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ICOMOS International Scientific Committees on

Fortifications and Military Heritage (ICOFORT)


and Shared Built Heritage (SBH)
With the sponsorship of
ICOMOS Cuba and
Cuban National Council of Cultural Patrimony

2013 JOINT ANNUAL MEETING AND SEMINAR:

The Americas Fortifications; Research, Preservation and


Management

HAVANA, CUBA

SANTIAGO DE CUBA, CUBA


The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

ICOMOS International Scientific Committees on


Fortifications and Military Heritage (ICOFORT)
and Shared Built Heritage (SBH)
With the sponsorship of ICOMOS Cuba and
Cuban National Council of Cultural Patrimony

LAS
2013 JOINT ANNUAL MEETING AND SEMINAR:

The Americas Fortifications; Research, Preservation and


Management

HAVANA, CUBA

SANTIAGO DE CUBA, CUBA


ICOFORT International Committee on Fortifications and Military Heritage

Coordinadora de actas: Dolores Pineda Campos

Portada y Fotos: Dolores Pineda Campos

Castillo San Pedro de la Roca del Morro, Santiago de Cuba

Castillo de los Tres Reyes del Morro , La Habana, Cuba

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The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

ÍNDICE

Expresión de Agradecimientos …...….………………………………..…… 7


Milagros Flores Román

Presentación …………………..……………………………………….………. 9
José E. Fornés Bonavía

Preface ……....………………………………………………………………….. 11
Milagros Flores Román

Comités ………………………..…………………...…………………….…….. 13

Programa ……..……………………………………………………….………… 15

Reseña fotográfica …………………………………………..………….…...... 19

Comunicaciones ...………...…………………………………….…….....…... 35

Cooperation between the ISC’s on Fortifications and Shared Built Heritage


Siegfried RCT Enders ……...……………….…………..……..………………. 37

Antonelli y el Caribe fortificado


Milagros Flores Román .…………...…..………………………...…….……..... 43
.
Los valores patrimoniales de las obras de los Antonelli en el Caribe hispano
Tamara Blanes Martín ……………...…………………....……………..…..……49

Castillo de San Marcos and the connectedness to Cuba and other Fortified
Sities in the Caribbean
Ann Baird ......................................................................................................53

3
ICOFORT International Committee on Fortifications and Military Heritage

A case for including Castillo de San Marcos in the world Heritage Listing
for the Fortifications of San Juan, Puerto Rico
Roy Graham .………………………...…………………………...….……….. 55

Castillo San Pedro de la Roca del Morro. Evaluación patrimonial y gestión


de preservación y puesta en valor
Omar López …………………….….……….…………………….….…….… 61

Valoración histórica y monumental de la Trocha de Júcaro a Morón.


Gestión para su conservación
Adrián García ………………………………………………..…….…….……. 77

Castillo Nuestra Señora de los Ángeles de Jagua. Evaluación patrimonial y


gestión de conservación y puesta en valor
Maikely Crespo ……………………………………………………………..…. 89

Castillo de San Severino. Significado patrimonial y gestión para su


preservación y puesta en valor
Isabel Hernández ……………………………………....……………………. 113

Perfil de la Colonia Militar de Brasil (1580-1640). Una mirada de España en


el Brasil colonial
Elcio Rogerio Secomandi …...……………………………....….………..…. 123

Fuertes y Fortalezas de Brasil administradas por el ejercito Brasileño:


un modelo de gestión
José Claudio Dos Santos Junior ………………………...……………...…. 129

Los asentamientos urbanos complementarios, consecuencia de las ciudades


fortificadas– El caso Cartagena, Valledupar, Colombia
Diego Chávez ……………………………………………………….…….…. 141

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The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

―De cubo a cubo‖: un territorio conquistador a través de un recorrido


turístico cultural
Adriana Careaga ………..………………….………………………..………..143

The Rescue and Conservation of Cultural Itinerary Military Architecture


of Veracruz, México Route-Xalapa
Dolores Pineda Campos ...........................................................................157

How England failed to Conquer the Fortified Town of Cartagena de Indias


Hans Caspary/ Hitgund Caspary ..………………..………………………...167

British North America Fortifications of Eastern Canada dating from the


1812 War to Canadian Confederation in 1867: Built Heritage Conservation
and Cultural Tourism Challenges, Archievement and opportunities
John Ward …………….………………….……………………...……..…..….169

El sistema defensivo romano y su reflejo en su Renacimiento europeo


María J. Peréx ……….…………………………………….………..……….. 177

Management and restoration of military heritage in Western Europe


Some case studies
Philipp Bragard ……………………………………...…………….…………. 187

A representative example of Korea Mountain Fortress during the Joseon


Dynasty
Doo Won Cho …………………………..……………...………..…..…….… 203

The Old Fort in Bagymoyo, Tanzania and Fort Bismark in Qingdao, China–
History and Preservation
Claus– Peter Echter …………………………….…………….….……...…. 217

Caracterización y reconocimiento de los valores de la fortificación


hispánica. (Fortificaciones castellanas y portuguesas en la Península
Ibérica y América
Fernando Cobos ………………..…..………………………..….…….....…. 229

5
ICOFORT International Committee on Fortifications and Military Heritage

The construction of Brazil: Meaning of Bulwarked Fortifications in Brazilian


Border
Joao Campos …...…………….…………………….……………...……....... 243

Defense of the Harbor: Sydney’s colonial fortifications and their


conservation
Daryl Page .............................................................................................. 251

Sydney Fortifications—materials investigations & Practical Conservation


Anne Cummins ....................................................................................... 259

Victoria’s Gibraltar: Fortifications of Port Phillip Bay


Louise Honman ...................................................................................... 285

Conclusiones ………………...………..…………………………….…...…. 307

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The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

7
ICOFORT International Committee on Fortifications and Military Heritage

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The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

PRESENTACIÓN

En febrero de 2013, ICOMOS Cuba tuvo el gusto de recibir en La Habana a


veintinueve visitantes de doce países. Algunos de ellos ya eran viejos amigos y
otros nos visitaban por primera vez. Todos vinieron a sus respectivas reuniones
anuales, convocadas por dos Comités Científicos Internacionales: el de
Fortificaciones y Patrimonio Militar (ICOFORT) y el de Patrimonio Edificado
Compartido (ICSBH), donde debían analizar lo realizado en un período y aportar
criterios para continuar sus actividades en el siguiente. Veintiséis cubanos tuvieron
ocasión de recibirles, atenderles y trabajar junto a ellos durante varios días. En las
memorias que se han redactado al efecto, están recogidos los hechos más
relevantes, así como los contenidos de las interesantes y a veces polémicas
ponencias que se presentaron.

Nuestro interés ahora es destacar y también agradecer, la participación de


personalidades invitadas como el Sr. Herman Van Hoff, Director de la Oficina
Regional de la UNESCO que radica en Cuba, que pronunció un breve e
impactante discurso en la apertura del evento. El Sr. Van Hoff, viejo amigo de
ICOMOS Cuba, fue muy preciso en cuanto a la necesidad de conservar el
patrimonio heredado y asegurar su mejor utilización. Del mismo modo, se contó
con la presencia de la Sra. Hae Un Rii, miembro del Comité Ejecutivo Internacional
de ICOMOS, que también expresó sus ideas relacionadas con la temática y se
debatieron en una de las sesiones del evento. Los presidentes de ambos Comités
Científicos, la Sra. Milagros Flores, presidente de ICOFORT y el Sr. Siegfied
Enders, presidente de ICSBH, no solo estuvieron presentes y discursaron en la
apertura, sino que intervinieron en repetidas ocasiones y desarrollaron múltiples
actividades organizativas, científicas y publicitarias y para asegurar la buena
marcha de las sesiones de cada Comité y del evento desarrollado después.

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ICOFORT International Committee on Fortifications and Military Heritage

Del lado de los anfitriones, debe destacarse la presencia y participación de varias


personalidades cubanas. En primer lugar la del Sr. Eusebio Leal Spengler,
Historiador de La Habana y ahora también presidente de la Red de Historiadores
de Ciudades Patrimoniales de Cuba. Leal pronunció su discurso con su bien
conocida pasión por las acciones orientadas a la conservación de los valores
culturales, apoyada en la experiencia de muchos años llevando adelante esa
actividad en el centro histórico de nuestra capital, así como asesorando en la
materia, en Cuba y fuera de ella.
Estuvo presente la Sra. Gladys Collazo Usallán, presidente del Consejo Nacional
de Patrimonio Cultural de Cuba, que además de auspiciar la reunión y estar al
tanto de las actividades, sostuvo reuniones con los directivos de los Comités
Científicos que nos visitaban. Del mismo modo, como Presidente de ICOMOS
Cuba, me resultó muy grato, además de interesante, estar presente en las
distintas fases del evento y en contacto permanente con los promotores.
Considero indispensable destacar la participación de nuestra colega y
organizadora principal, la Sra. Tamara Blanes Martín, con cuyo esfuerzo y
dedicación, junto con la ponencia que presentó, contribuyó al éxito del evento. Es
de destacarse también la entrega que se le hizo, en presencia de todos los
participantes, de un reconocimiento otorgado por ICOFORT, por su actividad
relacionada con el estudio del patrimonio histórico militar caribeño .
ICOMOS Cuba siempre estará dispuesto a auspiciar y colaborar con el desarrollo
de eventos de esta naturaleza, a partir de las reuniones anuales de los diversos
Comités Científicos Internacionales y así, nuestros especialistas tendrán una
oportunidad más de mostrar sus realizaciones e inquietudes en cuanto a la difícil y
a veces ingrata tarea de preservar los valores patrimoniales que hemos heredado,
a fin de promover la mejor utilización de ellos para disfrute de las actuales y
futuras generaciones.
Esperamos que muchas actividades como ésta tengan lugar en nuestras ciudades,
que tantos valores atesoran y que todos salgamos fortalecidos en cuanto a los
conceptos del aprovechamiento adecuado del Patrimonio, tal y como lo establecen
la Carta de Venecia y muchos otros importantes documentos que fueron
redactados después.
¡Felicidades a todos y en especial a los organizadores!

José E. Fornés
Presidente ICOMOS Cuba

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The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

PREFACE

This report is the result of the (ICOFORT) International Scientific Committee on Forti-
fications and Military Heritage together with (SBH) Shared Built Heritage 2013 Joint
Annual Meeting and Seminar on: The Americas Fortifications; Research, Preserva-
tion, Assessment and Management, took place at Havana and Matanzas, Cuba dur-
ing February 11 to 15, 2013. At Santiago de Cuba during February 17 to 20, 2013.

I would like to express my appreciation for all the support received for this suc-
cesfull event.

The event was held with the purpose of promoting research, advocacy and the ex-
change of information relating to the evaluation, the challenges of preservation and
protection of the Americas Heritage.

These events would not have been possible without the support of ICOFORT mem-
bers; Dr. Tamara Blanes Martin – ICOFORT Coordinator for American Spanish
Speaking Region.

Special thanks to Dr. Dolores Pineda Campos for her support on Coordinating the
Editing of the Proceedings.

The ICOMOS International Scientific Committee on Fortifications and Military Herit-


age (ICOFORT) was established by ICOMOS in 2005 to carry out specialized studies
and promote the application of professional expertise in regard to the preservation
problems of historic fortifications and military heritage, and to pursue actively interna-
tional cooperation for the identification, protection and preservation of historic fortifi-
cations, military structures, military landscapes and sites, other military heritage mon-
uments, alone or with cooperation.

Milagros Flores
ICOFORT President

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ICOFORT International Committee on Fortifications and Military Heritage

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The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

Comité científico
Milagros Flores Román
ICOFORT presidenta
Philippe Bragard
Vice-presidente
Tamara Blanes Martín
coordinadora de América del Buró de ICOFORT

Comité organizador
José E. Fornés Bonavía
Presidente ICOMOS– Cuba
Tamara Blanes Martín
coordinadora de América del Buró de ICOFORT
Nilson Acosta
Secretario de ICOMOS Cuba y Vicepresidente del CNPC

Comité editorial
Milagros Flores Román
ICOFORT presidenta
Dolores Pineda Campos
Miembro de ICOFORT– México
Instituto de Antropología Universidad Veracruzana

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ICOFORT International Committee on Fortifications and Military Heritage

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The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

PROGRAMA

Lunes 11 Febrero, 2013


09:00 —11:00 a.m. Registro
11:00 —12:00 p.m. Sesión Protocolar de apertura

Presidente ICOMOS Cuba. José E. Fornés Bonavía


Presidenta CNPC. Gladys Collazo Usallán
Presidenta ICOFORT. Milagros Flores Román
Presidente ICSBH. Siegfried Enders
Director Oficina Regional de la UNESCO en la Habana.
Herman Van Hooff

12:00 —2:00 p.m. Almuerzo


2:00 — 3:00 p.m. Recorrido Castillo de la Real Fuerza. (Plaza de Armas)
3:00 —5:00 p.m. Reunión de Buros de los Comités Científicos
Internacionales. ICOFORT (Castillo de la Real Fuerza)
ICSBH (Gabinete de Arqueología)
5:00 —6:00 p.m. Cóctel de Bienvenida con delegados e invitados. Castillo de
la Real Fuerza

Martes 12
9:00 —1:00 p.m. Sesión Científica I

Cooperation between the ISC´s on Fortifications and Shared Built Heritage


Dr. Siegfried RCT Enders

Antinelli y el Caribe Fortificado


Dra. Milagros Flores Román

Los valores patrimoniales de las obras de los Antonelli en el Caribe hispano


Dra. Tamara Blanes Martín

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ICOFORT International Committee on Fortifications and Military Heritage

Castillo de San Marcos and the connectedness to Cuba and other Fortified
Sities in the Caribbean
Dra. Ann Baird

10:15—10:40 a.m. Café

A case for including Castillo de San Marcos in the world Heritage Listing
for the Fortifications of San Juan, Puerto Rico
Dr. Roy Graham

Castillo San Pedro de la Roca del Morro. Evaluación patrimonial y gestión


de preservación y puesta en valor
Dr. Omar López

Valoración histórica y monumental de la Trocha de Júcaro a Morón.


Gestión para su conservación
MSc. Adrián García

Castillo Nuestra Señora de los Ángeles de Jagua. Evaluación patrimonial y


gestión de conservación y puesta en valor
Mtra. Maikely Crespo

01:00 —03:00 p.m. Almuerzo

03:00 —06:00 p.m. Sesión Científica II

Castillo de San Severino. Significado patrimonial y gestión para su


preservación y puesta en valor
Mtra. Isabel Hernández

Perfil de la Colonia Militar de Brasil (1580-1640). Una mirada de España


en el Brasil colonial
Dr. Elcio Rogerio Secomandi

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The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

Fuertes y Fortalezas de Brasil administradas por el ejercito Brasileño:


un modelo de gestión
Dr. José Claudio Dos Santos Junior

04:15—04:30 p.m. Café

Los asentamientos urbanos complementarios, consecuencia de las ciuda-


des fortificadas– El caso Cartagena, Valledupar, Colombia
Arq. Diego Chávez

De cubo a cubo”: un territorio conquistador a través de un recorrido turísti-


co cultural
Mtra. Adriana Careaga Alonzo, Arq. Alejandro Giménez Rodríguez

The Rescue and Conservation of Cultural Itinerary Military Architecture of


Veracruz, México Route-Xalapa
Dra. Dolores Pineda Campos

Miércoles 13

09:00—01:00 p.m. Sesión Científica III

How England failed to Conquer the Fortified Town of Cartagena de Indias


Dr. Hans Caspary/ Hitgund Caspary

British North America Fortifications of Eastern Canada dating from the 1812
War to Canadian Confederation in 1867: Built Heritage Conservation and
Cultural Tourism Challenges, Archievement and opportunities
Dr. John Ward

El sistema defensivo romano y su reflejo en su Renacimiento europeo


Dra. María J. Peréx

Management and restoration of military heritage in Western Europe. Some


case studies
Dr. Philipp Bragard

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ICOFORT International Committee on Fortifications and Military Heritage

10:40—11:00 a.m. Café


A representative example of Korea Mountain Fortress during the Joseon
Dynasty
Dr. Doo Won Cho

Fort in Bagymoyo, Tanzania and Fort Bismark in Qingdao, China– History


andThe Old Preservation
Dr. Claus– Peter Echter

Caracterización y reconocimiento de los valores de la fortificación


hispánica. (Fortificaciones castellanas y portuguesas en la Península
Ibérica y América
Dr. Fernando Cobos

01:00 —03:00 p.m. Almuerzo

03:00—05:00 p.m. Sesión Científica IV


The construction of Brazil: Meaning of Bulwarked Fortifications in Brazilian
Border
Dr. Arq. Joao Campos

Defense of the Harbor: Sydney’s colonial fortifications and their conser-


vation
Arq. Daryl Page

Sydney Fortifications—materials investigations & Practical Conservation


Ing. Anne Cummins

Victoria’s Gibraltar: Fortifications of Port Phillip Bay


Arq. Louise Honman

04:15— 04:30 p.m. Café

05:00 p.m. Acto de Clausura


Lectura Acta Final de conclusiones, Aula Magna del Colegio
San Gerónimo. La Habana, Vieja.

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The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

Reseña Fotográfica

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ICOFORT International Committee on Fortifications and Military Heritage

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The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

Imágenes de la inauguración

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ICOFORT International Committee on Fortifications and Military Heritage

Inauguración

Castillo de la Fuerza (explicación)

22
The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

Imágenes de la inauguración

Reunión de Buro del Comité ICOFORT

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ICOFORT International Committee on Fortifications and Military Heritage

Tamara Blanes Martín

Adrián García

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The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

Milagros Flores Román

Roy Graham

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ICOFORT International Committee on Fortifications and Military Heritage

Isabel Hernández

Diego Chávez

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The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

José Claudio Dos Santos Junior

Dolores Pineda Campos

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ICOFORT International Committee on Fortifications and Military Heritage

Adriana Careaga

John Ward

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The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

Philippe Bragard

Doo Won Cho

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ICOFORT International Committee on Fortifications and Military Heritage

María J. Peréx

Fernando Cobos

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The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

Grupo Clausura de la Reunión anual y Seminario

Acto de Clausura

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ICOFORT International Committee on Fortifications and Military Heritage

Trabajo de campo en Santiago de Cuba

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The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

Reunión con el Historiador de la Santiago de Cuba Omar López

Grupo con la Tumba Francesa Patrimonio de la Humanidad

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ICOFORT International Committee on Fortifications and Military Heritage

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The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

Comunicaciones

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ICOFORT International Committee on Fortifications and Military Heritage

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The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

Cooperation between the ISC´s on Fortifications and Shared Built


Heritage

Siegfried RCT Enders

Introduction of ICOMOS International Scientific Committee on Shared Built Heritage

- Mission
- Objectives
- Tasks and Activities

Introduction of ICOMOS ISC on Shared Built Heritage


Mission of SBH
The ICOMOS Scientific Committee for Shared Built Heritage supports public and
private organizations world-wide in safeguarding, management and documentation of
heritage and promotes and encourages its integration in today‘s social and economic
life.

Objectives

The objectives of SBH are to:


- to identify and value/revalue monuments, sites, and landscapes of mutual heritage,
- To stimulate and pioneer preservation and restoration/renewal projects.
- to promote a broad awareness of and appreciation for, urban structures, historic
cultural landscapes, military works, architecture, among politicians and the general
public through publications and exhibitions.

- To promote sustainable integration of valuable historic elements into today‘s society.


- To promote research in this field.
- To act as a platform for exchange of knowledge and experience.
- To act as an advisory body for national and local governments and heritage
societies.
- To support activities aimed at legal protection of heritage on a national and/or
international level

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ICOFORT International Committee on Fortifications and Military Heritage

- To support activities aimed at integrated conservation*.

*In a technical sense by nominating conservation intentions to public and private


national and international financing funds.

What is shared built heritage?

Shared built heritage is the mutual heritage that concerns all objects of tangible and
intangible heritage,
Mutual heritage was created as a result of the cultural and economic co-operation
among people of various nations in history.
A big part of shared built heritage came into being between the 18th and the 20th
century and was caused by:
- Humans migrating to the Americas from Europe and Asia in large numbers forced
by economic reasons
- Colonialism: England, Spain, Portugal, France, Holland, Belgium, Germany, Italy,
Japan establishing colonies in America, Africa, Asia, Australia and the Pacific
- Shared built heritage being created through the shift of boarders as a result of wars
not only in Europe but also in other parts of the world

(Examples: ……)

Activities and Tasks of SBH

The activities of the committee


In order to raise the awareness and understanding for the ―shared built heritage‖ and
promote the common responsibility for the preservation and conservation of this
shared heritage, the committee is organizing conferences, symposia and workshops
in cooperation with other partners all over the world.

Europe 2009
October, 15th-17th International Scientific
Conference, Pasłęk – Marianka, Poland,
Frescoes and Wall Paintings in the Gothic Church in
Marianka : – Present condition and future perspectives

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The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

South America 2010 October, 18th – 23rd

Paramaribo, Suriname: Shared Heritage in Historic


Cultural Landscapes. A new life for historic cultural landscapes: examples of creative
policy plans

Africa 2011 July 03rd – 08th, 2011


Castle of Good Hope, Cape Town, South Africa
International Conference on SHARED BUILT
HERITAGE in AFRICA

Asia, China 2012


Xiamen, Gulangyu , 20-23 October, 2012 Seminar on Shared built heritage in China
and Asia and Study tour on a proposed world heritage site on shared built heritage
Wuhan 24th-26th October 2012, Seminar on Shared Built Heritage in Asia and China.
Beijing, 26th-27th October 2012, 30th October, Excursion to Tianjin

Since the beginning of mankind people created pieces and things of artistic value and
left them behind. It became the heritage and helped to understand the history of man-
kind. Architecture is the most visible part of this heritage, which became an essential
part of the urban and rural fabric.
People tend to move around for many reasons:
to hunt and collect and later to farm food, to conquer areas and countries to enlarge
their living space and power, to trade and to introduce new religions. People
exchanged and shared their cultures, skills, experiences and therefore created some-
thing new together, that was representative of their different cultures and societies.
Architecture is the best example of this shared culture and the heritage it resulted in
hence the term ―Shared built heritage‖.

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ICOFORT International Committee on Fortifications and Military Heritage

Most of those actions were forced by war and slavery. However this led to the crea-
tion of a rich built heritage left behind. Unfortunately due to the harm and sorrow suf-
fered by people in the past, the shared heritage could not get the necessary appreci-
ation by people it deserves, since its existence was a reminder of the bad times for
them, especially for those generations that were affected. In many cases, the mutual
heritage suffered so much under the wrath of those affected by the trauma that it
was occasionally also destroyed. With time, this mutual or shared heritage became
an essential part of the history of a country and the identity for its people.

The period between 1400 up to 1950 was an era of European empire expansion.
Traders sailed around the globe and built trading posts, fortresses, administrative
buildings, churches, new towns etc. East Indian companies were the first multina-
tionals in the world. They have left behind heritage, both tangible and intangible of
which we are witnesses today.
Fortresses are one of the oldest evidence of this expansion. The castles, fortresses
and fortified cities along the West Coast of Africa, in Asia and in Latin America are
unique examples of mankind‘s heritage. They tell us the varied stories of the past.

Cooperation between ICOMOS ISC for Fortifications and Military Heritage and
ISC on Shared Built Heritage.
Forts, fortifications, walled and fortified urban structures with a „shared heritage‖
background are all over the world, mainly in the former colonies of North- Middle and
South America, Africa, Middle East, Asia and Australia but also in Europe from an
earlier time.
This architecture and urban structure is characterized by diversity of European influ-
ence (Portuguese, Spanish, Dutch, British, French, German, Swedish,) and profited
of the skills, techniques and design of the local and indigenous people when it was
constructed.
Examples:
Australia
Sydney‘s fortification: 1790 -1857 Sydney's earliest fortifications were built around
Sydney Cove to protect the new colony of Sydney from attacks from non-British
ships or convict uprisings. The first gun emplacement was built in 1801 on Middle
Head[2] (north of Obelisk Bay) during the Napoleonic wars. More permanent fortifi-
cations were built during the first half of the 19th century in response to feared for-
eign attacks[3] and new threats to the British empire. In 1790 the Dawes Point

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The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

Battery was meant to be the first line of defence against an attack by the Spanish
Empire, Napoleon’s French troops in 1810, and the Russian Pacific Fleet in the
1850s (during the Crimean War). This was part of a line of defences that were
concentrated on protecting the inner Harbour, these also appear to have been given
a low priority. Construction of Fort Denison began in 1841, though the fort wasn't
completed until 1857

Europe, Mediterranean, Valetta and Alexandria


Valletta, buildings from 16th c. built during the rule of the Order of St. John of
Jerusalem, Knights Hospitaller. essentially Baroque, elements of Mannerist, Neo-
Classical and Modern architecture in selected areas, though World War II left major
scars on the city. named for Jean Parisot de la Valette, defending the island from an
Ottoman invasion in 1565.
Italian Architect and City PlanerFrancesco Laparelli and Maltese Architect Gerolamo
Cassar , were the city's principal designer. The the new city on a rectangular grid.
French occupation, British rule. Manz buildings destrozed in the 2 nd WW
Alexandria was founded 331 BC by Alexander the Great. the city was passed
formally under Roman jurisdiction in 80 BC.In 619, Alexandria fell to the Sassanid
Persians. Although the Byzantine Emperor Heraclius recovered it in 629, in 641 the
Arabs captured it during the Muslim conquest of Egypt. in 1517 conquered by the
Ottoman Turks and remained under Ottoman rule until 1798. French 1798, British
1801. 1882, British naval occupied. 1954, Israeli bombing 1954,attempt on Gamal
Abdel Nasser.[7]
South East Asia along the Pepper Route, the strait settlements Penang, Melaka and
Singapore,
Fort Cornwall Penang, British influence1786 built, rebuilt in 1804, completed 1810,
fort was filled in 1920s.
Famosa, Portuguese fortress in Malacca, Malaysia. Portuguese, Dutch and British
influence 1511 built around a natural hill near the sea. 1641 Portuguese to Dutch,
gate renovated 1670. Fortress changed hands in.19th C. from Dutch to Britishe.
destructed in 1806. a small gate was kept. and the forts Singapore (British)
Continues in India with Goa (Portuguese) and Cochin (Portuguese, Dutch and
British)
And in China Fort Macau (Portuguese) and the Dutch forts on Taiwan. The German
fortification in Qingdao are from the late 19 th, beginning 20th C.

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ICOFORT International Committee on Fortifications and Military Heritage

In Vietnam are French forts and in Indonesia f.e. Fort Marlborough in Bengkulu
(Dutch). The Spanish forts on the Philippines are a prolonging of the Spanish forts in
middle and south America.

The castle in Hakodate Japan from the 19 C. is the only Japanese castle with a Eu-
ropean fortification.
In Middle and South America one finds as well Portuguese, Spanish, French, Dutch
and British forts. (like f.e. the one in Cuba, Santiago and Havana (Spanish), Baha-
mas Fort Charlotte (British), Curacao, Fort Beekenburg (Dutch), Martinique, Fort
Saint Louis (French) and in Panama Fort Sherman (USA), Paramaribo Suriname
and Recife Brazil (Dutch), Salvador de Bahia, Brazil Portuguese, Colombia Spanish
Forts in Cartagena and Barajas, in Venezuela, in Lima, Peru, in Valdivia, Chile and
so on you will find outstanding castles and forts with Spanish influence.
I hope I could give you with my little list of examples of forts and fortifications and for-
tified urban structures around the world with a ―shared built heritage‖ background an
impression of the immense amount and the outstanding value of this kind of built
heritage.
This gives our two ICOMOS scientific committees a great challenge for a sustainable
cooperation.
There are many fields in conservation where we could work together:

Tools could be: - mutual workshops on conservation projects


- seminars
- reviews of application for World Heritage application
- and much more

On behalf of the Shared Built Heritage Committee and the members, who have the
pleasure to attend this conference, I like to thank you very much for the invitation.
We sincerely hope that we could contribute with our papers to this conference the
spirit of a mutual or even global task to preserve the shared fortified heritage.

We sincerely hope that this conference will be the beginning of a fruitful co-operation
between the two scientific committees.

I hope for a fruitful and sustainable cooperation.

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The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

Antonelli y el Caribe Fortificado

Milagros Flores Román


Presidenta de ICOFORT

Durante esta corta intervención me propongo presentar una visión general sobre el
Primer Sistema defensivo del Caribe diseñado por Bautista Antonelli y su legado al
patrimonio fortificado del Caribe.

Desde los comienzos del descubrimiento, conquista y colonización del Nuevo


Mundo, España se vio en la necesidad de asegurar la defensa y retención de sus
nuevas posesiones ante sus rivales europeos; Inglaterra, Francia, Holanda y
Dinamarca. Para ello se dio a la tarea de fortificar aquellos puertos estratégicos
con el propósito de brindar protección a sus flotas que venían cargadas con
riquezas procedentes de los territorios americanos y con ello evitar que cayeran
bajo el dominio del enemigo lo cual significaría la interrupción del tráfico marítimo
de España con América, el paro de sus empresas en el continente europeo y
como consecuencia el colapso comercial de la metrópoli española 1. Convirtiéndo-
se así las Fortificaciones del Caribe en aliados esenciales para la defensa y
Gobierno de los territorios españoles en el Caribe.

La presencia de los enemigos de España en el Caribe añadió una nueva dimen-


sión a los problemas defensivos de España. Los continuos asechos a las costas
españolas en el extranjero representaban un desafío permanente. Como medida
de protección a sus territorios en el Nuevo Mundo, el rey Felipe II respondió a es-
tas amenazas mediante el envío de dos expertos a las Antillas españolas para pla-
nificar las defensas necesarias para preservar el estado en el extranjero.

Por orden del Rey Felipe II, el Consejo de Indias nombró a dos expertos para dise-
ñar el Plan para la Defensa del Caribe: el ingeniero italiano Bautista Antonelli, y el
mariscal de campo Juan de Tejada.

1
Marrero-Núñez, Julio. Breve Asedio a los Fuertes de San Juan de Puerto Rico. Castillos de España.
1957. Págs. 54-59.

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Antonelli y Tejada partieron desde el puerto de Sanlúcar de Barrameda, en Cádiz y


llegando al Caribe en 1586. Inspeccionaron todos los puertos importantes de las An-
tillas y costa del Mar Caribe. El plan que finalmente se rindió al rey propuso fortifi-
car los puertos que consideraron claves en la defensa del Caribe. Estos incluían a
San Juan, Puerto Rico, Santo Domingo, en la Española, Santa Marta y Cartagena
de Indias en Colombia, Nombre de Dios, Portobelo, el Río Chagres y Ciudad de Pa-
namá en Panamá, La Habana en Cuba y San Agustín en la Florida. El plan quedo
autorizado para su ejecución por Felipe II en noviembre de 1588 al considerarlo in-
dispensable para la defensa y el gobierno de los territorios de España a través
del Atlántico (Véase imagen 1).

Imagen 1. Plan de Defensa del Caribe según Bautista Antonelli.


Colección National Park Service

Entre los puertos fueron incluidos en el plan de Defensa el de San Juan de Puerto Ri-
co por su ventajosa posición geográfica al ser la posesión española más oriental de
las grandes Antillas2, convirtió a la isla en presa codiciada por los enemigos de Espa-
ña que no cesaron en intentar capturar la isla y convertirla en una base de ataque
contra los dominios españoles (Véase imagen 2).

2
Zapatero, Juan Manuel. La Guerra del Caribe en el Siglo XVIII. Instituto de Cultura Puertorriqueña.
San Juan, 1964. Pág. 276.

44
The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

Imagen 2. La Fortaleza de Santa Catalina.


Fotografía cortesía de la autora

El propio Bautista Antonelli afirmara que de Puerto Rico dependía la seguridad de


las flotas que navegaban entre España y las Indias 3. Su diseño del Plan de
fortificación de la Ciudad de San Juan fue basado en un informe que le enviase el
gobernador de la Isla Diego Menéndez Valdez 4 el cual indicaba los sitios
vulnerables al enemigo en caso de ataque por tierra y pedía que "acudiese un In-
geniero que arreglase y preparase las cosas como debía ser" 5.

La fortificación más antigua de la ciudad de San Juan resultaba poco efectiva para
la defensa de la Isla por su errada localización.

Bautista Antonelli fue el responsable de las modificaciones del fuerte del morro,
que hasta entonces era básicamente una gran trinchera trazada en línea recta para
defender la entrada a la plataforma en donde estaban emplazados los cañones y
convirtiéndolo en un recinto abastionado.

3
Angulo Iñiguez, Diego. Bautista Antonelli, Las Fortificaciones Americanas del Siglo XVI. Madrid,
1942. Pág. 20.
4
Ibid. Pág. 84. P
5
Ibid.

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Las tareas de fortificación se emprendieron en 1591 bajo el mando del gobernador


Pedro de Salazar. Se cegó el antiguo trincharon y se sustituyó por una cortina
central, en cuyo flanco derecho se construyó un bastión al que se le dio el nombre
de Austria, y otro en el flanco izquierdo, bautizado con el nombre de Tejeda.
Ambos bastiones fueron unidos por dos lienzos de muralla formándose así el
diseño del Hornabeque del Morro cuya quedando su obra encargada al Capitán
Pedro de Salazar y el cual perdura hoy día.

El siglo dieciocho es la época de esplendor de las Fortificaciones de San Juan. El


estado de las Defensas de San Juan las describe el Capitán Fernando González
Miyares como ―cuadro imponente‖6.

El ―soberbio y admirable estado de las fortificaciones‖ según lo describió el cronista


Abbad y Lassierra7, junto con la experiencia militar del Gobernador de la isla
Brigadier Don Ramón de Castro y las medidas preventivas que tomo antes de la
invasión muy bien pudieron ser el factor decisivo en la victoria sobre los británicos.

El Caribe Fortificado de Hoy

Hoy día el Caribe Fortificado de Antonelli reconocido en la lista de Patrimonio


Mundial de la UNESCO lo conforman Las fortificaciones de San Juan de Puerto
Rico, junto con las de La Habana, Cartagena de Indias, y Portobello – San
Lorenzo en Panamá. El Castillo San Marcos en la Florida está en proceso
nominación para la lista tentativa de los Estados Unidos. Todas ellas inscritas
bajos diversos Criterios de valor universal excepcional; como conjunto
arquitectónico, de adaptación al contexto del Caribe de la evolución europea en
arquitectura militar, etc. Pero ninguno figura en la lista bajo el criterio como pro-
ducto de un genio creador. Dejo entonces a modo de reflexión la necesidad de
llevar a cabo más labor investigativa sobre el Primer Plan Defensivo para la De-
fensa del Caribe y el legado de los Antonelli en el diseño y ejecución del primer
plan defensivo de América (.

6
Véase Miyares González, Fernando Noticias Particulares de la Isla y Plaza de San Juan Bautista de
Puerto Rico, Universidad de Puerto Rico. 1954, Págs. 283-284.
7
Abbad y Lasierra, Fray Agustín. Historia Geográfica, Civil y Natural de la Isla de San Juan Bautista
de Puerto Rico. Editorial Universitaria. Universidad de Puerto Rico, Rio Piedras, 1979. Pág. 103.

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The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

Imagen 2. Vista Aérea Isleta Viejo San Juan. Colección San Juan National
Historic Site, National Park Service

Referencias:

Abbad and Lasierra, Fray Iñigo. Historia Geográfica, Civil y Natural de la Isla de
San Juan Bautista de Puerto Rico. Editorial Universitaria. Universidad de Puerto
Rico, Rio Piedras, 1979.

Alonso, María M. y Flores Román, Milagros. El Caribe en el Siglo XVIII y el Ataque


Británico a Puerto Rico en 1797. Publicaciones Puertorriqueñas, San Juan, Puerto
Rico. 1997.

Angulo Iñiguez, Diego. Bautista Antonelli y Las Fortificaciones Americanas del


Siglo XVI. Discurso de Ingreso del Autor en la Real Academia de la Historia.
Hauser y Menet, Madrid, 1942.

Manucy Albert and Torres-Reyes, Ricardo. Puerto Rico and The Forts of Old San
Juan. The Chatham Pressuan, Connecticut, 1973.

47
ICOFORT International Committee on Fortifications and Military Heritage

Flores Román, Milagros, Lugo Amador Luis y Cruz Arrigoitia José. San Juan;
Ciudad de Castillos y Soldados. San Juan, Puerto Rico. Ediciones Puerto, 2009.

Flores Román, Milagros, González-Vales, Luis, Sepúlveda Aníbal y otros. San


Juan; la Ciudad que rebaso sus Murallas. San Juan, Puerto Rico. Ediciones
Puerto, 2005.

Hostos, Adolfo (de). Historia de San Juan. Ciudad Murada. Instituto de Cultura
Puertorriqueña. San Juan, 1966.

Marrero-Núñez, Julio. Breve Asedio a los Fuertes de San Juan de Puerto Rico.
Castillos de España. 1957.

Miyares González, Fernando. Noticias Particulares de la Isla y Plaza de San Juan


Bautista de Puerto Rico. San Juan, 1957.

Murga Sanz, Vicente. Puerto Rico en los Manuscritos de Don Juan Bautista Muñoz.
Biblioteca Histórica de Puerto Rico. Tomo I, Rio Piedras, 1960.

Zapatero, Juan Manuel. La Guerra del Caribe en el Siglo XVIII. Instituto de Cultura
Puertorriqueña. San Juan, 1964.

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The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

Los valores patrimoniales de las obras de los Antonelli en el Caribe


hispano

Tamara Blanes Martín

Indudablemente el ilustre apellido Antonelli ha llegado hasta nuestros días asociada


a una obra monumental realizada por esta familia, entre los siglos XVI y XVII en
Europa, África y América.

Homenaje a los Antonelli es el título de un libro que recoge las memorias del
primer Forum auspiciado por la Comuna de Gatteo, lugar donde nacieron los
Antonelli, que fue publicado en el 2004, en Italia. Es la primera vez que se
recopilaba, y por notables historiadores, la vida y obra de esta familia de ingenieros
militares que trascendió a la historia por su magistral obra y, al mismo tiempo, con
una controvertida identificación del apellido.

La historia comenzó con la llegada a España de Juan Bautista Antonelli,


procedente de Gatteo, a mediados del siglo XVI (1559). Éste fue uno de los más
reconocidos ingenieros militares e hidráulicos del rey Felipe II. Trabajó en las
fortificaciones españolas, y lo más interesante fue su propuesta de hacer navegable
los ríos Tajo, Guadalquivir, Ebro, Duero y otros más de España. Cristóbal Garavelli,
su sobrino preferido y heredero, aprendió el arte de construir fortificaciones en
Mazalquivir, Navarra, Cartagena y Perpiñán. Su hermano Francisco Garavelli,
también erigió fortificaciones y navegó por el Tajo con el tío Juan Bautista. Ninguno
de éstos incursionó el Caribe. Todos tuvieron una historia larga y relevante.

La otra parte de la familia Antonelli, dejó sus huellas en el Caribe. Nos referimos a
Bautista Antonelli, el hermano de Juan Bautista, que comenzó a trabajar al servicio
del rey de España once años después que su hermano Juan Bautista.

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Sobre la familia Antonelli que trabajó en el Caribe, se editaron excelentes libros en el


siglo XX por los historiadores Diego Angulo Iñiguez, en 1942; Manuel Pérez Beato,
en 1960; Tamara Blanes, en 1998; y Graziano Gasparini en 2007. En este último
libro aparece un interesante árbol genealógico de la familia Antonelli que con toda
claridad reconoce la identidad de estos ingenieros militares.

Bautista Antonelli en un inicio construyó fortificaciones en España; recorrió las fortifi-


caciones de Orán con su hermano Juan Bautista y ambos reconocieron varios puer-
tos de África. En 1585 se le encomendó proyectar un plan general de fortificaciones
en las costas del Caribe y a partir del año siguiente hasta 1608 Bautista Antonelli in-
cursionó y trabajó incansablemente en esta vasta región. Por primera vez se trazaba
un plan defensivo de gran magnitud.

Bautista falleció en España en 1616.

Una de las primeras trazas realizadas por Bautista Antonelli fue la del castillo de San
Felipe del Morro en la entrada de la bahía de San Juan de Puerto Rico. Otra de sus
misiones fue en la Península de Araya, Venezuela. El primer diseño de la muralla de
Cartagena de Indias se le atribuyó a Bautista Antonelli. La primera torre y plataforma
construida en la desembocadura del río Chagre fue adjudicada a Bautista Antonelli.
Otras obras de la misma envergadura fueron levantadas en la entrada de la bahía
de Portobelo. En San Juan de Ulúa también Antonelli dejó sus huellas.

La presencia de Bautista Antonelli en La Habana se observa hoy, en la entrada del


canal del puerto, con los castillos de los Tres Reyes del Morro y San Salvador de la
Punta. En la tercera década del XVII, Juan Bautista Antonelli, trabajó en el castillo
de San Pedro de la Roca del Morro en Santiago de Cuba. Antes de concluirlo fue
llamado para levantar en La Habana, los reductos de la Chorrera y de Cojímar.

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The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

Castillo del Morro, La Habana

Castillo San Salvador de la Punta, La Habana

51
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Castillo San Pedro de la Roca del Morro, Santiago de Cuba

Reducto Santa Dorotea de Luna de la Chorrera, La Habana

Conclusión
Escribir sobre la familia Antonelli es llenar infinitas páginas de historia, de trabajo,
de arte y de pasión. Esta noble e imperecedera familia legó una gran labor cons-
tructiva y no hay razón más justa que esclarecer su identidad porque ocupa un lugar
muy importante en la historia del patrimonio mundial.

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The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

Castillo de San Marcos and the connectedness to Cuba and other


Fortified Sities in the Caribbean

Ann Baird

Summary

St. Augustine was founded in 1565 by Pedro Menendez de Avila, who soon after, out
of necessity for the well-being of the town, was made Governor of Cuba. From then
on, this small yet important presidio was largely dependent on Havana for support in
men and goods. The relationship between the two cities was not easy. Havana was
the older established city, considered the most important city in the Indies.
St. Augustine, on the other hand, was a small frontier settlement, a military town
unable to support itself, populated almost entirely of soldiers, craftsmen necessary to
maintain the garrison, priests, African slaves and Native Americans. The key link
between the two locations was the military. St. Augustine was a presidio whose rea-
son for existence was often called into question, and survived as a colony because of
its strategic location adjacent to the Bahamas Channel. Juan de Tejada and Bautista
Antonelli, architects of the 1588 defense plan for the Indies, fought for the inclusion of
St. Augustine in the plan. St. Augustine remained in the orbit of Cuba, and in 1763
when Florida was given to the British for the return of Cuba, almost every Spanish
Floridian migrated to Cuba. When Florida (and St. Augustine) was returned to Spain
in 1783, it was then placed fully under the authority of Cuba.

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Castillo de San Marco, St. Augustine

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The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

A case for including Castillo de San Marcos in the world Heritage


Listing for the Fortifications of San Juan, Puerto Rico

Roy Eugene Graham

The Fortaleza and San Juan Historic Site in Puerto Rico was inscribed on the World
Heritage List in 1983 after it was put forward by the United States (Puerto Rico is an
unincorporated territory of the US). The description of the historic site describes the
military fortifications as a ―vital strategic point in the Caribbean Sea, the defensive
structures built over four centuries to protect the city and the Bay of San Juan have
left a rich display of European military architecture adapted to the harbors of the
American continent.‖ This description matches another fortress in the US on the
Florida coast, the Castillo de San Marcos. Although it was preceded by attempts at
wooden military architecture, research is beginning to indicate that when it was finally
built of stone (coquina) the ―original plan of 1588,‖ conceived by Bautista Antonelli
was used by Ignazio Daza1, a little known Cuban ―engineer‖ who staked out the fort
and began supervising its construction with considerable input from the governor at
that time.

The island of Puerto Rico was the easternmost defensive post of the routes of the
galleons of the Spanish intercontinental trade route to and from the new world. If
necessary, these ships stopped for repairs and water and emptied ballast goods in
San Juan and continued and circulated the Caribbean to ―loading ports‖ finally to
consolidate at Havana before sailing back. At first the treacherous route south of the
Bermuda islands was used, but when the Florida Straits were discovered ALL these
ships moved up the coast to St. Augustine and then made way by the Gulf Stream
over Bermuda to Europe. San Marcos, acting as an extension of the massive forts at
Havana, was key to the protection of the cargo from the Caribbean, Mexico, Central
and South America and the Philippines. If the Castillo de San Marcos did not provide
the control of Florida for Spain, pirates would use its harbors as a base from which to
attack the treasures fleets. This is the ―outstanding universal value‖ of the fort.
1
Although the design of Castillo de San Marcos has long been attributed to Ignazio Daza, and he was
certainly brought to St. Augustine in the 17th Century when the fort was sited and laid out, he is not
mentioned in any of the lists of engineers known to be working in Cuba at that time. The plans and
improvements made by Antonelli for all the 10 forts in the defense system of 1588 were specifically
approved by the king that year. Other defenses which drawings have been found indicate that many of
the forts were actually built in the 17th Century from the Antonelli drawings of the 16th Century. See the
illustrations for examples, especially the original Antonelli plan of San Antonio at Larache, designed a
decade after the engineer left St. Augustine and identical (except for the orillons) to Castillo de San
Marcos.

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ICOFORT International Committee on Fortifications and Military Heritage

As the northernmost of the strategic locations conceived in the Crown‘s strategic


Defense Plan of 1588, the structure represents a textbook example of European
military architecture of the 16th-17th Centuries in the new world. The design is exactly
the one used by European military engineers for flat land sites on rivers or harbors
preceding a settlement whereas San Juan‘s El Morro, like many other forts in the
Caribbean, has a European plan adapted to a rugged cliff situation.

Because these two fortifications are intrinsically related and happen to be located in
the territory the same states party, there may be an opportunity to extend the San
Juan World Heritage Site and create a serial nomination pairing the fortifications of
La Fortaleza/San Juan, Puerto Rico with its contemporary the Castillo de San
Marcos in Florida. Although research is ongoing, fortifications of San Juan and San
Marcos were potentially conceived by the royal engineer, Antonelli Bautista, as part
of ten all-important military complexes (Cartagena (Columbia), Havana (Cuba), Santo
Domingo (Dominican Republic) Porto Belo/Nombre de Dios and San Lorenzo
(Panama) to be built or substantially improved in the 16 th Century.

All these forts are uniquely adapted to the American Continent, and they should all
be considered in the future for an inclusive serial nomination for the World Heritage
List. It is notable that all the extant forts in this 1588 strategy are already listed
except San Juan Ulla at Veracruz (which is in a working harbor that impedes its‘
protection) and San Marcos, which has not been examined in the larger context.

The practice and influence of the European military designs and technology
beginning in the 16th Century and the architects and engineers responsible for
erection of the forts of San Juan, Castillo de San Marcos and others tended to be
Franco-Italian and were international in scope and construction.

Bautista Antonelli, an Italian, the key architect of the Caribbean system of Spanish
fortifications went to both San Juan and the site of Castillo de San Marcos on orders
of King Felipe II to advise on the defensive structures and the renovations and they
follow the same pattern of construction although the time frame for construction is
different (The addition of major improvements to El Moro and San Cristobel of the
San Juan defenses and the building of are roughly the same period and necessary
for the purposes of deflecting flanking attacks).

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The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

Prior to the Defense Plan of 1588, Spanish strongholds in the Caribbean region
had been fortified unsystematically, on the basis of individual requisitions which
the Crown heeded only intermittently. The Plan created the first network of forts;
some incorporated their antecedents and most lately elaborated.

Dr. Domingos Bucho, world renowned expert in the development and


mathematics of fortified systems of the 15 th—17th centuries concluded2 that the
completed fortification at St. Augustine are the measurements and proportions
proposed by the treatise by Samuel Marolois (1572—1627) a Dutch
mathematician at the university of Leiden who earned the epithet of ―Prince of
Mathematicians.‖ His general plan for a fortress on the water was a magistral line
with fausse-braye to go around curtains and bulwarks, a water-filled ditch,
ravelins and hornworks to defend the curtains, counterguards to protect the
flanked angles of the bulwarks, covered way and glacis. The curtain angles are
ALWAYS right angles and flanked angles range from 60 degrees to 90 degrees,
in the shoulder angle being at least 105 degree and so opts for a fichant line of
defense with second flanks. Bucho concludes the fortification followed the Old
Dutch Method of the 16th Century and therefore is likely to be the plan that the
royal council approved in 1588.

The improvements in these fortifications were also the direct result of the reaction
to foreign aggression in the Spanish held Caribbean and (together with the other
sites named above) there is no comparable group surviving from this early period
in the new world that demonstrates the Italian –inspired fortresses of Medieval
and Renaissance European military design.

The pairing of San Marcos and Fortaleza/San Juan as a serial nomination of the
same States Party would qualify on their own as being protective or non-loading
posts for the chain and can therefore be considered as the first element of such a
possible larger multi- national nomination.

2
Bucho, Domingos, Systems and Schools of Bulwarked Fortification adopted in Elvas, Edicoes Colibri,
Lisbon, April 2010; Note to author, Komavon, Hungary 13 May 2011

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Since political conditions exist at the present time that might prevent the Defense
Plan of 1588 to be strung together as a serial, the coupling of the two fortifications
at the vital ends of the Spanish route would effectively begin that effort. In the fu-
ture, the inclusion of San Marcos and the fortifications at Havana as well the other
forts in the strategy would begin the establishment of a cultural bridge that would
benefit all the countries involved.

Illustration 1. The plan of Castillo de San Marcos, although built of stone much later, was originally
approved by the Royal Council in 1588 and is an example of 16th Century fortifications of the Dutch
Style. Like many of the fortifications designed by Bautista Antonelli and approved in this strategy, it
was preceded by structures built in wood before the final construction commenced

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The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

Illustration 2. The plan of San Felip del Morro in San Juan was designed by Antonio Bautista and
approved by Royal Council in 1588. The improvements in stone were accomplished within the next
year. The overlay in red indicates the plan of Castillo de San Marcos in St. Augustine. (source: His-
toric American Building Survey)

Illustration 3. The plan for Castillo de San Marcos (in red) is the same proportions as several of the
fortresses in the defense plan of Cartagena, designed by Antonelli as part of the defensive system to
protect the harbor and sited on flat land around the harbor and bay. Castillo de San Luis was not
finished until 1661, although approved by the royal council in 1588. (Source: Archivos Estates, Min-
isterio de Cultura)

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ICOFORT International Committee on Fortifications and Military Heritage

tIllustration 4. The drawings for the Castillo San Juan de Ulua were approved in 1588, as part of the
defense strategy, however the work in stone was not started until over a century later. (source:http://
www.provincia.fc.it/cultlura/antonelli/Imagini/Antonelli/ImaginiBig/America/Messico/AGIMexico37.html
Archivo General de Indies.

Illustration 5. After Antonelli visited St. Augustine in the 1590‘s he returned to Spain, but was then
drafted back into royal service as engineer for improvements on the fortifications at Gibralta and in
1612, when the invasion of Morocco took place, he designed the Castillo de San Antonio and the
walls and defenses of Larache. The Castillo is exactly the same plan that he had drawn for San
Marcos (in red) except for the orillons. It is possible that he used the same design as the latter. It is
situated on the entrance to the harbor in the same manner as San Marcos. (Source: Archivo
General de Simancas)

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The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

Castillo San Pedro de la Roca del Morro. Evaluación patrimonial y


gestión de preservación y puesta en valor

Omar López

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Valoración histórica y monumental de la Trocha de Júcaro a


Morón. Gestión para su conservación

Adrián García Lebroc

Valoración histórica

El territorio que hoy conforma la provincia de Ciego de Ávila, es el resultado de la


evolución histórica de una región que a lo largo de los siglos ha ido conformando su
identidad: sus límites obedecen al paisaje llano reinante, único por su morfología,
tamaño, y ubicación; al medio ambiente creado, tanto por la acción de la naturaleza,
como por los hombres y a los vínculos territoriales que se establecieron con las
poblaciones cercanas y también, muy importante, a los objetivos políticos y militares,
que desde finales del siglo XIX, se fueron creando en toda esta región. Primero La
Trocha de Júcaro a Morón, sirve para descubrir el área, después la penetración de
grandes capitales, siembra de la caña de azúcar, tendidos de líneas de ferrocarril,
centrales azucareros y puertos propios, la consolidan como una de las regiones
económicas más importantes del país.

Cuando a inicios de la década de los años 70, de la centuria decimonónica España


comienza la construcción de La Trocha de Júcaro a Morón, en las fronteras de las
jurisdicciones de Puerto Príncipe y Sancti Spíritus, no solo estaba creando un muro
entre las dos regiones más importantes de la isla de Cuba, oriente y occidente, sino
daba pasos agigantados en la transformación de una de las pocas zonas que hasta
ese momento, no había experimentado la degradación de su medio ambiente, eran
los partidos de Ciego de Ávila y Morón, reductos prácticamente vírgenes, donde la
ganadería tenía un papel protagónico, bien alejada de la caña de azúcar, que
apenas alcanzaba para suplir las necesidades de la población residente.

Con la cimentación de este emplazamiento militar, se pretendía limitar el futuro de la


guerra independentista, a solo una parte de la isla, la más pobre, la que menos
aportaba a las arcas de la metrópoli; La Trocha fue desde su inicio un sitio rodeado
de historias y leyendas, el lugar apartado de todo centro urbano importante; donde
estar destacado, constituía motivo seguro de preocupación para el soldado
peninsular y las familias que cada día rogaban por el pronto regreso de su hijo sano

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y salvo, libre de una bala o de las muchas enfermedades tropicales que por esos
años hacían estragos en estas regiones del país.

Para las fuerzas cubanas que operaban en la zona o las patrullas y contingentes
que debían pasar de un extremo a otro como parte de sus operaciones diarias, La
Trocha constituía un importante obstáculo, una franja, a manera de cicatriz, libre
de vegetación impedía el camuflaje, fuertes bien protegidos por guarniciones
permanentes, rondas móviles, iluminación en horas de la noche y hasta mitos
creados hacía de cada cruce un verdadero calvario.

Para poder entender los motivos que hicieron posible la construcción de La trocha
en esta región que hoy conforma la provincia de Ciego de Ávila, es necesario
conocer las características físico geográficas de este territorio, amplias y vastas
llanuras de terrenos fértiles óptimos para la agricultura y la cría de ganado,
cubiertos por bosques; estrechez del territorio insular, entre la costa norte y sur
solo una decena de kilómetros; acceso marítimo por ambas costas; ubicación en el
mismo centro de la isla; facilidades para la comunicación entre la región oriental y
occidental, y escasa población residente, no existen ciudades ni pueblos de
consideración, estos fueron sin dudas, algunos de los principales elementos que se
tuvieron en cuenta por el alto mando militar de las fuerzas coloniales para proponer
y más tarde determinar la construcción de La Trocha Militar de Júcaro a Morón: uno
de los objetivos militares, si no el más importante, construidos por España en suelo
americano en el último cuarto del siglo XIX; en su desesperado empeño, por
mantener su dominio colonial en la isla de Cuba.

Los trabajos de inicio de la construcción de La Trocha son imprecisos, en la historia


del municipio de Morón se explica:

―…el dos de diciembre de 1870, el ayuntamiento de Morón conoció de la


Junta efectuada en Ciego de Ávila con el propósito de abrir un ferrocarril
hasta Júcaro, con evidentes fines militares de apoyo a España, los vecinos
ricos de la comarca contribuyeron en la construcción con 27 591 escudos de
oro para la obra que ellos consideraban de utilidad y progreso‖1.

1
Historia abreviada de Morón, colectivo de autores año 2002, p. 28.

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El gobierno de la metrópoli, usó la estrategia de impedir el paso de los mambises a


occidente donde radicaban las principales fuentes de la economía ibérica. Con ello
la guerra solo se circunscribía al oriente cubano, más pobre y menos desarrollado,
permitiendo con ello que la economía española siguiera recibiendo las mercancías
que desde la isla llegaban. Para lograrlo idearon la construcción de varias barreras
militares fortificadas, a las cuales denominaron trochas, donde se incluye la
construcción de ferrocarriles. La bibliografía que de La Trocha de Júcaro a Morón
existe es amplia, pero encontramos diversas versiones sobre su construcción, y sus
orígenes resultan imprecisos. No existe hoy fecha fija para saber el momento exacto
de su construcción.

La construcción y el mantenimiento de La Trocha de Júcaro a Morón al decir del Dr.


Raúl Izquierdo Canosa.

―…significó para esta región tener una obra magistral de la ingeniería militar
española, que incluía la construcción de fuertes, comunicados entre sí por
caminos y torres ópticas, que se complementaban con telégrafos e
iluminación eléctrica; con línea de ferrocarril paralela que aseguraba la
comunicación y el movimiento de tropas y pertrechos militares y la maniobra
de refuerzos, incluida el movimiento de la artillería sobre rieles en cualquiera
de las dos direcciones, fue también para Ciego de Ávila, ubicar en su parte
oeste la Comandancia del Cuartel General del Ejército Libertador de Cuba, en
la que radicaba el mayor general y General en Jefe del Ejército; que tenía una
extensión de algo más de mil kilómetros cuadrados. En ese lugar Máximo
Gómez operó y se mantuvo desde marzo a mayo de 1896, en que se trasladó
al este de Camagüey, hasta finales de ese año. Desde enero de 1897 hasta
el fin de la guerra en julio de 1898; se mantuvo operando en la región de La
Reforma; donde sus movimientos se limitaron a un área mucho menor, que
comprendía los linderos de las fincas La Reforma, Santa Teresa, La
Damajagua y Los Hoyos”2.

2
Izquierdo Canosa, Raúl. Ciego de Ávila 1895-1898. Guerras: hechos y noticias. Material digital

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Pero pueden ser muchas más las contribuciones de este emplazamiento militar a la
conformación definitiva de nuestra historia regional, por ejemplo: el éxito de la
―Campaña de La Reforma‖, llevada a cabo a partir del año 1897, por el Mayor
General y General en Jefe del Ejército Libertador de Cuba, en parte del territorio
avileño al oeste de La Trocha. La elección de la región de operaciones constituyó
una muestra de la capacidad estratégica y táctica del máximo jefe de las fuerzas
cubanas, se trataba de un territorio situado en la región central de la isla, en los
actuales territorios de Ciego de Ávila y Sancti Spíritus; limitado al este por La
Trocha militar de Júcaro a Morón y al oeste por los ríos Jatibonico del Norte y del
Sur. A pesar de la amenaza que presuponía esta ubicación tan cercana a La
Trocha, un espacio de terreno tan pequeño, solo unos cientos de kilómetros
cuadrados, de terrenos ligeramente ondulados con escasos bosques y las
considerables fuerzas enemigas que la guarnecían; le permitía al bando cubano
estar en el centro de la isla, mantener las comunicaciones con los Jefes de los
Departamentos Oriental y Occidental y además con el Consejo de Gobierno, que
radicaba en el Camagüey; así como recibir algún apoyo material desde ambas
regiones; pero principalmente de la parte oriental.

Es también altamente significativo que la zona de Ciego de Ávila sirvió de punto de


contacto entre los Departamentos Oriental y Occidental. En su territorio actuaron y
combatieron fuerzas correspondientes al Tercer y Cuarto Cuerpo con diferentes
mandos y de subordinación a distintos departamentos, los que mantuvieron
constantemente comunicación, además de la presencia del Cuartel General del
Ejército Libertador de Cuba, con el Generalísimo como centro de estos
acontecimientos, siempre actuando en la parte occidental de la fortaleza,
coordinando las acciones que se desarrollaban.

Por último y no menos importante la declaración de Ciego de Ávila como municipio,


la creación del primer cabildo en esta localidad significó un salto en el desarrollo
local, el desprendimiento de Morón, creado siete años antes, contribuyó a que se
administraran las finanzas y se pudiera invertir en el desarrollo local; comienza el
primer despunte económico del territorio; es significativo que se explique que esta
declaratoria de municipio se realiza por cuestiones estrictamente militares, miles de
soldados acantonados y la carencia de la estructura de gobierno municipal,
convertían a la región en un verdadero caos; antes de 1877, fecha de declaración
del municipio, existía la contradicción de que la Comandancia Militar de La Trocha

80
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radicaba en este pueblo, Capitanía Pedánea de tercera clase y el gobierno munici-


pal radicara en la costa norte en el poblado de Morón, lo que hacía muy difícil la ad-
miración civil en su relación directa con el mando militar que imperaba en la zona.

Durante el desarrollo de La Guerra del 95, en especial cuando dirigía los destinos de
la Isla Valeriano Weyler, La Trocha es refortificada 3, una línea totalmente nueva de
fuertes y otros elementos defensivos convirtieron a la fortaleza en casi infranquea-
ble, a esta declaración de las máximas autoridades españolas, se contrapone el
desafío que representa para los cubanos burlarla, centenares de cruces de un lado a
otro, bien como grandes contingentes o como simples cruces de correos o mensaje-
ros imprescindibles para el sostén del cuartel general, hacen de estas hazañas la
vida cotidiana.

Características de la Trocha en el periodo comprendido entre 1895 -1898.

La Trocha Militar de Júcaro a Morón comienza a reactivarse por decisión del general
Valeriano Weyler a partir de marzo de 1896, dándose por concluidos los trabajos
fundamentales en agosto 1897, emitiéndose el 21 de ese mes la orden en la que se
indicaba denominarla Trocha de Júcaro a San Fernando, por haberse extendido
hasta ese punto, al sur de la laguna Blanca o de la Leche, distante a unos 8 km al
norte de la ciudad de Morón.

La fortificación contó con dos tipos de obras: permanentes y temporales; entre las
primeras se incluían: las torres, separadas un kilómetro entre ellas, cada diez se
construyó un Cuartel con una compañía de guarnición; también se construyeron dos
edificaciones para las planas mayores de dos batallones. En total fueron construidas
68 torres o fuertes, que se elevaron hasta 14 metros; con una armadura de madera
forrada de carriles, conformando una especie de garita observatorio, donde se insta-
laba un aparato de iluminación, que proporcionaba una intensa luz blanca, que tenía
alcance de 500 a 700 metros, su capacidad ideal de tiro es de 16 hombres, conta-
ban con servicio de agua potable ideado para posibles sitios y letrina interior.

3
Realmente La Trocha de la guerra del 95 es nueva, pues los fuertes antiguos son desechados por
un sistema bien pensado de nuevos elementos, estableciéndose la línea más allá del poblado de
Morón, ahora pasa a llamarse Trocha de Júcaro a San Fernando.

81
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Se construyeron 67 blokhaus erigidos entre fortín y fortín, a la distancia de 200


metros, estructuras de madera, de doble pared, rellenas de tierra y piedra, con
techo de zinc a cuatro aguas, con una capacidad de al menos 8 tiradores. La
construcción de abrigos para situar escuchas, fue otro de los elementos
constructivos, tenían una superficie de 4,5 metros cuadrados, cubiertos con una
plancha de hierro galvanizado y protegidos por un parapeto, se disponían en dos
líneas, de modo tal que la segunda cubriera los intervalos de los de la primera, se
repartían seis garitas o puestos de escuchas, entre los fortines formando todo un
conjunto en la segunda línea.

Se dispuso además la construcción de una alambrada a lo largo de los 68


kilómetros, con piquetas de madera, a 2 metros de distancia, al estilo de
construcción tresbolillo, y alambre de púas, dispuesto a cuatro órdenes con faldón,
y los hilos tendidos sin tensarlos, cubriendo un ancho de seis metros, para esta
obra se utilizaron un total de 58 kilómetros de alambre por cada kilómetro de
distancia, lo que da una idea de esta obra descomunal.

En la retaguardia se construyeron siete cuarteles para las cabeceras de las


compañías, y dos para los batallones, con dos pisos, y utilización de la
mampostería, de modo tal que el parapeto pudiese presentar una línea de fuego
continua, contando en la proximidad de la plaza de armas, de una obra de planta
circular, como un tambor defensivo.

El ferrocarril, paralelo a esta línea, se encontraba a unos 80 metros detrás de la


segunda línea, en rumbo a occidente, habiéndose chapeado la manigua en unos
150 metros a cada lado de la misma. Por esta vía de ferrocarril sin comunicación
con otra de la isla transitaban 8 locomotoras, con sus respectivos vagones, en la
ciudad de Ciego de Ávila donde radicaba la Comandancia General, también se
encontraban los talleres de reparación de locomotoras y vagones.

En el poblado y puerto de Júcaro se construyó un edificio para la fábrica de


oxígeno, una parte de ello impulsado por tuberías hasta las torres, otra almacenada
en botellones y transportada directamente a estos por ferrocarril.

82
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Para la construcción de esta monumental obra se constó con el cuerpo de


ingenieros con una cifra superior a los 1 200 soldados, que dependían
directamente de la Comandancia General de la Trocha; además tomaron parte las
fuerzas que establecieron las líneas telegráficas, entre las que había nueve
compañías de ingenieros y obreros.

Para la seguridad, defensa y el servicio de guarnición La Trocha se subdividió en


seis zonas de responsabilidad y para cada una de ellas se designó un batallón.
Estas fuerzas quedaron emplantilladas en una División. (División de la Trocha) que
en total contó con unos 10 – 12 000 hombres de manera permanente.

Gestión para su conservación y difusión.

Cuando las guerras por la independencia de España terminan, La Trocha, antaño


lugar de bullicio y actividad, de transito de trenes y de tropas, pasa al mutismo casi
absoluto, la región inicia un letargo que se extiende por casi una década, solo se
rompe cuando los bosques vírgenes son talados, la geografía local se llena de
caminos de hierro y las chimeneas de los nuevos ingenios azucareros señalan a
Ciego de Ávila como una de nuevas y grandes productoras de azúcar de caña del
país.

Para los investigadores de temas culturales, la Trocha Militar de Júcaro a Morón, o


a San Fernando, constituye hoy el mejor de los símbolo de identidad permanente,
su asimilación e incorporación por la inmensa mayoría de los que vivimos en esta
región la convierte en estandarte fundamental para designar al poblador de esta
tierra, sin embargo no siempre ha sido así, por muchos años este emblema fue
considerado un gallardete negativo, símbolo del poderío militar español en América,
y de su obstinación por impedir la independencia de la mayor de las Antillas, se
omitía a la parte cubana, los esfuerzos titánicos de los miles de hombres que
cambiaron la historia burlando a su antojo la temida fortaleza, permitiendo los
contactos entre las dos partes de la isla, llevando la guerra, del oriente al occidente
y viceversa, convirtiendo la estancia de las fuerzas españolas en un verdadero su-
plicio.

Con la llegada del siglo XX, las antiguas ruinas de La Trocha, pasan al olvido, su
presencia en los campos sembrados de caña o cítrico, se convierten en un

83
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impedimento para el desarrollo agrícola; los fortines comienzan a desaparecer.

La periodista española Eva Canel, autora del ―Álbum de la Trocha‖ de 1897, libro
apologético, dedicado al entonces Capitán General de Isla Valeriano Weyler, describe
la presencia militar española en la región, caracterizando las obras militares más
importantes de la fortaleza. Años más tarde, deja su impresión al recorrer
nuevamente el territorio avileño en su condición de dramaturga y actriz, momento en
el que plasma su testimonio que lo que vio en 1914: los restos del más importante
sistema de fortificaciones españolas construidos en el Nuevo Mundo durante el siglo
XIX4.

―Hubiese querido hacer una excursión en este ferrocarril que recorrí otro tiempo
para ver lo que queda de la trocha y me desanimaron diciéndome que todo lo
encontraría destruido; tan solo algunas piedras indicando que allí se alzó un
fortín, daban idea de la obra que no debieron destruir los cubanos‖ y continua
diciendo la periodista: ―Estamos seguros de no necesitar jamás aquellos
edificios cuarteles‖. …‖y si no le servían de campo de maniobra serviría de
reclamo a los turistas inverniegos, que comprarían tarjetas y pagarían un día de
hotel en cada población: y sobre todo sería la Trocha página viviente y
enseñanza de ciencia militar aprovechable a las generaciones venideras.‖

La periodista y dramaturga nos señala en tan temprana fecha, inicios del siglo XX, la
necesidad de conservar estas ruinas, testigos de la beligerancia entre Cuba y España
por la independencia de la Isla, los valores constructivos e ideológicos derivados de
ella y dirigidos a la formación histórica de las nuevas generaciones de cubanos.

Después de esta fecha, por muchos años, la Trocha pasó al olvido, sin embargo hay
que reconocer los esfuerzos personales del Representante a la Cámara de la
República Dr. Alejandro Armengol Vera, vecino de esta ciudad, cuando trata de
promover un Proyecto de Ley para restaurar y declarar a los fortines de La Trocha de
Júcaro a Morón como Monumento Nacional, una propuesta fechada en 21 de mayo
de 19415.

Lo que vi en Cuba (a través de la Isla) pág.342


5
Revista Síntesis , pág. 2

84
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El proyecto de ley hace una valoración de la importancia militar de la línea militar, su


estructura y fin encaminado: impedir la extensión de la guerra al occidente de Cuba.
También se mencionan los elementos constructivos más importantes que
engrandecen la obra. En el cuerpo de la ley aparecen los ―por cuanto‖, uno de ellos
hace referencia y argumenta el cruce realizado por el General Antonio Maceo el 29
de noviembre de 1895, durante la invasión al occidente, donde aparece reflejado el
acontecimiento histórico, de la siguiente manera: ―…logró, burlando la estrecha
vigilancia de los soldados españoles, vencer tan formidable obstáculo e invadir las
provincias occidentales.” A continuación reafirma lo planteado afirmando: “es
evidente que sin esta sección heroica‖…‖no hubiese tenido la Revolución la unidad
requerida para lograr tan elevado empeño.‖

Termina proponiendo el proyecto: ―es deber inexcusable de nuestro gobierno


mostrar viva la tradición revolucionaria que hizo posible la creación de la República,
conservando y restaurando los monumentos históricos y lugares donde escribió el
mambí una página de heroísmo y amor a la independencia patria‖

Los sueños del Representante Armengol Vera eran plausibles, pero realmente el
proyecto de ley quedó como letra muerta, solo mostró el interés de un avileño
amante de la historia, comprometido a su vez con la identidad local y el ánimo
dirigido a resaltar a planos nacionales uno de los monumentos más interesantes de
nuestra historia, cimiente del propio origen de una región que antes de la guerra, no
había logrado el reconocimiento entre las villas formadoras, entre otras motivaciones
por su escaso desarrollo y por constituir hasta ese entonces un área de carácter
periférico.

Tras el triunfo de la Revolución Cubana, tal vez originado por erróneas


interpretaciones de la política cultural establecida, La Trocha comienza a
manifestarse nuevamente como símbolo negativo, huella oscura de la presencia
española en estas tierras, no considerándose el aporte a la formación y a la
identidad local de esta obra militar, al esfuerzo titánico de los cubanos en burlarla
cada vez que fuera necesario, a las páginas de heroísmo que entre los años 1897 y
1898, realizaron los hombres de la Brigada de la Trocha encabezada por el Brigadier
José Gómez Cardoso, para mantener activo a sus más de 200 hombres, integrados
en dos regimientos, combatiendo y hostigando a las fuerzas españolas acantonadas
en el recinto, superiores en armas y hombres en proporciones alarmante o

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simplemente custodiando el lado este, manteniendo activa la prefectura mambisa


allí existente; y logrando con sus actuar el funcionamiento estable del Cuartel
General del Ejercito Libertador, encabezado por Máximo Gómez que en esos
difíciles años operaba en la zona de la Reforma ubicada en el lado oeste de la línea
militar. La Brigada de la Trocha sintetiza la voluntad de los cubanos en ridiculizar la
línea militar, en convertir la burla en una obsesión, en hacer de los cruces de la
trocha la aspiración mayor de un soldado cubano.

Las décadas de los años 70 y 80, constituyen un periodo de revalorización y


afianzamiento de los valores de identidad que como provincia joven estábamos
formando, Agramonte dejaba de ser avileño, para desde sus perspectiva nacional
pasar únicamente a paradigma del nuevo Camagüey, Ciego de Ávila busca
entonces su nueva identidad, la historia y la cultura se convierten en el cetro de to-
dos los debates.

Existe un precedente importante, la formación del primer grupo espeleológico con


que cuenta la ciudad, ―El Trocha‖, creado en 1971, con jóvenes estudiantes
universitarios y otros interesados en temas científicos, sus miembros deciden por
unanimidad nombrar al grupo por el nombre de la fortaleza militar símbolo del
poderío español en tierras americanas, rehúsan llamarlo de otra manera donde de
manera implícita se marcara la valentía o el arrojo de los cubanos en su lucha
contra España, para estos jóvenes con el solo hecho de nombrar la Trocha ya está
visible el carácter y el coraje de los cubanos; sin dudas se está forjando una huella,
la región avileña está creciendo en su cultura e identidad propias.

El proceso de institucionalización que se produce en nuestro país después de la


División Político Administrativa de 1976, trae consigo la creación de diversas
instituciones, entre ellas el Ministerio de Cultura, entidad encargada del desarrollo
de nuevas políticas culturales y también de la conservación y difusión de lo más
valioso del patrimonio cultural creado.

La constitución de la Comisión Nacional de Monumentos en el año 1978 abre al


patrimonio cubano, la oportunidad de declarar aquellos sitios con altos valores
culturales, históricos o científicos, parte integrante de nuestra cultura, se declaran
como monumentos nacionales, las primeras villas fundadas en el siglo XVI y los

86
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sistemas de fortificaciones coloniales, así como cuanta edificación o sitio pudiera


tener sin lugar a la menos de las dudas valores excepcionales para una decretoria,
por toda Cuba se generan propuestas, expedientes voluminosos son analizados por
este grupo de hombres y mujeres que tienen en sus manos la responsabilidad de
dar protección legal a lo más valioso del legado cultural de nuestros padres.

¿Qué pasa con la Trocha de Júcaro a Morón?

Para esos años iníciales de la década de los años 80, se está creando en nuestra
provincia la red de museos, una institución en cada municipio, surgidas como
resultado de la Ley número de 23 del año 1979, aprobada por la Asamblea Nacional
del Poder Popular, con la misión de investigar y divulgar los valores más
importantes de cada localidad, entre ellos La Trocha tiene el papel protagónico.

Como resultado de este proceso de institucionalización se crea en nuestra provincia


la Comisión Provincial de Monumentos, integrada en ese entonces por un nutrido
grupo de personas muy vinculadas a la historia y a la cultura local, museólogos,
historiadores, maestros con la responsabilidad de conformar los expedientes de las
primeras propuestas previstas para ser incluidas en las listas de los monumentos
locales y nacionales.

El día 13 de mayo de 1986, en el Salón de los Viceministros del Ministerio de


Cultura, se reunió la Comisión Nacional de Monumentos, regida por su presidente el
Dr. Antonio Núñez Jiménez, para analizar un grupo de propuestas de declaratorias
presentadas por la provincia Ciego de Ávila, en las dos categorías existentes
Monumentos Nacionales y Locales, solicitadas desde el año 1979; entre ellas se
encontraba, la casa natal de los hermanos Gómez Cardoso, el sitio donde fue
asesinado el coronel del Ejército Libertador Simón Reyes Hernández y el Sistema
Defensivo de la Trocha de Júcaro a Morón, entre otras que sumaban diez,
aprobándose en esta fecha la declaratoria mediante la Resolución No 67, otorgando
la categoría de Monumento Nacional a los restos del sistema de fortificaciones
militares coloniales, uno de los más importantes no solo de nuestra región
socio-histórica, sino también, para muchos, de relevancia a nivel continental en el
siglo XIX.

87
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En la mencionada Resolución, se hace referencia a la importancia militar de este


sistema defensivo, denominándolo ―invulnerable‖, para a continuación agregar:

―…sirvió de escenario a proezas incalculables del ejército mambí, al ser burlado


dicho sistema militar por figuras de la talla de Máximo Gómez, Antonio Maceo,
Quintín Banderas, José Gómez Cardoso, y Simón Reyes Hernández, por lo que
el cruce de la otrora famosa línea militar, se convirtió en la demostración
fehaciente de la voluntad de nuestro pueblo por alcanzar la libertad y la
independencia.‖

En la propia declaratoria los expertos revalorizan el papel jugado por los cubanos en
detrimento, de los supuestos valores que para España y su sistema colonial tuvo
este enclave, un elemento que podemos considerar de primer orden en el
desarrollo de la identidad avileña.

Se cumplía así un viejo sueño de los avileños, añorado desde el propio siglo XIX, en
que se escribieron páginas de heroísmo, el reconocimiento al sistema defensivo
denominado Trocha de Júcaro a Morón, pero también la gloria a esos miles de
cubanos que sin importar el color de la piel, su posición social o el grado militar,
burlaron la trocha, haciendo de cada cruce un acto de verdadera proeza, digna de
titanes.

Se cumplió en el año 2011, un cuarto de siglo de que las ruinas de la Trocha fueran
declaradas Monumento Nacional de la República de Cuba, 43 torres desafían al
tiempo para mantener hoy sus paredes erguidas, y mostrar a visitantes y locales la
capacidad de los ingenieros militares y los miles de soldados, muchos de ellos muy
jóvenes, que participaron en su construcción, primero talando el bosque, más tarde
erigiendo cada uno de los componente que servirían de barrera para que la guerra
no pudiera pasar más allá de los limites orientales de Las Villas.

Una sección restaurada, ubicada entre los fortines 32 y 33, a solo 6 kilómetros de la
ciudad de Ciego de Ávila, muestra de manera didáctica los elementos que
conforman la fortaleza, escuchas blockhause y alambrada se unen a las torres, para
dar una idea completa de esa enredada trama de obstáculos tantas veces
atravesada por las fuerzas cubanas.

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Castillo Nuestra Señora de los Ángeles de Jagua. Evaluación pa-


trimonial y gestión de conservación y puesta en valor

Maikely Crespo

Con la conquista de Cuba comenzaron las construcciones en nuestro suelo,


seguidamente se suceden ataques, depredaciones de corsarios y piratas. Esta
situación despertó la preocupación de los colonizadores y trajo consigo la idea de
fortificar los principales puertos de la Isla, aunque esto significara un aumento para
la carga en el tesoro público, la mayoría de las poblaciones costeras con el tiempo
edificaron sus fortificaciones. En el caso de la región central de Cuba se
construyeron varios sistemas defensivos con diferentes tipologías. En la bahía de
Jagua se construyó entre 1733 y 1745 el fuerte Nuestra Señora de los Ángeles de
Jagua, que se destaca hasta hoy como máximo exponente de la época en
arquitectura militar.

Las construcciones militares del siglo XVIII en Cuba en ciertos aspectos


establecieron los lineamientos generales de nuestra arquitectura colonial, pese a su
espontaneidad y racionalismo, no rebasaron la influencia arquitectónica de la
época. La arquitectura militar americana está condicionada por determinadas
etapas de desarrollo de la historia. Ella ha tenido una función activa, en una
sociedad dominada por España durante más tres siglos, quien luchaba por
mantener sus dominios de ultramar ante el peligro inminente de otras potencias eu-
ropeas.

Esta fortificación ubicada estratégicamente frente al Mar Caribe, contribuyó a la de-


fensa de un puerto que propiciaba el contrabando e incursiones indeseables para la
Metrópoli, por el declarado abandono por siglos. Se muestra como uno de los
íconos del patrimonio cienfueguero, a pesar de los problemas de conservación,
gestión patrimonial, y puesta en valor, por diversos factores que atentan con el
óptimo aprovechamiento de un inmueble que garantiza el interés turístico de la
región.

Diversas fuentes bibliográficas, fotográficas, documentales, visuales y orales, contri-


buyeron a este sencillo trabajo, que a modo de homenaje a la memoria olvidada,

89
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hace presente el valor arquitectónico, histórico y patrimonial de una obra a la que


pueden admirar nuestros contemporáneos de cualquier lugar, por su excelente
diseño y una legendaria historia que nos enorgullece cada día.

Breve historia de la Fortaleza Nuestra Señora de los Ángeles de Jagua.


A finales de mayo de 1494, Cristóbal Colón con un grupo de navegantes visitó la
bahía de Jagua ubicada al sur de la isla de Cuba, bautizándola con el nombre de
Puerto de Misa. En 1509 Sebastián de Ocampo recorrió la zona durante su bojeo, y
a principios de 1514 se fundó por Diego Velázquez a orillas del río Arimao la villa de
la Santísima Trinidad, la que se traslada definitivamente meses después varias
leguas al este. A partir de esta temprana fecha comenzó el total abandono del
puerto, al que se referían los primeros cronistas de indias como un óptimo y bello
puerto, por sus cualidades inigualables y sus riquezas naturales. Por políticas
contraproducentes aplicadas por la Metrópoli Española, la bahía quedó
abandonada por más de dos siglos, situación que fue aprovechada por corsarios y
piratas que comenzaron a frecuentarla a partir de 1538. Algunos de los más
famosos fueron Jacques de Sores, Jean El Temerario, Guillermo Bruce, Francis
Drake, Cornelius Jolls (Pata de palo), Gilberto Girón, Laurens de Graaf, y otros
bandidos que utilizaron el puerto para carenar, abastecerse de productos necesarios
para la navegación, y como estratégica base para saquear hatos, corrales y villas
cercanas como Trinidad. El tráfico comercial ilícito crecía cada vez más y las
incursiones en la región provocaban cuantiosas pérdidas a la Corona hispana, que
llevó a tomar algunas medidas en respuesta a la situación en Jagua.

Hacia 1650 se encontraban en plena explotación el corral de San Mateo y el Hato


de Juraguá, uno de los primeros lugares habitados de la región. El 1 de noviembre
de 1658 el Gobernador de la Isla de Cuba Juan de Salamanca, propone al Rey de
España Felipe IV fortificar y poblar la bahía, tres años más tarde el Cabildo
Eclesiástico de Santiago de Cuba relaciona en una carta al monarca que los daños
provocados por el contrabando en la bahía de Jagua importan entre 40 y 50 000
pesos por año. En 1665 el capitán español Sebastián Fernández Gamboa
recomienda el establecimiento de un astillero en la bahía de Jagua. En 1682 el
Maestro de Campo José Fernández de Córdova Ponce de León elabora un proyecto
para poblar la zona. Ocho años más tarde el Gobernador de la Isla Severino de
Manzaneda recomienda como remedio al contrabando, que se traslade Trinidad a la
bahía de Jagua, idea que no fue acogida por los moradores de esta villa, y en 1694

90
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fomenta un proyecto para fortificarla que no fue exitoso.

El siglo XVIII comenzó para España, con una encarnizada lucha por el poder imperial.
A la muerte del monarca Carlos II sin sucesor al trono, vino a ocuparlo desde Francia
un heredero de sangre azul autodenominado Felipe V. El ascenso al poder español
de esta figura desencadenó la Guerra de Sucesión que finalizó entre 1713-1714 con
una serie de tratados de paz y convenios imperiales que fomentaron en los años
sucesivos un grupo de conflictos principalmente entre Gran Bretaña y España por la
trata de esclavos africanos en América. Las embarcaciones inglesas se presentaban
a diario corrientemente durante este período en las costas caribeñas cubanas
buscando refugio y provisiones, el puerto de Jagua ubicado estratégicamente al
centro sur de la mayor isla antillana propiciaba un punto de resguardo y de
avituallamiento seguro por su declarado abandono por siglos, y sus inigualables
condiciones geográfico-naturales. El Gobierno español después de tantas súplicas y
las constantes guerras con los británicos deciden promover un grupo de cambios
respecto a la situación de la región de Jagua.

En 1725 se promueve por el Gobierno Colonial trasladar nuevamente la villa de la


Santísima Trinidad a las márgenes de Jagua, lo que no procede por la negativa de
sus pobladores. En 1727 el señor Manuel García Barrera es autorizado por el Rey
Felipe V a la construcción de una fortaleza y una villa a la entrada del puerto, lo que
se ve afectado por el hundimiento durante la travesía de los inmigrantes canarios que
habitarían la futura población a causa de una tormenta. El Ingeniero en Jefe en la Isla
de Cuba -desde 1716 -Bruno Caballero y Elvira realiza dos años más tarde los planos
propuestos para la construcción del fuerte de Jagua.

A finales de febrero de 1733 toma posesión de la zona de Jagua el Ingeniero Militar


de origen francés Joseph Tantete Dubruiller, al servicio de la Corona Española desde
1725, y encomendado de construir una fortificación para proteger el puerto de los
males de antaño. En una carta de Tantete del mismo año, informa haber iniciado el
desmonte y delineación para la construcción de la fortificación de Jagua el 12 de
marzo, meses después realiza un plano de la bahía con las obras complementarias
para la defensa durante la ejecución de fuerte que costaba a finales de 1744 unos 39
484 pesos y 2 reales, financiado con los "situados" provenientes del virreinato de
México.

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El Ingeniero francés utilizó los materiales de la rica zona como: la roca marina que
dominaba varias franjas costeras cercanas, y las abundantes maderas preciosas
que habían comenzado a sacarse de la región desde principios del propio siglo.
Además estratégicamente aprovechó el ángulo de alrededor de 100 grados que
forma el canal para el emplazamiento del inmueble.

El Ingeniero francés utilizó los materiales de la rica zona como: la roca marina que
dominaba varias franjas costeras cercanas, y las abundantes maderas preciosas
que habían comenzado a sacarse de la región desde principios del propio siglo.
Además estratégicamente aprovechó el ángulo de alrededor de 100 grados que
forma el canal para el emplazamiento del inmueble.
Aunque una placa de bronce ubicada encima del arco de medio punto que da
acceso al fuerte textualmente refleja:

REINANDO LA MAJESTAD DE FELIPE V. REY DE ESPAÑA / DE / DE


LAS INDIAS SIENDO GOVND. / CAPITAN GENRL. DE ESTA ISLA DE /
CUBA EL EXMO. SEÑOR D. JU- / AN FRANCISCO GVEMES /HORCASI- /
TAS SE ACAVO ESTE CASTILLO / FABRICADO POR D. JOSEPH TANTE-
/ TE INJENIERO / AÑO 1745.

Esta comprobado por diversos documentos originales, que a Tantete, aún sin
terminar la construcción después de doce años de "destierro" en Jagua, se le fue
otorgada la comandancia del recinto desde 1744 hasta la llegada del primer grupo
de militares dedicados para la protección del puerto comandados por el capitán
José Castilla y Cabeza de Vaca. Este militar llegó a la región con verdaderos
propósitos de establecerse, debido a las tierras recibidas por el Gobierno colonial
español en la zona, donde fomenta ese mismo año la construcción del primer
ingenio azucarero cercano al puerto con el nombre de Nuestra Señora de la
Candelaria.

A finales de 1762 el protagonismo militar escogió al "Castillo de Jagua"-como


comúnmente se referenciaba en las cartas que llegaban y salían del recinto militar
(de ahí su nombre más conocido)-por su posición al occidente de la zona ocupada
por España en la Isla, ante la conquista de la capital del país por las fuerzas
inglesas en el verano de ese año. Se concentran cerca de mil soldados dentro y
fuera de esta bajo las órdenes directas del Gobernador de Santiago de Cuba

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Lorenzo de Madariaga, que tomaron diversos rumbos tras la firma de la paz entre los
imperios en febrero de 1763.

En 1765 el Alcalde de La Habana José Laguardia propone al rey Carlos III el fomento
de una población cercana a la bahía de Jagua, con el nombre de San José de
Juraguá. Cinco años más tarde el Ingeniero Militar Silvestre Abarca realiza un
levantamiento del inmueble, relacionando en sus planos como "Fuerte Nuestra
Señora de los Ángeles de Jagua", según su visión tipológica. Pero no fue hasta 1798
cuando verdaderamente se aprecian intentos de poblar las cercanías del defensor
por excelencia del puerto. En este año Joseph María Escobar vecino de la ciudad de
La Habana propone la necesidad de fundar en la bahía de Jagua una población con
el nombre de San Joseph, con familias traídas de la isla de Santo Domingo. Otro
proyecto fue el de los ingenieros militares Félix y Francisco Lemaur, integrantes de la
Comisión Mopox proponiendo en sus planos en la península de majagua, un astillero
y un conjunto de baterías aledañas al fuerte principal.

En 1819, setenta y cuatro años después de la construcción del fuerte que protegía el
canal de entrada del puerto, es fundada la colonia Fernandina de Jagua por Don Luis
D´Clouet acompañado por Joaquín Horruitinier Comandante del regimiento militar.
Diez años después cambia su nombre por el de villa de Cienfuegos y hacia 1881 se
le concede el título de ciudad. En estos años se justificaba en cuantía la construcción
de la fortificación por defender a una urbe en desarrollo, ya que anteriormente
custodiaba una bahía sin un núcleo poblacional de importancia en sus márgenes, lo
que hacía el carácter de destierro a los que vivieron esa fatigosa etapa de espera.

En mayo de 1898 ocurre el único ataque a las inmediaciones del recinto militar, por
las fuerzas estadounidenses. Un grupo de buques estadounidenses bombardearon a
otros españoles que se encontraban anclados el poblado aledaño, aunque el fuerte
no recibió daños que se conozcan, si se destruyó el faro de Villanueva diseñado por
Francisco de Albear en 1849. A principios de 1899 las huestes españolas abandonan
la Isla, comenzó de esta forma un proceso de cambios de usos y estrategia,
provocando diversos daños por desconocimiento y abandono durante el dramático
siglo XX. Entre 1899-1902 fue ocupada por las fuerzas estadounidenses, y
posteriormente se le entregó a diversas fuerzas del Ejército republicano cubano. Fue
sometida a varias restauraciones, que alteraron según el objetivo propuesto, algunos
elementos mayormente interiores que son perceptibles en la actualidad. Después de

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1959 fue perdiendo valor de uso hasta su abandono total en 1965, que comienza a
rescatarse con una complicada restauración, que propicia diversos usos poco
ortodoxos. Finalmente se crea en 1998 el Museo Polivalente Fortaleza Nuestra
Señora de los Ángeles de Jagua, encargado de custodiar la rica historia que
atesoran esos lienzos compuestos por sillares que pasaran a la posteridad como
símbolos tangibles del patrimonio edificado.

Características arquitectónicas.
Es una estructura cúbica, con dos niveles, un puente fijo sobre pilares de cantería,
puente levadizo que por medio de su foso seco, aísla al regimiento al cerrar la
entrada. En el piso inferior cuenta en correspondencia con su función original con:
aljibe, capilla, bartolina o celda de tortura (situada debajo de la escalera de cantería
que comunica los dos niveles), Santabárbara, cocina, almacén de pólvora para el
depósito de municiones y cuartel de la tropa.

La batería semicircular de la plaza del segundo nivel está compuesta por gruesos
muros con troneras, merlones, banquetas, y a sus extremos garitas de vigilancia con
aspilleras. Pero además componen esta planta: el cuerpo de guardia, los
alojamientos para la tropa y oficiales, dos balcones en los sendos frentes de mar y
de campaña. Posee una escalera de caracol de cantería que comunica los dos
niveles, que da acceso al torreón principal de vigilancia o garitón, que sirve de
comunicación a la plaza alta a barbeta y a la pequeña donde se encuentra la
espadaña con la campana.

La obra está influenciada por las escuelas italiana y francesa, de la cual se tomo
como referencia el estilo Vauban, ingeniero francés que instrumentó su propio
sistema de fortificaciones para la defensa, estableciendo la relación entre el paisaje,
la topografía y las formas geométricas. Esta influencia debió estar matizada por el
origen de Joseph Tantete, que nacido en 1699 en Orchies, pequeña villa al norte de
Francia, donde el ingeniero militar Sébastien Le Prestre, Señor de Vauban (1633-
1707), había desarrollado un sistema defensivo para la protección de las ciudades
de esa región gala, bajo el reinado de "El Rey Sol" Luis XIV.

La decoración del fuerte se concentra básicamente en la portada de entrada,


aunque presenta otros detalles menores en las garitas de vigilancia y en las claves
de sus principales arcos. Su único acceso está compuesto por un arco de medio

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enmarcado por pilastras gemelas de fuerte almohadillado adosadas a la pared, que


parten del cordón magistral que define los dos niveles, las extremas coronadas por
bolas y las centrales sirven de base a un frontón o frontispicio contenedor del escudo
imperial de Felipe V ensamblado en piedra caliza a relieve. Dos precisas incisiones
en el muro que termina en el pretil de la plaza pequeña que está sobre el cuerpo de
guardia, despejan el recorrido de las piezas de madera que elevan el puente. Tiene
sobre el vano del arco de entrada una placa en bronce (originalmente de piedra), que
muestra los nombres de los ejecutores de la obra y su fecha de terminación. Posee
otros elementos como cornisa, y alerillo en el borde superior del pretil.

Dentro del edificio encontramos otros detalles ornamentales en lugares de


importancia, como las 6 cruces que decoran los arcos y puertas, labradas a relieve en
sus claves con cruces de Asturias o de la Victoria, de gran significado simbólico para
los pobladores de esta región hispana, donde se pensaba que colocándola en
lugares estratégicos, servían de protección divina a las personas, en este caso se
muestra la influencia asturiana en la construcción del inmueble.

La capilla posee al centro de la platabanda de la puerta, un monograma con la


inscripción IHS (en latín IESUS HOMINUN SALVATOR), que significa Jesús Hombre
Salvador, con una cruz latina insertada en la H que simboliza la crucifixión de Jesús y
rematada con una corona española de marqués de gran sentido estético religioso
para los españoles. En el interior de esta se pueden apreciar en el intradós y en la
pared central, restos de pinturas murales, en muy mal estado de conservación, que
se referencian como las más antiguas de la región.

Las garitas de vigilancia, estuvieron rematadas de manera original con una clave
labrada en forma de peón de ajedrez, que servía como remate a las cúpulas
semicirculares de estas. Las piezas desaparecieron durante restauraciones
anteriores y no se han repuesto. Sus aspilleras con bordes angulados son de
exquisita terminación, únicas de su tipología en el país.

Descripción
Aunque comúnmente se conoce como Castillo de Jagua, desde el punto de vista
tipológico es un fuerte con dos niveles, concebido para la defensa costera. Su
construcción se realizó en la primera mitad del siglo XVIII, etapa de tránsito del estilo
barroco a los cánones neoclásicos, que permitieron una mezcla de estilos en algunas
construcciones.

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De acuerdo con la traza del inmueble, se aprecia la influencia de la escuela italiana


renacentista y en algunos elementos defensivos la presencia de la escuela
francesa. Tipológicamente se puede catalogar como fuerte, así lo estampó en los
planos hechos del recinto el Ingeniero Militar español Silvestre Abarca en 1770. Por
su diseño, la ausencia de baluartes, solidez estructural, su sistema defensivo
compuesto por dos baterías a niveles diferentes, y una batería de frente de mar
semicircular, similar a la del Fuerte de San Carlos de Barrancas construido en la
Florida, EE.UU a partir de 1787, se puede definir como tal. Aunque se conozca
desde sus inicios como castillo, le den el calificativo exagerado de fortaleza, y con
algunos elementos que lo asemejan a baterías en otras regiones; es de señalar que
su diseño responde a un fuerte, con variados elementos comunes en otras
construcciones de diversas tipologías que pueden complicar su definición. El fuerte
es un punto fortificado para la defensa estratégica de ríos, puertos o ciudades,
palabra proviene del latín fortis que significa: que tiene gran resistencia, algo que ha
demostrado tener hasta la actualidad, por su invulnerabilidad en la protección de la
bahía de Jagua.

Tipológicamente en Cuba solamente es similar al fuerte de Santo Domingo de


Atarés en La Habana, construido entre 1763 y 1767 por el Ingeniero Militar de
origen alemán Agustín Crame, después del dominio inglés sobre la capital, que
obligó a reformar los elementos constructivos de las fortificaciones en todo el país.

En nuestro caso la conformación de la estructura es geométrica, simétrico y de


proporciones medias, equilibradas y regulares. Se utilizaron códigos constructivos
en consonancia con la época moderna, en la que el ideal de perfección, con una
belleza de diseño que entre las líneas y las formas prevalecen la armonía y la
funcionalidad. Se utilizó la técnica constructiva de piedra labrada en sillar y
mampostería. Además de la roca marina de la costa se empleó el ladrillo para
reforzar los ángulos de los muros de la contraescarpa y en las paredes del garitón
para evitar su fragmentación en grandes piezas si fuese destruido durante un
ataque que causara daños a las estructuras y hombres ubicados en los niveles
bajos. El hierro y la madera se utilizaron para obras complementarias como el
puente fijo, el levadizo, puertas, rejas, balcones, escaleras, techos del primer nivel y
otros elementos de menor relevancia. El mortero empleado lo componían arena,
cal, agua, y como aglomerante se utilizó según la tradición popular: "sangre de
toro".

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Esta estructura presenta elementos distintivos que la diferencian de las demás


existentes en el país. Su escalera de caracol de cantería con 38 escalones es única
por su altura, diseño y diámetro. Permite el acceso de los niveles con la plaza alta a
barbeta donde está enclavado en el intermedio de las dos plazas superiores el
garitón o torre del vigía que constituye un ejemplo peculiar en este tipo de
construcciones en Cuba debido a su posición y tamaño. Este domina la visual hacia
las dos direcciones que forma el ángulo del canal de entrad a la bahía de Jagua. En
la actualidad está rematada por un pararrayo que afecta su ornamentación y su
bajante se ubicó por dentro de una de las tres aspilleras que posee la torre,
afectándose así la originalidad. Sus dos garitas de vigilancia cercana ubicadas en los
extremos de la plaza de artillería baja, poseen cinco aspilleras anguladas que
permitían una visualidad total del foso en su frente de mar, están insertadas sin
ménsulas sobre el muro del recinto y tiene una decoración exclusiva. Encima de cada
uno de sus pequeños arcos del pórtico de accesos, está labrada en su clave una cruz
de Asturias o de la Victoria y en el cierre de sus cúpulas existía un remate esférico
que funcionaba como clave, las que fueron extraídas provocando hoy serias grietas
en su estructura, que no han provocado su destrucción por el exquisito diseño de sus
alerillos.

A pesar de ser el fuerte Nuestra Señora de los Ángeles de Jagua anterior a esta
nueva etapa, posee una tipología que refleja este tránsito en la poliorcética en la
segunda mitad del siglo XVIII. Se construyeron un grupo de baterías próximas al
fuerte, que propiciaron un mayor repliegue táctico en el terreno que ocupaba el frente
de mar. Estos fueron reflejados por los hermanos Félix y Francisco Lemaur hacia
1798 en sus planos propuestos para la Comisión Mopox encabezada por Joaquín de
Santa Cruz. Entre 1895 y 1898 se construyeron tres baterías de costa que se
nombraron: Punta Las Coloradas, Loma del Vigía y Carbonell, única existente en la
actualidad que se encuentra abandonada.

En la década del 80 del siglo XX durante los trabajos de restauración de la Fortaleza,


se encontraron por un equipo de arqueólogos, fragmentos de estas estructuras
complementarias que desparecieran por su vulnerabilidad ante las nuevas
construcciones en el área.

Evolución y usos del inmueble.

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Un año después de su terminación llegó al fuerte el primer cuerpo militar


comandado por el capitán José Castilla y Cabeza de Vaca, a partir de esta fecha
(1746) la ocuparon las fuerzas regulares del Ejército Español. Desde finales de 1762
y hasta el verano de 1763 se concentraron en el recinto militar durante la ocupación
inglesa en el Occidente de Cuba alrededor de 1000 hombres bajo el mando del
Gobernador General de Santiago de Cuba, Lorenzo de Madariaga. Esta era una de
las dos únicas fortificaciones que había quedado bajo la bandera española, y por su
ubicación al Occidente de la parte hispana de la Isla se decidió utilizarla como punto
de concentración.

En el verano de 1763 se disuelve el conglomerado militar en la zona y queda


solamente el regimiento del fuerte con cerca de 100 hombres; su capacidad
propuesta en su diseño original. Hacia 1869 las fuerzas regulares españolas se ven
obligadas a reforzar los campos de batalla ante el avance de los insurrectos
cubanos, que amenazaban los ingenios y su producción azucarera en la región. Por
un corto período permanecieron en el fuerte un cuerpo de Bomberos Voluntarios de
Cienfuegos, que fueron relevados por las fuerzas regulares ibéricas al disminuir el
asedio de los insurrectos en la zona.

En 1899 tras la retirada de los últimos hombres en América de la Metrópoli española


por el puerto de Cienfuegos se hace entrega a los marines de Estados Unidos de la
ciudad y su "Fortaleza", la que ocuparon hasta 1902. Posterior a esta etapa se
ocupó por marines de la república hasta que se abandonó por completo. En 1915 se
propone declararla para las festividades del centenario de la fundación de
Cienfuegos a realizarse en 1919, como Monumento Histórico, restaurarla y
convertirla en Museo Naval y Oceanográfico, tres años después comenzó su
primera restauración conocida, en la que se alteraron algunos elementos del
inmueble, como los pisos y locales interiores que cambiaron su función como la
armería y la cocina. Se terminó el rescate de la obra en 1923 y se comenzó a utilizar
por la Marina de Guerra y fue convertida después en prisión militar. En 1952 la
Marina de Guerra ocupa la edificación nuevamente y realiza un grupo de
alteraciones arquitectónicas, de las cuales no se posee una información precisa.

En 1959 tras el triunfo de la Revolución es ocupada por las fuerzas armadas hasta
1965 que se entrega al Ministerio de Cultura y queda en total desuso. En 1973 se
realizan excavaciones arqueológicas en la capilla y en otros locales por un equipo

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de arqueólogos liderados por Alfredo Rankin Santander.

En 1989 tras los trabajos de construcción de la CEN de Juraguá, se envía una


brigada para la recuperación del inmueble, olvidado por más de 20 años. En este
período se deterioró ostensiblemente la estructura, perdiendo gran parte de sus
elementos originales de madera, hierro, y hasta la virgen Nuestra Señora de los
Ángeles de Jagua, patrona del recinto. Las plantas crecieron a niveles extremos
deteriorando las paredes y los pisos de las plazas. A pesar de haber sido declarada
Monumento Nacional el 10 de octubre de 1978 por la Resolución No 3 del Ministerio
de Cultura, no se priorizó dentro de la gestión y rescate patrimonial de los
monumentos de Cienfuegos.

Después de su restauración de 1989 comienza a funcionar con usos diversos en


consecuencias con los inversionistas de la cadena turística Rumbos, por lo que la
edificación se utilizó como discoteca, restaurant, tienda de souvenirs y un
bar-cafetería. En 1998 se cambia su objeto social inaugurándose un museo
polivalente con el mismo nombre de la otrora fortificación militar española: ―Nuestra
Señora de los Ángeles de Jagua‖.

Evaluación patrimonial según cambios de uso e intervenciones.


Todas las construcciones hechas por el hombre están sujetas a cambios y
transformaciones, según las necesidades del contexto en que se encuentran. En
nuestro caso se hace evidente que durante 268 años, paulatinamente por cuestiones
evolutivas se fueron haciendo modificaciones que fueron alterando el inmueble y su
estructura espacial funcional, según se requería en correspondencia con sus usos.

La autenticidad del inmueble se ha manejado de manera irregular siempre


preservando los valores que la identifican y definen externamente. Sus
modificaciones en lo formal se concentran principalmente en los balcones, en sus
accesos, así como los añadidos o supresiones de astas de banderas según época,
cambio de ambientación en los accesos desde el exterior, en el arranque del puente
fijo. En lo espacial-funcional se han producido cambios en las dimensiones,
posiciones de puertas en dependencia de los usos y necesidades. Han desaparecido
locales y funciones como el cobertizo que existía en la plaza superior, el lugar común
para el aseo y necesidades de las tropas. Ha tenido gran peso la pérdida de
elementos durante los períodos de abandono de la edificación, en detrimento de los

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valores paisajísticos del lugar progresivamente sombríos con pérdida de interés


visual.

A pesar de que no se cuenta hasta el momento con los planos de los proyectos
originales para la fortificación de la bahía de Jagua, elaborados por Bruno Caballero
y Elvira en 1729, así como los propuestos por Joseph Tantete en 1744 durante su
proceso constructivo. Podemos analizar a través de los elaborados-durante el
proceso de reforma de las fortificaciones cubanas posterior a la toma de La Habana
por los ingleses en 1762- por el ingeniero militar Silvestre Abarca fechado el 31 de
diciembre de 1770, uno de los más antiguos encontrados en el Archivo de Indias
hasta ahora tomándose este como plano más cercano a la concepción original.

Según estos planos la fortificación tiene una planta simétrica con forma de cabeza
de martillo dividida en dos niveles. El acceso principal al recinto era desde el norte y
no del este como se cambió a principios del siglo XX. Se perdió en el tambor
siguiente a la entrada, su estacada original y el rastrillo que daba acceso al puente
fijo. El puente levadizo funciona aún pero dista mucho del original por su peso y
sistema de apertura, solamente quedan los ejes de madera (caguairán) empotrados
en la pared que soportaron el puente original. La puerta de madera que daba
acceso debajo del puente levadizo al cuerpo de guardia tampoco existe hoy. En este
local se cambió el techo en la restauración de 1989 y se repellaron sus paredes con
un material rico en cemento, lo que provocó el deterioro veloz de la cubierta hecha
sobre la roca natural. Solo quedan dos hornacinas o nichos, que seguramente
alojaron a imágenes religiosas, sin que se conozca cuáles son.

La batería baja o plaza de artillería ha sufrido varios cambios según sus diversos
usos. Los planos de Abarca que poseen diferencias notables de los más
contemporáneos. Según el plano 1 de este ingeniero militar la plaza contaba en el
frente de mar con un muro compuesto por nueve merlones, ocho cañoneras o
troneras y ocho banquetas. Los planos del siglo XX muestran que se eliminaron las
dos troneras centrales, completando un muro más bajo parapetado, para la
operación de dos cañones Mark VII de 1897 de la US NAVY, que se montaron en un
pedestal de concreto sobre el piso de la batería. Esta plaza destinada para la
artillería pesada dominaba, por su ubicación en el vértice del ángulo que forma el
canal de entrada a la bahía, todos los movimientos de ataque al fuerte. Además
cuenta con dos alas destinadas para cuatro cañones, y un flanco para un cañón

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opuesto al monte o al frente de campaña. Entre el ala occidental y el flanco opuesto


al canal, se construyó el lugar común o retrete para la tropa, la que tenía pequeñas
dimensiones y contaba en su interior con 6 letrinas y un lavatorio. Desde la
restauración de 1989 este local se reubicó en la bóveda que ocupó la cocina original
que se encuentra debajo del mismo, lo que ha provocado la proliferación de hongos y
bacterias en la roca por el alto contenido de humedad. El antiguo lugar común se
destruyó durante el período de abandono entre 1965–1989, quedando su espacio
vacío en la plaza. En las restauraciones de 1922-1923 y la de 1952 se modificó parte
del piso de la plaza, el que se remodela totalmente con lozas de de hormigón en la
de 1989. Las torres o garitas que se ubican en los extremos de la plaza ha sufrido
transformaciones y deterioro de la cubierta superior por la pérdida de sus claves
durante el último período de abandono y por la ubicación dentro de la garita este de
una planta eléctrica que provocó rajaduras, que se sellaran sus aspilleras y se pintara
de amarillo su interior.

Con la restauración de 1989 se recuperó el interior, aunque no se le colocó en su


cúpula la clave, que hace que hoy presente una enorme grieta que atenta sobre su
permanencia. Las banquetas desparecieron o fueron destruidas en su mayoría,
recuperándose en 1989 durante la restauración siete de las ocho que tuvo original-
mente. Próximo al retrete existía una salida protegida a la plaza que provenía de los
alojamientos de la tropa, oficiales y capellán. Silvestre Abarca no plasma en sus
planos la existencia de un balcón interior como lo tiene desde hace más de un siglo
según las fotografías de inicios del siglo XX. En la actualidad se aprecia que el
cordón que define los dos niveles y que servía como base a las puertas de los aloja-
mientos del frente de mar está entrecortado, pero también se observan incisiones en
los lienzos brutalmente hechos sobre el sillar (a diferencia del lienzo norte donde se
ubicaron los soportes entre los sillares), que muestran que este balcón interior debió
ser construido con el cambio de uso a finales del siglo XIX por las fuerzas
norteamericanas que ocuparan el recinto o a principios del XX por la marina de
guerra, para permitir un mejor acceso a la plaza.
Las seis habitaciones del segundo nivel son bóvedas de cañón comunicados los
anteriores por puertas de madera que hoy no existen. Sin embargo las tres
posteriores no se comunican con los contiguos, porque lo hacían por medio de un
balcón exterior, que aparece en los planos de Abarca de 1770. Así se muestra que
por cuestiones estratégicas de ocultamiento de la tropa, el balcón interior no es
original,

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original, a pesar de que no se conservan los planos hechos por B. Caballero (1729)
y Tantete (1744).

Los dos alojamientos ubicados en la pared. Este presenta aspilleras inclinadas para
la vigilancia sobre la entrada y los puentes fijos y levadizos, a través de las cuales
disparara la tropa, y para la circulación de aire dentro de las bóvedas. Sus pisos
originales eran del sistema colonial losa por tabla, pero se fueron cambiando en
diferentes restauraciones e intervenciones hasta que en 1989 se colocó rasilla sobre
las vigas que soportan las tablas y el relleno original. En el cual se han hallado
restos arqueológicos que muestran elementos coloniales y del siglo XX como
botones y proyectiles.

En el nivel inferior se encuentran las principales habitaciones. Está compuesto por


dos bóvedas de carpanel que ocuparan la cocina y la armería originales. En el caso
de la bóveda oeste esta fue destinada a cocina, con un horno colonial con chimenea
o campana, del que solo se aprecia en el presente el espacio por donde se
evacuara el humo, despareciendo lo demás. Después de la restauración de 1922-
1923 se cambiaron sus puertas y ventanas de cedro por barrotes con destino a
cárcel. En 1989 se destinó como baño lo que ha perjudicado sus paredes y su
función original.
Durante la restauración que comenzó en noviembre de 2009 se han elaborado
proyectos para reubicarlo al lugar original desocupado, pero no ha existido un
consenso que permita el cambio. La otra bóveda similar estuvo dispuesta a armería,
pero después fue prisión y se cambió su única puerta por barrotes, a partir de su
penúltima restauración se destinó a un bar. Se realizaron cortes en las paredes para
las redes eléctricas y la extracción de un sillar para colocar una caja fuerte. A este
local se le impedía tener una ventana grande que por estar situada en frente de esta
la escalera de cantería que comunicaba los dos niveles, la que presenta deterioro y
ha sido cubierta en mitad para facilitar el acceso a los visitantes; a la vez se percibe
la parte original de la misma. Para solucionar los problemas de humedad del local
se le hizo una ventana estrecha inclinada para la circulación de aire dentro de la
bóveda. Debajo de la escalera de cantería de dos metros de ancho se ubicó una
pequeña bovedita destinada a celda de tortura que se conserva en buen estado y
posee argollas en las paredes para encadenar a los prisioneros en la etapa colonial
que fueron principalmente esclavos, piratas y mambises.

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El cuartel de la tropa estaba destinado a los centinelas durante su servicio, para


evitar las molestias al cambiar la guardia. Se utilizó como mazmorra en el siglo XX,
por la oscuridad de los dos locales, al cerrarse su puerta de acceso, y por tener solo
tres aspilleras elevadas con acceso por escaleras, y su puerta interior fue ampliada.
Fue utilizado después de 1989 como cocina, por lo que se repellaron sus paredes y
estéticamente no es agradable por el deterioro que provoca la humedad al mortero
utilizado.
La capilla es unos de los locales que ha sufrido más daño. Sus suelos fueron
alterados consecutivamente al utilizarse como lugar de enterramiento, además a
partir de 1951 se cambió su uso hacia la pequeña iglesia construida a la entrada del
fuerte, con el objetivo de evitar conflictos con los marines del ejército cubano. En
1965 se abandonó el regimiento lo que provocó un notable deterioro, pérdida de sus
valores estéticos, como la pérdida de la patrona en 1972 y el deterioro de la pintura
mural más antigua de Cienfuegos, al colocarse una gran puerta al centro de la pared
opuesta a la entrada para acceder a la mazmorra del local contiguo, esto se hizo a
pesar de tener una pequeña puerta que tenía a la derecha de la pared. Este último
cuarto tuvo diversas funciones en etapas anteriores. Sus techos de vigas de madera
se conservan en buen estado a pesar de ser cambiadas muchas piezas originales.
Actualmente la capilla está en proyecto de restauración al igual que su fresco
notablemente deteriorado.

La Santabárbara se comunicaba por medio de una pequeña puerta con el almacén


de pólvora, la que se amplió durante las restauraciones republicanas, colocando unos
raíles de ferrocarril como dinteles que soportaran el peso de la pared perjudicada al
perder las dovelas y claves del pequeño pórtico. Se destinaron como mazmorra y
calabozo durante el siglo XX, pero presentan buen estado de conservación. El
almacén de pólvora es una bóveda de cañón, presentaba su piso entablado, con
anaqueles de madera para lo barriles que guardaba en su interior el explosivo, tenía
una capacidad para 200 quintales de pólvora. Tiene solamente tres aspilleras en
dados para la protección de los explosivos de la humedad y del fuego.

Desde la Santabárbara se eleva la escalera de caracol de cantería, con el objetivo de


comunicar los dos niveles, da acceso al garitón y a las plazas altas. Construida para
que las maniobras de ascenso y descenso fueran ocultas. Se conserva en perfecto
estado formando una espiral perfecta; se han colocado entre el segundo nivel y el
rellano

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rellano del garitón huellas de madera para facilitar el movimiento por estas. La
plaza alta o batería a barbeta dotaba a los astilleros de la batería baja de protección,
por la defensa en altura con fusiles y cañones pequeños, que proporcionaba
seguridad durante la defensa y las operaciones artilleras. Esta plaza está dotada de
canales y conductos al pie del parapeto, que al igual que los demás espacios,
acumulaban el agua de lluvia hacia el aljibe.

Según el plano 3 de Silvestre Abarca así como algunas fotografías de principios del
siglo XX, existió en la plaza alta un cobertizo de madera y tejas para la protección
de la tropa y de los pertrechos de artillería. Durante su utilización por la marina de
guerra republicana se colocó un tanque de agua en su esquina suroeste,
proveyéndose de agua desde una turbina colocada en el aljibe, que la elevaba
mediante un tubo que iba pegado a la pared, lo que propició sendas aberturas en
los cordones que son perceptibles en el presente.

La plaza pequeña encima del cuerpo de guardia tenía múltiples funciones


originalmente. Con sus pretiles bajos permitía una mayor visualidad y señalización
de cualquier tipo. A través de una rampa se subía la artillería desde el cuerpo de
guardia, por un escotillón situado en el techo de losa sobre tablazón.

Los postes de la campana se unieron por un arco posteriormente formando una


espadaña, por la colocación en el siglo XX de una campana de mayor tamaño que
la original. Se aprecian en la actualidad los cuadrantes donde se fijaba en ambos
postes el madero que sostenía la pequeña campana. El parapeto norte posee dos
cortes para que trabajen los brazos del puente levadizo, y tenía tres tragantes para
pedreros de pinzote (cañones antiguos de unos 80 cm que sus proyectiles eran
piedras esféricas conocidas como bolaños). En diversos momentos se pusieron
mástiles para banderas en diferentes sitios de la plaza, conservándose hoy el de la
esquina sudeste. Esta plaza se comunicaba con la batería alta a barbeta por medio
del rellano de la torre del vigía.

El aljibe contenía unos 100 m3 de agua ó 257 varas de Burgos y estaba revestido
con morteros hidráulicos. Poseía una horca de madera para extraer el agua que se
cambió después por un soporte de hierro forjado. De este salía un conducto hacia
un estanque en el foso que almacenaba una cantidad inferior. Este sitio ha perdido
su valor de uso, lo que hace necesario un proyecto futuro para el rescate de este

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interesante depósito.

El foso seco nunca se ha tomado en cuenta para desarrollar algún tipo de actividad
dentro de este, a pesar de las buenas condiciones de la escarpa y contraescarpa. El
acceso a este parece ser desde los primeros tiempos por una escalera de madera
colocada en la esquina suroeste del tambor de la entrada. Durante la restauración de
1989 se colocaron los dos cañones norteamericanos antes mencionados en su
interior, ocultándolos de la vista del público, lo que afecta la comunicación
museológica de estos objetos de alto valor patrimonial. Con la reapertura del Museo
en próximos meses, se tiene proyectado el uso del foso para visitas y actividades
complementarias.

Originalmente existió un glacis alrededor de la fortificación, que protegía el muro de la


contraescarpa, que se fue perdiendo por la acción indiscriminada del hombre,
desocupando este espacio de tierra, y derramándolo encima de la parte visible desde
el mar de la cantera original del fuerte, eliminándose a la vez dos elementos de alto
valor visual e histórico.

Accesibilidad y promoción
La fortificación por su ubicación geográfica se encuentra distante de la ciudad de
Cienfuegos, con tres rutas de acceso, dos por tierra y una por mar. La ruta situada al
este de la bahía comprende un trayecto de 22 km desde la urbe, pasando por zonas
de interés turístico y recreativo como el área protegida Laguna de Guanaroca, el
balneario de Rancho Luna con sus hoteles, el Delfinario, el Faro Las Coloradas hasta
el Hotel Pasacaballos. Esta vía enlaza con otra hasta el Jardín Botánico y la ciudad
de Trinidad, encontrándose en buen estado técnico. Sin embargo al llegar a punta
Pasacaballos resulta un obstáculo natural el cruce del canal del puerto de 300 metros
de ancho, debido a que existe una flota estatal de dos embarcaciones que posibilita
el enlace con el fuerte cada 45 minutos o una hora, que no responde a las
posibilidades de intercambio turístico o de otro tipo. Los puntos de acceso son
muelles enrejados y cerrados que impiden la llegada de embarcaciones particulares a
operar en ellos. Años atrás esta situación era más favorable al existir los llamados
botes ―peseteros‖ que por solo veinte centavos trasladaban el personal a cualquier
hora y los muelles eran accesibles sin rejas. En la actualidad por cuestiones
económicas y estatales no existe ningún tipo de embarcación particular dedicada a
esta función. El último de este tipo funcionó hasta el primer semestre de 2012.

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Por otra parte la carretera conocida como ―el vial‖, único acceso terrestre al Museo,
fue construida en la década del 80 del siglo XX para la comunicación terrestre entre
la ciudad de Cienfuegos y la Central Electro-Nuclear que se construía. Por carretera
es la ruta más larga con 35 km de longitud, sin atractivo alguno, se encuentra en
pésimas condiciones a pesar de haber sido reparado un tramo entre la CEN y el
muelle de Calicito por motivo de inversiones en el Polo Petroquímico de Cienfuegos.

El acceso por vía náutica se realiza a través de un barco a lo largo de 7 km con


capacidad de seguridad marítima de 180 pasajeros y es en el que viajan cada dos
horas como promedio 250 personas con motivos de trabajos y satisfacción de
necesidades materiales, al no encontrarlas en el Consejo Popular Castillo-CEN -
donde residen cerca de 10 000 habitantes-; más una población flotante que en el
verano se traslada por esta vía hacia las playas, ubicadas en esta zona de la
provincia. Esta es la vía más pintoresca y que más se disfruta a pesar de convertirse
en ocasiones los 45 minutos de duración del trayecto en una odisea en el Mar
Caribe.

Estas condicionantes de accesibilidad de manera general desestimulan al visitante y


por ende se aísla un tanto de la red de museos y del vínculo con la ciudad
patrimonial. A esto se le une la nula señalización que indique la ubicación y
distancias hacia este Monumento Nacional. La promoción de las instituciones hacia
el inmueble es superflua y en ocasiones errónea, pues el museo abre sus puertas
todos los días de 8:00 am a 5:00 pm a pesar de estar en restauración y en agencias
de viaje se refiere el cierre de la institución. Los plegables y guías ofrecen pocos
datos, con fotografías muchas veces desactualizadas. No existe promoción radial o
televisiva en correspondencia con la relevancia del inmueble. Los paseos
panorámicos por la bahía no siempre incluyen la Fortaleza como punto de atracción
por el desinterés de los guías hacia la visita al lugar (a pesar de incluir la visita al
museo en el precio del paquete turístico).

Puesta en valor
A partir 1998 cuando la edificación comienza a funcionar como Museo se plantean
las premisas de una institución con la misión de investigar, rescatar, exhibir,
conservar, promocionar, programar y emplear las diversas manifestaciones del
patrimonio cultural natural e inmaterial a través de la gestión y educación desde la
comunidad del Castillo de Jagua y sus comunidades adyacentes para crear valores

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The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

sociales en función de la gestión y explotación eficiente del patrimonio cultural natural


e inmaterial.

El nuevo montaje museográfico está diseñado para la interpretación histórica, a


través de textos que apoyarán al visitante, que enriquecerá su cultura mediante
visitas guiadas especializadas en diferentes idiomas. Se realizan actividades con la
comunidad para contribuir a la protección del medio ambiente, círculos de interés
para el aprendizaje de temáticas marineras y rescate del patrimonio marino; así como
asesoramiento técnico. Sus actividades sistemáticas más influyentes son: "La
Bayoyita Verde" (dirigida al trabajo con los niños), "Saber andar" (esta se dedica a la
labor de instrucción y animación de los jóvenes con problemas de aprendizaje).
"Alegrías de Vivir" (está dirigido al adulto mayor). En el mes de mayo el Museo es
sede del evento de patrimonio intangible que se realiza cada año en la provincia de
Cienfuegos. Se realizan actividades competitivas en el marco de la jornada de la
cultura que se desarrolla en conmemoración al comienzo de la construcción de la
fortificación el 12 de marzo de 1733.

En el sentido del rescate y gestión del patrimonio inmueble se prevé la intervención


de la firma italiana licencia para operaciones en Cuba IBC Resigum International
S.r.L. Que desarrollará la reparación de las cúpulas dañadas, la impermeabilización
de cubiertas y paredes afectadas por el deterioro de la piedra. Se cuenta con
estudios y el proyecto realizado por especialistas de la misma desde 2011 que se
pondrá en práctica en este año. Se conceptualizan las ideas para reinterpretar el
cobertizo que existía en la plaza superior para resguardar las tropas con el objetivo
de realizar actividades culturales con visuales hacia la bahía y el entorno. De igual
manera se sientan las bases para un proyecto de rutas y excursiones hacia lugares
de interés histórico recreativo como Cayo Carenas, la batería Carbonell y sitios
arqueológicos en coordinación con la Oficina del Conservador de la Ciudad de
Cienfuegos. Se trabaja en el rescate de la identidad religiosa durante las fiestas por el
día de la patrona de la Fortaleza Nuestra Señora de los Ángeles de Jagua el día 2 de
agosto con una peregrinación que incluya la capilla del Museo, primer centro de culto
católico de la región cienfueguera.

Como parte de la restauración en marcha y la reanimación de los locales y funciones


se pretende retomar el bar existente ahora con la temática del rescate de las leyen-
das cienfuegueras, presididas por La Dama Azul, ícono intangible de la edificación y

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del poblado en general. Se prevé la creación de un área anexa para el trabajo


científico sobre el manejo integrado de zonas costeras, rescatando del mal estado
técnico una edificación de Grado de Protección I ubicada en los entornos del parque
del poblado; para así mismo reanimar la zona aledaña, devolviéndole la imagen
perdida, involucrando la población como ente participativo y protagonista del
cuidado del espacio mejorado.

Conclusiones:
1. A pesar de transitar por varias intervenciones en las que se ha modificado de
manera poco agresiva en lo estructural y funcional, se preserva su integridad
pese a los avanzados deterioros ocasionados por reiterados períodos de
abandono de la edificación, los cambios de usos, las alternativas adoptadas en
la restructuración de locales, ante el desconocimiento, carencia de materiales
y técnicas idóneas.
2. La tipología edificatoria puede ser interpretada de diversas formas, pero a
nuestro punto de vista es un fuerte.
3. Se le han insertado funciones no siempre acordes a la tipología edificatoria
teniendo en cuenta criterios sustentados por presiones de diversa índole.
4. Se encuentra en proceso de restauración desde noviembre de 2009, por lo
que la promoción extraterritorial en todos los aspectos se dificulta; no obstante
se desarrollan actividades vinculadas al uso actual como museo para
incentivar el cuidado del medio ambiente en general, el conocimiento y preser-
vación del patrimonio material e inmaterial.
5. Los valores históricos patrimoniales de la edificación se condicionan a través
de acción directa del visitante debido a que la promoción y divulgación del
inmueble es escasa y en ocasiones errónea. Las instituciones responsables de
la divulgación y gestión de la edificación no siempre muestran interés en
correspondencia con sus múltiples atractivos.
6. Se realizan acciones integradas de rescate patrimonial de la edificación y de
su retroalimentación hacia la comunidad para una gestión patrimonial más
eficiente que inspire valores enfocados hacia el conocimiento de la historia y el
medio construido, desde edades tempranas, actuando de manera localmente,
para obtener resultados globales con una acertada vinculación institucional.

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The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

Bibliografía
Arjona, Marta. (2003). Patrimonio cultural e identidad. La Habana: Ediciones Boloña.
Blanes Martín, Tamara (2001). Fortificaciones del Caribe. Editorial Letras Cubanas.
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Diccionario Enciclopédico Hispanoamericano. (Vol. XXVI). Barcelona: Editores Mon-
tero y Simón.
Enciclopedia Universal Ilustrada Europeo Americana. ESPASA CALPE S.A. (1978).
(Vol. 69). Madrid- Barcelona.
Instituto de Historia de Cuba. (1996). Historia de Cuba. La Colonia. Evolución socio-
económica y formación nacional desde los orígenes hasta 1868. La Habana: Editora
Política.
Instituto de Historia de Cuba. (1996). Historia de Cuba. Las luchas por la indepen-
dencia nacional y las transformaciones estructurales 1868- 1898. La Habana: Editora
Política.
Martín Brito, Lilia. (1998). El desarrollo urbano de Cienfuegos en el siglo XIX. Edicio-
nes Mecenas, Cienfuegos, Cuba.
Weiss, Joaquín E. (1979) La Arquitectura Colonial Cubana, Siglo XVIII. Editorial Le-
tras Cubanas. Ciudad de La Habana.

Fuentes documentales
Documentos relacionados con la Fortaleza Nuestra Señora de los Ángeles de Jagua
pertenecientes a la Oficina del Conservador de la Ciudad de Cienfuegos.
Documentos y planos archivados en el Museo Fortaleza Nuestra Señora de los Án-
geles de Jagua.

Personas consultadas
Msc. Arq. Irán Millán Cuétara (Director de la Oficina del Conservador de la Ciudad de
Cienfuegos).
Msc. Marisol Otero Álvarez (Directora del Museo Fortaleza Nuestra Señora de los
Ángeles de Jagua).
Lic. Lenier González Hernández (Conservador del Museo Fortaleza Nuestra Señora
de los Ángeles de Jagua).

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Plano Castillo Nuestra Señora de los Ángeles de Jagua (archivo)

Castillo Nuestra Señora de los Ángeles de Jagua

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Panorámicas Castillo Nuestra Señora de los Ángeles de Jagua, Cienfuegos

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Castillo Nuestra Señora de los Ángeles de Jagua

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The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

Castillo de San Severino. Significado patrimonial y gestión para


su preservación y puesta en valor

Isabel Hernández

Introducción
En el siglo XVII las autoridades colonialistas en la Isla de Cuba mostraban
preocupación ante la creciente incursión de corsarios y piratas en la bahía
matancera. En los territorios donde hoy se asienta la ciudad sólo existían en aquellos
momento pobladores aislados que llevaban a cabo el habitual comercio de
contrabando de entonces con los corsarios y piratas que visitaban la rada matancera.
Sin embargo, este intercambio ilícito y perseguido por las autoridades encargadas de
velar por el cumplimiento estricto del monopolio comercial español, pero hasta cierto
punto pacífico, no fue el único propósito de los navegantes holandeses, franceses e
ingleses al acercarse a la bahía de Matanzas, ya en 1628 la captura de la Flota de la
Plata en estas aguas, por el pirata holandés Piet Heyn, había puesto en vilo a las
autoridades colonialistas.

Un desembarco en estos parajes podía propiciar la toma por tierra de La Habana,


capital de la Isla. Este inminente peligro incentivó la necesidad de extender hasta
Matanzas el sistema de fortificaciones creado para proteger a La Habana, así como
de poblar los territorios circundantes, haciendo surgir en ellos una ciudad.

Desarrollo
El Castillo de San Severino fue el punto de partida del cinturón defensivo creado alre-
dedor de la bahía de Matanzas. Fue concebido en el año 1680 por el ingeniero militar
Juan de Císcara como una fortificación permanente abaluartada. Su construcción se
inició en mayo de 1693, aunque los actos oficiales de bendición de la primera piedra
tuvieron lugar en octubre de ese año como parte de los actos fundacionales de la
ciudad de San Carlos y San Severino de Matanzas. En 1745 concluyeron las labores
constructivas, la demora en las obras se debió a la falta de dinero y de mano de
obra.

113
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La traza de San Severino está en correspondencia con los esquemas renacentistas


de los sistemas de construcción militar de los siglos XVI y XVII, lo que es
perfectamente observable en sus baluartes, cortinas y flancos.

En 1762, durante la toma de La Habana por los ingleses, la fortaleza fue


parcialmente volada por el gobernador Antonio García Solís ante la inminencia de un
ataque enemigo. Las labores reconstructivas se extendieron hasta el año 1789.

El Castillo funcionó como la principal fortaleza del sistema defensivo matancero


hasta el siglo XIX cuando ocurren cambios en su interior para ser convertido en
prisión militar, luego se convertiría en cárcel. Ambas funciones propiciaron la
estancia en él de quienes se oponían de cualquier forma al dominio colonial español
primero y a los gobernantes de turno después, muchos prisioneros no salieron con
vida de este lugar, fueron ultimados en los fosos convertidos en paredón de
fusilamiento.

Estas funciones represivas vinculan al Castillo de San Severino con la vida política
de Matanzas en particular y con la de Cuba en general. En el devenir histórico de
este inmueble se inscriben nombres de relevantes personalidades de la historia de
Cuba, tales son los casos del poeta Gabriel de la Concepción Valdés (Plácido)
implicado en el Proceso de la Escalera, Juan Gualberto Gómez y Martín Morúa
Delgado, ambos descendientes de esclavos y llevados a prisión por conspirar contra
el dominio colonial español. Los destacados líderes estudiantiles José Antonio
Echeverría y Fructuoso Rodríguez que lucharon contra la tiranía batistiana sufrieron
prisión en este lugar. Tanta injusticia fue redimida cuando en 1959 fueron
ajusticiados en sus muros connotados esbirros batistianos.

En 1978 los valores históricos y arquitectónicos del inmueble fueron reconocidos al


declarársele como Monumento Nacional, dos años después dejaría de tener
población penal y pasó a cumplir otras funciones, en aras de ellas, el inmueble sufrió
numerosas transformaciones y aumentó paulatinamente su grado de deterioro.
Particular importancia en la destrucción de sus estructuras tuvo el embarque de
fertilizante a granel, en el muelle Dubrocq, ubicado en las cercanías del Castillo, el
que hace crecer indiscriminadamente las plantas parásitas en sus muros, así como
la instalación en áreas de lo que fuera la casa del comandante de la fortaleza, de un
almacén del Fondo de Bienes Culturales.

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The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

La única huella del momento fundacional de la ciudad de Matanzas, en el patrimonio


edificado, es el Castillo San Severino. En 1993 cuando la ciudad celebró su
cumpleaños trescientos, como parte de las actividades conmemorativas se
acometieron labores de conservación en el inmueble, se eliminaron algunos
añadidos y se retiró parte de la maleza de los exteriores. En esos momentos la
circunstancias del período especial no permitieron hacer otra cosa, aunque ya
existía preocupación e interés en rescatarlo, lo que se evidenciaba en los
planteamientos y propuestas de historiadores, escritores, especialistas del
patrimonio y otros conocedores de Matanzas y su historia que opinaban acerca de
cómo utilizarlo.

El año 1994 vio nacer el Proyecto Intercultural de la UNESCO ―la Ruta del Esclavo‖ y
este acontecimiento hizo cambiar la suerte del Castillo. Matanzas se vinculó desde
los primeros momentos al proyecto y el Castillo como parte de ella.

La propuesta partió de Haití con el objetivo de dedicar una conmemoración de diez


años al Bicentenario de la Revolución haitiana. La reunión constitutiva del Comité
Científico Internacional del proyecto tuvo lugar en Benín en el año antes mencionado
y a propuesta del Dr. Miguel Barnet, el que representaba a Cuba en ese comité, el
segundo cónclave tuvo lugar en Matanzas en 1995. Este fue el primer evento
organizativo del trabajo a realizar por el recién creado órgano, en él se aprobaron
documentos en los que se explicitaban los objetivos del proyecto y las principales
acciones que se debían acometer. En el marco del encuentro el Dr. Barnet propone
la creación de un museo de esta temática, que tuviera por sede a Matanzas.
Reconocía con ello la importancia del fenómeno esclavista en los territorios que hoy
conforman la provincia. La misma tipificó la esclavitud de plantaciones a escala
nacional, convirtiéndose sus feraces tierras y sus grandes colosos en el emporio
azucarero cubano, siendo a la vez el centro esclavista por excelencia. En
consecuencia exhibe hoy un abundante y variado legado observable en diferentes
aristas de la vida social y cultural del territorio.

Las propuestas para la sede del mismo fueron varias, una de ellas fue el Castillo de
San Severino. La vetusta edificación cargada de historia había sido declarada
Monumento Nacional y se encontraba prácticamente en estado de abandono y era
presa de las plantas parásitas entre las que figuraban enormes jagüeyes.

115
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En 1998 Federico Mayor Zaragoza, secretario general de la UNESCO en esos


momentos, ratifica la propuesta del Dr. Barnet, aceptando la instalación del museo
en el Castillo de San Severino. Cierto es que pudo haber estado en cualquier otro
lugar de la geografía matancera, porque sobran los parajes vinculados al denigrante
flagelo: Triunvirato, Alcancía, Las Cañas, Álava y otros muchos, pero la
Organización Mundial del Turismo, se insertó desde los primeros momentos en el
cumplimiento de los objetivos del proyecto y fue uno de sus propósitos dar a conocer
al mundo las terribles consecuencias de la esclavitud y la trata trasatlántica, sin
perder de vista el legado de multiculturalidad que exhibe hoy el Caribe. La ubicación
geográfica del Castillo de San Severino, en la vía de comunicación entre los dos
polos turísticos más importantes del país (La Habana y Varadero), y la vinculación
con la temática del futuro museo, le permitieron erigirse como el sitio ideal para la
instalación del mismo.

Los vínculos del Castillo con la despreciable institución se inician con la


participación de la mano de obra de los negros esclavizados en su construcción,
luego contaría con cepo y celdas para castigar a las víctimas de este cruel sistema y
sufrirían tras sus rejas Plácido y otros implicados en el Proceso de la Escalera. Los
descendientes de esclavos opositores al dominio colonial español estuvieron
también encerrados aquí, entre ellos Juan Gualberto Gómez y Martín Morúa
Delgado.

A partir del año 1999 se dieron los primeros pasos que conducirían a iniciar el
proceso de restauración del inmueble, para ello se contó con el estudio de
factibilidad económica elaborado por especialistas de la vicepresidencia Nacional de
Monumentos, del Consejo Nacional de Patrimonio Cultural, y los estudios históricos
y arquitectónico de la fortaleza, que estuvieron a cargo de los especialistas del
Centro Nacional de Conservación, Restauración y Museología del Ministerio de
Cultura (CENCREM) Tamara Blanes y Nelson Melero respectivamente, quienes han
asesorado los proyectos aún en ejecución.

La labor realizada por estos especialistas demostró la importancia de la


investigación aplicada a la recuperación y restauración de un monumento de alto
valor histórico y patrimonial. A partir de junio del año 2002 iniciaron un estudio
asesor del inmueble, paralelamente impartieron cursos al personal de Patrimonio y a
la pequeña plantilla de trabajadores con la que contaba desde entonces la

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The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

institución. El resultado se vertió en el informe emitido por la Dra. Blanes y el


arquitecto Nelson Melero en abril del 2003 con el título: ―Castillo de San Severino.
Estudio asesor para su restauración‖

Este estudio reveló que: ―… no hubo transformaciones trascendentales, es decir, que


coinciden casi las medidas de sus partes esenciales como son las cortinas,
baluartes, foso, camino cubierto y explanada, con las del plano original. Los cambios
producidos en el siglo XVIII fueron en sus obras accesorias como parapetos,
puentes, aljibes, rastrillos, puertas, capilla y edificios militares (cuarteles, polvorines,
calabozos, almacenes y alojamientos para la guardia)‖ (Blanes Martín, 2003, 9).

El estudio también evidenció la necesidad de verificar con exactitud las medidas


actuales para comprobar su coincidencia con las originales, lo cual fue encargado
inmediatamente a la Empresa de Proyectos de Obras de Arquitectura en Matanzas
(EMPAI # 8).

Las conclusiones a las que arribaron permitieron acometer acciones de reposición de


algunos elementos que ya no existían y que son funcionales para los nuevos usos
del inmueble, en este sentido se repuso la puerta principal del castillo, la parte fija del
puente fijo del camino serpenteado a la plataforma del San Juan, el puente fijo de la
plataforma al castillo, los rastrillos del camino serpenteado y el que permite la
entrada al interior de la plataforma del San Juan, el tablamento que comunica el lado
este y el oeste de la plataforma del San Juan. Esto ha permitido revitalizar el
primitivo acceso a la fortaleza. Las labores de recuperación emanadas del estudio
asesor se encaminaron a recuperar el camino serpenteado y los tres aljibes. En
cuanto a la conservación se ha aplicado la misma, en las celdas y herrajes de la
antigua prisión, la tarja conmemorativa de los mártires de la patria, el escudo de la
entrada principal del castillo y las cureñas de hierro de los cañones.

Estas labores han sido contratadas por el Centro Provincial de Patrimonio al Fondo
Cubano de Bienes Culturales, con él se han logrado las acciones anteriormente re-
comendadas. Aún aparecen recomendaciones insatisfechas, entre ellas la demoli-
ción del puente fijo hacia el baluarte San Ignacio, la escalera en el foso próximo a
este baluarte, las casas construidas próximas al camino cubierto, así como las edifi-
caciones y estructuras que ocupan áreas del glacis y obstruyen la entrada principal.
También se encuentran pendientes las demoliciones que permitirán recuperar las

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bóvedas del lado oeste, tampoco han podido reponerse las dos estacadas, sólo ha
sido posible hacerlo con una de ellas.

Dentro del trabajo realizado con el Fondo de Bienes Culturales se encuentra la


sustitución de la carpintería y la cubierta de la casa del comandante de la fortaleza,
en esto se empleó una parte considerable de los treinta mil dólares entregados por
la UNESCO en 1998. Aún queda mucho por hacer y las limitaciones materiales
impiden un accionar más sistemático, cada año recibimos una suma discreta en
ambas monedas que se utiliza en ―mantenimiento constructivo‖ y ―control de
malezas‖ (aplicación de defoliantes químicos cada 45 días, servicio contratado con
Sanidad Vegetal).

No obstante estas carencias, los resultados hasta ahora alcanzados han permitido ir
socializando el inmueble y sus valores. Esta institución museal abrió sus puertas en
octubre del año 2003 y cuenta actualmente con cuatro salas de exposición
permanente, en ellas se presenta la vida e historia de la fortaleza y el legado de la
esclavitud africana en Cuba.

Desde esa fecha la institución se ha caracterizado por su sostenido trabajo en


cumplimiento de su objeto social que es la salvaguardia, conservación, investigación
y exposición de los bienes muebles, así como mantener una adecuada
conservación de los valores arquitectónicos del inmueble. Los servicios a la
población se incrementan de forma permanente llegando a contar con elevadas
cifras de visitantes.

El Castillo se precia de ser cada año la sede del Evento Atenas, auspiciado por la
Filial Matancera de la Unión Nacional de Historiadores de Cuba y ser
co-auspiciadores, desde hace seis años, del Taller Internacional de Antropología
Social y Cultural de la Casa de África de la Oficina del Historiador de la Ciudad de La
Habana. De igual manera se desarrollan en sus locales actividades del Evento
Orígenes de la Dirección Provincial de Cultura en Matanzas y otros de carácter
científico y cultural.

Aunque sus actividades extensionistas llegan a todos los rincones del municipio y
provincia como parte de sus vínculos con la comunidad y con la enseñanza se
desarrollan proyectos de trabajo con las escuelas del territorio asociadas a la

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The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

UNESCO, así como con otras cercanas a la institución; son de destacar igualmente,
el proyecto de rescate de los juegos tradicionales infantiles con el Consejo Popular
Versalles y el trabajo que desarrollamos con la Asociación de Combatientes de la
Revolución Cubana en la citada barriada.

La UJC y las Filiales Matanceras de la Unión de Historiadores, de la Asociación


Cubana de Artesanos y Artistas y la Asociación Culinaria de Cuba, así como el grupo
gestor del proyecto comunitario del barrio de La Marina, han reconocido, en más de
una oportunidad, el apoyo de esta institución a sus actividades.

El Castillo de San Severino es sitio obligado para todo visitante cubano o extranjero
que llega a La Atenas de Cuba. Destacadas personalidades han visitado el museo,
el que también ostenta la medalla que otorga la UNESCO a la Diversidad Cultural.
La Asamblea Municipal del Poder Popular reconoció los méritos de la institución al
entregarle el Símbolo de la Ciudad en octubre pasado.

Conclusiones
 El inmueble se mantiene inmerso en una continua labor de conservación,
restauración y montaje.

 Esta continua labor depende en gran medida del presupuesto que cada año se
nos asigne para el mantenimiento del inmueble, debido a que en la actualidad
no existe la posibilidad de utilizar dinero en el rubro ―Inversiones‖.

 Al decidir que acciones acometer cada año es tenido en cuenta el ―Estudio


Asesor para la restauración‖, esto ha permitido, por ejemplo, recuperar la
rampa de acceso a la plaza de armas.

 La elevada cifra de visitantes que recibimos cada año responde a que ya ha


sido ubicada una de las señalizaciones del lugar, a nuestra amplia labor de
divulgación y promoción, sobre todo a través del Proyecto de la Ruta del
Esclavo y al esforzado trabajo de nuestros especialistas.

 El equipo técnico del Castillo de San Severino. Museo de la Ruta del Esclavo,
se encarga de que todas las visitas a nuestra institución sean guiadas,
aplicando correctas técnicas de interpretación del patrimonio, de llevar a cabo

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importante labor con las escuelas y centros laborales del territorio, es decir con
toda la comunidad, así como con las agencias tour-operadoras. Se tutorean
tesis relacionadas con la comercialización, animación y preservación del casti-
llo y se llevan a cabo estudios de públicos.

 Particular importancia tiene el trabajo que realizamos con los proyectos infanti-
les del territorio, así como con la Asociación de Combatientes de la Revolu-
ción Cubana y los círculos de abuelos.

Bibliografía

-Blanes Martín, Tamara (2003) Castillo San Severino. Estudio Asesor para su res-
tauración. La Habana. Centro Nacional de Conservación, Restauración y Museolo-
gía. p.50.

-Espinosa Díaz, Rodolfo (2011) Estrategias para la comercialización del Museo Ru-
ta del Esclavo. Matanzas. p 69.

-Hernández Godoy, Silvia (2006) Insomne Caballero del Puerto de Matanzas (1680
-1898). Matanzas. Ediciones Matanzas. P.183.

-López Domínguez, Dulce María (2009) El marketing como herramienta de apoyo


a la gestión empresarial del Museo de la Ruta del Esclavo. Matanzas. P.81.

-Moreno Aragón, Jorge (2006) Gestión de Proyectos Sociales y Culturales. La Ha-


bana. Editorial Félix Varela.

-Quintana Sosa, Yailín (2010) Propuestas de nuevas acciones culturales para la


utilización del Museo ―Castillo San Severino‖ en la contribución al conocimiento de
la Historia Local en el Consejo Popular de Versalles. Matanzas. p 56.

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Castillo de San Severino, Matanzas (Foto de archivo)

Entrada Castillo de San Severino (Foto: Dolores Pineda)

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Castillo de San Severino , Matanzas (Fotos: Dolores Pineda)

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Perfil de la Colonia Militar de Brasil (1580-1640). Una mirada de


España en el Brasil colonial

Elcio Rogerio Secomandi

Uma guarita no estilo colonial espanhol, com um


caracol invertido na sua base de sustentação,
guarnece o chamado ―portão espanhol‖ da
Fortaleza de Santo Amaro da Barra Grande 1,
Guarujá, SP. Este detalhe arquitetônico é uma justa
homenagem ao período da união das coroas
ibéricas (1580 – 1640), embora projetado no século
XVIII pelo engenheiro português, João Massé.

Este breve ensaio acadêmico aborda a missão da esquadra do almirante espanhol


Diogo Flores Valdéz na América do Sul, no início daquele período de união das
coroas ibéricas, tendo como referência básica o capítulo VI do livro Arquitetura
Militar2, para o qual tive a grata satisfação de contribuir com notas para a orelha e
uma apresentação, com o seguinte preâmbulo:

―Victor Hugo Mori – arquiteto do IPHAN e membro do ICOMOS-Brasil3 – com muita


imaginação, sabedoria e simplicidade, transfere ao público não especializado e aos
estudantes em geral, conhecimentos inestimáveis sobre a complexa evolução da
Arquitetura Militar, desde os primórdios da neurobalística até o advento da ‗guerra
cibernética‘. Toma como linha narrativa as fortificações do Porto de Santos, para nos
conduzir à formação histórica da nossa nacionalidade‖.

O livro contém dados históricos importantes a respeito dos motivos que deram
origem à Fortaleza de Santo Amaro da Barra Grande, nos idos de 1583, e também a
uma série de conflitos entre as potências colonizadoras daquela época, com reflexos
sobre as antigas colônias espanholas e portuguesas, fustigadas por piratas e
corsários ingleses, franceses e holandeses, inimigos de Espanha.

1
www.unisantos.br/fortaleza
2
MORI, Victor Hugo. Arquitetura Militar. São Paulo: Imprensa Oficial do Estado / Fundação Cultural
Exército Brasileiro, 2003.
3
IPHAN – Instituto do Patrimônio Histórico e Artístico Nacional; ICOMOS – Conselho Internacional de
Monumentos e Sítios, órgão consultivo da UNESCO

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Neste contexto insere-se a viagem da esquadra de Valdéz ao Estreito de Magalhães,


iniciada em Cádiz, no dia 09 de setembro de 1581 4, com 16 naus de combate e de
apoio logístico, tendo por missão fortificar aquela região estratégica de junção dos
dois maiores oceanos do planeta. Valdéz, nomeado por Felipe II ―Capitão General
das Costas do Brasil‖, zarpou do Rio de Janeiro em novembro de 1582 e ancorou
suas naus na baía de Santos, para obter provisões e prosseguir viagem rumo ao sul
do continente. Ao alcançar a costa catarinense, determinou, em janeiro de 1583, a
volta dos navios Almirante, Concepción e Begónia ao Rio de Janeiro, sob comando
de Andrés Igino (Eguino ou Higino), por considerá-los ―impróprios para prosseguir
rumo ao sul‖. Valdéz alcançou o Estreito de Magalhães, porém fracassou na
construção de uma fortificação no extremo sul do ―novo mundo‖ e no dia 07 de feve-
reiro de 1583 iniciou viagem de retorno para a Espanha.

Por outro lado, no dia 19 de janeiro de 1583 chegou ao porto de Santos, o inglês Ed-
ward Fenton5 com a finalidade de abastecer suas duas naus e prosseguir rumo ao
Estreito de Magalhães. Na tarde de 24 de janeiro de 1583 as três naus de Andrés
Igino chegaram à Santos e travaram combate com os ingleses, resultando avarias na
nau Santa Maria de Begónia. Fenton foi obrigando a retornar para a Inglaterra sem
cumprir sua missão.

Reduto que D. Luís mandou fazer


na Barra Grande de Santos.
Coleção Morgado de Mateus.
Biblioteca Nacional, RJ,
cópia cedida pelo IPHAN/SP

4
Na armada de Vadéz estava Pedro Sarmiento de Gamboa como governador do estreito de Magal-
hães e Bautista Antoneli como engenheiro.
5
Victor Hugo salienta que Fenton, assim como os demais navegantes ingleses, mantinham relações
comerciais e de amizade com a população vicentina, pois Santos era um dos mais importantes entre-
postos para abastecimento das naus com destino ao Estreito de Magalhães.

124
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Bautista Antonelli6, arquiteto militar que acompanhava a esquadra de Valdéz,


acabou ficando em Santos juntamente com a tripulação da nau Begónia, para
projetar e dirigir as obras da Fortaleza de Santo Amaro da Barra Grande. Sobre
esta construção militar de origem espanhola, Victor Hugo, destaca citações dos
apontamentos do padre espanhol José de Anchieta - Informações do Brasil e de
suas Capitanias, 1584: ―Na Capitania de S. Vicente dentro da ilha que é a
primeira que se povoou há duas vilas de portugueses (...). Em frente tem a ilha de
Guaíbe, no cabo da qual, para o norte tem uma barra com as fortalezas de
Bertioga quatro a seis léguas das vilas [Santos e S. Vicente], e da parte do sul,
que é a outra barra, tem o forte que agora se fez por Diogo Flores, general, com
gente de guarnição, e dentro da mesma ilha estão moradores com igreja de S.
Amaro‖. A construção dessa fortaleza – Santo Amaro da Barra Grande – além de
guarnecer um importante entreposto para a rota rumo ao Estreito de Magalhães
servia também para ―marcar simbolicamente a presença do rei Felipe II da
Espanha (Felipe I de Portugal)‖ na época da união das coroas ibéricas (1580-
1640).

Diogo Flores Valdéz escreveu duas cartas ao rei Felipe II relatando a viagem ao
Estreito de Magalhães e à costa do Brasil quando esteve em Salvador, no dia 5
de agosto de 1583. As duas cartas encontram-se no Arquivo Geral das Índias, em
Sevilha. Sobre a defesa de São Vicente relatou que mandou ordens por meio dos
navios espanhóis ―(...) ao capitam grmo Leiton (Gerônimo Leitão, capitão-mor de
São Vicente) que alli reside se fortaleciese lo mejor que pudieses hasta tanto que
yo dava a Vm. aviso. Y anssi el dicho capitan y gente de la tierra pidieron
conforme aquella ordem se hiziese um fuorte em la boca de la entrada pues era
tan a propósito y anssi el contador lo començo a fabricar conforme la trata (traça
ou desenho) que para ello dio Bautista Antonelli el ynginiero q Vm. ymbio para
los fuertes de estrecho‖7.

6
Bautista Antonelli (Battista Antoneli, em italiano), arquiteto militar do Caribe, nasceu em 1547 em
Gatteo (Itália) e morreu em Madrid, em 1616. Aos 34 anos recebeu de Felipe II a missão de construir
um sistema fortificado no estreito de Magalhães: ―Foi a primeira viagem de Antonelli ao Novo Mundo
e a primeira terra que ele pisou foi no Brasil (...). O projeto incluía uma cadeia (de pedras) submersa a
fim de impedir a navegação entre os dois oceanos‖. (www.fortalezas.org)
7
Mais uma contribuição do amigo Victor Hugo Mori / IPHAN.SP e membro do ICOMOS-Brasil

125
ICOFORT International Committee on Fortifications and Military Heritage

Surgiu, assim ou quase assim, a construção de uma fortificação na embocadura do


estuário onde se abrigava o incipiente porto da Capitania de São Vicente, utilizando
uma centena de soldados da nau Begónia, com planta de Antonelli. A presença da
guarnição do Begónia, chefiada por Domingo de Garri, consta da narrativa do padre
Fernão Cardim – ―O padre (visitador Christovão Gouvêa) em S. Vicente visitou os
padres (...) e também o forte que deixou Diogo Flores, com 100 soldados‖ (março de
1585). Segundo Victor Hugo, ―certamente muitos desses soldados-construtores
espanhóis escolhidos eram artífices e dezenas deles aqui se radicaram, como é o
caso do famoso Bartolomeu Bueno, carpinteiro naval, que posteriormente foi inspetor
das obras da Matriz de São Paulo e pai dos bandeirantes Jerônimo Bueno e Amador
Bueno‖.

Estas duas missões fracassadas (Valdéz e Fenton) deram origem, portanto, à Forta-
leza de Santo Amaro da Barra Grande. Cumpre destacar ainda que Fenton teve um
―gosto de vingança cinco anos depois, como comandante da nau Mary Rose na
batalha que destruiu a ‗Invencível Armada‘ de Felipe II, marcando assim o final da
hegemonia marítima de Espanha e Portugal e incrementando as incursões e
invasões de ingleses, franceses e holandeses no Caribe e no Nordeste brasileiro‖.

Antonelli, a seguir (após o saque de Francis Drake ao Caribe, 1586) passou a ser
arquiteto-chefe das Antilhas e sua família nos deixou inúmeras fortificações, hoje de-
claradas Patrimônio Histórico da Humanidade pela UNESCO. Este fato histórico
talvez explique a singularidade de uma fortaleza sem baluartes na embocadura do
estuário de Santos, com ―estilo Antonelli‖ 8, caracterizado por baterias sobrepostas,
antecedendo as fortificações com baluartes estilo Vauban, de Sébastien Le Prestre,
marquês de Vauban (1633 - 1707).

Primeira ―incursão‖ do autor


em terras de Espanha.
Catedra Bolivar, Universidad de
Santiago de Compostela.
El Correo Gallego, 27 – Mar -2004

8
―Geografia como elemento definidor da organização espacial‖ e não a geometria como no ―estilo
Vauban‖.

126
The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

Fotomontagem de Victor Hugo Mori destacando a semelhança entre o Castelo de


Alicante, o Forte San Juan de Porto Rico e a Fortaleza de Santo Amaro

Referencias bibliográficas
MORI, Victor Hugo. Arquitetura Militar; um panorama histórico a partir do Porto de
Santos. São Paulo: Imprensa Oficial do Estado/ Fundação Cultural Exército Brasilei-
ro, 2003 Notas: pág 179, VHM: _ Varnhagen, Francisco Adolfo ( Visconde de Porto
Seguro). História Geral do Brasil. 4ª ed. São Paulo: Edições Melhoramentos, 1948,
p. 447 _ Sarmineto Gamboa, Pedro in ―sumaria relación, in coleccion de Documen-
tos inéditos del Archivo de Indias – Apud: Varnhagen, Francisco Adolfo, op.cit, p.
440 _ Cardin, Fernão. Tratados da Terra e Gente do Brasil. 2ª ed. S. Paulo: Cia. Edi-
tora Nacional, 1939, p. 315 _ Anchieta, Jose, Pe. Informações do Brasil e de suas
Capitanias. Apontamentos datados de 1584 _ Fernandes da Silva, Fernanda. Fortifi-
cações Brasileiras, Máquinas de Guerra e de Memória. Tese de Doutorado, São
Paulo, FFLCH-USP, 1991, p. 228 _ Documentos Interessantes para a História e
Costumes de São Paulo. Vol XLIX, Arquivo do Estado de S. Paulo, pp. 165/166
Consulta Internet. data de acesso: 31 de janeiro de 2013.

127
ICOFORT International Committee on Fortifications and Military Heritage

www.fortalezas.org/index.php?ct=personagem&id_pessoa=347
http://www.provincia.fc.it/cultura/antonelli/ESP/StoriaAttivita/BattistaAntonelli.html
http://www.provincia.fc.it/cultura/antonelli/ESP/IllustrazioniDocumentiStudi/
MappeVeduteFotoBrasile.html
http://fortalezas.org/?ct=fortaleza&id_fortaleza=193
http://pt.wikipedia.org/wiki/Fortaleza_de_Santo_Amaro_da_Barra_Grande
www.unisantos.br/fortaleza. Ebook do autor
www.unisantos.br/circuitofortes . E-book do autor
Ilustrações: Foto, Berenice Kauffmann; fotomontagem, Victor Hugo Mori; reporta-
gem, jornal Gallego, Santiago de Compostela, 27 – Mar -2004.

128
The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

Fuertes y Fortalezas de Brasil administradas por el ejercito


Brasileño: un modelo de gestión

José Claudio Dos Santos Junior

Resumen:
Este trabajo tiene como objetivo presentar el modelo de gestión que utiliza el Ejército
brasileño en la protección, conservación y gestión de las fortificaciones históricas ba-
jo su cuidado, en colaboración con otras instituciones que tienen que ver con el mis-
mo tema. También pretende mostrar cómo tales prácticas están alineadas con las
nuevas perspectivas de uso de estos Sitios Históricos como lugares de memoria y de
identidad cultural. Así mismo se discutirá cómo la participación de las fortificaciones
de la Bahía de Guanabara en el nombramiento de Río de Janeiro como Patrimonio
Mundial colaboró con la profundización de las discusiones sobre ese uso y con el in-
cremento de acciones de gestión compartida, protección legal y de proyectos en las
áreas de Educación, Medio-ambiente, Preservación y Turismo Cultural.

Palabras clave: cultura - patrimonio - gestión - memoria - identidad

Abstract:
This paper aims to present the management model used by the Brazilian Army in the
protection, preservation and management of historic fortifications in care, in collabora-
tion with other institutions that deal with the same subject. It also aims to show how
such practices are aligned with the new perspectives of using historic sites as places
of memory and cultural identity. We will also discuss how the participation of the forti-
fications of the Guanabara Bay in Rio de Janeiro's nomination as World Heritage col-
laborated with the deepening of discussions about this and use this to increase the
stock of shared management, legal protection and projects in the area Education, En-
vironment, Preservation and Cultural Tourism.

Keywords: culture - heritage - management - memory - identity

129
ICOFORT International Committee on Fortifications and Military Heritage

1. Introducción

Los diversos gestores de fortificaciones en Brasil vienen buscando sistematizar sus


actividades de Gestión Cultural por medio de una serie de acciones coordinadas
por órganos públicos y organizaciones privadas. Podemos identificar en la implan-
tación de estas políticas la alineación con las nuevas funciones que las fortificacio-
nes asumen en los días actuales. Tales funciones, en todo el mundo, se observan
más claramente en sus resultados finales, como la instalación de museos, áreas
para ocio, locales para realización de eventos, hoteles, restaurantes, entre otros.
Sin embargo, consideramos que la función que debe nortear todas las aplicaciones
prácticas de las fortificaciones es la de generar la identidad cultural en la población
donde están situadas. De esta forma, la fortificación sería presentada, como un es-
pacio de memoria establecido en estrecha relación con el desarrollo humano y con
la interacción de esa sociedad con el medioambiente. Creemos que ese abordaje
tiene el potencial de generar una aproximación densa entre Fortificación y Socie-
dad, que identifica trazos de su formación en aquel local y que de él se apropia, pa-
sando a considerarlo como parte de su ADN cultural. De este modo, todas las apli-
caciones prácticas citadas anteriormente (museos, áreas para ocio, locales para
realización de eventos, hoteles, restaurantes, etc) serán consecuencias naturales y
agregarán más base teórica, apoyo institucional, apoyo de la opinión pública, apoyo
del sector privado y viabilidad financiera.

En nuestro trabajo en la Dirección del Patrimonio Histórico y Cultural del Ejército –


DPHCEx - hemos llevado en consideración esta premisa en la elaboración de nues-
tras planificaciones y a la hora de normativizar. La DPHCEx es el órgano técnico y
normativo responsable por la Gestión del Sistema Cultural del Ejército Brasileño en
todo el país y responsable también por la interacción con las instituciones naciona-
les e internacionales del área cultural. Creemos que las prácticas de gestión que
allá conducimos se pueden categorizar metodológicamente como una forma de ac-
tuación a ser aplicada por otras instituciones. Esta presentación es una primera
aproximación sobre a rutina institucional de gestión de la cual tenemos la oportuni-
dad de participar y hace parte de un proceso de investigación que recién iniciamos
y que buscaremos compartir futuramente con los compañeros del ICOFORT.

130
The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

Dicha forma de actuación, que designamos como ―modelo de gestión‖ 1, puede ser
delineada en nueve dimensiones que creemos llevan a una gestión de fortificaciones
destinada a generar la identidad cultural: Normativización, Capacitación, Gestión
Multidisciplinar, Investigación, Captación de Recursos, Interacción con Sociedad,
Preservación, Divulgación y Entorno Ambiental.

Llevando en consideración las comprensibles y necesarias limitaciones de tiempo


que tenemos para esta presentación, haremos un abordaje sumario de cada una de
estas dimensiones, tomando como referencia lo que de hecho hemos ejecutado en
nuestras actividades en la gestión de fortificaciones en el Ejército Brasileño.

2. Dimensiones de la Gestión

2.1 Normativización

Desde el año 2000 el Ejército viene normativizando todas las prácticas de gestión
referentes a sus espacios culturales. Poseemos actualmente 154 espacios culturales
y todos siguen una misma línea de actuación. Esto permite que los diversos gestores
estén claramente orientados para los objetivos de la institución. De las diversas
normas de nuestra área cultural, las que están más rutinariamente conectadas a las
fortificaciones son las siguientes:

Normas para Apertura de las Fortificaciones a Visita Pública - 2000


Instrucciones Generales para la Creación, Organización, Funcionamiento y
Extinción de Espacios Culturales – 2001
Normas para Elaboración, Aprobación y Ejecución de Programas y Proyectos
Culturales – 2010

Las Normas para Apertura de las Fortificaciones a Visita Pública poseen un alto
valor simbólico por haber sido un posicionamiento institucional sobre el uso de las
antiguas instalaciones militares, como vemos en sus objetivos y orientaciones
principales:

1
Modelo que se presenta conceptualmente como ―una forma de realizarse‖ y no como ―una forma
ideal de realizarse‖.

131
ICOFORT International Committee on Fortifications and Military Heritage

―[...] 2. Objetivos
a. Generales
1) Divulgar entre la población brasileña la imagen de un
Ejército que se preocupa con la preservación de su
patrimonio histórico; y 2) Posibilitar la divulgación de la
historia militar brasileña.

b. Específicos
1) Captar recursos para el mantenimiento de los fuertes y
fortalezas; 2) Establecer normas en relación a los horarios y
formas de visita pública a las fortificaciones militares, así
como definir las condiciones de acceso a dichos locales, las
informaciones a ser prestadas y el tratamiento a ser
dispensado a los visitantes; [...] 2

Asimismo, tenemos otro aspecto de gran relevancia expresado en esa


normativización, que enfatiza la determinación de institucionalizar la apertura de
tales espacios al público, como vemos en el siguiente texto:

3. Visitas públicas
[...] 1) Las organizaciones militares instaladas en fuertes y
fortalezas o que tengan, bajo su responsabilidad patrimonial,
fortificaciones militares deben ser estimuladas, conforme las
peculiaridades de cada una, a abrir sus instalaciones a visita
pública, observadas las prescripciones de estas Normas;
2) Las condiciones de esta visita deberán ser establecidas de
forma a propiciar al público la oportunidad de conocer estos
locales y un poco de la historia militar brasileña, sin perjuicio
de las actividades internas de la OM.‖

2
Todas las citas fueron traducidas libremente por nosotros al español.

132
The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

2.2 Capacitación

La capacitación se presenta como una dimensión primordial para la sistematización


de la Gestión Cultural institucional. Las estrategias, políticas, directrices, normativi-
zaciones y planos serán inocuos si los responsables para aplicarlos no están debi-
damente preparados, aptos, comprometidos y motivados. Esta capacitación sucede
en todos los niveles funcionales del Sistema Cultural del Ejército Brasileño y viene
siendo realizada en las siguientes vertientes:

SISTEMA: Encuentros anuales de los integrantes del Sistema Cultural del Ejér-
cito
EQUIPO TÉCNICO: capacitación del equipo técnico de la DPHCEx en institucio-
nes académicas y participación en eventos civiles.
EQUIPOS DE LOS ESPACIOS: capacitación de los equipos de gestión de los
espacios.
La vertiente SISTEMA se lleva a cabo a través de encuentros itinerantes anuales
por los diversos estados de Brasil, con la participación de los dirigentes de todo el
país que realizan la planificación y la gestión de espacios y sitios culturales en sus
respectivas regiones. El equipo técnico de la DPHCEx tiene una capacitación fun-
damentada en la participación en eventos nacionales e internacionales y en la reali-
zación de cursos académicos de postgrado como especialización, maestría o docto-
rado en instituciones civiles brasileñas. Ya, los diversos agentes de los equipos,
que actúan en la rutina de los espacios culturales, concentran su capacitación en
cursos de corta duración y formación, con énfasis en el soporte al turismo cultural,
la conservación y restablecimiento de acervos y otras acciones para obtener deter-
minadas habilidades específicas.

2.3 Gestión Multidisciplinar

El equipo de la DPHCEx y de otros sectores y espacios culturales del Sistema Cul-


tural del Ejército posee formación multidisciplinar. De esta forma, se asegura un
abordaje más integral de las actividades necesarias para el encadenamiento de
perspectivas de diversas áreas de conocimiento que permitan la atención a la com-
plejidad de una gestión que trabaja con asuntos culturales. Es por este motivo que
tenemos en nuestras plantillas profesionales de las siguientes áreas:

133
ICOFORT International Committee on Fortifications and Military Heritage

 Historia
 Museología
 Arquitectura
 Archivología
 Biblioteconomía
 Gestión Cultural
 Gestión Pública
 Gestión de Proyectos
 Derecho
 Tecnología de la Información

2.4 Investigación

Las acciones de investigación son realizadas normalmente asociándonos a


universidades, institutos de investigación e investigadores independientes.
Destacamos las siguientes asociaciones que se encuentran actualmente en vigor:
UFRJ
Turismo de Base Comunitaria y Desarrollo Social
Proyecto Palacios
Proyecto Circuito de los Fuertes de la Bahía de la Guanabara
Red Internacional Ciudades Fortificadas
Proyecto Fortalezas
la Base de datos Fortalezas.org
Seminarios Ciudades Fortificadas
UNIRIO
Postgrado en Historia Militar
IPHAN
Arquitectura y Patrimonio
Río Patrimonio Mundial
IBRAM
Museología

Además de estas acciones centralizadas que conducimos a nivel nacional, los


diversos mandos regionales del Ejército poseen asociaciones locales con institucio-
nes semejantes que generan resultados efectivos para sus respectivos espacios
culturales.

134
The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

2.5 Captación de recursos

Aunque la Cultura tenga un papel reconocidamente importante en cualquier socie-


dad, los recursos públicos y privados tienden a priorizar áreas con necesidades y
resultados más inmediatos y palpables, como la Salud, la Educación, la Infraestruc-
tura, la Seguridad, etc.
Por este motivo, surge la necesidad de que el Gestor Cultural busque soluciones
que posibiliten dar a las fortificaciones el necesario flujo financiero de recursos para
los proyectos de restauración, conservación, revitalización y uso turístico cultural.
En nuestra actuación hemos encontrado resultados potencialmente favorables por
medio de cinco direccionamientos:

 asociación con otras instituciones que poseen presupuesto para el área


cultural
 asociación con instituciones que poseen presupuesto para la investigación
científica y desarrollo socio-económico
 creación de un programa de captación de recursos dirigido a personas físicas y
privadas con incentivo fiscal
 utilización de las fortificaciones en el Turismo Cultural
 utilización de las fortificaciones para eventos

2.6 Interacción con la Sociedad

Las múltiples e interdependientes acciones conectadas a la Gestión de Patrimonio y


al Turismo Cultural para fortificaciones parecen tener mayor probabilidad de causar
un impacto significante y positivo si se elaboran y ejecutan teniendo como elemento
de análisis la perspectiva de la sociedad sobre cada una de ellas, en todas sus
dimensiones: población, instituciones públicas, organizaciones privadas, grupos
étnicos y religiosos, prensa y otros, en consonancia con el contexto social y geográ-
fico en el cual la fortificación se inserta.

El Ejército Brasileño viene adoptando dicha postura de forma sistematizada.


Conforme acabamos de presentar, la normativización está dirigida hacia la apertura
a la población, mientras que las acciones de asociación en investigación nos llevan
a un diálogo con los agentes de generación de conocimiento y formación de opinión
pública. A su vez, las asociaciones relacionadas con la captación de recursos

135
ICOFORT International Committee on Fortifications and Military Heritage

envuelven otros órganos en la discusión sobre el uso de las fortificaciones. Así


mismo, la adopción de una gestión multidisciplinar nos coloca en contacto y en un
intercambio continuo de ideas con diferentes círculos profesionales y académicos.

2.7 Preservación
En nuestra concepción de actuación como gestores, las acciones de preservación
abarcan dos vertientes:

 las referentes a la conservación física de las fortificaciones y


 las acciones de salvaguardia del valor inmaterial que les está asociado.

Las dos perspectivas se concretizan en el Ejército a través de proyectos específicos


que muchas veces se encuentran relacionados. Preservar y divulgar, por lo tanto,
son verbos importantísimos cuando definimos la planificación de la gestión cultural
de nuestro patrimonio, siendo incluso literalmente, la misión institucional de la
Dirección del Patrimonio Histórico y Cultural del Ejército. Para este fin, poseemos un
amplio portafolio de proyectos elaborados y en ejecución en todo el país.
Destacamos los relacionados directamente a las fortificaciones y los más relevantes
actualmente:

 Proyecto de restauración del Fuerte de Copacabana


 Proyecto de restauración y uso turístico de la Fortaleza de Itaipu
 Proyecto de restauración y uso turístico de la Fortaleza de la Concepción
 Proyecto de revitalización y uso turístico del Fuerte Duque de Caxias
(Fuerte del Leme)
 Proyecto de restauración y uso turístico del Fuerte San Luis
 Proyecto de restauración y uso turístico de Fortaleza de Santa Cruz
 Proyecto de Divulgación Cultural
 Proyecto Espacios Culturales (que también está catalogando la necesidad de
proyectos en otras fortificaciones)
 Proyecto de restauración y uso turístico del Fuerte de la Lage
 Proyecto de revitalización y uso turístico del Fuerte del Brum
 Proyecto Circuito de los Fuertes de la Bahía de la Guanabara
 Plano de Revitalización y Uso Turístico de los Fuertes de la Bahía de la
Guanabara
 Proyecto de restauración del Fuerte Montserrat

136
The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

2.8 Divulgación

El Sistema Cultural del Ejército posee un equipo que se ocupa exclusivamente de


acciones de divulgación cultural. Tales acciones se alinean con el objetivo que cita-
mos anteriormente, el de salvaguardar el valor inmaterial asociado a nuestro patri-
monio y, a la vez, actúa fuertemente en el apoyo al trabajo dedicado para la estruc-
turación e incentivo del turismo cultural en las fortificaciones.
Con esta finalidad, tenemos una Red informatizada propia que posibilita el contacto
directo con los gestores y utilizamos ampliamente las redes sociales consolidadas,
como el Facebook, Twitter entre otras, para alcanzar al mayor público posible con
las informaciones referentes a nuestras acciones de gestión y a los productos turís-
ticos disponibles. Así mismo, cada gestor tiene la libertad de crear sus propios es-
pacios en las redes virtuales y divulgar sus actividades específicas.

2.9 Entorno ambiental

Las fortificaciones poseen una conexión natural con las cuestiones ambientales.
Sus idealizadores, hace siglos, elaboraban de alguna forma análisis del entorno del
lugar donde pretendían instalar las fortificaciones tales como:
 la proximidad de fuentes de agua,
 el tipo de vegetación
 la fertilidad del suelo en el entorno
 el posicionamiento de la fortificación en el terreno,
 qué hacer con los residuos
 qué sucedería si
 la fuente de agua se extinguiera
 si la fuente de agua fuera neutralizada
 si la vegetación fuera incendiada
 si ocurriera una inundación en la época de las lluvias
 y otras diversas posibilidades relacionadas al medio ambiente

137
ICOFORT International Committee on Fortifications and Military Heritage

Actualmente tales cuestiones no serían tratadas en las fortificaciones con la


finalidad de garantizar sus propias operaciones. Sin embargo, la historicidad de su
relación con el medioambiente concede a las fortificaciones la legitimidad de poder
ser un lugar donde se cuente para la población como esta, como sociedad, ocupó
e se relacionó con ese paisaje y, a partir de dicha concientización, conducir una
reflexión sobre los errores y aciertos de tal interacción y cuáles las medidas
correctivas futuras. El Fuerte del Leme (o Duque de Caxias) viene realizando este
proceso hace más de diez años, siendo todo su entorno el resultado de una
amplia reforestación con la participación de diversas instituciones y grupos locales.
Trillando el mismo camino, ya vemos, por ejemplo, gestores preocupados con el
impacto que una iluminación de muralla puede causar en especies marítimas que
se reproducen en áreas próximas a la fortificación.

3. Influencia de la inclusión de Río de Janeiro en la lista de Patrimonio


Mundial
La reciente inclusión de Río de Janeiro en la lista del Patrimonio Mundial colaboró
con la profundización de las discusiones sobre el uso de las fortificaciones,
principalmente en relación a temas como gestión compartida, protección legal y
gestión por proyectos. En el sitio reconocido, están incluidas las siguientes fortifi-
caciones:
 Fuerte de Copacabana
 Fuerte Duque de Caxias
 Fuerte de la Lage
 Fortaleza de San Juan
 Fuerte del Imbuhy
 Fuerte Río Blanco
 Fuerte San Luis y Pico
 Fortaleza de Santa Cruz

Hubo, justo después del nombramiento, una divulgación espontánea de dichas for-
tificaciones realizada a través de los medios de comunicación y la población como
que ―las descubrió‖. A su vez, el Gobierno Federal, por intermedio del IPHAN
(Instituto del Patrimonio Histórico y Artístico Nacional), incluyó, a finales del 2012,
proyectos de tales fortificaciones en el Plan de Aceleración del Crecimiento –
Ciudades Históricas, con un total de 22 millones de reales en recursos para
restauración.

138
The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

Además, pasamos a integrar el Comité Gestor del área reconocida, posibilitando la


interacción con representantes de diversas instituciones que forman parte del Comi-
té Gestor, viabilizando la articulación efectiva de acciones de gestión compartida
por medio de proyectos donde tales organizaciones pueden contribuir con recursos
humanos, técnicos, materiales o financieros inherentes a su área de actuación.

4. Cconclusión
Todavía hay mucho por hacer en relación a la gestión de las fortificaciones en Bra-
sil. Sin embargo, creemos que el camino para que se alcancen resultados efectivos
está siendo trazado de una forma cada vez más sistematizada y fundamentada. Los
casos bien sucedidos indican que la gestión eficaz requiere una multiplicidad de en-
foques para que las fortificaciones se conviertan en espacios sostenibles y relevan-
tes, particularmente en el escenario urbano. Creemos que las dimensiones aquí
presentadas responden a la mayor parte de esa necesaria complejidad. Tal convic-
ción viene naciendo de la aplicación práctica de conceptos ya existentes o de la
construcción de variantes interpretativas de estos. Cabe, ahora, el desarrollo de es-
tudios científicos sobre tales prácticas, trabajo que tenemos la intención de llevar
adelante. Terminamos, lanzando una invitación a todos los investigadores presen-
tes para que vengan a Brasil a conocer nuestras fortificaciones y nuestras experien-
cias de gestión y una invitación especial al ICOFORT para que hagamos un evento
como este en Brasil en 2014 y podamos concretizar nuestro interés en mantener las
fortificaciones históricas como espacios permanentes y privilegiados de generación
de identidad cultural y, consecuentemente, de desarrollo social y económico.

Entorno Ambiental 1987—2013

139
ICOFORT International Committee on Fortifications and Military Heritage

Fortalezas de San Antonio y Santa Cruz da Barra en Río de Janeiro, Brasil


(Fotos de archivo militar)

140
The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

Los asentamientos urbanos complementarios, consecuencia de


las ciudades fortificadas– El caso Cartagena, Valledupar, Colombia

Diego Chávez

Resumen
Gracias al desarrollo de fortificaciones y protecciones a las ciudades de la costa
Caribe como es el caso de Cartagena, Colombia, evolucionaron centros urbanos
creados como elementos de producción de comunicaciones y transporte de
productos agropecuarios entre las ciudades fortificadas y el interior del país . La
localización geográfica de Este tipo de asentamientos fue cuidadosamente escogido
por sus características físicas y económicas y genero todo una tipología socio
económica original , totalmente ligada a las áreas fortificadas. El tipo de desarrollo
urbanístico, paisajístico y arquitectónico es un elemento hibrido y original generado
a partir de las diferentes mezclas de razas, condiciones sociales, materiales
arquitectónicos, diseñadores y artesanos.

Menciono el caso de la ciudad de Valledupar, localizada en el norte de Colombia a


muy poca distancia de la ciudad de Cartagena y la cual se crea como el centro de
abastecimientos de la ciudad fortificada y la cual gracias a que funciona como un
modelo económico exitoso, se convierte en un centro de abastecimiento de
alimentos para el resto del país y en etapas posteriores, para el resto del mundo.

Su arquitectura vernácula es una ramificación de la arquitectura de las ciudades


fortificadas pero desarrollada con materiales que ya no se requerían para protección
con artesanos mas cercanos a la agricultura que a la guerra.

Hoy esta ciudad que todavía guarda áreas con historias, mitos y leyendas,
testimonio de la hermosa diversidad del paisaje cultural caribeño, esta luchando por
protegerse del desarrollo y la civilización.

La FUNDACION AVIVA que yo represento, es una organización que esta luchando


por hacer conocer del mundo el patrimonio histórico y arquitectónico que guarda y
que consideramos debe ser conservado para fortalecimiento y preservación de la
historia de la arquitectura del Caribe.

141
ICOFORT International Committee on Fortifications and Military Heritage

Arquitectura Vernácula de Valledupar-Colombia

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The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

De cubo a cubo”: un territorio conquistador a través de un recorrido tu-


rístico cultural

Adriana Careaga Alonzo, Alejandro Giménez Rodríguez

Resumen
El circuito turístico de CUBO A CUBO se desarrolla como actividad académica
desde 2004 y desde 2011 como producto turístico cultural. Consiste en un walking
tour cuyo principal cometido es conocer los restos de las fortificaciones del frente de
ierra del Montevideo colonial para revisitar el pasado resignificando el presente de
la ciudad.

El nombre proviene de los ―Cubos‖, fortificación en forma de balde invertido, una en


el Norte y otra en el Sur que remataban la doble línea de muralla que atravesaba
las ocho cuadras de la península montevideana, hoy actual casco histórico o
Ciudad Vieja.

El recorrido a pie se realiza a través de doce estaciones que presentan restos de la


antigua muralla de la época hispana. Cada estación encierra una historia develada
por medio de dos actores que tejen un relato articulado y sujeto a la precisión
histórica.

Se enfatiza tanto lo cognitivo como lo afectivo a través de la agudización de los


diferentes sentidos: vista, olfato, tacto, oído, gusto. Por medio de la vista se
promueve la observación, el olfato se recupera a través de los relatos de la ciudad
colonial, el tacto se prueba en tocar los diferentes restos de muralla, el oído se
estimula con las narraciones y el gusto con la degustación de una bebida típica
montevideana.

La caminata culmina en el Cubo del Sur con una cuerda de tambores, que ejecutan
la música de raíces africanas denominada ―candombe‖, declarado en el año 2009
patrimonio inmaterial de la Humanidad por la UNESCO. En ese lugar, llamado el
Recinto, se reunían en la época colonial los negros esclavos para tocar sus
tambores con las vestimentas de sus amos en busca de un poco de solaz en sus
labores cotidianas.

143
ICOFORT International Committee on Fortifications and Military Heritage

Esta visita guiada es organizada por el espacio cultural AL PIE DE LA MURALLA,


institución privada que alberga más de 13 metros de la antigua muralla del
Montevideo colonial. Este lugar ha logrado una musealización del espacio a
través de los restos de la muralla. El objetivo fundamental es educar en patrimonio
y ayudar a preservar los restos de muralla colonial que aún subsisten en
Montevideo. Para cumplir con estos propósitos se llevan adelante proyectos que
involucran a la ciudadanía con su pasado, entendiendo como fundamental para
lograrlos una educación en patrimonio que se inicie desde las generaciones más
jóvenes, para las cuales se desarrolla específicamente el programa educativo
―Diálogos con la Historia‖.

La visita DE CUBO A CUBO apunta a las generaciones mayores y cuenta con los
auspicios de otras instituciones privadas como también públicas: Intendencia de
Montevideo, Ministerio de Turismo y Deportes, Ministerio de Educación y Cultura,
Paseo Cultural Ciudad Vieja y Conglomerado de Turismo de Montevideo.

Se propone fundamentalmente recuperar y resignificar un territorio donde se


encuentran restos de fortificaciones con una puesta en valor (limpieza, seguridad,
cartelería) a través de relatos de personajes de la época, música de candombe, y
relatos de expertos que despierten conocimientos y emociones para re-significar
lo cotidiano de la ciudad.

Abstract
The tourist circuit ―From cube to cube‖ is developed as an academic activity since
2004 and since 2011 as a cultural tourism product. It consists of a walking tour
whose main task is to find the remains of the fortifications of colonial Montevideo to
revisit the past resignifying this city.

The name comes from the "cubes" shaped fortification like an inverted bucket, one
in the north and the other in the South who finished off the double line of the wall
spanning eight blocks of Montevideo peninsula, today knowned as the Old Town.

The walk presents twelve stations of the remains of the ancient wall of the Spanish
era. Each station contains a story unveiled by two actors who weave a narrative
articulated and subject to historical accuracy.

144
The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

It emphasizes both the cognitive and the affective aspects through the sharpening of
different senses: sight, smell, touch, hearing, taste. Through observation promotes
the view, smell is recovered through the stories of the colonial city, touch is tested in
various remains of the wall, the ear is stimulated with narration and ended with
tasting a typical drink of Montevideo.

The walk culminates in the South with drums, running African roots music called
"candombe", declared in 2009 Intangible Heritage of Humanity by UNESCO. At this
place, called the ―recinto‖, the slaves from Africa gathered to play their drums with
the garments of their masters in search of a little solace in their daily work.

This tour is organized by the cultural space AL PIE DE LA MURALLA (AT THE
BOTTOM OF THE WAL) L, private institution that houses more than 13 meters from
the ancient walls of colonial Montevideo. This place has achieved a museological
space through the remains of the wall. The main objective is to educate and help
preserve heritage remnants of colonial walls still existing in Montevideo. To meet
these objectives are carried out projects involving the public with his past,
understood as fundamental to achieving an education in heritage to boot from the
younger generation, to which is specifically developed educational program
"Dialogue with History ".

Visit from cube to cube points to the older generations and has the support of other
private institutions as well as public: Municipality of Montevideo, Ministry of Tourism
and Sports, Ministry of Education and Culture, Cultural Tour Old Town and Tourism
Cluster of Montevideo.

It is proposed to recover and re-signify primarily a territory where there are remains
of fortifications with an enhancement (cleaning, security, and signage) through
stories of characters of the time, candombe music, and stories of expert knowledge
and awakens emotions new meaning to the city everyday life.

Montevideo en sus comienzos


La Banda Oriental, región marginal del imperio español desde su descubrimiento en
el siglo XVI, fue ―tierra de ningún provecho‖ hasta entrado el siglo XVII. A partir de
allí, el análisis histórico de esta región en el período colonial bien puede articularse
a partir de la ecuación histórica que marcó su destino: la pradera, la frontera y el

145
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Puerto.

Según los historiadores Washington Reyes Abadie, Oscar Bruschera y Tabaré


Melogno ―Mientras que para (…) el mundo de la pradera, la frontera era el
horizonte abierto de la tierra común y libre, para la mentalidad mercantil de
Montevideo el horizonte de sus esperanzas estaba en el río y los caminos del mar,
siendo la tierra –―afuera de sus murallas‖- la ancha posesión de su feudal dominio,
…‖ (1).

Zona de disputa entre los imperios ibéricos, el ganado introducido por el


gobernador de Asunción, Hernandarias, en 1611 convirtió a estos campos en
verdaderas ―minas de cuero‖. La primitiva y desorganizada producción ganadera
fue la primera forma de explotación económica, teniendo una interacción con el
puerto, centro de un intercambio que fue ampliando sus horizontes con el
contrabando y más tarde con el comercio legal.

Las reformas promovidas por Carlos III, más conocidas como ―Reformas
Borbónicas‖, hacen de Montevideo un puerto privilegiado para el imperio hispano.
Apostadero Naval español para toda esta región hasta las Islas Malvinas en 1776,
uno de los 23 puertos habilitados por el Reglamento de Libre Comercio de 1778 y
puerto para el comercio negrero en 1791, su pujante comercio de intermediación
pauta el pasaje de aldea pastoril y militar a emporio mercantil.

Ya en la segunda mitad del siglo XVIII el oficial español Francisco Millau no dudó
en llamar a Montevideo ―Principal fondeadero del Plata‖ (2), destacando su puerto
de ―figura de hierro de caballo‖ o herradura. Dada su importancia estratégica era
fundamental fortificarlo.

Las necesarias murallas


Apenas ocupada la bahía de Montevideo a fines de 1724, el gobernador porteño
Bruno Mauricio de Zabala, responsable de constituir el nuevo poblamiento, ordena
levantar una batería provisoria de seis cañones, la de San Felipe, que luego se
transformaría en el Fuerte San José; y un fuerte, en donde más tarde se erigió el
Fuerte de Gobierno (actual ubicación de la Plaza Zabala). La mano de obra para
estas construcciones fue proporcionada por mil indios tapes venidos de las
misiones, bajo el diseño del ingeniero Francisco Petrarca, que también proyectó la

146
The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

primera urbanización.

Aquellas fortificaciones montevideanas antecedieron a la ciudad tanto como el


ganado vacuno había precedido al colono. Fueron construidas tanto para defender
a la bahía de la amenaza de potencias extranjeras como para asegurar el dominio
del territorio y salvaguardar los intereses económicos que en la Banda Oriental
habían ido tomando fuerza.

Sin embargo, los tiempos del siglo XVIII ya no eran la de antes. Al respecto, la
historiadora Marta Canessa de Sanguinetti asevera que ―San Felipe y Santiago de
Montevideo llevará la marca de la España dieciochesca, en una España ya en
pleno quebranto, no la del conquistador de brillante armadura y de codicia y valor
desenfrenados ante el descubrimiento de las riquezas americanas, sino la de la
España vencida y empobrecida de los reyes franceses que intentan, con
manotones de ahogado, detener una decadencia económica que se traga las última
monedas de oro del Nuevo Continente‖ (3).

De allí las dificultades para encarar la construcción entonces titánica de la muralla


alrededor del novel caserío. Diego Cardozo, sucesor de Petrarca, fallecido en 1736,
inicia esta obra, con la Ciudadela como principal edificación, acortando el proyecto
propuesto por su antecesor, por razones económicas. Ésta no estaría ubicada en
las inmediaciones de las actuales Avenida 18 de Julio y Río Negro, sino en su
ubicación presente, ocupando media Plaza Independencia de la actualidad.

En octubre de 1741 se colocan las primeras piedras de la Ciudadela, pequeño


fuerte conectado con la ciudad por la Puerta, que restauraciones mediante se
encuentra hoy en su sitio original aproximado. Constaba de cuatro baluartes,
siguiendo el modelo constructivo que el ingeniero militar Sebastián Le Preste, más
conocido como Mariscal Vauban, había ideado combinando ―los métodos italianos
del siglo XV con las experiencias holandesas del siglo XVIII‖ (4).

De la Ciudadela partían en forma oblicua hacia ambas orillas en donde se ubicaba


el trazado de calles, las líneas de murallas que constituían el frente de tierra que
encerraban a la aldea colonial y marcaban su vida. Las mismas remataban al norte
y al sur con sendas baterías defensivas de forma semicircular llamadas ―Cubos‖.

147
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Cada determinado metro, baluartes y baterías reforzaban la línea de defensa en


torno a todo el perímetro de la península.

Se ingresaba al recinto fortificado por dos portones: el de San Pedro, el primero


erigido y por eso llamado ―Viejo (hoy esquina de 25 de Mayo y Bartolomé Mitre), y
el de San Juan, cerca de la esquina, a pocos metros de la actual ubicación del
Templo Inglés, en la hoy Rambla Sur.

Cuando la invasión inglesa de febrero de 1807, la muralla fue perforada en donde


hoy una calle (Brecha) es un testimonio de ese momento histórico, y cueros
vacunos sirvieron para cubrir el orificio. Luego de otras ocupaciones sucesivas
(bonaerense, patriota, portuguesa y brasileña), el fin de la guerra de
independencia en 1829 fue el momento para que la muralla fuera en gran parte
demolida y la Ciudadela, transformada en mercado. Otra vez la producción
relacionada con la fortificación.

Cuando las murallas caen, en un diario de 1829 se dice que ―Al fin desaparecerá
ese monumento que sólo ofrecía a la imaginación recuerdos ominosos‖, y que era
―una especie de dique que tenía como represa el progreso de la población de
Montevideo‖ (5), El prócer José Artigas había querido derribarlas en 1816. La
ciudad, liberada del corsé que le impedía crecer empieza a buscar nuevos
horizontes y genera su primera expansión.

En 1876 las ruinosas señales de un pasado colonial desaparecieron


definitivamente, al demolerse la antigua Ciudadela, para ampliar la Plaza
Independencia, y dos años más tarde el Fuerte San José. La Puerta de la
Ciudadela fue desarmada y después de ser instalada en la sede de la Escuela de
Artes y Oficios, logró ser reubicada en su lugar original recién ochenta años
después, en 1959.

Hacia mediados del siglo XX, con algunas restauraciones, como la del Cubo del
Sur, y reconstrucciones simbólicas (Cubo del Norte y la Puerta de la Ciudadela), el
tema de las fortificaciones parece reflotar.

A fines de la década del ochenta del siglo pasado, el trabajo de relevamiento de


los restos de fortificaciones de Montevideo realizado por el investigador Raúl

148
The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

Baroffio Burastero (6) incentivó el estudio sobre una temática olvidada por la histo-
riografía nacional, detectándose 341,70 metros en predios públicos y privados hasta
1994.

En el año 2006 a instancias de un espacio cultural privado, AL PIE DE LA


MURALLA que alberga restos de la antigua muralla colonial, se recogieron 1000
firmas y se entregaron a la Comisión del Patrimonio Cultural de la Nación para que
se declarasen todos los restos monumento histórico. Algunos lienzos públicos
fueron declarados pero todos gozan de cautela arqueológica. Hoy en día se está en
proceso de declaratoria.

Un territorio colonizado y resignificado desde el presente


Desde hace más de siete años el espacio cultural AL PIE DE LA MURALLA viene
realizando la visita guiada ―De Cubo a Cubo‖, en el que se recorren a pie los restos
de las fortificaciones montevideanas del frente de tierra durante casi dos horas. Se
parte del Cubo del Norte en la rambla portuaria al Cubo del Sur en la rambla sur,
tramo que comprende ocho cuadras en el extremo este de la península
montevideana, hoy llamada ciudad vieja o casco histórico.

¿Qué es un cubo? Es un elemento arquitectónico con forma de balde o cubo


invertido que remataba la doble línea de murallas en ambos extremos de las mis-
mas: en el norte y en el sur.

El propósito principal es que los participantes de la visita puedan ver, tocar e


imaginar las murallas coloniales re-significando nuestro pasado mirándolo a través
de los ojos del presente. En palabras de una señora que lo ha realizado ya tres
veces: ―Ahora puedo mirar lo cotidiano de la ciudad de manera diferente. Puedo ver
lo que antes no veía porque comprendo muchas cosas que ignoraba.‖ Este paseo
es tanto hacer visible lo cotidiano para el turista nacional como hacer conocer
nuestro pasado interpelado por nuestro presente al turista extranjero.

¿Cómo se piensan los bienes que pueden ser patrimoniales? El territorio que
recorremos son ocho cuadras en el extremo este del casco histórico montevideano.
A través de él encontramos elementos y aspectos disímiles. Para nuestro pesar
persisten las tugurizaciones, los asentamientos, la basura, la ausencia de cartelería
orientadora. Lo anterior nos remite a repensar que un territorio se puede

149
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patrimonializar desde el conjunto de voluntades colectivas, es decir desde una


construcción social. Sin embargo, un entramado de actores, como las alcaldías
están apoyando el emprendimiento a través de la limpieza o la policía turística
brindando apoyo de seguridad.

Cada sociedad en su contexto histórico social decide que va considerar objeto de


su patrimonio. Esto significa que un bien para que sea patrimonial necesita de un
valor agregado o una ―puesta en valor‖ como primera medida que implicaría una
jerarquización de los elementos patrimoniales y en segundo término una
―activación patrimonial‖ que consiste en la construcción de discursos basadas en
un saber científico (7). Ambos procesos se nutren con el mayor consenso entre los
diversos actores sociales, tanto públicos como privados y este recorrido muchas
veces no resulta fácil porque los tiempos e intereses pueden resultar disímiles. En
una palabra, el territorio puede ser ámbito de conflictos y de disputas por el poder
(8).

Nos parece atractivo re-pensar esta franja de territorio montevideana como una
suerte de palimpsesto, aquel antiguo documento que se reinscribía
constantemente en las diversas épocas históricas, por estar en permanente
cambio afectado tanto por procesos ―naturales‖ como sociales (9).

Este recorrido histórico cultural de CUBO A CUBO pretender ayudar a la


ciudadanía a disponer de elementos teóricos que les permitan leer la realidad con
otros lentes y comprender la proyección del presente en el futuro.

Al mero relato histórico de los primeros años se agregó la participación de actores


en distintas partes del recorrido y una cuerda de tambores al final del mismo, en la
zona de la Rambla Sur, lugar en donde se reunían los esclavos africanos a
practicar sus danzas en la época colonial. También se incorporó información
escrita y un mapa que posibilita seguir el itinerario. Todos estos dispositivos
ayudan a conformar un relato que estimula los diversos sentidos de los visitantes.

El recorrido por los restos de fortificaciones aún sobrevivientes supone una


musealización de la ciudad, procurando crear una propuesta que permita
seguir profundizando en el fortalecimiento de la ciudadanía y en el
conocimiento de una ciudad a través de sus vestigios más antiguos, con

150
The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

vistas a lograr un producto turístico atractivo.

La gestación del producto turístico se basa en el aumento notorio del público asis-
tente a esta actividad (de 20-30 personas en 2005 pasamos actualmente a 90-100),
al tiempo que busca desarrollarse en un mercado no muy propenso a este tipo de
productos.

El principal objetivo institucional es transformar esta visita guiada en un producto


turístico, sin perder el rigor histórico al tiempo que se asegura la autosustentabilidad
y la generación de ingresos, explotando el interés y hasta el misterio que genera el
tema debido en parte a un gran desconocimiento del mismo.

¿Qué entendemos por producto turístico?


―Producto es cualquier cosa que se puede ofrecer a un mercado para la atención,
adquisición, el uso o el consumo para satisfacer a un deseo o una necesidad (…);
cada componente o combinación de componentes del destino (turístico) (en cuanto
a Producto Turístico Global) pueden concebirse como un Producto Turismo Especí-
fico en el mismo. Este Producto Turístico incluye objetos físicos, servicios, sitios,
organización e ideas‖ (10).

Otro concepto: ―…. es una combinación de prestaciones e infraestructuras que los


turistas consumen en pos del logro de algún beneficio,…‖ (11). Pero…―Para que
existan productos, como primera medida necesitamos recursos. Pero para que los
mismos se transformen en ofertas, junto con ellas resulta imprescindible que se vi-
sualicen sus atributos, existan la voluntad y capacidad de aprovecharlos, y además
se detecte la voluntad y capacidad de consumirlos‖ (12).

La visita guiada ―De Cubo a Cubo‖ abarca 12 estaciones como muestra el siguien-
te mapa:

151
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1) Las Bóvedas (salida) Rambla 25 de agosto y Juan Carlos Gómez


2) Cubo del Norte (reconstrucción simbólica)
3) Muralla entre el Baluarte de San Pascual y el Cubo del Norte; y
Contraescarpa del Baluarte de San Pascual (espacio cultural ―Muralla
Abierta‖)
4) Espacio cultural ―Al pie de la Muralla‖ Bartolomé Mitre 1464
5) Portón de San Pedro (cruce de calles 25 de Mayo y Bartolomé Mitre)
6) Baluarte de San Luis (Local de ex empresa Lancer y Consejo de Educación
Secundaria)
7) Puerta de la Ciudadela
8) Baluarte de San Luis (Bartolomé Mitre y Buenos Aires)
9) Contraescarpa del Parque de Artillería (Reconquista y Juan Carlos Gómez
10) Parque de Artillería (Plaza España)
11) Portón de San Juan (Plaza España)
12) Cubo del Sur (Rambla Sur)

Conocer, visitar, educar, cuidar el patrimonio


Esta propuesta concebida desde la educación no formal se basa en despertar la
sensibilidad para la construcción de una ciudadanía plena, placentera, con espíritu
crítico. Ya desde fines del siglo XX la UNESCO define a la educación en una
perspectiva amplia, como un proceso a lo largo de toda la vida y un instrumento
que permitirá alcanzar los ideales de paz, libertad y justicia social donde los

152
The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

ciudadanos aprendan a través del diálogo a vivir con sus diferencias. (Delors, 1999,
La educación encierra un tesoro)

La educación en patrimonio o educación patrimonial adquiere importancia como


anclaje en una época donde conviven una sociedad marcada por lo inmediato, lo
presente, lo efímero que gira en torno al espacio y dimensión individual insertos en
una dinámica global (Lipovetsky, 1996) (13) y la reivindicación de lo local con una
reafirmación de las identidades.

Coincidimos con García Valecillo (2009) cuando define a la educación patrimonial


como ―el proceso pedagógico centrado en las percepciones, conocimientos y
valores que subyacen en una sociedad. De esta manera, el bien patrimonial se
convierte en un recurso para el aprendizaje, capaz de conectar al ciudadano con su
diversidad cultural y su entorno social.‖ (14)

De esta forma el diseño de programas y acciones de educación tendrán como


centro a las personas y no al bien cultural, trabajando en torno a los valores
culturales próximos a ellas para llegar así a los valores universales.

El modelo de aprendizaje que subyace está basado en la construcción activa del


conocimiento en el patrimonio enfocado a la comprensión e interpretación de este
desde una perspectiva del aprendizaje situado, en un contexto real de forma
dialógica.

Siguiendo a García Valecillo (2009) abordamos a la educación patrimonial desde


cuatro dimensiones pedagógicas, entendidas estas como espacios de referencia
para la sistematización de los contenidos y estrategias educativas según los
escenarios a implementar. De esta forma, las dimensiones pedagógicas estarían
actuando de forma transversal a las mismas y al propio proceso educativo. A su
vez, las dimensiones y las áreas se retroalimentan a punto de partida de las
experiencias de los participantes generadas fundamentalmente a través de un
aprendizaje dialógico entre ellos.

Las dimensiones pedagógicas de conocer, comprender, valorar y actuar según la


mencionada autora se correlacionan con los pilares de la educación propuestos por
UNESCO (Delors, 1999). La primera dimensión, conocer pretende generar

153
ICOFORT International Committee on Fortifications and Military Heritage

procesos de aprendizaje basados en los conocimientos del patrimonio cultural que


irían desde los científicos- académicos hasta las vivencias y conocimientos
populares. Será necesario un abordaje integral, desde varias disciplinas que
permitan generar aprendizajes significativos.

La segunda dimensión, la de comprender pone su énfasis en los usos, significados


y dinámicas sociales que denotan los bienes patrimoniales en una comunidad. De
esta forma la praxis educativa debería orientarse a ayudar a los aprendices a
develar las tramas sociales que ha mantenido el patrimonio a lo largo de la historia.

La dimensión del valorar consistiría en ayudar a conformar una ciudadanía


responsable por los bienes culturales en lo relativo a su sustentabilidad. Las
actividades educativas deberían estar centradas tanto en visualizar posibles
caminos de una gestión ciudadana participativa como en identificar y desarrollar
las competencias necesarias para llevarlo a cabo.

La cuarta dimensión, la de actuar significa poder desarrollar las competencias


requeridas para una gestión patrimonial para intervenir individual o colectivamente
en la preservación de los bienes patrimoniales. Esto se traduce en acciones
específicas de capacitación en destrezas u oficios, en cualquiera de los ámbitos de
actuación: formal, informal o no formal.

En suma, la educación patrimonial la entenderíamos entonces como el proceso


educativo permanente y sistemático centrado en el patrimonio como fuente
primaria de conocimiento y enriquecimiento individual y colectivo a la vez que
actúa como instrumento de ―alfabetización cultural‖ que permite a la persona
interpretar el mundo que le rodea y guiar sus intervenciones. (Teixeira en Cantón
Arjona, 2009) (15)

En nuestro caso particular, si bien vemos las reacciones de regocijo de los


visitantes al contemplar los restos de muralla no creemos que el objeto ―muralla‖
hable por sí mismo sino que nuestro oficio de mediadores, comunicadores debe
desarrollarse para que el receptor construya su propia trayectoria de aprendizaje.

Desde nuestra óptica, si queremos que el visitante disfrute y comprenda se torna


imperioso crear un escenario habilitador con una fuerte potencia comunicativa.

154
The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

Diseñar esta mediación interpretativa nos requiere comprender los mecanismos de


aprendizaje del receptor para que se produzca una relación significativa entre el
mensaje que pretendemos enviar y la realidad individual del visitante.

Visitar y educar en patrimonio resultan un buen maridaje que provoquen la emoción


en el visitante y en una vivencia significativa porque como sostiene Lombardi ―Los
nuevos productos turísticos relacionados con la oferta cultural deben generar una
experiencia en el visitante, para ello la autenticidad, la estética y la sustentabilidad
pasan a ser valores insoslayables del objeto y su entorno‖ (16).

Como reflexión final, es claro que debemos ir hacia la interacción de patrimonio, tu-
rismo cultural y educación en un proceso que pretende la revalorización del pasado
y la generación de un producto histórico cultural sostenible que se presenta en la
actualidad vital para lograr la sustentabilidad y continuidad de propuestas culturales
que ayuden a conocer y preservar los bienes culturales en particular y a fortalecer a
la ciudadanía en general.

Referencias bibliográficas:

(1) Abadie W., Bruschera O., Melogno T. (1966) ―Banda Oriental. Pradera,
frontera y puerto‖, Montevideo: Ediciones de la Banda Oriental.

(2) En Giménez Rodríguez A. (2003) ―Breve Historia de Montevideo‖,


Montevideo: Ediciones El Galeón.

(3) Canessa de Sanguinetti M. (1976) ―La Ciudad Vieja de Montevideo‖,


Montevideo.

(4) Wagner Seguel A. J. (2010) ―Fortificaciones Históricas de Valdivia‖,


Valdivia, Chile: Ediciones Universidad San Sebastián.

(5) Diario ―El Universal‖, 25/9/1829, citado por Alfredo Castellanos en ―Historia
del desarrollo edilicio y urbanístico de Montevideo (1829-1914)‖, Edición de
la Junta Departamental de Montevideo, Biblioteca José Artigas, 1971.

(6) Baroffio Burastero R. (1994) ―El Rescate de las Murallas de Montevideo‖,

155
ICOFORT International Committee on Fortifications and Military Heritage

Montevideo: Apartado del Boletín Histórico del Ejército Nº 287-290.

(7) Prats, L. (1997) ―Antropología y patrimonio‖. Ariel, Barcelona

(8) Mançano Fernández, B. (2005) ―Movimentos socioterritoriais e movimentos


socioespaciais‖ OSAL .Año VI Nº 16, Junio, CLACSO, Buenos Aires. 273-
283

(9) Corboz, A. (2001) El territorio como palimpsesto. En: Corboz A. (coord.) Le


territoire comme palimpseste et otres esáis. Besancon, Paris, pp. 15-36

(10) ―Manual de Productos Turísticos‖ (2011) Programa de Mejora de la


Competitividad de los Destinos Turísticos Estratégicos, Montevideo:
Minturd BID.

(11) Capece G. (2008) ―Turismo, la esencia del negocio‖, Buenos Aires:


Cencage Learning
(12) Ibídem
(13) Lipovetsky G. (1996) La era del vacío. Ensayos sobre el individualismo
contemporáneo. Barcelona, Anagrama.

(14) García Valecillo Z. (2009) ¿Cómo acercar los bienes patrimoniales a los
ciudadanos? Educación Patrimonial. Un campo emergente en la gestión
del patrimonio cultural. Pasos Revista de turismo y patrimonio cultural. Vol.
7 No. 2 págs. 271-280. 2009

(15) Cantón Arjona V. (2009) La educación patrimonial como estrategia para la


formación ciudadana. Correo del Maestro No. 154. 2009

(16) Lombardi, O. Seminario en Montevideo

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The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

The Rescue and Conservation of Cultural Itinerary Military


Architecture of Veracruz, México Route-Xalapa

Dolores Pineda Campos

Abstract
This research involves the recovery of the monuments and the highway via Xalapa
Veracruz-Mexico (S. XVI-XIX), which includes three stages:

1. Define or redefine the role that keeps the monuments that make up the
Camino Real into the history and contemporary times.
2. The study of building materials for restoration and conservation, it looked the
most important historical monuments of the royal road: Castle of San Juan de
Ulua (S. XVI-XVIII), Battery Atalaya de la Concepción (XIX) , Military Orders
Fortin Plan del Rio (XIX) and Fort San Carlos de Perote (S. XVIII), are the
most important fortifications in Mexico and the Caribbean, as well as the most
renowned along the history of the American Continent.
3. Proposing Cultural itinerary for the reuse of the monuments that make up the
Camino Real as a cultural tourist site that is sustainable for each population.

Introduction
Colonial Fortifications of Veracruz constructive cover a period ranging from the
sixteenth to the nineteenth. During this time two defensive systems were formed:
one, of marine origin and the other campaign. The first was located at the edge of
the coast of Veracruz and was performed in order to protect the territory of the
landings of privateers, pirates and smugglers and, at the same time ensure the
commercial port of San Juan de Ulua. This small island in the city of Veracruz was
a focus of concentration of wealth in the Viceroyalty of New Spain and
sophisticated goods were transported from Manila, Philippines and the Far East
through the port of Acapulco.
The campaign defense system was represented by a defense line located in both
Royal Roads leading from Veracruz to Mexico City (Veracruz-Xalapa-Veracruz-
Córdoba and Perote-Orizaba), points of contact between the Viceroyalty of New
Spain and the Spanish metropolis.

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ICOFORT International Committee on Fortifications and Military Heritage

This time only talk of Rescue and Conservation of Cultural Route military
architecture of Veracruz, Xalapa Mexico Route-to achieve a future nomination of
cultural heritage of humanity by the World Heritage Committee of UNESCO.

Research Methodology
The research involves the recovery of the monuments and the highway via Xalapa
Veracruz-Mexico (S. XVI-XIX), which includes three stages of development are
described below:

1. Define or redefine the role that keeps the monuments that make up the
Camino Real into the history and contemporary times.

The relevance of this monumental heritage of fortifications was not only


protection they had each of these cities, but also in its regional character. The
kings of Spain ordered certain military engineers to create a regional defense
system and the same traces and designs were repeated in a city and in
another, adapted to their geographical environment. Examples are the
ordinances of Felipe II, when submitted in 1586 and Juan de Tejeda and
Bautista Antonelli to create the first defensive system in the Caribbean and
Gulf of México.

Unlike the Caribbean Sea, characterized by its elongated shape and its many
islands, the Gulf of Mexico has a rounded shape and is almost closed by the
peninsulas of Yucatan and Florida, so it has an input channel and an output,
according to the circulatory movement of winds and ocean currents. For this
reason, the Gulf was a way forced commercial fleet and therefore part of the
trade route circuit or Hispanic in America.

From 1531 he began the construction of the highway, adapted to new econom-
ic and social needs. The passage of the wagons and pack animals to carry
loads of gold and silver, spices, agricultural products and other goods that
traveled ithe Viceroyalty of New Spain, the accessibility of communications and
protection of populations n are the main objectives to protect.

The itinerary Perote-Xalapa general geographic conditions, the distance was


much shorter, the rise was less perceptible to Xalapa, had large populations,

158
The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

are the main objectives to protect. .

These excellent conditions make the construction of this road, 32 miles, is


prioritized.
He always looked at the itinerary to lead the viceroys of Veracruz to Mexico
City and back.
Unfortunately today only a few scattered walls in some sections of the road
from Veracruz to Xalapa (see fig. 1).

Figure 1. Cultural route map of México via Veracruz-Xalapa

2. The study of building materials for restoration and conservation, it looked the
most important historical monuments of the royal road: Castle of San Juan de
Ulua (S. XVI-XVIII), Battery Atalaya de la Concepción (XIX), Fort Military
Orders Plan del Rio (XIX) and Fortress San Carlos de Perote (S. XVIII), are
the most important fortifications in Mexico and the Caribbean, as well as the
most renowned throughout the history of Americas. The analytical study of
the materials used in its construction, is intended to determine the
composition and state of deterioration. From the type and degree of alteration
that have suffered, as it investigates the composition of their mortars.
Referencing the problems posed by historical monuments and the results of

159
ICOFORT International Committee on Fortifications and Military Heritage

the analyzes performed by the analytical techniques of X-ray diffraction, X-ray


fluorescence, scanning electron microscopy, polarized light and PIXE nuclear
technology, experienced the stone material used in construction, give us important
data to suggest specific treatments for preservation (see images 1-3, figures 2-4).

Fig. 2. DRX natans Colpophyllia coral species


San Juan de Ulua

Fig. 3. FRX Fortín de Plan del Rio

160
The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

Image 1. SEM Coral Corpophyllia natans,


San Juan de Ulúa

Image 3. Coral Montastrea annularis of


Image 2. Polarized Light of Atalaya de San Juan de Ulúa
la Concepción

Fig. 4. PIXE of San Carlos de Perote

161
ICOFORT International Committee on Fortifications and Military Heritage

3. Proposing Cultural itinerary for the reuse of the monuments that make up the
Camino Real as a cultural tourist site that is sustainable for each population.

It is clear that tourism is of great importance for the development of a country,


recently produced a change in trends within the field which attempts to pass an
expansive growth model to one that has come to be called sustainable tourism.
In that sense, cultural heritage is taking shape as one of the elements that
make a different tourism with a more specialized components in pursuit of
leisure time use. The traditional model bases its objective in increasing the
number of visitors and obtaining short-term profit seeking an offer
homogeneous nor ignores the capacity of the land and respect for local culture
and traditions. This model has resulted in a transformation, largely negative,
the physical environment and deterioration of environmental quality and living
in the place. The latest proposals Desk application instead seek to achieve
together aspects such as economic development, social justice and the
effective management of the resources of the territory, within a sustainable
development concept.

In this way it is possible to define two of the basic principles of sustainable


development. The first one should be the durability because development has
to stay on time and not be a performance that depletion of resources and
efforts completed in a relatively short time. The second is integrity, and that
sustainable development must encompass all facets of human development:
political, economic, social, cultural, environmental, etc. So, it must ensure
three fundamental aspects: ecological sustainability, resources and ensuring
the continuity of ecological processes-, social and cultural
sustainability-enabling individuals to shape the development with its identity,
and economic sustainability -allowing the development and resources are
conserved for the future.
Promoting tourism development activities, allowing an active and participatory
tourism, promote the enhancement of territories normally outside the
channels of commerce, fostering greater economic development while
respecting and preserving the environmental and cultural peculiarities of each
area. This would require a series of actions that must range from advocacy
and animation to research the potential of existing resources, seeking a
comprehensive offering that may attract potential visitors.

162
The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

In that sense, the historical heritage is an important resource for economic


development and as such should integrate their use in different regional
policies are carried out. In order to use the elements of heritage as a tourism
resource to look for in them what their potential for the benefit of the
community and this can only be done from the interpretation and
presentation of the core assets within their own cultural coordinates of each
location. While not losing sight unit must have knowledge of the particular
site, the resource used for this purpose is the royal road military architecture
of Veracruz (see images 4, 5, 6, 7).

Image 4. Castle of San Juan de Ulúa (S. XVI-XVIII)

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ICOFORT International Committee on Fortifications and Military Heritage

Image 5. Battery Atalaya de la Concepción (S. XIX)

Image 6. Fort of Órdenes Militares de Plan del Rio (S. XIX)

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The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

Image 7. Fortress de San Carlos de Perote (S. XVIII)

conclusion

Full implementation of this project will lead inevitably to a new landscape and thus
achieve the future of Camino Real that deserve and expect, heritage of military ori-
gin, and oblivious to such use, avoiding unnecessary erosion which will only serve
to slow and costly one process is inevitable and so these monuments of great his-
torical value, which now are abandoned in order to recover and restore the original
route of Veracruz - Mexico via Xalapa, in the future be able to apply for inclusion
on the List World Heritage Site.

165
ICOFORT International Committee on Fortifications and Military Heritage

Bibliography

Zapatero, Juan Manuel. Fortifications Bastioned in América. San Juan, Puerto Rico.
Instituto de Cultura Puerto Riqueña. 1978.

Calderón Quijano, José Antonio. History of the Fortifications of New Spain. Madrid,
Spain. Superior Council of Scientific Research in Madrid. 1984.

Blanes, Tamara and Herrera, Pedro A. «The Spanish fortifications in the Caribbean
and the Gulf of Mexico in the S. XVI» typological study in the journal National
Library Jose Marti no. 3. Havana, Cuba. 1985, pp. 123-149.

Technical report. «Corals escleractinos the fortress of San Juan de Ulúa, Veracruz»
General Directorate of Naval Oceanography, Research Institute of Oceanography of
the Gulf of Mexico. Department of Chemical and Biological Oceanography.
Veracruz, Mexico. 1994.

Pineda Campos, Dolores. I International Forum UNESCO workshop "restoration


project of the fortress of San Juan de Ulúa". Spain. Polytechnic University of
Valencia, 1998. ISBN. 84-7721-921-4.

Pineda Campos, Dolores. Research reefs materials used in the construction and
restoration of the Fortress of San Juan de Ulúa, Veracruz, Mexico, for their
conservation. Spain. Polytechnic University of Valencia, 2005. ISBN. 84-9705-921-
2.

166
The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

How England failed to Conquer the Fortified Town of Cartagena


de Indias

Hans Caspary/ Hitgund Caspary

Summary

Cartagena de Indias, situated in today Columbia on a small strip of land between a


series of bays and the Caribean Sea, is a fascinating city, characterized by the
contrasts between land and water, white and black people, a town-centre full of
historic monuments and a modern city marked by a series of high-rise buildings.
Well protected against tropic storms, the ships of the merchant fleet of Nueva
Granada anchored in the Baya de las Animas. Once a year, they started to cross
the Atlantic to bring the treasures of gold and silver extracted in the mines of Peru
and Bolivia to Europe. On their way back, making a detour to the Westafrican
coast, they carried black slaves to Cartagena who were sold on the market for
working in the mines and on the fields of sugar.

No town in Spanish America had – and has – a population with such a high
percentage of black people. Slaves constructed the walls around the city, built to
protect it against the raids of French and English pirates. The walls of Cartagena
not only are the most extensive ones in the Caribean Sea, they too are the best
preserved. On the seaside, they still exist in their full length. On the landside,
where Cartagena expanded in the 19 th and 20th centuries, only one major breach is
to be found.

In the year 1740, the walls of Cartagena passed the test of their strength. A British
fleet of 186 warships commanded by Admiral Edward Vernon attacked the city.
Vernon managed to enter the bay, 10 000 soldiers went ashore and besieged the
town that was defended by 3000 Spanish soldiers only.. The ships‘ artillery opened
the fire and tried to breach the walls. But the siege failed. The walls held out

167
ICOFORT International Committee on Fortifications and Military Heritage

depicting the Spanish defenders kneeling before Vernon. But the reality was
different. The British soldiers, after having attacked in vain the stronghold of Fort
Felipe, retired to their ships crowded with people. Lack of hygiene led to diseases
(such as the yellow fever) and took many lives. The bombardment continued. But
after a month, food was running out; Vernon was forced to raise the siege and to
return to Jamaica. Cartagena was saved, and South America remained part of Latin
World. In 1984, the walls of Cartagena, together with the churches and the historic
monuments of the town centre, were inscribed onto the World Heritage list of
UNESCO. Comprehensive restoration work was undertaken. The descendants of
the slaves who constructed the walls today perform their dances on the market
place where their ancestors used to be sold.

Sea routes through


the Caribbean

Cartagena Plaza de
los Coches view of
the clock tower and
the tower beyond the
wall

168
The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

British North America Fortifications of Eastern Canada dating


from the 1812 War to Canadian Confederation in 1867: Built
Heritage Conservation and Cultural Tourism Challenges,
Archievement and opportunities

John Ward

Summary

Following the 1812 War between British North America and the United States
of America (which ended in 1815), the British government embarked upon an
extensive program to upgrade its military works and transport route
infrastructure including forts, citadels and military canals/waterways
stretching from Halifax in the east, to the Niagara region in the west.
Today, most of these sites are now in the custodianship of Parks Canada and
are open and accessible to the public. Some sites remain in the
custodianship of the Department of National Defense or other federal
government agencies. Two of the sites comprise important elements of World
Heritage Sites; The Historic Centre of Quebec City and the Rideau Canal,
Ontario. This presentation will begin by a brief outline of this series of
sites, consider their conservation and presentation approaches during the
late 19th/20th centuries, and discuss current cultural tourism challenges
and opportunities, particularly in regard to their military heritage theme,
to their built-shared heritage aspects, and to the physical issue of the
sties being distant from one another (Note: Quebec City to Niagara is
approx 930KMs/600 miles).

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ICOFORT International Committee on Fortifications and Military Heritage

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The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

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ICOFORT International Committee on Fortifications and Military Heritage

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The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

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ICOFORT International Committee on Fortifications and Military Heritage

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The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

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ICOFORT International Committee on Fortifications and Military Heritage

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The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

El sistema defensivo romano y su reflejo en su Renacimiento


europeo

María J. Peréx

Resumen
Al abordar el estudio del proceso de fortificación de los estados europeos en los
comienzos de la llamada Edad Moderna, resulta necesario buscar sus raíces en el
Mundo Clásico, en Grecia, y más concretamente en Roma, dado que, no en vano,
el Renacimiento supone su recuperación en la mayoría de sus manifestaciones.
Los romanos eran esencialmente personas prácticas, y resolvieron los problemas
técnicos que se les presentaron creando nuevas metodologías de diseño 1.

Abstract
To approach the study of the fortification process of the European States in the
early Modern Age, it is necessary to find its roots in the Ancient World, in Greece,
and especially in Rome since, not surprisingly, the Renaissance implies its recov-
ery in most of its expressions. The Romans were essentially practical people, and
solved the arising technical problems creating new design methodologies.

Introducción
La importancia del conocimiento de la cultura clásica a la hora de abordar el tema
de las fortificaciones se basa, primordialmente, en que los principales artífices del
los nuevos sistemas de fortificación procedían, en su mayoría, y por lo que a Es-
paña se refiere, y por tanto en los primeros estadios de la colonización americana,
de las posesiones españolas en territorio italiano.

Así, los ingenieros que trabajaron para los Austrias, además de conocer la obra
de Vitruvio y Vegecio, pudieron contar con la ayuda indirecta que proporcionaba la
lectura de Tácito, Suetonio, César, Veleyo Patérculo, Dión Casio, Polibio, Higinio,
Arriano o Flavio Josefo.

1
HALLYDAY SAVILE, Leopold (1940): “Presidential Address”, Journal of the Institution of Civil Engineers,
1, pp. 1-26; ver también en Port and Harbour Engineering, ed. by Adrian Javis, Aldershot (England), 1998.

177
ICOFORT International Committee on Fortifications and Military Heritage

Pero antes que ellos, tenemos la Poliorcética de Eneas, apodado el Táctico, que es
el primer tratado conservado sobre táctica militar, no solo de la literatura griega,
sino también de la literatura universal. Además, sentó las bases de una tradición de
escritos técnicos sobre el arte de la guerra que la tomaron como modelo, con un
importante desarrollo en época romana y bizantina 2.

Al comienzo del Prefacio dice así: “ Cuando aquellos hombres que, al partir de su
país, entran en combate y corren peligros lejos de sus fronteras, sufran una derrota
por tierra o por mar, queda a salvo para los supervivientes del territorio, la ciudad y
la patria, de manera que no serían completamente aniquilados”. El capítulo XXXII
está dedicado a las “Máquinas para repeler los asaltos”, y el XXXVI a los
“Obstáculos contra la aproximación de escaleras”. El XXXVII, sobre la “Detección y
prevención de operaciones de minado”, comienza así: “He aquí cómo hay que
impedir los trabajos de quienes construyen minas. Si tenéis la certeza de que están
construyendo minas, hay que excavar una fosa lo más profunda posible en la parte
exterior de la muralla, con la finalidad de que la mina desemboque en ella y queden
a la vista los zapadores”3.

Como ejemplo del conocimiento que se tenía en Roma sobre modelos de


fortificación y estrategia militar, baste los siguientes ejemplos.

La primera cita se refiere al Capítulo 5, del Libro I de De Architectura de Marco


Lucio Vitruvio Polión, en el que trata De la construcción de murallas y torres4:

2
Su obra fue conocida por Polibio (X, 44) y por autores posteriores, aunque su vida y trayectoria
personal es desconocida. Por los hechos que menciona, debió escribir esta obra en la segunda mitad
del siglo IV a.C., y pudo ser un jefe de tropas mercenarias originario del Peloponeso.
3
ENEAS EL TÁCTICO, Poliorcétrica, Biblioteca Clásica Gredos, 157, 1991, pp. 9-143.
Desafortunadamente el tratado se interrumpe cuando comenzaba a dar información sobre la
organización naval de una pequeña ciudad del siglo IV a.C. Ver también AYDEMIR, Isik (2005): “Les
fortifications dans la Méditerranèenne orientale (Anatolie) et les murailles de la ville d‟Istambul”, en
CÁMARA MUÑOZ, Alicia y COBOS GUERRA, Fernando (Eds.): Fortificación y Frontera Marítima.
Actas del Seminario Internacional (Ibiza, 24-26 de octubre de 2003), Ajuntament d’Eivissa, 8 págs. en
CD.
4
VITRUVIO, ARQUITECTURA: Libros I-V, Biblioteca Clásica Gredos, 367, 2008, pp. 182-187.
Vitruvio debió pertenecer al cuerpo de ingenieros militares al que se refiere Julio César (BC, I, 24, 4).

178
The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

“Así pues, si la operación de establecer la ciudad se ha llevado a cabo aplicando


los principios de salubridad expuestos (en el capítulo anterior) y se han buscado
terrenos ricos en cosechas para alimentar a la población, y si un sistema de
calzadas o bien de navegabilidad de los ríos, o la posibilidad de tráfico marítimo
gracias a los puertos, aseguran la llegada de mercancías a la ciudad sin
problemas, entonces de podrán echar los cimientos de las murallas y las torres,
procediendo del siguiente modo. Se abrirán zanjas hasta dar, si ello es posible,
con un asiento sólido, y sobre él se agrandarán cuando se considere conveniente
en proporción a las dimensiones de la obra-siempre con una anchura mayor que la
de los muros que van a quedar sobre el nivel del suelo-, y se rellenarán de fábrica
lo más sólida posible.

Igualmente, las torres deben avanzarse hacia el exterior, a fin de que cuando el
enemigo quiera aproximarse en su ataque hasta la muralla con ambos flancos
desprotegidos, desde las torres lo alcancen los dardos. Y hay que procurar, como
es lógico, que el acceso hasta la muralla no resulte fácil en caso de asalto; antes
bien, el recinto debe trazarse ajustándolo a las escarpaduras del terreno y
encontrando la manera de que los caminos hacia las puertas no vengan de frente,
sino por la izquierda. Y es que cuando se disponen así, entonces el flanco derecho
-el que no está protegido por el escudo-les quedará del lado de la muralla.
Tampoco se construirán fortificaciones cuadradas ni con esquinas sobresalientes,
sino de planta redondeada, para que el enemigo sea visible desde un mayor
número de puntos…

En cuanto al espesor de la muralla, considero que debe dársele suficiente como


para que los soldados, al cruzarse en lo alto, puedan pasar sin estorbarse uno a
otro…”

En este capítulo se refiere también a las distancias entre las torres; a que deben
construirse redondas o poligonales; sobre las zanjas y terraplenes; o los
materiales con los que deben construirse las murallas…”para que quede
perfectamente acabada sin deterioro hasta la eternidad”.

179
ICOFORT International Committee on Fortifications and Military Heritage

Le siguen las de Flavio Vegecio Renato, que escribió, en torno al año 400 d.C., su
Epitoma rei militaris5, dedicada, muy posiblemente, al emperador, de origen
hispano, Teodosio I (379-395), o a su sucesor, Honorio (393-423). A dicho autor se
le atribuye la frase si vis pacem para bellum, versión reducida de la cita completa:
igitur qui desiderat pacem, preparat bellum (“Así pues quien desea la paz, que
prepare la guerra”) (Prólogo del Libro Tercero 6). Su obra fue libro de texto de las
Academias militares europeas hasta el siglo XIX. Especialmente desde la segunda
mitad del siglo XIII, los ejércitos de la cristiandad occidental tratan de amoldarse a
sus principios. Así lo hace, por ejemplo, Alfonso X en Las Paridas. Los ejércitos
europeos de la Baja Edad Media se parecen mucho más al ejército romano del
siglo IV que los de ninguna otra época. Incluso existe constancia de la existencia de
un ejemplar de Vegecio en la biblioteca de Isabel la Católica 7.

En el Libro Primero, cap. XXI, La fortificación del campamento escribe lo siguiente:


“El recluta también debe aprender la fortificación del campamento, pues nada
resulta en la guerra tan beneficioso ni tan necesario. Desde luego, si el
campamento está correctamente dispuesto, los soldados pasan día y noche tan
seguros en el interior de la empalizada, incluso durante el asedio del enemigo, que
parece que llevan consigo a todas partes una ciudad amurallada”

En cap. XXII, En qué lugares debe asentarse el campamento, dice, entre otras
cosas que, además de escogerse un lugar salubre “Hay que evitar que haya un
monte o un lugar más elevado que pueda suponer un peligro en caso de caer en
manos del enemigo”, y más abajo, “El campamento debe fortificarse en proporción
al número de soldados y de pertrechos…”.

El cap. XXIII, sobre Con qué forma se debe trazar el campamento, dice “El
campamento debe trazarse unas veces con forma cuadrada, otras con forma
triangular y otras con forma semicircular, según lo determinen las condiciones del
terreno y las circunstancias”.

5
FLAVIO VEGECIO RENATO, Compendio de técnica militar, Ed. de David Paniagua Aguilar, Madrid,
Cátedra, 2006.
6
VEGECIO, op.cit., p.241.
7
RODRIGUEZ CERDINO, Víctor D. (2004): “La estrategia militar y su influencia romana”, Arqueología
militar romana en Europa, Segovia, pp. 309-310. Ver también RUIZ GARCÍA, Elisa (2004): Los libros
de Isabel la Católica: arqueología de un patrimonio escrito, Salamanca.

180
The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

El capítulo XXIIII se refiere a Cómo se debe fortificar el campamento y el XXV a


Cómo se debe fortificar el campamento cuando el enemigo acecha 8.

En el Libro Cuarto, cap. I, se refiere a Las ciudades deben estar fortificadas por
obra de la naturaleza o por obra del hombre, y comienza así: “ Las ciudades y los
fortines están fortificados por obra de la naturaleza, por la mano del hombre o por
ambas, que es lo que se considera más seguro; están fortificadas por obra de la
naturaleza cuando el terreno está elevado, es abrupto o está rodeado por el mar,
por pantanos o por ríos; por la mano del hombre cuando está fortificado con
zanjas y murallas. En el caso de un lugar totalmente protegido gracias a la
naturaleza se requiere el criterio de quien lo elige; en cambio, en el caso de un
lugar llano se requiere la competencia de quien construye la fortificación” 9.

La guerra en época romana


En Roma, la guerra de asedio ocupó un papel fundamental en la estrategia de las
campañas militares. Eran muy pocos los jefes militares que se inclinaban por
batallas campales para resolver un conflicto ya que podía suponer la pérdida de
un gran número de soldados que luego resultaban clave para el desarrollo de
campañas de larga duración, de ahí que las ciudades se convirtieran en el
principal objetivo a tomar en los enfrentamientos armados (como es el caso de las
ciudades celtibéricas de Segeda10 y Numancia del 153 al 133 a.C.11). Se
intentaba, por tanto, que las ciudades fortificadas se localizasen en lugares estra-
tégicos, de tal forma que controlaran los ríos y las vías de comunicación.

Una vez la ciudad se hubiera reforzado con víveres y tropas de refresco, antes de
la llegada del enemigo, el asedio podía hacerse casi interminable. Dicho asedio
podía plantearse de tres maneras: la repentina oppugnatio, que equivaldría al
asalto; la obsidio u obsessio, que consistía en bloquear la ciudad evitando la
llegada de víveres y tropas de socorro, o la loginqua oppugantio, que supone un
asedio de larga duración y combina elementos de las dos anteriores.

8
VEGECIO, op.cit., pp. 173-177.
9
VEGECIO, op.cit., p. 321.
10
BURILLO MOZOTA, Francisco (2001): “Segeda/Sekaiza”, en Celtas y Vettones, Ávila, pp. 229-237.
11
JIMENO, Alfredo (2004): “Numancia y los campamentos romanos: investigación y recuperación del
pasado”, en Arqueología Militar Romana en Europa, Segovia, pp. 237-249; MORALES HERNÁNDEZ,
Fernando (2004): “Los campamentos y fuertes romanos del asedio de Numancia”, en Arqueología
Militar Romana en Europa, Segovia, pp. 251-258.

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ICOFORT International Committee on Fortifications and Military Heritage

La principal dificultad para conquistar una ciudad fortificada por la fuerza era
conseguir superar sus murallas, para lo cual se acudía a distintas estrategias: su-
perar las murallas por debajo, por medio del minado; superar las murallas por
encima con escalas, sambucae (enormes catapultas que podían lanzar piedras de
unos veinte kilos hasta cuatrocientos metros de distancia) o torres de asalto;
derribar las murallas o abrir pasos, rompiendo un lienzo con el bombardeo de
piezas de artillería o el golpeteo de arietes y taladros, además de las ballestas que
lanzaban flechas de diferente tamaño, y las ondas que lanzaban glandes.

A lo largo de la historia de Roma, republicana e imperial, existe un continuo afán


por dejar expedito el mar para mejorar el comercio marítimo, librándolo de la
piratería, como la campaña emprendida por Pompeyo en el siglo I a.C. Se abrían
nuevas vías de navegación dotándolas de infraestructuras como la señalización de
rutas marítimas mediante faros e invirtiendo en la mejora de las antiguas
estructuras portuarias, herederas algunas del mundo griego, o creando nuevas, si
no existían, para establecer puertos de escala y de refugio en esas vías abiertas.
Ejemplo de ello es toda la costa atlántica de la península ibérica, Francia e Islas
Británicas. Aunque poco conocida, Augusto pudo crear toda una red de señales
marítimas en esas costas para abrir esta ruta de navegación de altura que evitara
las largas marchas y la pérdida de armas ya que una larga fila de impedimenta se
prestaba a las emboscadas. Además, las Galias estaban cansadas de suministrar
caballos, de ahí que, en La principal dificultad para conquistar una ciudad
fortificada por la fuerza era conseguir superar sus murallas, para lo cual se acudía a
distintas estrategias: superar las murallas por debajo, por medio del minado;
superar las murallas por encima con escalas, sambucae (enormes catapultas que
podían lanzar piedras de unos veinte kilos hasta cuatrocientos metros de distancia)
o torres de asalto; derribar las murallas o abrir pasos, rompiendo un lienzo con el
bombardeo de piezas de artillería o el golpeteo de arietes y taladros 12, además de
las ballestas que lanzaban flechas de diferente tamaño, y las ondas que lanzaban
glandes.

12
SÁEZ ABAD, Rubén (2003): “La poliorcética. El éxito asegurado en las operaciones de asedio”, Es-
pacio Tiempo y Forma, serie 2, nº 16, pp. 19-39; SÁEZ ABAD, Rubén (2006): “Un siglo de hallazgos
vinculados a la maquinaria bélica en Hispania”, en MORILLO, A. (Ed.), Arqueología militar romana en
Hispania. Producción y abastecimiento en el ámbito militar, León, pp. 493-502.

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The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

A lo largo de la historia de Roma, republicana e imperial, existe un continuo afán


por dejar expedito el mar para mejorar el comercio marítimo, librándolo de la
piratería, como la campaña emprendida por Pompeyo en el siglo I a.C. Se abrían
nuevas vías de navegación dotándolas de infraestructuras como la señalización de
rutas marítimas mediante faros e invirtiendo en la mejora de las antiguas
estructuras portuarias, herederas algunas del mundo griego, o creando nuevas, si
no existían, para establecer puertos de escala y de refugio en esas vías abiertas.
Ejemplo de ello es toda la costa atlántica de la península ibérica, Francia e Islas
Británicas. Aunque poco conocida, Augusto pudo crear toda una red de señales
marítimas en esas costas para abrir esta ruta de navegación de altura que evitara
las largas marchas y la pérdida de armas ya que una larga fila de impedimenta se
prestaba a las emboscadas. Además, las Galias estaban cansadas de suministrar
caballos, de ahí que, en época de Tiberio, se decidiera la construcción de una
flota, de unas mil naves, que permitiera entrar en Germania por la desembocadura
del Rhin (Tácito, An. II, 5-6)13.

Los cartagineses fueron, en primera instancia, los creadores de una red de


atalayas a lo largo de la costa mediterránea de la península ibérica dominada por
ellos, y también para el control de las comunicaciones interiores, sobre todo en
las estribaciones cordobesas del sistema penibético 14, a las que Plinio (NH. II, 181
y XXXV, 169) se refiere como Turris Hannibalis15. Algunas de estas atalayas cos-
teras se utilizaron como faros cuyo aspecto actual proviene de la reforma que se
hizo en el reinado de Felipe II, para usarse con el mismo fin que tuvo en su origen,
de aviso y comunicación. En algún caso su aspecto proviene de reformas poste-
riores que alcanzaron hasta el siglo XVIII16.

13
TÁCITO, Anales, ed. de Beatriz Antón Martínez, Madrid, Akal/Clásica, 2007, pp. 191-192. Ver
también PEÑA OLIVAS, José M. de la (2007): “Avance y desarrollo portuario en la Roma Antigua”,
Revista Ingeniería Civil, 174, Madrid, 30 págs.
14
CORZO SÁNCHEZ, Ramón (1975): “La Segunda Guerra Púnica en la Bética”, Habis, 6, pp.
214-218.
15
MORET, Pierre (“004): “Tours de guet, maisons à tour et petits établissements fortifiés de l‟Hispanie
républicaine : L‟apport des sources littéraires », en MORET, Pierre y CHAPA, Teresa (Eds.), Torres,
atalayas y casas fortificadas. Explotación y control del territorio en Hispania (s.III a.d.C.-s. I d.d.C.),
pp. 13-29. “no se puede buscar en esta apelación ninguna referencia a hechos históricos concretos;
se trata de una denominación popular-análoga a las llamadas modernamente “torre del
moro”-recogida por Plinio o por su fuente dos siglos después de la estancia de Aníbal en Hispania”,
p. 15.
16
PEÑA OLIVAS, José M. de la (2008): “Señalización marítima del Mediterráneo en la Antigüedad”,
Revista Ingeniería Civil, nº 150, Madrid, 26 págs.

183
ICOFORT International Committee on Fortifications and Military Heritage

Pero una vez que el Imperio se estabilizó, sobre todo tras las conquistas de
Adriano, el ejército se dedicó a vigilar las fronteras, el limes, que se convirtieron en
una línea de fortificaciones y puestos de vigilancia, protegidos por fosos y
empalizadas. El sistema defensivo más complejo fue en Britania donde se
construyó de vallum Hadriani, muralla de piedra de 128 km de longitud, precedida
de un foso, con fuertes y torres de observación, cruzando toda la isla de este a o
este. El mismo sistema, pero menos complejo, se aplicó en el Danubio, Siria y norte
de África donde un foso de casi 800 km -fossatum Africae-protegía el sur de
Numidia de las tribus del desierto17.

La inmovilidad del ejército dio origen a fortificaciones estables, caso del limes del
Rhin. Poseían sus propios campos de cultivo, talleres de forja y alfarería, e
ingenieros para la construcción de calzadas y puentes. También era foco de
atracción de población que se establecía alrededor del campamento militar-las
canabae-que, en algunos casos, fueron el origen de ciudades como León, surgida
de la legio VII Gemina o Astorga18. En aquellos lugares donde la sociedad civil no
estaba lo suficientemente asentada para afrontar las obras civiles que el desarrollo
romano exigía en las fronteras del Imperio, se hacía trabajar a la tropa en labores
propias de civiles, como calzadas, acueductos, etc. Teniendo en cuenta que
siempre el ejército va primero y después se construye la infraestructura.

A partir del siglo III, las constantes escaramuzas de los pueblos bárbaros afectaron
al sistema defensivo tan estático como falto de reclutas. Diocleciano llevó a cabo
importantes reformas. Las legiones aumentaron a sesenta unidades y las tropas se
reorganizaron y se redistribuyeron. Cada provincia fronteriza contó con dos
legiones y tropas auxiliares en un intento por convertir el Imperio en una fortaleza.
No obstante, estas tropas, limitanei, fueron perdiendo capacidad operativa y hubo
que recurrir a los vexillationes, especie de cuerpos especiales o a los comitatenses,
legiones móviles19.

17
OREJAS SACO DEL VALLE, Almudena (1995): Del “Marco geográfico” a la “Arqueología del paisa-
je”. La aportación de la fotografía aérea, CSIC, Monografías, 15, pp. 69-76.
18
MORILLO CERDÁN, Ángel (2006): “Abastecimiento y producción local en los campamentos roma-
nos de la región septentrional de la Península Ibérica”, en MORILLO, Ángel (ed.) Arqueología militar
romana en Hispania. Producción y abastecimiento en el ámbito militar, León, pp. 33-74.
19
FERNÁNDEZ OCHOA, Carmen y MORILLO CERDÁN, Ángel (2002): “Entre el prestigio y la defen-
sa: la problemática estratégico-defensiva de la murallas tardorromanas en Hispania”, en Arqueología
militar romana en Hispania, Anejos de GLADIUS 5, pp. 577-589.

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The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

En el siglo IV, Constantino introdujo los últimos cambios, aumentando el número


de fuerzas móviles, en detrimento de las fuerzas fronterizas. El ejército se
barbarizó con los foederati y el Imperio fue defendido por quienes lo habían
atacado antes.

Y para terminar, en palabras de Manuel Castaños y Montijano, Vicepresidente de


la Comisión de Monumentos de Toledo, hace exactamente un siglo, “La
Arquitectura Militar ha seguido, como la religiosa y la civil, paso a paso las marcha
progresiva de la humanidad; primero, defensas rudas, indecisas, incipientes,
sencillas, rudimentarias, y después, conforme se iban buscando medios de
destruirlas y hacerlas ineficaces, se fueron perfeccionando para contrarrestar los
empujes de la tormentaria; esta a su vez, aumentaba su potencia destructora, y
aquellas su potencia resistente; y así, en oposición constante la Fortificación y la
Poliorcética, cambiando de formas y de procedimientos, siempre contrarios, ha ido
y sigue marchando la humanidad, destruyendo y creando constantemente” 20.

Las murallas en época romana, Legio VIIGemina , León, España

20
CASTAÑOS Y MONTIJANO, Manuel (1900): Ensayo de fortificación arqueológica: Estudios históri-
cos de fortificación, poliorcética y castramentación desde los tiempos más remotos hasta los del em-
pleo de las armas de fuego, Madrid. Ver también PÉREZ GONZÁLEZ, Cesáreo (2005): “Ejército Ro-
mano y Arqueología”, Arqueología Militar Romana en Europa, Segovia, pp. 15-27.

185
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La señalización de las costas, La “Torre de Hercules” (La Coruña, España)

Las murallas en época romana, Asturica Augusta, (Astorga, España)

186
The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

Management and restoration of military heritage in Western Eu-


rope. Some case studies

Philipp Bragard

Summary

Ancient Western Europe conserves a lot of modern military heritage, fortifications


and military buildings (barracks, powder magazines, arsenals…) who are deserted
by national armies for a long or a short time.

Local structures, as municipalities, have some problems to manage and restore


those big architectures. Some of them are preserved as historical monument or as
“natural site” (!), than the national organizations of heritage conservation can sup-
port financially to help in the restoration.

Despite this, it is not easy to preserve nor to explain for the tourist those fortresses
and military buildings. Three questions: 1° what to do with so big military buildings?
New uses are difficult to give to barracks, or bombed-proof huge buildings. 2° how
to escape the collapse of bastioned ramparts, build with earth, grass and brick or
stone masonry? The usual and annual maintenance is insufficient. 3° how to pre-
sent such huge and large architectures to the public? In such examples, responsi-
ble structures prefer open only a part of the fortress, or only present a specific
page of their complex history (i.e. Vauban…).

To back up our reflection, the case studies are : Vauban‟s fortification network in
France (Briançon), the fortress of Luxemburg, the citadel of Namur and the Napo-
leon Fort in Oostende (Belgium), and one or two others places in Germany and
Portugal.

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A representative example of Korea Mountain Fortress during


the Joseon Dynasty

Doo Won Cho

I. Introduction of Namhansanseong
1. Brief Summary
Situated 16 km southeast of the capital city of Seoul, the mountain fortress city of
Namhansanseong sits 480m above sea level aligning itself with the ridges of the
mountain to maximize its defensive capacity. The fortress encompassing 11.76km
in length protects a vast area utilized as an emergency capital city of the Joseon
Dynasty of Korea (1392-1910). With the basis of fortress architecture of East Asia,
the fortress embodies the broad exchange during the between the three countries
(Joseon of Korea, Azuchi-Momoyama Period of Japan and Qing China) especially
in the 16th~18th centuries through the continuous wars. The technical
development of weaponry and armaments during this period which saw the use of
gun powder in military warfare imported from Europe also greatly influenced the
architecture and layout of the fortress. Namhansanseong portrays how the various
theories of defense mechanisms of Korea were put to form by combining the
everyday living environment with defense objectives, embodying the evidence of
how Buddhism in Korea played an influential role in protecting the State with the
fortress becoming a symbol of sovereignty in Korea (see figures 1 to 7, and table
1).

Figure 1. Location of Joseon(Korea) Figure 2. Location of


During the 17th Century Senyang, Seoul and
Namhansanseong

203
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Figure 3. Location of Seoul and Nam- Figure. 4. Old map of Namhan-


hansanseong sanseong from Gwangjubueupji
Old map of magistrate Gwangju, Pal- (source: The Academy of Kore-
dogunhyeonjido, 1770
(source: Kyujanggak Institite for Korean an Studies)
Studies)

Figure. 6 Excavated roof tiles of build-


Figure. 5 A Site of excavated build-
ings from Silla Dynasty (left)
ings from Silla Dynasty

Figure 7. Development
of Fortification of
Namhansanseong

204
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Table 1. Chronology of the Namhansanseong and the World

2. Construction of Namhansanseong in the early 17th century


1) Construction in 1624
From early on, Joseon government officials discussed the need to rebuild a fortress
at Namhan-san Mountain. However, the plan kept being postponed because of the
hardship such a project would bring to the people. The actual construction began in
1624, during the reign of King Injo(r. 1623-1649). A rebellion by General Yi Gwal
had erupted that year, and the Korean Peninsula was being threatened by the
Later Jin in Manchuria.

205
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Upon completion, the fortress walls were 11.76 km in circumference with a shallow
wall, parapet (女牆 yeojang) consisting of 1,940 merlons atop the regular fortress

wall for added protection, 5 outworks (甕城 Ongseong), 4 main gates, 16 auxiliary
gates and numerous lookouts. Inside the compound 80 wells and 45 springs were
dug, and Namhansanseong Emergency Palace was constructed for the king.
Namhansanseong Emergency Palace consisted of two parts. One is king's living
quarters (Upper Palace) and the other king's office quarters (Lower Palace). Ten
Buddhist temples were also established on the site, and the Buddhist tradition
flowered here subsequently.

2) Historical Background during Second Manchu invasion of Korea


Qing Emperor Taizhong (太宗) (r. 1626-1643) led an invading force of 130,000 onto
the Korean Peninsula in the 12th lunar month in 1636. King Injo originally planned to
flee the capital and take refuge on Ganghwa Island, but the situation deteriorated
rapidly. The king heard a report that an advance Qing force was descending on the
island, and he hastily headed for the Namhansanseong without bringing provisions.
Rescue troops were raised around the kingdom, but they were crushed before they
could reach the fortress, which was left isolated and without support.
The king and his top ministers took refuge here during the second Manchu invasion
of Korea in 1636, and they held out against Qing-troops for 47 days. On the 30th
day of the first lunar month in 1637, King Injo left the compound to surrender to
Emperor Taizhong.

3) New construction of Outer walls and repair work of parapet in the late 17th cen-
tury
The 11.76 km of fortress walls (9.05km of Main wall and 2.71km of Outer walls)
include five outworks and four gates amid beautiful natural surroundings. A variety of
Stone wall-building techniques can be seen, particularly those from the reigns of
four Joseon (1392-1910) monarchs: Injo, Sukjong(r. 1674~1720), Yeongjo
(r. 1724~1776) and Jeongjo(r. 1776~1800). King Sukjong built both Bongam Outer
Wall in 1686 and Hanbong Outer Wall in 1693. He also constructed outwork in 1719.
In 1752, King Yeongjo constructed Yang-dondae, east and west observation posts.
King Jeongjo in the last Joseon era also renovated and repaired the main fortress
and its four gates in 1779. Namhansanseong had been well managed until it was
severely damaged during the Japanese colonial rules.

206
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II. Status of Fortress Wall and Features of Structures


1. Topographic and fortress wall in Namhansanseong
1) Topographic
From a historical point of view, Namhansanseong has been the most important
hill-fortress from the era of Three Ancient Kingdoms(Silla BC57-AD935, Baekje
BC37-AD660, Goguryo BC18-AD660). In particular, the fortress was regarded as
the most valuable during Joseon Dynasty, because the fortress was only 16km
away from the capital. In addition, Namhansanseong took advantage of its
geographical features for effective defensive structure. For instance, the streams
flowing nearby Namhansanseong became natural ditches and defensive barriers.
Namhansanseong has natural ditches at all sides: the Han River to the North, the
South Han River to the East, Tancheon stream to the West, and Gyeong-ancheon
stream to the South. It is safely fortified by nature itself 1.

2) Fortress wall
The main wall at Namhansanseong is the central wall, excluding the three Outer
walls: Bongamseong, Hanbongseong and Sinnamseong. The main wall can be
described as overlapping the areas where Jujangseong Fortress stood in Unified
Silla and where the wall was rebuilt during the reign of Joseon King Injo.

Figure. 8. View of Mountain Fortress Figure. 9. Namhansanseong 2012


City at Namhansanseong in the 1910's

1
The Federation of Korean Cultural Center, 1999, The Mountain Walled Town Hugged by
Namhansanseong.

207
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3) South Outworks
This outwork is placed around the front of a gate for added protection. Invaders
have to penetrate the outwork to reach the gate, and defenders on top of the wall
are able to fire down on the intruders from three directions.
The Namhansanseong has five outworks in total, three on the South Wall, one on
the East Wall (Janggyeongsa-Sinji Outwork) and one on the North Wall (Yeonjubong
Outwork).

Figure. 10. Yeongjubong Outwork Figure. 11. 1. South Outwork

Figure. 12. 2. South Outwork Figure. 13. 3. South Outwork

Figure. 14.
Janggyeongsa -
Sinji Outwork

208
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4) Bongam Outer Wall (蜂巖城) and Hanbong Outer Wall (漢峰城)


"Bongamseong" refers to an Outer wall section that runs northeast along a ridge
from its east commanding post to Bee Rock (Bong-am or Beol-bong), a 512.2m
peak that is higher than West commanding post (at 482m). Thus, Bee Rock affords
a wide view of the western section inside the fortress as well as its Eastern Wall.
During the second Manchu invasion of Korea in 1636, the Qing forces seized Bee
Rock and were able to ascertain the weaknesses inside the fortress. They also
used the vantage point to direct their artillery fire. In 1686, a new wall was built to
make up for this vulnerability. Work was begun on the 1st day of the 4th lunar
month and completed on the 9th day of the 5th lunar month, some 40 days later.
Bongam Outer Wall includes four auxiliary gates, two batteries with casemated
embrasures for Gun-firing, and a parapet. Hanbong Outer wall reaches the top of
Han Peak (Hanbong), southeast of the main wall built in 1624. It was constructed
on the order of Oh Si-bok, the Defense Commander of the Defense Command at
Namhansanseong, in 1693, well after the second Manchu invasion of Korea.

Figure 15. Bongam Outer Wall Figure 16. Parapet at Bongam Outer Wall

Figure 18. Wall surface of Hanbong Outer wall


Figure 17. Hanbong Outer Wall

209
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5) Sinnam Outer Wall (新南城)

This Outer wall, also known as Namgyeokdae (南格臺) or Daebong (對峰 Opposing

Peak), extends south from the 7th auxiliary gate (暗門) to the summit of

Geomdan-san Mountain. The small, defensive installations known as dondae (墩臺


elevated platform as observation post) are placed at strategic points that could
otherwise become liabilities to the fortress body. They are used as lookouts and help
to prevent enemy reconnaissance or incursions. The dondae at Hanbong, east of
the Namhansanseong, played a very important role in overall defense. During the
second Manchu invasion in 1636, this peak was used by the Qing forces to set up
cannon that fired down on the fortress. According to historical records, this cannon
fire even hit the roof of the Namhansanseong Emergency Palace. Even today this
Sinnam Outer wall has a military function.

Figure. 19. Sinnam Outer Wall Figure. 20. Sinnam Outer Wall
(West Observation Post) (East Observation Post)

III. Namhansanseong's historical values in the late Joseon Dynasty


1. Exchange of City-Planning Implimentation: Mutual Exchanges of East Asian
Fortification Techniques represented as Military Heritage
Namhansanseong is the realization of the Joseon Dynasty‟s own mountain fortress
construction in which the principles of East Asian fortification were reflected.
Namhansanseong exhibits the result of interchange between Korea, China and
Japan during the 16th~18th centuries in its fortress layout and architecture.

210
The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

It was built to improve the problems of the Joseon Dynasty‟s fortresses,


weaknesses which were revealed during the Japanese Invasion of Korea in 1952.
The Joseon Dynasty built fortresses centering on fortress towns before the 16 th
century, but changed its defensive system to one centering on mountain fortresses
to defend against Japanese guns and cannons after the Japanese Invasion of
Korea. In practical terms, the Joseon Dynasty improved the slope of fortress walls,
mirroring the Japanese fortresses built by the Japanese army, and transferred local
government offices inside mountain fortresses to strengthen defense, while the
Joseon fortress system was reformed by Lee Si-bal, who wrote “Suseongjoyak (守

城條約)” referring to the Chinese military strategy books of “Gihyosinseo (紀效新

書),: “Banghosusoengbangyak (條約防胡守城方約)” and “Siljeongrok.” Defense


facilities such as outworks and hyeonan machicolation in the Chinese fortification
system, centering on plain fortresses to Namhansanseong and Gwanghwado
island, were applied, creating an entirely new fortification system. In addition,
defense facilities such as artillery bastions, outworks, parapets(Yeojang),
machicolations(Hyeonan), lookouts(Chi), and observation posts raised flat earth
mounds (dondae) were positively adopted to efficiently cope with newly developed
weapons, such as hong-i-po cannons, which were used by the Chinese army in the
second Manchu Invasion of Korea. The three South Outworks in Namhansanseong
had the combined functions of those lookouts, shielded way (yangmajang) and
artillery bastions, furnished with parapets and defense facilities for plain fortresses
in China. They were creatively applied to Namhansanseong to efficiently protect
and defend those sections vulnerable to attacks by enemies.

2. Extra-huge Pogoksik Mountain Fortress Showing Historical Applications of


Topographic Fortification Arts and Defensive Tactics
Namhansanseong is an extra-huge pogoksik mountain fortress that fortified the
whole mountain by using the steep mountain terrain over 480 m above sea level.
Near the capital city, Seoul, the natural terrain and artificial defense facilities were
integrated well. It had a comparative advantage in size and preservation over other
supersized mountain fortresses that were built to wage long-term wars in the 17th
century.

211
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In structure, Namhansanseong was fully furnished with wall-defense facilities,


including Yeonmugwan or Sueoyeong (military training camp), fortress body and
outer walls (Bongamseong, Hanbongseong, and Sinnamseong, consisting of East –
and West Observation Post(Dongdondae and Seodondae), together with walls and
auxiliary facilities (gates, walls, outworks, auxiliary gates, command posts, water
drain holes, parapets and artillery bastions). The unique mountain fortress defense
system was upheld by the Great Buddhist Master Byeogam-gakseong and his monk
soldiers, who engaged in fortification, construction of monk army temples (operated
by the Paldo-dochongseop; command-in-chief of the monk army) and
uiseungbangbeonje (rotation service system for the monk army), for mountain
fortress defense in ordinary times. The monk army permanently organized and
maintained defensive facilities until 1894.

3. Fruit of the Spirit of Independence of the Joseon Dynasty and Existent


Heritage with Folk Traditions
Various fortress defense theories were brought into effect during the Joseon
Dynasty. The construction of Namhansanseong was a result of the combination of
fortress defense theories, resulting in the conclusion and adoption of the mountain
fortress town theory(sanseong-geoju-ron). Namhansanseong is also a living
evidence of the Buddhist military system, as the fortress itself was constructed by
Buddhist monks, operated by Buddhist temples and was under the command of the
Buddhist clergy troops. The system of Seungyeong (僧營), military troops organized
of Buddhist monks, is an ideal of the Buddhist religion applied to daily life adapted to
the society of the premodern society. Awareness of the global order by the
introduction of European culture and the emergence of the School of Practical
Learning promoted the ideas of sovereignty detaching Joseon from the traditional
Sino-centric world view and pursuing its distinctive cultural trait. The construction of
Namhansanseong was a reflection of all these changes in thought.

212
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Figure. 21. Namhansanseong Figure. 22. Location of various Bud-


Emergency Palace dhist Temples in Namhansaneong

IV. Protection and Management


The legal basis of protection of Namhansanseong lies on the Cultural Heritage
Protection Act (CHP Act) and the Natural Park Act on the national level. There are
also specific ordinances and regulations at the province and city levels. On the
basis of the CHP Act the entire property is designated as a historic site and has a
buffer zone surrounding the area that have limitations and regulations regarding
development and construction. The entire heritage and buffer zone is protected
once more as a Provincial Park on a wider area. Under these frameworks a
Conservation Management Plan has been established to ensure the long term
protection of the fortress and the town within. A special independent entity called
the „Namhansanseong Culture and Tourism Initiatives‟ has been set up to be
responsible for the overall management of the heritage. This entity works together
with the Namhansanseong Provincial Park Office, the residents, local
governments, experts and the central government to protect the heritage.
The financial support comes from the national and provincial governments, and the
projects are managed and operated by the Namhansanseong Culture and Tourism
Initiatives. A monitoring system is set up to control the appropriate use and
execution of financial resources and proposed plans.
The current status of cultural heritages can be sorted in three different components
so called the military component, governing component, and the folk component.
The military component includes the fortress walls and structures, outer walls,
Chimgwaejeong Arsenal, and Buddhist temples. The governing components are
comprised of Jwajeon Shrine, Woosil Shrine site, the Emergency Palace,

213
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Jwaseungdang Hall and the site of Inhwagwan Guest house. Folk components in-
clude steles, pavilions, and intangible heritage such as rituals and rites. All these
components are recorded and are managed appropriately in compliance to the form
and type of heritage.

References
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Korean , Gwangju Institute of Culture, Gwangju 2005.

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Land Museum of Korea Land Corporation and GyeongGi Cultural Foundation: Re-
port on the 7th Excavation Work Carried out in the site of Namhansanseong Emer-
gency Palace, Gyeonggi Province 2006.

214
The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

Namhansanseong Culture & Tourism Initiatives: Namhansanseong Studies Series


Vol. 1 & 2. Gwangju, 2011.

Namhansanseong Culture & Tourism Initiatives: Namhansanseong Studies Series


Vol. 3. Gwangju, 2012.

Namhansanseong Culture & Tourism Initiatives: Namhansanseong- A Mountain


Fortress Town where Humanity, History and Culture are alive together, Gwangju,
2011.

Namhansanseong Culture & Tourism Initiatives: The Guidebook of Namhan-


sanseong‟s Historic documents for Standard Interpretation of Heritage, Gwangju,
2012.

Namhansanseong Culture & Tourism Initiatives: The Series of Historical Records


on Namhansanseong Vol. 1, Gwangju, 2012.

Lee, Chun-woo: Namhansanseong International Symposium 2012-Comparative


Studies in the area of fortification architecture from different countries, in: Namhan-
sanseong, a Milestone in the History of Fortress Construction, published by Nam-
hansanseong Culture & Tourism Initiatives, Gwangju, 2012, S. 165.

Kim, Bong-ryeol: Namhansanseong Studies Series Vol. 1-Its Structure and Mean-
ing a a Mountain Fortress City, Gwangju, 2011, S. 142-187.

215
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Folk Landscape components:

Intangible Cultural Heritages

216
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Fort in Bagymoyo, Tanzania and Fort Bismark in Qingdao, Chi-


na– History andThe Old Preservation

Claus– Peter Echter

Both Forts can be regarded as a special part of German colonial architecture and
of shared built heritage between Germany and Tanzania respectively China.

1. The Old Fort in Bagamoyo


Four major regions of Sub-Saharan Africa had been colonized by Germany. They
are today's Tanzania, Namibia, Togo, and Cameroon. Although the German
colonial presence in Africa has been non-existent for the past 95 years, the
language and architecture of Germany that remains in Namibia, Togo, and Tanza-
nia serve as reminders of these countries' past.
Among the centres of the German colonialism in Tanzania were: Pangani, Tanga,
Wilhelmstal (Lushoto), Arusha. Kidia, Dar es Salaam and Bagamoyo. Worth to
mention is also the ancient German railway (Zentralbahn) from Dar es Salaam to
Kigoma.

Figure 1: Map of Tanzania

217
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The town of Bagamoyo was founded at the end of the 18th century. It was (also
spelled Bwaga-Moyo) the original capital of German East Africa, a centre of German
colonialism in Tanzania and was one of the most important trading ports along the
East African coast. It was once a penultimate stop of slave and ivory caravans
travelling on foot from Lake Tanganyika on their way to Zanzibar. Once the
caravans reached Bagamoyo the slaves and ivory were shipped by dhow to
Zanzibar, where they were then dispatched all over the world. Missionaries active in
abolishing the slave trade made Bagamoyo a centre of their activities. The word
Bagamoyo means “Lay down your Heart” in Kiswahili. Swahili. It is disputed whether
this refers to the slave trade which passed through the town (i.e. "give up all hope")
or to the porters who rested in Bagamoyo after carrying 35 lb cargos on their
shoulders from the Great Lakes region (i.e. "take the load off and rest"). Since there
is little evidence to support that Bagamoyo was a major slave port (Kilwa, much
further south, has earned this status), and that tens of thousands of porters arrived
at Bagamoyo annually in the second half of the 19th century, it is more likely that the
name of the town derives from the latter interpretation.

Today the town has about 30,000 inhabitants and is the capital of the District of
Bagamoyo, recently being considered as a world heritage site.

Bagamoyo is a small town with a natural harbour 70 km north of dar-es-Salaaam on


the coast of the Indian Ocean, close to the island of Zanzibar.

The town was the most important trading entrepot of the east central coast of Africa
in the late 19th century. The attraction of this town was its fine anchorage for sailing
vessels, good water and fertile hinterland. Bagamoyo's history has been influenced
by Indian and Arab traders, by the German colonial government and by Christian
missionaries.

Figure 2: The Fort

218
The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

Figure 3: The Fort Building

The old Fort of Bagamoyo, located in the north/west of the town, the oldest
surviving stone structure in the town, was built in 1860 as a private house by
Abdullah Seleman Marhabi, a local Arab trader, and was originally fortified by the
Omani Arab Sultan Said Bargash, the Lord of Oman and Zanzibar, after 1870. Also
known as the old provision house a portion of the fort served to hold slaves before
being shipped to Zanzibar. An underground passage was used to transport slaves
to the dhows on the shore of Bagamoyo.The Indian tradesman Seva Haji bought
the fort in the year of 1890 and donated it to the Germans in 1894 with the
obligation to establish a school in the building. The German used the Fort as a
garrison and fortified the building. The German architect Rabe expanded the
garrison in 1889 with the help of craftsmen from Zanzibar and Lieutenant Emil von
Zelewski drew up the defenses.

Before 1870 it was used as a residential house and from 1884-1919, enlarged in
1894 by adding a watch tower to the fort, as a military base for German soldiers,
subsequently after World War I by the British and during the post independence
period of Tanzania from 1961 to 1992 as a police station and a prison, then as a
college to train artisans for conservation of historical buildings and to date as an
historical building. The building is currently under lease, used as the headquarters
of the department of antiquities. The fort, listed as the oldest standing stone
building in the town, can be visited. It was restored by EU funds.

219
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Figure 4: Looking into the courtyard

Figure 5: Ground Plan and Elevations

The construction is typical - according to J.S. Samwel - a fort building with mass
coral stone walls of 50 to 80 cm thick. “The rooms are typical planned such that most
of the rooms face an inner beautiful courtyard. The suspended floors are reinforced
by mangrove poles exposed on the underside depicting a beautiful contrast of white
washed mortar infill and black painted poles. The main entrance door of Arab and
Indian architecture has been maintained though old. The parapet walls on the roof
are shaped typical of old forts along the cost of east Africa.”

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The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

The white washed building is three storeys high with buttresses and battlements
and an enclosed courtyard. A major renovation was done in the early 1990´s,
whereby the decayed suspended floors were changed with new. Great care was
done and has revitalized the building up to now. But the building has not received
maintenance for more than ten years. A conservation and maintenance plan was
prepared in 2008 to assess the current status of the fort building and propose
remedies to the defects observed. The inspection has revealed that damage is not
extensive. Nevertheless recommendations for maintenance had to be made: arrest
structural failures and leakages, the overhaul of electrical wiring system and fittings,
replastering all parts of peeled and loose plaster, repainting of exterior and interior
walls and repairing defective doors and windows.

Three possible uses of the building were currently proposed: 1. School for training
artisans, 2. Tourist hotel and 3. Leasing the rooms for small traders of arts and
craft. Before entering into an agreement a maintenance plan has to be prepared in
conjunction with the conservation plan.

2. Fort Bismarck in Qingdao

Figure 6: Old Plan of Qingdao

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Qingdao, that means “Green Island”, the Chinese Harbour town in the Province
Shandong, is a hilly city. A number of hills give the city its character and divide it up.
The hill tops are mostly free of buildings. “The roads adapt to the contours of this
hilly landscape and their changes of direction offer interesting perspectives. Urban
planning here followed the natural topography” 1. Quingdao is regarded by some
Chinese as one of the most beautiful and clean cities in China.

Figure 7: Old view on Qingdao

Figure 8: Old view on Qingdao from the artillery camp

1
Torsten Warner, German architecture in China. Architectural transfer, Berlin 1994, p. 195

222
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Before the German occupation in 1897 Qingdao had been a peninsular with only a
few scattered villages. The population had made their living with fishing. In 1898
the “Kiachow Treaty” was concluded with the German government. It was not a
treaty but a consequence of a German ultimatum. By means of the “Kiachow treaty”
the Germans would have a 99 year lease on an area that comprised about 1000
square km of land and water and were able to build a naval base on the coast of
China. At the same time the German government was granted the right to build
railway lines in Shandong and excavate natural resources along the railway line.
When the German new town was founded, the whole town had to be re-built and
links to the hinterland and to the sea had to be established. A huge port was built
and the Shantung railway linked the town with the provincial capital of Jinan. In
1912 Qingdao was connected to the international railway network. A journey from
Berlin to Qingdao took 14 days via the Transsibirian railway. In 1914 60000
Chinese lived in the town. 2400 soldiers were stationed there and the European ci-
vilian population numbered about 2000 people.

Figure 9: Map of former Qingdao Fort and photos of today

223
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Between 1899 and 1909 in this trade and garrison town three large barracks (Iltis,
Bismarck – both well preserved today – and Moltke Barracks) and a military hospital
of the German administration were built outside the town. Parts of the fortification
were five Infantry works that are placed at a distance of 5 to 6 km in a semicircle
around the city, the South and North Fort and the Fort Bismarck, situated on top of
the Bismarck hill, today called the Qingdao Hill Battery Fort. In 1899 an underground
command post for German troops was built with a Command, a Logistical Support
and a Living Area. The total area of the command comprised about 2000 square
meters, more than 50 halls and rooms of varying sizes, a big department in a
structure of three layers: the command area, the logistic and support area and the
living area. The Bismarck mountain fortress contained also a secret escape tunnel.
The top of the fortress was and still is provided with a cast iron rotation tower. There
you had and you still have access to a comprehensive observation of the gulf of
Jiaozhou. Equipped with two water reservoirs, the fort could provide more than 2000
combat troops with water for three months..

Qingdao was the only battlefield of World War I in the Far East Asia. In 1914 during
the outbreak of the World war I Japan as an ally of the British took the opportunity to
declare war on Germany. On 15 August the Japanese blockading fleet appeared off
the bay of Qingdao. From this day the town remained by sea hermetically sealed
until the end of the siege. On 2 September the Japanese troops landed on the
northern coast of Shandong. By the end of September the enclosure had also been
carried out from the land, and the German outside forces had to be withdrawn
behind the five infantry works The Japan and Germany army made a fierce fire fight
in Qingdao mountain, the German surrendered before to blow up north and south
battery fort. However, the underground command of the Fort on the Bismarck hill
kept relatively complete.

224
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Figure 10: Damages of the walls

Figure 11: Qingdao Fort Site Park

225
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The Japanes occupied Qingdao on November 7, 1914, and remained until 1922.
They took the city because they were allied with the British against the Germans
during World War I. The underground command posts had been destroyed by the
Germans in 1914 after their defeat by the Japan troops and had been forgotten then.
The underground headquarters had been buried and hidden by the roots of the
trees. In 1984 and 1987 the German fortress underground command had to be re-
paired. The massive concrete walls showed severe damages and had to be rein-
forced. A Qingdao ruins exhibition hall has been built at the fort of the mountain. The
whole area was opened as a park in 1986 with the complete underground battery
fort being restored and opened to the public in 1997. The Qingdao Hill Forts Park,
128.5 meters above sea level, facing the sea, is the only World War I battlefield of
war ruins in East Asia, Currently investigations are carried for the ongoing conserva-
tion project of Qingdao Hill Battery Fort with the underground Head Quarter of Mount
Qing Dao Fort.

During the colonial period, the Germans left a distinct mark on Qingdao's architec-
ture that can still be seen in its historic center and train station. Many German-period
buildings have been preserved as heritage monuments: for example the Governor´s
residence, the headquarters of the German Administration, the Bismarck and Iltis
barracks, the German-Chinese college and China's still most well-known beer mak-
er, the Tsingtao brewery.

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Kaster, Gerd 2013, ´Imagepflege`. Geschichte und lokale Aneignung von


deutschem Architekturerbe in Qingdao, China, in Falser, Michael, Juneja, Monica
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9, 10, 11

227
ICOFORT International Committee on Fortifications and Military Heritage

228
The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

Caracterización y reconocimiento de los valores de la


fortificación hispánica. (Fortificaciones castellanas y
portuguesas en la Península Ibérica y América)

Fernando Cobos

Resumen
Entendiendo por fortificación Hispánica aquella que generaron, dentro y fuera de la
península Ibérica, las Coronas de Aragón, Castilla y Portugal, analizaremos las
claves para su caracterización y el reconocimiento de sus valores y de los
procesos de traslación de sus características entre Europa y América. Para ello
atenderemos a las especiales circunstancias que concurren en estas
fortificaciones a diferencia de otras escuelas de fortificación más acotadas
geográficamente como la holandesa, la francesa o la veneciana. Analizaremos las
problemáticas específicas del reconocimiento de valores de la fortificación de la
Edad Moderna y prestaremos singular atención a los valores Tecnológicos y
Sistémicos.

Para caracterizar los valores tecnológicos intentaremos sintetizar unas


conclusiones a partir de los estudios que en los últimos años hemos publicado
sobre la fortificación hispánica, y analizaremos la relación que se establece entre
el reconocimiento de valores y la definición de criterios de intervención.

Para caracterizar los valores sistémicos nos basaremos en los desarrollos


metodológicos de reciente publicación y abordaremos las experiencias en el
reconocimiento y caracterización de sistemas territoriales de fortificación
desarrollados en la Península Ibérica y especialmente en la frontera de Portugal y
Castilla.

229
ICOFORT International Committee on Fortifications and Military Heritage

Abstract
Hispanic fortification understood as the one generated, within and outside the
Iberian peninsula, the Crowns of Aragon, Castile and Portugal, we will analyze the
keys to their characterization and recognition of their values and translation
processes of its characteristics between Europe and America. Thereby we will
attend to the special circumstances of these fortifications unlike other fortification
schools geographically more bounded as the Dutch, the French and Venetian. We
will study the specific problems of recognition of the values of the Modern Age
fortification and we will pay singular attention to values and Systemic Technology.

To characterize technological values we will try to synthesize conclusions from


studies that we have published in recent years about Hispanic fortification 1, and we
will analyze the relationship established between the recognition of values and the
definition of intervention criteria2.

To characterize the systemic values we will build on the recently published 3


methodological developments and experiences on board the recognition and
characterization of Territorial Systems of Fortification developed in the Iberian
Peninsula4, especially in the border of Portugal and Spain.

COBOS,F.” una visión integral de las escuelas y los escenarios de la fortificación española
de los Siglos XVI, XVII y XVIII”. Actas del IV congreso de castillología Iberica Madrid 2012
http://www.castillosasociacion.es/congreso/ACTAS/PON1.htm

COBOS, F. « Réhabilitation, gestion et mise en valeur touristique de l‟enceinte urbaine


d‟Ibiza (Espagne) », In Situ [En ligne], 16 | 2011, mis en ligne le 26 juillet 2011 URL:
http://insitu.revues.org/792

COBOS F y RETUERCE M. - Metodología, valoración y criterios de intervención en la ar-


quitectura fortificada de Castilla y León Valladolid 2012. 320 págs.

COBOS,F. CASTRO,J. CANAL,R. - Castros y recintos en la frontera de León en los siglos


XII y XIII. Fortificaciones de tapial de cal y canto o mampostería encofrada Edición digital
Valladolid 2012

230
The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

1. Problemática general del reconocimiento de valores en la fortificación abaluarta-


da
- Los valores históricos y de identificación histórica
- los buenas
- procesos de civilización y colonización
- lecturas políticas
- lecturas nacionalistas: las fronteras
- Los valores estéticos y de paisaje tradicionales
- Valores tecnológicos
- Salsas
- Valores sistémicos
(sistemas supranacionales)
2. Problemática específica del reconocimiento de valores de la fortificación hispá-
nica.
- Identificación histórica
- Valores estéticos. Paisaje urbano
- Sistémico. La frontera marítima
- Identidad tecnológica

Fortificación de Ibiza: Valores estéticos y de paisaje tradicionales

231
ICOFORT International Committee on Fortifications and Military Heritage

TIPO DE VALORES CARACTERIZACIÓN REFERENTE VALORA- OTROS REFERENTES


TIVO PRIMARIO VALORATIVOS

Histórico Identitarios Significado, patrimonio


Documentales simbólicos autenticidad, inmaterial asociado

Arqueológicos Integridad,
documentales autenticidad,
excepcionalidad

Estético- artísticos estilísticos Integridad,


autenticidad,
excepcionalidad

paisajísticos Integridad, Valores Sistémicos


autenticidad, patrimonio
excepcionalidad inmaterial asociado

sistémicos urbanísticos Integridad, Valores Sistémicos


autenticidad, excep- Valores
cionalidad tecnológicos

territoriales Los del sistema y la Sistemas propios y


Coherencia interna significado global

Técnicos y Mecánicos y Hito tecnológico Referente tipológico


tecnológicos armamento patrimonio
inmaterial asociado

construcción Hito tecnológico Referente tipológico

Geometría y Hito tecnológico Referente tipológico


matemáticas patrimonio
inmaterial asociado

Tabla general del reconocimiento de valores en la Fortificación Abaluartada

232
The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

1. Problemática general del reconocimiento de valores en la Fortificación


Abaluartada

1.1. Los valores estéticos y de paisaje tradicionales


Cuando en 1949 se clasificaron como monumentos todos los castillos de España
(unos 5.000 edificios), el valor reconocido para todos ellos de forma genérica era
su impronta en el paisaje de las tierras de la península ibérica. Cuando en la
segunda mitad del siglo XX se declaró monumento nacional la Muralla de Ibiza, el
principal argumento fue la vista de la muralla desde el mar. Sin embargo a
diferencia de los castillos medievales y de las fortificaciones marítimas, la mayor
parte de la fortificación moderna, especialmente si está bien hecha, no se ve desde
el exterior y carece de impronta paisajística en el sentido más bien romántico del
término.

Por otro lado, los elementos decorativos o artísticos asociados a la fortificación


medieval son más bien escasos en la fortificación moderna, salvo las puertas, que
a menudo son las únicas que han sobrevivido como monumento.

1.2. Los valores históricos y de identificación histórica


Los castillo medievales evocan historias y leyendas, algunas reales y otras muchas
inventadas por el romanticismo, que por haber ocurrido hace muchos siglos y
haber sido protagonistas de muchas novelas y de muchas películas, no generan
en nosotros problemas de identificación o de rechazo por razones ideológicas o
nacionalistas. Sin embargo, las fortificaciones modernas proceden de guerras
mucho más recientes, y si en algún caso pueden servir para la identificación
patriótica de algún país en muchos otros casos recuerdan al odiado enemigo, o al
ejército represor.

El valor de identificación histórica de una población actual con el patrimonio militar


tiene ciertos problemas de aplicación cuando nos referimos a la fortificación
moderna. Les contaré una historia; cuando mi hijo tenía cuatro años visitamos el
Centro de Interpretación de los Restos de la Muralla Púnica de Cartagena en
España y vimos un video explicativo de su historia. En él aparecían los
cartagineses que en primera persona contaban la construcción de la muralla y
cómo, desde Cartagena, partía Aníbal con sus elefantes a la conquista de Roma.
Mi hijo, emocionado, creía ser un soldado cartaginés a lomos de su elefante, pero

233
ICOFORT International Committee on Fortifications and Military Heritage

de repente se presenta ante los muros de Cartagena, el general romano Publio


Cornelio Scipión y también en primera persona cuenta cómo conquista Cartagena.
Mi hijo creía ser entonces un centurión romano ordenando el avance de la tortuga,
pero cuando acaba el video se vuelve hacia mí y me pregunta, "pero entonces
papá, ¿nosotros, los buenos quiénes somos?".

Para nosotros, los españoles del siglo XXI, la identificación con romanos o
cartagineses no nos produce ningún problema y, supongo que esta es una reflexión
más propia del comité del patrimonio compartido que el de fortificación, distinguimos
de forma intuitiva entre el patrimonio que procede de procesos de civilización, del
patrimonio que procede de procesos de colonización. Por poner ejemplos que todos
pueden entender, el acueducto romano de Segovia no es patrimonio compartido
entre España y Roma, en la medida en que los españoles somos Roma, no tanto
porque allí nacieran Séneca o Trajano, si no porque hablamos una lengua que
procede del latín, nos regimos de un derecho que procede del derecho romano y
nuestra cultura es esencialmente latina. La mezquita de Córdoba no es patrimonio
compartido entre España y Siria, aunque los españoles no seamos ahora
mayoritariamente musulmanes somos, en muchos aspectos de nuestra cultura y
nuestro idioma los descendientes legítimos de Al Ándalus. Es más, el castillo del
Morro de La Habana no es patrimonio compartido de Cuba y España, es cubano,
pues ser cubano es una forma de ser hispano igual que ser argentino, andaluz o
castellano.

Sin embargo, incluso sin considerar cuestiones nacionalistas o patrióticas, la


identificación de la fortificación moderna puede tener aspectos profundamente
negativos. Los flamencos derribando la ciudadela de Amberes en el siglos XVI por
cuanto la consideraban represiva, los leoneses derribando el castillo de Astorga en
el siglo XIX por su relación con su antiguo régimen y como celebración de los
derechos constitucionales o los pamplonicas derribando sus murallas con fiesta y
banda de música a principios del siglo XX cuando ya no era necesario seguir
viviendo encerrado por razones de defensa de frontera.

1.3. Valores tecnológicos


Los valores estéticos o paisajísticos tradicionales o los valores de identificación his-
tórica resultan difíciles o complejos de aplicar a la fortificación moderna. Hay sin em-
bargo otros valores que están en la naturaleza misma de estos edificios y que sin

234
The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

embargo no se ha estudiado con la profundidad que merecen. El primero de ellos es


el valor tecnológico; las mejores fortificaciones de cada tiempo son hitos
tecnológicos de su época, y la fortificación moderna refleja, mejor que ninguna
otra, la cultura matemática y geométrica de su tiempo y los ingenieros militares
fueron durante los siglos XVI, XVII y XVIII el máximo exponente de la tecnología de
la civilización occidental.

La primera fortificación conservada como monumento por sus valores tecnológicos


es, probablemente, el castillo español de Salsas, al norte de Perpiñán hoy en
Francia. Construido entre 1497 y 1503 por La Corona Española para defender su
frontera con Francia fue dibujado, espiado y sirvió de inspiración para Leonardo,
Albert Durer o Francisco de Holanda. Fortaleza mítica e inexpugnable que cuando,
tras la paz de los Pirineos de 1668, pasa a Francia, debería haber sido destruida
"pues no estaba ya en la frontera", o transformada para adaptarse a las nuevas
maneras de la fortificación que entonces se iniciaba del método Vauban. Esta
hubiera sido su suerte si un ingeniero francés cualquiera hubiera hecho el informe,
pero dio la casualidad que fue el propio Vauban el que visitó la fortaleza, y en su
informe, después de alabar su diseño, la genialidad de su arquitecto y el de estar
hecha para durar más de 100 años, ordenó repararla y dejarla en su estado
original, como de hecho, ahora sigue, convertida en uno de los monumentos más
importantes de Francia.

La propia fortificación de Ibiza, que antes veíamos, avalaba su valoración de


patrimonio mundial en los valores tecnológicos y en constituir un modelo de esta
tecnología para el resto de las fortificaciones que después se harían en otras
partes del mundo, y especialmente en América.

1.4. Valores sistémicos (sistemas supranacionales)


La fortificación en general y la fortificación moderna, de forma especial, no puede
ser entendida como edificios aislados y sino cómo partes integrantes de un
sistema en el que el valor del sistema supera con creces la suma de los valores de
los elementos individuales que lo componen. En los estudios que hemos publicado
sobre valoración de sistemas existía una primera reflexión sobre el reconocimiento
de sistemas a partir de su coherencia geográfica, cronológica y técnico estilística.
Es decir que un sistema era tal si se desarrollaba en un territorio concreto, en un
periodo concreto y con unas características técnicas y tecnológicas concretas.

235
ICOFORT International Committee on Fortifications and Military Heritage

Una segunda categoría en la valoración de sistemas distinguía entre los sistemas


propios y los sistemas impropios, estableciendo que, un sistema era propio si había
sido concebido como tal sistema en la época en la que se construyeron los edificios
y, era impropio, si su reconocimiento como sistema se debía a una lectura o
interpretación posterior. Las implicaciones del reconocimiento de un sistema propio
son muchas, por cuanto la valoración debe hacerse del sistema como tal, con
independencia del estado de conservación o la supervivencia de los elementos de
ese sistema, podemos tener por tanto un sistema de fortificación de extraordinario
valor con muy pocos restos.

En la bibliografía que se presenta al final de este estudio, aparece el enlace a la


versión digital de algunos trabajos recientes en los que hemos abordado el estudio
de sistemas de fortificaciones tanto medievales como modernas.

2. Problemática específica del reconocimiento de valores de la fortificación


hispánica
2.1. Identificación histórica
La cultura hispánica, que en su acepción original y al menos hasta 1640 incluía tam-
bién a Portugal, es, posiblemente, la civilización que más fortificaciones ha construi-
do en los lugares más diversos del planeta. Muchas de estas edificaciones son vis-
tas como propias de la cultura de cada país en el que se encuentran, como las exis-
tentes en la Italia meridional, los antiguos Países Bajos españoles o América latina.
Otras se integran sin estridencias en la lectura histórica del devenir de los lugares,
como las conservadas en la Italia del norte o en Francia; y otras se identifican con
culturas ajenas a la cultura local como las españolas y portuguesas de la costa afri-
cana o de algunos lugares de Asia. Supongo que sólo en este caso podría hablarse
con propiedad de patrimonio compartido y, si algún día en el fuerte imperial de Bu-
gía en Argelia y en el castillo de San Felipe de Barajas. en Cartagena de Indias se
hacen sendos vídeos sobre los asaltos que le dieron argelinos e ingleses, es muy
probable que a la pregunta de un niño argelino o cartagenero sobre "¿quiénes so-
mos los buenos?" la respuesta no sea la misma. Resulta por tanto que aunque la
fortaleza argelina se construyera más de un siglo antes que la cartagenera, si aten-
demos sólo al valor de la identificación histórica, la percepción del valor de estas
fortalezas difiere muchísimo de un país a otro.

2.2. Valores estéticos. Paisaje urbano

236
The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

Si España y Portugal, juntas o por separado, han generado cientos de


fortificaciones en cientos de ciudades reformadas o de nueva planta es lógico
suponer que exista un paisaje urbano propio de esta cultura, como existió un
paisaje urbano propio de la civilización griega o de la civilización romana.

Decía un colega arquitecto que las ciudades costeras fortificadas de La Corona


Hispánica se parecían mucho entre sí vistas desde el mar, y seguramente esto se
debe a que casi todas ellas comparten una misma estrategia de emplazamiento,
de defensa de la boca del puerto, que deriva de una misma idea fundacional que
es, al mismo tiempo, consecuencia de su pertenencia a un mismo sistema y del
desarrollo de una tecnología adecuada a ese sistema y a esa estrategia.

2.3. Valores Sistémicos. La frontera marítima


La definición más sencilla de sistema fortificado es una frontera terrestre
fortificada, aunque la caracterización de un sistema fronterizo terrestre incluye,
necesariamente, las fortificaciones de los dos bandos. La Corona Hispánica tuvo
varios sistemas fronterizos terrestres muy significativos, algunos excepcionales
por su coherencia geográfica, cronológica y tecnológica, como La Raya de
Portugal, otros más complejos, dilatados en el tiempo y muy variables
geográficamente como las fronteras de los Países Bajos Españoles con Holanda y
con Francia, las fronteras de Milán con Saboya o incluso la frontera de España y
Francia.

Hay sin embargo otra frontera extraordinariamente más singular que ha marcado
territorios mucho más extensos, la frontera marítima. En 1624 el cardenal
Richelieu escribía a su rey, Luis XII de Francia, lo siguiente

«No se puede dudar de que los españoles aspiran al dominio universal y que
los únicos obstáculos que hasta el presente han encontrado son la distancia
entre sus dominios y su escasez de hombres» 1.

1
«It cannot be doubted that the Spanish aspire to universal domination and that the only obstacles up
till now are the distance between their dominions and shortage of manpower».(Cardenal Richelieu to
Louis XIII of France, in 1624.) In French in the original, from G. Hanotaux, Historie du Cardinal
Richelieu quoted in G. Parker The Army of Flanders and the Spanish Road 1567-1659, Cambridge,
1972, more relevant to my topic, as will be seen, even than to Parker‟s.

237
ICOFORT International Committee on Fortifications and Military Heritage

El juicio de Richelieu refleja claramente cuáles eran los problemas logísticos o


estratégicos de La Corona Hispánica, pocos hombres y grandes distancias entre
sus dominios, lo que significaba que nunca habría ejércitos numerosos en todos los
lugares del imperio y que no existían realmente posibilidades de mandar socorros
que llegaran a tiempo. Ante esta circunstancia la Corona ya había desarrollado una
estrategia desde principios del siglo XVI para el control del Mediterráneo
Occidental. Ésta era razonablemente sencilla: las galeras del Mediterráneo o
cualquier otro tipo de barco en el Atlántico o en el Caribe no podían resistir mucho
tiempo sin un puerto en el que refugiarse, de forma que, si todos los posibles
refugios estaban protegidos por una fortaleza, tarde o temprano, una tormenta o
un huracán, hundiría a la flota enemiga. Esto llegó a fortificar todas las bahías y
puertos naturales del Mediterráneo occidental con fortificaciones cuya misión,
rodeadas de territorio enemigo, no era tanto permitir que la flota española se
refugiara allí como impedir que lo hiciera cualquier otra. El plan de fortificación que
en el siglo XVI se desarrolla para la costa atlántica desde Brujas a Cabo Verde,
desde La Florida al estrecho de Magallanes, tenía este mismo objetivo.

Se desarrollaron entonces fortificaciones que cubrían las entradas de las bahías,


morros, aunque no siempre se llamaran así, y se modificaron incluso el
emplazamiento de las ciudades para que sirvieran de defensa previa a las
fortificaciones que defendían los morros. En 1565 el ataque turco a Malta fracasa
porque el castillo de San Telmo, diseñado por el discípulo de Escrivá, Pedro Prado,
impide a la flota turca entrar en la bahía, y tras el sitio, la Corona Española de la
que dependía la fortificación de malta decide fundar la actual ciudad de la Valeta
para cubrir la colina desde la que el castillo de San Telmo era más vulnerable.
Doscientos años después, tras la conquista inglesa de La Habana, el ingeniero
Silvestre Abarca establece que la defensa más importante de La Habana es el
morro, porque "si el morro no cae los barcos enemigos quedan fuera del puerto y si
no podían entrar en puerto quedaban, “expuestos a que el intemperie del clima los
destruya en menos de tres meses”.

Tenemos por tanto una decisión estratégica que genera un sistema de


fortificaciones que transforma incluso la localización de las ciudades y explica unas
características propias del paisaje urbano.

238
The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

2.4. Identidad tecnológica


Para responder a este desafío estratégico los ingenieros de la Corona Hispánica
generan un modelo de fortificación con las defensas principales muy cubiertas,
atenazada y adaptada al lugar que se emplea profusamente en todas las
posesiones de la Corona. Sus dos disposiciones básicas, el fuerte sobre una
elevación o el fuerte de Morro derivan directamente del tratado de Escrivá (1538) y
de su proyecto para San Telmo de Nápoles (1535) y del proyecto de su discípulo
Pedro Prado para San Telmo de Malta (1541-43). El modelo se extiende por
muchos de los presidios del Mediterráneo (Porto Ércole en la costa italiana o
Mazalquibir en la costa Argelina por ejemplo) y se traslada a toda la costa atlántica
occidental y oriental y a tratados posteriores como el de Rojas de 1598.

La caracterización de la fortificación hispánica (española y portuguesa durante el


periodo de la unión ibérica) no es estrictamente un problema de modelos de
fuertes y debe hacerse desde dos consideraciones iniciales, el origen y formación
de los ingenieros de la Corona y la extensión y diversidad de los territorios en los
que se construyen fortificaciones.

Respecto a los ingenieros y su formación debe tenerse en cuenta que, la inmensa


mayoría de ellos, son súbditos del rey procedentes de cualquiera de los territorios
de la Corona (Portugal, Castilla, Aragón, los reinos y ducados italianos o los
Países Bajos) y los destina allí donde son más necesarios con independencia de
su nacionalidad o, incluso buscando según qué casos, que no trabajen en su país
de origen. Durante los siglos XVI y XVII los mejores ingenieros nacidos en España
trabajaron fundamentalmente en Italia y Flandes, mientras que a España, Portugal
y América venían ingenieros italianos o flamencos. La segunda consideración
tiene que ver con la adaptación a medios y enemigos muy distintos. A diferencia
de los holandeses que fortifican tierras inundables, o los venecianos que sólo se
enfrentan a los turcos, la fortificación de la Corona Hispánica se desarrolla desde
Malta a Manila, desde La Florida a la Tierra de Fuego y resulta por ello mucho
más difícil de reconocer como escuela. Siguiendo este razonamiento hace ya
algunos años establecimos la caracterización de la fortificación española como
ECLÉCTICA en cuanto que incorpora experiencias de todos los escenarios y
fronteras de la Corona, HETERODOXA pues antes que reproducir modelos
establecidos tiene en cuenta la naturaleza del lugar y las limitaciones estratégicas
y ESCÉPTICA en cuanto que niega, por ser ecléptica y heterodoxa, la existencia

239
ICOFORT International Committee on Fortifications and Military Heritage

de modelos perfectos e inexpugnables2.

Son, sin embargo, varios los invariantes de diseño que pueden reconocerse en la
fortificación hispánica: la moderación en el uso de obras exteriores, por cuanto
después de haberlas utilizado profusamente a comienzos del siglo XVII los
ingenieros españoles llegaron a la conclusión de que eran tan costosas en dineros y
tropas para protegerlas que no resultaban rentables; la protección de las casamatas
principales de defensa y el uso fundamental de la mosquetería como garante de
que pocos hombres puedan defender una fortaleza y fundamentalmente, la elección
del lugar. Rojas en su tratado de 1598 aseguraba que «la tercera (máxima) y más
principal para la fortificación es saber reconocer bien el puesto donde se ha de
hacer la fortaleza […] que es materia de soldados viejos»3 y por eso normalmente si
el ingeniero no era ya soldado viejo, iba siempre acompañando a un militar con
experiencia, Tejada en el caso del plan de fortificación de la costa Americana

Pero es precisamente la adaptación al lugar lo que valida una Fortaleza. Ya Escrivá


en 1538 decía al hablar del diseño que el duque de Urbino había hecho en Pésaro

. “ los ignorantes que no entienden esto piensan que por haverla hecha el
duque de Urbino y alli estar bien que en todo cabo lo estará, y esto es lo que
yo reprehendo y digo que tanto quanto alli está bien en otro cabo que no
tuviesse aquellas qualidades estaria mal» 4

2
Characterisation of peninsular Spanish fortification as eclectic to emerge (in that it incorporates the
experiences of all the theatres of war involving Spain), heterodox (in that it always puts the context of
a fortification before the emulation of existing models) and sceptical (in that it denies, through its
eclecticism and its heterodoxy, the existence of ideal or impregnable models or systems. Ver
COBOS,F.” una visión integral de las escuelas y los escenarios de la fortificación española de los
Siglos XVI, XVII y XVIII”. Actas del IV congreso de castillología Iberica Madrid 2012.
3
the third and most important (maxim) in fortification is to be properly acquainted with the site […]
which is the business of old soldiers» ROJAS Tratado. Madrid 1598
4
“dullards who don’t comprehend this think that just because it was built by the duke of Urbino it will all
be sound because one part is, and this is what I pick up on as what is good at one end isn’t
necessarily so at the other », (Escrivá had declared in his treatise on the fortification of Pésaro),
ESCRIVÁ, Apología. Nápoles 1538. capitulo LXVI

240
The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

.... y en su tratado explica bien cómo la elección del lugar es la razón por la cual la
fortificación habrá de ser siempre heterodoxa y escéptica:

«que habiendo de ser la verdadera arquitectura una música bien acordada,


como Vitrubio quiere, no hallo forma ni remedio alguno con el que pueda en
este caso librarme de tropezar y para mí la más sabia cosa que para esto
pienso que se podría hacer sería despertar el ingenio y mirar muy bien antes
de edificar la disposición del lugar y la facultad y forma que tiene para
fortificarse y la que al enemigo le queda para poderle offender y estas
contrapesadas repartir los defectos y no hazer que todos caigan a un cabo o
veramente aliviar o cargar en los que con menos daño se sufre ya que sin
ellos es imposible estar»5 .

Resulta paradójico que la mayor parte de los estudiosos que se han acercado a
estudiar la fortificación hispánica hayan pretendido relacionar los fuertes que
estudiaban con los modelos que proponían los tratados de la época sin darse
cuenta de que la tratadística española lejos de proponer modelos proponía
principios que permitían que cada obra fuera única y adaptada a un lugar
concreto.

«Yo no presumo hazer ley de por mi para que otros la hayan de seguir si no
les viene a proposito…, que como ningun lugar hay que totalmente sea como
el otro, asi variamente se deven las fortalezas a los lugares acomodar» 6.

(Pedro Luis Escrivá. Tratado. Nápoles 1538)

5
«since true architecture has to be like well tuned music, as Vitruvius proposes, I see no alternative
but to bring to bear creativity and look very carefully at the site before devising the layout and how it
lends itself to being fortified and what an enemy will do to threaten it and weighing up the pros and
cons distribute the weaknesses so that they are not concentrated in one area and are placed where
they do least damage, since they cannot be eliminated altogether» ESCRIVÁ, Apología, CIV.
6
«I don’t presume to make rules for myself, for others to follow if it doesn’t suit them …, since as no
place is exactly like any other, a fortress has to be adapted to fit the site ».ESCRIVÁ, Apología, XVII

241
ICOFORT International Committee on Fortifications and Military Heritage

Deberíamos, por tanto, cambiar nuestra forma de pensar y negar que una fortifica-
ción sea más valiosa cuanto más se parece al modelo de un tratado (normalmente
los grandes hitos de la fortificación precedieron, en muchos años, a los tratados que
lo reflejaban). El problema radica en cómo reconocer el valor de algo sin el apoyo
de la tratadística. Decía Medina Barba en su examen de fortificación de 1599 que "
el que supiere bien y entendiere lo que se ha dicho, podría inventar y hacer muchas
cosas muy buenas conforme al sitio y ocasión que se le ofreciere... y quien sabe no
ha de estar atado sólo a lo escrito, sino imaginar e inventar de suyo según estos
principios"7.

Cuando en 1554 el ingeniero Juan Bautista Calvin diseñaba una fortaleza espléndi-
damente adaptada al lugar en Ibiza, le escribía al rey Felipe II diciéndole que la for-
taleza está en un sitio tan dificultoso que se haría de manera que fuera valorada por
las personas inteligentes. Lo que quería decir Calvin, en el fondo, es que al salirse
de los modelos establecidos sólo las personas inteligentes podrían valorarla, es de-
cir, sólo podrían valorarla los que realmente saben.

Notas Bibliográficas con enlaces a fuentes digitales

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española de los Siglos XVI, XVII y XVIII”. Actas del IV congreso de castillología Ibe-
rica Madrid 2012 http://www.castillosasociacion.es/congreso/ACTAS/PON1.htm
2. COBOS, F. « Réhabilitation, gestion et mise en valeur touristique de l‟enceinte
urbaine d‟Ibiza (Espagne) », In Situ [En ligne], 16 | 2011, mis en ligne le 26 juillet
2011 URL : http://insitu.revues.org/792
3. COBOS F y RETUERCE M. - Metodología, valoración y criterios de intervención en la
arquitectura fortificada de Castilla y León Valladolid 2012. 320 págs.
4. COBOS,F. CASTRO,J. CANAL,R. - Castros y recintos en la frontera de León en los
siglos XII y XIII. Fortificaciones de tapial de cal y canto o mampostería encofrada Edi-
ción digital Valladolid 2012
5. COBOS, F. y CAMPOS, J - Almeida / Ciudad Rodrigo: la fortificación de la Raya Cen-
tral Salamanca 2013. http://www.guerradelaindependencia.net/

7
“Anyone who knows and understands what has been said can invent and carry out many things ap-
propriate to the location and occasion that arise [….], and someone in the know doesn’t have to stick
to the script but can imagine and devise following these principles” In Spanish in the original. Diego
González de Medina Barba Examen de Fortificación Madrid 1599

242
The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

The construction of Brazil: Meaning of Bulwarked Fortifications


in Brazilian Border

Joao Campos

Abstract
In Portugal there was, during the 16 th and part of the 17th centuries, an
asymmetrical development on fortifications: those in the large Overseas dominions,
were usually more accurate, some of them showing important upgrading,
compared with the ones made at home.

However, the inauguration of a new Dynasty (1640), putting an end to the common
rule of Portugal and Spain by the Habsburg, brought the necessity to look after the
border with Spain, leading to an important effort to re-define the Portuguese part of
sovereignty in the Iberian territory. The reflexive effect outside Europe, mainly
Brazil, in connection with the colonial policy carried by the conflicts of interests of
the Europeans Empires, turned the attentions of the question of the borders in
South America.

From the experience of Portugal with the construction of a frontier with modern
bulwarks, against the powerful Spain in its golden times, we remark the
modernisation of the construction‟ defences, getting one of the greatest and
complex frontier‟ line of the world.

The design of a border was, since ever, consigned as one of the fundamental basis
to accomplish the Portuguese identity. This attitude was transplanted from the
conception of the Iberian “Raya” (border line) to the establishment of the Brazilian
frontier, coming from the unique capacity to imagine and administrate the Global
“Raya” (Tordesillas, 1494) agreed between Spain and Portugal, under the Pope
ratification.

An immense and huge heritage (not particularly known) must be studied,


explaining the importance of the Brazilian fortifications, which extends to the south-
ern countries (Santa Teresa and Saint Michael Forts and the important bulwarked

243
ICOFORT International Committee on Fortifications and Military Heritage

city of Colónia de Sacramento, in Uruguay, together with the Brazilian complex of


Santa Catarina Island and its 9 fortifications). In the West side, until the mouth of
Amazonas River in the North, we have the irreplaceable paper of some true
landmarks: the Fort of Nova Coimbra (in the border with Paraguay), the exceptional
Fort of Príncipe da Beira (Bolivian border) or its twin project in Macapá (for the
hinterland until Suriname and the colony of French Guiana. The comprehensive
study of the theme concludes about the importance of the general system in which
there is many superb cases of military built heritage.

244
The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

245
ICOFORT International Committee on Fortifications and Military Heritage

246
The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

247
ICOFORT International Committee on Fortifications and Military Heritage

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The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

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ICOFORT International Committee on Fortifications and Military Heritage

250
The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

Defense of the Harbor: Sydney’s colonial fortifications and


their conservation

Daryl Page

Birth of a Nation
In 1788, Captain Arthur Phillip and the First Fleet made the perilous journey from
England to Australia, where they anchored in Botany Bay, which had previously
been „discovered‟ by Captain James Cook eight years earlier. Due to the lack of a
fresh water source, the fleet sailed north into Port Jackson, between the North and
South Heads, and landed in a cove with a fresh water stream; this would become
the first European settlement in Australia and renamed Sydney after the Home
Secretary of Great Britain under the auspice of the fledging colony of New South
Wales (NSW).

Development of Sydney’s Fortifications


The story of Sydney‟s defences begins when a series of fortifications were system-
atically built around Sydney Harbour to protect the colony. Dawes Battery was the
first colonial fort to be constructed, located in the inner harbour overlooking Sydney
Cove primarily to deter enemy ships that came close to Sydney as well as to
suppress any convict uprisings. However, it was not until 1800 when the first
permanent battery at Georges Head was constructed out of the rock escarpment.

Sydney's early defence history reflected the concerns and paranoia of Britain
whenever the Empire felt threatened as a result of its isolation from other British
territories and outposts. When there was a crisis or fear of war in England, forts
and batteries were built to comfort the citizens of Sydney rather than ward off any
serious attack on the colony. Often these defences were poorly planned and were
woefully inadequate to successfully defend the colony in an attack. A shortage of
money, guns, or momentum left many unfinished and as new technologies
developed, these fortifications became obsolete as soon as they were completed.
Threats from France (Napoleonic Wars and 19 th century rivalry), the „Russian
scare‟ during the Crimean War and even the incident with the United States when
their navy unexpectedly entered the harbour in 1839, which exposed the

251
ICOFORT International Committee on Fortifications and Military Heritage

vulnerability of Sydney, were a catalyst for the construction of new defences 1.

From the mid-nineteenth century and by 1870, the colony of NSW had to pay for
their own defences without assistance from the British as funding from London
gradually declined. New fortifications proposed to renew outdated defences were
adapted or built upon for new installations, sometimes earlier sites were abandoned
and new sites constructed adjacent, with some installations demolished or infilled as
part of upgrade work. Largely abandoned after the Second World War, but
remaining on defence owned land, original fabric gradually deteriorated, with
ordinance and infrastructure removed, with surrounding land and pathways
becoming overgrown or were not accessed or used. An exception was the use of
some of the underground tunnels and structures to train troops for guerrilla warfare
during the Vietnam War and the ongoing use of buildings suitable for staff
accommodation. During the 1970s, defence owned land was requisitioned to the
NSW Government and each colonial fortification site is now under the jurisdiction of
Sydney Harbour National Parks.

Sydney‟s remaining colonial fortifications consist of:

INNER HARBOUR DEFENCES OUTER HARBOUR DEFENCES


Dawes Battery (1791-1857; demolished Middle Head (1853 and 1871 with 20 th
1920s/30s; partly restored 2001) century modifications)

Fort Phillip, Observatory Hill (1840s) Georges Head (1871-77)


Fort Denison (1855-62) Bradleys Head (1841-57; 1870s)
Kirribilli Point (1840s) South Head (1853; 1871-4)
Steel Point Battery (1885)
Bare Island (1877-1886; 1889)

1
Boyce D., 2008, Defending colonial Sydney, Dictionary of Sydney, http://www.dictionaryofsydney.org/
entry/defending_colonial_sydney, (accessed 19 January 2013).

252
The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

Figure 1: Aerial map of colonial fortifications


located in Sydney Harbour. (Source: Australi-
an Society for History of Engineering and
Technology (ASHET), 2008, Sydney’s Coloni-
al Fortifications: Self-guided tours, available
at: http://ashet.org.au/downloads/, (accessed
19 January 2013).

Heritage Significance
Each colonial fortification site in Sydney Harbour is of national and state
significance that provide important historical and technical information about
design, construction and operation of the fortifications demonstrating all aspects of
fortifying the first remote colonial settlement of Sydney and later the port and main
defence of the State and Commonwealth based in Sydney Harbour, in addition to
archaeological potential where sections of defences have either been filled in or yet
to be properly inspected and recorded. The development of fortifications in Sydney
is associated with prominent political and military individuals, including advisers
and designers such as prominent Colonial Architects Francis Greenway and
James Barnet as well as Scratchley and Jervois who reorganised the defences
after the British soldiers departed in 1870.

253
ICOFORT International Committee on Fortifications and Military Heritage

Overall, the fortification sites comprise the largest collection of defences in Australia
and are almost all located at key headlands that provide panoramic views to the
Harbour of outstanding scenic beauty. Many of the colonial sites exhibit progressive
phases of development as the need for defences changed from 1801 right up to the
Vietnam War. The early fortifications, in particular, also provide important insights
into the perceived vulnerability of the early colony where threats were apparent from
other nation states.

Conservation Issues
When the NSW State Government took over the harbour fortification sites from the
Australian Federal Government in the 1970s, the Sydney Harbour National Park
was formed to manage the sites. Considerable work has been undertaken to study
the sites, determine what is there, to assess their heritage significance and, in
specific cases, undertake conservation and repair and maintenance works to ensure
the long-term retention of those elements. The National Park Service has adopted
the Burra Charter – developed by Australia ICOMOS (International Committee on
Monuments and Sites) – as the basis for management and to guide conservation of
places of cultural significance.

However, due to tight budget constraints and lack of resources, priority is given to
sites deemed most significant and rare with the highest tourist potential; therefore,
the commendable work that has been carried out to date has resulted in only a
handful of sites receiving extensive study and conservation work while other sites
have received only minimal support. These fortifications also have to undergo
continual upkeep and may not have been adaptively re-used or have no clear long-
term proposals implemented for their future use.

Key conservation issues for the owners of these sites are:


 Not all of the fortifications are geographically linked and so the varying
administrators of divergent sites focus on other priorities rather than built
heritage as part of a National Park system;
 Limited funding across the sites with only small budgets allocated to a diverse
range of conservation and maintenance issues;
 Materials used in the construction of some defences have resulted in specific
solutions necessary to tackle continual deterioration or hazardous products
extant at the sites, so much so that areas of the forts have become dangerous

254
The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

to enter or are at risk of collapse;

 The predetermined nature of these structures means many are incapable of


adaptively being re-used. Therefore, little potential income to assist in their
conservation and maintenance;
 Vandalism, including general defacing of the structures, and trespassing into
underground areas leaving them accessible and dangerous 2.

Colonial fortifications have the ability to graphically present how Sydney was
fortified and provide opportunities for interpretation of the development of its
defences. Though much of the original ordnance and infrastructure has been
removed from most sites, exceptions to this are Dawes Battery, where ordnance
from the mid-19th century has been installed at their original locations, and Fort
Denison which has its original ordnance (which cannot be removed from the site
due to its unique construction) and now empty gunpowder barrels. The fireproof
flooring of the Fort demonstrates where the barrels were originally located when
full and have made indents into the floor, now conserved. To ensure the ongoing
maintenance and upkeep of these fortifications, securing funding for the works by
implementation of heritage tours, interpretation strategies and community activities
would allow sites to be re-imagined as financially sustainable methods. By
introducing radical alternative uses and incorporating educational facilities would
help inform visitors, users and owners on their historical attributes. Such actions
have already been introduced under Section 151B of the National Parks and
Wildlife Act where land is leased out for short-term use; it should be noted that no
licences are granted where there are unacceptable impacts on the natural and
cultural heritage values of the reserves3.

Alternative uses for sites regarding short-term leases are outlined include:

 Community events;
 Sporting events;
 Group picnics;

2
Davies P. R., 2012, The fortifications of Sydney, Australia: adaptive re-use and issues around public
access, Wessex Institute of Technology (WIT) Press.
3
National Parks and Wildlife Service, Sydney Harbour National Park Plan of Management, October
1998

255
ICOFORT International Committee on Fortifications and Military Heritage

 Private functions;
 Cultural events;
 Filming activities;
 Military activities; and
 Commercial activities4.

Ease of access and public safety


One of the most difficult issues is providing safe and secure access to remote,
unmanned and often dangerous sites. Where certain sections of abandoned sites
are deemed to be unsafe, as a result of hazardous materials, infilled tunnels or
precarious footpaths, evident at the Middle Head and Georges Head fortification
sites, additional signage informing the public of unsafe areas which are restricted
and which sections of the forts can be accessed only under guided tours with
National Park rangers. It is however possible to explore these sites aboveground by
taking predetermined footpaths that emerge at key locations and lookouts. To
reduce risk of injury, certain materials designated as harmful to the public have been
removed where possible and railings have been installed where differences in height
are prevalent, including gun pits that are sunk into the ground and cannot be seen
from certain vantage points. Such interventions provide minimal, yet secure, impact
to the overall sites in general when they are accessed by the public. However,
continual monitoring of due to the geographical isolation of sites makes regular
inspections difficult to carry out. In extreme cases, original fabric has had to be
removed in their entirety in order to stabilise the sites in that condition 5.

Conclusion
The continual degradation where sites exposed to the elements are gradually losing
original fabric means that by only implementing sound maintenance plans for each
individual site will ensure existing fabric is conserved. The removal of infrastructure
from some fortifications has resulted in a loss of important fabric that helps to explain
the story of their construction and purpose; by radically incorporating
decommissioned fabric in-situ at colonial sites would help to relay the functions of
the fort to visitors.
4
National Parks and Wildlife Service, Sydney Harbour National Park Plan of Management, October
1998
5
Davies P. R., 2012, The fortifications of Sydney, Australia: adaptive re-use and issues around public
access, Wessex Institute of Technology (WIT) Press.

256
The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

Ensuring that colonial fortifications remain open to the public is essential if


funding from the public realm is secured for long-term use of sites; introducing
new private initiatives under the National Park system could provide greater
flexibility on the go towards their ongoing conservation. As a result of their
remoteness and inaccessibility, much of the surrounding landscape which has
regrown around the site has resulted in the loss of their setting and context.
These fortifications were never designed to have an alternative use, which
questions the survival for the majority of sites in the near future; perhaps by
adapting the remnants towards a different and flexible usage will reveal new
possibilities for the future endurance of colonial fortifications in Sydney.
Whatever alternative use is favoured, the clear desire to learn more about these
structural anomalies recognises that they represent significant cultural and
natural heritage value to the city of Sydney and to the understanding of colonial
fortifications on an international scale.

Bibliography
Australian Society for History of Engineering and Technology (ASHET), 2008, Syd-
ney’s Colonial Fortifications: Self-guided tours, available at: http://ashet.org.au/
downloads/, (accessed 19 January 2013).

Boyce D., 2008, Defending colonial Sydney, Dictionary of Sydney, http://


www.dictionaryofsydney.org/entry/defending_colonial_sydney, (accessed 19 Janu-
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Davies P. R., 2012, The fortifications of Sydney, Australia: adaptive re-use and is-
sues around public access, Wessex Institute of Technology (WIT) Press.
National Parks and Wildlife Service, Sydney Harbour National Park Plan of Man-
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http://www.govarch.commerce.nsw.gov.au/projects.asp?PT=4&PD=10&CP=146,
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www.environment.nsw.gov.au/NationalParks/parkCultExplore.aspx?id=N0039,
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ICOFORT International Committee on Fortifications and Military Heritage

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Sydney Harbour National Parks, 2010, Sydney Harbour National Park Management
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parks/20100998SydHarbNPdraftPOMpartC.pdf, (accessed 22 January 2013).

Tzannes Associates, 2013, Fort Dension, http://tzannes.com.au/portfolio/fort-


denison/, (accessed 27 January 2013).

258
The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

Sydney Fortifications—materials investigations & Practical


Conservation

Anne Cummins

Abstract
The conservator as the end user of Conservation Management Plans needs to de-
cide on „how to‟ preserve and conserve the building fabric of fortifications and their
fixtures. The ensuing investigations, trials and treatments depend on several fac-
tors but are often limited by available funding, so inventive methods are sought for
sustainable preservation solutions.

This paper will provide case studies covering 16 years of practical conservation
treatments and preventive measures to preserve coastal fortifications in Sydney
Australia. Most were built following the Crimean War scare of the mid 19th century
as Australia, then being a colony of Britain was deemed to be under threat.

Case studies include the majestic „Beehive‟ Casemate (1874) on Sydney Harbour
built from sandstone and bricks into the bedrock; investigations by a multidiscipli-
nary team, included archaeological excavations, chemical analysis and poultice
and render trials. Bare Island fortification (1885), an exposed island on Botany Bay
consists of open gun emplacements and an armoured casemate, constructed from
concrete and plate steel, with two extant cast iron cannon. A cost effective and
successful program of metals conservation has been running here for 16 years in-
volving workshops to train non‐professionals to conduct the regular maintenance
to ensure the preservation of the metal components within the fort. Recently, a
partnership program has involved local high school students in the heritage conser-
vation project and related it to their curricula. It has proven that maintenance can
be up kept at a reasonable cost and even be an educational and fun community
gathering.

259
ICOFORT International Committee on Fortifications and Military Heritage

1. Introduction
The materials conservator is one of the end users, and implementers of non-specific
recommendations made in Conservation Management Plans (CMP) such as:
Conserve building fabric in situ‟; „Fabric contributing to the heritage significance of
the place should be conserved in accordance with the ICOMOS Burra Charter” 1;
„Metal conservation work is required‟ or „Commission a specialist conservator to
survey and treat all deteriorating metalwork 2.

As such, it is the conservator‟s role, in consultation with the client, to determine the
most appropriate method to conserve the items identified in CMPs as worthy of
retaining. Often preliminary reports on the condition of a buildings fabric and fittings
have been prepared. However, for complex situations such as fortifications, more in
depth, and sometimes interventive investigations are often required to confirm the
methods of construction, the causes of deterioration and the current environmental
conditions. These are essential enquiries before treatment approaches and even
trials can be proposed. The possible range of treatments is often further limited by
available budgets, tight timeframes, and increasingly imposed restrictions due to
work health and safety parameters. As a result, resourceful methods are sought to
provide the best value for money for sustainable conservation solutions.

This paper elaborates on these issues using two case studies: the first highlights the
importance of a multi-disciplinary team and thorough materials investigations into
degradation mechanisms to ensure a holistic approach to preservation, as
demonstrated with the „Beehive‟ Casemate at Georges Head, Sydney; the second is
the importance of ongoing maintenance, following an initial interventive treatment to
allay re-treatment costs, and the involvement of community and non-professionals in
the processes, as shown with the Bare Island Fortification, Sydney.

Both of the fortifications discussed in this paper were built during the same era in
the late 19th Century, as part of a coastal defence scheme to protect the harbour
port of Sydney. The sites are currently administered by the New South Wales
National Parks and Wildlife Service (NSW NPWS) and managed as historic sites.

1
Sydney Harbour Foreshore Authority, Built Environment Branch. „Dawes Point Conservation Manage-
ment Plan, Draft Inventory Record IR11, Dawes Point Cannon. Unpublished Report, January 2001.
2
Jill Sheppard Heritage Consultants. La Perouse Headland, Botany Bay National Park, Conservation
Management Plan. Unpublished Draft Report prepared for the NSW Department of Environment &
Climate Change, Parks & Wildlife Group Sydney Region, October 2008.

260
The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

‘Beehive’ Casemate
The „Beehive‟ Casemate (1871-1874) was the first permanent fortification on Geor-
ges Head, a headland in Port Jackson, approximately 8km northeast, along the ri-
ver from the centre of Sydney (Fig 2). The domed shape of the gun chambers gave
the structure its „Beehive‟ title, which comprised three gun chambers and was ope-
rational from 1876 until it became technologically redundant in 1889.

The author was engaged from 2000-2003 by the NSW NPWS to prepare a condi-
tion assessment of the Georges Head „Beehive‟ Casemate and provide recommen-
dations for its conservation. The complex is listed on the State Heritage Register
and as such is afforded protection under State heritage legislation.

Bare Island Fortification


Bare Island is a small island, just 50 metres off the mainland, within Botany Bay
(Fig 1), approximately 13 kilometres south of Sydney Harbour (Fig 2). It is one of
only two examples of an enclosed fortification in New South Wales. The fortification
was completed in 1885 and consisted of five gun emplacements arranged symme-
trically in an arc, and linked by underground bomb proof passages. The fort was
excavated into the sandstone of the island. The two storey barracks (1890) are
constructed of sandstone, with cast iron columns to the upper verandah (Fig 5) 3. In
1902 the site was decommissioned and ceased to exist as a military fortification.

Figure 1: Bare Island


Fortification, Botany Bay,
Sydney.
Source: Ben Khan, NPWS

3
Australian Government, Department of Sustainability, Environment, Water, Population and Communi-
ties. Australian Heritage Database. http://www.environment.gov.au/cgibin/
ahdb/search.pl?mode=place_detail;place_id=1758 Accessed 30 January 2013.

261
ICOFORT International Committee on Fortifications and Military Heritage

Ironically, from 1912-1963 Bare Island became a retirement home for war veterans
from the Crimea, Sudan and China campaigns. The island was made famous in
2000 when Mission: Impossible II was filmed there.

The author was engaged in 1996 by NSW NPWS to conduct a conservation treat-
ment on the 12 ton, cast iron Armstrong gun at Bare lsland. Subsequent training
workshops in metals conservation were provided to staff in 2003 and in 2012, a ter-
tiary education and business partnership introduced high school students to the ma-
intenance of heritage assets.

Bare Island is listed on the State Heritage Register and the Australian Heritage
Database as being „nationally significant as an almost completely intact example of
late nineteenth century coastal defence technology‟ 4.

2. Australian 19th Century Colonial Military History


As a colony of the British Empire, Australia was protected by British garrison troops
until their withdrawal in 1870. During the 19th Century, Britain was engaged in a
number of European wars (Napoleonic War (c.1799 to 1815), the Crimean War
(1853-1856) the Russo‐Turkish War (1877-1878) and the Afghanistan crisis of
1885. During all of these conflicts the Australian colonies felt vulnerable as poorly
defended potential targets for Britain's enemies. In response to these conflicts
expedient fortifications were erected to protect against seaborne attack. Australia
retains a large number of colonial fortifications that reflect a cycle of construction
during these 'scares' followed by periods of neglect and abandonment 5.

Britain was keen to encourage larger, affluent self-administrating colonies such as


New South Wales (of which Sydney was the capital) to take responsibility for their
own land defence. The gravity of this situation was realised after 1870, when British
soldiers were withdrawn from NSW. The Sydney press later remarked that:

4
New South Wales Government, Environment and Heritage. Culture and Heritage „Bare Island Fort‟.
http://www.environment.nsw.gov.au/heritageapp/ViewHeritageItemDetails.aspx?ID=5045621
Accessed 29 January 2013.
NSW National Parks and Wildlife Service. “Final Draft Sydney Harbour National Park, Middle and
5
Georges Heads Fortifications Conservation Management Plan." Unpublished report prepared for
NSW NPWS, Sydney District. 1999:12.

262
The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

“It is a singular fact, that our magnificent harbor (sic), abounding in natural points
of defence, which any Foreign Military power would have utilized immediately,
should have been left for eighty‐three years with merely a few fragile forts, more
formidable in appearance than useful in case of need.”6

This resulted in an extensive scheme of coastal forts being hastily designed as an


outer line of defence to protect the port of Sydney. An early number of batteries
near the entrance to Sydney Harbour were built in the 1870s („Beehive‟
Casemate), and in Botany Bay in the late 1880s (Bare Island Fortification) (Fig 2).
Prior to this, nearly all of Sydney‟s defences were clustered close to the port.

Figure 2: Map of Sydney‟s coastline showing the location of


the Bare Island and „Beehive‟ Casemate fortifications.
Source: NASA, 2013.

The responsibility for military architecture was passed to the Colonial Architects
Office of the Department of Public Works, NSW. The Georges Head „Beehive‟
Casemate was one of the first locally planned fortifications.

6
Anon. Illustrated Sydney News, Feb.18, 1871: 140

263
ICOFORT International Committee on Fortifications and Military Heritage

Both of the case study sites were designed and constructed under the supervision
of the Colonial Architect of the time, James Barnet, who had no experience with
military works.7 The late nineteenth century was a time of rapid technological chan-
ge in military warfare and manufacture of materials. In NSW, a lack of
knowledge about local resources and current military construction techniques meant
the forts were redundant soon after their completion.

Bare Island was built in 1885 and its decay was rapid. In 1890 a Royal Commission
found that construction of the fort was faulty due to the use of an inferior grade of
concrete. This led to the resignation of the Colonial Architect in disgrace from
Government office.

Both of the fortifications were armed with ordnance sent from Britain; they were
technologically redundant on arrival. None of the guns were ever fired in battle.

3. Case Study 1: ‘Beehive’ Casemate - Materials Investigations


The investigative work was carried out on the structure over a 3 year period. The
emphasis was on physical and chemical analysis of materials comprising the fabric
which included the; brickwork, render, concrete, sandstone, metals and timber, to
understand the mechanisms of decay and to propose options for their mitigation. 8
However, this discussion will be confined to discussions about the brick and render.

The underground casement battery comprises three brick domed gun chambers in
rendered brick, connected by arched tunnels, excavated into the edge of the
Hawkesbury sandstone cliff (Fig 3). Three five metre thick embrasures (openings) in
the cliff face allowed the guns to fire.

A multidisciplinary team was assembled which included: a materials conservator,


engineers (hydraulic and structural), heritage architects, materials scientists,
archaeologists, geologists, plumbers and scientists from analytical laboratories.

7
Bridges, P. & McDonald, D. James Barnet Colonial Architect. Sydney: Hale & Iremonger, c1988, 109.
8
Cummins, A. Historic and materials Investigations into the „Beehive‟ Casemate Fortification (c.1872),
Sydney Harbour National Park. Unpublished Thesis for Master of Architecture (Heritage Conserva-
tion), University of Sydney, 2002.

264
The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

Figure 3: Plan view and section detail of 'Beehive'


Casemate. Source: Dockrill, 35a.

3.1 Degrading Processes


The casemate was substantially intact, however the building fabric and fittings had
been steadily deteriorating due to the combined effects of ground water ingress,
salt attack and vandalism. It had been left empty for several years with minimal
upkeep.

3.1.1 Water Ingress


The interior of the „Beehive‟ Casemate was frequently wet, especially following
periods of heavy rain. The ingress of groundwater, mainly via seepage through the
walls and roof of the passages and gun chambers was wide spread throughout the
structure. The high relative humidity in the structure combined with the salty marine
environment had caused severe deterioration of all materials in the casemate.

The presence of the water tank (filled by seepage), the open drains around the
perimeter of the internal walls, outlet pipes that discharge to the shore below and
channels cut in the shore to facilitate water flow, suggested that the movement of
water through the structure was considered as part of its design. However, the wa-
ter tended to pool and be retained in localised areas.

265
ICOFORT International Committee on Fortifications and Military Heritage

Since the construction plans for the „Beehive‟ Casemate had never been recovered,
it was unknown whether an external drainage system was incorporated into the
original design or subsequently installed.

3.1.2 Brickwork, Render & Mortar


Spalling of the brickwork and render on the inside of the beehive structures,
especially in thesouthern and central chambers, had reached a high level of
concern. The cause was expected to be due to salt crystallization, however the
types of salts and extent were not known.

The mortar between the bricks appeared to be cement based rather than a lime
based material and was similar in composition to the render. In some cases the
render had spalled from the brickwork and it appeared stronger and less permeable
than the brick.

3.2 Physical Investigations


The structural assessment included archaeological test excavations in the backfill at
the rear terrace of the structure, as well as core samples taken from the brickwork to
determine the thickness of the brick construction in the gun chambers 9.

3.2.1 Brick core samples


Core samples (75 mm diameter) of the brickwork were taken from various sites
within the southern chamber as deterioration of the brickwork was greatest in this
casemate. Three test locations were chosen to reflect the different conditions
encountered at various heights of the brickwork: (1) low level, continuously wet
zones showing minimal degradation; (2) middle level zones that are continuously
dry showing significant spalling; (3) high zones where the brickwork was in good
condition.

The core samples were taken to a depth of 600mm, revealing that the brickwork
was four courses deep from the base to the domed ceiling. The four courses with
mortar joints measured 500mm, with the final 100mm of the core consisting of
concrete rubble fill, behind the brickwork.

9 Sydney Artefacts Conservation. "Condition Assessment and Recommendations for Conservation of


the Rock "Beehive" Casemates at Georges Head, Mosman." Unpublished report prepared for NSW
National Parks and Wildlife Services, August 2000.

266
The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

3.2.2 Drainage
An initial recommendation by the hydraulic engineers proposed installing a deep
agricultural drain at bedrock at the rear of structure to redirect the water flowing
downhill to the sides of the „Beehive‟ Casemate. The viability of a deep drain was
suspended in preference to controlled archaeological investigations to determine
the depth of the bedrock.

3.2.3 Archaeological test excavation


Two excavations were conducted by the archaeologists over a 2 year period, and
are identified here as Stage 1 and Stage 2. Both successfully contributed to
increasing the body of knowledge about the construction of the „Beehive‟
Casemate and the dynamics of the water ingress problem.

Stage 1 investigations
An excavation permit was granted in May 2000 to perform an archaeological test
excavation beside the central vent of the gun chamber. A small trench was
manually excavated, to recover structural and hydrological details of the design.

The test trench was 2480mm deep. The excavation determined that the nature of
the fill over the vent consisted of 300-480mm of topsoil over a sandy fill containing
sandstone rubble to a depth of 1900mm. No evidence of sub-surface features such
as drainage or communications lines were identified 10.

The vent was composed of brickwork with a rough concrete render finish. The
render was estimated to be 70mm thick. A thin bituminous layer approx. 0.5-1mm
thick covered the render for the purpose of waterproofing the outside of the
structure. It was found to be degraded, making it ineffective. The Stage 1
excavation confirmed that the designers had incorporated a number of features
designed to protect the „Beehive‟ Casemate from excessive moisture build up.

10 Archaeological & Heritage Management Solutions. “Sydney Harbour National Park, Georges
Head Fortifications. Archaeological Investigations at the „Beehive‟ Casemate [GH1].” Unpublished
Report prepared for Sydney Artefacts Conservation, May 2000.

267
ICOFORT International Committee on Fortifications and Military Heritage

Stage 2 investigations
In February 2002, a second excavation permit was granted by NSW NPWS, to
machine dig three trenches on the upper terrace to recover further structural and
hydrological information pertaining to the site and how ground water reaches the
interior. A civil engineer and engineering geologist were also engaged to inspect the
open trenches and provide comments on drainage and geological issues.
A trench to the south of the structure was dug, as this end was susceptible to water
ingress. A rock ledge was discovered at the eastern extreme of the trench
coinciding with the vaulted chamber of the passageway and stairs to the southern
casemate. From this it was deduced that a „cut and cover‟ technique common in
underground mining was employed for the dual purposes of minimising the amount
of sandstone which needed to be quarried and to provide a solid shield over the void
cut for the gallery.11 The discovery of the sandstone overhang also confirmed that
the western terrace does not contain large amounts of backfill and that the bedrock
is relatively close to the ground surface. This discovery rendered the proposal to
install a subsoil drain line across the terrace useless.
The Stage 2 archaeological investigations did not provide a deeper understanding of
how wáter entered the structure. The scope of work was therefore widened to
include local geological mapping surrounding the „Beehive‟ Casemate in the search
for answers.

3.2.4 Geological mapping


Rudimentary geological mapping of the sandstone cliff was conducted by the
archaeologists with a compass and tape measures, under the guidance of the
engineering geologist.
The location and slope of each bedding plane, joint and fault in the sandstone cliff
was recorded and mapped over the layout of the casemate. Five bedding planes
were mapped including the horizontal eroded clay bedding seam which runs through
the embrasures. Of greatest interest were three near-vertical joints and one
fault-line that crossed the cliff face. The fault line intersected the Eastern side of the
southern embrasure but did not run through the main part of the structure. By
contrast,

11Archaeological & Heritage Management Solutions. “Archaeological Test Investigations (stage 2) at


the Beehive Casemate [GH1] Georges Head, Sydney Harbour National Park, NSW.” Unpublished
Report prepared for Sydney Artefacts Conservation, April 2002, 17.

268
The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

two joints intersect the southern and central gun chambers on the west side as well
as through both sides of the embrasures. The northern most joint intersects the
gallery, near the water tank.

The vertical discontinuities in the sandstone bedrock have the capacity to direct
ground water towards the structure as it drains towards the coast. The locations
where these joints intersect the Casemate walls coincided with many of the
localised areas of water seepage as mapped in the condition report.

The pressure of the water ingress was unknown and was thought to be a slow
„seepage‟ through the walls. However, following a very wet period in early 2002,
water was observed to be spurting from between the brickwork on the north-
eastern side of the southern casemate. The location of the leaking corresponds to
points where the southernmost joint intersects the southern casemate.

3.3 Chemical Investigations


Pieces of the brick core samples were used to ascertain the composition of the
bricks and their porosity; and to confirm and quantify the presence of salts and
their source.

3.3.1 Brick mineralogy and porosity


The mineralogy of the bricks was determined by X‐ray diffraction methods. The
main minerals present in the sample were Quartz, Christobalite, Mullite and
Calcite. Calcite was probably derived from the migration of lime from the concrete
backing or the mortar joints.

The porosity, or size of pores within bricks is an important characteristic that


relates to durability. A piece of brick core sample with minimal degradation was
used for a water absorption test to test the porosity. The absorption was found to
be 14 – 16% w/w. This is well above the value of 6.0% which is considered to be
the upper limit for bricks that are suitable for exposure to a salt environment 12.

12 Everett, Alan. "Mitchell’s Building Construction Materials." BT Blatsford Limited, London. 1970,
pp.122

269
ICOFORT International Committee on Fortifications and Military Heritage

This analysis confirms that the „Beehive‟ Casemate bricks are highly porous and are
prone to absorbing large amounts of water making them more susceptible to salt
attack than bricks with lower porosity, which compromises their durability.

3.3.2 Salt analysis of the brick


Analysis of the soluble salt content was made from water extracts of the crushed
brick core samples.

This work was done to determine the type of salt present and to determine if there
were any significant concentration gradients in the brickwork from the internal
surface.

The results of conductivity (a measure of salt concentration) of water extracts at


various distances from the internal wall surface of the structure showed the
following;
(1) low level, continuously wet zones, there was only minimal concentration
of salt near the wall surface (2) middle level zones that are continuously dry
showing significant spalling, had four times the concentration of soluble salts
compared to the low levels, however in the third and fourth brick courses the
salt concentration was comparable.

These results show that the salt attack on the bricks in the central zone (2‐4 metres
high) was accelerated by a high rate of water evaporation which concentrated the
salts below the surface of the bricks, leading to spalling. The bricks at the lower
levels of the structure, which were constantly wet, and the surface had not been
allowed to dry, were less prone to salt attack.

The chemical analysis of the salt deposits demonstrated that the main migrating
species were sulfates of potassium and sodium at a concentration of about three
times greater than sodium chloride.

This suggested that the deleterious salts were sourced from within the brickwork,
and were not associated with ground water which was more likely to be
contaminated with common salt (sodium chloride). Sodium sulfate is a more
effective salt in the degrading process as the hydrated form has a much larger
volume when it crystallises than the other salts, such as sodium chloride. When this

270
The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

salt is allowed to hydrate within the pore structure of the bricks, enormous bursting
pressures are developed. Subsurface crystallisation of the hydratable sulfate salts was
the cause of the spalling of brickwork, up to 20mm thick detaching.

3.3.3 Render and mortar


The cement based render that had spalled from the brickwork was a cement rich mix,
which was relatively dense and strong. The proportions of Cement : Lime : Sand (by
weight) were 1 : 1.5 : 4. The render was about 5‐6 mm thick and was relatively
impermeable. The brickwork mortar was not raked out to improve the mechanical
locking of the render to the bricks.

3.4 Remedial Options


In general, it was concluded that the frequent wetting and drying cycles caused by the
open embrasures were exacerbating the spalling and loss of the brickwork and render.
Preventive conservation measures focused on minimising these wetting and drying
cycles at the surface.

Mitigation methods that were implemented included:


 The embrasures were closed using Perspex, to reduce air flow and thus slowing
the evaporation of water from the affected areas which limited the harmful
crystallization of the salts within the bricks.
 The core samples were replaced in their respective holes using a mortar dry pack
of 3 sand: 1 cement, coloured to match the surrounding brickwork.
 A simple, low‐cost strategy to clear all open and concealed drains within the
structure was adopted. A plumber was engaged to remove obstructions and silt
from the concealed drains to ensure water entering the structure was promptly
drained away. The drains were monitored during a rainy period and functioned
well.
 Trial patches of a paper pulp based poultice, a lime sand sacrificial renders and
an impermeable (cement based) render were applied. These were evaluated
after 5 months, the results were as expected:
 The poultice drew a significant amount of salts from the surface (up to
1100ppm).
 The sacrificial lime render drew less salts (up to 5ppm), but functioned well in
slowing the evaporation rate of the salts.

271
ICOFORT International Committee on Fortifications and Military Heritage

 The impermeable render had one drummy area possibly due to poor
application, but remained intact otherwise.
 The team disagreed on the best approach forward; the engineers favoured the
application of the impermeable render over the exposed brickwork, while the
author favoured a combination of desalinating the brickwork with the poultice
prior to application of the sacrificial render.

Unfortunately funds were not available to continue with the preservation of the
structure. So the bricks remain exposed.

4. Case Study 2: Bare Island Fortification - Metals Conservation & Maintenan-


ce
This case study discusses the protection of outdoor ferrous metals by protective
coatings and the pros and cons of each option, with consideration for their future
maintenance. The three main techniques found to be successful by the author are:
1. A corrosion converter and a penetrating oil such as fish oil
2. A corrosion converter and a microcrystalline wax
3. A paint system, consisting of a primer and top coats

These are listed in order of the most economical methods for both the initial
interventive treatment as well as ongoing maintenance. Table 1 lists the advanta-
ges and disadvantages of the three coating combinations.

4.1 The Relationship between Conservation and Maintenance


Conservation treatments can be perceived to be showy and sexy examples that a
client is looking after their cultural property. Parched metals go from a corroded,
pitted and streaky surface to a more stable and uniform looking surface (though
often pitted), the before and after treatment images are testaments that the works
are being cared for. It is a visual statement that hard fought funds have been well
spent.
By contrast, the ensuing maintenance is very unsexy, in some cases „that time‟
seems omnipresent as it occurs every 6 months. To the trained eye it is time for
maintenance however to the untrained eye, money is being spent but there is
visually little to show for it. Soon funds may be redirected to other more obviously
degrading items. This tactic of the bean counter may go undetected for several
years, until most of the treatments active ingredients have been gradually

272
The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

degraded by rain, abrasion, vandalism and ultraviolet radiation. Then it is almost


back to the beginning, where a more costly (both in monetary terms and the integrity
of the fabric) and time consuming interventive treatment is again required.

Essentially, when a decision is made to undertake an interventive treatment, another


decision, albeit, not always fully conscious, is made to commit time and funding
resources to its maintenance to ensure the longevity of its conserved appearance.
The difference between successfully maintained assets as opposed to those that
are neglected can often be attributed to the forward planning with project annual
budgets.

The decision between the conservator and the client is „how to‟ best preserve the
physical artefact within the constraints of a current budget and with consideration to
a future budget. As all artefacts will require regular maintenance to ensure the
longevity of an initial interventive treatment.

4.2 Scope of Metalwork


There are two extant cannon on Bare Island: a 12 ton MK5 Armstrong gun, 9 inch
caliber rifled muzzle loading which is in an open gun emplacement (Fig 4), and an
18 ton, 10 inch caliber MKII rifled muzzle loading gun which is in a casemate
(nicknamed ‘Big Bertha’); both were manufactured at the Royal Gun Factory in
Woolwich in the United Kingdom, the former in 1872, and the latter in 1871.

The 12 ton gun which is the subject of this case study, was treated in 1996 with
Option 1, a corrosión converter and fish oil coating (Fig 4); while the 18 ton gun was
treated with a paint system in early 2006 by others.

Other ferrous metal items treated as part of subsequent maintenance programs with
a corrosión converter and fish oil included: the cast iron columns of the barracks
building, the tracings, gun mountings, rings, hoist, air ventilation hatches, gates,
hooks, rings and metal fastenings associated with the gun emplacements.

As elaborated in Case Study 1, documentation is an essential part of the


preservation process.
Recording any inscriptions and features and noting if there are any existing surface
finishes. Samples of surface finishes can be taken for analysis, for example previous

273
ICOFORT International Committee on Fortifications and Military Heritage

paint layers can be studied by mounting a cross section of the sample and
embedding it in resin.

Figure 4: The 12 ton Armstrong gun in its emplacement on


Bare Island, following treatment in 1996 with Option 1.
Source: Anne Cummins, Dec 1996.

4.3 Practical Metals Conservation


Essentially, in order to preserve metals, contact with water and oxygen needs to be
eliminated, or at least reduced, to stop or retard the oxidation process which leads
to corrosion. In the outdoor environment this is most successfully done by the
application of protective coatings or covering the artefact with a structure or even a
roof. In an indoor environment, a microclimate can be created for free-standing
artefacts, by placing them in sealed display cases and controlling the internal
environment with air conditioning, inert gases or moisture absorbents such as
zeolites and silica gel.

The surface preparation for most of these treatment options is the same: to
mechanically remove heavy encrustations and reduce loose corrosion products
and wash the surface to reduce the amount of soluble salts. If the artefact is in an
exposed coastal environment an additive can be added to the washing water to
assist in the removal of soluble salts such as CHLOR*RID® 13

13
Chlor‐rid International Inc, Soluble salt testing and removal. http://www.chlor‐rid.com Accessed
28 January 2013.

274
The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

4.3.1 Option 1: A corrosion converter and a penetrating oil


The first option will be discussed in the most detail using the 12 ton gun as the case
study, as it has been a successful treatment monitored over a 16 year period,
involving training of semi and nonskilled labour to undertake the regular
maintenance.

To the prepared surface, a corrosion converter such as tannic acid can be applied to
convert the rust to a stable form. When the solution is applied, the metal changes to
a black or blue/black colour, this indicates that the corrosion has converted to a
more stable form of iron tannate. This layer provides temporary protection from
further rusting, so a coating needs to be applied over it to retard further oxidation.
Two applications of a penetrating oil such as fish oil can then be applied by brush or
spray to a clean and dry surface.

The penetrating oil creates a self healing surface, which means if it is scratched it is
soft enough to close over the scratch and keep the underlying metal protected. It
has the lowest initial cost to apply; the labour is usually the highest cost with the
initial and ongoing treatments. Another cost advantage is that non‐professional
labour can be used for the surface preparation and coating application, under the
supervision of a conservator (Table 1).

This option does however, have some drawbacks, it requires the highest frequency
of ongoing maintenance, depending on the exposure of the artefact it can be every 6
months in very exposed marine environments. The surface does stay a little tacky
for a few weeks, which can be both a benefit and a drawback, a benefit in that
people are less likely to touch the surface and sit on the artefact, but also dirt can
adhere to the coating while it is drying in the first few days.
This treatment option does not preclude the third option of repainting in the future, if
the client decides to go with that option.

4.3.1.1 Successful Maintenance Partnerships


The 12 ton Armstrong gun was first conserved by the author in 1996 (Fig 4). 14 At this
time the gun was covered with a very thick layer of black bituminous paint and very
heavy blistering corrosión was evident underneath. The many inscriptions on the

14 Cummins, A. ‘Conservation Treatment Report on 12 ton Armstrong Cannon, Bare Island, La Perou-
se‟. Unpublished report for National Parks and Wildlife Service, New South Wales. December 1996.

275
ICOFORT International Committee on Fortifications and Military Heritage

chase, reinforces and trunnions were impossible to locate due to the thick paint la-
yers. In summary, the gun was treated by lifting it with a crane to access all sides,
removing heavy corrosion with hammers and chisels and then using abrasive blas-
ting to remove the bituminous paint and corrosion products. The surface revealed
was very pitted and the metal grey. The surface was left exposed overnight and
rinsed with water the next day to aid flash rusting. The tannic acid and fish oil treat-
ment was then applied. The black colour change being beneficial in this case re-
sembling the original painted surface. A new carriage was also designed to assist
with access for maintenance.

Several of the National Parks and Wildlife Service (NPWS) field staff had been trai-
ned by the author in basic metals conservation and maintenance, so recommen-
dations were provided for the ongoing maintenance of the gun to be conducted in
house by non-professional staff.

Seven years later, in December 2003 NPWS requested another training workshop
specifically for the 12 ton gun, as staff had left and new staff needed to be trained.
In the intervening years, some maintenance had been conducted in house, but not
to the recommended frequency so some corrosion had returned as the metal was
not fully protected by the coating system.

276
The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

Treatment Pros Cons


Option 1: Corrosion Low initial cost for products Highest maintenance frequency: 6-9
Converter & & labour months
Penetrating Oil
Retains surface details
Remains tacky for a week‐attracts dirt
Self healing if scratched

Good for graffiti resistance

Tacky surface deters visitor


handling
Surface preparation &
coating can be done by
non-professionals, under
supervision
Option 2: Corrosion Low initial cost for products Reapplication of wax is best done by a
Converter & & labour professional conservator
Microcrystalline wax
Surface preparation can be As wax coating wears off, it can
done by non-professionals, blanch and appear white in the
under supervision corrosion pits
Medium maintenance
frequency: 3‐5 years
Retains surface details
Graffiti removal has
minimal effect on wax
coating
Option 3: Paint Lowest maintenance Highest initial cost
System frequency: 10 years

Replicates the original Scrape in coating – causes


surface finish accelerated corrosion
Extended protection in Graffiti removal often requires repaint
concealed areas where the of top coat
metal rests on the support
Specialist equipment or operators
required for full surface preparation
Repeated repainting can obscure
surface details

Table 1: Comparison of advantages and disadvantages between the three coating combination
options for ferrous metals.

277
ICOFORT International Committee on Fortifications and Military Heritage

Then in 2012, 9 years from the last workshop (16 years after the initial treatment),
another metals conservation workshop was presented. This time the audience
included not only NPWS field staff, but also science and industrial arts students
from the local Sports High School (Fig 5). A joint initiative between NSW National
Parks and Wildlife Service, Sydney Business Education Partnerships and Sydney
Artefacts Conservation, was inaugurated and described as follows:

The partnership is integrating new and meaningful community‐based learning


Project activities into the school's syllabus aimed at engaging normally disengaged
students, exposing them to new career opportunities, enhancing their skills and
encouraging them to complete their secondary education.15

The school students were first tutored by the materials conservator, in a theory
session relating to their chemistry curricula and then they had the opportunity to
put the theory into practice, working alongside the NPWS field staff. The project
created a sense of pride in the young students as they become involved and part
of their wider community with the opportunity to contribute to the preservation of
their local heritage. There is a worldwide trend to encourage cooperation between
schools and site managers, and to develop new tools and methods to introduce
cultural heritage conservation and management into school curricula. 16

4.3.2 Option 2: A corrosion converter and a microcrystalline wax


In this option, which is essentially the same as Option 1, however the penetrating
oil protective coating is replaced with a high melting temperature microcrystalline
wax. The initial treatment is best performed by a professional conservator to
ensure that no moisture is caught under the wax coating. To ensure this the
conservator usually applies the wax to a hot surface, pre-heated with propane blow
torches. Refer to Table 1 for a comparison with the other options.

15 Sydney Business Education Partnerships – Partnership Brokers: School+Business+Community.


„Case Studies‐Bare Island and Environment Preservation Partnership‟. http://sydneybep.com.au/pb/
case_studies. Accessed 28 January 2013.

16 Aslan, Zaki & Ardemagni, Monica (eds). Introducing Young People to Heritage Site Management
and Protection, ICCROM, Revised 2nd edn 2006. (PDF Manual) http://www.iccrom.org/
eng/02info_en/02_04pdfpubs_ en/iccrom_doc09_manualschoolteachers_en.pdf Accessed 30
January 2013.

278
The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

The wax coating is not as self healing as the penetrating oil, however it does not fail
as suddenly as a paint coating if scratched. Because the wax is melted into the
metal pores, it tends to adhere very well to the surface and will only fail when it
wears off from environmental exposure. The maintenance period for reapplication of
the microcrystalline wax will vary depending on the surface texture and
environmental exposure but is usually between 3-5 years.

This treatment was applied by the author to five cannon in a fort in central Sydney in
2000.
Although, the maintenance has not been kept up, the condition of the cannon
remains good.

Figure 5: Metals conservation workshop with High School


students at the Barracks, Bare Island 2012.
Source: Anne Cummins, December 2012.

4.3.3 Option 3: A paint system, consisting of a primer and top coats


The option of a paint system is possibly the most familiar one to clients. Generally,
the artefact‟s original coating will be replicated in a restoration project. A durable
paint system will usually consist of a high quality primer, followed by several top
coats. In the past ferrous metals have been afforded a high protection by lead based
primers. These paints are no longer available due health and safety concerns about
lead poisoning through prolonged exposure. For mild steel and wrought iron a zinc
rich primer is recommended, however for historic metals which are often cast iron,

279
ICOFORT International Committee on Fortifications and Military Heritage

there is no real advantage to using a zinc rich primer due to the higher carbon
content which provides corrosión protection. Thorough surface preparation of the
cast iron and application of a surface tolerant epoxy (STE) primer is recommended
by some paint manufacturers. The major difference with surface preparation is that
if using zinc rich primers, it is not sufficient to wire brush the surface, all corrosion
needs to be removed, back to a grey metal surface, which usually requires
abrasive blasting.

However, the advantage of using STE primers, is that the surface preparation can
be conducted by non-professionals with available equipment without the need to
abrasive blast the metal and remove surface metal as well as corrosion products.

There are many top coats available now, epoxies and polyurethanes being the
most popular. For marine environments, a chlorinated rubber top coat is the least
impervious to moisture penetration and they are very salt resistant (used on marine
buoys). The 18 ton cannon at Bare Island was abrasive blasted and painted with a
high build paint system with a black polyurethane top coat in 2006. Six years later,
it is starting to show signs of localized corrosion and iron staining, which will
require localized retreatment. Anecdotal evidence suggests that many such metals
in marine environments, rarely last the full 10 year period warranty prescribed by
the paint manufacturers.

In a marine environment it is more important to lower the concentration of salts,


especially chloride ions by thorough rinsing. The higher the concentration of
chlorides, the more likely the salts are to draw moisture through the coating (to ba-
lance the water concentration through osmosis), thus causing the paint to blister.
This may be what is occurring with the above mentioned painted gun.

With the paint system option, the frequency of maintenance treatments is the
lowest with most paint manufacturers guaranteeing 10-15 years if the operators
have followed the manufacturer‟s specifications for preparation and application.
However, in practice, the clients tend to neglect the regular monitoring and
washing of the paint coating until it has clearly failed and rust stains and corrosion
breaking through the paint is evident. This usually requires all layers of the paint
system to be totally removed in a localised area, and the whole system reapplied to
ensure protection. The disadvantage of regularly stripping and repainting is that

280
The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

each time, more of the fabric of the artefact is lost and sometimes valuable historical
information such as paint finishes and inscriptions as they gradually become
shallower each treatment.

5. Conclusion
This paper explores some options available to the materials conservator when
tasked with conserving original fabric to retain its heritage significance, as
recommended in Conservation Management Plans. Two, nineteenth century,
Colonial fortifications in Sydney, Australia are used to illustrate the two main
themes.

In Case Study 1 the materials investigation into the „Beehive‟ Casemate fortification
at Georges Head, demonstrated the advantages of utilising the expertise of a
multidisciplinary team when developing the „how to‟ conserve options. With a
combination of physical and chemical studies, the source of water ingress was
found to be related to inherent fault lines in the sandstone bedrock, which was
excavated to build the domed brick structure, which channeled water towards the
structure. Blocked drains and degraded waterproof coatings also contributed. The
spalling of large pieces of the render and brickwork was attributed to a combination
of salt attack due to frequent wetting and drying cycles. The open embrasures,
created a high evaporation rate, at the mid-zone wall height, causing the destructive
sulfate salts to leach from the bricks themselves, and subfluoresce inside the
brickwork creating spalls. Some preliminary remediation was conducted including:
restricting the air flow through the embrasures by installing Perspex screens,
clearing blocked drains, and trialing desalination poultices and renders to further
slow surface evaporation.

In Case Study 2, an established metals conservation program at Bare Island


fortification in Botany Bay has successfully preserved the ferrous metals, including
12 ton cannon, for 16 years. The relationship between conservation treatments and
a continuous maintenance regime is discussed with the pros and cons of practical
treatment options for three coating systems. The program was instigated by a
conservator, using the option of applying a corrosion inhibitor and protective coating
of fish oil. The maintenance has been successfully continued biannually, for 16
years by nonprofessionals, after a training workshop by the conservator. Recently,
the scope to involve the wider community, such as high school students has proven

281
ICOFORT International Committee on Fortifications and Military Heritage

to be mutually beneficial, for their studies as well as the local heritage. The training
of locals ensures a vested interest in the care of the artefact and regular
maintenance becomes a gathering of the community like a working bee, often
ending with a social barbeque.

6. Reference List
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Acknowledgments
I would like to acknowledge the Office of Environment and Heritage, NSW National
Parks and Wildlife Service for permission to present and publish this paper.

284
The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

Victoria’s Gibraltar: Fortifications of Port Phillip Bay

Louise Honman

Abstract

Defence installations built around Port Phillip Bay on which the Victorian city of
Melbourne is located were part of a larger context of British imperial defences. This
was part of a global defence movement designed to protect the colonies from attack
in the nineteenth century.

By the 1890s the local defences were considered to have made Melbourne the best
-defended commercial city of the British Empire. This heritage of fortifications
connects Victorians to the world through the places, people and narratives that
weave in and out of Victoria‟s history.

The historic themes are those of empire, of power shifts on the other side of the
world and of the prosperity of the then colony of Victoria.

Now part of a National Park, many of the fortifications are managed for visitors,
although the military and defence still has a role at several locations. The
fortifications of Port Phillip stretch around an arc of the bay from Point Lonsdale to
Point Nepean, a distance of over 200 km by land but a mere kilometre and a half by
water. Designed in the colonial fashion the defences comprise a fort, natural and
constructed islands, and a heavily fortified Point Nepean peninsula.

Through successive wars or threats of war far away, fortifications were added to,
built over and strengthened well into the 20th century. Thousands of men and
women worked to defend shorelines to which no hostilities came near.

This paper will look at the history, management and interpretation of the defences
of Port Phillip Bay as part of a shared heritage with other colonial outposts and with
Britain. It will examine some of the challenges and opportunities for presenting such
a heritage to visitors today.

285
ICOFORT International Committee on Fortifications and Military Heritage

The triangle of fire


By 1890 Port Phillip Bay was regarded as the most heavily fortified port of the
British Empire in the Southern Hemisphere, leading to its title "The Gibraltar of the
South". The geography of Port Phillip Bay encouraged the British engineers to
adopt the coastal defence designs they were familiar with, achieving an almost
perfect defence system.

The Australians are…… to be congratulated upon the perfection of the local


defences of Melbourne – the best-defended commercial city of the Empire. (cited by
O‟Neill,1988:46)

The coastal defences are located either side of an extremely narrow and
dangerous piece of water called ‟The Rip‟. This entrance to the bay has caused
enormous damage to shipping and even today all ships entering and leaving Port
Phillip Bay must be piloted. Whilst The Rip has its own maritime folklore, the
opposing headlands of Point Nepean and Point Lonsdale provided the ideal
locations on which coastal defence batteries could be constructed. These
batteries were supplemented military establishments at Swan Island, Queenscliff
and South Channel Fort.

Map of the
entrance to
Port Phillip
Bay
reproduced
from Kitson
„An attack on
Melbourne: a
case study of
the defence
of Australia‟s
major ports
in the early
1890s
–Journal of
the
Australian

286
The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

Shifting perspectives – defence to heritage

The coastal defences of Port Philip Bay are part of a large cultural landscape built
between about 1860 and 1940, as a result of remote political forces adapted to the
particular geography of Port Phillip Bay. Local geography and historical events half
a world away combined to force the government of the day to commit huge re-
sources to the construction of these fortifications, in order to defend the city of Mel-
bourne from attack by foreign forces.

Today a range of ownership, management and visitor interpretation is evident at the


different locations of fortifications. Point Nepean, the largest complex is managed
as part of a National Park, with South Channel Fort as a seldom visited and remote
out station. Swan Island is still owned by the Department of Defence and used for
training, and is therefore off-limits to visitors. Queenscliff Fort was still, until 2012, a
vital teaching place for military personnel. Other isolated coastal batteries are man-
aged as part of coastal reserves, usually by local authorities.

There are particular challenges in the management and conservation of coastal


defences, not least of which is that of accelerated coastal erosion. As climate
change produces the effects on the coast that scientists all over the world have
been warning against; sea-level rise and storm surges are likely to exacerbate nat-
ural deterioration and to make conservation of coastal structures more difficult.

Other challenges are those of interpretation for visitors. The three fortifications
discussed in this paper offer different ways of meeting these challenges. Each of
these fortifications requires a different approach to their management, conservation
and interpretation. This paper will compare the current situation of management,
conservation and interpretation at Point Nepean, Queenscliff Fort and South
Channel Fort. All three coastal defences are protected under heritage legislation,
and are both managed and conserved for the nation. The system of federal and
state heritage legislation in Australia is explained briefly in the following section.

Heritage practice in Australia

Australia has an extremely well developed legislative context for conserving places
of natural and cultural value. This operates on the four-tier system of world,

287
ICOFORT International Committee on Fortifications and Military Heritage

national, state and local significance. Federal legislation, the Environment


Protection and Biodiversity Act (EPBC Act) operates at the national level to
protect places of outstanding natural and cultural value to Australia. Each state
has its own heritage act that protects places of value on the various state
registers. At the local level, planning and environment acts provide protection to
a wide range of heritage places and objects.

Supporting the government heritage acts is a highly developed methodology for


assessing natural and cultural value. This consists of assessment criteria and
thresholds. The Australia ICOMOS Charter for the Conservation of Places of
Cultural Value (the Burra Charter) sets out principles and processes for achieving
these objectives. The Burra Charter was developed from the ICOMOS Venice
charter and is regularly updated to reflect current best practice in conservation.

Point Nepean is on the National Heritage List for its outstanding historic,
Aboriginal and natural significance, whilst Fort Queenscliff and South Channel
Fort are on the state Victorian Heritage Register. Each place has been the
subject of a great deal of historical research and they are today the focus of much
visitor activity.

Defending Port Phillip Bay

The forts that make up the outer defence system of Port Phillip Bay are one of the
most substantial projects ever undertaken by the Victorian Colonial Government
in the nineteenth century. They are significant for their associations with leading
British Royal Engineers of the late nineteenth century, Lieutenant Colonel Peter
Scratchley and Major General Sir William Jervois. (O‟Neill, 1988:40)

At Queenscliff from 1860 the seaward and landward defences, together with the
other elements of the site, all help to illustrate the evolution of military technology
during the latter nineteenth and early twentieth centuries. The magazines, gun
emplacements, earthworks, sea wall and Fort wall, seaward ditch/dry moat, keep,
offices, barracks, parade ground and other features, and the spatial relationships
between all these elements all help to convey the changing requirements of the
defence forces over time, and simultaneously combine to represent a very valua-
ble example of a coastal fort developed over the period.

288
The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

By the 1870s the defence of the Port of Melbourne had to be moved from Hobson's
Bay to the Heads because of a dramatic increase in the firepower and range of
heavy armament. The South Channel Fort was located to protect both the
entrance to Port Phillip and the main shipping channel. The South Channel Fort
was built between 1879 and 1888 following the 1877 Russian scare. At the time of
the 1885 Russian scare much of the fort was complete and temporary guns were in
place. The jetty was completed in 1890. (Honman, 1990;6)

Point Nepean at the other side of the Heads from Queenscliff, comprises gun
emplacements, connecting subterranean passages, magazine chambers and lamp
passages, command posts, lookout towers, and barracks blocks. Fort Nepean has
some historical significance in firing the first shots of both the First and Second
World Wars, which were the only shots fired in anger from any of the Port Phillip
batteries.

As a large complex it has certain structures that are particularly significant as


evidence of individual phases of the development from the 1880s to the 1940s.
Point Nepean is considered to be the best example of a large fortification complex
within the Port Phillip defence system, exhibiting the changes in military
engineering throughout the nineteenth and twentieth centuries, containing major
developments from 1880, 1890, 1910 and 1940. Furthermore the mass concrete
structures are built on a fragile geology of eroding limestone and sandstone.
Coastal erosion is a major issue and a recent Management Plan has been complet-
ed in 2010.

Naval and military history can present conservation questions around how conflict
should be remembered, and some places may have confronting issues. Second
World War structures may be so numerous that only some can be retained, as is
the case in Britain. English Heritage has examined the issue of how recent past
conflicts may be remembered. This has lead to some interesting public art events
using redundant structures. (Schofield, 1998)

In Australia, the fortifications of Port Phillip Bay are far removed from real conflict
and their military history is more about the logistics of manning such places in a
state of readiness for years when there is a remote possibility of attack. These sites
are largely disengaged from the reality of war and therefore are free to be

289
ICOFORT International Committee on Fortifications and Military Heritage

conserved and interpreted as part of a wider cultural landscape experience, and


potentially in ways that are creative, are integrated with the stories and natural and
cultural history.

South Channel Fort – an island shoal

Port Philip

Photographs of South Channel Fort – reproduced from Duncan, Brad G. (2006) The mari-
time archaeology and maritime cultural landscapes of Queenscliffe: a nineteenth century
Australian coastal community. Appendix C6:2

290
The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

South Channel Fort is the key fort in the network of outer defences of Port Phillip
Bay, and was considered to be of vital strategic importance in repelling the type of
naval attack expected in the nineteenth century. (Honman,1986:6)It also
functioned as a base for the minefield laid in the south shipping channel. It was
considered revolutionary for its time in the world-wide context of the British Imperi-
al defences. It represents a turning point in military engineering brought

about by the lessons of camouflage and protection. South Channel Fort is unique
through its adoption of the British Twydall Redoubt concept of sand parapets – the
only known place where this principle was applied to an island, forming a
sand-covered, camouflaged fortification. (Honman,1986:6) .

South Channel Fort incorporated new technology, and its design was constantly
altered during its decade of construction. Work began on the oval-shaped island
in 1879, when a perimeter of closely spaced timber piles were used to contain a
seawall of shaped bluestone blocks to form an annulus 9 ft high above the sea
bed in 1880. Concrete caissons were sunk into the sand to bedrock, and the
buildings were constructed on a four feet thick concrete pad (Kitson 1987:1.1,6.1).

Two innovative new types of warfare technology were incorporated into the fort‟s
design in the 1880s. Sand parapets, a significant new development in military
architecture, were installed to provide increased protection from artillery and
camouflage. Sand was used to absorb impact from projectiles and was placed on
top of the gun emplacements and the underground keep. (Park Note)The strong-
hold was one of the first of the low profile forts in the world, and the only shoal fort
of this type in the world.

Magazines, galleries, a keep and gun emplacements were installed within the
reclamation to construct the fort (Noble 1979:104). The fort housed two parapet
rows, with the lower line armed with seven breach loading guns fed by a
subterranean powder magazine, and new machine gun mounts in the upper
ramparts to fend off landings or torpedo boats. The keep and barracks are
supported by large timbers of Australian jarrah hardwood. As a substitute for
concrete, timber decreased the cost of building the fort, and therefore led to its
speedier construction. (Duncan, 2006: C-2:8)

291
ICOFORT International Committee on Fortifications and Military Heritage

A dock was constructed on the north western side, which provided shelter for
shallow drafted torpedo boats, and a jetty was constructed at the eastern
extremity. New electric searchlights were installed for night defences, and mines
in the South Channel could be detonated from an observation post (Kitson
1987:2).

A new armament mounting, the disappearing gun, was also introduced to this
fort. The disappearing guns were shielded behind a steel cover, and were raised
momentarily above the shield to fire before recoiling into the casemate. The
disappearing or hydro-pneumatic guns are of particular interest for their early
date and for the rarity of the 8 inch guns. The two hydro-pneumatic
„disappearing‟ guns mounted on the island were prototypes from William
Armstrong‟s works at Elswick (UK). These guns are amongst six such complete
mountings known in the world and are amongst the earliest ever installed
anywhere. One complete mounting remains on the island,; the other being
transferred to Queenscliff. (Honman, 1986:7)

The combination of these two new technologies of sand parapets and


disappearing guns eventually became a unique final design for the South Channel
Fort by 1885, finally becoming fully operational by 1888. (Kitson 1987:1.1, 6.4,
6.5, 6.6)

The plantings, particularly those of boxthorn (Lycium ferocissimum Miers) but also
of other coastal plant species are part of the camouflage and last line of
defence. The island now is important as a breeding ground for the White Faced
Storm Petrel (Pelagrodroma Marina) and is used by a number of other species
for breeding, offshore feeding and roosting. Species using the island include the
Little Penguin, Black-faced Cormorant and the Australian Fur Seal. Five species
of bird that visit the island are under international migratory bird agreements.

The heavy bombproof construction of the keep at South Channel Fort has
ensured its survival despite the deliberate action of holing the main tunnel,
stripping the fittings and fixtures and removal of timber floors. Its relatively high
integrity has been assisted by the fact that by 1908 when major changes to the
other forts were taking place, South Channel Fort had become largely
redundant.

292
The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

Reliance on the defence of Port Phillip Bay had shifted to the Heads by the 1870s,
resulting in the older guns becoming redundant. As a result of this move, South
Channel Fort was left virtually intact from this time. Three of the six gun
emplacements have been modified, but the keep has few alterations. (Parks
Victoria, 2006:13).

Management of South Channel Fort

South Channel Fort is of high cultural and environmental value but has threats
and conservation challenges in maintaining those values and in interpreting them.
The current management of South Channel Fort is by Parks Victoria. Recent
works have been undertaken to clean up the Fort and make it accessible to
visitors once again. Works have included removing pest plants, re-vegetation with
native species, fuel reduction burning and track maintenance. (Park Note)

However longer term issues include sand continually drifting into the underground
tunnels, the marine environment corroding metals and little security, allowing theft
or vandalism to happen undetected. Guns and mountings that have been
removed, and although this was done for altruistic reasons, their removal has
reduced the integrity of the fort. Archaeological remains of former buildings and
artefacts left by military personnel stationed on the island have not been mapped
or catalogued.

Visitors currently access the underground keep of South Channel Fort through a
licenced tour operator only. This provides Parks Victoria with the ability to control
the timing, numbers and type of access to the fort. Conserving the heritage and
natural values of the fort requires a management plan to be agreed between
Parks Victoria and each tour operator, and for this arrangement to be monitored
for effectiveness in maintaining the heritage and environmental values of the
island.

The significance South Channel Fort is not widely known, and it is not publicized.
This has been part of a deliberate policy to limit casual visitors to the island.
Interpretation is through the Park Note and the downloadable Conservation
Management Plan, but otherwise is limited to basic signage on the island. Little
has been done to illuminate the history of the island through oral history of those

293
ICOFORT International Committee on Fortifications and Military Heritage

that worked at South Channel Fort or those who service personnel who were
stationed there. This type of history would expand the interpretation beyond those
who have a particular interest in naval history or engineering. This type of
interpretation could be done off site, perhaps as part of the more intensively
visited Point Nepean fortifications.

Point Nepean – a peninsula fort

Point Nepean and the Nepean Peninsula, the fort is located at the tip of the
peninsula. Source Parks Victoria, Point Nepean National Park Draft Master Plan ,
p.105

Point Nepean was a major part of the Victorian coastal defence system which
made Port Phillip Bay reputedly the most heavily defended harbour in the south-
ern hemisphere. The fortifications at Point Nepean are excellent examples
demonstrating the development of military technology from the almost every
decade from the 1880s to the 1940s. Remaining buildings and structures
include the gun emplacements, light emplacements, observation posts, tunnels,
Pearce Barracks, Fort Pearce, Eagle‟s Nest, and the Engine House, and a

294
The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

number of archaeological sites such as Happy Valley, the site of a Second World
War camp. Point Nepean and Fort Queenscliff were manned during both World
Wars, however the other forts were largely redundant by 1911 when long-range
artillery at the Heads provided adequate protection for the entrance to the bay.
(Parks Victoria, 2006:11)

Point Nepean is part of a whole complex, and as one fort in a networked system of
the outer defences of Port Phillip. Point Nepean, together with the other forts of
Port Phillip Bay illustrate the major advances that were occurring in military design
and engineering throughout the latter half of the nineteenth century and the early
part of the twentieth century. They are the most substantial and extensive system
of fortifications in Australia. The nature of the terrain at Point Nepean determined
the design of its fort complex, with a number of small gun emplacements, and
other structures placed in strategic locations around the Point.

Point Nepean faces the other headland of Queenscliff across the bay. Point
Nepean is less intact than Queenscliff, having been vacated over forty years ago.
Point Nepean has some historical significance in firing the first shots of both the
First and Second World Wars, which were the only shots fired in anger from any
of the Port Phillip batteries.

The conservation policy for the fortifications at Point Nepean has been one of
stabilization with minimal intervention. There has been a strong emphasis on
interpretation. The fort structures are currently conserved with a minimum
amount of clearing. Consolidation of brick and concrete structures is combined
with reconstruction, preservation and public safety measures required to maintain
them. There are conservation challenges for the structures in the marine
environment and built largely on limestone that quickly weathers, or on shifting
sand that tends to give under the weight of tonnes of mass concrete.

The basis for this approach is that the fortifications are considered unique in their
present ruinous, half-buried, vegetated form, providing a different visitor
experience in a culturally significant natural environment. This type of experience
is recognised as being of value in itself, to the visitor and is not to be confused
with the experience of visiting a reconstructed, and possibly semi- operating
complex of buildings, which is available elsewhere such as at Fort Queenscliff.

295
ICOFORT International Committee on Fortifications and Military Heritage

Since the forts became redundant, they have been stripped of most of their
fittings and fixtures. A great deal of metal was removed for scrap, and much
timber joinery has been removed from the site. Additionally, a significant number
of buildings and structures have been lost or removed. Predominantly those
places of timber construction are the lost buildings, including barracks buildings,
the jetty, tramline, various stores and other ancillary facilities. However sufficient
intact remnants of each phase of development of fortification technology are
available to demonstrate the significance of Point Nepean and reconstruction is
not considered to be necessary for interpretation purposes. (Parks Victoria,
2006:14).

Point Nepean as part of a wider narrative

Currently interpretation is confined to aspects of naval history and conflict,


however in the future, interpretation will be based on a much wider set of values of
the National Park that will provide a much richer and multi-layered approach to
history. A Master Plan has been developed for the whole of the Point Nepean
National Park, including the Fort and an adjoining large complex of buildings once
used as the Point Nepean Quarantine Station.

First opened to the public in the 1990s, Point Nepean is set to become a major
tourist destination that will interpret the stories of the place from Aboriginal
pre-history to the present time. The narratives include Point Nepean National Park
as a unique cultural landscape, created by the unique combination of nature and
culture across time. Point Nepean National Park is strewn with relics – of
Aboriginal middens, abandoned camps and gun emplacements.

The Master Plan finds meaning in these places, “in between the fort and the
quarantine station are many fragments - middens, ruins, camps, burrows,
nests - more cryptic and archaeological - like fragments that need to be gathered
and clustered to reveal meanings and stories”. (Parks Victoria, 2010:38).

The two key interpretation experiences at the Quarantine Station and Fort
Nepean are to be connected by a series of cultural landscape trails
encompassing the bay, ocean and bush - each revealing sites and stories re-
sponding to the different experiences and moods of the environment. (Parks

296
The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

Victoria, 2010:39) The visitor experience is likened to being immersed in the land-
scape and exposed to one long, continuous narrative, not a stop-start version of
historical events. The fortifications are not forgotten but are merged into the bigger
picture as just one part of a continuous narrative.

Plan of the fortifications of Point Nepean. Source: Nepean Forts Conservation Plan,
Parks Victoria, 2006

Fort Queenscliff – a walled defence

The town of Queenscliff was established in the mid-nineteenth century, largely to


service the holiday needs of the more prosperous residents of Melbourne, Gee-
long, Ballarat and other regional towns. The seaside in the nineteenth century was
thought to be healthy due to the beneficial effects of sea air and sea bathing. The
fashionable township grew to encompass hotels and boarding houses to accom-
modate visitors in style. A bay steamer trade was also immensely popular in the
nineteenth century bringing day visitors to the town. Alongside this important im-
petus to the town‟s growth was its strategic location at „the Heads‟, otherwise

297
ICOFORT International Committee on Fortifications and Military Heritage

known as the entrance to Port Philip Bay.

Photographs of Queenscliff Fort, the Keep and walls and the 8” disappearing
gun removed from South Channel Fort – reproduced from Duncan, Brad G.
(2006) The maritime archaeology and maritime cultural landscapes of
Queenscliffe: a nineteenth century Australian coastal community. Appendix
C6:2, Appendix C6:3.

Plan showing ranges of defence facilities at Queenscliff including searchlight and


gunfire trajectories (red) and searchlight ranges (blue) (Barret n.d. [plan], FQ
Collection) reproduced in Duncan, 2006, Appendix C6:20.

298
The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

Fort Queenscliff, developed from 1860 onwards, began as a result of the fears of
foreign aggression, and was further developed in the latter part of the nineteenth
century amid renewed concerns about the alignment of foreign powers that cold be
hostile to Great Britain, Australia‟s natural ally. The Fort was the first and the
primary defence site for Port Phillip Bay and played a command role in relation to
the other fortifications around the heads of the bay. (Australian Heritage Council)
The Fort also has strong associations with the early maritime history of Melbourne
and Port Phillip Bay. Its role as a navigational aid and signaling post are
significant, especially as the earliest such structures around the bay were
constructed on this site.

The seaward and landward defences, together with the other elements of the site,
all help to illustrate the evolution of military technology during the latter nineteenth
and early twentieth centuries. The magazines, gun emplacements, earthworks,
sea wall and Fort wall, seaward ditch/dry moat, keep, offices, barracks, parade
ground and other features; and the spatial relationships between all these
elements help to convey the changing requirements of the defence forces over
time, and combine to represent a very valuable example of a coastal fort.
(Australian Heritage Council).

The landward defences of the wall and the now-filled ditch are among the last
uses of such centuries-old ideas in Australia. The wall and the keep have no
equivalent in Victoria and are among the most substantial of any Scratchley-
inspired fort in Australia. The wall is an outstanding example of masonry
construction, and the keep is especially notable for its very distinctive mediaeval
character. The mass unreinforced concrete and exposed and rendered brick
vaulting of the seaward defences are on a scale rarely seen elsewhere. (Australian
Heritage Council)

Fort Queenscliff is significant for its associations with leading military thinkers of the
late nineteenth century. Lieutenant Colonel Peter Scratchley and Major General Sir
William Jervois advised on Queenscliff's design and travelled the Australian
colonies assisting with fortifications elsewhere.

Fort Queenscliff possesses notable aesthetic qualities. It is prominently located


on the coast and is a major element of the townscape, featuring a number of

299
ICOFORT International Committee on Fortifications and Military Heritage

landmarks such as the lighthouse and the landward wall and keep. The wall and
keep also provide a clear division between the military and civilian precincts of the
town. (Australian Heritage Council).

Queenscliff – a garrison town

Fort Queenscliff is surrounded by walls on the landward side facing the town of
Queenscliff, and substantial seaward defences (gun emplacements) to the
bayside. During the twentieth century, as the strategic importance of coastal
defences was revised, the Fort became a central instructional college for army
officers. The Fort continues to play a defence role, after more than 140 years of
operation. This function has been downgraded in 2012 as the defence training
function has been removed. Its new function is to house defence archives. This
has resulted in a significant downgrading in its use, and the removal of most
defence staff from the town. There is a sense that the town has lost something
special and meaningful with this changing role. Personnel from the Fort have
always involved themselves with the town‟s community activities, and many
celebrations of special events have taken place at the Fort. There is a strong
sense that the Fort and the town are inextricably connected through a shared
history and a desire on the part of the defence department, to contribute to the
community.

The town of Queenscliff has developed with the Fort and the complex is of
considerable social value to the local community. Further, as the Australian Staff
College for more than fifty years, the place is of strong social significance to
numerous army officers who trained at the college. The large tourist population has
been complemented by a permanent defence presence in the town, as Queenscliff
Fort continued to be a part of the training of officers since the 1950s. The
permanent presence of the military has provided diversity of occupation and activity
in a place otherwise dominated by tourism and a small fishing fleet.

With the loss of a real operational use, Queenscliff Fort will struggle to retain its
value to the town as a destination and a sense of pride. How to keep it‟s meaning
alive will be a challenge for the future that will require considerable skills and
expertise in interpretation. Historical interpretation of the role of the Fort has always
relied on a combination of the unique buildings, the dramatic landscape attributes of

300
The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

These qualities have been made widely available to residents of Queenscliff and
tourists who have been made to feel like they are able to participate in the life of the
Fort. Tours and events have become important rituals for the community who has
overwhelmingly appreciated the manner in which the defence personnel have
become a part of the town. A momentous occasion was a performance of
Tchaikovsky‟s 1812 Overture complete with real cannons providing the required
sound effects as Napoleon symbolically retreated from Moscow.

Some physical conservation challenges

The physical challenges of conserving coastal defences will become more urgent as
our coasts change rapidly as a result of rising sea levels and the increasing
frequency of storms. For Point Nepean this could mean that the sea eventually
breaks through the narrow isthmus and the Point may become an island. The
conservation policy is that the gun emplacements and above ground structures will
only be saved from severe structural failure and stabilized, not restored or
reconstructed. For mass concrete structures the maritime environment is not the
major challenge, as it is for reinforced concrete. Many of the structures from the
twentieth century are more at risk than earlier ones, as the steel reinforcing in the
concrete rust in the salt air and causes spalling of the concrete surface.

At South Channel Fort the shifting sands of the island are highly likely to cause parts
of the substructure to be uncovered, however the nature of the timber and mass
concrete construction is relatively immune to severe deterioration. If the timbers are
given a preservative treatment every few years, they too should withstand
weathering for the foreseeable future. The repair and replacement of the mastic
roof over part of the subterranean spaces will be required at regular intervals.

At Queenscliff Fort physical conservation has been largely a matter of good general
maintenance regularly carried out. Many of the above ground structures are of brick
or timber construction that do not necessarily require specialist conservation
techniques. One of the navigational structures in the Fort compound exhibits the
problem of lack of ventilation. The black lighthouse suffers from severe internal
dampness as a result of internal condensation from warm air generated in the glass
lantern. This air is sealed in a non-ventilated tall cylinder (lighthouse) and when it
cools the inside, the walls drip with moisture. However other structures of mass

301
ICOFORT International Committee on Fortifications and Military Heritage

concrete gun emplacements are in excellent condition, although regular repainting


of signs and other features tends to make the compound look very new, rather than
authentic.

Through ongoing use and a strong program of maintenance the physical condition
of the structures of the Fort are in excellent condition. Fort Queenscliff presents
different conservation challenges, principally those of interpretation rather than
repair. The fort has been in government ownership and well maintained by the
defence department since its construction in the 1860s with the construction of a
battery. Furthermore the buildings themselves are founded on a more stable
sandstone cliff than the structures at Point Nepean that are largely built on sand.
The conservation challenges for Queenscliff Fort are those of retaining its more
intangible heritage values associated with use.

Changing heritage values and interpretation

Each of the fortifications has some visitor interpretation, and over time the format
has changed to take account of increasing sophistication in the presentation of
information. Heritage values are not static; they change over time. What was
considered to be good historical interpretation of panels with information to be
read, and has now broadened to include a variety of media. This includes
extensive audio and interpretative display at the No.1 gun emplacement at Point
Nepean that gives an evocative picture of life at the Point.

Now it is recognized that the narrative of the Aboriginal, natural and cultural
environment, together with its range of heritage values is give a far more complete
story. The fortifications become part of the bigger narrative of the area and its
historical processes.

At South Channel Fort the interpretation of the importance of the island shoal and
the fortifications, now goes in parallel with conservation of breeding habitat for
seabirds in the sand environment, a case of natural and cultural heritage values
working together, and of adding more layers of meaning to a place over time .

At Queenscliff, interpretation of the Fort will now need to consider how t o provide a
meaningful experience for visitors now it is no longer a fully functioning defence

302
The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

facility. Whilst the gun emplacements and keep, walled compound and subterranean
passages and chambers will still offer an experience for visitors, it will be a challenge
to maintain ongoing relevance to with the departure of most of the staff. The
changing use of the Fort may provide an opportunity for a new way of interpretation
in order to engage a new generation. Engaging with the Fort may be through arts
and cultural events as much as through direct interpretation. Queenscliff may be
well placed to take account of the vibrant arts festival culture that establishes itself
around places of historic character and value.

Conclusion

The interpretation of the coastal defences of Port Phillip Bay has historically been as
part of global historical forces, and the structures have been understood as
engineering feats based on the tradition of British military engineering. An
understanding of the whole network of defences is important for the interpretation of
their roles in the defending of Port Phillip Bay. In the past this has tended to be less
important than the interpretation of each particular fortification, as if it is more
important to understand the particular structure one is looking at, than why it is there.

The fortifications of Port Phillip Bay are part of a larger cultural landscape stretching
around the shores from Point Lonsdale and Queenscliff, through the city of
Melbourne to Point Nepean. The geography of the bay is an important component
of the defences and adds a scenic dimension to them.

There is no doubt that physical conservation challenges will be increased in the


future through the effects of climate change on the coast. Decisions about how and
what to conserve may be taken for us, as more vulnerable coastal fortifications
succumb to the inevitable erosion and become unviable or irreparably damaged.

As time distances us from the historical forces that helped to create the fortifications
of Port Phillip Bay, it is important to find new ways to engage with these places in
order that they continue to have a life beyond being mothballed. Unless the places
of the past find new life through new ways of being interpreted, their meanings
become more obscure.

Engaging people in the stories of these places, of which the defence story is a

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ICOFORT International Committee on Fortifications and Military Heritage

strong part, but not the only part, is now emerging as the way to involve a new
generation. But a new way of engaging with these places is necessary for the
future. Point Nepean is starting to address this need through its recent Master Plan
that emphasizes the land, its people and stories.

The fortifications of Port Phillip Bay need to be understood and interpreted as part
of a network, not just as isolated engineering structures. Integration of their natural
and cultural heritage values, as well as the values of the Aboriginal people who
have connection to the land, is required for a fuller and more meaningful
understanding of these places.

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Construction & Sweetnam Godfrey and Ord (Firm) 1982, Conservation manage-
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The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

Conclusiones

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ICOFORT International Committee on Fortifications and Military Heritage

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The Americas Fortifications; Research, Preservation, Assessment and Management

Al concluir durante tres días con gran éxito estas intensas Jornadas, donde
miembros de ICOFORT y Patrimonio Edificado Compartido, hemos enriquecido a
través de la diversa información que aquí se ha presentado. Esta reunión
constituye una oportunidad muy especial, gracias al apoyo que nos ha brindado un
grupo de entidades locales, organizaciones internacionales, miembros de ambos
Comités Internacionales y personal de apoyo, sin su esfuerzo este evento no
hubiese sido posible. Aprovecho la ocasión para expresar nuestro profundo
agradecimiento a los siguientes:

ICOMOS Cuba, Consejo Nacional de Patrimonio Cultural, Oficina del Historiador de


la Ciudad de La Habana, Oficina Regional de la UNESCO en La Habana, Comité
Científico Internacional de ICOMOS de Patrimonio Edificado Compartido, Colegio
Universitario de San Gerónimo, A todos los participantes Nacionales e
Internacionales, Al personal de apoyo del Gabinete de Arqueología, Al personal de
apoyo del Castillo de La Fuerza, A los Traductores, A la delegación de Corea del
Sur, A la delegación de Australia, a Tamara Blanes Coordinadora para la Región de
América Luso-Hispana.

De acuerdo a todos los temas presentados en cumplimiento del objetivo de esta


reunión; intercambiar conocimientos y experiencias Conservación, Preservación,
Protección, Interpretación, Uso y Manejo sobre Fortificaciones y Patrimonio Militar.
Presentamos a continuación las siguientes conclusiones según acordadas.

ICOFORT se compromete a:
 Apoyar el estudio sustentable, la recuperación y restauración de la ruta original
del itinerario fortificado de Veracruz-México vía Xalapa.

 Apoyar la continuación del estudio de la Obra de Los Antonelli en América.

 Apoyar como ejemplos de modelos de Gestión Cultural según se vienen


implementando en la Fortificaciones Brasileras, Canadá, Bélgica y
Elvas-Portugal.

 Apoyar como ejemplo de modelos de Programas Educativos según se vienen


implementando en las Fortificaciones de Uruguay por la Organización Al Pie
de la Muralla.

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ICOFORT International Committee on Fortifications and Military Heritage

 Apoyar la Gestión Cultural que se está realizando en las Fortificaciones de


Santiago de Cuba por la Oficina del Restaurador de la Ciudad.

 Apoyar las propuestas de Rescate, Rehabilitación y Adecuación de las


Fortificaciones cubanas del Castillo de San Severino y La Trocha de Júcaro a
Morón y Nuestra Señora de los Ángeles de Jagua en Cienfuegos.

 Apoyar los estudios que se vienen realizando para ampliar los mecanismos
de identificación de fortificaciones de Occidente a Oriente.

 Apoyar continuar trabajando en un documento doctrinal sobre


Fortificaciones.

 Apoyar la propuesta de la Reunión Anual de ICOFORT del 2014 en Rio de


Janeiro, Brasil.

 Apoyar la propuesta de la Reunión Regional de América de ICOFORT del


2014 en Veracruz, México.

Y con esto se dan por Clausurados los trabajos de esta reunión Internacional de
Fortificaciones y Patrimonio Edificado Compartido.

13 de febrero de 2013, en La Habana Cuba.

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