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UNIVERSIDAD DE SAN CARLOS DE GUATEMALA


FACULTAD DE HUMANIDADES
P.E.M. EN PEDAGOGIA Y ADMÓN. EDUCATIVA
CURSO: ÉPOCA PREHISPÁNICA Y COLONIAL H-01
Catedrático: Lic. Mario Roberto Valdez Cuyún

LA CONQUISTA DE GUATEMALA

En términos generales, la conquista, económicamente hablando, es una empresa de carácter


mixto y con finalidades comerciales, en la cual personas particulares (aportadoras del
capital) firman un contrato (capitulación) con la Corona, que es la aportadora de los
instrumentos legales para el funcionamiento de la empresa, entre ellos el Requerimiento.

Los gastos y ganancias de la empresa deben salir del indígena sometido. La empresa se
reparte las utilidades obtenidas así:

Veinte por ciento para la Corona y ochenta por ciento para los capitalistas particulares.
Para someter a los indígenas, se les presentan alternativas:

Alternativa “a”
Someterse voluntariamente al Emperador de España, por medio del jefe español del ejército
de conquista. En este caso el indígena deberá dar:
 Tributo en hombres para continuar la conquista de otros territorios.
 Tributo en oro, el cual será repartido de acuerdo a lo estipulado en la capitulación.
 Tributo en alimentos para el ejército invasor.

Alternativa “b”
Ser sometidos mediante las armas, es decir luchando. En este caso sufrirán:
 Esclavitud de los miembros del grupo vencido, para ser vendidos en almoneda y
obtener beneficios.
 Tributo en oro.
 Decomiso de sus bienes y alimentos.

En cualquiera de las dos situaciones, el conquistador se reserva el derecho de tomar de los


vencidos, tierras y mujeres.

La conquista de Guatemala significó el desaparecimiento parcial o total de muchos pueblos


indígenas, su forma de vida, su religión; causando un gran cambio en esas sociedades. La
necesidad (por parte de los conquistadores españoles) de obtener la mayor cantidad de
ganancias de la conquista causó que se utilizara cualquier medio para realizar ese fin.

Aparece la esclavitud, la expropiación de bienes que durante años pertenecieron a


comunidades indígenas, no sólo materiales si no humanas, la tributación, el repartimiento,
la encomienda y muchas cosas más que irán configurando la historia de Guatemala,
dándole un giro total a la misma e impactando seriamente en lo económico, como se verá
luego. La Corona española impuso desde el principio un fuerte sistema de monopolio
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comercial. Ninguna provincia americana podía comerciar con otra potencia que no fuera
España.
Se estaba en la época del mercantilismo donde la acumulación de oro y plata, era
primordial; así como la protección de la industria y el comercio nacional; otorgando así
monopolios y creando un mercado cerrado con las colonias donde no permite a otro estado
de participar de las riquezas de América. Esta situación fue hábilmente aprovechada por los
comerciantes guatemaltecos, quienes, deteniendo dicho principio, impusieron su monopolio
sobre el resto de las provincias del Reino, constituyéndose en los únicos intermediarios
entre la metrópoli y el Reino de Guatemala. La ciudad de Santiago de Guatemala se
estableció como puerto de entrada y salida de todos los productos traficados con España.
La conquista es un proceso integrado por fases:

Primera fase (BÉLICA): Militar, es una rotunda derrota por tecnologías completamente
diferentes. La fase bélica es derrota pero no conquista.

Segunda fase (ECONÓMICA): Esta es la verdadera conquista, pues se obliga al nativo a


pagar el tributo español.

Tercera fase (IDEOLÓGICA): Aquí surge el proceso de catequización, la cual consolida


el proceso de conquista.

Lo expuesto anteriormente sirve como antecedente para la ir configurando la dominación


económica que no es más que la esclavización y la tributación forzosa a la que fueron
sometidos los indígenas.

El conquistador obliga al conquistado a tributar y obtiene el mayor beneficio, dejando en


una inferioridad al nativo sin posibilidad de superación y desarrollo.

Los descubrimientos y empresas de conquista fueron costeadas en toda su mayoría por


iniciativa de particulares, es por ello que los conquistadores y primeros colonizadores
buscaron resarcirse y cobrar con creces lo que habían invertido. Como resultado de esto fue
implantado un régimen de terror y muerte.

Las obligaciones del conquistador eran:


1) Poblar, es decir, fundar ciudades
2) Pagar el Quinto Real, es decir la quinta parte de lo recaudado
3) Cristianizar
4) Actuar en nombre de la monarquía

Derechos del conquistador:

Se les llamaron Mercedes reales o favores. Se dividen en grandes mercedes y mercedes


menores.
Las Grandes Mercedes correspondían al que dirigía la expedición. Los grandes premios
eran de carácter:

SOCIAL: Por ejemplo los títulos de nobleza. Alvarado es el Adelantado de Guatemala.


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POLÍTICO: Significa tener toda la autoridad. En lo militar, Alvarado era el Capitán


General. En lo civil, era el Gobernador.
ECONÓMICO: Significa que podía recibir dar premios y repartir ganancias según creyera
conveniente.

Las Mercedes menores eran para los tripulantes de la expedición; éstas consistían en
tierras y fuerza de trabajo.

La obligación de poblar hizo que muchos españoles se quedaran en América, sin regresar a
España con un botín. Esto también debido a que la gente venida de España pertenecía a un
nivel económico-social que no tenía mayor futuro en su patria.

Con la conquista se inicia el latifundismo, ya que los conquistadores se adueñaron de gran


parte de tierra, fueran pertenecientes a indígenas o no, situación que se fue ampliando cada
vez más durante la Colonia, tanto en el número de propietarios como en el incremento de
grandes extensiones de tierra para cada español.

REPARTIMIENTO Y ENCOMIENDA

A raíz de la derrota militar de los indígenas, y como expresión inmediata de su conquista


efectiva, fueron repartidos y encomendados.

Aquel primer repartimiento surgió ligado a la primitiva encomienda y fueron una sola
institución. El repartimiento y encomienda de nativos se da en el momento de la
conquista.

El repartimiento y encomienda significan lo mismo, lo único es que el término


encomienda era un truco para explotar al nativo.

El capitán de conquista, con facultades reales que para ello tenía, repartía y encomendaba
indios entre los conquistadores y entre los primeros colonos que lo solicitaban. Este
repartimiento consistía en lo siguiente:

Los indígenas repartidos permanecían en sus poblados prehispánicos –poblados dispersos


de estructura muy peculiar, distinta de la estructura del pueblo de indios colonial que fue
creado después.

Al beneficiario se le repartían y encomendaban los indios de uno o más poblados, quienes


por ese acto quedaban obligados a tributarle en bienes y en trabajo. La tasación de esos
tributos dependía arbitrariamente de la exigencia del conquistador o colono, es decir, del
llamado encomendero en ese período y el mecanismo de la institución se apoyaba en el
terror bélico, la amenaza de muerte ejercida directamente sobre los indios repartidos. El
repartimiento primitivo encubría una forma de esclavitud. El trabajador, ya tributara en
frutos, en metales o en trabajo, lo hacía contra su voluntad y sin ningún aliciente, movido
por el temor. Aunque los indios repartidos no pasaban a ser por derecho una posesión del
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encomendero, de hecho eran propiedad suya, porque disponía de sus vidas sin ninguna
instancia local que limitara efectivamente su poder.

La monarquía española no aceptó nunca expresamente esa esclavitud virtual, pero tampoco
pudo refrenarla. La justificación moral y política del repartimiento primitivo radicaba en la
encomienda que le era consubstancial; se decía que la corona permitía los repartimientos
porque los indios quedaban así encomendados a quien los recibía, quien velaría por su
evangelización y por la salvación de sus almas. Estos fueron los repartimientos y
encomiendas contra las cuales clamó Fray Bartolomé de las Casas. Fueron suprimidos a
mediados del siglo XVI, al llevarse a cabo la gran reorganización definitiva de las colonias
con la aplicación de las llamadas Leyes nuevas.

Aunque el repartimiento salvaguardaba las conciencias de los españoles más escrupulosos,


porque no se trataba propiamente de ejercer la esclavitud sobre los indios, en la práctica la
institución se fue volviendo cada vez más opresiva. En el siglo XVIII, el repartimiento fue
cayendo paulatinamente en desuso, aunque no se abolió formalmente hasta la época de la
emancipación de los países hispanoamericanos.

REDUCCIÓN A PUEBLOS

La reducción consiste en reunir, en concentrar nativos para ponerlos al servicio del Rey.
Los curas fueron los encargados de sacar a los nativos de la esclavitud hacia el servilismo a
través de la reducción. Era necesario tener ciudades verdaderas y tener reunidos a los
nativos para poder ejercer la nueva autoridad y concentrar en ellas las instituciones de
gobierno de las nacientes colonias.

Al entrar en vigencia las leyes nuevas, queda suprimida la esclavitud, pero tarda mucho
tiempo en cumplirse.

El sistema indígena de población les pareció inconveniente a los castellanos, porque


dificultaba el acceso a grupos numerosos de indígenas para muchos propósitos: Cobro de
tributos, censos de población y evangelizarlos. Para remediar estas dificultades, decidieron
reducirlos a pueblos, o sea agrupar en comunidades a indígenas afines por razones de
cultura y origen. De este modo hicieron su aparición la mayoría de los pueblos que
conocemos en Guatemala hoy día.

Para hacer una reducción, se escogía un paraje, que preferentemente debía ser un valle; se
procedía a trazar un poblado, dejando invariablemente un espacio vacío central, destinado a
la plaza del pueblo, se señalaban los lugares para la iglesia, sus anexos y para el
ayuntamiento. Luego se concentraban en ese sitio las familias de campesinos que tenían sus
siembras en la periferia y cada jefe de familia construía su vivienda en el terreno señalado;
se les nombraba autoridades de entre ellos mismos (alcalde, justicia, regidores, y otros) y,
finalmente se escogía un nombre para el pueblo, poniéndolo bajo la advocación de la
Virgen María o de algún santo de la iglesia. Tales nombres eran compuestos, porque
además de este primer nombre, se le agregaba una segunda parte, que frecuentemente era la
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denominación indígena del paraje en que se había hecho asentar el nuevo pueblo; por
ejemplo: San Lucas Sacatepéquez. La primera parte del nombre se refiere al evangelista
San Lucas, bajo cuyo patronazgo espiritual se puso ese pueblo cuya fiesta celebra la iglesia
el 18 de octubre, fecha que pasó a ser la fiesta del pueblo; la segunda parte, Sacatepéquez,
se refiere a la región del país conocida con ese nombre y que fue habitada en la época
prehispánica por el grupo Chajomá, pueblo federado y aliado de la nación Cakchiquel.
Sacatepéquez significa:

Zacatl = pasto, hierba, zacate


Tépetl = cerro

Traducido, tenemos: San Lucas del cerro de pasto

En conclusión, reducir, significa congregar a un número de indígenas dentro de un pueblo,


con el fin de evangelizarlos.

La fundación de pueblos indígenas estuvo relacionada con el concepto de reducción. Los


pueblos surgieron en torno de los antiguos centros de población tratando de distribuir las
grandes masas poblacionales en diferentes pueblos que por lo general no pasaban del
centenar de personas, tal agrupación se realizaba tomando en cuenta afinidades de cultura y
de origen.

Esta fundación fue importante para los conquistadores, ya que de ellos dependía la cantidad
de encomiendas que se podían adjudicar a cada español, también fueron de suma
importancia para la recolección de tributos, y finalmente, era de mucho interés para la
Colonia que las tierras estuvieran pobladas, en ningún momento desiertas.

En las ciudades se concentró la población que tenía el poder económico, político y social,
los criollos, es decir conquistadores, primeros pobladores españoles y sus descendientes; y
poco después funcionarios de la monarquía, familiares y séquitos, finalmente españoles que
llegaron luego en la época colonial. Hacia las ciudades fluían los cargamentos de productos
de toda clase, provenientes de los pueblos indígenas que se formaban, de las propias
haciendas así como establecimientos ganaderos y agrícolas pertenecientes a los criollos.

Fuera de las ciudades, alrededor de ellas, quedaron establecidos lugares para la residencia
de los indígenas, pero estos quedaban reservados únicamente para los que eran de confianza
para los españoles; por ejemplo los pueblos de indígenas mexicanos que se asentaron a
orillas de la Ciudad de Guatemala (en el valle de Panchoy), vale recordar que fueron ellos
quienes prestaron gran ayuda a los españoles para la conquista.

LA ECONOMÍA COLONIAL

Teniendo la corona española la necesidad de dinero, principalmente cuando entraba en


guerra con alguna otra potencia europea, y con el fin de realizar esa recaudación con
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ganancias y llevarlas con rapidez a aquel país implantó en todas sus colonias americanas un
sistema impositivo de tributos, de aquí surge:

Papel sellado: Se principió a cobrar en América durante el siglo XVII. Lo hubo de cuatro
denominaciones diferentes. El de sello primero se utilizó para asentar los despachos de
gracias y mercedes que otorgaban los altos funcionarios coloniales. El de sello segundo se
empleó para escrituras públicas, testamentos y contratos, así como para llevar el protocolo
de los escribanos públicos. El papel de sello tercero se usó para las solicitudes que se
hacían ante las autoridades. El de sello cuarto se empleaba para los asuntos de pobres e
indígenas, como forma de aliviarles el gasto en asuntos judiciales.

El Tributo: Fue una contribución personal que se pagó por los indígenas al rey como
vasallaje. Normalmente lo pagaban sólo los varones casados y en edad apta para trabajar;
el monto del mismo fue, por lo general, de un peso de plata al año, pero a veces fue menor
y en otras ocasiones llegó a aumentarse. Debe hacerse notar que el dinero recaudado por el
cobro del tributo fue siempre la principal, mayor y más segura fuente de ingresos con que
contó la hacienda real.

Alcabala: recaudaba un 2 % sobre las operaciones de compra-venta, traspaso de bienes,


herencias y otras rentas o cobros de los particulares. Fue un impuesto para los criollos, ya
que los indígenas pagaban el tributo.

Almojarifazgo: Fue este un impuesto que pagaban determinados productos que entraban o
salían por los puertos del reino. Particularmente estuvieron afectos a este gravamen
productos tales como: el vino, la tinta y el cacao.

Annata y media annata: Este impuesto, que principió a cobrarse a mediados del siglo
XVII, afectaba a todos los funcionarios y empleados que recibían sueldo del rey. Consistía
en pagar la mitad o la totalidad del sueldo durante el primer año de goce de oficios
menores, merced concedida por la corona o por el municipio.

Derecho de Barlovento: Los constantes ataques de los piratas a naves españolas y puertos
americanos, motivó la necesidad de crear la Escuadra de Barlovento para la defensa de las
naves mercantes, así como la fortificación de ciertos puertos y lugares estratégicos. Para el
sostenimiento de tan considerable y permanente gasto, se creó este impuesto, el cual
consistía en un sobrecargo impositivo a los productos de comercio que entraban y salían
por los puertos.

Como puede verse con facilidad, muchos de los impuestos que existen hoy en la República
de Guatemala, tienen su raíz en aquellos de la época colonial; algunos han cambiado de
nombre, otros han desparecido, pero la mayoría subsisten.
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Recopilación de textos por:


Lic. Mario Roberto Valdez Cuyún

Bibliografía:

Escobar Medrano, Edgar y


Edna González Camargo.
ANTOLOGÍA. HISTORIA DE
LA CULTURA DE GUATEMALA.
Guatemala. Editorial Orión.
I edición. 2,003.

Martínez Peláez, Severo


LA PATRIA DEL CRIOLLO.
Costa Rica. Editorial EDUCA.
VIII edición. 1,995

Polo Sifontes, Francis


HISTORIA DE GUATEMALA
Guatemala. Tipografía Nacional
2,001.