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Peronismo José Pablo Feinmann

Filosofía política de una obstinación argentina


5 Cuestiones de método:
el umbral de la
conciencia política

Suplemento especial de

Página/12
ay algo muy delicado en todo Estado de Bienestar peronista constituye a su que a luchar por ellas en contra de un Estado

H esto. Requiere una rigurosa


atención. El historiador mar-
xista (célebre, colmado de
prestigio) Eric Hobsbawm
escribió un libro sobre los que llama rebeldes
primitivos. Tiene algunos años y alguna vez, en
otra parte, me ocupé de él. Pero se reedita
sujeto social. Esto lo veremos al ver los ’70. El
proletariado peronista ofrecía “la vida por
Perón” pero no le fue necesario arriesgar la vida
ni por una sola de las cosas que el Estado peronis-
ta le dio. El 1º de Mayo –fecha rigurosamente
celebrada por el peronismo– se transformó en
una fiesta. No en una jornada de lucha. No
patronal burgués es indubitablemente cierto. Y
tendrá enorme importancia siempre. Pero el
coronel sindicalista no le arruinó la fiesta a
nadie. No derrotó a ningún nucleamiento
revolucionario, no le restó bases sociales a nin-
gún encuadramiento clasista que tuviera una
ideología de reemplazo al capitalismo agrario y
como si sus verdades fueran eternas. Y, en ver- había nada por qué luchar bajo Perón o con ganadero de la oligarquía. ¿O la tenían Codo-
dad, no critico que se reedite. Sus verdades Perón. Perón cumplía. La clase obrera recibía villa, Ghioldi o José Peter? No, esperaban
son dignas de ser siempre discutidas y analiza- los frutos de su palabra verdadera. órdenes de Stalin. Y Stalin se habría cortado
das, sean o no “eternas”. Hobsbawm habla de O sea, en la medida en que se desarrollan las un brazo antes de hacerle a Estados Unidos
los movimientos primitivos y encuentra en fuerzas de producción capitalistas crece la –su aliado– una revolución comunista en la
ellos una fase prehistórica de agitación social. posibilidad del surgimiento y desarrollo de la Argentina. Así, los migrantes sólo lo tuvieron a
Serían nuestros migrantes. Preguntemos: ¿por conciencia política. Hobsbawm establece una Perón. De esta forma nació la clase obrera
qué son primitivos? Porque no han traspasado linealidad histórica, muy de cuño marxista, peronista. Con ese nacimiento nacieron –tam-
“el umbral de la conciencia política”. ¿Cuál es una teleología, un necesario decurso histórico bién– sus alcances y sus límites. Que la
ese umbral? ¿Qué elementos lo constituyen? (algo que los posestructuralistas del estilo de izquierda peronista ignoró en la década del
Tienen que ser tramados por relaciones de Michel Foucault o, antes de él, Heidegger y setenta al creer que había ido más allá de ellos.
producción capitalistas. O sea, un movimiento luego los posmodernos se encargarán de ani- Esos límites habían permanecido. El pueblo
deja de ser “primitivo” cuando el capitalismo quilar prolija y placenteramente). El decurso peronista buscó siempre el amparo del Estado,
se hace cargo de él. Toda rebelión social será histórico que plantea Hobsbawm es el que la conducción de su líder y –tal como Perón se
ahora superior. El esquema sigue al de Marx. sigue: Desarrollo de las fuerzas productivas = lo señaló aun en medio de las coyunturas más
Lo moderno es la occidentalización. “En desarrollo del capitalismo = desarrollo del impe- terribles– sus espacios de identidad y pertenencia
suma: los movimientos primitivos sólo pueden rialismo = surgimiento y desarrollo de la concien- fueron siempre el trabajo y la casa. La consig-
trasponer el umbral de la conciencia política cia política del proletariado. Esta conciencia na –dirá Perón en las jornadas más terribles
en la medida en que sean penetrados por las política se estructura del siguiente modo. del ’55– es la de siempre: “De casa al trabajo y
fuerzas y relaciones de producción capitalistas del trabajo a casa”. También el 21 de junio de
y sus ideologías de avanzada” (J.P. F., Estudios ORGANIZACIÓN SINDICAL 1973, al día siguiente de la tragedia de Ezeiza,
sobre el peronismo, Legasa, 1983, Buenos Aires, Y COOPERATIVA habrá de exigir (dirigiéndose muy claramente
p. 27). Lo que Hobsbawm llama “ideologías a la izquierda peronista): “Es preciso volver a
de avanzada” son, sin más, el socialismo. En CLASE OBRERA INDUSTRIAL lo que en su hora fue el apotegma de nuestra
Europa, el socialismo (el marxismo) es una creación: ‘De casa al trabajo y del trabajo a
“ideología de avanzada” del capitalismo pues ORGANIZACIÓN POLÍTICA casa’. Sólo el trabajo podrá redimirnos de los
éste lo produce. No habría marxismo o socia- desatinos pasados” (Roberto Baschetti, compi-
lismo sin un desarrollo frondoso y suficiente PARTIDO DE MASAS .......................... Programa lador, Documentos 1973-1976, De Cámpora a
del capitalismo que sea capaz de generarlo. La Ideología la ruptura, volumen 1, Ediciones de la Cam-
frase se presta a cierta confusión. Pero en esa pana, La Plata, 1996). Es difícil no verlo. En
“confusión” radica su más honda transparen- Esta es la estructura básica de una clase obre- la historia mundial de la clase obrera esa con-
cia. El socialismo no es una “ideología de ra autónoma. No lo fue la peronista porque su signa (que pide a los obreros que solamente
avanzada” del capitalismo. Es la ideología que Organización sindical y cooperativa fue orga- vayan al trabajo y luego a sus casas) no perma-
viene a superarlo, a dejarlo atrás en ese movi- nizada desde el Estado. También su organiza- necerá entre las más revolucionarias. “Todo el
miento dialéctico que Marx toma de Hegel y ción política al reemplazar al Partido Laborista poder a los Soviets”, sin ir más lejos, la supera.
que es el Aufhebung: lo que supera conservan- por el Partido Peronista. Su Programa y su Pero –más allá de las ironías– la consigna de
do. El socialismo es una “ideología de avanzada” Ideología, al ser una clase obrera heterónoma, Perón era la del pueblo peronista, al que Perón
del capitalismo pero ese “avance” significa que constituida desde arriba, en exterioridad, no conocía muy bien. “De casa al trabajo y del
por él es que lo supera, lo reemplaza revoluciona- son los suyos. Son los de la estructura bona- trabajo a casa” expresaba lo que Perón había
riamente. De aquí se deduce que una sociedad partista que tiende a la conciliación de clases conseguido para el pueblo y lo que habría de
que no haya desarrollado acabada, completa y bajo la tutela del Estado. Esto habría sido el garantizarle siempre: un trabajo digno y una
totalmente su proceso capitalista no habrá de peronismo. Notemos que el análisis es similar vivienda digna. Hoy, por ejemplo, ése es un
generar la ideología que, surgiendo de él, sea al que Marx hace con relación a las colonias. ideal imposible. Hoy es impensable la clase
capaz de superarlo. He aquí la diferencia entre Es la racionalidad europea (encarnada por el obrera peronista porque es impensable el Esta-
los movimientos políticos y los prepolíticos. desarrollo del capitalismo) la que permite, do de Bienestar. Un Estado que –entre 1946 y
Como los jóvenes migrantes del cuarenta penetrándolos, que los movimientos pre-polí- 1955– aumentó la participación de los obreros
recién llegaban del interior a formar parte de ticos traspasen el umbral de la conciencia polí- en el Producto Bruto Nacional un 33%. Para
un capitalismo en cierne que los recibía para tica. El problema de este esquema es que hace, hacerlo hoy habría que hacer una revolución
desarrollarse resulta claro que Hobsbawm y los legalizándolo, del capitalismo una fuerza histó- completa, absoluta, sangrienta. Porque desde
rigurosos marxistas que habrán de manejarse rica de “civilización” que, al penetrar a la “bar- la caída de Perón las clases hegemónicas lucha-
con estos conceptos que Marx sistematiza barie”, hará surgir al moderno proletariado ron por disminuir esa participación escandalosa
tanto en el Manifiesto como en El Capital (no que se liberará a sí mismo y, consigo, a las de la clase obrera en las ganancias del país.
hay corte entre ambos libros dado que Marx otras clases. Con estos esquemas se han segui- Finalmente, para conseguirlo, tuvieron que
cita textos del Manifiesto en El Capital dándo- do manejando los marxismos argentinos. Si no matar treinta mil personas e instaurar el Esta-
los como verdaderos y sin arrepentirse de ellos, los revisáramos, si no los cuestionáramos, do neoliberal de Martínez de Hoz que Menem
motivo para el cual no tenía motivos) no podí- nuestra tarea no iría en busca del punto más y Cavallo llevaron a su más perfecta expresión.
an sino ver en los “trabajadores nuevos” a pro- hondo de la cuestión. Esta historia, como vemos, es complicada.
tagonistas de un movimiento prepolítico, un Me permitiré insistir en un punto teórica- Expresar esta complicación es exactamente
mero pasaje del ámbito rural al ámbito urba- mente central: ¿estaban los migrantes del ’43 nuestro propósito. La experiencia del primer
no, que es la característica esencial de los capacitados para transformarse en el proleta- peronismo pueda acaso parecerse a la del var-
movimientos populistas, que se distinguen por riado revolucionario que diseña Hobsbawm guismo, pero aun así es distinta. De lo que
ser movimientos de transclase, tal como lo como fruto maduro del desarrollo capitalista? difiere por completo es de los procesos de
sería este peronismo de los inicios: de lo rural Hobsbawm habla del proletariado británico. adaptación del proletariado europeo a la eco-
a lo urbano. De peones a proletarios. No pose- Ahí, el capitalismo llevaba siglos de desarrollo. nomía capitalista. Pretender estudiarla según
edores aún de las ideologías de avanzada del Ahí podía surgir un Marx y escribir –a pedido esos parámetros es condenarse al error. O a la
proletariado moderno, estos migrantes primi- de la Liga de los Comunistas, en 1848– un diatriba. O a interpretaciones que hacen de un
tivos no podían sino caer en manos del caudi- Manifiesto comunista. Pero los migrantes Perón un demagogo o un hábil manipulador y
llo populista que los esperaba en la ciudad, recién llegaban a la urbe desde el interior rural. de los obreros un material virgen, fácilmente
con sus mejoras y sus sindicatos. He aquí Recién salían del mundo feudal y llegaban al manejable por ese astuto “coronel sindicalista”
–resumida y creo que bien resumida– la esen- ámbito urbano. El que los recibió, el que les que captó a los obreros para la “causa de la
cia de todas las posturas marxistas sobre el habló, el que los respaldó, el que les dio apoyo burguesía”. Ni hablemos de la torpeza teórica
populismo peronista, que acabarán haciendo político fue Perón. Es verdad, los obreros no que implica tomar al marxismo como la ratio
de éste una enajenación de la conciencia obre- lucharon por sus conquistas. Se las dio Perón occidental que, en la medida en que penetra a
ra por su inevitable carencia de conciencia de y por eso lo ungieron su líder. Pero todos los los movimientos pre-políticos, los eleva hacia
clase o por los resabios de patronazgo que, otros sujetos de ese país del ’43/’45 –y si hace- la luz de las verdades del proletariado auténti-
arrastrados del ámbito rural al urbano, los lle- mos, creo que lo hemos hecho, un corte sin- co. ¿Qué razón es la razón occidental? Es la
varían a entregarse a un líder en lugar de desa- crónico de esa estructura, se ve más que clara- que condenaron Nietzsche, Freud, Adorno,
rrollar una política autónoma. En suma, ideo- mente– estaban incapacitados para inteligir, Horkheimer y Heidegger. Marx creyó que ella
lógica y políticamente es poco lo que cambia: para comprender a los migrantes. Para darles llevaría a los obreros a la liberación de los
se reemplaza al patrón rural por el líder ur- cobertura política. Se los ganó Perón. Que el hombres y los llevó hacia nuevas formas de
bano. No es que yo critique este esquema. “pueblo peronista” haya conquistado su iden- sometimiento. Los socialismos del siglo XX
Tiene puntos de verdad. Sobre todo aquel que tidad como un pueblo más acostumbrado a hirieron de muerte esta idea generosa de la his-
nos permitirá explicitar la pasividad con que el recibir sus conquistas del Estado benefactor toria, pero ella llevaba el germen de la destruc-
II
ción al haberse incluido en el desarrollo de la podido, pero tampoco se lo propuso. Una veces, iba de excursión, a curiosear un poco)
racionalidad burguesa poniéndola cabeza cosa, sin embargo, condicionó la otra. ¿Con recuerdo las fotos de Perón y de Evita. Y mi
abajo. Lenin vio que el desarrollo del capitalis- qué iba Perón a expropiar a los Bemberg? viejo no era peronista. Pero esas fotos eran
mo no encaminaba al surgimiento del “prole- (Crítica que la izquierda alegremente le hará obligatorias. Y algo inolvidable. Esto sí fue el
tariado enterrador de la burguesía” sino al durante años.) No los expropió, pero los obli- miedo. Era el 31 de agosto de 1955. Con tres
proletariado de las trade-unions, de los sindica- gó a lidiar con una clase trabajadora insolente, amiguitos jugábamos al Estanciero en la mesa
tos que, en tanto parte del sistema capitalista, insumisa y delatora. El tema de la delación es del comedor. Un poco más allá, sentados en
sólo deseaban no cambiarlo, sino negociar constante entre los “demócratas” que critican los sillones, mis padres y mi hermano mayor
dentro de éste sus mejoras. Haber “importa- al peronismo. Claro que había “delación”. escuchaban el discurso de Perón. Fue ése en
do” a la Argentina la teleología del Manifiesto Puede estudiarse el fenómeno en la Amalia de que dijo que un peronista podía matar a otro
llevó a malentender el siglo XIX y a ver en el José Mármol. (Libro, por otra parte, indispen- que no fuera peronista ahí donde lo encontra-
peronismo un movimiento anti-obrero. sable para entender al peronismo y al país en ra. Y que por cada uno de los nuestros que
que vivimos.) El joven romántico Daniel caiga caerán cinco de ellos. Terminó el discur-
OBRERISMO Y CONCIENCIA Bello le susurra a Amalia: “Oye, Amalia (...) so y mi padre nos reunió a todos alrededor de
ANTIPATRONAL en el estado en que se encuentra nuestro pue- la mesa. Yo no entendía mucho, pero enten-
El peronismo no fue anti-obrero. Fue obre- blo, de una orden, de un grito, de un momen- día que algo grave había sucedido porque papá
rista. No le dio a la clase obrera una concien- to de malhumor, se hace de un criado un ene- estaba muy serio, preocupado. Por fin dijo
cia de clase pero sin duda le dio una conciencia migo poderoso y mortal. Se les ha abierto la una frase que nunca olvidé: “Escuchen bien: a
antipatronal. “Mañana es San Perón/ Que tra- puerta a las delaciones, y bajo la sola autoridad partir de hoy somos todos peronistas”. Desde
baje el patrón”, se gritaba a voz en cuello en la de un miserable, la fortuna y la vida de una ese día todos tuvimos miedo. Pero no sólo por
Plaza de Mayo. (Nota: Es notable el carácter familia reciben el anatema de la Mazorca (...) lo que Perón había dicho. Por los otros, por
antipatronal del decálogo que se les entregó a los negros están ensoberbecidos” (José Már- sus enemigos también. Habían bombardeado
los peones de campo para las elecciones de mol, Amalia, Centro Editor de América Lati- la Plaza de Mayo. Ese día, papá tardó mucho
febrero del ’46: “No concurra a ninguna fiesta na, Buenos Aires, 1967, tomo I, p. 29). Más en volver. Siempre que regresaba del centro
que inviten los patrones el día 23 (...) Si el adelante, María Josefa Ezcurra, dibujada por tomaba el 76 en Chacarita y llegaba, por ave-
patrón de la estancia (como han prometido Mármol como un insecto enorme y malolien- nida Forest, hasta Echeverría. Ahí se bajaba y
algunos) cierra la tranquera con candado, te, dirá: “Ahora somos todos iguales. Ya se caminaba una cuadra hasta casa. El 16 de
¡rompa el candado o la tranquera o corte el acabó el tiempo de los salvajes unitarios, en junio de 1955 me senté en el cordón de la
alambrado y pase a cumplir con la Patria! Si el que el pobre tenía que andar dando títulos al vereda de Avda. Forest y Echeverría y lo espe-
patrón lo lleva a votar, acepte y luego haga su que tenía un frac o un sombrero nuevo, por- ré durante horas. Tenía doce años. Y ya no era
voluntad en el cuarto oscuro. Si no hay auto- que todos somos federales (...). Y ser todos un niño de esa “patria de la felicidad” que
móviles ni camiones, concurra a votar a pie, a iguales, los pobres como los ricos, eso es Fede- pinta Daniel Santoro.
caballo o en cualquier otra forma. Pero no ración, ¿no es verdad?” (Ibid., p. 312). Luego,
ceda ante nada. Desconfíe de todo: toda segu- al describir a un federal, descubrirá en su ros- EL TECNICOLOR DE LOS
ridad será poca”. Aquí, en este señalamiento al tro (o en su “fisonomía”): “El repugnante sello DÍAS GLORIOSOS
poder embaucador de los patrones (“¡descon- de la insolencia plebeya” (Ibid., p. 348). Este Sigamos con Peña. Sostiene la tesis de la
fíe de todo!”) está lo irritativo de este primer odio racial y de clase volveremos a encontrarlo revolución que Perón hizo abortar desde la
peronismo. Todo tenía que enfrentarse a en La fiesta del monstruo de Borges y Bioy, una Secretaría de Trabajo y que, fatalmente, se
semejante actitud. Los Estados Unidos, la oli- reescritura de El matadero. Retornemos a la habría producido si el joven proletariado
garquía, la burguesía industrial, los estudiantes delación. Se acrecentó en las postrimerías del hubiera tenido que luchar por ellas, arrancár-
cajetillas y el ilustrado grupo Sur, con la inefa- gobierno de Perón con los desdichados “jefes selas al Estado burgués, en lugar de recibirlas
ble Victoria, con Georgie y con Bioy, atónitos de manzana”, medida torpe, sin duda fascista, de éste como una dádiva, como un beneficio
ante este coronel nazifascista que venía a soli- que ponía al barrio en manos de un capataz de un Estado al que nosotros (no Peña) lla-
viantarles a los negros. “Amalia, los negros arbitrario. Penoso. Pero hubo un miedo muy mamos “benefactor” para unirlo a la
están ensoberbecidos”. Largo es el brazo de esa anterior a ése. En mi casa, que estaba en Bel- imagen keynesiana, dado que soste-
frase de Mármol. Comprendo a los que se grano R, en Echeverría y Estomba, en diago- nemos que Perón fue un mili-
opusieron al primer Perón porque el personaje nal a la iglesia San Patricio, y que fue, para mí, tar keynesiano y que ese key-
surgía con un ropaje terrorífico para los que niño de los “años privilegiados”, el hogar más nesianismo hizo lo mejor que
andaban con su corazón y su bandera aliadófi- cálido que jamás haya tenido, había una joven se podía hacer en ese
la y sus amores por la Francia humillada y las de nombre Rosario. Rosario era lo que se lla- momento por los
glorias guerreras de Gran Bretaña, la dignidad maba “la sirvienta”. Era muy buena. Era la obreros pero los
de su Reina y los rugidos de su magnífico león cocinera. Otra señora se encargaba de la lim- modeló con una
de la batalla, de la sangre, del sudor y de las pieza. Mi vieja, que recuerde, limitaba su –digamos– mate-
lágrimas, el espléndido Churchill. Pero, al laboriosidad a indicarles sus tareas. Mi viejo ria prima que les
margen de sus anteojeras aliadófilas, odiaron a era médico pero había largado la medicina habría de quitar
Perón porque odiaban desde los orígenes de la (jamás sabré bien por qué) y ahora tenía una combatividad.
nación a la clase social a la que Perón entrega- fábrica de metales, mediana, nada del otro Lo veremos
ba poder, desdén, insolencia, irrespetuosidad, mundo, pero próspera. Bien, voy a esto: el 26 en las Char-
altanería ante sus amos: a los negros, la chus- de julio de 1952 se muere Evita. Rosario esta- las de Mor-
ma, a los que habían nacido para servir y obe- ba en la cocina. Dan la noticia por la radio. disquito de
decer. ¿Qué era eso de sublevarlos contra sus Rosario se pone a llorar. Yo estaba jugando a Discépolo.
naturales patrones?) Y los industriales asistían no sé qué juego de la época en el comedor. Con su fres-
atónitos a los nuevos hechos que ocurrían, a Creo que armaba un Mecano o asaltaba un cura, su talento, el
las desobediencias, a las altanerías, a las bravu- fuerte con unos soldaditos. Mi madre andaba poeta le dirá a su
conadas de los obreros. Un obrero llevaba una por ahí. De pronto, no sé por qué alternativa adversario Mor-
carretilla y le faltaban diez metros para deposi- del juego, yo me largo a reír. Y se oye la voz de disquito, en
tar su carga en el lugar de destino. Sonaba la Rosario: “Que no se ría. ¡Que no le falte el quien había
sirena del descanso, del almuerzo o del regreso respeto a la señora!”. Mi madre me pegó un dibujado al
a casa y el obrero dejaba la carretilla en el mamporro durísimo y, en voz baja pero impe- perfecto contre-
punto exacto en que se hallaba. “¡Es el rativa, dijo: “¡Callate!”. Salió corriendo para la ra de la época,
colmo!”, exclamaban furiosos los patrones. cocina. Me acerqué, paré la oreja y escuché el que el peronismo
“Ni siquiera son capaces de recorrer diez diálogo. Rosario lloraba y a la vez decía: “Su estaba ganado una
metros más y terminar su tarea. Hacen su tra- hijo se está riendo, señora. Evita se murió y él
bajo como si nos lo regalaran.” Este era el se ríe. Se está burlando”. Mi madre, con
famoso “odio de clases” que Perón había miedo, trataba de calmarla: “Es un chico,
inculcado. Cuando la señora María Esther Rosario. Está con sus juguetes. No sabe lo que
Vázquez dice que Perón desarrolló una tarea pasa”. La “patrona” tenía que darle explicacio-
“demagógica” que llevó al país a “décadas de nes a la “sirvienta”. Eso era nuevo en el país.
odio” articula correctamente la visión de la El miedo de las clases poseedoras se acentuó
oligarquía. Perón les soliviantó a la negrada. con los jefes de manzana. (El de mi barrio
Evita les sublevó a las sirvientas. Y la tarea era resultó un buen tipo que nos ayudaba a
“demagógica” porque se aprovechaba de los remontar barriletes y hasta se prendió en un
ignorantes obreros en beneficio de los inconfe- partido de fútbol en el potrero de la vieja igle-
sables intereses del coronel fascista. Interpreta- sia, porque aún no habían construido la
ción que en muy poco difiere de la que ha nueva. Que es, sí, la iglesia en que mataron a
dado la “izquierda” con algo más de sofistica- los curas palotinos. Ni el barrio de tu infancia
ción. te dejaron sin sangre los militares de Videla,
Esa conciencia antipatronal fue el más alto impecables servidores de la oligarquía y de los
punto de conflicto que el peronismo estable- grupos financieros que tiraron a Perón. Ya
ció con la oligarquía. Nunca pretendió reem- veremos mejor todo esto.) Pero había rituales
plazarla como clase, expropiarla. No habría que cumplir. En la fábrica del viejo (yo, a
III
guerra y la ganaba para él, porque también él, el CONSTRUCCIÓN DE PODER Y opositores acallados. La Prensa –que era el órga-
contrera, ganaba esa guerra: “Y la estás ganando NUEVO SUJETO POLÍTICO no de la vieja, rancia, rencorosa, desbordante de
mientras vas al cine, comés cuatro veces al día y Creemos que no. Creemos, también, que esto odio clasista, oligarquía, eso que los muchachos
sentís el ruido alegre y rendidor que hace el no lo condena. No era un líder revolucionario. de los setenta llamaban, muy expresivamente
metabolismo de todos los tuyos. Porque es la pri- No quería darles el poder a los obreros. Quería, convengamos, “la puta oligarquía”– fue cerrada y
mera vez que la guerra la hacen cincuenta personas sí (y esto era una dura blasfemia en la Argentina expropiada. Una medida, qué duda cabe, pro-
mientras dieciséis millones duermen tranquilos por- que lo recibió en el ’45), que los obreros fueran fundamente antidemocrática, pero que cualquier
que tienen trabajo y encuentran respeto” (Las cursi- parte del poder. Gobernó, incluso, para ellos. Les revolucionario de izquierda habría tomado a lo
vas me pertenecen). Y más adelante estampa una dio lo que nadie les había dado. Y lo que nadie sumo antes de la media hora de tomar el gobier-
frase fenomenal, en la que resume lo que muchos les habría dado si no hubiera aparecido él, con su no. La policía peronista no era amable con esta
sentían, lo que era cierto para la mayoría de los esquema de construcción de poder ligado a benefi- gente. El 20 de agosto de 1945 la policía allanó
humildes: “Estamos viviendo el tecnicolor de los ciar a los pobres, a darles todos los derechos que el local de la Sociedad Rural. La noticia produjo
días gloriosos”. Si se quiere captar la esencia más les dio y que tanto odio despertaron. Hubo dos espasmos entre los redactores de La Prensa que
honda de este texto no hay que pronunciar técni- errores ante este hecho: 1) El de las concepciones dieron la noticia entre el estupor y la indignación
color. Menos todavía (como todos saben hoy) clasistas (tipo Milcíades Peña) que le reprochan ante este manotazo fascista. “Desde 1930 (escri-
technicolor. No: Discépolo decía “tecnicolor”. preservar el “orden burgués, alejando a la clase be Milcíades Peña con tono gozoso), los gober-
Así se decía en esos años. Nadie “traducía” nada. obrera de la lucha autónoma, privándola de con- nantes conservadores, criaturas incubadas en la
Las palabras exóticas se pronunciaban como las ciencia de clase, sumergiéndola en la ideología Sociedad Rural y el Jockey Club, habían hecho
decía el pueblo. “Firestone”. “Colgate”. ¡Coca del acatamiento a la propiedad privada capitalis- la apoteosis del sable policial, y ahora el sable
Cola y no Coke! No había Citiphone Banking ta” (Ibid., p. 71). 2) El de la izquierda peronista policial mandaba sobre ellos. Habían perseguido
por ejemplo. ¿Qué era eso? La Farmacia era la que creyó que ese “pueblo peronista” pelearía a la prensa opositora, y ahora era perseguida su
Farmacia y hasta la Botica. Pero no Pharmacity. por el socialismo, algo que le era totalmente propia prensa. Sometieron a las asambleas popu-
No Open 24 hs. En fin, esto ya se sabe. Discépo- ajeno. Además –y esto se olvida con excesiva fre- lares a la vigilancia de la policía; (ahora) sus salo-
lo y el peronismo de los cincuenta no estaban cuencia– ¿alguien imagina a Perón y a la clase nes se hallaban bajo la vigilancia de la policía.
globalizados. Pero los textos del vate de la tristeza obrera argentina derrotando al orden burgués y a Decretaron el estado de sitio, y el estado de sitio
de los ’30 tornado optimista irredento en los ’50 la propiedad privada capitalista en 1945/46/47 se decretaba contra ellos (...). Habían sofocado
(en una radio en que nadie podía contestarle, cuando Estados Unidos ya había salido de la todo movimiento de la clase obrera mediante el
algo que Discépolo debió medir) son trágicos: guerra? ¿Qué piensan que habrían hecho los poder del Estado; el poder del Estado sofocaba
expresan la pasividad del pueblo peronista. La Estados Unidos? Tenían ya elaborada la doctrina todos los movimientos de su sociedad. Se habían
“guerra” la hacen cincuenta personas: el Gobier- de la lucha contra el nazismo. La Argentina –sos- rebelado, llevados por el poder de su bolsa, con-
no, desde luego. Y, en tanto esas cincuenta per- tuvieron siempre– era una cueva de nazis. Poco tra los políticos yrigoyenistas; sus políticos fue-
sonas hacen la guerra, dieciséis millones duermen les habría costado esgrimir este aspecto de la ron apartados de en medio y su bolsa se veía
tranquilos. Pocas veces se expresó más clara y cuestión para intervenir directa o –sobre todo– saqueada” (Ibid., p. 76). No pocos problemas les
drásticamente la diferenciación entre un Gobier- indirectamente armando a quien hubiera que traía el peronismo a la Sociedad Rural y al Joc-
no y un pueblo que en algún momento acaso armar, respaldando con dinero o con una acción key Club pese a la condición militar de Perón y a
debiera defenderlo, ya que tan suyo era. El pue- diplomática feroz a los sectores oligárquicos, esa clase obrera cuyo rostro el Estado burgués
blo “duerme tranquilo” porque “tiene trabajo y conservadores, radicales y comunistas que se bonapartista había diseñado. De aquí el odio sin
encuentra respeto”. ¡Duerme tranquilo! ¿Ese era habrían alzado ante una revolución nazifascista límites que aflorará en las jornadas de junio y
el “pueblo peronista” al que la JP salió a pedirle en la Argentina. Ni hablar del aislamiento diplo- septiembre de 1955. La izquierda, entre tanto,
la revolución en los setenta? Y no digo esto para mático que tal intentona habría padecido. No todos esos dirigentes “socialistas” que figuran en
validar el foquismo de la guerrilla. No: si tenés sólo por parte de Estados Unidos, sino por parte el Diccionario de Horacio Tarcus (¡hasta Federi-
ese pueblo te adaptás a él. Te das una política de todo el mundo “libre”. ¿Una revolución enca- co Pinedo figura!), festejaba, en la palabra de
que contemple esos factores. Precisamente las bezada por un coronel “filonazi” en 1946? Esto Rodolfo Ghioldi, la reorganización del Partido
condiciones de posibilidad de constitución de la es trabajar en el aire. El primer peronismo hizo Conservador. Con estos “dirigentes” se iba a lle-
entidad “pueblo peronista” se ignoró por com- lo que hizo. Su jefe era un coronel. Raro que un var a cabo la “revolución” que el peronismo
pleto. Se creyó que las masas eran revolucionarias coronel encabece una revolución proletaria. Pero frenó o controló. No hay que perder más tiem-
porque iban a la plaza a gritar “la vida por fue el único que vio al nuevo sujeto de la Argenti- po: con el primer peronismo el joven proletaria-
Perón”. Era una frase retórica. Nada las había na de los cuarenta. En efecto: verticalmente, do argentino gana su dignidad, sus derechos, su
preparado para “dar la vida por Perón”. Si esta desde el Estado les dio todos los beneficios que ideología antipatronal y el sentido de ser parte
frase se hubiera tomado en serio la formación de tuvieron. Así consolidó su poder y convocó el de la nación con el mismo derecho con que lo
cuadros del peronismo debió apuntar a lo que amor de esa clase. Creó los sindicatos. A esos sin- eran quienes habían sido sus dueños “natura-
tardíamente intentó Evita: las milicias populares. dicatos (por ausencia de experiencia sindical) les”. Ya no lo eran. Un obrero valía tanto como
Hubo atisbos. Hubo barricadas obreras durante fueron los migrantes y no a los sindicatos socia- un oligarca. Y hasta valía más. Porque el obrero
el golpe de Menéndez en el ’51. Pero fueron atis- listas que no tenían figuras con carisma ni dis- tenía al Estado de su parte. Ese Estado era su
bos, excepciones. El “pueblo peronista” fue un curso adecuado para captarlos. De modo que Estado. Un obrero, además, la tenía a Evita.
pueblo feliz. De aquí que esa frase de Discépolo habrá que poner entre paréntesis si fue por Aún no hemos hablado de ella porque le dedica-
tenga tan elevado valor teórico: “Estamos viviendo “inexperiencia sindical” que no fueron a los vie- remos el espacio que merece, que requiere para
el tecnicolor de los días gloriosos”. He visto un jos sindicatos (lo que carga la responsabilidad en que el peronismo pueda ser explicado. Sin
bello film (tan hondo, tan bello que habré de los obreros jóvenes) o por la falta de lenguaje, Evita, el peronismo no se entiende. Evita es la
retornar sobre él) que lleva por título Pulqui, un por el stalinismo y la ausencia total de figuras que rompe con todos esos esquemas fáciles de
instante en la patria de la felicidad. Es la cosmovi- nuevas, al tono con los nuevos tiempos de los ver en el peronismo una mecánica traslación del
sión que del peronismo tiene el notable (o más sindicatos tradicionales (lo que les carga la res- fascismo italiano. No es que no fuera autorita-
que notable) artista plástico Daniel Santoro. El ponsabilidad a los viejos socialistas). Transformó ria. Era más autoritaria que Perón. Ella habría
peronismo fue la “felicidad”. Fue una etapa de al Partido Laborista en Partido Peronista. El fusilado a Menéndez. Ocurre que era una
plenitud. Esa temporalidad que también se des- coronel era autoritario. Le gustaba concentrar mujer. Una actriz. Que Perón comete el más
cribe en el Martín Fierro, en la que el gaucho poder. El Partido Laborista no era una creación transgresor de sus actos (acaso el único verdade-
tiene casa, prienda y hacienda. Como estamos suya, su héroe era Cipriano Reyes, al que castigó ramente “revolucionario”) al “meterse” con ella.
empezando esta enorme saga, este gran relato que luego duramente. (Nota: El destino de este buen Llevarla al Palco del Colón. Refregarla en la
es el peronismo nos podemos plantear provisoria- cuadro sindical fue particularmente penoso. No nariz fruncida de la oligarquía. De los militares
mente estas cuestiones que irán logrando, densi- hubo golpe de Estado antiperonista que no lo machistas. Ni Clara Petacci ni Eva Braun (por
dad (tragedia, sangre, dolor, cadáveres) a medida utilizara. La Libertadora lo llevaba por las fábri- darles el gusto a los que quieren que hablemos
que ahondemos en ellas. Pero verlas desde ahora cas para que mostrara a los obreros cómo la poli- de las mujeres de los dictadores nazifascistas)
nos permite saber hacia dónde vamos y proponer cía peronista lo había castrado. También lo usó hicieron política. Fueron figuras de salón o de
a la reflexión temáticas que necesariamente Onganía y también Lanusse. Y hasta Alfonsín. dormitorio. Eva fue un cuadro político de
habrán de desvelarnos, sorprendernos o paralizar- En 1983, la revista Superhumor sacó otra triste excepción y Perón no le puso frenos. Eva fue
nos por la angustia y la visión intolerable del nota a Cipriano titulada: “La picana no la inven- amada por los humildes como nadie en esta tie-
horror. Los días gloriosos del tecnicolor termina- tó el Proceso”. Era parte de la campaña radical rra. Como ninguno de los grandes machos de la
ron. Ese proletariado peronista no estaba listo que optaba por aliviar las culpas de la dictadura Argentina. Ni como Rosas, ni como Facundo,
para la guerra que le hicieron. Pero, hagamos la con tal de atacar electoralmente al peronismo. ni como Sarmiento, ni como Yrigoyen, ni como
pregunta: esos migrantes, ese proletariado joven, Ahí, en esa nota, un viejo Cipriano Reyes –que Perón. Nadie fue tan amada por el pueblo,
esos muchachos y chicas de piel oscura que tenían sólo en estas coyunturas volvía a cobrar una nadie fue tan odiada por la oligarquía. Ese
por primera vez casa, trabajo, vacaciones y hasta notoriedad que sin duda algún dolor le mitiga- hecho –indiscutido– tuvo raíces profundas,
orgullo, ¿no tenían derecho a vivir esa etapa antes ba– cumplía una vez más con narrar cómo había motivos racionales, emocionales y hasta religio-
de pasar a la otra, a la que no pasaron, a la de la sido torturado por la policía peronista. Ahora su sos. Pero –no vamos a negarlo justamente
combatividad para defender lo que el Estado les relato se ponía al servicio de la campaña de en este texto– que la oligarquía la haya odiado
había concedido? Y otra más: ¿se habría puesto Alfonsín. Todo muy triste. Sin duda, el peronis- (¡hasta el punto de escribir “Viva el cáncer” en
Perón al frente de una revolución o de una insu- mo lo torturó. Pero el uso que hicieron de él fue tanto agonizaba, en tanto se moría sufriendo!) y
PROXIMO misión popular? ¿Habría vencido al hombre de lastimoso.) No podía tolerarlo: debía ser peronis- que el pueblo la haya amado es un atributo, un
DOMINGO orden, al militar que siempre latía en él, al solda- ta. Fue una modalidad del régimen. Dado que, a privilegio que ningún político combativo o con-
do que se había educado en la disciplina, en el res- no dudarlo, se trató de un régimen. Las liberta- testatario ha tenido tan honda, tan soberana-
La caída de Perón peto al orden, en el odio a la anarquía? des democráticas fueron erosionadas. Los diarios mente, en este país.

IV Domingo 23 de diciembre de 2007