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PONTIFICIA UNIVERSIDAD JAVERIANA

FACULTAD DE ARTES
ARTES VISUALES
INSTALACIÓN
ALEJANDRA GARCÉS

SWTCHES DE LUZ

El proyecto de instalación de los switches de luz nace a partir de otro trabajo de


un artista brasilero llamado José Patricio, su obra se llama “Duzentos e oitenta
dominós” del año 2000. Su trabajo se expuso en la exposición “veinte
desarreglos” que se llevó a cabo en el Museo de Arte del Banco de la
República del 5 de Noviembre de 2008 al 9 de Febrero de 2009. En esta obra
podemos ver fichas de dominó que puestas de manera estratégica forman una
tapete. Estas fichas están dispuestas por bloques de fichas iguales de adentro
hacia afuera, con esto el artista logra crear patrones que son los que crean la
ilusión de ser un tapete. Al ver esta obra no pensamos que sea una pieza de
arte sino un simple tapete, de no ser porque se encuentra puesta en un lugar
diseñado para exponer obras de arte. El tapete se encuentra en todo el centro
del lugar, así que lo que sucede es que primero recorremos el lugar y al final,
cuando vamos a irnos, damos media vuelta y casi que nos tropezamos con
este tapete. Al detallarnos que está compuesto de fichas de dominó y que casi
lo estropeamos pisándolo reaccionamos, la obra nos afecta.

280 dominós. José Patricio.


De esta instalación me interesan dos cosas especialmente. Por un lado me
interesa ese juego de crear una ilusión, de engañar al espectador, pues creo
que esto nos hace un llamado acerca de la atención que ponemos en las
cosas, nuestra capacidad de observación y por otro lado me interesa el hecho
de que se genere algo en el espectador y que de hecho se necesite de él para
que la obra cobre vida. Este tipo de experiencias en las que uno se puede
llegar a sentir engañado o por lo menos que nos generan alguna reacción,
junto con la instalación anterior, despertaron en mi la idea de crear algo que
camuflado dentro de un lugar común y cotidiano, pueda afectarnos al momento
de interactuar con ese o esos elementos. Es decir, diseñar algo que necesite
del espectador para cobrar sentido.

La instalación de los switches de la luz consiste en una serie de estos


elementos hechos en yeso y que conservan el color del material, instalados en
una casa. La idea es que obviamente no funcionen, pero que sin embargo, la
gente al verlos piense que son reales hasta el momento en que interactúen con
los elementos y se den cuenta de su falsedad. En este momento se debería
generar alguna reacción en el espectador.La casa en la que van a ser
instalados los elementos de yeso, está ubicada en Tabio (un pueblo cercano a
Bogotá), pues en este sitio entran y salen una gran cantidad de personas,
además, a pesar de no ser muy grande, tiene varios lugares estratégicos en los
que poner los switches resulta pertinente y sobretodo verosímil, que es lo que
resulta realmente importante para que la efectividad de la obra se dé.

Los elementos de la instalación (los switches de la luz) deben tener relación


con el espectador, que es quien la hace efectiva. En este caso la instalación y
el espectador son partes equivalentes en la situación. La instalación está hecha
para que exista una relación obra – entorno. De esta relación va a depender el
éxito de la obra. En esta obra no es importante la relación entre los mismos
elementos (switches de la luz), como sucede en otras obras, sino la relación
entre los elementos y el entorno.
Por otro lado podemos decir que la obra está etiquetada lingüísticamente, pues
aún sin que en ella aparezca un letrero que nombre los elementos, es
inevitable ver estos elementos y pensar que son switches de luz. Al pensar
esto, no podemos dejar de pensar, al intentar interpretarla, en su uso cotidiano,
en lo que representa en nuestra vida diaria un objeto tan común. En esta
instalación, el espectador no hace el ejercicio consiente de nombrar los
elementos en cuestión antes de la interacción, precisamente porque al ser un
elemento tan cotidiano pasa casi desapercibido. Después de la interacción
entre el espectador y el elemento (o los elementos) el espectador intenta
identificar y nombrar el elemento que aparentemente era real, pero que la
experiencia nos ha hecho ver que no lo es.

En conclusión, se puede decir que los aspectos que definen y componen la


obrar son: ilusión - engaño, interacción obra – espectador. A partir de estos dos
aspectos hay un resultado, que es la reacción del espectador, que tal vez lleve
a algún tipo de reflexión (que no es la finalidad de la obra) o por lo menos haya
un llamado de atención acerca de nuestra capacidad de observación.

Imágenes del switch de luz: