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CONSTITUCIONAL

Magistrado Ponente: Marcos Tulio Dugarte Padrón

El 31 de mayo de 2006, los ciudadanos DOUGLAS IGNACIO BRAVO MORA,


FRANCISCO RAMÓN PRADA BARAZARTE, PEDRO REINALDO PINTO
VÁSQUEZ, ROSA COROMOTO PÉREZ, FRANCISCO JOSÉ ORTA, OSCAR
OCTAVIO ORTA DORANTE, MANUEL ISIDRO MOLINA PEÑALOZA, JOSÉ
LUIS MARCANO, EDUARDO JAVIER ACEVEDO HERNÁNDEZ, ALEJANDRA
MARÍA HURTADO BIRRIEL, TITO NUÑEZ SILVA, OTTO CÉSAR
VANDERVELDE QUIJADA, JULIO GABRIEL FANDIÑO, ENRIQUE
CONTRERAS RAMÍREZ y NICOLÁS CONTRERAS, titulares de las cédulas de
identidad números 923.235, 1.003.181, 3.233.971, 4.579.854, 890.397, 3.529.275,
3.808.860, 4.511.307, 6.353.593, 5.554.672, 3.925.234, 1.659.532, 4.883.248, 1.582.718 y
3.749.333, respectivamente, asistidos por los abogados Lourdes Ignacia Villarroel Curiel y
Luis Antonio Fadul, inscritos en el Instituto de Previsión Social del Abogado bajo los
números 48.115 y 42.382, respectivamente, ejercieron ante esta Sala Constitucional del
Tribunal Supremo de Justicia, recurso de nulidad conjuntamente con amparo cautelar
contra los artículos 22, 33, 34, 35, 36 y 37 de la Ley Orgánica de Hidrocarburos.
El 23 de mayo de 2006, se dio cuenta en Sala del presente expediente, y se designó
ponente al magistrado Marcos Tulio Dugarte Padrón, quien, con tal carácter, suscribe el
presente fallo.

I
FUNDAMENTOS DEL RECURSO DE NULIDAD
Los recurrentes presentan en su escrito de nulidad una serie de argumentos que pasa
esta Sala a exponer de la siguiente forma:

En primer término, denuncian que se viola la soberanía de la


República Bolivariana de Venezuela a que se refieren los artículos 1, 5, 11, 12 y 13 de la
Constitución, al llevarse “a cabo asociaciones estratégicas con trasnacionales, pues al
conformar una empresa en la cual se comparte el capital accionario se comparte a la vez
los dividendos de los negocios en virtud de los cuales se explota el objeto de la misma aún
cuando su porcentaje de acciones sea inferior a la empresa nacional y el objeto es sin
lugar a dudas la explotación de nuestro producto básico económico cuyas ganancias
representan casi el 60% del presupuesto nacional”.

En este contexto, señala que la ley vigente “Abre la participación a empresas


privadas en la exploración, explotación y comercio de nuestros hidrocarburos, en
detrimento del postulado nacionalista previsto en el artículo 1 de la ley que reservo (sic) al
Estado la industria y comercio de los hidrocarburos”.

Refieren los recurrentes que “La Ley de Hidrocarburos vigente, convierte a un


operador de servicios en un co-dueño pues les permite la sociedad, y por ende la
propiedad en el beneficio final”. Así, continúan los recurrentes y estiman que “Siendo que
el Estado venezolano tiene una participación mayor al 50% del capital social de las
empresas mixtas, éstas son calificadas como empresas del Estado y su duración será de 25
años, prorrogables por 15 años más. Constituyéndose en las operadoras privadas socias
del Estado, que pueden ‘socorrerlo’, porque ante la imposibilidad que PDVA (sic) acometa
con éxitos algunas áreas del negocio, sus socios como es ley pueden hacerlo. El Estado
propietario claudica frente al inversor privado”.

En este orden de ideas, señalan que “La condición de propietarios que las empresas
extranjeras tendrían sobre un alto porcentaje de los dividendos que originen la producción
de hidrocarburos, afectaría gravemente el aporte de PDVSA al fisco nacional,
impidiéndole al Estado venezolano cumplir con la obligación de garantizar al pueblo el
disfrute de los derechos sociales: salud, educación, vivienda, seguridad social, empleos,
cultura, etc. Además, al no contar con capacidad financiera afectará peligrosamente el
desarrollo agropecuario del país, lo cual incide negativamente en la soberanía nacional y
la seguridad alimentaria de la población ambos amparados en la
Norma Máxima Nacional”.

Señalan igualmente, que por tratarse de una materia de especial trascendencia


nacional, la creación de las empresas mixtas para la exploración de hidrocarburos debió
someterse al referendo consultivo previsto en el artículo 71 de la Constitución.

En este orden de ideas, estima que “al colocar en peligro la toma de decisiones
soberanas sobre nuestra política petrolera, y además afectar gravemente el aporte de
nuestra industria petrolera al fisco nacional, el Estado venezolano no cumplirá con su
responsabilidad social y con el principio de solidaridad ni de preeminencia de los derechos
humanos, negando su condición de Estado Social de Derecho y de Justicia”.
En este contexto, solicitan se declare la nulidad absoluta de los artículos 22, 33, 34,
35, 36 y 37 de la Ley Orgánica de Hidrocarburos, “que prevén la exploración y explotación
de nuestro (sic)hidrocarburos en asociación del capital privado, por considerarlos
inconstitucionales, ya que impiden la materialización del Estado Social de Derecho y
Justicia consagrado en el artículo 2 de la Constitución de la República Bolivariana de
Venezuela, lo que alude indefectiblemente al postulado establecido en el artículo 25
constitucional citado antes”.

Asimismo, solicitan de conformidad con los numerales 30 y 31 artículo 5 de la


Ley Orgánica del Tribunal Supremo de Justicia, “la declaratoria de nulidad de los actos
que conforme a la mencionada ley bajo la denominación y figura de Empresas Mixtas,
bandera por demás engañosa de publicidad a la ignorancia inocente del pueblo
venezolano, por cuanto de ese modo se viola flagrantemente el artículo 2 de la
Constitución de la República Bolivariana de Venezuela” (Subrayado del escrito).

Finalmente, solicitan como medida cautelar la “suspensión de los efectos


expansivos ‘inmediatamente’, del contrato marco que rige la constitución de empresas
mixtas en la industria petrolera venezolana y por ende la celebración de contrataciones,
presentado en el día 23/03/06, por el Ing. Rafael Ramírez, Ministro de Energía y Petróleo
como órgano directo del Poder Ejecutivo Nacional, ante a (sic) la Asamblea Nacional,
cuya aprobación ya fue publicada” (Subrayado del escrito).

II

DE LA COMPETENCIA
En el presente caso, se ha ejercido un recurso de nulidad con amparo cautelar contra
los artículos 22, 33, 34, 35, 36 y 37 de la Ley Orgánica de Hidrocarburos, y se ha solicitado
igualmente la nulidad de las empresas creadas bajo la figura de “empresas mixtas”. En este
sentido, las referidas disposiciones textualmente disponen lo siguiente:

Artículo 22.- Las actividades primarias indicadas en el artículo 9, serán


realizadas por el Estado, ya directamente por el Ejecutivo Nacional o mediante
empresas de su exclusiva propiedad. Igualmente podrá hacerlo mediante
empresas donde tenga control de sus decisiones, por mantener una
participación mayor del cincuenta por ciento (50%) del capital social, las
cuales a los efectos de este Decreto Ley se denominan empresas mixtas. Las
empresas que se dediquen a la realización de actividades primarias serán
empresas operadoras.
Artículo 33.- La constitución de empresas mixtas y las condiciones que regirán
la realización de las actividades primarias, requerirán la aprobación previa
de la Asamblea Nacional, a cuyo efecto el Ejecutivo Nacional, por órgano del
Ministerio de Energía y Minas, deberá informarla de todas las circunstancias
pertinentes a dichas constitución y condiciones, incluidas las ventajas
especiales previstas a favor de la República. La Asamblea Nacional podrá
modificar las condiciones propuestas o establecer las que considere
convenientes.
Artículo 34.- Las condiciones a las cuales se refiere el artículo anterior
deberán cumplir los requisitos mínimos siguientes:
1. Duración máxima de veinticinco (25) años, prorrogable por un lapso a ser
acordado por las partes, no mayor de quince (15) años. Esta prórroga debe ser
solicitada después de cumplirse la mitad del período para el cual fue otorgado
el derecho a realizar las actividades y antes de los cinco (5) años de su
vencimiento.
2. Indicación de la ubicación, orientación, extensión y forma del área donde
haya de realizarse las actividades y las demás especificaciones que establezca
el Reglamento.
3. En las condiciones deberán estar incluidas y cuando no aparezcan
expresamente, se tendrán como incorporadas en las mismas las cláusulas
siguientes:
a. Las tierras y obras permanentes, incluyendo las instalaciones, accesorios y
equipos que formen parte integrante de ellas, cualesquiera otros bienes
adquiridos con destino a la realización de dichas actividades, sea cual fuere su
naturaleza o título de adquisición, deberán ser conservados en buen estado
para ser entregados en propiedad a la República, libre de gravámenes y sin
indemnización alguna, al extinguirse por cualquier causa los derechos
otorgados, de manera que se garantice la posibilidad de continuar las
actividades, si fuere el caso, o su cesación con el menor daño económico y
ambiental.
b. Las dudas y controversias de cualquier naturaleza que puedan suscitarse con
motivo de la realización de actividades y que no puedan ser resueltas
amigablemente por las partes, incluido el arbitraje en los casos permitidos por
la ley que rige la materia, serán decididas por los Tribunales competentes de la
República, de conformidad con sus leyes, sin que por ningún motivo ni causa
puedan dar origen a reclamaciones extranjeras.
Artículo 35.- La República no garantiza la existencia de las sustancias, ni se
obliga al saneamiento. La realización de las actividades se efectuará a todo
riesgo de quienes las realicen en lo que se refiere a la existencia de dichas
sustancias. Tales circunstancias en todo caso, deberán hacerse constar en el
instrumento mediante el cual se otorgue el derecho a realizar las actividades y
para el caso de no constar expresamente, se tendrán como incorporadas en el
texto del mismo.
Artículo 36.- En los instrumentos mediante los cuales se otorgue el derecho a
realizar las actividades, se podrán establecer ventajas especiales para la
República, tales como el aumento de la regalía, de las contribuciones u otras
contraprestaciones previstas en este Decreto Ley; el empleo y cesión de nuevas
y avanzadas tecnologías, así como el otorgamiento de becas, oportunidades de
entrenamiento técnico u otras actividades de desarrollo del factor humano.
Artículo 37.- Para la selección de las operadoras el organismo público
competente promoverá la concurrencia de diversas ofertas. A estos efectos, el
Ejecutivo Nacional por órgano del Ministerio de Energía y Minas, creará los
respectivos comités para fijar las condiciones necesarias y seleccionar a las
empresas. El Ministerio de Energía y Minas podrá suspender el proceso de
selección o declararlo desierto, sin que ello genere indemnización alguna por
parte de la República.
Por razones de interés público o por circunstancias especiales de las
actividades podrá hacerse escogencia directa de las operadoras, previa
aprobación del Consejo de Ministros.

En cuanto a la competencia para conocer de recursos como el presente, establece el


numeral 1 del artículo 336 de la Carta Magna que es atribución de la Sala
Constitucional “Declarar la nulidad total o parcial de las leyes nacionales y demás actos
con rango de ley de la Asamblea Nacional que colidan con esta Constitución”.

Asimismo, el numeral 7 del artículo 5 de la Ley Orgánica del Tribunal Supremo de


Justicia, dispone que corresponde a esta Sala:

“Declarar la nulidad total o parcial de las leyes nacionales y demás actos con
rango de ley de la Asamblea Nacional, que colidan con la Constitución de la
República Bolivariana de Venezuela, mediante el ejercicio del control
concentrado de la constitucionalidad ”.

Atendiendo a las disposiciones antes transcritas, esta Sala se declara competente


para conocer del recurso de nulidad contra los artículos 22, 33, 34, 35, 36 y 37 de la
Ley Orgánica de Hidrocarburos, así como de la solicitud de nulidad de las “empresas
mixtas” y el amparo cautelar contra el “contrato marco que rige la constitución de
empresas mixtas”.

Ciertamente, además del amparo cautelar que sigue la competencia del recurso
principal, en el caso de autos se ha impugnado la creación de las “empresas mixtas” lo cual
no sería en principio y aisladamente impugnables mediante el presente recurso de nulidad,
en virtud de no haber sido dictados en ejecución directa de la Constitución; sin embargo, en
base a su estrecha vinculación con las normas legales cuestionadas, esta Sala conocerá de
su impugnación, con fundamento en el principio del fuero atrayente y de conformidad con
el artículo 5.50 de la Ley Orgánica del Tribunal Supremo de Justicia. Así se declara.
III

DE LA ADMISIBILIDAD DEL RECURSO


Habiéndose declarado competente esta Sala para conocer del presente recurso
presentado conjuntamente con amparo cautelar, pasa a pronunciarse respecto a la
admisibilidad del mismo y, al efecto, se hacen las siguientes consideraciones:

En primer término, debe esta Sala emitir pronunciamiento en torno a la solicitud de


las recurrentes consistente en la “declaratoria de nulidad de los actos que conforme a la
mencionada ley bajo la denominación y figura de Empresas Mixtas, bandera por demás
engañosa de publicidad a la ignorancia inocente del pueblo venezolano, por cuanto de ese
modo se viola flagrantemente el artículo 2 de la Constitución de la
República Bolivariana de Venezuela”

Al respecto, se aprecia que el artículo 21.9 de la Ley Orgánica del Tribunal


Supremo de Justicia dispone en forma expresa que en las demandas de nulidad se deben
identificar cuáles son los actos objeto de la nulidad. En este sentido, dispone textualmente
la referida disposición lo siguiente:

“En la demanda se indicará con toda precisión el acto impugnado, las


disposiciones constitucionales o legales cuya violación se denuncie y las
razones de hecho y de derecho en que se funde la citación…”

De una análisis exhaustivo del escrito contentivo del recurso de nulidad, aprecia la
Sala, que la referida solicitud de los recurrentes presenta gran generalidad e
indeterminación, ya que se limitan a solicitar la nulidad de las “empresas mixtas”, sin hacer
una identificación de las mismas.

Siendo ello así, resulta imposible para esta Sala tramitar la referida pretensión de
nulidad, ya que no se identificaron en forma alguna cuáles serían las empresas mixtas que
se crearon de conformidad con las disposiciones impugnadas de la Ley Orgánica de
Hidrocarburos, cuya nulidad se solicita conjuntamente con la pretensión de nulidad de los
artículos 22, 33, 34, 35, 36 y 37 eiusdem.

En este contexto, visto que el artículo 19.5 de la Ley Orgánica del Tribunal
Supremo de Justicia, consagra la inadmisibilidad de las solicitudes de nulidad cuando las
mismas resulten “de tal modo ininteligible que resulta imposible su tramitación”, debe la
Sala declarar la inadmisiblidad de la pretensión de nulidad de las “empresas mixtas”
realizada por los recurrentes y así se decide.
Por otra parte, en lo que respecta a la solicitud de nulidad de los artículos 22, 33, 34,
35, 36 y 37 de la Ley Orgánica de Hidrocarburos la Sala aprecia que se encuentras
presentes las causales de inadmisibilidad previstas en el artículo 19.5 de la Ley
Orgánica del Tribunal Supremo de Justicia, de manera que no advierte en su estudio
preliminar esta Sala ley alguna que disponga su inadmisibilidad; que se haya acumulado a
otro recurso con el que se excluya o cuyos procedimientos sean incompatibles; que falten
los documentos indispensables para su admisibilidad; que contenga conceptos ofensivos o
irrespetuosos; que su contenido resulte ininteligible a los efectos de su tramitación; así
como tampoco se evidencia falta de representación o legitimidad del recurrente, ni tampoco
cosa juzgada. De manera que, esta Sala admite el presente recurso, en cuanto ha lugar en
derecho, sin perjuicio de la potestad que asiste a esta Sala de examinar el cumplimiento de
los requisitos de admisibilidad y procedencia establecidos en la ley y la jurisprudencia en
cualquier estado y grado del proceso.

En virtud de lo expuesto, se admite el presente recurso de nulidad ejercido


conjuntamente con amparo cautelar. Así se declara.

Por lo que respecta al procedimiento, se advierte que la causa se tramitará del modo
que dispuso la sentencia n° 1645 de 19 de agosto de 2004, en concordancia con el artículo
21 de la Ley Orgánicadel Tribunal Supremo de Justicia. En consecuencia, de conformidad
con ese artículo, se ordena notificar, por oficio, a las demandantes (según se dispuso en
sentencia n° 1238 de 21-06-06), al Presidente de la Asamblea Nacional, al Fiscal General
de la República y a la Procuradora General de la República, para que comparezcan ante este
Tribunal dentro de los diez (10) días hábiles que se computarán desde la publicación del
cartel de emplazamiento de los interesados o desde la notificación del último de los
interesados.
El Juzgado de Sustanciación emplazará a los interesados mediante cartel que librará
dentro de los tres (3) días de despacho siguientes a que conste en autos la notificación de la
parte actora; dicho cartel será publicado por la demandante, en uno de los diarios de
circulación nacional, para que los interesados se den por notificados en un lapso de diez
(10) días hábiles siguientes a la publicación del cartel o de la notificación del último de los
interesados. La demandante contará con un lapso de treinta (30) días de despacho para el
retiro, publicación y consignación del cartel de emplazamiento. Dicho plazo se computará,
conforme a lo que dispuso la sentencia n° 1238 de esta Sala del 21 de junio 2006, desde el
vencimiento del lapso de tres (3) días de despacho con el que cuenta el Juzgado de
Sustanciación para librar el cartel; el incumplimiento de esta obligación traerá como
consecuencia la perención de la instancia de conformidad con el artículo 267 ordinal 1° del
Código de Procedimiento Civil y se ordenará el archivo del expediente. Sin embargo, si la
parte actora no consigna un ejemplar del cartel dentro de los tres (3) días de despacho
siguientes a su publicación, aún cuando no se haya vencido el plazo de treinta (30) días de
despacho a que se hizo referencia anteriormente, el Juzgado de Sustanciación declarará el
desistimiento de la demanda y ordenará el archivo del expediente de conformidad con lo
que al respecto preceptúa el artículo 21 de la Ley Orgánica del Tribunal Supremo de
Justicia. Así se decide.
IV

DE LA MEDIDA CAUTELAR SOLICITADA


En el caso de autos, los recurrentes solicitaron, de conformidad con el artículo 3
de la Ley Orgánica de Amparo sobre Derechos y Garantías Constitucionales, amparo
cautelar a fin de que sea declarada “la suspensión de los efectos
expansivos ‘inmediatamente’, del contrato marco que rige la constitución de empresas
mixtas en la industria petrolera venezolana y por ende la celebración de contrataciones,
presentado en el día 23/03 .

Asimismo, indicaron que el pronunciamiento que se haga sobre los amparos


cautelares consiste “simplemente (en) la verificación de si el acto produce daños
irreparables o de difícil reparación en la definitiva. Es decir, lo que determina el amparo
no es el vicio del acto que acarrea la lesión, sino la gravedad del daño”.

Al respecto, debe reiterar esta Sala, tal y como lo indicó en su fallo N° 1283 del 28
de junio de 2006, caso Nidia Gutiérrez de Atencio, que el amparo cautelar no sólo está
sometido a la existencia de un daño irreparable, sino que, por el contrario el amparo
cautelar en los recursos de nulidad está sometido tanto a los supuestos de procedencia
(fumus boni iuris, periculum in mora y ponderación de intereses) como a los supuestos de
inadmisibilidad contenidos en el artículo 6 de la Ley Orgánica de Amparo sobre Derechos y
Garantías Constitucionales.

En este sentido, los recurrentes no indicaron en su escrito cuáles pudieran ser los
derechos constitucionales que transgrede el contrato cuya suspensión se solicita, y que
constituye el acto de aplicación de las normas objeto del recurso de nulidad

Al ser ello así, se observa que los recurrentes sólo presentaron las consideraciones
anotadas anteriormente, sin hacer mención alguna a la existencia del fumus boni iuris o
del periculum in mora.

En este contexto, visto que los recurrentes no demostraron los elementos necesarios
para acordar el amparo cautelar, debe esta Sala declarar la improcedencia del mismo, y así
se decide.
DECISIÓN
Por las consideraciones que anteceden, este Tribunal Supremo de Justicia, en Sala
Constitucional, administrando justicia en nombre de la República por autoridad de la ley se
declara:

1.- COMPETENTE para conocer y decidir el recurso de nulidad ejercido


conjuntamente con amparo cautelar contra los artículos 22, 33, 34, 35, 36 y 37 de la
Ley Orgánica de Hidrocarburos, así como de la nulidad de las “empresas mixtas”.
2.- ADMITE el referido recurso de nulidad.

3. INADMISIBLE la solicitud de nulidad de las “empresas mixtas”.

3.- IMPROCEDENTE el amparo cautelar solicitado.

4.- La causa se tramitará del modo que dispuso la sentencia n° 1645 de 19 de agosto
de 2004, en concordancia con el artículo 21 de la Ley Orgánica del Tribunal Supremo de
Justicia. En consecuencia, de conformidad con ese artículo, se ordena notificar, por oficio, a
la demandante (según se dispuso en sentencia n° 1238 de 21-06-06), al Presidente de la
Asamblea Nacional, al Fiscal General de la Repúblicay a la Procuradora General de la
República para que comparezcan ante este Tribunal dentro de los diez (10) días hábiles que
se computarán desde la publicación del cartel de emplazamiento de los interesados o desde
la notificación del último de los interesados.
El Juzgado de Sustanciación emplazará a los interesados mediante cartel que librará
dentro de los tres (3) días de despacho siguientes a que conste en autos la notificación de la
parte actora; dicho cartel será publicado por la demandante, en uno de los diarios de
circulación nacional, para que los interesados se den por notificados en un lapso de diez
(10) días hábiles siguientes a la publicación del cartel o de la notificación del último de los
interesados. La demandante contará con un lapso de treinta (30) días de despacho para el
retiro, publicación y consignación del cartel de emplazamiento. Dicho plazo se computará,
conforme a lo que dispuso la sentencia n° 1238 de esta Sala del 21 de junio 2006, desde el
vencimiento del lapso de tres (3) días de despacho con el que cuenta el Juzgado de
Sustanciación para librar el cartel; el incumplimiento de esta obligación traerá como
consecuencia la perención de la instancia de conformidad con el artículo 267 ordinal 1° del
Código de Procedimiento Civil y se ordenará el archivo del expediente. Sin embargo, si la
parte actora no consigna un ejemplar del cartel dentro de los tres (3) días de despacho
siguientes a su publicación, aún cuando no se haya vencido el plazo de treinta (30) días de
despacho a que se hizo referencia anteriormente, el Juzgado de Sustanciación declarará el
desistimiento de la demanda y ordenará el archivo del expediente de conformidad con lo
que al respecto preceptúa el artículo 21 de la Ley Orgánica del Tribunal Supremo de
Justicia.
5.- REMÍTASE el expediente al Juzgado de Sustanciación, a los fines de que
practique las notificaciones ordenadas y la subsiguiente continuación del procedimiento.

Publíquese y regístrese. Cúmplase lo ordenado.

Dada, firmada y sellada en el Salón de Despacho de la Sala Constitucional del


Tribunal Supremo de Justicia, en Caracas, a los 09 días del mes de agosto de dos mil seis.
Años: 196º de la Independencia y 147º de la Federación.

La Presidenta,

LUISA ESTELLA MORALES LAMUÑO

El Vicepresidente,

JESÚS EDUARDO CABRERA ROMERO

Los Magistrados,

PEDRO RAFAEL RONDÓN HAAZ

FRANCISCO ANTONIO CARRASQUERO LÓPEZ

MARCOS TULIO DUGARTE PADRÓN


PONENTE
CARMEN ZULETA DE MERCHÁN

ARCADIO DELGADO ROSALES

El Secretario,

JOSÉ LEONARDO REQUENA CABELLO

Exp.06-0838
MTDP/