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Diana Giraldo

Domingo 11 de Septiembre de 2016 - 12:01 AM


De Galn al coronel

Esta semana, cuando los negociadores del Gobierno visitaron la capital


santandereana para promover el S en el plebiscito, una curiosa foto circul en
las redes sociales. Reunidos en lo que parece ser la sede de Cambio Radical,
aparecen los lderes polticos santandereanos; aunque la verdad no se sabe
bien si se trata de una reunin poltica, de un encuentro de exconvictos o de un
mitin de polticos cuestionados. A decir verdad, al final termina siendo lo
mismo, porque esos son nuestros dirigentes.
Se trataba del encuentro donde los lderes santandereanos decidieron apoyar
el S y ondear ahora las banderas de la reconciliacin nacional. All aparece
sentado el coronel Hugo Aguilar, a quien la condena a nueve aos de prisin
por parapoltica no le ha representado ningn impedimento para que los
medios lo validen como lder poltico y lo llamen a preguntar su opinin. Pero
no era el nico. Al lado del exalcalde liberal Honorio Galvis, est Luis Alberto
Gil, condenado a siete aos y cinco meses tambin por parapoltica. Y en una
mxima expresin del pluralismo poltico que quiso el constituyente del 91,
aparece el exgobernador liberal Miguel de Jess Arenas, a quien el Consejo de
Estado le quit su investidura, junto a la representante conservadora Lina
Barrera, heredera del caudal poltico de su esposo Ivn Daz Mateus,
condenado por la Yidispoltica. Tambin unieron su voz por la paz Freddy Anaya,
hoy honorable representante a la Cmara, sobre quien pesan ms
cuestionamientos que realizaciones, y los hermanos lvaro y Bernab Celis,
diputado y senador por Cambio Radical, respectivamente, quienes mueven los
hilos del Sena en el departamento. Cierra la postal el hoy presidente de la
Cmara, liberal Miguel ngel Pinto, y el senador por Opcin Ciudadana Mauricio
Aguilar. Imagnense!

A un lado del recinto est la imagen del lder santandereano Luis Carlos Galn,
quien luch por librar a la poltica del crimen y devolverle la decencia. Desde
una pared parece abrir su boca, ya no en un grito de lucha, sino de espanto, al
ver quines asumieron las banderas del liderazgo de la regin, esas por las que
l entreg su vida.
Autor:
Diana Giraldo
Este artculo obedece a la opinin del columnista. Vanguardia Liberal no
responde por los puntos de vista que all se expresen.