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INTRODUCCIÓN

Siguiendo las directrices de la Unidad Curricular “Espacios Acuáticos


de Venezuela”, se desarrolló un Ensayo documental de análisis cualitativo de
contenido, cuyo objetivo fue: “Analizar la evolución histórica de los espacios
acuáticos venezolanos a la luz del derecho del mar, para posteriormente
emitir las consideraciones correspondientes a los contextos político,
económico, social y militar en función de la nueva concepción geopolítica
que adelanta el Estado venezolano en materia acuática”.
Con ese orden de ideas, se estructuró el Ensayo en un cuerpo
temático dividido por seis puntos. En el primero, se examinaron los aspectos
geográficos. Posteriormente, se hizo un resumen de la evolución histórica de
los espacios acuáticos venezolanos a la luz del Derecho del Mar, dejando
claro el posicionamiento del Estado venezolano. En, los cuatro puntos
restantes se desarrollaron las consideraciones políticas, económicas,
sociales y militares haciendo una referencia general y reflexiva sobre los
aspectos históricos, para inmediatamente después concentrarse en la nueva
concepción geopolítica que adelanta el Estado venezolano en materia
acuática y se enlazó en ellos el tema de la “Autoridad Acuática ó Marítima
que compete al tema N° 1de la Guía de Dinámica suministrada por el
profesor de la Unidad Curricular.
Es de hacer notar que en las consideraciones políticas el tema del
poder y la autoridad se hizo presente. En las consideraciones económicas se
incorporó el aprovechamiento de los recursos bajo una mirada sustentable,
lo que permitió no perder de vista el asunto ambiental y el rol de las
autoridades acuática y marítima en ese contexto. En lo social, la
participación ciudadana fue exaltada en términos de Poder Popular. En lo
militar se tuvo en cuenta el empleo del Poder Naval y el ejercicio del Poder
de Policía de la Armada Bolivariana. Se finalizó con las conclusiones, la lista
de referencias consultadas y los anexos..

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DESARROLLO TEMÁTICO

1. Espacios Acuáticos de la República Bolivariana de Venezuela

La actual visión de la Constitución de la República Bolivariana de


Venezuela (CRBV, 1999) expuesta en el “Título II: Del Espacio Geográfico y
de la División Política”, “Capítulo I: Del territorio y demás espacios
geográficos”, incorpora significativos avances sobre los espacios acuáticos
al señalar con detalle dónde el país ejerce soberanía, jurisdicción y control,
conectándose lo continental con lo lacustre, insular y fluvial. Sin embargo,
conviene en primera instancia aclarar lo expresado en el Art. 10:

El territorio y demás espacios geográficos de la República son


los que corresponden a la Capitanía General de Venezuela
antes de la transformación política iniciada en 1810, con las
modificaciones resultantes de los tratados y laudos arbitrales
no viciados de nulidad

Lo citado previamente, según se indica en la Exposición de Motivos de


la CRBV (1999), tiene su origen en el Laudo Arbitral de París del año 1899,
vinculado con el territorio en reclamación con Guyana. En dicho Laudo,
después de muchas conversaciones sobre los problemas fronterizos que
tenía Venezuela con Gran Bretaña por el río Esequibo, se accede someter
este litigio a un arbitraje internacional. Pero, como el laudo arbitral resultó
descaradamente favorable a los intereses de Gran Bretaña, en el sentido de
reconocerle soberanía no sólo sobre los territorios que legalmente le
pertenecían a Venezuela, sino de igual forma sobre aquellos que se
disputaban y de los cuales se había adueñado el referido imperio por la vía
de la usurpación, fue calificado de írrito por casi todos los expertos
internacionalistas venezolanos.
En el marco del análisis de los espacios acuáticos venezolanos, la
observación precedente pone en evidencia, por ejemplo, que en virtud a que
la República Bolivariana de Venezuela no renuncia a su soberanía en el
territorio en reclamación, tampoco lo haría en cuanto a sus derechos en la

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fachada atlántica de la República Cooperativa de Guyana. El problema es
que mientras el contencioso limítrofe no se resuelva y tampoco se delimiten
las áreas marinas y submarinas con Guyana, la soberanía, jurisdicción y
control de esa fachada está en manos del país vecino, quien por ahora, tiene
jurídicamente los derechos, situación similar que se presenta con la
República de Colombia con la cual quedó demarcado el espacio terrestre,
estando pendiente por resolver la problemática de la delimitación de las
aguas marinas y submarinas del Golfo de Venezuela.
Siendo de esa manera, hay que remitirse una vez más a la CRBV
(1999), en cuyo Art. 11 se determina que:

La soberanía plena de la República se ejerce en el espacio


continental e insular, lacustre y fluvial, mar territorial, áreas
marinas interiores, históricas y vitales y las comprendidas
dentro de las líneas de base rectas que ha adoptado o adopte
la República, el suelo y subsuelo de éstos, el espacio aéreo
continental, insular y marítimo y los recursos que en dichos
espacios se encuentran, incluidos los genéticos, los de las
especies migratorias, sus productos derivados y los
componentes intangibles que por causas naturales allí se
hallen.
El espacio insular de la República comprende el archipiélago
de Los Monjes, archipiélago de Las Aves, archipiélago de Los
Roques, archipiélago de La Orchila, isla La Tortuga, isla La
Blanquilla, archipiélago Los Hermanos, islas de Margarita,
Cubagua y Coche, archipiélago de Los Frailes, isla La Sola,
archipiélago de Los Testigos, isla de Patos e isla de Aves; y,
además, las islas, islotes, cayos y bancos situados o que
emerjan dentro del mar territorial, en el que cubre la plataforma
continental o dentro de los límites de la zona económica
exclusiva.
Sobre los espacios acuáticos constituidos por la zona marítima
contigua, la plataforma continental y la zona económica
exclusiva, la República ejerce derechos exclusivos de
soberanía y jurisdicción en los términos, extensión y
condiciones que determinen el derecho internacional público y
la ley…

De acuerdo con lo citado, el supremo poder y soberanía plena del


Estado venezolano se ejerce sobre sus espacios acuáticos; por lo tanto, son
de su competencia sus recursos, respetándose el sistema de líneas de base

3
rectas para determinar los espacios marítimos bajo su dominio, lo que
permite pensar en la integralidad territorial en lo continental con lo acuático y
lo aéreo, a la vez que hay un enfoque de atención a las condiciones
acordadas a través del derecho internacional público y la ley.
Adicionalmente la disposición constitucional in comento, establece un
espacio insular, entendido como aquel que está formado por las diferentes
islas y archipiélagos mencionados en el Art. 11 de la CRBV, respecto a los
cuales no hay lugar a disputas territoriales con los Estados vecinos, aunque
queda la duda respecto a la consideración de denominar a Los Frailes como
“archipiélago”, pues el Laudo Español de 1891, dictado a consecuencia del
Tratado Michelena-Pombo, no lo reconoce geográficamente, dictando su
decisión sobre el espacio geográfico que se pretendía demarcar, tomando
como límite referencial a Castillete dentro del mar territorial. Aún así, se
entiende a tenor de lo señalado sobre los Arts. 10 y 11 de la CRBV (1999),
que la soberanía en los espacios acuáticos venezolanos se ejercerá sobre
aquellos que se han señalado expresamente en la Constitución y en los que
pudieran emerger posteriormente al solucionarse lo inherente a la
delimitación de áreas marinas y submarinas.
Por otro lado, es relevante sumar a lo antes descrito en materia de
dominio, que el Art. 304 de la CRBV (1999) establece:

Todas las aguas son bienes de dominio público de la Nación,


insustituibles para la vida y el desarrollo. La ley establecerá las
disposiciones necesarias a fin de garantizar su protección,
aprovechamiento y recuperación, respetando las fases del ciclo
hidrológico y los criterios de ordenación del territorio.

Obsérvese en la cita preliminar, que el dominio que se ejerce sobre las


aguas permite visionarlas no sólo en términos de poder, sino al mismo
tiempo de aprovechamiento para la seguridad y el desarrollo integral de la
Nación al vincularlas como bienes insustituibles para la vida y el desarrollo,
previéndose la garantía de protección y recuperación como medida que se
adhiere a un enfoque que incorpora la relación geográfica, humana y
ambiental.

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Visto lo anterior, es necesario especificar los espacios acuáticos de la
República Bolivariana de Venezuela.

Cuadro N° 1
Espacios Acuáticos de la República Bolivariana de Venezuela

Frente marítimo País caribeño y atlántico porque tiene un posicionamiento geoestratégico al norte de
venezolano: América del Sur. Por lo tanto, su frente marítimo abarca el mar Caribe y el océano
Atlántico. Son 2.678 kilómetros de costa caribeña, 814 Km. de costa atlántica a los cuales
pueden sumarse los 291 Km. de la Zona en Reclamación y 1.050 km de su contorno
insular (1)
Soberanía y - Espacios marítimos:
Jurisdicción de 1. Mar territorial. “La soberanía nacional en el mar territorial se ejerce sobre el espacio
Venezuela aéreo, las aguas, el suelo, el subsuelo y sobre los recursos que en ellos se encuentren”
(2: LOEA, 2008, Art. 8). “El mar territorial tiene, a todo lo largo de las costas continentales
e insulares de la República una anchura de doce millas náuticas (12 MN) y se medirá
ordinariamente a partir de la línea de más baja marea, tal como aparece marcada
mediante el signo apropiado en cartas a gran escala publicadas oficialmente por el
Ejecutivo Nacional, ó a partir de las líneas de base establecidas en este Decreto con
Rango, Valor y Fuerza de Ley Orgánica” (2: LOEA, 2008, Art. 9). En esta clasificación se
ubican: las aguas interiores comprendidas dentro de las líneas de base recta (2: LOEA,
2008, Art. 10), y en ese contexto están los ríos que desembocan directamente al mar (2:
LOEA, 2008, Art. 11); las bahías y aguas históricas (2: LOEA, 2008, Art. 12).
2. Zona Contigua: “Para los fines de vigilancia marítima y resguardo de sus intereses, la
República tiene, contigua a su mar territorial, una zona que se extiende hasta veinticuatro
millas náuticas (24 MN), contadas a partir de las líneas de más baja marea o las líneas de
base desde las cuales se mide el mar territorial” (2: LOEA, 2008, Art. 43).
3. Zona Económica Exclusiva. “La zona económica exclusiva se extiende a lo largo de las
costas continentales e insulares de la República, a una distancia de doscientas millas
náuticas (200 MN) contadas desde las líneas de base a partir de las cuales se mide la
anchura del mar territorial” (2: LOEA, 2008, Art. 45). En dicha Zona goza de: “1. Derechos
de soberanía para los fines de exploración, explotación, conservación y administración de
los recursos naturales, de las aguas suprayacentes y sobre otras actividades tendentes a
la exploración y explotación sostenible económica de la zona, tales como la producción de
energía derivada del agua, corrientes y vientos. 2. Jurisdicción, con arreglo a lo previsto
en este Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley Orgánica, en lo relacionado con: 2.1. El
establecimiento y utilización de islas artificiales, instalaciones y estructuras. 2.2 La
investigación científica marina. 2.3. La protección y preservación del ambiente marino. 3
Derecho a tomar las medidas que considere convenientes para la conservación y uso
sostenible de la biodiversidad y demás elementos del ambiente marino, más allá de los
límites de la zona económica exclusiva, conforme a lo establecido en el Derecho
Internacional” (2: LOEA, 2008, Art. 46).
4. Plataforma Continental: “La plataforma continental de la República comprende el lecho
y el subsuelo de las áreas submarinas que se extienden más allá de su mar territorial y a
todo lo largo de la prolongación natural de su territorio hasta el borde exterior del margen
continental o bien hasta una distancia de doscientas millas náuticas (200 MN), contadas
desde la línea de más baja marea o desde las líneas de base, a partir de las cuales se
mide la extensión del mar territorial, en los casos en que el borde exterior del margen
continental, no llegue a esa distancia. Cuando el borde exterior del margen continental
sobrepasare la distancia de doscientas millas náuticas (200 MN), la República establecerá
dicho borde, el cual fijará el límite de la Plataforma Continental con la zona internacional
de los fondos marinos y oceánicos, conforme al Derecho Internacional. Derechos de
soberanía” (2: LOEA, 2008, Art. 56). “La República ejerce derechos de soberanía sobre la
plataforma continental a los efectos de la exploración y explotación sostenible de sus
recursos naturales. Nadie podrá emprender estas actividades sin su expreso
consentimiento. Los derechos de la República sobre la plataforma continental son
independientes de su ocupación real o ficticia, así como de toda declaración expresa. Los
recursos naturales aquí mencionados son los recursos minerales y recursos vivos
pertenecientes a especies sedentarias, es decir, aquellos que en el periodo de explotación
están inmóviles en el lecho del mar o en su subsuelo o sólo pueden moverse en constante
contacto físico con el lecho o el subsuelo. Aguas suprayacentes y espacio aéreo” (2:
LOEA, 2008, Art. 57). “Los derechos de la República sobre la plataforma continental no
afectan la condición jurídica de las aguas suprayacentes ni la del espacio aéreo situado
sobre tales agua” (2: LOEA, 2008, Art. 58).
Cuadro N° 1 (Cont.)

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Cuadro N° 1 (Cont.)

Soberanía y - Espacios marítimos:


Jurisdicción de 5. Alta Mar: “La República ejercerá de conformidad con el Derecho Internacional, los
Venezuela derechos que le corresponden en la alta mar, la cual comprende todos aquellos espacios
marinos no incluidos en la zona económica exclusiva, el mar territorial o en las aguas
interiores, o en cualquier otra área marina o submarina que pueda ser establecida” (2:
LOEA, 2008, Art. 62).
6. Fondos marinos y oceánicos: “La República ejercerá de conformidad con el Derecho
Internacional, los derechos que le corresponden en la zona internacional de los fondos
marinos y oceánicos, que es patrimonio común de la humanidad, y se extiende más allá
del exterior del margen continental, fuera de los límites de la jurisdicción de la República”
(2: LOEA, 2008, Art. 63).
- Espacios insulares:
“El espacio insular de la República comprende los archipiélagos, islas, islotes, cayos,
bancos y similares situados o que emerjan, por cualquier causa, en el mar territorial, en el
que cubre la plataforma continental o dentro de los límites de la zona económica
exclusiva, además de las áreas marinas o submarinas que hayan sido o puedan ser
establecidas (2: LOEA, 2008, Art. 64).
- Zonas Costeras:
“…se entiende por zonas costeras, la unidad geográfica de ancho variable, conformada
por una franja terrestre, el espacio acuático adyacente y sus recursos, en la cual se
interrelacionan los diversos ecosistemas, procesos y usos presentes en el espacio
continental e insular” (3: LZC, 2001, Art. 2). “Constituyen parte integral de las zonas
costeras: 1. Elementos como arrecifes coralinos, praderas de fanerógamas marinas,
manglares, estuarios, deltas, lagunas costeras, humedales costeros, salinas, playas,
dunas, restingas, acantilados, terrazas marinas, costas rocosas, ensenadas, bahías,
golfos, penínsulas, cabos y puntas. 2. Los terrenos invadidos por el mar, que por cualquier
causa pasen a formar parte de su lecho en forma permanente. 3. Los terrenos ganados al
mar por causas naturales o por acción del hombre” (3: LZC, 2001, Art. 3). Para el
establecimiento de los límites de las zonas costeras, se toman en consideración: “…1. Los
criterios político-administrativos nacionales, estadales y municipales. 2. Las
características físico-naturales. 3. Las variables ambientales, socioeconómicas y
culturales. La franja terrestre de las zonas costeras tendrá un ancho no menor de
quinientos metros (500 m) medidos perpendicularmente desde la proyección vertical de la
línea de más alta marea, hacia la costa y la franja acuática con un ancho no menor de tres
millas náuticas (3Mn), y en ningún caso podrá exceder los límites del mar territorial,
ambas franjas serán determinadas por la ley y desarrolladas en el Plan de Ordenación y
Gestión Integrada de las Zonas Costeras. En los lagos y ríos, ambas franjas serán
determinadas en la ley, y desarrolladas en el Plan de Ordenación y Gestión Integrada de
las Zonas Costeras, tomando en cuenta las características particulares de éstos. En las
dependencias federales e islas fluviales y lacustres, se considera como franja terrestre
toda la superficie emergida de las mismas” (3: LZC, 2001, Art. 4). “Son del dominio público
de la República, todo el espacio acuático adyacente a las zonas costeras y la franja
terrestre comprendida desde la línea de más alta marea hasta una distancia no menor de
ochenta metros (80m), medidos perpendicularmente desde la proyección vertical de esa
línea, hacia tierra, en el caso de las costas marinas. En los lagos y ríos, la franja terrestre,
sobre la cual se ejerce el dominio público, la determinará la ley y la desarrollará el Plan de
Ordenación y Gestión Integrada de las Zonas Costeras y en ningún caso será menor de
ochenta metros (80m). Formarán parte del dominio público de las Zonas Costeras, en los
límites que se fijen en el Plan de Ordenación y Gestión Integrada de las Zonas Costeras,
los ecosistemas y elementos geomorfológicos, tales como arrecifes coralinos, praderas de
fanerógamas marinas, manglares, estuarios, deltas, lagunas costeras, humedales
costeros, salinas, playas, dunas, restingas, acantilados, costas rocosas, ensenadas,
cabos, puntas y los terrenos ganados al mar. En los lagos y ríos, los ecosistemas y
elementos geomorfológicos que forman parte del dominio público de las zonas costeras,
los determinará la ley y los desarrollará en el Plan de Ordenación y Gestión Integrada de
la las Zonas Costeras (3: LZC, 2001, Art. 9).
Extensiones: Espacios insulares 1.050 Kms². Zona Económica Exclusiva y Plataforma Continental:
762.000 Kms² (1)
N° de islas, cayos e 333 (1)
islotes:

Cuadro N° 1 (Cont.)
6
Cuadro N° 1 (Cont.)

Grupo insular Grupo se encuentra dentro de las doce millas náuticas (22.224 metros), espacio que, de
ubicado dentro de la conformidad al Derecho Internacional, es Mar Territorial venezolano, medido a partir de la
plataforma costa o de líneas de base, sean normales o rectas, o una combinación de las mismas en
continental fase de bajamar. En él se encuentran las islas, islotes y cayos costaneros pertenecientes
a los parques nacionales Morrocoy (estado Falcón), San Esteban (estado Carabobo) y
Mochima (estados Sucre y Anzoátegui), las pertenecientes al Municipio Insular Padilla:
Isla de Toas, San Carlos, Maraca, Pescadores, Zapara y Sabaneta de Montiel (estado
Zulia), Las Isletas (estado Anzoátegui) e Isla de Patos (Golfo de Paria, estado Sucre).
Dentro de este primer grupo se encuentra el territorio del estado Nueva Esparta,
constituido por las islas Margarita, Coche y Cubagua; grupo insular que, por ubicarse
dentro de la plataforma continental, origina idéntica jurisdicción sobre Los Frailes e isla La
Sola.
Grupo Insular Grupo intermedio ubicado fuera del mar territorial. Lo integran los archipiélagos Los
Histórico Monjes, Las Aves, Los Roques, La Orchila, Los Hermanos, Los Testigos y la islas La
Tortuga y La Blanquilla. La soberanía de Venezuela sobre este grupo emana
históricamente desde el año 1.777, en base al principio de posesión justa y jurídica Iuti
Possideti juri conferido a los territorios de lo que fue la Capitanía General de Venezuela.
Grupos de zonas - De la zona deltana: comprende toda el área marina costera y deltaica de la
costeras desembocadura del río Orinoco. Ubicación: estado Delta Amacuro. con el mar
territorial que generan (12 MN) (4. p. 149).
- De la zona nororiental: área marino-costera de los estados Monagas, Sucre, Nueva
Esparta y Anzoátegui, la parte oriental del estado Miranda, hasta Cabo Codera y las
Dependencias Federales de La Tortuga, La Blanquilla, Los Hermanos, Los Frailes, la
Sola, Los Testigos con el mar territorial que generan (12 MN) (4, pp. 149-150).
- De la zona central: área marino costera e insular de los estados Carabobo, Aragua,
Vargas, Distrito Federal, la Costa Norte hasta Cabo Codera del estado Miranda y las
Dependencias Federales de las Aves, Los Roques y La Orchila con el mar territorial
que generan (12 MN) (4: p. 150).
- De la zona centro occidental: área marino costera del estado Yaracuy, la Costa
Oriental y Norte del estado Falcón hasta Punta Macolla de la Península de
Paraguaná con el mar territorial que generan (12 MN) (4: p. 150).
- De la zona occidental: todo el área marino costera, insular y lacustre del estados
Falcón y Zulia, a partir de Punta Macolla (Zulia) incluyendo el Lago de Maracaibo y la
Dependencia Federal Los Monjes con el mar territorial que generan (12 MN) (4: p.
150).
- Isla de Aves: con el mar territorial que generan (12 MN) (4: p. 150).
Conexiones - Golfo de Venezuela-Caribe-América del Sur: las islas, las costas, los golfos y
geopolíticas ensenadas, la extensión marítima, la Barra del Lago de Maracaibo que conecta al
golfo de Venezuela y el Caribe occidental con la mayor extensión de agua dulce
(16.700 km²) de América del Sur (1).
- Orinoco-Caribe Oriental: la gran desembocadura delta del río Orinoco como
importante espacio bosques y gran suministrador de nutrientes hacia el Caribe
oriental (1: p. 64).

Fuentes. Tomado de:


(1) Colomine Rincones, F. (1999), pp. 63-64.
(2) Ley Orgánica de los Espacios Acuáticos (LOEA, 2008).
(3) Ley de Zonas Costeras (LZC, 2001).
(4) Lares Hernández, J. (2005), pp. 149-150.

En el cuadro N° 1, se observa tanto la LOEA (2008) como la LZC


(2001), establecen los límites geográficos donde la República Bolivariana de
Venezuela ejerce dominio, control y soberanía sobre sus espacios acuáticos,
lo cual se ajusta, según Sánchez Froilán, M. (2003), a la legislación
internacional vigente, aun cuando se votó en contra en la Convención
Internacional sobre Derechos del Mar de 1982, como se verá más adelante.
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2. Evolución de los Espacios Acuáticos según el Derecho del Mar

Tanto en lo individual como en lo regional, la República Bolivariana de


Venezuela ha tenido un papel activo en las Naciones Unidas, participando en
las Conferencias sobre el Derecho del Mar y marcando diferencias en cuanto
a su posicionamiento en algunos temas. Al respecto, autores como Aguilar,
A. (s.f.), indican que el interés de Venezuela y otros países latinoamericanos
por los espacios acuáticos nace desde su independencia, pues se reconocía
su valor para la seguridad, defensa y desarrollo, como forma de proyectar
poder, de conectarse hacia otras latitudes, para el comercio, la navegación y
como fuente de alimentos y de materias primas.
Según esto, Aguilar (op.cit.), enlaza la historia de la evolución de los
espacios acuáticos venezolanos con la época independentista
latinoamericana, y no con la etapa antigua del derecho del mar forjado por el
uso y la costumbre marítima de todos los pueblos, donde los océanos
jugaron un papel fundamental en el inicio y desarrollo de las civilizaciones,
en la formación y auge de diferentes imperios. Sobre este punto, Sánchez
Froilán, M. (2003), expone:

Desde tiempos antiguos, una vez que se desarrolló la


navegación, los Estados ribereños pretendieron dominar
extensas zonas marítimas contiguas a sus riberas, con el fin de
protegerse contra ataques enemigos, consolidar su economía
pesquera, etc. Así se tiene que los romanos pretendían la
soberanía sobre todo el Mar Mediterráneo al que denominaron
“Mare Nostrum” (p. 114).

A pesar de lo antes citado, no debe dejarse en el olvido la etapa


clásica que corresponde al descubrimiento de nuevas tierras, relación que
hace Sánchez Froilán, M. (op.cit.), de esta manera:

A raíz del descubrimiento de América, las Bulas papales de


Alejandro VI dividen el mundo conocido entre España y
Portugal. A comienzos del siglo XVII, el holandés Hugo Grocio
propugna la tesis del “Mare Liberum” abogando por la libertad
de los mares; en virtud de la enorme influencia de esta tesis
sobre las relaciones comerciales, surgiendo la tesis
contrapuesta denominada “Mare Clausum”, sostenida
8
principalmente por el inglés John Seldem, quien alegaba lo
justo de la apropiación de vastas extensiones del mar por parte
de las grandes potencias marítimas. Tal diversidad de criterios
llegó al extremo de que se promulgara un edicto sobre la
libertad absoluta de la navegación de todos los mares y todos
los ríos (p. 114).

Conforme a lo citado, existía un régimen jurídico del mar expresado en


términos de comercio y seguridad, al cual se sumó en representaciones de
defensa y dominio la tesis del Almirante norteamericano Alfred T. Mahan,
quien consideraba que para el dominio mundial se requería controlar los
mares y los puntos costeros más estratégicos, tesis que todavía en este
tiempo sigue teniendo vigencia, no así lo que compete a la anchura del mar
territorial del Estado, ya que en esta etapa para algunos Estados se
representada en la capacidad de defensa de sus costas.
Por ello, Sánchez Froilán, M. (2003) indica, que se habla de un tiempo
en el que los criterios sobre la anchura del mar territorial eran muy diversos
ante la ausencia de un Derecho del Mar legítimo, situación que permitió y
facilitó por siglos la repartición imperialista de las tierras descubiertas.
Entonces, ante la necesidad de codificar los aspectos internacionales
relativos al mar, se originaron un sinnúmero de conferencias, reuniones y
congresos, pero no es sino hasta la etapa moderna cuando destacan otras
Conferencias, como aquellas convocadas por las Naciones Unidas.
Entre ellas está, la I Conferencia de las Naciones Unidas sobre el
Derecho del Mar convocada en 1956 y concluida en Ginebra, Suiza en 1958,
produciendo cuatro Convenciones sobre Mar Territorial y Zona Contigua, que
entró en vigor el 10 de septiembre de 1964; Alta Mar , que entró en vigor el
30 de septiembre de 1962; Plataforma Continental, que entró en vigor el 10
de junio de 1964, y sobre Pesca y Conservación de los Recursos Vivos de la
Alta Mar, que entró en vigor el 20 de marzo de 1966.
Luego, en 1960 se efectuó la II Conferencia de las Naciones Unidas
sobre el Derecho del Mar en Ginebra, que según indica Sánchez Froilán, M.
(2003), fracasó ante la presencia de posiciones encontradas de los Estados
participantes, ya que una corriente encabezada por los Estados Unidos

9
proponía una anchura de seis millas para el Mar Territorial; mientras que los
países en vías en desarrollo, proponían las 12 millas. Como consecuencia
de lo anterior, esta no produjo ningún acuerdo internacional, pues las
proposiciones relativas a la anchura del mar territorial no alcanzaron el
quórum necesario de dos tercios para ser aceptada como legítima.
La etapa contemporánea comienza en 1973, con la III Conferencia de
las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, que se realizaría desde
diciembre de 1973 hasta 1982, siendo Caracas, Venezuela el lugar de inicio
en el cual se congregaron numerosos Estados y gobiernos. Pero, al concluir
en 1982, en Nueva York (Estados Unidos), la aprobación de la Convención
de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, mejor conocida como
COVENMAR 1982, la situación no estuvo exenta de dificultades al momento
de la negociación de 320 artículos y siete anexos. El resultado final de esas
negociaciones fue: 130 votos a favor, 17 abstenciones y cuatro votos en
contra: Estados Unidos, Turquía, Israel y Venezuela.

3. Consideraciones Políticas de los Espacios Acuáticos

Conforme se observó en la sección previa a este Ensayo, desde el


punto de vista político, la delimitación de los espacios acuáticos ha sido
objeto de múltiples discusiones a nivel nacional e internacional. En el caso
venezolano, el posicionamiento ha sido el siguiente:

Cuadro N° 2
Posicionamiento Venezolano en lo Inherente a sus Espacios Acuáticos

Convención de - El Art. 3 de la Ley de Navegación del año 1944 que establecía un Mar
Ginebra de 1958 Territorial de 3 millas náuticas queda derogado mediante Ley sobre Mar
Territorial, Plataforma Continental, Protección de la Pesca y Espacio Aéreo de
1956.
- Venezuela no firmó un Protocolo Facultativo adicional de la firma hecho el 29
de abril de 1958 y que entró en vigor el 30 de septiembre de 1962, sobre la
jurisdicción obligatoria en la solución de controversias. Protocolo conducente
a la solución por vía de arbitraje o ante la Corte Internacional de Justicia de
controversias nacidas de la interpretación de las cuatro Convenciones de
Ginebra.
- La Convención sobre el Mar Territorial y la Zona Contigua firmada en Ginebra
el 29 de abril de 1958, se convirtió en ley venezolana mediante Ley
Aprobatoria publicada en Gaceta Oficial N° 26.615 del 31 de julio de 1961,
pero hace reserva expresa del Art. 12 y de los parágrafos 2 y 3 del Art. 24,
pues se tomó en consideración lo contenido en Ley sobre Mar Territorial,
Plataforma Continental, Protección de la Pesca y Espacio Aéreo de 1956.

10
Cuadro N° 2 (Cont.)

Convención de - Rechazo, pues se quería dejara criterio de los Estados el fijar la anchura del
1960 mar territorial y las zonas de pesca por presión de grandes potencias.
CONVENMAR - Convención sobre el derecho del mar de 1982 con la cual se clausuró la
1982, Montego tercera conferencia sobre el derecho del Mar, que entró en vigencia 12 meses
Bay, Jamaica después de la fecha en que fue depositado el sexagésimo instrumento de
ratificación o de adhesión, cesando las Convenciones de Ginebra de 1958.
- En el caso de Venezuela no cesaron las Convenciones de 1958, por haber
hecho reserva en los Artículos 15, 74, 83 del Proyecto en razón de los motivos
alegados en 1958 respecto al Artículo 15 que trata de la Delimitación del Mar
Territorial, el Artículo 74 sobre la Zona Económica Exclusiva y el Artículo 83
inherente a la Plataforma Continental todos ellos cuando los Estados tengan
costas adyacentes o situadas frente a frente, y además, el Artículo 121, sobre
el régimen de islas, éste último por causa de Isla de Aves (Ver en Anexo “A”,
alegatos de la Delegación Venezolana), La Convención de 1982 no determina
la anchura del Mar Territorial, pero indica que la sumatoria de ésta y la Zona
Contigua no puede extenderse más allá de 12 millas, es decir, no menciona
millas náuticas, sino sólo millas.
- En 1998 entra en vigencia en Venezuela una nueva Ley de Navegación,
derogando la Ley de Navegación de 1944 y la Ley sobre Mar Territorial,
Plataforma Continental, Protección de la Pesca y Espacio Aéreo de 1956. La
nueva Ley de Navegación establecía en su Art. 3, los límites del Mar Territorial
y de la Zona Contigua, determinando que el primero tendrá una extensión de
12 millas náuticas (12 MN), medidas a partir de las correspondientes líneas de
base; y la segunda, una extensión de doce millas náuticas a partir del límite
exterior del Mar Territorial.

Fuente: Síntesis propia, según lo expresado por Sánchez Froilán, M. (2003)

Lo indicado en el Cuadro N° 2, ha sido un posicionamiento político


que ha tenido continuidad en el tiempo, así por ejemplo, en la actualidad, la
Ley Orgánica de Espacios Acuáticos (LOEA, 2008), establece en el Art. 9:

El mar territorial tiene, a todo lo largo de las costas


continentales e insulares de la República una anchura de doce
millas náuticas (12 MN) y se medirá ordinariamente a partir
de la línea de más baja marea, tal como aparece marcada
mediante el signo apropiado en cartas a gran escala publicadas
oficialmente por el Ejecutivo Nacional, ó a partir de las líneas
de base establecidas en este Decreto con Rango, Valor y
Fuerza de Ley Orgánica [negrilla añadida].

El criterio antes citado se corresponde con lo establecido en el


Convenio de 1958, por cuanto en él se establece que la línea de base
normal para la medición de la anchura del Mar Territorial es la línea de
bajamar a lo largo de la costa, a menos que ésta tenga profundas
escotaduras y aberturas, o que haya una franja de islas a lo largo de la costa
situadas en su proximidad inmediata, en cuyo caso puede adoptarse el
11
sistema de las líneas de base recta que unan los puntos apropiados, sin que
éstas puedan apartarse de una manera apreciable de la dirección general de
la costa. Las aguas situadas en el interior de las líneas de base del mar
territorial se considerarán como aguas interiores, donde el Estado ribereño
ejerce plena soberanía.
Ahora bien, retomando a la LOEA (2008), obsérvese que en el Art. 43,
de la Zona Contigua se imponen los intereses nacionales acuáticos, por ello:

Para los fines de vigilancia marítima y resguardo de sus


intereses, la República tiene, contigua a su mar territorial, una
zona que se extiende hasta veinticuatro millas náuticas (24
MN), contadas a partir de las líneas de más baja marea o las
líneas de base desde las cuales se mide el mar territorial”
[negrilla añadida].

Lo citado ratifica la definición dada por Rivas Quintero, A. (2002), es


una “…extensión de mar que se utiliza para fines de vigilancia marítima y
resguardo de los intereses de la República, contigua al mar territorial” (p.
244).
En lo que atañe a la Zona Económica Exclusiva, el Art. 45 de la LOEA
(2008) establece:

La zona económica exclusiva se extiende a lo largo de las


costas continentales e insulares de la República, a una
distancia de doscientas millas náuticas (200 MN) contadas
desde las líneas de base a partir de las cuales se mide la
anchura del mar territorial

En el Art. 46, como se verá más adelante, se aborda lo inherente a la


soberanía y jurisdicción, marcando diferencias en el posicionamiento político
sostenido por la República Bolivariana de Venezuela y la COVENMAR 1982,
la cual no expresa que en la Zona Económica Exclusiva pueda haber
soberanía y jurisdicción plenas o exclusivas. Al respecto, de acuerdo con Gil
Beroes, A. (2008):

…la zona económica exclusiva de Venezuela, reivindicada por


el presidente Chávez, desde principio del 2007, comprende un
espacio de 200 millas náuticas, que equivalen 585.305

12
kilómetros cuadrados. Esta área ya fue determinada por la
Dirección de Hidrografía y Navegación de la Armada de la
República Bolivariana de Venezuela. Se trata de una enorme
conquista de soberanía y espacio, sobre criterios de
subordinación geográfica mantenidos por decenios, por los
gobiernos de la cuarta república, que jamás consideraron la
existencia de nuestra zona económica exclusiva más allá de
nuestro mar territorial [negrilla añadida].

En otro orden de ideas, en lo que se refiere a Isla de Aves, García


Danglades, A. (2001) expone, que la estrategia política es de no renuncia a
sus derechos, a pesar de la manipulación de la información que hacen sobre
este tema Antigua y Barbuda. Para Jean Francois Pulvenis de Seligny citado
por Danglades, A. (op.cit.), la delimitación de isla de Aves con algunas islas
del Caribe oriental "Es un asunto pendiente, no una disputa" (p. 1), y ello se
debe a que, Isla de Aves es un espacio geográfico que originalmente le
correspondía a la Capitanía General de Venezuela, así fue sentenciado
mediante laudo arbitral de la Reina Isabel II de España el 30 de junio de
1865, reconocido por los acuerdos marítimos suscritos entre Venezuela y
Estados Unidos, Francia, el Reino de los países Bajos, República
Dominicana y Trinidad y Tobago, y consagrado por la Constitución al integrar
a Isla de Aves y otras entidades en el contexto de los espacios acuáticos
sobre los cuales ejerce soberanía plena y jurisdicción.
Aprovechando la oportunidad de resaltar este caso, es de hacer notar
que actualmente siguen existiendo problemas sobre algunos espacios
acuáticos en la medida en que se hallen pendientes por resolver
delimitaciones de áreas marinas o submarinas, así por ejemplo:
- Está pendiente la fijación de límites marinos con St. Kitts y Nevis,
con Monserrat perteneciente al Reino Unido, Dominica, Santa Lucía, San
Vicente y las Granadinas, y Grenada.
- Las fronteras con Colombia están definidas por el Tratado sobre
demarcación de Fronteras y Navegación de los Ríos Comunes del 5 de abril
de 1941, quedando pendiente la delimitación de las aguas marinas y
submarinas. Esto ha originado tensiones diplomáticas en relación al tema del
Golfo de Venezuela.
13
- Los límites con la antigua Guayana Británica se pretendieron definir
con el Laudo de París del 3 de octubre de 1899, pero Venezuela lo
denunció. En atención al reclamo venezolano se suscribió el Acuerdo de
Ginebra del 17 de febrero de 1987 prorrogado por el Protocolo de Puerto
España del 18 de junio de 1970. Desde 1982, cumpliendo con lo dispuesto
en dichos instrumentos, la reclamación venezolana se encuentra sujeta a la
decisión del Secretario General de las Naciones Unidas quien deberá
escoger uno de los medios de solución pacífica previstos la Carta de
Naciones Unidas (negociación, investigación, mediación, conciliación,
arbitraje, arreglo judicial, recurso a organismos o acuerdos regionales y otros
medios pacíficos.
Pero mientras no se concrete la solución que tenga bien dar el
Secretario General de la Naciones Unidas, tal y como lo mencionan Cabrera,
D. (2009), Romero, M. (2000) y San Juan, A. (2004), la República
Bolivariana de Venezuela no ejerce soberanía ni control sobre los espacios
acuáticos que se encuentra en jurisdicción de la República Cooperativa de
Guyana, la cual ha tomado decisiones respecto a la exploración, explotación,
conservación y administración de los recursos, implicando a otros actores
estatales ajenos a la controversia y a empresas transnacionales, cada vez
que se otorgan concesiones que representan actos de soberanía de la
República Cooperativa de Guyana. Y sobre este punto Romero, M. (2000),
expone:

…el verdadero problema que tenemos con Guyana es el de las


concesiones marítimas (en especial las petroleras) porque
éstas sí constituyen actos de soberanía. Como bien lo estipula
una reciente declaración del Centro de Estudios de la
Soberanía, Integración y Globalización: “La concesión de
permisos decidida unilateralmente por el gobierno guyanés en
las áreas marinas y submarinas, a partir de la línea limítrofe
marítima entre Trinidad-Tobago y Venezuela, compromete el
derecho de nuestra Nación a su plataforma continental y zona
económica exclusiva”. Debemos recordar que el río Orinoco es
prácticamente la columna vertebral de Venezuela y que es vital
mantener una salida libre y no comprometida al Atlántico a
partir del Delta del Orinoco (p. 1).

14
A pesar de lo citado al final de la página anterior, el autor antes
mencionado reclama al Estado venezolano el haber mantenido un
posicionamiento enfatizando en el problema limítrofe terrestre, lo que ha
hecho descuidar la delimitación de las áreas marinas y submarinas. Tal
circunstancia, según el Frente Pro Defensa del Petróleo Venezolano (2006) y
el mismo Romero, A. (op.cit.), ha favorecido que se presenten situaciones
como las que se mencionan a continuación:
- La República Cooperativa de Guyana manifestó el 13 de febrero de
2002 a las Naciones Unidas, el no reconocimiento de la frontera binacional
convenida en el Atlántico a través del Tratado de Delimitación de áreas
marinas y submarinas suscrito entre Venezuela – Trinidad y Tobago.
Paralelamente, denunció la perforación de pozos en áreas supuestamente
sometidas a su soberanía.
- La República Cooperativa de Guyana firmó con Barbados en
diciembre de 2003, un Tratado de Cooperación de “las zonas económicas
exclusivas comunes”, perjudicando los intereses nacionales de la República
Bolivariana de Venezuela, al establecer en dicho Tratado que ejercerían
jurisdicción de los lechos marinos, las columnas de agua y los espacios
aéreos. Recuérdese que Barbados está a 500 kilómetros al norte franco de
Punta Playa y 670 kilómetros al noroeste de la desembocadura del río
Esequibo respecto a Venezuela y 215 kilómetros al noreste de Tobago, no
siendo posible que exista ni cartográficamente ni en lo físico, un área
geométrica de “solapamiento” de tales Zonas Económicas Exclusivas, que
particularmente afectarían a la Plataforma Deltana venezolana.
- En los años 2006 y 2007 se produjeron dos sentencias arbitrales en
el Margen Atlántico del norte de Suramérica, que pudieran comprometer muy
negativamente las áreas marinas y submarinas de Venezuela. Una de las
sentencias fue de la Corte Internacional de Justicia por las fronteras marinas
entre Trinidad/Tobago y Barbados del 11 de abril de 2006; y la otra, de la
Corte Permanente de Arbitraje del 18 de septiembre de 2007 por la
delimitación de áreas marinas y submarinas entre Guyana y Surinam. Los
países nombrados han manipulado las acciones desarrolladas y buscan
15
control y dominio de la fachada atlántica, rechazando la capacidad de Isla de
Aves de generar Zona Económica Exclusiva y soberanía de Venezuela.
Representaría entonces un hecho desfavorable para los espacios
acuáticos venezolanos, el no haber logrado resolver desde el punto de vista
político el asunto de la delimitación de las áreas marinas y submarinas
mencionadas. Sin embargo, se están dando otros pasos que favorecen los
espacios acuáticos, como serían:
- Las Líneas Generales del Plan de Desarrollo Económico y Social de
la Nación (PLANDES, septiembre 2007), Directriz V, Nueva Geopolítica
Nacional, prevé en el marco del Desarrollo Territorial Desconcentrado y
sustentable, la gestión y administración racional “…del mar territorial y de
otros espacios acuáticos, en función de fortalecer la integración territorial y la
soberanía nacional”.
- La creación de la Región de Defensa Integral Marítima e Insular
sobre la base de la concepción estratégica defensiva nacional según
Resolución del Ministerio del Poder Popular para la Defensa N° 012233 y
Gaceta Oficial N° 39.266 del 17 de septiembre de 2009. El espacio
geográfico de responsabilidad de la Región Estratégica de Defensa Integral
Marítima e Insular, abarca todo el espacio marítimo desde el Archipiélago
Los Monjes, hasta el estado Delta Amacuro; pasando por el Archipiélago Las
Aves, Los Roques, La Orchila, La Tortuga, La Blanquilla, Archipiélago Los
Testigos, Isla de Aves, estado Nueva Esparta e isla de Patos; las cuales
conforman la frontera más al norte del territorio de la República Bolivariana
de Venezuela, en consecuencia, sus límites son Colombia, República
Dominicana, Estados Unidos, Gran Bretaña, Holanda, Francia, Grenada,
San Vicente y las Granadinas, San Lucía, Dominica, San Cristóbal y Nevis,
Trinidad y Tobago y Guyana.
- Con la entrada en vigencia de la Ley Orgánica del Consejo Federal
de Gobierno (LOCFG, 2010) y el Reglamento del Consejo Federal de
Gobierno (RCFG, 2010), donde se prevé la creación de los Distritos Motores
de Desarrollo, se promueve a nuestro juicio, otros pasos necesarios para la
creación de las condiciones políticas para el ejercicio de la soberanía,
16
dominio y control de los espacios acuáticos mediante la planificación y
ejecución de programas especiales de desarrollo que integren la gestión
asociativa de múltiples actores del Estado, la Fuerza Armada Nacional
Bolivariana y la población, bajo la óptica de un federalismo cooperativo y
alternativo sostenido en la nueva geopolítica que propone el gobierno
bolivariano.
Todo lo hasta ahora descrito remite de manera obligante a precisar
cómo se ejerce la autoridad acuática, concepto que se deriva del poder
acuático, el cual de acuerdo con Omaña, G. (2004), aun cuando no está
establecido taxativamente en el texto constitucional ni en las leyes acuáticas,
si se estructura con normas y principios del ordenamiento jurídico nacional,
vinculándose con aspectos militares y civiles en espacios marítimos,
lacustres y fluviales, en campos de seguridad y desarrollo, de ejercicio de la
jurisdicción y la soberanía, encarnando el dominio, imperio, facultad y
jurisdicción que tiene el Estado para diseñar, desarrollar, regular y ejecutar
políticas y actividades en los espacios acuáticos. Esta concepción, es
compatible con los principios jurídicos y políticos contenidos en la legislación
venezolana, que le asigna competencias al Poder Público Nacional, de
acuerdo con el Art. 156 de la CRBV (1999), para establecer:
- La política y la actuación internacional de la República (Art. 156,
Num. 1).
- “La defensa y suprema vigilancia de los intereses generales de la
República, la conservación de la paz pública y la recta aplicación de la ley en
todo el territorio nacional” (Art. 156, Num. 2).
- “La seguridad, la defensa y el desarrollo nacional” (Art. 156, Num. 7).
- “El régimen del comercio exterior y la organización y régimen de las
aduanas” (Art. 156, Num. 15).
- “…la conservación, fomento y aprovechamiento de… aguas…” (Art.
156, Num. 16).
- “Las políticas nacionales y la legislación en materia naviera…
aguas…” (Art. 156, Num. 23)

17
- “Las políticas nacionales para la producción […] pesquera…” (Art.
156, Num. 25).
- “El régimen de la navegación y del transporte… marítimo, fluvial y
lacustre, de carácter nacional; de los puertos… y su infraestructura” (Art.
156, Num. 26).
- “El manejo de la política de fronteras con una visión integral del país,
que permita la presencia de la venezolanidad y el mantenimiento territorial y
la soberanía en esos espacios” (Art. 156, Num. 30).
Pero en lo particular, la legislación acuática hace referencia expresa a
la autoridad acuática, siendo algunas de las disposiciones más relevantes en
esta materia, las que se presentan a continuación:

Cuadro N° 3
Ámbito Político de las Competencias de la Autoridad Acuática Civil

Instrumento Disposición Área Descripción de la


jurídico Competencia
Ley Orgánica Exposición Navegación marítima, fluvial y Ratifica que la autoridad
de los de Motivos lacustre, transporte, pesca, acuática es el Ministerio del
Espacios turismo, deporte, recreación, Poder Popular con competencia
Acuáticos investigación científica; área en materia de infraestructura y
(LOEA, 2008) portuaria; seguridad de la vida transporte en los espacios
humana en el mar, prevención y acuáticos de la jurisdicción
lucha contra la contaminación, nacional.
control del tráfico marítimo, Se desarrollan los objetivos y
funciones del Estado Rector del competencias tanto del Órgano
Puerto, Búsqueda y Salvamento Rector como del Ente de
Marítimo, participación en el plan Gestión, a los fines de
de contingencia nacional en promover, garantizar y fomentar
casos de catástrofes, el desarrollo armónico y
calamidades públicas y otros coherente de las políticas,
acontecimientos similares planes, proyectos y programas
del Ejecutivo Nacional, a través
de la articulación de las políticas
públicas mediante la
planificación centralizada que
permite direccionar las políticas
públicas y toda la actuación del
Estado, en función de los
nuevos objetivos estratégicos
de la Nación
Art. 70 Competencias que sobre los Corresponde al Ejecutivo
espacios acuáticos y portuarios Nacional, a través de sus
órganos y entes
Art. 71 Órgano Rector Ministerio del Poder Popular
con competencia en materia de
infraestructura y transporte

Cuadro N° 3 (Cont.)
18
Cuadro N° 3 (Cont.)

Instrumento Disposición Área Descripción de la Competencia


jurídico
LOEA (2008) Art. 71 Competencias 1. Formular los proyectos y planes nacionales de
del Órgano transporte acuático conforme a la planificación
Rector centralizada.
2. Aprobar el componente de transporte acuático a ser
incluido en el Plan Nacional de Desarrollo del Sector
Acuático.
3. Supervisar y controlar el ejercicio de la autoridad
acuática.
4. Estudiar, supervisar e incluir dentro de los planes de
desarrollo del sector acuático, los planes y proyectos
sobre la construcción de puertos, canales de navegación,
muelles, buques, marinas, obras e instalaciones y
servicios conexos.
5. Controlar, supervisar y fiscalizar el régimen de la
navegación, los puertos públicos y privados y actividades
conexas conforme a la ley.
6. Control y supervisión del transporte de cargas
reservadas.
7. Fijar las tarifas sobre los servicios del transporte público
de pasajeros y actividades conexas al sector acuático, en
coordinación con el Ministerio del Poder Popular con
competencia en materia de industrias ligeras y comercio.
8. Supervisar el Registro Naval Venezolano de buques.
9. Coordinar con el Ministerio del Poder Popular con
competencia en materia de pesca y acuicultura, el
fomento, desarrollo y protección de la producción
pesquera y acuícola.
10. Participar ante los organismos internacionales
especializados del sector acuático, conforme a la política
fijada por el Ministerio del Poder Popular con competencia
en materia de relaciones exteriores.
11. Fortalecer políticas de financiamiento para el sector
acuático.
12. Promover actividades de investigaciones científicas y
tecnológicas en el sector, en coordinación con los demás
órganos y entes de la Administración Pública.
13. Aprobar los proyectos del sector acuático de
conformidad con las normas técnicas nacionales e
internacionales.
14. Vigilar, fiscalizar y controlar la aplicación de las
normas para la seguridad del transporte acuático
nacional.
15. Aprobar el Reglamento Interno del Instituto de los
Espacios Acuáticos.
16. Proponer los reglamentos del presente Decreto con
Rango, Valor y Fuerza de Ley Orgánica.
17. Aprobar y ejercer el control sobre las políticas de
personal del Instituto de los Espacios Acuáticos, de
conformidad con lo establecido en las leyes que rigen la
materia.
18. Requerir del ente u organismo bajo su adscripción la
información administrativa y financiera de su gestión.
19. Coadyuvar en la formación, desarrollo y capacitación
del talento humano del sector acuático.
20. Las demás establecidas en la ley.
Las funciones de rectoría y atribuciones del Ministerio del
Poder Popular con competencia en materia de
infraestructura y transporte, se sujetarán a los
lineamientos, políticas y planes que dicte el Ejecutivo
Nacional, conforme a la planificación centralizada

Cuadro N° 3 (Cont.)

19
Cuadro N° 3 (Cont.)

Instrumento Disposición Área Descripción de la Competencia


jurídico
LOEA (2008) Art. 72 Órgano de Instituto Nacional de los Espacios Acuáticos (INEA),
Gestión ente de gestión de las políticas que dicte el órgano
rector, así como del Plan Nacional de Desarrollo del
Sector Acuático. Se encuentra adscrito al Ministerio
del Poder Popular con competencia en materia de
infraestructura y transporte.

Art. 73 Competencias 1. Ejercer la Autoridad Acuática.


del INEA 2. El ejercicio de la administración acuática.
3. Propuesta del anteproyecto del Plan Nacional de
Desarrollo del Sector Acuático (integra planes y
proyectos sobre la construcción de puertos y
marinas, canales de navegación, muelles, y demás
obras, instalaciones y servicios conexos con las
operaciones de buques en puertos y marinas).
4. Ejecución de la política naviera y portuaria, el
control de la navegación y del transporte acuático.
5. Control y supervisión de la gestión del Fondo de
Desarrollo Acuático.
6. La propuesta de fijación de tarifas sobre los
servicios conexos al sector acuático.
7. Elaborar las estadísticas específicas del sector.
8. Prestar los servicios conexos conforme a la ley.
9. Otorgar previa aprobación del Directorio las
concesiones de los servicios conexos.
10. Autorizar el transporte de cargas reservadas.
11. El Registro Naval Venezolano de buques y
accesorios de navegación.
12. Desarrollar y ejecutar en coordinación con el
ente u órgano en materia de pesca y acuicultura, la
consolidación de programas para la construcción
de buques y puertos pesqueros.
13. Ejercer la representación ante los organismos
internacionales especializados del sector acuático,
previa aprobación del órgano rector.
14. Promoción de políticas de financiamiento.
15. Promoción de actividades de investigaciones
científicas y tecnológicas en coordinación con el
Ministerio del Poder Popular con competencia en
materia de ciencia y tecnología.
16. Promover la conformación de asociaciones
solidarias, organizaciones comunitarias y redes
socio-productivas y la participación ciudadana, a los
fines de procurar el desarrollo integral de la
navegación acuática, portuaria y actividades
conexas.
17. Contribuir a mejorar la calidad de vida de las
comunidades aledañas a las zonas costeras e
insulares y a la consolidación de núcleos de
desarrollo endógeno.
18. Las demás atribuciones que le asigne el
presente Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley
Orgánica y demás leyes aplicables.
Las funciones de gestión y atribuciones del Instituto
deben sujetarse a los lineamientos, políticas y
planes que dicte el Ejecutivo Nacional, conforme a
la planificación centralizada.
Administración acuática

20
Cuadro N° 3 (Cont.)

Instrumento Disposición Área Descripción de la Competencia


jurídico
LOEA (2008) Art. 74 Administración 1. Supervisar, controlar y vigilar el funcionamiento de las
acuática del capitanías de puerto y sus delegaciones.
INEA 2. Coadyuvar y supervisar la formación y capacitación del
personal de la marina mercante.
3. Vigilar y controlar la aplicación de la legislación
acuática nacional e internacional.
4. Mantener el registro del personal de la marina
mercante.
5. Certificar al personal de la marina mercante, según los
convenios internacionales y la legislación nacional.
6. Velar por el cumplimiento del régimen disciplinario del
personal de la marina mercante.
7. Llevar el registro, certificación y supervisión del
personal del servicio de pilotaje y de inspecciones
navales.
8. Mantener el registro, autorización y seguimiento de la
industria naval.
9. Mantener el registro, autorización y seguimiento de las
empresas navieras, certificadoras, operadoras y
agenciamiento de carga, consolidación de carga, de
transporte multimodal y de corretaje marítimo.
10. Mantener el registro y certificación de los institutos de
formación náutica en coordinación con el Ministerio del
Poder Popular con competencia en materia de educación.
11. Mantener el registro, control, seguimiento y
certificación de las organizaciones dedicadas a las
actividades subacuáticas.
12. Supervisar, controlar y fiscalizar la actividad de
puertos públicos y privados, construcciones de tipo
portuarios, instalaciones, servicios conexos y demás
obras.
13. Garantizar mediante la supervisión y control, la
seguridad marítima y la vida, en el ámbito de las
circunscripciones acuáticas, en coordinación con las
autoridades competentes.
14. El establecimiento de las rutas marítimas, dispositivos
de separación de tráfico y los sistemas de notificación y
reportes de buques.
15. Supervisar y controlar en coordinación con los
Ministerios del Poder Popular con competencia en materia
de ambiente y, seguridad y defensa, los vertimientos y
otras sustancias contaminantes que puedan afectar los
espacios acuáticos y portuarios, en el ámbito de las
jurisdicciones acuáticas,
16. La supervisión y control de las actividades de
búsqueda y salvamento.
17. Coadyuvar con los órganos y entes competentes en la
señalización, cartografía náutica, hidrografía,
meteorología, oceanografía, canalización y mantenimiento
de las vías navegables.
18. Controlar y supervisar lo concerniente a la marina
deportiva, recreacional y turística.
19. Controlar y supervisar lo concerniente a los buques
dedicados a la pesca, en coordinación con el órgano o
ente con competencia en pesca y acuicultura.
20. Cooperar con el Ministerio Público en la ejecución de
investigaciones penales que le sean requeridas.
21. Controlar y supervisar los servicios de pilotaje,
lanchaje, remolcadores e inspecciones navales.
22. Ejercer las funciones inherentes al Estado Rector del
Puerto.

Cuadro N° 3 (Cont.)
21
Cuadro N° 3 (Cont.)

Instrumento Disposición Área Descripción de la Competencia


jurídico
Ley General de Art. 1 Ejercicio de la En lo concerniente al régimen administrativo de la
Marinas y autoridad navegación y de la Gente de Mar, lo pertinente a los
Actividades acuática buques de bandera nacional en aguas internacionales o
Conexas jurisdicción de otros estados
(LGMAC, 2002) Art. 6 Infraestructura y La Autoridad Acuática es el órgano competente para
servicios autorizar la construcción y la modificación de muelles,
malecones, marinas deportivas, turísticas y
recreacionales, embarcaderos, varaderos, diques,
astilleros, cualquier otra infraestructura industrial y de
servicios, así como las instalaciones para almacenar
combustibles, sustancias contaminantes o de otra índole,
cuyas tuberías lleguen a la línea de la costa o comiencen
en ella.
Art. 9 Seguridad de la El órgano que ejerce la Autoridad Acuática, en el espacio
navegación y acuático de la República Bolivariana de Venezuela, podrá
prevención de la visitar, inspeccionar, condicionar el fondeo, apresar,
contaminación solicitar el inicio de procedimientos judiciales y en general,
adoptar las medidas que se estimen necesarias respecto
de los buques que vulneren o puedan vulnerar dichos
bienes jurídicos, a los efectos de salvaguardar la
seguridad de la navegación y prevenir la contaminación
del ambiente.
Estas medidas podrán adoptarse sin perjuicio de las que
al efecto, puedan decidir otros organismos competentes
en materia de preservación del medio acuático.
Art. 11 Cuerpo de Corresponde al Ejecutivo Nacional, mediante el Instituto
Bomberos y de Nacional de los Espacios Acuáticos, todo lo relativo a la
Policía Marítima organización, control, supervisión y administración de los
servicios del Cuerpo de Bomberos Marinos y el Cuerpo de
Policía Marítima, los cuales comprenden las funciones de
prevención, protección, combate, mitigación, extinción y la
investigación de siniestros y las funciones de policía,
vigilancia y control, para asegurar la preservación de la
vida y la de los bienes, la prevención de la contaminación,
la seguridad de playas y áreas bajo la potestad de cada
circunscripción acuática.
Art. 13 Atribuciones del 1. Ejecutar las políticas y directrices emanadas del órgano
Capitán de que ejerce la autoridad acuática.
Puerto en apoyo 2. Supervisar en su circunscripción el correspondiente
a la autoridad registro de buques y demás registros de ley.
acuática 3. Expedir la patente o licencia de navegación provisional
en el Registro Naval Venezolano, mientras se tramita la
patente definitiva.
4. Tramitar o expedir la Patente o Licencia de Navegación
y expedir el Permiso Especial Restringido, según sea el
caso.
5. Ordenar la inspección a los buques en su
circunscripción.
6. Expedir los certificados nacionales e internacionales de
los buques que le correspondan en su circunscripción.
7. Expedir el rol de tripulantes y las cédulas marinas
correspondientes al personal de navegación.
8. Llevar estadísticas de tráfico internacional, de cabotaje
y doméstico, de conformidad con la ley que rige la
materia.
9. Coordinar, controlar y supervisar, según el caso, los
servicios de pilotaje, remolque y lanchaje y todo lo relativo
a la seguridad, sanidad marítima y la prevención de la
contaminación del medio acuático, en el ámbito de su
competencia.
10. La recepción y despacho de buques en tráfico
internacional, cabotaje o navegación doméstica y las
órdenes de fondeo, atraque y desatraque.
11. Aplicar las multas cuya imposición le esté atribuida por
ley.

22
Cuadro N° 3 (Cont.)
Instrumento Disposición Área Descripción de la Competencia
jurídico
LGMAC (2002) Art. 15 Inspección física El órgano que rige la Autoridad Acuática ejecutará la
y documental de inspección física y documental de los buques extranjeros
los buques surtos en los puertos y espacios acuáticos nacionales de
extranjeros cada circunscripción acuática, a los fines del cumplimiento
de las inspecciones del Estado Rector del Puerto, en los
términos y condiciones que el mismo establece.
Las funciones, y atribuciones del Estado Rector de
Puerto, se establecerán en el reglamento respectivo, en
cumplimiento de la normativa internacional que rige la
materia.

Art. 74 Búsqueda y La búsqueda y salvamento acuático es de carácter


Salvamento público y será coordinado y supervisado por la Autoridad
Acuática en los términos y condiciones que establece la
ley, y consiste en el empleo del recurso humano y otros
medios para prestar auxilio en forma pronta y eficaz, el
cual debe ser dirigido fundamentalmente al salvamento de
vidas humanas.
Art. 81 Seguridad y La Autoridad Acuática fijará políticas y establecerá
navegabilidad normas, para que toda aquella materia referente a la
del buque seguridad y navegabilidad del buque, sea tratada de
manera continua y permanente; se extienda no solamente
a los aspectos propios de la seguridad y operatividad del
buque, sino también a salvaguardar la vida de pasajeros y
tripulantes, proteger el ambiente y el ecosistema, cuyo
incumplimiento no solamente ocasionará la imposición de
las sanciones pecuniarias correspondientes, sino también
la suspensión de patentes y licencias que se hubieren
otorgado al buque, incluyendo el permiso de zarpe, hasta
que sean subsanadas las fallas u omisiones que dieron
lugar a la medida.
Art. 84 Control y La Autoridad Acuática, establecerá un sistema de Control
Seguimiento del y Seguimiento del Tráfico Acuático con el fin de mantener
Tráfico Acuático un sistema de seguridad y socorro, efectivo, permanente,
continuo e interrumpido, que cubra
al espacio acuático nacional.
Art. 85 Accidentes El órgano que ejerce la Autoridad Acuática establecerá un
registro de investigaciones y estadísticas de accidentes,
de conformidad con la ley que regula la materia, cuya
finalidad será la de analizar los accidentes acuáticos para
establecer las acciones preventivas y correctivas
correspondientes, así como la difusión de las
características y causas del accidente, de manera de
alertar y prevenir la repetición de los mismos.
Art. 88 la Autoridad Acuática tomará las providencias que fueren
necesarias prioritariamente para el salvamento de las
personas y el rescate de los bienes, la custodia de los
efectos o carga salvados o desembarcados para aligerar
el buque, e iniciará y realizará las averiguaciones
correspondientes.
Art. 89 El órgano que ejerce la Autoridad Acuática al tener
conocimiento de cualquier accidente en los espacios
acuáticos bajo su competencia, designará una Junta
Investigadora de Accidentes, la cual sustanciará un
expediente de todo lo actuado. Las refinerías de petróleo,
las factorías químicas y petroquímicas, las instalaciones
de almacenamiento y distribución de productos químicos
o petroquímicos, las instalaciones para el abastecimiento
de combustibles líquidos que posean terminales de carga
o descarga de hidrocarburos en zonas portuarias y los
astilleros e instalaciones de reparación naval deberán
disponer … de medios, sistemas y procedimientos para el
tratamiento y eliminación de residuos…, así como de los
medios necesarios para prevenir y combatir los derrames.
Corresponde a la Autoridad Acuática determinar los
medios, sistemas y procedimientos adecuados…

23
Cuadro N° 3 (Cont.)

Instrumento Disposición Área Descripción de la Competencia


jurídico
Ley de Art. 5 Protestas de Para los efectos de esta Ley, se entiende por Protesta de
Comercio mar Mar, el acto mediante el cual el Capitán o las personas
Marítimo (LCM, que tienen conocimiento de un hecho que puede generar
2006). su responsabilidad, la de sus principales y dependientes,
deben informar por cualquier medio las circunstancias de
dichos eventos por ante la Autoridad Acuática o consular
competente en el primer puerto de arribo del buque. Las
protestas de mar deberán formularse, dentro de las 24
horas siguientes de la arribada del buque a puerto,
mediante intercambio electrónico de datos o por cualquier
otro medio que permita hacerlo.
Art. 6 La Autoridad Acuática o consular venezolana deberá
recibir las protestas de mar por parte del Capitán o de las
personas que tienen conocimiento directo de un accidente
de mar, y cuando fuere el caso, interrogar a los mismos, a
los tripulantes y pasajeros, para comprobar la veracidad
de los hechos.
Ley de Reforma Art. 4 Puertos públicos La Autoridad Acuática, a través de la Capitanía de Puerto
Parcial de la competente y previa solicitud del propietario o
Ley General de administrador del puerto, podrá autorizar con carácter
Puertos (LGP, temporal la destinación al uso público de determinados
2009). puertos de uso privado o de alguna de las instalaciones
del mismo, siempre que tal circunstancia no desvirtúe su
carácter principal de puerto de uso privado.
Art. 23 Sistema La Autoridad Acuática, en ejercicio de las funciones
Portuario establecidas en esta Ley sobre los puertos y
Nacional construcciones de tipo portuario, será el ente rector y
coordinador con los demás organismos públicos y
privados con inherencia en la materia, con el objeto de
asegurar el cumplimiento de las atribuciones y
obligaciones establecidas en esta Ley y demás leyes
aplicables.
Art. 24 Funciones de la 1. Formular las políticas y lineamientos en materia
Autoridad portuaria y verificar la ejecución del Plan Nacional de
acuática en el Desarrollo Portuario.
Sistema 2. Supervisar el cumplimiento de las políticas,
Portuario lineamientos y normas para la construcción, mejoramiento
y mantenimiento de la infraestructura portuaria.
3. Definir los objetivos del sistema portuario nacional y los
lineamientos económicos, técnicos y tarifarios para el
desarrollo de la actividad portuaria.
4. Garantizar el cumplimiento de las normas nacionales e
internacionales en particular las referidas al ambiente y la
seguridad, que tengan incidencia en materia portuaria,
5. Representar a la República en los eventos de carácter
nacional e internacional relacionados con los puertos y la
actividad portuaria,
6. Mantener información actualizada sobre los puertos y
construcciones de tipo portuario que conforman el sistema
portuario nacional,
7. Elaborar informes periódicos sobre evaluación del
sistema portuario y la formulación de recomendaciones y
proposiciones para su corrección y mejoramiento,
8. Otorgar las concesiones de funcionamiento,
habilitaciones y autorizaciones, establecidas en el
Capítulo III de este Título,
9. Imponer las sanciones establecidas en esta Ley,
10. Supervisar la actividad de los entes públicos o
privados, a quienes les haya sido otorgadas concesiones,
habilitaciones o autorizaciones para la construcción,
operación, administración, y mantenimiento de puertos o
cualquier otra construcción de tipo portuario.

Cuadro N° 3 (Cont.)
24
Cuadro N° 3 (Cont.)

Instrumento Disposición Área Descripción de la Competencia


jurídico
LGP (2009). Art. 24 Funciones de la 11. Dictar las políticas y lineamientos para la elaboración
Autoridad de los planes de contingencia, a los fines de afrontar
acuática en el casos eventuales de paralización total o parcial del
Sistema servicio.
Portuario 12. Proponer las políticas y lineamientos en materia de
adiestramiento y desarrollo del personal portuario.
13. Elaborar, consolidar y procesar los parámetros en
materia de estadísticas portuarias y difundirlas de acuerdo
a lo establecido en la Ley de la Función Pública de
Estadística.
14. Velar por el desarrollo del sistema portuario y la
correcta prestación de las operaciones portuarias,
salvaguardando los recursos ambientales y la calidad de
vida de los centros urbanos directamente relacionados
con la actividad portuaria.
15. Promover la formación y capacitación del personal
portuario, con el propósito de que las administraciones
portuarias y las empresas de servicios portuarios cuenten
con el personal calificado para la prestación eficiente de
sus servicios.
16. Podrá iniciar y proseguir los procedimientos de
intervención sobre los puertos y construcciones portuarias
de administración estadal. El Reglamento de esta Ley
establecerá el procedimiento a seguir en caso de
intervención.
17. Garantizar la satisfacción eficaz de la prestación del
servicio público de los puertos de uso comercial con el fin
de asegurar a los usuarios, usuarias, consumidores y
consumidoras un servicio de calidad.
18. Las demás que le atribuyan esta Ley, su reglamento y
demás instrumentos jurídicos que regulen la materia.
Art. 33 Concesiones, Las concesiones, habilitaciones y autorizaciones serán
habilitaciones y solicitadas por los interesados ante el Instituto Nacional
autorizaciones de los Espacios Acuáticos, de conformidad con el
procedimiento establecido en el Reglamento.
Art. 47 Mantenimiento Autoridad Acuática deberá:
de Puertos 1. Evaluar los proyectos para el mantenimiento,
ampliación o modificación de la infraestructura portuaria y
otorgar la autorización pertinente.
2. Controlar que el mantenimiento de la infraestructura
portuaria se realice de acuerdo con las normas de
mantenimiento de instalaciones portuarias que al efecto
determine el reglamento.
Art. 63 Protección del La Autoridad Acuática, en coordinación con el Ministerio
ambiente en los del Ambiente y los Recursos Naturales Renovables velará
puertos por el cumplimiento de la normativa ambiental aplicable
en el ámbito portuario, a los fines de lograr los objetivos
de la política de conservación, defensa y mejoramiento
del ambiente en los puertos nacionales.
Art. 68 Seguridad La Autoridad Acuática velará por el cumplimiento de la
Portuaria normativa sobre seguridad portuaria con el objeto de
prevenir, controlar y minimizar los efectos de incidentes o
accidentes que pudieren lesionar o causar pérdidas de
vidas, de materiales y daños ambientales.

Fuente: las señaladas en la columna 1. En ocasiones se resumieron algunos


artículos por razones de espacio.

De acuerdo con lo anterior, el ejercicio de la autoridad acuática es una


facultad amplia que le corresponde al poder civil en lo político, pero que
actúa dentro de un sistema cooperativo y corresponsable.
25
4. Consideraciones Económicas de los Espacios Acuáticos

Balestrini, P. (2001, resaltó en su oportunidad lo importante que era


prestar atención a los intereses económicos que se hallaban en los espacios
acuáticos venezolanos. En tal sentido, el mencionado autor hizo un breve
relato del caso de Isla de Aves, recordando que, cuando en 1978 Venezuela
se prestaba a delimitar sus áreas marinas y submarinas, se encontró a un
Estados Unidos reticente a reconocer el espacio marítimo que esa isla
genera a partir del derecho internacional. Aún así, Venezuela logró
demostrar la intensa actividad económica que producía la explotación de
guano por parte de las empresas estadounidenses que habitaban la isla.
Esto sirvió para que finalmente se pudiese delimitar con el Reino de los
Países Bajos (Saba y San Eustaquio, 31 de Marzo de 1978); con Estados
Unidos de América (Puerto Rico e Islas Vírgenes, 28 de Mayo de 1978); con
Francia (Guadalupe y Martinica, 28 de Mayo de 1978); con República
Dominicana (03 de Marzo de 1979); y con Trinidad y Tobago (6 de
Noviembre de 1979) las áreas marinas y submarinas aplicando los principios
del derecho internacional que le otorgan a isla de Aves una Zona Económica
Exclusiva de no más de 200 millas náuticas medidas a partir de la línea recta
desde donde se mide el mar territorial.
Se aludió el caso previo, pues a la luz del Derecho del Mar, las
consideraciones económicas las emite el equipo realizador de este Ensayo
en función de la Zona Económica Exclusiva de 200 millas náuticas que
reconoce la legislación venezolana; y que en el pasado, según Biblioteca
Digital (2009), la llamaron así los juristas africanos, ganando adeptos en la
llamada Declaración de Santiago suscrita por Chile, Ecuador y Perú, en
donde se presentaron las bases de los juristas latinoamericanos apoyadas
por científicos, técnicos y académicos de la región. Posteriormente, México,
Colombia y Venezuela presentaron una de las primeras propuestas ante la
Comisión de los Fondos Marinos y Oceánicos de las Naciones Unidas; en la
que ya se encuentran rasgos distintivos de la Zona Económica Exclusiva
como se conoce hoy día.

26
Pero en general, el posicionamiento económico venezolano respecto a
sus espacios acuáticos ha sido expuesto en las Líneas Generales del Plan
de Desarrollo Económico y Social de la Nación (PLANDES, septiembre
2007) tal y como se indicó en la sección previa a ésta, cuyo enfoque coincide
con aquel que prevaleció desde tiempo inmemorial en el derecho del mar, y
que consiste en hacer útil a los pueblos el garantizar los más importantes
derechos soberanos de progreso y desarrollo económico sustentable.
La propia Ley Orgánica de los Espacios Acuáticos (LOEA, 2008), en
su Exposición de Motivos y a lo largo de varios artículos, propone
aprovechar cabalmente y de manera sustentable todo el potencial de
recursos. Este enfoque no se contrapone al planteado desde hace más de
dos décadas por Zambrano Velasco, J. (1983), quien sostenía que la
soberanía del Estado ribereño sobre la Zona Económica Exclusiva es
funcional, debido a que la misma, a diferencia del Mar Territorial, puede ser
objeto de exploración y explotación, conservación y administración de los
recursos naturales y otras actividades económicas y determinadas
competencias en materia de islas y otras instalaciones artificiales,
preservando el ambiente y fomentando la investigación científica. En virtud
de lo anterior, la LOEA (2008), en su Art. 46 establece:

La República goza en la zona económica exclusiva de:


1. Derechos de soberanía para los fines de exploración,
explotación, conservación y administración de los recursos
naturales, de las aguas suprayacentes y sobre otras
actividades tendentes a la exploración y explotación sostenible
económica de la zona, tales como la producción de energía
derivada del agua, corrientes y vientos.
2. Jurisdicción, con arreglo a lo previsto en este Decreto con
Rango, Valor y Fuerza de Ley Orgánica, en lo relacionado con:
2.1 El establecimiento y utilización de islas artificiales,
instalaciones y estructuras.
2.2 La investigación científica marina.
2.3 La protección y preservación del ambiente marino.
3. Derecho a tomar las medidas que considere convenientes
para la conservación y uso sostenible de la biodiversidad y
demás elementos del ambiente marino, más allá de los límites
de la zona económica exclusiva, conforme a lo establecido en
el Derecho Internacional.
27
Lo citado resulta prudente atenderlo, pues hay que entender que los
espacios acuáticos contribuyen al desarrollo gracias a sus formidables
recursos, a su reservorio natural de materias primas que de acuerdo con
Colomine Rincones, F. (1999) “…ameritan acciones para su seguridad y
desarrollo, basadas en el nuevo derecho del mar” (p. 63), mientras Serbin,
A. (1983) alega desde hace más de varias décadas, implicarse de manera
certera con los espacios acuáticos del Caribe insular, porque éste “…
constituye un área crucial para los intereses económicos y geopolíticos
venezolanos” (p. 14), y desde aquí resultarán relevantes las gestiones que
se realicen a través de los mecanismos de integración como la Alternativa
Bolivariana para la América (ALBA), Unión de Naciones Suramericanas
(UNASUR), PETROAMÉRICA, PETROSUR y PETROCARIBE, entre otros
que propicien esquemas favorables, equitativos y justos de comercialización,
explotación y exploración de recursos sin desmedro de los intereses
acuáticos y económicos de ninguno de los Estados implicados en las
negociaciones.
Asimismo, en el plano internacional, conforme lo expresa Venezolana
de Televisión (VTV, 2005), la participación activa del gobierno bolivariano
para defender sus espacios acuáticos ha sido importante. Y, a pesar de su
posicionamiento político respecto a la CONVEMAR 1982, participó en
calidad de país observador en la 15ª Reunión sobre los Océanos y el
Derecho del Mar de los Estados Partes de la Convención de las Naciones
Unidas sobre el Derecho del Mar de 1982, proceso consultivo establecido
por la Asamblea General de la ONU en 1999 para facilitar su revisión anual
de desarrollos en océanos y el Derecho del Mar. En esa oportunidad fueron
varias las discusiones que allí se sometieron, destacando:
- Lo inherente a la pesca y su contribución al desarrollo sostenible.
- La problemática de los desechos marinos y la cooperación
internacional en actividades de transporte y seguridad marítima.
- El abordaje de temas propuestos por la delegación venezolana
considerando el desarrollo económico sostenible y participativo, donde por
ejemplo sobresalieron: (a) la participación de los pescadores en la toma
28
integral de decisiones; (b) el vuelco de las actividades y políticas orientadas
hacia las comunidades pesqueras; (c) la prestación de servicios públicos
adecuados; (d) el manejo integrado de acciones costeras; (e) el
procesamiento del producto pesquero y su comercialización como materia
elaborada para la exportación; (f) la protección ambiental de los mares; (g) la
pesca ilegal no declarada y no reglamentada; (h) el manejo de información
veraz de la situación socio-económica de los pescadores y de las
comunidades pesqueras.
El punto anterior, se inclina a poner en ejecútese lo establecido en el
Art. 305 de la CRBV (1999), cuando establece:

…a fin de garantizar la seguridad alimentaria de la


población; entendida como la disponibilidad suficiente y estable
de alimentos en el ámbito nacional y el acceso oportuno y
permanente a éstos por parte del público consumidor. La
seguridad alimentaria se alcanzará desarrollando y
privilegiando la producción agropecuaria interna,
entendiéndose como tal la proveniente de las actividades
agrícola, pecuaria, pesquera y acuícola. La producción de
alimentos es de interés nacional y fundamental para el
desarrollo económico y social de la Nación. A tales fines, el
Estado dictará las medidas […] que fueran necesarias para
alcanzar niveles estratégicos de autoabastecimiento […] El
Estado protegerá los asentamientos y comunidades de
pescadores o pescadoras artesanales, así como sus
caladeros de pesca en aguas continentales y los próximos
a la línea de costa definidos en la ley [negrilla añadida].

Con base a lo anterior, los espacios acuáticos contribuyen con la


seguridad alimentaria, trascendiendo de lo económico a lo social. Pero a
todo ello habría que agregar que hablando en torno al Poder Acuático, todo
lo que tenga que ver con la macro estructura de comercio, comunicaciones y
de explotación de los recursos de los espacios acuáticos, simboliza
desarrollo, progreso y bienestar, idea ésta que en años anteriores había ya
concebido el Capitán de Navío (f) Armando De Pedraza citado por Omaña,
G. (2004).
Por otro lado, la Ley General de Marinas y Actividades Conexas
(LGMAC, 2002) en su Art. 1, venía señalando en el ámbito económico, la

29
importancia de fortalecer y desarrollar la marina mercante y las actividades
conexas, mientras la Ley de Comercio Marítimo (LCM, 2006) expresaba en
su Exposición de Motivos, cómo el transporte marítimo y el comercio
marítimo eran de gran importancia para los intereses económicos del país,
de allí que la Ley de Reforma Parcial de la Ley General de Puertos (LGP,
2009), exalte todo lo concerniente a las actividades y operaciones portuarias
como fuente de riqueza. Ahora bien, algunos de los aspectos que contienen
las leyes de la República sobre el ejercicio de la Autoridad Acuática en este
contexto, son los que se señalan a continuación:

Cuadro N° 4
Competencias de la Autoridad Acuática Civil en el Ámbito Económico
de los Espacios Acuáticos

Instrumento Disposición Área Descripción de la Competencia


jurídico
Ley Orgánica de Art. 72 Desarrollo de los Compete al INEA como ente de gestión
los Espacios espacios posibilitar el Plan Nacional de Desarrollo del
Acuáticos (LOEA, acuáticos Sector Acuático
2008)
Ley General de Art. 2 Actividades 1. La industria naval de construcción,
Marinas y conexas que mantenimiento, reparación modificación y
Actividades pueden favorecer desguace de buques.
Conexas (LGMAC, el ámbito 2. Las portuarias y de marinas, así como su
2002). económico infraestructura.
3. El pilotaje, remolcadores y lanchaje.
4. El diseño, dragado y mantenimiento de
canales, ayudas a la navegación,
hidrografía, oceanografía, cartografía
náutica y meteorología.
5. Las labores de búsqueda, rescate y
salvamento y las de prevención y combate
de contaminación ambiental en los
espacios acuáticos.
6. Las navieras, de certificación, de
agenciamiento naviero, de operación y
agenciamiento de carga, de transporte
multimodal y de corretaje marítimo.
7. Los servicios de inspecciones,
consultoría y asesorías navales.
8. La Educación Náutica en los diferentes
niveles del sistema educativo.
Ley de Reforma Art. 18 Inversión privada Se considera de interés prioritario la
Parcial de la Ley inversión privada en la actividad portuaria,
General de Puertos para lo cual la Autoridad Acuática
(LGP, 2009). incentivará la promoción y captación de
capitales privados mediante alianzas
estratégicas con los operadores de puertos
públicos.
Cuadro N° 4 (Cont.)

30
Cuadro N° 4 (Cont.)

Instrumento Disposición Área Descripción de la Competencia


jurídico
LGP (2009). Art. 19 Desarrollo En concordancia con los lineamientos del desarrollo
económico y económico y social de la Nación, la Autoridad Acuática
social aprueba el Plan Nacional de Desarrollo Portuario. A tal
fin se tendrán en consideración los planes estadales
elaborados por las administraciones portuarias que
incluya las condiciones generales de cada puerto, las
perspectivas para su desarrollo, las determinantes del
entorno económico, social y ambiental y su
desempeño financiero, todo ello con el objeto de
elaborar diagnósticos que permitan la formulación de
planes de acción, cuyos objetivos y metas a corto,
mediano y largo plazo, permitan a cada puerto
alcanzar niveles de competitividad en su respectiva
área de influencia.
Art. 22 Generación La Autoridad Acuática ejercerá las funciones y
de riqueza atribuciones que le asigne esta Ley sobre los puertos
y construcciones de tipo portuario, con el propósito de
dimensionar y dar coherencia al Sistema Portuario
Nacional, entendido como la prestación de un servicio
público eficiente, y como medio de generación de
riqueza, con la finalidad de integrarlo armónicamente
al desarrollo económico y social del país y como
elemento esencial para la seguridad estratégica y
económica de la Nación.

Fuente: las señaladas en la columna 1.

Aun cuando en el cuadro N° 4 no se ingresaron todas las leyes y


disposiciones que abordan el extenso tema tratado en esta sección del
Ensayo, obviamente se puso de manifiesto que el poder y la autoridad
acuática fortalecen los aspectos económicos de los espacios acuáticos, pues
como bien lo señalara Gutiérrez Graffe, E. (2010), actual Presidenta de
BOLIPUERTOS y Puertos del Litoral Central, S.A., se está hablando de un
modelo de gestión con “…orientación histórica, geográfica, política, social,
cultural y económica, pues se sostiene en un proyecto multidimensional que
esencializa el bien común” (pp. 3-4).

5. Consideraciones Sociales de los Espacios Acuáticos

Biscaretti de Ruffía, P. (1973), señala que en la práctica es un axioma


generalmente aceptado sostener que el Estado “…es un ente social que se
forma cuando, en un territorio determinado, se organiza jurídicamente un
pueblo que se somete a la autoridad de un Gobierno” (p. 99), sin embargo,

31
con base en el Art. 5 de la CRBV (1999), la soberanía y la participación
convergen en una misma idea cuando expresa: “…La soberanía reside
intransferiblemente en el pueblo, quien la ejerce directamente en la forma
prevista en esta Constitución y en la ley, e indirectamente, mediante el
sufragio, por los órganos que ejercen el Poder Público”, siendo los valores
superiores la solidaridad, la responsabilidad social, el pluralismo político
(CRBV, op.cit., Art. 2), existiendo un respeto profundo por “…la voluntad
popular…” (CRBV, Art. 3), mientras se exaltan la cooperación, solidaridad,
concurrencia y corresponsabilidad (CRBV Art. 4).
En virtud de lo anterior, el Art. 62 de la CRBV (1999) establece:

Todos los ciudadanos y ciudadanas tienen el derecho de


participar libremente en los asuntos públicos, directamente o
por medio de sus representantes elegidos o elegidas.
La participación del pueblo en la formación, ejecución y control
de la gestión pública es el medio necesario para lograr el
protagonismo que garantice su completo desarrollo, tanto
individual como colectivo. Es obligación del Estado y deber de
la sociedad facilitar la generación de las condiciones más
favorables para su práctica

Asimismo, en la práctica del principio jurídico de alteridad que implica


que si bien los ciudadanos y ciudadanas tienen derechos pero al mismo
tiempo tienen deberes, el texto constitucional establece:
- Art. 130: “Los venezolanos y venezolanas tienen el deber de honrar y
defender a la patria, sus símbolos y, valores culturales, resguardar y proteger
la soberanía, la nacionalidad, la integridad territorial, la autodeterminación y
los intereses de la Nación”.
- Art. 131: “Toda persona tiene el deber de cumplir y acatar esta
Constitución, las leyes y los demás actos que en ejercicio de sus funciones
dicten los órganos del Poder Público”.
- Art. 132: “Toda persona tiene el deber de cumplir sus
responsabilidades sociales y participar solidariamente en la vida política, civil
y comunitaria del país, promoviendo y defendiendo los derechos humanos
como fundamento de la convivencia democrática y de la paz social”.
- Si bien es cierto el Art. 304 instaura que:
32
Todas las aguas son bienes de dominio público de la Nación,
insustituibles para la vida y el desarrollo. La ley establecerá las
disposiciones necesarias a fin de garantizar su protección,
aprovechamiento y recuperación, respetando las fases del ciclo
hidrológico y los criterios de ordenación del territorio

No es menos cierto que la población tiene un compromiso con la


seguridad, defensa y desarrollo integral de los espacios acuáticos, pues
según la CRBV (1999):
Art. 322. La seguridad de la Nación es competencia
esencial y responsabilidad del Estado, fundamentada en el
desarrollo integral de ésta y su defensa es responsabilidad
de los venezolanos y venezolanas; también de las personas
naturales y jurídicas, tanto de derecho público como de
derecho privado, que se encuentren en el espacio geográfico
nacional [negrilla añadida].

Art. 326. La seguridad de la Nación se fundamenta en la


corresponsabilidad entre el Estado y la sociedad civil para
dar cumplimiento a los principios de independencia,
democracia, igualdad, paz, libertad, justicia, solidaridad,
promoción y conservación ambiental y afirmación de los
derechos humanos, así como en la satisfacción progresiva de
las necesidades individuales y colectivas de los venezolanos y
venezolanas, sobre las bases de un desarrollo sustentable y
productivo de plena cobertura para la comunidad nacional. El
principio de la corresponsabilidad se ejerce sobre los
ámbitos económico, social, político, cultural, geográfico,
ambiental y militar [negrilla añadida].

Art. 327. La atención de las fronteras es prioritaria en el


cumplimiento y aplicación de los principios de seguridad
de la Nación. A tal efecto, se establece una franja de seguridad
de fronteras cuya amplitud, regímenes especiales en lo
económico y social, poblamiento y utilización serán
regulados por la ley, protegiendo de manera expresa los
parques nacionales, el hábitat de los pueblos indígenas allí
asentados y demás áreas bajo régimen de administración
especial [negrilla añadida].

Los aspectos resaltados en negrilla en las citas precedentes, se


reflejan posteriormente en la Ley Orgánica de Seguridad de la Nación
(LOSN, 2002), pues el Art. 2 concibe la seguridad de la Nación dentro de un

33
sistema democrático, participativo y protagónico fundamentado en el
desarrollo integral; y éste se ciñe de acuerdo con el Art. 4 de esa ley, a:

“…la ejecución de planes, programas, proyectos y procesos


continuos de actividades y labores que acordes con la política
general del Estado, y en concordancia con el ordenamiento
jurídico vigente, se realicen con la finalidad de satisfacer las
necesidades individuales y colectivas de la población, en los
ámbitos económico, social, político, cultural, geográfico,
ambiental y militar.

Mientras la defensa integral de la Nación se sostiene de acuerdo con


el Art. 3 de la LOSN (op.cit.), en:

…el conjunto de sistemas, métodos, medidas y acciones de


defensa, cualesquiera sean su naturaleza e intensidad, que en
forma activa formule, coordine y ejecute el Estado con la
participación de las instituciones públicas y privadas, y las
personas naturales y jurídicas, nacionales o extranjeras, con el
objeto de salvaguardar la independencia, la libertad, la
democracia, la soberanía, la integridad territorial y el desarrollo
integral de la Nación.

Y todo lo indicado posee como plataforma fundamental la


corresponsabilidad entre el Estado y la sociedad, tal y como se establece en
el Art. 5 de la LOSN (op.cit.):

El Estado y la sociedad son corresponsables en materia de


seguridad y defensa integral de la Nación, y las distintas
actividades que realicen en los ámbitos económico, social,
político, cultural, geográfico, ambiental y militar, estarán
dirigidas a garantizar la satisfacción de los intereses y objetivos
nacionales plasmados en la Constitución y las Leyes.

Todo ello aplica a los espacios acuáticos, por cuanto el Art. 6 de la


LOSN (op.cit.), establece:

El alcance de la seguridad y defensa integral está circunscrito a


lo establecido en la Constitución y las leyes de la República, en
los tratados, pactos y convenciones internacionales, no
viciados de nulidad, que sean suscritos y ratificados por la
República y en aquellos espacios donde estén localizados
nuestros intereses vitales.

34
Además, según el Art. 15 de la Ley descrita:

La Defensa Integral de la Nación abarca el territorio y demás


espacios geográficos de la República, así como los ciudadanos
y ciudadanas, y los extranjeros que se encuentren en él.
Igualmente, contempla a los venezolanos y venezolanas, y
bienes fuera del ámbito nacional, pertenecientes a la
República.:

Lo hasta ahora referido permite en los espacios acuáticos la


coexistencia de una multidiversidad socio-cultural. Y es que, de acuerdo con
el Art. 8 de la LOSN (op.cit.):

El Estado debe fortalecer, a través de sus órganos


gubernamentales, la institucionalidad democrática sobre la
base de la pluralidad política, la libre participación ciudadana
en los asuntos públicos, por medio de los mecanismos
establecidos en la Constitución y las leyes, apoyándose en los
principios de honestidad, participación, celeridad, eficacia,
eficiencia, transparencia, rendición de cuentas y
responsabilidad en el ejercicio de la función pública y en el
principio de corresponsabilidad que rige la seguridad de la
Nación.

Partiendo de esas premisas jurídico-políticas, el equipo realizador de


este Ensayo aspira que en el marco de lo social se consolide en los espacios
acuáticos el Poder Popular, el cual también es considerado en las Líneas
Generales del Plan de Desarrollo Económico y Social de la Nación
(PLANDES, septiembre 2007), lo cual “…plantea un desafío de la geografía
que debe enfocarse desde el punto de vista geopolítico y geoestratégico.
(Colomine Rincones, F., 1999: p. 63) bajo una visión de gestión asociativa,
dentro de un sistema de defensa cogestionado a través de numerosos
vínculos actorales, y lo mismo ocurre a nivel internacional, cuando se
pretende coexistir con “…los países caribeños, pese a los obstáculos
culturales, lingüísticos y raciales que han dejado las improntas coloniales”
(Boesner, D., 1978: p. 21).
Ahora bien, precisando la nueva visión geopolítica planteada en la Ley
del Consejo Federal de Gobierno (LCFG, 2010), queda claro que lo social
adquiere valor trascendental en materia de desarrollo, pues en la mayoría de
35
sus disposiciones, las organizaciones populares de base se hallan presentes
“…a los fines de obtener el desarrollo socio territorial equilibrado, la
cooperación y complementación de las políticas e iniciativas de desarrollo de
las distintas entidades públicas territoriales…” (LCFG, op.cit., Art. 4), por lo
tanto, se habla en el Art. 9 del instrumento jurídico in comento, de
encontrarse con una sociedad organizada “…por, Consejos Comunales,
Comunas, Mesas Técnicas y cualquier otra organización de base del poder
popular”, de esa manera, el pueblo como elemento de soberanía del Estado
haría que su presencia se exprese activamente, por lo que sería algo más
que un simple dato demográfico en la nueva concepción geopolítica que
adelanta el Estado venezolano en materia acuática y en cualquier otro
aspecto de nuestra realidad geográfica, pues como bien lo señala el
ciudadano presidente de la República Bolivariana de Venezuela: “He aquí el
espíritu y nervio motor de nuestro actual Bolivarianismo: lo comunal, lo social
ante todo…” (Chávez Frías, H., 2010, p. 1) que debiera ser aprovechado en
los espacios acuáticos.
Recuérdese que el Art. 1 de la Ley Orgánica de los Consejos
Comunales (LOCC, 2009), propone que los Consejos Comunales son las
instancias de participación “...para el ejercicio directo de la soberanía
popular...”, que permite establecer relaciones “...con los órganos y entes del
Poder Público para la formulación, ejecución, control y evaluación de las
políticas públicas, así como los planes y proyectos vinculados al desarrollo
comunitario”, mientras que el Art. 3 del Reglamento del Consejo Federal de
Gobierno (RCFG, 2010), define a las comunas como:

…un espacio socialista definido por la integración de


comunidades vecinas con una memoria histórica compartida,
rasgos culturales, usos, y costumbres, que se reconocen en el
territorio que ocupan y en las actividades productivas que les
sirven de sustento y sobre el cual ejercen los principios de
soberanía y participación protagónica, como expresión del
poder popular, en concordancia con un régimen de producción
social y el modelo de desarrollo endógeno, sustentable y
socialista contemplado en el Plan Nacional de Desarrollo.

36
Según lo citado, se habla de instancias de participación que ocupan
un territorio específico, estableciendo soberanía y ejerciendo poder popular
encuadradas en un modelo de desarrollo endógeno. Asimismo, el Art. 3 del
RCFG (op.cit.), define a los Distritos Motores de Desarrollo, como:

…la unidad territorial decretada por el Ejecutivo Nacional que


integra las ventajas comparativas de los diferentes ámbitos
geográficos del territorio nacional, y que responde al modelo de
desarrollo sustentable, endógeno y socialista para la creación,
consolidación y fortalecimiento de la organización del Poder
Popular y de las cadenas productivas socialistas en un territorio
delimitado, como fundamento de la estructura social y
económica de la Nación venezolana.

Bajo ese prisma, “…llegó la hora para que las comunidades asuman
poderes de Estado, lo que conllevará administrativamente la transformación
global del Estado venezolano y socialmente el ejercicio real de la soberanía
por parte de la sociedad a través de los poderes comunales” (Kléber
Ramírez. Citado por Chávez Frías, H., 2010; p. 1) y ello ha de enlazarse con
la Ley de Zonas Costeras (LZC, 2002), cuando hace referencia en su Art. 5 a
la administración, uso y manejo de esas zonas:

…a través de un proceso dinámico de gestión integrada, con el


propósito de fortalecer la capacidad institucional, la
optimización de la planificación y coordinación de
competencias concurrentes entre los órganos del Poder
Público, con la activa participación de la comunidad
organizada, a fin de lograr la mayor eficiencia en el ejercicio de
las responsabilidades que rada uno tiene encomendadas para
la conservación y desarrollo sustentable de dicho espacio.

Se pudiera hablar entonces de una gestión asociativa de los espacios


acuáticos con los cuales la autoridad acuática, de la cual ya se ha hecho
referencia; y la autoridad marítima, de la cual se hablará a continuación,
pueden adherirse en atención a lo expresado en la Exposición de Motivos de
la LOEA (2008), cuando reconoce la importancia de la participación del
Estado y la sociedad, de la corresponsabilidad y la coordinación para el
aprovechamiento de unos espacios geográficos que sin duda son de interés
colectivo.
37
6. Consideraciones Militares de los Espacios Acuáticos

Las consideraciones militares pudiesen remitirse hacia el ejercicio del:


Poder Naval y del Poder Marítimo, ambos componentes del Poder Militar,
que representa los medios con los cuales cuenta un Estado para alcanzar
los objetivos nacionales en los espacios acuáticos jurisdiccionales,
representado por la acción que ejerce el poder militar naval para disuadir o
para contener una amenaza; pero además, como bien lo expresa Briceño
García citado en Colomine Rincones, F. (1999) “…éste se equilibra con otros
factores de desarrollo y de aplicación del poder (p. 64).
Decía al respecto Omaña, G. (2004), que como instrumento de
defensa existe el Poder Naval ejercido por “…la Armada Bolivariana, garante
de nuestra soberanía, integridad territorial, intereses marítimos y libertad en
las decisiones políticas del Estado" (p. 1). Por lo tanto, el Concepto
Estratégico Militar de la Fuerza Armada Nacional (CEMFAN, 2002), no sólo
prevé la participación ciudadana y el fortalecimiento de las relaciones entre
la sociedad civil organizada y los militares, sino que además prevé mantener
“Una elevada capacidad operacional de las Unidades, para responder a las
necesidades de actuación en los espacios terrestres, acuáticos” (p. 6).
Ahora bien, jurídicamente hablando, a la Armada Bolivariana se le ha
asignado como competencia el Poder de Autoridad Marítima, tal y como se
observa a continuación:

Cuadro N° 5
La Armada Bolivariana como Autoridad Marítima

Instrumento jurídico o Disposición Área Descripción de la Competencia


doctrinario
Ley de Reforma Parcial del Art. 36 Competencias Podrá conducir operaciones
Decreto N° 6.239, con de la Armada militares requeridas para la
Rango, Valor y Fuerza de Bolivariana defensa naval, mediante
Ley Orgánica de la Fuerza operaciones específicas, conjuntas
Armada Nacional o combinadas, adicionalmente, en
Bolivariana (LOFANB, 2009) el marco de sus funciones, puede:
- Formular y desarrollar la doctrina
para la planificación y conducción
de las operaciones navales” (Num.
2).

Cuadro N° 5 (Cont.)
38
Cuadro N° 5 (Cont.)

Instrumento jurídico Disposición Área Descripción de la Competencia


o doctrinario
Ley de Reforma Art. 36 Competencias - Prestar apoyo operacional y de
Parcial del Decreto N° de la Armada transporte acuático a los demás
6.239, con Rango, Bolivariana componentes de la Fuerza Armada
Valor y Fuerza de Ley Nacional Bolivariana y la Milicia
Orgánica de la Fuerza Bolivariana (Num. 6).
Armada Nacional - En el ámbito acuático vigilar, proteger y
Bolivariana (LOFANB, defender las comunicaciones, el
2009) transporte, así como los canales
estratégicos, litorales y riberas del país
(Num. 7).
- Garantizar la segura navegación en los
espacios acuáticos, coordinar, supervisar
y ejecutar la instalación y el mantenimiento
del Sistema Nacional de Señalización
Marítima y otras ayudas a la navegación”
(Num. 8).
- Coordinar, autorizar, desarrollar, ejecutar
y supervisar las actividades científicas e
hidrográficas en los espacios acuáticos e
insulares de la República” (Num. 9).
- Prevenir la violación de las leyes
nacionales e internacionales en los
espacios acuáticos e insulares” (Num. 10).
- Ejercer la autoridad marítima en los
espacios acuáticos e insulares, que le
atribuyan las leyes (Num. 12).
- Apoyar la política exterior del Estado en
los espacios acuáticos (Num. 13).
- “Cooperar en la protección de Centros de
Producción Estratégicos ubicados en
riberas, costas y costa afuera del país”
(Num. 14).
- “Las demás que señalen las leyes,
reglamentos y otros instrumentos del
ordenamiento jurídico vigente” (Num. 16).
Concepción S/N Autoridad - La misión de la Armada comprende la
Estratégica de la marítima defensa militar (dentro de criterios de
Armada (2008), integralidad), el ejercicio de la autoridad
marítima en los espacios acuáticos y la
participación activa en el desarrollo
nacional.
- La Autoridad marítima en los espacios
acuáticos e insulares considera la
posibilidad de ejecutar operaciones de
policía administrativa que le atribuye la ley,
en todo el espectro del conflicto en los
espacios acuáticos y en el litoral, para
restablecer el orden interno en el marco de
los delitos e ilícitos que se presentan con
mayor auge como el narcotráfico,
contrabando, terrorismo, inmigración ilegal
entre otros. Todo esto debido a que en la
guerra y previo a ella, se ejerce la
autoridad marítima.

Cuadro N° 5 (Cont.)
39
Cuadro N° 5 (Cont.)

Instrumento Disposición Área Descripción de la Competencia


jurídico o
doctrinario
Concepción S/N Autoridad - La misión de la Armada comprende la defensa militar (dentro
Estratégica de marítima de criterios de integralidad), el ejercicio de la autoridad
la Armada marítima en los espacios acuáticos y la participación activa en
(2008), el desarrollo nacional.
- La Autoridad marítima en los espacios acuáticos e insulares
considera la posibilidad de ejecutar operaciones de policía
administrativa que le atribuye la ley, en todo el espectro del
conflicto en los espacios acuáticos y en el litoral, para
restablecer el orden interno en el marco de los delitos e
ilícitos que se presentan con mayor auge como el
narcotráfico, contrabando, terrorismo, inmigración ilegal entre
otros. Todo esto debido a que en la guerra y previo a ella, se
ejerce la autoridad marítima.
Competencias 1. Desarrollar las capacidades anti-terrorismo en los espacios
específicas acuáticos e insulares y en el litoral.
2. Desarrollar las capacidades para garantizar la seguridad
física y política en los espacios acuáticos.
3. Aumentar las capacidades para reprimir ilícitos en los
espacios acuáticos (por Ejem. narcotráfico y el contrabando).
4. Aumentar las capacidades de control.
5. Aumentar las capacidades para salvaguardar la vida
humana en los espacios acuáticos.
6. Desarrollar las capacidades para proteger instalaciones
estratégicas.
7. Fortalecer las relaciones interinstitucionales del Estado, en
especial con el INEA.
8. Participar en los procesos de integración latinoamericana y
caribeña.
Acciones Para la Armada el problema de la defensa, el ejercicio de la
básicas autoridad marítima en los espacios acuáticos e insulares y
participación activa en el desarrollo se traduce en:
- NEGAR (Defensa, disuasión, coerción, represión de ilícitos,
usar).
- CUIDAR (Usar, asegurar y hacer que se cumplan las
normas).
- USAR y PROMOVER (Participar en el Desarrollo Nacional).
Estas acciones básicas se aplican en todos los espacios
acuáticos donde el Estado tiene derechos soberanos,
acotando que éstos se caracterizan por su
multidimensionalidad. Esta cualidad hace que la Armada
racionalice sus esfuerzos de acuerdo a la forma y el
contenido, es decir mediante el dominio y control, y las
acciones que ello implica, en tanto que negar, cuidar y usar y
promover. Teniendo presente que el concepto apunta a la
construcción de una nueva venezolanidad, los conceptos de
negar, velar y usar y promover están entendidos a partir del
uso de los espacios acuáticos e insulares y la creación de
capacidades para hacer efectivo y más eficiente el uso de los
espacios acuáticos e insulares. Ello significa, como ya se
afirmó, que sólo se puede defender efectivamente lo que se
usa, sólo se puede cuidar lo que se está usando y sólo se
pueden crear condiciones para el uso a partir del uso del
espacio. Consecuentemente, los verbos activos mencionados
precedentemente implican que la Armada centrará su acción
de manera recursiva en cada una de sus actividades,
teniendo especial atención en las formas de conciencia
orientada al uso y aprovechamiento de los espacios
acuáticos, la producción y reproducción de la vida material de
los venezolanos en los espacios acuáticos e insulares y los
procesos de intercambios realizados por vía acuática. Todo a
partir de la nueva geometría del poder y de la nueva fase
política que está viviendo el país

Fuente: las señaladas en la columna 1.


40
Lo reflejado en el cuadro N° 5, pone de manifiesto que el Estado
venezolano emplea a su Armada Bolivariana en diferentes y amplias
funciones para garantizar los intereses acuáticos en áreas de seguridad,
defensa, desarrollo integral de la Nación y mantenimiento del orden interno,
estableciendo la Concepción Estratégica de la Armada (2008), bajo el
paradigma de una construcción de lo social interconectando la defensa
militar con el ejercicio de funciones de autoridad marítima que remite al
campo de actuación de policía administrativa. La crítica es, que la Armada
Bolivariana no realiza este tipo de acciones únicamente en el mar, sino en
todos los espacios acuáticos, de allí que debería ser más correcto aplicar el
término de agente de autoridad de policía administrativa general, especial y
penal para el mantenimiento del orden interno en los espacios acuáticos. Se
añadió lo de policía de investigación penal que no aparece reflejado en la
Concepción Estratégica de la Armada (op.cit.), porque así lo prevé la CRBV
(1999), y el Art. 14 de la Ley General de Marinas y Actividades Conexas
(LGMAC, 2002), establece:

Los órganos de policía marítima tendrán el carácter de órgano


de policía de investigaciones penales con relación a los hechos
sucedidos a bordo de buques y los ocurridos en las aguas
territoriales e interiores y en los terrenos situados a la orilla del
mar, lagos, ríos sus riberas y demás porciones navegables.

Más allá de lo indicado, se debe indicar que en el ejercicio del poder


acuático, la Armada Bolivariana apoya a la autoridad acuática y a la
población en el desarrollo integral de dichos espacios, como competencia
que emana desde el mismo texto constitucional.
Específicamente en favor del desarrollo integral de la Nación, que
como se vio en las secciones anteriores se relaciona con el Poder Acuático y
todo un sistema de actores, la Armada Bolivariana tiene previsto en su
Concepción Estratégica del año 2008 (pp. 10-13) y a tono con la nueva
visión geopolítica:
“1. Facilitar los planes y programas de desarrollo del eje Orinoco-
Apure y en general en las redes fluviales venezolanas, y también con

41
especial énfasis en el eje comprendido por los ríos Caura, Parguaza,
Cuchivero y Ventuari”.
“2. Participar en el desarrollo del territorio insular, de acuerdo con la
nueva geometría del poder”.
“3. Participar en el desarrollo de las regiones costeras y ribereñas, de
acuerdo con la nueva geometría del poder”.
“4. Lograr que las actividades de desarrollo que se realicen en los
espacios acuáticos e insulares y en el litoral se atengan a los criterios de
defensa integral y consecuentemente a especificaciones navales”.
“5. Promover la transferencia e indigenización de tecnologías
aplicadas a los espacios acuáticos e insulares”.
“6. Desarrollar las capacidades para la producción de bienes y
servicios”.
“7. Desarrollar las capacidades de explotación de recursos con miras
a fortalecer la seguridad alimentaria, y consecuentemente promover el
desarrollo de la industria pesquera y la biotecnología marina”.
“8. Desarrollar las capacidades para la investigación científica en los
espacios acuáticos”.
“9. Ejecutar y promover investigaciones científicas y campañas de
protección ambiental en la Antártica y en los mares antárticos”.
“10. Ejecutar y promover investigaciones científicas y campañas de
protección ambiental en el océano pacífico central y en todos aquellos
espacios donde los venezolanos tengan cuotas de explotación pesqueras”.
“11. Desarrollar las capacidades para la hidrografía y navegación”.
“12. Fortalecer las relaciones interinstitucionales”.
“13. Apoyar a la comunidad mediante el desarrollo de proyectos de
defensa integral”.
“14. Propiciar el uso operativo de los Espacios Acuáticos como vías de
comunicación para la vertebración e integración del espacio geográfico
nacional y como espacios de recreación y esparcimiento”.

42
“15. Generar y multiplicar conocimientos sobre los Espacios Acuáticos
Nacionales y su importancia en la soberanía y el Desarrollo Integral de la
Nación”.
“16. Coordinar con Instituciones gubernamentales educativas (en
especial las Misiones) para la formación y capacitación de los venezolanos
que conforman comunas (y en especial las de difícil acceso) en artes y
oficios relacionados con la industria marítima con la finalidad de fortalecer
las bases de la división del trabajo en ese sector de la economía
productiva…”.
“17. Dar a conocer públicamente cualquier actividad (económica, de
defensa, de conservación entre otras)…”.
“18. Promover la generación de manifestaciones culturales
relacionadas con los Espacios Acuáticos Nacionales”.
“19. Promover los deportes acuáticos y las actividades recreativas
relacionadas a ellos”.
“20. Generar y promover la difusión masiva de material literario y
museográfico así como también actividades culturales de diversa índole”.
“21. Facilitar el acceso turístico de todos los venezolanos al territorio
insular y todo el Espacio Acuático Nacional”.
“22. Contraprestar servicios como medio de desarrollo y generación
de empleo”.
“23. Promover la vocación marítima y fluvial en la población y en las
instituciones del Estado”.
“24. Desarrollar capacidades tecnológicas inherentes a los espacios
acuáticos”.
“25. Participar en los procesos de integración latinoamericana y
caribeña”.
“26. Coordinar intergubernamentalmente en la planificación
presupuestaria y extra presupuestaria”.
“27. Desarrollar y atender a las comunidades ribereñas y costeras en
lo atinente a la creación de un sistema de vialidad que facilite la integración

43
al espacio funcional del Estado, con especial énfasis en los ejes Puerto
Cabello-Turiamo y Puerto Hierro-Guiria-Carúpano”.
“28. Colaborar con el Ejecutivo Nacional para que la transferencia de
recursos hacia los Consejos Comunales satisfaga necesidades de desarrollo
de los espacios acuáticos e insulares”.
Visto lo antes enumerado, lógicamente se observa que en el tejido
orientador del documento institucional mencionado, las relaciones civiles-
militares en el desarrollo integral de los espacios acuáticos y mantenimiento
del orden interno resultan ser una prioridad, al igual que el trabajo armónico
con otros organismos del Estado, exigiéndose a sí misma como componente
de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, una continua adaptación a los
cambios que se están operando en el país.
Adicionalmente, hay otro aspecto que no debe dejarse de lado: su
cooperación en la política exterior de los espacios acuáticos. Según Müller
Rojas, A. (2000), los componentes de la Fuerza Armada como elementos del
Poder Nacional y del Poder Militar han ido ejerciendo un notorio rol en la
política exterior, convirtiéndose “…en un instrumento fundamental en el
marco de las relaciones internacionales” (p. 111), participando en las
políticas públicas vinculadas con los asuntos fronterizos en función de las
amenazas internas y externas, para el posterior planteamiento y aplicación
de una política de defensa sujeta a las demandas de seguridad, desarrollo y
mantenimiento del orden interno del país.
Añade el mismo autor, que si bien es cierto a los componentes de la
Armada no les compete la formulación de la política exterior, porque esta
acción está asignada al Presidente de la República y Ministerio del Poder
Popular para las Relaciones Exteriores, entre otros, dichos componentes del
sector castrense contribuyen en dos direcciones: (a) realizando acciones
estratégicas destinadas a apoyar los objetivos externos de la política
nacional y (b) produciendo inteligencia estratégica para influir en el proceso
de toma de decisiones en este campo, aspecto éste que realiza la Armada
Bolivariana en lo que se refiere a los espacios acuáticos.

44
CONCLUSIONES

De acuerdo con lo expuesto, es posible concluir lo siguiente:


- Una de las bondades de la Constitución de la República Bolivariana
de Venezuela y otras leyes nacionales, consiste en haber dejado
expresamente definido los espacios acuáticos en los cuales se ejerce
soberanía plena, jurisdicción y control, conceptos que llevan a reflexionar en
la relación Estado como actor, territorio como zona de soberanía y de poder,
espacios acuáticos como zonas de seguridad y desarrollo integral de la
Nación, espacios acuáticos en términos de fronteras de atención especial y
como prioridad.
- Existen intereses geopolíticos y geoestratégicos de cara a todos los
espacios acuáticos donde la República Bolivariana de Venezuela ejerce
dominio estatal en cuanto a soberanía plena, jurisdicción y control conforme
a la Constitución y las leyes que regulan la materia en el derecho interno.
Estos elementos han de tenerse en cuenta para el Empleo del Poder Naval
que es de capital importancia en la seguridad, defensa y desarrollo integral
de la Nación, siendo los preceptos constitucionales los que dan mayor rango
al tema que posteriormente ha de trasladarse a otras leyes y a la
Concepción Estratégica Naval.
- El posicionamiento político ha sido favorecedor a la I Conferencia de
Derecho del Mar y a sus Convenciones de 1958, de rechazo absoluto a la II
Conferencia de 1960 ante las pretensiones de las potencias marítimas, en
especial de los Estados Unidos, y de reserva en algunos Artículos de la III
Conferencia de Derecho del Mar de 1982. No obstante, el Estado
venezolano ha participado activamente en la esfera internacional y sigue
haciéndolo para hacer valer sus derechos sobre los espacios acuáticos. A
pesar de ello, han sido insuficientes, más aún teniendo en cuenta que hay
delimitaciones de áreas marinas y submarinas pendientes por resolver,
situación que pudiera considerarse una debilidad aprovechada por vecinos,
transnacionales y otros países que explotan los recursos en el mar.
45
- No cabe duda que los instrumentos jurídicos nacionales en el área
acuática, determinan el rol de los actores responsables de garantizar la
seguridad, el desarrollo, el ejercicio de soberanía plena, jurisdicción y control
en honor a la defensa integral de la Nación, siendo la Armada Bolivariana
uno de los actores de ese sistema.
- La Zona Económica Exclusiva es de gran valor para efectos de
análisis de cualquier consideración económica y de desarrollo integral.
Lamentablemente la situación de no delimitación de áreas marinas y
submarinas afecta los intereses acuáticos económicos. Hay que insistir en el
caso de Isla de Aves, pues otros países como Guyana y Barbados han
hecho movimientos trascendentales que pudiesen afectar los intereses
acuáticos.
- La nueva concepción geopolítica en Distritos Motores de Desarrollo y
la participación de la sociedad organizada, los nuevos instrumentos jurídicos
que han entrado en vigencia promoviendo la participación, la
corresponsabilidad, la solidaridad y la cooperación en seguimiento de los
preceptos constitucionales deben aprovecharse al máximo, para que la
población no sea vista como un simple dato demográfico de los espacios
acuáticos, sino como un actor dinámico, consciente y responsable que
puede acompañar a la Armada Bolivariana para consolidar la soberanía
popular y el poder naval o para conseguir objetivos deseables en un territorio
rico en recursos y de interés colectivo.
- La Armada Bolivariana camina al paso de los cambios, su gestión se
asienta en la legalidad, en el Concepto Estratégico Militar, y en apoyo de las
políticas públicas en general basada en una participación permanente.
- La lección aprendida, en la evolución histórica de los espacios
acuáticos venezolanos a la luz del derecho del mar y de las consideraciones
de orden político, económico, social y militar en función de la nueva
concepción geopolítica que adelanta el Estado venezolano en materia
acuática, es que se debe asumir la complejidad del tema bajo una visión
sistémica que hace que la seguridad, defensa, desarrollo y mantenimiento
del orden interno de los espacios acuáticos se estructuren como
46
subsistemas de pensamiento y acción. Por ello, aunque fue asignado el
tema 1relativo a la Autoridad Acuática o Marítima, no quiso verse el tema
como si fuese una parte aislada del objetivo general de la unidad curricular.
- Con base a lo antedicho, es posible afirmar que la legislación es muy
clara en lo que se refiere a la autoridad acuática, pero es un error visionar a
la Armada Bolivariana sólo en términos de Autoridad Marítima, pues su
acción como organización transcompleja es amplia al tener un alcance sobre
todos los espacios acuáticos.
- Quizás ese término de Autoridad Marítima es apropiado para aplicar
en el plano de la Región Estratégica de Defensa Integral Marítima e Insular,
pero al hablar de los espacios acuáticos en general, hay que verla como
agente de autoridad de Policía Acuática, que apoya las políticas públicas y
defiende los intereses acuáticos; consolidando el sentimiento de Nación
venezolana, enfrentando las amenazas estratégicas que devienen de
problemas geopolíticos tradicionales y emergentes, con una política de
cooperación adherida al sistema de sistemas de defensa integral de la
Nación, jugando un papel importante y constructivo en la concepción,
evolución y aplicación de sus funciones como autoridad marítima que remite
al ejercicio de funciones de policía administrativa general, especial y penal
con disciplina, formación y fuero militar.
- La función de policía administrativa general consiste en realizar
operaciones materiales para el mantenimiento del orden público que
perturba o quebranta el orden interno por conductas ilícitas. Las operaciones
de policía administrativa especial se refieren a las operaciones materiales
dentro de un campo específico, por ejemplo, antiterrorismo, lucha antidroga,
etc. La función de Policía de Investigaciones Penales, implica para la
Armada Bolivariana actuar conjuntamente con otros actores civiles para
cumplir las funciones que en esta área le han sido asignadas en las
diligencias conducentes a la determinación de los hechos punibles y a la
identificación de sus autores y partícipes, pero es el Ministerio Público quien
tiene la titularidad determinante de la acción penal. En todo caso, su marco
general de acción se ciñe a las competencias legales que le han atribuido.
47
- Según lo descrito, la Armada Bolivariana ejerce
corresponsablemente el Poder Acuático y el Poder Marítimo con otros
actores civiles, siendo trascendental su actuación, pero sin ejercer poder
absoluto en los espacios acuáticos, pues las previsiones y medidas de
defensa no las toma arbitrariamente, ya que reconoce la existencia de
múltiples actores del escenario nacional e internacional, siendo el Estado
quien determina las prioridades, entrando en escena el sentido de la
corresponsabilidad con la acción estatal, de allí, que al ejercer lo que hasta
ahora se ha denominado Autoridad Marítima, exceda los límites de lo
estrictamente militar.

48
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http://www.analitica.com.

San Juan, A. (2004). Aproximación a la Agenda de Seguridad de


Venezuela. Documento de Trabajo elaborado en el marco del Proyecto
Agenda de Seguridad de Venezuela en el Contexto de la Subregión
Andina. Caracas: Instituto Latinoamericano de Investigaciones Sociales
(ILDIS).

Sánchez Froilán, M. (2003). Análisis Comparado de la Ley Orgánica de


los Espacios Acuáticos e Insulares y el Derecho del Mar. Trabajo de
investigación publicado. En: Revista de la Facultad de Ciencias Jurídicas y
Políticas de la Universidad Central de Venezuela. Caracas.

Serbin, A. (1983). Geopolítica de las Relaciones de Venezuela con el


Caribe. Caracas: ASOVAC.

51
Venezolana de Televisión (VTV, 2005). Venezuela participa en reunión sobre
los Océanos y el Derecho del Mar de la ONU (Online). Panorama
Acuícola, Noticias del Día 17 junio 2005 [Consulta: 29 mayo 2010].
Disponible en: http://www.panoramaacuicola.com/noticias.html.

Zambrano Velasco, J. (1983). El Uti Possidetis. Tomo I, Maracaibo: Vadell


Hermanos Editores.

52
ANEXOS

ALEGATOS DE LA DELEGACIÓN VENEZOLANA

ANEXO (A)
TERCERA CONFERENCIA DE LAS NACIONES UNIDAS SOBRE EL
DERECHO DEL MAR

DECLARACION DEL EMBAJADOR ANDRES AGUlLAR M., JEFE DE LA


DELEGACION DE VENEZUELA.
158a. SESION PLENARIA.

30 DE MARZO DE 1982.

Señor Presidente:

Si bien las cuestiones mencionadas han recibido justificadamente en esta


etapa la atención preferente de la Conferencia, creemos necesario y
oportuno aprovechar esta ocasión para plantear algunas dificultades que el
Proyecto de Convención presenta a nuestra Delegación.

Como lo hemos manifestado en las consultas que hemos realizado en estas


tres semana pasadas con otras delegaciones, después de un detenido
examen de la implicaciones de la nueva redacción de los artículos 74 y 83
que se incorporó al Proyecto de Convención en el pasado período de
sesiones, hemos llegado a la conclusión de que no podemos dar nuestro
acuerdo a la solución que resulta del examen conjunto de los artículos 15, 74
y 83 del Proyecto.

En numerosas ocasiones, en los distintos foros en que se ha tratado de la


delimitación de los espacios marinos, Venezuela ha recordado que hizo
reserva expresa de los artículos 12 y 24, párrafos 2 y 3, de la Convención de
Ginebra de 1958 sobre mar territorial y zona contigua y del artículo 6 de la
Convención de Ginebra del mismo año sobre plataforma continental, al
ratificar estas convenciones. Como el artículo 15 del proyecto de la
Convención reproduce prácticamente sin modificaciones el artículo 12 de la
primera de esas convenciones, la Delegación de Venezuela, en la sesión
plenaria de esta Conferencia celebrada el 28 de agosto de 1981, no sólo
reservó su posición sobre la nueva redacción propuesta para los artículos 74
y 83, sino al mismo tiempo reiteró la reserva que sistemáticamente ha
formulado con respecto al citado artículo 15 del Proyecto de Convención.

En lo que respecta a los artículo 74 y 83, la fórmula incorporada en el último


período de sesiones no indica específicamente los criterios o métodos que
deben utilizar os Estados interesados para alcanzar una solución equitativa y
se limita a hacer reenvío al Derecho Internacional, tal como lo decide el
53
artículo 38 del Estatuto de la Corte Internacional de Justicia. Como es bien
sabido, este artículo indica como fuente del Derecho Internacional las
convenciones internacionales, generales o particulares, que establecen
reglas expresamente reconocidas por los Estados litigantes; la costumbre
internacional como prueba de una práctica generalmente aceptada como
derecho; Los principios generales de Derecho reconocido por las naciones
civilizadas; como medio auxiliar para la determinación de las reglas de
Derecho y las decisiones judiciales y las doctrinas de los publicistas de
mayor competencia de las distintas naciones.

Ahora bien, si hay convenciones particulares, las disposiciones de estos


acuerdos prevalecerán, pero si no los hay es necesario referirse a las
normas expresamente reconocidas por los Estados litigantes en
convenciones internacionales generales y si en éstas se encuentra una
disposición como la contenida en el artículo 15, podría argumentarse que, a
falta de otra disposición substantiva, el criterio establecido en esta norma se
aplicaría por analogía no sólo a la delimitación del mar territorial sino
también a la de la zona económica exclusiva y de la plataforma continental.
En poca palabras, si el artículo 15 en su actual redacción es en todo
inaceptable para nuestra delegación, la sola posibilidad de esta
interpretación, aumenta nuestra dificultades.

Por otra parte con la referencia al artículo 38 del Estatuto de la Corte


Internacional de Justicia se relega la jurisprudencia, que tan importante
papel ha jugado en la evolución del Derecho en esta materia, al papel de
medio auxiliar para la determinación de la redas aplicables.

Es de todo conocido que tanto la jurisprudencia como la práctica de los


Estados, se han alejado considerablemente de las soluciones acogidas en
las Convenciones de Ginebra de 1958 por considerar que una aplicación
literal de las mismas podría conducir en numerosos soluciones inequitativas.

Estos tres artículos, 15, 74 y 83 guardan una estrecha relación entre sí y


por esta razón, si bien apreciamos el propósito que se persiguió al incorporar
una fórmula neutra para los artículos 74 y 83, esta solución presenta
dificultades adicionales a nuestra Delegación.

No nos proponemos reabrir un debate sobre un tema que ha sido objeto de


largas y difíciles negociaciones, pero animado por el sincero deseo de poder
ser partes de esta nueva Convención, nos permitimos proponer que se
autorice expresamente a los Estados a hacer reservas a estos artículos 15,
74 y 83, tal como se hizo en el de las disposiciones correspondientes de las
Convenciones de Ginebra de 1958, o bien que el artículo 15 tenga la misma
redacción que los artículos 74 y 83.

Señor Presidente:

54
Queremos ahora hacer las observaciones siguientes sobre el tema de la
solución de las controversias.

En lo que se refiere a las controversias que puedan surgir en relación con la


delimitación de las áreas marinas y submarinas, el punto ii) del apartado a)
del párrafo 1 del artículo 298 debe entenderse en el sentido de que no existe
ninguna obligación para los Estados de recurrir a otros medios de solución
sin su consentimiento expreso, si las negociaciones entre las Partes, con
base en el Informe de la Comisión de Conciliación no conducen a un
acuerdo. A fin de aclarar el texto actual, proponemos que esta disposición
sea redactada de la manera siguiente:

"(...) las Partes, a menos que acuerden otra cosa, podrán someter la
cuestión, por consentimiento mutuo, (...) etc...".

En segundo lugar, debe quedar en todo caso absolutamente claro que en el


procedimiento establecido en el apartado a) del párrafo 1 del artículo 298 no
es aplicable a las controversias relativas a la interpretación o a la aplicación
de los artículos 15, 74 Y 83, concernientes a la delimitación de las fronteras
marítimas o las relativas a bahías o títulos históricos que hayan surgido
antes de la entrada en vigor de la Convención y que no es tampoco aplicable
a las controversias que entrañan el examen de otra controversia no resuelta
respecto de la soberanía u otros derechos sobre un territorio continental o
insular. Aquí se plantea un problema de ubicación por cuanto estas
disposiciones no están en su lugar en el artículo 298; en efecto, trata no de
excepciones facultativas sino más bien de limitaciones a la aplicabilidad de
la sección 2 de la Parte XV. Por lo tanto, proponemos su trasladó al artículo
297, mediante la adición de dos numerales que podrían ser redactados así:

"4.- Las controversias que hubiesen surgido con anterioridad a la entrada en


vigor de esta Convención".

"5.- Las Controversias que entrañen necesariamente el examen concurrente


de una controversia no resuelta respecto de la soberanía u otros derechos
sobre un territorio continental o insular".

Se procedería luego al ajuste de redacción correspondiente del artículo 298


literal a) i). Nuestra Delegación presentará en la debida oportunidad una
propuesta formal de enmienda al respecto.

Señor Presidente:

Quisiéramos ahora referirnos brevemente al tema del régimen de las islas.


Debemos reiterar, una vez más las serias objeciones de mi Delegación al
párrafo 3 del artículo 121 del Proyecto de Convención.

55
Esta disposición es objetable por cuanto introduce una discriminación entre
porciones de un mismo territorio nacional, que no se puede justificar ni
tampoco aceptar por razones de principio y en aras de la justicia y de la
equidad. Primero, cuenta el principio de la unidad e indivisibilidad del
territorio nacional, de la misma manera que la soberanía del Estado es una e
indivisible, no podemos admitir que el territorio nacional genere derechos en
unas partes y no en las demás. La disposición del párrafo 3 del artículo 121
del Proyecto de Convención resulta especialmente perjudicial para los
Estados insulares y los Estados continentales, cuyo territorio continental está
directamente prolongado en el mar por un territorio insular, caso muy distinto
del de los Estados marítimos que, a raíz de circunstancias históricas, han
anexado islas, a veces de dimensiones muy reducidas, que se encuentran
en medio de los océanos a gran distancia de su territorio principal. Segundo,
cabe destacar también, cuán injusta y arbitraria resultaría esta disposición
que necesariamente llevaría a dar un trato tan drásticamente diferente a
formaciones insulares muy parecidas.

Esto nos lleva al segundo aspecto de esta disposición, el de su aplicación


práctica. Creemos que cualquier intento de introducir una clasificación entre
los territorios insulares está condenado a fracasar por la mera imposibilidad
de encontrar criterios satisfactorios. El mismo párrafo 3 del artículo 121
ilustra este punto. Ya hemos tenido en otras oportunidades la ocasión de
señalar y comentar de manera más detallada la obscuridad, ambigüedad y
confusión de cada uno de los tres elementos de esta disposición. Sólo
preguntamos, una vez más, dónde pasaría en la práctica la sutil frontera
entre las islas del párrafo 1 y las rocas del párrafo 3, si acaso resultase
posible determinar con exactitud cuando una formación insular deja de
permanecer a la primera categoría para formar parte de la segunda. Aún así,
no faltarían divergencias y no dejarían de producirse situaciones conflictivas.
Vemos con preocupación, por ejemplo, la posibilidad de que mientras unos
Estados reconozcan el derecho de una isla determinada a generar zona
económica exclusiva y plataforma continental, otros Estados sostuviesen
que esa misma isla no es sino una roca de conformidad con el párrafo 3 del
artículo 121. Además, no se puede destacar la posibilidad de divergencias y
contradicciones en la práctica de los Estados en la materia.

Creemos, en todo caso, que el párrafo 3 del artículo (2) sólo se aplicaría a
rocas de una superficie tan reducida que cualquier utilización, la
construcción de un faro, por ejemplo, haría necesario ampliar artificialmente
estas islas. Aún en el supuesto de una interpretación de esta índole, es
indudable que tal como ha sido concebida y redactada esta disposición no
puede sino fomentar tensiones y conf1ictos en lugar de aliviarlos y
resolverlos, lo cual es el objetivo mismo de la nueva Convención sobre el
Derecho del Mar. Por lo tanto, reiteramos una vez más que esta disposición
debería ser suprimida.

Gracias, Señor Presidente.


56
ANEXO "B"

Declaración DEL EMBAJADOR ANDRES AGUILAR M., 168a. SE- SION


PLENARIA. 15 DE ABRIL. DE 1982. TERCERA CONFERENCIA DE LAS
NACIONFS UNIDAS SOBRE EL DERECHO DEL MAR.

Quisiera presentar la propuesta de enmienda de mi delegación relativa al


artículo 309 (A/CONF .62/L.108). Hemos explicado con anterioridad las
razones por las cuales consideramos que debe permitirse a los Estados que
formulen reservas en relación con Ios artículos 15, 74, 83 y 121 del párrafo
3. La posición de Venezuela sobre la cuestión de las reservas ha sido
consecuente durante los períodos de sesiones noveno y décimo. Incluso
más atrás, durante la primera Conferencia, Venezuela hizo reserva expresa
respecto del artículo 12 y del párrafo 3 del artículo 24 de la Convención de
Ginebra de 1958 sobre el mar territorial y la zona contigua, y del artículo 6 de
la Convención de Ginebra de 1958 sobre la Plataforma Continental.

Venezuela ha mantenido también invariablemente el criterio de que las


cuestiones relativas a la delimitación de los espacios marinos y submarinos
deben ser resueltas por acuerdo entre las partes, teniendo en cuenta
principios equitativos. En ese tipo de delimitaciones, hay que tomar en
consideración diversos elementos de juicio y factores que varían de caso a
caso. La práctica de los Estados demuestra que en la mayoría de los
acuerdos de delimitación de áreas marinas que se han celebrado no se ha
utilizado un método único, sino una combinación de métodos, a fin de lograr
una solución equitativa. Ese enfoque ha dado lugar a acuerdos satisfactorios
en los últimos tres años entre Venezuela y cuatro Estados vecinos: los
Estados Unidos de Amé-rica, los Países Bajos, la República Dominicana y
Francia. Esos acuerdos cubren más del 50 por ciento de las áreas que
Venezuela tiene por delimitar. Venezuela espera poder llegar a acuerdos
equitativos con Ios otros Estados vecinos. La posición de Venezuela por lo
demás, se basa en la jurisprudencia de la Corte Internacional de Justicia y
en recientes laudos arbitrales.

Los problemas esencialmente bilaterales, que no pocas veces afectan


intereses vitales y que presentan características muy diversas, no siempre
encuentran solución adecuada en las normas de carácter general
establecidas en convenciones multilaterales. Venezuela opina que en dichas
convenciones podrían omitirse las disposiciones que establecen criterios
sobre delimitación y que, en caso de incluirse, es necesario permitir que
aquellos Estados que discrepen de algunos da esos criterios hagan reservas
a tales disposiciones. Autorizar esas reservas no afecta en modo alguno la
estructura fundamental ni el contenido del proyecto de Convención. El
57
proyecto de enmienda presentado por Venezuela se refiere solamente a las
reservas sobre la cuestión de la delimitación y no tiene más consecuencias
para las partes fundamentales del proyecto de Convención, que por su
propia naturaleza son de aplicación universal. A través de los años,
Venezuela ha compartido los esfuerzos por lograr una convención universal,
y considera que sería lamentable que, el rechazo de la posibilidad da hacer
reservas sobre la cuestión de la delimitación privase a algunos Estados de la
posibilidad de ser partes en la Convención.

Si no es posible llegar a un acuerdo por consenso, deben buscarse otros


métodos que permitan a los Estados pasar a ser partes en la Convención sin
contravenir sus derechos y prácticas, en defensa de sus propios intereses.
Los problemas de que se trata son de carácter bilateral. Los grupos que
representan intereses especiales, tales como el Grupo de los 29 y el Grupo
de los 21, son partidarios de una posición u otra respecto de tales
cuestiones. En las actuales circunstancias, el consenso no es viable. Debe
permitirse que los Estados disidentes pasen a ser partes en la Convención
mediante la formulación de reservas a las disposiciones que no estén en
condiciones de aceptar.

ANEXO "C"

CARTA DE FECHA 24 DE ABRIL DE 1982 DIRIGIDA AL PRESIDENTE DE


LA CONFERENCIA POR EL REPRESENTANTE DE VENEZUELA.

En nuestra declaración en la sesión plenaria del 30 de marzo de 1982


expusimos las dificultades que para Venezuela tienen los artículos 15, 74 y
83 Y el párrafo 3 del artículo 121 del proyecto de Convención, así como los
problemas de interpretación a que da lugar el artículo 298 deL mismo
proyecto.

Para facilitar la conclusión de los trabajos de la Conferencia no hemos


querido reabrir las largas y difíciles negociaciones relativas a los aspectos
sustantivos y procesales de la delimitación de áreas marinas y submarinas
entre Estados con costas adyacentes o situada frente a frente y nos hemos
limitado a presentar una enmienda al artículo 309 que permitiría reservar los
artículos 15, 74 Y 83 y el párrafo 3 del artículo 121. Nos proponemos,
asimismo, formular, en su oportunidad, una declaración sobre nuestra
interpretación del artículo 298.

En nuestra declaración en sesión plenaria del 15 de abril de 1982 expusimos


brevemente el sentido y alcance de esta propuesta de enmienda y
recordaremos que ella responde a la posición que invariablemente ha
sostenido Venezuela.

Conviene agregar, en esta oportunidad, que, como lo dice claramente la nota


al pie de página del artículo 309 del proyecto de Convención, esté artículo
58
tiene carácter provisional y su redacción final está sujeta, por una parte, a la
conclusión de las deliberaciones de carácter sustantivo y, por otra, a que,
como resultado de estas deliberaciones, se haya logrado un consenso.
Habiendo terminado el examen sustantivo de los artículos a que se contrae
nuestra propuesta de enmienda y no habiéndose logrado el deseado
consenso, es propio y oportuno considerar la modificaci6n del artículo 309, a
fin de permitir reservas a aquellas disposiciones que ofrecen dificultades
serias para algunas delegaciones.

Es necesario recordar, ante todo, que la facultad de hacer reservas es la


regla y no la excepci6n en las convenciones multilaterales, como se
desprende claramente del artículo 19 de la Convenci6n de Viena sobre el
Derecho de los Tratado. Basta leer, por ejemplo, las convenciones
multilaterales celebradas en las Naciones Unidas, o bajo sus auspicios,
sobre cuestiones previamente examinadas por la Comisión de Derecho
Internacional, para comprobar que la mayor parte de estas convenciones no
contienen disposiciones en materia de reservas y, por consiguiente, las
permiten de manera implícita, con arreglo al Derecho Internacional. En la
práctica, como puede fácilmente verificarse, se han hecho numerosas
reservas a estas convenciones.
De estas convenciones, 11 en total, sólo tres permiten reservas únicamente
a determinados artículos. En esta categoría se encuentran: La Convención
de Ginebra de 1958 sobre Plataforma Continental, en cuyo artículo 12,
párrafo 1, se establece que "En el momento de la firma, de la ratificación o
de la adhesión un Estado podrá formular reservas respecto de los artículos
de la Convención, con excepción de los artículos 1 a 3 inclusive"; la
Convención para Reducir los Casos de Apatridia de 1961, la cual precisa en
su artículo 17, párrafo 1 que: "En el momento de la firma, la ratificación o la
adhesión, todo Estado puede formular reservas a los artículos 11, 14 y 15" y,
en el párrafo 2 del mismo artículo, que "No podrá hacerse ninguna otra
reserva a la presente Convención."; y, por último, la Convención sobre la
Prevención y el Castigo de los Delitos contra las Personas
Internacionalmente Protegidas, inclusive los Agentes Diplomáticos de 1973,
permite en su artículo 13 hacer reservas sobre la disposición contenida en el
párrafo 1 de este artículo.

Para oponerse a nuestra enmienda, algunas delegaciones han invocado el


argumento de que la posibilidad de hacer reservas sería inconsistente con el
sistema seguido por la Conferencia de buscar, en lo posible, soluciones que
logren el consenso y con el Acuerdo de Caballeros que figura como
apéndice del Reglamento de esta Conferencia. Este argumento no es válido,
a nuestro juicio, porque si bien compartimos el criterio de que lo ideal es una
Convención que logre el consenso de los Estados participantes, no es
menos cierto que el Reglamento de la Conferencia y el propio Acuerdo de
Caballeros contemplan la posibilidad de que, agotados los esfuerzos para
lograr el consenso, se recurra al procedimiento de votación. Precisamente, la
posibilidad de hacer reservas en determinadas disposiciones que presentan
59
serias dificultada para algunas delegaciones haría innecesario recurrir a una
votación y permitiría la adopción de la Convenci6n por consenso.

Otras delegaciones se han opuesto a nuestra enmienda porque consideran


que la posibilidad de hacer reservas en lo que respecta a los artículos
relativos a la delimitaci6n de áreas marinas y submarinas afecta la unidad e
integridad de la Convención. Tampoco compartimos esta opinión. La
experiencia de esta Conferencia demuestra claramente que en las
deliberaciones y negociaciones sobre la cuestión de delimitación han
participado sólo un número limitado de delegaciones. Es un hecho bien
conocido que en los dos grupos de intereses que se crearon para tratar de
este problema participaron activamente unas 50 delegaciones y si se
examina la composición de estos grupos se pueden identificar claramente
los Estados con problemas no resueltos de delimitación y con posiciones
divergentes. Se trata, en realidad, como ya lo hemos dicho en otra
oportunidad, de problemas esencialmente bilaterales que interesan a un
número reducido de Estados. Las declaraciones formuladas en contra de
nuestra propuesta, algunas de ellas particularmente vehementes, muestran
claramente que se trata de una cuestión que interesa de manera muy
especial y directa a esos Estados y no a la gran mayoría de Estados
participantes en esta Conferencia.

Algunas delegaciones han dicho, con manifiesta exageraci6n, que nuestra


propuesta tendría por objeto "desmoronar" la Convención, cuando es obvio
que las reserva que proponemos autorizar tendrían un efecto limitado
exclusivamente a unos pocos Estados y no afectarían sustancialmente
ninguno de los elementos de la Convención que, por su naturaleza y
finalidad, deben tener un alcance universal.

Si no es posible hacer estas reservas o modificar la redacción de los


artículos a los cuales se refiere nuestra propuesta de enmienda, no
podríamos ser partes de la Convención. Sufriría así la universalidad tan
deseable en una Conferencia de esta naturaleza y, en definitiva, ningún
Estado se beneficiaría porque no serían, desde luego, oponibles a
Venezuela disposiciones de un tratado del cual no es parte.

En los párrafos 31 y 32 del Informe presentado por usted al Plenario; el


viernes 23 de abril, se dice que como resultado de las consultas hechas por
usted a propósito de las enmiendas relativa a los artículos 309 y 310, ha
llegado a la conclusión de que no hay perspectivas de encontrar una
solución aceptable en general respecto de esas enmienda. No participamos
en esas consultas, pero tenemos la esperanza de que, en vista de los
argumentos aquí expuestos, pueda lograse, en estos momentos finales de la
Conferencia, una solución satisfactoria a este problema.

Hemos dado sobradas pruebas, señor Presidente, tanto en la etapa


preparatoria de esta Conferencia como en los diez años que ha durado la
60
Conferencia misma, de nuestro genuino deseo de lograr una Convención
sobre Derecho del Mar universalmente aceptable. Es pues, evidente que la
enmienda presentada por nosotros no obedece a otro propósito que el de
hacer posible nuestra participaci6n en una Convención a cuya elaboración
hemos contribuido con nuestros modestos esfuerzos y con UD amplio
espíritu de compromiso. -

Le ruego ordenar, señor Presidente, la publicación de esta comunicación


como documento oficial de esta Conferencia.

Al anticipar a usted nuestra gratitud por la atención que preste a esta


solicitud, le reitero nuestros sentimientos de alta consideración y aprecio.

(Firmado) Andrés Aguilar M.


Jefe de la Delegación venezolana ante la Tercera Conferencia de las
Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar.

ANEXO “F”

DECLARACIÓN DEL EMBAJADOR ANDRÉS AGUILAR M., JEFE DE LA


DELEGACIÓN DE VENEZUELA, EN LA SESIÓN FINAL DEL UNDÉCIMO
PERÍODO DE SESIONES DE LA TERCERA CONFERENCIA DE LAS
NACIONES UNIDAS SOBRE EL DERECHO DEL MAR. MONTEGO BAY,
JAMAICA, 9 DE DICIEMBRE DE 1.982.

Como representante de Venezuela en esta conferencia, en la etapa


preparatoria y en todos los períodos de sesiones de la misma, he podido
apreciar el extraordinario esfuerzo que le ha hecho para cumplir el mandato
que recibió de la Asamblea General de la Organización de las Naciones
Unidas en su resolución 2750 C (XXV).

Bajo la acertada dirección de Hamilton Shirley Ameruinghe, primero, y luego,


a partir de su muy lamentable fallecimiento, de usted, y con la muy eficiente
colaboración de la Secretaría encabezada, en los dos primeros períodos de
sesiones, por el experimentado jurista y diplomático Constantin
Stavropoulos, y en los sucesivos, por el igualmente calificado jurista y
diplomático Bernardo Zuleta, las delegaciones han trabajado
infatigablemente durante estos doce años por lograr, por consenso, una
Convención sobre el De- recho del Mar, adaptada a las necesidades de
nuestros tiempos.

Venezuela, que firmó y ratificó con muy contadas reservas las cuatro "
Convenciones de Ginebra de 1958, participó activamente en las laboriosas y
complejas negociaciones que se desarrollaron a lo largo de estos años,
persuadida de que era necesario actualizar el Derecho Internacional del Mar,
atendiendo a los progresos de la ciencia y de la técnica y a la composición y
61
orientaciones de la comunidad internacional contemporánea. Solidariamente
con los países en vías de desarrollo que forman el Grupo de los 77,
trabajamos arduamente por lograr que la Convención fuese el resultado de
un ejercicio verdaderamente democrático que ref1ejase los intereses y
aspiraciones de todos los pueblos y respondiese al legítimo deseo de
nuestros países de establecer un nuevo orden económico y jurídico
internacional.

La Convención adoptada en Nueva York el 30 de abril de este año, que se


abrirá mañana a la firma en esta hermosa y acogedora ciudad de Jamaica,
país hermano de América, si bien no satisface todas nuestras aspiraciones y
presenta para algunos países, entre ellos el mío, serias dificultades, tiene
muchos aspectos positivos. No es posible, dadas las limitaciones de tiempo,
señalar y analizar en esta declaración todos ellos. Pero no puedo dejar de
mencionar en esta oportunidad la creación del nuevo instituto de la zona
económica exclusiva y la elaboración del régimen jurídico de la zona de
fondos marinos y oceánicos más allá de la jurisdicción nacional y de sus
recursos, que constituyen patrimonio común de la humanidad. Aún cuando
las disposiciones relativa a esta zona internacional de los fondos marinos no
reflejen cabalmente los puntos de vista de los países en desarrollo y son el
resultado de un compromiso aceptado por nosotros con el objeto de lograr
un consenso, constituyen, sin duda alguna, una innovación de gran
trascendencia. Aprovechamos esta ocasión para reafirmar el apoyo pleno de
Venezuela a la posición asumida por el Grupo de los 77 en estos y otros
temas y cuestiones de interés común.

Lamentablemente, por lu razones expuestas en la declaración que, en mi


carácter de Presidente de la Delegación de Venezuela, y a título de
explicación de voto, hice en la sesión plenaria del 30 de abril de 1982, a
pesar de nuestro acuerdo con la gran mayoría de la disposiciones de la
Convención y de sus anexos, tuvimos que emitir un voto negativo.

No es el caso repetir en esta oportunidad lo dicho en esa explicación de


voto. Basta recordar que ante la imposibilidad de hacer reservas respecto a
los artículos 15, 74 y 83 y al párrafo 3 del artículo 121 de la Convención. en
la medida en que esta disposiciones se aplican a la delimitación de áreas
marinas y submarinas entre Estados con costas opuestas o adyacentes, y
ante la imposibilidad de una votación separada de estos artículos, tuvimos
que registrar de esa manera nuestra objeción a esas normas, objeción que
se mantiene y que hoy reiteramos.

En este sentido, Venezuela suscribirá al Acta Final que da cuenta fiel del
desarrollo de los trabajos de esta Conferencia y no contiene, como es propio
en documentos de esta naturaleza, ningún juicio de valor sobre sus
resultados. Venezuela no podrá, sin embargo. firmar la Convención.

62
No quiero terminar estas palabras, sin recordar y rendir, a título personal,
homenaje a la memoria de Hamilton Shirley Amerasinghe. El y usted Señor
Presidente han dirigido los trabajos de esta Conferencia con inteligencia,
habilidad y firmeza unida al tacto y al sentido de humor. Conservaré siempre
un gratísimo recuerdo de nuestro trabajo en común y de la amistad que
ambos me dispensaron en todo momento. No puedo silenciar tampoco en
esta hora casi final de la Conferencia la excelente labor cumplida por los
colegas, miembros del Colegio de la Conferencia, Paul Bamela Engo,
Presidente de la Primera Comisión, Alexander Yankov, Presidente de la
Tercera Comisión, Alan Beesley, Presidente del Comité de Redacción y
Kenneth Rattray, Relator General, cuya amistad valoro en alto grado.

Quiero también agradecer la colaboración y la amistad de todos los que


actuaron en la Segunda Comisión, a los Vicepresidentes, al Relator y a los
Presidentes de los diferentes grupos de trabajo constituidos a lo largo de los
años y al muy eficiente personal de secretaría que me asistió en esta
Comisión.

Debo asimismo, dar las gracias a todos los que en esta sesión final o en
anteriores oportunidades se han referido a mi labor en la Conferencia con
palabras muy generosas que compensan con creces los trabajos y
sinsabores de estos años.

Para concluir, en nombre de mi Gobierno, de mi Delegación y en el mío


propio, quiero agradecer al Gobierno y al pueblo de Jamaica las facilidades
que nos han brindado para esta reunión y a las autoridades y al pueblo de
Jamaica por su cálida y fraternal bienvenida.

ANEXO "G"

DECLARACION DE LA DELEGACION DE VENEZUELA AL FIRMAR EL


'ACTA FINAL DE LA TERCERA CONFERENCIA DE LAS NACIONES
UNIDAS SOBRE EL DERECHO DEL MAR. MONTEGO BAY, JAMAICA, 10
DE DICIEMBRE DE 1982. , I

Venezuela suscribe la presente Acta Final en atención a que se limita a dar


cuenta del desarrollo de los trabajos de la Conferencia, sin emitir juicio de
valor sobre loa resultados. Esta firma no significa ni puede ser interpretada
como una modificación de su posición respecto de los artículos 15, 74 y 83 y
el párrafo 3 del artículo 121 de la Convención. Estas disposiciones, por las
razones expuestas por la Delegación de Venezuela en la Sesión Plenaria el
63
30 de abril de 1982, son inaceptables para Venezuela, que no está por
consiguiente, vinculada por estas normas y no está dispuesta a vincularse
por ellas en modo alguno.

Andrés Aguilar M
Presidente de la Delegación.

64