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ÍNDICE

PRINCIPIO DE AUTONOMÍA EN EDUCACIÓN INICIAL.................................... 2


PRINCIPIOS EDUCATIVOS ............................................................................ 2
1. Principio de un buen estado de salud ......................................................................................... 2
2. Principio de Respeto ................................................................................................................... 2
3. Principio de Seguridad................................................................................................................. 2
4. Principio de Comunicación; ......................................................................................................... 3
5. Principio de Autonomía;.............................................................................................................. 3
6. Principio de Movimiento ............................................................................................................. 4
7. Principio de Juego Libre .............................................................................................................. 4

PRINCIPIO DE AUTONOMÍA ......................................................................... 5


LA EDUCACIÓN DE LOS NIÑOS HACIA LA INDEPENDENCIA ............................................................ 6
¿CUÁLES SON LOS HÁBITOS QUE PODEMOS DESARROLLAR EN ESTA ETAPA? .............................. 7
10 CONSEJOS PARA ENSEÑARLES A SER AUTÓNOMOS. ................................................................. 9
BENEFICIOS DEL DESARROLLO DE LA AUTONOMÍA ...................................................................... 11
Recomendamos............................................................................................................................. 12

PRINCIPIO DE MOVIMIENTO ..................................................................... 12


EL MOVIMIENTO NUESTRO AGENTE INSTRUMENTAL OPERATIVO ............................................. 14
IMPORTANCIA DEL MOVIMIENTO ................................................................................................ 16
LAS ETAPAS DEL DESARROLLO PSICOMOTOR DEL NIÑO .............................................................. 19
Descubrimiento y conquista del mundo .................................................................................... 19
La Psicomotrocidad ................................................................................................................... 19
Desarrollo normal” .................................................................................................................... 19
Interpretar las señales ............................................................................................................... 20
PRINCIPIO DE AUTONOMÍA EN EDUCACIÓN INICIAL
Los niños y niñas se desarrollan de manera integral, no segmentada, es decir desde el
movimiento, la emoción, la comunicación verbal y no verbal y el pensamiento que se
realizan de forma simultánea. Considerando al niño y niña como seres protagonistas de su
propio desarrollo, y cada quién tiene necesidades y potencialidades, las mismas se
convierten en principios, que deben ser tomados en cuenta por educadores, y toda la
sociedad en conjunto.

PRINCIPIOS EDUCATIVOS

Son 7 principios que orientan la acción educativa y son los siguientes:


1. Principio de un buen estado de salud; “Todo niño debe gozar de un buen estado de
salud física, mental y social” Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) de 1948, la
salud es entendida como “... un estado de completo bienestar físico, psíquico y social, y no
meramente la ausencia de enfermedad”. Por tanto la salud está referida a un estado de
bienestar en aspectos físicos, pero también en aspectos mentales y sociales; está
relacionada a conductas y estilos de vida saludables; a entornos físicos y sociales
saludables; y pone énfasis en acciones educativas para facilitar la participación social y
fortalecer las capacidades de la población en el mantenimiento, mejoramiento y
recuperación de la salud. Este principio se basa en un Enfoque preventivo y de promoción
de la salud. La buena salud (física y psíquica) depende de la comunidad en general y de
cada familiar en particular. Se debe considerar: -El monitoreo del crecimiento. -La
prevención de enfermedades más comunes. -La promoción de la cultura del buen trato.
No se aplica cuando no tenemos un enfoque preventivo, de promoción de la salud
(alimentación balanceada, loncheras nutritivas). No nos involucramos en acciones que
favorecen la salud de los niños y de toda la comunidad (higiene, buen trato a los niños).

2. Principio de Respeto; “Todo niño merece ser aceptado y valorado en su forma de ser y
estar en el mundo” Significa tener en cuenta la dignidad de los niños y las niñas, reconocer
su condición de ser sujeto de derechos. No se aplica cuando no respetamos sus tiempos,
ritmos y procesos madurativos.

3. Principio de Seguridad; “Todo niño tiene derecho a que se le brinde seguridad física y
afectiva” Permite que niños y niñas reciban afecto en un ambiente cálido y de bienestar
psicológico, para desarrollar su Iniciativa y confianza en sí mismos y en los demás. La
seguridad del niño nace de la confianza en su medio y en las personas significativas, se
desarrolla a partir de la satisfacción de sus necesidades básicas (afecto, abrigo,
alimentación, sueño, etc.) y la oportunidad en que éstas son satisfechas. A través de los
cuidados y la verdadera atención que recibo, el espacio en el que se desarrolla y que es
parte de su realidad y los elementos que encuentra a su disposición y que han de hacerle
sentir seguro. No se aplica cuando en las interacciones con el bebé, niña o niño
generamos sensaciones de frustración, temor, somos demasiado rígidos.

4. Principio de Comunicación; “Todo niño debe expresarse, escuchar y ser escuchado” La


capacidad de expresar y comunicar sus experiencias necesidades e intereses a través del
uso del lenguaje verbal y no verbal. La comunicación con los demás, que se inicia en un
"Diálogo Tónico - Corporal", de contacto, miradas, gestos, mímica, voces con las figuras
primordiales, base de la expresión y de la interacción emocional, construye las raíces
indispensables del lenguaje verbal. Es necesario que todo niño de 0 a 5 años, pueda
encontrar en el adulto a una persona sensible con capacidad para escucharlo, para
comprenderlo y para exponerle el mundo en el que está. No se aplica cuando solo
queremos cumplir con nuestra programación, sin tener en cuenta las necesidades y
potencialidades de nuestros niños de acuerdo a su edad madurativa. No anticipamos al
niño lo que va a suceder. Es decir no lo consideramos un interlocutor válido. No
estimulamos y apoyamos la expresión verbal del mundo afectivo, de las emociones de los
niños.

5. Principio de Autonomía; “Todo niño debe actuar a partir de su propia iniciativa, de


acuerdo a sus posibilidades” La autonomía es la capacidad de valerse por sí mismo, de
tomar decisiones y solucionar problemas sin la Intervención del adulto, también es
concebida como una construcción permanente en donde la INICIATIVA y el DESEO
cumplen un rol fundamental y han de estar siempre presentes. Conocer a profundidad la
actividad autónoma del niño en todos sus aspectos, nos entrega una gran riqueza de
información sobre las estrategias que cada bebé o niño utiliza en cada estadio de su
desarrollo. No se aplica cuando no permitimos que el niño actúe a partir de su propia
iniciativa. No le permitimos elegir el juego de manera libre, o les exigimos que dibujen lo
que nosotros queremos y que pinten con los colores que nosotros deseamos. No
permitimos que un niño gatee hacia un objeto que le gusta. No permitimos que los niños
escojan el sector en el cual quieren jugar.
6. Principio de Movimiento; “Todo niño y niña necesita de libertad de movimiento para
desplazarse, expresar emociones, aprender a pensar y construir su pensamiento” El
movimiento es sumamente importante porque es la forma particular que tiene el niño de
ser y estar en el mundo y de expresarse, comunicarse y, al mismo tiempo, desarrollarse
integralmente. Permite que los niños desarrollen al máximo su motricidad; pensando,
actuando y sintiendo simultáneamente, en continua interacción con el ambiente, desde la
necesidad de enfrentar retos y hacerse competente en el intento a partir de sus propias
posibilidades. No se aplica cuando no permitimos que los niños se muevan libremente y
jueguen en forma espontánea.

7. Principio de Juego Libre: “Los niños, al jugar, aprenden”, tienen necesidad de jugar
libremente” Jugar es una actividad libre y esencialmente placentera, no impuesta o
dirigida desde fuera. Para un niño es placentero jugar con su cuerpo, sentir y percibir un
objeto, manipularlo. Es también, y al mismo tiempo, una necesidad profunda de reducir
tensiones para evitar el desagrado. Es una actividad fundamental para el desarrollo
psicológico y social del niño a través de su cuerpo y los juguetes, asimilando su realidad
exterior y distinguiéndola de su propio mundo No se aplica cuando no permitimos que los
niños jueguen libremente, cuando constantemente les dirigimos, les imponemos lo que
tienen que hacer, cuando más tiempo permanecen sentados que en movimiento.
“Todo niño o niña necesita libertad “Todo niño o niña debe
de movimiento para desplazarse, actuar a partir de su propia
expresar emociones, aprender a iniciativa, de acuerdo a sus
pensar y construir su propio posibilidades”
pensamiento”

Para este trabajo no vamos a centrar en el principio de autonomía y el de


movimiento:

PRINCIPIO DE AUTONOMÍA
La autonomía implica ser capaz de hacer las cosas por uno mismo, por propia iniciativa, sin
necesidad de una persona detrás de determinadas acciones.
Es fundamental prestar atención al desarrollo de la autonomía desde un primer momento,
para inculcar unos principios y un modo de actuar, que lleve a los niños y niñas a crecer
como personas con iniciativa, autonomía, con decisión y seguridad.
Este desarrollo se produce de forma secuencial y paulatina, es decir, no podemos dar
completa autonomía en un primer momento, debemos desarrollar esta capacidad poco a
poco. A medida que se logra autonomía en determinadas acciones se irá procurando
fomentarla en otras más complejas.
En la edad de educación Infantil, debemos incidir en el desarrollo de la autonomía infantil
en los siguientes aspectos: hábitos higiénicos, alimenticios y de actividad y descanso.
Adquirir autonomía en estos aspectos, es el primer paso en el camino para educarlos en
responsabilidad. La adquisición de hábitos de higiene, alimentación y descanso, les hace
ser responsables de sí mismos.
Lo que ocurre, generalmente, es que muchos padres suelen anticiparse a las acciones de
los niños, y no les dejan actuar o a hacer algunas otras cosas que los niños podrían hacer
solitos. Esos padres actúan así porque creen que sus niños aún no tienen capacidad de
realizar cosas solitos, por evitar que se hagan daño, por comodidad para conseguir
resultados más rápidos, o porque no confían en la capacidad de reacción de sus hijos.

Los niños aprenden a ser autónomos a través de las pequeñas actividades diarias que
desarrollarán en casa, en la guardería o en el colegio. Los niños desean crecer y quieren
demostrar que son mayores en todo momento. Es misión de los padres y de los
educadores, la aplicación de tareas que ayuden a los niños a demostrar sus habilidades y
el valor de su esfuerzo. Colocar, recoger, guardar, quitar, abrochar y desabrochar las
prendas de ropa y los zapatos, ir al baño, comer solo o poner la mesa son acciones que
ayudarán a los niños a situarse en el espacio en que viven, y a sentirse partícipes dentro
de su propia la familia y con sus amigos.

LA EDUCACIÓN DE LOS NIÑOS HACIA LA INDEPENDENCIA

Todos los niños pueden y deben ser educados para ser independientes, pero todos los
niños no son iguales. Cada niño desarrolla capacidades de una forma distinta. Se puede
pedir todo a todos, pero no se puede esperar que los resultados sean los mismos. Se debe,
primero, conocer cuáles son las capacidades reales de cada niño, para poder ayudarle en
su justa medida, y no solucionarle la tarea cuando él sea capaz de realizarla solo.
Se debe dar la oportunidad de experimentar, de equivocarse, de fallar o de acertar, y todo
eso lleva un tiempo, según la edad y la capacidad de aprendizaje de cada niño. Cuando tu
hijo, delante de una tarea, diga: yo solo que ya soy mayor, escúchale y respeta su decisión.
Es más importante lo que dicen y cómo actúan los padres en ese proceso, que la
disposición que tenga el niño. No olvidéis que una mayor autonomía favorece una buena
autoestima, y que este camino conduce a una evolución sana en cuanto a las decisiones y
las vivencias del niño en su día a día.

¿CUÁLES SON LOS HÁBITOS QUE PODEMOS DESARROLLAR EN ESTA ETAPA?

Como norma general todo aquello que el niño pueda hacer solo, siempre que no entrañe
peligro, debe hacerlo él mismo.
También es válido como criterio enseñar aquellos hábitos que tienen adquiridos la
mayoría de niños de una edad.
En principio podemos orientarnos con estos hábitos:

 Higiene

Entre los 2 y 4 años: utilizar el orinal, lavarse las manos y secárselas, pedir ayuda cuando
tiene la nariz sucia, usar la papelera, controlar esfínteres, pedir que le cambien cuando
está manchado, aprender cuando está limpio y sucio,
Entre los 3 y 6 años: limpiarse después de ir al baño, enjabonarse, enjuagarse y secarse,
sonarse la nariz, cepillarse los dientes, taparse la boca al toser, dejar limpios los espacios
de aseo, mantener limpios los espacios que se usan.

 Vestido

Todo lo que se refiere al uso de las prendas y su cuidado: ponerse distintas prendas
(pantalones, calcetines, abrigos, zapatos, cremalleras, botones...), guardarlas en el lugar
adecuado, elegir la propia indumentaria.
 Alimentación

Entre los 2 y 4 años: Comer solo con cuchara y con las manos. Pedir que le limpien cuando
se manche la boca, beber agua solo,
Entre los 3 y 6 años: usar cuchillo y tenedor, limpiarse solo, ayudar a recoger los platos y a
colocar la mesa.

 Descanso

Entre los 2 y 4 años: buscar símbolos para conciliar el sueño, dormir solo, despertar sin
llorar, despedirse antes del sueño, ayudar a quitarse la ropa para dormir,
Entre los 3 y 6 años: entrar solo en la cama, estirar las sabanas, respetar el descanso de
todos, aprender a arreglarse después del sueño, vestirse y desvestirse para dormir o
despertar.

 Vida en sociedad y en el hogar

Son hábitos referentes a la relación con los demás, el uso de algunos servicios
comunitarios y la conducta en el hogar: van desde saludar a la gente conocida, escuchar,
pedir por favor y dar las gracias; respetar turnos en juegos, pedir prestado, conocer los
lugares para cruzar la calle, evitar peligros (enchufes, productos tóxicos), ordenar sus
pertenencias, usar el teléfono, comprar, usar el transporte público o disfrutar de servicios
de ocio (ir al cine).

10 CONSEJOS PARA ENSEÑARLES A SER AUTÓNOMOS.

1. Muéstrale las indicaciones para hacerlo, en un principio recuérdaselo y deja que lo


hagan solos. Poco a poco dejamos de recordárselo.
2. Si lo hace mal, o tarda (puede demorarse en comer, por ejemplo), mantén la calma y
deja que lo hagan solos.
3. Establece horarios y rutinas para determinadas tareas, como irse a la cama, lavarse las
manos antes de comer, etc.
4. Emplea cuentos o dibujos, para explicarle como los personajes hacen los hábitos que
queremos inculcar.
5. Aunque no lo haga bien del todo, al principio (por ejemplo al limpiarse), refuérzale con
elogios. Lo importante es que coja el hábito, poco a poco irán haciéndolo mejor. Si le
reñimos por hacerlo mal, le reforzamos de forma negativa.
6. A medida que van adquiriendo determinados hábitos de autonomía vamos inculcando
nuevos hábitos.
7. Siempre deja que lo hagan solos, puedes mostrarles cómo hacerlo con un ejemplo, pero
no lo hagas por ellos.
8. Puedes emplear canciones o algún tipo de símbolo que les indique lo que hay que
hacer. Cuando suene la canción es momento de lavarse las manos, recoger la mesa, etc.
9. Ten en cuenta que cada niño/a sigue su propio ritmo, no tienen por qué hacer las
mismas cosas en el mismo momento.
10. Sé paciente y comprensivo, adquirir los hábitos puede llevar su tiempo.

La mayoría de los niños funcionan muy bien con rutinas, luego lo ideal será conseguir que
esos hábitos se conviertan en rutinarios.
Con una práctica adecuada, los hábitos se adquieren de 20 a 30 días.

1º DECIDIR QUÉ LE VAMOS A EXIGIR Y PREPARAR LO NECESARIO


- Lo primero es decidir lo que razonadamente le vamos a exigir, evitando pensamientos
como: “prefiero hacerlo yo, lo hago antes y mejor”. Comenzar cuanto antes.
- Que le exijamos algo adecuado a su edad.
- Hacedlo siempre y en todo lugar: todos los días.
- Todos a una: no vale: “con papá tengo que hacerlo, pero con mamá no”.
- Prepara lo necesario: si le vamos a exigir guardar sus juguetes, hay que prepararle un
lugar adecuado.

2ºEXPLICARLE QUÉ TIENE QUE HACER Y CÓMO


- Hay que explicarle muy clarito y con pocas palabras qué es lo que queremos que haga,
dándole seguridad: “Desde hoy vas a ser un chico mayor y te vas a lavar la cabeza tú
solito, sé que lo vas a hacer muy bien”.
- Enseñarle realizándolo nosotros primero.
- Pensar en voz alta mientras lo haces: “Primero me mojo bien la cabeza, después me echo
un poco de champú en la mano...”
- Asegúrate de que comprende las instrucciones: pedirle que nos repita.

3º PRACTICAR
- Ponerlo a practicar. Al principio hay que ofrecerle muchas ocasiones de práctica.
- Recordarle los pasos de lo que tiene que hacer: “Primero mojarte la cabeza, después el
champú...”
- Elogiarlo los primeros avances.
- Poco a poco disminuir la ayuda.
- Las prisas no son buenas: preparad el tiempo necesario, al menos al principio.

4º SUPERVISAR
- Hay que revisar cómo va realizando lo que se le encomienda. Si un niño está
aprendiendo a peinarse tenemos que revisar que ha quedado bien.
- Elogiar y valorar su realización. Si no está del todo bien, decidle en qué puede mejorar.

... Y SI NO QUIERE
- Valorar si no quiere porque no está a su alcance o por comodidad.
- Por lo general si se lo ofrecemos como un privilegio (“Ya eres mayor...” ) Lo aceptará
mejor que si lo hacemos como un mandato sin más.
- Si no lo hace por comodidad, decidle que ya es mayor, que debe hacerlo por sí sólo e
ignorar las quejas.
- Si todavía se sigue negando podéis adoptar varias medidas: sufrir las consecuencias (por
ejemplo si no quiere prepararse la merienda), retirarle algún privilegio (algún juguete o
actividad) o utilizar la sobrecorrección: practicar y practicar la conducta adecuada.
BENEFICIOS DEL DESARROLLO DE LA AUTONOMÍA

 Responsabilidad
 “El ser humano aprende a responsabilizarse, o a no hacerlo, desde la primera
etapa de su vida” (Maite Vallet)
 La responsabilidad de organizar su cuarto, de apuntar las tareas en la agenda, su
estudio es suya.
 Capacidad de concentración
 Al cabo del día hay innumerables actividades que ayudan a la concentración de
forma natural
 Seguridad en uno mismo
 A través de los mensajes que transmitimos: “Tú puedes, lo vas a conseguir aunque
te cueste” vs “Tú no puedes, yo lo hago por ti”
 Motivación de logro
 La satisfacción por el propio progreso es imprescindible en el proceso de
aprendizaje. Hábitos de estudio.
 Razonamiento lógico
 La inteligencia no sólo se desarrolla estudiando, también es importante la
“capacidad de pensar”.
 Responsabilizarse de tareas cotidianas y resolver situaciones fomenta el
razonamiento y el orden lógico.
 Desarrollo de la disciplina interna
 La autodisciplina se adquiere con la práctica y el refuerzo positivo
 Una autonomía cada vez más completa le enseña a adquirir esa disciplina interna
 Favorece la psicomotricidad.
 Los cambios de ropa, en un tiempo determinado (clase de gimnasia) proporcionan
oportunidades para desarrollar la autonomía y la psicomotricidad.
 Conducta prosocial
 Las tareas compartidas suponen una oportunidad para fomentar la empatía y el
altruismo.
 Colaborar entre compañeros, hermanos etc. beneficia al que presta ayuda y al que
la solicita. Factor de protección de riesgos.
 Autoestima y autoconcepto
 Éxito social
 Protección de riesgos en la adolescencia, etc.
Recomendamos

 A veces frenamos su aprendizaje al realizar nosotros lo que podrían hacer ellos.


 Armarnos de paciencia y dejar de lado la prisa para enseñar.
 Dar tiempo para aprender. Los errores son necesarios para el aprendizaje.
 Animar siempre.
 Debemos ser coherentes si queremos ayudarle a asumir responsabilidades
 Aprender algo supone asumir la responsabilidad de hacerlo.

PRINCIPIO DE MOVIMIENTO

De 0 a 2 años de edad, los niños y las niñas viven un proceso de crecimiento y de cambios
acelerados y progresivos en lo cognitivo, socioemocional, motor, físico, neurológico que
son la base de su desarrollo. En estos dos primeros años de vida, los niños y las niñas
desarrollan el vínculo de apego con una persona adulta significativa, que les da seguridad
emocional y les posibilita un desarrollo integral, expresado en su capacidad de explorar,
jugar y ser feliz.

El vínculo de apego se da principalmente en los momentos de cuidado, en los que se


establece una interacción con una persona adulta atento que brinda respuesta oportuna y
pertinente a sus necesidades.

Por tanto, la seguridad afectiva, los espacios para que el niño se pueda mover con
libertad, los materiales brindados por la persona responsable durante los momentos de
actividad autónoma y juego libre se basa en el conocimiento que tenga del niño, producto
de una observación constante de sus intereses y posibilidades. En los momentos de
cuidados (alimentación, lactancia, descanso, higiene, cambio de pañal, etc.) esta
interacción es fundamental porque potencia las condiciones innatas de socialización,
comunicación, autoconcepto, imagen corporal y otros aprendizajes que se generan. Para
que esta atención sea efectiva la persona adulta tiene que preparar los espacios y
materiales necesarios para brindar una atención a las necesidades particulares, a su reloj
biológico en un ambiente de respeto, afecto y seguridad.
De acuerdo a la nueva norma se agrupan los servicios como de entorno familiar y entorno
comunitario.

Los primeros años de vida son una etapa primordial en el desarrollo de la persona. Entre
los 3 y los 5 años, los niños y las niñas comienzan a integrarse, poco a poco, con los demás
y a explorar el mundo que les rodea, de manera que se vuelven más independientes,
autónomos y activos.

Los niños tienen necesidad de moverse de forma autónoma y expresarse motrizmente,


para esto necesita de adultos que le den las condiciones favorables para el movimiento.
De esta forma el niño o niña se interrelaciona con su entorno para experimentar,
descubrir, y vivenciar cada fase de su desarrollo.

Son fundamentales en el desarrollo de todo niño y toda niña, porque son vehículos de
expresión, elaboración y simbolización de deseos y temores. A través de las vivencias
directas ejercitan una actividad física fundamental, aprenden acerca del mundo y
desarrollan las capacidades que van adquiriendo para la socialización.

Es importante que la acción educativa en el nivel inicial, esté orientada a la familia y en


particular a los padres y/o cuidadores con orientaciones e información que permitan
ayudar a reconocer las necesidades e intereses de los niños y de las niñas, para ayudarlos
a desarrollar su autonomía y socialización.

El desarrollo integral y aprendizaje de los niños y las niñas del


nivel inicial, están estrechamente asociados a las experiencias
directas que viven sin que se limite su movimiento, exploración e
interacción son sus pares y adultos.
EL MOVIMIENTO NUESTRO AGENTE INSTRUMENTAL OPERATIVO

En nuestra vida casi todo es movimiento, por lo tanto no se lo debe considerar –mediante
una definición reduccionista– como una actividad aislada, dado que es un tipo de
manifestación que el ser humano proyecta socialmente.

En lo que concierne a la etapa evolutiva, encontraremos a unos niños inmersos en un


universo relacional, llenos de actividad, deseoso de conocer y de aprender, teniendo una
pulsión interna hacia la actividad física, con una gran demanda afectiva y, en
consecuencia, no deberíamos remitirnos al movimiento como una simple propuesta de
tipo orgánico y funcional.

Los niños siempre exploran e intercambian informaciones con el medio y generalmente


relacionan estas informaciones con el éxito o el fracaso de sus propias actividades
motrices, en tanto que la diversidad de los estímulos les permiten potenciar sus
percepciones oculares y acústicas así como sus impresiones táctiles, alcanzando un ajuste
de los movimientos y adaptándolos a las exigencias de cada nueva situación y del entorno.

En principio, es muy importante recalcar que los niños son individuos con características
especiales, para los cuales el movimiento es un elemento natural de vital importancia en
la conquista del medio ambiente así como en la formación de su personalidad.

El movimiento no sólo forma parte indisoluble la personalidad de los niños, sino que
constituye su propia esencia, por ello se puede afirmar que:

 Niños, movimiento y juego, son inseparables.

La atención especial de la ejercitación de los movimientos, la facilitación de las habilidades


físicas básicas y el juego educativo, constituyen el basamento fundamental sobre el que, a
lo largo del Nivel Inicial, se edificarán muchos de los valores que permanecerán como
parte constitutiva e indisoluble de la personalidad de los niños, durante el resto de sus
vidas.

 El movimiento es un factor constante en la vida de un niño o niña

Es por lo tanto, sumamente importante para un normal desarrollo psicofísico en esta


etapa. Manifestándose como una pulsión interna.

Es a partir del movimiento, los niños y las niñas en edad de Nivel Inicial, que tienen la
necesidad y la capacidad de moverse, encontrarán otra forma de comunicarse, de
expresarse y de socializarse consigo mismos y con los demás.

Precisamente es en las clases de Educación Física del Jardín de Infantes donde los niños
pueden, corriendo, saltando, trepando, empujando, rolando, transportando y lanzando,
adquirir los rudimentos de las destrezas de movimiento, acordes con sus edades;
habilidades éstas que estimularán su futura y permanente adhesión a la actividad física.

Aquel niño que no corre, que no lanza, que no salta, en forma espontánea, seguramente
tendrá algún problema psico-físico o de socialización. A través del cuerpo y del
movimiento, los niños expresan sus emociones, sus alegrías y sus angustias, muchas veces
antes que con las palabras.

Los niños pueden experimentar una infinidad de tareas motrices que, en apariencia son
simples como ser: transportar objetos, abrocharse el delantal, atarse las zapatillas,
sentarse en un determinado lugar, usar elementos de escritura o pintura, subir o bajar
escaleras y jugar con sus compañeros en el arenero, pero lo cierto es que para ellos nada
es tan sencillo.
Esta situación acontece con frecuencia, especialmente en los primeros años del Nivel
Inicial, dado que evolutivamente, los niños no han completado aún la organización de su
motricidad básica y cada uno de sus movimientos le supone un problema motor a resolver
y por consecuencia, también se puede afirmar que, la enseñanza de la motricidad se
consolida como un fundamento y como una condición ineludible para el adecuado
desarrollo físico e intelectual de los niños del Nivel Inicial.

De cualquier modo, el movimiento no será único ni estable, evolucionará con el


crecimiento y el desarrollo de cada niño, condicionado por el grado de madurez y por las
propias experiencias de movimiento que le brinda el medio, la educación y el entorno
familiar. En consecuencia, pensamos que:

 Los educadores debemos utilizar al movimiento como uno de los medios de


vinculación efectiva y afectiva con los niños

Para ello, debemos proponer espacios afectivos y de comunicación que les permitan
desarrollar una evolución integral por medio de un aprendizaje armónico, que parta de lo
que cada uno trae como experiencia y pensando en lo que necesita y, por sobre todo,
respetando la historia personal de cada niño.

Por todo lo dicho, proponemos abordar el movimiento desde todos aquellos enfoques que
posibiliten una mirada lo más amplia e integral posible. Consideremos que los niños de
por sí, sienten un gran placer por el movimiento mismo, un placer que implica
comunicarse y comprender al otro, establecer un contacto –como ellos mismos dicen
“jugar con mi amigo”–. Además, necesitan vincularse, interactuar, conectarse con sus
pares y con los demás. Siguiendo este ideario podremos guiar un aprendizaje que se
desarrolle durante todas sus vidas, un verdadero aprendizaje de encuentro y compromiso
afectivo.

IMPORTANCIA DEL MOVIMIENTO

Por lo tanto, el movimiento en el Nivel Inicial debe ser considerado como:

 Parte de la acción educativa diaria.


 Una verdadera oportunidad para fomentar el aspecto relacional del niño.
 Un generador de alternativas de estimulación en lo táctil, gestual, postural y
sensorial.
Como consecuencia de esta actitud, el movimiento les permitirá a los niños una mejor
integración con el mundo que los rodea y en el cual están inmersos, facilitando su
adaptación, su apropiación y su equilibrio.

Mediante el movimiento, los niños tratan de adaptarse a las distintas situaciones que se
les presentan; por esto, resulta muy importante y efectivo el plantear situaciones y
problemas en las clases, ya que los niños, al procurar resolverlos, encontrarán elementos
que les ayuden a desarrollarse mejor.

Por otra parte, la sociedad actual, a nivel global, cada día se manifiesta más sedentaria, lo
que plantea nuevos desafíos en el plano de la salud. Esto bien puede comenzar a
corregirse desde el Nivel Inicial, mediante propuestas y estímulos de movimiento creativo,
que se sustenten en el placer de la propia acción, en busca de sensaciones placenteras
ante los descubrimientos personales y transformadores, que superen lo corporal para
conectarse con la interioridad de cada niño.

La Educación Inicial se caracteriza por respetar los tiempos particulares en la construcción


de la individualidad. Así, se detiene a pensar los espacios físicos, los aspectos relacionales,
la historia con la que llega el niño a la institución, el entramado familiar en el que está
inserto, las estrategias para ligar los aprendizajes al placer y al disfrute, el seguimiento
individual y grupal de su desarrollo y, por otra parte, en informarle a los padres acerca de
dicho proceso.
El rol del docente de Educación Inicial tiene una peculiar modalidad de intervención
pedagógica que se da a partir de considerar la relación que se produce entre lo que el niño
trae y la posibilidad de que se generen nuevos aprendizajes que no impliquen perder
elementos de su singularidad.

Los niños se expresan de diferentes maneras con respecto a:

• La relación con el espacio: por ejemplo, algunos niños se desplazan desorganizadamente


por el mismo; permanecen mucho tiempo en el mismo lugar; se mueven apenas finalizada
la tarea; esperan en su lugar hasta que se le sugiera otra cosa; se sienten cómodos cerca
de las paredes, así como otros en el centro del espacio, etcétera;

• La relación entre los pares: algunos prefieren vincularse solo con un compañero;
fluctúan de un compañero a otro indistintamente; se relacionan solo con niños del mismo
género o prefieren estar con otros del género opuesto, les cuesta vincularse con sus pares;
etcétera;

• La relación con los adultos: son excesivamente demandantes; se relacionan solo cuando
necesitan ayuda; los ignoran; necesitan mucho contacto corporal; rechazan el contacto corporal
del adulto; están pendientes de su mirada aprobatoria; se rehúsan a su ayuda, etcétera;

• La relación con los objetos: se aferran y no pueden desprenderse del objeto; lo ceden sin
dificultad, lo comparten con determinadas personas; buscan únicamente el objeto que posee el
compañero; le otorgan solo su utilidad funcional; pueden darle connotación simbólica, etcétera
LAS ETAPAS DEL DESARROLLO PSICOMOTOR DEL NIÑO

Descubrimiento y conquista del mundo

Durante los dos primeros años el niño piensa haciendo. Es un ser actuante. Lo que percibe
de sí mismo y de los demás son las acciones y los resultados de las mismas. A través de sus
movimientos explora y comprende el entorno.

Todavía pasarán unos años hasta que desarrolle la capacidad lingüística que le permita
planificar, organizar y analizar su acción. Mientras tanto, conviene facilitarle las cosas.

No se trata de saturarles, pero si posibilitarles la libertad de movimientos suficientes para


que vayan adquiriendo fuerza y control en sus músculos de forma que puedan explorar,
gatear, dar sus primeros pasos, correr, saltar, modelar, dibujar, construir. Para dominar el
movimiento hay que moverse.

La Psicomotrocidad

La Psicomotrocidad es una disciplina que, a partir de la evolución corporal y del


movimiento del niño, pretende favorecer el desarrollo de todas sus potencialidades
(sensoriomotoras, afectivas, cognitivas y relacionales).
Si es con su cuerpo como el niño descubre el medio, se relaciona, aprende y se integra
socialmente, hay que proporcionarle recursos y estrategias que favorezcan su desarrollo.
El movimiento influye directamente sobre su organización psicológica, y por ello a través
de la estimulación psicomotriz, dirigida o vivenciada, se ha de fomentar su óptimo
desarrollo global.

Desarrollo normal”

Muchos padres utilizan tablas de desarrollo para saber si su hijo evoluciona acorde a su
edad. Dichas tablas, organizadas por edades, sirven como punto de referencia, pero hay
que tener cuidado a la hora de interpretarlas.
A veces los niños se apartan de la norma y no significa necesariamente que sufran
trastornos de desarrollo. Cada niño posee su propio ritmo. Antes de alarmarnos,
consultemos con un especialista.

Interpretar las señales

Podemos ver la evolución psicomotora e intelectual del niño sobre todo a través de su
juego. Cómo va consolidando sus destrezas físicas, desde el primer juego sensorio-motor
caracterizado por chupar, golpear, apilar, tirar… hasta los juegos de reglas en los que han
de realizar determinadas acciones y evitar otras.
O cómo los retos de coordinación que antes se le escapaban, – como saltar a la pata coja
o a la comba, ahora le resultan accesibles. Naturalmente le queda un largo camino, pero si
sigue practicando llegará muy lejos.

En conclusión podemos afirmar que:

Moverse es esencial para vivir. Los movimientos corporales posibilitan al niño


relacionarse con su entorno y a la vez desarrollar su cuerpo, su mente y su espíritu.
Podemos ver cómo evoluciona el niño a través de su juego, y cómo se desarrollan sus
habilidades psicomotoras a través del movimiento hasta llegar a su máxima capacidad.