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PROFESORES 2.

0 EN LA UNIVERSIDAD DEL SIGLO XXI

Abstract de la presentación del proyecto

Principios del nuevo milenio...la era del “mix, rip and burn” va adentrándose en la sociedad del
conocimiento, donde el cambio se vislumbra como la única constante. La humanidad se ve asolada por la
eclosión de una nueva “buzzword”...la Web 2.0 (también conocida entre sus adeptos como “Read-Write
Web” o Web Social). Su aparición se ha visto acompañada de un prolífico séquito de novedosas
aplicaciones (blogs, wikis, RSS, podcast, mundos virtuales, tecnología móvil, etc.) cuyas misiones se
centran en potenciar: arquitecturas de participación, inteligencias colectivas y sabidurías de multitudes,
como nunca antes se había tenido noticia.

Hasta el momento, los datos referidos a la penetración de este fenómeno en el contexto educativo
universitario son deficitarios. El número de intrépidos investigadores que han decidido abordar el estudio de
las numerosas transformaciones, tanto pedagógicas como tecnológicas, derivadas del contacto del software
social con los procesos de enseñanza y aprendizaje, es alarmantemente reducido.

En las universidades, ubicadas en edificios del siglo XIX, habitadas por profesores del siglo XX y alumnos
de la generación Y, se van filtrando las tecnologías 2.0. Docentes que reclaman actualización, a contrarreloj,
para sufragar el estancamiento en que se encuentra sumido su profesionalismo posmoderno y falta de
ideas para conjugar adecuadamente aplicaciones tecnológicas y prácticas educativas, son el pan nuestro de
cada día que se respira en la enseñanza superior.

No nos engañemos, el software social no es la panacea que sanará la educación universitaria tras una
aplicación determinista. Se trata de un compendio de aplicaciones 2.0 que administrado, siguiendo una
pedagogía y unos principios educativos concretos, puede llevar a recobrar determinados aspectos del
profesorado relacionados con sus procesos particulares de aprendizaje y con sus prácticas de enseñanza.
Por consiguiente, resulta de importancia singular desvelar ¿qué efectos se encuentran supeditados a la
integración de las aplicaciones de la web social en las prácticas de autoaprendizaje y enseñanza por parte
de los profesionales de la educación universitaria?

Ante esta panorámica (un tanto desoladora) a través de la niebla se vislumbra una figura esperanzadora. Se
trata de una profesora que decide embarcarse en una particular cruzada, que según se contempla en las
anotaciones realizadas en su GoogleDocs presenta como principal objetivo: analizar el impacto asociado al
estudio de la influencia que posee la presencia de la web social sobre los procesos de autoformación y
docencia del profesorado universitario.

Nuestra protagonista presentará en primicia mundial su proyecto de investigación, en el cual personajes de


la talla de Lev Vigotsky, John Dewey, Stephen Downs, Jay Cross o Tim O'Reilly, entre otros, se codearán por
obtener sus segundos de gloria en pantalla. Teorías de aprendizaje, desde el conductismo hasta el
conectivismo, se darán a conocer al púbico. La Web 2.0 se desnudará ante las cámaras para mostrar su
evolución. El aprendizaje informal revelará su papel en el arduo camino de promover el desarrollo y
actualización profesional de los docentes. El software social hará su aparición estelar como promotor del e-
learning 2.0. Se hablará también de metodología, de instrumentos, de posibles aportaciones y de futuras
incursiones en el inminente proceso de mutación educativa, docente y de desarrollo profesional.

Estáis tod@s invitados al estreno de: Profesores 2.0 en la Universidad del siglo XXI.

3-2-1...acción!!!

P.S. Notificamos a los asistente que, la presentación del vigente proyecto se encuentra en estado de beta
perpetúa por este motivo, somos plenamente consciente de las limitaciones conceptuales y procedimentales
que puedan existir en él. A su vez, os informamos que este estudio posee un carácter provisional, siendo
concebido para ser desarrollado por y para la gente por consiguiente, cualquier aportación que realicéis
para encauzarlo será bienvenida.

Ana Rodera Bermúdez