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2.

La atmósfera terrestre se puede considerar como un sistema de combustión a baja


temperatura en el que la energía solar se emplea para iniciar una serie de reacciones de
carácter oxidante. La mayoría de las reacciones están promovidas fotoquímicamente, y
necesitan de la intervención de radicales hidroxilo y del ozono, que a su vez produce
radicales. Los radicales son especies químicas de enorme importancia atmosférica ya
que son moléculas muy reactivas que son responsables del inicio de la mayoría de las
reacciones de oxidación.

El ozono y el radical hidroxilo se forman a partir de las siguientes reacciones:


Una parte importante de ella no son más que reacciones iniciadas por la luz o
fotoquímicas. Este a su vez se combina con la molécula de agua para producir radicales
OH. Otra reacción fotoquímica muy importante en la troposfera es la foto disociación
del dióxido de nitrógeno, el cual origina ozono a través de la formación de oxígeno
atómico. Reacciones importantes de oxidación, provocadas por el radical OH, son las
que oxidan los hidrocarburos (RH) para producir CO y CO2, así como la formación de
ácido nítrico y sulfúrico a partir de sus correspondientes óxidos.

El ozono del aire proviene fundamentalmente de procesos fotoquímicos y de las


descargas eléctricas de las tormentas. Los principales componentes del aire son el
nitrógeno y el oxígeno. El nitrógeno en condiciones ordinarias es inactivo, actúa
diluyendo el oxígeno del aire, moderando la intensidad de su acción. El nitrógeno es un
elemento esencial para la vida de las plantas, pero muy pocas son las que pueden
asimilarlo en estado libre. Es también un elemento esencial en los seres vivos ya que
forma parte de la estructura de la molécula de los ácidos nucleicos (ADN).

El oxígeno es el componente activo de la atmósfera. Es aspirado por los animales y por


los hombres y la corriente sanguínea lo lleva de los pulmones a los tejidos donde, sirve
para oxidar los hidratos de carbono y producir la energía que requiere el organismo para
poder efectuar sus movimientos. De la atmósfera se extraen grandes cantidades de
oxígeno para la descomposición de la materia orgánica, desprendiéndose C02 como
resultado de estos procesos; si no se repusiera en la misma proporción en que se extrae,
el oxígeno en la atmósfera irla disminuyendo. El aporte del oxígeno eliminado en los
procesos anteriores lo realizan las plantas verdes a través del proceso de la fotosíntesis,
mediante el cual se absorbe el dióxido de carbono (C02) presente en la atmósfera bajo la
acción de la luz solar y se sintetizan hidratos de carbono que quedan acumulados en las
fibras vegetales, desprendiendo oxígeno por las hojas.

Los principales efectos que la contaminación fotoquímica produce sobre el hombre es la


irritación de los ojos y de las mucosas, dañando especialmente a las personas con
afecciones asmáticas y Broncopulmonares, causadas principalmente por los nitratos de
peroxiacilo. Los seres vivos más sensibles a la acción de los oxidantes son los vegetales,
tanto el ozono como los PAN causan daños a las plantas. La flora queda afectada
incluso con bajas concentraciones de oxidantes. Las hojas muestran un barnizado y
bronceado en el envés, así como un ataque general en las hojas jóvenes. Se han
encontrado especialmente sensibles a los efectos de los oxidantes los cultivos de
cítricos, forrajes y hortalizas, así como las coníferas. Se empieza a creer que buena parte
de la degradación sufrida por los materiales expuesto a la intemperie es debida a los
efectos de la contaminación atmosférica y muy especialmente al ataque por parte de los
oxidantes fotoquímicos. Otro efecto de los oxidantes fotoquímicos sobre el ambiente es
la reducción de la visibilidad, como consecuencia de la formación de una niebla de
color parduzco, característica de la contaminación fotoquímica.

En muchos sistemas químicos lo habitual es determinar concentraciones a través de


equilibrios y constantes de equilibrio. Sin embargo, la atmósfera no es un sistema en
equilibrio y su composición está determinada por la cinética de las reacciones que en
ella tienen lugar. Por ello, dedicaremos el resto del tema a tratar los mecanismos de la
cinética química y la fotoquímica con especial atención a la Química Atmosférica.

3. Las investigaciones epidemiológicas de derrames de petróleo en la


amazonia, fueron realizadas en pocas oportunidades, y se centraron
particularmente en los trabajadores involucrados en las labores de limpieza, no
tanto en los residentes expuestos a ese impacto (Instituto de epidemiología y
salud comunitaria “Manuel Amunatriz”, 2000).

Las principales fuentes de información para evaluar el riesgo de la salud de


cualquier población expuesta a productos contaminantes son los estudios de
toxicidad, usando animales de laboratorio y población humana. El estudio de
laboratorio demostró efectos tóxicos en aves con una disminución de los
glóbulos rojos de la sangre y glóbulos blancos en órganos linfoides, además de
la disminución en su capacidad de reproducción.

Los estudios en humanos estableció que los componentes del petróleo pueden
entrar en contacto con el cuerpo humano a través de tres rutas : la absorción
por la piel , la ingestión de comidas y bebidas y la inhalación a través de la
respiración, cuando el petróleo contamina el medio ambiente, los componentes
más pesados tienden a depositarse en los sedimentos desde donde pueden
contaminar repetidas veces las fuentes de agua como los ríos amazónicos y
ser consumidos por organismos que pueden entrar en la cadena alimenticia del
hombre ( Montolla , 2002, p.120).

El impacto que causa de forma inmediata es que crea una película sobre la
superficie marina que impide la entrada de la luz en el agua. Dentro del
ecosistema marino hay diferentes especies, como es el caso de las algas, que
necesitan la llegada de la luz para poder realizar la fotosíntesis. Si esto no
ocurre, muchas de ellas pueden morir. Después, tiene lugar una contaminación
aguda, que puede llevar incluso a la muerte de muchos organismos, porque los
contaminantes de los compuestos del crudo son tremendamente tóxicos.

A más largo plazo, el derrame provoca años en el sistema reproductivo y de


alimentación de todos los organismos del ecosistema marino. Lo normal, es
que si el vertido no es enorme, el ecosistema se recupere en 10 o 20 años.
Pero si el vertido penetra el sustrato marino, en la arena y el fango, tardará más
en descomponerse y en recuperarse (Domínguez, 2001, p.85).