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UN PERRO ANDALUZ

LUIS BUÑUEL
(Un chien andalou, 1929), 17’, B/N. Muda, en 1960 se
añadió al original la banda sonora

FICHA TÉCNICA
Director: Luis Buñuel
Guión: Luis Buñuel y Salvador Dalí
Personajes: Pierre Batcheff y Simone Mareuil (los jóvenes),
Jaume Miravitlles y Salvador Dalí (maristas), Luis Buñuel (el
joven de la cuchilla de afeitar).
Director de fotografía: Albert Duverger
Montaje: Luis Buñuel
Decorados: Pierre Schilzneck
Música: Fragmentos de “Tristán e Isolda”, (Richard Wagner), de
Beethoven y canciones polulares (tangos) seleccionados por L:
Buñuel
Productor: Luis Buñuel, París
Año: 1929
Presupuesto: 25000 Pesetas
Duración: 17’

SINOPSIS
La película comienza con un prólogo introducido por el proverbial Érase una
vez... Un hombre (Buñuel) afila su navaja de afeitar junto a un balcón y, tras observar
cómo una delgada nube se dispone a atravesar el globo lunar, secciona el ojo de una
mujer (Simone Mareuil) con la navaja barbera.
Nuevo rótulo: Ocho años después. Un ciclista (Pierre Batcheff) pedalea a lo
largo de una calle desierta, con la cabeza, las caderas y las espaldas envueltas en
manteletes blancos. Sobre el pecho lleva una caja con listas diagonales. Mediante
montaje alterno vemos a la joven del prólogo leyendo un libro en una habitación; como
si hubiera «sentido» la presencia del ciclista, se levanta y tira el libro en un diván
próximo, dejando ver La encajera de Vermeer. El ciclista cae contra la acera y ella se
precipita escaleras abajo hasta la calle, besándolo frenéticamente.
De vuelta al cuarto, dispone sobre la cama los manteletes, la caja, el cuello
almidonado que llevaba el caído y una corbata, como si recompusiera la imagen de un
cuerpo tendido. Al darse la vuelta ve al mismo personaje mirando unas hormigas que
salen de un agujero negro en su mano derecha y que, mediante fundido encadenado, se
convierten en los pelos axilares de una joven tendida al sol, posteriormente en un erizo
de mar, para rematar –por apertura del iris– en un grupo de personas que rodean en la
calle a una mujer de aspecto andrógino que tantea con su bastón una mano cortada que
yace en el suelo. Un policía la recoge y se la entrega, tras meterla en la caja que llevaba
el ciclista.

Los dos personajes interpretados por Simone Mareuil y Pierre Batcheff han
visto toda la escena desde la habitación y también cómo, poco después, la mujer de
aspecto andrógino es arrollada por un automóvil. El atropello hace entrar al
protagonista en un estado de gran excitación, que le lleva a acometer a la joven a los
acordes de un tango y a palpar sus pechos (que, por montaje encadenado, se
confunden con sus nalgas desnudas). Una baba sanguinolenta cae de su boca, en una
asociación que Buñuel ha explicado así: «Por razones que no se me alcanzan, he
encontrado siempre en el acto sexual una cierta similitud con la muerte, una relación
secreta pero constante. Incluso he intentado traducir ese sentimiento inexplicable a
imágenes en Un perro andaluz, cuando el hombre acaricia los senos desnudos de la
mujer y, de pronto, se le pone cara de muerto. ¿Será porque durante mi infancia y mi
juventud fui víctima de la opresión sexual más feroz que haya conocido la Historia?»
Para defenderse de su acoso, ella le amenaza con una raqueta; Batcheff, como, si
fuera la cosa más natural del mundo, busca algo por el suelo con que responderle, y
encuentra una cuerda, tirando de la cual aparecen dos planchas de corcho, un melón, dos
maristas (uno de ellos interpretado por Salvador Dalí) y dos pianos de cola con sendos
burros podridos encima. La joven emprende la huida, atrapando con una puerta la mano de
él, de cuya palma parecen brotar hormigas. El cuarto al que pasa la joven es idéntico al que
deja atrás, y sobre la cama se halla tendido el personaje atrapado al otro lado de la puerta,
con todos sus adminículos (manteletes, caja, etc.)
Nuevo rótulo: Hacia las tres de la madrugada. Un personaje llama a la puerta
de entrada del piso y ordena a Batcheff que se levante de la cama y arroje sus
adminículos por la ventana. Al darse la vuelta se ve moverse al recién llegado en flou y
al ralentí y se comprueba que es Batcheff varios años más joven. Como en un castigo
escolar, el recién llegado pone al ciclista de cara a la pared, cargados los brazos con
libros que no tardan en convertirse en revólveres con los que tirotea a su doble, que
cae en la siguiente toma contra el torso desnudo de una mujer en un parque, donde es
recogido por los transeúntes que por allí pasean.
Simone Mareuil entra en la habitación que ya conocemos, viendo en la pared
una mariposa que tiene en su tórax una mancha blanca que recuerda una calavera y
al ciclista, cuya boca desaparece para ser sustituida por los pelos del sobaco de la
joven. Ésta abre la puerta y sale directamente a una playa donde le espera un tercer
personaje, con el que pasea por la arena, donde sus pies tropiezan con las correas, la
caja rayada, los manteletes y la bicicleta. En sobreimpresión sobre el cielo aparece la
leyenda En primavera. Y se ve, en un desierto sin horizonte, enterrados hasta el
pecho, al protagonista y a la joven, «ciegos, con los vestidos desgarrados, devorados
por los rayos del sol y un enjambre de insectos» (concluía el guión original).

Declaraciones de Buñuel
“Un perro andaluz fue un film antivanguardista, nada tenía que ver con la vanguardia
cinematográfica de entonces. Ni en el fondo ni en la forma”.
“También se iba a llamar Es peligroso asomarse al interior y El marista en la ballesta.
Escribimos el guión en menos de una semana, siguiendo una regla muy simple: no
aceptar idea ni imagen que pudiera dar lugar a una explicación racional, psicológica o
cultural”
“Hubo 40 ó 50 denuncias en la comisaría de policía de personas que afirmaban: Hay que
prohibir esa película obscena y cruel. Entonces comenzó una larga serie de insultos y
amenazas que me ha perseguido hasta la vejez”.
“Adoro los sueños, aunque mis sueños sean pesadillas y eso son las más de las veces.
Están sembrados de obstáculos que conozco y reconozco. Esta locura por los sueños, que
nunca he tratado de explicar, es una de las inclinaciones profundas que me han acercado
al surrealismo. Un chien andalou nació de la convergencia de uno de mis sueños con un
sueño de Dalí”.
Luis Buñuel
La extensión de la descripción de los planos de esta película es obligada si se quiere dar
cuenta de su carácter de poema en imágenes, cuyos hallazgos visuales proceden en gran
medida del poemario homónimo que Luis Buñuel tenía listo para la imprenta en 1927.
El mismo Buñuel señalaba la importancia que para él tenían los sueños, las visiones y
los delirios en su vida cotidiana, en el grupo surrealista de París y, por tanto, en su cine.
Por influencia de las teorías de Sigmund Freud, el surrealismo admitía las imágenes e
ideas oníricas dentro de sus postulados. Toda la cinta puede definirse como una
sucesión de sueños encadenados. Posee una de las secuencias más impactantes de todo
el cine: la navaja que secciona un ojo de mujer. En varias imágenes podemos descubrir
las obsesiones recurrentes en Buñuel y Dalí. Así ocurre con la crítica a la educación
impartida por la Iglesia, la represión sexual, el “carnuzo” o burro en descomposición, la
mano con hormigas o el cuerpo femenino. De esta manera, artesanal sin duda, pero muy
innovadora e inquietante en la época de su primera proyección, presenciamos el inicio
cinematográfico de dos de las carreras artísticas más significativas de todo el
surrealismo mundial.
La escena más conocida, la del ojo cortado, parece proceder de Buñuel, como parece
reafirmar su presencia inaugural como actor en su única actuación como protagonista.
Se trata de un cegar la mirada convencional para que surja la mirada asomada al
interior. Esto es lo que promovía el surrealismo, como podemos apreciar en estos versos
de su poeta favorito, Benjamin Péret:
Si existe un placer
es el de hacer el amor
el cuerpo rodeado de cuerdas
y los ojos cerrados por navajas de afeitar

El propio Buñuel explica que:


para sumergir al espectador en un estado que permitiese la libre asociación de ideas era
necesario producirle un choque traumático en el mismo comienzo del filme; por eso lo
empezamos con el plano del ojo seccionado, muy eficaz.

Curiosidades
• En el cartel de la película El silencio de los corderos (1991), de Jonathan
Demme, concretamente en la boca del rostro de Jodie Foster, se utilizó la
imagen de Un perro andaluz de la mariposa Acherontia atropos, cuyo tórax
semeja a una calavera, en la versión de la fotografía de Philippe Halsman In
voluptate mors (1951), que retrata a Dalí con una calavera formada por cuerpos
desnudos de mujer.
La mariposa calavera, utilizada en uno de los planos más recordados de Un perro
andaluz.

• Alfred Hitchcock incluyó en su film Recuerda (1945) una escena creada por
Dalí en la que se homenajea la del ojo cortado, donde unas tijeras gigantes
cortaban un ojo pintado en una cortina.
• Para rodar la secuencia en que el ojo de la mujer es sajado por una navaja de
afeitar se utilizó el de una vaca a la que se afeitó el pelo de la piel que lo rodea.
• Pierre Batcheff se suicidó en 1932, unos años después de rodar el film. El
mismo fin tuvo su compañera de reparto Simone Mareuil.
• En su gira de 1976 David Bowie proyectaba este film para abrir los conciertos.
• El título escogido, Un perro andaluz, fue elegido porque no guardaba relación
alguna con los temas del filme, que en un primer momento iba a titularse Es
peligroso asomarse al interior como inversión del aviso que tenían los trenes
franceses: “C'est dangereux de se pencher au dehors” ("Es peligroso asomarse al
exterior").

Cortometraje de Un Perro Andaluz :

Parte 1: http://www.youtube.com/watch?v=64F-18m5LC0

Parte 2: http://www.youtube.com/watch?v=vS8T76KsmlI