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Informe Psicopedagógico Inicial El presente informe, corresponde el menor Matías Benjamín Pinto Bustamante, de 6 años

Informe Psicopedagógico Inicial

El presente informe, corresponde el menor Matías Benjamín Pinto Bustamante, de 6 años y 9 meses, nacido el 03 de abril de 2010, estudiante del colegio Rocket College de Macul, quien fue promovido para el año 2017 a 2° año de enseñanza regular básica.

De acuerdo a antecedentes proporcionados por la familia, Matías no presenta antecedentes comórbidos y su desarrollo ha estado dentro de los parámetros de la normalidad. No manifiesta enfermedades crónicas, ni usa medicamentos de forma permanente.

El menor ingresa a Kínder en la escuela actual el año 2015, el 2016 cursa 1°básico, nivel en el cual no logra las competencias necesarias, específicamente desarrollo de lectura y escritura. Sin embargo, es promovido a 2° básico.

El niño ha revelado problemas en su enmarque general, motivo por el cual sus padres acuden a consulta y revisión integral de sus necesidades educativas, tendientes a lo pedagógico, comportamental y emocional que pudiera interferir en el desempeño adecuado de el en la escuela.

Se estudiaron las capacidades generales, espaciales, lingüísticas y su adaptación, por medio de la batería Psicopedagógica Evalúa-0 versión 2.0, adaptación chilena, Perfil de padres, Test de Roberto y prueba informal de áreas instrumentales para 1° básico.

En cuanto a su perfil de habilidades podemos mencionar que:

Capacidades generales, como procesos psicológicos indispensables para la adquisición de nuevos conocimientos y habilidades:

Clasificación: el menor induce categorías a partir de estímulos visuales de forma correcta. Sin embargo, por tratar de finalizar luego, comete errores desde la impulsividad, evitando el análisis más profundo de cada una de las situaciones problemáticas.

Seriación: considera características de los elementos, mostrando habilidad para ordenar conjuntos. No obstante, desde la fatiga, comienza a responder de forma mínimamente pensada, que lo lleva a incurrir en errores en situaciones simples.

Organización perceptiva: Presenta manejo para componer puzzles, regido por un modelo, le acomoda la reversibilidad de

Organización perceptiva: Presenta manejo para componer puzzles, regido por un modelo, le acomoda la reversibilidad de imágenes.

Letras y números: Reconoce escasamente símbolos convencionales dictados verbalmente. Domina vocales y números hasta 10 sin dificultad, desde numeración 11, no consigue la distinción fluida y automática exigida y necesaria en 1° año básico, lo cual inhibe la realización de sumatoria o sustracción de forma adecuada, la cual, adicionalmente, se ve enlentecida por un conteo excesivamente concreto.

Memoria Verbal: Presenta una adecuada ejecución en tareas de recuerdo, apreciándose un destacado desempeño de la memoria inmediata, por medio de estímulos visuales. No así, en aquello que requiere solo de la mantención sostenida intangible o abstracta de información.

Capacidades espaciales, aludiendo a la representación mental del espacio:

Copia de dibujos: en cuanto al desarrollo de las habilidades necesarias para componer un dibujo, podemos mencionar que se evidencian, las siguientes características.

Grafomotricidad: indispensables para iniciar los procesos de escritura, en los cuales vemos, proporcionalidad, algunas rotaciones e inversión de los trazos, mínimamente invasivos.

Capacidades lingüísticas, como vía de recepción y discriminación:

Palabras y frases: En la evaluación de habilidades léxicas, podemos concluir que Matías manifiesta severas dificultades en relación a completación y construcción de frases, detectar errores, relaciones causales, sinónimas y antónimas. Asimismo, en el desarrollo de categorías verbales, logrando un desempeño inferior a lo esperado para edad y curso.

Recepción auditiva y articulación: Matías, manifiesta un adecuado registro fonológico y es capaz de discriminar fonémicante.

Habildades fonológicas: Acá valoramos la conciencia lingüística, tanto silábica como fonémica, en donde los resultados del

Habildades fonológicas: Acá valoramos la conciencia lingüística, tanto silábica como fonémica, en donde los resultados del menor, fluctúan bajo la media, evidenciándose como resulyados irregulares para los requerido en su promoción a segundo año.

Niveles de adaptación, como recogida de datos en relación a variables socioafectivas, conductuales y emocionales:

Podemos observar cierta inhibición de sus tendencias, replegándose en sí mismo en ocasiones problemáticas. Por otra parte, se muestra como un niño dependiente, que permite ser dominado por las normas. Es muy creativo y soñador.

Presenta mediana facilidad en la relación con otros y con la realidad, siendo capaz de manifestar la razón y afectividad en sus relaciones, habiendo pasado tiempo de vinculación con un otro.

Tiene tendencia a la dispersión y falta de concentración en tareas escolares, y a su vez, manifiesta algunos repliegues defensivos por temor al ambiente, decidiendo en ocasiones permanecer solo o abandonar las tareas y los intentos por ejecutarla.

Muestra

rasgos

impacientes

y

deseos

de

autoafirmación

y

organización,

con

personalidad

introvertida.

 

El estudiante tiende a la omisión de sus propias expresiones al hablar, limitando una comunicación efectiva.

Verbaliza autónomamente que siente poco capaz de lograr algunos aprendizajes, denotando una precaria valoración de sus propias capacidades, se siente distinto al resto de sus pares.

Reflexión diagnóstica:

Matías es un niño con excelentes capacidades asociadas al área de orientación espacial (cometiendo equivocaciones en la lateralidad) y memoria visual, sin embargo, presenta

disarmonía de los aspectos lingüísticos, comprensivos, numéricos, memoria abstracta e inmadurez de la creación espontánea y

disarmonía de los aspectos lingüísticos, comprensivos, numéricos, memoria abstracta e inmadurez de la creación espontánea y esquema corporal.

Para lograr un desarrollo integral de los aprendizajes que están propuestos para la enseñanza básica inicial, se sugiere de un plan de refuerzos inclinados al desarrollo general de las funciones básicas con psicopedagoga/educadora diferencial, como base sólida para la adquisición de áreas instrumentales concretas. En concordancia con lo antes expuesto, el menor debiera cursar el 1° básico este 2017. Debe ser apoyado por especialistas, con el fin de nivelar sus aprendizajes claves del párvulo, y así potenciar la naturalidad de los procesos este año lectivo, otorgando además, la posibilidad de reafirmar su autoconcepto académico.

Igualmente, evaluar con Neurólogo, las constantes de desatención que pudieran responder a un posible Trastorno por Déficit Atencional con hipoactividad.

Sugerencias de índole socioafectiva, tendiente a la autonomía en lo pedagógico:

En la medida en que los hijos van creciendo, es necesario flexibilizar algunas normas que eran importantes cuando el niño era más chico, con el fin de darle más espacios para desarrollarse. Por ejemplo, cuando un niño va a la plaza con su mamá y quiere ir a jugar con un grupo de niños que están en los columpios. La mamá tiene establecido que debe quedarse cerca de ella y no lo deja acercarse a los otros niños. Ella piensa que el niño todavía es demasiado chico y que debe estar siempre a su lado, por lo que termina inhibiendo la necesidad de independencia del pequeño.

¿Qué podría hacer la mamá?

Ella debe aceptar que el niño ha crecido y que tiene un legítimo interés por acercarse y compartir con otros niños. Podría decirle que está bien que vaya a los columpios con los otros niños y que ella estará sentada en un banco cercano por si la necesita.

Desde que el niño es muy pequeño se le puede pedir su colaboración en actividades sencillas de la vida cotidiana, tales como poner la mesa, ayudar a separar la ropa por colores para el lavado, juntar los calcetines del mismo par, ordenar algunas cosas de cocina. De este modo lo estimularemos a desarrollar diversas capacidades y al mismo tiempo lo haremos sentir parte importante de la vida familiar. Por ejemplo, cuando los padres están preparando un almuerzo

familiar y como consideran al niño muy chico lo mandan a ver televisión de manera de

familiar y como consideran al niño muy chico lo mandan a ver televisión de manera de que no moleste y los deje trabajar tranquilos.

¿Qué podrían hacer?

Los papás, en vez de excluirlo, podrían pedirle pequeñas tareas: que deje las servilletas en la mesa, que lleve de la cocina al comedor alguna fuente liviana. De esa manera se sentirá considerado y sentirá que confían en sus capacidades.

Es fundamental que vaya poco a poco aprendiendo a cuidar su imagen personal y su cuerpo. Sin embargo, si no le damos espacio para que el mismo aprendan a realizar tareas de esta índole, seguirá siendo dependiente de sus padres y no lograra hacerse cargo de su propio autocuidado. Es cierto que cuando los niños son muy pequeños no cuentan con las destrezas motoras para realizar a la perfección las actividades de higiene y vestuario. Por esto debemos estimular a que las aprendan de forma gradual. Por ejemplo, cuando una mamá no tolera ver a su hijo desordenado o desaseado, por lo que está constantemente lavándolo, peinándolo y cambiándolo, el seguirá acostumbrado a que su mamá se haga cargo de todas esas funciones y no se le permite realizarlas.

¿Que podría hacer?

En algunas ocasiones debemos hacer “vista gorda” a que no anden perfectamente vestidos y ordenados, con el objetivo de que ellos se vistan y se arreglen solos sin desvalorizar sus capacidades. Se debe enseñar gradualmente al niño a vestir para que aprenda a hacerlo solo. Podemos pedirle que comience por sacarse prendas sencillas como zapatos, calcetines, cotona chaleco. Es muy útil actuar como modelo para que el niño vea como el adulto hace las cosas y pueda aprender por imitación. Del mismo modo es necesario enseñar en forma gradual a que pueda lavarse solo: comenzar pidiendo que se lave las manos y la cara, luego los dientes y por último que se jabone en la tina. Éste es uno de los hábitos más fáciles de enseñar.

Felicitar es una de las maneras más efectivas para lograr cualquier comportamiento deseado. Por eso, cuando veamos que el niño esté realizando actividades autónomamente, es bueno incentivárselo y hacerle ver que estamos orgullosos de él cuando organiza su mochila, se preocupa porque tiene prueba y pide ayuda, se lava solo los dientes o deja ordenada su pieza.

¿Qué podríamos hacer? Por ejemplo si le cuesta vestirse y lo hace, decirle “Qué bien Mati,

¿Qué podríamos hacer?

Por ejemplo si le cuesta vestirse y lo hace, decirle “Qué bien Mati, te vestiste solo”. Si ayuda en la casa “Estoy muy orgulloso de toda la ayuda que me diste” o si nunca había tomado un cuaderno por sí mismo y lo hace decirle “Qué grande estás que ya sabes tus deberes”.

Para concluir, es preponderante que recordemos que el desarrollo de la autonomía es una de las tareas evolutivas claves en la etapa preescolar, ya que es a partir de los dos años cuando el niño adquiere nuevas destrezas que le permiten desempeñar un rol mucho más activo en relación a su ambiente. Desde esta los niños buscan ser independientes y es nuestro desafío como padres saber alentar esta disposición natural del pequeño. Si bien, es parte de deber de padres alentar, ayudar o mediar, pero Matías requiere consolidar su autoestima escolar, y esta nacerá a partir de acciones cotidianas que posibilitaran que crea en sí mismo.

Se sugiere evitar sanciones rígidas o duraderas, los minutos de castigo deben ser equivalentes a la edad, si tiene 6 años, seis minutos de prohibición de alguna actividad de agrado, y así sucesivamente. Que un niño tenga una autoestima negativa obstaculiza su desarrollo ya que genera sentimientos de incompetencia, de ser poco valioso y por ende, poco querible en su ambiente de desarrollo próximo.

Para finalizar, uno de los objetivos de las tareas y trabajos escolares es ir desarrollando en el niño un sentido de responsabilidad y también la capacidad de hacer frente a los problemas que éstos nos plantean, además de crear hábitos y rutinas de estudio. Uds. como padres tendrán que saber adoptar una posición equilibrada que suponga estar presente y brindar apoyos pero no caer en hacerse cargo de resolver los problemas escolares de Matías, ya que de ese modo se acostumbrará a que de las situaciones difíciles deben hacerse cargo otros y externalizará todas las responsabilidades.

Por consecuencia, el sentido de los deberes que él tiene como estudiante (que dependerán de su

Por consecuencia, el sentido de los deberes que él tiene como estudiante (que dependerán de su edad), se pierde por completo y juega un rol completamente contrario si las apartamos del protagonismo que para él debe tener.

Sin otro particular. Consulta y dudas a laisapsicopedagogía@gmail.com.

Laisa Ibáñez Rodríguez

Psicopedagoga Especialista en Dificultades Específicas de Aprendizaje Educadora Diferencial con Mención en Trastornos Específicos de Lenguaje Oral y Discapacidad Mental Magíster en Gestión Educacional.

Febrero de 2017