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VILLAVICENCIO RÍOS. Alfredo.

B ñindpla
de Autonomía Colectiva. En: "Los
Principios d e l D e r e c h o d e l Trabajo e n el
Derecho Peruano". Libro H o m e n a j e a l
Profesor Américo Plá Rodríguez. Urna,
2004. p p . 47-59.

E L PRINCIPIO DE AUTONOMÍA COLECTIVA

ALFREDO VimmaENao Ríos'

"El reconocimiento de la autonomía colectiva implica admitir que


nos movemos en estemos basados en una autonomía máxima y una
heteronomía mínima"
José Antonio Sagardoy Beongoecha

Sumaría:
Introducción. 1 . Definición de autonomía colectiva. 2. Contenido de la
autonomía colectiva. 3. Límites de la autonomía colectiva: 3.1. Límites
heterónomos: el delicado equilibrio entre la ley y el convenio colectivo. 3.2.
Límites autónomos: algunas restricciones convencionales lmpresdndibles para
la plena realización de la autonomía colectiva.

INTRODUCCIÓN

La definición de autonomía.colectivacomo institución jurídica del Derecho del


Trabajo, las facultades que la conforman y los límites a que está sujeta, han sido
motivo de numerosos esfuerzos académicos. Su importancia y peculiaridad, sin duda
justifican tales empeños. En esta ocasión, hemos querido que no esté ausente el Dere-
cho Colectivo del Trabajo en el merecido homenaje que la Sociedad Peruana de Dere-
cho del Trabajo y de la Seguridad Social brinda al Maestro Américo Plá Rodríguez, por
lo que presentamos un breve estudio sobre el particular, más aún vez que se trata del
elemento verdaderamente diferenciador del Derecho del Trabajo.

* Doctor en Derecho por ti Urik/erádad de Seuüla, Profesor de la Porruflda Universidad Caiólfca del Penly Vka Ministro de
Trabaja
B principio de autonomía colectiva

Nos ocuparemos, pues, de una institución muy compleja, compuesta de un haz de relaciones laborales, en un delicado equilibrio, cuyo contenido y límites desarrollamos
facultades muy amplio y en permanente evolución (como el propio sistema de relacio- en los dos ítems posteriores de este trabajo.
nes laborales al que sirve como eje de gobierno en los casos más desarrollados), que, De otra parte, uno de los signos ideníificadores del Estado Social y Democrático de
por lo mismo, requiere un esfuerzo doble y de signo inverso para reconocer sus linderos Derecho es el reconocimiento de la existencia'e importancia de los actores sociales de
o contornos. De una parte, habrá que interpretar siempre de la manera más amplia las relaciones laborales como representantes de los intereses délos trabajadores (orga-
posible al conjunto de derechos que la integran (como corresponde a la regla pro dere- nizaciones constitucionalmente relevantes, en la terminología del Tribunal Constitucio-
cho), y, de otra, habrá que hacerlo de manera restrictiva cuando nos ocupemos de los nal español). Con ello se rompe con la excluyente concepción liberal y se busca integrar
límites a que está sujeta. la voz de los trabajadores en la deflnicion.no sólo de sus condiciones de trabajo, sino en
la elaboración y ejecución de la política económica y social.
Así, la democracia dejó de ser sólo una cuestión políticay pasó a tener expresiones
1 . - DEFINICIÓN D E MftQf^MSX^OWCfÑA
sustanciales, que tienen en la fortaleza y eficacia de la organización sindical un gran
La autonomía colectiva puede ser definida como el elenco de facultades de que termómetro. Por ello, si la democracia equivale a autodeterminación, en el terreno
disponen las organizaciones de trabajadores y empresarios, para regular conjuntamente ' laboral un sistema democrático de relaciones de trabajo importa la presencia gravitante
sus intereses (contrapuestos o coincidentes). de la autonomía colectiva como la institución que expresa el papel preponderante que
Esta concepción parte de la consideración de una sociedad pluralista, en la cual, a debe tenerla autorregulación de los intereses de los trabajadores y empleadores. Equi-
la par de reconocerse la existencia e importancia de grupos intermedios entre el indivi- vale a entregarle a las organizaciones representativas de éstos las principales parcelas de
duo y el Estado, se admite que tales grupos poseen las facultades necesarias para poder regulador en materia laboral, con la consiguiente disminución del papel del Esta-
determinar conjunta y autónomamente sus propios intereses. En tal sentido, así como do en este campo . Importa, como dice el epígrafe de este trabajo, un máximo de
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el Estado se reserva parasí la facultad de regular el interés público -el interés de toda la autonomía (colectiva) y un mínimo de heteronomía (interés público).
sociedad- a través de normas imperativas de orden público o irrenunciables, y así como
se reconoce a los Individuos la facultad de autorregular sus intereses estrictamente
2.- CONTENIDO DE LA AUTONOMÍA COLECTIVA
privados dentro del marco legal correspondiente, a través de la autonomía de la volun-
tad, también se reconoce la facultad de los grupos intermedios de regular sus intereses La autonomía colectiva está compuesta principalmente por bes componentes: 1)
grupales o colectivos en un marco de máxima autonomía y mínima heteronomía (redu- insfifudona/, que comprende la autoorganización de grupo y la autorregulación de su
cida únicamente a las normas vinculadas estrictamente al interés general). esfera de actuación interna; 2) normativo, como potestad de producir normas
Y ésta no es una Institución irrelevante ni mucho menos, sino que se ha convertido autónomamente dirigidas a regular las relaciones laborales; y, 3) de autotutela, que
en uno de los elementos centrales que permiten identificar a la forma política llamada importa la potestad de recurrir a medios de presión propios para que los intereses
Estado Social y Democrático de Derecho, de un lado, y, de otro, porque es el santo y defendidos sean atendidos.
seña del Derecho del Trabajo. En cuanto al ámbito instituciona/, se expresa tanto en la constitución cuanto en la
En este último campo, y como todos sabemos, el Derecho del Trabajo surge como configuración de las organizaciones que estimen convenientes para la defensa y promo-
una respuesta de articulación del conflicto social, con especificidades de una nueva ción de sus intereses. Las principales facultades que comprende giran alrededor de la
rama jurídica, dentro de las cuales, la característica verdaderamente díferenciadora, su libertad áe constitución y afiliación, del derecho de estas organizaciones de autorregular
rasgo más peculiar en relación con otros sectores del ordenamiento, es la presencia, su esfera de actuación interna, elaborando sus propias normas estatutarias y reglamen-
junto a los poderes normativos del Estado, de otro Upo de fuerzas sociales dotadas de tarias para seguir su funcionamiento, creando la estructura que Ies parezca Idónea,
potestad normativa, de autonomía colectiva como actividad de producción de normas eligiendo libremente a sus representantes, organizando su gestión y sus actividades, y
particulares que poseen conjuntamente las representaciones de tes trabajadores y los
formulando su plan de acción. Este contenido del componente institucional, que tiene
empleadores, relativas a los ámbitos de su representación.
A*£ pasamos de un monopolio jurídico estatal a un pluralismo jurídico atenuado, 1) A L O N S O G A R C I A , M , " A p r o x i m a c i ó n a u n m o d e l o d e m o c r á t i c o d e i d a r i o n e s l a b ó r a t e y el R e a l D e c r e t o L e y 1 7 / 1 9 7 7 . d e
4 d e m a r z o " e n : W A A - . " H a c i a u n m o d e l o d e m o c r á t i c o d e r e l a c i o n e s l a b o r a l e s " , Instituto d e R d a c i o n e s L a b o r a l e s d e l a
en donde el poder normativo del Estado es compartido con los actores sociales de las _ U n i v e r s i d a d d e Z a r a g o z a . 1 9 8 0 . p á g . 17.

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A l r u i n o Vil i AVK i m iii U l m 11 J I I Í I I I iptu i l f n u l t m o m l n tulmllv/i

como referencia el Convenio N° 87 de la Organización Internacional del Trabajo, no dad de la regulación desarrollada por los interlocutores sociales en virtud de la autono-
puede ser distorsionado ni entorpecido, debiendo agregarse las necesidades de una mía colectiva reconocida por el Estado" . 5

tutela efectiva para quienes ejercen tales derechos frente a cualquier acto que busque En esta dirección, precisó Giugni fundamentando la construcción de su ordena-
perjudicarlos por ello. miento intersindical , "a las disposiciones referidas a la fijación del precio del trabajo, se
6

Asimismo, debemos anotar que el sólo reconocimiento del derecho a crear organi- van incorporando, en una medida más o menos elevada, verdaderas y propias < <nor-
zaciones de defensa de intereses (formalmente estructuradas o no), trae consigo el mas>> sobre la producción contractual" , que "van acentuando la importancia de 7

germen del ordenamiento profesional, puesto que, de nada sirve consagrare inclusive aquellas funciones ora^u-iizativas e instrumentales, que .. pueden caracterizarse como
promover la existencia de estos sujetos colectivos si no se les va a permitir, o se les va a < <administrativas o o < <jurisdiccionáles> > "". De allí, la tendencia de las relacio-
recortar el ejercicio de las funciones que les son inherentes: la negociación colectiva es, nes contractuales sindicales a "desarrollarse como un < <sistema> > o sistemas vincu-
sin lugar a'düdá^ünade lás^nñcípálés funciones-de las organizaciones dé trabajado- lados de normas, con criterios autónomos de legitimación representativa, con propias
res. No olvidemos el carácter de derecho de actividad que posee la actividad sindical, reglas de competencia, con instrumentos singulares de realización de un orden, que se
cuyo objeto central, aunque no excluyente, "no es ni el individuo y su derecho de ha venido delineando cada vez más claramente como dirigido, más que a realizar la
avocación, ni la organización sindical, sino la actividad sindical, la acción gremial o tutela desús destinatarios, a fijar un equilibrio de intereses entre fuerzas sociales contra-
colectiva, exista o no una organización sindical estructurada'' , y la negociación colec- 2 puestas" . 9

tiva es "la manifestación más típica y genuina de la actividad sindical" . 3 Todas estas funciones se desarrollan con absoluta naturalidad en los sistemas auto-
En el campo de la autotutela, debemos resaltar, también, su entroncamiento en nómicos puros, de los cuales Inglaterra es el principal representante, pero su entidad ya
el concepto de autonomía colectiva, como el instrumento fundamental que garantiza ha logrado calar incluso en los regímenes respetuosos de la autonomía colectiva pero
la efectividad (y por tanto la existencia) de este instituto: sin capacidad para presio- muy positivizados, como España, en donde el Estatuto de los Trabajadores consagra
nar a la contraparte, para inducirla a hacer o no alguna cosa, no podremos determi- expresamente la facultad de determinar la estructura de la negociación colectiva, así
nar un diferente ajuste' de las relaciones económicas que se refieren al mundo del como las reglas para resolver los conflictos de concurrencia de convenios, mediante
trabajo . 4 acuerdos interconféderales o convenios colectivos, entre las organizaciones más repre-
Con ello, no intentamos reducir el campo de acción de las medidas de conflicto al sentativas de trabajadores y empleadores, de ámbito nacional y regional (art 83.2); así
acompañamiento de la negociación, sino resaltar el papel de éstas, y particularmente como, establece dentro del contenido mínimo y necesario que deben tener los conve-
de la huelga, como sanciones autónomas esenciales que tienden a obtener mediante nios colectivos , la designación de una Comisión Paritaria de la representación de las
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una presión económica aquello que no se ha conseguido en la negación colectiva partes negociadoras, para entender de cuantas cuestiones le sean atribuidas, las que
pura. están referidas principalmente al ámbito de la administración del convenio (interpreta-
Finalmente, queremos dedicar algunas reflexiones al contenido de ja autonomía ción, control, vigilancia, etc.) (art 85.2d).
normativa, que, si bien, y en sentido estricto, tiene su expresión más conocida en la
regulación de las condiciones de trabajo aplicables a los contratos individuales (normas
sustanciales del convenio colectivo), no se agota en ella, sino que encuentra un fértil o 5) L o s e n t r e c o m i l l a d o s s o n d e B B L L A R D 1 , L a i r r a l b a , Insfitnczlonl B l l a t o l i e C c m f r a t t a z k m e C o í e d i v , e n : G l o m a l e d i D i r i B o d e
LavOTO e d i R e l a z i o n i Industrial!, R o m a , 1 9 8 9 , N " 4 2 , p á g . 2 3 2 . L a p r e s e n c i a e I m p o r t a n c i a d e l a s c l á u s u l a s p r o c e d l m e n t a k s

importante ámbito de expresión en el campo de las normas dirigidas a reg}amentar la e n los c o n v e n i o s colectivas, a s í c o m o s u o r a d o d e a p ü c a d o n , s o n mdioas t u n d a r n e n t a l e s , a d e m á s , p a r a d e t e r m i n a r e l n i v e l d e
tnstlturiercalizadón d e las las relaciones industriales, y l a p r e v a l c n d a d e u n m o d e l o e s t é t i c o o d i n á m i c o d e n e g o c i a c i ó n c o l e c -
futura producción normativa y su actuación concreta (normas pracedimentales del tiva. V e r a e s t o l efectos: B E L L A R D I , L a u r a l b a , O b . , d t , p á g £ . 2 3 2 y 2 3 3 .

convenio colectivo, porto que, la función normativa Iradicional del convenio "debe ser 6) C o n r e s p e c t o a l a s diferencias y al e n l r o n c a n j e n t o d e los c o n c e p t o s d e " a u t o n o m í a c o l e c S v a " y " o r d e n a m i e n t o Inter s i n d i c a l " ,

enjuiciada desde un punto de vista más amplío, en el sentido de insertarla en la totali-


v e r p o r todos: R U S O A N 0 , Mario, "Contrario C o l e c t i v o e A u t ó n o m a Slncücale", Turth, U T E E T , 1 9 8 6 , p á g s . 4 6 - 5 4 .
7) G I U G N I , Glno, Idem, ob., d i , págs. 115-116.

8) G I U G N I , G l n q Idem, pág. 12.

9) 'GIUC^GírK ldem,ctt,jjág.l3.
í

10) F J c o n t e n i d o m í n i m o q u e obKcialrjriamente d e b e l e n e r u n c o n v e n t o c o l e c t i v o estatutario e n e l o r d e n a m i e n t o e s p a ñ o l p a r a s e r


2) E B M O A U R 1 A R T E , O s c a r , " L a p r a l e c d ó n c o n t r a los a c t o s a n f e t a d l c a l e s " , F C U , M o n t e v i d e o , 1 9 8 7 , p á g . 2 2 tal e s el siguiente: a ) d e t e r m i n a c i ó n cíelas partes q u e b conciertan; b ) á m b i t o p e r s o n a l , t u n d o n a í , territorial y t e m p o r a l ; c ) f o r m a
3) V A L D f S D A L - R E , F e r n a n d o , " H m o d e l o e s p a ñ o l d e n e g o c i a c i ó n colectiva d e condiciones d e trabajo, M U , M a d r i d . 1 9 8 2 , y c o n d i c i o n e s d e d e n u n c i a d e l c o n v e n i o , a s í c o m o p l a i o d e p r e a v i s o d e d i c h a d e n u n c i a ; y, d } d e s i g n a c i ó n d e u n a c o m i s i ó n
pág. 2 2 . " • p a r i t a r i a d e l a r e p r e s e n t a c i ó n d e las partes n e g o c i a d o r a s p a r a e n t e n d e r d e c u a n t a s c u e s t i o n e s fe s e a n a t r i b u i d a s ( a r t 8 5 . 2 d e l
4) G I U G N I , G k i c , " D e r e c h o Sindical", C a o c u d , Barí, 1 9 9 6 , pág. 2 1 7 . Estatuto d e los trabajadores).

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AlniEDO ViLUvcmao Ríos El principio de autonomía colectiva

En todo esto creemos que reposa la verdadera, compleja e interdependiente confi- medida en que vienen impuestos por el ordenamiento jurídico estatal, en tanto que los
guración de la autonomía colectiva, que comparte el escenario laboral con el Estado, y segundos provienen de la propia autonomía colectiva.
con quien mantiene relaciones de pulso permanente, no-del todo claras, unívocas y
respetuosas. Este mismo análisis global e interrelaclonado de las distintas manifestacio-
3 . 1 . - Límites heterónomos: el delicado equilibrio entre la ley y el convenio
nes de la autonomía colectiva, lo encontramos expresado también aunque visto desde
colectivo
otro ángulo en las concepciones sobre el carácter "triangular" o "tripolar" del Derecho
Colectivo del-Trabajo, o en concepción dinámica de la libertad sindical, que reclama un El pluralismo jurídico , si bien explica que otras entidades, además del Estado,
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lugar preponderante para la actividad sindical . 11 pueden crear derecho, también señala que éste debe ser generado dentro de los límites -

Finalmente, queremos señalar a modo de apretado resumen que, vistas desde una impuestos por el Estado, por razones de interés general, a través de normas imperativas.
perspectiva sistérnica, las fácültades"de lá autonomía-colectiva se engarzan entre sf : En tal sentido, se crea un ordenamiento particular, para someter las relaciones de traba-
dando lugar al surgimiento de un ordenamiento jurídico (intersindical, le llama la doc- jo al imperio de una ley profesional, y para garantizar en una medida más o menos
trina italiana), cuyos presupuestos reposan en el surgimiento y configuración autónoma completa, el control de los portadores de los intereses colectivos sobre la actuación de
de sujetos colectivos (sindicación), cuyas expresiones giran alrededor de los producto» las normas así construidas.
normativos generados en la discusión entre las partes (negociación colectiva y convenio El pluralismo jurídico que se presenta implicará una re/ación dialéctica de recíproca
colectivo) y cuyas garantías de eficacia se encuentran en la capacidad de-ejercer una interferencia e integración , en la que puede darse el caso en que los actos del ordena-
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presión eficiente(huelga). ••• . . . . miento interslndical sean irrelevantes jurídicamente para el ordenamiento estatal, o
Portanto, nos encontramos ante un complejo mecanismo de relojería, en el que las que, por el contrario, tengan importancia jurídica, yasea en «i sentido positivo o nega-
facultades integrantes se encuentran vertebradas estmchjralmente, de manera que sólo tivo. Es decir, que el ordenamiento estatal reconozca tal actividad como lícita y produc-
se puede hab|ar de autonomía colectiva, cuando los tres componentes centrales tienen tora de efectos jurídicos o que la considere ilícita y productora de efectos sólo de tipo
un espacio suficiente y adecuado de desarrollo, o, visto de otro ángulo, que la vulnera- sancionatorio, respectivamente.
ción o recorte de alguna de ellas afecta esencialmente a la institución en su conjunto. Así, cabe precisar que el ordenamiento estatal no sólo ha recibido o acogido al
Esta visión de trípode de la autonomía colectiva se entronca armónicamente con el ordenamiento intersindícal tal como éste se estructure sino que también establece un
viejo planteamiento latinoamericana de latriangularidad del Derecho Colectivo de Tra- conjunto sistemático de normas dirigidas a "encauzarlo" y darle una especial considera-
bajo (sindicación, negociación colectiva y huelga) y que en la actualidad viene subsumido ción cuando cumpla contales disposiciones. No estamos, por tanto, frente a una rela-
en el concepto de libertad sindical (no olvidemos que la OIT hace muchos años que ción entre los dos ordenamientos basada en la recepción incondicionada de las regula-
entiende que la negociación colectiva y la huelga forman parte del contenido esencial ciones intersindicales, sino que nos movemos en el contexto de una relación en la que
de la libertad sindical, como lo han hecho también los distintos tribunales constitucio- el ordenamiento estatal ha marcado determinadas pautas de cumplimiento obligatorio
nales europeos y latinoamericanos). En tal sentido, vale recordar la gráfica expresión de si se quiere recabar un especial respaldo jurídico.
Oscar Ermida, cuando sostenfa que la libertad sindical era la condensación jurídica de la Ello no significa que nos encontremos ante un derecho de configuración legal, en la
autonomía colectiva. medida en que, de acuerdo a la doctrina sentada por el Tribunal Constitucional Espa-
ñol "la facultad que poseen los representantes de los trabajadores y empresarios (art.

3 - LÍMITES DE LA AUTONOMÍA COLECTIVA 12) S o b r e e l particular G O L D I N , c i t a n d o a C O R D O V A s e ñ a l a que este ptu ralismo I m p l i c a u n a r e l a c i ó n d e « m v e r g e n d a , aten-
d i e n d o a q u e "mientras l a viabilidad o, en s u caso, lalegrrtmaddn d e los f e n ó m e n o s n í a o o e c o n ó m icos d e l a r e e s t r u c t u r a c i ó n
La autonomía colectiva, si bien es un derecho, no es un derecho absoluto, y en tal d e |as e c o n o m í a s r e q u i e r e a l g ú n a c o m p a ñ a m i e n t o d e los a d o r e s e c o n ó m i c o s y s o c i a l e s e n e l d i s e ñ o o a c e p t a c i ó n d e l a s
rHlíHcaspúbricas.ladAieKiflcauóuydeso^
sentido presenta dos clases de limites: los primeros son de origen heterónorno, en la I m p o n e ta correlativa drvetsiTicadón y deseen ti a l i z a d ó n d e los s i s t e m a s d e r e l a c i o n e s d e t r a b a j o . L a p r o g r e s i v a r e c u p e r a c i ó n
d é l a d e m o c r a c i a pnlítica e n n u e s t r o s países c o m p l e t a e l c u a d r o d e l a c o n v e r g e n c i a y e x p l i c a t a m b i é n a l g ú n c o s t a d o d e l a
m o d e r a c i ó n d e l ¡ n l e r v e n d o n l s m o estatal; e n este c a s q en especial d e l q u e s e e x p r e s a e n l a c l á s i c a restricción autoritaria d e los
11) S o b r a estas c o n o r p c l o n e l v é a s e p o r t o d o s : E R M I D A U R I A R T E , Oscar, V U I A V I C E N C I O R l O S , Alfredo y C O R T E S m o d o s d e acción colectiva. G O L D I N , Adrián, " E t p a p e l del Estado", e n : A A W . " B D e r e c h o S I n d i c a l e n A m e n c a L a t i n a " ,
C A R m í N , " J ü a n C a d ó i , D e r e c h o C o l e c t i v o d e l T h s b a j o : Materiales d e E r i s e f i a m a , P O C E U n a . 1 9 9 0 , p á g s . 3 2 - 3 4 y 1 5 5 - f u n d a c i ó n d e C u l t u r a Universitaria, Montevideo, 1 9 9 5 , p á g . 4 2 .
156; y G I U G N I , Groo, Derecho shdtcal, di., pág. B l . 13) R U S C 1 A N O , M , I C o n t r a l t o coUecrlvo e a u b n o n d a s i n d f c a l e " , U T E T , T u r i h , 1 9 8 6 , p á g . 4 6 .

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A l f H Í I K i V I I I A W M M « pi Illia I I i'ilmli'l" I I H NltllllMKItlK irilnillvH

37.1 de la CE) de regular sus intereses recíprocos mediante la negociación colectiva es lu/.n vAtlrr"', t|im ha Mipiiinclti lru||Aiiinnla In v l i l ó n l i m l l i limnl v iinliinijlilíi <1«
una facultad no derivada de la ley, sino propia que encuentra su expresión jurídica en el .suplo mu ilni Ice Iml riel lnslrl ti i ittt rU > i.oli'i.llvo n-ipi-i lo ilii ln lity, qtln lo l l r v i i l n i n detllcni-
texto constitucional", por lo que "no resulta posible asimilar (...) las relaciones entre ley se exclusivamente a mejorar los mínimos ofrecidos por la legislación.
y convenio a las que se instauran entre norma delegante y norma delegada" (STS 58/ Esta circunstancia pone sobre el tapete el debate sobra la ubicación Jerárquica de
1985, Fundamento Jurídico Tercero). Esta precisión, sin embargo, no puede conducir- ambas normas, evidenciando el rengo superior que ostenta la voluntad del legislador en
nos al otro extremo y hacemos defender que el legislador no tiene ninguna función que relación con la autonomía colectiva, como representante de la voluntad general de la
cumplir. En la doctrinase ha acotado esto de manera contundente; en términos de que sociedad , en aplicación del principio de unidad del ordenamiento jurídico (que impide
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"la afirmación del derecho a negociar como derecho de base constitucional no puede la formación de bolsas de autonomía absoluta al interior del mismo) y como instrumen-
llevar a la conclusión de que la intervención legislativa carece de trascendencia, en el to de tutela de otros derechos, bienes o intereses protegidos por la Constitución; pero, a
sentido de que no pueda operar ni sobre la selección de los sujetos negociadores, ni su vez, ha mostrado que si queremos obtener una visión integral de las relaciones ley
sobre la fuerza vinculante de los convenios"" convenio, hemos de matizar fuertemente el criterio jerárquico con los condicionantes
Por tanto, si bien lo planteado equivale a entregarles alas organizaciones sindicales funcionales de la autonomía colectiva sobre la legislación, que llevan a que la norma
y a los gremios empresariales, las principales parcelas del poder regulador en materia pactada deba desempeñar un papel esencial y preponderante en la regulación de las
laboral, con la consiguiente disminución del papel del Estado en este campo, ello no relaciones laborales, ya que sólo en esa drcunstancia se podrá satisfacer el contenido
importa una reserva constitucional para la regulación colectiva en la medida en que los esencial de este poder normativo originario reconocido por nuestras constituciones.
textos constitucionales rio proscriben la intervención legislativa en las relaciones labora- Por tanto, la prevalenda de la ley no Implica preferencia en la regulación de las
les (al contrario, le dan mucho margen de intervención) y ni siquiera traen reglas espe- relaciones laborales (la que corresponde a la regulación autonómica), así como el reco-
cíficas de reparto de competencias entre los dos poderes normativos. nocimiento de una autonomía colectiva plena u originaria no implica igualdad o' prima-
Nos encontramos, pues, ante una competencia compartida y concurrente entre la cía del convenio sobre la ley. De allí que podamos señalar, con carácter general, que a
ley y la autonorrifa colectiva que si bien obliga a que el legislador respete el contenido
15 la ley le conesponde todo lo que se vincule con el interés general: fundón conformadora
esencial del derecho (un margen sustancia de autorregulación de las relaciones labora- (o de encuadramiento), garantista y facilitadora de la autonomía colectiva, que pode-
les individuales y colectivas ), reconoce también una amplia competencia estatal en
16 mos condensar en el papel de establecer un marco jurídico que permita un ejercido
materia de normas de interés público, de encuadramiento general o de establecimiento efectivo del derecho (nada de laissez-faire colectivo *). En tanto que a la autonomía 2

de condiciones mínimas, para señalar las más comunes . 17 colectiva le corresponde, con preferenda sobre la ley inclusive, todo lo que viene referi-
Las relaciones entre ambas fuentes normativas son, pues, una "zona sísmica" clá- do al interés colectivo: regulación de las condidones de trabajo y empleo y de las
sica del Derecho del Trabajo , y gozan de una tremenda dinamicidad, en la medida en
18 relaciones entre los adores sodales.
que "los confines entre la zona regulada por la ley y aquélla dejada a la autonomía Por supuesto que si en alguna ocasión ciertas materias propias de la autonomía
sindical y de los privados son al menos efímeros e inciertos" . Se trata de instrumentos 13 colectiva (los salarios, por ejemplo) pasan a tener relevancia general (en un contexto de
"mutuamente interrelacionados, por la acción de una espesa red de factores de natura- aguda crisis económica, por ejemplo, también), se genera excepcionalmente una posi-
bilidad de intervención estatal razonable a través de la fijación de la política salarial,
14) G O N Z Á L E S O R T E G A , S . " L a n e g p d a d ó n c o l e c t i v a e n l a jurisprudenda delTribunal Constitudonaf', enWAA"Conslltu-
d ó n y D e r e c h o d e l T r a b a j a " ; 1 9 8 1 - 1 9 9 1 (Anáfisis d e d i e z a n o s d é l a j u r i s p r u d e n d a c o n s t i t u c i o n a l ) , M a r c i a l F o n s , M a d r i d , 20) E n t r e l o s q u e , a titulo eJemplificBlivo, p u e d e n e n u m e r a r s e los s i g u i e n t e » : m a r c o e c o n ó m i c o referente, p r e s i ó n e j e r c i d a p o r los
1992, p 396397. t r a b a j a d o r e s , pCKlerpcjftifXiy r u ó
15) R O D r a G U r S f l t ^ O y B R A V T J r B l r T E R , M . , T o s l t m i t e s corrsfltuidcrialej d l l a m n f r a l a d ó n colectiva", R e l a d o n es L a b o - (Iva y, e n fin, i c a r i a d e U p r o r ^ n o r m a colerirva, romo
rales, 1 9 9 2 , N " 8, p á g . 2 . ta n e g o d a d ó n c o l e c t i v a " , W A A , " L i j » T r a b a J a d o i M y l a C b n s t i B j c I e W \ 1980, pag,243.
16} G A K C Í A - P E R R O T H E S C A K T I N , ¡ g i r a d o , " " L e y y a u t o n o m í a colectiva. U n estudio s o b r e las r e l a d o n es entre l a n o r m a estatal 21) E n e s t e s e n l i d o h a i e r x m o d d o A R U G G E R 1 ("Genircfiia, c c i n r ^ i í a e r ^ r i l i r a n d s r s t e m a c n s r i h i r i m a l e d e B e fontinorrnattve",
y e l c o n v e n i o c o l e c t i v o " , Ministerio d e T r a b a j o y S e g i rñdatl S o d a ! , M a d r i d , 1 9 8 7 , p á g . 129 D o t t A . G i u f l r e Milán, 1 9 7 7 , p á g . 2 2 6 ) q u e e n u n a visión historien d e l s i s t e m a d e f u e n t e s d e d e r e c h o la p r o b l e m á t i c a de. la s
17) U n preciso y detallado des&rroBó'del p a p e l q u e l a C o n s f i t u d ó n e n c o m i e n d a a la ley e n relación c o n l a m a t e r i a l a b o r a l , e n f u e n t e s d e b e consfituir l a p r o y e c d ó n objetiva d e la fuerza p o l í ü c a d é l o s ó r g a n o s p r o d u c t o r e s .
g e n e r a l , y c o n l a n e g o d a d ó n c o l e c t i v a , e n particular, p u e d a v e r s e e n G A R C E / V P H Í R O T E E S C A Í t T Í N . I , " L e y y a u t o n o m í a 22) "BaripensaLfeimsIslemadener^
colectiva...", d t . p á g t , 1 3 1 y s s , e m b a r g r i r i e s esto b rrTástrecuente ni es ^
18) E n l a c o n s i d e r a c i ó n d e v E N h Z j A N L B . , " L e q g e e contrallo n c i l o s c e n a r i o e u r o p e o " , D e m o c r a d a e - D l r i r i o , 1 9 8 4 . 1 T 4 , p á y . rnteifeiKncta de la K'yfionrqoeesínneijodnd.ón coWttvTi [iirítannnrifir eíi-rtvampntesu función ordenadora", tuina sosÉtznCT)
" 65."' RDDBÍGUEZ-P1ÑERQ, M . y D E L H E Y G U A N T E R , 5 „ " B nuevo pape! d e í a n e g o d a d ó n eolecSua y de la ley", enWAA,
19) P E R A G . , P r o b l e m a costiturjonaü d e l D i i t t a S i n d í c a l e M a n o , F e l trinej), M i t i n , 1 9 6 0 . p á g . 339. " L a s t e l n r i o n p j laborales v 1». i-xm^oniiorión d e l s í s t e r n a p r o d u c t i v a " . M o n t e d e A h o r r o y P i e d a d , C ó r d o b a , 1 9 8 3 , p á g 29.

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A u n a » VIUAVICHCIO Ríos ti principio üe autonomía colectiva

que, en todo caso, deberá respetar los requisitos de gravedad, transitoriedad, utilidad, complejo objeto de regulación, con procedimiento específicos, con mecanismos propios
consulta, no afectación de convenios vigentes y establecimiento de mecanismos de aplicación e interpretación de las normas, con medios específicos de solución de
' compensatorios, que ha establecido el Comité de Libertad Sindical de la OfT. conflictos, etc., que ya puede abre paso a su consideración como un sistema de pro-
En fin, nos encontramos ante complejas y delicadísimas relaciones surcadas por ducción normativa. Por ello, "de instrumento para la determinación de las condiciones
muchos condicionantes internos y externos, en las que el fiel de la balanza no es está- de trabajo, el convenio colectivo ha pasado aserasísin descuidar naturalmente aquella
tico y único sino que permanentemente se desplaza hasta uno u otro polo normativo", función primera, instrumento de organización de la autonomía de las relaciones entre
aunque siempre preservando para la autonomía colectiva un papel protagónlco, un los interlocutores sociales" . 26

"espacio vital" suficiente, aun cuando se cuente con la posibilidad de algunas injerencias La validez-de los citedr3sliMíes-autónomos, debe fundarse inicialmente, en el
legislativas fundadas en la tutela de otros intereses, bienes o derechos constituciona- hecho de que no nos encontramos ante un derecho absoluto, por lo que, así como
les *. Por ello,- tras estas-reiaciones podrá desvelar siempre "cual es la posiciónreal de
2 -
existen limitaciones derivadas de la existencia de otros intereses jurídicos y de su some-
los poderes normativos que participan en la elaboración del Derecho del Trabajo" , lo 25
timiento a la ley (límites heterónomos), tienen cabida también restricciones provenien-
que en América Latina deja siempre un sinsabor, a partir del altísimo grado de tes de la propia autonomía colectiva (límites autónomos), que se entroncan en una
intervensionismo estatal en las relaciones laborales. concepción moderna y cabal de la negociación colectiva, en la que este tipo de estipu-
laciones resultan esenciales para que pueda alcanzar su verdadera dimensión como
3.2- Límites autónomos: algunas restricciones convencionales. instrumento rector, racionalizador y ordenador de las relaciones laborales.
imprescindibles para la plena realización de la autonomía colectiva En tal sentido, los límites autónomos que se plantean, se condicen con el reconoci-
miento de la autonomía colectiva por las siguientes razones. En primer lugar, por que
Por límites autónomos entendemos a aquéllos que tienen su origen en láprópla son perentorias las necesidades de orden y racionalidad de un poder normativo disper-
potestad normativa de los sujetos colectivos y que se expresan, generalmente, en diver- so, ejercido en un gran número de sedes distintas, incluso para la realización plena de la
sas disposiciones que regulan en niveles amplios el ejercicio de la autonomía colectiva propia autonomía colectiva, que de otro modo pasaría a convertirse en una agregación
de los ámbitos menores involucrados. de múltiples sedes inconexas y "ensimismadas" que le restarían su virtualidad como
Se trata de aquellos acuerdos que forman parte de la función gubemamento/ de la instrumento de gobierno de las relaciones laborales y entorpecerían la función constitu-
negociación colectiva, a través de los cuales los interiocutores sociales van a actualizar donalmente establecida de defensa y promoción de los intereses económicos y sociales
una amplísima autonomía colectiva, cuyas consecuencias llevarán a redeflnir los confi- que les son propios.
nes del poder normativo de aquellos sujetos sociales a los que se les aplican las reglas Si queremos una autonomía colectiva plena, no basta sólo con reclamarla para las
estructurales previstas en los Acuerdos Marco correspondientes (en qué nivel se negocia, unidades negocíales aisladamente consideradas, sino que hay que vehiculizar las posi-
qvié materias deben negociarse en cada ámbito, cuáles quedan excluidas o son exclusi- bilidades para que éstese convierta en el mecanismo esencial de gobierno de las rela-
vas de un nivel determinado, si cabe ocuparse de materias no tratadas en el nivel más ciones laborales. Para tal salto cualitativo, resulta inevitable que las unidades menores
amplio o si haya alguna o algunas excluidastotalmente,etc.) vean restringida su capaddad negocial en aras de dotar de orden y racionalidad gene-
Ingresamos así en el terreno de una negociación colectiva que ha alcanzado un rales al sistema en su conjunto o a sus grandes segmentos. De lo contrario, tendremos
grado importante de madurez y sofisticación, sobre la base de unos actores colectivos una autonomía "muy amplia" en los niveles concretos de negodación, pero sin posibi-
consolidados y concientes de su funciones de arquitectura negocia!, con un enorme y lidad de plenitud, puesto que sus fundones se reducirán a esos ámbitos y no se podrá
materializar la función "gubernamental" que caracteriza a los sistemas maduros de
23) Setrohdc reparia e f e r f w d e s s ^ relaciones laborales.
M A R T I N V A L V E R D E , A , ' C D O C U I tfcnda y Nficaxlaclón d e n o r m a s laborales*, R e v i s t a d e I\jliÍÍcaSodaJ, 1 9 7 8 , N " 1 X 9 , p á g . 6 .
24) V é a s e SYC e s p a ñ o l N * 1 7 7 / 1 9 8 8 , R í n d a m e l a JLrxiafcn
Además de ello, su virtualidad como instrumento de solución de conflictos también
25} C o m o b e x p r e s a V A L D É 5 D A L - R E . E , " L a regulador i orxistitucfcmai de la n e g o c i a c i ó n colectiva", d t , p á g . 2 4 2 . E n e l m i s m o sufrirá un serio revés, puesto que al no poderse elaborar normas de coordinación jurídi-
sentido se p r o n u n d a D E I J J C A T A M A J O ( " B n u ^ "Lasreladones
' _ J a b o r a i e s y..l a t e o n j a n i í A r i ó n d e l s i s t e m a , p r o d u c t i v a " , d t , p a g , 4 1 ) a l r e c o n o c e r q u e las r e l a d o n e s entre l e y y c o n v e n i o " s o n
ca (como las de determinadón de las unidades negodales o las de reparto competencial)
eficazmente i n d i c a i v a s d e los equilibrios q u e s e p r o d u c e n m i r e lea diferentes sujetos fastíh i d o r w l e s — E s t a d o y p a r l e s s o d a t e s —
y d e loSTnodcfos d e p o l í t i c a I egislativa p e r s e g u i d o s " . 26) P A I O M E Q U E L O P E Z , Manuel Caitos, Derecho Sindical Espanol.Tecnos, Madrid, 1 9 8 9 , p á g . 2 8 9 .

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I i t l | n l - t l l i l l l i l i l i l i t * ili< I I'll'.li'ill, *II|II'I|IHIII Mil O lllU|«llll*inlll Ultlli llM til . l l n l i t i nl>'ii|tri l l l t m l i i i l l l l l l l ' s MtAt 1 i ii i ' . I t t l i ' l i l i ' i , M i l ai'ili i i n i n i l a i l V I H I l l n I v p i l M M I l l A I li i'i I l l t i M m i l i l i l i li l l

i i n l i i n S l l ti l . i O l i l i l l l iitl (lln, I I nviAlt i m u u l l l » |n>i i'l l t i ) | l i l . - l i l i n , l i n t In i l i l l l l ] | l l l r i l l i i IIIIIIIIJIIIIIMIIS linllvliluiiliri, lino l.iinlililn mi ul iJIni .ni iiilli'n* ii In.'i iiijiilti* coliicllvus t|iin

n t i l i m p i e s i M i c l n e x ó t p ' i i n y s i i b i l i ' m i i o l l i . i d e l .shlfinn i l i i m l n i l i m m I n U i l n l i ' i ijiif i t l l o I n t i ' q i i i i i ifl slslmiinilii it'lmJiiniislnbiiinliis. 'il iixhlmi lurilu iiiíLic-ililades dl¡ uiclnnodún
Implica. Un tal sentido, MtMlkOi ante unn polttlcA (IB derecho que supone un clerli) y raclonall/ación, y Inrespimslamás adecuada en estos terrenos hay que encontrarla
sacrificio de la autonomía colectiva de los niveles Inferiores, a partir de una considera- en la autonomía colectiva, es imprescindible que tan importante poder sea ostentado
ción positiva de un desarrollo ordenado de los niveles de negociación colectiva, de "una por quienes se encuentran en el vértice más cualificado de la representaüvidad.
coordinación de esos niveles, pero encomendada precisamente a las propias partes En tercer lugar, se ha reconocido que así como se h a aceptado la noción de la
colectivas a las que se reconoce esa específica competencia"." mayor representaüvidad sindical, apesarde que interfiere reiteradamente en las posibi-
A partir de estas reglas esh^icturales, como nos recuerdan Beriain y Kuhn, "las lidades de a c t u a c i ó n de los grupos más pequeños, sin q u e nadie objete l a
partes sociales tienden a asegurar la contouidaá de sistema libre y autónomo "de orde- constituclonafidad de este fenómeno, cabe justifica la. limitación que la propia autono-
nación de las relaciones laborales " , por lo que en mucho su virtualidad y funcionalidad
a mía colectiva plantea a estos grupos. Sobre el particular, el Tribunal Constitucional
requieren necesariamente de estos criterios ordenadores. De no ocuparse la autonomía español, en reiterados pronunciamientos, reconoce esta capacidad de limitar l a auto-
colectiva de ellos, las necesidades de estas reglas de coordinación pueden llevar a una nomía colectiva de las partes negociadoras al sostener .que "el carácter normativo e
Intervención estatal en este terreno. De allí que resulte muchas veces imprescindible innegociable de determinados epígrafes del mismo, se establecen en función de la ulte-
para la plena funcionalidad del sistema, limitar la autonomía colectiva de las unidades riornegociación colectiva, constriñendopor ende, la voluntad de las partes negociado-
aisladamente consideradas (y por ende la autonomía interna del sistema de negocia- ras".»
ción colectiva) con reglas claras y precisas, para evitar intromisiones exógenas que En fin, en este campo nos encontramos paradójicamente con restricciones a la auto-
reduzcan la autonomía extema del sistema '. 2 nomía colectiva^ cuyo rol es llevarla a su plenitud, y, por tanto, resultan imprescindibles
Se trata, pues, de una "promoción legal" de la coordinación convencional, que, para avanzar en el ramino de ia consolidación del sistema de relaciones laborales
como reconoce Grandi, se plantea "no sólo desde la óptica de l a relación entre niveles
de disciplina, como problema de relaciones entre actos-fuentes da regulación textual-
mente formalizados, sino como un problema más amplio da organización coordinada
de las complejas actividades de producción contractual en quese concretan los proce-
sos negocíales en los varios niveles". E n esta dirección, se reconoce competencia en
materia de establecimiento de las reglas de conexión o condicionamiento de los distin-
tos niveles a los acuerdos o convenios de ámbito superior "precisamente como única
vía de asegurarla coordinación, ia coherencia Interna y la unidad del propio sistema de
contratación colectiva, permitiéndose a través de esta competencia, la disponibilidad,
por obra de la autonomía colectiva, del criterio de favor en las relaciones entre diversos
niveles de regulación negocia! de las relaciones de trabajo
E n segundo lugar, porque la facultad de "constreñir", la autonomía colectiva de los
ámbitos inferiores, viene atribuida por el otdenamlentojmídicoalos sujetos colectivos
con el grado de representaüvidad más intenso, a los qua corresponde la máxima ampli-
tud posible de larepresentadón de carácter general que el legislador h a otorgado a los

27) RCtDTOGUEZPIÑBlOYBRAVOraHRB^MyGC^
k n e c p d a d ó n cdtctiv* y L e y deEstalub de los IrabajadcnW, r t e ^ d e R j U B c a S o d í i l , 19B3, N ' 137, pie/. 370.
28) CJ«ífflr^**l,N.W. KU tHW,^ > t

'29| C o m o hace notai C E L I A , n nodaiM&[xito¿hadaim*,DaMKzsá**ümfa\9M,tr\pBill<l. 31) V f a s e . h 5 T 5 d e l 6 d e ] i i r H a o e l 9 B 9 n f e 4 5 9 3 ) y l u


30) GWttroLM^-feprxiififnccmlraa 27deiebnodeir990|Ac5U),SrSJd>MadddiklU
trn.pía.'ioa dt 1992 |«x 6608).

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