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La Vocación del hombre en el Espíritu.

La dignidad de la persona humana está enraizada en su creación a imagen y Semejanza de Dios (artículo 1); se realiza en su vocación a la bienaventuranza Divina (artículo o 2). Corresponde al ser humano llegar libremente a esta realización (Artículo 3). Por sus actos deliberados (artículo 4), la persona humana se conforma, O no se conforma, al bien prometido por Dios y atestiguado por la conciencia moral (Artículo 5). Los seres humanos se edifican a sí mismos y crecen desde el interior:

hacen de toda su vida sensible y espiritual un material de su crecimiento (artículo 6). Con la ayuda de la gracia crecen en la virtud (artículo 7), evitan el pecado y, si lo cometen, recurren como el hijo pródigo (cf. Lc 15,11-31) a la misericordia de nuestro Padre del cielo (artículo 8). Así acceden a la perfección de la caridad.

La vida en el Espíritu Santo realiza la vocación del hombre (Capítulo primero). Está hecha de caridad divina y solidaridad humana (Capítulo segundo). Es concedida gratuitamente como una Salvación (Capítulo tercero).

1710.

“Cristo manifiesta plenamente el hombre al propio hombre y le descubre la grandeza de su vocación” (GS 22, 1).

1711.

Dotada de alma espiritual, de entendimiento y de voluntad, la persona humana está desde su concepción

ordenada a Dios y destinada a la bienaventuranza eterna. Camina hacia su perfección en la búsqueda y el amor de la

verdad y del bien. (cf GS 15, 2).

1712.

La verdadera libertad es en el hombre el “signo eminente de la imagen divina” (GS 17).

1713.

El hombre debe seguir la ley moral que le impulsa “a hacer el bien y a evitar el mal” (GS 16). Esta ley resuena en su

conciencia.

1714.

El hombre, herido en su naturaleza por el pecado original, está sujeto al error e inclinado al mal en el ejercicio de

su libertad.

1715.

El que cree en Cristo tiene la vida nueva en el Espíritu Santo. La vida moral, desarrollada y madurada en la gracia,

alcanza su plenitud en la gloria del cielo.

Una oración del tema: Dignidad de la Persona Humana; de agradecimiento a Dios

Señor de la libertad y del amor, nos duele saber que cada año más de un millón de personas son víctimas de la trata y de la esclavitud.

Los efectos de la trata de los seres humanos son visibles en cada uno de los 180 países en los que muchos religiosos prestan su servicio.

Nos apena esta realidad que tendrá repercusiones devastadoras para las generaciones venideras.

Nuestros corazones se sienten tristes por lo que nuestras mentes a duras penas alcanzan a comprender, sobre todo cuando oímos hablar de mujeres, hombres y niños que son engañados y transportados a lugares desconocidos.

Nos damos cuenta de que la explotación sexual y económica es causada por la avidez humana y para generar ingresos.

Estamos profundamente afligidos y turbados ante el hecho de que la dignidad humana sea pisoteada a través del engaño y de la amenaza del uso de la fuerza.

Ayuda a los transgresores a transformarse e iluminarse para que se den cuenta de la gravedad de sus injustas acciones.

Haz que vean el valor y la dignidad de todo ser humano.

Por los siglos de los siglos

Amen

El PECADO
El PECADO
El PECADO Es una ofensa a Dios: "Contra ti, contra ti solo he pecado, lo malo
El PECADO Es una ofensa a Dios: "Contra ti, contra ti solo he pecado, lo malo

Es una ofensa a Dios:

"Contra ti, contra ti solo he pecado, lo malo a tus Ojos cometí" (Sal 51,6).

Es una falta contra la razón y la verdad,
Es una falta
contra la razón
y la verdad,

es un faltar al amor verdadero para con Dios y para con el prójimo.

DIVERSIDAD DE PECADOS
DIVERSIDAD DE PECADOS

La variedad de pecados es grande. La Escritura contiene varias listas. La carta a los Gálatas opone las obras de la carne al fruto del Espíritu

Se pueden distinguir los pecados según su objeto, como en todo acto humano, o según las virtudes a las que se oponen, por exceso o por defecto, o según los Mandamientos que quebrantan

LA GRAVEDAD DEL PECADO: PECADO MORTAL PECADO VENIAL El pecado mortal destruye la caridad en el
LA GRAVEDAD DEL
PECADO:
PECADO MORTAL
PECADO VENIAL
El pecado mortal destruye la
caridad en el corazón del
hombre por una infracción
grave de la ley de Dios
El pecado venial deja
subsistir la caridad, aunque
la ofende y la hiere.

Los diez mandamientos de Dios

Los diez mandamientos de Dios 6: no cometerás actos impuros 7: no robaras 8: no levantaras
6: no cometerás actos impuros
6: no cometerás actos impuros
7: no robaras
7: no robaras
Los diez mandamientos de Dios 6: no cometerás actos impuros 7: no robaras 8: no levantaras

8: no levantaras falsos testimonios ni mentiras

Los diez mandamientos de Dios 6: no cometerás actos impuros 7: no robaras 8: no levantaras

9: no consentirás pensamientos ni deseos impuros

Los diez mandamientos de Dios 6: no cometerás actos impuros 7: no robaras 8: no levantaras

10: no codiciaras los bienes ajenos

1: Amaras a Dios sobre toda las cosas

2:No tomaras el nombre de Dios en vano 3: Santificaras el día del señor 4: Honraras
2:No tomaras el nombre de
Dios en vano
3: Santificaras el día del señor
4: Honraras a tu padre y a tu madre
5: no tomaras