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UBV-Zulia

PFG. Comunicación Social

Febrero, 2010

Reflexiones sobre Proyecto en la comunidad “Country Sur”


Notas para acercarnos a una experiencia concreta
Por
José Javier León
(Texto en construcción)
martes, 23 de febrero de 2010

"No espere saber pa' ponerse a hacer, póngase a


hacer pa' poder saber".
1
Don Luis Zambrano
Inventor popular merideño
(Bailadores, 1901 – 1989)

“Es la actividad lo que hace el saber, no su


almacenamiento”

Jacky Beillerot

Mucho se ha insistido sobre la premisa de que Proyecto y la UBV forman una unidad
indisoluble y estratégica.2 En efecto, la Unidad Integradora Proyecto es la plataforma de
investigación acción (IA) que hace posible la articulación UBV – Comunidad, praxis que
debemos inscribir en el marco del Primer Plan Socialista de la Nación “Simón Bolívar” (PPSN).
En el documento “Criterios generales para la ejecución de Proyecto en el PFG Comunicación
Social”, leemos:
“Proyecto no puede ser visto como una unidad curricular más, de allí que se le defina como
Unidad Básica Integradora, es decir, columna vertebral del diseño curricular.
La ejecución de la U.C. Proyecto es el espacio para poner a prueba la Universidad que
queremos para el país, y qué papel le damos a los estudios de Comunicación Social en esa
nueva realidad de construcción del socialismo.”3

Dada la dimensión, la responsabilidad histórica y la urgencia en la necesidad de llevar a


cabo la transformación de la realidad, se adelantan algunas apreciaciones sobre un proyecto que
se viene desarrollando en la comunidad “Country Sur”, coordinado por la profesora Adriana

1
Prensa IMUCU: “Mérida: El Legado de Don Luís Zambrano como pionero de la tecnología popular en Venezuela”,
en http://www.aporrea.org/poderpopular/n151425.html
2
Ver Aportes para el Proyecto UBV
3
El documento se puede consultar en http://comunicacionubvmisionsucre.blogspot.com/2010/02/criterios-generales-
para-la-ejecucion.html
-1-
Bermúdez, con estudiantes que actualmente cursan el segundo tramo de Proyecto I en el PFG
“Comunicación Social”.
Las dudas, los tropiezos, la incertidumbre propia de todo proceso educativo y socio-
comunitario, en el que naturalmente no se conocen los resultados a priori, nos obliga a
reflexionar, a revisar las estrategias, a evaluar los intentos y las posibilidades. Se precisa formular
una teoría de la decisión “que incorpore –cito a Varsavsky4- el aprendizaje: que permita revisar a
cada paso la estrategia elegida para incluir la experiencia adquirida en los pasos anteriores, que
puede incluir cambios en la teoría del problema. Las decisiones inmediatas de la cadena
estratégica se toman reactualizando todo: datos y explicaciones”5.
Como parte del plan que se activó para el semestre que corresponde al II período de 2009
y que debe concluir en el mes de febrero de 2010, se aportaron a la metodología de proyecto las
líneas generales de una estrategia que parte de la siguiente idea básica:

La comunicación alternativa lo es, en tanto alternativa al modelo


de producción capitalista de subjetividad

Atendemos a que la coherencia y fuerza de la comunicación privada (CP) proviene de que


está inserta en el modo de producción capitalista (MPC), no como algo más, como una pieza o un
componente del engranaje, sino como elemento substancial en la estrategia de construcción de la
“realidad” necesaria y suficiente para que el capitalismo pueda existir, en un proceso por demás
que no es reciente sino que viene construyéndose desde las primeras formas de “globalización”
del capital y que se remontan a la etapa que se inicia con la llegada de los europeos a Abya Yala6
en las postrimerías del siglo XV.
Hecha esta consideración, explorada en los textos “(Des)encuentros en lo comunal y lo
popular”, “Comunicación para la organización” y más detalladamente en “Comunicación para el

4
Oscar Varsavsky (Buenos Aires, Argentina, 18 de enero de 1920; Buenos Aires, 17 de diciembre de 1976). Se
graduó como doctor en Química en la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad de Buenos Aires. En esta
Facultad se desempeñaría luego en forma sucesiva como auxiliar de laboratorio de Fisicoquímica, jefe de trabajos
prácticos de Análisis Matemático, profesor adjunto de Álgebra y Topología y profesor con dedicación exclusiva del
Departamento de Matemática.
5
Varsavsky, p. 48
6
“La idea de un nombre propio que abarcase todo el continente se impuso a esos diferentes pueblos y nacionalidades
en el momento en que comenzaron a superar el largo proceso de aislamiento político al que se vieron sometidos
después de la invasión de sus territorios en 1492, con la llegada de los europeos. Junto con Abya Yaka existe todo un
nuevo léxico político que también está en construcción, donde la expresión pueblos originarios cobra sentido”.
Porto-Gonçalves, p. 316
-2-
bien común”7, podemos afirmar que la CA precisa de un modo de producción alternativo (MPA),
en y para el cual la CA sea, como en el caso de la comunicación capitalista de masas (CPM),
elemento substancial en la construcción de la realidad necesaria y suficiente para que el
socialismo pueda existir.
La tesis, entonces, es la siguiente: si la CA falta, el socialismo como modo de producción
en el que participan como sujetos de transformación las comunidades, es imposible. Al
capitalismo industrial y financiero, en el que las personas y mucho menos las comunidades no
importan en tanto que son excluidas y desechadas, se opone el socialismo, reivindicador de las
subjetividades y expresión del poder popular de las comunidades organizadas, de los sujetos
emancipados, de los “sujetos políticos”.
Por ello, todo proyecto de CA implica a su vez un proyecto socioproductivo no
capitalista, que se corresponda con el Modo de Producción Socialista (MPS), necesariamente
territorializado y con la participación de sujetos en prácticas económicas concretas.

En ese sentido, un proyecto –se dijo en la presentación del plan, al inicio del semestre-
que nos permite hacer síntesis antropológica, social, cultural, económica, política, y aun religiosa,
es el de los “patios productivos” (PP), el cual, como hemos observado, se cuenta entre las
alternativas que el gobierno bolivariano viene impulsando en diversas comunidades.
Recientemente los medios reseñaron en una población de los Altos Mirandinos la cosecha de 3
toneladas de hortalizas, en un proyecto asistido por la Fundación Ciara (Capacitación e
Innovación para Apoyar la Revolución Agraria) y Fundacite.
En noticia publicada el 12 de enero de este año, leemos: Gobierno Nacional fortalece
espacios para la agricultura urbana y periurbana. “El proyecto de Agricultura Urbana y
Periurbana, ejecutado por la Fundación Ciara, ente adscrito al Ministerio de Agricultura y Tierras
(Mppat), inició en 14 parroquias de la capital del país. Para fortalecer y multiplicar las
experiencias de los huertos, el presidente, Hugo Chávez Frías, anunció que duplicará el
presupuesto para este organismo en 2010”.8
En nuestro caso, el plan PP está articulado a una plataforma comunicacional que hemos
llamado Centro de Comunicación Integral (CCI), que permitirá gestionar la política y estrategia
comunicacional de la comunidad, vinculada a una experiencia económica concreta, y, a su vez, a

7
“(Des)encuentros entre lo comunal y lo popular”, “Comunicación para la organización”, “Comunicación para el
bien común”
8
Ver: Patios productivos de Altagracia de la montaña cosecharon más de 3 toneladas de hortalizas. Ver la noticia
completa en: http://www.alopresidente.gob.ve/info/8/1513/gobierno_nacional_fortalece.html
-3-
las experiencias productivas de las muchas comunidades nacionales e internacionales que han
tomado sobre sus hombros la responsabilidad de producir los bienes necesarios para vivir
dignamente, y que son claro está, la base sobre la que se sostiene ese otro mundo posible.
Ver y entender en estos términos la Unidad Integradora Proyecto requiere por parte de
todos, de un replanteamiento de los tradicionales modos de ser y hacer (en) la educación [y
específicamente, en lo que respecta a la comunicación social]. En la UBV no estamos exentos de
revisar profundamente lo que hacemos, sobre todo cuando las prácticas tocan sensiblemente la
conformación teórico práctica, epistémica y metodológica, gnoseológica y ontológica, de la
Universidad y por supuesto de nosotros mismos, enfrentados de continuo a un aprendizaje que
hace a un lado las preconcepciones más arraigadas.

“…Nuestra lucha es epistémica y política”

Luis Macas Ambuludi


Conaie

En ese sentido, el tiempo espacio abstraído de la realidad que impone y es propio de lo


administrativo como lo comprende el MPC, es un factor que entorpece las actividades de
proyecto, que deben transcurrir en un tiempo espacio que no abstrae la realidad, sino al contrario,
es real y concreto: el tiempo de la comunidad.
Para simplificar, me refiero a una “educación abstracta”, que funciona perfectamente en el
modelo de administración que conocemos y denominamos tradicional, en el que los participantes
(fijos en los roles que se originan en la “división social del trabajo”) tienen existencia meramente
administrativa, y la “educación concreta”, que colide con la administración del tiempo espacio
abstracto y cuyos participantes son personas, que desbordan o tornan difusos los límites
administrativos de las instituciones (forjadas por la necesidad inmanente al ser humano de crear
instituciones flexibles y abiertas a las contingencias) que viven en comunidades concretas y en
fin en una realidad que amerita ser transformada, en tanto deben ser superadas las condiciones de
explotación y alienación producidas por el MPC.
Proyecto forma parte de la educación concreta, y es allí donde se clarifican sus
estrategias, sus objetivos. Querer desarrollar proyecto en el marco de la educación abstracta (en
la que los horarios “mosaico” tienen rigurosa ascendencia, por cierto), conlleva contradicciones
insuperables.
La educación concreta en buena medida se parece a la que Oscar Varsavsky llama
“educación por el trabajo” y “educación por la investigación”, distintas y opuestas a la que

-4-
conocimos como “educación para el trabajo” (y que se expresa en frases como: «cuando salgan
de aquí –de la universidad- se enfrentarán al “mercado laboral”, al “campo de trabajo”», etc.).
Sobre la educación por el trabajo, el investigador argentino dice: “Todo estudiante debería
trabajar durante parte de su tiempo en tareas productivas reales, relacionadas con su futura
profesión o no”. Lo recomienda para “ponerlo –dice- en contacto con esa realidad social”, para
comprender los problemas del trabajo y del trabajador. “Esto tiene sentido sólo en una sociedad
solidaria, donde la producción es un medio y no un fin en sí misma”9. La educación por la
investigación busca “poner en práctica los conocimientos adquiridos, y al mismo tiempo sirve de
prueba para evaluar si la enseñanza impartida en la universidad es suficiente y eficiente, y para
sugerir las modificaciones necesarias”10.
La UBV, en su praxis, toma ambos conceptos y los transforma, toda vez que Proyecto es
ya “trabajo”, es decir, el trabajo no viene después. No existe en la formación de la UBV un
momento previo al trabajo (necesariamente abstraído de la realidad) donde los estudiantes sean
“informados” de lo necesario para “laborar”. Los estudiantes se encuentran (y es por ello que
todos somos estudiantes) –ya- en la realidad concreta, transformándola. En los planteamientos de
Varsavsky, con todo y ser de las pocas cosas que podemos leer al respecto de una claridad
meridiana, persiste la huella de que la formación universitaria es un momento previo al trabajo
como tal, esto es, en sus planteamientos aparecen separadas (unidas por el Proyecto Nacional,
pero separadas por lo que propiamente le compete a cada una) la Universidad y la Sociedad. Para
Varsavsky hay pues, un periodo previo de formación, lleno eso sí de realidad, de trabajo (pero
trabajar para nosotros es investigar) en situaciones concretas. La UBV sin embargo, va más allá,
al menos en lo teórico -no tanto en la práctica.
Teóricamente, el Proyecto en la UBV es ya el trabajo (y la investigación) en la sociedad.
El estudiante y todos en general, participamos en la transformación de la realidad, al tiempo que
la interpretamos en la praxis. “En una sociedad creativa –dice Varsavsky-, todos participan
normalmente de alguna actividad de investigación, pero no como profesionales de ella, sino
como practican también por ejemplo deportes. No todos quieren ni pueden jugar «en primera»,
pero todos saben bien de qué se trata, y son capaces de evaluar lo que se hace”11. Además, y
como todos sabemos: “Por modesta que sea su participación, el estudiante aprende más a través
del trabajo creativo en equipo que por los métodos tradicionales”12

9
Varsavsky, p. 50
10
Ibídem, p. 70
11
Ibídem, p. 73
12
Idem
-5-
El momento reflexivo ocurre en una suerte de in between teórico-práctico, en el que se
desplegaría la citada “teoría de la decisión”. Igual como no hay trabajo a posteriori, la
investigación no es un momento previo a la constitución de la realidad. No hay, en el marco de
las ideas que exploramos, una realidad abstraída del tiempo espacio real.
En otras palabras, no podemos investigar la comunicación alternativa, por ejemplo, fuera de la
práctica comunicativa alternativa, lo que conlleva estudiarla en contextos económicos
alternativos, con sujetos políticos realizándose como productores (y necesariamente
comunicadores) alternativos.
Tanto como no es posible la economía no capitalista sin comunicación alternativa, del
mismo modo no es posible un sujeto productor que no sea comunicador. Casi pudiéramos decir
que todos, en el socialismo, educamos, organizamos, investigamos y comunicamos. La división
social del trabajo sobre la que se erige el modelo de sociedad capitalista, queda sin efecto ante la
asunción de este “sujeto político”. Asumimos pues, el principio guía para el alumnado, de Oscar
Varsavsky:
«Todo individuo, durante la mayor parte de su vida, aprende y enseña, si no está aislado. Es
deber de la sociedad intensificar y sistematizar en lo posible ambas actividades, para todos»13

En otro lugar afirmó:


“…toda persona desde su infancia, no sólo aprende sin interrupción, sino que debe enseñar a
otros sin interrupción’ (…) La tarea de enseñar es… una de las principales manifestaciones
humanas de la solidaridad humana –si no se hace como simple formalidad- y es una
espléndida ocasión de emplear el espíritu creativo y crítico”14

Proyecto es muestro espacio para el aprendizaje y la enseñanza, promueve la


investigación, la intensifica y sistematiza, para todos. Proyecto es ya la realidad concreta de ese
otro mundo posible, se constituye en realidad y constituye (por ello mismo) a los sujetos. No es
(la) utopía, sino la praxis de la educación bolivariana. Sencillamente, no se puede enseñar la
libertad en abstracto. La libertad no adviene y constituye al sujeto a posteriori, no es una
revelación. Para nosotros, la libertad es una práctica que ejercemos, practicamos y nos constituye
en nuestros contextos cotidianos de “lucha”, en el fragor y el dolor de las contradicciones.
Interpretaremos, dice Varsavsky, “«plan de desarrollo» como «plan de lucha» por la
transformación, y es necesario entonces saber por qué se lucha”15. Separar la educación de la
realidad, atenúa el efecto de las contradicciones, porque se asumen “teóricamente”, algo así como
ocurre en el vientre materno: la realidad viene después, al salir. Recordemos el empleo del verbo

13
Ibídem, p. 67
14
Roca, p. 36
15
Ibídem, p. 60
-6-
“alumbrar” y la frase “dar a luz”, que marcan en lenguaje cotidiano el tránsito de la oscuridad de
la ignorancia a la luz de la conciencia. Para nosotros, ya nacimos, ya estamos en la realidad, y las
contradicciones son ya una fuente viva de aprendizaje.
Construir la realidad ya, es asumir el Modo de Producción Socialista (MPS) en un
escenario de confrontación directa, concreta e impostergable con el MPC.
Como lo explica John Holloway, “El comunismo no equivale a planes de cinco años, sino
a autodeterminación, y la autodeterminación es un presente absoluto (…) Es por eso que
Benjamin insiste en el Jetztzeit (el ahora tiempo)16 como la clave para la revolución”. Construir
ya el MPS es dar un salto dialéctico “bajo el cielo despejado de la historia”, y hacer saltar el
continuun impuesto por la clase dominante. La revolución es ruptura porque es toma de
conciencia no sólo de la dominación como tal, sino de cómo nosotros re-producimos la
dominación:
“Entender que el capital depende de nosotros para su existencia de un momento al otro nos
17
lleva a todo un mundo nuevo de percepciones, a toda una nueva gramática, un nuevo ritmo”

“Si, inevitablemente, creamos y destruimos el capitalismo aquí y ahora, entonces, tenemos


que pensar en cómo fortalecemos el movimiento de destrucción del capitalismo, aquí y ahora,
18
y cómo debilitamos el movimiento de crear capitalismo, aquí y ahora” .

Porque, como dice el autor de Cambiar el mundo sin tomar el poder, “No hay un afuera
del capital, sino, ciertamente, un en-contra-y-más-allá” del capital19. Y este ir contra y más allá
ocurre a través de “haceres alternativos”:
“no como proyectos autónomos aislados, sino como nudos en nuevas (y experimentales)
formas de articulación. Es solamente en este sentido que la planificación social puede ser
expresión de autodeterminación social, es decir, como parte de un movimiento desde abajo,
como parte de un impulso no hacia un Estado, sino hacia una comuna de comunas, hacia una
asamblea de o hacia la creación de un nuevo comunitarismo (…)

El rechazo (al capital) se sostiene sólo si está respaldado por el desarrollo de haceres
alternativos en una cada vez más amplia red de articulación. En otras palabras, el desarrollo
de formas alternativas del hacer no puede ser pospuesto hasta después de la revolución: es la
revolución”20

16
Tesis XIV de Walter Benjamin:
“La historia es objeto de una construcción cuyo lugar no está constituido por el tiempo homogéneo y vacío, sino por
un tiempo pleno, «tiempo - ahora». Así la antigua Roma fue para Robespierre un pasado cargado de «tiempo -
ahora» que él hacía saltar del continuum de la historia. La Revolución francesa se entendió a sí misma como una
Roma que retorna. Citaba a la Roma antigua igual que la moda cita un ropaje del pasado. La moda husmea lo actual
dondequiera que lo actual se mueva en la jungla de otrora. Es un salto de tigre al pasado. Sólo tiene lugar en una
arena en la que manda la clase dominante. El mismo salto bajo el cielo despejado de la historia es el salto dialéctico,
que así es como Marx entendió la revolución.” En: http://homepage.mac.com/eeskenazi/benjamin.html
17
Holloway, p. 109
18
Ibídem, p. 65
19
Ibídem, p. 9
20
Ibídem, p. 31 y 33 (Por cierto, en este contexto de ideas, debemos leer el reciente planteamiento del presidente
Hugo Chávez sobre el Estado Comunal. En Las Líneas de Chávez, leemos: “Una y otra vez lo he dicho: la realidad
-7-
Nos toca, y ahora citamos a Miguel Mazzeo,
“hacer hincapié en las experiencias comunitarias –espontáneas o instigadas por colectivos
populares, por núcleos de activistas que asumen roles dialécticos- que permiten el mutuo
reconocimiento de los sujetos; en los repertorios trasmitidos por la memoria popular; en los
aprendizajes culturales, en la voluntad militante ‘pueblo-céntrica’, orientada a favorecer una
conciencia que instale en las bases la posibilidad del cambio social a través de la acción
21
colectiva”

Este hacer comunitario, haciendo síntesis con todo lo que llevamos dicho, es (el)
socialismo, un movimiento dialéctico hacia la autodeterminación, un hacer-se inacabado en la
praxis, en el hacer sin fin cotidiano. “Sobre todo: no hay etapismos, sino procesos contradictorios
con límites imprecisos”.22
Como ha sido sistematizado en nuestro país, este movimiento requiere de la actuación de
sujetos (políticos, emancipados) que investigan, educan, organizan y comunican su hacer
alternativo, su praxis, contra y más allá del capital. Producir (en y para el) socialismo requiere
pues, la unidad que conforman estos cuatros elementos, tal como aparecen dados en el método
INVEDECOR23.
“Se trata de una educación liberadora que contribuya a la construcción del poder popular y la
emancipación social e individual. Es una Formación para guiar nuestras acciones y nuestras
ideas hacia la afectación de las relaciones de producción capitalista: de Propiedad,
Mercantiles y la División Social del Trabajo. En congruencia con lo antes expuesto, se
propone el MÉTODO INVEDECOR que es la articulación de cuatro procesos: INVestigar,
EDucar, Comunicar y ORganizar, es una herramienta para que el ciudadano de la República
Bolivariana de Venezuela actúe y asuma otra manera de organizarse, de comunicarse,
educarse y de conocer la realidad para transformarla en función de intereses
emancipatorios.”24

Resulta forzoso hacer énfasis en la producción (“unificar la esfera reproductiva material


con la política”25, dice Mazzeo, pero en nuestro caso específico unificarla con la educación
politizada, esto es, Proyecto26) porque tendemos a considerar que a ello se llegará una vez que
ocurra el egreso universitario y la persona se inserte en el mercado de trabajo, pasando así a
engrosar las filas de la llamada “Sociedad salarial”, la que podemos caracterizar como:

territorial venezolana debe ser transformada y, por eso, la necesidad de configurar una nueva geometría del poder
que se convierta en el reordenamiento popular, comunal y socialista de la geopolítica de la Nación.” Leer completo
en: ¡Rumbo al Estado Comunal!, 21/02/2010
21
Mazzeo, p. 167
22
Ibídem, p. 176
23
Varios autores, 2005. En http://www.scribd.com/doc/7318346/EL-METODO-INVEDECOR
24
Ídem, p. 3
25
Mazzeo, p. 182
26
Sobre la noción de “ciencia politizada”, leamos este fragmento de Oscar Varsavsky: “La misión del científico
rebelde es estudiar con toda seriedad y usando todas las normas de la ciencia, los problemas del cambio de sistema
social, en todas sus etapas y en todos sus aspectos teóricos y prácticos. Esto es, hacer «ciencia politizada»”. Tomado
de Oscar Varsavsky: hacia una ciencia politizada, en: http://www.inti.gov.ar/sabercomo/sc56/inti3.php
-8-
“… la asociación entre trabajo y protección, quiere decir que a través de la sociedad salarial,
la condición de los trabajadores dejó hacia atrás esa especie de vulnerabilidad de masa de
hace muchos siglos y el ser asalariado se volvió un status. Esto quiere decir que ser
asalariado no significa solamente recibir un salario, una retribución monetaria, sino un cierto
número de garantías de derechos, esencialmente del derecho al trabajo y a la protección social
(...) Siendo así Sociedad Salarial (Sindicatos), Fordismo (Empresa) y Keynesianismo
(Estado) son conceptos que recubren prácticas sociales que se presupone están íntimamente
relacionadas.
De ese verdadero pacto surge lo que otros tienden a llamar Sociedad de Consumo de Masas
con una fuerte demanda de materia prima y energía…”27

Lo que he venido sosteniendo arriba es que la investigación es ya transformación de la


realidad, es decir, “producción” de bienes y servicios para la sociedad. Praxis, entendiendo por
praxis lo que Marx definió como “acción instrumental”: actividad productiva que regula el
intercambio material de la especie humana con su medio ambiente natural. Proyecto es pues, una
actividad productiva, y no se proyecta para el futuro, sino que se traza (y a la vez se va trazando,
contingentemente), en el tempo de la vida, el de la cotidianidad, el del día a día de nuestras
comunidades. Aquí traigo de nuevo28 lo dicho por el filósofo argentino Oscar del Barco, cuando
afirma que el marxismo es la crítica:
“que tiene como base o punto de partida la perspectiva histórica de las clases oprimidas, un
conocimiento interesado (político) que no apunta a un presunto conocimiento objetivo
(neutral) sino que se encuentra inserto estratégicamente en las luchas concretas que tienden a
transformar en un sentido revolucionario la sociedad: es un conocimiento que en lugar de
quedarse en el concreto-de-pensamiento (ciencia burguesa) vuelve al primer concreto, a “la
sociedad”, encarnado en la acción política y con el objetivo de transformarla. Teniendo en
cuenta, por último, que esta posición-de-clase y este –objetivo-de-clase no son algo externo al
conocimiento sino que lo conforman dando origen a un nuevo estatuto de lo teórico, como
forma de las clases oprimidas, al que Marx denominó crítica (crítica de la filosofía, crítica de
la economía, crítica de la política)”29

Si desglosamos la cita, tenemos que la producción a la que nos referimos implica a un


tiempo lo teórico y lo práctico:
a) desde la perspectiva histórica de las clases oprimidas;
b) inserta en las luchas concretas para transformar la sociedad;
c) como nuevo estatuto teórico.

No es pues el conocimiento abstracto, neutral, que se aprende “hoy” (un hoy fuera de
contexto, fuera de lugar, ahistórico y atópico) para aplicar “mañana” (un mañana que realmente
hablando es un “nunca”, porque lo que “aprendimos” sirvió exclusivamente para el momento

27
Porto-Gonçalves, p. 99 y 100 (Las cursivas son mías) A propósito de estos temas se puede leer A (des)Tiempo
(26/05/2008), Sobre la deserción en la UBV Estado Zulia (14/05/2006) y TSU y la economía popular (03/04/2006)
28
Esta idea fue trabajada en el texto “Comunicación para el bien común” (08/06/2009)
29
Del Barco, p. 51
-9-
parcial y efímero de la evaluación, tuvo sentido y contexto en la perentoriedad del examen, del
interrogatorio, de la exposición.
Lo que aprendimos fuera de contexto, tuvo ciertamente su espacio-tiempo, eso aéreo, sin
espesor, pneumático, que es el saber académico cuando no está arraigado ni vinculado a la praxis.
Como bien dice Porto-Gonçalves “una cosa es el proceso de conocimiento y otra es su inserción
en el contexto de las relaciones sociales, intersubjetivas, simbólicamente mediatizadas”30, la
realidad como tal, donde ejercemos la profesión, donde decimos que ponemos-en-práctica-lo-
aprendido.
De ahí que nos recomienda, explícitamente a nosotros, que estamos en la universidad
“romper con el aislamiento al que estamos reducidos por un pensamiento heredado, que
privilegia el trabajo intelectual frente al trabajo manual y también, por el paradigma
reduccionista, atomístico, que hace que cada uno quede clausurado en su propio territorio”31

Así, ese “mañana” laboral no pasa de ser una frase hecha que no dice nada, que no refiere
una experiencia real, que se dice y repite pero que parte del supuesto falso de que existe un
paquete de conocimientos que permanecen en una suerte de larvario incontaminado, esperando el
momento para salir a la realidad, como una mariposa de la crisálida. Tenemos la idea errada de
que existe un conocimiento almacenado que se activa a la hora de enfrentarnos a la realidad, un
poco como la llamada “inteligencia artificial” de las computadoras, que al menos por ahora no
pueden resolver problemas des-conocidos por su sistema operativo. En efecto, las computadoras
sólo pueden estrictamente resolver problemas ya (potencialmente) resueltos; pero lo peor, es que
mucho menos que eso parece ocurrir con nosotros cuando memorizamos (y exigimos memorizar,
si estamos en la situación de exigirlo desde la docencia) lo que parcial, perentoria y aisladamente
necesitan “saber” (los estudiantes), un saber sin memoria, sin sabor, desapasionado, saber en
verdad reducido a “dato” inútil.
La inteligencia humana, dice José Antonio Marina, “busca con una flexibilidad pasmosa,
que por ahora es una exclusiva nuestra”, y la flexibilidad proviene de que nosotros proyectamos.
Al respecto, Marina se pregunta:
Somos o buscadores o máquinas. Si es el pasado, los automatismos que poseemos, lo que
determina la acción, nuestra conducta será estereotipada y rutinaria. Sólo cuando permitimos
que el futuro guíe nuestra acción, embarcando a nuestros mecanismos en una singladura
desconocida, podemos crear. Pero, entonces, es muy probable que el proyecto no encuentre un
encaje directo en un programa establecido, sino que el sujeto tenga que buscar una nueva
forma de operar. Este ver a lo lejos propuesto, lanzado delante de nosotros mismos por
nosotros mismos, sin saber cómo alcanzarlo, es lo que se llama un «problema». De descubrir

30
Porto-Gonçalves, p. 291
31
Ibídem, p. 293
- 10 -
los caminos, de construir los puentes, o cavar los túneles se encargan las actividades de
búsqueda, inventivas y trovadoras.”32

En las condiciones en que hemos sobrellevado la enseñanza-aprendizaje no puede haber


conocimiento
“… pues los educandos no son llamados a conocer sino a memorizar el contenido narrado por
el educador. No realizan ningún acto cognoscitivo, una vez que el objeto que debiera ser
puesto como incidencia de su acto cognoscente es posesión del educador y no mediador de la
reflexión crítica de ambos”33

Por otro lado, cuando lo que aprendemos tiene aplicabilidad en la realidad (capacitación
regularmente hecha ex profeso, controlada, con metas pre-establecidas rigurosamente ajustadas a
un plan de inversión estrictamente económico), nos enfrentamos a los efectos de la razón
instrumental, “aquella que se forja en una relación sujeto-objeto, no contempla la complejidad del
mundo vivido, el mundo de las relaciones intersubjetivas, de la razón comunicativa, donde otros
modos de conocimiento se dan”34
Para decirlo con el maestro Paulo Freire,
“Tanto como la educación, la investigación que a ella sirve tiene que ser una operación
simpática, en el sentido etimológico de la palabra. Esto es, tiene que constituirse en la
comunicación, en el sentir común de una realidad que no puede ser vista, mecanicistamente,
separada, simplistamente bien “comportada”, sino en la complejidad de su permanente
devenir.
Investigadores profesionales y pueblo, en esta operación simpática que es la investigación del
tema generador, son ambos sujetos de este proceso.”35

Es, con otras palabras, “estudio-acción”, como lo nombra y se interroga el maestro


colombiano Orlando Fals Borda36: “Cómo combinar precisamente lo vivencial con lo racional en
estos procesos de cambio radical, constituye la esencia del problema que tenemos entre manos.”
La UBV (y Proyecto) es, sin duda, el espacio que tenemos entre manos, y he ahí su importancia
estratégica y su responsabilidad histórica, para combinar lo vivencial con lo racional, la vida con
lo académico, la universidad con la vida. El espacio para la fusión creadora de investigadores y
pueblo, operación simpática37 que nos lleva a redefinir lo social desde la intersubjetividad.
Necesitamos impactar la realidad cotidiana, y desde allí, desde abajo, construir el
socialismo como experiencia raigal de vida. Pero no es fácil, advierte Fals Borda “…tratar de

32
Marina, p. 174
33
Freire, p. 62
34
Ibídem, p. 304
35
Ibídem, p. 91 y 92
36
Orlando Fals Borda. Investigador y sociólogo, nació en Barranquilla, Colombia, el 11 de julio de 1925 y falleció
en Bogotá el 12 de agosto de 2008).
37
Simpatía, del prefijo syn, sin, con y pathos, pasión, padecimiento, lo que traducía antiguamente con-pasión, y de
ahí compasión. La simpatía entonces es un compadecerse, compartir el padecimiento, la pasión.
- 11 -
vincular el conocimiento y la acción —la teoría y la práctica”; como en el castigo de Sísifo, “es
un esfuerzo permanente e inacabado de comprensión, revisión y superación sobre una cuesta sin
fin, difícil y llena de tropiezos. Es la cuesta que el hombre ha venido transitando desde que el
mundo es mundo.”
Siguiendo con este punto, nunca está de más recordar a Freire cuando hablando de la
“educación bancaria” afirmaba que, con ésta la conciencia se relaciona pasivamente con el
mundo y queda “pasivamente abierta a él, a la espera de que en ella entre”, de modo que al
educador no le cabe otro papel que el de “disciplinar la “entrada” del mundo en la conciencia”, es
decir, y como decimos nosotros “iluminar”. En ese sentido,
“Su trabajo –sigue Freire- será también el de imitar al mundo. El de ordenar lo que ya se
hizo, espontáneamente. El de llenar a los educandos de contenidos. Su trabajo es el de hacer
depósitos de “comunicados” —falso saber que él considera como saber verdadero.
Dado que en esta visión los hombres son ya seres pasivos, al recibir el mundo que en ellos
penetra, sólo cabe a la educación apaciguarlos más aún y adaptarlos al mundo. Para la
concepción “bancaria”, cuanto más adaptados estén los hombres tanto más “educados” serán
en tanto adecuados al mundo.
Esta concepción, que implica una práctica, sólo puede interesar a los opresores que estarán
tanto más tranquilos cuanto más adecuados sean los hombres al mundo. Y tanto más
preocupados cuanto más cuestionen los hombres el mundo.”38

Todo esto nos lleva a plantear que la educación –como dijimos en el texto “Saber,
conocimiento y ética”39- se presenta en dos vertientes. Según la consideración de que el tiempo es
reversible, y por lo tanto exige una realidad previsible (que puede ser pre-vista, por lo tanto
controlada y controlable), o bien, irreversible, es decir que se trata de una realidad, como de
hecho, imprevisible y en movimiento. De estas dos vertientes nacen dos posturas ante el conocer
y el conocimiento: hablamos de conocimientos formales, los que se construyen y aprenden en las
escuelas (espacios aislados y cerrados) y se acumulan en una memoria necesariamente limitada y
cerrada. Y hablamos, por otro lado, de conocimientos informales, donde entran por ejemplo las
experiencias, los saberes y las tradiciones, que aprendemos en espacios no formales, que
alimentan una memoria ilimitada y abierta40. Dice Jacky Beillerot que “es posible señalar dos
fuentes del pensamiento europeo sobre el saber: una relacionada con ver, con forma, con imagen,
que lleva al discernimiento (definición primera de la ciencia), y otra relacionada con la
experiencia y la sabiduría” 41.

38
Freire, p. 56 y 57 (cursivas y negritas son mías)
39
León, http://josejavierleon.blog.com.es/2009/05/20/sobre-saber-conocimiento-y-etica-6146729/
40
Por cierto, Oscar Varsavsy en sus estilos de desarrollo, según lo comenta Carlos Eduardo de Senna Figueiredo,
sostenía que “Un proyecto creativo ideologiza, socializa, informa y entrena, en grados diversos, los diversos grupos.
Una importante posibilidad de educación asistemática se abre en el núcleo social básico”. De Senna, p. 109
41
Beillerot, p. 55
- 12 -
La memoria limitada trabaja en base a fórmulas, sobre datos controlados, genera
producto(s) de experimentación, de ensayo y error, en espacio/tiempo controlado, cerrado, bajo
tiempo reversible, segmentado, conclusivo, bajo un esquema espacio/temporal de inicio-
desarrollo-final, propio del pensamiento llamado lógico-racional, o como lo llama Hinkelammert
de “racionalidad medio-fin”; en definitiva, el paradigma científico. En contraste, el aprendizaje
no formal es asistemático o con base en otro sistema, es irregular, imprevisible, no predictivo, no
controlado, no se sabe a ciencia cierta cómo ocurre, no es procedimentalístico y aprende(mos)
con (¡nos exige!) todo el cuerpo.
Este aprender con el cuerpo implica además espacios marcados por un sentido territorial,
donde la corporalidad y más exactamente la corpo-oralidad definen el ser y el hacer
necesariamente local comunitario, pues se precisa que las voces sean escuchadas. Hablamos así
de una oralidad esencial en “regímenes políticos-culturales deliberativos y no-electivos que piden
que la comunidad se presente (y no re-presente)”42
En la educación, la democracia radical se cumple cuando los estudiantes, en construcción
intersubjtiva con los profesores y (en y con) la comunidad, en base a las necesidades de(l)
proyecto, reconfiguran los contenidos curriculares, los cuales dejan de estar abstraídos de la
realidad (aislados en los “programas”, palabra que parece atender más a la práctica que a la pura
jerga informática) y en cambio se someten críticamente a la realidad concreta, ganando existencia
y pertinencia en el hacer colectivo. Se debe partir, recomendaba Varsavsky de la “decisión” (en
nuestro caso, transformar la realidad comunicacional de nuestras comunidades) “para definir los
objetivos a los que se quiere llegar”. En ese sentido, el “criterio de validez” de los programas y
objetivos curriculares no es el de si los estudiantes aprendieron los contenidos o no (en realidad si
los memorizaron), si obtuvieron tales o cuales competencias (habilidades o destrezas), sino si
fueron útiles o no, en y para el objetivo (“ideológico, psicológico, estético, histórico” y claro está
político) de “cambiar el sistema social”.43

Como vemos, estamos una y otra vez ante el problema de(l) pensar y (el) actuar, problema
que se plantea sólo si nos esforzamos por construir una sociedad sin división social del trabajo,
una sociedad sin oprimidos ni opresores. El viejo y siempre replanteado problema se resuelve,
dice Fals Borda “reconociendo una actividad real de las cosas a la cual sólo se adviene por la
práctica que, en este sentido, es anterior a la reflexión; allí se demuestra la verdad objetiva, que
es la materia en movimiento”. Proyecto, tomando estas ideas en consideración, es “materia en
42
Porto-Gonçalves, citando por cierto al actual vicepresidente boliviano Álvaro García Linera, p. 160
43
Versino, pp. 47-54
- 13 -
movimiento”, y aplicado a la construcción de CA y Comunitaria, propone ejercer la práctica de la
comunicación, el ejercicio real y concreto de una comunicación que articule e irrigue los diversos
proyectos socio-productivos que, en redes, constituirán la economía popular, la economía
socialista. Como dice Javier Biardeau:
“El Socialismo participativo, democrático, descolonizador, deliberativo, plural y libertario es
en el peor guión, el programa mínimo del “Estado democrático-radical”. En el mejor guión, el
programa máximo de la construcción, -a paso de tortuga (Bujarin) o de liebre (Pannekoek) -,
44
de una “comunidad contra-hegemónica” de hombres y mujeres libres.”

Fue en este contexto que nos propusimos trabajar en la construcción de un Centro de


Comunicación Integral (CCI)45.

¿Qué es un CCI?
Es un espacio político para la elaboración de una estrategia comunicacional a escala
comunitaria, donde se procese y produzca comunicación e información de y para la comunidad.
Es político porque es un espacio para las ideas, para el diseño de proyectos, para la producción de
estrategias y acuerdos. Para la producción de política. Como tal, es un espacio para el debate y la
construcción colectiva, para el cultivo de sensibilidades, éticas y estéticas, que exploren registros
narrativos, visuales, escritos y orales, que hagan posible la información, el entretenimiento y la
educación verdaderamente alternativas.
Por cierto, cuando Oscar Varsavsky habla del “estilo creativo” (“una alternativa posible
de cultura nacional en «aceleración evolutiva», en las palabras de Darcy Ribeiro, solidaria y
socialmente responsable»”)46 como expresión del Proyecto Nacional Socialista (y esto lo decía
por las décadas de los 60-70), se refiere a la propiedad pública de “todos los medios centrífugos
de comunicación masiva, diarios, revistas, TV, radio, cine”. Por lo que el contenido, dice Carlos
Eduardo de Senna comentando las ideas del investigador argentino, “cambia profundamente”:
“Mejora el acceso centrípeto a la información, estimulándose a la innovación y ampliando el
horizonte de creatividad. Estimula la comunicación horizontal, intercomunitaria, campañas de
movilización para apoyar el proyecto nacional, lo que dificulta la censura interna. Desaparece
el efecto de demostración del consumo opulento, así como también la comercialización del
sexo, los sentimientos, valores y conceptos. El ciudadano deja de ser apenas un consumidor”47

44
BIARDEAU, “El poder constituyente que se asoma”, 7 de febrero de 2010
45
Ver al respecto “Política comunicacional de los Consejos Comunales: Una propuesta” (29/03/2007) y como
antecedente “Centro de Comunicación Integral” (18/03/2007
46
De Senna, “Encuentros en América del Sur: La era de los proyectos nacionales”, p. 99, en Rietti (comp.), pp. 81-
121
47
Ibídem, p. 104
- 14 -
El CCI se ofrece como un proyecto para constituir y apoyar efectivamente a los Comités
de Medios Alternativos Comunitarios48. En ese sentido, elabora la política comunicacional de la
comunidad, lo que conlleva entre otras cosas mantener informada a la colectividad de lo que
acontece a nivel local, regional, nacional e internacional. Debe además debatir continuamente los
temas y agendas informativas, en reuniones que siempre deben ser abiertas y periódicas, las
cuales deben pasar a integrar las discusiones de los Comités de Usuarios, institución que por
cierto, no hemos sabido valorar e impulsar49. Las actividades del CCI deben ser ampliamente
divulgadas.
Otra tarea fundamental es hacer y mantener al día el diagnóstico participativo, por lo que
debe trabajar en los mecanismos y estrategias que permitan el constante flujo de información. La
realidad es cambiante y es por ello que el CCI debe estar al corriente de la planificación de
actividades de salud, educativas, culturales, económicas, deportivas, fiestas, celebraciones, etc.
Su tarea principal debe ser la de producir (los) medios de comunicación necesarios para
mantener a la comunidad informada y, estrictamente, comunicada, esto es, re-ligada a un
proyecto de desarrollo comunitario que hace efectiva y real su participación democrática en la
transformación de la realidad:
“La reciprocidad y la autonomía se hacen allí presentes, bajo relaciones que combinan lo que
es familiar/individual y lo colectivo y/o comunitario y que muestran, en su propia base, la
necesidad del diálogo, en el sentido fuerte de la palabra, hasta porque muchas de sus normas
consuetudinarias tienen que ser agenciadas en la presencia del otro para entrar en vigencia
(…) Al final, son normas que están inscritas en sus cuerpos y no escritas. Implican, así,
protagonistas que se encuentran de cuerpo presente para escuchar la palabra del otro”50

Como queda visto, esta digamos antropologización de la comunicación es una veta a ser
explorada. Los medios comunitarios (y el CCI debe trabajar/investigar en esa dirección) hacen
posible ese “cuerpo presente”, cuerpo comunitario donde están inscritas y no escritas las normas,
los límites, la política.51
El CCI debe dirigir sus esfuerzos organizativos hacia la construcción de un CPAR (Centro
de Producción Audiovisual y Radial) y de una PEC (Plataforma Editorial Comunitaria),
proyectos que permitirían por un lado, hacer llegar de manera más efectiva la información y

48
Ver Nueva Ley Orgánica de los Consejos Comunales, en:
http://www.minec.gob.ve/publicaciones/ley_consejos_comunales_2010.pdf
49
Ver un desplegable preparado por el MINCI: “Podrás cambiar la radio y la televisión”
50
Porto-Gonçalves, pp. 178 y 179
51
“…polis significaba originariamente –dice Carlos Walter-, no la ciudad como siempre nos han enseñado, sino el
límite, el muro que separa a la ciudad del campo. Sólo en un segundo momento, polis pasó a designar a la ciudad, o
sea, lo que está contenido dentro de los muros, dentro de los límites. Mas, no olvidemos que política es exactamente
el arte de definir los límites y, así, para los griegos, polis y política se presuponen tal como ciudad y ciudadanía”. P.
36
- 15 -
comunicación que la comunidad necesita, y por otro, generar espacios de trabajo remunerado (en
especial, para los egresados de la UBV), no -necesariamente- vinculado a la producción de
comunicación capitalista. Una variante interesante de los CPAR es la que permitiría la creación
de Unidades de Producción Audiovisual (UPA) en Hospitales, Escuelas, Iglesias, Empresas, etc.,
con la participación profesional (técnica-ética-estética) de los estudiantes y egresados de la UBV.
Sin duda que tales unidades de producción contribuirían al fortalecimiento de la creación de
subjetividad que el proyecto socialista bolivariano necesita para lograr la transformación de la
realidad.
El CCI debe gestionar los mecanismos de divulgación de mensajes, información y
comunicación, que las actuales tecnologías permiten. Internet, televisión por cable, producción de
CD y DVD, creación de radios con coberturas locales, por hablar sólo de medios electrónicos.
Es un espacio para el cultivo de sensibilidades, éticas y estéticas, que exploren registros
narrativos, visuales, escritos y orales, que hagan posible la información, el entretenimiento y la
educación verdaderamente alternativas.
El CCI será un espacio para el ejercicio teórico-práctico que ha sido sistematizado en el
método INVEDECOR (Investigación – Educación – Comunicación – Organización). Ahora bien,
investigar en Proyecto nos exige ajustar –como enseña Fals Borda- las herramientas analíticas “a
las necesidades reales de las bases y no a las de los investigadores”. Para resolver la articulación
concepto – realidad, esto es, las nociones teóricas que tenemos por ejemplo sobre comunicación
alternativa, redes, o proyecto socioproductivo, la respuesta más adecuada, dice el sociólogo
colombiano, es la que ofrece el “método dialéctico”:
“a) propiciando un intercambio entre conceptos conocidos, o preconceptos, y los hechos (o
sus percepciones) con observaciones adecuadas en el medio social; b) siguiendo con la acción
a nivel de base para constatar en la realidad del medio lo que se quería conceptualizar; c)
retornando a reflexionar sobre este conjunto experimental para deducir conceptos más
adecuados u obtener mejores luces sobre viejos conceptos o teorías que así se adaptaron al
contexto real; y d) volviendo a comenzar el ciclo de investigación para culminarlo en la
acción.”

Este método incide naturalmente en la llamada “malla curricular”, y más específicamente,


en los contenidos de las Unidades Curriculares (UC). Lo que conocemos hasta hoy es que los
contenidos pre-existen, justamente porque en el mejor de los casos no responden sino
indirectamente a la realidad, conformando lo que hemos llamado la “educación abstracta”. La
educación concreta actúa sobre los contenidos, de modo que los roles históricamente estáticos de

- 16 -
profesores (dueños del conocimiento) y estudiantes (vacíos de conocimientos)52, son sustituidos
por otras variantes más dinámicas, en la que profesores, estudiantes y comunidades avanzan hacia
figuras unitarias, contradictorias, de mutuas correspondencias, de intercambio y diálogo.
Tanto como los sujetos no preexisten, asimismo el conocimiento que los conforma; el
conocimiento no es ni está constituido, es constituyente, se hace y des-hace en nosotros, en la
comunidad, en las múltiples relaciones que establecemos, que nos ins-cons/tituyen.
Se debe insistir en que la agenda comunicacional de los CCI debe ocuparse
estratégicamente de la soberanía alimentaria, la economía autogestionaria y socialista, del
desarrollo comunitario. En otras palabras, deberá ceñirse a las actividades que concurren y dan
forma al Plan de Desarrollo Comunitario (PDC). Desde allí, pueden y deben ser vistos los demás
temas de la agenda comunicacional e informativa. Ello como respuesta a la tendencia teórico
práctica que hace énfasis en la producción inmaterial propia de la Sociedad de la Información,
preocupada más en la producción de softwares que en la producción de medicinas y alimentos
(grosero e irracional desequilibrio que se compensa con la fabricación de enormes arsenales
nucleares, bases militares, intervenciones y descaradas inherencias, para mantener a raya
cualquier intento desestabilizador del estatus quo), como parte de la estrategia colonial de
mantener nuestra economía (y por ende la soberanía agro-alimentaria) dependiente y subordinada
a la industrialización de los –así llamados- países del primer mundo.
Debemos pues, partir de la producción de alimentos, bienes y servicios locales,
comunitarios y mancomunados, para lo cual obviamente se necesita información y comunicación
libre, autónoma, soberana. Esta es la comunicación que necesitamos producir. Las relaciones de
totalidad (holísticas)53 que esta agenda tiene con la actualidad política, económica, social,
cultural, etc., de nuestro país, los países del Alba y el mundo, saltan a la vista.

Por lo demás, tenemos un reto: la producción de subjetividad. A propósito, cito a Porto-


Gonçalves:
“El desarrollo reciente de los medios de comunicación de masas, sobre todo, de los
sistemas de trasmisión a distancia como la televisión y la radio, cada vez más capturados
por las empresas, institución clave del homo economicus, ubica una cuestión que, por su
magnitud, adquiere una importancia política central: el modo de producción/satisfacción
de las necesidades, central en cualquier cultura, pasa cada vez más, a quedar bajo el
control de instituciones regidas por una lógica económica, ahora universal no sólo en tanto
lógica sino imponiéndose en todo el mundo por el control político de los medios de
comunicación. Pasamos a vivir bajo la égida de aquello que Félix Guatarri llamó

52
En el contexto universitario se habla con frecuencia de a-lumnos (a, sin; lumen, inis, luz), para significar en los
estudiantes la falta de luces, lo cual es etimológicamente un error. Los remito a un interesante articulo sobre este
particular: “Alumno = ¿Sin luz? Un equívoco”, en http://www.fatla.org/civ/mod/resource/view.php?id=112
53
Holos, en griego ‘totalidad’
- 17 -
“fabricación capitalista de la subjetividad”, donde la producción/satisfacción de
necesidades pasa a ser instrumentalizada”54

Subvertir este orden de cosas pasa entonces por la producción socialista de subjetividad,
lo que acontece en el marco de una economía solidaria, autónoma y comunitaria. Vale aquí citar
el “Enfoque” que al Modelo Productivo Socialista se le da en el PPSN:
“La producción en la búsqueda de lograr trabajo con significado se orientará hacia la
eliminación de la división social del trabajo, de su estructura jerárquica actual y a la
eliminación de la disyuntiva entre satisfacción de necesidad y producción de riqueza. El
modelo productivo responderá primordialmente a las necesidades humanas y estará menos
subordinada a la reproducción del capital. La creación de riqueza se destinará a satisfacer
las necesidades básicas de toda la población de manera sustentable y en consonancia con
las propias exigencias de la naturaleza en cada lugar específico. El Estado conservará el
control total de las actividades productivas que sean de valor estratégico para el desarrollo
del país y el desarrollo multilateral y de las necesidades y capacidades productivas del
individuo social. Esto conlleva identificar cuál modo de propiedad de los medios de
producción está mayormente al servicio de los ciudadanos y quienes la tendrán bajo su
pertenencia para así construir una producción conscientemente controlada por los
55
productores asociados al servicio de sus fines.”

Un poco más adelante, entre los puntos donde se señala la dirección a seguir, el PPSN apunta
que se deben:
1) Cohesionar las fuerzas sociales en productores asociados, haciéndoles responsables de
prácticas productivas y administrativas autogestionadas.
2) Sustituir la concentración y centralización de la toma de decisiones por una genuina
autonomía descentralizada que alcance hasta las comunidades locales”56

En este contexto, hablamos con Porto-Gonçalves, de una economía para la emancipación, que
implica:

1) La lucha por la apropiación de las condiciones materiales de producción: agua, gas,


energía, biodiversidad, tierra.

2) La creación de las condiciones para su propia reproducción simbólica (escuelas,


universidades libres, radios comunitarias, etc.)57

Obsérvese las coincidencias con el planteamiento hecho por Miguel Mazzeo58, cuando se
refiere a que el “arquetipo del poder popular, la representación de su posibilidad óptima”,
requiere la integración o articulación de:

54
Porto-Gonçalves, pp. 248 y 249
55
PPSN, p.60 y 61
56
Ídem. p. 62 (Las cursivas son mías)
57
Porto-Gonçalves, pp. 182 y 183
58
Miguel Mazzeo, escritor argentino. Nació en Lanús, Buenos Aires, en 1966. Importante intelectual
contemporáneo dedicado a reflexionar sobre las prácticas de los "nuevos movimientos sociales". Desde 1994 ejerce
como profesor de Historia en la Universidad de Buenos Aires (UBA). Desde entonces, fue docente de diversas
Cátedras de la Universidad de Buenos Aires y en la Universidad de Lanús (UNLA). Es miembro del Comité
Editorial de la revista Periferias, del Consejo Editorial de la revista Lutas Sociais (Brasil), y promotor de la Editorial
El Colectivo.
- 18 -
1. Núcleos de construcción de comunidad, nexos sociales alternativos a los
impuestos por el capital y una práctica de solidaridad efectiva. Focos
donde se recompone el sujeto popular en las duras condiciones que
impone un capitalismo que viene incrementando sus capacidades para la
desintegración de los pueblos y la naturaleza. Se trata de ámbitos que
deben estar atentos a las condiciones de supervivencia del pueblo y
favorecer el desarrollo de una economía solidaria y mercados alternativos
a través de proyectos productivos y otras iniciativas.

2. Núcleos de construcción de superestructura. Lugares de elaboración de


una visión del mundo y de valores propios de las clases subalternas,
opuestos a los instruidos por la clase dominante.

3. Núcleos de elaboración de un proyecto nacional que, como tales,


funcionan como cajas de resonancia y focos de difusión política. Espacios
para retomar la ofensiva en torno a un proyecto socialista59

En las dos dimensiones propuestas por el geógrafo brasileño, podemos distinguir claramente
la relación UBV–Proyecto–Comunidades, y en especial, la estrecha relación con la producción de
comunicación e información. En lo expresado por Mazzeo se observa y destaca lo que debe
formar parte de nuestro plan de comunicación crítica en el marco de la construcción del
socialismo:
- el nacimiento de “núcleos de creación de comunidad”, no otra cosa ha de ser Proyecto;
- de “núcleos de construcción de superestructura”, la UBV y la Misión Sucre, por ejemplo;
- y los “núcleos de elaboración de un proyecto nacional” que, en nuestro caso, deben
responder a la articulación (en el caso concreto de las comunidades donde desarrollamos
Proyecto y la UBV en general) con el Proyecto Nacional Simón Bolívar.

Es en este sentido que el CCI tiene la tarea fundamental de constituirse en escuela


comunitaria de medios, en espacio para el aprendizaje y la investigación de lo comunicacional,
pero sobre todo, no en un espacio (sólo) para hablar sobre (que es siempre un colocar fuera de)
sino un espacio para hacer comunicación, (o como nos gusta decirlo) para aprender haciendo.
Porto-Gonçalves habla, citando al fiísico y filósofo Gaston Bachelard, de imaginación formal
e imaginación material. La formal se correspondería con la educación abstracta mencionada
arriba pues es la que está “centrada en el observar, en la visión, con la cual abarcamos la realidad
desde lejos y la representamos en coordenadas matemático-cartesianas”. La otra, de acuerdo con
lo dicho sobre la educación concreta, vincula razón y cuerpo, “el contacto, la fricción cuya

59
Mazzeo, p. 189 y 190
- 19 -
tensión nos hace pensar el cuerpo a partir de sus contactos con otros cuerpos”. Y remata el
geógrafo: “No es hablar sobre. Es estar con.”60

Referencias

1. BEILLEROT, Jacky (1998) “La relación con el saber: una noción en formación”. En:
saber y relación con el saber. Argentina: Paidós
2. BIARDEAU, Javier (2010) “El poder constituyente que se asoma”, en Saberes
Contrahegemónicos. En: http://saberescontrahegemonicos.blogspot.com/2010/02/el-
poder-constituyente-que-se-asoma.html
3. COLECTIVO DE AUTORES Y AUTORAS (2008) “Criterios generales para la ejecución
de Proyecto en el PFG Comunicación Social de la Universidad” Bolivariana de
Venezuela. En: http://comunicacionubvmisionsucre.blogspot.com/2010/02/criterios-generales-para-la-
ejecucion.html
4. CUMARE, Mayi y otro/as (2005) Método INVEDECOR. En:
http://www.scribd.com/doc/7318346/EL-METODO-INVEDECOR
5. DEL BARCO, Oscar (2008) El Otro Marx. Milena Caserola. Buenos Aires, Argentina
6. FALS Borda, Orlando (1986) “Cómo investigar la realidad para transformarla”. En:
http://bibliotecavirtual.clacso.org.ar/ar/libros/coedicion/fborda/09como.pdf
7. FREIRE, Paulo. Pedagogía del oprimido. En:
http://www.servicioskoinonia.org/biblioteca/general/FreirePedagogiadelOprimido.pdf
8. HOLLOWAY, John (2006) Contra y más allá del capital. Monte Ávila, Caracas
9. ________________ (2005) Cambiar el mundo sin tomar el poder. Vadell Hermanos,
Caracas
10. LEÓN, José Javier (2009) “Comunicación para el bien común”. En:
http://comunicacionubvmisionsucre.blogspot.com/2009/06/comunicacion-para-el-bien-
comun.html
11. MARINA, José Antonio (2007) Teoría de la inteligencia creadora. Editorial Anagrama.
Barcelona, España
12. MAZZEO, Miguel (2007) El sueño de una cosa (Introducción al Poder Popular) El
Perro y La Rana. Caracas
13. PORTO-GONÇALVES, Carlos Walter, Territorialidades y lucha por el territorio en
América Latina, Ediciones IVIC, Caracas
14. PROYECTO NACIONAL “SIMÓN BOLÍVAR” Primer Plan Socialista de la
Nación PPSN Desarrollo Económico y Social de la Nación 2007 – 1013 (2007)
Ediciones de la Presidencia de la República, Caracas
15. ROCA, Alejandra R., “Oscar Varsavsky, calculador de sueños”. En: Oscar Varsavsky:
una lectura postergada. Pp. 31-45
16. RIETTI, Sara (Compiladora) (2007) Oscar Varsavsky: Una lectura postergada. Monte
Ávila, Ministerio de Ciencia y Tecnología, Caracas
17. VARSAVSKY, Oscar (2006) Hacia una política científica nacional. Monte Ávila,
Ministerio de Ciencia y Tecnología, Caracas
18. VERSINO, Mariana (2007) “Replanteando la cuestión epistemológica desde Oscar
Varsavsky”. En: Oscar Varsavsky: Una lectura postergada. Pp. 47 - 54

60
Porto-Gonçalvez, p. 261
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