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MEMORIAS

DE
UNA VIDA
PASADA.

7-18
1
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I
1
I JOSÉ F° ANT° MARTÍNEZ Y DÍAZ-SANCHEZ

I SUBOFICIAL DE ARTILLERÍA

Biografía o memorias
de
una vida pasada.
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I
I
I
I La relación de los hechos de estas memorias está
desglosado así:
- Período de la preguerra, de Abril de 1.910 a Julio
I de.1.936.
- Periodo de la guerra 1.936-1.939.
Periodo de la posguerra y Academia de
I Suboficiales.
Periodo del Colegio de Huérfanos de Militares.

SEGUNDA PARTE

Casos excepcionales
y
Originales

i,**"
INTRODUCCIÓN O PREÁMBULO.

No hay un día más hermoso que hoy.


¿Qué por qué?. Pues porque he llegado hasta él. Este dia
de hoy es la suma de todos los ayeres, en él está toda mi
vida con todo un pasado de recuerdos, unos tristes, otros
agradables, y que tanto unos como otros constituyen mi
medio de vida, mi hobby, pues se dice que la juventud vive
de ilusiones y proyectos, y los ancianos de nuestros
recuerdos. Y así es, esta es nuestra compañía, con sus
nostalgias y sus añoranzas.
Son nuestro compañero de viaje hacia lo
desconocido, hacia el no sé dónde y que ya presiento
cerca...
El mañana ya no me interesa porque, ¿qué me
puede ofrecer?. Mientras que en el ayer están todos mis
hechos, mis cosas y mis casos y que en mis ratos de
soledad (que son tantos) me complace convivir con ellos.
El mañana, inexorable y triste me aflige y me
acongoja porque pasados los primeros días de la
despedida, ¿ahora qué?. Pues como mucho, que...
¡Descanse en paz!.
Y más me aflige el que estos relatos míos, que leerás
a continuación (el que los lea) que a lo mejor no son leídos,
irán a parar al olvido.
Sólo me queda la esperanza de que Dios se apiade
de mi y me depare un lugar de eterno descanso si es que lo
he merecido.
Confio en que así lo hará. Ojalá sea así.
I PRÓLOGO.

I No pretendo con este trabajo, por llamarlo de alguna


manera, justificar ninguna necesidad ni elogiar nada.
I Más bien una advertencia por si algún valiente que
se atreva a entrar por sus líneas no crea que va a
encontrar en ellas una palabra literaria, ni a un escritor ni
I siquiera a un aficionado a la literatura.
Sólo me anima el deseo de legar a mis descendientes
un testimonio de mis venturas y desventuras en mi
I caminar por los senderos de la vida y del mundo.
Situaciones de diversas índoles que he tenido, que he
soportado y que he sufrido, ha habido de todo.
I Y pido perdón por lo pobre de mi prosa y mi
elocuencia carente de toda técnica y de toda elegancia para
que pueda agradar a alguien su lectura.
I Amigo lector: sé benévolo al enjuiciarme, pues como
he dicho, mi carencia en materia de literatura es tan pobre
que no merece elogios. Lo que lamento en extremo.
I
1
La Villa-de 8uflí,cuna de nuestra estirpe
Y raiz del ar^ol genealógico de nuestras
Familias
FILIACIÓN.

José Fc° Ant" Martínez y Díaz- Sánchez


Cn
provinlTe A l m ^ ** ^ ^ ^ '*
Hijo de Antonio y Emilia de la misma localidad
vina de Suni, cuna de nuestra estirpe v raíz del
árbol genealógico de nuestras familias.
I ACLARACIONES

I Los dibujos de las figuras que acompañan a estas


memorias, no quieren decir que se refieran a un
I determinado personaje ni sean el retrato de nadie. Son
simplemente unas alegorías o símbolos del epígrafe en que
se hayan comprendidas y cuyo significado va en la línea
I subrayada de la página en que figura.

I EJEMPLOS

I En la página 37 Representa el día que fui ascendido


a Sargento provisional por elección.

I En la página 57 Un momento cualquiera triste y


melancólico, pues es provisional y
aún no sabe si irá a la Academia o
será licenciado.

En la página 60 Es nombrado Cadete alumno de la


Academia General Básica de
Suboficiales.

Y así todas las demás.


I 15

ÍNDICE

I PRIMERA PARTE

I Título
21 Periodo de Preguerra, 1.910-1.936.
i , 2Í
23 Papá regresa de América.
Primera salida del hogar paterno.
35 Periodo guerra civil, 1.936-1.939.
I 43
47
Operación suministro.
Salida de la Universitaria.
49 Último parte de guerra.
I 51
*» 53
Consideración final de la guerra en Universitaria.
La guerra civil en España.
jtt 55 Periodo de la posguerra y academias,
I tó. 63
\. 67
Empezó la academia.
Entrega de despachos.
69 Destino a los Pirineos.
77 Destinado al Gobierno Militar.
79 Sargento I o y el nuevo general.
83 Colegio de huérfanos de militares.
89 Ascenso a brigada.
93 Pasé a retirado.
99 Terminó el colegio.
103 Consideración final.
105 Vicisitudes de la vida. (Buenas)
107 Vicisitudes de la vida. (Malas)
109 Toda una vida bajo el signo del n°13.
16
ADVERTENCIA.
SEGUNDA PARTE
Página Titulo Antes de entrar en el camino de la lectura de estas
115 Hechos, casos y cosas. memorias y por si en alguno de sus pasajes me refiero a
117 La infancia. algo relacionado con la política o con la guerra, no es nada
119 La adolescencia. más que comentar como si fuese una copia o una foto de lo
123 Las madrinas de guerra. que era comentario común en la calle y sin secretos para
127 La tragedia de Valladolid. nadie.
129 Los combates de la Sierra de la Grana.
133
Nada más lejos de mi que la política, soy totalmente
El día que fui herido. refractario a todo lo relacionado con la política, por lo que
135 Las madrinas de hospital.
139 nunca he pertenecido a ningún partido político, ni siquiera
Las fiebres de Fuenteovejuna.
141 El fraile de Lebrija. a una central sindical, que dicen ser el organismo donde se
143 El buen Arturito, gestiona y se trabaja por el dereeho.de los trabajadores.
145 El levantamiento Nacional. No obstante me ha dolido-mucho que mi Patria a la
147 Llegó la REVOLUCIÓN NACIONAL. que adoro, haya tenido' que soportar; tres años de guerra
149 La gran fatalidad. cruel y que tan trágicas consecuencias • tuvo para tantas
151 Los errores. familias.
155 Nada de correctivos físicos. También para mi propia madre que tuvo que
157 Las felicitaciones. soportar su tragedia con dos hijos en la guerra y cada uno
159 Premios honoríficos. combatiendo frente al otro. Y tan frente a. frente, que en
161 Las recorn endación es. unas operaciones que realizó el-'ejército en el que él estaba,
165 Visita del Capitán G. al Gobierno Militar atacó las posiciones en las que estaba yo. .
167 La novia de Vaimojado. Y que al final lo pudimos contar.. •:
171 De soltero a casado. Si hago alguna referencia a algo que pudiera parecer
175 La Academia que me inclino por algún lado, ello .no es así, es
177 Dura situación. simplemente que he vivido situaciones muy diversas y he
181 La mocedad. creído necesario referirme a ellas para ordenar y poner en
183 Influencia de la familia en mi vida. claro mis vicisitudes.'
185 El descanso del soldado.
189 Los mayores traumas.
191 Y descarriló el tren.
193 El gran susto.
197 Vida social.
201 El Ángel de la Guarda.
207 Punto final.
209 Después de punto final.
I 19

I
I
I
I
I
I
I PRIMERA PARTE

I
i
21

PERIODO DE LA PREGUERRA 1.910-1.936.

Seria para mi una gran satisfacción ser un virtuoso


de las letras y que estas consideraciones que expongo aquí,
tuviesen el suficiente laconismo y concisión para que
fuesen comprendidos sin dificultad. Pero mi berborrea y mi
prosa carecen de la técnica y la elegancia para que esta
narración resulte atractiva para algún posible valiente que
se atreva a entrar por el laberinto de sus líneas.
Si alguno se atreve, que se encomiende a Dios y le
pida ayuda, que la va a necesitar.
Para que mi narración sea más completa, empezaré
incluso antes de tener uso de razón, porque a mis seis
meses de edad, mi padre se marchó para las Américas,
quizás con la sana intención de hacer fortuna, pues por
aquellas fechas eso se llevaba mucho. Y yo creo que hasta
iría con la intención de llegar hasta el DORADO. Esa mítica
región donde el vulgo tenía la seguridad de que allí el oro
estaba a flor de tierra y no había nada más que coger una
pala y llenar los sacos de oro y para España a vivir de
lindo.
Y conste que aún hoy hay quien sueña con el
DORADO, pero para mi padre no hubo ni una cosa ni otra.
Pero antes de que regresara de su aventura, retomemos al
pollo de los seis meses.

Como es lógico, yo me criaba sin padre, por decirlo


de alguna manera, y mi padre a los efectos de bebé, era mi
abuelo paterno, que era el que me tomaba, me besaba, me
acariciaba y me hacía todos los gustos.
Mi madre intentaba inculcarme que mi padre era el
de la foto, en un marco colgada de la pared. Pero yo no
entraba por esas. Aquél señor del retrato, para mi, plin. Mi
papá era mi abuelo Pedro y nada más. Lo demás, para mí,
eran cuentos para dormir.
I PAPÁ REGRESA DE AMÉRICA.

I Sí, cuando yo ya había rebasado los siete años y


como no, todos a recibirlo a la estación.
Yo me hacía no sé que ideas sobre lo que venía. Y
I por fin llega el tren de donde se baja un señor alto,
guapísimo y que él y mi madre se abrazaron como dos
enamorados. Yo al ver aquello hubiese cogido un palo y lo
I hubiese molido, pues yo no podía admitir a aquel hombre
abrazado a mi madre.
Lo que yo si intuía, es que el mundo había cambiado
I para mí, y no equivoqué.
Yo notaba en mi padre que era poco niñero y nunca
me daba un beso ni una caricia y vino a colmar el vaso
I cuando un día, sin más ni más me suelta: "niño, desde hoy
no me llamarás papá, me llamarás padre y me dirás de
usted". Bueno, dio la puntilla. A mi madre tampoco le hizo
I mucha gracia, pero adelante.
Al poco de cumplir yo los ocho años, mi padre dice
que ya no puedo volver a la escuela porque decía que me
I necesitaba para ayudarle a sus faenas del campo y que ya
de escuelas nada, que mi carrera será el campo, como él.
Aparte de esta novedad, parece ser que mi padre
I trajo de América buena semilla porque a partir de ahora,
cada año un hermanito nuevo y que cuando vino el que
sigue, yo tenía nueve años. Muy graciosos, muy monos
ellos, pero que a mí me dieron el té, pero bien dado.
Como digo, a partir de ahora, yo de pinche con mi
padre en sus labores del campo todo el día y por las
noches mi madre esperando verme llegar para dedicarme a
sus recados y para niñera de mis hermanitos, por lo que yo
no sabía lo que era jugar con los chicos en la calle. Y es
más, cuando los peques se dormían y yo quedaba libre de
ellos, en vez de ir a jugar algún rato, mi padre me
preparaba un manojo de esparto y a hacer sogas y ramales
1
Ahora sería en calidad de pinche o recadero y que
I porque decía que tenia que aprender estas cosas para d e u n o s s i t i o s p a r a o t r o s con el fin de que me
saber desenvolverme en el oficio que no era otro que el f u e s e i m p o n i e n d o e n t o d o .
campo. . Después de Calatayud, Granada, Jaén, Córdoba y
Y estando ya papá en casa, volvamos a las Améncas; , • f ^ ú m Q Z a m o r a d o n d e m e c o g i ó l a Querrá.
1 Parece ser que a mi madre eso de la America se le puso T
duro y opino que en alguna carta le diría al jefe algo así:
"oye guapo, cuando nos casamos, juramos mantenernos
I unidos hasta que la muerte nos separase, y no nos hemos
separado nada más que unos 12.000 Km, ya llevamos asi
I siete años, así que haz el favor de venirte para acá porqut
para lo que estás haciendo ahí también lo puedes hacer
aquí". Y de venida y la.nueva vida, ya hemos hablado.

I La vida transcurría sin pena ni gloria, o quizás coi


pena para mí, pero había que seguir adelante. Yo mi
estaba haciendo mayorcito y sentía los deseos o 1Í
I necesidad de relacionarme con chicos y tener amigos ¡
amigas, por qué no decirlo, y me puse un poco en mi sitie
•.) !.'••

pidiendo a mis padres que se abriesen un poco y me diera)


I un poco de libertad que ya estaba bien. Por otra parte a n
me gustaba la música, guitarra y bandurria y 1¡
practicaba, a mi padre parece que eso le hacía gracia;
I como no, a partir de entonces se me permitía salir por I1
menos los domingos por la tarde, pues por las mañana
siempre había algo que hacer urgente.
I Cumplidos ya los trece, yo me sentía hombrecito;
despertaban en mí aspiraciones, y se dio el caso de que u1
gran amigo de mi padre, que los tenía y muy buenos
I coincidieron y hablaron de mí y de la situación mía y la d
todos los jóvenes y dispusieron que me fuese con él. Esí
señor era un alto cargo en una gran empresa. Del coloqui
I salió el que fui con él a unos trabajos que la empresa teni
en Calatayud (Zaragoza), aparte de otros trabajos en nú
sitios, pero que sería mejor en ese sitio porque era dondet
I estaba más tiempo y podía observarme mejor.

I
27

I PRIMERA SAUDA DEL HOGAR PATERNO.

I No olvidaré nunca este día, cuando mi madre


abrazada a mí y llorando si tenia que llorar me dijo: "hijo
I mío, tu no sabes cuanto dolor nos produce esta decisión
que hemos tomado, pero lo necesitas, pronto te harás un
nombre y querrás tener un hogar y una familia y aquí qué
I te vamos a dar, a ver si con estos señores puedes dedicarte
a otra cosa mejor. Y ten presente que te vamos a echar de
mucho de menos y tu ayuda para ir sacando adelante a
I esta familia, por lo menos hasta que estos peques puedan
aprovechar para algo. Hijo, no olvides que te necesitamos y
mucho. Mi ilusión sería verte con zapatos y corbata a
I diario, pero eso no es para nosotros. Que Dios te proteja". -

Que gran susto, el día que salimos, 13 de


I septiembre de 1.923, fue el levantamiento del General
Primo de Rivera. Al llegar a Calatayud, todo era
desconcierto y crispación, pero todo acabó pronto y no

I ocurrió nada y menos a mí que ni sabía ni entendía nada


de lo ocurrido.
Debo decir que en esta empresa como en todas,

I capataces o encargados de cuadrillas, y el encargado


general, que era también amigo de mi padre, recibió el
encargo del jefe superior de que me fuese llevando de unos
a otros a temporadas para que me fuese imponiendo en
1 plan de aprendizaje, pues así se lo ofrecí a su padre, gran
amigo de usted y mío.
Tal cual lo mandó el jefe así se iba haciendo, unas

i
veces con unos otras con otros, pues todos hacían cosas
distintas cosas distintas y había que imponerse todo lo que
se pudiera.
Asi las cosas, iba pasando el tiempo y yo, recadero de
todos, procuraba hacerlo todo lo mejor que podía, siempre
tratando de granjearme el aprecio y la confianza de todos.
28

¡liando yo'G&-1Í del hopjrr nñterno para situarme


or otros derroteros,mi m8dre,abrazada a mi me di-
o:¡lijo,no sabes cuanto dolor rae produce esta si-
ueción ,pero la necesitas,LLegarés a hombre j r •
Bien pronto llegó el día de abandonar el hogar que vas a hacer. Mi ilusión seria verte con
para buscarse otros derroteros y abandonar e os y corbeta a diario,pero eso no es para nos
ofrecía pocas perspectivas y no le pesó . Que Dios te proteja.
Después de un tiempo pude decir:
luerida mama,tus deseos se han cumplido
31

muchos, pues imaginemos que por aquellas fechas existían


las posadas, entonces había arrieros, y en casa infinidad
de días se llenaba de arrieros y había que atenderlos y mi
madre era la que llevaba la peor parte, aparte las faenas de
la casa y que además también tenían una taberna, hoy
llamadas bares. Cuánto recordaba las penurias de mi
madre para salir adelante, pero yo nada podía hacerle ya.

Y retomemos mi nueva situación, mi nuevo destino,


que ahora esto era lo mío.
Pasaba el tiempo y yo progresaba por lo que me
sentía satisfecho y además porque me sentía protegido.
Y claro, pasado un tiempo prudencial, el jefe me
llama un día y me dice: Desde hoy tu te harás cargo de
cierto almacén donde estaba todo el material y los aparatos
y planos que te pidan y los hombres que necesiten, para lo
que tenía seis u ocho para estos menesteres, y cuando
cada faena termine, que cada uno devuelva lo que se haya
llevado y se conserve y mantenga en perfecto estado y bien
cuidado. Hasta que esto ocurrió, que se pasó un tiempo, yo
alternaba con el trabajo unas vacacioncitas, que me las
pasaba en casa, sobre todo en Navidades y verano, con lo
que mantenía el contacto con la familia como con los
amigos y con las amigas, como no, que ya era grandecito.
Pero el tiempo avanzaba y pasaban los meses y los
años, y llegaron otros tiempos y un día me dice el
encargado general: "Ha dicho el jefe que te tienes que hacer
cargo de la cuadrilla de fulano", que estaba dedicada al
arreglo, conservación y renovación de las vías. Estas vías
eran por las que circulaban los trenes con los materiales
de las excavaciones de las obras de la estación de Zamora
que se construía, por el nuevo ferrocarril de Zamora-
Coruña. A partir de ahora las cosas no eran iguales, y las
vacaciones cambiaron, y muchas cosas más. Cuando yo
dejé de ser pinche y recadero y pasé a ser un encargado
como los demás, también pasé a ser un enemigo de los
trabajadores, según ellos, pues ya en tiempos de la
32 33

República, el ambiente era así, cosa que no me hizo '" El director general de la misma era español, y lo digo
ninguna gracia. porque la empresa era una multinacional formada por un
De cómo cayó en mi y en todos mis compañeros eso, consorcio de ingleses, franceses y españoles. Se dio la
de enemigos de los trabajadores, se puede ver en la página circunstancia de que el director tenia un hermano general
88 y en el episodio titulado EL BUEN ARTURITO. y al empezar la guerra lo fusilaron en Barcelona, así es que
r todo cambió. A la vista de la situación ya me hacía un lío y
Debo decir que en mi nueva situación me- no acertaba a ordenar mis ideas. Todos creíamos que
encontraba como pez en el agua, mi empleo fijo de plantilla. aquello de la guerra seria cosa de unos días y con eso nos
en una gran empresa y con un sueldo fijo mensual. Yo ya conformábamos, pero para mis adentros decía, cuando
había llegado a donde deseaba. Y que ilusión me hacía, •acabe la guerra, que va a ser de mí, ahora que ya me había
como he dicho ante^poder ayudar a mis padres. Que bien situado después de tantos trajines.
me aprendí la lección' de mi madre. Y que además de Pero todo se arregló y vaya si se arregló. A los pocos
pedirme que les ayudara, me encargó muy mucho que días me llaman a filas por la movilización, como a tantos
seleccionara muy bien mis amistades, que huyera de los • otros, y me tuve que incorporar al regimiento que había en
•Zamora, donde me encontraba.
viciua y que antes de gastar un céntimo en algo inútil, que Se acabó mi vida de paisano, se acabó mi empleo y
me lo pensara dos veces. : se acabó la empresa a la que yo adoraba pues en ella me
Todo esto quedó tan gravado en mi, que unido a qut hice hombre.
mi padre había cambiado tanto en su trato de como era A partir de ahora, una vida nueva. Y yo me
antes a como era ahora. Ahora era un verdadero padrazo,
mi mejor padre, mi mejor amigo, mi mejor compañero. Ei preguntaba, ¿cuándo acabaré yo de situarme?.
fin, una maravilla. Y yo, no en agradecimiento, sino porqut
era condición mía de ser obediente y sumiso, he tenido lt
fuerza de voluntad tan en primera página de mi vida qm
hasta, que me casé casi al cumplir los treinta años, todoí
mis ahorros han sido siempre para mis padres, hasta i
punto que cuando me casé solo contaba con el sueldo qm
había cobrado ese mes. Así de valiente. ¡
Cuando le expuse a la novia como estaba 1¡
situación, lo aceptó y a casarse. Y no pasó nada y nos fui
de maravilla.
Andando ya por el camino de los hombres y tam;
gusto que me encontraba en mi nueva situación... s
presenta la guerra civil. Yo ya con mis veintiséis años,;
ocurre que la empresa cierra la puerta y desaparece i
.España.
35

PERIODO DE LA GUERRA CIVIL 1.936-1.939.

Y empezó la guerra. Eso que a todos nos parecía que


iba a ser una revolucioncita de unos días, como tantas
veces, se convirtió en una guerra de casi 3 años de
consecuencias terribles y que iba a cambiar al país como
de la noche al día, lo mismo que a todos nosotros en
nuestras formas de vida y comportamiento.

Dicho esto, una de las cosas que más pueden


beneficiar a una persona, es que desarrolle su vida y sus
actividades en aquello que le gusta, para lo que tenga
vocación y que esté preparado. Si esto no es así y se tiene
qué dedicar a algo que no le va, que no le gusta y por tanto
para lo que se encuentra preparado, mal lo va a pasar.
Yo por ejemplo, nunca había sentido nada por la
vocación militar ni había pasado por mi mente tal
posibilidad y mira por donde me cogió de pies a cabeza.
Procedente de la vida civil y con el empleo de cabo
que obtuve cuando hice el servicio militar de recluta con
mi reemplazo, me incorporo al ejército al ser llamado mi
reemplazo por la movilización al empezar la guerra.
De momento, este hecho ocasionó la separación de
la familia, ellos quedaron en zona republicana, en Almería
y yo en zona nacional en Zamora y cuya separación habría
de durar todo el tiempo que duró la guerra. Sin noticias de
ninguna clase mientras duró el conflicto.
i!-""
} Una vez incorporado al ejército y tras un corto
periodo de instrucción de prácticas, salí con el Bon, en él
fui encuadrado, para el frente de Asturias donde había
operaciones de cierta envergadura y nos situamos en el
i frente de Grado, cerca de Oviedo.
Debo decir que el día que salí de Zamora fue uno de
los días más amargos de mi vida y que el día en que la
: guerra me asestó el primer cimbrazo.

I
37
36 v --•

Si, porque ya en el tren, yo veía a cientos de¡-


personas abrazando y besando a sus seres queridos que seí
marchaban y la pedían a Dios que los protegiera. Nuncaj
lloré con tantas ganas. A mi nadie me abrazaba ni nadie
pedía por mi. Solo yo pedía a Dios por mí. Y lloraba, pues'
si yo moría en esta tragedia, como se iba a enterar mi-
madre donde había sido ni como ni cuando.
i
Nuestra estancia en aquel frente duró poco, pues
una fuerte operación enemiga en el frente de Peñarrcm
(Córdoba), nos llevó ííásta allí situándonos en el sector di
Puenteovejuna, y el primer día de combate caí herida
como era de esperar. La herida la recibí en el parietí
izqui^^do, encima de la sien. Sangré mucho porque corü
venas muy importantes, pero me salvé.
Evacuado de hospital en hospital, llegué a Málag
donde acabé mi etapa de herido.
En mi ingenuidad y quizás por la poca práctica a
cosas de guerra, pensaba yo cuando andaba por lo
hospitales, que cuando yo me curara, la guerra ya s
habría terminado. Pero ya, ya.
Terminada mi curación regreso a nú unidad donde
los pocos días fui ascendido a Sargento por elección>
provisional, pues duránté^iaTgiieÍTa" todos los ascens
eran provisionales. '.
Con el empleo de Sargento la cosa cambió como í
la noche al día. De llevar armamento, equipo y toda la caí
i ','. > a cuestas a llevar los galones nuevos, una paga y uní
pluses de campaña y que con dichos pluses n
costeábamos nuestro mantenimiento. j
La vida en aquel frente era muy activa y 1
combates casi permanentes dada la importancia de aquel
zona, primero por lo que les interesaba Peñarroya por i;
minas de carbón y segundo por el interés que tenían}
cortar el ferrocarril y la carretera que unían la parte noj
^ 'de España con la parte sur. El día que ascendió a Sargento por elección.
1 I. • • '"'• •••*••• ~ "

38 39

Eso tenía que ser después de ocupar la Sierra-de la comandante mengano". Esto quería decir que el enemigo lo
Grana donde se realizaron los combates y desde donde no sabía todo y nosotros nada.
pasaron y que fue donde yo caí herido, y que dicha Aparte de que el sermón que nos echó el enemigo
operación, si la hubiera realizado el enemigo y la hubiese entre loshelados,
nos dejó tengo que decir que nuestra camaradería
componentes, compañeros y amigos del Bon,
ganado, hubiesen cortado el ferrocarril y la carretera, en cuando estábamos en campo abierto y que atenuaba un
Llera (Badajoz), pero como digo, no pasaron de la Sierra de poco el peso de la guerra, se fue esfumando para
la Grana. convertirse en un infierno.
Varios meses duró nuestra estancia en aquel frente El tiempo que duró nuestra estancia en aquel sitio,
y con muchos altibajos dada la importancia de la zona, no tuvimos contacto con nadie más que cada uno con los
como he dicho. \ componentes de su pelotón, que es la unidad de cada
Y llegó la hora ü"e la salida de aquel frente y la sargento y sin más movimiento que del refugio al sótano y
tomamos al parapeto. Todo el pelotón lo componían de 18 a 20,
en aquellacomozonauntan
regalo por tanto
conflictiva que se había que
y pensábamos soportado
como ocupando un frente de unos 30 m. Nadie se podía retirar
premio nos llevarían a algún J l i i sitio más ábamos
pacífico yque
quecomo
nos de su sitio sino era para algún servicio.
sirviera c^io plan de descanso. • Al entrar en la Universitaria, relevamos a
Pero gran sorpresa, en una estación que no pudimos I Bandera del Tercio y entre la estrechura en que una
urcamos en otra que| desenvolvíamos y el silencio de los legionarios, que nos
que no
tempoco lo a
nue después y advertirnos
de siempre de que ^-articulaban palabra, estábamos asustados y acobardados.
4uc UA, F n el fin de no? A parte del martilleo constante a que nos tenían sometidos
i " fespSer«tee r t S c T u n a tormenta *$» ametralladoras, los morteros y las granadas de mano
sin e&pcicu u ^ ^^ trituraban.piQue era lo típico en aquel frente. Y esto sin contar con la
ametralladoras y artillería, q nasarlpguerra d e minas que constantemente y sobre todo de
Desconcertados llegamos a un P ™ ^ " A \ Ciudadfnoche, se oía el chirrear de las carretillas por debajo de
un _ o ser nacionales t e n í a 4 n u e s t r a s trincheras transportando los materiales de
Universitaria, único que
¡n Madrid al T^T^Zls & ™ ^ - c i a solo *á una muestra de ,a la ^erra
guerra de
alguiennada
se de donde ^
encargo s m aon c u b i e r l a s minas... los edificios del instituto del cáncer y Rubio,
iuciun v t u a a o s c o n
íbamos llegando a amados
hacerlo. Po^ gal ena^> en-v^ ^ ^ ^ ^ sendas
^ ^ minas ios ^ aos
^ a& la^ vez
y^ y ^
^ »
trincheras y parapetos cubiertos " ¿hierro %
^ de t ftquedó
y cemen o Je(voluntarios de ellos ni rastro. Un Bon que había
dó d ll de iToledo se llamaba), desapareció con en este sector
los
oorque a partir de ahora nuestro habitat iba a s e r ®¡~ _ 1>r. .
Voy a hacer un ligero retrato de un día de guerra en
del día y asi IOUU ci ucmpu H - |ia unidad Universitaria: a partir de primera hora de la
que fue de nueve meses. ¿mañana, se levanta el servicio de la noche de las trincheras
Este a l g u i e n ^ dye antes hablo y ^ Q u e ^ d e primera línea. Aquí ojo avizor durante todo el tiempo
colegas, estáis en la Ciudad Universitaria estáis a ^ J : q u e s e está en el parapeto, en las armas portátiles — -
metros de nosotros, vuestro Bon el fulano y vuestn.
1
I
40
pie. Alrededor, todos los servicios de intendencia,
dedo en el gatillo, los lanzadores de granadas, una en cada ingenieros, minadores, transmisiones, etc. y el hospital de
mano, además de un par de cajas a su lado, y los morteros sangre. Este hospital tenía los mejores equipos quirúrgicos
con una granada en el tubo y varios cajones al lado. Esto y los mejores cirujanos que había en España y todo dada la
cuando descansaban, que era poco tiempo, pues lo mismo cantidad de heridos de tantas clases que había que
que el enemigo nos acosaba a nosotros, nosotros los atender. De muertos mejor dejarlos en paz y que Dios se
acosábamos a ellos. No he dicho y lo digo ahora, que los apiade de ellos, fueron muchos.
lanzadores de granadas, por las noches tenían que estar a
cuerpo descubierto, pues el campo hasta el enemigo, que
estaba a unos treinta metros más o menos, tenia que estar
vigilado constantemente.
A partir de ahora se monta el servicio de día. Un
tercio a los parapetos dé'lá trinchera de primera linea, otro
tercio, a trabajos y otro a transporte de materiales
cemento, hierro, grava y todo lo necesario para las obra;
trinchera." refugios, sótanos, etc.
Para el aseo personal se disponía de muy poco!
tiempo, todo lo absorbían los servicios. Una cantimplora de¡,
agua de vez en cuando y a repartirla. Repito que no hayj
más campo de movimiento para el pelotón, que del refugio;
al parapeto o al sótano y sin más contacto con nadie más1
;
que con los componentes del pelotón.
El sargento va de vez en cuando a dar novedades y a
recibir órdenes. ,
El sector de la Universitaria, está pasado el
Manzanares, cercado en todo su perímetro por el enemigo'
y con las trincheras de primera línea, a unos 20 ó 30
metros, unas de otras. El fuego de ametralladoras;
morteros, granadas, minas, etc. es nuestro compañerí
durante las veinticuatro horas del día, con alguno!
.. . altibajos pero poca "cosa.
Este sector está ocupado por 10 ó 12 unidades tipt
batallón, y para los no enterados, un batallón tiene sobr^
unos 500 hombres y ocupan las trincheras de primer!
línea, más una segunda linea un poco más atrás e(
prevención de un ataque, para poder salir a su encuentro,
En el centroudel sector está el mando de todo, eru
edificio de la escuela de arquitectura, en lo que queda <f
43

OPERACIÓN SUMINISTRO.

A la tarde cada unidad tipo compañía, manda a un


sargento con 8 ó 10 soldados a suministrar y han de ir al
'\ otro lado del río Manzanares el paraje denominado Firmes
Especiales. Hay que esperar a que oscurezca para pasar el
puente de tablas siempre batido por las ametralladoras y
artillería enemigas.
El contingente que se congrega el suministro, puede
estar alrededor de 500 hombres y hay que esperar para
,-v-S- pasar el río, en trincherones cubiertos y refugios, a que
salga primero la sanidad con los muertos y heridos de cada
día. No olvidemos que el enemigo sabe lo que hay a estas
horas, no cesa en batir el puente, pero hay que pasar. Se
hace en grupos pequeños y a carreras y siempre
aprovechando algún respiro del enemigo. Sin duda que
siempre cae alguno o más bien algunos, y como es lógico el
que es herido en el puente, cae al río, que es otra tragedia.
Una vez en intendencia cuyos almacenes con los
víveres estaban en sótanos y refugios tremendos. Durante
las operaciones de suministro, que era complicado dada la
cantidad de gente, el enemigo nos hundía con
ametralladoras y artillería y cuando esto ocurría, los
nuestros los trituraban con nuestra artillería,, les hacían
callar y aprovechábamos para atender a lo nuestro.
Ocurría que cuando el enemigo atacaba, y que el
chaparrón era tremendo, todos a los sótanos y los bultos
con los suministros se quedaban en la calle. Cuando
aclaraba un poco, salíamos y entonces resultaba que quién
sabía lo que era suyo, y en esté caso cada uno cogía lo que
podía fuese de quien fuese, la cuestión era coger lo que se
pudiese. He de decir que la carne se suministraba en-vivo,
y.cuando empezaba un bombardeo, al salir a los refugios,
unos corderos o las ovejas, unos huidos al bosque y otros
despanzurrados por la metralla. Cuando había un hueco y
se salía de los sótanos, resultaba que no se podía hacer lo
1 i 44
45

1
1
que se quisiera, y cada uno a coger lo que podía como si se
tratara de robarnos los unos a los otros y que en realidad
hacer?. Pues se me ocurre aquello de "Señor, si he de
tomar este cáliz, que sea pronto". Así se le ocurrió a Jesús
así era y que no podía ser de otra manera.
1 Terminado todo esto y antes de emprender la
marcha, las bajas de muertos y heridos, que siempre los
en la Cruz. Yo no encontraba otro remedio, tan abatido
estaba. Pero de abatirse nada, hay que hacerse el valiente,
porque los subordinados están ahí, y dice el dicho militar
había y quizás más de la cuenta.
1
' )
que la mejor voz de mando que se puede dar al soldado es
A Y ahora a emprender la marcha cuando se pueda el ejemplo, y si ven que tú no eres el primero en dar la cara
•'••
¡
hasta las posiciones, con lo que hemos podido recuperar y ante el peligro, ¿qué harán ellos?. Y haciendo de tripas
por las galerías cubiertas y con la carga a cuestas y
1 •

sorteando los chaparrones del enemigo para pasar el


puente, el terrible puente, y pensando que voy a decir
corazón, a demostrarles que somos algo y que estamos
aquí para algo y demostrarles con claridad que otros
muchos, cientos y miles, dieron más que nosotros y no
cuando llegue pues encktta del peligro, la responsabilidad. simplemente dieron su trabajo y sacrificio, sino que dieron
1 Y a hacer de tripas corazón pues la responsabilidad
es antes que el peligro, que no hay que olvidarlo, hay que
hasta sus vidas y todo por esta tierra nuestra, esta Patria
nuestra, para que ella pudiera subsistir y nosotros
convivir con las balas, los cañones, las minas, etc. Los pudiéramos vivir.
1 trabajos íc "rados, el nerviosismo, el no poder descansar
tranquilo a ninguna hora del día, todo esto hace que a los
Y cuidado que el soldado es muy observador y si ve
que el jefe no va delante, ¿qué hará él?.
que hemos estado en la Ciudad Universitaria, su nombre Pasado el tiempo de vez en cuando me pregunto
1 va a estar en nuestras mentes mientras vivamos, y para la
historia también, aunque algunos tratarán de borrarlo.
como he dado yo este giro a mi vida, tan refractario que era
yo siempre a la vida militar. Pero hay que amoldarse a las
Dios quiera que esto no nos vuelva a ocurrir ni a circunstancias y armarse de valor o de lo que venga.
1 nuestro país ni a ninguno más. Ahora para consolarnos, algún episodio de nuestros
héroes y mártires. Hoy tocó a los defensores del Alcázar de
Y siguiendo con los suministros, hablemos ahora en
|

Toledo. Aquellos valientes aislados de los suyos, dentro del


1 |

primera persona porque me ocurrió a mí.


Superadas todas las tragedias de la zona de
suministros y recuperado lo que hemos podido, la carne la
campo enemigo, todo un gobierno con todos sus pertrechos
de guerra no pudo con ellos. Les volaron él Alcázar varias
veces con minas, tenían los suministros cortados y estaban
I habíamos perdido y recuperamos un saco de arroz que no
era nuestro, llegamos a la posición con dos bajas que nos
habían tocado ese día, fulano y mengano. Esto es duro, dai
carentes de todo, víveres, agua, luz, etc. Cuando se veían
apurados salían desesperados por tiendas y almacenes de
Toledo a robar y saquear para poder ir tirando. Y así fue
I . al superior esta novedad, es duro, y doloroso pero es así.
Los desaparecidos aUi quedaron, de esto se encargaba la
sanidad.
hasta que llegaron fuerzas amigas y los liberaron, pero no
se rindieron.
Este es valor, esto es sacrificio, esto es heroísmo,
I Terminado este servicio sobre las dos o las tres de la
madrugada, se sienta uno a descansar en el refugio
sentado en un ladrillo^ con los codos en las rodillas y los
esto es gloria. Y que Dios se la de a los que con tan buena
voluntad allí dejaron sus vidas generosamente.
Por mucho que creamos, siempre hay quien nos
I puños en las sienes y darle vueltas a la mente, ¿y qué supera y eso debe consolarnos.

I
•s -

47

LLEGÓ LA HORA TAN DESEADA, SALIR DE LA


UNIVERSITARIA.

Vaya sorpresa, una orden: "Preparen equipos para


una posible marcha". Y así fue.
Aquella noche el relevo a los nueve meses de
infierno.
Cuando a la mañana siguiente vimos salir el sol en
Leganés, no lo podíamos creer.
Un breve descanso de unos días por aquellos
pueblos que a nosotros nos parecía mentira que íbamos a
discurrir por entre las gentes como antes, pero que poco a
poco nos iríamos haciendo, y así fue.
Como digo, después de este breve descanso, a
operar por las provincias de Madrid, Toledo y Cáceres.
Pocos días llevábamos de operaciones y entre otros
pueblos ocupados, en el Polán, recibimos la gran noticia,
tan esperada y tan deseada.

I
I
I
I
i
I
I ífíívf-.'•'• 49

I íi i ÚLTIMO PARTE DE GUERRA.

I I;" ' LA GRAN SORPRESA


I;:: -í; En el balcón del ayuntamiento, un altavoz decía:
I "Atención españoles"

I CUARTEL GENERAL DEL GENERALÍSIMO4BURGOS 1i

Parte de guerra del día 29 de Marzo de 1.939.


I En el día de hoy, cautivo y desarmado el ejército
rojo, las tropas nacionales han alcanzado sus últimos

I objetivos.
La Guerra Civil en España ha terminado.

I Firmado: Francisco Franco.

I No lo podíamos creer. No sabíamos como articular la


primera palabra. Nos pasábamos la mano porque no
sabíamos se estábamos vivos después de tanta tragedia.
I ¿Y qué hacer?, pues lo primero dar gracias... a Dios.

I
7

I
I
I CONSIDERACIÓN FINAL DEL PERIODO DE GUERRA EN
LA CIUDAD UNIVERSITARIA.
I Como colofón final de esta narración, quiero hacer
presente que al referirme a la operación suministro no me
I he extendido demasiado para no dañar la sensibilidad de
alguien, pues a parte de lo ya relatado no lo ha sido todo ni
todo lo trágico que era.
I De todas formas no solamente era trágica la
operación suministro, que ya lo era, pero ¿y las otras?.

I Veamos algún caso: En aquel frente y en cuanto a la


guerra de minas, los nacionales siempre estaban a la
defensiva, o sea, tratar de obstaculizar las minas del
I enemigo que dirigían hacia nosotros.
Esta clase de guerra estaba a cargo de los
ingenieros, aparte de que en la posición que trabajaban,
I pedían gente a la nuestra para los trabajos.
En nuestra posición había un pozo para las minas
de cinco metros de profundidad, y de este fondo partían
I tres galerías en distintas direcciones, siempre con el fin de
buscar las galerías enemigas.
Cierto día un teniente, un cabo y dos soldados,
I bajaron al pozo, por suerte aquel día no se trabajaba, y al
entrar por las galerías, tropezaron con una galería
enemiga. Y como ya se sabe la técnica, salen huyendo con
I el fin de coger el pozo para salir, pero no les dio tiempo. No
los enterró la explosión pero murieron asfixiados. A la
explosión, un sargento y un cabo que estaban en el
I exterior en otras tareas, bajaron en su auxilio y también
murieron asfixiados. Esta explosión es la consecuencia de
un petardo, y esto quiere decir, que ponen un par de cajas

¡
de dinamita, desde lejos la explotan y destruyen todas las
galerías de alrededor, y ya está todo dicho.
53
I 52

LA GUERRA CIVIL EN ESPAÑA 1.936.


Veamos otro caso. Una granada de mortero de 81
I mm. le cae a un soldado encima, intentó echarse a tierra
pero no le dio tiempo. La granada se le clavó encima, no
Una vez en el camino no estaría de más hacer un
explotó pero el chico murió. Ahora hay que retirar la
pequeño bosquejo del periodo completo de la guerra civil.
I granada, pero cuidado que puede explotar. Ahora a
engancharla de forma que no se le toque y tirar desde lejos
¿Valió para algo la Guerra Civü en España?. ¿La
y a cubierto.
guerra fue justa, necesaria?. Una guerra es justa si es
I Otro caso. Como habré dicho anteriormente, en la
operación suministro, hay que esperar a que salga la
necesaria.' ! :

¿La Revolución Rusa con sus atrocidades, fue
justa y necesaria?
I sanidad con los muertos y heridos del día. Una pareja de
camilleros sale con un herido grave recién operado y al
pasar la pasarela, una ráfaga de ametralladoras hiere a los Que contesté ;quien quiera. Pero el resultado fue que
dos camilleros y todos al río. Ahora muertos o heridos hay sin que nadie le' echara bombas ni misiles, ni siquiera un
I que rescatarlos al precio que sea. He 4e-.-de.cir que el puente
es un lío de tsb'is en unos maderos de,muy mala manera,
empujón, ha desaparecido por sí misma.
Adiós Estalin; adiós Lenin, adiós comunismo, adiós
y no puede ser de otra, porque el enemigo lo está todo a sus 70 ó 80 años de edad.
I destruyendo constantemente y nosotros arreglándolo
constantemente. Yo opino que la guerra de la independencia española
Esto ocurría a todas las horas del día y de la noche. fue necesaria. España es invadida y triturada por
I Cosas como éstas o parecidas ocurrían a. todas horas y a
todo el mundo, unas veces porque nos ocurran a nosotros
Napoleón. Secuestró a los Reyes de España y puso en el
trono de nuestro país a su hermano José Bonaparte, que él
mismos o porque les ocurran a los de al lado y hay que ir a por su cuenta y riesgo coronó con el nombre de José I, Rey
I auxiliarlos. de España. No cabe más sarcasmo.
Si nosotros no hubiésemos hecho la guerra al
Consideremos ahora como se sale de este infierno francés, qué hubiese sido de España.
I cuando se ha estado allí entre balas, metralla, minas, etc.
durante nueve meses. Los nervios parecen que nos han
Si Europa y otros no hubiesen hecho la guerra a
Hitler, hoy 'Europa sería un inmenso campo de
llevado las tripas alrededor del cuello y nos están concentración bajo el yugo del nazismo.
I asfixiando constantemente.
España a la entrada de la República, se convirtió en
dos mundos antagónicos, con algaradas, sus libertades,
sus libertinajes, y con incepíííos; saqueos, robos,
asesinatos, etc. Esto no lo enÉsácüa nadie. ^
Y vino a colmar el vaso el asesinato del jefe de la
oposición en el congreso de los diputados, el señor Calvo
Sotelo.
I 54 55

Un teniente de la policía y dos números, secuestran PERIODO DE LA POSGUERRA Y ACADEMIA.


I al señor Calvo Sotelo, lo llevan en un coche y camino del
cementerio, desde el asiento de atrás, le disparan dos tiros
Terminada la guerra tardé cinco días en llegar a
en la nuca.
I Es de lógica que nadie pudiera opinar que fuese una
bala perdida ni una equivocación. Más. bien se podría
casa y dar la primera noticia de que estaba vivo después de
tres años de incomunicación. Tardé dos días y dos noches
en el viaje. Una vecina mé vio llegar y se adelantó a avisar,
opinar que al gobierno de la República,.. este señor le
I estorbaba en el Congreso. ., ¡., ü ... .
¿Y qué pasó?. Pues que e^p .ocurrió, el día 17 y el
y mis padres y yo nos abrazamos a las puertas de casa.
Ni ellos ;ni yo '•articulábamos las primeras palabras.
Al poco se hizo el silencio y lo primero dar gracias a Dios.
18 de Juicio de 1.936, estalló la, guerra ¿civil que asoló a
Después poco á'pbco-éé fue haciendo el coloquio.
I España durante tres años. Y cuyaSfs consecuencias fueron
que nuestra posguerra fuera terrible,,...
Decían las malas lenguas óo. las buenas, que
Lo primero, que mi hermano, el que me sigue a mí,
era del ejército rojo y1-estaba prisionero en un campo de
concentración eWValencia y había que intentar sacarlo de
I habíamos perdido un millón de españoles, unos heridos,
otros inválidos, otros desaparecidos,,~otrp,s^huidos, etc.
No cabe duda que nuestra recuperación fue más f-
allí cuanto antés'y"'~aéí se intentó para lo cual yo recabé la
ayuda de mis jefes.';
Y ahora '-'a pasar revista a la nueva situación. En
I lenta de lo debido a que Europa estaba, con su segunda I
guerra mundial, y si algún país nos podía ayudar a [
recuperarnos, pues no era así porque ellos lo necesitaban j
casa como en el'95% de las familias españolas, faltaba de
todo y no había de nada.
todo, por lo que esta época, para nosotros fue más dura. \ Los aperos y animales de labranza, de lo que se
I . . •••.

Dios quiera que esto no vuelva a ocurrir ni al


• i~ dependía en casa, habían desaparecido. Mis padres muy
agotados y mi hermano y yo sin poder ayudarles, yo
nosotros ni a ningún otro país. > hombre muy previsor, nunca gasté un céntimo en nada
I inútil y con mis ahorrillos pude remediar un poco
(bastante), la penuria de casa.
Después de unos momentos de reposo y arreglo, a
I ver a la novia que ya estaba avisa, la de mi llegada.
Arreglado de momento lo/inás perentorio, regreso a
mi unidad y con una carta dC'mis jefes para el jefe del
I campo de concentración de rm hermano que en nada de
política se había metido, ni entendía de eso, diré que no
fue necesaria, pues se presentó en casa enseguida.
I En el ejército nacional los ascensos eran todos
provisionales para todos, por lo que no se adquirían
ll derechos a nada.
56

La empresa donde yo trabajaba, al empezar la


guerra cerró la puerta y yo quedé en la calle. Llegado el
caso volvería a ella, así es que ese era mi futuro.
Al poco de acabada la guerra licencian algunos
reemplazos, entre ellos el mío. Pero el gobierno retenía a
los mandos, pues la guerra mundial había empezado y nos
retenían por si acaso.
Vivíamos los meses de la posguerra y con la guerra
mundial encima y yo como tantos otros compañeros, I t.

! I,
seguía en calidad de provisional, mi reemplazo licenciado y
yo pendiente de lo mismo, pues siempre tuve estaTctea en
la mente. Harto de andar de un lado para otro, aquí como,
allí duermo, en otro sitio mis enseres, y viendo que otros
compañeros habían rehecho su vida casándose y viviendo
en casas con familias realquilados, me lo pensé, porque
con mis casi treinta <Jios, ya estaba hafto de rodar y estar
solo. Se lo propuse a la novia y nos casamos, y no nos fue
mal, sino todo lo contrario.
Ella en nuestro improvisado hogar y yo en mis
servicios en el cuartel, pasaba el tiempo y siempre
pendientes de aquella llamada fatídica para mí,
licénciamiento que tenía que llegar y que llegó.
Pero mientras esto llegaba o no, ocurrieron muchas
cosas, y contentos porque va a haber tiempo, nada menos
que tres años, y todos los pasé en Cuenca donde estaba mi
batallón y siempre esperando la llamada que tenía que
llegar para una cosa u otra.

Empecemos por algo. Yo siempre fui muy refractario


á la vida burocrática pues eso del oficineo a mí no me iba.
Pero un día, al terminar la guerra me dice mi
capitán: "Se tiene usted que hacer cargo de la oficina de la
I compañía". Le dije: "Mi capitán, yo de eso no entiendo". Él
respondió: "Pues aprenda, y no pregunte nada a nadie
nunca. Usted y yo nos arreglaremos y verá como nos
entendemos". Triste y melancólico. A los tres años de provisional aún no
sabe si será licenciado o irá a la Academia.
58 59

La inteligencia de este señor, su personalidad, su Felicidad quizás incompleta, porque aquellaaquel llamada
don de gentes, su capacidad de seducir y todo unido a una fatídica que esperaba tenia que llegar y LLEGÓ.
bastísima educación, hacían de él un personaje
incomparable. Sí, el oficinista con un recado: "Me Sargento, el
Él no era militar, era movilizado, como yo, quería capitán que vaya usted a la oficina".
licenciarse pero el mando retenia a quien le hacía falta. Era
ingeniero electricista, gerente de un^- empresa de Creí que caía de espaldas al suelo. Me decía, ya está
electricidad, catedrático de música i .^Reclamación del aquí la licencia. Antes de llegar a la puerta, el capitán se
conservatorio
t r i dde B
Badajoz
dj y áB¡ó^2^Í&á^'en el Estado levantó, me dio la mano y me dijo LA GRAN NOTICIA:
Mayor del gobierno militar de ráww
do lo tenían
allí por algo seria. Era jefe de mi ct ayudante del
comandante del batallón. Cuánto, át lado de este "Está usted admitido como cadete alumno a la
señor y cuánto me alegro por ello.,. Academia de Suboficiales y destinado al Regt° de Art*
n° 13 en Getafe. El curso empieza el I o de Septiembre.
Transcurría el tiempo de -i uérra y seguía la Mi más ferviente enhorabuena".
guerra mundial. Muestras unidac^, T ^ i ...... oguerra se
_. iban "Muchas gracias, mi capitán".
deshaciendo y formando las unidade.s^e, la posguerra. En
Cuenca, donde estábamos se formó uri} depósito, así le
llamaban, donde el personal de las unidades deshechas se Corrí a casa y el abrazo que nos dimos los tres no
iban concentrando y desde allí sé;-;riban mandando tuvo comparación, y le decía a mi esposa, nena se nos han
expediciones para formar el que sería el Regt° de Inf* n° 42 abierto las puertas del mundo. |Se nos han abierto las
en Leganés. ••.''':.::•}.($• puertas del camino de nuestra vid 1. Y así fue.
Al capitán mío la hacen catgó de este depósito y Los tres años de guerraAho los vamos a olvidar
hace tres apartados. ';vi,v nunca, pero los tres de posgue^/a, con toda su pesadilla,
El primero, que recibe y distribuye al personal tampoco. Ahora a respirar hondo.
recibido.
El segundo que se hace cargo del armamento,
municiones, equipos, utensilios, ganado, etc.
Y el tercero que es la cocina, de la que me hizo cargo
a mi.
Terminado este periodo de tantos trabajos, queda en
la ciudad de Cuenca el Bon, al que pertenecíamos mi
capitán y yo, y en el que la cocina me tocaba mes sí, mesí
no. í
Y ahora toca decir que allí en Cuenca, nació nuestra,
; hija, María del Sagrario, .,que nos colmó de felicidad.!
I
I Terminado el pe
riodo de Acade-

I mia, fi esta de
fin de curso y
entrega de....
despachos
I Es nombrado
suboficiales.
Cadete Alumno de la Academia i{

I
ILA DE APLICACIÓN

D ESPECIAL DE INSTRUCCIÓN

De orden del Excmo. Sr . Minis-


tro del Ejército, y por haber
terminado con aprovechamiento el
Curso de Transformación seguido
en esta Unidad, ha sido Vd. pro-
movido a Sargento efectivo de
¿ki^^U^ie^ , con antigüedad
de primero de -<!¿a^- de mil
novecientos treinta y nueve.
Lo que le, comunico a Vd. para
su conocimí|3nto y satisfacción.
Dios gua¿ike a Vd. muchos años.
Madrid. - 0 de Junio de 1945.
EL TENIENTE CORONEL PRIMER JEFE,

I •¿tS&Lj&^r
I
I EMPEZÓ LA ACADEMIA.

I Mi esposa en casa en Getafe y yo en Colmenar Viejo


en la academia, venía todos los fines de semana y las
vacaciones.
Así vivimos felices mientras duró la academia.
I Sí, mucha felicidad pero la academia tenía lo suyo,
aunque a decir verdad.para mí no fue un imposible. La

I parte técnica, bien. Si dos y dos son cuatro en un centro


militar, también lo: es en cualquier parte del mundo.
Pero atención: al régimen disciplinario, podían
citarse casos duros, pero dejémoslo y baste decir que era
I duro, rayando en:1o feroz.. Pero había que soportarlo, para
eso lo habíamos elegido libremente. Y ahora a trabajar que
había que aprobar. •
I Los más agoreros o más sabios decían que eso de la
Academia era un hacer por hacer, ya que a todos nos
harían efectivos, más que nada porque habíamos hecho la
I guerra de sargentos y adémasela habíamos ganado y que
era lo mínimo que nos podían c'ar.
Así pensaban ellos, pe/o yo no. Y se equivocaron
I í
pues el que no aprobó, no |áe sargento ni lo que venía
después. Sin el título de Suboficial y sin los derechos y
prerrogativas de este empleo. A los no aprobados solo les

I hicieron el regalo de conservar los galones de sargento pero


ocupando en el ejército plaza de cabo I o y por lo tanto no
figurando en el escalafón de Suboficiales.
I Y ahora a respirar hondo, la batalla está ganada y a
^abajar, olvidar el pasado y hacer vida nueva y sobre todo
if, 1&0.O de la familia que disfrutaba todos los fines de

¡
íbmana.
, i • Y como decía la fábula: "Ahora que estamos
despacio vamos a contar mentiras, o verdades o lo que
sea".
¿Pero quién es el personaje de la portada?. ¿Quién
soy yo?. Hay veces que opino que soy un hombre de

\
gE-
67
64

virtudes humanas y otras que soy un tonto de pueblo. ENTREGA DE DESPACHOS.


Pues veamos y que otros juzguen.
Soy un hombre que no bebe, no fuma, no juego a
ninguna clase de juegos de distracción, ni de máquinas, ni Y llegó el día deseado, el día esperado.
de loterías de ninguna clase, ni siquiera a la de Navidad, Muchas autoridades asistieron al acto, pero el
que ya es decir. No conozco un campo de fútbol ni una encargado de presidirlo y del discurso de felicitación, y
plaza de toros. No me gustan los bailes modernos de despedida, fue el Director General de Enseñanza Militar
discotecas ni las músicas de ahora. Esto para mí son que entre otras cosas dijo:
alabardas y cencerradas. "Les felicito a ustedes por el buen trabajo realizado,
Pero sí hay algo que me gusta, faltaría más. Me por su buen comportamiento y por el estoicismo con que
gusta el baile de salón, bien trajeados, bien peinados y han soportado las exigencias del régimen académico. Y por
aseados, bien pegados, como dice Sergio Dalma en su ese título que hoy van a recibir que no dudo que harán
canción. Un vals, un chotis, un pásodobie, etc. Y todo esto honor a él en el transcurso de toda su vida.
envuelto en un poco de romanticismo, desde allí al cielo. Les felicito también porque desde hoy, un empleo
Esto que se lleva ahora con los pelos enmarañados fijo y un sueldo para mientras vivan ustedes, sus esposas y
caídos por la cara, enseñando las camf:3 por las roturas de si algún hijo, Dios quiera que no, fuese inválido. Y en fin,
las ropas, eso a mí no me va. les deseo mucha suerte en su nuevo destino".
Pero sí tengo un hobby que me satisface mucho, EL
TRABAJO. Si esto quiere decir que soy un dechado de Después de esto a\ casa, a descansar un poco y a
moralidad o soy un tonto, que lo digan los demás. solicitar destino, que ¿iitre los días que nos dio la
He procurado siempre estar un minuto antes de la academia y los que ten/i para incorporarme a mi nuevo
hora prevista para realizar cualquier trabajo encomendado destino, se me juntaron/,(íreinta días. Tiempo este que tenía
para cada día, para cada momento. He procurado siempre para incorporarme al Regt0 de Murcia.
mejorar lo realizado cada día comparándolo con lo Días de ajetreo hasta situarnos en la hermosa
realizado cada día, y por supuesto siempre atento y ciudad de Murcia, y ahora a trabajar que es lo nuestro, y el
pendiente del buen hacer y del buen hacer. que no lo entienda así, va a estar arreglado.
Todas estas cualidades mías deben origen a ciertos Ya en el Regt0 y en una Bia, me dice el capitán, tiene
comentarios, muchos compañeros me acusaban de servil, usted que hacerse cargo de la oficina de la misma, pues el
otros que si iba a heredar el cuartel, etc. Y los superiores que estaba, ahora está destinado a Barcelona y ha de irse.
que de tontos no tienen un pelo, pronto captan la Y ya se sabe, en el ejército ni se puede alegar nada y
idiosincrasia de sus subordinados que son los que van a menos protestar. Aquí el que manda, manda y el que no lo
trabajar con ellos, pronto te colocan en la cresta de la ola entienda así, que se dedique a otra cosa.
para cuando necesiten que alguien les saque las castañas
del fuego, pero en fin, cada uno es como es y esto me lleva Por aquel entonces aparece una Ley por la que los
a la conclusión de que... soy un virtuoso o soy un tonto. mandos (suboficiales) tenían que tener una especialidad.
Pues como se suele decir, ni una cosa ni otra, sino Había muchas a elegir, artificieros, transmisiones,
todo lo contrario. topografía, telemetrista, armeros, y varias más. Yo elegí
68 (Vi

topografía y telemetría, no es que yo entendiera de esto DESTINADOS A LOS PIRINEOS.


pero en la vida civil trabajé con ingenieros y me gustaba. Y
una vez terminado esto, a trabajar que el titulo que nos
habían dado era para algo. AA cabo de unos meses en Murcia, la 32 división con
cabecera en Alicante sale para los Pirineos, situándonos en
Sabiñánigo (Huesca).
Esta división estaba compuesta de los Regt" de InP
de Alcoy, Alicante y Lorca y el de Arta de Murcia, más los
servicios de intendencia, ingenieros, sanidad, etc. •
Para abastecer a estas unidades de armamento,
municiones y otros pertrechos, se crea un parque que tenia
que controlar artillería. Nombran u n capitán para ese
destino y el capitán me propone a mí para la oficina y allá
voy yo.
Preparados los locales, el parque de Zaragoza nos
los llenó hasta los topes, de todas clases de armamento
como de todos materiales.
Aquello era muy gordo para una persona sola y me
dicen que van a mandkr un artificiero, pero que no venía y
yo oficina y polvorines'; almacenes, etc.
Al fin vino el i ¡si deseado y bien que me vino a mi,
pero una temporada bien que me dieron el té. A partir de
ahora, él se hacia cargo de entradas y salidas y yo de la

I oficina.
Como la estancia allí se iba alargando, tanto jefes
como oficiales y suboficiales nos llevamos a las familias. A
mí se me dio bien, porque en la casa del portero nos
I colocamos, y cuando vino el artificiero también, pues había
sitio para las dos familias.
Transcurrían los meses sin pena ni gloria pues para
I eso estábamos en paz y he de decir que lo pasábamos
mejor que en Murcia.
Pero llegó el día y regresamos a nuestro cuartel de
Murcia a seguir con nuestros rutinarios servicios de Plaza
y cuartel.

II
h

Después de tantos trajines de un iado para otro, sin


domicilio lljo'^ni propio, adquirimos nuestra casa en
propiedad en Vistabella, el barrio más bonito de la
hermosa ciudad de Murcia. K di ti. 1)1
,G £> tt tí
: Qué contentos, qué satisfechos, qué felices, ya en CO Kl Q) - H ü
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nuestro hogar. O >H <- U CH
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Rl-nuestro. Todo llega, gracias a Dios. C O - U.
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La familia al completo celebrando la buena nueva. a) c a
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Nuestro primer hogar. -c o

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Pero ocurrió que a los pocos días me, llama el
Comandante ayudante y me dice que me ponga en
contacto con el capitán fulano, que era el del parque de
Sabiñánigo, y ahora era el encargado del departamento de
armamento, material y municionamiento del Regt", y me
dice: "Tiene usted que hacerse cargo de la oficina de este
departamento".
Como el ayudante, que lo es del coronel, éste entera
de todo al coronel, ese es su oficio, el coronel ve que el
sargento Martínez esta otra vez en ruta y llama al capitán
mío y le dice: "¿Y como es que este sargento está aquí y en
I
V
todos los sitios y no es otro?". El capitán le dice: "Mí
coronel, este sargento es el que organizó y llevó el parque
de Sabiñánigo y usted es el primero que sabe que aquello
I funcionó bien. Además este sargento ha estado en oficinas
desde que terminó la guerra y ha demostrado que se puede
confiar en él".

I Así quedó la cosa y sin pena ni gloria transcurrían


los días y los meses y vino una reorganización del
regimiento y la oficina nuestra pasó a depender de la de
I Jefatura de Instrucción, y yo quedé sin ese destino.
Cada 1" de mes entra de cocina un capitán y éste
elige para este servicio al sargento o brigada que le parece
mejor. Por regla general sería uno de su batería pero puede
elegir al que quiera. El capitán le dijo al ayudante que me
mandara a mí.
Por aquellas fechas había un campamento de
reclutas en Espinardo y tenía unas 600 plazas de rancho,
poco más o menos, y en el regimiento otras tantas, con lo
que a primeros de mes cuando yo empecé, me junté con
unas 1.200 plazas a las que había que darles de comer
todos los días, y cuidado que no se podían repetir platos
por lo menos dentro de la semana y esto complicaba la
preparación de la minuta, minuta es la nota diaria que dice
la comida de cada día, y el sargento de cocina tiene dar
muchas vueltas de manivela.

i
74

una En el cuartel, a la hora del rancho, el sargento de


Imaginemos no poder hacer una paella, plato tan a
cocina va todos los días a llevar la prueba del rancho al
propósito en un cuartel, y es el caso que para hacer paella
coronel, pido permiso para entrar con la prueba y al entrar
para todo esta gente, hacían falta doce paelleras de 100
me dice: "¿También está usted en la cocina, sargento?", yo
plazas cada una y no las había. Por lo tanto para este
le dije: "Mi coronel donde me mandan". Se sonrió y dijo:
contingente se necesitaban medidas especiales y hubo
"Bien está". Probó el rancho, que tenía que ver la cantidad
reunión para tratar del asunto y tuve que demostrarle
Comte. mayor, que se puso por medio, esta imposibilidad. y calidad, y a otra cosa.
Decía también este señor que porqué no se podía hacer un
plato de croquetas, tan bien que está este plato y tan A trancas y barrancas terminó el mes,?y lo digo
apetitoso, y tuve que decirle que para confeccionar este porque no teníamos mesas suficientes g g ^ ^ a ñ t a gente ni
plato, hay que empezar por traer la carne o pescado para peroletas, si 10 plazas era el cupo de las mesas del
preparar la masa. Una vez preparado esto, irlas friendo, comedor. Entre todos estos inconvenientes y otros que no
después de rebozadas e ir haciendo hasta unas 6.OO0 he citado, terminó aquel calvario, de la cocina.
unidades, pues que menos que cinco unidades por cada
uno, pues estos chicos a sus veinte años, se comen, qué se
yo. Imaginemos hacer 1.^00 tortillas francesas, o un
cuarto de pollo con patatas al horno para cada uno. En el
cuartel no había instalaciones para esto, y encargarlos en
la calle no era fácil, porque los horneros no pueden dedicar
unas hornadas a otras cosas para lo que tienen que dejar
lo suyo. Todo esto es para volverse locos.
Estos detalles originaron un coloquio entre los jefes,
el capitán de cocina y yo, que tuvo sus momentos duros,
porque desde el despacho se preparan pronto las minutas,
pero en la cocina y por quien tiene que organizarlo y
realizarlo ya es distinto.
I ¿Y cómo acabó todo esto?, pues como tenía que
acabar, pues que todos se marcharon y que el sargento allá
se las arregle.
I { Y diré que las minutas en el cuartel, tienen tres
particularidades, del dinero de que se disponga a tanto por
cabeza, que la comida sea apetitosa y que se pueda realizar
I I
en el tiempo disponible.
El asunto era complicado y me tuvo que tocar a mi,
como siempre.

I Demos por terminado y volvamos a la cocina, y


como en el mundo se dan infinidad de anécdotas vemos

I
77

JEJN" EL GOBIERNO MILITAR.

Transcurria el tiempo sin pena ni gloria en los


servicios de cuartel y plaza. Pero un día llega al Regt° un
escrito del Gobierno Militar pidiendo dos suboficiales para
trabajar en las oficinas de dicho centro. Por escasez de
personal, de suboficiales, dispusieron cjy<- fuese un
sargento y dos oficinistas. El Comte. may^Sí^ine llama y me
dice si me interesaría ir a ese servicio. Yo le dije que lo que
me mandaran, pero que me gustaría. Pues ya se puede
usted presentar allí. Le dije lo que había y dijo que si lo
habían dispuesto así, pues que se hiciese así pero no le
hacía ninguna gracia. Pero el que manda, manda.
En el ejército, el mando había dispuesto que en
todos los gobiernos militares se creara un centro de
movilización (C/M, Ry) que consistía en tener a todo el
personal movilizable, 8 ó 10 reemplazos, que por supuesto
son los que ya han hecho el servicio militar con sus
reemplazos, y que se les llama en reserva.
Este personal estaba organizado y en puntos de
concentración para caso de un aviso si fuese necesario. De
ser así, al llamarles ya sabían donde tenían que ir, decir a
que unidad estaban asignados, y en unas horas,
dispuestos para salir a donde fuese preciso.
Como es lógico, estos ficheros costó lo suyo
organizarlos, el de Murcia tenía unas 40.000 fichas, pero a
partir de aquí cada año se sacaba un reemplazo porque
había llegado a licencia absoluta y se metía otro que venía
recién licenciado, y por supuesto las bajas por
fallecimiento u otras causas.
79 i '

I
•' : |
SARGENTO Io Y EL NUEVO GENERAL.

Estaba establecido por entonces que a los


suboficiales que a los 10 años de empleo no hubiesen
I ascendido, se les concediera el empleo inmediato y así me
concedieron a mí el empleo de sargento I o y esto me
ocurrió estando en el gobierno militar.

I Por aquellos días vino al gobierno un nuevo general,


pues el anterior había sido trasladado hacía poco. Este
general llegó a Murcia y desde el hotel llama al comte.
secretario. Llegó, hablaron y al día siguiente se presentó
con toda la familia. Todo esto antes de hacer la
presentación oficial como gobernador militar de la plaza y

i provincia. Esta presentación fue como una visita para ver


su nueva residencia y a ver que se cocía por allí y cómo.

Claro, todos estábamos esperando la llegada.


Cuando entró por la puerta y le vi la cara, me dio un
vuelco la sangre y me dije, a este señor lo conozco yo...
Cuando nos iba saludando nos miraba con ojos de lince,
mirada larga y detenida, y yo creo que en aquellas miradas
ya había estudiado quien y como era cada uno de los que
estábamos allí. Porque el buen señor era más listo que el
hambre. Además de general, era diplomado de Estado
Mayor, diplomado de carrera de la vida civil y ya había
estado de diplomático en la embajada de no sé que país.
Al día siguiente salió en la orden de Capitanía
General, que el general D. José Luis de Aranas Conrado, se
hacía cargo del Gobierno Militar.
Aquellos primeros días fueron de visitas a las
primeras autoridades de la plaza y provincia, gobernador
civil, alcalde, coronel de artillería, etc. Es decir: Lo he dicho
al revés, estas autoridades visitan primero al general y él lo
hace después. Así es el protocolo.
I 80
S;i¡ i '

etc. pero vestimos el mismo uniforme y servimos al mismo


I Pasados estos primeros días de ajetreo, y después de
visitar a los regt" de infJ de Alicante, Alcoy y Lorca, de los
que es jefe por serlo de infantería divisionaria de la 32
amo. Esto es muy reconfortable al llegar a un sitio extraño
por primera vez. Supongo que lo pasaremos bien, te deseo
que tengas mucha suerte y que asciendas pronto. Y aqui
división, con cabecera en Alicante.
I Pero cuando todos estos ajetreos pasaron y el
General iba saliendo de sus apuros atrasados, le dije al
me tienes y me tenéis todos".

•!¡!!

I comandante secretario: "Mi comandante, hágame el favor


de decirle al general que si me permite que suba a su
AGRUPACIÓN MILITAR DE DESTINOS CIVILES. i | f

despacho a saludarle". ¿Y eso, Martínez?. Pues que deseo Por aquellas fechas una Ley creó esta agrupación til
I saludarle en privado, si me lo permite. Pues nada, se lo
dijo y, ahora mismo, que suba, ya en la puerta, ya venia él
hacia acá y me decía: "Martínez',shábleme de usted y yo lo
para destinos civiles y quería decir que dependencias del
Estado, de las provincias y de los municipios e incluso
empresas privadas, podían solicitar personal de oficiales y I!. ;

I haré de tú que para eso soy mayor". Esto ya en plan de dar


confianza. Y dice: "Me supongo que no te traerá ningún
apuro". No mi general. Pero es para decirle que yo fui cabo
suboficiales
subalternos.
para destinos de administrativos y 'I
I

Este personal, al pasar a estos sitios, irían con el


en su compañía a¿ ametralladores en el regt" de inf en
I Málaga, de cuya compañía usted era el jefe. Por aquel
tiempo estaban en la compañía el Teniente fulano, el cabo
sueldo del ejército y con una parte del nuevo empleo. Esto
parece que gustó a muchos y que en pocos meses pasaron
miles. A mí de momento no me interesó, porque había
mengano, el sargento tal, y otros más, que le dije. Me echó tiempo para pensárselo, como así pasó.
los brazos por encima y yo creía que no me soltaba. Como
es posible, decía, que yo me iba a llevar esta sorpresa tan
agradable que no esperaba. A partir de ahora, ceso en el servicio activo en el
Ya hablamos de todo, sobre todo de la guerra, ejército para pasar a destinos civiles como ahora veremos.
porque a aquel regt° le cogió en la zona roja y lo pasaron
muy mal. Al coronel lo fusilaron y a muchos más y él se
escapó de milagro y pudo llegar a la zona nacional y aqui
está a donde llegó. ¿Te acuerdas del regt 0 ?, me decía. Sí mi
general. ¿Y del torreón donde yo vivía?. Claro que sí. Pues
i después de todo lo pasado, he estado en el regt 0 hasta que
' he ascendido a general, y aquí me tenéis y ya sabéis que
seré para todos un compañero más.
I Y asi fue. Era una persona maravillosa, además de
su cultura y formación, era educadísimo y agradabilísimo.
Y siguiendo en la conversación de mi visita, decía:
I I '
"Que agradable es, Martínez, llegar a un sitio donde no se
. conoce a nadie y encontrar a, alguien, que por lo menos es
de la misma profesión. Tú no eres general, ni gobernador,
I
I COLEGIO DE HUÉRFANOS DE MILITARES.
:
i:

I Existia en Murcia un colegio privado que tenía


contratados con el patronato de Huérfanos de Militares, un
I contingente de unos 300 a 400 alumnos entre seis y
veintidós años de edad. Tanto el comandante del patronato
de Murcia como el general de Madrid, en sus visitas al
I colegio llegaron a la conclusión de que había que llevarse a
los niños de allí. El edificio estaba en malísimas
condiciones, un antro, y la atención a los niños, la comida
I y la enseñanza, peores.
Pero uno de los profesores que se encontraban en
condiciones de poderlo hacer, le dijo al general: "Si ustedes
I me aseguran la estancia aquí de 300 a 400 alumnos
internos, yo me hago un colegio nuevo". Acordaron que sí,
y al año el colegio estaba hecho. Cinco plantas de 1.000 m2
I cada una con todas las condiciones habidas y por haber.
Clases para 2.000 alumnos y 400 internos con todas
las comodidades y todos los detalles a flor de piel. El curso
I siguiente llegaron 300 internos y se cubrió el cupo de las
clases, aquello era una maravilla y lo sigue siendo.
Pero el ahora director y dueño, estaba
I preocupadísimo porque le preocupaba la cocina. Él estaba
acostumbrado a ver la cocina del otro colegio, la
administraba la señora del director y decía que su señora
I no podía hacer eso y se consideraba atado de pies y
manos. Y no olvidemos que la causa de la ruptura fue la
cocina y la comida. Aquello era un desastre y no tuvo
I arreglo posible.
Del regt° de artillería había un teniente coronel, un
comandante y dos capitanes profesores en el colegio. Estos

I señores me conocían de estar mucho tiempo juntos en el


regt0. Tuvieron una idea que enseguida pusieron en
práctica. Se reunieron con el director, el comandante del

I patronato y me llamaron y me dijeron: " Como está en


marcha la agrupación de destinos civiles, podía usted

I
solicitar un destino de administrativo en el colegio Ruiz Todas las noches en la cena, la cuenta del día al
Mendoza (así se llamaba el colegio), y vendría usted aquí jefe y dinero para las compras de mañana. Ahora
con el encargo de administrar la cocina. Como usted sabe, empezó el jefe a darse cuenta de que esto no era tan :
i I
al venirse del ejército, usted cobraría todo el sueldo de allí complicado como él creía. Era así de sencillo, cosa que 11
más los demás emolumentos y aquí lo que usted y el él no esperaba.
director acuerden. Píenselo y mañana continuaremos
dialogando".
Pues si, me lo pensé y dije que sí.
Solicité y a los 17 días ya estaba destinado en el
colegio.
Aún faltaba mes y medio para empezar el curso y
tuvimos que preparar muchos\ detalles, muchos
improvisados, el tiempo apremiaba, pero nunca copiando
nada del colegio anterior.
Se dispuso que se llevara un libro de cocina tal
como se hacía en los regimientos. En el que figura la
minuta de cada día así como el importe, las especies que
entran en la composición de las comidas, y que tienen que
coincidir con el importe asignado a cada niño por día.
Estos acuerdos parece que el director no lo veía
claro, pues decía, que sabía que qué sabía Martínez de
esto. El teniente coronel, profesor, le dijo: "Martínez ha
hecho en su vida más cocinas que milagros. Comencemos,
y si a fin de mes cuando hagamos balance no interesa,
pues se deja y se dispone otra cosa". Bien, el señor dijo que
I vayamos tirando y a ver que pasa.
El resultado fue que no estuve nada más que trece
años, y porque se acabó el internado y porque yo pasé a
I situación de baja por invalidez.
Esto de hacer balance al final del mes, no era
necesario", porque se hacía todos los días, pues si cada día
se gasta el importe de lo que se recibe, no hay nada que
liquidar.
Todos los días se mandaba una copia de la minuta
al comandante del patronato de Murcia y otra al general
del patronato de Madrid.
87

Debo decir que cuando salí del ejército para el En la cocina había instalados:
colegio, me faltaban siete años para el retiro por la edad y Un motor para la expulsión de cualquier
a todos los efectos dependíamos del gobierno militar y partícula de butano que pudiese haber por el
cobrar por pagaduría de haberes de la plaza. suelo y que se ponía en marcha antes de dar
El colegio no fue para mí un camino de rosas, digo paso til gas a los quemadores.
esto porque me pasó a mí lo que a aquel de la fábula, se Un motor para máquina de pelar patatas.
fue de un sitio huyendo de la zorra y lo cogió el lobo. Mí Un motor para la máquina del lavavajülas.
faena aquí era más complicada que en el gobierno. Me Un motor para la máquina de cortar
levantaba a las seis de la mañana para estar en el colegio a congelados.
las siete, a las ocho en la lonja a hacer las compras al por En la despensa una cámara frigorífica donde
mayor, a las nueve en la plaza para hacer las compras al colocaban cajas de hortalizas y frutas, donde se
por menor, y de diez a doce /en el colegio a preparar las colgaban los cerdos en dos piezas cada uno.
cosas para la primera comida. I Un gran congelador donde se colocaban diez o
Los fines de semana eran aún más complicados,! doce cajas de congelados.
pues imaginemos 300 alumnos dos días dando guerra poi
el colegio que ho^ta ni dejaban a las mujeres de la limpieza En la terraza tenía el lavadero y el ropero.
trabajar. Por otra parte a hacer compras para dos días. Poi La máquina de lavar, admitía de 20 a 30 sábanas de
otra parte esos días no había en el colegio a quien aeudirsi una vez.
algo se presentaba, incluso si alguien tenía una pega y veía Y en el ropero había que tener preparados todos los
al director y le decía algo, este le contestaba: "Eso al sábados, las ropas de 360 niños, y cuidado con los
Martínez". Porque yo era el elemento permanente. mayores que estos eran muy exigentes, y con razón, ya
A la vista de estos apuros, se dispuso que ui eran mayorcitos.
sacerdote joven se encargara del control y orden del Y no olvidemos que cada vez que se cambiaban las
alumnado, lo que me alivió un poco. sábanas en los dormitorios, eran 720. No se cambiaban
todas a la vez, se establecía un turno y nos íbamos
Siguiendo con las cosas del colegio pero cambiará arreglando.
un poco de tema, diré que el comedor tenía capacidad pac
400 alumnos cómodamente. De los cuatro laterales di
local, tres daban a la calle con u n a s quince ventanas en a
contorno.
En la cocina había una olla, empotrada en la obra,
presión y no cocía a fuego directo sino al baño María, ya
capacidad era de 600 plazas. Cuando la olla pitaba por
cocción y por los pulgadores del baño, no había qui
parara en la cocina, pero gracias al potente expulsor de
chimenea que lo absorbía todo, menos cuando se averiabí
89

ASCENSO A BRIGADA.

Del gobierno militar me comunican que con fecha


J3-1 1.-58, se me concede el empico de brigada honorífico
de complemento, pues en esta situación de destinos civiles,
los empleos eran todos honoríficos.
Como tengo dicho, mi labor allí era agotadora, pero
tenía un respiro, que me satisfacía, algo bueno tenía que
tener.
En la playa de Mar Menor, teníamos un
apartamento toda la temporada de verano, y allí nos
pasábamos los meses de Julio y Agosto. Puedo decir que
este era mi único vicio, y en realidad así era. Y tan es así
que todavía a mis años aún lo sigo haciendo, pues me va
bien y me gusta.
Así iba transcurriendo el tiempo y digo que en un
conglomerado de gente como este entre alumnos y
empleados, se pueden presentar imprevistos que
complican la vida.
Veamos un caso. Al llegar un día de la compra me
encuentro a las cocineras llorando, pues qué pasaba: "Mire
señor Martínez, que al destapar la olla la hemos visto llena
de bichos pequeños".
Y había ocurrido que debían echar a la olla los
fideos. De estos había dos sacos con la misma cantidad
aproximada cada uno. Uno era el del día y otro era viejo, de
tiempo atrás y que no habíamos eliminado por descuido y
fue a parar a la olla el malo, y ya vemos las consecuencias.
Este error, fue sin duda culpa nuestra. Y ahora
imaginemos preparar comida para 360 personas en unos
momentos.
Disgustos como este ocurren y ocurrirán en estos
sitios de vez en cuando. Después ves como se podía haber
evitado, pero se ve después.
visara vi m OOVIINVS

g
8
C

-o

W
MI PASO A LA SITUACIÓN DE RETIRADO.

Ha llegado la hora del retiro. Mi pase a la


situación de retirado por cumplir la edad reglamentaria.
13 de Abril de 1.961, que es la edad del retiro para los
suboficiales en el ejército, 51 años.

Pasa a retirado por cumplir la edad reglamentaria.


mundo. ¿Que porqué?. No lo sé. O quizás lo sepamos
Tampoco cambió nada mi vida con esto, todo seguía todos.
igual y no diré en paz y sosiego, pues siempre ocurren
cosas que nos hacen tropezar y caer cuando menos lo No hace mucho y en un colegio de Málaga, una
esperas. chica de 13 años, atacaba a su profesora con un cuchillo,
un compañero de la chica trata de evitarlo y él se lleva la
Veamos otro caso aparte de la olla. cuchillada. El asunto era que no había aprobado a su
Se me acerca un chico diciendo: "Señor Martínez, en hermano.
la cama de fulano hay un cuchillo muy grande y un ¿Se puede saber de donde viene todo esto?. Veamos
cargador de pistola y muchos cartuchos". una muestra.
Voy, recojo todo aquello y lo llevo a dirección. Se Y antes de la muestra, veamos el último caso que
llama al comandante del patronato y hablan del asunto. aún estará en la mente de todos.
Fuera de la oficina me coge el chico y me dice: "Haga usted Hace unos días y también en Norteamérica, dos
el favor de devolverme lo que me ha quitado, y usted y yo alumnos matan a tiros a 12 ó 15 compañeros y después se
nos vamos a ver las caras". suicidan ellos.
Esto tenía su importancia, pues se trataba de un
hombre con 22 años, 1.90 de alto y 95 Kg de peso. Un Pero veamos; cuando vino a España el nuevo
delincuente, un gandul, un gamberro y un sinvergüenza. A régimen -e- democrático, llegó con tantas libertades y
su madre la traía por el camino de la amargura y no podía libertinajes que los estudiantes, esto afectaba a todos pero
con él. ahora hablo de estudiantes, se subieron tanto a la parra,
Le llamaron al despacho, quiso decir algo pero el que les parecía que todo el mundo era de ellos. Los de 12
capellán, canónigo de la catedral, con el libro de años en adelante decían que en el internado les tenían
calificaciones en la mano le dijo: "En lo que va de curso sometidos a represión coartando su libertad, que esto es
has ido a tal clase, dos veces, a tal otra no ha ido ninguna, patrimonio de cada persona. No había quien los soportara,
y a tal otra ha ido una vez para que te pongan un cero". hasta el punto que en el colegio hubo que poner rejas en
Digamos que este chico estudiaba en la escuela de las ventanas de los bajos porque no había forma, salían
formación profesional. cuando querían y venían cuando querían y lo peor es que
Y le dice: "Recoge todas tus pertenencias que esta estudiaban cuando querían que si no querían nunca.
noche sales en el tren para tu casa. Con tu madre ya, Por aquellos meses de esta nueva situación, los
hablaremos". estudiantes de los institutos de Murcia se declaraban en
Estos golpes tan inesperados y tan dolorosos hay huelga alegando que les dieran otra oportunidad para los
que soportarlos y resolverlos. exámenes. Se la dieron, para los que no .habían aprobado.
I Digo inevitables porque en estos días en una ciudad:
de Norteamérica se ha dado el caso de que dos niños de 11
Otra huelga y otra oportunidad. Otra huelga y otra. ¿Y cual
fue el resultado?. Pues que el rector de la Universidad dijo:
"Señores profesores, convocar un examen y aprobarlos a
Ir y 12 años han matado a tiro limpio a cuatro compañeros y
. a una profesora. Casos como.este estamos cansados de oír
todos los días. ¿Y quien se libra de todo esto?. Así está el
todos". Buena solución. A los chicos por lo menos les fue
bien. La huelga los arregló.

I
¡ 'ú ;¡
Todo esto tuvo origen, quizás en que por aquellos
primeros tiempos del nuevo sistema, se probaba una
película en toda España que se titulaba REBELIÓN en las conílicüvós, llLul esg ad,d TC " - 0S8 0 8 ' desobedientes,
aulas. sé ssi ^alguien/ s a'b°r á c' o n^t e s t a¿rP a° resto.
^ é ha
I Y consistía en que los alumnos abucheaban y se
mofaban del profesor. Cuando se ponía a hablar le
ocurrido es o?:io
no se

silbaban y voceaban. Si salía a algo, al volver le habían


I puesto trampas en el sillón y en la mesa, etc. Y muchas
cosas más que aquí no caben." Que duda cabe que los
chicos asimilan esto enseguida, quizás más pronto que
I
i,

una lección o un buen consejo, de esto se ríen ello. ;' ) ,

Si el sistema está asi, qué.se puede esperar, pues sí,


se puede esperar, lo que tenemos.
I No podemos quejarnos porque lo que tenemos, lo
trajimos nosotros con nuestros votos, y gracias a Dios que
así fue.
I Y cuidado que el asunto de los estudiantes es
delicado, pues de ellos tienen que salir los cientificos, los
investigadores, los políticos, los regidores del país, etc. Y
I esto requiere más atención de la que le estamos dando.
Con todo este bagaje en las manos, el internado va
bajando. Y llegó la moda de que los estudiantes se
arreglaban en pisos, donde se reunían unos cuantos y ellos
se gobernaban por su cuenta.
También ocurría por entonces que las escuelas y los
institutos se multiplicaban y los transportes escolares
llevaban a los chicos a las puertas de los mismos.
Total que la cosa cambió como de la noche al día, y
que a la vista de todo esto el patronato y el colegio,
adoptaron la postura de lo que se pagaba por el internado
de los" chicos, dárselo 9 las madres en mano y que ellas se
!••

las arreglaran con la formación de sus hijos.


Pero todo esto trajo más cosas. No sé porque los ¡
padres aflojan el control de sus hijos, los profesores se ven,
acosados, y si recurren a algún sitio, nadie les escucha,
. Los chicos son desobedientes, primero con sus padres y I
después con los profesores y después con todo el mundo. Y |
TERMINÓ EL COLEGIO

Digo que terminó, pero para mí, pues el colegio


seguía pero sólo con alumnos externos.

Así terminó mi vida militar tanto en el Ejército como i

en el colegio, pues este destino para mí era como una


prolongación de mi vida militar y que para eso me
buscaron.
Y puedo decir que salí de los dos sitios, por la puerta
grande, lo que llena de satisfacción.

Me ha sentido siempre muy respetado y apreciado


sin duda alguna porque me habré hecho acreedor a ello en
mi comportamiento, de lo contrario hubiese sido
despreciado. Por lo que entiendo que nadie me ha regalado
nada, me lo he ganado yo.
Y a propósito de todo esto, diré que en el Ejército
hay un lema que dice: "La base principal del que manda,
es hacerse querer y respetar". Estas dos cualidades parece
ser que no son de ' muy buena armonía en la misma
persona, pero el que no las posea, que tenga presente que
le falta algo pero muy valioso y que forma parte de su
personalidad como militar.
Ya terminó aquel sargento incansable, el sargento I o
hacendoso y el brigada que aguantó hasta el final del
internado en el Colegio Ruiz Mendoza.
Ya nada de galones, nada de condecoraciones, nada
de atributos.
Ahora convertido en un anciano inútil al que llaman
cariñosamente, lo que agradezco mucho, EL ABUELO
J
PEPE.
100 101

ACLARACIÓN:
Quiero hacer presente que el nombre del colegio de
Ruiz Mendoza, en honor al héroe: "Teniente Don José Ruiz Bill-:
Mendoza", que junto con los de artillería Daoiz y Belarde,
que murieron acuchillados en la defensa del Parque de
Monteleón, en Madrid, a manos de los franceses en la
Guerra de la Independencia. lili

Terminaron todas las actividades para pasar a ser el


Abuelo Pepe.
I 103

CONCLUSIÓN FINAL.

I Sí, conclusión final de mi vida activa, porque ya en

I situación de retirado por la edad y dado de baja por


invalidez. ¿Qué me queda?.

Pues que ha llegado la hora de recluirme en casa en


I santa unión con mi esposa y ambos en compañía de
nuestras dolencias y nuestra soledad, pues nuestra única
hija se casó cuando nosotros rondábamos los 60 años y se
I marchó a vivir a otra provincia, pues el nuevo matrimonio
allí tenía su medio de vida.
Mucho lamentamos esta separación y más porque
I nos encontrábamos mayores y cargados de males.
Yo siempre pidiendo a Dios que me diera fuerzas
para atender a mi esposa que se encontraba casi inútil, y
I sí, Dios me ayudó, pues pude cuidarla hasta que murió, y
que fue en manos de mi hija y mías.
Ahora vivo en casa de mi hija atendido y cuidado por
I ella y así será hasta que Dios quiera.
Para terminar quiero decir que me honro al poder
I decir eso del deber cumplido, pues como digo, he asistido
a mi esposa en cuanto ha necesitado y pude dar a mi hija
una esmera educación dentro de las más estrictas reglas
I de ética moral y a sus 19 años ya era funcionaría del
Estado.
¿Qué más puedo pedir?.
I
I
105

VICISITUDES DE LA VIDA. "BUENAS".

•^ El día que estando en el frente, un altavoz dice:


"La Guerra Civil en España, ha terminado".
• •* El día que después de 3 años de guerra, y de ! i
ausencia total, pude llegar a casa y abrazar a los
míos.
• •» El día que me comunican que estoy admitido a la
Academia de Suboficiales, como cadete.
• -- El día que terminada la academia, se celebró la
fiesta de entrega de despachos.
• - El día que estando en el frente, me ascendieron a
Sargento por elección y provisional.
• ->• El día que pude decirle a mi madre: "Mamá, se
han cumplido tus deseos, verme con zapatos y
corbata a diario".
VICISITUDES DE LA VIDA. "MALAS".

I • "~ El día que al coger el tren para ir al frente, ver a


las gentes abrazar a sus seres queridos y pedir a
Dios que los protegiera. A mí nadie me abrazaba
ni pedía por mí. Sólo pedía yo, y me atendió.
• r Cuando mi hija se casó y después de las
despedidas, salió de viaje, le dije a mi esposa:
"Nena, esta hija nos ha arreglado para mientras
vivamos".
• •* Cuando mi hija dio a luz, se le presentó una
enfermedad grave, y al verla el médico nos dijo:
"Esta mujer se puede morir en dos segundos".
Pero se salvó gracias a Dios.
• - Las tres de la madrugada. Una llamada. Su hijo
está en urgencias por accidente de coche, pero
no se alarme que es poca cosa. Así era, pero
hasta que lo vimos, nos costó lo nuestro, pero
bien costado.
••i: ; >

109

TODA UNA VIDA BAJO EL SIGNO DEL N° 13.

13-12-08 - Se casan mis padres en Suflí (Almería).


13-04-10 _ Nací yo en la misma localidad.
13-02-23 - Primera salida del hogar paterno para
situarme por otros derroteros.
13 _ _ _ L O S añ o s q Ue tenía cuando hice este
viaje.
13-03-37 - Caí herido en acción de guerra. El
frente de Peñarroya.
13 ^- — — Fue el número que le dieron a mi hija
al hacer la matricula para exámenes.
13-02-65 —> Se me concede el empleo de Brigada
honorífico. Esto era así por estar en
servicios civiles.
13-04-61 —, Pasé a retirado por cumplir la edad
I reglamentaria. (51 años).
13 ~ — -* Fueron los años que estuve en el
colegio de huérfanos de militares.
I

I
I
¡
111

COLEGIO DE ENSEÑANZA MEDIA RUIZ MENDOZA.

Comida para el día 10 Mayo de 1.970


Las 300 plazas a 50 pesetas cada una, 15.000 ptas.
DESAYUNO Café con leche y bocadillo de queso.

Ia COMIDA Apert. Ensalada del tiempo.


I o . Judías con chorizo, tocino y morcilla.
2 o . Id. Rodajas de merluza con patatas fritas.
Postre. Manzanas.

MERIENDA Panecillo con carne de membrillo.

2a COMIDA I o . Fideos con patas, emperador, almejas y


mejillones.
2 o . Id. Huevos duros con salsa de mayonesa.
Postre. Manzanas.
PAN 500 gramos ración.
! II

Murcia 10 de Mayo de 1.970

••$•?
113 ; ' < • ' • >

112

Judías 25 a 60 pts 1.500


Azúcar 4 a 60 pts 240
Patatas 80 a 10 pts 800
Chorizo 6 a 70 pts 420 II
Tocino 4 a 20 pts 80 I ' I
Morcillas 5 a 20 pts 100
Merluza 30 a 60 pts 1.800
Aceite 8 a 60 pts 480
Fideos 6 a 50 pts- 300
: 11 I ,
Emperador 6 a 30 pts 180
Almejas 6 a 40 pts;.s 240 |
Ü'i
Mejillones 4 a 40 p t s ' 160
Tomates 10 aL 60 pts 600
10 £L 30 pts 300 iK-;-
Cebollas
Huevos.docena ?5 a 70 pts 1.750
Mayonesa 2 ía. 200 pts 400
Manzanas 30 a 30 pts 900
Naranjas 30 a 30 pts 900
Lechugas doc.8 a 20 pts 160
Pepinos 10 a 30 pts 300
Olivas
Aderezos
5 a 50 pts 250
80
SEGUNDA PARTE
C. Membrillo 6 a 60 pts 360
51-1 Queso 2 a 300 pts 600
Café 1.5 a 400 pts 600
Leche 12 1. 50 pts 600 • ¡i
Pan 15 a 60 pts 900
: -4 W
TOTAL 15.000
I 115

HECHOS, CASOS Y COSAS.


I
Curiosos, anecdóticos y algunos hasta trágicos.
I Estos casos no están cronológicamente relacionados
con mis correrías por los caminos de mi vida. Están
entresacados de cualquier momento, pero creo que dignos
I de contar.

I
I
I
I
I ¡I
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1 i

I
I
I
I
'"i\ i }
117

LA INFANCIA

Situaré los hechos en aquella época de principios de


siglo que era la de mi niñez y que tan distinta era a la de
fin de siglo.

Con nostalgia se añoran aquellos años de nuestra


infancia cuando en las largas veladas de las noches de
i I'
invierno, las familias acompañadas de las comadres de
turno, cada noche en aquella agradable tertulia, se
repasaban los dimes y diretes de toda fulanitas y fulanitos.
Quien se tenía que casar con quien y que pareja no se
entendía para arreglarlos.
Tengamos presente que entonces no había ni luz
eléctrica, ni radios ni teles. En la mesa camilla o al amparo
de la fogata de la chimenea y bajo la luz del viejo quinqué
de petróleo, se contaban y referían las historias más
diversas y sobre todo los cuentos para los peques, que
> i tanto nos encantaban y cuyos encantos nos llevaban a
dormirnos en el halda de mamá y que al despertar al día
siguiente a preguntar en qué había quedado el cuento que
contaba el tío fulano cuando me dormí.
Algunos contaban que habían visto un automóvil,
otros un aeroplano, etc. y los más peques relacionábamos
estas cosas con los duendes, con las brujas, etc. de lo que
tanto nos hablaban los mayores, pues nos decían que los
duendes eran unos seres muy monos y muy simpáticos. El
padre cura, en sus charlas que nos daba los jueves por la
tarde, nos decía que los demonios nos arreglarían las
cuentas a los que esdiásemos o no rezáramos. Así era que
entre los padres con los duendes y el cura con los
demonios, los peques estábamos arreglados.
Y llegó el primer duende, faltaría más, pero de
verdad, pues nos acongojó a todos. Hacía últimas horas de
la velada, se oyen unos ruidos terribles arrastrando
cadenas e hierros por las plantas de arriba. Al poco callan
I
I y al poco vuelven. Así seguían y todos asustados y
esperando que llegue el día porque nadie se atrevía a
Terminado .el periodo de'.los duendes,no
a nuestra entera s a t i s f a c c i ó n porque
moverse. Ocurría que el padre cura vivía enfrente de casa y hosotros los peaues no nos conformába-
I lo llamaron para que nos acompañara por si eran los
demonios, que se las arreglara con ellos. Pero al poco de
mos- con" eso dé los duendes,que tanto-i
nos ' ilusionaban,terminase" con l a t r a ^
,jedia del pobre í^ato.
llegar el cura, que por cierto se reía de las cosas del
I duende, el duende que sale por otra vez con aquel
estruendo que formaba. También se asustó su poquito. AI
Bu las charlas de los mayores,a"los
r>eaues,nos deci-n ere l a s brujas eren
romper el día suben a buscar al duende, los peques unes peroras mayores muy delgadas y e .
I
•[.'.'• :
íbamos junto al cura por si era el demonio, él nos salvara, con múcitas arrufas y unas n a r i c e s muy
pero no, aparece el duende, que esta vez era de verdad, y lfirr<&s,como las dé í>~° Roprelia l a de
tan de verdad, un pobre gato había caído en un cepo 1? Tele.Que llevaban unos h á b i t o s muy
lardos y míe volaban "por l o s a i r e s r mon'-v-
I cuando andaba por los tejados, y llevaba el cepo
arrastrando tropezando por todos los sitios, y que pena, el
pobre gato era c1 de casa.
tadas en una ca^a o escoba y eme se"me-
dian por las chimanipas-de l a s "casas a
! I

asustar e los ñoños que no se dormían . .


I Por aouellos tiempos habla üná" señora,
la t í a Frapouilla le llamaban,.y sé de-
caba a hacer recados por l a s casas y
I nue le daban muchas p r o p i a n s .
¿ra costumbre entonces de t e n e r entre
varias familias un santo m e rada no-
I che lfi tocaba a una f a m i l i a , y la encar-
gada de l l e v a r el ^anto a l a s casas
era la t i a ü ' r a s a u i l l a . Aouella noche,
muy. lluvosa por c i e r t o , l e tacaba a la
c^sa nuestra
fc* El santo en e s t e c~so,era l a Sagrada
Familia,y la t i a Pra^quillauimuy l i a d a
p.n un mantón nue nfra t a p a r s e bien para
noraoj a r r e , no se le veían riada mas que

I las narices. Llama a la p u e r t a - y d i c e :


Le sagrada Familia en c a s a , a s a o no pasa.
Mi abuelo al o i r í a d i c e : l a está aqui
la bruja esa? Cuando os pqcraes oimos
I la t i a F r a s n u i l l a y mi abuelo dijimos:
ja est.é anui la bruja,y ahora s í que es
de verdad,np como cuando l o s g a t o s .
119
Al entrar lo nrimero nue se le vieron
las narices y al verla"los mas peques LA ADOLESCENCIA
pe echaron el halde de mamá y no leva n-
"bBron-la cabeza hasta nue -la bruja se
marchó. No. sin antes contar, aue-.era: lo Paréceme que este período de la vida que es la
suyo,todos los chismes y cuentos habi- adolescencia, que comprende desde los 13 ó 14 años hasta
dos y por haber-«-n todos los rincones- ~
del pueblo. _.,.._ los 20 poco más o menos, es el más delicado y el más
comprometido. Es la hora de buscar el rumbo que vamos a
Assi-se acabó el asnnto.de las brujas dar a nuestra vida, qué voy a estudiar (el que pueda), a qué
tan distinto del de los gatos y los du- me voy a dedicar, qué oficio, etc.
endes. - - Y repito que es la más delicada porque aquello de las
Nosotros los peques,no quedamos muy ~ cositas de la niñez, ya pasó, todo era tan bonito, todos te
satisfechos ni con los duendes ni.con - hacían el gusto, ahora es distinto.
las brujas porque vimod que ni los unos
ni. los-otros eran verdad.•• Se empieza a ser hombre y serlo conlleva
Nos engañaron miserablemente nuestros responsabilidades inmensas. Y que la vida y el mundo van
mayores otra vez. •.-. . . . a ser como nosotros la hagamos. Y que vamos a vivir bien o
I mal según lo hayamos hecho. Y que no fracasaremos si
• En lá proxuma velada" veremos nue nos desde un principio no envolvemos en ese manto protector
traen estos viejos y viejas todos cha- que es la honorabilidad, cualidad moral que nos lleva al
farderos, pero oue sean cosas de verdad
aue siempre nos-están engañando. más exacto cumplimiento de todos nuestros deberes,
primero como hijo, después como esposo, después como
padre y siempre respetuoso con la obediencia debida, con
el jefe o superior y con el que manda, y si eres superior o
mando, no ser no presuntuoso ni imperativo. Y hay que
tener presente que si el que manda no se hace querer y
respetar a la vez y solo va a obtener colaboración de sus
empleados o subordinados por temor al castigo, mal lo va a
pasar.

A esta edad ya apuntaba en mí la preocupación de


que estoy llegando a hombre, y qué va a ser de mí, ¿a qué
me voy a dedicar?.
Todas estas consideraciones pasaban.por mi mente
y más porque veía que los demás de mi edad, ya se sentían
o actuaban como los hombres o casi, y yo aún no había
sacudido de encima las labores de los trabajos de la niñez.
Estaba llegando a los 12 ó 13 años y aún no sabía nada
más que cosas de niños, con las labores de papá en el
campo y con las de mamá en casa. estar en una gran empresa con sueldo y empleo fijo, pero
todo fue al traste al empezar la guerra, y a partir de
No me cansaré de dar gracias a Dios y a aquellas entonces a luchar para abrirme otros derroteros, y así lo
personas, amigos de mi padre que entre todos me hice y no me he tenido que arrepentir.
ayudaron y me abrieron un camino en la vida. No diré que
un camino de flores pero si para vivir dignamente como
hombre o persona digna. Si todo lo dicho es trascendental,
a esta edad hay otras cosas que lo son mucho más.
A esta edad aparece el amor, el enamoramiento, ya .
pensamos y suspiramos, ellas por su príncipe azul y los
chicos por su princesita rosa. ¡Qué hermosa es la vida a
esa edad!. Y aparecen los seres queridos, el flechazo, o algo
parecido.
En mí también apareció, cómo no, y se lanzan las
primeras miradas y se reciben las primeras miradas, y casi
siempre envueltas en una encantadora sonrisa. Y mucho
cuidado que estos artilugios amorosos van a dar lugar a la.
familia, a los hijos, y estar preparados, pensando en todo
lo que va a venir después de la formación del matrimonio y t
de la familia.
Y digo que hay que ser fuertes porque cuando le
pedí el matrimonio a la que iba a ser mi esposa, no se lo
pensó dos veces y dijo sí, y dijo más: "Afrontemos y
soportemos todo lo que venga y todo lo que Dios nos déj
con tal de estar juntos". Y así se hizo y no nos|
arrepentimos.
No exagero si digo que yo no viví la niñez ni
adolescencia y pasé a comportarme como hombre y tener]
responsabilidades como tal, porque como he dicho en?
algún otro pasaje, cuando entre mi padre y sus amigos me
situaron, aún no tenía los 14 años. Y qué feliz me sentífo
cuando con mis ahorrillos, cada fin de mes, iba ayudan^
a mis padres a sacar adelante a aquella cuadrilla di
menores, que aún no podían hacer nada. Y qué feliz por
LAS MADRINAS DE GUERRA

Nada más empezar la guerra se aireó mucho eso de


las madrinas de guerra. Y ello tenía por objeto ayudar a los
combatientes a soportar un poco mejor las penalidades de
la guerra. Las chicas se anunciaban por los medios de
comunicación, daban sus señas, los chicos las leían en el
frente, se les escribía y se entablaba la relación de amistad,
¿que qué se decían?, primero como eres, a que te dedicas,
cuales tus aficiones, tienes novio, etc. a continuación a
enviarse fotos, por lo menos que nos veamos.
Las madrinas, primero nos obsequiaban con su
amabilidad y ternura, y a continuación con los regalos de
rigor. El paquete con el jersey, el pasamontañas, los
guantes, etc.
Se dieron casos de madrinas que acabaron en
noviajes y algunas de las más espabiladas, en boda.

Una vez incorporado yo al ejército en Zamora donde


yo estaba entonces, una tarde salimos de paseo unos
compañeros, topamos con unas chicas y a lo que se llevaba
entonces, hablar de la guerra, de los soldados en el frente,
etc. Ellas decían que les gustaría ser madrinas de alguno,
y les dijimos que si les gustaba alguno, pues damos
vuestra dirección y ya veremos. Y a partir de entonces
todas las tardes de paseo con ellas como si tal. Pero llegó la
hora de salir para el frente y no tuvimos tiempo ni de
despedirnos.
Ya por los caminos de la guerra y cuando tuve
tiempo, escribí la primera carta a la madrina, que contestó
algo maravilloso. ¡Qué simpatía!, y a los pocos días el
paquete con el jersey. Yo le dije que porqué hacía esto y
decía que los combatientes lo merecían todo y que para eso
era la madrina. Pues bien está, dije yo.
Pasaba el tiempo sin grandes altibajos, nuestra
correspondencia maravillosa, pero ocurrió que yo caí
•r, ; }
124

otra manera, la madrina se enteró y dejó de, escribirme.


herido, y aquí me tienes de hospital en hospital de lo que Pero antes de que la otra me, alertara de ello. Total, que fue
hablaré aparte asi como de las madrinas de hospital. una liosa y acabó con todo. Y francamente lo sentí, no
Cuando yo volví a Zamora, ya había pasado lo de los porque yo fuese a tener algo con la madrina, sino porque
hospitales y las heridas y había ascendido a Sargento. estaban sus padres por medio y me daba pena echar por
Cuando fui a saludarla y darle la primera noticia de herido tierra esta amistad ya de familia.
y de ascenso, no sabia qué hacer conmigo. Me presentó a Yo veía ya por los caminos que esta chica iba y lo
sus padres que por cierto tenían una pescadería en el mismo que la otra dejó de escribirme, yo dejé de escribirle
mercado, y por cierto también, una dependienta que era a la dependienta. Francamente he de decir que esta chica
más guapa que la madrina y más simpática, que ya es tomó un camino que no me convenció. Llegué a la
decir. Sus padres me invitaron al día siguiente a su casa, y conclusión de que pretendía lo que no podía ser.
se portaron como yo no hubiera imaginado, fue como una
pequeña boda. Yo le decía a ella que porqué lo hacían así y Mis intenciones eran casarme con la novia que tenía
decía que sus padres a los combatientes todas las en mi pueblo y así lo hicimos cuando las circunstancias lo
permitieron.
atenciones, que lo merecían todo.
Casi todas las tardes salía de paseo con la madrina
pues todo parecía como si fuésemos novios.
La dependienta me dijo un día que ella quería tener
un ahijado y yo le dije que se anunciara y que ya le:
escribiría alguno, pero ella decía que no, que cuando yo me
fuese al frente que le buscase uno pero que tenía que ser
como yo. Pero al despedirnos aquella tarde me dice que si
podíamos ir a otro día a tomar algo, pues sí, le dije yo. Así
es, salía con las dos alternando. i
Tengo que hacer constar que con aquel atuendo que
me regalaron las madrinas de Málaga, ya he dicho que
hablaré de esto, y con mis galones nuevos yo me paseaba»
por Zamora con mi madrina como un loco, y nada menos
que 25 días que tenía. Infinidad de compañeros y hasta de*
oficiales se enamoraban de mi uniforme, regalado, y
además creían que mi madrina era mi novia.
Qué lástima que esto no me durara todo el tiempo
que dure la guerra.
Pero aún queda, una vez en el frente, antes de llegar
ya tenía allí la primera carta de la dependienta, no de la
madrina. Aquella era más guapa, más simpática y más
lista, pero tan lista que se pasó y que como no podía ser de
•i; ; ?

127

LA TRAGEDIA DE VALLADOLID

Ya me referí en su momento a nuestra salida de


Zamora para el frente de Asturias y que debíamos hacer la
comida de ese día en Valladolid. Así fue y al llegar nos
llevaron a un parque y dijeron: "descansar aquí pero e-n el
mismo sitio que ocupan". Esperar y esperar y el rancho no
llegaba, por fin llegan con unos sacos de chuscos viejos y
feos y unos chorizos que parecían arrastrados por el suelo.
Nosotros nos decíamos: "si esto es la guerra, se puede
fastidiar". Y cuidado, de postre unos higos secos y pocos.
Aquella noche, por lo menos tuvimos rancho del bueno.
A la llegada a Valladolid, todo infectado de soldados
de todas clases. No se podía andar por ningún sitio.
Y vamos al caso; En un cuartel de la plaza, un cabo
que había en el calabozo, llama al cabo de guardia y le dice
que quiere hablar con el teniente de guardia y el teniente
dice que no puede ir, que le diga al cabo que quiere, pero el
del calabozo dice que tiene que ser el teniente, y por fin va
y le dice: "qué te pasa", y el cabo le dice: "Mi teniente, yo
soy de la resistencia y trabajo para el gob:?mo de Madrid,
y tengo que decirle que al mando de Madrid tiene noticias
de que hoy han llegado aquí 20 ó 25 mil hombres que van
con destino al frente de Asturias, donde los nacionales
intentan una gran operación. Tienen dispuesto un
bombardeo en masa de la aviación de Madrid, sobre
Valladolid, a la vez un cuerpo de ejército motorizado,
romperá el frente por Segovia, con el fin de llegar a
Valladolid y ocuparlo. Y le digo más, la comida de toda la
tropa que hay hoy aquí, está envenenada".
El oficial al oír esto se quedó de piedra. Avisó al alto
mando y condujeron al cabo hasta allí.
Nosotros ya no supimos que pasó, si el cabo sería
premiado por el aviso tan a tiempo que dio o sería culpado
por ser espía del enemigo. De todo esto nosotros no nos
enteramos hasta dos días después que llegaron dos
129
128

LOS COMBATIENTES DE LA SIERRA DE LA GRANA

La Sierra de la Grana situada en el sector de


Fuenteovejuna, parece un islote en el mar, sobre un
llegaron fue cuando nos enteramos de lo
al cabo del calabozo, nos salvamos de terreno suavemente ondulado. Las sierras más cercanas
están a bastantes Kms. y son las de Casal y Acebuche, las
i m l P c o n la guerra. Gracias a Dios y a
nuestro primer <-noque con m s"'-* dos al oeste. El que domine esta sierra tiene la guerra
este cabo, nos salvamos de la primera. ganada en este sector.
El ejército rojo, digamos que ejército rojo era el de la
república de Madrid, y ejército nacional el de la zona
nacional o franquista.

Al amanecer del 13 de marzo del 37, el enemigo


ataca la cota más alta de las cinco que tiene la sierra y La
ocupa. Entre la cota más alta y la segunda habría una
distancia de 150 a 200 metros.
A primera hora de la mañana llegamos nosotros a la
cota segunda y en la vaguada entre una y otra, se entabla
el combate que duraría hasta la noche.
El enemigo al ocupar la sierra caería sobre Llerena
con la idea de cortar el ferrocarril y la carretera que unía la
zona nacional del norte con la del sur j venia de Zamora,
Salamanca, Cáceres hasta Sevilla, por otra parte, por
Belmez a la derecha de Peñarroya, cortar el ferrocarril de
Córdoba a Madrid. Pero nada de esto consiguió el enemigo,
y además tuvo que abandonar Sierra de la Grana.
Como he dicho, con la noche cesa el combate, pero a
las diez de la noche llega un capitán de la legión con tres
secciones, unos 120 hombres y pregunta dónde estaba el
enemigo, y los nuestros le dicen: "en ese cerro", el capitán
dijo: "disparar unas ráfagas de ametralladora a ver si
contestan". Y claro que contestaron y bien, pues
contestaron con un tostoneo de ametralladoras tremendo.
Esto le valió al legionario para situar al enemigo, pues los
fogonazos indicaban donde estaban las defensas.
130

7 _^l_® ne 5^S o pretende


F,l capitán dispone sus seis pelotones alrededor de la Ocupar Penarroya"y~zoir
cota ocupada, y advierte que los fusiles se dejen y sólo se minera.
lleven pistolas y muchas granadas de mano, y que a una Ocupar Belinez, cortar
señal de el, se lanzaran al asalto con la idea de penetrar en F.C. y carrt.y a i s l a r
la posición, cada pelotón por su brecha, si es que abrían. Peñarroya de Córdoba
Así se hizo, y a la señal del capitán, se lanzan, sólo con
granadas de mano, y en pocos minutos, se cuelan en el
interior de la posición, atacando ahora por la espalda a los
defensores, como el capitán indicó. Esto costó lo suyo pero
se hizo.
El enemigo muy mal, muj' destrozado. Pero aflojado
un poco el fragor del combate, cogen a un herido que era
de los otros y ven que habla de forma rara y resultó ser
A
italiano.
¿Y qué había pasado?. Pues que el enemigo al "Z^-MA Xí?J i ; ^ &.?<"--
atardecer, abandona la sierra completamente y nadie se da
cuenta. A la vista de estas operaciones, el mando dispone
que un batallón de flechas azules vaya a ocupar la posición
que h a conquistado el enemigo. Flechas azules eran las
unidades formadas por italianos y españoles. Cuando los
flechas llegan y ocupan la posición sin resistencia pues
como he dicho el enemigo se había retirado y se preparan
para la defensa, pues creían, con lógica que el enemigo se
repondría y volvería a atacar, y sí que atacaron pero no
fueron los rojos, fue la legión. Los unos creían que
atacaban al enemigo y los otros creían que les atacaba el;
enemigo. Resultado: dos unidades nuestras que casi se:
deshacen sin que nadie tuviera la culpa. Después de este
golpe tan duro y en el silencio de la madrugada, una
patrulla nuestra coge a dos soldados camuflados entre
unas matas, y alto, ¿quién va?. Y dicen, no disparar, no:
tenemos armas. Los cogen y los conducen al mando y por
el camino uno decía: "vamos a fusilarlos aquí mismo, otros
decían vamos a cortarles las orejas, etc. ", pero llegan y el
ayudante del comandante dice, no tocarles que tienen que
declarar. Al preguntar al primero dice: "llamarse fulano,
soy de Sevilla, soy de la falange y pertenezco a la compañía

i. J
an- -"^^T: Í_ T
sj.

de la Ocupar s i r r a grana, El enemigo P£etend j |


y sólo se i Caer sobre Llerena, ucü]5ár~T>enarroya~~""::
|ue a una ¡ Cortar F,C, y Carr.^ minera. «
'netrar en i y d i v i d i r la zona,,,.-, Ocupar Belmez, c o r t a »
ie abrían, ' Nacional en dos* "•.C. y c a r r t . y aisla™
sólo con ; Norte y Peñarroya de Cordob
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e fulano,
:ompañía
I EL DÍA QUE FUI HERIDO

I El día antes de la operación estábamos en el pueblo,


Fuenteovejuna, y veíamos y oíamos el estruendo de los

I combates en la Sierra de la Grana a unos 7 Km.


Nos dotan de municiones y granadas de mano y
rancho en frío para dos días y una cantimplora de agua

I con la advertencia de que la gastásemos si era muy",


necesario. Aquellos preparativos y observando lo que
pasaba en la sierra, nos puso de tal forma que yo creo que

I ninguno de nosotros comió ni una cola de sardinas y más


cuando nos advierten que nadie se despoje de su equipo y
para descansar que lo haga en el mismo lugar que ocupa.

I Estas prevenciones nos inquietaban. Antes del alba


emprendemos la marcha y al salir el sol ya estábamos en
primera línea de combate. De lo ocurrido allí ya he hecho

I mención en los relatos de la Sierra de la Grana.

Ya caí herido poco antes de la puesta de sol, doce


; I

I horas lo soporté. Cuando me veía caer la sangre no


acertaba de dónde era, cuando lo supe me tapé con el
gorro y gracias que encontré al practicante pronto, me tapó
: y me vendó y me indica por donde iría al puesto de los

f médicos y cuando llegaba, me dice uno que lo que me iban


a hacer allí, ya me lo habían hecho, que bajara para el
camino a ver si podía coger algo con que irme al hospital.
/1
Si:
Traté de coger un carro que salía de allí y cuando llegaba vi
que iba lleno de muertos y salí huyendo. Más adelante

i alcancé a dos legionarios que llevaban seis heridos en dos


mulos. Llevaban agua y vino, que no quise y cuando bebí
agua me dieron vómitos y me desmayé. Llegando al pueblo
había mucha gente por todos sitios para ayudar a todo lo
I que pudieran pues toda la ayuda era poca, tal era el
número de heridos y a mí me llevaron al hospital y al poco
me dio otro desmayo, una taza de café con leche y coñac,
I hizo que me espabilara y que descansara un poco.

I
I 134

Al poco sale un médico y dice que todo el que pueda


135

LAS MADRINAS DE HOSPITAL

I andar que suba a unos camiones y nos llevan a Peñarroya


donde nos pasamos toda la noche en curas y otras
atenciones. Allí me dice el médico, cuando me hizo la Una vez yo herido en el hospital de Málaga, a la ¡i
mañana siguiente después del desayuno y de las curas por
I primera cura: "no te preocupes, ha pasado lo peor, te ha
cortado dos venas importantes, por lo que has sangrado
mucho, pero eso ya pasó y ahora a reponerse".
los médicos y sanitarios, se presento un grupo de señoras
y señoritas saludándonos y diciendo que vienen a ser
nuestras madrinas de heridos, o sea, mientras estenios en
I En la estación un tren de heridos y a repartir por
Córdoba, Lucena y por último .a Málaga, donde estuve
atendido hasta que me curé, unos 25 días. Ocurrió que
el hospital. A mí me cogió en la cama, pues una señora y la
monja decían que no me levantara, pues la ropa que traía, K\ i

toda de llena de sangre y suciedad, la habían tirado y me


I nos llevaron al hospital civil, que estaba casi lleno de
heridos del ejército rojo, pues hacia poco que se había
tenían que dar otra nueva.
De las madrinas recién llegadas, se me acerca una y
ocupado Malaga, y en su retirada no se llevaron a sus me pregunta que quién era, de dónde era, como me ;<!•'

I heridos. Y nada, ellos en unas salas y nosotros en otras y


no pasaba nada.
llamaba, y al decirle entre otras cosas, que yo era de
Almería y que mi familia estaba allí y no tenía con ellos
ningún contacto de ninguna clase, entonces me dijo la
I He de hacer constar que nunca me acordé tanto de
mi madre como en esta ocasión, pues verse en estas
circunstancias y tan lejos de la familia y sin contacto con
señora, que no me preocupara que mientras que estuviera
allí, ella sería mi madre, y que cuando no estuviera sería
su hija.
I ellos. Esto es triste y doloroso, sólo pensaba en mi madre,
lloraba por ella, no por mí, pobrecita.
Se marcharon y a la tarde se presentan madre e hija
y con ellas una chica, suponía sería la criada, con una 1
maletita y sorpresa, traían una cazadoi-i caqui del mejor
No he dicho que la herida la recibí en el parietal
I izquierdo encima de la sien.
género combinada de cuero y paño, un pantalón igual y
dos mudas y como no, hasta una corbata. El gorro no era
del género de los corrientes, era de fieltro como los
I sombreros. Yo me quedé helado cuando vi aquello, y vi
también que aquellas mujeres eran de muy alta alcurnia y
así era y las que no podría igualar en nada y a su lado yo
me sentiría siempre como el niño protegido. Pero en fin, a
I lo hecho pecho y adelante, pues no era cosa de romper con
aquél ambiente que resultó muy agradable durante todos
los días que estuve allí.
I Unos 25 días duró mi estancia allí y no sabía como
agradecer a aquellas señoras sus atenciones y nos decían

I que nosotros lo merecíamos todo, porque nosotros y


nuestros compañeros les habíamos sacado de los refugios

I
136

y de los escondites a los que las tenían sometidas aquellas


gentes que se marcharon porque nosotros los habíamos
echado de allí y pudieron salir a la luz del día y
encontrarse vivos, no como otros que no lo podían contar.
Así que de su parte lo merecíamos todo.
Por otra parte nosotros decíamos, si lo hacen así es
porque pueden y porque están agradecidas.
A partir de ahora, todas las tardes venían las chicas,
nuestras madrinas, y nos llevaban de paseo y por las
mañanas también venían, nos esperaban y a los aperitivos
por restaurantes y demás, y así todos los días. Y nosotros
nos decíamos que si la guerra era esto, pues que no se
termine, y viva la guerra.
Pero que pasó, pues lo que tenía que pasar, a los
pocos días el alta y para el frente, que nuestro puesto
estaba allí.
Con 25 días de convalecencia que me dieron me los
pasé en Zamora con la madrina que tenia allí, ésta no de
hospital, sino de todos los días. Y_cómo presumía yo por
allí de madrina, de uniforme nuevo y atractivo y de~galones
de sargento, pues ascendí poco después de salir del
hospital, y todo esto gracias a la madrina de Málaga.
'Los días de Málaga fueron buenos pero los de
Zamora los superaron ya que con la madrina de Zamora
me podía codear pero con la de Málaga no. Incluso con la
de Zamora me sentía hasta superior. En Málaga yo me
sentía el pobrecito, bien a pesar mío, pero había que
amoldarse.
Hay que tomar los tiempos según vienen.

Con el uniforme regalado por la madrina de Málaga,


presumo paseándome con la madrina de Zamora.
II ; i: ; )

I ^ tormén"?^ He' régimen de discioli.

I np académica ,bien está un. ..poco de asueto pa-


seando en libertad,vestido de paisano,que
bien merecido lo tontinos^ues el redimen de
i la academia,apota.
I
i: i?

139

LA EPIDEMIA DE FIEBRES DE FUENTEOVEJUNA

Al frente de Fuentcovejuna llegamos en marzo del 37


y a la llegada del calor, se desencadenó una epidemia de
fiebres, pero muy especiales, nos daban tres días sí. y tres
no. En las instalaciones de las trincheras no era sitio para
enfermos y nos acomodábamos en corrales más atrás que
habían servido de alojamiento de ovejas y cerdos. A estos
alojamientos nos llevaban el rancho y una cantimplora de
agua para todo el día beber y asearse y unas pastillas que
nos daba el médico para el paludismo, que no era tal.
Nadie nos cuidaba no nos atendía. A los 15 o 20 días nos
habíamos quedado que no nos conocíamos los unos a los
otros, nuestros jefes decían al médico que nos mandase al
hospital y el médico decía que al hospital no se podían
llevar porque era de sangre y no de enfermos. Pero nos
mandaron y cuando el director del hospital nos veía llegar
se volvía loco, porque no sabía dónde iba a meter a tanta
gente, además si hubiera un lío, dónde metía a los heridos,
como pasó.
El hospital era un convento habilitado para esto y
tendría unas 70 camas, y el director era un médico civil
movilizado y cosas militares ni sabía ni quería.
Como digo, llegó el lío. El enemigo ataca y rompe el
frente y avanza hasta el pueblo. Antes y a la vista de lo que
se avecinaba, en unos camiones nos evacúan a Azuaga
(Badajoz), a unos 30 o 40 Km.
A los 5 o 6 días los nuestros contraatacan y
rechazan al enemigo, que había entrado hasta el mismo
Fuenteovejuna, y en. su retirada no se llevaron a sus
heridos y los tuvieron que hospitalizar con los nuestros. El
director se quejaba porque había ocurrido lo que él decía,
pero en fin así ocurrió y después poco a poco todo se
arregló.

I
I 140
141

EL FRAILE DE LEBRIJA
I A los 8 o 10 días nos traen de Azuaga y arreglaron
con las autoridades del pueblo y nos alojaron en casas de
los vecinos hasta que nos fuimos reponiendo, pues las Siguiendo el relato de Fuenteovejuna y antes de la
I tales fiebres palúdicas, no lo eran. Decían que eran
recurrentes, y procedían de unos insectos que llamaban
chinchorros de cerdo, nos cambiaron el tratamiento y nos
evacuación a Azuaga, una mañana después del desayuno,
y todos en la cama, unos cantando, otros quejándose,
otros charlando, etc., pues todos no estábamos,tan malos
I recuperamos. A los pocos días ya estábamos en nuestros
puestos que eran las trincheras, pero dos meses o más nos
costó la broma de las fiebres.
ni tan buenos a la misma hora, se presenta un fraile que
dice ser de un convento de Lebrija (Sevilla) no sé si dijo
dominico o qué, el tío tenía unos 40 años, bien fornido,
He de decir que las gentes del pueblo, donde nos
I alojaron fueron maravillosas con nosotros, qué bien.nos
recibieron y nos atendieron, parecía que éramos de la
bien hecho.
Empieza a pasar revista por las camas y le dice al
primero: "¿A ti que te pasa chico?"- "pues mire usted padre
familia. •. ;:
I Me referiré a una episodio muy curioso. Con el
que tengo una calenturas que mire cómo me está dejando"-
"pues a reponerse que vayas pronto al frente". Llega a otro
y casi lo mismo, y llega a un tercero y le dice: "¿Tú también
contingente que el enemigo atacó, venía un hermano mío.
I
' '••• • i.
Estuvo en el pueblo hasta su retirada y no contó nada
extraño. Y digo nada extraño porque cuando la guerra
tienes fiebres, no?" - "sí, padre" - "pues a ponerse buenos
pronto que el frente os espera, que es allí donde está ahora
la obligación de todos los españoles, allí es donde está la
terminó y yo pude llegar a casa de mis padres, él estaba en
I el ejército rojo y prisionero, de lo que he hablado ya. En el
próximo viaje que hice a casa, ya estaba él allí y fue
obligación y allí es donde hay que estar para defender a
nuestra patria, y allí es donde se hacen los héroes y se
gana la gloria, así es que a ponerse bien pronto y para el
cuando nos enteramos de aquellas andanzas. Lo que podía puesto que hay allí".
I haber pasado, y luego todo lo contábamos después como
anécdotas y nos servía de risa. De todo tiene qué haber, no
Cuando el fraile acabó el sermón, se levantó de la
cama un soldado, cogió una banqueta y le dijo al fraile:

I
va a ser todo tiros y bombas. "¿Tú quién cono eres y a qué has venido aquí?, ¿Porqué no
Este era el hermano al qu e con ayuda de mis jefes estás tú allí con una ametralladora?, porque más fuerte
yo intentaba sacar del campo de concentración dónde estás tú que yo, y si alguien tiene que defenderse del
estuvo al acabar la guerra. enemigo más lo serás tú que yo".
Ya todos juntos en familia, pudimos dar gracias a El fraile le dijo que cada uno tiene una misión en la
Dios, pues después de tanto, rodos estábamos sanos y vida y él tenía la suya, la que Dios le había asignado,

I salvos. entonces el soldado le dijo que se encomendara en Dios


porque le iba a partir la cabeza con la banqueta que
llevaba en la mano, y diciéndole esto se la tiró pero no le
dio, pues el fraile salió corriendo por el pasillo y en vez de

I darle a él le dio a una de las chicas que ayudaban allí, que


no le pasó nada, solo un golpe pequeño en una pierna,

I
142

para lo que podía haber sido. El fraile no corría, es que EL BUEN AR TURITO
volaba.
Al poco entró el director y preguntó que qué pasaba J
y el soldado le dijo que había venido un fraile a Ya me referí en algún pasaje anterior que la venida
reconocernos, a darnos su diagnóstico y darnos el alta de la república, trajo a España el desmadre. Las huestes
cuando a él le pareciera, que para él allí no había nadie comunistas, marxistas, anarquistas, etc. Las consabidas
que por lo visto él era el que mandaba y que cuando él lo j pandas de forajidos, saqueos, incendios, robos, lu'chas
dijera pues para el frente, porque según él, allí es donde callejeras con sus heridos y sus muertos, la locura.
estaba la gloria, pero no para él sino para nosotros. Estas huestes tenían su cuartel general en la casa
También le dijo que si hubiera podido la gloria se la del pueblo, centro de su estado mayor de donde partían
había dado él, así es que hiciera con él lo que quisiera que i todas las órdenes para todos los sitios.
allí estaba. La casa del pueblo tenía en cada cuadrilla de
El director que ya he dicho era paisano movilizado y trabajadores un delegado, para que según ellos, los
no quería trajines militares, dijo que estaba bien y que por j empresarios y sus empleados no abusaran de los
esta vez pasaba que la próxima ya veríamos. trabajadores, y por las noches iban estos delegados y
contaban a sus jefes lo que les parecía, según sus
intenciones.
En mi cuadrilla había un chico joven, Arturito, le
llamaban y era el enlace entre todas las cuadrillas. Total
que el chico cobraba como uno más y estaba al servicio de
sus jefes e ir chivateando. Los jefes de aquél estado mayor
de la casa del pueblo, llevaban un fichero non los nombres
de todas las personas que por alguna causa no les
gustaban o tenían que ser ejecutados el día de la
revolución comunista que según ellos, estaba ya cerca; con
la victoria de su revolución en sus manos, los amos de
España.
Por lo que se veía estaban tan convencidos de su
revolución y de su victoria, que llegaron a poner en los
alrededores del cuartel de infantería unos centinelas
establecidos por turno entre los trabajadores, todo esto
para evitar que los militares se sublevasen. Hasta ahí
llegaba su ingenuidad.
Este hecho de cercar al regimiento y ver que este no
reaccionaba, los envalentonó y creían que ya estaba
ganado, y el buen Arturito me dice: "Porque le estimo le
aconsejo que se venga a militar con nosotros en alguno de
144 145

nuestros partidos se quiere librarse, de lo contrario seguirá EL LEVANTAMIENTO NACIONAL


usted las mismas vicisitudes que sus compañeros y sus
jefes, pues la revolución proletaria está ya en marcha y
esto es cosa de poco y todos los enemigos de los Llegó la guerra civil
trabajadores lo van a pasar mal, le aconsejo que procuré
usted salvarse a nuestro lado". Pocos días después de lo referido llega el 17 de Julio
del 36, y el gobierno de la república dispone asesinar al
jefe de la oposición en el Congreso de los diputados, Sr.
Calvo Sotelo, de lo que ya he referido, y al día siguiente 18,
el levantamiento nacional. La guerra civil.

La revolución que ellos esperaban llegó, pero no la


marxista, la suya.

I
I

I
I
i5
147

LLEGÓ LA REVOLUCIÓN NACIONAL

Estos acontecimientos, que ellos no esperaban


ocasionó que ese día ninguno de aquellos dirigentes vino al
trabajo, todos desaparecieron incluso el buen Arturito, no
sabemos que sería de ellos.

Pasó un tiempo y yo marché a la guerra, fui herido,


salí de hospitales, y marché a mi unidad de nuevo en el
frente. Y andando un día por Fuenteovejuna, donde a la
razón nos encontrábamos, al pasar por donde había un
sargento de regulares, le saludo y al contestarme vi que
bajó la mano como si la tuviese muerta y puso una cara
que no sé si era blanca o amarilla, y le dije: "Mi sargento,
usted y yo nos hemos visto en algún sitio, quizás en
hospitales, en Zamora, no sé pero su cara me suena". He
de advertir que yo era aún cabo.
Por supuesto que yo le conocí pero esperé hasta ver
en que paraba todo esto.
Qué pasaba; pues que el bizarro sargento era nada
más y nada menos que el BUEN ARTTIRITO. Aquél célebr**
niño correcalles y chivato, que aún no valía para otra cosa.
Sí, el chivato de los capitostes de la casa del pueblo que
según él mismo me informaba, tenían en sus manos
nuestras vidas y que el áÍ3. de la victoria de su revolución
consumarían. De todo esto me tenia informado el Arturito,
quizás porque creía convencerme para su causa y que por
supuesto yo tenía informados a mis jefes. Otro error de
estos señores propio de su ingenuidad.
Como digo le conocí pero él también me conoció a
mí, y me dijo: "Sr. Martínez, haga usted el favor de no
decirme más mi sargento y hablemos". Y empecé yo, le dije:
"Mi sargento, veo que se le ha dado todo como a usted tal
como lo deseaba, como usted lo pensaba. Esperaba usted
la revolución y así ha sido, que suerte. Usted procuraba
adquirir méritos para ello pero lo ha conseguido. Un buen

I
149
148

LA GRAN FATALIDAD
empleo, un uniforme majísimo, un buen sueldo, unos
buenos pluses, una pistola al cinto, ¿qué más quiere usted
Arturo?, ¿0 esperaba usted algo más?. Yo creo que ya está
bien, ¿no le parece?". Y dijo él: "Déjeme que le diga, Sr. Del pueblo de Gálvez (Toledo) donde terminamos la
Martínez, cuando esto empezó, yo huí como todos mis guerra, salí con mi batallón en marchas por carretera y a
compañeros y fui a Sevilla sin saber a dónde iba. Por todas pie, primero a un pueblo antes de Toledo y después a otro
se leía: españoles la falange os espera ahora o nunca. Por después de Toledo, hasta llegar a Valmojado "que era
otras se leía: españoles la legión os espera, nada importa nuestra meta final. Pero 6 Km antes de este pueblo,
pasamos por unos grandes polvorines y el personal de allí,
vuestra vida anterior. Yo no lo 'pensé y me presenté en mandos y tropa salían a saludarnos y a dar gracias por la
regulares. Un corto periodo de instrucción y a operar por la terminación de la guerra. Paramos a descansar, los
ruta de Madrid, la toma de Badajoz, El Alcázar de Toledo y soldados nuestros les decían a los otros: "Sois unos
hasta la universitaria. Al poco de estar operando me enchufados, que os habéis pasado la guerra en la
hicieron cabo, y después de la universitaria, hicieron unos retaguardia mientras nosotros en el frente y combatiendo.
ascensos y me tocó y aquí estoy. Sois unos enchufados hijos de papá". Y los otros decían:
Cuando me presenté nada me preguntaron, sólo de "Pues a fastidiarse que la suerte no es del que la busca, es
dónde era y mi nombre y apellidos, y dije que era de un del que la encuentra".
pueblo de Segovia que estaba en la otra zona, pero mentí.
Y siempre espero no sé que. A algunos compañeros Terminado el descanso emprendemos la marcha y a
los cinco minutos una gran explosión, al poco otra y así
incorporados como yo, lo han expulsado y nada sabemos hasta cinco que eran los polvorines que había en cinco
de ellos. Con lo mío no sé que pasará, pues lo mío estará grandes túneles.
ahí y en Zamora me estarán esperando. Por último, Sr.
Martínez, pedirle que me permita arrodillarme ante usted y Pronto llegaron ambulancias, bomberos y otros
servicios de Toledo y Valmojado. No lo supimos porque no
pedirle perdón por todo lo que les he hecho padecer con mi lo vimos, pero se salvaron muy pocos, y entre mandos y
comportamiento a usted y sus compañeros y jefes". tropa habría más de cuarenta.
Yo por mi parte dije: "Arturo, con el corazón en la Y ahora viene aquello de fastidiaros que la suerte no
mano, puedo decirte que no siento hacia ti ni odio ni es del que la busca sino del que la encuentra. Y mira por
rencor, solo ofrecerme con toda mi buena voluntad para si donde lo que les vino a aquellos enchufados, dónde
en algo te puedo ser útil. Que Dios te proteja y piensa que í encontraron la muerte después de acabada la guerra, y
en Zamora te estarán esperando, y te advierto que en mal ; qué paradoja, nosotros dando gracias a Dios porque nos
sitio te has escondido. Que tengas suerte". cogió a más de un Km.

Y llegamos a Valmojado. El día de antes salió de allí


una bandera del tercio que tenía a todo el pueblo
acongojado, las chicas sobre todo, no podían salir a la
calle, las tenían acosadas, y por esta causa estas gentes no
habían podido celebrar la terminación de la guerra.
I 150 151 r
i 1

Cuando llegamos, las gentes no sabían que hacer con


I nosotros, pues para ellos la guerra había terminado ayer,
que fue cuando se marcharon aquellos que según ellos, no
LOS ERRORRSt

eran más que una banda de delincuentes y borrachos. Sí, los errores se pagan caros y en la guerra aún
I Este pueblo es muy rico en cereales y vinos y hay
más.
De las baterías que había detrás de nosotros en el
bodegas inmensas instaladas al último grito en técnica. frente, venían e iban los soldados a entretenerse en'juegos
I Los mandos fuimos alojados en casas de vecinos
muy acomodados.
y deportes que los mandos organizaban para \
entretenimiento de la tropa.
Aprovechando esta circunstancia de ir y venir y por
El cine del pueblo lo habían transformado en salón
I de baile y casi todos los días era fiesta. Al terminar el baile,
los mayores de los padres de las chicas y chicos, de estos
tanto conocer el terreno, dos soldados de los de artillería,
disponen jnarcharse al enemigo. En sus visitas estudian el
terreñcTy por la casa de Los Lobos (ver croquis) al atardecer
había pocos, les pasaba como a nosotros, estaban en el pasan nuestras líneas y emprenden la marcha una vez
I ejército. Como digo, estos traían de todo lo habido y por
haber, como si se tratara de una pequeña boda.
llegada la noche.
Las líneas enemigas estaban de las nuestras a dos
I No acabaría de contar como nos fue los dos meses o
más que nos pasamos allí, pero creo que bien lo
Km y ellos tomaron como referencia la torre de los
Blázquez, pero no contaban que el terreno era de grandes
árboles de encinas y robles y monte bajo que hacía muy
merecíamos después del infierno que habíamos pasado en

í
la guerra y cuánto nos alegramos de haber caído en aquel difícil el paso y menos de noche. Mientras esperaban que
fuese de noche, estudiaron que tenían que decir cuando
pueblo. llegaran a las líneas de los rojos, y pensaron que cuando 1I
Y a los que tuvieron tanta suerte de haber pasado la les echaran el alto, dirían: "Venimos a pasarnos, somos
guerra en la retaguardia, y que ahora la suerte les cambió, comunistas y venimos del campo enemigo a unirnos a
que Dios les dé tanta gloria como yo les deseo. nuestros camaradas".
Llegada la hora emprenden la marcha y como digo,

í
el bosque los aturde, pierden el rumbo y cuando pueden
salir después de vueltas y más vueltas, siguen la ruta de
puntos, siguen la del punto A que era una posición
avanzada nuestra, que tenía la misión de vigilar las zonas
XyZ.
Por lo que llevamos andado, debemos estar cerca y
I sí que estaban. El centinela nuestro siente algo extraño y
hablar, les echa el alto y contestan lo dicho: "Camaradas,
somos comunistas y venimos a pasarnos, no traemos
armas y somos dos". El centinela les dice: "Venir con las
manos en alto haciendo palmas". Al dar el alto hizo unos
152

disparos, a los que el capitán, un teniente y yo con mi


pelotón que era el retén, fuimos allá y el capitán les
preguntó que quienes eran y a donde iban, ellos
respondieron que eran comunistas y que venían a pasarse
con nosotros para luchar a nuestro lado y acabar de una
vez con los fascistas que son los que promovían la guerra.

I Ellos preguntaron a mi capitán que quién era él, y


éste les contestó que era el jefe de la posición y que le
siguieran haciendo palmas, y así llegaron.

I Camino de la casa de Los Lobos, que era el puesto


de mando, les sacó lo que pudo, pero al llegar a la casa y
ver colgada de la pared una foto de Franco y otra de José

I Antonio, callaron la boca y no la volvieron a abrir más, solo


se les pudo sacar cómo se llamaban, de dónde eran y de
qué unidad militar.

I Como eran de allí al lado, se avisó al capitán de su


batería y al alto mando, quien mandó que se les condujese
allí. Así se hizo y nosotros nada volvimos a saber de ellos.
Estas cosas hechas a la ligera y con conocimientos

I!
escasos de estas cosas, suelen tener estos resultados.

£,- V' fir L\

i
f• i
I
I
i
MAS ERRORES
En la guerra, ademes de verse envuelto en—
tre tantas armas de destrucción masiva,se
presentan situaciones inesperadas-
p increí-

I I
bles, Ve V a sé
é sino,
o el episodio de la Sierra
de la (¿rene,página 129,en los que dos uni-
dades nuestras se enfrentan y cuyos resul-
tados fueron denestrosos entre muertos,he-^-

I ridos y. desaparecidos.
iin el enisidio titulado Los Errores en
1 P página 1^1,donde dos soldados nuestros
I i •
disponen pesarse al enemigo (enemi'gfos son
los de enfrente ou^nue sean hermanos) se
eouivocan y \melven a nuestras posiciones

I creyendo oue yr estaban con los otros.


ji'l caso de ahora es distinto pero mucho
mas grave . La ?§s¿ compañía de nuestro JS

I batallón fue la tarde anterior a reforzar


las pociciones por done el enemigo ataca-
ría, como así fue, De nuestra Ci¿* y de los

i demás,no ouedó casi nadie. Algunos


cps nuestros desorientedos de acá para
pe unieron, a otras unidades,no importa <?
quien fuesen,así esté ordenado,pero un s
sargento míe por milagro salió de acuel
infierno quizás- todo atribulado y deslíe*,
cho moral y físicamente, no se ocurre mas
que presentarse al mando de la la Granja
diciendo míe la Sierra de la Gr-- la ha ocu-
pado el enemigo y que no sabe que ha sido
de su Compañi a ni i®n demás.El mando del
pueblo de la Granja llama al jefe del
sector de Fuenteovejuna y le dice lo que
hay. Ll coronel del del sector dice oue
erto no BF posible f cíe él esZfeba al habla
con 1 os mandos de las unidades nue opera -
ban en esa sierra,y dijo más: Tráiganme
conducido a ere rerf&nto eme hable conmi-
go
k',1. mcrido lev pi/'e ernl5 ceciones, se entere <.. 155
de lo diciro .y par? demostrarle que estaba
eouivocrdo, le pone el habla con el ,iofo de

I los fuerzas oue opersben en le sierra..


Resultado; p©r propalar noticias tendente
a una derroto militar que no existia,y:, por
NADA DE CORRECTIVOS FÍSICOS

Ocurrió que el coronel se marchó y vino otro, cosa


I abandono de B U puesto si fronte del enemigo
en tiempo de ruerray ademas en pleno com^
bate,aquella noche le aplicaron la. ultima
lógica. Al hacer la presentación dijo a jefes, oficiales y
suboficiales: "Vengo a ser el coronel del regimiento y
ordeno y quiero que no corrija ninguna falta con-castigos
I pene.
Vaya Rolpe para el primer di a de combate.
físicos, de ser necesario, ahí está la prevención del cuartel,
las amonestaciones y por último el parte por escrito".
Que se cumpla la ley. El comentario desde el coronel
para abajo era, que desde ahora los pescozones a los
sinvergüenzas y pillines se acabaron.

Pues sí, pero ocurrió que en una batería al lado de la


mía, por lo que fui testigo presencial, un compañero mío
tuvo que protagonizar un caso feo.
Al pasar lista de retreta, faltaba un soldado que era
asistente de un teniente, ordena que cuando regrese vaya a
la prevención arrestado.
A la mañana siguiente, al pasar lista, el soldado
estaba acostado en su cama, y le dice: "Usted no ha
dormido en el arresto de prevención" él contestó que s1*
pero que el oficial de guardia le había levantado el arresto.
Aquella noche vuelve a suceder lo mismo y le
levantan el arresto, y a la noche siguiente lo mismo. Esta
ya era la tercera vez que. faltaba a lista y la tercera que se
le levantaba el arresto. El sargento le dice: "¿Cómo es que
los oficiales de guardia le levantan todos los días el
arresto?. Porque yo soy asistente del teniente fulano y les
digo que les estoy haciendo recados."
En este momento le dio la primera bofetada, cuando
se enderezó le dio la segunda y cuando se enderezó le dio
la tercera. Y le dijo: "Ahora vaya usted y pídale al oficial de
guardia que lo mismo que le quitaron los tres arrestos, que
le quiten ahora las tres bofetadas".

i El soldado de tonto no tendría un pelo, pero de listo


se pasó. El sargento fue enseguida a su capitán, y le contó

I
156 157
i

I todo tal como había ocurrido sin omitir nada. El capitán .se
echó las manos a la cabeza y le dijo: "¡Hombre, sargento!,
lo primero que ha dicho el coronel y lo primero que ha
LAS FELICITACIONES

Ya dije en su momento que nunca fui acreedor a un


I
. «I
hecho usted, y esto ha tenido que pasar en mi batería". Y
el sargento le contestó: "Mi capitán, el militar que ha
cumplido bien y fielmente las órdenes de sus jefes, es ajeno
correctivo y sin en cambio he recibido felicitaciones y
premios honoríficos.
Veamos un caso y esto en el regimiento de artillería
I a toda responsabilidad, yo he faltado y aquí estoy".
El capitán tal cual se lo contó al coronel, y cuando el
capitán terminó, le dijo: "Se • puede usted marchar,
de Murcia.
Sale en la orden. El día 15 a las 11 horas, pas&Jr
.

revista de armamento portátil, empezando por la primera


I capitán".
Lo lógico sería que se hubiese llamado al sargento 1
batería, me acompañará el Comité Mayor y los capitanes
de Vías, a medida que se iba pasando revista.
para pedirle explicaciones, pero no, el coronel llamó al | Dicho esto, mi capitán me dice: "Ya ve usted lo que
I ayudante y le dijo: "Mándele usted recado al teniente \
fulano y que se considere arrestado en su domicilio, que no 1
hay, pues a poner manos a la obra. A marchas forzadas a
trabajar para preparar la revista".
venga al cuartel ni a cobrar que allí le mandaremos el 1 A la hora indicada, el coronel comenzó la revista en
I sobre y las nóminas para firmar, que cuando salgan |
vacantes que solicite otro destino y que se de ya por
la primera batería, como había dicho. Al terminar, parece
ser que no quedó muy satisfecho, pues al capitán de la
despedido". Esto ya es un golpe para un oficial. batería no le felicitó, solo le dijo: "Capitán fulano, hasta
I A mí me llamó y me dijo: "Dígame usted que pasó |
con el sargento fulano y el soldado, esta mañana". Le conté *
luego".
Ya todos con la mosca detrás de la oreja, y pasó por

fi todo lo ocurrido tal como ya se ha dicho, y al final que me


dijo que me marchara.
A los oficiales de la guardia dichosa les dijo: "Vean
ustedes lo que han hecho con su compañero con su|j
una y otra hasta la nuestra que era la 7 .
A medida que iba viendo el armamento sacaba de
fila a un soldado, después a otro y así hasta cinco. Todos
estábamos pendientes de que sería esto, a lo mejor eran
comportamiento". muy mal y vendría la bronca, pero no cuando terminó dijo:
"Estos chicos no es que sean los mejores por mejores, son
Así quedaron lo oficiales, al sargento ni lo llamó y leí todos y a todos no se les puede premiar, a estos se les dará
soldado, por tomarse su misión a lo loco, un mes de* días de permiso porque lo han hecho muy bien. Todos lo
calabozo. habéis hecho muy bien por lo que os felicito por vuestro
Y después comentábamos que la decisión del jefe buen hacer". Al capitán le dijo que me llamara y allí me
I había estado bien tomada. Todos coincidíamos en que sí. presenté yo, ahora se expresó así: "En un grupo de tantas
personas no es posible que todos puedan hacer una misma

I cosa todos iguales, pero aquí se ha conseguido. Y digo que


no lo podrán hacer todos iguales porque cada uno tiene su
forma de hacer las cosas, tendrá ideas distintas y además
cierto interés por lo que hace, pero aquí se ha conseguido
I 158 159

esa armonía para que todos lo hagan bien y lodos lo habéis PREMIOS HONORÍFICOS
1 hecho muy bien. Y tengo que hacer presente que esto no es
labor del capitán ni de los oficiales, esto no es misión suya,
Poco llevaba yo retirado cuando me llaman del
I esto es labor del sargento de semana que es el que ha
sabido coordinar, dirigir, mandar, corregir, ayudar a todos
para que la cosa saliese como él lo había intentado. Esto
gobierno militar para decirme que del ministerio ordenan
se haga una propuesta entre los oficiales y suboficiales

I no es un milagro, es un trabajo bien hecho".


A mi me dijo: "Sargento, tiene usted otros 10 días de
permiso para que los pase usted al lado de sus seres
retirados para un premio honorífico. Los propuestos eran
un oficial y un suboficial que reunían ciertas condiciones.
El gobierno militar forma un jurado entre los jefes
de la plaza., examinan las propuestas y una vez
I queridos como premio a su labor".
Nos dio la mano al capitán y a mi y dijo: "Con
personal como el que tiene usted en su batería se puede ir
determinados los que les pareció que reunían las
condiciones previstas, mandan estas propuestas a Madrid.
I
Cuantas felicitaciones y enhorabuenas porque los

I a cualquier parte". Y para todos dijo: "Seguir el camino del


trabajo y del buen hacer porque esto nos honra a todos".
Al día siguiente mi grupo tenía ejercicio de tiro de
jefes y oficiales del gobierno, me estimaban mucho debido
a que yo había estado en el gobierno destinado tres o
cuatro años y me conocían bien.

i
• I
fusil, y cuando llegamos al campo de tiro, el comandante
del mismo y con todo el grupo formado me llamó y dijo:
"Martínez, ayer le felicitó el coronel y hoy lo hago yo muy
Al poco de llegar estas propuestas a Madrid, llaman
un día y dicen: "La junta que estudia estas propuestas dice
que el premio será un diploma que expresará por escrito

I efusivamente, sellando esa felicitación con este abrazo. Me


honro de tener en la unidad que comando, personas que
tienen como principal divisa de su persona el trabajo,
las virtudes personales de las personas que lo poseen".
Dicho esto todos tan contentos con este premio que
nos honra, ocurre lo siguient:. Unas terribles
porque el trabajo es dignidad". inundaciones, hoy se llaman gotas frías, ocasionan daños
incalculables en Barcelona y región del Valles, y en
Valencia y región del Turia.
El desastre fue talque el mismísimo Franco desde el
balcón del ayuntamiento de Valencia les dijo: "Valencianos,
Valencia no habrá sufrido nunca una inundación como
esta, pero yo os aseguro que esto no volverá a pasar.
Mañana mismo se emprenden las tareas de hacer un río
Tuna que no pase por Valencia". Y así fue, porque Franco
era así.
Al día siguiente empezaron las obras y se construyó
un río nuevo que no pasa por Valencia no volverá a pasar
más en la vida.
Ante este desastre España entera se solidarizó con
los damnificados volcándose en su ayuda. Pero no sólo en

í
161
160

LAS RECOMENDACIONES
Valencia, sino también en Barcelona donde la cosa era
poco más o menos.
Pero a Franco se le ocurrió una idea salomónica, Cuando yo militaba en los cuarteles existía la
quizás pensó que con esto iba a solucionar el daño costumbre práctica o vicio de que los hijos de jefes hacían
causado. La idea fue, dictar una orden que decía: "Con el servicio militar desde sus casas. Eran voluntarios como
motivo de las inundaciones ocurridas en Barcelona y los demás pero ellos no venían al cuartel para nada.
Valencia, y en solidaridad con los damnificados, quedan Cuando cumplían, los papas les llevaban la licencia a casa.
suprimidos todos los premios honoríficos pendientes de y a vivir.
entrega, a los interesados". Pero ocurría que el señor que tenía un amigo jefe
Nos quedamos de piedra, no está mal decíamos militar, pues su hijo también hacía el servicio como hijo de
nosotros. Quizá el jefe ha echado cuentas y resultará que jefe.
con lo que ha ahorrado ya se pueden hacer nuevos ríos A este grupo de voluntarios se les llamaban hijos de
Turia. Pero si él lo creyó así, pues bien está. jefes, todos tenían la obligación de presentarse en ciertas
fechas pero no lo hacían.
A nosotros nos queda la satisfacción de que el honor
está salvado, pues en los archivos del gobierno de Murcia y En mi batería teníamos un voluntario que no del
la dirección de personal del ministerio, están nuestras grupo citado, este era de los que actúan como los demás.
propuestas con nuestros nombres y apellidos. Era pintor, universitario, profesor de dibujo y pintura en la
El que no se conforma es porque no quiere. Tan Escuela de Formación Profesional, estaba casado y con
tres hijos, y disponía de pase para pernoctar fuera del
ilusionados que estábamos y qué desilusión. Adiós cuartel, pero que tenía que atender a sus quehaceres como
obsequio honorífico, otra vez será. los demás y después a comer y dormir .; su casa.
Por necesidades de familia se le concedió por parte
del capitán nuestro, que no viniese a ciertas horas para
poder ayudarse algo.
El coronel tenía la costumbre d estar siempre en el
balcón de su despacho observando la puerta del cuartel y
cuando le parecía llamaba al cabo de la puerta para que le
diera pelos y señales de todos los que entraban y salían.
Yo había advertido a mi capitán de las costumbres
del coronel y le dije que un día tendríamos algún lío con
nuestro voluntario, por entrar y salir a deshoras, y éste me
dijo que no me preocupara que allí estaba él.
Pero llegó la tormenta. Un día al entrar el soldado, el
coronel desde el balcón le llama, y la subir le dice: "¿Cómo
vienes a esta hora?"- "Yo tengo pase para pernoctar fuera"-
"¿Tú sabes que a estas horas hay que estar en los
I 162

servicios?"- "Sí mi coronel.".-. "Tú sabes que estás cayendo


en falta"- "Sí mi coronel"- "Te puedes marchar y dile al
sargento tuyo que venga".
Fui a verle y empezó: "¿Sabe usted quién es el
soldado fulano?"- "Sí mi coronel"- "¿Usted sabe que viene a
deshoras?"- "Sí mi coronel"- "¿Usted le ha impuesto, algún
correctivo por estas faltas?"- "No mi coronel"- "Pues pase
usted arrestado a la sala de suboficiales". ,
Enseguida fui a mi capitán y le expuse toda la
papeleta. Ya ha ocurrido lo que le había advertido, le conté
todo lo ocurrido exactamente.
El capitán me dijo que esperara allí que iba a ver al
coronel. Pero las cosas de la vida, a la puerta del despacho
del coronel hay un batidor u ordenanza que está a su
servicio permanente, y este ordenanza escuchó todo lo que
se habló y como compañero, le contó a nuestro voluntario
todo lo que habló el coronel con su sargento y con su
capitán.
A todo esto, cuando el capitán bajó me dijo que me
podía ir a mis servicios y que de arresto nada.
Como es lógico, el soldado me cuenta a mí todo lo
ocurrido porque ya lo sabía. Lo que ocurrió fue que el
capitán le dijo lo siguiente: "Mi coronel, el arresto del
sargento en todo caso sería para mí, pues estaba
cumpliendo con lo que le ha mandado su capitán. Por otra
parte, mande a un suplente porque este sargento lleva mi
batería, está de semana en la misma y además por falta de
personal de esta clase, está de semana también en otra
batería en la que no conoce a nadie y está en otro pabellón.
En cuanto al chico que yo he autorizado a salir, debo
decirle que en mi batería tengo a dos soldados que no son
hijos de jefes pero que figuran como tales y no vienen ni a
presentarse cuando deben, mandan a recoger el pan todos í
los días y yo, por orden de mis superiores, les pago todos
los meses el rebaje de rancho en metálico". i
I
I 163

Como digo nuestro héroe era pintor y con esto pasa


I como con todas las cosas, que tienen su cara positiva y su
cara negativa.
El tal pidió permiso para pintar un cuadro que
I sirviera como regalo al regimiento y que quedara como
recuerdo de su paso por el cuartel. Concedido, disponen

i que lo haga en el local del hogar del soldado, que era buen
sitio.
Realizó un trabajo que nadie esperaba lo que hizo.
Una cuadro al óleo de 2.50 por 1.50, en él plasmó un tema
militar de la época de Felipe II, cuando los tercios
españoles se señoreaban por tierras de Flandes, con una
bosquejo de la ciudad de Breda como reminiscencia del
cuadro de las lanzas de la rendición de esta ciudad. Esto al
fondo, más al centro, una formación de lanceros a caballo
y en primer plano, tres altos jefes de la más alta
graduación, en uniforme de la época, en situación de
diálogo sobre un tema de estrategia militar, y un poco a
cierta distancia de ellos, un ordenanza en uniforme de
batidor.
Cuando terminó nos dijo al caoitán y a mí que
fuésemos a verlo y que les dijese a los jefes que si querían
verlo.
Así se hizo, y a cierta hora vinieron, el coronel y los
demás jefes. Al destapar el cuadro, que lo hicimos el pintor
y yo, todos nos quedamos con la boca abierta, como se
suele decir, pues nadie esperaba aquella maravilla y sobre
todo el secreto que allí se encerraba.
Sería imposible hablar de los elogios y todos
lamentaban que no hubiese allí un crítico de arte para que
hubiese explicado el valor artístico de la obra.
Por su parte el coronel decía, que no perdonaba al
mayor que no le hubiese facilitado un lienzo apropiado
para el caso, pues en la pared, con el tiempo se
desconcharía. Y a nuestro soldado, al incumplidor, el
coronel lo abrazó y le dijo: "No es usted un gran soldado
solamente, es usted un gran señor. Un gran español que
I 164
165

con su trabajo y su técnica, espero que España cuente en


I su haber con un artista más entre los que la han honrado
y engrandecido".
VISITA DEL CAPITÁN GENERAL. GOBIERNO MILITAR

Al licenciarse le entregaron un diploma como


I soldado ejemplar y que el regimiento y sus jefes se
honraron en felicitarle.
El comandante secretario dice: "Mañana visita del
Capitán General. Lo hará a artillería, a Alcantarilla y al
Y ahora he de decir que mi vida, inmaculada, pudo Gobierno Militar. Aquí será a las 11 horas, se le recibirá en
I haberse visto averiada por una falta. Y no es que saliera
bien porque se me perdonara, es que no la cometí, sólo
uniforme de calle y cada uno en su puesto de trabajo. El
suboficial de servicio que procure que el departamento de
I
obedecí, como está mandado. tropa esté en buen estado de revista". El suboficial de
servicio era yo.
A la mañana siguiente y antes del día, llamo a los
cabos para que vayan preparando para que todo estuviera
a punto a su hora. Suena el teléfono y al que más cerca le
cogió fue a mí, yo dije al habla el Gobierno Militar y me
contestaron: "Soy el capitán general, hablo desde el hotel
Victoria y toma nota de lo que te voy a decir, centralista me
oyes". - "Sí mi general".
En la estancia donde estaba el teléfono no había ni
bloc de notas ni bolígrafo ni nada, y le dije que esperara un
momento, solté el teléfono y busqué hasta encontrar algo,
y al volver estaba el capitán general dan^c voces como no
haría un loco. "So canalla, bandido, centralista, ¿me
oyes?"- "Sí mi general"- "Eres un delincuente, un bandido,
decirle al capitán general un momento y dejarle con el
teléfono en la mano, ¿pero, tú sabes lo que has hecho?.
Cuando vaya te voy a meter en mi coche y en Valencia te
voy a afeitar la cabeza y vas a ir al calabozo hasta que yo
me acuerde, ¿centralista te has enterado?"- "Sí me
general"- "Ahora toma nota de lo que te voy a decir, llama
al n° tal de Madrid y diles que me llamen al hotel Victoria
de Murcia, cuando esté la comunicación hecha, espera que
yo te llame".
Llamo a telefónica, entonces no había línea directa
como ahora con los prefijos, y le digo a la operadora que
llame al número de Madrid y que esperaba el capitán
general. Al poco me llaman y dicen que ya estaba al habla
I 166
167

el capitán general, y yo a esperar, cuya espera era un


I infierno para mí, no me tenía en pie. Y esperando la
llamada del capitán general, por fin suena el teléfono y no
LA NOVIA DE VALMOJADO Y EL SARGENTO JUANTTÚ.

sé como acerté a cogerlo. Mientras yo esperaba, todas las


cosas más diversas pasaban por mi mente, me veía en un Llegados a Valmojado y alojados en las casas que el
castillo y después en la calle. Yo me decía, cuando venga y ayuntamiento había preparado, nos recibieron con palmas
y olivos, pues nos consideraban sus liberadores de aquella
pregunte por el centralista y diga que era yo, ¿qué pasará?. plaga de los legionarios y ahora vida nueva.
I Pero la llamada dice: "Oye centralista, ya he hablado
con Madrid, que se te quite el miedo y de lo dicho no hay La camarilla, me refiero a suboficiales, nos
visitábamos en las casas donde estábamos alojados y
nada". convivíamos con ellos como en familia.
No sabía que hacer ni decir, no creía lo que oia,; Un amigo y compañero, llamado Juan, aunque él se
porque además me preguntaba, ¿cuándo venga y se entere hacía llamar Juanito, y que todo hay que decirlo, era
•!!• .1
de que el centralista era yo?. Me volvía loco porque inteligente, hablador, extrovertido, muy simpático y con
después del perdón quedaba por medio yo, no el soldado, una elocuencia que se conquistaba a quien se le pusiera
!
que era el que él creía que era el telefonista y lo lógico era por delante. Y ojo, no es que fuese guapo, era guapísimo,
que por lo menos preguntara quien era. por si fuese poco. Pero tan calavera que al 15 de cada mes
Pero ocurrió que no vino, desde Alcantarilla se fue a ya no tenía un céntimo, y ahora a pedir prestado y el
Madrid. Cuando conté lo ocurrido a los jefes incluido el primero a mí. Cobraba y pagaba y vuelta a las mismas.
general, todo eran risas pero a mí me dio la mañana, y
i decían más: "Usted se ha salvado porque la paya de
Madrid se le ha dado bien, sino usted estaba mañana en
un castillo, dele usted las gracias a la de Madrid que es laj
En la familia donde estaba este amigo, tenían una
hija de 25 años, soltera y sin novio y no se le ocurre a
Juanito más que decirle a la chica, Mari se llamaba, que
su amigo Martínez estaba enamorado de ella, pero a lo
que le ha salvado". ' grande.
Con motivo de unas maniobras militares, S.E en e La chica era algo extra, aparte de guapa y culta, era
observatorio, ve que un batallón no ha salido a la horái universitaria, pero dejó los estudios para dedicarse a llevar
prevista a realizar su misión, y pidió que le pusieran en el timón de la casa, pues sus padres eran mayores.
contacto con el comandante de esa unidad, y le dijo* Como digo, además de guapa y culta, irradiaba una
"¿Sabe usted que la operación que ha realizado ha estad» ingenuidad como una niña de cinco años, pero una
mal?"- "Sí mi general, pero..."- "Nada de peros, cuandi ingenuidad que rayaba en una picardía que la hacía
termine esto, el día tal a las 11 horas se presenta usted ¡ sumamente atractiva, con una mirada que parecía decir
mí en capitanía general". No se presentó porque aquelli comerme, y si esta mirada envuelta en su encantadora
noche en la tienda de campaña, le dio un infarto. Ni s sonrisa, la dirigía a un hombre, lo tumbaba de espaldas.
1 presentó al jefe ni el jefe le pudo echar la bronca deseada Así era la Mari de nuestra historia.
;
Así era el jefe. Ella algo introvertida, aguantó el chaparrón como
pudo, yo a tirar para delante, de momento.
i He de decir que esta era una de las familias más
pudientes del pueblo, grandes cosecheros de vino y con un
i
f,:

168 169

I gran almacén de vinos en Madrid y encima de dicho


almacén un piso maravilloso, y digo lo del almacén y lo del
piso, porque viene al caso.
Así fue y al entrar allí estaba el viejo, y al acercarme
a saludarlo se retiró y me dijo: "Es usted el hombre más
sinvergüenza del mundo". Me quedé frito, como iba yo a
Cuando el loco de Juanito le soltó a la Mari lo del esperar esto de una familia a la que tanto estimaba. Pero el
i enamorado, se lo tomaría con calma, pues lo digo porque
cuando bailábamos, que era casi todas las noches, ella
Sr. Antonio continuó: "Gracias a mi amigo Juanito, que me
ha informado de sus andanzas, y decía que usted era tan
bueno y tan bueno y ha hecho usted tantos y tantos
observaría que en nuestras charlas de pareja de baile no se granujas, que a cada sitio que van se echan una novia, se
hablaba nada del asunto. van cuando les parece y ahí te quedas. Mi familia no
Pero Juanito, como era tan loco, ahora la tomó con merecía este comportamiento suyo".
el padre le dijo: "Sr. Antonio, he de decirle que Martínez se
ha enamorado de Mari y yo creo que están en muy buena Mi capitán y yo no sabíamos por donde salir de esta
situación.
relación"- "Pues no sé", decía el padre. Y él volvía a decir:
"Sí pero es que ellos son muy discretos y lo dejarán para Cuando yo pude reaccionar le dije al capitán, que
cuando la cosa esté más consolidada y en su día ya lo esto tenía que ser cosa de Juanito, pues él mismo decía
harán". Parece que el viejo se lo tomó en serio y siempre que cuando no tenía algún lío preparado no dormía.
quería estar hablando con Juanito del caso, y hablaban de Después avisado Juanito, el coloquio con él fue

• planes para cuando su hija se casara que viviría en Madrid


para llevar el asunto del almacén. Cuando Juanito veía al
viejo tan ilusionado, más leña le echaba al fuego, y le
decía, pues sí, yo creo que en Martínez han encontrado
regular. Se confesó autor de todo y a mí me pidió mil
perdones. El capitán le dijo que esto le podía haber costado
ir a la calle, pues se sabía de sus andanzas y su conducta
no le favorecía nada.
resuelto el problema de Madrid. Quedamos en llamar a Valmojado y concertar una
Mari había tenido varios pretendientes pero ninguno entrevista en el almacén y así fue.
cuajó. Nos juntamos, hablamos y Juanito se arrodilló
A todo esto ni Mari ni yo sabíamos nada de nada, delante del viejo y de su hija y llorando a lágrima viva les
pidió perdón, y así quedó todo.
pues después del primer golpe, ahora sólo se las arreglaba
con el viejo, pues tenía que tener siempre algo para dar Al poco Juanito, comp sino hubiese pasado nada,
guerra. bromeaba conmigo y a pedirme dinero y a volver a las
suyas. No cabe más frescura.
í f . •;
Y llegó la hora de la salida. Una madrugada salimos
casi de incógnito, pues si se entera el pueblo hubiesen
f venido a despedirnos y hubiese sido un lío.
Fuimos a parar a Cuenca donde me tiré tres años
hasta mi ingreso en la academia.
Estando en Cuenca, veníamos todos los meses a
Madrid a liquidar cuentas y un día le digo a mi capitán:
I "¿Quiere usted que vayamos al almacén del patrón de;
Juanito, a hacerles una visita a aquellas familias?''- "Pues
sí, Martínez".
I
171

DE SOLTERO A CASADO.

Uno de los acontecimientos más trascendentales de


mi vida es sin duda el de mi casamiento.
Una vez ya en ruta por los caminos de la posguerra,
yo me estudié la papeleta. Próximo a los 30 años,-no me
iba aquella vida sin familia y sin hogar. Aquí como, allí
duermo, en otro sitio mis enseres, y sin tener a donde
sentarte ni a donde descansar como no fuese en un parque
o una plaza, y las veladas por las noches...
A muchos les pasaba como a mi y yo veía que
algunos compañeros se habían casado y vivían en casas de
familias realquilados, pues andando de un sitio para otro,
no podía ser de otra manera.
Se lo expuse a la novia, se le expuso a las familias y
a delante.
A la novia y bien pronto le dije: "Ya tengo casa, dos
habitaciones con derecho a cocina y demás servicios y en
el centro de la ciudad. Te prepararás sólo tu ropa y la de
cama, lo demás ya está preparado. Pero te hago saber que
no tengo un duro, todos mis ahorros ( y nunca gasté nada
en nada inútil) los he dedicado, como tú sabes a remediar
las necesidades de mis padres, pues todos sabemos como
está la economía del país después de la guerra. Sólo
contamos con mi paga deseada mes".
La novia no se lo pensó dos veces y dijo que sí. Con
tal de estar unidos donde sea y como sea. Y ahora a ver
cómo y cuándo.
Nada de traje blanco ni nada de nada, en su casa
tenían un luto reciente y en casa de nadie había nada de
nada, de invitados y convite nada.
A mí me daban 15 días de permiso para asuntos de
familia y le digo: Tal día vamos a casarnos, avisa que nos
den las amonestaciones". Y así fue.
Llegué nos casamos y a los dos días para Cuenca,
más que nada con el fin de aprovechar lo que pudiésemos
172 173

para arreglar nuestra improvisada casa. Mi esposa, ya lo La estancia con mi familia duró poco, pues yo tenía
era, se familiarizó tan pronto con las familias de la casa que preparar nuestra primera casa para dejarlas a ellas
que parecíamos todos una familia. acomodadas para incorporarme yo a la academia desde
Todos los días dábamos gracias por el paso que donde todos los fines de semana a pasarlos con ellas.
habíamos dado y nos felicitábamos. Asi transcurría el tiempo en Getafe mientras duró la
Pasan los días y los meses, y todo tan maravilloso. academia encantados y felices.
Pero llega lo que tenia que llegar, el embarazo, Y pasaban los años, y terminé la academia, y solicito
francamente no lo esperábamos, pero después nos destino y me destinan a Murcia. Aquí nos situamos bien,
alegramos, pues los hijos cuánto «antes mejor. un piso estupendo en el barrio más bonito de Murcia.
Pero también llegó lo que tampoco esperábamos, Y pasaba más tiempo, haciendo nuestra vida
después del parto que se dio estupendo, y con una ordinariamente. La niña creciendo, estudiando, hasta que
se hizo mayor y nosotros más, y ella se situó de
preciosa niña a la que le pusimos el nombre de María del funcionaría del Estado, y se casó y se fue a vivir a Fines
Sagrario, a la mamá se le pone un pecho malo y le tienen (Almería) y vino el nieto, encantador y nos hicimos viejos, y
que intervenir quirúrgicamente. Y aquí estoy yo, con los achaques propios de la vejez, la familia, en su
i'i atendiendo a la mamá, a la niña, con sus pañales, sus momento oportuno, disponen que nos vengamos a vivir con
baños, etc. y de compras, de cocina, de fregados, etc. ellos, y todos juntos a esperar lo que Dios nos depare.
i '!;.'• , Tuve que pedirles a mis jefes que me dieran el Y aquí en unión con los hijos, cumplimos nuestros
servicio de noche para poder hacer mis deberes. No está 53 años de feliz matrimonio en paz y en gracia de Dios, y
mal para empezar, nos decíamos. Aquello fue un calvario, y donde a los 80 años de edad, fallece mi esposa entre mis
nos decíamos que ya empezó Cristo a padecer. Claro, todo brazos y los de mi hija, que lo hizo sin enterarse ni ella ni
no iba a ser rosas y flores, pero todo se superó. Donde nosotros. Por lo que siempre estoy danao infinitas gracias,
reina la paz y el amor, todo tiene arreglo, y al poco tiempo y que si más veces naciera, más veces repetiría y con otra
Hii".. Í;Í-
I „.;].'
como si no hubiese ocurrido nada. hija como la que hemos tenido.
La nena crecía y era una verdadera joya. Ella nos Al lado de la cual pienso agotar mis últimos días... si
inyectaba alientos y ánimos para trabajar y vivir. Dios me lo permite.
Y cambia la ruta. Me comunican que estoy admitido
en la academia de suboficiales.
El periodo de academia lo pasamos en Getafe a
donde nos habíamos trasladado al ser destinado a la
academia, y que no se nos dio mal para situarnos.
Hasta el ingreso en la academia, nos fuimos una
temporadita a nuestro pueblo, Suflí (Almería) a casa de los
abuelos /paternos^ y que desde que nos casamos no
habíamos vuelto, y que la niña ya tenía cuatro años. Ni
qué decir como cayó la nena, con su lenguaje de castellano
perfecto, y muy expresiva y muy vivaracha que era.
175

LA ACADEMIA.

Ya me he referido anteriormente a la academia y


decía que en lo docente, como en cualquier otro centro,
pero en el orden interior y disciplinario, era duro,
durísimo, rayando en lo feroz.

Al empezar el curso se nos asignaba un coeficiente


de diez pesetas, al que se le restaba el valor de alguna falta
cometida y cuyas faltas estaban valoradas de 15 a 20
céntimos. Si durante el curso un alumno agotaba las diez
pesetas, automáticamente causaba baja en la academia.
Por las tardes al formar para arriar bandera se leía
la orden del día y también la relación de los castigados por
alguna falta. Por ejemplo así, fulano de tal, 20 céntimos
por faltas en instrucción u otra falta.
Haber cometido durante la semana una falta,
llevaba consigo no poder salir de fin de semana y para los
que tenían familia allí, nos partían por medio. Y si la falta
era de 50 céntimos, el castigo era sala de suboficiales, lo
que quería decir que había que estai dos días en la sala
estudiando sin poder salir nada más que a sus
necesidades y vigilado por el oficial de guardia.
A parte del sistema disciplinario tan duro, debo
decir que el profesorado y demás jefes, nos trataban dentro
de las más estrictas reglas de la esmerada educación.
Ningún alumno se podía dirigir a un superior para
nada que no fuese algo sobre las clases, nada de familia, ni
de enfermedades, ni de muertes, ni de nada.
El horario de faena era de 6.30 de la mañana al
toque de oración a la puesta del sol. No se podía ver a
nadie por los patios ni por ningún sitio aparte de que no
había asientos nada más que en las clases y el comedor.
Incluso en los barracones dormitorio, no se podía sentar. A
la salida del comedor teníamos un hueco y lo dedicábamos
176 177

al aseo personal, y que dicho hueco era el tiempo que los DURA. SITUACIÓN.
I profesores dedicaban a la comida.
Al pasar lista en clase, había que contestar por el
Ni durante la guerra, ni antes ni después, pudo
I segundo apellido, por ejemplo, Sr. Martínez y yo
contestaría, Díaz, si es que era a mí. presentárseme una situación tan dura como esta.
Estando en las posiciones del frente, el capitán me
Un caso muy curioso. Al regresar de un fin de llama y me dice: "Vaya usted con esta nota a las "oficinas
I semana, el tren llega tarde, a alguien se le ocurre que el
jefe de estación nos dé un justificante de lo ocurrido. Pero
del sector y presente allí y ya le dirán".
Claro que en la nota no decía nada más que quien
al llegar, diré que eran unos doscientos, el oficial de era yo y quien me mandaba. El tiempo que tardé en llegar
I
I
guardia los forma y les dice: "Nada de justificarse ni de
palabra ni por escrito, dentro de media hora en traje de
allí se me hizo un siglo. En la puerta de la oficina había un
sargento y le digo lo que hay. Avisó y salió un capitán y me
paseo y a la media hora en traje de faena". Asi los tuvo llevó a una oficina y allí esperé.
hasta el toque de diana. Durante el trayecto y mientras esperaba allí, yo no
hacía más que pensar en si me habrían confundido con
Otro caso: Un alumno, Cerrajería Hierro se llamaba, • alguien que fuese reo de algo malo y lo pagara yo. Y digo
tenía tan mala suerte que casi todos los días salía en el ; esto porque en la guerra se dan casos que mucho cuidado.
sermón, que le llamábamos nosotros a la relación de .; La noche de los combates cuando yo fui herido, por cosas
arrestados, y era muy buen chico, pero cosas de la vida, ] de estas o parecidas, fusilaron a un sargento del batallón
agotó las diez pesetas y a la tarde leen: "Sr. Cerrajería 1 nuestro. El primer golpe que nos asestó la guerra, y me
Hierro, causa baja en la academia por haber agotado la decía una y mil veces, a ver si me veo en algún lío, que aún
no siendo mío, me puede costar algo fe •>
garantía". Por fin llega un coronel, el comité de Estado Mayor y
Otro caso: Un alumno sale de madrugada, una i el capitán que me recibió.
necesidad menor, lo hace en el campo de instrucción, lo ve 1 Sentado el coronel y la carpeta en la mesa, no hacía
el oficial de guardia, la toma el número y aquella tarde eii| nada más que leer folios.y más leer y de vez en cuando me
la orden: "Sr. Fulano, causa baja en la academia por faltasí miraba por encima de las gafas. Me ponía los nervios de
de comportamiento grave". punta, más que los tenía ya, y venga leer y mirarme, yo ya
no aguantaba más. Y por fin se dirige a mí el coronel:
Se podrían llenar cuartillas y cuartillas. Como no "¿Entonces usted es fulano de tal y tal?" -"Pues sí mi
hay mal ni bien que cien años dure, termina el curso y la coronel"- "Su familia en Almería, ¿esto a que es debido?" -
entrega de despachos. El día más feliz de mi vida. Vaya con: "Pues porque a mí me cogió la guerra en Zamora, donde
Dios la academia. trabajaba, allí me incorporé, salí para Asturias, después
aquí, después al hospital y aquí estoy de nuevo"- "¿A qué
rama política pertenecen su familia y usted?"- "A ninguna"-
"¿Qué aficiones son las suyas, qué deportes, hobbies,
etc.?". Así me preguntó muchas cosas más, y yo ya estaba
178 179

que parecía que las tripas las tenia rodeadas al cuello y me Y volviendo a que alguien paga culpas de otros diré
asfixiaban, y no se iba la idea de que yo iba al paredón. que a mí me ocurrió que tuve que pedir un certificado de
Por fin dice: "Sargento, ha sido usted-entre otros penales para asuntos de documentación, al centro de
seleccionado para servicios especiales, est quiere decir que rebeldes y penales de Madrid, y me dicen que tengo una
de llegar a ello, a usted le daría una misión a cumplir en nota de rebeldía de la audiencia de Huelva de fecha tal.
zona enemiga. Para esto tendrían ustedes que recibir una Fuimos allá y resultó que el tal de nota, se llamaba
especie de cursillos, pues es necesario sobre todo para el como yo pero que no era yo, como se pudo comprobar.
manejo de aparatos, con emisoras en miniatura para Pero hasta que comprobamos, pues me dio en qué.
transmitir y recibir, aparte • las claves para las pensar. Cosas de esta vida que es muy complicada. '
transmisiones".
I ! Cuando yo ya vi por donde iban los tiros, parece que
:ii ¡
respiré y le dije: "Mi coronel, ¿y si la misión no se puede
:
j ! cumplir?"- "Pues en ese caso, tendría usted que justificarse
en su día ante el mando"- "Mi coronel, he de decirle que
agradezco al mando haber sido elegido para esta misión y
que cabe duda de que a quien la realiza le honra en
I! extremo, pero por mi parte debo decirle que para cumplir
esta misión hay que tener una gran dosis de disciplina,
una gran preparación cultural, una gran astucia, mucha
decisión y mucha sangre fría, para emplearse en estas
situaciones, es decir, una destreza de la que yo carezco.
Quizás mis servicios pudieran ser útiles a mi patria en
cualquier otro campo, pero para esos, mi coronel, no me
encuentro capacitado"- "Pues nada sargento, esto es cosa
más bien voluntaria y si usted no se encuentra en
condiciones para ello, que además ha de ser vocacional,
pues regiese usted a su puesto, donde le deseo toda la
suerte del mundo". Se levantó, me dio la mano y vaya
usted con Dios. También yo le deseé mucha suerte y me
despedí y nos despedimos muy afectuosamente.
Pero no paró ahí la cosa, cuando llegué a la
posición, al verme llegar, se reían.
Yo no bronqueé al capitán, porque lo era, pero si
hubiese sido al contrario, se la carga. No obstante le dije:
"Mi capitán, ya me podía usted haber dicho por lo menos
de qué se trataba, porque el día que me han dado entre
todos para mí queda". ;

¥1
181

LA MOCEDAD.

Sí, los años mozos. Esa edad taxi maravillosa que es


desde la pubertad hasta la madurez.
A esa edad ya hay que elegir a los amigos, a la
pandilla. Y he de decir que a esas alturas ya empecé a
hacerme exigente con mis padres para que me fuesen
dando un poco de respiro, pues yo ya tenía la necesidad de
convivir con chicos y con chicas, todo hay que decirlo, y
que además es una necesidad. Y asi fue, a partir de
entonces ya podía salir algo por las noches y los días
festivos también por las tardes, pues por las mañanas
siempre había algo urgente que hacer, pero en fin, por algo
se empieza.
Digo que por aquellas fechas y por nuestras tierras,
la holganza de la juventud tenía pocas alternativas. Otra
cosa de aquellos tiempos era que en cualquier conjunción
de personas se distinguían tres clases sociales, cuya
costumbre gracias a Dios desaparecida. Ninguna de las
personas de cada clase se mezclaba con la otra en la
diversión sobre todo. Diré que yo pertenecía a la clase del
centro, la más numerosa, la más ordenada, la más
organizada, sabíamos divertirnos y teníamos medios pero
siempre sin mezclarnos.
Ya se apuntaba la necesidad de irse adaptando a la
modernidad y a alguien se le ocurre montar un salón de
baile a lo moderno, decía la gente. Pero había que pagar la
entrada, que esto era lo de menos, lo peor fue que allí nos
mezclábamos todos y como el racismo estaba todavía a flor
de piel, pues acabó por desaparecer. Y volvamos a las
nuestras parcelas, a eso de que cada oveja con su pareja. Y
a los de mi clase nos vino esto tan bien, que al volver a lo
nuestro nos sentíamos mejor. Que por qué, pues porque
aquí estaba nuestro ojito derecho, nuestra preferida o
preferido, nuestra pretendienta o pretendiente, incluso
nuestra futura novia o novio, hasta nuestra futura esposa
182

como me pasó a mí. A propósito de esto diré que mi o cO PH a>


•G-rt co g
noviaje, cuando se fraguó, me costó el soponcio más
grande de mi vida, pues entonces para cortejar, pelar la »-e o +>
pava o tener novia, había que contar con el padre de la •ft cO cO ~
chica y obtener su permiso, y me dije, aquí no hay más * C O
n 2 CD E
remedio que coger el toro por los cuernos y adelante, pues
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el objetivo a alcanzar lo merece. ;o co H
El discurso que preparé fue de tener en cuenta y iE -P COv^í .
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había que esmerarse. • r i ^ l ÍH CD
Lo de la entrevista con el jefe, lo omitiré porque eso :B 3 Q) O Üj
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ya no se lleva, pero que pasado este trance llegó el O O f>i
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momento de ir a casa... 0 „ " •> CO CO
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Pido permiso, entro, saludo y mientras esperaba que $fi O -H
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me. brindaran asiento, pasaban por mi mente no sé i» P< PH O ^
cuantas cosas y me decía, tierra trágame. Cuando me HO B<Ü- Hü C l í
senté, lo primero qut dije a la causante de aquella .: H -H tí CO
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tragedia, fue que todo lo que me estaba haciendo pasar me :h ;
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las ib~á~a pagar pero bien caro. Pero en fin, todo estaba 1 P 10 p, (D
bien, pues se trataba nada más ni nada menos que de E o T Í ce
conseguir a la persona que iba a ser la esposa de toda una !¡B
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vida, la reina de nuestro hogar y la madre de la hija más C Tí Ü3
hermosa y más guapa del universo, por su esmerada |f¿- cora CD
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educación, por su correcta personalidad y por su esmerado ,- Cd p,
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comportamiento, todas estas virtudes han sido y son '•P 0 CD .
envidiadas por infinidad de personas de todas las clases (D 6 T J O
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sociales. Y ahí está, ojalá lo esté por muchos años y diré ; .'•)••• c o ~Uh
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más, que todas estas tragedias y esfuerzos bien han ! » ^ C > 3
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merecido la pena.
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183

INFLUENCIA DE LAS FAMILIAS EN MI VIDA.

I
La relación familiar en casa entre mis hermanos y
yo, era inusual dada la diferencia de edad y por otra parte
el acoso para todos de tantas y tantas cosas a donde
acudir a un tiempo.
Cuando yo salí de casa para situarme por otros
sitios, el hermano que me sigue sólo tenía cinco años, tres,
dos y uno aproximadamente. Esto de cinco que éramos,
más otro que murió a poco de nacer.
O sea, que el diálogo entre los hermanos no existia,
ellos más bien veían en mí a un segundo padre, por mi
edad y porque el que los manejaba y el que de vez en
i
cuando les daba algún que otro azotillo en el culete era yo.
Siempre me sentía superior y más cuando veían que yo
desde fuera ayudaba a la casa más que mi padre desde
dentro.
Como digo, la vida familiar era tan escasa y vino a
colmara el vaso el hecho de que cuando se fueron haciendo
mayores y situándose, uno lo hizo por Málaga, otro por el
pueblo, dos por Barcelona y yo por Murcia. Así hemos
estado siempre desparramados y con contacto escaso.
Cuando falleció mi padre, que fue demasiado pronto, mi
madre unas veces con uno y otras veces con otro, y por
último murió en casa de una hermana en Barcelona, a
edad avanzada.
Aunque parezca paradójico no ocurría igual con la
familia de mi esposa, pues aparte de lo dicho con la
dispersión de mi familia, y que la casa de mi esposa era la
de sus padres, y que he de decir que yo los quería y
respetaba tanto como a los míos propios y que no
encuentro palabras para alabarlos, pues no solo eran los
padres de mi esposa, sino los míos también, porque no
decirlo, y los de nuestra hija.
Bueno dejemos a los abuelos, ya mayores y vayamos
con la tita Isabel, la menor de siete hermanos y ahora la
184 185

jefa de la casa. La que manda en todos, la que nos atendía EL DESCANSO DEL SOLDADO.
cuando íbamos y la que se llevaba a nuestra hija con ella
varias temporadas y que la atendía mejor que nosotros,
cuan agradecidos le estábamos. Y tanto la apreciamos que | Terminada la guerra en el norte, el mando crea unos
hoy, después de tanto tiempo, tiene que pasarse las ! centros llamados descanso del soldado. Creó uno en Bilbao
vacaciones todos los veranos con nosotros en la playa, ! para los del norte y otro en Sevilla para los del sur.
claro, siempre que alguna fuerza mayor no lo impida. No A estos centros se mandaban a los soldados que por
solo nos honra ella con su amistad sino toda la familia ; alguna causa no lo pudiesen hacer a su casa, este era el
Pelayo, a la que como digo quierb y adoro, de la que formo | caso mío.
parte aunque de forma colateral. ¡ Al poco de estar en Fuenteovejuna yo veía que se
daba permiso a muchos y que a mí no llegaba nunca, y le
Y si tanto es así con nuestra querida Isabel, no • dije a mi capitán, que porqué a mí no me tocaba nunca, el
digamos de nuestra queridísima Virtudes, flor y nata de la capitán me dijo que como yo no tenía familia: allí que para
,belleza personificada, que bien se puede decir que flota qué me iba a ir. Yo me sublevé y le dije: "Yo soy tan digno
sobre las olas de la gran familia. Y tan es así Virtuditas, como cualquier otro español a ocupar un puesto de peligro
que estás en posesiva de las más hermosas virtudes que se en defensa de mi patria en cualquier momento y en
pueden dar y pueden adornar a una persona como son, no cualquier sitio como ya lo he hecho. He derramado mi
sólo las físicas, de las que ya hemos hablado, sino de sangre en defensa de mi patria tal y como lo juré al besarla
tantas y tantas que afectan a tu educación, a tu el día de la jura. No le he entregado mi vida porque, aún no
11- humanidad, a tu espiritualidad y a tantas otras que llevas ;
a flor de piel y que tanto te adornan como la bondad, la
me la ha pedido, cuando la necesite, aquí estoy.' No
necesito testigos, porque los dos, usted y yo hemos caído
honradez, la moralidad y muchas más que te convierten en heridos juntos, y trabajamos juntos, luchamos:juntos en
una verdadera prenda de mujer. Que buen ojo tuvo tu defensa de nuestra patria como dignos hijos• de ella".
esposo cuando te eligió, que ya puede considerarse el Cuando terminé el capitán sonriendo me dijo:.."Bueno, no
hombre más feliz del mundo, porque se ha llevado a la me eche usted la bronca, todo se arreglará". -.<..,-;.•
mujer más guapa del mundo. : Así las cosas ascendí a sargento y rae dijo.'*" Ahora
Y no digamos de esta otra prenda como nuestra ¡ no podrá usted ir, pues le tenía preparado que fuese usted
Celita, la chica mona de la familia. Esa criatura divina que : al descanso del soldado pero de sargento esto no puede
ha sido agraciada con el don de la juventud, y yo le digo ser". Otra vez me sublevo y de digo: "Cuando me
que cada vez que la veo la encuentro más joven. En ella '• propusieron ustedes para servicios secretos, ya sabíamos
esa personificada simpatía y la gracia, es el prototipo de la que para estos servicios habrá veces que tendremos que
finura, de la delicadeza y del buen gusto. quitarnos las estrellas y los galones y ponerse lo que haga
Bueno y para terminar, pues eso de que Dios ] falta y si ahora hay que ir al descanso del soldado de
bendiga a las guapas y a las feas, pues si le parece bien, j paisano pues vamos de paisano y de soldado raso porque
que las parta un... y que perdonen. en la guerra hay que hacer de todo, y usted no manda en
Bilbao ni en Sevilla, pero aquí sí". Así fue, ni sorteo ni
186
187

nada, fui al descanso del soldado donde me pasé 25 días


sin los viajes. frente
'
Este centro estaba instalado en el palacio Mudejar
de la exposición de Sevilla. Aquello era una maravilla, sólo
había un señor mutilado que era el encargado de todo y que Dií,
sólo teníamos la obligación de pasar lista a las nueve de la
mañana y lo hacíamos hasta desde la cama. Las comidas y
el servicio al último grito, atendidos por chicas de la flor y
nata de grandeza y una orquesta que amenizaba las
comidas y por las noches baile hasta las tantas de la
madrugada.
Vestíamos mono y en los cuellos, la DS (descanso
del soldado), con estos emblemas ya lo teníamos pagado
todo, el tranvía, los autobuses, el cine, el teatro, etc. y
muchos bares y restaurantes avisaban y decían que a tal
hora podíamos pasar a tomar un aperitivo tantos soldados,
uno lo hacía un día y otros otro día.
Yo tenía dos familias de mi pueblo en Camas y por
las tardes me iba con ellos, pero el baile de las noches no
me lo perdía. Diré que a los bailes no solo iban las que • '.'.j"\

trabajaban allí, pues a esa hora venían muchas más


quizás unas para agradar a los chicos y otras par?
agradarse ellas.
Pero llegó la hora, lo bueno acaba pronto y poco¡
días antes de terminar, las chicas venían por las mesas ei
la comida, diciendo: "Tenéis que ir eligiendo, pues cad:
una de nosotras seremos la madrina de uno". Nos ofrecíaj
sus direcciones, y dicho sea de paso yo llegué a escribirle
pues no quería que me sucediese lo de la madrina d
Málaga, que iba con ella en plan de pobrecito, y estas era:
de muy alta alcurnia.
Y que más decir si no la pena de que la guerra si e
que esto es guerra, no durase por lo menos cien años. Y r
exagero, pues la guerra de los cien años ahí está, y la c
los ochocientos que duró la de la Reconquista.
189

LOS MAYORES TRAUMAS.

Dice la academia de la lengua, que trauma es el


golpe emocional que causa una emoción duradera y
negativa en el individuo.
Yo, por ejemplo, he tenido ocasión de haber
soportado apuros tremendos tanto en la paz como en la
guerra. Hoy nos tienen en vilo tantos casos, los accidentes
de coche en primer término, los secuestros, los atracos,
etc. Abundan tanto estos accidentes que nos tienen en vilo
a la población.
De todos es sabido los accidentes de coche que tanto
están costando a la humanidad. Dicho esto veamos lo mío,
que es una realidad.
Sobre las cuatro de la madrugada, una llamada de
teléfono, esto fue en casa de los hijos donde a la sazón
vivíamos con ellos. Preguntaron: "¿Es ahí la casa de
fulanito?"- "Sí, soy su padre"- "No se alarme usted, no es
casi nada, pero es que su hijo ha tenido un accidente de
coche y estamos atendiéndole en el centro de urgencias
de... pero no se alarme que es poco".
Mensajes como este se dan en casi todo el mundo y
eso de decir no es casi nada, cuidado que puede que el
sujeto esté muerto, como tantas veces será.
Todos descompuestos, pero por fin salen mi hija y
su marido, que nó sé ni como podía conducir. Pero había
que llegar, y llegaron y vieron que en realidad la cosa fue
leve, pero hasta que esto se ve, cuesta lo suyo.
Cuando llegaron a casa yo creía que no me iba a dar
tiempo pues mi esposa y yo, muy ancianos, no
esperábamos verlos. Pero en fin, todo quedó en susto y
algo más que susto.
El hecho de encontrarlo con vida, que no lo
esperábamos, nos dio un poco de ánimos y nos fuimos
recuperando. Y ahora a procurar no referir nada de lo
190

ocurrido, como si no hubiese pasado nada, para rj Y DESCARRILÓ EL TREN.


alarmar más e ir tranquilizándose.
Golpes como su hijo está herido de accidente cj
coche, cuidado. Esto puede ocasionar serios disgustos! Situados en Getafe en espera de la apertura de la
complicaciones. academia, dónde yo tenía que ingresar, llama desde
O cuando nos dijo el médico a mi yerno y a mí, c( Almería mi cuñada Encarna, hermana de mi esposa y dice:
motivo de la enfermedad de mi hija, que tenía que decirni "Mañana a las 10 de la noche, esperarme en la estación de
que se podía morir en dos segundos. i Atocha". Fui yo solo, pues a esa hora no había autobuses
Si el golpe del hijo fue duro, qué decir del de : para el regreso y no era cosa de ir todos. Llegó, los saludos
madre. Nadie sabía lo que es capaz de aguantar el cuen y maleta en ristra, a la estación de Delicias a coger un tren
humano. de cercanías para ir a Getafe. Una vez en marcha, pues a
Estos hechos ni se pueden prevenir ni atajar, sólo la charla entre los viajeros, todos de los pueblos de
puede pedir al Todopoderoso, que esto no nos vuelva cercanías y mercaderes que todos los días iban y venían
ocurrir ni a nosotros ni a nadie más. Ojalá que así sea. con sus mercancías a Madrid. El tren era un modelo de
primeros de siglo, sin pasillo, departamentos aislados, que
el revisor tenía que ir por estribos del exterior de uno en
otro para picar los billetes. El alumbrado, farolillos de
aceite y mecha como los candiles de antes.
Y ocurre al poco de salir, y en desvío de vías la
máquina entre las vías, hinca el morro, levanta el trasero y
el primer vagón de mercancías se empotra atravesado
debajo de la máquina, y los demás vagones, unos
atravesados, otros tumbados, etc. Los de mercancías eran
cinco, los de viajeros dos, que por suerte estos no se
salieron de la vía ni una rueda de ninguno de los dos, que
eso fue lo que nos valió. Al encontronazo y a los vaivenes
de atrás y adelante, unos caímos encima de los de enfrente
y luego ellos encima de nosotros. Yo caí encima de una
señora y luego ella encima de mí. Un teniente que venía a
mi lado, cayó encima de una cesta grande de transportar
mercancías pero ahora vacía, y se arañó la cara y las
manos que daba miedo verlo, pero de grave nada.
Es más, después del susto me dijo que le hubiera
gustado ir a mi lado, yo me fui de ligero y creía que lo decía
porque a mi lado estaba mi cuñada, y creía que lo dina por
ir a su lado, pero no, lo decía porque si hubiese estado en
192 193

mi sitio, hubiese caído encima de la señora y no encima de EL GRAN SUSTO.


la cesta de los huevos.
Digo que cuando el teniente dijo aquello, que yo
creía que lo decía por mi cuñada y que mi fui de ligero al Sí, y bien grande. Pues veamos como quedaría una
interpretar, pues tenía mis motivos, porque mi cuñada, persona cuando le dijeran que su hija se puede morir en
además de guapísima, tenía 18 años, pero no, me dos segundos.
equivoqué. En nuestro matrimonio sólo tuvimos una hija. Todo
Terminado el susto, rasguños por aquí, porrazos por parecía ilusiones, proyectos y metas a alcanzar.
allá, moretones, etc. pero nada grave a nadie, aunque he Parecía que sólo vivíamos para ella y así era,
de decir que la marcha del tren no era marcha de tren, educada dentro de las más estrictas reglas de la más
pero por este motivo, no nos explicamos como se pudo esmerada educación, y viendo que todo lo asimilaba, nos
destrozar lo que se destrozó. llenaba de felicidad, si es que la felicidad existe.
Pasado todo, para nosotros, emprendimos la marcha Terminados sus estudios a los 19 años, se coloca a
a campo través, maleta a cuestas y contando por el camino trabajar en una empresa privada, desde donde prepara
de lo ocurrido. oposiciones, obtiene plaza de profesora de magisterio.
Cuando llegamos a casa, no dijimos nada, pues no Durante la niñez era un cromo de niña y en la
había necesidad de alarmar, pero a la mañana siguiente adolescencia era el prototipo de ética moral más perfecto,
cuando lo dijimos, no lo creían, decían que lo hacíamos aplaudida y envidiada por todo su entorno social. Y así
para bromear. sigue, gracias a Dios. ;:•.-/•(
•' ' iPéro'.las bromas fueron al cuartel, cuando nos Todos tan satisfechos porque se ibanr cumpliendo
juntamos en el botiquín a curarnos el teniente y yo, él a nuestros deseos y nuestras metas. ;• :,-.-.•.
sus rasguños y yo a unos golpes en un brazo pero que no Al poco tiempo de ella en lo suyo y nosotros en lo
fue naddv'''-;. nuestro, y porque la edad y la vida así lo llevan, llega el
Debo decir que fue más el susto de ver los vagones noviazgo, con la particularidad de que el novio era de otra
destrozados, que lo que nos ocurrió a nosotros. provincia y que nosotros lo tomamos como que podría que
Ahora yo me decía que lo que me había pasado, no no cuajara, pero cuajó.
era grave; que'seguramente era para que tener una Transcurrido un tiempo de relaciones, disponen
experiencia más de tantas que llevaba. casarse, cosa que a nosotros nos parecía que eso no iba a
Lo que supone esto, se puede decir que nada, llegar, pero llegó.
comparado con aquello de su hijo está aquí con un Disponen la boda y antes el futuro marido dice que
accidente de coche. O aquella otra de su hija se puede ella tiene que dejar el trabajo porque él tiene que atender a
morir en dos segundos. sus negocios y ella a la casa. Bueno, pues aceptado,
En fin, el mundo es así y así hay que aceptarlo. solicita la excedencia y deja el trabajo.
_Y_Uegó _el día deja boda,, si fuerte fue el cimbronazo-—
de la aparición del novio, más lo fue cuando después de
todos los abatares de ese día, mi hija nos dio el abrazo de
despedida. Y al coger el coche y doblar la esquina, le dije a
195
194

Y allí sigue, su marido con sus negocios y ella con


mi esposa: "Nena, esta hija nos ha arreglado para mientras
su destino, y encantado.
vivamos".
Quien nos iba a decir a nosotros que nos íbamos a
Y más con la de que cuando regresara no vendrían a quedar sin nuestra hija o por lo menos alejada de nosotros,
casa sino al pueblo donde viviría, en otra provincia. de nuestro lado.
A partir de aquí, todo distinto, eso de no tener a Y quien nos iba a decir que íbamos a perder nuestro
nuestra hija a nuestro lado, no cabía en nuestras mentes, hogar y nuestra casa, a cuyas metas tanto nos costó llegar.
pero en fin, a hacer de tripas corazón y adelante. Hoy, y porque las circunstancias así lo exigen\ nos
Y llega la hora de la verdad, después de la boda, el encontramos viviendo yo, porque mi esposa ya falleció, en
nieto. Se vienen a dar a luz a una clínica al lado de casa, casa de los hijos.
que nos favoreció, dicho sea de paso. Parece ser que el Muchas gracias hemos dado y sigo dando por
parto no venía bien y tuvieron que intervenir con la habernos acogido en el seno de su hogair. donde tantas
cesárea. atenciones y cuidados hemos recibido y ji^sigo recibiendo.
Ella ya en nuestra casa, pasaban los días y no se
Que Dios les colme de tantos benc$icid<s gomo ellos
recuperaba hasta que se le presentó algo extraño y el
nos han proporcionado a nosotros. Ojalá que así^ea.
médico nos dije. "Tengo que deciros, por si ocurriera algo,
no fueseis a creer que no sé por donde ando, que esta
mujer se puede morir en dos segundos".
El tratamiento a aplicar era tal que tenía que estar
atendida constantemente, así se hace ahora en las UCI,
que antes no existían. Después de muchos cuidados y
disgustos parece que la cosa iba remitiendo.
El asunto era grave, una flebitis en el costado que si
se le llega a ir para el corazón, pulmón o cerebro, hubiese
ocurrido lo que anticipó el médico.
No he encontrado palabras para dar gracias a Dios
porque se salvó, pero lo que pasamos para nosotros se
queda.
Pero yo no me conformaba con la situación de la
hija, tantos trabajos y desvelos y ahora tirarlo todo por la
borda y les dije a los hijos, que podía Sagrario pedir el
reingreso y si le daban algo que no les interesara, pues que
volviese a pedir la excedencia, a su marido no le pareció de
momento pero se hizo.
Y con tanta suerte que le dieron destino en su
pueblo, donde al poco de incorporarse era jefa de estudios
de un centro de enseñanza primaria de cierta importancia.
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bnde nosotros,el poco tiempo, vinimos


a vivir con ellos
Cuando mi hijs ne 08só,vino a residir en esta
residencia,propiedad de ellos, en FINEb (ALMERÍA)

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197

VIDA SOCIAL.

De nuestra forma de vida, primero como soltero y


después como casado, y dadas las circunstancias en que
nos desenvolvíamos, siempre de un lado para otro, sin
domicilio fijo, nuestro círculo social era muy reducido, no
podía ser de otra forma.
Nuestro comportamiento en sociedad, muy bien
cuidado, procurando estar siempre dentro de las más
estrictas reglas de la ética moral. Y siempre teniendo
presente aquellas palabras de mi madre cuando salí de
casa la primera vez. Elige bien tus amistades, huye de los
vicios y antes de gastar un céntimo en algo inútil,
piénsatelo dos veces, y aprendí bien la lección.
Ya fuera de casa, siempre al lado de mis
compañeros y de mis jefes, claro que yo a su lado era un
niño o poco más y siempre obediente y sumiso, como tenía
que ser, pues si no era así todo iría al traste. Hasta los
fines de semana y fiestas, siempre a las órdenes de ellos y
ellos siempre sobre mí, cumpliendo con lo prometido a mi
padre.
Mi mayor preocupación a estas alturas, era ganarme
el aprecio de mis jefes y su confianza, pues mi creencia era
que de ello dependía mi futuro, y así fue. Nada de lo que
hicimos por mí, mi familia y yo nos pesó.
Así era mi vida social hasta que entré en el
matrimonio, poco más o menos.
Ya en esta situación y después de la academia que
fui destinado a Murcia, allí formamos casa, y he de decir
que con suerte, pues fue en el barrio más bonito de la
ciudad y en un piso estupendo y de nuestra propiedad.
Y allí empezó una nueva forma de vida para
nosotros, acostumbrados a lo que estábamos, y que ya
estaba bien y creo que lo habíamos merecido.
Nos relacionábamos con nuestras amistades más
cercanas de una forma muy correcta, cometida, decente,
discreta, sin intimar demasiado para ir tirando v quedar hacernos con un piso en la pla3;a del Mar Menor, en
bien. Murcia.
No obstante intimamos bastante con una familia de Allí nos pasamos los veranos desde hace muchos ' / ' •

un compañero de profesión, hasta el punto de que todavía


sus hijos nos siguen llamando a mi esposa y a mí, la
mamá María y el papá Pepe (desgraciadamente la mamá
años, tantos que aún seguimos, y lo hacemos porque nos
gusta y nos va bien. I
María, ya desapareció) y que el hijo menor de ellos, que ya Así ha transcurrido nuestra vida, sin grandes
vino al mundo sin esperarlo, nosotros fuimos sus padrinos altibajos y siempre con la mira puesta en el bien hacer y en
de pila. Y se da la circunstancia de que aquél niño tardío y el buen hacer, y teniendo presente que no basta ser bueno,
sin esperarlo hoy está para ascender a coronel de artillería, hay que parecerlo y que no basta parecer bueno, hay que
además de poseer la carrera de Estado Mayor, lo que son serlo.
las cosas de la vida. Siempre he tenido presente que inexorablemente
También intimamos mucho con otra familia, esta no seremos juzgados por nuestro comportamiento, porque la
era de compañero de profesión, cuya hija coetánea de la historia no perdona.
mía, ahora a ¿ u más de cincuenta años, aún nos sigue Mi meta en este campo, ha sido siempre que ni
llamando papá y mamá a nosotros. ahora ni después nadie tenga que acordarse de mi para
censurarme y menos para maldecirme. Claro que esto hay
Cuando yo andaba por los cuarenta años de edad y que ganárselo.
estaba en el regimiento de Murcia, fui destinado al Yo lo he intentado siempre, no sé hasta que punto lo
gobierno militar y allí hice muy buenas amistades con los habré conseguido, por lo menos lo he intentado.
compañeros y fue cuando formé parte de una peña de Después de terminado este episodio de mi vida
amigos domingueros y que los tales domingos nos social, recibo la buena noticia del ascenso de mi querido
dábamos paseos y algunas cervecitas, pero siempre dentro ahijado.
de las más estrictas reglas del ordenamiento porque a las "Tú, José Manuel, el último de la familia en el árbol
dos horas, que era la hora de la comida, a casa. Y que en genealógico, y recibido con palmas y olivos, ya viniste
cuyas formas de comportamiento todos coincidíamos, lo dotado del don de la sabiduría y de la inteligencia.
que hizo que nuestra amistad fuese más firme y duradera, Teniente Coronel de Artillería, diplomado de Estado
esto parece algo anormal, pero era así. Claro que alguien Mayor, profesor de Escuelas Militares de Estudios
podría decir que éramos tontos, pero la vida es así y tiene Superiores. ¿Y porqué no?, futuro General del Ejército
que-haber de todo.
Español, ¿qué más quieres?".
Y ahora a unos por unas circunstancias y a otros Yo sí, que seas muy feliz y que la suerte te
porque les llegó la hora, todo desapareció, pero que a
acompañe todos los días de tu vida.
nosotros nos ha quedado un agradabilísimo recuerdo.
Aparte de todo lo dicho y mermada nuestra
actividad de amistades y esparcimiento, y dada nuestra
edad, ya mayores, sin preocupaciones ni trabajos y
pensando que ya merecíamos un descanso, dispusimos de
201

VIDA CONYUGAL.

No vengo a decir aquí que nuestro matrimonio haya


sido un camino de rosas y flores. No, nada de rosas y
flores. Nada de Romeos y Julietas. Pero nada también de
tragedias.

Suele comentar el vulgo que una buena formación y


una buena educación son la base de una buena
convivencia conyugal, pero la práctica nos ha dicho que
esto no ha sido así.
De sobra es sabido que una parte de la sociedad
resuelve sus problemas conyugales con castigos brutales y
hasta con el asesinato.
Otra parte de la sociedad los resuelve diciendo a los
cuatro vientos que no pueden convivir porque el amor ha
terminado. Se buscan, él a otra mujer y ella a otro hombre,
y a vivir. Hasta la próxima.
Vemos que este sistema lo suelen adoptar las clases
más elevadas. Ahí tenemos a Jefes de Estado, Principes y
Princesas, Catedráticos, Multimillonarios y muchos más.
El sistema adoptado no ha dado resultado.
¿ Y si empleáramos este sistema?
En primer lugar conocernos así mismos. ¿Qué soy
yo?, ¿Para qué valgo?, ¿Qué hago?. Y para el cónyuge
hacer otro tanto.
Primero conocernos, valorarnos, comprendernos, y
respetarnos mutuamente.
Por otra parte nada de machismo por parte del
hombre y nada de pantalones por parte de la mujer. Todas
las cuestiones que se puedan presentar a resolverlas con ei
diálogo y con buena voluntad. Y dejémonos de
imposiciones. Si esto se hace asi y existe lo más
importante, que es el amor, todo tiene solución intentando
no emplear la violencia, que no resuelve nada.
202 203

Tengamos presente algunos principios más si VUELTA A AMÉRICA.


queremos y hemos de convivir en paz.
No esperemos que el marido lleve una aureola de
En los momentos más acongojados, más tristes y
santo ni que la esposa lleve alas de ángel, cada uno como más doloridos de mi vida durante mi estancia en la guerra,
es y siempre con vistas a la perfección. sin comunicación alguna ni con la familia, ni con la novia,
En pretender actuar con cariño en el ánimo y buen ni con los amigos y cuando llevaba en esta situación más
humor. En saber perdonar y olvidar. En proporcionarse un de un año, un día agotado y decaído hasta más no poder, y
clima de paz. En que ambos puedan cultivar sus siempre con la imagen de mi madre en la mente, me viene
cualidades. En reservarse un rincón para el espíritu y esta gran idea, "América". Sí, en la que mi padre
buscar en común lo bello y lo bueno. En no sólo casarse consumió los mejores diez años de su vida, y todo a cambio
con el cónyuge apropiado, sihó ser el cónyuge apropiado. de nada. Pero el caso es otro.
Un tío mío, hermano de mi madre, y que emigró a
No diré que nosotros hemos observado estas aquellas tierras cuando tanta emigración, resultó que mi
cualidades •=>! cien por cien, pero sí hemos observado padre regresó, pero mi tío no. A mi padre no le fue bien la
fórmulas para acercarnos más a lo bueno que a lo malo. América, pero a él sí, y con el que siempre estuvimos en
Quien mejor para dar fe: de lo dicho que mi hija que contacto, incluso yo lo sigo teniendo con sus hijos, o mis
vivió con nosotros hasta los 27 años y que a pesar de las primos y que he tenido la gran suerte de que hayan venido
diferencias que pudieran surgir, siempre las resolvimos de a visitamos desde Rosario (Argentina).
tal forma que ella no vio nunca en nosotros ni violencia ni Y que aquella idea me decía, si yo pudiese recordar
malos tratos y menos, tragedias graves. la dirección de mi tío, Antonio Díaz Guevara se llamaba, le
Si hacemos uso de estos ingredientes de los que escribiría y si tenía suerte de acertar, pues él podía
hablo, si nos comprendemos y nos valoramos y nos ponerse en contacto con mis padres y por lo menos
respetamos, si tenemos una gran voluntad además de informarles de que por lo menos estaba vivo.
cariño y amor, tengamos presente que conseguiremos Tuve suerte, la carta llegó y según me comentó en
nuestro propósito. otra, al leerla quedó atónito, no lo podía creer.
De lo que hemos conseguido nosotros, no; Inmediatamente puso manos a la obra y le escribió a mis
felicitamos. Gracias a Dios. padres, sobre todo a mi madre y le dijo: "He tenido carta de
tu hijo Pepe, está bien, pero está en el Ejército Nacional, o
sea, en el de Franco, es Suboficial, me escribe desde el
frente de Madrid y está muy apenado por no tener
comunicación con vosotros."
Ella le contesta de inmediato y le dice, quizás con
los nervios deshechos, informa a su hermano, mi tío, de
que no, que su hijo Pepe no está en la guerra, está en una
empresa en la que trabaja en Zamora, que el que está en la
guerra es su hijo Emilio y que se encuentra en el frente de
I 204

Teruel, por supuesto en el ejército de la República o rojo. Y


VAYA VIAJE
I tan frente a frente que en unas operaciones en el frente de
Peñarroya (Córdoba), ellos atacan las posiciones donde
estaba yo, y cuando comentábamos esto ya en casa una
Si,porque fue un poco complicado dada la
concurrencia de ciertos cassos y cosas
I vez terminada la guerra, todo lo echábamos a risa, gracias
a Dios.
Retomemos el asunto. Cuando un día en el frente
todos desagradables.
Basaban ya seis o siete dias de acabada
la guerra y yo buscando la forma de sai

I llega el cartero con la correspondencia y me da una carta,


al ver que venía de Argentina, casi me desmayo. Me parecía
mentira y quizás uno de los hechos más trascendentales
lir aira casa y hacerme presente ante la
familia. Por fin el dia X salgo pera Ma-
drid, desde Valmojado,y a primera vista r
que los trenes de Cartagena aun no sali-
I míos que ya han sido muchos. En ella mi tío decía: "He
recibido carta de tu madre y en ella una nota para que la
hiciera llegar." Pero que no llegó y seguramente cosas de la
an y aquí empieza el calvario.
Y qué hago?. - En Madrid,la autoridad m
censura, pero que después pude saber lo que me decía,
I gracias a la previsión de mi madre de guardar una copia, y
qu« decía: "Querido hijo Pepe, nunca hubiera imaginado
militar ordena que todos los componentes
del ejercito rojo ya deshecho,se vayan
como puedan a sus casas, Miles y miles
cuando te despedí para irte a Zamora, que las cosas iban a colapsaban Madrid y sobretodo lss esta
I llegar a donde han llegado. Tener dos hijos en la guerra y
el uno frente al otro, es muy duro para una madre. No sé
ciones del F. C.
En este barullo se me acerca un soldado
cuantas cosas te diría, pero por ahora basta con saber que que ya no lo era,y me dice: Sargento com---
I estáis vivos. No me queda nada más que pedir a Dios que
pronto todos nos reunamos en casa sanos y salvos."
premé V. estos guantes' que lo necesito pa-
ra comprarme un bocadillo. Por humanidad
Y que después de tantas tragedias así fue. Este fue mes oue por rifída lo hice. Pero llega ot^o»
I el resultado de aquella idea, en aquel día de tantas
tribulaciones y tanto acierto al acordarme de mi tío en
y De dice: Sargento comfemé esta estilo-
gráfica y dijo igual que el-otro.Tambien.r
lo hice. Y le pregunto: esperas el tren.,
América, aquella América que tan poco dio a mi padre y
a donde vas? y me dice a Serón)de Almería,

i
tanto que me ha dado a mí.
Ese de los guantes es también de Serón,y
le digo: llámalo y al- decir" Faustino ven--,
me dio• ÍITJÍ vue£o la sangre. Le pregunto,tu
eres elcue hizo la mili conmigo en Malaga
cue ndo -eramos reclutas? Dice- sí,pero no
he querido decirle nada pero le habia 'co-
nocido. Recordamos aquellos tiempos de bues-
tra estancia en Malaga y tan contentos.
Habia otro mas de T5jola,-de Lucucar y
gtnos mas. Y que pasó?., pues que hice
dil.la. con ellos.
Yo ]iabia preparado una buena mochila con
comida para el viaje y el aro,terminado el
í
de viajeros viejísimos y nos disponemos a <•
día había que cenar. Nos acomodemos en un si4? | entrar en ellos pero estaban cerrados a cal
tío,tiro de machila y a cenar,'claro,que menosj y canto. A todo esto se presenta une patru-
Seis chorizos, uña docena de huevos, seis lati-Hi- lla militar y nos toman por saJLteadores 5? .':.
tes de sardinas, siete obrizos y siete chuscos,', ladrones y gracias nue el ;Sargento de la pa-
detoddolo cual no ouedó ni rastro,y porqué no
habia mes,pues ganas ño faltaban,
trulla era muy benévolo y dijo <t|ue nos aeom-
í
d.asemos en unas: vagones de carga que" habia
~h todo esto y ya de noche,se corre la voz de por allí abandonados,y'pasamos una' noche de
ene el tren de ' Cartagena saldrá .a las, a su rosas,gracias al Sargento tan compasivo,al
1
hora., y clero,todos a la estación y a los-.co-' : que no me descubrí pues yo venia como un mi-
ches. El tren se llenó hasta no caber de pié. ' liciano más desde hacia dos o tres dias que
Los empleadas trataban de poner un poco de pr~ me despoje de todos los sjalon.es.. y demás para
den pero RIO podia ser s" desaparecieron y nos \ poder convivir entre ellos.
dejaron solos. En Aranjuez y Albacete hubo ;-.-. i
hasta algpnos accidentes,pero por fin llegamos: A la mañana siguiente el tren, llegamos a .
e Alcpnterills cuando'el tren de Granada que Purchena a las 9 de la noche y ya despedido
me llevarla a Purchena,ye habia pasado. de los compañeros de fatigas emprendo el c
camino a Purchena. Y en marcha me cuelgo mis
galones,insignias y demás? y demás andrajos
Se podia decir que- la primera parte de este y otra vez, ya era Sargento,pues como he di^
^'iaje habia terminado. Del viene de la esperan! cho sntes,los tres días anteriores era un
za,de Is ilusión $ el tan deseado,y con razón miliciano más.
pues se trataba nada mas ni ni nada menos que \
presentarse a la: familia despiies de tres años : A la "alida de Purchen^,veo un centinela y
de infierno y mi familia,sá yo estaba vivo o i le pregunto que era aauello y dice nue une
muerto. conrnsñis de Infantería,y le dije: Llame a ,
Ahorato-abiaque esperar al otro dia y habia ! alguien a qfiien me pueda presentar y salió
que comer y dormir. Ni por la estación ni por un Sartrertto,le saludo y me presenta a los
ía ciudad ni bares " ni tiendas ni nada dé nada jefes. Al Canitán y a. todos les conté mi odi-
hasta las puertas de las casas cerradas como sea ;?j como 'fló,aue en dos dias no habia comi-
si se temieran al malo, pero es que si hubie- do nada mas que )una tortilla de cebollas.
se algo cue se ifeg. gt comprar, na ^^bia un cen4? El Capitán le 4i ce al S'TS'ento aue me den
timo . domo lEiltimo remedió se dispuso. i±ra?pe~ de cenar, que buena "falta me haria. La sartén,
dir por Is ;is casas y dijimos ojye seria mejor de patatas fritas con dos huevos con todo su
por las cegas de le huerta porque los huertas aceite done esiíve majando mientras me quedó
nos estánraeñor preparados que los de la ciüda^ pan y me puse a. reventar.
y así lo hicimos.. Una señora h uertana nos
:
hizo una tortilla de cebolla pues decía que nc El Cantan y todos me dijeron qu^ me quedara
tenían ni patatas,'éso decia ella, esta misma a dormir allí pero yo no podría soportar no
señora habló con otras vecinas y todos comiraog irme a rasa que estaba ya a tres Km.
tortilla de seb&lla. iCl Ccpitan insiste y dice que podría ser pe-
ligroso toda vez que por aquellos alrededores
Llegada ls noche habia aue buscar cama y en u ¡ había f$snte huido y podría peligrar- Yo se
una vi a: muerta de1 1 P estación habia' des vagoncj lo agradezco mucho,mi Cspitán, pero me iré y
np-creo quépase nada. Y así fue.
205

I La palabra miliciano oue. he empleado en ala-


EL ÁNGEL DE LA GUARDA.
í
I nos momentos, se refiere a aue cuando^ enroezó
la^guerra,las juventudes de la república-se Es de creencia común en nuestro país que todos
unieron formando las milicias para acabar-G tenemos un ángel de la guarda que nos protege. Alguien
los /salas porque de loe -militares no se ti podría decir que él cayó y no lo superó, le salió mal. Por
I
'/i
abí«j y asx duró la palabra miliciano hasta
que terminó l a Ruerra.y *, cuyes milicias üe ejemplo, tuvo un accidente y se lo llevó, de esto ahora hay
teneci unos dias por cuestiones del azar. mucho, demasiado.

I De la llegada a casa,ya he hablado en epi-


PIOS anteriores.
Cuando salí de Zamora para el frente de Asturias, al
llegar a Valladolid, teníamos que hacer allí la primera

I comida, y conflictos de las guerras, la comida ese día para


20.000 hombres, estaba envenenada. Así lo denunció un
espía enemigo que estaba en el calabozo. Como se

I comprobó después, y como es lógico la comida no se dio.

salvé.
Este fue mi primer encuentro con la guerra, pero me

I Cuando llegamos al frente de Asturias, a actuar en


una gran operación del enemigo, el día antes de nuestra

I llegada, los combates habían cesado. Otra vez me salvé.

Cuando fui herido en acción de guerra en el frente


de Peñarroya, fue una herida de cierta consideración, pero
I me salvé.

El frente de la ciudad Universitaria, era uno de los


I más terribles de la guerra. Ya he hablado de los nueve
meses que me pasé allí. Pero me salvé.

I Al pasar mi batallón, camino de Madrid, por unos


grandes polvorines, a los cinco minutos de rebasarlos,
hace explosión uno, a los pocos segundos otros cuatro
II más, que eran los que había. De los cuarenta hombres
empleados en estas instalaciones, no quedó casi nadie.
Aquello fue terrible, pero otra vez me salvé.
En viaje de Madrid a Getafe, descarrila el tren. Cinco
vagones de mercancías deshechos, y dos vagones de
viajeros ni salirse de las vías. Bastantes contusionados Ha llegado la hora y no creo que sea un imposible
pero de heridos graves nada. Otra vez me salvé.

Cuando salí del pueblo donde estaba en Cuenca


poner punto final a estos relatos que son mi discurrir por
la vida y aseguro que no he sido ni un héroe ni un santo. í
No obstante siempre me he sentido respetuoso con
para irme a Getafe, aparece en aquella zona unas partidas las normas establecidas para la convivencia entre el género
de maquis (guerrilleros), a los que se enfrentó la guardia humano.
civil y parte de los nuestros. Esto no era cosa del ejército, Por otra parte me siento refractario a la presunción
pero les cogió en medio. El cabo de guardia civil, muerto, y muy adicto a la honorabilidad, esa cualidad moral que
un brigada de los nuestros en el hospital, otro guardia mal nos lleva a todos al más exacto cumplimiento de nuestros
herido y otro en el calabozo. Por tres días me salvé otra deberes, a cuya virtud me he sentido siempre muy
vez. vinculado, procurando arreglar en todo momento mi
Esto no me afectó directamente a mi, pero fue más conducta, buen hacer y al buen hacer.
que lo hubiese sido. Con motivo de enfermedad de mi hija, No me ha dominado ningún vicio, no practico
el médico nos dijo que se podía morir en dos segundos. ninguna clase de juegos de distracción, ni de máquinas de
Esto es duro... pero se salvó. perras, ni de loterías, ni incluso a la de Navidad, que ya es
decir. No conozco ni la baraja ni el dominó, ni un campo de
A las cuatro de la mañana el teléfono sonó para fútbol ni una plaza de toros, y por supuesto ni bebo ni
decirnos que mi nieto estaba en urgencias herido de fumo.
accidente de coche, pero que no nos alarmáramos que no ¿Pues qué soy yo?. Si he de contestar yo, pues diré
era nada. Sí, pero hasta que esto no se ve, cuidado que que no lo sé.
duele y preocupa. Resultó ser poca cosa, se salvó. ¿Qué pretendo con esto?. Pues ni más ni menos que
poner punto final, como ya he dicho a mi paso por este
A la vista de todo esto, puedo decir que el Ángel de mundo, porque ya nonagenario...
la Guarda, ha estado conmigo. ¿Qué me queda?. Quizás lo más acertado sea hacer
un repaso de mi vida a modo de examen de conciencia y
ver si me encuentro a bien conmigo mismo y si debo algo a
alguien y llego a la conclusión siguiente.
Es maravilloso poder decir que no he tenido en mi
vida ningún enemigo ni yo he sido enemigo de nadie.
No debo nada a nadie, ni nadie me debe a mí. No he
tenido trampas ni he prestado nada a nadie, no porque no
he querido, sino porque no he podido.
Siempre me he arreglado con lo que he tenido y me
he sentido satisfecho, y más cuando a pesar de todo, he
209

DESPUÉS DÉ PUNTO FINAL.


visto alcanzadas todas las metas que me he ido
proponiendo.
He criado, educado y situado a mi hija, que ha sido Y después de punto final, ¿queda algo?. Pues sí, dar
mi mayor preocupación y mi mayor ilusión, en el lugar que gracias al Todopoderoso porque me ha permitido llegar
siempre me propuse. He atendido a mi esposa y cuidado en hasta aquí y en las condiciones en que me encuentro.
todo lo que ha necesitado durante su larga enfermedad Y pedirle que se apiade de mi, que derrame sus
hasta el último momento. bendiciones sobre mi, y cuando llegue esa hora inexorable,
Me encuentro atendido y cuidado por mi hija en que ya no será muy lejana, que me reciba, no teniendo en
cuanto necesito, pues vivo cori ella desde que nuestro cuenta mis defectos, que a buen seguro tendré, que tenga
hogar se deshizo porque las circunstancias así lo exigieron. en cuenta la fe que tengo en Él y que me depare eterno
Tengo la satisfacción de haber cumplido bien y descanso en ese lugar que a buen seguro Él tiene
fielmente cuantas misiones se me han encomendado y reservado a los suyos.
siempre a entera satisfacción de mis jefes y superiores, así
Que derrame sus bendiciones también sobre este
como de mis subordinados que también los he tenido.
mundo atribulado que aún no ha encontrado su camino,
En toda mi vida activa no he merecido mi un
sólo ha encontrado agresividad, odio, ingratitud, etc.
correctivo ni siquiera una amonestación. Por el contrario,
Qué poco ha asimilado aquél mandato suyo de
he tenido felicitaciones, menciones honoríficas y premios "AMAOS LOS UNOS A LOS OTROS..."
honoríficos. Que derrame también sus bendiciones sobre estos
Estoy en posesión de cinco condecoraciones, una de campos de doradas mieses para que produzcan pan para
ellas pensionada, que quiere decir 25 años de servicios tantas y tantas generaciones de seres humanos que nacen
impecables, tanto en subordinación y obediencia al mando y mueren sin llegar a conocer este manjar.
como en mando y atención a los subordinados, que ¿Y qué más diría yo, en este final?. Pues que cuando
también los he tenido. para mí todo haya terminado, y desaparezca allá por el
Si al final de la carrera se puede uno expresar así, horizonte, entre las rasadas nubes que me brindarán su
ya es motivo de sentirse honrado y satisfecho. Y conste que escolta de honor y despedida, que el Todopoderoso, reciba
no lo considero como un regalo, me lo he ganado con mi en su Trono Celestial, el eco de mis oraciones en las que le
dedicación y mi trabajo, por lo que no tengo que agradecer daré gracias por los bienes de Él recibidos, durante el
nada a nadie. transcurso de mi vida.
•• ¿Qué más quiero?. Me siento satisfecho. Así lo deseo y así se lo pido.