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UNIVERSIDAD ABIERTA PARA ADULTOS

ESCUELA DE PSICOLOGÍA
LICENCIATURA EN PSICOLOGÍA EDUCATIVA

TEMA:
PIONEROS DE LA PSICOLOGÍA EN ESTADOS UNIDOS: LA PSICOLOGÍA
ESTADOUNIDENSE EN EL SIGLO XLX

PRESENTADO POR:

MATRICULA:

ASIGNATURA:
HISTORIA DE LA PSICOLOGÍA

FACILITADORA:
ILUSION GARCIA CASTRO

Santiago de los Caballeros


República Dominicana
Febrero del 2018
UNIDAD V
Pioneros de la psicología en Estados Unidos: La
psicología estadounidense en el siglo XlX
Pioneros de la psicología

Jean William Fritz Piaget (1896- Wilhelm Maximilian Wundt (1832- Sigmund Freud (1856-1939) Gustav Theodor Fechner (1801-
1980) 1920) 1887)
(
Sus investigaciones constituyen un Su interés científico inicial como Conocido por sus
importante aporte para explicar Fue un fisiólogo, psicólogo y investigador se centró en el contribuciones metodológicas
cómo se produce el conocimiento campo de la neurología,
filósofo célebre por haber experimentales a la
en general y el conocimiento derivando progresivamente sus
desarrollado el primer laboratorio psicología, en 1860 formuló
científico en particular. Marcan el
de psicología experimental (en investigaciones hacia la
inicio de una concepción una ecuación para cuantificar
Leipzig), para a través del método vertiente psicológica de las
constructivista del aprendizaje que la relación entre un estímulo
afecciones mentales, de la que
se entiende como un proceso de experimental, estudiar la físico y la sensación asociada
construcción interno, activo e daría cuenta en su consultorio
experiencia inmediata y observable.
individual. privado. Creador del
psicoanálisis.

Abraham Maslow (1908-1970) Edward Lee Thorndike (1874-1949) John Broadus Watson (1878-1958) Aaron Temkin Beck (1821)

El desarrollo teórico más conocido Sus principales aportes Fue uno de los psicólogos Desarrolló el sistema de
de Maslow es la pirámide de las fueron el aprendizaje por estadounidenses más
psicoterapia llamada Terapia
necesidades, modelo que plantea ensayo/error y la ley del importantes del siglo XX,
una jerarquía de las necesidades efecto. Sus estudios sobre la conocido por haber fundado Cognitiva (también conocida
humanas, en la que la satisfacción la Escuela Psicológica como "Terapia Cognitivo-
conducta animal le
de las necesidades más básicas o
permitieron desarrollar la Conductista, que inauguró en Conductual" o "TCC").
subordinadas da lugar a la
teoría del conexionismo. 1913 con la publicación de su
generación sucesiva de
artículo «La Psicología tal
necesidades más altas o
superordinadas. como la ve el Conductista».
2. Identificación de los pioneros de la psicología en Estados Unidos: La
psicología estadounidense en el siglo XlX psicológicas y aportes e
influencias que incidieron en la psicología moderna. c- Concepciones d-
Aportes, e- Debates

Benjamín Rush (1746-1813), médico, patriota firmante de la Declaración de


Independencia, nació en Philadelphia y fue educado en el College of New
Jersey (hoy Princeton University). Desde 1766 hasta 1768 estudió medicina
con William Cullen en Edinburgh, donde asistió a la facultad de psicología de
Reid. Al volver a las colonias en 1769, se hizo cargo de una plaza de profesor
en el College of Philadelphia (más tarde University of Pennsylvania). Como
médico, es más conocido por sus innovaciones teóricas y terapéuticas en
psiquiatría; pero bajo la influencia de la tradición escocesa y el asociacionismo
psicológico de Hartley, también elaboró y enseñó su propia versión de la
psicología fisiológica para varias generaciones de estudiantes americanos
(para un relato autobiográfico, ver Rush, 1948).

El 27 de febrero de 1786, a instancias de Benjamín Franklin, Rush impartió el


discurso anual de la Asociación Filosófica Americana, publicado como An
Enquiry into the Influence of Physical Causes upon the Moral Faculty. Al definir
la facultad moral a la manera de los filósofos escoceses como "un poder en la
mente humana para distinguir y escoger entre lo bueno y lo malo" (pág. 1),
Rush hizo una aguda distinción entre acción moral y opinión moral o
conciencia; y, en una amplia serie de analogías de los poderes intelectuales,
intentó demostrar que las causas físicas tales como el tamaño del cerebro, la
herencia, la enfermedad, la fiebre, el clima, la dieta, la bebida y las medicinas
entre otras pueden afectar al ejercicio de la facultad moral. Aproximadamente
50 años antes de la introducción del término "enfermedad moral" por Prichard
(1835), Rush propuso los términos "micronomia" y "anomia" para la acción
parcial o debilitada y la total ausencia de la facultad moral respectivamente, y
sugirió que tales defectos caen dentro del campo de acción del médico
psicólogo.
Joseph Parrish (1779-1840), médico, nació en Philadelphia, estudió medicina
con Caspar Wistar y recibió el título de doctor en Medicina en la University of
Pennsylvania en 1805 con una Inaugural Dissertation on the Influence of the
Passions upon the Body. Este pequeño pero excepcional tratado fue mucho
más allá de las nociones psicosomáticas generales del periodo para clasificar
las pasiones en dos categorías sobre la base de sus efectos psicológicos y sus
posibilidades terapéuticas: las que aumentan la fuerza del corazón y las
arterias y, por consiguiente, actúan como estimulantes; y las que reducen la
actividad del cuerpo, produciendo un efecto sedante. Usadas apropiadamente y
en una dosis adaptada a la fortaleza del paciente, afirmaba Parrish, las
pasiones pueden ser empleadas eficazmente como remedios mentales.

Joseph Buchanan (1785-1829), médico, educador, inventor, jurista y periodista,


nació en Washington County, Virginia, se trasladó a Tennessee en 1795 y a
Kentucky en 1804. Su educación formal consistió en 14 meses de escuela
elemental y secundaria y un año en la Transylvania University donde no
obstante consiguió el título de bachiller basado en su personal programa de
estudios. En Transylvania, fue introducido en la obra de Erasmus Darwin,
Hume, Locke, y Hartley por el Dr. Samuel Brown, con el que estudió medicina
(ver Adams y Hoberman, 1969, para una breve narración de la vida y la obra de
Buchanan).

Thomas Cogswell Upham (1799-1872), filósofo y educador, nació en Deerfield,


New Hampshire, y se educó en el Dartmouth College y en el Andover
Theological Seminary. En 1824, tres años después de graduarse en Andover,
Upham fue nombrado profesor de filosofía mental y moral en el Bowdoin
College, donde permaneció hasta su jubilación en 1867. El producto de las
lecciones de Upham en Bowdoin está contenidos en los Elements of Intelectual
Philosophy48, un texto que, en sus numerosas encarnaciones y ediciones,
dominó la escena americana durante cincuenta años.
Hasta el siglo XIX la psicología no era una disciplina formal. Por supuesto, la
mayoría de los grandes pensadores de la historia, desde Aristóteles a
Zaratustra, se planteaban cuestiones que en la actualidad serían consideradas
psicológicas. Querían conocer cómo se recoge la información a través de los
sentidos, cómo se emplea para resolver problemas y cómo nos hace actuar de
manera noble o cobarde; se preguntaban sobre el carácter lábil de las
emociones y si es posible controlarlas o son ellas las que nos gobiernan; al
igual que los psicólogos actuales, querían describir, predecir, comprender y
modificar el comportamiento con el fin de contribuir al conocimiento y aumentar
la felicidad humana. Pero a diferencia de los psicólogos actuales, los
pensadores del pasado no solían basarse en la evidencia empírica y muchas
de sus observaciones estaban basadas en anécdotas o descripciones de casos
individuales. Esto no quiere decir que los predecesores de la psicología
moderna estuvieran siempre equivocados, sino que muy al contrario muchas
de sus intuiciones y observaciones se confirmaron posteriormente. El médico
griego Hipócrates (460-377 a. C.), padre de la medicina moderna, observando
pacientes con lesiones en la cabeza llegó a la conclusión de que el cerebro
tenía que ser la fuente última de «placeres, alegrías, risas y bromas, así como
de penas, dolores, tristezas y lágrimas». y de hecho así es. Durante el siglo I a.
C., los filósofos estoicos observaron que las personas no se entristecen, se
enfadan o se ponen nerviosas por los acontecimientos reales sino por las
interpretaciones que hacen de esos acontecimientos. y así es. En el siglo XVII,
el filósofo inglés John Locke (1643-1704) argumentó que la mente funciona
mediante la asociación de ideas que surgen de la experiencia, una propuesta
que sigue influyendo hoy en muchos psicólogos.

El nacimiento de la psicología moderna

A la vez que la frenología alcanzaba la cima de su popularidad, hombres y


mujeres en Europa y América, pioneros de la psicología, comenzaron a
emplear el método científico en la investigación psicológica. En 1879, Wilhelm
Wundt (1832-1920) estableció oficialmente el primer laboratorio psicológico en
Leipzig, Alemania. Wundt estudió Medicina y Filosofía y escribió sobre
psicología, fisiología, historia natural, ética y lógica, pero es especialmente
admirado por los psicólogos por haber sido el primero en anunciar en 1873 que
iba a intentar hacer de la psicología una ciencia y porque su laboratorio fue el
primero que publicó sus resultados en una revista científica. Aunque el
laboratorio de Leipzig comenzó siendo sólo unas cuantas habitaciones en un
viejo edificio, rápidamente se convirtió en el lugar al que tenía que acudir todo
aquel que quisiera ser psicólogo, por lo que muchos de los pioneros
estadounidenses recibieron allí su formación. Los investigadores del laboratorio
de Wundt no estudiaban toda la diversidad de temas que trata la psicología
actual, sino que se concentraban en el estudio de sensación, percepción,
tiempos de reacción, imaginación y atención, y evitaban el aprendizaje, la
personalidad y la psicopatología. El método de investigación preferido por
Wundt era la introspección sistemática, en la que sujetos voluntarios aprendían
a observar, analizar y describir cuidadosamente sus propias sensaciones,
imágenes mentales y reacciones emocionales. Este procedimiento no era
sencillo y los sujetos tenían que realizar 10000 observaciones de práctica antes
de poder participar en estudios reales. Una vez entrenados, podían emplear
hasta 20 minutos en describir las experiencias vividas interior mente durante un
experimento que había durado 1,5 segundos.

Aunque Wundt confiaba en que la introspección sistemática produjera


resultados fiables y verificables , la mayoría de los psicólogos la acabó
rechazando por ser demasiado subjetiva. No obstante Wundt cuenta con el
reconocimiento de haber iniciado el movimiento que hizo de la psicología una
ciencia.

Tres psicologías pioneras


Durante las primeras décadas de existencia de la psicología como disciplina
formal, tres fueron las escuelas psicológicas más populares. Una desapareció
pronto, otra dejó de existir como escuela independiente pero siguió
manteniendo su influencia y la tercera sigue viva a pesar del apasionado
debate que existe sobre si pertenece o no al ámbito de la psicología científica.

Estructuralismo. Las ideas de Wundt, algo modificadas, fueron difundidas por


uno de sus alumnos, E. B. Titchener (1867-1927), con el nombre de
estructuralismo. Al igual que Wundt, los estructura listas querían descomponer
las sensaciones, imágenes y sentimientos en sus elementos básicos, de la
misma manera que la química describe el agua en términos de átomos de
hidrógeno y oxígeno. Por ejemplo, se pide a alguien que escuche el golpeteo
de un metrónomo y diga exactamente la que oye. La mayoría de los
participantes suelen decir que perciben un patrón (algo así como CLIC, clic,
clic, CLIC, clic, clic), , pese a que los golpes que produce el metrónomo son en
realidad iguales. En otros casos se les pedía que descompusieran los
elementos del sentido del gusto al morder una naranja (dulzor, acidez,
humedad, etc.). Sin embargo, a pesar del programa de investigación intensivo
realizado, el estructuralismo fue desapareciendo porque la explicación del
pensamiento ha de ir más allá de descubrir los elementos componentes de
una sensación o imagen y sus conexiones. Años después del abandono del
estructuralismo, Wolfgang Kohler (1959) y sus compañeros recordaban su
experiencia como estudiantes: «Lo que nos incomodaba era. ..la implicación
de que la vida humana, aparentemente tan llena de color, tan intensa y
dinámica, no era más que un aburrimiento tremendo». La confianza del
estructuralismo en la introspección también conllevó

problemas, ya que a pesar del entrenamiento exhaustivo de los participantes


en los experimentos, éstos no siempre daban informes congruentes. Si se les
pedía que imaginaran la que se les viniera a la mente al oír la palabra
triángulo, la mayoría decía crear la imagen visual de una forma con tres lados y
tres ángulos, pero uno podía decir que era una forma roja brillante con ángulos
iguales y otro que se trataba de una forma giratoria sin color y con un ángulo
mayor que los otros Iados. Algunos incluso decían poder pensar sin tener que
formarse ninguna imagen visual (Boring, 1953). De esta forma, era, por tanto,
difícil conocer cuáles son los atributos mentales básicos de un triángulo.

Funcionalismo. Otro de los primeros enfoques de la psicología científica, el


funcionalismo, ponía el énfasis en la función o en el propósito de la conducta
mas que en su análisis o descripción Uno de sus líderes fue el filósofo, médico
y psicólogo estadounidense WilliamJames (1842-1910) quien argumentaba que
buscar los elementos integrantes de la experiencia, como habían hecho Wundt
y Titchener, era una pérdida de tiempo porque el cerebro y la mente están en
permanente cambio. Las ideas estables, sobre los triángulos o cualquier otra
cosa, no son lo que se entrevé a la luz de «las candilejas de la conciencia».
Intentar captar la naturaleza de la mente a través de la introspección, escribió
James (1890/1950), es como «asir una peonza para coger su movimiento, o
intentar encender la luz tan rápidamente que podamos ver cómo es la
oscuridad». Donde los estructuralistas se preguntaban qué pasa cuando un
organismo hace algo, los funcionalistas se preguntaban cómo y por qué. Esta
postura, en parte, estaba inspirada por las teorías evolucionistas del naturalista
británico Charles Darwin (1809-1882). Darwin había defendido que la tarea de
la Biología no era la mera descripción, por ejemplo del plumaje del pavo real o
las manchas pardas de los lagartos, sino la de intentar comprender la
contribución de estos atributos a la supervivencia, por ejemplo porque sirvieran
para atraer a la pareja o para ocultarse a la vista de los enemigos. De igual
forma, los funcionalistas querían conocer cuál era la contribución de conductas
específicas y procesos mentales a la adaptación de personas o animales al
medio, y por ello, se pusieron a buscar las causas subyacentes y las
consecuencias prácticas del comportamiento y los procesos mentales. A
diferencia de lo que les había sucedido a los estructuralistas, los funcionalistas
se sintieron libres para elegir entre varios métodos y ampliaron el campo de la
psicología al estudio de la infancia, los animales, las experiencias religiosas y a
lo que James denominó «el flujo de la conciencia», metáfora que todavía se
utiliza porque refleja muy bien la sensación de que los pensamientos fluyen
como la corriente de un río, a veces plácida, a veces turbulenta. El
funcionalismo, como el estructuralismo, tuvo una vida corta como escuela
psicológica porque carecía de una teoría precisa y de un programa de
investigación que consiguiera adhesiones. Además, abrazó el estudio de la
conciencia justo en el momento histórico en que este concepto iba a caer en
desgracia. Sin embargo, el énfasis del funcionalismo en las causas y
consecuencias de la conducta marcó el curso de la psicología científica.

Psicoanálisis. El siglo XIX también conoció el nacimiento y desarrollo de


varias terapias psicológicas. Por ejemplo, en Estados Unidos, el movimiento de
la «cura mental» fue inmensamente popular entre 1830 y 1900. Las «curas
mentales» eran intentos de corregir las «falsas ideas», que se decía que
llevaban a la ansiedad, depresión e infelicidad (Caplan, 1998; Moskowitz,
2001). La escuela de la Cura mental es uno de los antecedentes de las terapias
cognitivas actuales . Pero la psicoterapia que tendría impacto mundial durante
más de un siglo nació en Viena (Austria). Mientras los investigadores europeos
y americanos trabajaban en sus laboratorios intentando hacer de la psicología
una ciencia, un neurólogo desconocido, Sigmund Freud (1856-1939),
escuchaba en su consulta las narraciones de los enfermos sobre su depresión,
su nerviosismo o sus hábitos obsesivos.. Freud llegó a la convicción de que
muchos de los síntomas que presentaban sus pacientes tenían causas
mentales y no físicas. Su conclusión fue que el malestar que padecían se debía
a conflictos y traumas emocionales que se habían producido durante la infancia
y que eran demasiado dolorosos para ser recordados conscientemente, tales
como experimentar deseos sexuales hacia la madre o el padre. Para Freud la
conciencia no es más que la punta del iceberg. Bajo la parte visible subyace la
parte inconsciente de la mente que contiene deseos no revelados, pasiones,
secretos culpabilizadores, anhelos innombrables y conflictos entre el deseo y el
deber. Muchos de estos impulsos y pensamientos son de carácter sexual o
agresivo. No solemos ser conscientes de ellos en la rutina cotidiana, pero se
dejan entrever en los sueños, los actos los fallidos, accidentes aparentes e
incluso en los chistes. Freud (1905a) escribió: «No hay mortal que pueda
guardar un secreto. Si sus labios permanecen en silencio, sus dedos hablan.
Exuda traición por los poros». Las ideas de Freud no tuvieron un éxito
inmediato. De hecho, de su primer libro, La interpretación de los sueños
(1900/1953), sólo se vendieron 600 ejemplares durante los ocho años
posteriores a su publicación. Sin embargo, su propuesta fue tomando forma
como teoría general de la personalidad y método de psicoterapia hasta llegar a
ser conocida como psicoanálisis. La mayoría de los conceptos freudianos
fueron y siguen siendo rechazados por los psicólogos experimentales, pero han
tenido y tienen una influencia enorme sobre la filosofía, la literatura y el arte del
siglo xx. El nombre de Freud se ha convertido en algo tan cotidiano como el de
Einstein. A partir de estos comienzos en el marco de la filosofía, las ciencias
naturales y la medicina, la psicología se ha convertido en una disciplina
compleja que incluye diferentes especialidades, perspectivas y métodos. En la
actualidad es una gran familia numerosa que sigue creciendo; sus integrantes
tienen abuelos comunes, pero algunos primos se han aliado entre sí, en tanto
que otros discuten permanentemente o no se dirigen la palabra.

El presente de la psicología: conducta, cuerpo, mente y cultura

Si tuviera una vecina ruidosa, grosera y antipática y pidiera a un grupo de


psicólogos que explicara por qué esta persona es tan odiosa, le darían
respuestas diferentes dependiendo de su perspectiva teórica. Podrían hablar
de aspectos genéticos, de su actitud beligerante frente al mundo, de la
educación recibida, del entorno que favorece este tipo de temperamentos
desabridos o de la influencia de motivos inconscientes. Los psicólogos actuales
ven la conducta humana a través de distintas lentes.
Principales perspectivas psicológicas

Las cinco lentes que predominan en la psicología actual son las perspectivas
biológica, del aprendizaje, cognitiva, sociocultural y psicodinámica. Estos
enfoques asumen supuestos diferentes sobre la conducta humana, sobre el
funcionamiento de la mente y, lo que es más importante, difieren en la forma en
que explican por qué las personas se comportan como lo hacen.

La perspectiva biológica

Se centra en los efectos del cuerpo sobre la conducta, los sentimientos y los
pensamientos. Los impulsos eléctricos se disparan y recorren los intrincados
caminos del sistema nervioso. Las hormonas circulan por el torrente sanguíneo
ordenando a los órganos internos que aceleren o ralenticen su funcionamiento.
Las sustancias químicas fluyen por los espacios microscópicos entre las
células cerebrales. Los psicobiólogos están interesados en conocer cómo
interactúa esta actividad fisiológica con el ambiente exterior para producir
percepciones, recuerdos y conductas. Los investigadores de este campo
estudian los efectos biológicos sobre el aprendizaje y el rendimiento, la
percepción de la realidad, la experiencia de la emoción o la vulnerabilidad
frente a los trastornos afectivos. Estudian la interacción entre la mente y el
cuerpo en la salud y en la enfermedad. Investigan las contribuciones genéticas
y de otros factores biológicos al desarrollo de rasgos y destrezas. y en una
nueva especialidad muy popular desarrollada en este ámbito y que continúa la
tradición funcionalista, la psicología evolucionista, los investigadores estudian
cómo el pasado evolutivo de las especies puede contri- buir a explicar gran
parte de nuestra conducta y de las características psicológicas actuales. El
mensaje del enfoque biológico es que no podemos conocernos realmente a
nosotros mismos si no conocemos nuestro cuerpo.
Se interesa por los efectos del ambiente y la experiencia sobre la conducta de
las personas (y de los animales). Dentro de esta perspectiva, los conductistas
centran su atención en las recompensas y castigos ambientales que mantienen
o eliminan conductas concretas. No explican la conducta invocando la mente o
estados mentales, sino que prefieren limitarse a lo que se puede medir y
observar directamente: actos y acontecimientos que se producen en el entorno.
Por su parte, las teorías del aprendizaje social-cognitivo combinan elementos
del conductismo con investigación sobre pensamientos, valores, expectativas e
intenciones. Creen que las personas no sólo aprenden por adaptación de su
comportamiento al medio, sino también imitando a otros y pensando sobre los
acontecimientos que ocurren a su alrededor. La perspectiva del aprendizaje
tiene muchas aplicaciones prácticas. Los programas conductuales han
ayudado a mucha gente a librarse de hábitos poco saludables ya adquirir otros
más deseables; las técnicas socio-cognitivas de aprendizaje han ayudado a
mejorar su motivación ya aumentar su seguridad a muchas personas.
Históricamente, la investigación sobre el aprendizaje ha aportado algunos de
los hallazgos más firmes de la psicología y la insistencia conductista en la
precisión y la objetividad ha contribuido muy significativamente a su avance
como ciencia.

Se ocupa de la dinámica interior inconsciente de fuerzas internas, conflictos y


energía de los instintos. Esta perspectiva tiene su origen en la teoría
psicoanalítica de Freud, pero en la actualidad hay otros muchos enfoques
psicodinámicos. Los psicólogos psicodinámicos intentan ir más allá del
comportamiento superficial de una persona para encontrar sus raíces
inconscientes. De ahí que se contemplen a sí mismos como arqueólogos de la
mente. La psicología psicodinámica es a las otras perspectivas psicológicas
como el pulgar a los demás dedos, es uno de ellos pero al mismo tiempo está
aparte de ellos, porque difiere radicalmente en lenguaje, metodología y criterios
sobre la que se considera evidencia aceptable. Aunque algunos psicólogos
científicos han intentado abordar empíricamente los conceptos psicodinámicos,
son muchos los que piensan que éstos se enmarcan mejor en la filosofía o en
la literatura, que en la psicología académica