You are on page 1of 18

Agnes Obel

Nombre real Helle Agnes Marie Obel Söderström


Gante, Bélgica
Nacimiento
3 de enero de 1980 (37 años)

Noruega
Nacionalidad
Belga
Apodo(s) Agnes Obel
Ocupación Actriz, modelo, cantante
Años activo/a 1995- Presente
Características físicas
Estatura 1,74 m
Peso 50 kg
Medidas 86-60-86
Familia
Jeremy Irons (1997-1999)
Pareja
Bernard Arnault (2005-2006)
Flavio Briatore (2016-Presente)
Cónyuge Jeremy Irons (2006-2015)
Lila Grace Arnault (20 de febrero de
2005)
Elisa Marie Irons (22 de noviembre de
2007)
Hijo/s James Oliver Irons (18 de mayo de
2009)
Isabella Amaryllis Irons (4 de junio de
2011)
Cressida Irons (29 de agosto de 2014)
Premios
Mejor actriz
Premios 1998- Elizabeth
Óscar 1999- Girl, Interrupted

Mejor actriz - Drama


Globos de 1998- Elizabeth
Oro 1999- Girl, Interrupted

1998- Elizabeth
Premios
1999- Girl, Interrupted
SAG

Helle Agnes Obel Söderström nació el 3 de noviembre de 1979 en Bergen, Noruega.


Sus padres son Sven Obel, un médico especialista en fertilidad noruego y Helle Söderström, ex modelo y
profesora de música sueca.
Su padre, quien trabajaba como representante de los laboratorios farmacéuticos Ciba-Geigy, con sede en Oslo,
conoció a Helle en 1978 en la filial danesa de la empresa a las afueras de Copenhague. Intercambiaron
correspondencia después de que su padre retornara a Noruega y un año más tarde, después de que su madre quedó
embarazada se casaron y emigraron a Bergen. Su madre tenía 18 años en el momento de su nacimiento.
Agnes tiene un hermano gemelo llamado Helmut, una hermana menor Elisa y tres medios hermanos del segundo
matrimonio de su padre, Lukas, Asbjørn y Jens Obel.
Obel habla fluidamente cuatro idiomas: inglés, danés, sueco y su natal noruego.
Cuando nació, presentó muchos problemas de salud que los doctores no pudieron averiguar hasta tres semanas
después de su nacimiento. Los doctores descubrieron que la causa del mal funcionamiento de su organismo era
que solo uno de sus riñones funcionaba correctamente y para mantenerla con vida debían colocarle treinta y dos
inyecciones en el brazo durante el día y la noche por lo que sus primeros años de vida los pasó en el hospital. A
los 6 meses de edad se trasladó a Kristiansand, en el sur de Noruega donde su padre continúo su carrera de
medicina. Su padre a menudo se encontraba fuera de casa y periódicamente enviaba cheques de su sueldo a
Bergen, donde Agnes vivía con su madre. Los cheques dejaron de enviarse cuando Sven Obel se ausentó sin
previo aviso en 1980 y desde entonces su madre la crio sola. Los primeros años la familia vivió en Kristiansand,
ciudad en la que asistió a la escuela Oddernes upper.
Hasta los nueve años, fue una niña de lo más normal, tirando a crecidita. Por aquel entonces, algún que otro vecino
comenzó seguramente a fantasear con ella. No en vano, todo el mundo insistía en su increíble parecido con la
musa de Woody Allen, Mia Farrow.

El ambiente familiar fue conflictivo, su infancia se vio afectada por su madre, una mujer esquizofrénica paranoide,
adicta a la cocaína y el alcohol que trabajaba como prostituta para mantener a sus hijos después del abandono del
padre. Debido a esto, desde niña tuvo que cuidar de sus hermanos menores, Helmut y Simone. En 1988, Helle
quien no podía mantener a sus hijos por problemas económicos y emocionales, los dejó al cuidado de un
matrimonio adoptivo: Albert e Ida Bolender, estadounidenses residentes en Noruega. La convivencia con su
familia adoptiva tampoco fue tranquila ni afectuosa. Su madrastra, muy aficionada al cine, tenía celos de la belleza
de la niña y su padrastro abusó sexualmente de ella cuando tenía 9 años. Seis meses después, Agnes y sus
hermanos regresaron con su madre cuando ésta pudo conseguir una casa donde vivir. A los 12 años volvió a ser
abusada por el novio de su madre de aquella época y sufrió una tercera violación por parte de un policía que una
noche la acompañó a casa. Su belleza fue un motivo más de desgracia, las mujeres la temían o la envidiaban, y
los hombres sólo la deseaban.
En 1990 Helle y sus hijos se trasladaron a Copenhague, Dinamarca. Aunque su madre se trasladaba algunas veces
a Kongens Lyngby y Malmö en Suecia, normalmente por sus noviazgos, siempre terminaba volviendo a
Copenhague.
Su madre era una hippie con tendencias pasivo agresivas que amenazaba con enviarla junto con su hermano al
cuidado de sus abuelos, pues no tenía dinero para poder hacerse cargo de ellos, después del divorcio. En 1991, la
madre de Agnes se ubicó en Estocolmo con sus hijos, pero un mes después los envió de vuelta a Copenhague
bajo el cuidado de su abuela Karen Christence que en ese entonces fue la única persona capaz de garantizarle un
mínimo de estabilidad.
En Copenhague realizó sus estudios de bachillerato en el High School Gymnasium Øregaard. A pesar de su
increíble coeficiente intelectual, Agnes era considerada una mala estudiante que había fracasado todo sus niveles.
Su fracaso en la escuela lo justificó como un acto de rebeldía contra su madre.
La filiforme y rectilínea Agnes empezó a soñar con la fama en la adolescencia, cuando sólo era una mediocre
estudiante donde ya era conocida entre sus compañeros de clase y amigos como Stick. Su exagerada falta de peso
respondía a un metabolismo acelerado y a una pobre alimentación. Una dieta insuficiente que ella acompañaba
con anfetaminas, una droga con la que empezó a experimentar a los 13 años. Sus pastillas favoritas, las purples
hearts las ingería acompañadas de litros de Coca Cola, la bebida mod por excelencia. El ambiente familiar en la
casa de los Obel era liberal y sin mucha vigilancia, lo que hace que comience a realizar sus primeras experiencias
con la marihuana en la secundaria. Era una adolescente problemática que con 13 años se escapaba de casa y se
acostaba con hombres mayores.
La gente no dejaba de recordarle a todas las horas lo bella que era. La paraban por la calle, se volvían para verla.
Al principio de su adolescencia, Agnes era una atea abierta. Las peleas entre ella y su madre llegaron al punto de
hacerse tan intensas que la policía se vio obligada a interceder en varias ocasiones.
1994-1995
A los 14 la situación parecía mejorar cuando su madre se la llevó a Oslo, donde trabajaba como cocinera de un
club de campo del político Jens Stoltenberg. Allí, Agnes conoció a Ingrid Schulerud, que le ofreció ser la masajista
personal del político. Su madre lo aprobó creyendo que realmente iba a recibir preparación como
masajista. Entonces, fue trasladada a la mansión de Jens y comenzó una relación con el político cuándo este tenía
35 años. Jens explotaba cínicamente su sexualidad comenzando a hacer peligrosos avances hacia ella, la besaba,
la acariciaba, le hacía cosquillas, la hacía que se desnudara frente a él mientras le daba grandes palmadas en el
trasero y concluía en relaciones sexuales. Jens le daba a cambio 200 dólares cada vez que se acostaba con ella.
Para Agnes tanto el dinero como el hecho de que Jens fuese poderoso y amable hicieron que se convirtiera en su
amante.
Luego la invito a formar parte de una red de prostitución para los hombres más poderosos del mundo siendo
menor de edad. Obel acepto siendo aconsejada por su propia madre y se le pagó $15.000 por haber tenido
relaciones sexuales con el millonario francés François-Henri Pinault. También le pagaron 300 dólares luego de
que le diera sexo oral al millonario Jeffrey Epstein.
Agnes estuvo prostituyéndose desde los catorce años, ascendiendo poco a poco a posiciones cada vez más
importantes dentro del negocio quedando al mando de Jeffrey Epstein. Se convirtió, gracias a su belleza y gran
cuerpo, en uno de los platos fuertes de Epstein. Agnes no complacía solo al millonario, sino también a algunos
de sus amigos más poderosos, como Alan Dershowitz uno de los abogados que defendió a O. J. Simpson, el
polémico aristócrata Claus von Bulow o el príncipe Andrés de Inglaterra. La subían a un avión, la llevaban a las
mansiones y allí satisfacía a hombres de negocios junto a otras chicas. Todas, menores.
Para entonces, Agnes de solo quince años manejaba mucho dinero y consumía Xanax hasta ocho pastillas diarias,
un tranquilizante que la hacía más manejable. La situación cambió cuando a los 16 años fue violada durante una
orgía celebrada en una isla privada en el Caribe.
Después de tres años trabajando para Jeffrey Epstein, decidió alejarse de la prostitución. La madre quien estaba
embarazada de su cuarto hijo y no encontraba trabajo persuadió a su hija para trabajar como modelo,
aprovechando que estaba muy bien dotada físicamente y viendo la posibilidad de que el cuerpo de su hija
terminara pagando las cuentas de la familia. Obel quien no tenía mucha idea de lo que quería hacer en la vida,
accedió y un fotógrafo conocido por la madre, es quien le toma las primeras fotografías, sin imaginar que serían
piezas claves en su carrera.
En su primera sesión de fotos para la portada de una revista, Mario Sorrenti, la inmortalizó en una serie de
imágenes en las que aparecía totalmente desnuda en una bañera. Así, mostraba a una niña erotizada con poses de
adulta de aspecto frágil pero feliz, que arrugaba la naricilla y achinaba los ojos mientras sonreía con un penacho
de plumas en la cabeza. Su madre cobró entonces por la sesión 450 dólares. Tras la sesión fotográfica, Obel
comenzó una relación con el fotógrafo británico Mario Sorrenti, trece años mayor que ella, quien la inicio en las
drogas.
Agnes comenzó posando desnuda para Sorrenti quien finalmente la llevó a hacer de modelo para sitios web de alt
erotic. Uno de los sitios web en los que trabajó le preguntó si estaba dispuesta a hacer una escena de softcore para
un DVD que iban a publicar. Agnes aceptó y en el invierno de 1995 rodó su primera y única escena porno para
la película Just Over Fifteen del estudio Red Light District Video. En ella realizo una escena de sexo
anal interracial, en la cual era penetrada por Brian Pumper y Mr. Marcus de 30 y 25 años.
Por su debut fue premiada por la Academia de Cine Alemán y gano el Young Artist, el MTV Movie Award y el
premio a la Actriz del Año del círculo de críticos de Londres. Este film la lanzó al estrellato que apareció en la
revista People y en la revista Rolling Stone. Chris von Wangenheim la invitó a posar para la revista Photo posando
detrás de un alambrado. Debutó teatralmente con 15 años en la producción I and Albert en el Piccadilly Theatre
de Londres, en 1995. A lo largo del año 1996 continuó con su participación en Nuts, Grease, y Billy.

1996: Un fenómeno ha surgido


Poco después, sin tener ninguna preparación como actriz, a los 16 años aparece en Lolita. Dirigida por el cineasta
italiano Bernardo Bertolucci, guion de Peter Handke.
Alentada por su madre asistió a un casting abierto con la intención de audicionar como una actriz secundaria.
Finalmente fue elegida para el papel principal, una adolescente inocente y romántica que viaja a Italia con la
intención de perder su virginidad. No había estado jamás frente a una cámara, pero desde la primera toma, cuenta
Bertolucci, quedó claro que sería actriz.
Es en esta película, rodada en 1994 y estrenada en marzo de 1995, donde Agnes realiza, con dieciséis años, su
primer desnudo en el cine. Pero cuando Agnes se plantó ante el objetivo de Bertolucci había una escena en donde
tenía que chasquear un látigo y morder un bocado de caballo. Aquellas escenas que el director le pedía eran, a
ojos de una cría de 15 años, demasiado obscenas.
Agnes, realmente bella pero insegura, de cuerpo lánguido y huesudo, se encerró en el baño y se echó a llorar. Era
altísima, muy delgada y odiaba sus pechos pequeños, que la hacían plana. No le gustaba su cara y detestaba su
cabello pelirrojo. No se veía sexy. Si no lo haces, no vamos a llamarte de nuevo, le insistió Bertolucci. Podría
haber huido por la ventana, pero se miró al espejo y, sin saberlo, decidió hacer historia. Salió del baño, se quitó
la ropa y se puso ante la cámara.
Y entonces así lo hizo, y las sensuales escenas en las que aparecía mordiéndole la mejilla a Joseph Fiennes se
convirtieron en el verdadero comienzo de su carrera.
La película recibió toda clase de críticas desfavorables pero la actuación de Obel fue vista favorablemente por la
crítica;
La desconocida señorita Obel es la cómplice perfecta. Dulcemente torpe a veces, compuesta y serena otras, la
actriz parece responder sin esfuerzo y de manera intuitiva a la cámara, creando una rica sensación de lo que
Lucy es, a menudo más allá de lo explícito en el diálogo.
Su rostro de gatita distante estaba en las antípodas del glamour que imponía la voluptuosidad de la reina de los
80, Cindy Crawford.
El concepto y la actriz, tan desconocida como ellas dos, eran exactamente lo opuesto al glamour hipervitaminado
y aeróbico de Cindy Crawford, icono de la década. Cero maquillaje, cero producción, la idea era insuflar un poco
de realidad en un mundo de sueños. El titular que acompaño a la foto de portada de la revista fue, The third
summer of love, pretendió equiparar la eclosión del éxtasis, el house y las raves que inundaban Europa con la
revolución hippy de 1967. Se había acabado el glamour sobre producido de los ochenta. Mary Wiles la chica de
portada, pasará automáticamente a convertirse en el rostro de lo que venga después. Grunge, generación X,
realismo sucio, heroin chic.
Tras su prometedor debut, los siguientes papeles que le ofrecieron buscaban explotar su sensual erotismo juvenil.
Así, repitió desnudos en Lolita actuando junto a Jeremy Irons para el remake del film homónimo, que supuso su
segundo desnudo en el cine y uno de sus papeles más memorables.
Su excelente interpretación de Lucy Harmon, en Stealing Beauty, no sólo le comportó las mejores críticas de su
país natal, sino también uno de los mejores papeles de su carrera: el de Lolita en la película del mismo nombre.
El carácter duro y a la vez sensible de Agnes impresionó al director de la película, Kubrick. De hecho, Kubrick
la seleccionó para el papel de lolita inmediatamente después de ver el tráiler de Stealing Beauty en la oficina de
su director de casting. Según él, desde el primer momento no tuvo ninguna duda. Buscaba fundamentalmente una
cosa: la habilidad de ser una nínfula descarada que pudiese unir sensualidad adolescente con candor infantil; y
Agnes Obel cumplía aquella condición a la perfección. Éste era el efecto que su imagen transmitía.
Era sobria, no chillona recuerda Kubrick la primera vez que la vio, durante la entrevista para el papel. Era
enigmática sin ser fría. Podía tener al público en vilo tratando de adivinar cuánto sabía Lolita de la vida y encima
era bellísima. Obel exploto toda su sensualidad de niña mujer manipuladora con un gran talento y naturalidad lo
que le valió ser reconocida favorablemente por los críticos. Un personaje lleno de sexualidad y matices que la
convirtió en la adolescente más deseada de Hollywood, además de permitirle ocupar un lugar más que
privilegiado en el cine mundial.
En la crítica de la película publicada en el The New York Times, el crítico Stephen Holden escribió: Tanto el Sr.
Irons como la Señorita Agnes hacen físicamente clara esta angustiosa historia de amor. La Señorita Agnes
desaparece mágica y misteriosamente bajo la piel del magro y fibroso personaje. Es una gran actuación. La
irrupción de Obel desató la locura. Su cuerpo y su juventud envejecieron los cánones de voluptuosidad imperantes
a una velocidad que sólo toleraba una industria como la de Hollywood. La leyenda comenzó a partir de entonces
de una adolescente que sin esfuerzo se convirtió en la actriz más polémica del cambio del siglo. Toda una sex
symbol por este papel gano el Globo de Oro a la Mejor Nueva Estrella Femenina del Año, ya que además de
desprender sensualidad a lo largo de todo el largometraje hizo con ello una increíble interpretación del personaje
de Lolita, una niña ingenua salvaje, sin educar, descarada, pícara, malhablada pero a su vez cándida e inocente
que resultaba perturbador al cual sin duda le debe todo su éxito posterior. La película se caracterizó por su
fuerte erotismo, pasando a la historia del cine una escena particular en la que el personaje de Lolita le practicaba
sexo oral al doctor Humbert que causarían un gran impacto en la sociedad de la época. El estreno en los Estados
Unidos de esta producción que se demoró más de un año, surgiendo numerosas especulaciones de la prensa sobre
si las escenas de sexo en la película eran reales o no. Su interpretación de Lolita ocupa el puesto 2 en la lista Los
100 personajes más sexys de la historia del cine de la revista Empire.
Ella tiene esa cualidad que los hombres encuentran atractiva, mientras que las mujeres les gustaría ser su amiga.
Pero eso es sólo la base. Nadie es tan divertido o da un encanto a las cosas. Ella puede hacer cualquier cosa. El
periódico inglés The Daily Telegraph describió su trabajo como admirable. A pesar de su exitoso desempeño,
Obel luchaba por conseguir trabajo después de terminar la película, debido al encasillamiento. Ese mismo año
también apareció en el thriller de miedo Fear junto a Mark Wahlberg y Alyssa Milano, interpretando el papel
de Nicole Walker, una adolescente con un novio guapo, que resulta ser una psicópata violenta, film dirigido
por James Foley.
Por el buen rendimiento ganó el Premio a la Mejor Actriz en el Cognac Festival de Cine Policial y la estableció
firmemente como una estrella en ascenso.
Agnes Obel instantáneamente se convirtió en la sensación morbosa de Hollywood, empezó a destacar, no sólo
por su belleza europea, sino también por su dulzura, juventud y ausencia de aires de grandeza en comparación
con otras. Las posibilidades de que alguien nacida en un país en el que viven menos de 350.000 personas acabara
convertida en una de las mujeres más famosas del planeta tenían más mérito todavía.
Calvin Klein, uno de sus primeros descubridores, aseguraba estar enamorado de ella. El autor de la novela
Helene, de John Bowers, requirió el rostro de Agnes Obel para la portada de su libro más universal.
El músico Marilyn Manson se fijó en ella tras conocerla en una fiesta en el hotel Chateau Marmont de Los
Ángeles, fascinado y prendado de su belleza la invito a posar desnuda para inmortalizarla en un retrato de nombre
Pretty Persuasion, que fue expuesto en la Celebritarian Corporation Gallery of Fine Art, galería de arte propiedad
de Manson.
Fue en aquella época cuando comenzó a crear un revuelo mediático a raíz de sus desnudos en la pantalla siendo
aún menor de edad. Obel pasó a ser vista como una sugerente, atractiva y joven actriz devoradora de hombres
maduros.
En la cima de la fama y con su polémica actuación, nadie se podía olvidar de ella porque su valor como actriz
había despegado de forma espectacular. Sabiendo esto, su madre comenzó a gestionar la carrera de su hija y logró
amasar mucho dinero como empresaria. Por entonces, todo el mundo creía que la madre la había vendido a los
mejores postores sin el menor escrúpulo actuando como una arribista empeñada en ganar dinero con su hija como
fuera.
La prestigiosa revista Time dijo de ella entonces: Agnes Obel es simplemente encantadora, realmente atractiva y
de gran carácter pero sin llegar a resultar agresiva en exceso.
Ese mismo año, John Galliano la contrató para la Semana de la Moda de París junto a iconos como Naomi
Campbell o Linda Evangelista. Agnes se llevó todas las miradas, además del billete definitivo a la fama.
No había cumplido los 18, pero ya era absolutamente descarada. Todo el mundo se levantó a su paso. Fue
mágico, recordaba Galliano a 'The Guardian.
Su vida amorosa era conocida por medio mundo, y la gente hablaba de su virginidad como un baremo de la salud
en el país.
A pesar de que la prensa insistía en crearle romances de papel, el más sonado fue con el español Antonio Banderas,
y que produjo la ira de la actriz Melanie Griffith, pareja del actor, la vida sentimental de la lolita de Hollywood
ya tenía nombre propio: Jeremy Irons.
Cuando se encontraron por primera vez en el casting, se miraron y en el estudio se produjo una corriente eléctrica.
Fuera como fuera, Jeremy se sintió al instante fascinado por aquella muchacha esbelta, alta y delgadísima, de
largas piernas y llamativos ojos azules. Si por él fuera la habría tirado aquella misma noche. El mismísimo director
de la película Adrian Lyne confirmó años después a los medios la gran química que hubo entre ambos actores
desde el comienzo del proyecto. Así, mientras el profesor Humbert y la precoz lolita iniciaban un apasionado
romance en la ficción, Jeremy Irons y Agnes Obel hacían lo propio en la vida real. Aunque ella sabía que Jeremy
era un hombre casado y con hijos, no disimuló jamás sus intenciones de seducirlo y comenzó a llamar por teléfono
a la casa de los Irons. Cuando su esposa pidió una explicación, le dijo que Agnes era una jovencita con graves
problemas mentales. Dos días después de la última llamada, Obel e Irons acabarían teniendo relaciones sexuales
en el apartamento que el actor poseía en Nueva York.
Durante los siguientes meses, Jeremy cayó en los brazos, mucho más divertidos y menos formales, de la lolita de
Hollywood. Jeremy Irons tenía 49 años y estaba casado oficialmente con Sinéad Cusack mientras se acostaba
extraoficialmente con Obel. Hasta que Sinéad volvió a casa y los encontró haciendo el amor en la habitación de
ambos.
En Hollywood encontró algo más que un escenario para dar rienda suelta a sus aspiraciones artísticas, espacio
concebido para experimentar con estupefacientes donde por allí circulaban todo tipo de preparados. La droga más
popular era el meth cristalizado, que podía consumirse disolviéndolo, esnifándolo o por medio de una inyección,
pero también había ácido, speed, hachís, anfetaminas, Agnes le daba a todo, era una adicta que dependía por
completo de las pastillas.
En el otoño tuvo un embarazo y un aborto espontáneo.
1997
La edición británica de Vogue se hace eco por primera vez de la joven noruega y su tendencia underground. En
enero de 1997, la cabecera del The Sun publica un editorial de lencería de ocho páginas firmado por Day bajo el
nombre de Under exposure. En él, Obel muestra prendas íntimas en el interior de su casa. No parece una modelo,
podría pasar por cualquier adolescente. Sentada inocentemente sobre un radiador, rodeada de guirnaldas, un
mobiliario mínimo, una cinta de Lou Reed en el suelo; una alusión clarísima, ironiza Salmon, al mundo de la
droga. La repercusión que obtiene, desde la perspectiva actual, se antoja surrealista: la prensa comenzó a acusar
a Mary de dar forma a una fantasía machista, hostigadora de la heroína.
Si tuviera una hija que se pareciera a eso, la llevaría al médico, resumía elocuentemente la entonces directora de
Cosmopolitan, Marcelle d'Argy Smith. La indignación, amplificada por los tabloides, eleva el grunge a la
categoría de lacra social a erradicar. Y la catapultó a mito mártir de la modernidad.
La ironía hastiada, un total-para-qué decoroso, rasgos propios de la generación X y que Mary Wiles recicla a su
manera, son los signos distintivos de un distanciamiento respecto de todo modelo. Si el papel de la moda es
ofrecer modelos de identificación, Mary Wiles es la anti modelo, representa la indiferencia por los códigos, el
rechazo a imitar, explica Salmon.
Debido a su creciente éxito, la prensa y los fanáticos comenzaron a sentirse sumamente interesados en su vida
personal. A finales del año 1996 una serie de controvertidas imágenes suyas donde aparecía desnuda y en poses
pornográficas fueron publicadas por afamadas revistas masculinas como OUI, Playboy y Penthouse.
Obel describió las imágenes como fotos tontas, inadecuadas y afirmó: Yo voy a cometer errores y no soy perfecta.
Nunca tuve la intención de que esto sucediera y lo siento mucho si he decepcionado a alguien.
Posteriormente la película porno que había realizado para Digital Playground fue filtrada y reproducida un sinfín
de veces en la red.
Ya con 18 años pidió a la Corte Suprema de Manhattan que prohibiese la reimpresión de las imágenes tomadas
hace dos años por David Ross. Estas fotos no me representan como soy hoy en día, declaraba. La actriz estimaba
que aquellas imágenes le hacían un daño irreparable y perjudicaban su carrera.
En ese periodo, interpretó el papel de Christine Daaé en la obra The Phantom of the Opera, compuesta por Andrew
Lloyd Webber y estrenada en Londres en 1986.
1998: Elizabeth, revelación y primer premio Óscar
Agnes estaba empeñada en interpretar papeles maduros y serios y se embarcó en proyectos que nada tenían que
ver con Lolita y se dedicó a aceptar sólo aquellos roles que le aportasen nuevas experiencias.
1998 fue declarado el año de Obel. La pelirroja volvió a la carga ingresando en la lista de las actrices juveniles
más bellas de todos los tiempos. Nada parecía entorpecer su camino directo al éxito.
Empieza con un nuevo éxito la comedia Polish Wedding junto a Gabriel Byrne y Lena Olin e interpretó el famoso
personaje de Cossette en una cuidada adaptación cinematográfica del clásico de Víctor Hugo, Les Misérables
junto a Liam Neeson, Geoffrey Rush, Uma Thurman y Hans Matheson.
La crítica elogió su creciente madurez mientras el periódico The New York Times definió su interpretación como
de una seriedad conmovedora. La joven fue galardonada con un Otto de Bronce y ese mismo año se convirtió en
la persona más joven en aparecer en la portada de la revista Vogue.
Gwyneth Paltrow, Cate Blanchett y Gabrielle Anwar habían sido consideradas para este papel previamente.
Cuando ellas no aceptaron la invitación, Agnes insistió mucho para quedarse con aquel rol. Para esto, envió en
forma diaria cartas desde Inglaterra que decían Yo soy Elizabeth y sólo así fue que él decidió llamarla a Hollywood
para que audicionara. La directora de casting Mali Finn la presentó con Shekhar Kapur y aún después de su exitosa
audición, Kapur se mostró un tanto dudoso. No creía que Obel fuera adecuada para el papel, y su audición era
sólo una formalidad. Él pensó que Agnes con 18 años en el momento de filmación era demasiado joven para
interpretar a una de los monarcas más importantes de la historia, además el personaje era inglés y ella hablaba
con un acento noruego pero la audición cambió su opinión. Hay una expresividad en sus ojos y en su rostro, que
muchas estrellas tienen que trabajar, eso es eterno. No obstante, ella demostró que podía modificar su acento y,
con la ayuda de un profesor, consiguió al cabo de poco tiempo hablar como una inglesa.
Con Elizabeth, Agnes Obel entró directamente en la lista de mejores actrices de la escena internacional. Su
emocionalmente dramática interpretación y su increíble dominio del acento británico le costaron el aplauso de la
crítica logrando sacarse el estigma de lolita.
Su retrato de la reina Virgen figura en el puesto 64 en la revista premiere Las 100 mejores interpretaciones de
todos los tiempos.
Fue bautizada como la película más esperada del año 1998 en Noruega, donde estaba Agnes, con solo 18 años,
cara de niña y cabeza de hielo, destinada a convertirse en un mito del cine. A pesar de su corta edad no era ninguna
desconocida. Venía de crear polémica por sus desnudos a tan corta edad. Pero con Elizabeth todo cambio.
La temporada de premios llegó a Hollywood y Agnes Obel se llevó a casa todos los premios más importantes de
la crítica especializada, entre ellos el Premio de la crítica, el Premio del Público, el Premio del Sindicato de
Actores, el Globo de Oro, el BAFTA y para culminar, el Óscar, como Mejor Actriz, lo que la convirtió en la actriz
más joven y la primera noruega de la historia en ganar un Oscar a la edad de diecinueve años superando a Marlee
Martlin.
En la ceremonia, toda la audiencia se levantó al escuchar su nombre como ganadora, ella dijo en su discurso: No
creo que este premio signifique que soy alguien, pero tal vez estoy en camino. Además del Oscar, ganó el premio
a la mejor actriz en el Festival de Cine de Cannes, el premio David di Donatello a la mejor actriz extranjera y el
Premio César al mejor actor equivalente francés al Óscar, convirtiéndose en la primera mujer y primera persona
en ganar tanto un César y un Oscar por el mismo rendimiento.
El día después de la ceremonia, Obel fue felicitada y elogiada por el primer ministro de Noruega en un
comunicado diciendo: Me gustaría extender mis más sinceras felicitaciones a Agnes Obel, que acaba de recibir
el Oscar a la Mejor Actriz por su magistral interpretación de Isabel I en Elizabeth, dirigida por Shekhar
Kapur. La joven noruega regresó a su país convertida en heroína, recibiendo el nombramiento de Héroe de la
Labor Socialista por parte del rey Harald V. La revista Time la escogió como la Personalidad del Año de 1998 y
la Associated Press le otorgó el premio de Celebridad Femenina del Año.
Por primera vez todos los críticos coincidían: Agnes Obel había sido una Isabel I soberbia representando a una
dulce joven al principio de la película y transformándose en una monarca intimad ora y rígida al final. El
crítico Roger Ebert declaró que sobre su actuación: Obel realiza escenas con un encantador acento británico, es
el primer acento que yo he querido abrazar. Difícilmente no hay una emoción que Obel no toque en esta película,
aun así, no somos conscientes de su esfuerzo. Esta es una de las más sorprendentes y, sin embargo, una de las
más naturales interpretaciones que puedo imaginar.
En una crítica en Rolling Stone, Peter Travers declaró: La magnífica interpretación de Obel es un milagro de la
actuación. Parece llevarla dentro de ella. Agnes no sólo sabe cómo actúa, habla y escucha Isabel I; sabe cómo
respira. New York Times dijo que a los 18 años, la actriz pasa como una mujer de 25 años de edad mediante el
uso de su voz ronca para probar el nivel de acidez en el aire.
A partir de entonces los estudios cinematográficos no dudaron en enviarle nuevos proyectos en los que ella fuera
la protagonista.
Obel se transformó en una súper estrella del cine comercial, con un gran número de fanáticos alrededor del mundo.
No solo se convirtió en la protagonista de decenas de películas, también fue el inicio de su reinado sobre el mundo
de la moda, sobre la que prestó su imagen representando a firmas de la talla de Versace, Dolce & Gabbana,
Chanel, Chloé, Prada o Vivienne Westwood.
El fotógrafo Richard Avedon la convirtió definitivamente en un símbolo sexual al elegirla para una campaña
publicitaria en la que Obel apareció en grandes carteles con una serpiente pitón enroscada alrededor de su cuerpo
desnudo.
Aumentó su valor en el mercado considerablemente después de las polémicas fotos de Avedon cuando solía ser
de $300, y se convirtió en $2,000 para una foto.
Calvin Klein la contrató para la campaña de lanzamiento del perfume Obssesion. Otra vez desnuda, pero en esta
ocasión a horcajadas sobre un también jovencísimo Mark Wahlberg. Rezumando sexo. A la joven y frágil Agnes
le costó una depresión de dos semanas. Le recetaron Valium, pero no lo tomo. Solo tenía que superar la enorme
presión mental que suponía un trabajo como ese. Y lo superó. Otra vez. El resultado: uno de los anuncios más
famosos de la historia. Y uno de los más polémicos.
Su rostro de gatita distante y melancólica y su erotismo atraparon a las adolescentes de medio mundo y a los
directores de moda de Elle, Vogue, Harper's Bazaar, Look, Life. No había quien se resistiera a sus encantos. El
modisto Valentino la nombró como su musa, pidiendo su participación para posar con sus vestidos.
La publicación de un libro con más de un centenar de fotografías suyas, y titulado Agnes en un alarde de
imaginación, vino a certificar su condición de celebridad. Con sólo diecinueve años ya ganaba 10 millones de
libras al año. Durante su época de esplendor se la consideró como la mujer más bella del mundo, el símbolo sexual
de los noventa por excelencia y los expertos en moda y el público en general la coronaron como la novia de
Europa.
Tras el Oscar, Agnes Obel fue acusada de ser la otra mujer en el matrimonio de los actores Jeremy Irons y Sinéad
Cusack. La acusación decía que Obel y Jeremy habían iniciado un romance durante de la filmación de Lolita. En
una entrevista con Ann Curry en junio de 1998, Agnes explicó: Estar íntimamente con un hombre casado, cuando
mi padre engañó a mi madre, es algo que no me perdonaría. No podría mirarme en el espejo por la mañana si
hiciera eso. No me sentiría atraída hacia un hombre que sería capaz de engañar a su esposa.
Mucho se comentaba sobre la naturaleza de la relación, las especulaciones continuaron a lo largo de 1998 y 1999.
Jeremy Irons, descreído de lo inapropiada de la relación decidió dejar a Sinéad para comenzar una relación con
la bella, joven y sensual Agnes Obel. La pequeña fiera, era capaz de todo con cualquier que les llevara la contraria.
Entre los dos se forjó una particular relación, una especie de simbiosis que a algunos parecía enfermiza y
meramente sexual. No fue fácil, a él le costó la condena pública, incluso familiar.
Su hasta entonces esposa le inició juicio por la custodia de sus tres hijos. Pero el derrotero de desgracias no
terminó ahí.
1999: Éxito continúo
La primera foto de la pareja surgió en abril, un mes después de que Sinéad presentara el divorcio. Apareció en los
medios una serie de fotografías que confirmó los rumores de una relación entre Jeremy Irons y Agnes Obel. Las
fotos, las cuales fueron vendidas por 500.000 dólares, mostraron a la pareja besándose apasionadamente en una
isla de Kenia. Jeremy besando apasionadamente a Agnes quien se encontraba en topless dieron la vuelta al mundo.
Debido a esto fue apodada como los pechos noruegos por inspirar a 36.000 cirugías realizados ese año en Noruega.
En un artículo de para la revista Vogue, el escritor Plum Sykes, dijo que ella se ha convertido en la más excitante
musa de Hollywood desde Marilyn Monroe. Durante el verano, la pareja fue vista junta cada vez con más
frecuencia. Dos meses más tarde, en junio, se publicó un artículo publicitado en la revista W, donde se mostraron
posando como pareja. Se desató el escándalo. Todo el mundo opinó sobre el caso. La relación fue duramente
criticada pues el público la encontraba inapropiada.
A pesar del reconocimiento profesional que recibió en 1998, el año 1999 superó todas sus expectativas. Obel
encarno a Lisa Rowe en Girl, Interrupted basada en un suceso de la vida real, que relata la vida de Susanna
Kaysen, interpretada por Winona Ryder.
Los críticos creyeron en la película como el regreso triunfal de Winona, pero la señalaron como la gran coronación
de la noruega como la nueva reina de Hollywood.
La revista Entertainment Weekly la nombró como la mejor roba-escenas femenina. Un artículo del New York
Magazine comentó que mientras muchas estrellas femeninas maduras intentaban cultivar una identidad singular
para cada película, Obel de apenas 20 años era un camaleón, dispuesta a encarnar cualquier rol.
Por su trabajo, fue premiada con el BAFTA a la mejor actriz, ganó su segundo Globo de Oro, su segundo Premio
del Sindicato de Actores y su segundo premio Óscar como Mejor actriz de reparto. Con éstas, Agnes pasaría a ser
recordada en la historia del cine como el undécimo actor en ganar un Premio Óscar por la Academia de
Hollywood por segundo año consecutivo y la única intérprete femenina que lo haya hecho en la segunda mitad
del siglo XX.
Reconocida por los críticos como una prestigiosa actriz, Tim Burton la contrató para Sleepy Hollow, adaptación
de un cuento de Washington Irving producida por Paramount Pictures, donde encarnaba a Katrina Van Tassel.
Este film fue ganador del Óscar a la mejor dirección artística y contó con los protagonismos de Johnny Depp y
Christopher Walken.
Por este papel, al año siguiente recibiría el premio a la mejor actriz de un filme de horror en los Blockbuster
Entertainment Awards 2000. Por último, realizo su primer papel cómico en la comedia para adolescentes 10
Things I Hate About You a lado de un jovencísimo Heath Ledger. Richard Corliss, editor de la revista TIME,
declaró que Obel era la única razón para ver la película y observar como marcaba su partida del tipo de papeles
por las que había sido conocida. Ese mismo año La revista Time la incluyó las 100 personas más influyentes en
el mundo.
Por ultimo consiguió el papel principal como Sophie en la producción del West End del nuevo musical
ABBA Mamma Mia! Ella permaneció como parte del elenco de sólo un año después de haber estado en el
escenario alrededor de 400 veces.
2000
Un nuevo año y el cache de Agnes Obel seguía subiendo como la espuma pues fue nombrada la nueva cara de
Chanel no 5, siendo la más joven en representar al perfume.
Cuando representó a Chanel, las ventas de la marca aumentaron más de un 24%.
Obel sobresalía por su gran belleza, ojos azules, cabello pelirrojo y su gran erotismo juvenil. Pero fueron los
rumores sobre su adicción a las drogas lo que más daño le hizo. Se vio obligada a desmentir supuestos problemas
de adicción.
En solo tres años se convirtió en multimillonaria. En 2000, ganó $25 millones, frente a sus ganancias de $18
millones en 1999, y fue clasificada con el número 35 por Forbes en la lista Celebrity 100. El The Sun informó que
ella era la actriz menor de 30 años más rica del mundo y obtuvo el lugar número 1 en la lista de Teen People
Magazine de los jóvenes actores más poderosos de Hollywood.
Con su éxito creciente llegó una excesiva atención de los medios. El programa televisivo 60 Minutes le hizo un
mini documental y la presentó como la joven de oro y fue descrita como una verdadera revelación del cine
moderno.
Con solo 21 años posó desnuda para la revista Playboy y en una serie de fotos de
erotismo lésbico con Madonna para el libro de la cantante, Sex. Mucha gente aseguraba que tanto éxito podría
pasarle factura, pero nada más lejos de la realidad. A comienzos de la década del 2000, Agnes Obel no solo era
una de las actrices más importantes en la historia de la industria, también se había convertido en la lolita por
excelencia, todo un icono de los años 90. Con 21 años ya había aparecido en un sin fin de publicaciones siendo
una de las primeras musas de Versace e YSL, entre otros importantes diseñadores.
A mediados de los noventa ya existía Nirvana y su Smells Like a Teen Spirit en España gobernaba el socialismo,
pronto explotaría mundialmente el fenómeno Almodóvar con Mujeres al borde de un ataque de nervios, Miguel
Bosé convertía el new romantic en algo popular. Y las supermodelos iban conquistando el mundo con su
maravillosa mezcla de belleza, juventud, informalidad por el día y máxima entrega a la fantasía, la ostentación y
todo lo que fuera por la noche y más allá de la noche. Vistas hoy día, asombran porque no eran extremadamente
delgadas. Juntas parecían crear un catálogo de exotismo y diversidad cultural. Naomi era la conquista de la belleza
negra. Claudia, la rubia que devolvía a Alemania un puesto en el ranking de belleza. Christy, la elegancia sin
aspavientos de las nobles estadounidenses. Cindy ponía el atletismo y la sexualidad de la misma mujer, solo que,
en vez del arquetipo rubio, era morena y además con un lunar que medio mundo anhelaba morder. Elle
Macpherson era de otro continente, Oceanía, y traía el derroche de actividad casi salvaje. Obel decidió asumir
todos esos ingredientes raros fomentando las otras palabras que definiría el fenómeno: camaleonismo y erotismo
juvenil. Su cara de niña buena y su tez pálida la convirtieron en uno de los rostros más habituales en campañas
de moda y películas de la época.
Obel definió con el suyo una secreta aspiración de los últimos años que quedaban de la década de los 90:
infiltrarse, mezclarse, probarlo todo, hacerlo todo y procurar salir indemne para el siguiente camuflaje, la próxima
revolución. Obel explotaba el camaleonismo con sus constantes cambios de peinado, siempre favoreciendo el
pelo corto antes que el largo y de variados tonos de rubio, pelirrojo y cobre. Parecía una chiquilla en su etapa
adolescente. Un ser felino e inalcanzable en los años de las grandes hombreras. Una mujer sin tapujos pero con
clase dentro de los trajes barrocos y llenos de color de Versace en los noventa. Y en la década de los 2000, una
especie de extraterrestre vestida dos temporadas por delante.
Fue por aquella época cuando la actriz rompió definitivamente su relación con su madre, a quien acusó de haberla
manipulado y maltratado verbalmente.
Desde ese momento, su carrera profesional tomo un giro diferente. También ese año termino su polémica relación
con Jeremy Irons después de que esta se volvió demasiado posesiva por parte de él, cortándole toda iniciativa y
libertad, hasta tornarse ahogante. Agnes se sentía muy oprimida, el controlaba todos los aspectos de su vida, pues
era incapaz de adaptarse a la vida de la estrella, a tal punto que le prohibió cualquier tipo de amistad o
independencia propia. Le parecía una ofensa que la deseasen más hombres y vivió numerosos ataques de celos.
Quería apartarla del espectáculo y guardarse toda su explosividad para él, pero ella no cedió. Meses después inicio
un nuevo noviazgo con Ville Valo, cantante y líder de la banda finlandesa HIM, el cual duro un año. Se habían
conocido en 1999 cuando Obel asistió a un concierto de HIM en Oslo; sin embargo, no fueron novios sino desde
2000 cuando Ville la invito a salir. Obel apareció en el vídeo del sencillo Killing Loneliness de HIM. Tras
finalizar el noviazgo, continuaron siendo buenos amigos.
Años después, Ville Valo describió su romance con Agnes como una forma semejante a una novela trágica.
En noviembre del año 2000 participó en una edición de celebridades de ¿Quién quiere ser millonario? Donde
compitió contra Jon Stewart, Charlie Sheen y Norm Macdonald. Ganó 250 mil dólares para la organización
defensora de los animales PAWS y llamó a su hermano Marius cuando utilizó el comodín de la llamada.
2001
Su siguiente éxito vino tres años más tarde, cuando Peter Jackson la dirigió como la reina elfa de El Señor de los
Anillos: la Comunidad del Anillo. La pálida y sobrenatural imagen que dio al personaje de Galadriel le valió la
aprobación de la mayor parte de los fans de los libros de J. R. R. Tolkien. De esta forma, participó en las tres
películas de la trilogía, captando un gran número de admiradores. Ello, no obstante, cuando el director Peter
Jackson descubrió sus adicciones, amenazó con despedirla. Entonces reaccionó.
Entró en un programa de rehabilitación y a las dos semanas arribó al set de grabación limpia de drogas y
completamente sobria. Por cerca de tres años no volvió a caer. La película batió récords de taquilla durante su
primer fin de semana, siendo la producción más taquillera de ese año y batió récords de mayor recaudación en un
día de estrella se convirtió en la trilogía m as taquillera de todos los tiempos.
El señor de los Anillos fue un gran éxito y aparte de obtener una cantidad inmensa de dinero por la misma, recibió
6.000 dólares de un periódico que había publicado noticias relacionadas con sus problemas de adicción a la
cocaína. Ese mismo año colaboró en Christmas Carol: The Movie aportando su voz al personaje de Belle; por
esta película tuvo una canción que fue un éxito en el Reino Unido llamada What If? que alcanzó el puesto número
6. Editó el disco Listen to the Storyteller, el cual le valió un premio Grammy como Mejor disco hablado para
niños.
2002
A principios del año 2002, Agnes comenzó una relación con el actor británico Jude Law, a quien conoció en los
Globos de Oro de aquel año comenzando en el verano de 2002. Los rumores comenzaron en agosto de ese año
con un artículo de la revista People, pero el mayor revuelo fue cuando asistieron juntos a una celebración
en Nueva York. Pero las mariposas en el estómago del actor duraron poco y la relación se fue al traste a los cinco
meses. Meses después de la ruptura, Jude revelo que Agnes era una bomba sexual y que tuvieron sexo apresurado
dentro de un ascensor además de acusarla de ser una drogadictica.
El 8 de febrero de 2002 el Primer Ministro de Noruega, Kjell Magne Bondevik, informó en el Parlamento que
Agnes Obel iba a recibir el usufructo de la isla de Elliðaey, porque había hecho más para hacer popular a Noruega
que la mayoría de los noruegos. Esta decisión generó cierta polémica entre los opositores a Bondevik debido, en
parte, a que la joven no tiene domicilio fiscal en Noruega y porque su trabajo artístico está, en su mayor parte,
interpretado en inglés.
Al año siguiente, retomó el papel de la elfa Galadriel en The Lord of the Rings: The Two Towers, la segunda entrega
de la trilogía. Aunque la película recibió críticas mixtas por su ritmo y su dirección, los críticos en general,
valoraron positivamente el trabajo del reparto. Los Angeles Times dijo que Watson y sus dos compañeros habían
madurado desde la primera película,25 mientras que The Times criticó al director Chris Columbus por «rebajar»
la presencia del personaje de Hermione en comparación con los otros dos protagonistas.26 Watson recibió un
premio Otto por su trabajo, otorgado por la revista alemana Die Welt
En noviembre de 2002, Mary se internó por propia voluntad en la clínica Priory de Londres, famosa por tratar los
problemas de drogas y alcohol de distintas celebridades a un programa de intoxicación de 21 días. Fue una
reevaluación de todo y he hecho un compromiso conmigo misma para hacer frente algunas cosas que me
preocupan. Así que fue un refugio de muchas cosas en mi vida y pensé que era importante para mí, centrarme en
esas cosas.
2003
Life with my daughter Agnes Obel, un libro escrito por la madre de Obel, debutó en el número uno en la lista de
los más vendidos de The New York Times.
La publicación no fue autorizada por ella y condujo a un distanciamiento entre madre e hija.
En el año 2003, Obel volvió a sorprender al mundo con su nuevo novio, que si bien, no era un playboy al estilo
Isidoro Cañones como el último, Flavio Briatore, capo de la escudería Renault con pancita de cincuentón, que le
dio una hija, Leni, y se fue más rápido que las máquinas de Fórmula 1 que regentea. Para colmo, don Flavio se
olvidó de la curva del regreso, o de siquiera conocer a su hija. El nuevo amor era Jack Carpenter, un moreno alto,
británico, cantante soul de linda voz, dientes enormes, con unos cuantos hits encima, algunas marcas en su cara
que le dejó una enfermedad de la infancia. Una figurita pop medio extraña, no tan lindo para el estándar de belleza
de los tiempos que corren. Pero a Heidi le vino bárbaro, fue el refugio para tantos desengaños del corazón. Todo
fue muy rápido. Ahora están casados, desde hace menos de un mes. Seal le oficia de padre a Leni. Y pronto van
a ser papás: faltan dos meses.
2004
Tras dos años alejada del cine Agnes regreso con Eternal Sunshine of the Spotless Mind, donde ofreció varios
registros de un mismo personaje, Clementine, una impulsiva mujer que decide borrar los recuerdos de su anterior
noviazgo. Por este film volvería a optar al Óscar, al Globo de Oro, al SAG, y al BAFTA como Mejor Actriz.
No gano el Oscar pero el papel de Clementine fue el definitivo para catalogarla como una de las mejores actrices
de la historia. Agnes Obel se convirtió en la actriz más joven con más nominaciones, tres en aquel tiempo a los
25 años de edad superando a Bette Davis, quien recibió su quinta nominación a los 33 años de edad por La loba,
en 1941. Meses antes de iniciar el rodaje se internó en una clínica de desintoxicación por la insistencia del director
cuando obtuvo el papel principal en la película.
Obel fue ordenada a tomar múltiples exámenes de orina bajo la supervisión de Columbia Pictures durante el
rodaje de la película, y fueron todos aprobados. Posteriormente participo en el filme Troya, la película
de Wolfgang Petersen. En esta película trabajó con actores de renombre como Brad Pitt, Orlando Bloom, Sean
Bean, Eric Bana, y con la no tan conocida por aquel entonces Rose Byrne además del mítico Peter O'Toole. En
esta película, interpretó a Helena, la mujer más bella de su época, sobre lo que dijo: Algunos podrían decir: sí,
ella debería ser Helena, tan solo basta con apreciar su belleza.
Con el tiempo, y como todos, Agnes cambió. Pero su aspecto de lolita había quedado para siempre. Aunque su
belleza era extraordinaria, ella apostó por ser única y no intentó parecerse a nadie. Fue ella misma y miró con
naturalidad a una cámara que no conocía. Así, logró forjar una personalidad única que fue admirada por muchos.
En diciembre de 2004, se dio a conocer que Agnes y Jeremy Irons habían reavivado su relación. Pero en febrero
de 2005, se anunció que se había separado de nuevo debido a la adicción y los constantes problemas emocionales
de Obel.
2005
Alrededor del tiempo en que Agnes y Paul terminaron su relación, Agnes descubrió que estaba embarazada por
lo que acude a un programa de desintoxicación de 21 días. El 11 de febrero de 2005, Obel confirmó a la
revista People que estaba embarazada y comprometida con Paul Walker.
El 27 de mayo de 2004 dio a luz a su primera hija a la que llamó Lila Grace Walker Obel, en el Hospital de
Portland, en Londres por medio de una cesárea programada. Los padrinos de Lila Grace son Vin Diesel, el
coprotagonista de Walker en Fast and Furious, y Busy Philipps, la compañera de elenco de Williams en Dawson's
Creek. Obel, a través de su vocera, dio a conocer que cancelaba sus planes de boda con Walker.
Posteriormente, trataron de salvar la relación pero acabaron separándose nuevamente.
En diciembre se tornó público que habían reavivado su relación.
Su ruptura con Irons la sumió en una depresión que la llevó a perder muchos kilos, lo que, además, la llevó a
alejarse de las cámaras. En esa época, estando en una sesión fotográfica en el Caribe, recayó en las drogas y
lloraba desconsoladamente y Karl Lagerfeld la sostuvo entre sus brazos y la reconfortó hasta que ella se quedó
dormida. Durante esa época, sus ataques emocionales afectaban cada vez más su trabajo: no llegaba a tiempo a
los sets de grabación, desaparecía por días e inclusive, se quedaba dormida en las sesiones fotográficas o los
rodajes o no se presentaba a trabajar.
En noviembre del mismo año, realizando una sesión fotográfica para la revista Vogue, los maquilladores trataron
de tapar las cicatrices ocasionadas por las inyecciones de heroína. El problema de Agnes y las drogas ya era muy
evidente. Los medios de todo el mundo no se cansaron de retratarla una y otra vez en largas y descontroladas
noches de diversión. Sin embargo, después de una infidelidad por parte de Fielder-Civil, Agnes comenzó una
nueva con Chris O'Neill, un millonario banquero británico que fue un gran apoyo sentimental para ella y la ayudo
a superar sus adicciones.

El 2005 supuso para ella protagonizar una amplia gama de películas de talla internacional. Comenzó prestando
su voz a Emily, la novia cadáver en la producción de animación Corpse Bride de Tim Burton. Ese mismo se
involucró en la producción de Hollywood que llevó a la pantalla grande el clásico de Jane Austen, Orgullo y
prejuicio. La misma fue protagonizada por Keira Knightley y Sutherland hacia el papel de su padre. En la
superproducción V de Vendetta de James McTeigue, en donde interpretó a Evey Hammond. Para la película se
rapó totalmente la cabeza.
También tuvo un papel protagonista junto a Heath Ledger en la película de época Casanova, actuando por
segunda vez con Ledger.
2006
Su condición de salud mejoró al año siguiente y la recuperación coincidió con el estreno de Little Children y fue
candidata al premio Óscar, al premio del Sindicato de Actores y al premio Globo de Oro como mejor actriz por
la primera, lo que la convirtió en una de las actrices más nominadas en la historia de los premios de la Academia.
También protagonizó por tercera vez con el actor australiano Heath Ledger la película Candy, una adaptación de
la novela Candy: A Novel of Love and Addiction de 1998, como una joven adicta a la heroína que trata de librarse
de su adicción. Por su actuación como Candy, fue ganadora para varios premios en la categoría de mejor actriz,
incluyendo uno del Círculo de Críticos de Cine de Australia en 2006.
Un par de semanas después del estreno de Candy, Mary Wiles fue invitado a sumarse a la Academia de Cine y
Ciencias de Australia. En 2006 graba en España Los fantasmas de Goya, de Miloš Forman, junto a Javier
Bardem y Stellan Skarsgard, interpretando a la musa del pintor Goya. Los escenarios fueron variados, destacando
los exteriores rodados en el parque de El Retiro de Madrid, así como en el palacio del Infante don Luis Boadilla
del Monte.
En una entrevista concedida a la revista W, Agnes afirmaba por primera vez haberse sentido explotada por la
industria en sus comienzos: Si yo hubiera tenido a alguien que me hubiese protegido, o si me hubiera sentido más
segura de mí misma, no habría aceptado ciertas cosas. Ciertos desnudos. Y eso me produce una profunda tristeza.

En el otoño Agnes había conocido al actor Paul Walker en 2006 en un barco cuando iba hacia Inglaterra. Ya
entonces habían mantenido una discreta relación que ahora, libre de su primer marido, no tenía que ocultar.

2007:
El año 2007 supuso para Agnes Obel recuperar su principal papel cinematográfico, el de Isabel I de Inglaterra.
Con el mismo Shekhar Kapur que la dirigió en la primera película volvió a introducirse en el personaje de
Elizabeth, pero, esta vez, treinta años más tarde, en el momento de más gloria de la reina, la que sería llamada La
edad de Oro de Inglaterra. En esta película, Agnes tuvo que enfrentarse a una reina calculadora, inteligente,
temperamental y asimismo vulnerable desde su trono. La nueva interpretación le valió otra vez una nominación
como mejor actriz en los Óscar junto con la que obtuvo como mejor actriz de reparto por su otra película del año,
I'm not there. Con éstas, Obel pasaría a ser recordada en la historia del cine como el undécimo actor en ser
nominado en un mismo año por la Academia de Hollywood en las dos categorías, y la primera actriz en recibir
una segunda nominación por un papel anterior. Aunque no salió ganadora, ambas representaciones tuvieron su
merecedor reconocimiento en los festivales internacionales.
Cabe destacar, sobre todo, el Globo de Oro y la Copa Volpi que recibió en Venecia por su representación de Jude
Quinn en I'm not there.
2008
En 2008 su madre murió por una sobredosis de fármacos. En el momento en que Agnes se entera del fallecimiento
se encerró en el baño por un largo tiempo para inyectarse heroína, tras haber estado libre durante dos años. Pronto
Agnes recaía de nueva cuenta a sus adicciones. Para el otoño de ese mismo año, su aspecto era muy diferente: se
veía demacrada, dejando para siempre atrás su imagen fresca y juvenil. Pasó por un período de consumo de drogas
fuertes, violentos cambios de humor, pérdida de peso y fue hospitalizada de por una sobredosis
de heroína, éxtasis, cocaína, ketamina y alcohol. Esto le costó la custodia de su hija Lila quien fue trasladada
temporalmente con su padre, Jeremy Irons. Presionada por su padre, se sometió a un nuevo tratamiento para dejar
las drogas en el Hospital Eagleville de Oslo. Tras salir de rehabilitación se instaló con carácter definitivo
en Londres, donde se dedicó por completo a recuperar el tiempo perdido. Sin embargo Irons se esforzó por negarle
el contacto con su hija rehusándose a discutir la crianza de la niña, impidiendo las visitas, no permitiéndole el
contacto telefónico, no obedeciendo órdenes de la corte, no dejando a su hija verla por razones de inconveniencia
gastando más de un millón de dólares y medio en estos esfuerzos.
2009
Apenas tres meses más tarde de salir de rehabilitación comenzó una relación lésbica con Elyssa Golden y tras
estar limpia cinco meses, volvió a la heroína.
Ganar 10.000 dólares diarios a la edad de 21 años por lucir vestidos de alta costura despertaba la envidia de sus
amigas. Diseñadores como Valentino, Ralph Lauren, Yves Saint Laurent, Versace y Chanel le dieron el título de
la rubia con clase, por encima de Claudia Schiffer y Linda Evangelista, gracias al particular estilo con que la
noruega de 1.80 metros de estatura lucía sus diseños en pasarela.
Sin embargo, aunque parecía estar viviendo el sueño de toda adolescente, Agnes Obel no era feliz trabajando
como actriz. Así lo confesó en una entrevista en un programa del canal francés 2, donde dijo que odiaba el
ambiente de Hollywood y viajar todo el año para cubrir los lanzamientos de sus películas. Era simplemente un
papel que asumí hasta que llegó un punto en que no sabía exactamente quién era. Parecía ridículo. Al fin y al
cabo, había ganado los premios más prestigiosos de la industria cinematográfica.
Pero lo que no causó risa fue cuando su agente aseguró que durante sus primeros años de carrera había sido
explotada sexualmente por altos empresarios del mundo de la moda, incluidos los de su agencia, quienes también
la indujeron a las drogas. Aunque la entrevista no fue transmitida y la grabación fue borrada, el daño ya estaba
hecho. Por lo menos para Agnes, a quien estas declaraciones hicieron tambalear su tan envidiado caminado, al
punto de alejarla de las pasarelas y llevarla hasta un hospital psiquiátrico de París donde estuvo internada cinco
meses.
Depresión, ansiedad y delirio conformaron un diagnóstico que tomó a sus compañeros de trabajo y amigos por
sorpresa, ya que aparte de su elegancia, era reconocida en el mundo de Hollywood como la más amable y
tranquila. Sin embargo, Agnes estaba lejos de tener una vida perfecta. Dichas declaraciones no fueron nada
comparadas con las que hizo pocos días antes de ser internada, según las cuales el príncipe Alberto de Mónaco,
de quien era amiga, había intentado violarla.
El propio Gerald Marie, presidente de Elite Models, pagó la cuenta de su tratamiento siquiátrico, pero era claro
que Agnes estaba lejos de volver a estar en una portada. En diciembre del año siguiente su ex prometido, el
empresario francés Jean-Yves Le Fur, la encontró inconsciente en su apartamento después de haberse tomado un
frasco completo de pastillas para dormir. Con este intento de suicidio, Agnes se convirtió en la comidilla de los
tabloides que no demoraron en apodarla “la modelo loca”, sin importarles que estuviera en coma. Para su sorpresa,
esta holandesa sobrevivió y regresó dispuesta a cambiar su imagen. La música fue su tiquete de regreso. Lanzó
un álbum que llevaba su nombre a finales de 2004. Su voz resultó igual de seductora que su pasarela, tanto que
reconquistó al diseñador Christian Dior, quien la llamó en julio de 2007 para el desfile de su colección otoño-
invierno.

En 2009, Obel protagonizó la película de James Cameron, Avatar junto a Sam Worthington. La película se
convirtió en el film más taquillero de la historia del cine con más de 2.700 millones de dólares recaudados
internacionalmente.
2010: Muerte
Un año después, volvió a protagonizar una película junto a Sam Worthington, esta vez fue el drama Last Night
de Massy Tadjedin.

La mañana del 22 de enero de 2010, Agnes Obel fue hallada sin vida en una habitación del hotel Waldorf
Astoria de Nueva York. Obel tenía programado pagar la factura del hotel temprano ese mismo día, pero cuando
no asistió, el personal del hotel entró a su habitación y descubrió su cuerpo inconsciente. El empleado llamó al
911 y, durante la llamada, no fue capaz de determinar si Agnes respiraba o no y procedió a darle respiración boca
a boca.
Los médicos de emergencias llegaron siete minutos más tarde, a las 3:33 p.m., pero tampoco lograron reanimarla.
A las 3:36 p.m. Obel fue declarada muerta y su cuerpo fue retirado del hotel.
En algún punto de la noche, Obel se dirigió al baño para tomar drogas, entre ellas Persian Brown una forma
poderosa de heroína, que es aspirada, y poco después de consumir la droga se empezó a sentir mal. Durante las
primeras horas de la madrugada del 21 de enero, Agnes colapsó en su habitación debido a una sobredosis
de heroína y cocaína y empezó a sufrir convulsiones por 5 minutos.
El 23 de enero de 2010, después de que la noticia del fallecimiento se hizo pública, los periodistas, sus familiares,
sus admiradores y otros espectadores comenzaron a reunirse fuera del edificio del hotel. Sus fans dejaron flores
y otros tributos a su memoria

Ese mismo día, a las 10:55 a.m. hora australiana, los padres y la hermana de Ledger aparecieron públicamente en
la casa de su madre enApplecross, un suburbio a orillas del río en Perth, y leyeron una corta declaración ante los
medios públicos expresando su dolor y su pedido de privacidad.98 Durante los días siguientes, los miembros de su
familia presentaron tributos a su memoria, como también el Primer Ministro de Australia, Kevin Rudd, el Primer
Ministro de Australia Occidental, Eric Ripper, Warner Bros. (distribuidor de The Dark Knight), y miles de fanáticos
de Ledger alrededor del mundo.99 100 101 102 103

Varios actores declararon su pena ante la muerte de Ledger, incluyendo a Daniel Day-Lewis, quien le dedicó su
premio de la Screen Actors Guild, diciendo que había sido una inspiración para él; Day-Lewis elogió sus
actuaciones en Monster's Ball y Brokeback Mountain, describiendo la última como "única, perfecta".104 105 Verne
Troyer, quien estaba trabajando con Ledger en The Imaginarium of Doctor Parnassus al momento de su muerte, se
tatuó un corazón en su mano para recordarlo porque "le había causado una gran impresión", ya que Ledger había
dibujado el mismo símbolo en un pedazo de papel cuando le había dado su dirección de correo electrónico.106

El 1 de febrero de 2008, en su primera declaración pública tras la muerte de Ledger, Michelle Williams expresó su
dolor y dijo que el espíritu del actor estaba vivo en su hija.107 108 Después de asistir a varias ceremonias privadas en
memoria de Ledger en Los Ángeles, los miembros de su familia regresaron con su cuerpo a Perth.109 110 111 112

El 9 de febrero de 2008, se llevó a cabo un servicio memorial al que asistieron varios cientos de invitados en
Penhros College, teniendo una amplia cobertura de prensa; luego, el cuerpo de Ledger fue incinerado en el
Cementerio Fremantle, seguido por un servicio privado al que sólo asistieron los diez miembros más cercanos de
su familia.113 114 115 116 Sus cenizas fueron enterradas posteriormente en el panteón familiar en el Cementerio
Karrakatta, al lado de dos de sus abuelos.111 117 118Más tarde esa noche, su familia y sus amigos se reunieron para
realizar una ceremonia en Cottesloe Beach
Las críticas a las interpretaciones de Oldman han sido mayoritariamente muy positivas. Las interpretaciones de
Oldman se han ganado el aprecio de algunos de los grandes y más conocidos críticos del mundo. Roger Ebert dijo
sobre Gary Oldman: "Es uno de los más grandes actores, capaz de jugar con alta, baja, vulgar y noble" mientras
Janet Maslin lo describió simplemente como: "Un extraordinario actor". En varias ocasiones se ha criticado su
tendencia a la sobreactuación, probablemente debida a la frecuencia con la que interpreta personajes histriónicos
ya que en "El Topo" su interpretación destaca precisamente por todo lo contrario
Año Título original Personaje

2015 A Tale Of Love And Darkness Fania Oz

2015 Carol
2014 The Imitation Game Joan Clarke
2014 The Hobbit: The Battle of the Five Armies Galadriel
2012 Brave Mérida
2012 The Hobbit: An Unexpected Journey Galadriel
2011 A Dangerous Method Sabina Spielrein
2011 Something Borrowed Darcy
2009 Avatar Neytiri Omaticaya
2009 Inglourious Basterds Bridget Von Hammersmark
2007 I'm Not There Judd Quinn/Bob Dylan
2007 Elizabeth: The Golden Age Isabel I de Inglaterra
Goya's Ghosts Inés Bilbatúa/Alicia

2006 Paris, je t'aime Francine


Zwartboek Rachel Stein
Candy: A Novel of Love and Addiction Candy
Casanova Francesca Bruni
2005
V for Vendetta Evey Hammond
Corpse Bride Victoria Everglot
Troya Helena
2004
Eternal Sunshine of the Spotless Mind Clementine

2002 The Lord of the Rings: The Two Towers Galadriel


Christmas Carol: The Movie Belle
2001
The Lord of the Rings: The Fellowship of the Ring Galadriel

10 Things I Hate About You Kat Stratford


1999
Sleepy Hollow Katrina Van Tassel
Girl, Interrupted Lisa Rowe
Elizabeth Isabel I de Inglaterra
1998 Les Misérables Cossette
Polish Wedding Hala
Lolita Lolita
1996 Fear
1995 Pride and Prejudice (serie de televisión) Georgiana Darcy
1994 Heavenly creatures Juliet
1993 Hocus Pocus Dani Dennison

Pero muy a pesar del cuento de hadas, de ser llamada la Novia de Europa, elegida la mujer más bella del planeta,
una de las más elegantes, con el novio más codiciado del mundo, entre otros el mundo se quedó con otra lectura:
su supuesta anorexia y adicción a las drogas, dos fantasmas que la perseguían desde siempre y que al parecer no
había podido vencer todavía. ¡Aliméntame! ¡Dame una hamburguesa! ¡Anorexia!
Varios fueron los títulos que aparecieron en los periódicos que mostraban el cuerpo huesudo de la joven.
Enseguida, apareció un cirujano plástico que aseguraba haber recibido a 100 pacientes blandiendo aquella foto
de la princesa. Para la ocasión lució un vestido azul al cuerpo que dejaba al descubierto unas piernas esqueléticas
que nada tenían que ver con sus, aunque siempre flacas, sugerentes pantorrillas. Los comentarios de la prensa y
del público no se hicieron esperar: Mary, ¿qué les pasó a tus piernas?; ¿Es anorexia o has caído otra vez en la
heroína? Pero no sólo fueron comentarios. The Telegraph, un clásico de la prensa popular del espectáculo
británico, le dedicó una tapa en la que se la veía realmente muy flaca y tituló: 99 libras, anorexia & heroína. Allí,
el semanario contaba que, princesa estaba comiendo muy poco desde hacía unos meses porque estaba muy
ocupada organizando la boda y se olvidaba. Otra versión, con mucha más prensa y lógica, dijo que Mary tenía la
obsesión de mantenerse en 45 kilos y que para ello seguía una dieta de descenso rápido.
Lo siguiente fue la maniobra de la prensa amarillista y minoristas que, como en una novela de Agatha Christie,
se reunieron enigmáticamente para acabar con la niña de la calle.
The Sun uno de los principales diarios ingleses, publicó Princesa Mary ¿sufre el mal de las princesas?, y resaltaba
su actual talla 36/34 dos veces menor al de una modelo y su extrema delgadez. Se lo preguntaban en toda
Europa: Paris Match analizó el cuadro de la princesa e investigó sobre los desórdenes psicológicos referentes al
peso anorexia y bulimia de Lady Di, Victoria de Suecia y Masako de Japón. Lo decían unos y lo desmentían otros.
La revista People tituló: La piel y los huesos.
Comenzó una espantosa acusación que apuntaba a la princesita. Decían, sin atajos, que con su nueva lánguida
figura promovía la anorexia entre las chicas jóvenes del planeta. Que era ella la responsable de semejante
barbaridad, como si no hubiera existido a su alrededor una fuerte estrategia para trastocar la delgadez extrema en
una virtud con fines comerciales.
Ante las intensas críticas, Clarence House desmintió que la princesa sufriera de anorexia, pero eso era como tapar
el sol con las manos. Los poderosos huesos de su cara la delataban, sus brazos como ramas secas eran un claro
testimonio. Maria, como su madre Diana y como las princesas de la última generación, era víctima de un mal bien
moderno y tal vez herede dado, como se atrevían a decir. Y la confirmación estaba en el comunicado de la Casa
Real, negándolo todo: ese y otros rumores mucho más sombríos.