You are on page 1of 2

El uso de la figura del estado de sitio en el siglo XX y sus implicaciones para la

consolidación de la democracia en Colombia.

Jose Luis Bedoya Castañeda

Palabras Clave:

Estado de sitio, crisis constitucional, democracia, constitución política.

Gran parte de la historia de Colombia, se ha encontrado sumida en la violencia, en los


enfrentamientos partidistas y en la prioridad que el Estado ha dado al ejercicio de la fuerza
pública, una situación que ha creado un constante desequilibrio de poderes (semana) y que
acompañado de nuestra constitución han sido avalados y legitimados como actos que se
enmarcan dentro de la legalidad.

Una de las figuras institucionales más utilizadas durante el siglo XX fue el ESTADO DE
SITIO, es por esta razón que es importante identificar como esta repercutió sobre el sistema
jurídico colombiano, y como además tuvo implicaciones sobre la consolidación de la
democracia en el siglo XXI.

El estado de sitio, es una figura que viene acompañada con la Constitución de 1886 (CM
1886), y que en el artículo 121, habla de las funciones extraordinarias que el presidente
puede ejercer al declarar el estado de sitio en caso de conmoción interior. En un principio,
esta figura es utilizada como una herramienta ideal para hacer frente a las violentas realidades
del país, siendo utilizada a lo largo del siglo XX como la herramienta apropiada para manejar
los brotes de desorden o violencia (barrero).

Las múltiples disputas por el poder, que en Colombia se llevaban a cabo, hacían que la idea
de democracia fuera una insípida imagen que se enmarcaba en las figuras de poder que habían
establecido ya los parámetros de participación ciudadana, es decir, los limites al voto, el no
derecho de votar de las mujeres y el nulo reconocimiento de las minorías, es decir, de
comunidades indígenas, de partidos políticos alternativos y movimientos sociales que
contrariaran la ideología del gobierno de turno.
La insipiente presencia de la democracia y la constante disputa por el poder, crearon las
condiciones propicias para hacer del artículo 121 de la Constitución Política de Colombia de
1886 una “Dictadura Constitucional” (Peláez) o así seria vista desde el punto de vista
jurídico.

El estado de Sitio, a partir de 1949, empieza a ser utilizada como una herramienta política de
represión, una herramienta que obedecía a los estrictos intereses del poder ejecutivo y que a
partir de esta fecha, la invocación del este, era una clara manifestación del interés del
Ejecutivo por Legislar a su favor. (semana)

Si bien los decretos hechos por el presidente, durante el estado de sitio, tenían limites
formales y materiales, es en 1949, en medio de una crisis política y de orden público y una
imperante presión al gobierno, el presidente Mariano Ospina mediante el decreto 3518
declara “nuevamente turbado el orden público y en estado de sitio todo el territorio nacional”
(semana), este mismo día, se realizan 5 decretos extraordinarios que ordenaban cerrar el
congreso, reformando la Corte Suprema, estableciendo la cesura de prensa, prohibiendo las
manifestaciones públicas, y dando poderes especiales a los gobernadores, todo esto en un
solo día.

Es a partir de este decreto que la crisis constitucional atraviesa por el momento más crítico y
agudo de la historia constitucional, fue la ausencia de carácter transitorio de las normas
hechas después de 1949, las constantes reformas y la ausencia de control de
constitucionalidad, las que hicieron que para esta época, fuera inexistente la división y control
de poderes, las consecuencias jurídicas, fueron plasmadas en las reformas y nuevos códigos,
que para 1955 ya sumaban más de 50. (Peláez)