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ABSORCIÓN DEL AGUA EN LA PLANTA

La absorción de agua consiste en su desplazamiento desde el suelo hasta la raíz, y es la


primera etapa del flujo hídrico en sistema continuo suelo-planta-atmósfera
En una planta en crecimiento activo, existe una fase de agua líquida que se extiende desde
la epidermis de la raíz a las paredes celulares del parénquima foliar.
Se acepta, que el movimiento del agua desde el suelo al aire, a través de toda la planta, se
puede explicar sobre la base de la existencia de gradientes de potencial hídrico a lo largo
de la vía. Se producirá de modo espontáneo si en la raíz es menor que suelo.

La atmósfera de los espacios intercelulares del parénquima lagunar del mesófilo foliar está
saturada de vapor de agua, mientras que el aire exterior rara vez lo está, por lo que el vapor
de agua se mueve desde el interior de la hoja al exterior siguiendo un gradiente de potencial
hídrico. Este proceso, denominado transpiración, es la fuerza motriz más importante para
el movimiento del agua a través de la planta.

DISPONIBILIDAD DE AGUA.

La disponibilidad de agua es una de las más importantes relaciones suelo-planta. El suelo


almacena agua y la pone a disposición de las plantas dependiendo del contenido de humedad y
potenciales de agua. Cada planta requiere de condiciones ideales de abastecimiento de agua y
cuando éstas no son cumplidas, la planta comienza a sufrir de “stress hídrico”.
En función de la mayor o menor proporción de agua en los poros del suelo, y su
disponibilidad para la planta se definen cuatro niveles de humedad:

Saturación: Cuando todos los poros están llenos de aire.

Límite superior (LS): Es un nivel de humedad que se consigue dejando drenar el agua del
suelo saturado. Este contenido de agua es la mayor cantidad de agua que el suelo puede
llegar a almacenar sin drenar. También se conoce como capacidad de campo (CC).

Límite inferior (LI): Si el suelo no recibe un nuevo aporte, la evaporación de agua desde
el suelo y la extracción por parte de las raíces hacen que el agua almacenada disminuya
hasta llegar a este nivel en el que las raíces no pueden extraer más cantidad. Aunque el
suelo aún contiene cierta cantidad de agua, las plantas no pueden utilizarla. Se conoce
también como punto de marchitez o punto de marchitamiento permanente.

Suelo seco: Situación en que los poros del suelo están totalmente llenos de aire.

Así pues, las plantas pueden extraer el agua del suelo desde el límite superior hasta el límite
inferior., que es lo que se conoce como Intervalo de Humedad Disponible (también
conocido como agua útil).

Disponibilidad de DE AGUA en el SUELO Depende de:

Temperatura del suelo Que Afecta:

 Energía cinética del agua

 Viscosidad del agua

 Permeabilidad de las membranas

 Respiración Cortical (ATP, crecimiento)

 Crecimiento de raíces
Aireación del suelo

Deficiencia de O2 Afecta:

 Crecimiento Sistema Radical

 Permeabilidad de las membranas

 Respiración (crecimiento y producción de ATP)

Composición y concentración de la solución del suelo

Afecta:

 Potencial hídrico del suelo de agua

CONCENTRACIÓN DE SOLUCIÓN DEL SUELO

La concentración de nutrientes minerales en la disolución nutritiva o en el suelo afecta de


forma muy considerable a la transpiración y la conductividad hidráulica de las raíces sin
hacerlo sobre el contenido hídrico de la planta.

Un alto contenido en sales en el suelo suele manifestarse en las raíces, en ocasiones la


parte superior de la planta podría mostrar señales de daño, mientras que las raíces se ven
aparentemente no afectadas. En este caso, las sales solubles entran en las raíces y se
mueven a través de los vasos de la planta hacia las hojas, donde el agua se evapora y
gradualmente concentra las sales a niveles tóxicos.

Cuando las sales solubles del suelo son excesivamente altas, las raíces son incapaces de
absorber agua y la planta se marchita. El problema se agudiza después de la aplicación de
fertilizantes, durante sequías o condiciones áridas. Si se permite que el suelo se seque
demasiado por algunas horas, también puede resultar en daños por sal.

Las plantas pueden recuperarse de daños por exceso de sal al reducirse las sales del suelo.
Esto puede ocurrir naturalmente después de una fuerte lluvia o provocarse artificialmente a
través del riego

SISTEMA RADICAL DE LA PLANTA

El sistema radical o sistema radicular de la planta es el conjunto de raíces de una misma planta.
Según su origen y desarrollo se distinguen dos tipos de sistemas radiculares, los cuales están
asociados a grupos diferentes de plantas.
El sistema radical sirve para sujetar la planta al suelo y, sobre todo, para encontrar las
grandes cantidades de agua que la planta requiere.

El agua entra en la mayoría de las plantas por las raíces, especialmente por los pelos
radicales, situados unos milímetros por encima de la caliptra. Estos pelos, largos y
delgados poseen una elevada relación superficie/volumen y, pueden introducirse a través de
los poros del suelo de muy pequeño diámetro. Los pelos absorbentes incrementan de esta
manera la superficie de contacto entre la raíz y el suelo.

TRANSPIRACIÓN

La transpiración es el proceso mediante el cual las plantas regresan agua a la atmósfera.


Después de absorver agua del suelo, las plantas liberan agua a través de sus hojas. La
transpiración ayuda a la plantas a mantenerse frescas.

La transpiración es un traspaso de agua por parte de la planta hacia la atmósfera que


presenta un gradiente de humedad menor que el de la planta.

Algunas veces la transpiración y la evaporación de las plantas se combina en un término


científico llamado "evapo-transpiración".
LA GUTACIÓN:

Fenómeno observable como pequeñas gotas de agua en la epidermis foliar, se produce


cuando la planta está en condiciones que favorecen la absorción rápida de agua y
minerales y una transpiración mínima, como sucede con las plantas que crecen en
suelos húmedos, durante la noche. Los iones minerales absorbidos de noche son
bombeados al apoplasto que rodea a los elementos del xilema. Esta pérdida de solutos
hace que disminuya el potencial agua en los elementos del xilema, generando un
ingreso de agua desde las células circundantes. Al aumentar la presión dentro del xilema
el agua es forzada eventualmente a salir a través de los hidatodos foliares.

La absorción de agua.

 La absorción de agua consiste en su desplazamiento desde el suelo hasta la raíz, y es la primera etapa del
flujo hídrico en sistema continuo suelo-planta-atmósfera.

 En una planta en crecimiento activo, existe una fase de agua líquida que se extiende desde la epidermis de la
raíz a las paredes celulares del parénquima foliar.

 Se acepta, que el movimiento del agua desde el suelo al aire, a través de toda la planta, se puede explicar
sobre la base de la existencia de gradientes de potencial hídrico a lo largo de la vía. Se producirá de modo
espontáneo si  en la raíz es menor que  suelo.

 La atmósfera de los espacios intercelulares del parénquima lagunar del mesófilo foliar está saturada de vapor
de agua, mientras que el aire exterior rara vez lo está, por lo que el vapor de agua se mueve desde el interior
de la hoja al exterior siguiendo un gradiente de potencial hídrico. Este proceso, denominado transpiración,
es la fuerza motriz más importante para el movimiento del agua a través de la planta.

La Transpiración.

Definición.

 Se entiende por transpiración la pérdida de agua, en forma de vapor, a través de las distintas partes de la
planta, si bien se realiza fundamentalmente por las hojas.

 La transpiración esta íntimamente relacionada con una función de vital importancia para el crecimiento de las
plantas, la fotosíntesis. La absorción de dióxido de carbono para la fotosíntesis y la pérdida de agua por
transpiración están inseparablemente enlazadas en la vida de las plantas verdes, y todas las condiciones que
favorecen la transpiración favorecen la fotosíntesis.

La aireación del suelo


se refiere al abastecimiento de oxígeno para el buen desarrollo de los microorganismos y de las
raíces de las plantas que posee el suelo. En otras palabras, es el cambio que se produce entre los
gases del suelo y los gases de la atmósfera.

Los efectos de la aireación en el suelo son muy variados, pero al final todos redundan en el
crecimiento y sobrevivencia de los árboles y las plantas en general, la mayoría de las cuales
requiere de suelos bien aireados. Sin embargo, las plantas vasculares muestran un amplio rango
de tolerancia ante la falta de O2 o el exceso de CO2.(Donoso 1997)

La mayor parte de los árboles forestales requieren contenidos de O2 en el suelo superiores al


10%, para obtener una adecuada tasa de respiración y crecimiento de las raíces (Daubenmire,
1974) citado por Donoso, 1997. Generalmente, las raíces de las plantas se ubican en los
horizontes superficiales mejor aireados, donde los niveles de O2 fluctúan entre el 10% en su
límite inferior y el nivel de la atmósfera cerca de la superficie.

Las raíces pueden soportar niveles de O2 hasta de 2% sin sufrir mayores daños. Bajo éstos
niveles, especialmente si se mantienen durante largo tiempo, la falta de O2, , produce daños
importantes (Lutz y Chandier, 1959).

La deficiencia de O2 en el suelo produce normalmente el cese del crecimiento de las raíces, lo


que va acompañado por daños o la muerte de ellas. Externamente esto se manifiesta luego por
descoloración y muerte de las hojas, reducción en el crecimiento del tronco y, en ocasiones, la
muerte de los árboles.

La mala aireación de los suelos afecta al crecimiento de los árboles al disminuir detener la tasa
de descomposición de la materia orgánica, y al disminuir la respiración d. las raíces. Cuando
disminuye la descomposición de la materia orgánica, el nitrógeno tiende a fijarse en ella y se
producen y acumulan bicarbonatos de Fe y Mn, compuestos ri nitrógeno y azufre (HgS) en
concentraciones tóxicas (Kramer y Kozíowski, 1960; Dauben mire, 1974).

La disminución de la tasa de respiración reduce, a su vez, el crecimiento do las raíces, la


absorción de nutrientes y, en parte, la absorción, conducción de agua v transpiración durante las
inundaciones, lo cual se debería a que el sistema conductor se obstruye por la actividad
bacteriana producida en las raíces que están muriendo, \ también por la acumulación de
materiales gomosos (Kramer, 1951).

Las disminución en la absorción de nutrientes por las raíces se debe a que el daño producido por
la falta de aireación disminuye la formación de nuevas raíces, lo cual naturalmente disminuye, a
su vez, la superficie de absorción de nutriente.

Diariamente, los estomas de plantas bien regadas se abren poco después del amanecer y
el aumento de la demanda evaporativa crea los gradientes de concentración de vapor de
agua necesarios para que tenga lugar la transpiración (véase Capítulo 3). Ordinariamente,
a medida que aumenta la transpiración. la pérdida de agua excede la absorción (Fig. 4-
6).Ello es debido a que existe una resistencia considerable al flujo de agua desde el suelo
al xilema radical y. porotra parte, a que hay un volumen apreciablc de aguafácilmente
disponible en las células parenquimáticas turgentes de la hoja y del tallo que abastecen la
demanda transpiratoria.

A medida que se retira agua de las celulas del mesofilo durante la transpiracion,
disminuye el 4* foliar. Endias muy despejados, el potencial hidrico foliar muestrauna
variacion temporal similar al de la radiacion solar.
No obstante, el equilibrio entre la perdida transpiratoria de agua y su restauracion es
extraordinariamente dinamico,y pequenos cambios en las condiciones ambientales
pueden provocar grandes variaciones en el potencial foliar en solo unos minutos. Esto es
especialmente manifiesto en dias parcialmente nubosos, con plantas que
se desarrollan en suelos muy humedos. Al pasar del solradiante a la sombra, la
temperatura de la hoja disminuye rapidamente debido al enfriamiento convectivo
ytranspiratorio. reduciendose, por tanto, el gradiente de concentracion de vapor de agua
entre la hoja y el aire
(ecuacion 3-2). La recuperacion al anochecer del potencial hidrico foliar en plantas bien
regadas sigue la reducción en la radiacion solar, pero el \ foliar puede presentar un
comportamiento ligeramente diferente al
de la manana debido a los mayores deficit de presion de vapor, caracteristicos del
anochecer.
Por lo general, la resistencia al flujo de agua es menorentre las celulas parenquimaticas y
las superficies evaporantes que a nivel de la absorcion en las raices.
Por tanto, la causa del retraso en la absorcion, en condicionesde buena disponibilidad de
agua, es la resistenciaelevada en las membranas de las celulas radicales.
En el caso de los arboles, una consecuencia del retraso cuando las tasas transpiratonas
son elevadas, el agua tiende a salir de las células situadas en las proximidades de la vía
principal hacia el xilema funcional. Esto provocauna reducción en el volumen de las
células «donantes », y los troncos se pueden encoger durante el día e hinchar durante la
noche a medida que las células serehidratan.

Bajo ciertas condiciones ambientales, el retraso en la absorción se hace tan acentuado


que las plantas se marchitan, incluso teniendo agua en el sucio. Es el caso, por ejemplo,
de la temperatura baja del suelo, su efecto más importante es el aumento de la resistencia
hidráulica de las membranas celulares en las raíces. La existencia de frío en la raíz,
combinada con temperaturas foliares elevadas, vientos fuertes y aire seco (factores que
estimulan la transpiración) suelen matar a la planta por desecación. El peligro es grande
en ambientes alpinos. si bien las plantas procedentes de ambientes cálidos y tropicales
son muy susceptibles a esta forma de lesión.

Una escasa aireación del suelo, especialmente cuando se combina con condiciones que
favorecen la transpiración, también puede provocar lesión por desecación.

La falta de oxígeno conlleva respiración anaeróbica en las raíces y reduce el suministro


de ATP. Los productos finales de este proceso, así como la presencia de otros iones
tóxicos en el ambiente reductor que rodea la raíz, tienden a lesionar las células radicales
yaumentan su resistencia hidráulica. Además, la limitación de ATP restringe la capacidad
de las raíces para absorber activamente iones y mantener el bajo potencial hídrico que es
necesario para incorporar agua del suelo. Por tanto, una de las consecuencias de los
suelos inundados es la desecación. En las plantas adaptadas a la inundación, el oxígeno
puede difundir desde las partes aéreas a las raíces, a través de espacios aéreos gigantes
interconectados (aerénquima), de tal manera que las raíces permanecen oxigenadas
incluso en suelos totalmente anaerobios.