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DESARROLLO DEL LENGUAJE

Desarrollo normal del lenguaje


El lenguaje es un fenómeno cultural y social que usa símbolos y signos

adquiridos, los cuales permiten la comunicación con los demás. Esta es una

destreza que se aprende naturalmente y se convierte en pieza fundamental de

la comunicación puesto que admite proyectar emociones, pensamientos e

ideas en el tiempo y en el espacio. El lenguaje oral constituye el principal (y

a veces el único) medio de información y cultura, por tanto, es un factor

importante de identificación a un grupo social

En el niño podemos reconocer las siguientes formas de lenguaje: el lenguaje

gestual, con recepción por la vía visual y emisión a través de gestos o muecas

faciales y manuales (de 0 a 12 meses); el lenguaje verbal, con recepción por

vía auditiva y emisión a través del habla (de 1 a 5 años), y el lenguaje escrito,

con recepción visual por medio de la lectura y emisión a través de la escritura

(más allá de los 5 años)

Las teorías vocales sostienen que el lenguaje evolucionó a partir de un

amplio grupo de llamadas instintivas que expresaban estados emocionales

tales como angustia, júbilo y excitación sexual. También se ha planteado que

el lenguaje haya surgido de la evolución conjunta de los gestos y la

vocalización, lo que podría justificar la inexplicable correlación entre la

dominancia manual y el lenguaje verbal y de signos, ambos localizados en

el hemisferio izquierdo En la adquisición del lenguaje distinguimos


inicialmente la etapa preverbal, que ocurre durante los primeros 10 a 12

meses de edad. Otros la consideran como la etapa del nivel fónico puro,

debido a que el infante emite solo sonidos onomatopéyicos.

Durante esta etapa, la comunicación que establece el niño es con su medio

familiar, especial y particularmente con su madre, y es de tipo afectivo y

gestual. Para estimularlo lingüísticamente la madre puede utilizar, junto con

el lenguaje afectivo y gestual, el lenguaje verbal. La palabra debe acompañar

siempre al gesto y a las actividades de la madre con su hijo

La etapa lingüística se inicia con la expresión de la primera palabra. No se

puede decir con precisión cuándo comienza. Por eso, la fecha de su aparición

está diversamente fijada, ya que los estudios al respecto se basan

mayormente en las informaciones que dan las madres. Los diferentes

especialistas estiman que el 90% de los niños que van a hablar, dicen sus

primeras palabras entre los 15 a 18 meses

Para la adquisición apropiada del lenguaje, el niño requiere la integridad de

los órganos de la respiración (pulmones, músculos costales y el diafragma,

necesarios para la emisión de sonidos); de los órganos de la fonación (laringe

y las cuerdas vocales, que se emplean en la producción de la voz); los

órganos de resonancia (faringe, boca y fosas nasales, que modulan el tono de


los sonidos), y de los órganos de la articulación (paladar, lengua, mandíbulas,

labios y dientes) que modularán el tono de la voz

El desarrollo del lenguaje dependerá de la interacción de diferentes factores,

entre los cuales se encuentran las relaciones afectivas e intelectuales del niño,

quien debe sentirse emocionalmente seguro y lingüísticamente estimulado;

la personalidad del niño y de los adultos que lo rodean; la maduración

biológica (del sistema nervioso, auditivo, aparato fonador e inteligencia), y

de los propios procesos de aprendizaje. Pocos conocemos la secuencia de

desarrollo social y del lenguaje, lo que motiva que muchos niños con retraso

en estas áreas, sean referidos después de los dos años de edad, lo cual implica

la pérdida del período crítico para el desarrollo social y del sistema auditivo

y del habla, que está comprendido entre los 6 y 24 meses de edad (Tabla 2).

Finalmente, debemos recordar que la participación del lenguaje en el

aprendizaje pedagógico es tan fundamental, que cualquier limitación en su

adquisición tiende a afectar la capacidad del aprendizaje escolar (11).

TRASTORNOS DEL LENGUAJE

La calidad del lenguaje depende de una adecuada estructura

anátomofuncional y de la influencia del medio. En el hogar, el niño debe

estar rodeado de personas con lenguaje más avanzado, comprometidas

afectivamente con el niño en actividades conjuntas, que estimulen en la fase

de aprendizaje el juego interactivo entre ellos. El desarrollo del lenguaje debe


darse sobre una base afectiva que cree vínculos de relación entre el niño y

los adultos relevantes de su entorno. El niño con trastorno del lenguaje puede

presentar desarrollo deficiente de la comprensión (habilidad para entender o

decodificación) o de la producción (capacidad de lograr una comunicación

simbólica hablada, escrita o gestual) (Tabla 3). Podemos encontrar algún

trastorno de la audición o del lenguaje receptivo, del habla o del lenguaje

expresivo, aunque son frecuentes los trastornos mixtos. En la cascada

asociada al retraso del lenguaje se encuentran alteraciones del desarrollo

social e intelectual, aislamiento y/o regresión, rendimiento académico pobre,

y finalmente problemas de aprendizaje y sociales; por lo tanto, previniendo

el retraso del lenguaje, se prevendrá esta cascada

La prevalencia de los trastornos del lenguaje llega al 15% en los

preescolares, 3 a 6% en los escolares. Es cuatro veces más común en varones,

y también es frecuente la historia familiar. Los trastornos de expresión de

lenguaje son notorios entre los 18 y 36 meses

En caso de que el niño tarda en hablar, debemos considerar las siguientes

etiologías: retraso simple del lenguaje (RSL), trastorno específico del

lenguaje (TEL), trastornos del espectro autista (TEA), discapacidad

intelectual, hipoacusia, hijos de padres sordo-mudos y privación ambiental

extrema. La hipoacusia es la tercera causa en frecuencia, por lo que se debe

descartar, en primer lugar, en todos los niños con retraso o alteraciones en el


lenguaje. Su incidencia en el período neonatal es de 3-5/1000 nacidos vivos,

siendo la enfermedad congénita más frecuente, incluso más que el

hipotiroidismo

En los niños que dejan de hablar (regresión del lenguaje), debemos buscar

afasias adquiridas secundarias a lesiones cerebrales (expresivas o

receptivas); síndrome de Landau Kleffner (afasia epiléptica); mutismo

selectivo; regresión autista; síndrome de Rett; trastorno desintegrativo

infantil (TDI), y enfermedades degenerativas

Cuando el niño habla mal, reconoceremos alguno de estos trastornos:

tartamudez (también llamada espasmofemia), disartria, dislalia, trastornos de

la prosodia y voz nasal. Debemos distinguir entre la tartamudez evolutiva,

parte de la adquisición normal del lenguaje, y la verdadera, que requiere

intervención

Otros trastornos incluyen el de tipo semántico-pragmático y los trastornos


del lenguaje escrito (dislexia, disgrafia, hiperlexia, etc.) que requieren
reconocimiento y una intervención temprana y oportuna.
DESARROLLO DEL LENGUAJE DE 0 A 3 AÑOS
El lenguaje es el principal medio de comunicación de los seres humanos. A través de él
podemos intercambiar información, mensajes, ideas y sentimientos. Es una destreza que se
aprende de manera natural en los primeros años de vida, pues el niño empieza a hablar en
interacción con su madre y con los adultos.

La adquisición del lenguaje es un aspecto importante del desarrollo cognoscitivo. El habla


prelinguística incluye llanto, arrullos, balbuceos e imaginación de los sonidos del lenguaje.

Para los 6 meses los bebés han aprendido los sonidos básicos de su idioma y empiezan a tomar
conciencia de sus reglas fonológicas y a relacionar el sonido con el significado.

El uso de gestos es una parte importante del desarrollo del lenguaje. Los bebés reconocen y
entienden las palabras por lo general entre los 10 y los 14 meses.

Entre los 16 y los 24 meses de edad suele ocurrir una “explosión de vocabularios”. Las
primeras oraciones breves por lo general se presentan entre los 18 y los 24 meses.

Para los tres años la sintaxis y las habilidades de comunicación están bastantes bien
desarrolladas.

El habla temprana se caracteriza por la simplificación, la y la subextesión y la sobre extensión


de significados de las palabras, así como por la sobre regulación de las reglas.

Para el desarrollo del lenguaje existen dos factores necesarios e importantes: La maduración
biológica y las influencias ambientales.

El primero está referido a los órganos que intervienen en el habla, que nos hacen capaces de
emitir sonidos, palabras, frases y comunicarnos oralmente; el segundo se refiere a que los
niños necesitan de oportunidades que brinda el entorno y de una estimulación adecuada.

Al utilizar el lenguaje oral, el niño recibirá el afecto y la atención de los padres y se dará cuenta
que hablar es necesario para comunicar sus necesidades y deseos.
Desarrollo del lenguaje en los bebés.

Diversos autores coinciden en que el desarrollo de lenguaje verbal comprende dos etapas:

Etapa Pre-lingüística(0-2): Es considerada como la etapa del nivel fónico puro.


Comprende las expresiones vocales y sonidos que realiza el bebé desde el llanto hasta los
gorjeos y balbuceos en el primer año de vida. Esta etapa que muchas veces es dejada de lado,
es la que permitirá formar las bases necesarias para la producción de sonidos, sílabas y
palabras.

Antes de la adquisición del lenguaje verbal, los bebés aprenden las bases de la comunicación.
En esta etapa los niños y niñas aprenden que las palabras tienen un significado, y aunque no
puedan expresarlo empiezan antes del año a reconocer el sonido de determinadas palabras.
En esta etapa para comunicarse los bebés emplean las miradas, los gestos y las expresiones
faciales.

También comienzan a emitir sonidos, similares a lo de su lengua materna, aquella que


escuchan habitualmente en casa. Están primeras emisiones son fundamentales, son las bases
del habla que desarrollaran poco más adelante.

En torno a los 20-24 meses se produce la emisión de las primeras palabras. Esto es un gran
logro para el bebé, es capaz de entender que la emisión de unos sonidos determinados
simboliza una palabra con un significado. Y es capaz también de emitir esos sonidos, que
aunque en principio son rudimentarios, se irán haciendo más precisos.

Después de este primer momento de emisión de palabras se produce rápidamente un


desarrollo importante. Los bebés aprenden a emitir un gran número de palabras en pocos
meses. Se dan cuenta de que mediante el lenguaje puede nombrar cosas de la realidad, cosas
que le rodean.
Etapa Lingüística(A PARTIR DE LOS 2 AÑOS): Esta etapa empieza cuando el niño
expresa la primera palabra. Ya no solo realiza emisiones fónicas sino que empezará a
expresarse verbalmente a través de palabras y frases con contenido semántico y sintáctico.

Es necesario recalcar que el desarrollo de estos periodos se refiere al lenguaje expresivo del
niño y que previamente y en mayor proporción se estará desarrollando el lenguaje
comprensivo.

El niño se enfrenta a un mundo más amplio. Empieza a relacionarse socialmente con más
personas. Esto le crea una necesidad de comunicarse con estas personas y hace que se
esfuerce por mejorar su habla, por hacer que los demás le comprendan. Aumenta mucho el
vocabulario, y la construcción sintáctica. Utiliza los pronombres, tiempos verbales,
proposiciones, aunque aun es común que cometa muchos errores en estos aspectos, (por
ejemplo, vayate en lugar de vete o que te vayas, etc.)

Secuencia de desarrollo del lenguaje por edades.

De 0 a 1 mes: El bebé prestará atención a los sonidos o gritos. Se comunicará a través del
llanto buscando la satisfacción de sus necesidades.

2 meses: Produce ruidos y llantos diferenciados según la necesidad del niño o la causa que lo
produce.3 meses: Emite vocalizaciones y sonidos guturales “ga, ga” “gu, gu”, empezará a
producir balbuceos con algunas consonantes y vocales.

4 meses: Existirá mayor interés por parte del bebé hacia las personas y los objetos, empezará a
darse cuenta que los sonidos que emite producirán un efecto en su entorno, aprenderá la
función de la comunicación verbal, por ende las vocalizaciones y gorjeos aumentarán.

6 meses: Por medio de los balbuceos empezará a conversar con las demás personas, emitirá
más vocales unidas a consonantes para formar sílabas pa, ma, ba, ta.

8 meses: Es la etapa del parloteo, emitirá más silabas seguidas a modo de respuesta a sus
conversaciones, por ejemplo: “da-da”, “ba-ba”, “ma-ma”.
10 meses: Responde a su nombre y a consignas simples tales como “no”, “ven”. Vocaliza de
manera más articulada, empieza a imitar palabras.

12 meses: Imita las palabras y la entonación de los adultos. Comprende órdenes y


prohibiciones y dice 2 o 3 palabras en promedio.

18 meses: Su nivel de comprensión mejora notablemente. Comienza a pedir las cosas


señalando o nombrando los objetos, puede pronunciar correctamente un promedio de 10
palabras, señala algunas partes de su cuerpo cuando se lo piden.

2 años: Se interesa más por la comunicación verbal, ya es capaz de expresar frases de dos a
tres palabras y utilizar algunos pronombres personales (mío, tú, yo).3 años: Existe un
incremento rápido del vocabulario, cada día aprende más palabras, su lenguaje ya es
comprensible. El uso del lenguaje es mayor y lo utiliza al conversar con los demás o cuando
está solo.

Cómo estimular el lenguaje en los niños.

De 6 a 12 meses.

Responda a sus balbuceos y gorjeos. Háblele y comuníquese con su bebé, el empezará a


conversar con usted por medio de balbuceos, sonidos y luego palabras.
Háblele frecuentemente. Responda verbalmente y con mucho afecto a los sonidos producidos
por el bebé.

Léale cuentos todos los días.

Utilice un lenguaje simple y concreto.

Recítele rimas infantiles.

Cántele o tararé melodías infantiles.

Enséñele nombres de objetos de su vida y personas familiares.

De 1 año de edad.

Estimule juegos de imitación. Haga juegos de labio para que él lo imite, haga sonidos y soplos,
imite y refuerce también los sonidos producidos por el bebé tratando de estimular la
producción de palabras. Por ejemplo si dice “ma”, diga usted “ma”…. ¡mamá!”.

Léale cuentos cortos.

Recítele rimas infantiles.

Evite presionar al bebé para que responda a un estímulo.

Recompense y estimule sus pequeños esfuerzos al producir nuevas palabras.

De 1 año y medio:

Háblele despacio con palabras claras y sencillas.

Léale frecuentemente.

Enséñele cómo se llaman lo objetos que señala o interesan al niño.

Proporciónele experiencias para estimular el habla y el desarrollo del lenguaje, tales como
caminar, ir de compras, sembrar una planta, ir de día de campo, limpiar la casa o el patio con
él.

Imite e identifique sonidos con su niño, tales como: el ladrido del perro, canto de un pájaro,
una sirena de ambulancia o policía, etc. Juegue a producir sonidos onomatopéyicos (sonidos
de animales perro, gato, pato, etc.)

Describa lo que el niño hace, siente y escucha.

Haga de la experiencia de hablar y escuchar una actividad divertida e interesante.

De 2 años.

Repítale nuevas palabras una y otra vez. Ponga énfasis al vocalizar las sílabas o palabras, la
articulación debe ser clara y lenta.

No corrija al niño cuando no pronuncia adecuadamente los fonemas, evite decir “no así no se
dice, es así…”, es suficiente con que lo escuche a usted pronunciar dicha palabra de la manera
correcta y que intente hacerlo, poco a poco irá mejorando, no lo presione demasiado.

Léale cuentos con dibujos sencillos y de colores.

Estimúlele a escuchar y seguir instrucciones al realizar juegos: “levanta la pelota”,


“dame el globo”, etc.

Escuche música con él. Enséñele canciones sencillas y cortas acompañadas de gestos y
palmadas.

Evite decirle: “no te entiendo” cuando esté hablando.

Lleve al niño a viajes, excursiones y días de campo; convérsele acerca de lo que está viendo.

Hágale preguntas para estimular su habla, lenguaje y pensamiento.

De 2 años y medio.

Permítale al niño que responda a preguntas simples.

Describa lo que está haciendo, planeando o pensando.

Exponga al niño a constantes experiencias nuevas y háblele acerca de ellas, durante y después
del evento.

Formúlele preguntas para estimular su lenguaje y pensamiento.

Extienda las expresiones del niño. Por ejemplo, si dice “más jugo”, se le responde
“Carlos quiere más jugo”.

Introduzca vocabulario y conceptos nuevos de una manera regular.

De 3 años

Extienda su conversación y utilice palabras que se le dificultan en la misma.

Enséñele relaciones entre palabras, objetos e ideas.

Ayude al niño a contar cuentos usando libros y dibujos.

Léale cuentos largos

EN ESTA ENTRADA OS HABLARÉ DE LAS ETAPAS POR LAS QUE PASA EL


LENGUAJE DESDE EL NACIMIENTO HASTA LOS 3 AÑOS DE EDAD.

Conocer este desarrollo es de vital importancia ya que a partir de este conocimiento podremos
establecer cuando el desarrollo del lenguaje de los niños de nuestro entorno (no tienen por
qué ser sólo nuestros hijos) se encuadra dentro de los parámetros establecidos como normales
y cuando debemos empezar a sospechar que nuestro pequeño esté teniendo algún tipo
problema.

El desarrollo del lenguaje de los niños empieza en el momento mismo en que llegan al mundo,
es por ello que vamos a explicar el desarrollo del lenguaje de los niños desde el primer mes de
vida.

Vamos a empezar enumerando los progresos normales por campos independientes. La forma
en que los vamos a separar es: Sonidos y vocabulario, Imitación verbal y gestual, Comprensión
y Comunicación.
En primer lugar, vamos a establecer los progresos que el niño debe hacer en el campo
de SONIDOS Y VOCABULARIO.

1 mes: El niño emite sonidos guturales.

2 meses: Dispone de señas lógicas para expresar hambre, aflicción, placer…

Usa vocalizaciones de placer.

3 meses: Usa hasta 4 vocalizaciones abiertas diferentes (aaaa, eeee, oooo)

4 meses: Chilla cuando quiere algo o por placer.

5 meses: Usa sonidos vocálicos intermedios.

6 meses: Aparece el balbaceo (repetición de series del mismo sonido)

7 meses: Vocaliza 4 o más sílabas diferentes.

Soliloquios: lenguaje propio en solitario.

8 meses: Repite sílabas labiales labiales fundamentalmente papapa, mamama, bababa…

9 meses: Repite bisílabas, labiales, dentales y nasales ( P, T, B, D, N, M)

10 meses: Usa palabras de dos sílabas (tata, papa, mama) todavía de forma inespecífica.

12 meses: Emplea 1 o 2 palabras con sentido referencial (persona, comida u objeto)

Emplea 3 o más palabras con sentido referencial.

Emplea 2 o más sonidos onomatopéyicos para designar objetos o animales.

Usa una jerga propia ininteligible donde pueden incluirse bisílabas.

15 meses: Utiliza 5 o más palabras funcionales.

18 meses: Utiliza 10 o más palabras, señas u onomatopeyas.

Emplea el NO y el SI con sentido ante preguntas (verbal o gestual)

21 meses: Utiliza unas 20 palabras, señas y onomatopeyas.

24 meses: Utiliza unas 50 palabras.

Utiliza algún pronombre (mío)

Utiliza algún artículo acompañando al sustantivo.

30 meses: Usa unas 200 palabras.

Utiliza pronombres (tú, yo, me)


Usa formas plurales.

36 meses: Usa posesivos (mío, tuyo)

Usa preposiciones (a, por, para,con)

Usa demostrativos (este,ese)

Usa gerundios para describir acciones representadas.

Usa nombres de categoría (animales, juguetes…)

Hace preguntas: qué, dónde, quién.

Pasamos ahora a describir los procesos correctos del desarrollo en el apartado IMITACIÓN
VERBAL Y GESTUAL

2 meses: Imita movimientos casuales de abrir y cerrar la boca y/o sacar la lengua.

3 meses: Atiende a una persona que le habla y gesticula al menos durante un minuto.

4 meses: Se producen vocalizaciones como respuesta la hablante.

5 meses: Repite los sonidos que acaba de vocalizar cuando el adulto los imita.

6 meses: Continúa haciendo un movimiento si el adulto lo imita.

7 meses: Imita una acción que pertenece al repertorio habitual del niño.

8 meses: Imita un sonido o sílaba, siempre que sea del repertorio habitual del niño.

9 meses: Imita sílabas labiales de su repertorio cuando inicia el adulto.

10 meses: Imita movimientos desconocidos (golpes en mesa, palmas, manos arriba…)

Imita palabras conocidas de 2 sílabas (papa, mama, tata)

12 meses: Imita vocalizaciones abiertas y cerradas, exclamaciones o gestos faciales.

Imita inflexiones de voz o tonos cantados.

Imita algún sonido onomatopéyico (animal u objeto: perro / coche)

15 meses: Imita palabras conocidas formadas por dos sílabas diferentes.

Imita palabras conocidas que oye en una conversación o los gestos que observa
en los demás al hablar (de su repertorio).

18 meses: Imita movimientos nuevos visibles, sobre el propio cuerpo (anilla en brazo)

Imita acciones completas: soplar, poner “morritos”…


Imita sonidos del entorno mientras juega (animales, motores, reloj, teléfono…)

Imita palabras nuevas sencillas (2 sílabas), bien la primera o la última sílaba.

21 meses: Imita frases de dos palabras (de su repertorio)

Imita movimientos nuevos complejos (brazos en cruz, manos tras cabeza…)

24 meses: Imita palabras nuevas trisílabas.

Imita las 5 vocales.

30 meses: Imita un modelo rítmico sencillo.

Imita frases de tres palabras.

36 meses: Imita frases de cuatro palabras.

Continuamos con la descripción de los progresos en el área de la COMPRENSIÓN.

2 meses: Responde a la voz de la madre y a los sonidos cesando la actividad.

3 meses: Escucha al hablante centrando su atención durante un espacio prolongado.

4 meses: Localiza al hablante cuando le habla o le reclama.

5 meses: Va reconociendo la voz de la madre diferenciándola de otras desconocidas.

6 meses: Detiene su actividad al llamarle por su nombre.

7 meses: Se vuelve en la dirección que oye decir su nombre (esquina de la habitación).

8 meses: Realiza un gesto o sonido cuando se le indica verbalmente (lobitos…)

9 meses: Comprende una prohibición.

10 meses: Responde a una instrucción de tipo social: di adiós o similar.

11 meses: Identifica a una persona familiar por el nombre (papa, hermano) u objeto
significativo (¿dónde está el osito?)

12 meses: Responde a la instrucción de “dame” cuando se le acerca la mano.

Identifica tres objetos habituales por el nombre.

Identifica una parte de su cuerpo.

15 meses: Sigue órdenes de una acción: ven, siéntate, baila, cómo hace…

Indica su edad levantando el dedo índice.


Mantiene su interés por imágenes de cuentos y pone el dedo índice sobre alguna.

18 meses: Sigue órdenes de 1 acción contextual (coge la muñeca, dame el coche, cierra la
puerta, dáselo a papá, suena los mocos)

Identifica la mayoría de los objetos comunes cuando se le nombran, mirando o


bien señalándolos con su dedo índice.

Identifica una imagen entre dos.

Señala cinco partes de su cuerpo.

Señala cinco partes del cuerpo en otra persona o muñeco.

Se señala a sí mismo cuando le preguntan dónde está (su nombre).

21 meses: Identifica una imagen entre 4 (al menos 15 dibujos)

Identifica 4-6 animales en imagen.

Identifica 5 partes del cuerpo en la fotografía o dibujo de un niño.

Sigue órdenes de 1 acción y un objeto: sienta a la muñeca, métela en la cuna, dale


de comer, de beber… (eligiendo el objeto correspondiente).

24 meses: Sigue órdenes relacionadas: vete a ___ y trae el____- coge el______ y ponlo
en______-

30 meses: Identifica la mayoría de los objetos de una imagen (cuentos complejos)

Identifica acciones sencillas representadas en imagen.

36 meses: Sigue órdenes de 3 partes: 2 objetos y 1 acción, 1 objeto y 2 acciones, 2 objetos y 2


acciones.

Describimos, por último, los progresos normales de los niños en el área de la COMUNICACIÓN.

1 mes: Llanto diferente para expresar estados diferentes.

2 meses: Signos vocálicos de placer.

3 meses: Sonríe en respuesta al que habla.

Protesta en respuesta ante algunas acciones.

4 meses: Vocaliza como respuesta al hablante.

Repite vocalizaciones o gestos que producen reacciones.

5 meses: Protesta cuando se le quita un objeto.


6 meses: Toma la iniciativa vocalizando para iniciar el contacto social.

Indica interés por un objeto, vocalizando, intentando cogerlo…

Pide que continúe una acción por medio de gestos, miradas o vocalizaciones.

7 meses: Espera su turno cuando juega con una adulto (juego de cucu-tras)

8 meses: Solicita las cosas orientando la atención del adulto (mira al objeto y al adulto).

9 meses: Vocaliza o protesta cuando el adulto que le atiende se prepara para irse.

Utiliza la mirada para elegir a la persona con la que desea comunicarse (vocaliza,
grita, llora, vuelve a gritar…)

Levanta los brazos para que le cojan sin que le de la pauta el adulto.

10 meses: Trata de bajarse del suelo dándose la vuelta o zafándose del adulto.

12 meses: Utiliza palabras o gestos para comunicar sus deseos.

Apunta con la mano para pedir.

15 meses: Apunta con el dedo índice para solicitar.

Apunta con el dedo índice para mostrar algo de su interés.

18 meses: Solicita la ayuda del adulto para explorar, vocalizando o gestualizando.

Utiliza modelos de inflexión cuando vocaliza o emplea gestos como si intentara


comunicarse.

Saluda a las personas con gestos o vocalizaciones apropiadas.

Se dirige al adulto para conseguir información con una mirada interrrogativa, una
inflexión vocal o con palabras.

21 meses: Responde afirmativa o negativamente ante preguntas (verbal o gestual)

Emplea una frase de 2 palabras o gestos para designar o declarar algo.

Une dos palabras o gestos con sentido peticional (mama agua, vamos calle)

Saluda o se despide con palabras o gestos espontáneamente y en el momento


apropiado.

24 meses: Responde con un “No” para protestar o cuando no quiere algo.

Emplea palabras espontáneamente mientras juega.

30 meses: Comunica algún acontecimiento ocurrido en el pasado reciente.


Responde a preguntas tipo: qué es (objeto), qué hace (acción), dónde está
(localización), de quién es (posesión), quién es (identidad).

Verbaliza en monólogo sus actos, dirigiendo su acción a través del lenguaje.

36 meses: Utiliza verbos para describir lo que está haciendo o lo que ve en imágenes.

Describe lo que ha hecho cuando se le pide (frase de hasta 4 palabras).

Con esta breve descripción de los progresos normales en los niños podremos percibir con
claridad y objetividad cuando cualquier niño de nuestro entorno familiar, personal,
profesional… está teniendo algún problema en el desarrollo de su lenguaje. En el momento en
que notemos cualquier anomalía, por pequeña que nos parezca, debemos consultar con los
profesionales para que, a través de una evaluación personal, se establezca si el desarrollo del
niño se encuentra dentro de la normalidad o no es así.

Incidir sobre todo en la importancia de la Intervención Temprana con los pequeños,


intervención que aumenta de manera exponencial la probabilidad del éxito total en la terapia.

CÓMO ESTIMULAR EL LENGUAJE EN LOS NIÑOS

Háblele y comuníquese con su bebé, el empezará a conversar con usted por medio de
balbuceos, sonidos y luego palabras. Responda verbalmente y con mucho afecto a los
sonidos producidos por el bebé. Haga juegos de labio para que él lo imite, haga sonidos y
soplos, imite y refuerce también los sonidos producidos por el bebé tratando de estimular la
producción de palabras. Por ejemplo si dice “ma”, diga usted “ma”…. ¡mamá!”. Ponga énfasis
al vocalizar las sílabas o palabras, la articulación debe ser clara y lenta. Enséñele canciones
sencillas y cortas acompañadas de gestos y palmadas.

13. Enséñele cómo se llaman lo objetos que señala o interesan al niño. Juegue a producir
sonidos onomatopéyicos (sonidos de animales perro, gato, pato, etc.) Muéstrele láminas,
fotos, cuentos, para aumentar el vocabulario del niño. No corrija al niño cuando no
pronuncia adecuadamente los fonemas, evite decir “no así no se dice, es así…”, es suficiente
con que lo escuche a usted pronunciar dicha palabra de la manera correcta y que intente
hacerlo, poco a poco irá mejorando, no lo presione demasiado. Incentívelo a comunicarse, a
pedir las cosas a través de palabras o frases. No olvide felicitarlo y mostrarse contenta cuando
logra hacerlo.

ASPECTOS FONOLÓGICOS DESDE EL PUNTO DE VISTA DE PIAGET, EL NIÑO POSEE


ESTRUCTURAS BÁSICAS DE SONIDO, QUE RECONSTRUYE PARA QUE LLEGUEN A
PARECERSE A LAS DE LOS ADULTOS. CREA SUS PROPIOS ESQUEMAS Y LOS MODIFICA
EN MEDIDA QUE CONOCE MEJOR EL SISTEMA.

15. Para hacer una descripción precisa de la fonología se deben considerar tres niveles de
representación: 1. Percepción 2. Organización 3. Producción

16. PERCEPCIÓN No se trata que los niños distingan entre palabras y significados, sino
diferencias entre sílabas. DESARROLLAR: * La capacidad para determinar qué sonidos del habla
se utilizan para señalar diferencias de significado. Se desarrolla desde el año, pero es total
hasta las 2 años. (Garnica 1973) PERCEPCIÓN=(Relación)=PRODUCCIÓN FENÓMENO FIS: El
niño pronuncia mal una palabra, pero es capaz de corregir el mismo error en el adulto. *La
percepción anticipa la producción.

17. PRODUCCIÓN Implica la realización fonética (emitir sonidos), lo cual requiere: Integridad
Neuroanatomía (Sistema nervioso intacto y completo) Dominio práxico (Práctica,
experiencia) Aprendizaje REPERTORIO FONÉTICO: Conjunto de sonidos que el niño es capaz
de producir. FENÓMENO PUZZLE: El niño produce correctamente un sonido en un contexto
que no se requiere, y lo pronuncia incorrecto en el contexto adecuado.

18. ORGANIZACIÓN El nivel de organización refleja la manera en que el niño está


estructurando el sistema. Se llama repertorio fonológico al conjunto de sonidos que el niño
usa contrastivamente, para diferenciar significados. Debido a la inmadurez de sus aparatos
auditivo y articulatorio, a las limitaciones de procesamiento y a la poca experiencia con el
lenguaje, el niño pequeño usa estrategias propias ante la necesidad de comunicarse con el
adulto. Las simplificaciones de la palabra adulta NO son aleatorias sino que siguen patrones
identificables, afectando a clases de fonemas y secuencias de fonemas.

19. Precurrentes del lenguaje y análisis del video por equipo. Clase de exploración y
conocimiento del mundo profesora Alejandra Atención: A lo que se observa en el vídeo la
mayoría de los alumnos prestan atención, siendo más específicos, prestan atención voluntaria,
ya que se puede observar que a los alumnos les llama la atención, les gusta y les interesa la
actividad que están llevando a cabo, y como les interesa mantienen la atención al margen en la
que ellos mismo están solos involucrados en lo que la maestra les dice, y lo que están haciendo
en la clase, están motivados y alegres. Percepción y Memoria: Los niños presentan buena
memoria, ya que al finalizar la actividad, la maestra les pregunta cuales fueron las mezclas que
vieron, y la mayoría de los niños decían los ingredientes de cada mezcla. Ellos responden
correctamente a lo que la maestra les explica al finalizar la clase, mostrando que ellos tienen
buena captación y memoria. Razonamiento: Se puede observar que los alumnos tienen
buen razonamiento, ya que al pensar en las cosas que tienen que hacer y lo que les pregunta le
responden correctamente ,demostrando que tienen un buen razonamiento.