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los nUmeros QUInIelA nACIonAl martes 8 Enero 2013 suerte 20 PREMIOS A LAS 11.30 14.00 17.30
los nUmeros
QUInIelA nACIonAl
martes 8
Enero 2013
suerte
20
PREMIOS A LAS 11.30 14.00 17.30 y 21.00
ATRASADOS A LA GRANDE
Centena
Decena
Unidad
77
29
5
6
4
PArA TODOS
23s
18s
30s
Dato:
(Las muletas)
Onda:
(El espejo)
LAS ULTIMAS 10 GRANDES
7601-6981-9938-4431-2692
6812-5857-1196-8000-4245
JUeGUe sIn mIeDo el nUmerAZo
AMBOS DEMORADOS
43
74
35
53
1414
FAVORITOS:
43
64
QUInIelA ProVInCIAl
20
PREMIOS A LAS 11.30 14.00 17.30 y 21.00
ATRASADOS A LA GRANDE
Centena
Decena
Unidad
00
51
5
7
1
38s
31s
59s
Dato:
(La nada)
Onda:
(El serrucho)
LAS ULTIMAS 10 GRANDES
8194-0034-8457-0757-0410
6350-9747-8638-6009-5217
JUeGUe sIn mIeDo el nUmerAZo
AMBOS DEMORADOS
55
15
35
53
1414
FAVORITOS:
55
71
TomBolA
20
PREMIOS A LAS 14.00 Y 20.00
ATRASADOS A LA GRANDE
Centena
Decena
Unidad
66
91
0
5
4
11s
25s
31s
Dato:
(Lombrices)
Onda:
(El médico)
LAS ULTIMAS 10 GRANDES
801-675-839-492-7783
6360-4319-6109-1941-4241
JUeGUe sIn mIeDo el nUmerAZo
AMBOS DEMORADOS
61
71
35
53
1414
FAVORITOS:
61
54
EL ECARTE , PADRE DEL BLACK JACK Y EL BACARAT
lA esTAmPITA De lA semAnA
de castidad, pobreza y obediencia, y
entró a pertenecer a la Comunidad de
hermanas Carmelitas. Poco después de
empezar a pertenecer a la comunidad
carmelitana, se agravó de un mal que
la molestaba, posiblemente fiebre
palúdica. Los médicos no lograban
erradicar el mal y éste se agravaba.
Su padre la llevó a su casa , donde fue
quedando casi paralizada. Durante la
enfermedad tuvo la oportunidad de
leer “El alfabeto espiritual”, de Osuna,
y siguiendo las instrucciones de aquel
librito empezó a practicar la oración
mental y a meditar. Estas enseñanzas
le fueron de gran utilidad durante
toda su vida. A los tres años de estar
enferma encomendó a San José que le
consiguiera la gracia de la curación, y de
la manera más inesperada recobró la
salud. Luego, durante toda su vida fue
una gran propagadora de la devoción
a San José, Y todos los conventos que
fundó los consagró al santo. Aunque
Teresa es conocida por lo elevado de las
gracias místicas y visiones que recibió,
su oración no la apartó del mundo, sino
que hizo que se entregara con especial
fuerza y respaldo a las obras que le
fueron encomendadas sufriendo en
viajes, discusiones y continuas trabas,
burlas y desplantes de sus contem-
poráneos. Fue beatificada por Pablo V
en 1614, canonizada por Gregorio XV en
1622, y nombrada doctora de la Iglesia
Universal por Pablo VI en 1970.
EL VIEJO TRIUNFO FRANCES
Santa Teresa de Jesús,
dueña de los milagros
El écarté es un juego que se originó en Francia durante el Siglo XIX, como derivado de un juego de bazas lla-
mado triunfo. El nombre del juego procede del verbo francés écarter, que significa “descartar”.
Santa Teresa de Jesús, que se
conmemora el 9 de enero, nació en
Avila el 28 de Marzo de 1515. Desde muy
pequeña manifestó interés por las vidas
de los santos. A los 6 años se fugó con su
hermano para convertirse en mártir en
tierra de moros, pero fue frustrada por su
tío que los descubrió. Juegan entonces
a ser ermitaños haciéndose una cabaña
en el huerto de la casa. A los 20 años,
decide ingresar al convento de Avila y
un año más tarde hizo los tres votos
Es un juego de bazas que fue muy po-
pular dada la sencillez de sus reglas y
la rapidez con la que se desarrollaban
las partidas. Esto lo convirtió en un
juego de apuestas, en las que partici-
paban no sólo los jugadores, sino tam-
bién los que se agolpaban a su alrede-
dor. Su época de mayor esplendor fue
durante la restauración francesa, aun-
que también fue el gran juego de so-
ciedad del siglo XIX. Pero el éxito del
black jack y del bacarat en los casinos,
acabaron con la popularidad del juego
a principios del siglo XX.
El objetivo del écarté consiste en
ganar 5 puntos en total, para lo que
suele ser necesario jugar varias ma-
nos, en las que los jugadores se dispu-
tan cinco bazas en cada una de ellas.
Las partidas de écarté se disputan
entre dos jugadores, uno de ellos es el
mano, es decir el primer jugador se-
gún el orden de juego, y el otro, el pie
o segundo jugador según el orden de
juego.
Para jugar al écarté se utilizan las
barajas francesas o inglesas, reducida
a 32 cartas sin comodines, por lo tanto
sólo hay ocho cartas por palo, en cada
uno de los palos hay cuatro cartas nu-
merales del siete al diez, las tres figu-
ras y los ases.
En el écarté las cartas no tienen
ningún valor en puntos. Sólo el deter-
minado por su orden en el palo, que
sirve para establecer la carta ganado-
ra de la baza, de modo que cada carta
gana a las que son de orden inferior.
Así, en un mismo palo, el rey gana a
todas las demás cartas y el siete no ga-
na a ninguna.
El orden de las cartas es, de mayor
a menor, en todos los palos, rey, reina
o dama, jota o valet, as, diez, nueve,
ocho y siete.
El juego se desarrolla de la siguien-
te manera, luego de sortear el dador,
éste barajará las cartas y las dará a cor-
tar al jugador contrario, y en los jue-
gos siguientes, los jugadores se alter-
narán para dar las cartas.
El dador da cinco cartas a cada uno
de los dos jugadores y descubrirá la si-
guiente carta del mazo que indicará el
palo de triunfo. Si se trata de un rey, el
dador se anotará 1 punto de rey. Alter-
nativamente, puede anotarse el punto
de rey el jugador que tiene el rey de
triunfo en su poder al inicio del juego
de las bazas. En este caso, no puede
ser la vuelta, ya que esta carta siempre
se queda sobre la mesa, por lo que no
puede haber 2 puntos de rey.
El jugador mano, a la vista de sus
cartas y de la vuelta, pedirá descartar-
se de algunas o de todas sus cartas, o
bien rechazará esta posibilidad. Si pi-
de descartes, el dador puede aceptar
o rechazar esta posibilidad. Pueden
realizarse tantas rondas de descartes
como los jugadores quieran, mientras
queden cartas en el mazo por repar-
tir, teniendo en cuenta que el dador
no puede tener la iniciativa, pero tie-
ne la última palabra
sobre los descartes. Terminados
los descartes, se inicia el juego de las
bazas, que suele ser muy rápido, ya
que sólo se juegan diez cartas en to-
tal. Sin embargo, en algún caso pue-
den ser menos; por ejemplo, si un ju-
gador tiene rey, dama y as de triunfo,
acompañados de dos sietes y la jota es
la vuelta, puede mostrar las tres car-
tas de triunfo para indicar que gana la
mano, pero que no cree poder ganar
el robo. También puede jugar los tres
triunfos y uno de sus sietes. Si el pie
gana esta cuarta baza, ya no hace falta
jugar la quinta.