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INDICE

1. DEFINICIÓN DEL BANCO ............................................................................................................. 3
2. HISTORIA DEL BANCO ................................................................................................................. 4
3. LA BANCA, 1930-1950 ................................................................................................................. 6
4. EL BANCO DEL PERÚ Y LONDRES ................................................................................................ 7
5. EL BANCO ITALIANO ................................................................................................................... 8
6. BANCO INTERNACIONAL DEL PERÚ ........................................................................................... 9
7. BANCO POPULAR DEL PERÚ ..................................................................................................... 10
8. BANCO ALEMÁN TRASATLÁNTICO ........................................................................................... 11
9. BANCO ANGLO SUDAMERICANO ............................................................................................. 13
10. El CITIBANK ............................................................................................................................... 13
11. BANCO DE RESERVA DEL PERÚ................................................................................................. 15
12. BANCO GIBSON ......................................................................................................................... 16
13. BANCO CENTRAL HIPOTECARIO DEL PERÚ .............................................................................. 16
14. BANCO DE CRÉDITO AGRÍCOLA ................................................................................................ 17
15. BANCO INDUSTRIAL DEL PERÚ ................................................................................................. 17
16. BANCO WIESSE LTDO. ............................................................................................................... 18
17. BANCO COMERCIAL DEL PERÚ ................................................................................................. 20








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INTRODUCCION
Los bancos cumplen un rol fundamental dentro del sistema financiero y de la economía.
Son responsables de funciones tales como la emisión monetaria y la regulación del
crédito. Se sirven de una serie de herramientas que son aplicadas con total independencia
y en base a los objetivos perseguidos por la institución, pero de acuerdo a los grandes
objetivos de política económica de un país. Los bancos modernos se destacan por la
persecución de tres metas claras: la estabilidad de precios, el crecimiento a largo plazo y la
estabilidad del sistema financiero.
En toda economía de mercado, el sistema financiero cumple la misión fundamental de
captar el excedente de fondos de las unidades ahorradoras (o superavitarias) y canalizar
ese excedente hacia las unidades prestatarias (o deficitarias).
Las unidades pueden ser, en ambos casos, públicas o privadas. Al canalizar fondos desde
agentes económicos con ingresos superiores a sus gastos de consumo (ahorristas) hacia
agentes económicos con necesidades superiores a sus ingresos (empresas, por ejemplo),
el sistema financiero resulta fundamental para el financiamiento de la inversión. En la
historia económica nacional, el sistema financiero es la base sobre la cual se desarrolla el
funcionamiento y evolución de los sectores productivos y comerciales siendo su función,
por tanto, muy importante.
En el desenvolvimiento de sus funciones el sistema satisface necesidades de la
comunidad, las cuales en su conjunto y dependiendo de cómo las mismas se lleven a cabo,
afectan al interés general. Por esta razón, se hace necesaria la regulación y supervisión de
esta actividad.
El sistema financiero, entendido como un todo cuyas partes estén integradas entre sí y
respondan a una concepción general de su funcionamiento.



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1. DEFINICIÓN DEL BANCO
Su nombre, “banco”, deriva del significado que tiene el término tanto en español como en
griego (su lengua de origen, donde el término es “trapaza”): banco significa mesa, y
dentro del contexto de las finanzas, esto hace referencia a la mesa o mostrador donde se
realizan diferentes transacciones de dinero. La actividad bancaria data de muchos años, y
se remonta a los tiempos de la Antigua Grecia. Si bien en Babilonia, dieciocho siglos antes
de Cristo, se estima que también existían bancas, en Grecia surgieron los trapecistas
(deriva la palabra de “trapeza”). Eran financistas particulares, y las transacciones se
realizaban en tiendas. Pero, los templos era el lugar más común y frecuente donde se
realizaren actividades de tipo bancario. Los sacerdotes, en función de “trapecistas”,
ponían en movimiento el dinero que recibían en concepto de depósitos, realizando
préstamos a particulares e incluso a las autoridades de las ciudades.
Se denomina banco a la empresa financiera que presta servicios financieros, captando
recursos económicos en forma de depósitos, y a partir de allí, puede destinar dicho dinero
a préstamos hacia otros beneficiarios, con la condición de devolución a la cual se le suman
intereses por financiación. Lo que en un país o región determinada se denomina sistema
bancario o simplemente banca es todo el conjunto de estas entidades financieras,
encargadas de prestar servicios de banco dentro de una economía determinada (la de ese
país o región específica).







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2. HISTORIA DEL BANCO
El sistema bancario del siglo XIX.- Durante los tiempos de la Independencia existió el
Banco Auxiliar de Papel Moneda (1821-1824), que funcionó en la calle Melchormalo
(cuadra 3 del jirón Huallaga), pero que, por prácticas inadecuadas, desapareció. Se cuenta
que allí trabajó un grabador que inició la impresión de papel moneda en una máquina
rudimentaria, con técnica deficiente, por lo que la falsificación llegó a extremos.
Por ello, el sistema bancario peruano tiene sus orígenes en los tiempos de la bonanza del
guano, pues la fundación de los primeros bancos se asoció a la canalización de capitales
orientados al negocio guanero y a la agricultura, así como a la concesión de algunos
créditos o colocación de capitales en el extranjero (básicamente Europa) por parte de los
empresarios (consignatarios) del guano. No es por casualidad que encontremos entre los
miembros de los directorios de estos bancos encontremos los nombres de estos
consignatarios.
• El primer banco nació el 15 de noviembre de 1862 y fue el Banco de la Providencia,
fundado por el ciudadano belga Francisco Watteau en un local de la calle San
Pedro (cuadra 3 del jirón Ucayali) y con un capital de un millón de pesos;
gobernaba el Perú el general Miguel de San Román. En 1868, el banco se mudó a
sus oficinas definitivas en la calle Mercaderes (Jirón de la Unión 470), la más
importante de la capital, local que ha sobrevivido hasta nuestros días y en las
esquinas de uno de sus balcones neoclásicos (uno cerrado y el otro de antepecho)
se aprecian dos caduceos (vara con dos serpientes entrelazadas), símbolos del
Banco de la Providencia.
• Luego siguieron el Banco del Perú (1863), el Banco de Londres (1863) el Banco de
Crédito Hipotecario (1866), la Caja de Ahorros de la Beneficencia Pública (1868) y
el Banco de Lima (1869). También iniciaron sus operaciones el Banco Nacional del
Perú, el Banco Garantizador, el Banco Mercantil del Perú, el Banco la Patronal, el
Banco de Comercio del Perú y el Banco del Callao. Todos estos bancos emitían sus
propios billetes ya que, dentro del esquema liberal del XIX, la idea de introducir

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controles a la emisión de los bancos estaba mal vista, pues se trataba de una
transacción entre el banco y el cliente que confiaba en él.
También se desarrollaron las compañías de seguros. En 1867, a pareció la primera: La
Paternal. Luego le siguieron La Confianza (contra incendios), La Compañía Sudamericana
de Seguros (contra riesgos marítimos y contra incendios), Life Insurance, Scotish Imperial
(contra incendios y seguros de vida), la Compañía de Seguros Lima, Seguros Marítimos,
Standard y London & Southwark y Sum Fire Office (contra incendios).
Todo este boom bancario entró en colapso incluso antes de la Guerra con Chile por la
grave crisis económica; cuando estalló el conflicto, la mayoría quebró y desapareció, y solo
sobrevivieron los que estuvieron en mejores condiciones, como el Banco del Perú y
Londres y el Banco del Callao.
De la Reconstrucción Nacional a la crisis de los años 30.- Luego de la catástrofe de la
guerra, el sistema bancario fue sobreponiéndose. El Banco Italiano (hoy Banco de Crédito)
se inició en 1889 como una asociación de comerciantes italianos. En 1897, el Banco de
Londres, México y Sudamérica se asoció al Banco del Callao dando origen al Banco del
Perú y Londres, que financiaba exportaciones agrícolas de la costa norte y la costa central.
En 1899, la familia Prado fundó el Banco Popular, como mecanismo para financiar las
actividades empresariales del grupo familiar. El capital bancario más importante era
movido por el Banco del Perú y Londres y el Banco Italiano; cada uno colocaba alrededor
de un millón de libras peruanas. También en Lima empezaron otras entidades financieras
privadas como la Compañía de Seguros Rímac, la Compañía Internacional de Seguros y el
Banco Internacional (1899, hoy llamado Interbank),
Durante el “Oncenio” de Leguía, se quiso crear un Banco de la Nación para emitir cheques
circulares y regular el circulante, labor que hasta entonces era realizada por los bancos
comerciales o privados. También se ocuparía de regularizar el servicio del presupuesto
(pagos y cobros) y financiar diversas obras públicas. El proyecto no prosperó. Recién el 9
de marzo de 1922 se aprobó el funcionamiento de un Banco de Reserva para organizar el
sistema crediticio y la emisión monetaria. Es a partir de este momento que recién se

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puede hablar de una moneda nacional en el Perú. Su capital inicial fue de 2 millones de
libras peruanas y su directorio lo formaban siete miembros: tres elegidos por los bancos,
uno como defensor de los intereses extranjeros y tres nombrados por el gobierno.
Además de tener total independencia del Ejecutivo, debía emitir billetes respaldados por
oro físico, fondos efectivos en dólares y en libras esterlinas, no menores del 50% del
monto de dichos billetes. Por último debía atender imposiciones de cuenta corriente de
los accionistas y del gobierno, actuaría como Caja de Depósitos, podría aceptar depósitos
del público pero sin intereses y negociar en moneda extranjera de oro u oro físico, además
establecer los tipos de descuento.
El “Oncenio” también inauguró en el país la llamada banca de fomento, fiel al nuevo papel
asignado al Estado por Leguía como principal promotor del desarrollo económico. De esta
forma, en 1928 inició sus funciones el Banco de Crédito Agrícola, que debía impulsar la
producción agropecuaria en el país. Lamentablemente, sus créditos estuvieron destinados
a los barones del azúcar y del algodón, no así a los pequeños propietarios o a las
comunidades campesinas de la sierra. Ese mismo año, se fundó el Banco Central
Hipotecario para facilitar el crédito a los pequeños y medianos propietarios.
3. LA BANCA, 1930-1950
Son cuatro las características de la política bancaria en este periodo:
 La creación de un Banco Central de Reserva (18 de abril de 1931) para mantener la
estabilidad monetaria y regular el circulante, función que no tenía el Banco de
reserva de 1922. Se creó así el mecanismo para que el gobierno pudiera manejar la
política bancaria y el control o devaluación del tipo de cambio.

 La formación de la banca de fomento, como Banco Agrícola (1931), Banco
Industrial del Perú (1936) y Banco Minero del Perú (1942). Como dependían del
BCR, privilegiaron las actividades sólidamente establecidas o aquellas que
garantizaban una alta rentabilidad. En la práctica, al no democratizar el crédito, no
actuaron como una verdadera “banca de fomento”. Los créditos a provincias

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tampoco se distribuyeron en forma homogénea: el sur andino y la Amazonía, por
ejemplo, estuvieron sistemáticamente desatendidos. Después de Lima (70-75%),
las zonas “privilegiadas” fueron la costa norte (10%) y Arequipa (7%). Como vemos,
la concentración del crédito en Lima fue demasiado alta, favoreciendo el desarrollo
de la capital (centralismo) en desmedro del interior del país.
 Mayor presencia en las finanzas de bancos nacionales: Banco Wiese Ltdo. (1943),
Banco Comercial del Perú (1947), Banco Continental del Perú (1951) y Banco de
Lima (1952).
 Difusión de sucursales bancarias en nuevos puntos del territorio nacional.

4. EL BANCO DEL PERÚ Y LONDRES
Desde 1860, existía en Lima una sucursal del London Bank of México & South América
que, en 1863, abrió una oficina en el Callao. En 1876, la institución decidió liquidar la
oficina del puerto y un grupo de capitalistas peruanos fundó el Banco del Callao, que
sufrió las consecuencias de la guerra del Pacífico hasta que, en 1897, se fusionó con el
London Bank dando origen al Banco del Perú y Londres. Con el advenimiento del nuevo
siglo, bajo la gerencia de los señores Martin B. Wells y José Payán, el banco amplió su
capital, creció en sus operaciones y estableció en Europa un Comité para colocar acciones
en las bolsas de Londres y París. Un serio revés para la institución fue la guerra europea
(1914-1918), cuando sus negocios se paralizaron. Sin embargo, gracias a la ayuda del
estado y de otros bancos, se restableció su equilibrio comercial, se alejó el fantasma de la
crisis y recuperó la confianza de los clientes. Fue así que abrió sucursales en Ica,
Pacasmayo, Trujillo, Arequipa, Piura, Chiclayo, Cerro de Pasco, Huaraz, Iquitos, Callao y
Huacho. Durante esta época, aparentemente “dorada”, su director-gerente fue el señor
Pablo la Rosa, hombre de negocios de prestigio y hábil financista (en 1913 fue teniente
alcalde y alcalde interino de Lima). Mientras Leguía se mantuvo en el poder, el banco
funcionó con normalidad; sin embargo, luego del derrocamiento de líder de la “Patria
Nueva” (25 de agosto de 1930), sufrió un pánico de retiro de fondos. Después de una

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moratoria que terminó en febrero de 1931, el banco fue declarado oficialmente en
bancarrota y hubo de ser liquidado.
La elegante sede del Banco del Perú y Londres fue diseñada, en 1905, por el arquitecto
italiano Julio E. Lattini (el mismo que proyectó el Teatro Segura) de estilo clásico; en su
interior destaca una gran farola de fierro y vidrio de filiación art nuevo. El edificio está
ubicado en la esquina de los jirones Huallaga y Azángaro.

5. EL BANCO ITALIANO
Empezó a funcionar el 9 de abril de 1889 por feliz iniciativa de un grupo de capitalistas y
comerciantes italianos afincados en el país. Su capital inicial fue de 40 mil libras peruanas
que, con los progresos de la institución, se elevaron a 400 mil, la más alta capitalización
suscrita en el país. En 1896, fundó la Compañía de Seguros Italia y, en 1900, estableció una
sección hipotecaria anexa al banco. Sus principales operaciones se dirigieron a fomentar la
agricultura y la minería y fue el primer banco en cubrir, totalmente en oro, el porcentaje
que le correspondía en garantizar los cheques circulantes que emitió en 1914. Fue
precursor de la legislación laboral en el Perú a raíz de la adopción, en las relaciones con su
personal, de pautas de conducta respecto a los reajustes periódicos de sueldos y
participación en las utilidades. A inicios de la década de 1920, ya tenía sucursales en el
Callao, Arequipa, Chincha y Mollendo. Su alianza estratégica fue con la Banca Comercial
Italiana, la más poderosa empresa bancaria de Italia, cuyos negocios durante la guerra
europea fueron colosales. La crisis de los años 30 no impidió que el banco siguiera
ampliando su red de oficinas, implantar modernos sistemas de contabilidad, expandir sus
relaciones con el exterior e introducir novedosos instrumentos de captación de depósitos
como fue, por ejemplo, el “cheque limitado”; asimismo, al tiempo que apoyaba el
desarrollo de las actividades privadas, otorgaba apoyo crediticio al Gobierno Central, a las
empresas estatales y a las municipalidades. En vísperas de la segunda guerra europea,
tuvo que sufrir la campaña contra Italia y las instituciones italianas cuyo objetivo fue,
entre otros, determinar un pánico entre los clientes del banco. Afortunadamente, la

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campaña no tuvo éxito y el banco demostró su solidez y comprobó el arraigo que tenía
entre el público; en 1939, año de sus Bodas de Oro, contaba con 30 sucursales al interior
del país. En 1941 cambió su razón social por Banco de Crédito del Perú.
Su primera oficina estuvo en la esquina Banco del Herrador y San Pedro (actual Lampa
499). Para conmemorar los 40 años de existencia de la institución, se construyó su sede
definitiva: el elegante edificio del Banco Italiano, terminado en 1929 y diseñado por el
arquitecto Ricardo Malachowsky, fue un claro ejemplo de arquitectura academicista.
Destacan las grandes columnas clásicas que adornan la fachada. Según el arquitecto José
García Bryce, en este edificio, Malachowsky “retomó el tema del orden gigante aplicado a
ambos lados de un frente en esquina que había empleado en la década anterior en la Caja
de Depósitos y Consignaciones, pero apoyando las columnas en altos pedestales y dándole
al vocabulario clásico también una tónica más romana que francesa”.

6. BANCO INTERNACIONAL DEL PERÚ
Se fundó el 1 de mayo de 1897 e inició sus operaciones el 17 del mismo mes con un
directorio presidido por Elías Mujica; su capital inicial fue de 50 mil libras peruanas. En
1934, comenzó su proceso de descentralización administrativa, siendo Chiclayo y Arequipa
las primeras agencias en abrirse, seguidas un año después por las de Piura y Sullana. En el
pasado, el accionariado del banco incluyó capitales vinculados a la agroindustria, como la
Fabril S.A. y W.R. Grace Co. En la década de los setenta, el Chemical Bank de Nueva York
participó en el accionariado y fue responsable de la gerencia del banco. En 1970, el Banco
de la Nación adquiere el mayor porcentaje de las acciones del banco, convirtiéndose de
esta forma en miembro de la Banca Asociada del país. En 1980 el banco pasó a llamarse
Inervan. El 20 de julio de 1994, un grupo financiero liderado por Carlos Rodríguez-Pastor
Mendoza, e integrado por grandes inversionistas, como Nicholas Brady (ex Secretario del
Tesoro de los EEUU), entre otros, se convirtió en el principal accionista del banco al
adquirir el 91% de las acciones disponibles. En 1996 se decidió cambiar el nombre a

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Interbank.
Su primera sede estuvo ubicada en la calle Espaderos, Jirón de la Unión, en la hoy llamada
Casa O’Higgins. Luego, la política de expansión del banco hizo que, en 1942, se adquirieran
dos propiedades, una en la Plazuela de la Merced y otra en la calle Lescano, donde se
construyó el edificio "Sede La Merced", cuyos bellos acabados han llevado al Instituto
Nacional de Cultura a catalogarlo como Monumento Histórico. Arquitectos: Rafael
Marquina y José Álvarez-Calderón; contratistas: Fred Ley & Co (en revista El Arquitecto
Peruano, marzo 1944).

7. BANCO POPULAR DEL PERÚ
Fue fundado el 13 de septiembre de 1899 con un capital de 200 mil libras peruanas y
realizaba, en teoría, toda clase de operaciones. Al momento de su creación, tuvo el
carácter de una cooperativa con el objeto de otorgar crédito a sus propios socios por
medio de lo que en los estatutos se denominó la mutualidad; en 1901, pasó a constituirse
como sociedad anónima de responsabilidad limitada, año en que también asume la
presidencia del banco Mariano Prado y Ugarte che y se inicia la influencia de esta familia
en los destinos de la institución. En un principio, el banco financiaba, primordialmente, a
medianos y pequeños agricultores de los valles cercanos a Lima y a industrias asentadas
en la capital. Luego intervino en diversas operaciones vinculadas a la recaudación de
impuestos, lo que fue su negocio más rentable por las comisiones que le cobraba al
estado. Luego, en 1905, participó en la creación de la Caja de depósitos y Consignaciones,
institución que debía ocuparse de custodiar gratuitamente los valores cuyo depósito fuera
ordenado o aceptado por el poder Judicial o por las diferentes oficinas de la
administración pública. Entre 1936 y 1943, la participación del Banco Popular muestra una
tendencia ascendente que hace casi triplicar su peso dentro de la banca comercial
pasando a representar, en términos relativos, del 10 al 27% del total del capital y reservas
del sistema financiero; es el periodo en que los Prado pasan a controlar directamente la
entidad beneficiando a las empresas vinculadas a su grupo empresarial (el llamado

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“Imperio Prado”).
Su local principal fue el edificio neoclásico en la esquina de Melchor Malo y Beytia
(Huallaga con Azángaro). Hoy, edificio “Fernando Belaunde Terry” del Congreso de la
República).

8. BANCO ALEMÁN TRASATLÁNTICO
Se creó en 1904 como filial del Deutsche Bank en Sudamérica. Tuvo sucursales en varios
países de América, como México, Uruguay, Brasil, Chile, Perú y Argentina. En Buenos Aires
su primera casa matriz abrió el 5 de agosto de 1887; Santiago de Chile, la filial abrió en
enero de 1896; y, en 1911, llegó a Río de Janeiro. Llegó a tener 23 sucursales: Buenos
Aires, Bahía Blanca, Córdoba, Mendoza, Tucumán (Argentina); Santiago, Antofagasta,
Osorno, Iquique, Arequipa, Temuco, Valdivia y Concepción (Chile); Lima, Callao, Trujillo y
Arequipa (Perú); Montevideo (Uruguay); Barcelona y Madrid (España); y Río de Janeiro
(Brasil). Hacia 1908 tenía un capital de 30 millones de marcos y, en 1921, llegó a tener 630
millones de marcos. La sucursal de Lima fue abierta el 15 de junio de 1905 por el señor
Paul Richarz; en 1921, su gerente era el señor Heinrich Börsing y los subgerentes eran
Carlos Ledgard y Paul Schmidt. En 1942, durante la Segunda Guerra Mundial y producto

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del rompimiento de relación del Perú con Alemania, el banco dejó de funcionar debido a
una artimaña legal. El 31 de diciembre de 1941, el Poder Ejecutivo cambió el artículo 18 de
la Ley de Bancos: las empresas bancarias nacionales solo podían tener, en adelante, un
nombre en idioma castellano, sin referencia alguna a país extranjero. Esta norma tuvo dos
claros afectados: el Banco Italiano y el Banco Alemán Transatlántico. Este último no se
adecuó a la norma, y, el 15 de septiembre de 1942, se ordenó a la Superintendencia de
Bancos tomarlo bajo su administración como paso previo a su liquidación.
Su elegante sede estuvo en la calle de Coca 429 (cuarta cuadra del jirón Carabaya); luego
lo ocupó el Banco Central Hipotecario del Perú.




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9. BANCO ANGLO SUDAMERICANO
Nació en 1889 con la denominación de “Banco de Tarapacá y Londres”, con un capital de
200 mil libras esterlinas. Su matriz estaba en Londres y tenía sedes en Valparaíso, Pisagua
e Iquique; nació con el objetivo de facilitar el comercio del salitre con Gran Bretaña. El
éxito de sus negocios hizo que se aliara con el “Banco Anglo-Argentino”, pasando a
llamarse “Banco de Tarapacá y Argentina” y con un capital de un millón u medio de libras
esterlinas. En 1904, abre una sucursal en Hamburgo y, en 1907, cambia su denominación
por “Banco Anglo Sudamericano”, abriendo otra oficina en Nueva York; en 1912, absorbe
al “London Bank of México & South América” y abre una sucursal en París. Durante los
años de la Primera Guerra Mundial (1914-1918), teniendo en cuenta la importancia del
mercado español para el aprovisionamiento de los países aliados, abre oficinas en
Barcelona, Madrid y Bilbao, con estupendos resultados, tanto es así que adquiere el 93%
de las acciones del “Comercial Bank of Spanish América”, que contaba con sucursales en
Colombia, Ecuador, Venezuela y Centroamérica. La oficina de Lima se abrió el 2 de enero
de 1920, cuando el banco ya tenía 45 en América, 11 en Europa y un capital de 13 millones
de libras esterlinas. Aparte de las operaciones normales de todo banco, se encargaba de
compra y venta de valores sujetos a las exigencias de la Bolsa de Londres y otros países. Su
casa matriz estaba en Londres (62, Old Broad St.).
Su edificio era de estilo neoclásico francés y estaba ubicado en la segunda cuadra del jirón
Azángaro, donde luego se levantó el edificio Gildemeister.
10. El CITIBANK
En 1920, cuando gobernaba el Perú el presidente Augusto B. Leguía, abrió sus puertas en
Lima The National City Bank of New York con un capital inicial fue de 2 millones de soles.
La llegada del CITIBANK no fue casual. El régimen de Leguía abrió las puertas a la inversión
norteamericana en nuestro país, tanto para el sector privado como para la
implementación de obras públicas impulsadas por el estado. De esta manera, el nuevo
banco enfocó sus actividades recibiendo depósitos de terceros e invertirlos en
colocaciones, así como prestar otros servicios bancarios, dinamizando el comercio con los

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Estados Unidos de Norte América y aportando capitales para diferentes obras de aliento
emprendidas por el régimen de Leguía, como carreteras y diversas obras de
infraestructura urbana. También fue accionista del recién creado Banco de Reserva del
Perú, en 1921. Como se trataba de una institución, cuya matriz estaba en Nueva York, los
directores del banco eran ciudadanos norteamericanos que residían en Lima por
temporadas según su contrato laboral.
La solidez del Citibank se puso a prueba cuando estalló la crisis financiera mundial de 1929
que, como sabemos, significó la virtual quiebra de la Bolsa de Valores de Nueva York. En el
Perú, mientras unos bancos desaparecían o se fusionaban, el Citibank no solo siguió
funcionando sino que se adaptó a la reforma del sistema financiero y bancario que hizo el
estado peruano en 1931; por ejemplo, la obligación de realizar el “encaje” bancario en el
Banco Central de Reserva y someterse al férreo control de recién creada Superintendencia
de Banca y Seguros. Siempre en su amplio local del edificio “Italia”, el Citibank formó parte
de la llamada “banca comercial” hasta 1960: su actividad se concentraba en operaciones
corrientes de depósito, descuento a corto plazo y servicios bancarios a un grupo selecto
de empresas. Cabe subrayar que su cartera de clientes era reducida (solo empresas
norteamericanas); además, el banco también prestaba dinero a otros bancos (“banco de
bancos”).
_ Su primera sede fue una modesta oficina ubicada en la Plazuela del Teatro (frente al
Teatro Segura). Luego, en 1922, el Citi se mudó al elegante edificio “Italia”, de estilo
neoclásico, en la esquina de las calles Coca y Jesús Nazareno (hoy cruce de los jirones Miro
Quesada y Carabaya). Afortunadamente, este edificio aún lo podemos observar en
nuestro centro histórico: un local construido especialmente para una entidad bancaria,
con la amplitud suficiente para la instalación de sus oficinas y para servir debidamente a
sus clientes.



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11. BANCO DE RESERVA DEL PERÚ
Por iniciativa de los bancos privados, el 9 de marzo de 1922 se creó esta institución con el
fin de regular el sistema crediticio y emitir en forma exclusiva los billetes. Casi un mes
después, el 4 de abril de ese año, la institución inició sus actividades; su primer presidente
fue Eulogio Romero y, su primer vicepresidente, Eulogio Fernandini y Quintana. Luego de
la Gran Depresión de 1929, los efectos de la crisis mundial se dejaron sentir en el sistema
bancario peruano. La caída de los precios internacionales y las restricciones al crédito
internacional, dificultaron el financiamiento del gasto público y generaron una fuerte
depreciación de la moneda nacional. Por ello, a finales de 1930, el entonces presidente del
banco, Manuel Olaechea, invitó al profesor Edwin W. Kemmerer, reconocido consultor
internacional para enfrentar esta crisis. De esta manera, en abril de 1931, el profesor
Kemmerer, junto a un grupo de expertos, culminó un conjunto de propuestas en 11
documentos: 9 proyectos de ley y 2 informes, tanto en materia fiscal como monetaria.
Uno de estos proyectos planteó la planteó la transformación del Banco de Reserva en el
Banco Central de Reserva del Perú. La propuesta planteaba, entre otros aspectos, un
aumento de capital, un cambio en la composición del Directorio y considerar, como
función principal de la nueva entidad, la estabilidad monetaria y mantener la exclusividad
de la emisión de billetes (regular el circulante); en este sentido, el valor del sol peruano, su
relación con otras monedas, era determinado por esta reforma. El 18 de abril fue
aprobada la iniciativa y, el 3 de septiembre de 1931, se inauguró oficialmente el BCR y se
eligió a Manuel Augusto Olaechea como su primer presidente y a Pedro Beltrán como
vicepresidente.
La sede del Banco de Reserva fue construida por la empresa Fred T. Ley; esquina Lampa
con Ucayali, hoy Museo del Banco Central de Reserva.




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12. BANCO GIBSON
Se fundó en 1928 en Arequipa y tuvo una sede en Lima, cuyo edificio aún puede
observarse en la calle del general La Fuente (casona pintada de naranja, quinta cuadra del
jirón Camaná, antes de llegar a Emancipación). En 1961, fue absorbido por el Banco de
Crédito del Perú.

13. BANCO CENTRAL HIPOTECARIO DEL PERÚ
Fundado por Leguía el 9 de marzo de julio de 1929 después de un dilatado periodo de
preparación en el que participaron los banqueros norteamericanos Seligman y las
instituciones bancarias nacionales cuyas secciones hipotecarias debieron ser traspasadas
al nuevo banco. Se constituyó con un capital de 1 millón 200 mil libras peruanas a ser
suscrito, en partes iguales, por el gobierno, los bancos hipotecarios establecidos y los
particulares.

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14. BANCO DE CRÉDITO AGRÍCOLA
Se fundó el 16 de marzo de 1928 con un capital de 500 mil libras peruanas otorgadas por
la comisión que estaba organizando el Banco Central Hipotecario. Su importancia no fue
mucha en un comienzo debido a la crisis del año 30, pues no pudo “salvar a los
agricultores de las dificultades en que se encuentran para hacer sus sembríos con la
amplitud y oportunidad requeridas”. Por ello, en 1931, se creó la Junta de fomento
Agrícola del Perú para “atender, mediante organizaciones adecuadas, al suministro de
crédito agrícola en los lugares de la República que estime convenientes y, forzosamente,
en Lima, Arequipa, Chiclayo, Cuzco e Iquitos”. Pese a todas estas medidas, era claro que
en la creación de este banco hubo mucha improvisación, como opinaron las entidades
bancarias privadas. De otro lado, no pudo expandirse adecuadamente y tuvo que ser
asesorado por el Banco Italiano y atender usando sus oficinas en varios lugares de la
República.

15. BANCO INDUSTRIAL DEL PERÚ
Se creó el 30 de enero de 1933 “con la finalidad exclusiva de proteger la producción de
los artículos que se importen, ya sea estos agrícolas, ganaderos o manufactureros y que,
técnica y económicamente, se pueda producir en el Perú. Sin embargo, a pesar de su
creación, la instalación del nuevo banco demoró más de tres años pues recién inició sus
operaciones en septiembre de 1936 “para dar impulso a las industrias del país y fomentar
su mejor desenvolvimiento”. Su funcionamiento fue muy lento y sus operaciones de
crédito fueron reducidas, al menos en los difíciles años 30.




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16. BANCO WIESSE LTDO.
En 1902, Augusto N. Wiese empezó a trabajar en la Casa Emilio F. Wagner & Co. y, en 1914,
adquiere dicha casa comercial junto a su hermano, Fernando Wiese, con la ayuda
del Banco Italiano, del cual Augusto, después, sería miembro del directorio. La casa empezó
a hacer negocios con el gobierno de Augusto Leguía y a construir edificios privados, al
igual que la Foundation Company, convirtiéndose en representantes de industrias
extranjeras y nacionales.
Se creó el Sindicato Wiese, dedicada a hacer obras públicas. Así, en 1924, se construyó el
entonces hotel más lujoso de Lima, el Hotel Bolívar, en una propiedad perteneciente al
Estado. Tres años después, junto a la Foundation Company, construyeron el Lima Country
Club en las propiedades de los Condes de San Isidro.
En 1933, la Casa Emilio F. Wagner & Co. cambia su nombre a A & F Wiese, por las iniciales
de los nombres de los hermanos. La casa empezó a abrir sucursales
en Piura, Chiclayo, Trujillo, Arequipa y Huancayo.
Los hermanos incursionaron en la minería al adquirir las compañías de Cotabambas
Aurara, participar en Buldibuyo y formar las compañías auríferas de Caravelí y Chala.
Asimismo, en 1936, invirtieron US$ 800, 000 en la mina Sol de Oro en Nazca. La mayoría
de estas compañías se fusionarían y serían administradas por el que después sería Banco
Wiese Ltdo.
Para 1942, en plena Segunda Guerra Mundial, el gobierno de Manuel Prado y Ugarteche decide
liquidar el Banco Alemán Transatlántico, que es adquirido por los Wiese. Al año siguiente,
en 1943, se crea el Banco Wiese Ltdo., siendo su director el banquero Carlos Ledgard
Neuhaus. Ese año la familia Wiese adquirió por completo el Country Club de Lima, después
de que la Foundation Company sale del Perú.
En 1956, A & F Wiese constituye junto a empresas extranjeras la Química Peruanil,
empresa dedicada a productos químicos y dirigida por Hans Gase y Clemens A. Ostendo.

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En los 60s, aprovechando el boom pesquero que atravesaba el Perú, Augusto N. Wiese,
junto a dos empresarios extranjeros (a uno de ellos le había vendido el Hotel Bolívar)
deciden adquirir la fábrica pesquera Proteínas y Aceites, que en 1963 se convirtió en
Pesquera Industrial Constancia, ingresando al internacional Consorcio Pesquero en el que
participaban Banchero y la W. R. Grace and Company. En 1971, Constancia se fusiona con
Industrial Propecsa, convirtiéndose en una de las principales compañías pesqueras. Sin
embrago, la empresa sería tomada por el Estado siguiendo las reformas del general
Velasco.
En 1968, tras golpe militar de Jun Velasco Alvarado se inician una serie de reformas
económicas y agrarias. Dichas reformas afectaron a diversos bancos, que tuvieron que
fusionarse, sin embargo el Wiese Ltdo. no llegó a eso y, para 1977, los Wiese se unían al
Grupo Romero y Raffo para formar la Inmobiliaria Los Portales. Ese mismo año muere el
fundador Augusto N. Wiese, su hermano Fernando había muerto veinte años antes, en
1957.
El grupo empieza a ser dirigido por Augusto Felipe Wiese de Osma y su hermano, Guillermo
Wiese de Osma.
El “Banco Wiese” fue fundado en 1943, La “Fundación Wiese” fundada en
1960,4 “Compañía de Seguros Cóndor” fundada en 1980 (hoy Invita),5 “AFP Integra”
fundada en 1993,6 e “Inmuebles Panamericana” que inició operaciones en el año 2002.7

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17. BANCO COMERCIAL DEL PERÚ
El banco fue constituido dentro del marco del proceso de reorganización societaria del
antiguo Banco de Comercio, Su organización y funcionamiento fueron autorizados por la
Superintendencia de Banca y Seguros en agosto de 2004. Teniendo domicilio legal en la
avenida Canaval y Moreyra 452 - 454, San Isidro, Lima. En la actualidad el banco cuenta
con una oficina principal, doce agencias ubicadas en Lima, así como dos en provincias de
Arequipa y Pisco. También tiene diez oficinas especiales ubicadas en diversas instituciones
públicas y privadas. Los socios fundadores del Banco de Comercio son: Administradora de
Comercio y Almacenera Peruana de Comercio.
En noviembre de 2004, el banco aumento su capital social a 51 894 500 soles, mediante la
conversión en acciones de obligaciones constituidas por 500 bonos subordinados. que
luego fue aprobado por la Superintendencia de Banca y Seguros en diciembre del 2004 y
enero del 2005, después se elevó a escritura pública en febrero de 2005. Actualmente el
principal accionista del Banco de Comercio es la Caja de Pensiones Militar Policial (CPMP)


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CONCLUSIÓN
La historia del Banco nos ayuda en el análisis de la estrecha relación entre la crisis
económica y crisis financieras, independientemente de cuál origine a la otra. El Banco
Central tiene la valiosa capacidad de influir en variables claves de la economía
funcionando como amortiguador del ciclo económico, suavizando sus efectos.
El Banco y el sistema financiero, deben cumplir el rol que le corresponde. Ni más, ni
menos. El sistema financiero debe ser una herramienta, un servicio puesto a disposición
de la sociedad y del país, para lograr los grandes objetivos de política económica, a saber:
el desarrollo económico a largo plazo con estabilidad de precios.
Esta tarea recae hoy básicamente sobre el Banco Central, pero es un compromiso de toda
la sociedad. Para el futuro quedan consignas pendientes. En estos últimos años se han
logrado grandes avances que nos permite ilusionarnos aún más. Para garantizar el
crecimiento económico a largo plazo y la profundización del sistema financiero, el banco
tiene que tener aspiraciones que excedan “la misión primaria y fundamental de preservar
el valor de la moneda”. A la luz del historial inflacionario del país, este objetivo constituye
necesariamente una prioridad. Y lo es también en la mayoría de los bancos centrales del
mundo.
Hoy la realidad del país es otra y las necesidades también. Es necesario dotar al Banco
Central de las herramientas que históricamente les fueron suyas y se les privó en función
de un único objetivo -la estabilidad de precios- en detrimento de otros tan importantes de
la política económica.