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SESENTA METROS CUADRADOS

la vida, los objetos


SESENTA METROS CUADRADOS
LA VIDA, LOS OBJETOS

ANÍBAL MALDONADO CURREA

TRABAJO DE GRADO PRESENTADO a Carolina Valderrama y


PARA OPTAR AL TITULO DE: Lucas Maldonado

MAGISTER EN ARTES PLÁSTICAS Y


VISUALES

DIRIGIDO POR:
BEATRICE ALLINA BLOCH

UNIVERSIDAD NACIONAL DE
COLOMBIA

FACULTAD DE ARTES

BOGOTÁ , 2010.
“No te quedes inmovil y te salvas ahora
al borde del camino y te llenas de calma
no congeles el jubilo y reservas del mundo
no quieras c n desgana sólo un rincón tranquilo
no te salves ahora y dejas caer los párpados
ni nunca pesados como juicios
no te salves y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
no te llenes de calma y te piensas sin sangre
no reserves del mundo y te juzgas sin tiempo
solo un rincon tranquilo y te quedas inmovil
no dejes caer los parpados al borde del camino
pesados como juicios y te salvas
no te quedes sin labios entonces
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre no te quedes conmigo.”
no te juzgues sin tiempo
Mario Benedetti**
pero si
pese a todo

no puedes evitarlo
y congelas el júbilo
* Poema citado por Daniela Brill estudiante de la
y quieres con desgana
Escuela de Artes Plásticas.
INTRODUCCION
Cada cosa tiene un rostro manifiesto;
Hacer Productivos los secretos
posee tambié n uno oculto.
Ya es hora de que cada cosa que conozcas,
Tu locura, sepa advertir el reverso.
Bataille

Hacer productivos los secretos


Beuys*

La cotidianidad y la intimidad. Algo que se nos


da cada día, que nos preocupa cada día. “Hacer
productivos los secretos” es un modo de relacio-
narse con las dificultades propias de la vida, lo
que llevamos a cuestas cada mañana, vivir en
tal o cual condición, con las fatigas, las angus-
tias, las tragedias y los deseos. De cierta forma
lo que me interesa de la vida cotidiana es lo que
se oculta, lo invisible.

* Frases citadas por la profesora Heidy Abderhalden


en la asignatura “Taller del cuerpo” asignatura electi-
va Maestría en Teatro y Artes Vivas.
Hace algún tiempo escribía lo siguiente:

…tal vez sea más bien la necesidad de traba- Estos intereses hacían que me propusiera traba-
jar con pequeñas cosas, de transformar lo dis- jar con cierto repertorio de objetos y situaciones
ponible, de trabajar con cosas precarias, do- propias de mi vida cotidiana, como lo son algu-
mésticas o domesticadas… con unas cuantas nos utensilios de la cocina y algunos electrodo-
cosas basta. Esto no quiere decir que no puedan mésticos, con los cuales me he relacionado acer-
ser monumentales. Mínimos recursos, máxima cándome a dejar ver una cara oculta (aunque no
expresión, pulsión, como un gota a gota que esta tanto). A través de un montaje de video, en donde
perforando un cráneo. Poner pequeñas cosas pequeños movimientos o fragmentos se intensi-
en desequilibrio, en conmoción. Tal vez estas fican prolongándose en un movimiento infinito,
pequeñas cosas por su misma precariedad in- continuo y un tanto insoportable, estridente…
tensifiquen la tensión. Está tensión en el especta- ansiedad y suspenso… algo que está a punto
dor se potencia o se acentúa, incluso sólo a par- de quebrarse o resistir. Movimientos que se en-
tir de la percepción de fenómenos físicos como caminan a mostrar pequeños secretos adentrán-
la descentralidad, la inestabilidad, el equilibrio. dose en un camino que podría llamar cercano a
Así algo que se espera que en algún momento lo trágico o patético, a aquello que está a punto
tenga que parar por las leyes de la física y de la de padecer.
gravedad y, sin embargo no para, se convierte
en un movimiento insoportable, pero a la vez es
irresistible, movimiento perpetuo de lo cotidiano, Uno de los tutores hablando sobre el trabajo me
modulación. mencionó alguna vez que el arte es similar al
escudo de Perseo que sirve como espejo para
poder cortarle la cabeza a la medusa. Estos
ejercicios eran el espejo que reflejaba aquellos
intereses inconcientes, esas cosas ocultas, que
nos impacientan, que nos generan cierta inesta-
bilidad y nos perturban. Lo agónico, lo inevitable,
lo trágico y el pathos empezaron a ser intereses
y centros de atención dentro de todo el proceso.
Puede que el trabajo se relacione con el desgaste
(físico, por ejemplo) con la fragilidad, con un es-
fuerzo que se agota… agotamiento que también
pone resistencia, que se sufre o se sufre: el Pa-
thos tiene a su vez que ver con lo patético y el
padecimiento.

Tal vez éstas sean las razones por las que me


ha sido necesario recurrir a otro tipo de medios o
exploraciones con los que venía trabajado como
el dibujo, la animación, la acción, los objetos, me-
dios más próximos a los géneros o estrategias de
la tragedia, el drama y la comedia. El cuerpo está
también presente en el dibujo y las acciones.
He construido algunos experimentos en los que tas cada mañana, el peso de nuestras vidas,
aquellos objetos que nos rodean son puestos en nuestras propias dificultades, nuestras condicio-
acción con cierta economía, donde construyo nes, nuestro propio movimiento insoportable y
narrativas con una especie de pulsión y misterio deseable, el agotamiento, los secretos, el deseo.
producidos no sólo por fenómenos físicos como
el desequilibrio, la resistencia y la caída, sino por
una potencia estremecedora que aun cuando pa- Lo cotidiano nos relaciona íntimamente con
rece ser inocente puede llegar a ser exagerada, aquellas cosas que nos interesan pero también
tremenda y peligrosa, provocando cierto paroxis- con aquello que se nos oculta y que muchas vec-
mo, crisis o incluso podríamos decir catársis. Por es es necesario intentar no olvidar, una historia
un enigma que tal vez nunca se revela, es el ob- de lo cotidiano es aquella que puede estar invis-
jeto mismo el que genera y tiene toda la atención ible y es necesario adentrarse en esa búsqueda
y la acción, desde su propia ruptura y sonido, de reconocimiento perpetuo y de modulación y
algo ajeno a cierta subjetividad, no es objeto, ni quiebre.
sujeto (otro sujeto). Es el que construye y con-
trola todo, lo que contiene algo oculto que jamás
es revelado, por su condición misma de objeto,
de lo contrario perdería su atractivo.

Los objetos pueden relacionarnos con las cosas


que se nos dan día a día, que vivimos, que nos
preocupan y nos oprimen, algo presente en el
día a día, lo que reanudamos y llevamos a cues-
LAS FUERZAS DEL CAOS

“Un niño canturrea para acumular dentro de sí Uno se pregunta como ha compuesto o realizado
las fuerzas del trabajo escolar que debe pre-
una obra, una melodía o una composición, para
sentar. Una ama de casa canturrea, o pone la
radio, al mismo tiempo que moviliza las fuer- hablar en términos musicales como lo hacen
zas anti caos de su tarea. Los aparatos de ra- Deleuze y Guatarri. Tal vez surge de imprevisto,
dio y la televisión son como una pared sonora mientras uno está barriendo la casa o haciendo
para cada hogar, y marcan territorios (el vecino
la comida, una imagen o un sonido que aparece
protesta cuando se pone muy alto). Para obras
sublimes como la fundación de una ciudad o la inadvertido, tal vez uno haga un pequeño dibujo
fabricación de un golem, se traza un círculo, pero o un boceto, una imagen, tal vez ponga a girar un
sobretodo se camina alrededor del círculo como plato en el piso y le llame la atención su sonido
en un corro infantil y se combinan las conso-
estridente, lo haga girar una y otra vez, tal vez
nantes y las vocales rimadas que corresponden
tanto a las fuerzas internas de la creación como halla ya en esto toda una melodía, un modo de
a las partes diferenciadas de un organismo. Un hacer, tal vez haya en este pequeño gesto toda
error de velocidad, de ritmo o de armonía sería una modulación, que es moldar de manera per-
catastrófico puesto que destruiría al creador y a
manente y perpetuamente variable, tal vez en
la creación al restablecer las fuerzas del caos”
esto hay ya una melodía. De alguna manera
G. Deleuze y Guattari siento que la intimidad y la cotidianidad sin duda
tienen mucho que ver en este proceso. Porque
hay una motivación, un motivo, una porción
melódica, un fragmento que ha de repetirse, que
busca perderse en otras melodías para retornar
una y otra vez, así se construye la memoria. Ese
boceto, ese canturrear, esa forma se diferencia
sobre el caos y produce un territorio, es decir un
Infra-agenciamiento. Ese punto frágil son trazos
sobre caos, acechados por el caos, una mañana
apenas esbozada en melodía, un niño que can-
turrea en medio de la oscuridad, que se tranquil-
iza en su estribillo. La melodía define una casa,
no un centro sino un espacio que adquiere di-
mensiones, una organización que extrae, selec-
ciona, se afirma así sobre la tierra “una barrera
del sonido, en cualquier caso una pared en la que
algunos ladrillos son sonoros”*. Tal vez a esto se
refiere Jaidy Diaz al mencionar que el pensam-
iento sonoro es escultórico, que construye territo-
rio, da dimensiones sobre el territorio, organizar
fuerzas, establece domicilio. Por fin, el círculo
trazado se abre, alguien entra o bien uno mismo
se lanza afuera. La creación tiene diagonales
que buscan salir de su forma, ser en otros agen-
ciamientos, fugarse, devenir en otro. El destino
de aquel primer trazado sobre el caos es inter-
agenciarse, hacerle sufrir al ritornelo su propia
desterritorialización para poder volverse otro.

*Deleuze y Guattari, Mil mesetas, El ritornelo, Valen-


cia (España) : Pre-Textos, 1988. pag 318.
Firma, estilo y línea de fuga, tres momentos de tos conceptos porque entran en relación con mi
la creación: se pone una marca sobre el caos, un trabajo plástico.
mojón, un cartel, una pancarta, “es la formación
azarosa de un dominio”. Luego deviene estilo,
es decir, las relaciones dentro del dominio son Lo doméstico y cotidiano como aquello que…
móviles porque son interior y exterior a la vez,
son los propios impulsos y las circunstancias ex-
ternas. Mientras la firma es raíz, homogeneidad,
“se nos da cada día (o nos toca en suerte) lo que
marca inicial y desesperada sobre el caos, el es-
nos preocupa cada día, y hasta nos oprime, pues
tilo es rizoma, heterogeneidad, relación, adentro
hay una opresión del presente. Cada mañana, lo
y afuera, motivos y contrapuntos; por fin la línea
que retomamos para llevar a cuestas, al desper-
de fuga, el estilo, se abre hacia otro territorio, un
tar, es el peso de la vida, la dificultad de vivir, o
movimiento inmanente. “Ya no un andar terrestre
de vivir en tal o cual condición, con tal fatiga o tal
sino una fuga cósmica”**, con dirección a un nue-
deseo. Lo cotidiano nos relaciona íntimamente
vo agenciamiento.
con el interior. Se trata de una historia a medio
camino de nosotros mismos, casi hacia atrás,
en ocasiones velada, uno no debe olvidar ese
Me ha parecido importante mencionar El ritor- ‘mundo memoria’, según la expresión de Péguy.
nelo por los términos en que se habla allí de Semejante mundo nos interesa mucho, memoria
la creación, relacionados con lo doméstico y lo olfativa, memoria de los lugares de infancia, me-
cotidiano, el territorio y lo sonoro. Dentro de mi moria del cuerpo, de los gestos de la infancia,
propuesta me interesa trabajar alrededor de es- de los placeres. Tal vez no sea inútil reiterar la
**Deleuze y Guattari, Mil mesetas, El ritornelo, Va- importancia del dominio de esta historia ‘irracio-
lencia (España) : Pre-Textos, 1988. pag 318
nal’, o de esta ‘no-historia’, como todavía lo llama salta en cólera, el caos asecha constante mente,
A. Dupront. Lo que interesa de la historia de lo es un problema de ritmo, esta uno en constante
cotidiano es lo invisible…” *** conquista y dificultad para lograrla, el caos ronda
nuestra cotidianidad, los juguetes de mi hijo jamás
están ordenados a pesar de todo el esfuerzo por
aquellos secretos que necesitan ser expresados, mantener alejadas las fuerzas del caos, el escri-
“salir del closet”, es allí donde es importante el torio de trabajo o la biblioteca jamás están en or-
territorio y lo sonoro; lo sonoro como aquello emo- den mientras uno este intentando agenciar el ter-
cional, que se conecta intímasete con nosotros. ritorio de la escritura. Después de haber luchado
Hacer algo expresivo de algo que no lo es, una todo el día con la cocina, la sala, las alcobas, el
tensión entre el ruido y el lenguaje, una tensión polvo, los trastes de loza, la ropa sucia, la taza
entre el orden y el caos, una tensión entre com- del baño, los poderes destructores asechan con-
posiciones de fuerzas expresivas, no sólo entre stantemente, no existe resolución de conflictos,
lo que se dice sino también entre cómo se dice, el caos atenta todo el tiempo el equilibrio, como
el gesto, el sonido, la música y el ruido están ínti- un animal que asecha su presa, como el animal
mamente relacionados con lo emocional. que es asechado por el cazador.

Todo puede salirse de control, uno puede decir Esto también puede relacionarse con lo que para
una palabra que no es y pelea con la esposa, Rancière es la política, que sobreviene precisa-
uno intenta dar una orden que no es a su hijo y mente cuando existe una reconfiguración lo sen-
sible, que consiste en introducir sujetos y objetos
***Paul Leuilliot, Prefacio en Guy Thuiller, Pour une histoire du quo- nuevos, en hacer una nueva partición o división
tidien au XIX siècle en Nivernais, Paris y la Haya, Mouton, 1977, pp. XI-
XII, Citado por Michael De Certeau en “la Invención de lo Cotidiano 2”. de lo sensible. Para explicar esto más fácilmente
podemos pensar en el lenguaje, en quién posee
el lenguaje y habla de cosas comunes y quién
no, quién solamente posee el grito que denota
sufrimiento. Pero precisamente esta redistribu-
ción de lo sensible es lo que sobreviene precisa-
mente cuando aquellos que no ‘tienen tiempo’, el
artesano según Platón, se toma el tiempo para
erguirse en habitantes de un espacio común, po-
dríamos decir, en pronunciar lo incomunicable, lo
que no era común a todos. “Esa distribución y
esta redistribución de lugares y de identidades,
esta partición y esta repartición de espacios y de
tiempos, de lo visible y lo invisible, del ruido y del
lenguaje constituye eso que yo llamo la división
de lo sensible”****

**** Rancière, Jacques. Sobre Políticas estéticas.


Barcelona: Museo de Arte de Barcelona, Universidad
Autónoma de Barcelona, 2005. Pág. 19
RESISTIR ES EXISTIR

Desde hace algún tiempo tengo en la cabeza dos


grafitis que vi en la Universidad en la que he es-
tudiado y trabajado, uno es “resistir es existir”, el
otro duró un par de semestres en la entrada de la
universidad: “todo cuerpo pesa”. Los dos grafitis
rondan mi cabeza, no como gritos de insignia
subversiva o de guerra, más bien se trata de
dos frases que se han vuelto cotidianas, que me
atormentan todos los días, condensando fuerzas
opresivas y existenciales.

Ninguna de estas frases me deja en paz, las


recuerdo continuamente, las recuerdo cuando
tengo que pagar las cuentas de la casa y no me
alcanza el dinero, las recuerdo cuando tengo
que levantarme temprano a trabajar, cuando
tengo que trasnochar trabajando, las recuerdo ando me tengo que levantar a hacer una taza de
cuando tengo que hacer oficio en mi casa, lavar café, cuando me estoy bañando y alguien abre la
baños, planchar, lavar la loza o coser las medias llave del agua caliente .
rotas, las recuerdo cuando mi hijo esta llorando
Me estoy haciendo un histérico ensimismado. Un
porque no quiere tomarse la sopa, las recuerdo
ermitaño enmarañado que ansía estar tranquilo
cuando me suena el celular y no quiero contestar,
pero no lo logra porque tiene el agua hasta el
las recuerdo cuando me doy cuenta que tengo
cuello. Los recuerdo cuando no tengo nada mas
30 correos electrónicos en la bandeja de entrada
que hacer que fumarme un cigarrillo en la entra-
sin contestar, las recuerdo cuando tengo mi es-
da del edificio, cuando quiero un cigarrillo y no
critorio lleno de papelitos amarillos con tareas an-
tengo, cuando no me han consignado la plata del
otadas, números que recordar, razones que dar,
sueldo, cuando mi esposa no llega por la noche
fotocopias y lecturas acumuladas, las recuerdo
porque esta trabajando, cuando me cortaron el
cuando se me derrama la leche del desayuno
agua por falta de pago, recuerdo el grafiti cuando
o cuando el vecino taladra o martilla la pared al
se me pincha la bicicleta. Resistir es existir, como
colgar un cuadro, las recuerdo cuando veo las
si la excepción fuera la norma, lo normal se ha
noticias o escucho la radio, las recuerdo cuando
salido de su cause, este es el estado “normal” en
estoy viendo una película en casa y mi hijo se
el que por supuesto no se trata sólo de mí. Vivo
levanta llorando, las recuerdo cuando mi esposa
en un estado de excepción donde todo se sale
me pide un favor, o cuando le pido el favor a ella
de su cause, donde los objetos y las cosas toman
que me pase la toalla o el papel higiénico, las
su propio rumbo y nos atropellan, se derraman,
recuerdo cuando me tengo que levantar y hacer
se caen, como si fueran cosas que pasan de un
una fila en el banco, cuando el computador se
momento a otro cuando en realidad han estado
pone lento, cuando no funciona la lavadora, cu-
pasando durante mucho tiempo, de forma lenta y
ando me quemo haciendo un par de huevos, cu-
continua o con repeticiones compulsivas, estados
de alarma constantes. He entendido que cuando
se rompe un engranaje de un electrodoméstico
es porque ha estado en fricción durante mucho
tiempo, constante y repetitivo, comprimido tal vez
por una fuerza; una ley natural que trabaja con
fuerza sobre las cosas de forma opresivas y ex-
istencial.

UN APARTAMENTO

cincuenta metros cuadrados, dos alcobas, sala


comedor, cocina integral tipo americano, vista in-
terior, estufa y calentador a gas, dos baños, 850
mil pesos de arriendo, estrato tres, parqueadero,
comedor de madera, dos sillas, un frutero, lám-
para colgante, dos cuadros, juego de cubiertos
de seis puestos, una carpeta de hilo en croché,
una silla de comer para niño, una repisa, cinco
fotografías, cinco grabados, un teléfono inalám-
brico, cinco artesanías indígenas, un sofá doble,
un sofá cama, una mecedora, una mesa de cen- cos, tres platos hondos cerámicos, dos platos
tro, una butaca larga, una silla plegable, un Rout- hondos plásticos, tres platos cerámicos media-
er, un canasto de mimbre, una cortina de velo, un nos, dos platos grandes cerámicos, cuatro coge
citófono, dos floreros, una matera, una lámpara ollas, seis limpiones, tres coladores, un cernidor
de mesa, una pelota de plástico, una cartera neg- plástico, un cernidor metálico, un rayador, siete
ra, una pañalera, dos bolsas plásticas, un col- termos para bebe, quince recipientes plásticos
chón inflable, cinco carritos, seis ranitas plásticas con tapa, 8 teteros, salero, pimentero, juego de
de juguete, una piedra fosilizada, un paquete de tarros plásticos, recipiente para la sal, recipiente
papas abierto, un libro, dos cargadores de celu- para el azúcar, recipiente para el café, recipiente
lar, un tuvo de plastilina roja, una escoba, un para el arroz, recipiente para las galletas, recipi-
recogedor, recibo del teléfono, recibo del gas, re- ente para el pan, recipiente para la avena, recipi-
cibo del agua, cuenta de cobro del banco, una ente para la papilla, recipiente para la leche en
nevera, un lavaplatos, un mesón, una estufa con polvo, recipiente para la harina, recipiente para el
cuatro fogones y un horno, un horno microondas, chocolate, recipiente para la panela, cuatro
una tetera, una olleta, dos canecas, un estante sartenes, una sartén eléctrica, cuatro ollas me-
plástico de dos niveles, 185 bolsas plásticas, un tálicas, una olla arrocera eléctrica, una olla ex-
secador de cubiertos, seis individuales, un orga- press, una sanduchera eléctrica, una tostadora,
nizador plástico de cuatro niveles, cuatro tarros una exprimidora de naranja, una licuadora, un
metálicos, once tenedores, diez cuchillos de ayudante de cocina, una batidora, un cuchillo
mesa, diez cucharas soperas, diez cucharitas, eléctrico, una refractaria, tres cucharas de palo,
cinco cuchillos de cocina, un descorchador, dos tres cucharas plásticas, unas pinzas, un molinillo,
destapalatas, tres destapadores, unas tijeras, dos jarras plásticas, una hielera, dos bandejas
tres vasos de vidrio, un vaso plástico, cuatro plásticas, dos baldes, una máquina aspiradora,
muges de cerámica, cuatro pocillos, cuatro pláti- dos traperos, dos barras de jabón azul, un limpia-
vidrios, dos jabones líquidos, una bolsa de deter- cuerpo, desmaquillador, ocho tubos de crema hu-
gentes, tres cepillos, polvo limpiador, un tarro de mectante, tres tarros de crema para el cuerpo, un
clorox, un tarro de varsol, un líquido quita grasa, frasco de gel antibacterial, una caja de ganchos
dos cepillos de ropa, un cepillo de baño, cuatro para el pelo invisibles, una caja de alfileres, una
trapos, un mata pulgas y garrapatas, una plan- cajita de ceda dental, una bolsita de bandas de
cha, una meza para planchar, cincuenta ganchos caucho para el pelo, una lima, una bolsita para el
de ropa, un limpia polvo, un líquido para baños, maquillaje, tres lápices labiales, polvos para la
cuatro rollos de papel de cocina, dieciséis rollos cara, base para la cara, lápices delineadores de
de papel higiénico, dos paquetes de toallitas colores, dos tarros de talco, dos desodorantes,
húmedas, una mica, dos cepillos de pelo para crema para bebé, bolsa de algodón, colonia de
bebe, un cepillo para inodoro, una chupa, cuatro baño, bloqueador solar, una pestañina, una caja
jabones de cuerpo, dos jabones líquidos de de sombras para los ojos, delineador labial, un
mano, tres cepillos de dientes, una bañera de
bebe, tres bombillos de repuesto, tres tarros de
talcos, tres pastas de dientes, una radio, un tarro
de enjuague bucal, pañitos desinfectantes, un
tarro de gel, dos tarros de champú, un tarro de
acondicionador, un gel reductor adelgazante, un
gel relajante para masajes de pies, un tubo de
crema para pies, una crema de cuerpo, una cre-
ma reductora de estrías, un tubo de crema astrin-
gente, tres tipos de crema para el cabello, un
tarro de acetaminofen, una loción para después
afeitar, una crema depilatoria, jabón líquido para
tarro de alcohol, una bolsa de suero fisiológico, sas de noche, una lámpara de mesa, una cama
un tarro de copitos de algodón, siete máquinas doble, una cama sencilla, dos cubre-lechos, tres
de afeitar, un secador de pelo, una plancha para almohadas, dos cojines, un televisor, una mesa
el pelo, un tarro de mantequilla para el cuerpo, para televisor, un reproductor de DVD, un repro-
crema para bebé, dos tarros de esmalte, un tarro ductor de VHS, treinta y siete películas en DVD,
removedor de esmalte, ocho labiales, una caja doce películas en VHS, una grabadora, dos celu-
de rubor, cuatro pestañinas, un jabón astringente, lares, ocho cargadores de celular, diez y seis
ocho toallas, un calendario, una canasta para la pares de aretes, nueve collares, un cepillo de
ropa sucia, tres juegos de cama doble, dos juegos embetunar, tres tarros de betún, negro, café y
de cama sencilla, cuatro juegos de cuna, cinco neutro, un lengüetero, un tarjetero, cuatro con-
cobijas, dos ruanas, un sleeping, dos maletas de troles remotos, un anillo, un cepillo para el pelo,
viaje, dos morrales de camping, veinte camisetas dos pares de gafas viejas, un costurero, un rosa-
de mujer y quince de hombre, diecisiete camisas rio, doce carretes de hilo, un cojín de agujas, una
de mujer y nueve de hombre, veinticinco blusas, calculadora, un sacapuntas, cuatro prendedores,
nueve pantalones de mujer y ocho de hombre, siete tabletas de pastillas analgésicas, un diccio-
tres jeans de mujer y cuatro de hombre, tres ves- nario ingles español de bolsillo, una memoria
tidos de mujer, trece chaquetas, cinco gabanes, USB, tres llaveros, un gel anti-bacterial, dos en-
ocho pares de tenis, seis pares de zapatos, tres cendedores, tres cajas de cigarrillos vacías, un
pares de tacones, cinco pares de botas, cinco cable USB, dos cables RCA, un cables de cuatro
pares de chanclas, un par de guayos, dos som- metros para antena, un cortaúñas, dos destornil-
breros, dos cachuchas, siete carteras, ocho bu- ladores, una caja de condones, unas tijeras para
fandas, nueve pantalonetas, siete faldas, veinte las uñas, siete celulares dañados, cuatro cajas
calzones, cinco brasieres, veinticinco pares de de fósforos, tres madejas de hilo, un manual de
medias, siete pantimedias, siete boxers, dos me- instrucciones de una cámara, un tarjetero, un dia-
rio, un recorte de periódico, cinco cassettes de Bristol, dos extensiones eléctricas, una grabado-
música, dos coches de bebé, veinticinco marca- ra de mano dañada, un walkman, un computador
dores borrables, un tablero borrable, diez tarros portátil, cuarenta y dos lápices de grafito, nueve
de plastilina de colores, una caja de colores por reglas plásticas, tres paraguas, cinco cortadores,
12, treinta y dos crayolas de colores, un triciclo, una maquina cosedora, un cuarto de galón de
un carro caminador, una escoba de juguete, un pintura roja, un tarro de bóxer y un cuarto de
recogedor de juguete, 11 peluches, un escritorio galón de pintura blanca
para niño, dos sillas para niño, un ordenador de
juguetes, veintisiete carritos metálicos, ocho car-
ritos de plástico, cuatro muñecos de plástico,
quince animalitos de plástico, cuatro avioncitos,
un carro a control remoto, un helicóptero a con-
trol remoto, una pista de carros armable, una en-
ciclopedia para niños, treinta y dos cuentos para
niño, tres juegos de bloques, un caballito de palo,
cinco dinosaurios, una trompeta, ocho pelotas,
dos transformers, un tambor, un xilófono, sesenta
y cuatro libros, siete directorios telefónicos, cu-
atro cámaras fotográficas reflex dañadas, seten-
ta cds, dos álbumes fotográficos, un joystick, una
multitoma, dos escritorios, un armario de made-
ra, una caja de herramientas, tres cajas de cartón
con fotocopias, un taladro, una caladora, un
juego de destornilladores, un juego de llaves
lo mismo. Tu siempre, yo siempre, yo nunca, tu
nunca, nosotros siempre, todo idéntico, todos los
días durante todos los días la misma vaina, el
LA TORMENTA EN UN VASO DE AGUA. mismo papel, el mismo numerito todo los días, fe-
lices o desdichados, igual sigue marchando una
y otra vez, ordenado, desordenado, limpio o su-
Anímate, no tienes de qué preocuparte. ¿Que no cio, blanco o negro, da igual., igual cada mañana,
tengo de qué preocuparme? pues sí, sí me ama- igual cada tarde, igual cada fin de semana, igual
rgo igual no tengo trabajo, si me deprimo igual cada noche, igual me voy o nos vamos a dormir
estoy sin trabajo, si me preocupo, igual no tengo mirando la novela cursi todas las noches. Pues
trabajo, si me enfermo, igual no tengo trabajo, claro, ¿qué quiere? Que me vaya a comprar algo
si me tengo que levantar e ir al supermercado, y no regrese, igual lo puedo hacer, igual da lo
igual no tengo trabajo, si me aburro, igual no ten- mismo, igual ¿a quién le importa? Da lo mismo,
go trabajo, si estoy triste porque no tengo trabajo, ¿qué carajos importa? Voy y compro un cigarrillo
igual, no tengo trabajo, si me pongo feliz por que y no regreso... ¿qué importa? ¿a quién le im-
sí, igual no tengo trabajo, si tengo que lavar los porta? ¿por qué nos molestamos en levantarnos
baños, igual no tengo trabajo… ¿entonces para cada mañana? Me refiero, en verdad, de verdad,
qué me preocupo? Como si no tuviera nada más ¿porqué o para qué trabajar? el problema es que
que hacer. Mejor no me preocupo. tal vez si lo necesito, no puedo quedarme acá en
la cama, pero tampoco quiero levantarme, que
infantil, que estupidez, que inocente, que demo-
ledor.
¿Para qué me preocupo si no hay de qué? Igual
todo el tiempo es la misma cosa, siempre la mis-
ma cosa, yo soy la misma cosa y siempre hago
LA VIDA, LOS OBJETOS

Los objetos pueden relacionarnos con las co-


sas que se nos dan día a día, que nos preocu-
pan y nos oprimen, algo presente que llevamos
a cuestas cada mañana, el peso de nuestras
vidas, nuestras propias dificultades, nuestras
condiciones, nuestro movimiento insoportable y
deseable, el agotamiento, los secretos, el deseo.
¿Qué pasaría si se recalienta el secador de pelo
mientras se arregla para salir al trabajo? ¿Qué
pasaría si se dañara la aspiradora y en vez de
tragar polvo empezara a escupirlo? ¿Qué pasará
cuando se vaya la luz, cuando caiga un rayo y
queme el computador? ¿Cuando tenga un virus?
¿Cuando el teléfono no de tono? ¿Cuando se
dañe el empaque de la licuadora?
terísticas físicas y fisiológicas propias, se com-
portan a su manera. Cada uno contiene su peso,
Los objetos que nos rodean integran y desinte-
tamaño, fisonomía, textura que los hace resistir
gran nuestra vida; no existe una escena domésti-
pero también agotarse. Hay una frase de Warhol
ca en la que no se encuentren los objetos. Siem-
que dice “yo nunca me desintegro porque nunca
pre están allí, esperando a tomar vida propia, a
me integro” ¿será al revés?
salirse de su cause. Pensamos que los objetos
están a nuestra disposición y son herramientas
útiles, que nos facilitan las cosas, pero no, como
toda materia estos se resisten, se tropiezan, se
quiebran, se nos resbalan de las manos y caen
en el piso haciéndose pedazos; nos estropean
las mañanas, las tardes y las noches, nos estro-
pean una reunión. Suena el celular, el celular ir-
rumpe en nuestro ritmo; cada cuanto se funden
los bombillos, se rompe la antena de la radio.
Me pienso capaz de designar a esos objetos sus
valores, su lugar y uso; sin embargo, cada vez
esto nos es más difícil, pues son ellos los que son
capaces de transformar mi mundo, de modificar
nuestro modesto mundo, son ellos los que modi-
fican nuestra mirada, nuestras actitudes. Pero, y
en realidad, ¿serán ellos los que nos modifican?
Cada uno de ellos tiene una vida propia, carac-