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ABOMSOPEXIA EN BOVINOS

INTRODUCCIÓN

Hoy en día se considera que las enfermedades metabólicas son consecuencia de


desbalances entre metabolitos o sustancias que ingresan y egresan del organismo.
Estas enfermedades se presentan cuando el individuo no es capaz de compensar este
desbalance con sus reservas corporales

DEFINICIÓN

La técnica quirúrgica de la abomasopexia lateral consiste en ubicar el abomaso a su


posición anatómica normal, cuando por la acumulación de gases se presenta el
desplazamiento lateral y dorsal del abomaso, tomando una ubicación que no le
corresponde. (Ordóñez. 2011).

FISIOPATOLOGÍA

Desplazamiento del abomaso

Es una alteración del aparato digestivo de los bovinos, que se produce principalmente
en el puerperio, en donde el abomaso que se localiza normalmente en el hipocondrio
derecho se desplaza hacia el lado izquierdo del abdomen, lo provocan una serie de
factores como son los errores en el manejo de la vaca seca, por una mala alimentación
60 días antes del parto y posteriormente en la vaca recién parida por administrar mucho
concentrado, granos o alimentos de fácil fermentación y poca fibra, provocando
hipómotilidad abomasal, por lo que se acumulan los alimentos, los líquidos y se produce
mucho gas, causando distensión y desplazamiento del abomaso, pueden contribuir la
hipocalcemia y la cetosis, la incidencia es mayor en los animales alojados en
explotaciones intensivas que los que se encuentran en pastoreo. (Cano.2007).

Etiología.

Hay mayor riesgo en animales de 4 a 7 años de edad, el ganado especializado en


producción de leche más que en de carne y en las hembras más que en los toros, ocurre
una mayor incidencia en vacas altas productoras de leche, tal vez debido al estrés de
las exigencias nutricionales. (Cano.2007).

Son factores de riesgo, suministrar menos del 17% de fibra cruda en la dieta, el
desbalance energético negativo después del parto, las vacas gordas con más de 4 de
condición corporal, la alimentación con dietas elevadas en energía durante el periodo
seco, lo que puede causar una disminución en el consumo de materia seca antes del
parto, provocando una reducción del volumen ruminal con disminución de la motilada
del abomaso. Si suministramos alimentos de alta fermentación, muchos granos o
concentrados con más del 22% de proteína, incrementa el flujo del material ingerido
desde el rumen hasta el abomaso, provocando un aumento en la concentración de
ácidos grasos volátiles (AGV) que tal vez, tienen la capacidad de inhibir la motilidad del
abomaso. (Cano.2007).

Patogenia.

En las vacas recién paridas se presenta más frecuentemente tal vez porque en la
gestación avanzada, el rumen es desplazado del suelo abdominal, por el útero en
expansión y el abomaso es desplazado hacia delante y a la izquierda hasta quedar por
debajo del rumen, después del parto, el rumen se retrae atrapando al abomaso,
especialmente si presenta atonía y está distendido por los granos y los gases, por lo
que se eleva del piso de la cavidad al tercio medio o superior del lado izquierdo del
abdomen entre la 9ª y 12ª costilla, produciéndose el desplazamiento. (Cano.2007).

Algunos factores pueden estar relacionados, como cambiar constantemente el horario


de la alimentación o como los cambios constantes de los componentes de la ración.
(Cano.2007).

El estrés del parto y las infecciones severas podales, respiratorias, digestivas, uterinas
o la mastitis, provocan la liberación excesiva de histamina, lo que bloquea la acción del
nervio vago causando atonía ruminal por indigestión vagal, ya que el nervio vago tiene
receptores para histamina H1 y H2. (Cano.2007).

Las vacas en el periodo seco se les castiga el alimento proporcionando únicamente


ensilado de maíz picado o alimentos en mal estado o los desechos alimenticios de los
demás animales y esto nos provoca problemas en el parto como las distocias, retención
placentaria e infecciones, en la cría causa bajo peso y debilidad, en la producción
provoca mal calostro y disminución en la producción láctea, malos parámetros
reproductivos, así como otras enfermedades del puerperio y metabólicas como la
cetosis, acidosis e hipocalcemia. (Cano.2007).

La obstrucción del tránsito hacia el duodeno puede ser completa debido al cambio de
postura del abomaso y a la obliteración del píloro y esto ocasiona más acumulo de gas
y líquido, debido probablemente a la atonía del abomaso y a la secreción sostenida de
ácido clorhídrico que puede provocar acidosis abomasal con úlceras en el abomaso y
ocasionalmente en el duodeno, que se pueden perforar causando adherencias, melena,
peritonitis o la muerte de la vaca, esto ocasiona alcalosis metabólica con hipocloremia,
hipopotasemia y por consecuencia deshidratación, los animales dejan de comer por lo
que se puede presentar cetosis y complicarse con el síndrome de la vaca gorda por el
hígado graso, lo que hace más largo y costoso el tratamiento y la recuperación del
animal. (Cano.2007).

La hipocalcemia que es tan frecuente después del parto, puede ser otro factor
contribuyente ya que los niveles sanguíneos de calcio influyen en la motilidad de
abomaso, un valor sanguíneo menor a 1.2 mmol de calcio total/L puede provocar atonía
del abomaso. (Cano.2007).

Puede existir desplazamiento en otras etapas sin incluir el parto casi siempre debidas a
la mala alimentación, al estro relacionado con la monta o a enfermedades. (Cano.2007).

Signos Clínicos.

Al inicio se presenta una anorexia parcial, que se manifiesta por un apetito selectivo
prefiriendo los forrajes y despreciando los granos y concentrados, con disminución hasta
más del 50 % de la producción láctea y cetosis, el animal puede adelgazar
paulatinamente, posteriormente se puede presentar una anorexia total, se suspende la
producción láctea, hay debilidad excesiva, apatía, postración y puede presentarse la
muerte. (Cano.2007).

Las heces son escasas sin consistencia al inicio, posteriormente puede presentar
diarrea y puede tener melena con sangre digerida, fiebre moderada de 39.5 ºC,
taquicardia de 100 / min., polipnea compensatoria y atonía ruminal. (Cano.2007).

Cuado el proceso es crónico el abomaso puede presentar adherencias originadas por


una úlcera, esto lo puede mantener fijo en el tercio superior. (Cano.2007).

Diagnostico.

Para el diagnostico se deben de tomar en cuenta la historia clínica, los signos clínico y
la exploración propedéutica, se debe de realizar auscultación y percusión del tercio
medio y superior del abdomen, entre la 9ª y 12ª costilla adelante del hueco del ijar
izquierdo, se escucha el sonido hipersonoro, ping o metálico, también se puede
escuchar al realizar sucusión o sea peloteando con movimientos de vaivén en la parte
baja del abdomen izquierdo, el sonido se puede escuchar mejor si se percute con un
pleximetro. Se puede realizar una abomasocentésis, el líquido presenta un pH de 2 a 4.
(Cano.2007).
Dilatación de abomaso

Es la distensión excesiva del abomaso, el abomaso se ubica normalmente en el piso de


la cavidad abdominal en el hipocondrio derecho, que se delimita por la cicatriz umbilical,
la quilla del esternón, 5 cm tirado hacia el lado derecho del abdomen y que se dilata
hasta el tercio superior derecho del abdomen, por una mala alimentación debido al
exceso de grano o concentrado y disminución de la fibra en las raciones alimenticias,
tratando de incrementar la producción láctea, se presenta casi siempre de 3 a 5
semanas después del parto, posteriormente se puede provocar una torsión.
(Cano.2007).

Etiología.

Se presenta principalmente en explotaciones intensivas. La dilatación y el


desplazamiento tienen casi las mismas causas y presentan el mismo cuadro clínico,
por lo que solo se mencionaran algunas diferencias básicas. Al parecer la atonía del
abomaso es la causante del desplazamiento, de la dilatación y de la torsión.
(Cano.2007).

Patogenia.

Debido a la atonía, se acumula el alimento en el abomaso que se fermenta y hay


distensión provocada por el gas y puede dilatarse hasta el tercio superior del lado
derecho adelante del hueco del ijar. (Cano.2007).

Por el cambio de posición del abomaso se oblitera el píloro y se suspende el paso del
alimento hacia el duodeno, existe una secreción continua de ácido clorhídrico, cloruro
de sodio y potasio en el abomaso ocasionando acidosis, lo que puede provocar úlceras
en abomaso o en el píloro, esto ocasiona alcalosis metabólica con hipocloremia e
hipopotasemia y deshidratación. En la paracentesis del abomaso, el líquido tiene un pH.,
de 2 a 4. (Cano.2007).

Signos Clínicos.

Hay anorexia, cólico, hipotermia, taquicardia de 120 latidos/min., polipnea, atonía


ruminal, deshidratación, disminución hasta de un 50 % de la producción láctea, y pérdida
paulatina de la condición corporal. (Cano.2007).

Diagnóstico Diferencial.

Con desplazamiento de abomaso, dilatación cecal, reticulítis, indigestiones, cetosis,


obstrucción intestinal, dilatación del colon, neumoperitoneo. (Cano.2007).
Diagnostico.

El abomaso se encuentra muy distendido por el gas y el líquido, por lo que se puede
dilatar desde el hipocondrio derecho hasta ocupar el tercio medio o superior del
abdomen, entre la 9ª y 12ª costilla del lado derecho, adelante del hueco del ijar, al
percutir y auscultar la zona se escucha un sonido hipersonoro, ping o metálico, también
se puede escuchar al realizar sucusión o sea peloteando con movimientos de vaivén en
la parte baja del abdomen derecho, el sonido se puede escuchar mejor si se utiliza un
martillo percutor. Se puede realizar una abomasocentésis, el líquido presenta un pH de
2 a 4. (Cano.2007).

Torsión de abomaso

La torsión del abomaso es casi siempre consecuencia de una dilatación, la torción es


una complicación en donde el abomaso, por algunas causas todavía no muy bien
esclarecidas, pero que tienen que ver con las causas generales de desplazamiento y
dilatación, el abomaso sufre torción y esto ocasiona mucho dolor ya que parte del órgano
puede tener necrosis o sufrir perforación por lo que se puede causar la muerte del
animal. (Cano.2007).

Signos Clínicos.

La torsión aguda inicia por una dilatación del abomaso, la vaca presenta anorexia, un
repentino dolor abdominal por lo que se cocea el vientre, hay contracciones ventrales,
el dorso se encuentra arqueado, emiten mugidos, hay esfuerzos de defecación, hay
taquicardia hasta de 120 pulsaciones por minuto, hay hipotermia al inicio y fiebre al final,
las mucosas están secas, frías y pálidas, hay mucha tensión abdominal, las heces son
escasas, de color oscuro o con melena, hay mucho dolor a la palpación, a la inspección
por medio de una laparotomía exploratoria, la pared del abomaso presenta hemorragias
intensas, necrosis y puede sufrir rotura. El transporte o un ejercicio violento pueden
contribuir a la torsión. (Cano.2007).

Patogenia.

Hay deshidratación, hemoconcentración, alcalosis metabólica, hipocloremia,


hipopotasemia, al realizar abomasocentésis encontramos un líquido sanguinolento con
un pH de 2 a 4. La torsión suele seguir la dirección de las manecillas del reloj. Puede
interrumpir el aporte sanguíneo en la parte del abomaso estrangulado provocando
hipoxia y necrosis, por la trombosis venosa el color del órgano es azul, por lo que puede
provocar la muerte o el sacrificio del animal después de la cirugía. (Cano.2007).
Diagnóstico Diferencial.

Debido al cuadro agudo de dolor, se debe de realizar el diagnóstico diferencial con


torsión cecal, peritonitis, retículo-peritonitis, vólvulo ó invaginación intestinal, torsión y
obstrucción intestinal. (Cano.2007).

Diagnóstico

A la percusión se escucha el sonido metálico, con succión positiva por la presencia de


gas y líquido dentro del órgano, por debajo de la fosa del ijar derecho, pero el cuadro
clínico de cólico, con mucho dolor, es específico para el diagnóstico de la torsión.
(Cano.2007).

ANATOMÍA QUIRÚRGICA

El tejido celular subcutáneo, que une la piel a la aponeurosis


del musculo oblicuo externo abdominal y a la túnica amarilla.

El musculo oblicuo externo del abdomen, muy


delgado a este nivel.

La porción superior del musculo oblicuo


interno abdominal

El musculo transverso abdominal

Fascia transversalis

El peritoneo

Arterias
Musculo oblicuo
Circunfleja iliaca abdominal interno
profunda

Rama Musculo
anterior transverso
abdominal

El abomaso es la cuarta y ultima cavidad gastrica del estómago de los rumiantes. Se


localiza en la porcion inferior derecha del rumen y tiene un aspecto pirifotrme y alargado.
Se trata del estomago verdadero, en el sitio de que es donde se segregabn los jugos
gastricos con enzimas digestivas. Tambien se le llama cuajar debido a que los rumiantes
lactantes en el abomaso tienen unas enzimas que coagulan la leche que la cria mama.
(SUDE. 1986)
INSTRUMENTOS Y MATERIALES

 Agujas
 agujas epidurales
 Jeringas
 Xilacina
 Bisturí
 Tijera
 Pinzas
 pinzas hemostáticas
 pinzas de sujeción de panza
 bastidor de fijación
 8 ganchos sujetadores
 material de sutura
 torundas.

TÉCNICAS DE ANESTESIA:

Técnica de Farquharson (método de Cambridge, bloqueo paravertebral proximal).

Se debe insensibilizar el flanco por donde se hace la incisión. En tal sentido se bloquean
los nervios toráxico XIII (T13) y los lumbares I y II (L1-L2). Se busca su salida por el
agujero intervertrebral en las vértebras T13, L1 y L2.

Estos nervios se localizan en el borde caudal de las apófisis transversas de las vértebras
mencionadas. (Sandoval, 2013).

Imagen 01. Esquema, técnica Farquharson (Sandoval, 2013)


Sobre la piel insensibilizada
se coloca una aguja 25-20
que sirve como camisa guía
para la incorporación de una
aguja espinal en forma
perpendicular hasta tocar
hueso. La aguja se reorienta
de forma tal que pueda pasar
por delante del borde anterior
de las apófisis, interesando el
ligamento intertransverso.
(Moscuzza, C., 2014).

Imagen 02. Bloqueo proximal (Vázquez, 2014)

Técnica de Magda modificada Sinonimia: bloqueo paravertebral distal Método:

Las ramas sensitivas y motoras de los nervios T13, L1 y L2 se bloquean a nivel de la


porción distal de las apófisis transversas de las vértebras L1, L2 y L4 respectivamente.
A nivel de la primera vértebra lumbar por debajo de la apófisis transversa se inserta una
aguja 50-12 y se inyecta un volumen de 10-15 ml de anestésico local a fin de bloquear
la rama motora. Se retira la aguja y se la reinserta en dorsal de la apófisis con dirección
caudal para inyectar 10-15 ml de lidocaína 2% y bloquear la rama sensitiva. Se repite el
procedimiento en la segunda y cuarta vértebra lumbar. (Moscuzza, C., 2014).

Imagen 03. Boqueo distal (Vázquez, 2014)


Anestesia en “L” invertida

EL bloqueo se efectúa a nivel de la fosa del flanco. Cada segmento de la “L invertida”


tiene una longitud de aproximadamente 20 cm. El segmento dorsal se realiza un través
de mano por debajo de las apófisis transversas de las vértebras lumbares y el segmento
craneal un través de mano por detrás de la costilla 13. De esta forma se incluyen todos
los troncos nerviosos que cruzan por esta área. Las aplicaciones de anestésico local
(lidocaína 2 %) se realizan a nivel subcutáneo y en profundidad. A nivel subcutáneo, en
la intersección de los segmentos de la L invertida, se aplica un pequeño volumen de
lidocaína para luego insertar en el segmento dorsal una aguja larga en su totalidad. El
anestésico se instila a medida que se va retirando la aguja. Se repite el procedimiento
en el segmento craneal.

TÉCNICAS QUIRÚRGICAS

Abomasopexia paramedial derecha (Lowe, 1965).

1. Se realiza una incisión de 20 cm entre la línea media y la vena subcutánea


abdominal derecha. La incisión se inicia aproximadamente a 8 cm del proceso
xifoideo (en vacunos) y se termina a la altura del ombligo.
2. Se debe controlar la hemorragia al momento de la incisión, ligando algunos vaso,
ya que esta zona es bastante irrigada por diversas ramas de la vena abdominal.
Se debe ser cuidadoso ya que podría complicarse con un hematoma o seroma.
3. La incisión se continúa a través de la Vaina del Músculo Recto Externo
(aponeurosis de los músculos abdominales oblicuos externos e internos), el
Músculo Recto Abdominal, la Vaina del Músculo Recto Interno (la aponeurosis
del M. Abdominal Transverso) y finalmente el peritoneo.
Imagen 4. Músculos de la cavidad abdominal. (Sandoval, 2013).
4. La
aponeurosis del M. Abdominal Transverso puede ser incidida con bisturí y el
peritoneo puede ser cortado con tijeras

Imagen 5. Musculo y aponeurosis. (Sandoval, 2013).

5. En la mayoría de los casos de desplazamiento de abomaso al lado izquierdo, el


abomaso volverá a su posición normal mientras se coloca al animal en la posición
de decúbito dorsal, pero en algunos casos necesita de una corrección de
posición.
6. En casos de desplazamiento de
abomaso al lado derecho o torsión,
será necesario eliminar el gas con
una aguja de 12 G unida a una
manguerita de goma, para poder
corregir la posición del abomaso.

Imagen 6. Abomaso.
(Sandoval, 2013).

7. Luego se sutura la curvatura mayor del abomaso (una parte libre de omento) al
peritoneo y a la Vaina del Músculo Recto Interno. La fijación se realiza a 2 cm a
lateral de la línea de incisión utilizando tres suturas Mattress (Catgut crómico
Nº2).
8. El peritoneo y la Vaina del Músculo Recto Interno son cerrados con una sutura
simple continua incorporando al abomaso en la línea de sutura. 9. La Vaina del
Músculo Recto Externo es cerrada con Mattress horizontal y la piel es cerrada
con una sutura de Ford.

Imagen 7. (Sandoval, 2013).


Omentopexia paralumbar derecha. (Gabel. 1969).

1. El animal en estación.
2. Preparación rutinaria del campo operatorio para la laparotomía paralumbar
derecha.
3. Analgesia local (sedar la vaca sólo si es necesario).
a) Usar lidocaína al 2% o equivalente.
b) Técnicas de infiltración local o paravertebral (T13-L2).
4. Se incide la piel verticalmente en el medio de la fosa paralumbar,
aproximadamente de 20 cm de largo, empezando a 5 cm ventralmente de los
procesos transversos de las vértebras lumbares.

Omentopexia por el lado izquierdo. (Método Utrech)

1. Fijación del abomaso al omento y todo ello fijado por un punto exterior en la línea
media, entre el ombligo y la apófisis xifoides.
2. Previa descompresión del gas o líquido del cuajar.
3. Abordaje con la vaca en pie por el flanco izquierdo.

Técnica de las barras “toggle pin” o fijación percutánea del abomaso

Esta técnica es una extensión del tratamiento físico (volteo). Consiste en colocar un par
de barras de plástico a través de un trócar o cánula. Sirve para corregir la dilatación y el
desplazamiento del abomaso.

La preparación del paciente se realiza como en las técnicas de abomasopexia ventral.

Colocado el paciente en decúbito dorsal se lava la región ventral y se verifica la posición


del abomaso a través de la auscultación y percusión simultáneas.

Se lava y rasura la región ventral derecha entre la apófisis xifoides y la cicatriz umbilical
(que corresponde a la zona de ubicación anatómica del abomaso). Se embroca con
antiséptico y se infiltra lidocaína en el tejido subcutáneo y muscular.

Se punciona con el trócar o cánula, se retira el trócar y se introduce una de las barras.
Se retira la cánula quedando el material de sutura hacia el exterior y la barra en la luz
abomasal. A unos 5-7 cm de distancia se introduce nuevamente el trócar o cánula para
colocar la segunda barra.

Finalmente se anudan ambas suturas sin ejercer demasiada tensión para no dañar la
mucosa abomasal. Para regular la tensión puede colocarse una gasa entre la piel y el
material de sutura.
Se aplica antiséptico con cicatrizante y se permite la reincorporación del paciente.

El tratamiento postoperatorio es similar al descrito para las técnicas antes mencionadas.

La sutura debe ser retirada diez días después de la intervención para evitar daño en la
mucosa del abomaso. (Pérez. 1995)

PROTOCOLO DE ANESTESIA DE LA PRÁCTICA

1. Usamos Anestesia entre la c1 y c2 (lidocaína 0.03mg/ kg de peso vivo)

2. Se busca entre los espacios de las costillas el ligamento intertransverso de las


vértebras T13, L1 y L2. Para colocar la anestesia paravertebral. Colocar 15 m de
lidocaína en la zona más profunda e ir sacando la jeringa, y dejar 8ml de
lidocaína en la zona más superficial.
TÉCNICA QUIRÚRGICA DE A PRACTICA

1. Se hace incisión en la piel, en el tercio medio de la región del flanco derecho, de


aproximadamente 20 cm y unos 8 cm por detrás del borde de la última costilla.

2. Se profundiza separando los músculos oblicuos abdominal externo e interno.

3. Una vez terminada la abertura de la cavidad peritoneal, se mete la mano y


ubicamos al abomaso.

4. Introducimos una aguja con hilo a la cavidad abdominal protegiéndola con la palma
de la mano para evitar lesionar alguna víscera en su trayecto hacia la región ventral
llegando hasta la zona píloro, luego se perfora la pared abdominal y el ayudante
tomara desde el exterior realizando tracción del cabo y de la misma manera con el
otro cabo.

5. El abomaso debe ubicarse


en su posición anatómica
normal, presionándolo
hacia abajo, hasta que
quede fijado en su sitio.
6. Cerramos peritoneo, músculos, piel con sutura reberding.

REFERENCIA BIBLIOGRÁFICA

 Ordóñez. 2011. TECNICAS QUIRURGICAS EN BOVINOS. UNIVERSIDAD DE


CUENCA FACULTAD DE CIENCIAS AGROPECUARIAS ESCUELA DE
MEDICINA VETERINARIA Y ZOOTECNIA. Disponible
http://dspace.ucuenca.edu.ec/bitstream/123456789/3068/1/ mv183.pdf

 Cano. 2007. Causas, tratamientos y prevención de desplazamiento de abomaso,


timpanismos, impactación de omaso y dilatación cecal. Disponible en
www.fmvz.unam.mx/fmvz/departamentos/rumiantes/.../enfermedades_digestiva
s.doc

 Sandoval, R. (2013). Laparatomia Y Ruminotomia, (c), 1–9. Retrieved from


http://veterinaria.unmsm.edu.pe/aula_virtual_2011/anatomia/Laparatomia y
ruminotomia.pdf

 Moscuzza, C., B. M. (2014). Anestesias Loco-regionales en el Rumiante. Igarss


2014, (1), 1–5. http://doi.org/10.1007/s13398-014-0173-7.2

 Gabel AA. Heath RB. Correction and right sided omentopexy in treatment of left
sided displacement of the abomasum in dairy cattle. J Am Vet Med Assoc 1969;
5: 632-641. 6. Grohn YT, Eicker SW, Ducrocq V, Hertl JA. Effect of diseases on
the culling of Holstein dairy cows in New York State. J Dairy Sci 1998; 81: 966-
978

 Pérez, S. Resultados del uso de la técnica de barras "toggle pin" en la corrección


de desplazamientos de abomaso en vacas lecheras. Tesis profesional FESC-
UNAM, 1995.