operaciones que son eficaces para la perpetración del
hecho, de acuerdo con la forma como fue organizada tal empresa,
sin que tales operaciones materialicen los actos productivos
característicos del hecho.

C. Los Cómplices;

La actividad de los participes puede ser de naturaleza secundaria


o de ayuda indirecta y puede asumir las formas de una
cooperación moral o material en orden a la realización del delito.

23
Nuestro código, en el artículo 84º, hace referencia a estas
categorías de cómplices, que resultare sancionadas con la pena
correspondiente al hecho, rebajada a la mitad.

Primer lugar: Considera la ley comportamiento de complicidad,


en este caso moral, excitar o reforzar la resolución de perpetrar el
delito o prometer asistencia o ayuda para después de su comisión
(Art. 84º. Num. 1).

En esta hipótesis, la conducta del cómplice consiste, de una parte,


en excitar o reforzar la resolución de perpetrar el delito. Se trata
así, no de determinar a otro a cometer un delito (caso de
instigación), sino de influir de alguna manera no determinante en
su resolución criminal ya formada; se trata del hecho de aconsejar,
de estimular la resolución criminal, de proporcionar razones que
faciliten la situación.

De otra parte la conducta del cómplice, en la hipótesis que


consideramos, puede consistir en la promesa de asistencia o de
ayuda para después de la comisión del hecho punible.

Segundo lugar: Nuestra ley considera comportamiento de


complicidad, dar instrucciones o suministrar medios para la
realización del hecho punible (Art. 84º. Num. 2)

Se trata en este caso del suministro de información o medios en


general, con el conocimiento en el cómplice del delictuoso de
quien se servirá tales medios y, por tanto, con el propósito de
servir o cooperar con tal fin.
Son instrucciones dirigidas a la comisión del hecho, las cuales no
se orientan a mover la voluntad la voluntad directamente, como
en el caso de la instigación o excitación, sino a ilustrar el
entendimiento, proporcionando elementos para la ejecución del
delito.

Tercer lugar: Considera nuestro código comportamiento de


complicidad, de cooperación secundaria, por tanto, la facilitación
de la perpetración del hecho o la prestación de asistencia o auxilio
para que se realice, antes de su ejecución o durante ella. (Art. 84º.
Num. 3).

Se trata en este caso de ayudar o facilitar la realización del hecho


a través del auxilio que puede prestarse antes o durante su
ejecución. Si en el caso anterior se hacía referencia a una
cooperación o complicidad en cuanto a los medios, en esta
hipótesis se plantea un supuesto de cooperación o de complicidad

24
en cuanto a los actos. Se coopera así en la preparación del hecho o
en su ejecución, de manera que ésta se facilita, pero sin que la
participación durante la ejecución reúna las características de una
cooperación inmediata. Habría complicidad en el hecho de quien
vigila en la calle mientras sus compañeros cometen un robo en
una vivienda cercana, en este caso, la actividad se limita a quitar
obstáculos o a prevenir un peligro sin aplicar las propias energías o
la violencia directa del mandato penal, en tanto, que había
cooperación inmediata, en el caso de quien vigila la entrada en la
oficina donde se está cometiendo un hurto, o de quien presencia,
en actitud amenazadora, un robo.

LA COMPLICIDAD NECESARIA

El ultimo aparte del artículo 84, referido a los cómplices, hace


alusión a la denominada complicidad necesaria y establece que no
se aplica la disminución de pena prevista para los cómplices (pena
correspondiente al hecho punible respectivo rebajada por la
mitad), cuando con sin el concurso del cómplice no se habría
realizado el hecho. Por tanto, en este orden de ideas, de acuerdo
con nuestro código, entenderemos que es necesaria la conducta
del participe que cae bajo alguno de los supuestos del articulo 84,
no constitutiva por tanto ni de instigación ni de cooperación
inmediata, de la cual se hace depender la realización del hecho, lo
que se determina por juicio exante. Seria el caso, por ejemplo, de
la conducta del empleado bancario que deja abierta la bóveda del
Banco para facilitar así la acción de apoderamiento del dinero así
depositado; o la conducta de la empleada doméstica que le
procura al autor del hurto las llaves del apartamento; o la
conducta del farmaceuta que elabore y suministre al autor del
envenenamiento, de acuerdo con el, la sustancia mortífera. En
todos estos casos se puede apreciar que la conducta del cómplice
reviste una especial importancia en orden a la realización del
hecho, por lo que podemos concluir que el autor no habría
realizado el hecho sin tal conducta del cómplice.

LA COMPLICIDAD ``CORRESPECTIVA´´

Participación en la refriega.

Finalmente, cabe hacer referencia a la denominada ``complicidad


correspectiva´´, figura que encuentra aplicación en materia de
homicidio y lesiones, según el articulo 424 del CP. cuando en la
perpetración de tales hechos han tomado parte varias personas y
no se puede descubrir quien es el ejecutor inmediato o autor del

25
hecho, caso en el que se sanciona a todos los que han tomado
parte con la pena correspondiente a los cómplices.

Se trata, pues, de la situación de la intervención o concurso de


varios sujetos en un hecho común, del cual uno es el autor sin que
ello pueda probarse.

Creo que la única forma de resolver la contradicción y evitar la


absurda aplicación de la norma, radica en interpretar la disposición
contenida en el artículo 425, en el sentido de que en el caso de
una refriega o riña tumultuaría con resultado de muerte o de
lesiones, todos los que hayan agredido al ofendido se sancionarán
como autores; los que hayan participado en el riña sin agredir al
ofendido, con las penas disminuidas contempladas en el mismo
artículo; se aplicará la norma sobre la complicidad correspectiva,
cuando en la refriega no se llega a conocer a los agresores del
muerto o herido, pero se demuestra la participación de algunos en
tales hechos dañosos. En este último caso, a quienes han
participado en la riña se les sanciona con la penalidad indicada en
el artículo 424 para la complicidad correspectiva.

DERECHO PENAL II

TEMA 6

EL DELITO IMPERFECTO. Iter Criminis. Los actos preparatorios. La


tentativa y la frustración. El delito imposible.

26
El Iter Criminis es desde que se piensa el delito hasta que se
termina el delito. Es decir el recorrido que va a tener desde su inicio
hasta su final.

Esta etapa está dividida en dos fases:

a) fase interna
b) fase externa

Fase interna:

La fase interna sería la ideación; cuando se tiene la idea criminal.


Luego viene una etapa de meditación y otra etapa que sería de
resolución.
Esta fase interna de ideación viene a ser el momento en que entra
en la mente de la persona la idea de cometer el hecho punible por
ejemplo: Si va a cometer un homicidio, tiene la idea de hacerlo, esa
idea, que alguna vez puede haberle sucedido a toda persona, en algunas
oportunidades en base a un delito y en otras en cualquier otra situación,
como cuando alguien nos hace algo que consideramos que es injusto,
nos viene la idea, idea que puede ser buena o mala. Si alguien nos trata
mal o nos hace algún daño como chocarnos el carro o golpearnos, o el
inquilino que no quiere abandonar el inmueble que se le alquiló cuando
se vence el plazo establecido en el contrato de arrendamiento, etc. En
ese momento, como algo natural la persona tiene una idea, algunos
pensarán por la rabia “lo voy a matar” otros dirán “tú me la pagas”, por
ejemplo: una dama a quien otro haga un daño, como sería un acto
lascivo; puede tener una idea criminal, esa idea será la idea que no deja
dormir; se da una pelea entre lo que los Psicoanalistas denominan el yo,
el super yo y el ello, que se traduce en “lo hago; no lo hago; lo hago,…”
esa etapa se conoce como meditación: se medita porque se está solo, lo
cual como hemos dicho es un proceso interno, todos estos actos pueden
llevar a la persona a que una vez que ha meditado suficientemente bien
tome la decisión que seria la resolución del hecho punible. Estos actos
preparatorios internos no son delito; la gente puede pensar todo lo que
quiera, pero en esta etapa son sólo actos dentro de la imaginación:
Recuérdese que el primer elemento del delito es el acto, la acción, cuyo
concepto es que el acto es conducta externa positiva o negativa,
humana, y que esa conducta genera un cambio que es el resultado en
ese mundo exterior. Luego, podemos concluir que la conducta que se va
a sancionar es la conducta externa; o lo que equivale a lo mismo, la
conducta interna no se sanciona. Es aquí, vuelvo a la idea anterior,
donde las personas piensan “voy a hacerlo; lo hago, no lo hago…” es
una etapa de confusión donde la persona va a tomar una resolución y
una vez que ésta se toma vienen lo que serían los actos de la fase
externa.

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Fase Externa:

Son los actos preparatorios qué son: Si la persona piensa que va a


matar, porque tiene la idea y tomó la resolución de cometer el hecho
punible, puede irse a un sitio y comprar lo necesario para cometer el
hecho punible como sería el arma (una pistola, un cuchillo, cualquier
clase de veneno, etc), todo eso sería la preparación para entrar luego en
la fase de ejecución. Esos actos pudieran no ser delitos, por ejemplo: si
un individuo se va meter a un lugar “X” a robar o a hurtar, pudiera
comprar una escalera y una cisalla en la ferretería y no por ello el
ferretero nos dirá que nos vamos a meter en un sitio a robar o a hurtar;
esto no es delito, puede constituir un delito, si al momento de comprar
el arma (no permizada) hay un punto de control de un cuerpo policial por
donde deba pasar la persona y al revisarla se la encuentran y no tiene
documentos que le permitan portarla, lo que constituiría un delito
tipificado en el Código Penal en el Art. 277 “El porte, la detentación o el
ocultamiento de las armas a que se refiere el artículo anterior se
castigará con pena de prisión de tres a cinco años”, pero esta situación
no tiene nada que ver con lo que la persona ideó, meditó y resolvió de
cometer un homicidio, es decir es una situación independiente de lo que
se pensó. Si no ocurre nada de lo señalado, vendrá la fase de ejecución;
en esa fase ejecutiva la persona busca a su víctima, busca el sitio donde
va a hurtar o robar, y luego vendrá la consumación que es cuando la
persona ejecuta el hecho punible.
Esta fase es lo que se llama el Iter Crimen, es decir, como es el
recorrido que hace el crimen. ¿Qué importancia tiene el Iter Crimen para
el Derecho Penal? La importancia estriba en que cuando la persona está
en la etapa de ejecución del hecho punible, puede ser que el delito
llegue a ser: un delito consumado, pero pudiera ser un delito en grado
de tentativa o en grado de frustración.

El delito consumado:

Tomemos como ejemplo el homicidio: la persona tuvo la ideación,


pensó en matar a quien le hizo el daño, pasó a la etapa de la mediación,
tomó la resolución de hacerlo; hizo los actos preparatorios para
cometerlo, pasó a la etapa de ejecución y lo consumó; por lo cual la
persona será culpable del acto que ha ejecutado. En éste caso la sanción
será como sabemos de 12 a 18 años. Es importante saber, que en los
casos de homicidio sin siquiera pasar por todas las etapas que hemos
explicado, pudiera llegar a cometerse el hecho; por ejemplo, una
persona viene de su casa tranquilo para la universidad, pero cuando
está por llegar a la misma, cualquier otra persona puede atravesársele,
puede chocarla con su carro, o cualquier enemigo la anda buscando sin
que ella lo sepa. Pudiera pasar que en cualquiera de los tres casos la

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otra persona enfrente a la otra armada de manera agresiva, por lo cual,
quien viene para la universidad no tiene tiempo de pensar ni meditar y
mucho menos de tomar la resolución; simplemente es un acto, y la
persona está ante un peligro grave, actual e inminente, que no le da a la
persona chance de pensar si no de actuar. Ante la acción que se le está
dando lo que se produce es una reacción y dicha reacción es salir
corriendo y dejar que te maten por la espalda o enfrenar la situación. Por
ello, obsérvese, que es importante conocer las circunstancias en que se
da el acto; porque pueden ser delitos alevosos, cuando la persona
prepara todo (Art. 77, 1º C.P.) lo cual es una agravante, por que la
persona actúa sobre seguro que nada va a pasarle, y se tuvo la ideación,
se meditó, se resolvió, se preparó el acto y con el arma se espera a la
víctima y cuando esta pasa le dispara y lo mata; el derecho pena debe
tomar en consideración todo lo que hemos llamado Iter Criminis. En
cambio cuando se trata de una legítima defensa, la persona actúa en el
acto. En la defensa putativa la persona actúa por la incertidumbre, el
miedo, el temor y el terror, que hace que la persona tenga una
transformación psicológica; muchas veces la persona ante estos
elementos de incertidumbre y temor, miedo y terror no reacciona, ni
siquiera pueden emitir sonidos con su voz, por los nervios la persona
puede experimentar una especie de puntada en una pierna, en la
espalda, en la médula espinal, etc y se queda paralizada; a esa persona
que así reacciona la pueden matar fácilmente, pero en cambio, hay otras
personas que ante esa incertidumbre, temor y terror reaccionan de
inmediato defendiéndose. Es importante entonces conocer la
circunstancia del acto porque ello será lo que nos permita ejercer la
respectiva defensa ante los tribunales competentes.

Existen delitos inacabados, lo que quiere decir que la persona hace


todo lo necesario para cometerlos, pero a pesar de ello, no llega a
cumplir con el objetivo de cometerlos.

El delito imposible:

Es aquel en queden estar claros tres elementos determinantes: El


objeto, los medios y el sujeto.

El objeto para que un delito sea posible tiene que ser un objeto
real, cierto y que permita determinar el hecho punible. El objeto es
determinante para saber si el delito es imposible o no. Por ejemplo, si
una persona ataca a otra y la mata, ¿se estará ante un delito imposible?
Claro que no. Pero si la persona ve a su enemigo tendido en el
pavimento desmayado, y piensa “voy a aprovechar para matarlo a
puñaladas” y lo hace y después huye con la idea de que cometió un
homicidio; pero en las investigaciones se establece que la persona ya
estaba muerta a consecuencia de un para cardíaco, ¿tendrá la persona

29
un delito? No tiene ningún tipo de delito porque el objeto no nos permite
determinar que ese sea el objeto ideal para que se el delito, porque para
que se de el delito de homicidio se necesita que la persona sobre la cual
se va a cometer el hecho punible esté viva y la persona del ejemplo no
lo estaba. Para que un individuo pueda cometer el delito de violación, la
persona sobre quien lo va a cometer debe estar viva; porque si el mismo
se va al cementerio y espera que entierren a la persona para
posteriormente desenterrarla y tener una actividad sexual con ella
¿estará cometiendo el delito de violación? No, lo que constituirá un
delito imposible, en el caso de la violación, el individuo estará
cometiendo otro delito; porque el objeto no es el ideal.

Los medios:

Los medios también determinan el delito imposible ¿cómo? El


medio debe ser idóneo; nadie puede matar a otro con una pistola de
juguete “fascimil”, este será un delito imposible porque el medio no es el
idóneo.

El sujeto: Es la misma víctima. Por que si tenemos el objeto, los


medios, y también debemos tener la víctima, que puede ser el sujeto
activo o el sujeto pasivo: ejemplo, si una persona se lleva un teléfono
celular pensando que es de otra por lo que estará cometiendo el delito
de hurto, pero cuando lo revisa se da cuenta que es el propio, en dicho
caso el delito se determina por el sujeto; porque nadie puede robarse, ni
hurtarse ni apropiarse de sus propias pertenencias.

Hay diversas formas de manejar este tipo de delito, es por eso que
hablamos de delitos en grado de frustración o delitos en grado de
tentativa. Pero ¿qué se necesita para que se configures?

Analicemos el Art. 80 C.P. “Son punibles, además del delito


consumado y de la falta, la tentativa del delito y el delito frustrado.

Hay tentativa cuando, con el objeto de cometer un delito, ha comenzado


alguien su ejecución por los medios apropiados y no ha realizado todo lo
que es necesario a la consumación del mismo, por causas
independientes de su voluntad.

Hay delito frustrado cuando alguien ha realizado, con el objeto de


cometer un delito, todo lo que es necesario para consumarlo y, sin
embargo, no lo ha logrado por circunstancias independientes de su
voluntad”.

30
Como podemos ver no basta que el delito se haya consumado,
Recuérdese que ninguna falta tiene tentativa, porque las faltas no son
delitos y la norma sanciona es a los delitos; para sancionar las faltas el
C.P. tiene un procedimiento diferente al que tiene para los delitos.

Delito en grado de Tentativa:

“Hay tentativa cuando, con el objeto de cometer un delito - ¿Cuál


es el objeto? Cometer un delito, no prescribe la norma, con el objeto de
cometer una falta, razón por la cual las faltas no tienen tentativa, caso
en el cual la norma lo estableciera, expresando, hay tentativa cuando
con el objeto de cometer un delito o una falta, pero no es lo que dice la
norma. La tentativa es sólo para los delitos – ha comenzado alguien su
ejecución (fase de ejecución), ¿cuál es el primer elemento para que
pueda darse la tentativa? Primero es que la persona tenga la intención,
porque si la persona es obligada a cometerlo estaremos frente a otro
tipo de delito; por ello la norma dice, con el objeto de cometer un delito,
es decir la intención, analizando y dando una interpretación extensiva a
la norma, el objeto es intencionalidad de cometer el hecho punible, la
persona tiene la intención y, continúa la norma, ha comenzado su
ejecución por medios apropiados, ¿a qué nos lleva esto? Tentativa: 1.
Intención, 2. El medio: debe ser un medio idóneo, lo que quiere decir
que si el medio no es idóneo es un delito imposible, si se va a matar a
una persona y lo que se lleva como arma es un fascimil, ese medio no es
idóneo para matar, el objeto puede ser idóneo pero no así los medios.
Siguiendo el análisis de la norma, y no ha realizado todo lo que es
necesario a la consumación, véase bien: No ha realizado todo lo que es
necesario para la consumación, lo que tiene que ser, por causas
independientes de su voluntad, es aquí cuando viene el otro elemento
que vimos, ¿Cómo se presenta esta situación? ¿Para que sepan
diferenciar como se llega a la frustración? Ejemplo, en el mismo caso de
homicidio, la persona quiere matar a otra, tiene la intención, tiene el
arma (medio idóneo), pero no realiza lo necesario para cometer el
homicidio, ¿Por qué? Por que cuando le va a disparar, una tercera
persona le levanta el brazo y lo detiene haciéndole cambiar su
determinación de darle muerte a esa otra persona y lo retira del sitio, en
este caso no fue por causa de la persona que tenía la intención que el
mismo no se consumó, sino que fue por una causa independiente de su
voluntad, pero, ¿Qué delito ha cometido la persona? La persona cometió
el delito de homicidio en grado de tentativa que la Ley dirá como se va
a sancionar. Otro ejemplo: se habla mucho últimamente de terrorismo,
supóngase que alguien tenga la intención de volar el salón de clase,
para lo cual además de la intención debe tenerse el medio idóneo, que
puede ser una bomba; la cual pongo en la ventana, con una mecha lo
suficientemente larga para encenderla a una distancia prudencial, y la
prende, pero si viene una persona caminando y la pisa y la apaga sin

31
darse cuenta; o que la brisa sople fuerte y la apague, o se encienda el
sistema de riego de la grama y la moje y la apague, por lo que no llega a
explotar la bomba ¿Qué delito hay allí? Un delito de homicidio en grado
de tentativa, porque la bomba no explotó, no porque la persona no
utilizó el medio idóneo, que la persona lo tenía y era la bomba, pero lo
que pasó fue que la persona no realizó lo necesario, que pudo ser
activarla directamente y que además por circunstancias ajenas su
voluntad no se materializó o consumó el hecho, casos que enumeramos.

Delito en grado de Frustración:

La frustración, tal como expresa el Código Penal, Art. 80, segundo


aparte: “Hay delito frustrado cuando alguien ha realizado, con el objeto
(la intención) de cometer un delito, todo lo necesario para consumarlo
(es decir, que tiene los medios idóneos) y, sin embargo, no lo ha logrado
por circunstancias ajenas a su voluntad.

Véase, que en la frustración, la persona, no es que no ha


realizado, a diferencia de la tentativa donde no aparece el no, porque en
este caso si realiza todo lo necesario para consumarlo a diferencia de la
tentativa donde no ha realizado lo necesario, y, sin embargo no lo ha
logrado por circunstancias independientes de su voluntad que no lo
dejan hacerlo, ejemplo: La persona que va a matar y tiene la intención,
el medio idóneo que es el arma, realiza el acto porque dispara sobre su
víctima pero por su mala puntería, o porque se movió, o otra persona le
levantó el brazo y desvió la trayectoria de la bala, etc. Y la bala, de
repente rozó a la persona, pero no llega a matarla, obsérvese, que la
persona realizó lo necesario, por que llegó a disparar, pero no llega a
matar incluso pudo herir, pero si el caso es que queda herido, ¿Cuál es el
delito? Será lesiones: No, el delito de homicidio en grado de frustración.
En este caso el Código Penal sanciona estos delitos, véase el Art. 81 “Si
voluntariamente ¿cuándo es esto? Tengo la intención, tengo el arma,
pero cuando estoy frente a la persona y la apunto me arrepiento; por lo
que allí hay una tentativa, donde la persona voluntariamente ya no por
otras causas, desiste de cometer el hecho: Pero la persona tuvo la
ideación, la meditación, tomó la resolución de cometer el hecho, tenía el
medio idóneo, preparó todo para cometerlo y entró a la fase de
ejecución y cuando va a consumarlo es cuando se arrepiente y no lo
hace voluntariamente: ¿Qué pasa allí? Vean la sanción: Sólo incurre en
pena cuando los actos ya realizados constituyan, de por sí, otros u otros
delitos y faltas, es decir que no es el hecho consumado, sino lo que haya
realizado hasta el momento del arrepentimiento, a lo mejor se sanciona
un porte ilícito de arma o cualquier otra cosa.

El Art. 81 C.P. expresa “En el delito frustrado se rebajará la tercera


parte de la pena que hubiere debido imponerse por el delito consumado,

32
atendidas todas las circunstancias (lo que entendemos como
circunstancias agravantes y circunstancias atenuantes); y en la tentativa
del mismo delito, se rebajará de la mitad a las dos terceras partes, salvo
en uno y otro caso, disposiciones especiales.

Si es un homicidio, hay que analizar como homicidio, y debemos


hacer la misma operación que aprendimos en el cálculo de la pena, Art.
405 que va de 12 a 18 años, con una media de 15. Se atienden, ven,
observan las circunstancias; allí hay una circunstancia en el Art. 74, 4º
C.P. que es potestativa del Juez; pero que generalmente se toma en
cuenta: “Se Consideran circunstancias atenuantes que, (…) las
siguientes: 4. Cualquier otra circunstancia de igual entidad que a juicio
del tribunal aminore la gravedad del hecho”. Esta es la única parte en el
Derecho Penal donde se aplica la analogía, lo que quiere decir, que por
haberla aplicado en otros casos la voy aplicar en este caso; pero que es
potestativo del Juez, como sería el caso de los antecedentes penales,
que por ser la primera vez que delinque la persona se toma como una
atenuante; por lo general, siempre los jueces ven la conducta de la
persona, si es la primera vez que está involucrado en un hecho punible,
lo cual se verifica a través de los antecedentes penales o policiales, y el
Juez puede optar por aplicar la norma del Art. 74, 4º C.P., sin tomar en
cuenta la edad que da el ordinal 1º, ni si actúa o no en una legitima
defensa, siendo así, se le aplica la mínima, porque es la norma la que
nos dice que sobre el delito de homicidio debemos rebajar una tercera
parte (delito frustrado) ¿pero de qué se rebaja? De la pena que hubiere
de aplicarse de haber cometido el delito. Si hubiere cometido el delito de
homicidio la pena mínima es de 12 años, pero como quedó en grado de
frustración se aplica: 12 menos 1/3, lo que es igual a restar 12 menos 4
= 8 años. Caso contrario ocurriría si hay agravantes del Art. 77 C.P.
automáticamente sube, como sería el hecho de hacerlo con alevosía,
que cometa el delito de noche al amparo de la oscuridad, donde estarán
como agravantes la alevosía y la nocturnidad.

La norma nos dice que en la tentativa del mismo delito, ¿Qué


pasa? Que la persona no lo consumó por que le quitaron de encima a la
persona y lo dejó hasta allí, por eso la pena es menor, por ello se
rebajará de la mitad a las dos terceras partes. La mitad es ½ a las 2/3
partes; por lo que la mitad (1/2) de la mínima del delito de homicidio son
6 años y las 2/3 partes serán 12 por 2 entre 3, lo que será igual a 24
entre 3 = 8 años. La media seria la sumatoria de 6 y 8 divido entre 2
que es igual a 7, pero obligatoriamente debemos volver al delito original,
donde se tomaron en cuenta circunstancia atenuantes y agravantes, y
se le impuso la pena mínima (12 años) por que no tenía sino atenuantes;
si aquí se impuso la pena mínima, allá no podemos imponer la media o
la máxima, sino que debemos aplicar la misma, por lo que si la norma
nos pide que rebajemos de 6 a 8 años, tenemos que rebajar 6, que es la

33
mínima; por lo que restamos a 12 años 6 años que será igual a 6 años
que será la pena a aplicar en el delito grado de tentativa del delito de
homicidio.

Para todos estos casos, en la frustración la norma manda que se


rebaje un tercio. Cuando se presente el problema: si fue homicidio,
hurto, robo, violación, etc; Todos estos delitos tienen una pena mínima y
una pena máxima; ese mínimo y ese máximo, siempre dará una pena
media, por ello, atendiendo siempre al Art. 37 del C.P. se aplica la media,
repetimos, ¡siempre! Cuando la propia norma no imponga la pena. Por
ello atendiendo a la norma del Art. 82 C.P. “En el delito frustrado se
rebajará la tercera parte de la pena que hubiere debido imponerse por el
delito consumado” ¿Cuál era la pena en el ejemplo del delito
consumado, que era el homicidio, era de 12 a 18 años, pero la misma
norma dice “atendiendo todas las circunstancias” ¿Cuáles son esas
circunstancias? Las agravantes y las atenuantes de acuerdo claro está a
los Arts. 77 y 74 C.P. respectivamente, como se sobreentiende cuando se
interpreta la norma.

Hay circunstancias especiales donde deben aplicarse las


agravantes que indica la norma; ejemplo, Art. 407 C.P. que también es
un homicidio, pero un homicidio agravado con una pena de 20 a 25
años. En este caso la misma norma señala cuales son las agravantes.
Debemos atender al Art. 77 C.P. por que hay tanto un máximo como un
mínimo, por que si la persona mató a su hermano con alevosía eso
agrava la pena (Art. 77, 1º) o lo mataste y comiste el delito con
escalamiento (Art. 77, 15º). Lo que quiere decir, que aunque existan las
circunstancias especiales que da la misma norma, tenemos que
observar las circunstancias atenuantes o agravantes de los Arts. 74 y 77
del C.P. Lo que generó problemas en los doctrinarios, pues si ya se esta
calificando como se permite aplicar las agravantes del Art. 77 C.P. pero
el caso estriba que la norma da dos límites y el Art. 37 C.P. establece
que cuando hay el máximo y el mínimo, se debe escoger la media y
después se va a la mínima o al la máxima, dependiendo de las
circunstancias atenuantes y agravantes del ca

TEMA 7

LAS ATENUANTES GENÉRICAS: La perturbación mental proveniente de la


embriaguez. El Exceso (Art. 66 C.P.) El Arrebato o intenso dolor por la
provocación. La vejez.

Hay atenuantes genéricas y también agravantes genéricas: Estas


atenuantes están en el artículo 74 C.P. que ya hemos analizado y hemos

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aprendido a utilizar; pero, además de esas atenuantes del Art. 74, están
otras atenuantes que son para determinados tipos de delitos que no son
genéricos como las del Art. 74 que se le aplican a todo el mundo; y que
se encuentran en el Art. 64 C.P., que se refieren al estado de
perturbación mental proveniente de la embriaguez únicamente:

Art. 64 C.P. “Si el estado de perturbación mental del encausado en el


momento del delito proviniere de la embriaguez, se seguirán las reglas
siguientes:

1. Si se probare que, con el fin de facilitarse la perpetración del


delito, o preparar una excusa, el acusado habría hecho uso del
licor, se aumentará la pena que debiera aplicársele le un quinto a
un tercio, con tal que la totalidad no exceda del máximun fijado
por la Ley a este género de pena. Si la pena que debiere
imponérsele fuere la de presidio, se mantendrá esta.
2. Si resultare probado que el procesado sabía y era notorio entre
sus relaciones que la embriaguez le hacía provocador y
pendenciero, se le aplicarán sin atenuación las penas que para el
delito cometido establece este Código.
3. Si no fuese probada ninguna de las dos circunstancias de los dos
números anteriores, y resultare demostrada la perturbación
mental por causa de la embriaguez, las penas se reducirán a los
dos tercios, sustituyéndose la prisión al presidio.
4. Si la embriaguez fuere habitual, la pena corporal que deba
sufrirse podrá mandarse a cumplir en un establecimiento especial
de corrección.
5. Si la embriaguez fuere casual o excepcional, que no tenga
precedente, las penas en que haya incurrido el encausado se
reducirán de la mitad a un cuarto, en su duración, sustituyéndose
la pena de presidio por la de prisión.

1. En este caso, es un agravante que está dentro de este EXCESO:


este sería un exceso. ¿Cuándo se da este caso? Cuando la
persona quiere cometer un delito; cuando quiere llegar a la casa
para golpear y maltratar a la mujer, y para ello, se embriaga y en
buen criollo se pone guapo; las personas con problemas de
alcoholismo no entran dentro de esta disposición. Pero obsérvese
que la norma señala “si se probare que” lo que quiere decir que
hay que probarlo a través de exámenes toxicológicos,
psiquiátricos, etc, para demostrar que la persona no es un
alcohólico habitual, sino que en ese momento lo hizo producto del
exceso para causar un daño.
2. En el segundo numeral “Si resultare probado”; Si la persona sabe,
porque es notorio, que cuando toma y se embriaga, se
transforma y no toma las previsiones, como el hombre callado

35
que cuando toma se convierte en el más hablador y alegre, pero
también es pendenciero (busca pleitos) y provocador; si comete
un homicidio, por ejemplo, no tiene atenuantes ni agravantes
sino que se le aplica la pena correspondiente al delito, que seria
entre 12 y 18 años, es decir la pena media, 15 años; porque la
Ley así lo señala. Ahora si existen atenuantes estos se le
aplicarán lo que elevará el delito hacia la pena máxima.
3. Si no fuere probado ninguno de los dos ordinales anteriores (es
una circunstancia atenuante) las penas se reducirán a los 2/3,
sustituyendo la prisión por presidio: Sería el caso de la persona
que por primera vez toma (se embriaga) y llega a matar en ese
estado y se demuestra que no lo hizo con el fin de causar daño se
le aplica ésta atenuante del ordinal tercero. La persona puede
haber cometido el hecho punible en un momento de arrebato, y
tiene una atenuante que es por causa de la embriaguez. La
última parte del artículo señala una conversión, que si por
ejemplo, fueran dos años de prisión le correspondería uno de
presidio; es como si lo quisieran mejorar en cuanto al tiempo,
pero es un contrasentido.
4. Es cuando se trata de esos “borrachitos empedernidos” que
están alcoholizados, si llegan a cometer algún delito en vez de
aplicársele sanciones corporales se mandarán a un sitio de
rehabilitación que lamentablemente en nuestro país casi no
existen.
5. La última atenuante para el caso que expone puede reducir la
pena de la mitad a un cuarto, es decir si la persona debía ser
condenada por el delito a 6 años la pena se va a reducir o a la
mitad que serían 3 años o a un cuarto que sería un año y medio,
haciendo la salvedad que se sustituye el presidio por la prisión.

EL ARREBATO O INTENSO DOLOR (Por injusta provocación):

Art. 67 C.P. “El que cometa el hecho punible en un momento de arrebato


o de intenso dolor, determinado por injusta provocación. Será castigado
con la pena correspondiente, disminuida desde un tercio hasta la mitad,
según la gravedad de la provocación”.

Cuando estudiamos el dolo, en este mismo caso, nos referimos al dolo


de ímpetu.

En este caso hay una injusta provocación, y, ese dolor, arrebato, se


presenta como consecuencia de una injusta provocación; injusta
provocación que no se puede confundir nunca, con la legítima defensa;
En el ordinal tercero del Art. 65 C.P. Número 1. “Agresión ilegitima por
parte del que resulta ofendido por el hecho”: Esta es una injusta
provocación por parte del que resulta ofendido por el hecho (el muerto),

36
que es quien hace la injusta provocación, sin motivos para ello y es el
que de paso resulta muerto; en el Art. 67 C.P. no se da así. Veamos como
se presenta es este caso:

Si fuere un homicidio, que se cometiere en un momento de arrebato o


intenso dolor, la pena se puede rebajar hasta un tercio o hasta la mitad.
Ese arrebato se da cuando la persona, no en un momento de
inconciencia, sino en un momento en que ella no estaba preparada para
recibir esa noticia o para presenciar ese hecho; por ejemplo: la esposa
que consigue en su lecho al esposo con la mejor amiga y su reacción
(arrebato) no es otro que matarlos a ambos como consecuencia del
impacto (Perturbación mental producto de ese intenso dolor que no la
hace reflexionar y que hace posible un proceso psicológico que
transforma a la persona) de haber visto ese hecho para lo cual no estaba
preparada y que la sorprende por que no se lo esperaba. Se puede dar
tanto en el hombre como en la mujer.

Estas que hemos estudiado serían las circunstancias atenuantes; salvo


los dos numerales del Art. 64 C.P., puesto que el resto de las agravantes
están señaladas en el Art. 77 C.P que son las generales, puesto que
cuando son para casos especiales la misma normas remite a ese caso
especial, pero si el mismo lleva a una circunstancia especial genérica, la
pena se eleva al máximo y caso contrario, si es una atenuante lo llevará
a la pena mínima. Por ejemplo: En el caso de la estafa Art. 462 C.P. esta
tiene dos agravantes específicas que son las que se encuentran
referidas en los ordinales 1º y 2º, Y una agravante especifica agravada
que se encuentra en el último aparte, y está referida a la emisión de un
cheque sin provisión de fondos. Como también puede servir de ejemplo
el Art. 407 C.P. referido al homicidio agravado, cuyas agravantes las
establece la misma norma y que no están en el Art. 77 C.P. como por
ejemplo el que mate a un Diputado, pero si lo hace con alevosía, habría
que aplicarle la agravante de acuerdo con el Art. 77 C.P. de la misma
manera si lo hace con escalamiento. Recuérdese que las penas de los
delitos están establecidos entre dos límites, si no existen circunstancias
de ningún tipo se aplicará la pena media pero para bajar a la pena
mínima o subir a la pena máxima se deben constatar las circunstancias
atenuantes o agravantes de los Arts. 74 o 77 C.P. respectivamente.

La Reincidencia:

Es una agravante genérica especial que está en el Art. 100 C.P. El que
después de una sentencia condenatoria y antes de diez años de haberla
cumplido o de haberse extinguido la condena, cometiere otro hecho
punible, será castigado por este con pena comprendida entre el término
medio y máximum de la que le asigne la ley.

37
Si el nuevo hecho punible es de la misma índole que el anteriormente
perpetrado, se aplicará la pena correspondiente con aumento de una
cuarta parte”.

Es una agravante que no entra dentro de las genéricas sino que se da


para las situaciones de la persona que ya ha cometido delito
(reincidente).

Lo importante para que exista la reincidencia es que la persona ya haya


pagado condena definitivamente firme y lo cometa antes del término de
los diez años de la misma. No por una privación de libertad donde luego
se demostró la inocencia y se le dio libertad plena a la persona.
(Cualquiera que sea ese delito, no importa que no sea el mismo por el
que ya pagó condena definitivamente firme). En caso de reincidir en el
mismo delito (primer aparte) se le aplicará la pena correspondiente con
aumento de una cuarta parte. En el Art. 101 C.P. “Para los efectos de
esta ley penal se consideran de la misma índole no sólo los que violan la
propia disposición legal, sino también los comprendidos bajo el mote del
mismo título de este Código y aún aquellos que, comprendidos en
Títulos diferentes, tengan afinidad en sus móviles o consecuencias”

Los delitos están dados por el Código en Título: En el Libro segundo (Las
diversas especies de delitos) por ejemplo; están los delitos contra las
personas. Si son delitos contra las buenas costumbres: un rapto, actos
lascivos, violación, etc; pero entran dentro de los delitos de la misma
índole.

LA CULPABILIDAD

El principio de culpabilidad es fruto del pensamiento liberal ilustrado, que lo deriva


del de legalidad con la finalidad de excluir la responsabilidad objetiva y la
responsabilidad por hechos de otros. Es decir, enuncia el principio que garantiza la
subjetivización y la individualización de la responsabilidad penal, por lo que
podríamos conceptualizar a la culpabilidad como: El conjunto de presupuesto que
fundamentan la reprochabilidad personal de la conducta antijurídica, en otras

38
palabras la CULPABILIDAD, es el juicio de reproche que se le hace a un sujeto
que ha cometido un hecho punible el cual debe ser comprobado en juicio.

Concepto Doctrinal de la Culpabilidad

Se define a la Culpabilidad como el juicio de reproche personal que se dirige al


sujeto por haber violado con un determinado comportamiento psicológico los
deberes que impone el ordenamiento jurídico penal tendente a regular la vida
social, lo que es lo mismo un juicio de reproche personal que se dirige a un sujeto
por haberse comportado en forma diversa a la exigida por el ordenamiento jurídico
penal.

Teorías de la Culpabilidad.

Existen dos teorias fundamentales que tratan de explicar la culpabilidad como


elementos del delito:

1. Teoría Psicológica:

Esta teoría cuenta con numerosos y autorizados defensores, aceptando el


principio de la culpabilidad que Considera a la misma como un elemento
meramente psicológico, con el cual se indica que para la existencia del delito,
además de requisitos objetivos, se exige un nexo psíquico entre el sujeto y su
hecho que se concreta y agota en las formas del Dolo y la Culpa, siendo
precisamente la culpabilidad el conjunto de elementos comunes al Dolo y la Culpa.
Según ésta concepción actuar culposamente es actuar con Dolo o Culpa; por lo
demás para ser culpable se exige ser imputable, considerándose la imputabilidad
un presupuesto de la culpabilidad.

De esta manera, ha sido criticada, no solo por las dificultades que ofrecen sus
planteamientos al tratar de determinar la culpabilidad sobre la base de los

39
elementos comunes al Dolo y la Culpa, siendo el primero esencialmente
psicológico y la segunda esencialmente normativa sino básicamente, por ser una
concepción fría, naturalista y estrecha, siendo así que la culpabilidad es un
concepto mucho mas amplio, eminentemente espiritualista, que debe proporcionar
una visión completa del porqué se es culpable y en que medida, de la esenia de la
culpabilidad y su contenido.

2. Teoría Normativa de la Culpabilidad:

Surge entonces como una superación de la teoría psicológica en la doctrina la


denominada Teoría Normativa de la Culpabilidad, según la cual la culpabilidad no
se agota simplemente en el nexo psíquico entre el autor y su hecho, aun cuando
tal nexo deba existir para que pueda hablarse de culpabilidad. Ser culpable
implica, que el hecho pueda ser reportado espiritualmente a su autor, lo que es
posible, cuando por el hecho realizado se pueda formular un juicio de reproche al
sujeto, el cual no debe basarse simplemente en una relación psicológica entre el
sujeto y su hecho, sino que debe tomar en cuenta la relación del sujeto con la
norma, debiendo entonces, quedar establecido que no se trata simplemente de
que se ha querido un hecho, sino que se ha tenido la voluntad ilícita de cometerlo.

Esta teoría se estructura, científicamente en Alemania, básicamente por la obra


de Reinhard Frank, que parte del concepto, de la importancia del papel que juegan
las circunstancias en que el sujeto actúa en orden a disminuir o agravar la
culpabilidad o inclusive para excluirla. Aquí la culpabilidad no se agota en la mera
relación psicológica entre el sujeto y su hecho, sino que e configura como un
concepto

complejo del que forman parte la imputabilidad, el dolo y la culpa y la normalidad


de las circunstancias en que el sujeto actúa.

Elementos que integran la Culpabilidad.

40
1. La Imputabilidad:

Para que pueda ser formulado el juicio de Culpabilidad por el hecho cometido, el
primer elemento requerido es la imputabilidad, que implica la capacidad de
entender o de comprender la significación de los propios actos, y la capacidad de
querer o libertad del sujeto en el momento de la acción, sin lo cual no podrá
formularse juicio alguno de reproche.

El Código penal venezolano no hace alusión expresa a la imputabilidad ni enuncia


sus requisitos en forma positiva, mas sin embargo en su articulo 62 se encuentran
situaciones en las cuales expresamente se le considera al sujeto como “no
punible…”

El fundamento de la imputabilidad constituye sin duda alguna uno de los temas


discutidos con mas pasión en el derecho Penal, dice BETTIOL que la
imputabilidad es el corazón del derecho Penal donde convergen y luego, se
separan las diversas corrientes doctrinales.

Cuando decimos la capacidad de entender y querer del sujeto, se reduce en última


instancia a la capacidad de elección que tiene el hombre en cuanto que es
considerado como un ser racional dotado de inteligencia y voluntad libre.

Tenemos entonces que el sujeto no puede ser imputable si en el momento del


hecho no ha actuado en el ejercicio de su libertad de querer, entendida como la
libertad de determinarse por uno o por otro motivo, y el Derecho Penal llega
precisamente, hasta donde llega esta voluntad; más allá o más acá en casos de
menor edad o vicios de mente, el Ordenamiento Jurídico no encuentra aplicación y
el imputado será declarado no imputable. La imputabilidad es requerida en el
momento de realizar el hecho, el sujeto pone la causa decisiva de su hecho en un
momento en que es imputable, pero luego su conducta corporal se realiza cuando

41
su capacidad de entender o querer están ausentes, el sujeto se utilizara así
mismo como instrumento de su hecho, y se considerará imputable y dotado de
capacidad penal por cuanto precisamente ha puesto la causa decisiva de su
hecho cuando tenia la capacidad de entender y de querer, podemos citar como
ejemplo el de la madre que a sabiendas de su sueño intranquilo coloca al bebe en
su cama y lo ahoga.
La capacidad para delinquir del sujeto activo es lo que determina si es necesario
seguir adelante con el estudio de su conducta para llegar a una definición de su
suerte final con respecto a su punibilidad. Ello acorde compensar en la
imputabilidad como presupuesto exigible para poder considerar a otros elementos
necesarios que lleven a considerar el hecho como reprimible penalmente.

En este punto vamos a destacar que en el juicio de reproche que se realiza en


contra del sujeto actor del hecho punible, el juez se apoya en las ramas auxiliares
del derecho penal como lo son: Criminología, medicina forense, la psicología
jurídica o forenses entre otras. Para de esta manera lograr un equilibrio jurídico y
sancionar al que es culpable de la comisión de un hecho punible.

Criminología, que es la rama de la sociología que trata sobre el crimen y el


comportamiento criminal. Ya que el delincuente o criminal para ser tal obedece a
una cierta conducta conocida como antisocial, es decir, que va en contra del bien
común
( que no es lo mismo que el delito). Esto es lo que estudia la criminología.
Entonces tenemos que de acuerdo con las creencias y necesidades de la
sociedad tenemos un código penal que posee nociones firmen del mal y del bien,
observando que no todo lo malo en sentido moral es criminal y algunos actos que
por lo general no se consideran malos pueden ser penalizados. La criminología
debe tener en cuenta que la definición de crimen varía según la moral imperante y
especialmente las leyes locales.

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Medicina forense: Es la rama de la medicina que asesora sobre asuntos
biológicos, físicos, químicos o patológicos al poder judicial, entidades
administrativas del estado y personas jurídica que lo requieran, en otras palabras
la medicina legal es la disciplina que efectúa el estudio, teórico y practico de los
conocimientos médicos y biológicos necesarios para la resolución de problemas
jurídicos, administrativos, canónicos, militares o provisionales, con utilitaria
aplicación propedéutica a estas cuestiones.
En este sentido es la aplicación de los conocimientos médicos a los problemas
legales o derivados del legislador. O como lo afirma José Torres Torrija, define la
medicina legal como “ la aplicación de las ciencias medicas a la ilustración de los
hechos investigado por la justicia”.

Psicología jurídica o forense: La cual comprende el estudio, explicación,


promoción, evaluación, prevención y en su caso, asesoramiento o tratamiento de
aquellos fenómenos psicológicos, conductuales y relacionales que inciden en el
comportamiento legal de las personas, mediante la utilización de métodos propios
de la psicología científica y cubriendo por lo tanto distintos ámbitos y niveles de
estudio e intervención.

2. El Dolo

El dolo representa la expresión más típica, más completa y más acabada de las
formas en que puede presentarse el nexo psicológico entre el autor y su hecho.
Constituye, como dice BETTIOL,” La forma de realización normal del hecho”,
en el sentido de que todos los delitos pueden ser dolosos. Asimismo en nuestra
legislación, el dolo se considera como la regla general y la forma normal en la
realización del hecho, al establecer el Código Penal venezolano, en el Artículo 61
que “nadie puede ser castigado como reo de delito no habiendo tenido la intención
de realizar el hecho que lo constituye, excepto cuando la Ley se lo atribuye como
consecuencia de su acción u omisión.” De esta manera se establece como regla
general la responsabilidad a titulo doloso, pero a la vez el legislador añade que tal

43
principio admite excepciones, las cuales se concretan en las disposiciones que la
propia ley consagra sobre delitos culposos o contra la intención, esto es, aquellos
delitos en que las consecuencias de una acción u omisión no son intencionales,
produciéndose el hecho por imprudencia, impericia, negligencia o inobservancia
de reglamentos, ordenes o disposiciones disciplinarias y por ultimo, en todas
aquellas disposiciones en las cuales el legislador pone a cargo del sujeto
consecuencias no queridas, por el simple hecho de que deriven de su
comportamiento, sin que medie dolo o culpa, como el caso de los denominados
delitos calificados por el resultado.

Será pues, definido por nuestra legislación y la mejor doctrina penalista, el Dolo
como aquel elemento consistente en la intención de realizar un hecho antijurídico.
Siendo la intención en la esencia sobre la cual radica el Dolo.

Elemento Intelectual del Dolo:

Es el elemento que implica el conocimiento y representación de los hechos,


fundamento lógico para la incriminación de la volición, careciendo de sentido que
pueda afirmarse que un hecho pueda ser querido si no ha sido conocido y previsto
en su esencia objetiva y en su eficiencia. Cuando hablamos de conocimiento,
debe advertirse, que se hace referencia igualmente a la previsión.

Se exige para que se configure el dolo, un elemento intelectual o cognoscitivo, lo


cual significa que hace falta que el sujeto conozca el hecho constituido de delito en
sus características, debiendo entenderse también tal conocimiento a todas
aquellas condiciones en que la acción debe desarrollarse, y aún a las
circunstancias o elementos accidentales incluidos en la descripción legal que
sirven para calificar o agravar el tipo, como por ejemplo, la circunstancia del
parentesco en el parricidio. Así en primer lugar, el conocimiento ha de referirse a
todos los elementos materiales incluidos en el tipo. La determinación de tales
elementos dependen, por supuesto, de la configuración de cada hecho delictuoso

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en concreto, por ejemplo ha de señalarse que en el homicidio se requiere que el
sujeto sepa que su actividad se dirige contra un hombre, ya que si creyese que se
trata de un muñeco u otro objeto, no habría dolo, por otra parte podemos decir que
el dolo exige como elemento intelectual, a más del conocimiento de los hechos, el
conocimiento de su significación.

En síntesis constituye un requisito del dolo el conocimiento del sujeto de que su


acto esta prohibido o la consciencia de la ilicitud de su hecho o de que éste no
corresponde a las exigencias del ordenamiento jurídico entendido genéricamente
o en otras palabras, la consciencia de la contrariedad al deber.

Elemento Volitivo del Dolo:

Es el elemento más característico de esta forma que puede asumir el


comportamiento psicológico del sujeto, es decir el momento volitivo o emocional
del dolo, aquí delimitaremos el campo de lo querido por el autor del hecho, esto
es, averiguar hasta qué punto el sujeto ha querido o ha aceptado en su voluntad lo
representado, o, lo que es lo mismo, precisar, a los efectos del dolo, cuándo puede
decirse que un determinado hecho o resultado externo se considera querido por el
sujeto y cuáles son las modalidades de este querer. Se considera querido el hecho
al cual directa o indirectamente se dirige la voluntad del sujeto, esto es, el hecho
estrictamente intencional, correspondiente a la intención del autor.

Dolo Directo:

Se habla de dolo directo cuando el sujeto ha dirigido su voluntad hacia un hecho o


un resultado antijurídico que ha previsto como cierto con el fin de determinarlo.

Dolo Eventual:

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Este se da cuando el sujeto prevé la posibilidad de que su acto se constituya
antijurídico y a pesar de ello actúa, aceptando el riego de que se produzca tal
resultado.

Como ejemplos de estos tipos de dolo podemos señalar en primer lugar Un


hombre que quiere matar a otro y aprovecha para ello un concurso de tiro en el
cual su victima ha de sostener el blanco; en vez de apuntar a éste, apunta
deliberadamente a su victima y la mata es un Dolo Directo.

Ahora bien ese mismo tirador que no tiene la intención de matar a nadie, a
sabiendas de que tiene mala puntería corre el riesgo de herir o matar al que
sostiene el blanco, su deseo de lograr el premio, es tan grande que pese a la
posibilidad pasa sobre el obstáculo que representa su inexperiencia, y como
consecuencia del disparo mata al sostenedor estamos en presencia de un Dolo
Eventual.

Dolo Genérico:

Tiene lugar cuando basta que se haya querido el hecho que se encuentra descrito
en la norma penal, es decir, cuando basta la simple consciencia y voluntad del
hecho.

Dolo Específico:

Este tiene lugar cuando la Ley exige que el sujeto haya actuado para la
consecución de un fin en particular que rebasa el hecho mismo constitutivo de
delito.

3. La Culpa:

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Según la teoría que ha sido calificada de tradicional, la esencia de la culpa
consistiría en la posibilidad de prever o previsibilidad del resultado no querido. En
este sentido CARRARA define la Culpa como “La voluntaria omisión de
diligencia en calcular las consecuencias posibles y previsibles del propio
hecho” , ahora bien según ANTOLISEI para comprender verdaderamente la
esencia de la culpa “debe considerarse que en la vida social se presentan
situaciones en las cuales, dada a una actividad orientada hacia un
determinado fin, pueden derivarse consecuencias dañosas para terceros”.

Puede decirse entonces que la esencia de la culpa está en la voluntaria


inobservancia de todas aquellas normas de conducta, que imponen al hombre que
vive en sociedad obrar con prudencia y diligencia, en forma tal de evitar
determinados resultados de daños o de peligro para los intereses jurídicos
protegidos. La culpa consiste en la violación de la obligación de diligencia y
prudencia que no imponen determinadas normas, visto de esta manera la culpa,
implica un reproche que se dirige al sujeto por el comportamiento psicológico,
contrario a determinadas normas de prudencia y diligencia impuestas al sujeto por
el ordenamiento jurídico.

Elementos de la Culpa y sus Formas:

Estos elementos no son señalados en nuestro Código Penal tácitamente sin


embargo, en el Artículo 61 se deduce cuando establece la regla general a titulo
doloso, pero prevé una excepción. Al decir “…excepto cuando la ley se lo atribuye
como consecuencia de su acción u omisión“, con lo cual hace referencia al delito
culposo. Tendremos entonces los siguientes elementos:

La Voluntariedad de la acción u omisión: Se requiere que la acción u omisión


que realiza el sujeto sea voluntaria, que pueda ser referida a la voluntad del ser
humanó, no presenta mayores problemas aceptar la voluntad de la acción, pero,
con respecto a la omisión han surgido dificultades, en concreto en las omisiones

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culposas como olvido. Podemos entonces afirmar que en la culpa, en todo caso,
puede hablarse de una conducta voluntaria, y ello, aun en los casos de delitos
culposos omisivos, ya que también en tales casos cabe hablar de voluntariedad en
cuanto depende de la voluntad del sujeto el omitir el cuidado debido o no prestar la
atención que le imponen sus deberes.

La Involuntariedad del Hecho: En segundo lugar se requiere (lo cual caracteriza


negativamente a la culpa) la falta de intención o voluntad del hecho que como ya
vimos la intención caracteriza al dolo. El sujeto por lo tanto no debe haber tenido la
intención de realizar el hecho constitutivo de delito, el resultado producido debe
ser involuntario. En este sentido se dice que el delito culposo es un delito contra la
intención.

Que el hecho no querido se verifique por la imprudencia, negligencia,


impericia o inobservancia de reglamentos, órdenes o instrucciones: En tercer
lugar se requiere que el hecho, no querido sea la consecuencia de un
comportamiento, voluntario, contrario a las normas de conducta que imponen al
hombre que vive en sociedad una actuación prudente y diligente en forma evitar
hechos dañosos, en lo cual, radica la esencia de la culpa, por lo que cabe hacer
referencia aquí a las diversas formas de la culpa que señala nuestro código penal,
en las disposiciones relativas a delitos culposos y con las cuales alude a la
contrariedad del comportamiento, bien a las normas de prudencia, diligencia o
pericia que se derivan de la practica común.

La Imprudencia: se configura cuando el sujeto actúa sin cautela, con ligereza,


con insuficiente ponderación causando por ello, efectos dañosos a intereses
ajenos, es decir, en sentido contrario a la norma de prudencia.

La Negligencia: consiste en el descuido, en la desatención, en la pereza psíquica,


en la falta de las debidas precauciones, en la falta de diligencia, en no realizar los

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actos a los cuales se esta obligado o en realizarlos desatentamente, por lo cual la
negligencia se presenta también en los delitos por omisión.
La Impericia: llamada también culpa profesional, constituye una forma de
imprudencia calificada , el concepto de impericia esta ligado al ejercicio de una
profesión, que exija determinados conocimientos, habilidades, se habla pues, de
impericia cuando se da una insuficiente preparación en el sujeto una manifiesta
inhabilidad en la correspondiente profesión, lo cual se concreta con la
inobservancia de las reglas técnicas que se imponen en el ejercicio de tales
actividades, en síntesis, consiste en el ejercicio de una actividad técnica sin
poseer los conocimientos y sin el uso de las precauciones necesarias para evitar
el resultado, dañoso, con consciencia de la incapacidad profesional.

La inobservancia de reglamentos, órdenes o instrucciones: se trata de


disposiciones que pueden provenir de diversas fuentes, pero todas ellas dirigidas
a regular determinadas actividades de las cuales pueden derivar hechos dañosos
o peligrosos para los bienes jurídicos protegidos, y por ello se dice que se trata de
normas dispuestas para la tutela mediata de tales bienes o intereses.

Culpa Consciente: Es cuando el sujeto a pesar de no haber tenido la intención


de realizar el hecho, de no haber querido el resultado, lo ha previsto como posible,
consecuencia de su acción u omisión.

Culpa Inconsciente: Es el caso ordinario, se da cuando el resultado no ha sido


previsto por el sujeto.

4. La Preterintención:

Junto al dolo y la culpa como forma típica de la participación psicológica del sujeto
en el hecho; la doctrina penal se ha referido también a la Preterintención, como
una tercera forma que puede asumir tal participación psicológica, nuestro código
penal cita a la Preterintención en el Articulo 74, cuando establece como

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circunstancia atenuante genérica, que”… no haya tenido el culpable la intención
de causar un mal de tanta gravedad como el que produjo”

Este tema de la Preterintención nos lleva lógicamente a señalar, algunas


observaciones, sobre los denominados delitos calificados por el resultado, cuya
estructura tiene gran semejanza con los delitos preterintencionales, y que
constituyen otra forma de responsabilidad anómala, excepcional, de tipo objetivo
y por ello entran también en pugna los postulados culpabilistas de nuestro sistema
penal. Estos delitos calificados por el resultado se configuran en todos aquellos
supuestos en los cuales un determinado delito ve aumentada su penalidad por la
verificación ulterior de un resultado dañoso o peligroso que es diverso al requerido
para su existencia, imputándose tal resultado por el solo hecho de que ha
derivado del comportamiento del sujeto, y por lo tanto independientemente del
dolo y la culpa, en línea meramente objetiva. La diferencia del delito
preterintencional y los delitos calificados por el resultado, radica concretamente,
no solo en la falta de homogeneidad que se da en estos últimos, sino
fundamentalmente, en que el resultado ulterior que se produce en tales delitos, no
da vida a una figura autónoma de delito, sino a una forma agravada del delito
base.

5. Responsabilidad objetiva

Para comprobar la existencia de la Responsabilidad Objetiva en determinada


situación hay que tomar en cuenta, la intención. De acuerdo a la teoría del delito,
no hay delito sin culpa, no hay delito por el solo hecho producido, se hace
necesario remontarse del hecho a la actitud psíquica del autor. Para que subsista
el hecho punible se exige la referencia a la voluntad que acompaña al hecho.

6. La normalidad del acto voluntario:

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Se Refiere a si la voluntad del sujeto de cometer el hecho punible nació en su
interior o fue causada por condiciones externas que lo llevaron a cometerlo.

No es suficiente, para que una acción sea culpable que haya sido realizada por un
sujeto imputable que haya actuado con dolo o culpa, sino que se requiere a demás
un proceso normal de motivación de la voluntad que depende de las
circunstancias en las que el sujeto haya actuado

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