You are on page 1of 16

El paradigma del control social en

los orígenes de la psicología

Óscar Daza Díaz

-La ciencia lo descubre, la industria lo adopta,


elhombre se adapta. ~
Lema de la Exposíción Mundial de 1933

La omnipresencia de la psicología en la sociedad actual es


incuestionable. Por ello se hace aún más urgente un debate
abierto acerca de las funciones que desempeña y el sentido
global que le podemos exigir, independientemente de las
demandas que la propia sociedad de consumo le requiera.
Para ello, es siempre un buen ejercicio hacer memoria y
recordar todos esos puntos oscuros que en la ciencia, en
general, yen la psicología, como nueva ciencia que trata de
afirmar su campo propio, quedan entre brumas por no con­
siderarlos estrictamente científicos. Los condicionantes ideo­
lógicos del inicio de la psicología experimental suelen ser
abordados en casi todos los manuales de estudio, pero en
vez de captar sus causas sociales se aíslan del contexto y se
. presentan como grandes ideas de grandes hombres. Lo que
vamos a tratar de hacer en las siguientes líneas es un esfuerzo
por minimizar las semblanzas ya legendarias de los fundado­
res y destacar lo que no se destaca a los estudiantes y futuros
psicólogos. Tuvieron posiblemente más influencia en el des­
arrollo de la psicología el avance de la industria y los cambios
políticos que muchas de las grandes ideas fundantes; éstas
van siendo recuperadas con los años sólo para dar prestigio y
tradición a alguna nueva tendencia de investigación.

27
En su famoso libro La estructura de las revoluciones Vivimos en una!
científicas, Thomas Kuhn nos habla del «estereotipo no papel tutor. Es el ps
histórico que procede de los libros de texto científicos». En niños para su vocad
psicología, como en cualquier otra ciencia que se precie, planes de estudio 4
los manuales actúan con esa misma lógica que Kuhn expli­ empresas da la paut
cita. Dando por sentado que la ciencia es un proceso acu­ organizaciónyquép
mulativo, el historiador del manual científico se hace cargo todo su aparato cien
de dos tareas: determinar el hombre y el momento en que de un producto o di
fue descubierta cada nueva ley o teoría, y, por otra parte, capacidades de una I
aclarar por qué conjunto de mitos y errores no se había lle­ que podamosdarasl
gado a esas verdades mucho antes. En el caso de la psicolo­ personal es el que n(
gía se procede del mismo modo; seguramente todos tene­ dades psicológicas o
mos en mente multitud de ejemplos de este tipo de personales. Así, el ps.
manual: descripción de los héroes y argumentación de por los ciudadanos del si
qué el nuevo descubrimiento supera al anterior, por su encima de ellos y lleg
mayor complejidad, profundidad o simplicidad, llegado el dano para una situa4
caso. Si la historia de la ciencia presenta graves lagunas de nuevo de este siglo r
comprensión al representarla como acumulación de veces hemos escuch.
hechos, mucho más absurda resulta la aplicación de este sustituido al confeso
esquema a las ciencias sociales y humanas. Los historiado­ nos al capataz; pero a
res de la psicología saben que no hay acumulación más que mente el orden socia
en cada escuela particular. Por utilizar la terminología de anteriores o, sencilla
Kuhn, hay varios «paradigmas» simultáneos porque hay han sido los dueños d
varias psicologías. En este artículo sólo nos ocuparemos de Rieff (El triunfo de la
una de ellas, la que ha alcanzado mayor poder y éxito, esa en Dios, gobernaba a
que nuestros manuales nos suelen mostrar como la única y fe en el progreso y la J
la más científica, cuyos paradigmas han ido superándose su fe atemperada por
unos a otros a lo largo del siglo. La podríamos llamar psico­ siglo XX gobierna me
logía académica si estuviéramos de acuerdo en que su apro­ la psiquiatría, muchc
bación social--como nos suelen decir los libros de texto-, reinstitucionalizació
tuvo como núcleo su carácter científico. Al estudiar los orí­ cólogo es aún más (
genes de esta psicología pronto hallaremos que, muy al casos su función no <:
contrario y como era de esperar, son los intereses políticos ción y reorientación
y sociales los que guiarán la investigación científica, y la uti­ menos placenteras­
lidad económica y no el rigor científico lo que dará a la psi­ sociales, elcontrols(
cología académica el prestigio que buscaba y que actual­ Hace un siglo el4
mente ha conseguido. algo moralmente cu

28
,so libro La estructura de las revoluciones Vivimos en una sociedad donde la psicología tiene un
lomas Kuhn nos habla del «estereotipo no papel tutor. Es el psicólogo el «experto» que orienta a los
lrocede de los libros de texto científicos». En niños para su vocación y participa en la formulación de los
no en cualquier otra ciencia que se precie, planes de estudio en vista a demandas sociales. En las
ctúan con esa misma lógica que Kuhn expli­ empresas da la pauta a los jefes sobre cómo estructurar la
~r sentado que la ciencia es un proceso acu­ organización y qué personas contratar. En publicidad utiliza
¡toriadordel manual científico se hace cargo todo su aparato científico para convencernos del consumo
:leterminar el hombre y el momento en que de un producto o de un mensaje. En la justicia evalúa las
a cada nueva ley o teoría, y, por otra parte, capacidades de una persona ante un tribunal y la confianza
:conjunto de mitos y errores no se había He­ que podamos dar a su testimonio. y, por supuesto, en la vida
dades mucho antes. En el caso de la psicolo­ personal es el que nos diagnostica y trata de curar enferme­
del mismo modo; seguramente todos tene­ dades psicológicas o nos ayuda a superar ciertos problemas
! multitud de ejemplos de este tipo de personales. Así, el psicólogo parece guiar las conciencias de
pción de los héroes y argumen tación de por los ciudadanos del siglo XX, hasta el puntO de situarse por
:lescubrimiento supera al anterior, por su encima de ellos y llegar a diagnosticar cuál es el mejor ciuda­
idad, profundidad o simplicidad, llegado el dano para una situación dada. El rol de tutor social no es
ria de la ciencia presenta graves lagunas de nuevo de este siglo ni se inventa con el psicólogo. Muchas
al representarla como acumulación de veces hemos escuchado aquello de que el psicoanalista ha
más absurda resulta la aplicación de este sustituido al confesor, el departamento de recursos huma­
iencias sociales y humanas. Los historiado­ nos al capataz; pero aún queda abierta la pregunta de si real­
Igía saben que no hay acumulación más que mente el orden social actual varía mucho de aquel de siglos
: particular. Por utilizar la terminología de anteriores o, sencillamente, los únicos que han cambiado
)s ..paradigmas» simultáneos porque hay han sido los dueños del látigo. Lo dijo sintéticamente Phillip
1S. En este artículo sólo nos ocuparemos de Rieff (El triunfo de la terapia, 1966): «el medievo, con su fe
que ha alcanzado mayor poder y éxito, esa en Dios, gobernaba a través de la iglesia; el siglo XIX, con su
muales nos suelen mostrar como la única y fe en el progreso y la razón, por medio de la legislatura; con
l, cuyos paradigmas han ido superándose su fe atemperada por el reconocimiento de lo irracional, el
largo del siglo. La podríamos llamar psico­ siglo XX gobierna mediante el sanatorio». Frente al papel de
si estuviéramos de acuerdo en que su apro­ la psiquiatría, mucho más ligada a lo fuera de la norma y su
:omo nos suelen decir los libros de texto­ reinstitucionalización, podemos apreciar que el rol del psi­
:0 su carácter científico. Al estudiar los orí: cólogo es aún más controlador. En la mayor parte de los
sicología pronto hallaremos que, muy al casos su función no es segregar al desviado, sino la observa­
, era de esperar, son los intereses políticos ción y reorientación del ciudadano común, o -en palabras
guiarán la investigación científica, y la mi­ menos placenteras-la vigilancia y manipulación con fines
y no el rigor científico lo que dará a la psi­ sociales, el control social.
:a el prestigio que buscaba y que actual­ Hace un siglo el control social no era para el psicólogo
uido. algo moralmente cuestionable; nuestra tesis es que uno de

29
los principales factores que le permiten ganarse un puesto Wilhem Wundt en sw
necesario entre los poderes públicos de la sociedad es su logíafisiológíca (187
asunción de este papel tan pronto como nacen las primeras asignándole dos tare:
asociaciones psicológicas. La distancia entre las doctrinas dos entre la experien
de los llamados fundadores de la psicología que aparecen de sus respectivos mi
en los manuales y las de sus discípulos, más ocupados en que nos habla de la fil
instituir la disciplina socialmente que en hacerla más rigu­ las perspectivas alean
rosa, es la distancia que hay entre lo que estudia la psicolo­ este campo arrojar al!
gía académica y para qué o quién lo estudia. Los psicólogos su totalidad, y propo
de finales del siglo XIX y principios del XX van viendo con prensión total de la
mayor claridad que el asentamiento de esta ciencia depen­ tarea principal que le
de de la recepción más O menos acogedora de sus conse­ cia es la heredada de
cuencias prácticas en la sociedad. Sólo haciendo al psicólo­ do experimental. En I
go imprescindible en la sociedad, la propia psicología habla de «ciencia de 1:
ganará prestigio y se afianzará como ciencia. Ésta es la histo­ ciente; en definitiva ~
ria de cómo el proyecto de los fundadores es retocado por reformulación de la ;
sus discípulos y un plan de investigación científica, dedica­ comprensión científi
do a «aclarar y comprender la experiencia humana», pasa a pos. Prueba de ello ti
tener otros fines menos interesantes y mucho más interesa­ dio a uno de nuestro
dos. Hasta qué punto esto se puede formular como una aquel entonces era Ul
traición es algo irrelevante para nosotros; ésta es la psicolo­ éste le propuso estu<
gía que hemos heredado. Sin embargo, sí nos interesa el tiempos de reacción,
hecho de que, actualmente, el futuro psicólogo desconoz­ siado americano». Yc
ca todos estos condicionantes sociales y se los excluya de que ha triunfado es d
una disciplina que, por presentarse como científica, silen­ tidos. Éste es el prime
cia su papel político en la historia. En Alemania, la I
Para recorrer esa distancia de que hablábamos hemos científica gracias a su
elegido una serie de momentos en el desarrollo de la psico­ exigente universidad
logía como ciencia. Trataremos de centrarnos en los más América en la que la
determinantes: la ciencia de los fundadores, el clima acadé­ está separada de la ir
mico de las dos universidades (la alemana y la americana) y universidad potencia
el porqué de la preeminencia americana, el cambio acadé­ por el pensamiento f
mico, económico, social y político en el último cuarto del que le aseguren el p
siglo XIX en Estados Unidos, la fundación de la Asociación Por supuesto, la cien
Psicológica Americana y, finalmente, su proyecto de con­ matizado, yelmétod(
trol social explicitado ya porJ ohn Deweyen 1900. desconfianza. Por eU.
será europeo; Wund

30
actores que le permiten ganarse un puesto Wilhem Wundt en sus Elementos fundamentales de psico­
los poderes públicos de la sociedad es su logíafisiológica (1873) inauguraba la psicología científica
: papel tan pronto como nacen las primeras asignándole dos tareas: investigar aquellos procesos situa­
cológicas. La distancia entre las doctrinas dos entre la experiencia interna y externa con la aplicación
fundadores de la psicología que aparecen de sus respectivos métodos de observación; y la segunda,
; y las de sus discípulos, más ocupados en que nos habla de la finalidad de la nueva disciplina: "desde
>lina socialmente que en hacerla más rigu­ las perspectivas alcanzadas gracias a las investigaciones en
cia que hay entre lo que estudia la psicolo­ este campo arrojar alguna luz sobre los procesos vitales en
)ara qué o quién lo estudia. Los psicólogos su totalidad, y proporcionar quizá de este modo una com­
:10 XIX y principios del XX van viendo con prensión total de la existencia humana». En general, la
lue el asentamiento de esta ciencia depen­ tarea principal que los fundadores asignan a la nueva cien­
ón más o menos acogedora de sus conse­ cia es la heredada de la psicología tradicional más el méto­
18 en la sociedad. Sólo haciendo al psicólo­ do experimental. En los Estados Unidos WilIiamJames nos
>Ie en la sociedad, la propia psicología habla de "ciencia de la vida mentah>; Freud acude al incons­
y se afianzará como ciencia. Ésta es la histo­ ciente; en definitiva y en todos los casos, es un intento de
'oyecto de los fundadores es retocado por reformulación de la antigua idea de alma para lograr una
m plan de investigación científica, dedica­ comprensión científica de la misma a la altura de los tiem­
'mprender la experiencia humana», pasa a pos. Prueba de ello fue la irónica contestación que Wundt
menos interesantes y mucho más interesa­ dio a uno de nuestros protagonistas, J. M. CatteH, que por
)unto esto se puede formular como una aquel entonces era uno de sus alumnos en Leipzig, cuando
-relevante para nosotros; ésta es la psicolo­ éste le propuso estudiar las diferencias individuales en los
leredado. Sin embargo, sí nos interesa el tiempos de reacción. Lo que Wundt contestó fue: «Dema­
tualmente, el futuro psicólogo desconoz­ siado americano». Yes que, sin lugar a dudas, la psicología
mdicionantes sociales y se los excluya de que ha triunfado es demasiado americana en todos los sen­
le, por presentarse como científica, silen­ tidos. Éste es el primer punto que hay que aclarar.
ico en la historia. En Alemania, la psicología se asienta como disciplina
esa distancia de que hablábamos hemos científica gracias a su método y rigurosidad; eso es lo que la
de momentos en el desarrollo de la psico­ exigente universidad le reclama. Frente al resto de Europa y
:ia. Trataremos de centrarnos en los más América en la que la educación universitaria es privada o
.ciencia de los fundadores, el clima acadé­ está separada de la investigación, los alemanes tienen una
liversidades (la alemana y la americana) y universidad potenciada tras la unificación en 1870, dirigida
~eeminencia americana, el cambio acadé­ por el pensamiento filosófico y abierta a nuevas disciplinas
, social y político en el último cuarto del que le aseguren el puesto como vanguardia de la ciencia.
los Unidos, la fundación de la Asociación Por supuesto, la ciencia para ellos es el conocimiento siste­
¡cana y, finalmente, su proyecto de con­ matizado, y el método experimental todavía les ofrece cierta
ado yaporJohn Deweyen 1900. desconfianza. Por ello, el desarrollo teórico de la psicología
será europeo; Wundt mismo nunca buscó una pSicología

31
desentendida de la filosofía. Las ventajas que Alemania daba fiada y simplista. Sólo el empirisn
al campo teórico traen graves trabas en el práctico. En Esta­ fuerza por James y los pragmatist:
dos Unidos, sin embargo, la universidad está dominada por asentamiento teórico y riguroso e
centros privados, los colleges, habituálmente propiedad de para el carácter práctico americano
confesiones protestantes. Tras el paso de la guerra civil, su Más importante por su gran i
psicología fuertemente moral y religiosa dejará paso a una evangelista. Frente al católico, sien
enseñanza superior mucho más laica que presta más aten­ ridad de la Iglesia, el protestante te
ción al estudio de las facultades intelectuales del hombre y búsqueda individual de la experier
menos a los pasajes de la Biblia: la filosofía del escocés del de cualquier jerarquía. Las solucioJ
siglo XVIII Thomas Reid, llamada «del sentido común». tean válidas por su eficacia y no por.
Aparte de este ambiente académico, el terreno americano instancias superiores. Contrasta la e
está socialmente abonado con otras dos influencias antiin­ evangelista con la frialdad del homl:
telectuaHstas: la religión evangelista y la imparable indus­ vencido por Adam Smith de que el
tria, regida por una nueva clase dominante, el hombre de todos contra todos, no escatima rec
negocios frío y racional, amante de lo práctico, que pone fines. Como ya nos decía Max Webe:
por encima de todo sus propias metas. Veamos que aporta y el espíritu del capitalismo (1948)
cada una de ellas. un buen ámbito para hacer méritos
Para la antigua filosofía escocesa del sentido común, la volcado a Dios dará sus frutos con
psicología es la ciencia del alma, y ésta es el fruto e imagen filosofía del sentido común y su ace
de Dios. Su cometido será el estudio de las diversas faculta­ con sencillez abundan en el antiint(
des y cómo usarlas con criterio moral. Dando por hecho que El marcado carácter optimista de u
nuestras facultades son innatas -esto es, dadas por Dios­ se crea a sí mismo dará un pensamie
y por lo tanto absolutamente certeras, el estudio de la expe­ La novedad será la receta y el optimi
riencia cotidiana no admite dudas, ya que cada facultad nos de inventar un mundo nuevo y mej­
ha sido dada para conocer con fidelidad el mundo y propor­ ces, estaba aún en su primera juvent
cionarnos las verdades morales esenciales. El sentido Todos estos elementos del cará(
común es la mejor guía para conocer la realidad, y no el talidad social americana acaban cri:
escepticismo de Hume, que duda de nuestros instrumentos mitad del siglo XIX en su primer:
de conocimiento. Las ideas de Reid pasan años después a pragmatismo. En 1871, se reúnen
Estados Unidos por medio de un discípulo, Dugald Ste­ jóvenes adinerados, futuros prota
ward, cuya atractiva obra se instaura rápidamente en los toria, con inquietudes filosóficas y
colleges religiosos como doctrina de las "ciencias morales». Metafísico. Con influencias de IJ
Vemos lo lejanas que se encuentran estas ideas del fiel puri­ empirismo inglés, un físico llama(
tanismo escocés, de la meticulosa y crítica filosofía europea nuevas bases para el conocimientl
del XIX. La tradición de pensamiento que pasa de Europa a que nunca podemos tener certidu:
los Estados Unidos, tal vez por ser muy útil a los antiguos cías, nos propone centrar nuestra
colonos en un ámbito amenazante y extraño, es la más con­ dos. Para él, los conceptos son el (

32
Isofía. Las ventajas que Alemania daba fiada y simplista. Sólo el empirismo inglés, retomado con
Igraves trabas en el práctico. En Esta­ fuerza por James y los pragmatistas hará posible un buen
go, la universidad está dominada por asentamiento teórico y riguroso en el ámbito académico
olleges, habitualmente propiedad de para el carácter práctico americano.
tes. Tras el paso de la guerra civil, su Más importante por su gran influencia es la religión
e moral y religiosa dejará paso a una evangelista. Frente al católico, siervo de la teología y la auto­
ucho más laica que presta más aten­ ridad de la Iglesia, el protestante toma la religión como una
acuItades intelectuales del hombre y búsqueda individual de la experiencia religiosa por encima
: la Biblia: la filosofía del escocés del de cualquier jerarquía. Las soluciones individuales se plan­
eid, llamada "del sentido común,.. tean válidas por su eficacia y no por las sanciones llegadas de
,te académico, el terreno americano instancias superiores. Contrasta la emotividad de la religión
ado con otras dos influencias antiin­ evangelistacon la frialdad del hombre de negocios que, con­
3n evangelista y la imparable indus­ vencido por Adam Smith de que el mundo es una lucha de
leva clase dominante, el hombre de todos contra todos, no escatima recursos para conseguir sus
ll, amante de lo práctico, que pone fines. Como ya nos decía Max Weber en La ética protestante
s propias metas. Veamos que aporta y el espíritu del capitalismo (1948), el darwinismo social es
un buen ámbito para hacer méritos, y el trabajo del hombre
,ofía escocesa del sentido común, la volcado a Dios dará sus frutos con el éxito y la riqueza. La
del alma, y ésta es el fruto e imagen filosofía del sentido común y su aceptación de lo inmediato
erá el estudio de las diversas faculta­ con sencillez abundan en el antiíntelectualismo americano.
critério moral. Dando por hecho que El marcado carácter optimista de un nuevo continente que
I innatas -esto es, dadas por Dios­ se crea a sí mismo dará un pensamiento práctico y confiado.
nente certeras, el estudio de la expe­ La novedad será la receta y el optimismo el motor para tratar
nite dudas, ya que cada facultad nos de inventar un mundo nuevo y mejor que, por aquel enton­
:er con fidelidad el mundo y propor­ ces, estaba aún en su primera juventud.
:s morales esenciales. El sentido Todos estos elementos del carácter, la religión y la men­
a para conocer la realidad, y no el talidad social americana acaban cristalizando en la segunda
que duda de nuestros instrumentos mitad del siglo XIX en su primera filosofía autóctona: el
leas de Reid pasan años después a pragmatismo. En 1871, se reúnen en Boston una serie de
~dio de un discípulo, Dugald Ste­ jóvenes adinerados, futuros protagonistas de nuestra his­
ra se instaura rápidamente en los toria, con inquietudes filosóficas y fundan el llamado Club
,doctrina de las «ciencias morales». Metafísico. Con influencias de Darwin, Stuart Mili y el
~ncuentran estas ideas del fiel puri­ empirismo inglés, un físico llamado Charles Pierce sienta
eticulosa y crítica filosofía europea nuevas bases para el conocimiento. A partir del hecho de
)ensamiento que pasa de Europa a que nunca podemos tener certidumbre de nuestras creen­
'ez por ser muy útil a los antiguos cias, nos propone centrar nuestra atención en sus resulta­
lenazante y extraño, es la más con­ dos. Para él, los conceptos son el conjunto de efectos que

33
desencadenan, y las creencias pueden ser tomadas como En 1878, Stanle)
reglas de acción, esto es, hábitos. Así, la verdad de una creen­ gía por la Universi<
cia sería sus consecuencias sobre la actuación de los indivi­ dar cursos específic
duos, sobre la conducta. La verdad de una creencia es el nueva psicología dí
modo en que nos transforma la vida. Ya en 1862, aboga en la démico, se fundará
universidad por una psicología experimental y publicará «estudios de proce~
los primeros estudios psicofísicos en América. dando cada vez má¡
Para la psicología, el componente fundamental de este dos que al de los p
Club Metafísico es WiIliamJames, cuyo libro Principios de «demasiado americ.
psicología (1890) será la principal inspiración de esta cien­ Inglaterra a estudiar
cia en América. También crea el primer laboratorio experi­ logía, Galton, y se tr
mental en Harvard, en 1875, y no será reconocido oficial­ dología estadística d
mente hasta diez años después, simultáneamente al de Llegados a este p
Wundt en Leipzig. Tiene una idea clásica de la psicología de la organización
como ..ciencia de la vida mental», pero el carácter práctico parece relevante hal
americano y el pragmatismo teórico le dan un tamiz bioló­ académicos, como 1
gico y adaptativo. No le interesa lo que la consciencia con­ sociales y políticos {
tiene, sino lo que hace. La consciencia es la encargada de planteamientos a lal
llevar la acción al éxito, y es debido a su eficacia por lo que yentes. La década de
resulta adaptativa: «Si alguna vez sucediera que el pensa­ mente sencilla en NI
miento no llevara a tomar medidas de acción fracasaría en tres grandes cambio!
su función esencial y habría que considerarlo patología o nómico y en la situaci
aborto. La corriente de vida que se precipita en nuestros Hay un cambio ge
ojos u oídos se dirige a nuestros labios, manos y pies bus­ ción autóctona. Los
cando salida [ ... ] percepción y pensamiento sólo existen comunidades aislada
con vistas a la conducta». Como vemos, dentro de esta lógi­ ven obligados a viajal
ca darwiniana la consciencia es, dentro de la evolución, un prometedora y emer
medio más para la supervivencia y, debido a su eficacia, diri­ movimientos de poi
ge el pensamiento y la acción. La importancia que James da ción interior y la ext
al sustrato corporal, por ejemplo con la «teoría motora de la con una sociedad ind
consciencia», guarda un fino equilibrio con su voluntad de centra en los grande!
afirmar la libertad del hombre basándose en la capacidad nos como estos y aq
de elección de la consciencia. No pasarán muchos años familiar, repetitiva y
para que su legado humanista sea olvidado en favor de la junto a millares de d
predicción de las conductas y el estudio de lo observable. man esas nuevas y e:x
Pronto en la ciencia que él colaboró a fundar sólo se recor­ narse el cambio abru
dará al]ames del determinismo fisiológico. nal que tendría en cae

34
y las creencias pueden ser tomadas como En 1878, Stanley Hall es el primer doctorado de Psicolo­
1, esto es, hábitos. Así, la verdad de una cree n­ gía por la Universidad de John Hopkins que comenzará a
lsecuencias sobre la actuación de los indiví­ dar cursos específicos. Durante la década de los ochenta la
conducta. La verdad de una creencia es el nueva psicología desbancará a la antigua en el ámbito aca­
)S transforma la vida. Ya en 1862, aboga en la démico, se fundarán laboratorios en todo el país, y en los
,r una psicología experimental y publicará «estudios de procesos mentales» al estilo de Wundt se irá
rudios psicofísicos enAmérica. dando cada vez más importancia al estudio de los resulta­
,logía, el componente fundamental de este dos que al de los procesos. Aquel alumno rechazado por
) es WilliamJames, cuyo libro PrinciPios de ..demasiado americano» de Wundt,J. M. Cattell, marchará a
10) será la principal inspiración de esta cien­ Inglaterra a estudiar con otro de los fundadores de la psico­
También crea el primer laboratorio experi­ logía, Galton, y se traerá a la psicología americana la meto­
rard, en 1875, y no será reconocido oficial­ dologíaestadística del inglés y su oportunismo social.
iez años después, simultáneamente al de Llegados a este punto, y antes de entrar en la fundación
ligo Tiene una idea clásica de la psicología de la organización política de la psicología americana,
le la vida mental», pero el carácter práctico parece relevante hablar no sólo de los condicionamientos
pragmatismo teórico le dan un tamiz bioló­ académicos, como hemos hecho hasta ahora, sino de los
'o. No le interesa lo que la consciencia con­ sociales y políticos del momento y su imbricación con los
ue hace. La consciencia es la encargada de planteamientos a largo plazo de los psicólogos más influ­
al éxito, y es debido a su eficacia por lo que yentes. La década de los noventa no fue una época social­
¡va: ·..Si alguna vez sucediera que el pensa­ mente sencilla en Norteaméricaj fue muy crítica debido a
lra a tomar medidas de acción fracasaría en tres grandes cambios: en el tipo de vida, en el sistema eco­
lcial y habría que considerarlo patología o nómico y en la situación política.
¡ente de vida que se precipita en nuestros Hay un cambio general de mentalidad y vida en la pobla­
dirige a nuestros labios, manos y pies bus­ ción autóctona. Los pequeños campesinos, que viven en
. J percepción y pensamiento sólo existen comunidades aisladas con una economía de subsistencia, se
tnducta». Como vemos, dentro de esta lógi­ ven obligados a viajar a las ciudades en busca de trabajo en la
,consciencia es, dentro de la evolución, un prometedora y emergente industria. Allí confluyen los dos
la supervivencia y, debido a su eficacia, diri­ movimientos de población estadounidenses, la inmigra­
to y la acción. La importancia queJames da ción interior y la exterior, encontrándonos en pocos años
lral, por ejemplo con la «teoría motora de la con una sociedad industrializada masivamente y que se con­
arda un fino equilibrio con su voluntad de centra en los grandes núcleos urbanos. Podemos imaginar­
ld del hombre basándose en la capacidad nos como estos y aquellos campesinos pasan de una vida
.a consciencia. No pasarán muchos años familiar, repetitiva y tradicional, a la vida en la gran urbe
do humanista sea olvidado en favor de la junto a millares de desconocidos, en un ámbito donde pri­
¡ conductas y el estudio de lo observable. man esas nuevas y extrañas tecnologías. No es difícil imagi­
cía que él colaboró a fundar sólo se recor­ narse el cambio abrupto de paisaje y la repercusión perso­
:leterminismo fisiológico. nal que tendría en cada nuevo ciudadano.

35
Estos factores tienen su origen en la situación económica voz de la modernidad I
de Estados Unidos. Al mismo tiempo que los campesinos prosperidad acatando
abandonan sus cada vez más pobres economías de subsisten­ nueva forma de vida f
cia, se desarrolla, a nivel económico, la época de los grandes son las del progresism
monopolios: el tratamiento de materias primas como el tomaría para sí, casi in
petróleo y los medios de transporte como el ferrocarril, cología: Reforma, Efic4
autenticas arterias de la economía industrial por su necesa­ Ahora sí que podrel
ria función de circulación de hombres y mercancías. Las cólogos de la última d
grandes concentraciones de capital se agigantan debido al una tradición psicológ
inexistente control del Estado en este sentido. Es conocida la gía de las facultades», I
política de estos años respecto a la economía como de «dejar aún, que toma elemen
hacer,., el no intervencionismo estatal en los negocios. Los mos fu ndadores de la
empresarios utilizan cada vez más mano de obra a menor Freud, etc.) para usarle
precio aprovechándose de las esperanzas de una población co, con uno bien distir
con ganas de salir adelante tras habérsele prometido el Dora­ historia de la APA, la j
do. La consecuencia de esta urbanización a marchas forzadas fundada por Stanley H
es, en primer lugar, la homogeneización de experiencias. Unidos en el primer p2
Pronto los ciudadanos de las distintas ciudades beberán, via­ causa indiscutible de 1
jarán y comerán lo mismo. El ferrocarril lleva los nuevos pro­ que tardarían aún doc
ductos para el consumo de las ciudades, surgen las grandes como gremio. Para ente
marcas y con ellas las grandes campañas publicitarias, cuya intereses de la psicol(
función es crear las necesidades de esta nueva sociedad. nos,., y nuestro recorrí
Por supuesto, todo ello unido trae consigo un descon­ gran parte de lo que ha
tento general. En poco tiempo, unos diez años, las ciudades por concluido en 1900
se han masificado, y la antigua promesa de empleo se empie­ lado en América no es
za a quedar sin cumplimiento para los nuevos ciudadanos lea, en su alocución pn
que viven en alojamientos insuficientes e inadecuados, con citas de un programa de
baja salubridad, y que son los parias de una estratificación Cuando, junto con
social rígida y cada vez más polarizada. Frente a ellos y su terio de pertenencia a
«sueño americano» se enriquece aún más una casta adinera­ de entonces, ya era un:
da de empresarios que utiliza para sus propios fines el opor­ ciplina debido a la pub
tunismo de los políticos. Sólo se acallan las huelgas y amena­ nal ofpsychology, dese
zas de revolución, en 1896, al ser aplastadas por la victoria consideraba psicologí:
en las elecciones presidenciales del candidato McKinley, fundación de la APA, se
conservador. Frente al candidato populista]ennings Bryan, dociencias. El mesmel
voz del campesinado, revolucionario y apegado a las tradi­ habían sido la princip
ciones religiosas de la América rural, McKinley representa la popular del siglo XIX.

36
enen su origen en la situación económica voz de la modernidad urbana y empresarial, que promete la
,. Al mismo tiempo que los campesinos prosperidad acatando el cambio tecnológico y aceptando la
avezmás pobres economías de subsisten­ nueva forma de vida fabril. tas consignas de su programa
nivel económico, la época de los grandes son las del progresismo liberal y, sospechosamente, las que
atamiento de materias primas como el tomaría para sí, casi inmediatamente después, la nueva psi­
dios de transporte como el ferrocarril, cología: Reforma, Eficacia y Progreso.
de la economía industrial por su necesa­ Ahora sí que podremos apreciar hasta qué punto los psi­
culación de hombres y mercancías. tas cólogos de la última década del siglo XIX se desmarcan de
dones de capital se agigantan debido al una tradición psicológica anacrónica, como era la «psicolo­
.del Estado en este sentido. Es conocida la gía de las facultades», e imponen una nueva no explicitada
.os respecto a la economía como de «dejar aún, que toma elementos concretos de aquellos que llama­
~

vencionismo estatal en los negocios. tos mos fundadores de la psicología (Wundt, James, Galton,
an cada vez más mano de obra a menor Freud, etc.) para usarlos, más que con un propósito científi­
dose de las esperanzas de una población co, con uno bien distinto de protagonismo social. Ésa es la
delante tras habérsele prometido el Dora­ historia de la APA, la American Psychological Association,
ade esta urbanización a marchas forzadas fundada por Stanley Hall, en 1892, que convierte a Estados
Lr, la homogeneización de experiencias. Unidos en el primer país en profesionalizar la psicología, y
nosde las distintas ciudades beberán, via­ causa indiscutible de la preeminencia sobre los alemanes,
mismo. El ferrocarril lleva los nuevos pro­ que tardarían aún doce años más (1904) en organizarse
,umo de las ciudades, surgen las grandes como gremio. Para entonces y para la posteridad, las bases e
las grandes campañas publicitarias, cuya intereses de la psicología ya serían «demasiado america­
necesidades de esta nueva sociedad. nos,., y nuestro recorrido por las condiciones que forjaron
odo ello unido trae consigo un descon­ gran parte de lo que hoy llamamos psicología oficial se dará
tOCO tiempo, unos diez años, las ciudades por concluido en 1900, cuandoJohn Dewey -que por otro
y la antigua promesa de empleo se empie­ lado en América no es nada sospechoso de conservador­
:nplimiento para los nuevos ciudadanos lea, en su alocución presidencial ante laAPA, las bases explí­
aientos insuficientes e inadecuados, con citas de un programa de control social para la nueva ciencia.
=Iue son los parias de una estratificación Cuando, junto con otros, Stanley Hall decide dar el cri­
1 vez más polarizada. Frente a ellos y su terio de pertenencia a un gremio concreto a los psicólogos
. se enriquece aún más una casta adinera­ de entonces, ya era una gran personalidad dentro de la dis­
=Iue utiliza para sus propios fines el opor­ ciplina debido a la publicación de la revista Americanjour­
ticos. Sólo se acallan las huelgas y amena­ nalofpsychology, desde 1887. En la sociedad americana se
en 1896, al ser aplastadas por la victoria consideraba psicología a una serie de escuelas que, con la
presidenciales del candidato McKinley, fundación de la APA, se convertirían en pocos años en pseu­
e al candidato populistaJennings Bryan, dociencias. El mesmerismo, la frenología y el espiritismo
:lo, revolucionario y apegado a las tradi­ habían sido la principales tendencias psicológicas a nivel
~ la América rural, McKinley representa la popular del siglo XIX. taAsociación Psicológica Americana
surge, en principio, por una necesidad de seriedad y crite­ psicólogos en su colaboracion
rio científico, y se convertirá en el terreno común dónde las el primer proyecto explícito pa
distintas escuelas oficiales ganen sus batallas. Es la institu­ social. Su programa pretende l
ción que certificará quién es y quién no es psicólogo, y que dad, sustituir la corrupción poi
asegurará el avance de la disciplina imponiendo su criterio aportan los principios de lasgr¡
por medio de las publicaciones surgidas a su sombra: el zación política de McKinley va
Americanjournal01psychology y laPsychological review. apoyo más. Pero el que mejorp
El primer presidente de la asociación, George Trumball social seráJohn Dewey, en su al
Ladd, sigue todavía encasillado en la antigua psicología aca­ APA. John Dewey, el gran filóso
démica americana. En 1892, defiende en su alocución presi­ na, lee en 1900 un discurso tit
dencialla introspección y declara que la experimentación social,. que nos sigue dejand,
objetiva es incompetente para abordar temas tan importan­ como proyecto explícito las cae
tes de la psicología humana como los sentimientos religio­ logía actual y su presencia soc
sos. Sólo cuatro años más tarde, en el crítico año de 1896, el resumir curiosamente en tres: 1
panorama ha cambiado enormemente. El «demasiado ame­ Su fin, la mejora de la sociedad.
ricano» J. M. Cattell es el nuevo presidente de la asociación, Debemos decir, antes de co
yen su discurso reclama para la psicología experimental y por Deweyen 1900, que noese
cuantitativa un hueco en la sociedad, proponiendo ampliar radical de la época. Ya en aras (
las aplicaciones prácticas de la psicología -aparte de a la Galton había sugerido en Ingla!
medicina- a la educación, las bellas artes, la economía polí­ matrimonios juiciosos «gracias
tica y «a la organización entera de la vida». Los primeros va», idea que triunfaría en Esta!
pasos para convertir la ciencia de «la comprensión total de la XX, alimentada por sentimient(
experiencia humana» en la ciencia de "la organización ente­ ría inspiración la Alemania naz
ra de la vida» pisan sobre un suelo teórico en el que se pri­ nos plantea es mucho más elat
man los resultados sobre las ideas. El nuevo mundo acadé­ largo plazo. La vamos a resumir
mico alaba la practicidad como identidad de lo americano. reforma educativa, el papel de l.
Hay un mundo ahí fuera lleno de problemas a los que la psi­ progresismo y el control social.
cología se puede dedicar; lo fundamental es demostrarle a La necesidad de convertira 1;
ese mundo su eficacia en la satisfacción de esas necesidades. ciudadanos estadounidenses, d
Por otro lado, hay una industria ávida de minimizar costes na con una población divorcia(
explotando al máximo la mano de obra y dispuesta a invertir nes rurales, da prioridad a la ed
en investigación sobre la psicología humana enfocada a la to de Dewey. Los antiguos (
producción y el consumo. Además, consigue el prestigio de educación apropiada para los h:
hacer avanzar la ciencia. Digamos que la entente psicólogo­ y las nuevas habilidades que ést
sociedad está más que cantada en una sociedad como la nor­ puesta de reforma de la escuel:
teamericana de finales de siglo; por eso llama aún más la una sociedad en pequeño. Será
atención la falta de precauciones (¿o de escrúpulos?) de los niño tendrá en esa desarraigada

38
una necesidad de seriedad y crite­ psicólogos en su colaboracionismo. El modelo de Cattell es
rt.irá en el terreno común dónde las el primer proyecto explícito para una psicología del control
es ganen sus batallas. Es la institu­ social. Su programa pretende la racionalización de la socie­
n es y quién no es psicólogo, y que dad, sustituir la corrupción política por la organización que
ldisciplina imponiendo su criterio aportan los principios de las grandes empresas. La moderni­
caciones surgidas a su sombra: el zación política de McKinley va a tener en los psicólogos un
chology y laPsychologícal review. apoyo más. Pero el que mejor profetiza o proyecta el control
de la asociación, George Trumball social seráJohn Dewey, en su alocución presidencial ante la
sillado en la antigua psicología aca­ APA. J ohn Dewey, el gran filósofo de la democracia america­
92, defiende ensu alocución presi­ na, lee en 1900 un discurso titulado «Psicología y práctica
y declara que la experimentación social,. que nos sigue dejando atónitos por plantearnos
~ para abordar temas tan importan­ como proyecto explícito las características de nuestra psico­
ana como los sentimientos religio­ logía actual y su presencia social. Sus máximas se pueden
s tarde, en el crítico año de 1896, el resumir curiosamente en tres: reforma, eficacia y progreso.
:normemente. El «demasiado ame­ Su fin, la mejora de la sociedad. Su medio, el control social.
nuevo presidente de la asociación, Debemos decir, antes de comenzar a exponer lo dicho
L para la psicología experimental y por Deweyen 1900, que no es el planteamiento suyo el más
la sociedad, proponiendo ampliar radical de la época. Ya en aras de la mejora de la sociedad,
s de la psicología -aparte de a la Galton había sugerido en Inglaterra un plan eugenésico de
n, las bellas artes, la economía polí­ matrimonios juiciosos «gracias a una reproducción selecti­
entera de la vida,.. Los primeros va,., idea que triunfaría en Estados Unidos durante el siglo
:nciade «la comprensión total de la XX, alimentada por sentimientos racistas, y de la que toma­
la ciencia de «la organización ente­ ría inspiración la Alemania nazi. La alternativa que Dewey
: un suelo teórico en el que se pri­ nos plantea es mucho más elaborada y, sobre todo, más a
: las ideas. El nuevo mundo acadé­ largo plazo. La vamos a resumir en los siguientes puntos: la
como identidad de 10 americano. reforma educativa, el papel de la psicología y, finalmente, el
leno de problemas a los que la psi­ progresismo y el control social.
; lo fundamental es demostrarle a La necesidad de convertir a las hordas de inmigrantes en
a satisfacción de esas necesidades. ciudadanos estadounidenses, de forjar una sociedad urba­
dustria ávida de minimizar costes na con una población divorciada de sus hábitos y tradicio­
nano de obra y dispuesta a invertir nes rurales, da prioridad a la educación en el planteamien­
psicología humana enfocada a la to de Dewey. Los antiguos campesinos necesitan una
. Además, consigue el prestigio de educación apropiada para los hábitos del trabajo industrial
ligamos que la entente psicólogo­ y las nuevas habilidades que éste les exige. Así llega su pro­
tadaen una sociedad como la nor­ puesta de reforma de la escuela. Concibe la escuela como
: siglo; por eso llama aún más la una sociedad en pequeño. Será la nueva comunidad que el
lciones (¿o de escrúpulos?) de los niño tendrá en esa desarraigada sociedad industrial. La psi­

39
cología y la racionalidad se presentan como redentoras en cratismo depende de
una sociedad que ha perdido sus costumbres y valores. social dándole una fu
Ellas serán las encargadas de sustituir el hábito y la tradi­ mar la independend
ción de una manera consciente. Habla Dewey: «La escuela nismo es limitarla er
es un lugar especialmente favorable para estudiar la dispo­ aristócratas). La nue1
nibilidad de la Psicología en la practica social,.. Él considera creciente control de I
la mente como un instrumento de adaptación y, por tanto, al esfuerzo humane
susceptible de ser moldeado durante la experiencia esco­ seguridad y sensatez.
lar. «Implicándose en la educación la psicología se conver­ Como vemos, el "1
tiría en una hipótesis eficaz». Pensemos que la psicología cano, desconfía de 1:
que nos plantea Dewey debe ser reflexiva y debe estar equitativo para todos
gobernada por una moral social. «La psicología nace cuan­ social, lo que suponj
do la moral se hace reflexiva, la moral fija los fines conscien­ práctica, ordenar y ~
temente y la psicología estudia los medios». Por tanto, el sociedad americana.
papel de los psicólogos será enseñar los valores del prag­ gresistas quedarán la
matismo y la vida urbana. Estos valores son la solidaridad por expertos, raciom
comunitaria y el crecimiento social; no sólo son valores la historia nos qued
para la escuela sino para todas las instituciones. Él mismo logros permanentes
dice que eso comprometerá de manera natural a los psicó­ crecimiento continu(
logos con la causa progresista. Como vemos, ese papel de fección sino el proc
tutor social que actualmente tiene la psicología también maduración y refinal
fue profetizado por Dewey. Para WilliamJames la conscien­ miento mismo". Dew
cia individual surgía cuando una nueva circunstancia hacía Espíritu Santo tanto
imperativa al organismo la adaptación a ese medio. Dewey fin: es rehusarsea coc
propone el mismo esquema para la sociedad en su conjun­ Dewey solamente
to. Una sociedad cambiante que se enfrenta a nuevos retos los dogmas políticos
como la suya necesitaba de una consciencia de sí que la guno de los científic(
guiara en el proceso, y esta consciencia no sería otra que la matiz peyorativo. Só
psicología. Para él la psicología como consciencia social es punto somos incapac
una alternativa a la visión aristocrática y clasista de la socie­ sociedad junto a los ~
dad, un relevo de la tradición y las ideas heredadas por do ha sido el propic
unos nuevos principios críticos y racionales, fruto del estu­ fines, pero experiffii
dio y las demandas sociales, que modele al individuo con múltiples ámbitos.
esos requerimientos. La función del psicólogo es el estudio
de las leyes científicas que rigen la conducta humana, y por Será porque la parte
ello son los psicólogos los que están en mejores condicio­ fue tomada en serio 1
nes de construir una sociedad más perfecta. Su antiaristo­ pada por hacerse ne

40
Id se presentan como redentoras en cratismo depende de la idea de adaptar al individuo al todo
perdido sus costumbres y valores. social dándole una función irreductible y diferencial: «Afir­
Idas de sustituir el hábito y la tradi­ mar la independencia de la racionalidad respecto al meca­
msciente. Habla Dewey: «La escuela nismo es limitarla en su pleno sentido a unos pocos (los
~nte favorable para estudiar la dispo­ aristócratas). La nueva sociedad científica nos llevará a un
~ía en la practica social,.. Él considera creciente control de la esfera ética. La psicología capacitará
rumento de adaptación y, por tanto, al esfuerzo humano para aplicarse racionalmente, con
Ideado durante la experiencia esca­ seguridad y sensatez».
la educación la psicología se conver­ Como vemos, el "progresismo» de Dewey es muy ameri­
eficaz». Pensemos que la psicología cano, desconfía de la aristocracia y busca un tratamiento
V'ey debe ser reflexiva y debe estar equitativo para todos los individuos. Sus fines son el control
oral social. «La psicología nace cuan­ social, lo que supone imponer orden al desorden, y en la
lexiva, la moral fija los fines conscien­ práctica, ordenar y adoctrinar a las masas informes de la
¡ía estudia los medios». Por tanto, el sociedad americana. De los medios propuestos por los pro­
,os será enseñar los valores del prag­ gresistas quedarán la burocracia gubernamental, gobernada
'ana. Estos valores son la solidaridad por expertos, racional e impersonal. Yde su concepción de
:imiento social; no sólo son valores la historia nos quedará el ilimitado progreso donde los
'ara todas las instituciones. Él mismo logros permanentes son siempre desplazados en favor del
neterá de manera natural a los psicó­ crecimiento continuo. «La meta final de la vida no es la per­
ogresista. Como vemos, ese papel de fección sino el proceso perpetuo de perfeccionamiento,
almente tiene la psicología también maduración y refinamiento. El único fin moral es el creci­
ewey. Para William] ames la conscien­ miento mismo». Dewey llegará a decir: «El pecado contra el
:uando una nueva circunstancia hacía Espíritu Santo tanto tiempo discutido se ha encontrado al
no la adaptación a ese medio. Dewey fin: es rehusarse a cooperarcon el principio vital de mejora».
:J.uema para la sociedad en su conjun­ Dewey solamente replantea de una forma metodológica
biante que se enfrenta a nuevos retos los dogmas políticos del progresismo liberal. Como en nin­
aba de una consciencia de sí que la guno de los científicos de su época el control social tiene un
Y' esta consciencia no sería otra que la matiz peyorativo. Sólo el siglo xx: nos enseñará hasta qué
)Sicología como consciencia social es punto somos incapaces de asumir el control científico de la
ión aristocrática y clasista de la socie­ sociedad junto a los altos valores éticos. Lo que sí ha queda­
tradición y las ideas heredadas por do ha sido el propio control social, ya descarnado de sus
)s críticos y racionales, fruto del estu­ fines, pero experimentado por cada uno de nosotros en
)ciales, que modele al individuo con múltiples ámbitos.
La función del psicólogo es el estudio
que rigen la conducta humana, y por Será porque la parte moral del proyecto de Dewey nunca
s los que están en mejores condicio­ fue tomada en serio por una ciencia excesivamente preocu­
iociedad más perfecta. Su antiaristo­ pada por hacerse necesaria a las demandas sociales. Será

41
porque la investigación estaba sufragada por las grandes De la crítica al aca<
empresas o los grandes intereses políticos de esa gran
empresa llamada Estado (como es en el caso de las gue­ metodológico: líne
rras). O será tan sólo que aquellos hombres no preveían las contra los desalojos:
consecuencias de sus propuestas. Lo único que sabemos es
que el siglo XX ha sido el más progresista y tecnológico, que
nos ha llevado al límite del poder y la impotencia, y que la Ángel]. Gordo,
psicología ha escrito muchos capítulos dictados en esa his­
toria. Tal vez la ingenuidad que sentimos en esas ideas de
control social de principios de siglo y la sonrisa que nos
provoca no esconda más que la ingenuidad propia de nues­ Coincidiendo con la primera gran e
tra época. O tal vez, y sirva como ejemplo, la próxima vez estar y las férreas políticas de ajus
que alguien nos hable de cómo el conductismo fue supera­ mente por los gobiernos de Reag.
do por el cognitivismo, nos preguntemos qué era lo que se autores en Gran Bretaña y Estadm
trataba de imponer a la sociedad en ese preciso tiempo en cuestionar el consenso positivista
que los psicólogos hablaban de la metáfora de la mente y el En la disciplina de la psicología, el
ordenador. De momento, podemos permitirnos afirmar métodos y teorlas positivistas surgl
que, al menos históricamente, nuestra actual psicología es to en el que las explicaciones im
una doctrina nacida junto a los principios del progresismo duras comenzaban a desplazar la!
liberal americano, cuyos lemas eran y son: el control social ciates. La progresiva instauraciól
yel estudio de los individuos para la selección y la vigilan­ como el asentamiento de las explie
cia; la eficacia y rapidez de la producción industrial; la los solipsismos metodológicos ay
reforma de los individuos para adaptarlos a esa tecnología, una paulatina ruptura con el conSi
yel progreso ilimitado de nadie sabe quién. plinas profundamente sociales CI
especial, en el ámbito de la psico
1974; Elms, 1975; Israel y Tajfel, 15
nario, se plantea la necesidad de
pretación y métodos de análisis an
nacidas insuficiencias explicativas
positivistas, como los constructos
dispositivos cognitivos, para dar e
sociales.
En semejante marco de conflue
psicosociales, el lenguaje y, poste
(entendido en el sentido amplio de
tas modalidades de comunicaciór
derarse el principal vehículo para

42