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area Escolar y Otras Cuestiones Enseñando

Herramientas de Organización a Niños con TEA


Michelle Garcia Winner y Traducido por Alexandra
Temple

El siguiente artículo ha sido traducido con la intención de captar el


significado original deseado. Al leerlo, por favor tenga en cuenta que en
la traducción muchas veces es difícil captar la sutileza del significado
deseado. Sin embargo, esperamos que la mayoría de los conceptos sean
fieles al original.

Nuestra vida diaria está compuesta por un torrente interminable de


pensamientos, decisiones, acciones y reacciones a las personas y al
medio en el cual vivimos. Las acciones internas y externas a veces
encajan sin problemas, y otras veces no, dependiendo principalmente de
un conjunto invisible de herramientas muy importantes que llamamos
Funciones Ejecutivas (FE). Estas herramientas, que involucran planificar,
organizar, secuenciar, priorizar, alternar la atención, y el manejo del
tiempo, pueden estar bien desarrolladas en algunas personas (por ejemplo
los controladores del tránsito, organizadores de eventos, y directores de
compañías, etc.) y menos desarrolladas en otras. Son fundamentales en
todas las partes de la vida, desde preparar un café hasta llevar adelante un
negocio rentable. Estas herramientas se desarrollan naturalmente, sin un
entrenamiento formal específico, y todos las poseemos en cierto grado, o
al menos, todos asumimos que las tenemos.

Las cosas nunca son tan sencillas como parecen, y estas FE no son la
excepción. Ellas requieren de múltiples niveles de jerarquía de decisiones
y acciones, todos alineados dentro del marco del tiempo, conocimiento y
recursos.

Imagina tratando de navegar la vida con las FE deficientes o inexistentes,


como le pasa a los individuos del espectro autista. Para la mayoría de
nosotros, es difícil de imaginar. Por ello, asumimos que todos estos niños
– especialmente aquellos que son “brillantes” – tienen FE, y actuamos y
reaccionamos a los niños o alumnos del espectro como si las tuvieran.

El lugar donde este déficit en las FE causa mayor confusión es en el área


de la tarea escolar, produciendo grandes niveles de ansiedad y temor en
los pacientes, padres y profesores por igual. Los cantidad de detalles que
necesitan ser ejecutados en la clase, durante un día o una semana escolar
pueden abrumar incluso al alumno más habilidoso; y puede anular a
nuestros niños con TEA.

Me suelen preguntar: Si las tareas son tan abrumadoras para su sistema


de FE, ¿no deberíamos simplemente evitar que tengan que lidiar con
ellas? La respuesta es un “¡NO!” enfático y definitivo. Las herramientas
de organización son herramientas de vida, no solamente herramientas
escolares, y a pesar de que son “prerrequisitos obligatorios” para tener
éxito en la escuela, al igual que las habilidades sociales, ellas
generalmente no son enseñadas explícitamente. Pocos estados incluyen
la enseñanza explícita de habilidades de FE en sus “estándares de
educación.”

Entonces ¿por dónde empezamos? Primero, por comprender cuan


complejas se vuelven los sistemas de organización cuando los alumnos
llegan a la escuela media. Podemos ser buenos profesores solo si
tomamos conciencia de las demandas que ponemos sobre nuestros
alumnos a partir de las habilidades que enseñamos.

En segundo lugar, por comprender que la organización es un conjunto de


habilidades, que involucra sistemas estáticos y dinámicos.

Los sistemas estáticos de organización y sus habilidades son


estructuradas: la misma cosa, en el mismo momento, el mismo lugar, y
de la misma manera. Las tareas de organización estática son introducidas
en el jardín de infantes, primero y segundo grado. Descomponemos la
tarea y le pedimos a los alumnos que explícitamente completen unidades
muy definidas de información, en un tiempo y lugar específico. Escribí
tu nombre arriba de la hoja, lee las instrucciones, completa el trabajo,
cuando finalizas da vuelta la hoja y quédate sentado en silencio hasta que
se acabe el tiempo.

Los sistemas dinámicos de organización y sus habilidades involucran


ajustes constantes a prioridades, montos de trabajo, plazos, tareas y
lugares. Son menos dirigidas por el profesor y más por el alumno. Para
4to grado, los profesores están introduciendo tareas dinámicas para los
alumnos con niveles de apoyo moderados. Al poco tiempo esperamos
que los alumnos sean capaces de manejar montos de trabajo cada vez
más dinámicos con poco apoyo extra o enseñanza directa. Para cuando
llegan a la escuela secundaria, casi toda la escuela y la tarea tiene
componentes dinámicos, requiriendo que los alumnos utilicen sus
habilidades de FE para asignar tiempo, recursos, lugares para trabajar,
etc.

Acá está la buena noticia: la mayoría de nosotros comprende que para


abordar una tarea dinámica debemos descomponerlo en sus elementos
estáticos. El aspecto dinámico de la tarea requiere pensar; el aspecto
estático requiere hacer. Una tarea dinámica tal como redactar un ensayo
requiere que una porción significativa de la tarea sea pensar en la
temática, antes de las tareas estáticas de escribir el ensayo sentado a una
mesa, en una hora específica, etc. Uno de los mayores desafíos para
nuestros alumnos del espectro es aprender a desmenuzar tareas
dinámicas en trozos de trabajo más concretos y estáticos.

Para fomentar las habilidades organizativas en alumnos con TEA se


requiere de un enfoque evolutivo de la enseñanza, uno que comienzo
idealmente a edades tempranas. Ellos afilan sus habilidades de
organización desde el preescolar, cuando les pedimos que guarden sus
juguetes. Los profesores pueden identificar con precisión aquellos
alumnos organizados versus los desorganizados tan pronto como en el
jardín de infantes. Para 4to grado los profesores esperan que los alumnos
sean competentes con sus habilidades de FE.

Sin embargo, la realidad es que la mayoría de nuestros pacientes con


TEA de todas las edades necesitan ayuda específica con su tarea escolar,
y con sus habilidades de FE en general. Esta ayuda está disponible. Los
siguientes 10 pasos aclaran aspectos específicos de habilidades de las FE
que aumentan los mecanismos de organización estáticas y dinámicas de
los alumnos. A pesar de que estos pasos están interrelacionados, hay que
evitar tratar de enseñarlos todos a la misma vez. Cada uno puede ser
difícil de comprender y dominar para alumnos con TEA; permite que el
aprendizaje tenga su propio ritmo. Mantén las expectativas realistas,
habla frecuentemente las cosas en profundidad, y anticipa malos
entendidos y fallas en la comunicación. Aprender habilidades de las FE
es un sistema dinámico en sí mismo, con sus componentes estáticos.
Asegúrate que tu hijo o alumno experimente el éxito y se sienta
competente en cada paso del proceso.

10 Pasos para Fomentar Habilidades Organizativas


1. Define claramente lo que tiene que hacer
Generalmente, los padres y escuelas definen objetivos de organización en
forma demasiado sencilla: “el alumno debe escribir la tarea en su
agenda”. Sin embargo, esto no tiene el suficiente detalle para la mayoría
de las tareas y puede no ser el mejor objetivo para que comience un
alumno en particular. Los adultos deben estar organizados en su propio
pensamiento si pretenden enseñar eficientemente esta habilidad a
alumnos con déficits en las FE. Vaya más allá de darle tareas, ayude al
alumno a comprender cómo abordar la tarea desde un punto de vista
organizacional.

2. Use la motivación
Casi todos los alumnos con habilidades organizativas pobres también
luchan con la motivación para completar tareas escolares. Muchas veces
los padres y profesores no reconocen que esta falta de motivación puede
estar relacionada con el sentimiento de sentirse abrumados por las
demandas de la tarea. Los alumnos con los mayores desafíos
motivacionales muchas veces son aquellos alumnos más inteligentes (con
un CI elevado). Muchas veces asumimos que “inteligente” significa
“organizado” y decimos cosas como “vamos, yo se que podes hacer esto,
yo se que sos inteligente.” Sin embargo, pueden tener las mayores
dificultades para motivarse a si mismos cuando se sienten abrumados ya
que no han tenido que hacer un esfuerzo por aprender. Aprender
simplemente sucedía si se mantenían atentos.

En la adolescencia, los alumnos necesitan comprender que completar las


tareas – incluso aquellas tareas que les parecen algo ridículas – tiene sus
recompensas. Manifiesta que son trabajadores a los ojos de los demás,
mejora sus notas y aumenta la autoestima a través de lograr las
calificaciones acordes su expectativa académica. Sin embargo, a pesar de
que suena obvio, este nivel de causa-efecto puede ser demasiado
complejo para algunos alumnos dentro del espectro porque requiere una
gratificación a largo plazo. Muchos alumnos necesitan comenzar en un
nivel mucho más concreto de motivación, con pasos muy pequeños de
trabajo, combinados con recompensas tempranas en el proceso de
completar la tarea. Por ejemplo, si un alumno no puede trabajar durante
una hora, logra que trabaje exitosamente en una sola parte de la tarea por
tan solo 10 minutos antes de que tome una pausa y se felicite a sí mismo.
La auto-motivación aumenta cuando el alumno se siente capaz de
comprender y lograr la tarea que tiene por delante. Su un alumno no está
motivado, no importa cuán bien le enseñes como abordar la tarea, él no
implementará sus ideas. Trabaja directamente en ayudar al alumno a
abordar sus problemas relacionados con la motivación.

3. Prepara el ambiente
La mayoría de los adultos familiarizados con ayudar a alumnos a
“organizarse” comprenden este punto. Establece un espacio dedicado a la
tarea escolar que incluye las herramientas esenciales: lapicera, lápiz,
papel, etc. Usar códigos de colores para las tareas, asegurarse de que el
alumno tenga una carpeta organizada, usar un cronómetro crea estructura
que promueve el éxito durante el tiempo de la tarea.

4. Deshacer en partes y asignarle tiempos


Aun las tareas que suenan coherentes y estructuradas para maestros
pueden abrumar a los alumnos con desafíos en las FE. Por ejemplo:
“escribe un informe enfocado en la economía, la cultura, el clima y el
tiempo de un país específico.” ¿Parece lo suficientemente claro? Quizás
para nosotros, pero no para ellos. Asegúrate que el alumno comprenda
como “deshacer” una tarea (desmenuzarla en sus partes más pequeñas) y
como las partes crean un todo mayor. Por ejemplo, no todos los alumnos
sabrán que su ensayo necesita cuatro secciones, que consiste en “mini-
ensayos” armados en forma separada que luego son unidos.

Además, una vez que ellos “desmenuzan” el proyecto, también necesitan


predecir cuánto tiempo les va a llevar completar cada parte. La mayoría
de nuestros alumnos con herramientas de organización pobres tienen una
gran dificultad para predecir cuánto tiempo les va a llevar el proyecto. De
hecho, ellos tienden a presentar dificultad en todos los aspectos de
interpretar y predecir tiempos. Esta es una herramienta esencial de la
vida. ¿Hay algo que hagas sin antes predecir cuánto tiempo te va a
llevar? Nosotros hacemos “mapas de tiempo” con todo, midiendo si va a
encajar o no la tarea con lo que estamos haciendo ahora, dentro de una
hora, o más tarde en el día o en la semana.
La tarea escolar funciona de la misma manera. Los alumnos están más
dispuestos a comenzar la tarea cuando pueden predecir cuánto tiempo les
va a llevar. Por ejemplo, un alumno hará tranquilamente matemática si
solo le lleva 5-10 minutos. Sin embargo, para aquellos alumnos del
espectro que no pueden predecir el tiempo, la naturaleza confusa de la
actividad genera una ansiedad tal que pueden llorar durante 45 minutos
por una tarea de matemática que les llevaría 10 minutos. Cuando el
alumno no considera- o no puede- predecir el tiempo como parte de sus
herramientas organizacionales, es probable que desperdicie mucho
tiempo en vez de utilizarlo a su favor.

5. Utilice estructuras visuales


A medida que avanzan los años escolares, la tarea pasa de ser
mayormente estática asignada por un profesor, a ser mayormente tareas
dinámicas asignadas por muchas personas diferentes. Se espera que los
alumnos se auto-organicen y sepan manejar las diferentes partes del
aprendizaje que forman cada clase, año y nivel de educación. Sin
embargo esta herramienta valiosa nunca es enseñada explícitamente.

Mapas visuales de largo plazo, tal como un diagrama de Gantt


(www.ganttchart.com), pueden ayudar a los alumnos a planificar y
monitorear múltiples actividades. Estos gráficos de barras ayudan al
alumno a monitorear visualmente los múltiples proyectos a lo largo del
tiempo, determinar para cuando deben estar listos y cuanto tiempo tienen
para trabajar en cada uno. Por ejemplo, un trabajo de historia puede ser
asignado en febrero y estar terminado para fines de marzo; una línea
podría pasar desde principios de febrero a fines de marzo para indicar el
tiempo asignado al proyecto. Un proyecto de matemáticas asignado a
principios de marzo también tiene plazo para fines de marzo; otra línea
representaría este proyecto. Visualmente el alumno puede ver que dos
grandes proyectos tienen plazo para alrededor de la misma fecha, y
ambos valen calificaciones similares. Entonces esto ayuda al alumno a
comprender por qué no debería esperar hasta el último momento para
empezar uno o ambos proyectos. Los diagramas de Gantt son utilizados
frecuentemente en negocios, pero aun deben encontrar su lugar en el
software estudiantil para planificar sus tareas escolares. Sin embargo son
fáciles de crear y utilizar en casa o en la clase. Para alumnos con TEA,
son herramientas valiosas de organización.

Estructuras visuales pueden representar proyectos enteros y luego


también ser utilizados para porciones individuales, creando el marco
organizativo visual que necesitan alumnos con déficits en las FE. Una
vez que comprenden que las tareas necesitan ser trabajadas a lo largo del
tiempo, podemos fomentar a los alumnos a dividir las tareas en varias
partes a ser trabajadas durante cada semana, y luego hacer listas
relacionadas de cosas para hacer en cada día.

6. Priorizar y planificar diariamente


Aprender a priorizar es una herramienta valiosa y ayuda a los alumnos a
completar las tareas. Ten en mente que muchos de nosotros realizamos
listas diarias pero no siempre completamos todas las tareas de nuestra
lista, y esa prioridad suele estar basada en el valor que le damos a cada
tarea. Dentro del ambiente escolar, el “valor” de la tarea es determinado
por el profesor. La prioridad de la tarea está relacionada con el valor total
de la misma, su fecha de entrega y el tiempo necesario para completarla.
Sin embargo, simplemente porque una tarea debe ser entregada no
significa que el alumno necesita tomar la decisión de completarla, sobre
todo si tiene una prioridad baja o un valor bajo para el alumno o el
profesor. Por ejemplo, durante su segundo año de secundaria, mi hija
estaba mirando sus calificaciones de matemáticas online. Yo mire y vi
que ella tenía mayormente As y Bs pero noté que tenía dos Fs. Yo
exclamé: “Robyn, tienes dos Fs”, a lo cual me respondió “Mamá, cada
uno de ellas valía un punto. Apenas valía la pena hacerlas.” Robyn se dio
cuenta que no valía la pena hacer los proyectos con poco puntaje
teniendo en cuenta todas las otras tareas con las que tenía que hacer
malabares para todas sus clases; ella prefería ahorrar el tiempo y el
esfuerzo para proyectos mayores, más importantes.
Aun con un plan de prioridades en mano, muchos alumnos lucharan para
lograr trabajar sobre las tareas. Incluso alumnos con un alto nivel
intelectual pueden tener dificultades para ponerse a trabajar sobre
proyectos que no son de su agrado. Su período atencional puede ser de
no más de 7 a 10 minutos. (Evalúa el período atencional de uno de tus
alumnos observando cuánto tiempo le puede dedicar a proyectos
mundanos sin auto-distraerse. Puede que te sorprendas con cuan corto
es).

Ayuda a los alumnos a ser exitosos con su cronograma diario


enseñándoles a tomarse recreos frecuentes al finalizar su periodo
atencional. Por ejemplo, un alumno universitario de teología encontró
que solo podía obligarse a trabajar por ciclos de trabajo de 10 minutos
antes de sentirse abrumado o internamente distraído. El utilizaba un
cronómetro y se daba pequeños recreos para distenderse cada 10
minutos. Una vez que completaba con un número de estos pequeños
ciclos de trabajo se daba a sí mismo una recompensa mayor. La clave
para utilizar auto-recompensas es asegurarse que la pequeña recompensa
no sea distractora o absorbente (juegos de computadora, televisión, leer
un libro). Sino que hay que hacer éstos pequeños recreos rápidos y
refrescantes, solo para reenfocar la atención: actividades sensoriales
(estirarse o moverse), un pequeño bocadillo, un viaje rápido al baño o al
sacapuntas.

7. Buscar y Recolectar
Dicho más simple: los alumnos necesitan encontrar tiempo en su
cronograma para ubicar los diferentes pasos necesarios para completar
una tarea. Por ejemplo, investigar en la biblioteca puede ser un “paso”
que necesitan ubicar en su lista de tareas (no se olviden del tiempo que
lleva viajar).

8. Considera la perspectiva
La tarea escolar es completada de manera más eficaz cuando los alumnos
comienzan por considerar cual es la perspectiva del profesor antes de
lanzarse a hacer la tarea asignada. Un trabajo bien hecho es uno que
satisface las expectativas del profesor y sigue sus instrucciones. Un
alumno de la escuela secundaria hizo grandes esfuerzos para desarrollar
un programa de computación para su clase de programación. Su profesor
vino a mi exasperado, explicando que a pesar de estar bien hecho, el
proyecto no estaba relacionado a la tarea asignada en absoluto.

La perspectiva de los padres también entra en la planificación de la tarea.


Muchos padres esperan que los niños terminen su tarea antes de mirar
televisión. A pesar de que el niño puede haber trabajado mucho en su
tarea (en su opinión, “lo suficiente”), aun pueden aparecer problemas ya
que no la “terminó” según la opinión de los padres.

Tener en cuenta las perspectivas puede ser bastante difícil para muchos
alumnos con dificultades en el aprendizaje social y organizacional. Una
estrategia llamada “Fichas de comportamiento social” (Winner 2007)
puede ayudar a los alumnos a comprender como las expectativas,
acciones y reacciones afectan no solo como somos vistos por los demás,
sino como sus respuestas impactan la manera en que nos vemos a
nosotros mismos.

9. Comunicate y luego comunicate un poco más


Generalmente los alumnos necesitan de la ayuda de otros para completar
sus tareas escolares. Saber cuándo y cómo pedir ayuda a los otros puede
ser un desafío para alumnos con dificultades en el aprendizaje social y
organizacional. Evita asumir que los alumnos – especialmente los
alumnos “brillantes”- deberían saber intuitivamente cómo pedir ayuda,
aclaración e incluso como trabajar con otros en tareas. Estas habilidades
no son tan simples como parecen y pueden necesitar ser enseñadas
explícitamente a través de maestras de educación especial o
fonoaudiólogas en su escuela. Un consejo: a medida que los alumnos
ingresan en la escuela media y siguen creciendo, muchos de ellos se
refieren a sus pares más que a sus profesores para pedir ayuda. Esto
permite establecer redes de soporte entre pares lo cual es necesario para
el éxito en la universidad.

10. Completar y premiar


Tener el “final” de la tarea claramente definido es importante para el
pensamiento concreto de los alumnos con TEA. Es importante asegurar
que el niño comprende que significa “terminado”, tanto en la escuela
como en casa. Por ejemplo, una tarea escolar no está realmente
“terminada” hasta que no es entregada al profesor en la escuela. Mientras
en la escuela primaria la tarea se entrega en cajas (estático), éstas
desaparecen durante la escuela media y la secundaria cuando el acto de
entregar la tarea se convierte en dinámica. Asegúrate que los alumnos
saben donde tienen que entregar la tarea. A su vez, los padres deberían
esperar para celebrar que han completado los proyectos hasta que la tarea
es efectivamente entregada. Algunos alumnos pueden necesitar sistemas
recordatorios para asegurase de entregar la tarea a tiempo. Carteles
visuales, mensajes en los celulares o agendas electrónicas, o alamas en el
reloj pueden ser utilizados para ayudar.

En casa, la tarea “terminada” tiene sus propias recompensas, los niños


pueden involucrarse en actividades placenteras para ellos, como juegos
de computadora, mirar televisión, leer por placer, etc. Incluso sus
actividades favoritas tienen un tiempo limitado antes de que sea hora
para ir a la cama. Muchas de estas estrategias organizativas pueden ser
utilizadas para ayudar a un paciente a aprender a finalizar una actividad
favorita y preparar su mente para ir a la cama.

“¡Planificar lleva tiempo!” Este es el mensaje que necesitamos reforzar


constantemente con nuestros alumnos del espectro. Aún si los alumnos
están utilizando habilidades organizativas para la tarea, para rutinas
diarias, para prepararse para una actividad de fin de semana o para algo
tan simple como preparar un bocadillo, a medida que crecen y se
desarrollan, las tareas se complejizan de manera creciente y se vuelven
más dinámicas cada año que pasa. Profesores y padres necesitan trabajar
juntos para identificar y enseñar alguno o todos los 10 pasos
mencionados en este articulo que resultan difíciles para el paciente con
TEA. Al hacerlo, le damos al paciente las herramientas no solo para
manejar las tareas, sino para ser exitoso en todas las áreas de la vida. Sin
embargo, para trabajar en los aspectos de todos los 10 pasos, vamos a
necesitar empezar a trabajar estas herramientas mientras los alumnos aun
están en la escuela primaria. ¡Enseñar habilidades organizativas lleva
tiempo a lo largo de un prolongado período de tiempo!

Biografía
Michelle García Winner es reconocida internacionalmente como una
profesional innovadora, entusiasta presentadora de talleres y autora
prolífica en el campo del pensamiento social y el funcionamiento de la
cognición social.

Referencias:

 Allen, D. (2001). Getting Things Done. The art of stress free


productivity. Penguin Books: New York. (recommended by an adult with
AS)
 Dawson, P. and Guare. R. (2004). Executive Skills in Children and
Adolescents: A Practical Guide to Assessment and Intervention. The
Guilford Press: New York.
 Giles-Brown, C. (1993). Practical Time, Language and Living Series.
Imaginart. www.proedinc.com
 Hyerle, D. (1996). Visual Tools for Constructing Knowledge.
Association for Supervision and Curriculum Development: Virginia.
 Myles, B. & Adreon, D. (2001). Asperger Syndrome and Adolescence:
Practical Solutions for School Success. AAPC: Kansas.
www.asperger.net
 Soper, M. (1993). Crash Course for Study Skills. Linguisystems: Illinois.
www.linguisystems.com (highly recommended for building a
curriculum!)
 Winner, M. (2005). "Strategies for Organization: Preparing for
Homework and the Real World." The Gray Center: Grand Rapids,
Michigan. (www.socialthinking.com)
 Winner, M (2007) Social Behavior Mapping. Think Social Publishing,
Inc.: San Jose, California.
Equipo Socializarte.
socializarte09@gmail.com
www.socializartegrupos.com.ar