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Copyright © 1996. McGraw-Hill Interamericana. All rights reserved.

Lund, Herbert F.. Manual McGraw-Hill de reciclaje. Volumen I, McGraw-Hill Interamericana, 1996. ProQuest Ebook Central,
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MANUAL McGRAW-HILL
DE
RECICLAJE

Volumen I
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MANUALES McGRAW-HILL DE INGENIERIA Y CIENCIA

AUSTIN: Manual de procesos químicos en la industria


FINK/BEATY: Manual de ingeniería eléctrica
FINK/CHRISTIANSEN: Manual de ingeniería electrónica
GARCÍA BADELL: Cálculo por computadora de estructuras de hormigón arma-
do (2.a edición)
HARRIS: Manual de medidas acústicas y control del ruido HARRISON:
Manual de Auditoría Medioambiental. Higiene y Seguridad
HERRO: Guía NALCO para el análisis de fallas en los sistemas de enfria-
miento de agua
JURAN: Manual de control de calidad
LAGREGA et al.: Gestión de residuos tóxicos
LANE: Control de incrustaciones y corrosión en instalaciones hidráulicas en
edificios
MARKS: Manual del ingeniero mecánico (9.a edición)
MERRITT: Manual del ingeniero civil
METCALF & EDDY: Ingeniería de aguas residuales. Redes de alcantarillado y
bombeo
METCALF & EDDY: Ingeniería de aguas residuales. Tratamiento, vertido y
reutilización
NALCO: Manual del agua
PERRY: Manual del ingeniero químico
ROSALER: Manual de mantenimiento industrial
TCHOBANOGLOUS: Gestión integral de residuos sólidos
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MANUAL McGRAW-HILL
DE
RECICLAJE
Volumen I
Herbert F. Lund

Traducción y revisión técnica


JUAN IGNACIO TEJERO MONZON
Catedrático de Ingeniería Sanitaria y Ambiental
E. T. S. Ingenieros de Caminos (Universidad de Cantabria)

JOSE LUIS GIL DIAZ


Catedrático de la Escuela Universitaria de Ingeniería Química
Dpto. de Química Universidad de Cantabria

MARCEL SZANTO NAREA


Académico de la Universidad Católica de Valparaíso (Chile)
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Profesor Asociado de la Univ. Politécnica de Madrid


Profesor Visitante de la Univ. de Cantabria

JOSE LUIS RODRIGUEZ FRUTOS


Catedrático de Tecnología del Medio Ambiente
E. T. S. Ingenieros Industriales (Universidad del País Vasco)

McGraw-Hill
MADRID • BUENOS AIRES • CARACAS • GUATEMALA • LISBOA • MÉXICO
NUEVA YORK • PANAMÁ • SAN JUAN • SANTAFE DE BOGOTÁ • SANTIAGO • SAO PAULO
AUCKLAND • HAMBURGO • LONDRES • MILÁN • MONTREAL • NUEVA DELHI • PARÍS
SAN FRANCISCO • SIDNEY • SINGAPUR • ST. LOUIS • TOKIO • TORONTO

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NOTA

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garantizan la exactitud o perfección de la información publicada.
Ni McGraw-Hill ni los autores serán responsables de cualquier error, omisión o daño
ocasionados por el uso de esta información. Este trabajo se publica con el reconoci-
miento expreso de que los autores están proporcionando una información, pero no
tratando dé prestar ningún tipo de servicio profesional o técnico. Si tal servicio fuera
necesario, diríjase a un profesional adecuado para tal fin.

MANUAL McGRAW-HILL DE RECICLAJE

No está permitida la reproducción total o parcial de este libro, ni su tratamiento


informático, ni la transmisión de ninguna forma o por cualquier medio, ya sea
electrónico, mecánico, por fotocopia, por registro u otros métodos, sin el permiso
previo y por escrito de los titulares del Copyright.
DERECHOS RESERVADOS © 1996, respecto a la primera edición en español por
McGRAW-HILL/INTERAMERICANA DE ESPAÑA, S.A.
Edificio Valrealty
Basauri, 17. la. planta
28023 Aravaca (Madrid)
Traducido de la 1a. edición en inglés de
THE McGRAW-HILL RECYCLING HANDBOOK
Copyright © MCMXCIII, por McGraw-Hill, Inc.
ISBN: 0-07-039096-7

ISBN: 84-481-0728-4 (Vol.l)


Copyright © 1996. McGraw-Hill Interamericana. All rights reserved.

ISBN: 84-481-0750-0 (Obra completa)


Depósito legal: M. 36.727-1996

1234567890 L.I.-97 9086543217

Impreso en México Printed in México

Esta obra se terminó de


imprimir en Abril de 1997 en
Litográfica Ingramex
Centeno Núm. 162-1
Col. Granjas Esmeralda
Delegación Iztapalapa
C.P. 09810 México, D.F.

Se tiraron 1000 ejemplares

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CONTENIDO

Volumen I
Autores xv
Prólogo xvii
Prólogo a la edición española xix
Introducción xxi

Capítulo 1. Visión general y crecimiento del reciclaje 1.1

Definición de reciclaje / 1.1


Reciclaje en tiempos modernos. El despertar de las responsabilidades
sobre residuos sólidos / 1.3
Los porqués del reciclaje / 1.7
Crecimiento / 1.7
Alternativas del programa / 1.8
Resumen / 1.12

Capítulo 2. Evaluaciones legislativas 2.1


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Introducción / 2.1
Legislación federal / 2.2
Legislación estatal / 2.4
Ciudades y municipios / 2.27
Resumen / 2.31
Resumen de la legislación estatal / 2.33
Apéndice A. Normativa modelo para establecer una política de obtención
de productos de reciclaje / 2.36
Apéndice B. Acuerdo interlocal y evaluación de subsidios, Broward County,
Florida / 2.38

Capítulo 3. Caracterización de los flujos de residuos 3.1

Visión general / 3.1


Métodos y prácticas / 3.6

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vi CONTENIDO

Implantación del estudio / 3.10


Análisis de los resultados / 3.29
Presentación de los resultados / 3.32
El reciclaje y la caracterización de los residuos sólidos / 3.33
Aproximaciones especiales y creativas / 3.36
Costes del estudio / 3.40
Referencias bibliográficas / 3.42

Capítulo 4. Establecimiento de objetivos y prioridades de reciclaje 4.1

Introducción / 4.1
Revisión de las prácticas existentes / 4.2
Identificación y evaluación de los incentivos de participación / 4.6
Investigación sobre la disponibilidad de la comunidad a participar / 4.8
Investigación e identificación del mercado / 4.12
Acuerdos institucionales / 4.17
Identificación de la potencial reducción de residuos en origen / 4.18
Identificación de los materiales que se van a reciclar / 4.19
Evaluación de los métodos de recolección / 4.20
Recolección doméstica en acera / 4.20
Recolección multifamiliar / 4.22
Centros de recolección selectiva para residuos domésticos / 4.23
Recolección del flujo de- residuos comerciales / 4.23
Sistemas de recolección institucionales y gubernamentales / 4.24
Equipo de recolección / 4.24
Alternativas de procesamiento / 4.25
Recursos en los medios informativos para promocionar el programa / 4.26
Casos reales en programas modélicos de reciclaje / 4.27

Capítulo 5. Supervisión del rendimiento de los sistemas


de separación y recolección 5.1
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Introducción / 5.1
Separación / 5.4
Sistemas de recolección / 5.31
Supervisión del rendimiento / 5.62
Conclusiones / 5.72
Referencias bibliográficas / 5.73

Capítulo 6. Instalaciones de procesamiento para materiales


reciclables 6.1

Introducción a diferentes alternativas de procesamiento / 6.1


Aproximaciones al procesamiento de los residuos sólidos urbanos
no seleccionados / 6.2
Aproximaciones al procesamiento de los residuos separados en origen / 6.12
Procesamiento de los residuos de construcción y demolición / 6.32
Procesamiento de materiales especiales. Diversas aproximaciones / 6.41
Reconocimientos / 6.43

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CONTENIDO vii

Capítulo 7. Problemas y soluciones para el desarrollo de mercados 7.1

Introducción / 7.1
Definición de términos / 7.2
Objetivos del desarrollo del mercado / 7.3
Negligencia en el desarrollo de mercados / 7.8
Obstáculos y oportunidades / 7.10
Mercados finales alternativos / 7.21
Conclusión / 7.22

Capítulo 8. Planificación financiera y gestión de los programas


e instalaciones de reciclaje 8.1

Introducción / 8.1
Riesgos en la implantación de un programa de reciclaje / 8.2
Alternativas en la financiación y propiedad / 8.6
Marco institucional y alternativas de gestión / 8.11
Financiación / 8.18
Desarrollo del programa / 8.24

Capítulo 9. Necesidad de programas agresivos para concienciar


al público 9.1

Introducción / 9.1
Prerrequisitos para concienciar al público / 9.2
El plan / 9.6
Presupuestos / 9.8
Comunicaciones para toda la comunidad / 9.9
Supervisión de la participación / 9.18
Rentabilidad del programa / 9.25
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Resumen / 9.26
Reconocimientos / 9.27
Referencias bibliográficas / 9.27

Capítulo 10. La psicología del reciclaje 10.1

Información básica sobre el comportamiento en el reciclaje / 10.1


Motivos para reciclar / 10.4
Variables influyentes / 10.10
Conclusión / 10.13
Referencias bibliográficas / 10.15

Capítulo 11. Papeles 11.1

Periódicos / 11.1
Papel ondulado / 11.12
Papel de oficina/ 11.17

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viii CONTENIDO

Otros papeles reciclables / 11.24


Apéndice. Definiciones de calidades de papel / 11.26

Capítulo 12. Latas de aluminio 12.1

Introducción general / 12.1


Proceso de recuperación de las latas de aluminio / 12.5
Comercialización / 12.10
Casos reales / 12.13
Tendencias y pronósticos / 12.22
Conclusión / 12.25
Fuentes de información adicionales / 12.25
Agradecimientos / 12.26
Referencias bibliográficas / 12.26

Capítulo 13. Botellas de vidrio para bebidas 13.1

Introducción / 13.1
Recuperación de los envases de vidrio / 13.4
Procesamiento de envases de vidrio / 13.10
Comercialización del vidrio de envases / 13.14
Consideraciones relativas al programa de reciclaje del vidrio / 13.17
Resumen / 13.22
Referencias bibliográficas / 13.25

Capítulo 14. Plásticos 14.1

Introducción / 14.1
Sistemas de recolección y selección / 14.8
Procesamiento de plásticos por tipos / 14.16
Comercialización / 14.27
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Pronóstico sobre tendencias y necesidades de investigación / 14.31


Valor futuro del reciclaje / 14.32
Necesidades de investigación / 14.34
Glosario de términos relativos a los plásticos / 14.35

Capítulo 15. Chatarra y latas de acero 15.1

Chatarra metálica / 15.1


Latas de acero / 15.12
Referencias bibliográficas / 15.31

Capítulo 16. Residuos de jardín 16.1

Introducción / 16.1
Generación de los residuos de jardín / 16.2
Recolección de los residuos de jardín / 16.5
Tecnologías y sistemas de procesamiento / 16.10
Comercialización / 16.17

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CONTENIDO ix

Capítulo 17. Bienes de línea blanca 17.1

Definición / 17.1
Introducción / 17.1
Recuperación (recolección) / 17.2
Procesamiento / 17.4
Comercialización / 17.7

Capítulo 18. Neumáticos 18.1

Introducción / 18.1
Cuestiones ambientales y de salud relacionadas con la evacuación
de neumáticos usados / 18.4
Utilización de los neumáticos usados / 18.6
Casos reales / 18.16
Legislación relativa a la evacuación de neumáticos / 18.42

Volumen II
Capítulo 19. Baterías y pilas 19.1

Introducción / 19.1
Definición y componentes de las baterías y pilas / 79.2
Baterías/pilas y metales pesados en el medio ambiente / 19.6
Baterías acidas de plomo / 19.11
Pilas domésticas / 19.14
Resumen y conclusiones / 19.27
Acrónimos / 19.28
Apéndice A. Legislación sobre el reciclaje de las baterías acidas
de plomo / 19.29
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Apéndice B. Legislación del estado de Minnesota relativa


a las pilas secas / 19.32
Referencias bibliográficas / 19.34

Capítulo 20. Residuos de construcción y demolición 20.1

Introducción / 20.1
Separación en origen / 20.7
Mercados y comercialización / 20.8
Métodos para reciclar residuos de construcción / 20.11
Cuestiones / 20.19
Aspectos reglamentarios y legales / 20.20
Economía / 20.21
Referencias bibliográficas / 20.22

Capítulo 21. Residuos peligrosos domésticos 21.1

Introducción / 21.1
Residuos peligrosos en los residuos sólidos urbanos / 21.2

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x CONTENIDO

Problemas planteados / 21.7


Prácticas de gestión para los RDP / 21.9
Requisitos técnicos para gestionar los RDP / 21.21
Alternativas de reciclaje y tratamiento / 21.27
Concienciación del público / 21.30
Economía / 21.31
Referencias bibliográficas / 21.34

Capítulo 22. Centros de recolección selectiva y centros de recompra 22.1

El centro de recolección selectiva / 22.2


Comparación de costes / 22.7
El centro de recompra / 22.12
Diseño y operación / 22.76
Cómo involucrar al público / 22.19
Socios comerciales y cívicos / 22.21

Capítulo 23. Estaciones de transferencia 23.1

Introducción / 23.1
Tipos de estación / 23.3
Consideraciones de localización / 23.11
Remolques de transferencia y equipo de descarga / 23.23
Aspectos económicos de la transferencia / 23.26
Otras consideraciones / 23.34
Referencias bibliográficas / 23.37

Capítulo 24. Instalaciones para la recuperación de materiales 24.1


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Introducción / 24.1
Aspectos económicos del sistema / 24.4
Diseño conceptual / 24.5
Sistemas de procesamiento / 24.12
Equipos de procesamiento / 24.14
Diseño final / 24.29
Operaciones / 24.33
Costes / 24.34

Capítulo 25. Integración del reciclaje en vertederos e incineradoras 25.1

Introducción / 25.1
Ventajas de la implantación del reciclaje en los vertederos e incineradoras / 25.1
Relaciones funcionales entre el reciclaje y el vertido-incineración / 25.4
Materiales objetivo / 25.7
Operaciones de recuperación de materiales / 25.9
Problemas planteados y su prevención / 25.16
Economía / 25.20

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Capítulo 26. Procesamiento de residuos de jardín 26.1


Introducción / 26.1
Información básica / 26.1
Visión general del método de procesamiento / 26.5
Equipos de procesamiento / 26.6
Sistemas de procesamiento / 26.12
Procesamiento en el punto de generación / 26.12
Procesamiento en instalaciones centrales / 26.16
Preguntas y respuestas / 26.28
Glosario / 26.33
Referencias bibliográficas / 26.34

Capítulo 27. Equipos y vehículos de recolección 27.1


Introducción / 27.1
Recolección en acera / 27.2
Tipos de vehículos de recolección / 27.10
Recolección multifamiliar / 27.74
Sistemas industriales, comerciales, institucionales (ICI) / 27.18
Vehículos multiuso de correcolección / 27.18

Capítulo 28. Equipos de procesamiento 28.1


Introducción / 28.1
Embaladoras / 28.2
Transportadoras / 28.10
Trituradoras /28.14
Compactadoras / 28.17
Trituradoras de vidrio / 28.21
Prensas y soplantes para latas / 28.22
Densificadores de latas / 28.23
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Cizallas de palanca / 28.24


Maquinaria de alta tecnología / 28.25

Capítulo 29. Planificación e implantación del programa de reciclaje 29.1


Planificación y desarrollo del programa / 29.1
Personal / 29.30
Financiación de un programa de reciclaje / 29.33

Capítulo 30. Programas de concienciación del público 30.1


Introducción / 30.1
Iniciación de un programa de concienciación / 30.3
Estrategias eficaces de comunicación / 30.17
Cobertura del reciclaje en los medios de comunicación / 30.24
Programas de implicación comunitaria / 30.29
Medición de la eficacia del programa / 30.32
Apéndice. Cuestionario sobre reciclaje doméstico, ciudad de Hollywood,
Florida / 30.34

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xii CONTENIDO

Capítulo 31. Formación de personal y gestores 31.1

Introducción / 31.1
Definición de las necesidades de formación / 31.3
Cómo satisfacer las necesidades formativas / 31.6

Capítulo 32. Factores y decisiones en un programa de reciclaje 32.1

Introducción / 32.1
Alternativas: Organización de los programas de reciclaje / 32.2
Matriz de decisiones / 32.6
Ejecución de cada alternativa / 32.20
Evaluación del programa y acción correctora / 32.36

Capítulo 33. Obtención de datos y control de costes 33.1

Introducción / 33.1
Obtención de datos / 33.2
Análisis de los datos / 33.14
Control de costes / 33.15
Resumen / 33.20

Capítulo 34. Control de calidad para los materiales reciclables 34.1

Introducción / 34.1
Importancia del control de calidad / 34.1
Problemas del control de calidad / 34.2
Líneas de defensa / 34.3
Instalaciones para la recuperación de materiales / 34.6
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Comprobación del control de calidad / 34.10


Concienciación, diseño, operaciones / 34.10

Capítulo 35. Casos reales 35.1

Una pequeña comunidad rural: El programa del Centro de Reciclaje


de la Comunidad de Arcata / 35.1
Una comunidad suburbana media: Madison, Wisconsin / 35.11
Una comunidad urbana media: Santa Fe, Nuevo México / 35.17
Una comunidad urbana grande: El programa de reciclaje de Austin, Texas / 35.24
Una comunidad urbana grande: San Francisco, California / 35.34
Una comunidad urbana importante: Los Angeles, California / 35.41
Un condado rural pequeño: El programa de reciclaje de Auburn,
Washington / 35.47
Un condado urbano medio: El condado de Champaign, Illinois / 35.55
Un condado urbano grande: El programa de reciclaje del
condado de Mecklenburg / 35.59
Múltiples ciudades: Instalación de compostaje de residuos sólidos / 35.68

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CONTENIDO xiii

Apéndice A. Información y fuentes del reciclaje A.1

Agencias federales en Estados Unidos / A.1


Agencias estatales / A.2
Información sobre residuos sólidos: Fuentes promocionadas por
el Gobierno Federal / A.7
Asociaciones / A.8
Intercambio de residuos / A.10
Publicaciones sobre reciclaje I A.11
Lista de comprobación: Evaluación de los servicios de las compañías
de reciclaje / A.13
Tabla A.1. Cifras de conversión / A.14
Tabla A.2. Factores de conversión para reciclables / A.15
Tabla A.3. Hoja de trabajo para el reciclaje / A.16
Tabla A.4. Hoja de trabajo para las estimaciones de recuperación / A.17
Tabla A.5. Datos y evaluación de los contenedores de almacenamiento / A.18
Tabla A.6. Hoja de cálculo para los pesos totales mensuales
de los reciclables de vidrio / A.19
Tabla A.7. Generación de residuos semanal por metro cuadrado ocupado / A.20
Tabla A.8. Cantidad y composición de los residuos comerciales / A.20

Apéndice B. Legislación española y europea relativas al reciclaje


de residuos B.1

Legislación española / B.1


Legislación comunitaria / B.1

Apéndice C. Glosario C.1

Referencias bibliográficas / C.53


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Apéndice D. Abreviaturas D.1

Referencias bibliográficas / D.3

Indice I.1

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SOBRE EL EDITOR EN JEFE
Herbert F. Lund fue el anterior gestor de reciclaje de la ciudad de Hollywood,
Florida; es ingeniero profesional y asesor de reciclajes independiente. Es un
importante colaborador de las revistas profesionales, ha recibido el «Jesse H.
Neal Editorial Achievement Award» (Premio Jesse H. Neal en Méritos Edito-
riales) por el mejor artículo en una revista profesional. Además es miembro de
la Sociedad Americana de Ingenieros Mecánicos y editor en jefe de The Indus-
trial Pollution Control Handbook (El manual de control de la contaminación
industrial). El señor Lund reside en Pompano Beach, Florida.
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AUTORES

Ann Adams. Roy F. Weston, Inc., Detroit, Mich. (Capítulo 19).


Ron Albrecht. Ron Albrecht Associates, Annapolis, Md. (Capítulo 16).
Mary Aldridge. The Solid Waste Association of North America, Silver Spring, Md.
(Apéndice A).
C. Kenna Amos. ENSR Consulting and Engineering, Fort Collins, Colo. (Capítulo 19).
Michael H. Blumenthal. Scrap Tire Management Council, Washington, D.C. (Capítulo 18).
Durene Buckholz. Malcolm Pirnie, Inc., White Plains, N.Y. (Capítulo 12).
R. Chris Brockway. Black & Veatch, Kansas City, Mo. (Capítulo 23).
David Bullock. Gershman, Brickner & Straton, Inc., Falls Church, Va. (Capítulo 4).
David S. Cerrato. Malcolm Pirnie, Inc., White Plains, N.Y. (Capítulo 3).
Keith R. Connor. Black & Veatch, Kansas City, Mo. (Capítulo 24).
Gregory L. Crawford. Steel Can Recycling Institute, Pittsburgh, Pa. (Capítulo 15).
David A. Dorau. Black & Veatch, Kansas City, Mo. (Capítulo 24).
Kenneth Ely. Ely Enterprises, Inc., Cleveland, Ohio (Capítulo 28).
Byron Friar. Recycling Consultant, Lake Worth, Fia. (Capítulo 11).
Copyright © 1996. McGraw-Hill Interamericana. All rights reserved.

Frank G. Gerlock. Camp Dresser and McKee, Inc., Melbourne, Fia. (Capítulo 33).
Michael W. Gilmore. Camp Dreser and McKee, Inc., Tampa, Fia. (Capítulo 13).
John C. Glaub. EM CON Associates, San José, Calif. (Capítulos 21, 25).
R. G. Graham. Resource Integration Systems, Ltd., Toronto, Ont., Canadá (Capítulo 27).
Peter L. Grogan. R. W. Beck and Associates, Seattle, Wash. (Capítulo 2).
Lisa Wagner Haley. Haley Environmental, Kirkland, Wash. (Capítulo 35).
Robert Hauser, Jr. Camp Dresser and McKee, Inc., Tampa, Fia. (Capítulo 8).
Tammy L. Hayes. Camp Dresser and McKee, Inc., Tampa, Fia. (Capítulo 13).
Richard L. Hlauka. SCS Engineers, Bellevue, Wash. (Capítulo 26).
Teresa Han. TIA Solid Waste Management Consultants, Inc., Tampa, Fia. (Capítulo 31).
Thomas A. Jones. R. W. Beck and Associates, Waltham, Mass. (Capítulo 29).
Richard R. Jordan. The David J. Joseph Company, Cincinnati, Ohio (Capítulos 15, 17).
Thomas M. Kaczmarski. Waste Management of North American, Oakbrook, III. (Capí-
tulo 6).

xv

Lund, Herbert F.. Manual McGraw-Hill de reciclaje. Volumen I, McGraw-Hill Interamericana, 1996. ProQuest Ebook Central,
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xvi AUTORES

Steven A. Katz. New England CRINC, Chelmsford, Mass. (Capítulo 34).


Liane R. Levetan. Chief Executive Officer, De Kalb (Atlanta) County, Ga. (Capítulo 22).
Linda Long. Recycle America, Fort Lauderdale, Fia. (Capítulo 9).
Belle Lund. Pompano Beach, Fia. (Apéndice B).
Herbert F. Lund. Recycling Consultant, Pompano Beach, Fia. (Apéndices A, B).
Kevin McCarthy. CH2M Hill, Bellevue, Wash. (Capítulo 35).
Penny McCornack. Environmentalist, Portland, Oreg. (Capítulo 10).
Abbie Page McMillan. McMillan Environmental, Inc., Harborside, Maine (Capítulo 5).
Lisa Max. Betterworld, Inc., Fort Lauderdale, Fla. (Capítulo 11).
Betty Muse. Resource Integration Systems Ltd., Toronto, Ont., Canadá (Capítulo 31).
Wayne Pearson. Plastice Recycling Foundations, Kennett Square, Pa. (Capítulo 14).
Reuter Recycling of Florida. Pembroke Pines, Fia. (Capítulo 35).
Joseph A. Ruiz. Attwoods, Inc., Coconut Grove, Fia. (Capítulo 1).
Abdul Mulia Saleh. Camp Dreser and McKee, Inc., Tampa, Fia. (Capítulo 8).
Rosario Salvador. Gershman, Brickner & Stratton, Inc., Falls Church, Va. (Capítulo 4).
L. T. Schaper. Black & Veatch, Kansas City, Mo. (Capítulo 23).
Scott Spring. New England CRINC, Chelmsford, Mass. (Capítulo 34).
Barbara Stevens. ECODATA, Westport, Conn. (Capítulo 32).
Daniel E. Strobridge. Camp Dresser and McKee, Inc., Tampa, Fia. (Capítulo 33).
David C. Sturtevant. CH2M Hill, Bellevue, Wash. (Capítulo 35).
Gregg Sutherland. Resource Integration Systems, Ltd., Granby, Conn. (Capítulo 7).
Lori Swain. The Solid Waste Association of North America, Silver Spring, Md. (Apéndice A).
Edward L. von Stein. CalRecovery Systems, New Haven, Conn. (Capítulo 20).
Peter L. Wolfe. Malcolm Pirnie, Inc., White Plains, N.Y. (Capítulo 10).
Kim Zarillo. Scientific Environmental Applications, Inc., Melbourne Village, Fia. (Capítulo 9).
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PROLOGO

El reciclaje está surgiendo en todas partes. Corre por los pasillos de los centros
de gobierno y negocios como un tren de mercancías, y no hay forma de
pararlo.
Las ciudades y los estados, a lo largo del país (Estados Unidos), están
aprobando leyes sobre reciclaje tan rápidamente como pueden. Mientras esto
se escribe, virtualmente, cada estado del país tiene algún tipo de requisito sobre
reciclaje en sus normativas. Actualmente, los propietarios de viviendas y nego-
cios están incorporando el reciclaje a sus actividades diarias, con una velocidad
creciente.
El reciclaje está destinado a ser una parte permanente del modo en el que
gestionamos los residuos de este país, pero será necesario ser pacientes para
alcanzar esta meta. No cambiaremos en una noche décadas de prácticas del
pasado, ni como sociedad abrazaremos sin reserva una práctica que, en el
fondo, no nos ofrece lo que deseamos.
Las leyes ya están en vigor, están implantándose programas, la industria
está realizando inversiones importantes en plantas y equipos para el reciclaje.
Se están desarrollando mercados y, poco a poco, están cambiando los hábitos.
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Todo esto es positivo, pero será necesario algún tiempo y gastar recursos
valiosos. Sin embargo, el sistema básico está estructurándose, y si le damos
tiempo, el reciclaje adquirirá un papel permanente e importante en nuestras
vidas.
Por supuesto, todo esto presupone que lo hagamos bien y que los progra-
mas implantados sean eficaces. El mundo del reciclaje ha evolucionado tan
rápidamente en los últimos años que mantener el ritmo de los cambios es un
reto importante. Y ahí es donde entra este nuevo y valioso libro. En el Manual
McGraw-Hill de reciclaje, Herbert Lund ha reunido un compendio de informa-
ción, procedente de expertos, que cubre todos los aspectos del reciclaje en este
país. Aunque, principalmente, este libro va dirigido a todos los profesionales
responsables de la planificación, desarrollo y ejecución de los programas de
reciclaje, puede ser de gran ayuda para los funcionarios del gobierno local y
también para el sector privado.

xvii

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xviii PROLOGO

Desde los residuos de jardín hasta los frigoríficos, desde la fijación de


objetivos realistas sobre reciclaje hasta la implantación de sistemas de informa-
ción, este texto proporciona una visión global del estado actual del reciclaje y
de a dónde llegará, probablemente, en el futuro.
Como nación (EE.UU.), estamos avanzando para hacer del reciclaje una
parte permanente de nuestras vidas. Este Manual puede ayudar a realizar esta
transición eficazmente.
WILLIAM D. RUCKELSHAUS
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PROLOGO
A LA EDICION ESPAÑOLA

Una buena gestión de los residuos debe favorecer su reciclaje y la utilización de


materiales recuperados como fuente de energía o materias primas, a fin de
contribuir a la preservación y uso racional de los recursos naturales. De esta
manera se daría el adiós definitivo a la sociedad del despilfarro para pasar a
una economía del reciclaje. Que un país como los Estados Unidos de América
(país representativo del consumismo) haya planteado objetivos de desviación
del flujo de residuos del 50 por 100 es un claro ejemplo de este necesario
cambio de actitud en la gestión de residuos hacia el futuro.
Así, los organismos internacionales, y concretamente la Unión Europea,
tienen como prioridades dentro de los programas de acción en materia de
medio ambiente promover el reciclaje; por ello, los estados miembros están
obligados a tomar medidas para facilitarlo y para fomentar la investigación en
este sector.
El interés del libro radica en el tratamiento técnico y el desarrollo amplio
tanto de la ingeniería ambiental como de la gestión ambiental involucradas en
el reciclaje de residuos, área de dominio popular en la que no siempre se aplica
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un criterio científico. Además, abarca los aspectos de planificación, estudios de


mercado, diseño, explotación, gestión, comercialización, legislación y normati-
vas, y presenta enfoques desde el punto de vista local, regional, nacional e
internacional.
Aunque algunos datos del libro son específicos y útiles para el país de
origen (EE. UU.), la exposición de las metodologías de estudio y de solución de
problemas puede ser la aportación más importante. Hay que tener en cuenta
que las soluciones cambiarán con las condiciones del país, el desarrollo tecno-
lógico futuro y, en suma, con la ley de oferta-demanda, modificada en todo
caso con el apoyo social y económico al reciclaje. En este sentido, la presenta-
ción de casos reales es muy ilustrativa.
Para algunos países de economía menos desarrollada, el copiar de Estados
Unidos ha podido producir claros errores históricos. En este caso puede servir
para ver el camino ya recorrido por otros países más avanzados, descubrir que
ya están de vuelta en muchos aspectos y evitar el viaje de ida y vuelta mejo-

xix

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xx PROLOGO A LA EDICIÓN ESPAÑOLA

rando los actuales sistemas. Un ejemplo de esto es la existencia de instalacio-


nes de recuperación de materiales (IRM) y centros de recompra en países
desarrollados, y en contraposición, la existencia de chatarreros y traperos en
países menos desarrollados o en la historia de los más desarrollados.
Creemos que esta obra es una herramienta de gran utilidad para todos los
que participan en la gestión de los residuos sólidos, ingenieros ambientales,
técnicos de administración, consultores, sociólogos, responsables de la explota-
ción de instalaciones, etc., así como los que participamos en la formación de
quienes en el futuro formarán parte de estos grupos, pudiendo constituir para
todos ellos un texto de consulta básico.
Por último, tenemos que agradecer la colaboración de los miembros del
Equipo de Residuos de la Universidad de Cantabria, don Juan José Amieva,
profesor titular de Ingeniería Química, y doña María Fantelli, ingeniera quími-
ca y master en Ingeniería Sanitaria y Ambiental. En el aspecto lingüís-
tico, la colaboración de Christopher Ryas (licenciado en Geogafía por la
Universidad de Gales, Colegio de Swansea) y Carmen Santamaría (licenciada
en Historia por la Universidad de Cantabria) ha sido inestimable.

LOS TRADUCTORES
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INTRODUCCIÓN

En nuestro vocabulario han entrado nuevos términos: en acera, preciclaje, no


seleccionado, hilera, instalación de recuperación de materiales, tarifa de descar-
ga, PET, RSU, combustible derivado de residuos, costes evitados, control del
flujo, etc. El reciclaje no solamente está aquí, sino que también crece rápida-
mente.
Parece que la historia se repite. Hace veinte años, McGraw-Hill editó el
Manual para el control de la contaminación industrial, con Herbert F. Lund
como editor jefe del libro. Entonces, como ahora, un nuevo fenómeno estaba
ante nosotros: el control de la contaminación. Todo el mundo acudió precipi-
tadamente a congresos y seminarios para conseguir pedazos segmentados de
información. Era tan nuevo, que la EPA todavía no había nacido. Y no existía
ninguna referencia práctica que guiase a los gestores, funcionarios y profe-
sionales.
Ante esta necesidad, nosotros ideábamos un formato fuerte en contenidos,
para elaborar un manual nuevo, y buscábamos a los mejores expertos disponi-
bles, como autores colaboradores. A comienzos de 1971, McGraw-Hill publicó
el libro de referencia, ahora un clásico, Manual para el control de la contamina-
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ción industrial.
Dos décadas y un año después, nos encontramos en las mismas circunstan-
cias. Un nuevo campo, el reciclaje, se extiende por el país. Ha sido un gigante
durmiendo durante muchos años, pero entonces los vertederos se llenaron y
comenzaron las clausuras. No había espacio para la evacuación de nuestros
residuos sólidos, sólo se podían evacuar hacia arriba, por la chimenea, o hacia
abajo, por el suelo. Los residuos peligrosos y tóxicos de los basureros antiguos
aparecieron en las aguas subterráneas.
Entonces comenzaron las carreras hacia los congresos y seminarios, llega-
ban desde todas las direcciones. Eran tantas las organizaciones que convoca-
ban congresos, que no había espacio en nuestros calendarios o en nuestros
presupuestos para atender a todas. De hecho, durante la tercera semana de
agosto de 1990, dos importantes asociaciones organizaron grandes congresos
sobre reciclaje en la Costa Oeste: uno en San Diego y otro en Vancouver.

xxi

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xxii INTRODUCCIÓN

La historia se repitió y, para el incipiente campo del reciclaje, no había


ningún libro de referencia, práctico y único, que sirviese de guía para los
directores de obras públicas, funcionarios municipales y profesionales. El edi-
tor de McGraw-Hill Hal Crawford y yo nos reunimos en 1989 para empezar
de nuevo. El resultado fue el Manual McGraw-Hill de reciclaje, que considera-
mos como la mejor fuente de información para ustedes.
Al igual que en el libro anterior, reuníamos un borrador práctico de temas
globales y buscábamos a lo largo del país a los mejores expertos, como
colaboradores según la materia de cada capítulo. Todas las empresas consulto-
ras profesionales más importantes han ofrecido su experiencia. Muchos con-
sultores especializados fueron reclutados, también, de forma individual. Nos
hemos dirigido a estas empresas para determinar, aproximadamente, cuánto
han contribuido a este proyecto en términos de precios de consulta. Con
diecisiete empresas consultoras, la totalidad de los precios de consulta sumaba
370.000 dólares. Esta es solamente una parte del valor contenido en este
manual sobre reciclaje.
Conseguíamos también la ayuda de expertos procedentes de asociaciones
profesionales dedicadas a los campos del reciclaje y de los residuos sólidos.
Ustedes se podrán fijar en que hay importantes apartados preparados por
Plastics Recycling Foundation (Fundación para el Reciclaje de Plásticos), Solid
Waste Association of North America (anteriormente GRCDA) (Asociación para
los Residuos Sólidos de América del Norte), National Solid Waste Management
Association (Asociación Nacional para la Gestión de Residuos Sólidos), Scrap
Tire Management Council (Consejo para la Gestión de Neumáticos Usados) y el
Steel Can Recycling Institute (Instituto para el Reciclaje de Latas de Acero).
Como el Manual para el control de la contaminación industrial, el Manual de
reciclaje servirá de puente práctico de comunicaciones entre los expertos del
reciclaje y aquellos que somos responsables de la planificación e implantación
de los programas. No solamente hemos obtenido talento de consultores y
asociaciones profesionales, sino que también hemos contado con la experiencia
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de las más importantes empresas de recolección y procesamiento de residuos


sólidos. En orden alfabético son: Attwoods, Inc.; Browning-Ferris Industries,
Inc., y Waste Management of North America, Inc.
Nuestra fórmula para presentar la información sobre el reciclaje sigue
siendo la del estilo editorial clásico: comenzar con la materia general y después
entrar en los detalles. Por lo tanto, y siguiendo el prefacio inspirador de
William D. Ruckelshaus, presidente y CEO de Browning-Ferris Industries,
Inc., abrimos con la evolución del reciclaje. Joseph Ruiz, Jr., vicepresidente de
Attwoods, Inc., nos deleita con una revisión histórica, una visión general y los
pronósticos de crecimiento. Esta sección de apertura incluye una evolución
legislativa, las características de los residuos sólidos, la fijación de objetivos y
prioridades, los sistemas de separación y recolección, las instalaciones de pro-
cesamiento, los problemas y soluciones para la comercialización, la planifica-
ción y gestión financiera, y concluye con los aspectos psicológicos del reciclaje:
por qué una persona recicla y otra no.
Posteriormente nos adentramos en los detalles del reciclaje, con una sec-
ción entera dedicada a cada uno de los materiales reciclables más importantes:

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INTRODUCCIÓN xxiii

papeles diferentes, latas de aluminio, recipientes de vidrio para bebidas, plásti-


cos, latas de metal y acero, residuos de jardín, bienes de línea blanca, neumáti-
cos, baterías, materiales de construcción y demolición y residuos peligrosos
domésticos. En cada uno, el autor discute la recolección, separación, comercia-
lización, reutilización, los costes y los problemas y soluciones.
Los detalles adicionales sobre el diseño de las instalaciones y los equipos de
reciclaje se cubren en los capítulos sobre centros de recolección selectiva y
centros de recompra, estaciones de transferencia e IRM (instalaciones para la
recuperación de materiales), procesamiento de los residuos de jardín, equipos
para la recolección y procesamiento y la importantísima incorporación del
reciclaje en los vertederos e incineradoras.
Nada de esto sería significativo si un gestor o municipio no pudiese implan-
tar y controlar el programa de reciclaje. Por esta razón, hemos reunido una
sección básica que trata: 1) la planificación e implantación de programas; 2) la
realización de programas de concienciación del público para el público; 3) la
formación de gestores y del personal en reciclaje; 4) los factores prácticos en el
reciclaje, incluyendo las negociaciones y la selección de contratistas, y 5) la
obtención de datos y control de costes. Puesto que la calidad de los reciclables
es extremadamente importante para los ingresos, hemos añadido un capítulo
sobre control de calidad de los materiales. Y el capítulo final presenta casos
reales que han sido exitosos a lo largo del país, tanto en municipios pequeños,
medianos y grandes como en comunidades rurales.
Uno de los secretos para lograr una fuerte referencia práctica es la calidad
del material presentado al final del libro. Creemos que el glosario de más de
cincuenta páginas y la sección de abreviaturas son el mejor material disponi-
ble. Estamos agradecidos por la valiosa sección de apéndices obtenida del
banco informático de la SWANA (Solid Waste Association of North America)
(Asociación para los Residuos Sólidos de América del Norte). Mi esposa, Belle,
y yo hemos empleado un tiempo considerable en la preparación del índice.
Este es uno de los elementos claves de un manual. Un índice global es funda-
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mental para asegurar al lector que encontrará lo que busque. Como hicimos
hace veinte años en el Manual para el control de la contaminación industrial,
hemos referenciado cada tema para asegurarnos de que este Manual de reciclaje
se convierta en un libro guía indispensable.
H ERB L UND

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Capítulo 1
VISION GENERAL
Y CRECIMIENTO
DEL RECICLAJE
Joseph A. Ruiz, Jr.
Vicepresidente de Attwoods, Inc.
Coconut Grove, Florida

DEFINICIÓN DE RECICLAJE

La perplejidad del reciclaje

¿Reciclaje? Es una palabra sugestiva para los que estamos inmersos en temas
medioambientales. Pero, ¿qué es? ¿Qué quiere decir? ¿De qué se trata? ¿Quién
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lo hace? ¿Por qué tengo que hacerlo? Estas preguntas parecen casi sin límite.
Algunas tienen respuestas sencillas. Muchas de las respuestas forman parte de
una cuestión más compleja. Muchas más aún no tienen respuesta, y otras están
todavía en evolución. El solo propósito de enfrentarse a la definición es un
asunto cada vez más complejo, ya que casi todas las instituciones gubernamen-
tales, organizaciones comerciales, asociaciones profesionales, académicas y los
expertos en el tema intentan definir lo que es. Y como cada uno tiene un
objetivo y una perspectiva distinta, tiene también una definición ligeramente
diferente. Incluso es difícil buscar de una forma desapasionada una definición
que no esté ya encauzada, quizá, por la naturaleza circular del tema.
¿Cuándo empieza o termina el reciclaje? ¿Lo hace alguna vez? ¿El papel
reciclado que se usa como materia prima en la fabricación de cartón constituye
una materia virgen? ¿Qué pasa con los recortes de cartón fabricados a partir
de materiales reciclados? ¿De nuevo son residuos? Si es así, ¿fueron reciclados
o no? Quizá se pueda aclarar cualquier definición actual con una mejor
comprensión del cómo y el porqué hemos llegado hasta aquí.

1.1

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1.2 MANUAL McGRAW-HILL DE RECICLAJE

Lo que es actualmente
El reciclaje hoy en día es y debe entenderse como una estrategia de gestión de
residuos sólidos. Un método para la gestión de residuos sólidos igual de útil
que el vertido o la incineración, y ambientalmente, más deseable. En la actuali-
dad es, claramente, el método de gestión de residuos sólidos ambientalmente
preferido.

El comienzo

Los primeros seres humanos no tenían una estrategia de gestión de residuos


sólidos en sí, sencillamente porque la existencia de los cazadores-recolectores
no la requería. Probablemente, el hecho de no permanecer en un lugar el
tiempo suficiente como para acumular una cantidad de residuos importante, y
la necesidad de utilizar los escasos recursos al máximo, no originaba ninguna
inquietud o acción. Sin embargo, cuando los seres humanos empezaron a
asentarse en comunidades permanentes, con mayores concentraciones de indi-
viduos y de actividades generando residuos, se puso de manifiesto la necesidad
de una gestión de los residuos. Aunque esto se produjese en algunos lugares
alrededor del 10000 a. C, en otros ocurría mucho más tarde, e incluso todavía,
en algunas partes rurales del planeta con baja densidad de población, causa
escasa preocupación.
Antes del 500 a. C, Atenas organizó el primer basurero municipal del
mundo occidental; los ladrones de basuras fueron obligados a evacuar los
residuos, al menos, a una milla de distancia de los muros de la ciudad. Este
imperativo se extendió a otros lugares, adelantándose y retrocediéndose los
límites según los deseos y habilidades de los gobernantes. Durante la Edad
Media, la evacuación de residuos siguió siendo una responsabilidad individual,
conmensurada por la falta de autoridad del Gobierno.
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En 1388, el Parlamento inglés prohibió la evacuación de residuos en las vías


fluviales y desagües públicos. Apenas unos años después, en el 1400, las basuras
se amontonaban a tal altura fuera de las puertas de París, que interfirieron con
las defensas de la ciudad. Se están citando estos ejemplos porque son indicativos
del deseo por parte del Gobierno de asumir la responsabilidad sobre este
elemento de la salud y seguridad de la comunidad, principalmente, cuando
quedaban implicadas otras responsabilidades, tales como el drenaje y la defen-
sa. Este crecimiento de la preocupación gubernamental en temas de salud y
seguridad respecto a la evacuación de residuos llevó a la consecución de
reglamentos y operaciones adicionales. Para la década de los cuarenta, en el
siglo pasado, el mundo occidental empezó a entrar en la Edad de la Sanidad,
las condiciones inmundas comenzaron a ser vistas por el público como una
molestia, exigiéndose una acción gubernamental para su solución. Los sanita-
rios, empleados por los gobiernos para tratar principalmente la evacuación de
aguas residuales, giraron su atención, cada vez más, hacia los residuos sólidos.
La incrementada asunción de la gestión de residuos sólidos por parte de los
gobiernos llevó a aproximaciones sistemáticas, incluyendo al «destructor», un

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VISION GENERAL Y CRECIMIENTO DEL RECICLAJE 1.3

sistema de incineración de Nottingham, Inglaterra (1874). En 1885 se cons-


truyó la primera incineradora municipal de Estados Unidos, en la isla Gover-
nor, Nueva York.
La respuesta de los gobiernos siguió incluyendo una amplia variedad de
programas innovadores, diseñados para solucionar no solamente elementos
específicos del flujo de residuos, sino también prácticas de «pala ancha» en los
basureros e incineradoras. Los municipios limpiaban las calles y los ingenieros
sanitarios inventaban nuevas tecnologías para reducir los costes y el volumen.
Las grasas y aceites fueron recuperados para su reutilización en la fabricación
de jabón y velas. Las incineradoras generaron vapor para producir energía y
calor. Los trapos, cada vez en mayor medida, fueron utilizados para la fabrica-
ción de papel, y el valor inherente de los metales siempre creció en tiempos de
guerra hasta niveles lo suficientemente altos como para promover programas
públicos de reciclaje. De todas formas, las inquietudes ambientales estuvieron
siempre limitadas a la colina más cercana: fuera de la vista, lejos de la mente.
El vertido en el mar y en los espacios abiertos de los alrededores de las zonas
urbanas seguía siendo ambiental y económicamente aceptable.

RECICLAJE EN TIEMPOS MODERNOS. EL DESPERTAR


DE LAS RESPONSABILIDADES SOBRE RESIDUOS SOLIDOS

Solamente después de la Segunda Guerra Mundial, el rápido crecimiento de


las poblaciones, el gran incremento del conocimiento científico acerca del
ambiente y, más tarde, el concepto de recursos limitados se combinaron para
dar una oportunidad real al examen de la naturaleza perjudicial de las prácti-
cas de evacuación terrestre o marítima. La rápida expansión del conocimiento
de los impactos, a largo plazo, de la contaminación de las aguas subterráneas y
del aire empezó a exigir una mayor regulación de las prácticas de evacuación.
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En muchas zonas de la nación, la quema a cielo abierto de los residuos sólidos


en los basureros y la evacuación en el mar seguían siendo prácticas aceptables
bien entrados los años setenta, en este siglo.
La incapacidad de los gobiernos locales para tratar estos problemas de
gran magnitud provocó rápidamente el interés federal y la asunción de respon-
sabilidades por parte de éste. La primera ley federal relativa a la gestión de
residuos sólidos fue el Acta de Evacuación de Residuos (SWDA) de 1965, que
autorizó la investigación y proporcionó subvenciones estatales. Tres años
después, en 1968, el presidente Johnson comisionó el Sondeo Nacional de las
Prácticas Municipales sobre Residuos Sólidos. Esto proporcionó los primeros
datos globales sobre residuos sólidos, en base a toda la nación. Dos años
después, el Acta de Evacuación de Residuos Sólidos fue enmendada por el
Acta de Recuperación de Recursos, y el Gobierno Federal se vio obligado a
emitir líneas directrices relativas a la evacuación de residuos.
El año 1970 vio también la aprobación del Acta del Aire Limpio, que
estableció la autoridad federal competente para combatir el «smog» y la con-
taminación atmosférica, produciéndose así el cierre de muchas incineradoras

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1.4 MANUAL McGRAW-HILL DE RECICLAJE
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VISION GENERAL Y CRECIMIENTO DEL RECICLAJE 1.5

de residuos sólidos y la eliminación de la quema a cielo abierto. Significativa-


mente, en el mismo año, 1970, se celebró el primer Día de la Tierra, el 22 de
abril, lo que era indicativo de una mayor concienciación ambiental en el mundo,
quedando incluido el problema de la evacuación de residuos sólidos. En menos
de un año, Oregón se convirtió en el primer estado que aprobaba una ley sobre
botellas, creándose de esta forma un precedente para la regulación guberna-
mental sobre reutilización y reciclaje de partes específicas del flujo de residuos
en tiempos de paz, sin el imperativo de una economía de guerra. Aunque para
mediados de los años setenta, los 50 estados tenían algún tipo de regulación
acerca de residuos sólidos, fue el Acta de Recuperación y Conservación de
Recursos de 1976 (RCRA) la que creó el primer papel verdaderamente signifi-
cativo del Gobierno Federal en la gestión de residuos sólidos. El Acta enfatizó
la conservación de los recursos, especialmente la conservación de la energía y
el reciclaje como alternativas preferentes para la gestión de residuos sólidos.
También se encargaba del programa nacional sobre gestión de residuos peli-
grosos, reconociendo el efecto perjudicial de los residuos peligrosos tanto para
las alternativas de gestión de residuos sólidos como para el ambiente en
general.
El estímulo del embargo provocado por el petróleo árabe, el Acta sobre la
Política Reglamentaria de los Servicios Públicos (1978), que garantizaba los
mercados para los pequeños productores de energía, y el RCRA se combina-
ron para estimular el crecimiento explosivo de las plantas residuos-energía y,
en alguna medida, la recuperación del metano como combustible procedente
de los vertederos. La prohibición del vertido incontrolado de residuos sólidos,
dictada por EPA en 1979, incrementó el atractivo de las plantas residuos-
energía por su capacidad para reducir el volumen. Además, generalmente se
piensa que las plantas residuos-energía son una forma de reciclar residuos
sólidos, ya que éstos se utilizan como combustible para generar energía, con-
virtiendo así una parte significativa de los residuos en un producto útil. Este
punto de vista estaba, y todavía está, apoyado por una demanda continua de
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energía eléctrica obtenida a partir de fuentes alternativas a los fuel-fósiles. Sin


embargo, para otros, incluyendo al estado de Florida, la quema y recuperación
de energía a partir de residuos sólidos no se puede considerar reciclaje. Incluso
hoy en día el debate continúa, con posiciones tomadas a ambos lados, con la
controversia de si se puede considerar o no la producción de energía a partir
de residuos sólidos como un reciclaje legítimo.
Aunque en un primer momento fueron preferidas a los vertederos, las
plantas residuos-energía ya han llegado a ser tan impopulares como aquéllos
dentro de las comunidades, que no están dispuestas a cambiar la contamina-
ción de las aguas subterráneas por la contaminación potencial del aire. La
crisis sobre la evacuación, provocada por la siempre creciente falta de una
capacidad aceptable de evacuación, está ejemplificada por la estimación de
EPA, en la que contempla que más de 10.000 vertederos (el 70 por 100 del
total) cerraron entre 1978 y 1988. Todas estas consideraciones han provocado
una demanda pública y legislativa dirigida hacia el reciclaje como estrategia
preferente en la gestión de residuos sólidos, en la actualidad y para el futuro.
La disponibilidad del Gobierno para obligar y subvencionar el reciclaje, cuando

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1.6 MANUAL McGRAW-HILL DE RECICLAJE

éste sea necesario, ha crecido hasta proporciones enormes. Significativamente,


el tema dominante del Día de la Tierra, en 1990, fue el reciclaje.

Definición de reciclaje
El reciclaje sigue siendo uno de esos conceptos evasivos sobre el que todo el
mundo piensa que tiene una idea clara hasta que empieza a practicarlo.
Aunque la mayoría de la gente comprende las tareas necesarias para partici-
par, las sutilezas para la interacción de los sectores públicos y privados,
imprescindibles para devolver los materiales a la industria en forma de mate-
rias primas y los métodos empleados para hacerlo requieren definiciones que
no procedan del lenguaje común y sean elaboradas mediante la ley. Además,
del concepto surgen otros términos necesarios para conseguir una implanta-
ción total. Los términos materiales reciclables, materiales recuperados y mate-
riales reciclados son importantes para definir el concepto de reciclaje, y gene-
ralmente requieren su propia definición a través de diversas regulaciones
estatales. Por lo tanto, una definición extraída del diccionario solamente po-
dría transmitir un concepto general de un término que ha sido, y seguirá
siendo, definido en las discusiones de comités, negociaciones contractuales y en
las legislaciones diseñadas para hacer frente a unas necesidades específicas.

Percepciones del público


Aunque está cambiando rápidamente gracias a las campañas de conciencia-
ción, la percepción general acerca del concepto de reciclaje sigue estando
limitada, mayoritariamente, a elementos visibles, entre los que se incluyen:
programas en acera, centros de reciclaje, etc., y a un vago reconocimiento de
que se trata de algo bueno para el medio ambiente, ya que los materiales no
van al vertedero o a la incineradora. Esta visión incorpora, además, la exigen-
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cia de reciclar una diversidad de materiales que supera lo práctico y económi-


camente factible en este momento, o una mala comprensión acerca de lo que se
puede o no reciclar.
Las definiciones legislativas en esta etapa, dentro de la evolución de la
legislación que promueve y obliga al reciclaje, generalmente se concentran en
aquellos materiales del flujo de residuos que son fáciles de separar y que tienen
mercados conocidos, relativamente estables. Por otro lado, estas definiciones
ignoran los esfuerzos previamente establecidos por la industria en temas de
reciclaje, que estaban basados en las necesidades, puramente económicas, de
evitar costes de evacuación y en el valor intrínseco de los residuos industriales
derivados de materias primas. Este tipo de definición legislativa se dirige a la
promoción de actividades adicionales de reciclaje, en vez de tener en cuenta las
consideraciones económicas existentes.
La legislación actual se enfoca hacia la promoción del reciclaje de aquellos
materiales que no han sido reciclados, bien porque no existen razones eco-
nómicas para hacerlo o bien porque no son fácilmente visibles para el sector
privado de la economía.

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VISION GENERAL Y CRECIMIENTO DEL RECICLAJE 1.7

LOS PORQUÉS DEL RECICLAJE

El reciclaje se produce por tres razones básicas: razones altruistas, imperativos


económicos y consideraciones legales. En la primera de ellas es evidente que la
protección del medio ambiente y la conservación de los recursos responde a los
intereses generales de todo el mundo. En la segunda, el coste evitado para una
evacuación de residuos ambientalmente aceptable se ha incrementado tanto
que, cuando se combina con otros costes asociados al reciclaje, adquiere senti-
do, desde el punto de vista económico, el reciclaje de muchos de los materiales.
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Finalmente, en respuesta a las exigencias del público y a la creciente falta de


métodos alternativos para la evacuación, el Gobierno está obligando a reciclar
y posibilitando una amplia diversidad de penalizaciones económicas y civiles,
además de establecer incentivos para estimular el reciclaje.

CRECIMIENTO

El apoyo estatal y federal al reciclaje sigue siendo explosivo y, generalmente,


responde a un amplio apoyo y demanda por parte del público. Se trata de una
demanda que en muchas instancias ha superado la capacidad de los sectores
públicos y privados de la economía para cumplir con los requisitos y/o inten-
tos de legislación. En el ímpetu por obligar al reciclaje, a menudo, se ha
ignorado o malentendido el mercado para estos materiales. La entrada del
sector público en una actividad bien establecida dentro del sector privado ha
creado severos estreses y dificultades para los materiales reciclados dentro del
mercado de materias primas. El mercado de materias primas es el lugar donde

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1.8 MANUAL McGRAW-HILL DE RECICLAJE

el comercio y la industria consiguen sus materias primas. Es un elemento de la


economía tradicionalmente volátil y muy sensible a las relaciones de oferta y
demanda de materiales. El crecimiento de la legislación en apoyo del reciclaje
creó un estímulo externo que hizo crecer la oferta de papel de periódico en el
nordeste de Estados Unidos hasta el punto de provocar una sobrecarga. En 1989,
el precio no solamente bajó a cero, sino que también se deprimió adicionalmente
cuando las comunidades a las que se había prohibido verter los periódicos
recuperados comenzaron a pagar para que se los llevaran. El fenómeno de
precios negativos para esta mercancía ocasionó un impacto severo en los pro-
gramas públicos que anteriormente habían dependido de los ingresos por este
material y en los del sector privado implicado en el reciclaje de estos materiales.
Sin embargo, este tipo de lecciones han sido útiles y contribuirán a elaborar en
el futuro programas mejor planificados y, por lo tanto, más eficaces. Los
gobiernos, a todos los niveles, parecen estar dirigiéndose cada vez más hacia
una legislación que asegure mercados, creando una demanda para los produc-
tos reciclados mediante prácticas de adquisición preferencial. Además, el con-
cepto de incentivo fiscal, para fomentar el reciclaje y el uso de productos que
contienen materiales reciclados, sigue ganando en popularidad.

ALTERNATIVAS DEL PROGRAMA ________________________

Si se quiere reciclar por motivos altruistas o porque «la ley nos obliga», hay
diversas alternativas disponibles para el reciclaje. Aunque cada alternativa se
discute detalladamente en otros capítulos, una cuestión central que debe tener-
se en cuenta es que no existe una alternativa única que proporcione todas las
respuestas. Probablemente no hay ninguna alternativa única que sea la mejor
para todo el mundo. Sin embargo, existe una alternativa o combinación de
alternativas que puede ser mejor para todo el mundo cuando se hace una
cuidadosa evaluación sobre lo que hay disponible para hacer frente a unas
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necesidades y circunstancias específicas.


El debate sobre el reciclaje ha evolucionado hacia varias configuraciones
amplias, para las que se pueden encontrar rápidamente ejemplos que están
funcionando en la actualidad. La innovación, la creatividad y el sentido prácti-
co proporcionan muchas variaciones.
Los establecimientos comerciales y los residentes pueden participar en el
reciclaje separando materiales antes de que éstos se mezclen con los residuos.
En estos programas, los materiales reciclables se mantienen separados median-
te diversos recipientes, bien en casa o en el lugar de trabajo. A intervalos
apropiados se colocan para su recolección o se llevan hasta las instalaciones
centralizadas de recolección y/o procesamiento.

Recolección en acera

Normalmente, las casas unifamiliares se sirven con programas en acera. Estos


programas pueden requerir que se utilicen uno o más contenedores para

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VISION GENERAL Y CRECIMIENTO DEL RECICLAJE 1.9

separar y almacenar los materiales reciclables que se desvían del flujo normal
de residuos. Se puede modificar el tipo y el número de contenedores, según la
diversidad de los materiales recolectados y el grado de separación deseado. El
diseño, la capacidad y la construcción de los contenedores también puede
modificarse. Algunos programas proporcionan los contenedores y otros no.
Los contenedores pueden ser de plásticos rígidos especiales, bolsas de papel o
plástico, o incluso los materiales se pueden embalar o contener a discreción
por los propios individuos.

Recolección comercial

Se emplean también programas similares para los bloques de viviendas multi-


familiares y los establecimientos comerciales. Sin embargo, por sus propias
necesidades, estos programas no incluyen la recolección en acera. Los materia-
les reciclables deben ser colocados en contenedores especializados, del tipo de
los que se utilicen normalmente en estos puntos de recolección. Por lo tanto, si
a un bloque de viviendas multifamiliar se le sirve como si se tratase de una casa
unifamiliar, entonces se le podría servir de igual forma en el servicio de
reciclaje. Similarmente, si en la recolección de residuos es tratado como un
establecimiento comercial, entonces probablemente requerirá un servicio de
reciclaje parecido.

¿No seleccionado o separado en origen?

En las aplicaciones domésticas y comerciales, el grado de separación puede


variar significativamente. Se puede permitir o exigir que los materiales no se
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seleccionen mucho, si después de la recolección se va a utilizar una instalación


centralizada de procesamiento donde los materiales no seleccionados puedan
ser separados. Incluso, si no hay una instalación centralizada de procesamiento
disponible, se puede permitir que las casas individuales no seleccionen los
materiales, siempre y cuando se utilice un método de recolección en el que
los materiales sean seleccionados en el propio camión (Fig. 1.4). Este método
requiere que el operario separe manualmente los materiales en los con-
tenedores y que mantenga éstos separados en los vehículos de recolección
hasta su entrega a los mercados o a las instalaciones intermedias de procesa-
miento.

Instalaciones para la recuperación de materiales

El uso de instalaciones para la recuperación de materiales (IRM) en los


programas domésticos sin selección está ganando popularidad rápidamente
(Fig. 1.5). Los programas con recolección no seleccionada utilizados en bloques

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1.10 MANUAL McGRAW-HILL DE RECICLAJE
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VISION GENERAL Y CRECIMIENTO DEL RECICLAJE 1.11

de viviendas o en establecimientos comerciales pueden permitir métodos de


recolección eficaces, donde el espacio para la localización de los contenedores
quede limitado.

Centros de recolección selectiva y centros de recompra

La participación voluntaria en los programas de reciclaje, a menudo, está


relacionada con la facilidad con la que un individuo puede participar. Por lo
tanto, a los centros de recolección selectiva que dependen de motivaciones
altruistas se les añade un grado de inconveniencia que puede conducir a una
reducción de la participación. Estas localizaciones centralizadas, donde se
recolectan los materiales reciclables, son fáciles y menos caras de implantar
que los programas en acera. Son especialmente eficaces en zonas donde no se
requiere o no se puede disponer de una recolección regular de residuos.
Los centros de recompra ofrecen a los que participan todos los beneficios
de los centros de recolección selectiva y los incentivos procedentes de los
beneficios monetarios. Sin embargo, son más caros de operar, porque necesitan
personal, hay que asegurarlos y es preciso manipular dinero en metálico.
Los residuos se pueden también recolectar y segregar por categorías más
amplias antes del reciclaje, como, por ejemplo, húmedos o secos, putrescibles o
no putrescibles, residuos domésticos o residuos de jardín, etc. Se puede reciclar
en una cantidad mayor o menor, incluso si están mezclados.

El reciclaje en las instalaciones residuos-energía

Las instalaciones residuos-energía, cada vez más, emplean sistemas de separa-


ción para recuperar materiales reciclables no orgánicos. El grado y el tipo de
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recuperación del material depende, principalmente, de si ésta tiene lugar antes


o después de la incineración. La recuperación de materiales después de la
incineración, conocida como sistema terminal, se utiliza frecuentemente con las
instalaciones residuos-energía de quemado en bruto. Este sistema puede recu-
perar un alto porcentaje de metales férreos y no férreos mediante el uso de una
tecnología sencilla. Aunque la calidad y cantidad de los materiales recuperados
puede disminuir, los sistemas terminales pueden ofrecer una adaptación relati-
vamente barata para las instalaciones existentes.
Los sistemas de separación primaria, que separan los materiales reciclables
antes de la incineración, son utilizados en las instalaciones que preparan
combustible derivado de residuos mediante separación de la fracción inor-
gánica de los residuos antes de la incineración. Después, estos materiales se
reciclan, o cuando no existen mercados, se vierten con otros materiales no
procesables. Aunque hay muchas tecnologías y diseños de sistemas primarios
disponibles, son todos más complejos y, por lo tanto, más caros de construir y
operar que los sistemas terminales. Sin embargo, ofrecen más posibilidades de
recuperar materiales en una mayor variedad y con más alta calidad.

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1.12 MANUAL McGRAW-HILL DE RECICLAJE

Compostaje
Las metodologías y tecnologías utilizadas para la separación de materiales a
partir de residuos sólidos mezclados pueden usarse también en la preparación
de compost. Durante mucho tiempo, el compostaje de los residuos mezclados,
aclamado como la solución para el problema de los residuos sólidos, sólo ha
tenido un éxito limitado. Aunque es fácil de realizar a escala pequeña, su éxito
se ha visto entorpecido por la falta de mercados y de aplicaciones a gran
escala. En los últimos tiempos, el compost producido a partir de residuos
mezclados ha caído en desgracia para algunos grupos ecologistas, ya que
afirman que desanima a otros tipos de reciclaje. Incluso se ha prohibido su
utilización en algunos estados, debido a las potenciales consecuencias negati-
vas de algunos de los contaminantes, como, por ejemplo, metales pesados, que
puedan estar presentes en el compost fabricado a partir de residuos mezclados.
En el futuro serán necesarios grados mayores de separación de metales y de
otros contaminantes para lograr un compostaje exitoso de los residuos
mezclados. Los programas para el compostaje de residuos de jardín limpios y
de otros materiales homogéneos presentan un mejor porvenir. Aunque todavía
se encuentran limitados por falta de mercados, disfrutan de un éxito mayor.

RESUMEN____________________________________________

Todos los métodos de recolección y procesamiento son tecnologías que tienen


sus ventajas y sus limitaciones. No hay una respuesta o solución única. El
reciclaje, en la forma en que se realice, es y debe ser parte de las estrategias de
una gestión integral de residuos sólidos. Cuando se compara con los riesgos
ambientales asociados al vertido o a la incineración, el reciclaje se presenta
como la estrategia preferente para la gestión de los residuos sólidos.
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Capítulo 2
EVALUACIONES
LEGISLATIVAS
Peter L. Grogan
Director de Recuperación de Materiales de
R. W. Beck and Associates
Seattle, Washington

INTRODUCCIÓN

Desde Maine hasta Hawai, la prensa legislativa ha estado produciendo mon-


tañas de legislación nueva sobre reciclaje y reducción. Existen leyes globales
que ya están en vigor en 41 estados y en el distrito de Columbia. El objetivo
más conservador, para los estados que han fijado objetivos de reducción de
residuos, es del 25 por 100. Algunos estados, incluyendo Washington, Nueva
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York, Maine, Iowa, Indiana y California, han fijado objetivos de reducción del
50 por 100.
La legislación sobre el reciclaje de residuos sólidos está llevando a la
creación de una nueva infraestructura para la realización de los servicios.
Hasta ahora, 4.000 ciudades han implantado programas domésticos de reco-
lección en acera, incluyendo a seis de las 10 ciudades más grandes de la nación.
A principios de 1992, más de doscientas instalaciones para la recuperación de
materiales estaban en funcionamiento en Estados Unidos. Estos servicios son
proporcionados por los gobiernos locales y el sector privado.
Algunos gobiernos locales han desarrollado su propia legislación para la
reducción de residuos y, en algunos casos, para obligar a la provisión de
servicios y a la participación de los ciudadanos. El Gobierno Federal ha co-
menzado a desarrollar una legislación sobre la reducción de residuos como
parte de la reautorización del Acta de Recuperación y Conservación de Recur-
sos, que probablemente fijará un objetivo de reducción de residuos para los
estados que no tengan aún tales objetivos.

2.1

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2.2 MANUAL McGRAW-HILL DE RECICLAJE

Los resúmenes siguientes ofrecen una visión general de las leyes federales,
la legislación en 16 estados y las aproximaciones reglamentarias de diversas
ciudades y municipios.

LEGISLACIÓN FEDERAL________________________________

La legislación sobre reciclaje ha sido ley nacional desde el Acta Nacional de


Política Ambiental (NEPA), 1970, que se centra en la responsabilidad del
Gobierno a la hora de procurar el mantenimiento de la armonía entre la
población y el medio ambiente. La Sección 4.331a) declara que:

Es política continua del Gobierno Federal, en cooperación con los gobiernos


estatales y locales y otras organizaciones públicas y privadas, utilizar todos los
medios y métodos prácticos de una forma calculada, incluyendo la ayuda financiera
y técnica, para fomentar y promocionar el bienestar general, crear y mantener las
condiciones bajo las cuales el hombre y la naturaleza puedan coexistir en armonía
productiva y cumplir con los requisitos sociales, económicos, así como otros, de las
generaciones americanas presentes y futuras.

Desde 1970, uno de los mandatos generales del Congreso ha sido el mante-
nimiento del delicado balance de nuestro medio ambiente.
La Sección 4.331b) declara que también es responsabilidad del Gobierno
Federal: «... 6) aumentar la calidad de los recursos renovables y aproximarse al
reciclaje óptimo que se pueda obtener a partir de los disminuidos recursos.» La
Sección 4.331 se dirige también hacia la responsabilidad continua del Gobier-
no para actuar como «fiduciario del medio ambiente», utilizando «todos los
medios posibles».
Reaccionando a las demandas del público y a la realidad del problema en
la evacuación de residuos sólidos, el Congreso ha empezado a prestar más
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atención a la reducción y al reciclaje de residuos. En los últimos dos años se ha


promocionado una gran cantidad de legislación sobre la reducción y el recicla-
je de residuos. La legislación propuesta proviene directamente de las responsa
bilidades redactadas en el NEPA de 1970. En enero de 1990 se introdujeron en
el Senado 50 propuestas de ley relativas a cuestiones de reciclaje. A continua-
ción se presentan resúmenes de algunas de las más importantes.
En 1976, el Congreso aprobó el Acta de Recuperación y Conservación de
Recursos (RCRA). El RCRA enfatizó, aún más, la conservación del ambiente
mediante las siguientes prioridades: reducción de residuos, reciclaje, recupera-
ción de recursos y vertido. Aunque el RCRA se aprobó como una legislación
global para la gestión de residuos sólidos, su enfoque principal se ha dirigido a
la gestión de residuos peligrosos. Actualmente, el RCRA se ha reautorizado y
se han introducido numerosas propuestas de ley que priman la reducción de
residuos y el reciclaje.
En la Cámara Baja, el representante Thomas A. Luken propuso la HR 3.735,
Acta para la Gestión de Materiales Residuales, en 1989. El senador Baucus
propuso al Senado el proyecto de Ley 1.113. Ambos proyectos de ley se centran

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EVALUACIONES LEGISLATIVAS 2.3

en cuestiones relativas a la gestión de los residuos sólidos no peligrosos y son


similares en sus propuestas acerca de la reducción de residuos y reciclaje.
Ambos se ofrecen como proyectos de ley para enmendar el Acta de Evacuación
de Residuos Sólidos (SWDA), frecuentemente llamada Acta de Recuperación y
Conservación de Recursos (RCRA). En el CI Congreso se introdujeron casi
setenta proyectos de ley sobre cuestiones relativas a residuos sólidos; es proba-
ble que los proyectos de ley de Luken y Baucus sirvan como base para una
legislación de reautorización del Senado y de la Cámara Baja.
Si se adoptan, los estados estarán obligados a presentar planes globales
sobre la gestión de residuos sólidos, exponiendo las estrategias de gestión y
reducción de residuos para las próximas dos décadas. Ambas legislaciones
exigen objetivos intermedios del 25 por 100. Dentro de diez años, aproximada-
mente, será necesaria una tasa de reciclaje del 50 por 100.
Ambos proyectos obligarán a EPA a establecer un centro distribuidor para
recolectar y diseminar la información sobre reducción y reciclaje de residuos.
También se establecería una consejería sobre productos y envases, para estu-
diar la reducción de residuos en los productos de consumo y sus envases. Se
exigiría también el reciclaje de las baterías acidas de plomo y del aceite de
motor. Actualmente, ambos proyectos de ley están en revisión. Otros proyec-
tos de ley tratan las posibilidades de imponer impuestos al uso de materiales
vírgenes y de obligar al etiquetamiento de los recipientes de plástico. Varios
hacen frente al porcentaje del contenido reciclado en el papel de periódico,
aceite de lubricación, plásticos y neumáticos.
Una de las publicaciones de EPA, The Solid Waste Dilemma: An Agenda for
Action (El dilema de los residuos sólidos: una agenda para la acción), trata el
objetivo de EPA referente a la gestión del 25 por 100 de los residuos sólidos
urbanos de Estados Unidos mediante la reducción en origen y el reciclaje.
Aunque el objetivo del 25 por 100 no es ley federal, EPA proporciona reco-
mendaciones para conseguir dicho objetivo. EPA ha publicado numerosos
informes acerca de la reducción en origen y el reciclaje.
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En las regulaciones federales propuestas en el Acta del Aire Limpio, EPA


propuso que se obligase a reducir en un 25 por 100, mediante reciclaje y
compostaje, la cantidad de las basuras que se queman en las incineradoras de
residuos-energía. EPA contempla este plan como una forma de conseguir la
reducción de las emisiones de sustancias tóxicas, la reducción de la cantidad de
cenizas que se vierten y promocionar su objetivo de reducción de los residuos
en un 25 por 100. Además, en estas instalaciones no se podrían quemar las
baterías acidas de plomo. El Consejo de la Presidencia para temas de Competi-
tividad, presidido por el vicepresidente Quayle, rechazó la legislación propuesta.
La legislación nacional sobre reducción de residuos y reciclaje está en
camino. Y esto por muchas razones, entre las que se incluye la necesidad de
una acción federal que promocione el desarrollo de mercados para los materia-
les reciclados. La oposición local, organizada contra la evacuación en tierra de
residuos sólidos, será un factor importante para la legislación federal futura.
La cuestión del transporte interestatal en la evacuación de residuos sólidos
ha creado también inquietudes a nivel estatal que precisarán de una acción
federal. El Gobierno de la nación probablemente proporcionará autoridad

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2.4 MANUAL McGRAW-HILL DE RECICLAJE

legislativa, para la reducción de residuos, a algunos estados rurales que todavía


no han desarrollado una legislación agresiva en temas de reducción de re-
siduos.

LEGISLACIÓN ESTATAL ________________________________

Muchos estados han estado estudiando activamente el problema de los residuos


sólidos y han desarrollado soluciones que incluyen: reciclaje, compostaje y
reducción de residuos. Estos estados se han movilizado agresivamente para
desarrollar y financiar programas que reduzcan el flujo de residuos sólidos. Estas
leyes se diseñan para cambiar el comportamiento individual de cada ciudadano
en temas de gestión de residuos sólidos (Tablas 2.1 a 2.4, ambas incluidas).
El ímpetu que condujo a la elaboración de leyes fue, en muchos casos, la
falta de espacio disponible en los vertederos, el síndrome del no-en-mi-patio
(NEMPA), la escalada de costes en la evacuación de residuos y las consecuen-
cias ambientales de la evacuación. Algunos estados han realizado réplicas de
fragmentos de leyes de otros estados que han desarrollado soluciones viables.
A continuación se presenta un resumen de las leyes existentes en 16 estados.

California
En 1989, el estado de California aprobó 17 proyectos de ley relacionados con
la gestión y reducción de residuos sólidos mediante reutilización, reciclaje y
compostaje. Un proyecto de ley —proyecto de Ley 939 de la Asamblea— creó
la Dirección para la Gestión de Residuos Sólidos, cuyos seis miembros debe-
rán supervisar el desarrollo y la implantación de los planes de condado relati-
vos a la gestión integral de residuos. Las provisiones generales de la nueva ley
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promocionan las siguientes prácticas en la gestión de residuos, por orden de


prioridad:
1. Reducción en origen.
2. Reciclaje y compostaje.
3. Transformación ambientalmente aceptable y evacuación en tierra am-
bientalmente segura.
«Transformación», según la definición dada por la legislación de California,
significa incineración, pirólisis, destilación, gasificación o conversión biológica,
que no sea compostaje. Antes de julio de 1992, cada ciudad tenía que preparar
un plan de residuos sólidos acorde con la jerarquía arriba mencionada. El
programa estatal pone su énfasis en la implantación e incluye lo siguiente:
1. Un componente de caracterización de residuos.
2. Un componente de educación en origen.
3. Un componente de reciclaje.
4. Un componente de compostaje.
5. Un componente de capacidad de las instalaciones de residuos sólidos.

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EVALUACIONES LEGISLATIVAS 2.5

6. Un componente de educación e información al público.


7. Un componente de financiación.
8. Un componente de residuos especiales.
9. Un componente de residuos domésticos peligrosos.
La ley obliga a que la ciudad o condado desvíe el 50 por 100 de su flujo de
residuos para enero del año 2000 mediante reducción en origen, reciclaje y
compostaje. El objetivo intermedio es del 25 por 100 para 1995.
El proyecto de Ley 1.221 del Senado subió la tarifa de reembolso existente
en el proyecto de Ley 2.020 de la Cámara Baja, con el fin de mejorar los
porcentajes de reembolso. El proyecto de Ley 4 de la Cámara Baja estimulará
el mercado de los productos reciclados, mediante la fijación de preferencias de
adquisición para los materiales reciclados en todas las agencias estatales.
Para incrementar la demanda de productos reciclados, el proyecto de Ley
1.305 de la Cámara Baja obliga a que los demandantes de papel de periódico
—las editoriales— incrementen el contenido de papel reciclado hasta un 25 por
100 para 1991. Una serie de subidas posteriores conducirán a un contenido
obligatorio de hasta el 50 por 100 para enero del año 2000.
El estado también introdujo una multa de 1.000 dólares por cada violación
de la ley como medida impositiva. Esta acción dependerá de que las existencias
de material reciclado cumplan con las normativas de calidad especificadas, así
como de que tengan un precio competitivo.
El proyecto de Ley 432 del Senado —proyecto de Ley 1.308 de la Cámara
Baja— creó créditos sobre los impuestos para fomentar la inversión del sector
privado. Los créditos sobre los impuestos, de hasta un 40 por 100, alientan a la
compra de la maquinaria que se emplea para la fabricación de productos
elaborados a partir de materiales reciclados. El crédito tiene un tope de
250.000 dólares para cada pieza de equipamiento, y caduca a partir de noviem-
bre de 1994. Una legislación adicional crea una tarifa de evacuación de 25
centavos para los neumáticos, con el fin de promover la recuperación de los
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mismos; al mismo tiempo, otro proyecto de ley obliga a la codificación de


todos los recipientes de plástico rígido para 1992.

Connecticut

Connecticut adoptó una nueva aproximación para desarrollar los mercados de


reciclaje en el proyecto de Ley 6.641 de la Cámara Baja, vigente desde el 1 de
octubre de 1990. Las editoriales de periódicos en Connecticut, incluyendo a
todas aquellas con una tirada estatal diaria de más de 40.000 copias, están
obligadas a utilizar papel de periódico destintado. La nueva ley define «destin-
tado» como el papel de periódico que contiene, por lo menos, un 40 por 100
de papel posconsumidor reciclado. Los periódicos deben usar un 20 por 100 de
papel destintado para 1993 y un 90 por 100 para 1998. Las editoriales disponen
de dos años para cumplir el requisito. A partir de entonces, el Departamento
de Protección Ambiental (DEP) del estado puede liberar a las editoriales de su
obligación, si se comprueba que no existen cantidades suficientes de papel de

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2.10 MANUAL McGRAW-HILL DE RECICLAJE

TABLA 2.2. Objetivos estatales de reciclaje


Objetivos de Objetivos de
Estado reciclaje (%) Año Estado reciclaje (%) Año

Alabama 25 1995 Nebraska 25, 50 1994, 2000


Arkansas 30,40 1995, 2000 Nevada 25 1994
California 25, 50 1995, 2000 New Hampshire 40 2000
Connecticut 37 2010 Nueva Jersey 60 1995
Distrito 20 1991 Nuevo México 25 1995
Florida 30 1994 Nueva York 50 1997
Georgia 25 1996 Carolina del Norte 25,40 1993, 2001
Hawai 25, 50 1995, 2000 Ohio 25 1994
Illinois 25,25 1997*, 2000† Oregon 50 2000
Indiana 35, 50 1995, 2000 Pennsylvania 25 1997
Iowa 25, 50 1994, 2000 Rhode Island 15 (Sin año)
Kentucky 25, 50 1994, 2000 Carolina del Sur 25 1997
Louisiana 25 1992 Dakota del Sur 25, 50 1996. 2000
Maine 25, 50 1992, 1994 Tennessee 25 1995
Maryland 15,20 1992, 1994 Tejas 40 1994
Massachusetts 23,46 1992, 2000 Vermont 40 2000
Michigan 30 2005 Virginia 10, 25 1991, 1995
Minnesota 35 1993 Washington 50 1995
Mississippi 25 1996 West Virginia 20, 50 1993, 2000
Missouri 40 1998 Wyoming 10, 30 1991, 1993
Montana 25 1996
* Población mayor de 100.000 habitantes.
† Población menor de 100.000 habitantes.
Fuente: Asociación Nacional para la Gestión de los Residuos Sólidos.

periódico destintado a precios comparables con los del papel virgen. El proyec-
to de ley crea también un grupo de trabajo, con representantes del gobierno y
de la industria, para ayudar a los periódicos en el acatamiento de la ley.
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La ley de envases de Connecticut contiene diversas provisiones, además de


las obligaciones sobre el contenido reciclado. Fija un objetivo de mantenimien-
to de la tasa per capita en la generación de residuos sólidos, y obliga al DEP a
que desarrolle un plan de reducción en origen para cumplir este objetivo. El
DEP regulará los envases para incrementar su reciclabilidad y su contenido
reciclado, reducir el volumen, el peso y la toxicidad de los materiales de envase.
A partir de julio de 1993 se prohíben los productos de consumo que
contengan pilas no separables de cadmio-níquel (recargables) y se obliga a los
municipios a que las reciclen. Las tiendas que utilizan bolsas de plástico
tendrán también que ofrecer bolsas de papel a sus clientes e informarles de la
posibilidad de elección. El Departamento de Servicios Administrativos desa-
rrollará y pondrá en marcha un plan para reducir el uso de productos desecha-
bles. El DEP desarrollará un programa para la educación del público acerca
de la reducción de residuos, pagado mediante una asignación de un millón de
dólares procedente del Fondo Fiduciario estatal para el reciclaje.
La legislación de Connecticut sobre envases aumenta la financiación del
Fondo Fiduciario estatal para el reciclaje, mediante la imposición de una tarifa
de un dólar por tonelada para la evacuación de residuos. El fondo cubrirá los

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EVALUACIONES LEGISLATIVAS 2.11

TABLA 2.3. Prohibiciones estatales de evacuación

a
Las prohibiciones de evacuación sobre los residuos de jardín sólo se aplican a las hojas.
b
Pilas de cadmio-níquel.
c
Escombros de construcción y demolición.
d
Pilas de celda seca que contienen electrodos de óxido mercúrico u óxido de plata, de cadmio-níquel o acidas
de plomo selladas. Residuos mezclados, no procesados en zonas metropolitanas.
e
Material reciclable que ya ha sido separado.
f
Si los municipios no certifican la existencia de un programa «eficaz» de separación en origen, se ha
prohibido la evacuación de los siguientes materiales: aluminio, plástico, recipientes de acero y vidrio, papel y
cartón ondulado, envases de espuma de poliestireno, revistas, papel de periódico y papel de oficina.
Fuente. Asociación Nacional para la Gestión de los Residuos Sólidos.
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costes administrativos y los costes de estudios y subvenciones. En julio de 1987,


mucho antes del proyecto de Ley 6.641 de la Cámara Baja, Connecticut aprobó
la legislación sobre el reciclaje obligatorio. El proyecto de Ley 5.686 fijó el
objetivo de reciclaje estatal en el 25 por 100 para 1991. El DEP dividió el
estado en 15 regiones; cada una sería servida por una IRM.
Se exigió a los municipios, para 1991, que aprobasen normativas que obliga-
ran al reciclaje, y llevasen sus residuos separados en origen a su IRM regional.
Los residentes reciclarán cajas viejas de cartón ondulado, periódicos, papel de
oficina, chatarra metálica, baterías de vehículos, aceite usado de motor y resi-
duos de jardín. La ley de Connecticut relativa al reciclaje obligatorio creó
también un Fondo Fiduciario para el Reciclaje de Residuos Sólidos Urbanos de
13 millones de dólares, financiado con dinero procedente del sobreprecio del
aceite y de asignaciones concedidas por la legislatura. Actualmente, nueve regio-
nes han desarrollado o están desarrollando planes para IRM. En Groton,
Connecticut, ya hay una IRM funcionando. Dos regiones rurales han elegido
una aproximación alternativa a las IRM: seleccionarán los materiales en los
vehículos de recolección.

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EVALUACIONES LEGISLATIVAS 2.13

Florida

El proyecto de Ley sobre Gestión de Residuos Sólidos del estado de Florida


de junio de 1988 —proyecto de Ley 1.192 del Senado— es una de las piezas
más valientes, hasta la fecha, de legislación estatal sobre reciclaje obligatorio.
Además de establecer un objetivo de reducción de residuos-reciclaje del 30 por
100 para 1994, el proyecto de ley prohíbe el uso de ciertos materiales no
biodegradables para la fabricación de envases y prohíbe la evacuación de
algunos residuos especiales en vertederos y en instalaciones residuos-energía.
El proyecto de Ley 1.192 del Senado fija directrices para los gobiernos
locales y fomenta la creación de autoridades regionales para los temas de
residuos sólidos. Los condados son los responsables de desarrollar e imponer
sus propios programas de reciclaje, mediante procesamiento centralizado o
recogida en acera.
Se deben separar del flujo de residuos los siguientes artículos: periódicos,
vidrio, botellas de plástico, latas de metal, baterías acidas de plomo, neumáti-
cos, aceite usado y residuos de jardín. Los neumáticos enteros, el aceite usado
y las baterías acidas de plomo están prohibidas en los vertederos. Los bienes
de línea blanca y los escombros procedentes de las actividades de construcción
y demolición deben ser separados y reciclados cuando sea posible, pero deben
evacuarse solamente en lugares especiales, y junto con los neumáticos y los
residuos de jardín, no pueden superar la mitad de los residuos que deben
separarse para cumplir con el objetivo de reducción del 30 por 100.
La ley prohíbe los recipientes de bebidas con anillas metálicas separables y
los recipientes que se conectan mediante anillas de plástico separables u otros
conectores, siempre y cuando los conectores no se biodegraden dentro de un
período de ciento veinte días.
Durante los próximos años se prohibirán los materiales que contengan
clorofluocarburos totalmente halogenados y las bolsas de plástico para pro-
ductos de consumo, si éstas no se fabrican con un material que se degrade en
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un período de ciento veinte días, y así sean etiquetadas. Se prohibirá la espuma


de poliestireno y los envases para comida elaborados con papel satinado, si no
se biodegradan en doce meses. También se obligará a la codificación de los
recipientes de plástico según el tipo de resina.
Estos mandatos requieren que los gobiernos locales cambien significativa-
mente sus prácticas de gestión de residuos sólidos en un período de tiempo
relativamente corto. Para ayudar a los condados en la implantación del pro-
grama, Florida creó un nuevo Fondo Fiduciario para la Gestión de Residuos
Sólidos dentro del Departamento de Regulación Ambiental. El fondo está
formado por dinero, aún sin destinar, procedente de la recaudación de impues-
tos sobre ventas y de cuotas de registro de negocios, de los fondos del sobre-
precio en el aceite y de tarifas de evacuación adelantadas para aquellos artícu-
los considerados como contribuidores importantes al problema de los residuos
sólidos. Se espera que los fondos sumen 25 millones de dólares anualmente.
La tarifa sobre la evacuación de papel de periódico impone un precio de
10 centavos/tonelada para el papel de periódico consumido. Frente a esta tarifa, se
da un crédito de 10 centavos/tonelada por el uso de papel de periódico reciclado.

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2.14 MANUAL McGRAW-HILL DE RECICLAJE

Se han preparado tarifas de evacuación adelantadas para recipientes fabri-


cados con plástico, vidrio, aluminio y papel forrado de plástico, pensando en
su implantación para julio de 1992 si estos materiales no se están reciclando en
un 50 por 100. Puede imponerse un precio de un centavo por recipiente si no se
ha llegado a la tasa de reciclaje del 50 por 100.
Las agencias estatales comenzarán los programas de reciclaje y utilizarán
los materiales compostados cuando sea factible. El Departamento de Educa-
ción desarrollará directrices dentro del sistema educativo estatal, y el Departa-
mento de Transporte extenderá el uso de los materiales recuperados en los
programas de construcción y buscará nuevas formas de utilización de estos
materiales en los proyectos de pavimentación. Son muchos los condados que
han finalizado sus planes de reducción y reciclaje de residuos, y muchos ya han
comenzado a implantarlos. A mediados de 1992, el estado se encontraba en un
proceso de actualización de la ley.

Indiana

Con el proyecto de Ley 1.240 de la Cámara Baja, firmado por el gobernador en


marzo de 1990, el estado de Indiana fijó unos objetivos para la reducción en la
cantidad de residuos sólidos vertidos o incinerados de un 35 por 100 para
antes de 1996 y de un 50 por 100 para el 2001. La reducción en origen, el
reciclaje y otras alternativas de gestión de residuos sólidos son preferentes
frente al vertido y la incineración.
A partir del 1 de enero de 1996 se cobrará una tarifa de 50 centavos/tonelada
por residuo evacuado o incinerado en el estado. A los residuos sólidos genera-
dos fuera de Indiana se les cobrará mediante una tarifa variable, ajustando las
tarifas de descarga con la instalación de evacuación más cercana a la zona
donde se generaron los residuos. Hay opositores a este plan y los tribunales
decidirán. La tarifa mínima para los residuos sólidos de fuera del estado será
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de 50 centavos/tonelada. Los ingresos generados mediante esta tarifa se depo-


sitarán en el fondo estatal para la gestión de residuos sólidos.
El proyecto de ley exige que los condados formen distritos para la gestión
de los residuos sólidos. Los condados pueden formar sus propios distritos o
unirse con otros. Los distritos son los responsables del desarrollo y de la
implantación de unos planes de gestión de residuos sólidos que proporcionen
una aproximación integral. La financiación para la administración y el desa-
rrollo de los planes puede obtenerse mediante tarifas en las instalaciones de
evacuación final del distrito.
La Dirección para el Desarrollo del Reciclaje y la Energía en Indiana se
creó mediante esta legislación. La Dirección está formada por 13 miembros,
que trabajarán en la creación de mercados para los productos fabricados a
partir de materiales reciclados.
La Dirección para la Gestión de Residuos Sólidos es responsable de la
adopción de normas que prohíban la evacuación de materiales reciclables en
una instalación de evacuación final. Determinará también una fecha a partir de
la cual se prohibirá, o se restringirá lo más posible, la evacuación de reciclables.

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EVALUACIONES LEGISLATIVAS 2.15

El Fondo para la Promoción y el Apoyo al Reciclaje se ha establecido y


financiado con apropiaciones del Fondo para la Gestión de Residuos Sólidos
y con otras fuentes. La Dirección puede emplear el dinero para conceder
préstamos que favorezcan el establecimiento y la expansión de los negocios
dedicados al reciclaje, así como para conceder ayudas a los fabricantes en la
adaptación del equipamiento que será utilizado para reciclar o reutilizar mate-
riales secundarios. La junta está autorizada a subvencionar proyectos de inves-
tigación y desarrollo que impliquen temas de reciclaje.
El Departamento de Gestión Ambiental es el encargado de desarrollar los
programas educativos, relativos a los beneficios del reciclaje, para estudiantes,
consumidores y empresas.

Louisiana

En septiembre de 1989 se puso en vigor el proyecto de Ley 1.199 de la


Cámara Baja del estado de Louisiana. El proyecto de ley sobre residuos
sólidos y reciclaje fijó el objetivo de reducción del flujo de residuos sólidos
estatal en un 25 por 100 para antes de finalizar el año 1992. Cada condado,
junto con los municipios más importantes, proporcionará un plan de gestión
de residuos sólidos que cumpla el objetivo del estado. Las agencias estatales
adquirirán bienes reciclados siempre que sea posible. Las instalaciones para la
gestión de residuos sólidos, si es necesario para cumplir los objetivos estatales,
proporcionarán centros de recogida selectiva destinados a los materiales reci-
clables.
El proyecto de Ley 1.199 de la Cámara Baja encarga al Departamento de
Calidad Ambiental (DEQ) la concesión de permisos y el establecimiento de
normas que fomenten el reciclaje. El DEQ creará una lista de los materiales
reciclables y revisará anualmente las tecnologías, los mercados y los costes
materiales del reciclaje. También desarrollarán e implantarán programas de
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educación pública, e informarán acerca de las empresas de reciclaje estatales,


para ajustar los materiales recuperados a los mercados.
La financiación inicial para los programas y actividades del proyecto de
Ley 1.199 de la Cámara Baja vendrá de 2,5 millones de dólares procedentes de
los sobreprecios del aceite. Las instalaciones para la gestión de residuos sólidos
pueden imponer un recargo sobre la evacuación, reciclaje, procesamiento o
almacenamiento de residuos sólidos. La mitad de los fondos se dedicará direc-
tamente a los programas de reciclaje organizados por los gobiernos locales, y
la otra mitad servirá de apoyo estatal para las actividades locales y la educa-
ción sobre el reciclaje realizada en todo el estado.
El DEQ ha establecido directrices para los usos y las tasas de aplicación de
los productos de compost y ha determinado unas normativas de producto para
las diversas aplicaciones de esta sustancia. También inició un sistema de
permisos para los lugares de recolección del aceite usado y desarrolló progra-
mas de incentivos que estimulasen la reutilización, reciclaje y comercialización
del aceite usado. La prohibición de la evacuación del aceite usado, de los
neumáticos usados, de los bienes de línea blanca y de las baterías acidas de

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2.16 MANUAL McGRAW-HILL DE RECICLAJE

plomo estaba proyectada para 1991. El proyecto de Ley 1.199 de la Cámara


Baja exige también la codificación de las botellas de plástico. A partir de enero
de 1991 se prohibirá la venta de anillas, para unir conjuntos de latas, hechas de
plástico no reciclable o no degradable.

Maine

En julio de 1989, el estado de Maine aprobó diversos proyectos de ley rela-


tivos al reciclaje y a la gestión de residuos sólidos. El más global —Docu-
mento Legislativo 1.431— fijó un objetivo de reciclaje, sobre el flujo de
residuos, del 25 por 100 para 1992, incrementándose al 50 por 100 para 1994.
El Documento Legislativo 1.431 creó también la Agencia para la Gestión de
Residuos de Maine, que controla la evacuación de residuos en el estado y que
está desarrollando un plan estatal para el reciclaje y la gestión de residuos
sólidos.
La agencia y sus programas se financian mediante el Fondo para la Ges-
tión de Residuos Sólidos, obtenido a partir de las nuevas tarifas de evacuación:
4 dólares/tonelada para los residuos sólidos urbanos y 6 dólares/tonelada para
los residuos especiales. Las ciudades que no implanten programas de reciclaje
pagarán tarifas de evacuación adicionales, y se las puede prohibir el uso de las
instalaciones estatales. Se cobra una tarifa de evacuación adicional a los
artículos difíciles de evacuar, como, por ejemplo, neumáticos, electrodomésti-
cos, bienes eléctricos y baterías acidas de plomo.
El Documento Legislativo 1.431 ayudará a la financiación de diversas
áreas, entre las que se incluyen: subvenciones a los gobiernos locales para
cuestiones relativas al reciclaje, créditos sobre los impuestos para la compra
de equipamientos de reciclaje y préstamos a empresas locales para proyectos
de reciclaje. Se exige que las agencias estatales, incluyendo universidades y
prisiones, compren papel reciclado e implanten programas de reciclaje. El
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estado está desarrollando programas de educación sobre reciclaje en las escue-


las públicas, con niveles que van desde la educación primaria hasta la secunda-
ria. La Agencia de Transporte evaluará el uso de materiales reciclables en la
construcción.
Los recipientes multilaminados para zumos, las anillas de plástico para
unir latas de bebidas y los botes de plástico están prohibidos en Maine. Todos
los recipientes de plástico deben estar designados por el tipo de resina, y el
proyecto de ley sobre botellas se amplió para incluir a todos los recipientes
de un galón o menos, con la excepción de aquellos dedicados a productos
lácteos.
Para julio de 1993, los negocios con más de 14 empleados deben implantar
programas de reciclaje para el papel de oficina y el cartón. Se obliga a las
tiendas a que proporcionen bolsas de papel si los clientes no solicitan las de
plástico. Otra legislación de Maine establece un depósito de 10 dólares para
las baterías acidas de plomo, y proporciona subvenciones, de un total de 5
millones de dólares, a los gobiernos locales y regionales para el equipamiento y
las instalaciones de reciclaje.

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EVALUACIONES LEGISLATIVAS 2.17

Michigan

En el estado de Michigan, desde 1988, se han elaborado leyes, a partir de una


docena de proyectos de ley, que tratan directa o indirectamente del reciclaje en el
estado. Solamente en 1988 se aprobaron ocho. El primero de los ocho proyectos
de ley —el 414 de las Actas Públicas de 1988— exige una etiquetación, mediante
un código de contenido de resinas, en todos los productos de plástico para enero
de 1992. Aquellos que lo incumplan quedarán sujetos a multa.
El proyecto de Ley 415 de las Actas Públicas de 1988 crea un fondo para el
desarrollo del reciclaje de plásticos y un consorcio para administrar dicho
fondo. Establece también un programa de subvenciones y préstamos para el
desarrollo y reciclaje de plásticos. El fondo será una cuenta del Departamento
de Tesorería, administrado por el consorcio, y cuya finalidad será la de conce-
der subvenciones y préstamos para el desarrollo y la investigación de merca-
dos. El fondo no excederá los cinco millones de dólares y se financiará con los
ingresos procedentes de la venta de bonos estatales y con asignaciones conce-
didas por la legislatura.
Con el proyecto de Ley 416 de las Actas Públicas de 1988 se creó un
«consejo para el desarrollo de iniciativas sobre el objetivo de reciclaje», cuya
finalidad sería identificar las necesidades de las iniciativas sobre reciclaje y
aconsejar al DNR, al Departamento de Comercio, a la legislatura y al gober-
nador en cuestiones de reciclaje y en el desarrollo de las iniciativas sobre
reciclaje. El consejo también debe crear un plan de desarrollo para mejorar el
clima empresarial existente en el estado respecto al reciclaje, fomentando las
empresas asentadas y de nueva creación, tanto públicas como privadas, y
promocionando el uso de productos reciclados. El consejo aún no se ha
establecido y no está clara su fuente de financiación.
Tres de los proyectos de ley se dirigen al reciclaje en las oficinas estatales o
a la adquisición estatal de productos reciclados. El proyecto de Ley 411 de las
Actas Públicas de 1988 requiere que todas las oficinas estatales reciclen el
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papel de oficina. Existió un programa de reciclaje voluntario para las oficinas


estatales operando unos doce años; sin embargo, la aprobación del Acta
Pública 411 incrementó la tasa de participación hasta alcanzar el 97 por 100.
El dinero recaudado mediante el programa se utiliza para compensar sus
costes. Bajo el proyecto de Ley 412 de las Actas Públicas de 1988, el Departa-
mento de Gestión y Presupuestos debe comprar —hasta el tope disponible—
los productos papeleros elaborados con papel reciclado, si el coste no excede el
110 por 100 del coste del papel sin fibras recicladas. La cantidad comprada
debe incrementarse cada año; así, para el año 1991, el 50 por 100 del papel que
compre el Departamento deberá ser papel reciclado.
El proyecto de Ley 413 de las Actas Públicas de 1988 requiere que el estado
compre —hasta el máximo disponible— todos sus suministros, materiales y
equipamientos fabricados con materiales reciclados, siempre que el coste no
exceda el 110 por 100 del coste de los suministros, materiales y equipamientos
que no contienen materiales reciclados. El proyecto de ley especifica que la
cantidad comprada debe incrementarse cada año, hasta conseguir para 1991
que el 20 por 100 de los suministros, materiales y equipamientos que compre el

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2.18 MANUAL McGRAW-HILL DE RECICLAJE

estado contengan materiales reciclados. El proyecto de Ley 428, Actas Públicas


de 1988, promueve la reducción de los materiales que entren en el flujo de
residuos, fomentando la separación en origen y obligando a la presencia del
reciclaje en las actualizaciones del plan de gestión de residuos sólidos. El
último proyecto de ley sobre reciclaje aprobado en 1988, el 430 de las Actas
Públicas de 1988, exige la existencia de algunas instalaciones estatales para la
recolección del aceite usado. En este momento se está concretando la localiza-
ción de los puntos de recolección.
En 1989 se adoptaron los siguientes proyectos de ley relacionados con el
reciclaje. El proyecto de Ley 138 de las Actas Públicas de 1989 prepara un
recargo en las viviendas, destinado a los programas de reducción de residuos y
reciclaje, y el proyecto de Ley 52 prepara la regulación y gestión de las cenizas
procedentes de las incineradoras de residuos sólidos, requiriendo que los con-
dados pongan al día sus planes de gestión de residuos sólidos, con el fin de
incluir un análisis o evaluación sobre el reciclaje.
El proyecto de Ley 63 de las Actas Públicas de 1989 normaliza la etiqueta-
ción de las resinas utilizadas en los recipientes de plástico. Finalmente, el
proyecto de Ley 186 prepara la formación, en algunos condados, de un depar-
tamento de gestión de residuos sólidos.
El año 1990 vio la aprobación de tan sólo un proyecto de ley referente al
reciclaje. El proyecto de Ley 20 de las Actas Públicas de 1990 prohíbe la
evacuación de las baterías acidas de plomo y de las pilas de mercurio y níquel-
cadmio en los sistemas de recolección de residuos sólidos y obliga a los
comerciantes a notificarlo a sus clientes mediante un aviso.
Para el año siguiente quedaban pendientes, al menos, otras 10 leyes relati-
vas al reciclaje. La legislación pendiente cubría desde la regulación de la
recolección, almacenamiento y evacuación de neumáticos usados, hasta un
mandato para el DNR, consistente en su deber de promulgar normas que
obliguen a los ciudadanos al reciclaje de papel, plástico, vidrio y metales.
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Minnesota

El Comité Único para el Reciclaje y Medio Ambiente (SCORE) del estado de


Minnesota propuso una legislación sobre la reducción de residuos y el recicla-
je, que se puso en vigor el 3 de octubre de 1989. La legislación exige que todos
los condados metropolitanos del estado reciclen, por lo menos, el 35 por 100
de sus residuos sólidos para finales de 1993. Todos los demás condados deben
reciclar, por lo menos, el 25 por 100 de sus residuos sólidos para finales de
1993. Las agencias estatales de las zonas metropolitanas deben reciclar, como
porcentaje mínimo, el 40 por 100, dentro del mismo período de tiempo.
La financiación de los programas que obligan a alcanzar estos objetivos
vendrá de una subida del 6 por 100 sobre el impuesto de ventas en Minnesota.
Actualmente, el impuesto estatal se aplica a la recolección de residuos sólidos
urbanos y a los servicios de evacuación. Minnesota estima que la ampliación
del impuesto sobre las ventas generará anualmente 30 millones de dólares de
ingresos extras.

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EVALUACIONES LEGISLATIVAS 2.19

La oficina para la gestión de residuos distribuirá, aproximadamente, el


75 por 100 de estos ingresos directamente entre los gobiernos de los condados,
en una de las dos formas posibles, opcionalmente. Los condados tienen la
elección de recibir un nivel mínimo fijo de financiación procedente del estado,
una cantidad todavía sin determinar. La otra alternativa es recibir una canti-
dad que iguale al 50 por 100 de los nuevos impuestos generados en las
instalaciones de recolección y evacuación del condado. Los fondos deben
utilizarse para garantizar los programas de reducción de residuos, reciclaje y
gestión de materiales problemáticos. El 25 por 100 restante se asigna a las
agencias estatales, para el estudio y gestión de programas a lo largo de todo el
estado. Algunos de los programas que se financiarán mediante subvenciones
estatales son: el desarrollo de mercados, la educación acerca de residuos y la
gestión de materiales problemáticos.
Se anima a las escuelas y a los gobiernos locales a que actúen como
programas modélicos en temas de reducción de residuos y reciclaje. Se fomenta
la adquisición del papel reciclado mediante una preferencia en el precio: 10 por
100. Se obliga a las agencias locales y estatales a que reciclen, al menos, tres
materiales para el 1 de enero de 1991 en las zonas metropolitanas y para el 1
de enero de 1993 en las zonas no metropolitanas.
Una legislación adicional, digna de mención, dispuso un recargo retornable
de cinco dólares sobre las baterías acidas de plomo, requirió permisos especia-
les para los transportistas de residuos sólidos y prohibió la evacuación de
electrodomésticos grandes, a partir del 1 de julio de 1990, en las instalaciones
para la evacuación de residuos sólidos urbanos mezclados o en las instalacio-
nes de procesamiento-evacuación.

Nuevo México

El Acta de Residuos Sólidos del estado de Nuevo México, firmada el 28 de


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febrero de 1990, fija un objetivo de desviación estatal del 25 por 100 para el 1
de julio de 1995, incrementándose al 50 por 100 para el 1 de julio del año 2000.
El Departamento para la Salud y el Ambiente (HED) es el organismo respon-
sable de la preparación y supervisión del plan de gestión de residuos sólidos. El
plan debe incluir los siguientes elementos: caracterización de residuos, reduc-
ción en origen, reciclaje, compostaje, educación e información al público,
mecanismos de financiación, residuos especiales y residuos peligrosos domésti-
cos. El HED debe implantar programas conformes al plan para el 1 de julio
de 1993.
El proyecto de Ley 2 del Senado crea el Fondo de Subvenciones para las
Instalaciones de Residuos Sólidos. Los transportistas comerciales pagarán una
cuota sobre los residuos sólidos cuando los evacuen en una instalación locali-
zada fuera del distrito de generación de los residuos. Junto con el Departamen-
to de Servicios Generales, el HED gestionará las subvenciones de los progra-
mas de reducción en origen y reciclaje. El HED proporcionará ayuda técnica
para la gestión de los residuos peligrosos domésticos en los condados, munici-
pios y en otras entidades gubernamentales.

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2.20 MANUAL McGRAW-HILL DE RECICLAJE

El Acta de Residuos Sólidos incluye provisiones para el desarrollo de


mercados destinados a los materiales reciclables. El Departamento para el
Desarrollo Económico y el Turismo fomentará y apoyará los negocios que
generen los mínimos residuos, se adhieran a las actividades de reducción en
origen y reciclaje, promocionen mercados para las materias primas reciclables
y desarrollen productos fabricados a partir de materiales reciclados. Junto con
otras agencias estatales, el HED investigará los mercados y el desarrollo de los
mismos, creará un directorio para las empresas de reciclaje y servirá como
coordinador para hacer encajar los materiales reciclados en los mercados.
El proyecto de Ley 2 del Senado requiere que el estado adquiera materiales
reciclados, y también la implantación de programas de reciclaje en las agencias
estatales. Los agentes de compra estatales establecerán las especificaciones,
políticas y prácticas para la compra de suministros y materiales reciclados. Los
materiales reciclados se comprarán sobre una preferencia de precio de hasta el
5 por 100. Se exige que las agencias estatales y las instituciones de educación
superior implanten programas internos de reducción y separación en origen,
que incluyan la recolección de papel de alto grado, papel ondulado y vidrio.
Estas agencias e instituciones deben también nombrar coordinadoras para el
reciclaje e implantar programas educativos para los empleados y/o estudiantes.
Además de la reducción y separación en origen, se requiere que las institucio-
nes educativas incluyan el compostaje en sus programas.

Nueva York

El proyecto de Ley, Capítulo 70, del estado de Nueva York, aprobado en


mayo de 1988, concedía 61 millones de dólares para la gestión de residuos
sólidos a lo largo de todo el estado. Para septiembre de 1992 se requiere que
todos los municipios del estado aprueben una ordenanza de reducción en
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origen obligatoria, con un objetivo de desviación del 50 por 100 para 1997.
Cada municipio es responsable de imponer las normativas sobre reciclaje. El
estado regulará todas las instalaciones municipales destinadas a los residuos
sólidos, y solamente concederá permisos después de la aprobación e implanta-
ción de los planes de reciclaje.
Hasta 1990, el Departamento de Conservación Ambiental concedió casi
ocho millones de dólares a 88 condados y gobiernos locales para programas de
reciclaje. Los fondos se destinaron a cinco secciones. Se separaron un total de
seis millones de dólares para programas de recuperación de recursos a pequeña
escala y con escasa tecnología. Los planes exigieron que se añadieran otros seis
millones a los dos millones de dólares procedentes del sobreprecio del aceite, y
que se destinaran al Programa de Recuperación y Reutilización de los Recur-
sos Locales.
Se reembolsará a los condados y a los municipios hasta el 75 por 100 de los
costes administrativos originados por la «puesta en marcha» de los programas
de reciclaje. Los fondos adicionales cubrirán los programas de educación del
público, como, por ejemplo, planes de estudio, vídeos educativos y anuncios,
así como investigaciones relativas a las estrategias de mercado.

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EVALUACIONES LEGISLATIVAS 2.21

Se insta al estado a que proporcione 7,5 millones de dólares a los condados


o ciudades como ayuda al desarrollo de sus planes de gestión de residuos
sólidos. Se ordena al Departamento de Desarrollo Económico que utilice 3,5
millones de dólares para establecer mercados secundarios de materiales recicla-
bles. Los fondos sobrantes deben cubrir los costes administrativos del DEC.
En el estado de Nueva York, el gobernador Cuomo e importantes editoria-
les de periódicos han establecido un convenio voluntario, mediante el cual las
editoriales utilizarán un total del 11 por 100 en contenido de papel reciclado
para 1992, el 23 por 100 para 1995 y el 40 por 100 para el año 2000. Si las
editoriales de prensa no son capaces de cumplir los objetivos voluntarios, es
probable que se establezca una legislación obligatoria.

Carolina del Norte


El proyecto de Ley 111 del Senado fijó un objetivo de reducción y de reciclaje,
en el estado de Carolina del Norte, del 25 por 100 del flujo de residuos para
enero de 1993. A los condados y municipios se les ordenó el inicio de los
programas de reciclaje para julio de 1991. Además del reciclaje, las agencias
estatales deben comprar productos con un contenido reciclado y utilizar com-
post, siempre, que sea posible. Las juntas escolares desarrollarán programas de
concienciación para estudiantes, y el Departamento de Instrucción Pública
desarrollará un plan de estudios sobre la reducción de residuos y el reciclaje.
El proyecto de Ley 111 del Senado prohíbe las anillas metálicas separables
en las latas de bebidas, los materiales de envase que contengan clorofluocarbo-
nos totalmente halogenados, el poliestireno no reciclable, los plásticos sin codifi-
car y las bolsas de plástico no reciclable. Si para 1993 se están reciclando menos
del 25 por 100 de las bolsas de plástico utilizadas en el estado, se prohibirán
todas las bolsas de plástico. El acta prohíbe también el vertido de baterías
acidas de plomo, aceite usado, residuos de jardín y bienes de línea blanca.
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El proyecto de ley concedió nuevas responsabilidades a los condados y


municipios y al Departamento de Medio Ambiente, Salud y Recursos Natura-
les (DEHNR). Cada condado y municipio desarrollará planes globales de
gestión de residuos sólidos, que serán actualizados cada dos años. El DEHNR
desarrollará un plan similar para el estado, revisado cada tres años, que incluirá
provisiones sobre ayuda técnica y programas educativos destinados al público.
El DEHNR, los condados y los municipios informarán anualmente al
estado de sus programas de reducción de residuos y reciclaje. Además de tratar
las actividades relacionadas con el reciclaje, sus informes recogerán los porcen-
tajes anuales de participación del público y de reducción del flujo de residuos.
El DEHNR informará anualmente sobre los esfuerzos realizados en el desarro-
llo de mercados para materias primas reciclables.

Oregón
En 1991, la legislatura del estado de Oregón actualizó su legislación sobre
residuos sólidos con el proyecto de Ley 66 del Senado, que pasó a ser ley. El

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2.22 MANUAL McGRAW-HILL DE RECICLAJE

proyecto de Ley 66 del Senado fija un objetivo de reducción del 50 por 100
sobre el flujo de residuos para el año 2000. Requiere que cada ciudad con más
de 4.000 habitantes, opcionalmente:
1. Proporcione a los clientes del servicio doméstico contenedores destina-
dos al reciclaje para antes del 1 de enero de 1993; la recolección en acera
semanal de los materiales separados en origen, para el mismo día que la
recolección de basuras, y programas extensos destinados a la promoción
y educación sobre la reducción de residuos.
2. Proporcione tres de los ocho elementos siguientes destinados al servicio:
a) Contenedores de reciclaje.
b) Recolección doméstica en acera, semanal y para el mismo día que la
recolección de basuras.
c) Educación y promoción.
d) La recolección de, al menos, cuatro de los principales materiales
reciclables en cada complejo de viviendas multifamiliar, formado por
cinco o más unidades.
e) Un programa eficaz de recolección y compostaje de residuos de
jardín.
f) Reciclaje institucional y comercial de los materiales separados en
origen, para las empresas que empleen 10 o más individuos y que
ocupen 1.000 m2 en una localización única.
g) Instalaciones amplias de recolección selectiva.
h) Tarifas de recolección doméstica para residuos sólidos que fomenten
la reducción en origen, la reutilización y el reciclaje mediante tarifas
reducidas para los contenedores más pequeños, y una tarifa que no se
reduzca, en base al peso, para los contenedores más grandes.
3. Proporcione un método alternativo que cumpla las normas del EQC.
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Las ciudades con más de 10.000 habitantes deben, opcionalmente:


1. Proporcionar contenedores de reciclaje a los residentes para antes del 1
de enero de 1993; la recolección en acera semanal de los materiales
separados en origen, para el mismo día que la recolección de basuras, y
un programa amplio de educación y promoción sobre la reducción de
residuos, e implantar un elemento más de los comprendidos entre a) y h),
ambos incluidos.
2. Implantar cinco de los elementos comprendidos entre a) y h), ambos
incluidos.
3. Implantar un método alternativo que cumpla las normas del EQC.
El proyecto de Ley 66 del Senado requiere también que el departamento de
carreteras estatal lleve a cabo proyectos piloto de investigación y realice en-
sayos sobre la factibilidad de utilizar neumáticos usados y plásticos reciclados
en los proyectos de construcción y mantenimiento. La nueva ley establece
también un consejo, nombrado por el gobernador, para el desarrollo de los
mercados de reciclaje. Los deberes del consejo incluyen: el desarrollo de estra-
tegias de mercado para cada materia prima secundaria, la promoción de

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EVALUACIONES LEGISLATIVAS 2.23

definiciones uniformes sobre reciclaje, la ampliación de oportunidades para los


negocios y el fomento de la compra de productos formados por materias
primas recuperadas. La nueva ley implanta también prohibiciones sobre el
vertido de vehículos, electrodomésticos, aceite usado y neumáticos.
La financiación para implantar la parte del proyecto de ley relativa al
desarrollo de mercados se realiza a través de las valoraciones dadas por la
comisión de materias primas descrita anteriormente. La parte del proyecto de
ley referente a la recolección se financia mediante un incremento de 25 centa-
vos por tonelada en la tarifa de evacuación de residuos, sólidos, un incremento
de 10 centavos en las tarifas de obtención de permisos para vertederos de
residuos sólidos y 144.500 dólares del fondo general.

Pennsylvania

El proyecto de Ley sobre Reciclaje y Gestión de Residuos Sólidos, proyecto de


Ley Estatal 528, se firmó en julio de 1988, haciendo de Pennsylvania el cuarto
estado de la nación que adoptaba una legislación obligatoria sobre reciclaje.
La nueva acta estatal estipula un objetivo de recuperación del 25 por 100 para
antes de 1997.
Los municipios con poblaciones de más de 10.000 habitantes deben em-
prender programas de reciclaje en un período de tres años, y los que tengan
poblaciones comprendidas entre 5.000 y 10.000 habitantes deben comenzar sus
programas en un período de dos años. Deben separarse para el reciclaje tres de
los materiales procedentes de los residuos sólidos, además de las hojas de
jardín. Los municipios deben proporcionar contenedores en la acera y los
reciclables deben recolectarse, al menos, mensualmente. Las empresas, las
oficinas municipales, los hospitales y las escuelas deben separar el papel de
oficina, el aluminio, el papel ondulado y los recortes de jardín.
Parte de la financiación se producirá mediante un recargo de dos dólares
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por cada tonelada que se lleve a los vertederos municipales e instalaciones de


recuperación de recursos. Las comunidades que tengan un vertedero o una
instalación de recuperación de recursos pueden cobrar un dólar adicional por
cada tonelada depositada. El 70 por 100 del fondo destinado al reciclaje será
repartido entre los municipios para el desarrollo y la puesta en marcha de los
programas de reciclaje, cubriéndose el 90 por 100 de los costes de inicio del
programa. Hasta el 10 por 100 se empleará en estudios de factibilidad para las
instalaciones municipales de procesamiento y evacuación de residuos. El De-
partamento de Recursos Ambientales empleará casi el 30 por 100 en progra-
mas de educación y ayuda al público.
El gobernador ha autorizado un programa estatal para comercializar los
bienes reciclados, en conexión con los reciclables generados por el proyecto de
Ley 528 del Senado que obliga al reciclaje. El Departamento de Comercio
administrará cinco millones de dólares en préstamos a bajo interés, como
ayudas para las empresas implicadas en temas de reciclaje. Otro millón de
dólares permanecerá disponible para el desarrollo e investigación de los pro-
ductos reciclados.

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2.24 MANUAL McGRAW-HILL DE RECICLAJE

La Oficina de Energía de Pennsylvania administrará un programa de


subvenciones para ensayos que fomenten el uso de papel de periódico recicla-
do. El Departamento de Agricultura fue el encargado de examinar la utiliza-
ción del papel tritutado en los lechos de animales o en los proyectos contra la
erosión del suelo. Los más importantes diarios del estado se han comprometi-
do a utilizar, al menos, un 50 por 100 de papel de periódico reciclado anual-
mente para 1995. Se han congelado las leyes que obligaban al contenido
reciclado, con la esperanza de que las editoriales alcancen y sobrepasen su
objetivo voluntario.
El Departamento de Educación desarrollará un plan de estudios enfocado
al reciclaje y a la reducción de residuos. El programa de comercialización de
Pennsylvania comenzó, en septiembre de 1990, en los 408 municipios con
poblaciones de 10.000 habitantes o más. Un año después seguirían las comu-
nidades con poblaciones comprendidas entre los 5.000 y los 10.000 habi-
tantes.

Rhode Island

En 1986, el estado de Rhode Island aprobó una legislación sobre reciclaje


obligatorio que exigía el reciclaje doméstico y comercial a lo largo de todo el
estado, y una reducción del 15 por 100 en el flujo de residuos para antes de
enero de 1991. Todos, los 39 municipios, tienen la obligación de implantar pro-
gramas de recolección relativos al reciclaje para antes de finalizar el año 1990.
El Departamento de Gestión Ambiental (DEM) y la cuasi-gubernamental
Corporación para la Gestión de Residuos Sólidos fSWMC) tienen responsabi-
lidades legislativas en la gestión de los residuos sólidos de Rhode Island. Se
requiere que el DEM proporcione ayuda técnica, mejore los programas de
educación pública y ayude en la administración de las subvenciones estatales
destinadas al reciclaje municipal.
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La SWMC es la propietaria del vertedero y de la IRM de Johnston, y


proporciona fondos a los municipios durante los tres primeros años de implan-
tación de sus programas de reciclaje. Para conseguir estos fondos y permitir la
colocación gratuita de los reciclables domésticos en la IRM, la SWMC cobra
una tarifa de evacuación en el vertedero, 59 dólares/tonelada para los residuos
comerciales y 13 dólares/tonelada para los residuos domésticos. La legislación
de Rhode Island obliga a la operación de IRM para el procesamiento de los
reciclables. La IRM de Johnston está funcionando y la SWMC ha designado la
operación de una segunda IRM.
Los municipios, si no tienen sus propios vertederos o contratos anteriores
para la evacuación en otras instalaciones, deben evacuar sus residuos sólidos
en las instalaciones de la SWMC. Para la imposición del reciclaje, el estado
inspecciona aleatoriamente los cargamentos de residuos entregados al vertede-
ro de Johnston. Se rechazan los cargamentos que tienen una cantidad de
reciclables por encima del porcentaje aceptable. Catorce municipios tienen
programas de reciclaje obligatorios, y la tasa de reciclaje ya ha sobrepasado el
objetivo estatal del 15 por 100.

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EVALUACIONES LEGISLATIVAS 2.25

La última legislación relativa a los residuos sólidos de Rhode Island impo-


ne tarifas para el aceite de motor, el anticongelante, los disolventes orgánicos y
los neumáticos. Además, se pagarán tres dólares por vehículo en todos los
turismos nuevos. Los fondos generados por las tarifas financiarán al menos
tres, y quizá cinco, localizaciones permanentes para la recolección de residuos
peligrosos gestionadas por el DEM. En julio de 1989, los residentes de Rhode
Island comenzaron a pagar una fianza de cinco dólares por las baterías acidas
de plomo nuevas; el dinero se restituye cuando se devuelve la batería para su
reciclaje. Los recipientes metálicos para bebidas con anillas están prohibidos,
así como los envases de plástico para alimentos o bebidas que contengan más
de un tipo de resinas.

Washington

El proyecto de Ley 1.671, la legislación sobre reciclaje del estado de Washing-


ton aprobada en mayo de 1989, fijó un objetivo del 50 por 100 en el reciclaje y
la reducción de residuos para 1995. El estado registra, actualmente, una tasa de
recuperación del 24 por 100. El proyecto de ley establecía también una jerar-
quía preferencial para la gestión de los residuos, que comenzaba con la reduc-
ción de los residuos y el reciclaje. El segundo nivel era la recuperación de la
energía, la incineración o el vertido de los residuos separados, y finalmente se
encontraba la evacuación similar de los residuos no seleccionados. El objetivo
era la separación en origen de todos los materiales con valor de recurso o
ambientalmente peligrosos.
En sus planes globales para la gestión de los residuos sólidos, los condados
de Washington utilizarán la recolección en acera dentro de las zonas urbanas,
los centros de recolección selectiva y los centros de recompra en las zonas
rurales y grupos para la recolección de los residuos de jardín, siempre que sea
viable. Sus planes también cubrirán programas educativos sobre la reducción
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de residuos y el reciclaje, y estrategias de mercado. Los condados pueden


añadir un recargo sobre la evacuación para cubrir los costes de administración
y planificación, con el fin de cumplir los requisitos del estado. La financiación
adicional proviene de un impuesto estatal, el 1 por 100 sobre los servicios de
recolección de residuos sólidos.
Se impondrá una tarifa de un dólar sobre la venta al por menor de los
neumáticos nuevos durante un período de cinco años. El vendedor se quedará
con el 10 por 100 de la tarifa para sufragar la correcta gestión de los neumáti-
cos usados. El 90 por 100 restante irá a la Cuenta para el Reciclaje de
Neumáticos de Vehículos de la tesorería del estado, administrada por el De-
partamento de Ecología, que distribuye la financiación entre los gobiernos
locales para algunos proyectos piloto de reciclaje de neumáticos. La legislación
también obligó a la formación de un comité de mercados para el reciclaje,
responsable de establecer nuevas recomendaciones sobre el desarrollo dejos
mercados.
La legislación de Washington, y la de otros estados, ilustra cómo los planes
precisan de la acción y planificación por parte de los gobiernos de condado y

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2.26 MANUAL McGRAW-HILL DE RECICLAJE

los municipios. El análisis de la legislación no sería completo sin la revisión de


las diversas formas de respuesta ofrecidas por los gobiernos locales.

Wisconsin
La ley de Wisconsin sobre reciclaje, Acta 335, fue firmada por el gobernador
Tommy Thomson el 27 de abril de 1990. El Acta designa como «unidades
responsables» al municipio, o en algunos casos, al condado que tiene la
responsabilidad de las actividades locales de reciclaje. Las unidades responsa-
bles pueden obtener subvenciones del estado y se las otorga la autoridad y la
financiación necesaria para desarrollar, implantar e imponer los programas de
reciclaje. Las responsables deben entregar sus planes de implantación para antes
del 1 de enero de 1995, y deben cumplir una lista de criterios si quieren conti-
nuar recibiendo la financiación estatal. A continuación se ilustran algunos de los
criterios para una financiación continuada: un programa educativo para el
público; servicios de reciclaje para viviendas unifamiliares; la obligación de que
todas las viviendas e instalaciones comerciales, industriales y gubernamentales
separen sus reciclables o entreguen sus residuos no seleccionados a una instala-
ción donde puedan ser recuperados; un sistema de tarifas basadas en el volumen
que proporcionen ingresos, y un programa para la implantación del sistema.
Un fondo de 18,5 millones de dólares, administrado por el Departamento
de Recursos Naturales, reparte subvenciones para ayudar en los costes de
planificación, implantación y operación de los programas de reciclaje. El fondo
para el reciclaje está formado por ingresos procedentes de una tarifa en el
reciclaje de periódicos, de impuestos para las editoriales que incumplan los
requisitos de contenido reciclado en el papel de periódico, de una tarifa cobra-
da a las empresas y de aportaciones del fondo general.
El primer tercio se entregó automáticamente a todos los municipios el 1 de
julio de 1990. El segundo y el tercer pagos irían a todas las unidades responsa-
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bles en enero y junio de 1991. También se proporcionarán fondos para las


actividades a largo plazo, para proyectos innovadores sobre reducción de
residuos y reciclaje y para la clausura de vertederos «no aprobados».
El desarrollo de los mercados se afronta mediante ayudas financieras a
empresas, así como mediante especificaciones de adquisición. Se proporciona a
las empresas un total de 8,25 millones de dólares para subvenciones, préstamos
de arranque y expansión, garantías de préstamos y devoluciones, financiados
mediante una tarifa impuesta a las empresas. Después del año fiscal 1992-1993
se introducirá un mecanismo alternativo de financiación. Se enfatizará la
creación de mercados estables para los materiales reciclables. La ley requiere
también que las agencias gubernamentales, estatales y locales fomenten la
compra de productos reciclables y utilicen, para 1995, papel fabricado a partir
de, por lo menos, un 40 por 100 de material reciclable.
Los residuos procedentes de fuera del estado solamente se permitirán si la
comunidad generadora tiene un programa eficaz de reciclaje. A partir del 1 de
enero de 1995 se cobrará también una tarifa de evacuación más alta para los
residuos externos evacuados en Wisconsin.

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EVALUACIONES LEGISLATIVAS 2.27

Otros requisitos incluyen: un contenido reciclado obligatorio para el papel


de periódico, que obliga a un porcentaje de contenido reciclado del 45 por 100
para el 2001; la obligación de que los recipientes de plástico se fabriquen
utilizando una cantidad mínima de resina reciclada, el 10 por 100, para el 1 de
enero de 1995, y la obligación de que se utilicen, en la cantidad máxima
posible, materiales reciclados para la construcción de carreteras. Se prohíbe
también la evacuación de numerosos residuos: para 1991, baterías acidas de
plomo, electrodomésticos y aceite residual; para 1993, residuos de jardín (ex-
cepto árboles de Navidad), y para 1995, neumáticos usados, cajas usadas de
cartón ondulado, periódicos, revistas, papel de oficina, recipientes de vidrio,
espuma de poliestireno y recipientes metálicos (aluminio, acero y bimetálicos).
La legislación del estado de Wisconsin incluye la lista más amplia de materia-
les que no se pueden verter.

CIUDADES Y MUNICIPIOS _______________________________

Al contrario que los gobiernos federales y estatales, el municipio o condado


tiene la responsabilidad directa sobre las basuras generadas en su región. Las
clausuras de vertederos, los altos costes de transporte y las actitudes NEMP
afectan directamente a la localidad.
Muchas ciudades y condados se han encontrado con que la legislación
estatal —y sobre todo la federal— es insuficiente para desarrollar los objetivos
sobre reducción de residuos y reciclaje que consideran necesarios para sus
zonas. Motivados por los altos costes de evacuación y por las exigencias de los
ciudadanos, los gobiernos locales han desarrollado una legislación que fre-
cuentemente supera los objetivos estatales. Las ciudades y municipios siguien-
tes son ejemplos significativos de gobiernos locales que han tomado el control
sobre la reducción de los residuos generados por sus residentes.
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Seattle, Washington

La ciudad de Seattle tiene el compromiso de reciclar el 60 por 100 de su flujo


de residuos para 1998. El plan de gestión de residuos sólidos de la ciudad —
denominado On the Road to Recovery (En el camino hacia la recuperación)—
recoge una estrategia ambiciosa para reducir y reciclar el flujo de residuos
sólidos de Seattle.
El programa agresivo de Seattle para la reducción y reciclaje de residuos
evolucionó en respuesta a la clausura de sus dos vertederos y a las alarmantes
tarifas de evacuación. En consecuencia, el reciclaje y la reducción de residuos
se pusieron en el punto de mira del público.
El Servicio de Residuos Sólidos de Seattle contrató a dos compañías de
recolección de basuras para proporcionar la recolección en acera, dentro de los
límites de la ciudad, a todas las viviendas de hasta cuatro unidades. Dentro de
la ciudad, un total de 153.000 viviendas son aptas para la recolección en acera
voluntaria.

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2.28 MANUAL McGRAW-HILL DE RECICLAJE

La mitad norteña de Seattle está servida por Recycle America, que propor-
ciona un servicio semanal a las viviendas. Se utilizan tres cubos coloreados
para los materiales separados en origen. Periódicos, papel mezclado, acero no
seleccionado, aluminio y algunos plásticos se vierten en los compartimientos
de los camiones de recolección de Recycle America. En junio de 1990, Recycle
America estaba experimentando una tasa de participación del 89 por 100 en
65.000 viviendas aptas. En la mitad sureña de la ciudad, los residentes colocan
el material reciclable en un camión de 340 litros. Rabanco, el operador de
Recycle Seattle, consiguió utilizar su flota de camiones compactadores con
unas mínimas modificaciones. Los reciclables se recolectan mensualmente, y en
junio de 1990, Recycle Seattle estaba experimentando una tasa de participa-
ción del 66 por 100.
El Servicio de Residuos Sólidos de Seattle explica la tasa de participación
del 76 por 100 por diversos factores: un amplio programa de educación, los
programas preexistentes de reciclaje y el entusiasmo del público, junto con una
tasa variable por cubo de basura. Los ciudadanos que reciclan sus residuos se
benefician de unas tarifas más bajas de recolección de basuras, y el incentivo
económico reduce la generación de residuos.
La Ordenanza 114.205 estipula que los residuos de jardín deben separarse
de las otras basuras. Para manipular los residuos de jardín, la ciudad se ha
centrado en el compostaje doméstico, la recolección en acera de los residuos de
jardín y el programa «verde» en las estaciones de transferencia.

Philadelphia, Pennsylvania

La ciudad de Philadelphia, la segunda más grande de la Costa Este, tiene


dificultades para la evacuación de sus residuos. La falta de espacio disponible
para vertederos y las alarmantes tarifas de descarga proporcionaron el incenti-
vo necesario para adoptar una legislación ambiciosa sobre reciclaje.
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La ciudad aprobó el proyecto de Ley 1.251-A, imponiendo un nivel de reci-


claje del 50 por 100 para finales de 1991. El proyecto de ley pretende el
desarrollo y el establecimiento de seis centros de procesamiento intermedio y el
incremento del mercado, además del desarrollo de unas especificaciones de
adquisición que den preferencia a los productos que contengan materiales reci-
clados. El proyecto de ley contempla la posibilidad de realizar estudios sobre la
composición de los residuos, con la finalidad de ajustar o verificar los objetivos.
Actualmente, Philadelphia está implantando su programa de reciclaje en
acera por toda la ciudad; este programa servirá a 1,6 millones de residentes. Se
pide a los partícipes del programa que separen periódicos, recipientes metáli-
cos, plásticos PET y PE-HD y vidrio. El trabajo de llevar a cabo esta ambicio-
sa tarea fue delegado a la Oficina de Reciclaje de Philadelphia (PRO). Ellos
serán los responsables de reeducar a 1,6 millones de personas en sus prácticas
diarias de manipulación de residuos sólidos, así como de planificar y desarro-
llar las estrategias de recolección y comercialización para la ciudad. El progra-
ma bloque-guía de Philadelphia anima a algunos barrios seleccionados a que
coloquen los reciclables en una esquina predeterminada. El programa fomenta

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EVALUACIONES LEGISLATIVAS 2.29

la participación mediante una presión amable de grupo, lo que sirve también


para hacer más eficaz el proceso de recolección.

Jersey City, New Jersey

La ciudad de Jersey City es la segunda más grande de New Jersey, con 230.000
habitantes. Su experiencia ilustra la dificultad para implantar el reciclaje obli-
gatorio en una comunidad urbana mixta.
En 1987, New Jersey aprobó el Acta de Separación en Origen y Reciclaje
Obligatorio. Esta legislación global obliga a la separación en origen de hojas y,
al menos, tres materiales comercializables, como, por ejemplo, periódicos,
vidrio y latas. Jersey City respondió a esta ley proporcionando un sistema de
recolección para el reciclaje, así como aprobando la Ordenanza 2.241 A, que
aportaba oficiales de Policía, inspectores sanitarios y otro personal autorizado
con poderes para llevar a cabo su implantación.
La ciudad contrató, en jornada completa, a tres inspectores de reciclaje
para implantar el reciclaje obligatorio. A pesar del trabajo de educadores e
impositores, los inspectores están repartiendo de 200 a 400 advertencias men-
suales. Reparten unas 60-100 citaciones adicionales, muchas de las cuales están
entre los 500-1.000 dólares. Antes de imponer multas, la ciudad realizó una
fuerte campaña publicitaria y envió información a todos los residentes y
establecimientos comerciales. Después colocó pegatinas luminosas en los con-
tenedores de residuos y realizó advertencias verbales. Después de varias infrac-
ciones, ponen multas de 100 dólares. Después de la tercera multa de 100 dólares,
las infracciones posteriores requieren un juicio y pueden imponerse multas de
hasta 1.000 dólares, así como trabajos comunitarios.
Jersey City eligió los inspectores de reciclaje como el medio para alcanzar
el objetivo de reciclaje del 25 por 100, pero se enfatiza sobre la necesidad de
una buena educación pública. Su tasa de participación actual está aproximada-
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mente en el 30 por 100 y se pronostica que seguirá creciendo, mientras la gente


esté cada vez más informada sobre el programa y las posibles multas que
acompañan su incumplimiento.

Groton, Connecticut

La legislación estatal relativa al reciclaje ha traído como consecuencia una


mayor financiación para el programa de reciclaje y el centro de procesamiento
intermedio de Groton, Connecticut. Uno de los primeros centros de procesa-
miento intermedio (CPI) del país y la base para una aproximación regional
hacia la legislación sobre reciclaje, el CPI de Groton ha recibido recientemente
una financiación estatal para modernizar su instalación. Iniciado en 1982, el
programa de reciclaje de Groton sirve como ejemplo a otras comunidades en
Connecticut. El programa está alcanzando una tasa de participación del 85 por
100 y una tasa de desviación del, aproximadamente, 10-12 por 100 del flujo de
residuos de la ciudad. Actualmente es obligatoria la separación de periódicos,

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2.30 MANUAL McGRAW-HILL DE RECICLAJE

recipientes de bebidas y revistas, y se recolectan semanalmente mediante una


empresa privada o municipal, según la localización del barrio. También se
están recolectando regularmente hojas, cartón, papel blanco de oficina, latas de
hojalata, chatarra metálica, aceite de motor usado, baterías acidas de plomo y
neumáticos. Los neumáticos que se están almacenando en la actualidad se
usarán en el asfalto de caucho y en procesos de pirólisis. Para la primavera de
1991 iban a distribuirse contenedores a todos los residentes.
La mayor parte de la financiación procede del Fondo Fiduciario para el
Reciclaje de Residuos Sólidos en los Municipios del estado, con 13 millones de
dólares, beneficio directo del mandato de Connecticut relativo al reciclaje,
puesto en vigor en julio de 1987. Recientemente, la ciudad recibió una «sub-
vención para la demostración» de 18.003 dólares, con la finalidad de incremen-
tar el tonelaje de los materiales recuperados. Los fondos locales se recogen del
cobro de 70 dólares por la evacuación de los residuos no separados.
El inspector de reciclaje es el responsable del cumplimiento del programa en
Groton. El inspector trabaja con las compañías privadas de residuos, controla el
contenido de lo que entra en el vertedero y del material que los residentes colo-
can en la acera. No se ha impuesto ninguna multa, pero se han quitado privile-
gios de evacuación a los ciudadanos y a las empresas que incumplen el programa.

Islip, Nueva York

El 95 por 100 de los 300.000 residentes de Islip participan en el programa obli-


gatorio de recolección en acera, desviando así el 38 por 100 de los residuos
urbanos fuera del vertedero. Se proporcionan contenedores a los residentes y se
recolectan los reciclables semanalmente. Periódicos, cartón, vidrio, latas de acero,
aluminio, papel mezclado, PE-HD y PET se mezclan en un solo contenedor de
120 litros, y se separan en la instalación de recuperación de materiales de
Islip. El programa sirve a 85.000 viviendas unifamiliares y de dos familias.
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Pronto se incorporarán las viviendas multifamiliares al programa de recolección.


En el otoño de 1989 se comenzó la recolección en acera de los residuos de
jardín. Desde entonces y durante 1990 se han fermentado más de 55.000
toneladas, que han sido utilizadas por paisajistas y residentes de la zona. En
1980 se aprobó la legislación que obligaba a la separación en origen, y tiene
una imposición estricta. Los oficiales de inspección controlan los reciclables el
día de la recolección, en viviendas seleccionadas aleatoriamente. Además, a las
viviendas que incumplen las ordenanzas de separación en origen se les aplica
un programa de advertencias y sanciones, y se dan premios a las familias que
cooperan. La financiación del programa de Islip procede del fondo general de
la ciudad y de los ingresos generados por la venta de los materiales reciclables.

West Linn, Oregon

La recolección en acera de los reciclables comenzó en West Linn, Oregon, en


agosto de 1983, tres años antes de ponerse en vigor el Acta sobre la Idoneidad

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EVALUACIONES LEGISLATIVAS 2.31

del Reciclaje del estado. En 1983, para intentar parar la construcción de una
incineradora de residuos regional, un grupo de ciudadanos inició el programa
de reciclaje con el objetivo de recuperar el 50 por 100 del flujo de residuos de la
ciudad. En 1989, el 84 por 100 de la población de West Linn depositaba sus
reciclables cada semana en la acera, incluyendo periódicos, vidrio, latas de
hojalata, aluminio, aceite de motor usado, chatarra metálica y cartón. Un año
más tarde se comenzó un programa para recolectar los residuos de jardín,
llegándose a una reducción del 50 por 100 de los residuos de jardín dentro del
flujo de residuos. En 1988, West Linn reciclaba aproximadamente el 40 por
100 de su flujo de residuos total.
El programa de West Linn ya se hallaba en el buen camino cuando se puso
en vigor la legislación estatal, en 1986. Sin embargo, el Acta sobre la Idoneidad
del Reciclaje generó más actividades promocionales por parte de la ciudad, ya
que definió más claramente el papel que la ciudad y las compañías tendrían en
las actividades de reciclaje de cara al futuro. La ciudad de West Linn sirve
como ejemplo por sus programas innovadores sobre educación y promoción
en las escuelas, negocios y viviendas. Los programas educativos, incluyendo
exposiciones en clases y asambleas, han llegado a todos los niños en guarderías
y colegios, y a la mitad de los alumnos de educación secundaria de West Linn.
Los sondeos públicos realizados inmediatamente después de una serie de
programas escolares mostraron un incremento del 12 por 100 en la participa-
ción del público en el programa de reciclaje de la ciudad. Además de los
programas escolares, se distribuyen folletos informativos y de agradecimiento
al menos dos veces al año, en la televisión por cable aparecen programas sobre
reciclaje y regularmente el programa sobre reciclaje de la ciudad aparece en los
periódicos locales.
La imposición es mínima en el programa de West Linn. Una compañía
privada recolecta los reciclables de toda la población, dejando para la ciudad
las responsabilidades de promoción y administración. La financiación de los
programas publicitarios promocionales y de los costes administrativos procede
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de varias fuentes. Por ejemplo, en la instalación municipal para el compostaje


de residuos de jardín se cobra tres dólares al público por depositar el primer
metro cúbico y dos dólares por cada metro cúbico adicional. El material de
compost, llamado OSCAR (organic soil conditioning amendment recycled, en-
mienda orgánica reciclada para acondicionar el suelo), se vende al público por
cinco dólares el metro cúbico. Se cobra a cada vivienda 95 centavos/contene-
dor/mes, además de una cuota regular de 12 dólares por contenedor. También
el estado proporciona subvenciones.

RESUMEN

Durante los próximos años, probablemente, se van a emplear ríos de tinta para
elaborar la legislación sobre reducción de residuos a nivel federal, estatal y
local. Las leyes actuales que funcionan eficazmente serán utilizadas como
modelo de la legislación futura.

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2.32 MANUAL McGRAW-HILL DE RECICLAJE

Para la mayor parte de la legislación serán comunes las normativas que


obliguen a la participación estatal y local, tanto en los programas de reciclaje
de papel residual como en la adquisición de papel reciclado. También, y puesto
que la mayor parte de la legislación requiere la educación de los niños en
temas de reducción de residuos, reciclaje y compostaje, la mayoría de los
estados finalmente adoptarán programas educativos similares al WISE de
Michigan, OSCAR de Rhode Island y Waste-Not de Washington.
La financiación de toda esta legislación progresiva será crucial para el éxito
del programa. Los ciudadanos sufragarán el coste de la puesta en funciona-
miento de los servicios, pero el método de pago diferirá mucho según el estado.
Las tarifas de evacuación adelantada (percibidas con el producto) están de
moda, y esta estrategia, seguramente, podrá lograr un programa global de
recuperación ambientalmente aceptable, donde el usuario corra con los gastos.
Las tarifas y los recargos pagados por el usuario para la recolección y evacua-
ción también seguirán siendo una alternativa viable para la financiación de los
servicios de reducción de residuos. Los métodos tradicionales, a través de
bonos municipales, serán utilizados para financiar las instalaciones de infraes-
tructura, como, por ejemplo, las IRM. Algunas comunidades traspasarán los
costes a los ciudadanos mediante impuestos normales sobre la propiedad,
incrementando su cuantía. Un componente importante de la economía será la
capacidad de los municipios para devolver los ahorros financieros a los contri-
buyentes.
Muchos estados están prohibiendo el vertido de algunos materiales espe-
cíficos. Los principales objetivos son: residuos de jardín, neumáticos, baterías
acidas de plomo, bienes de línea blanca y residuos de demolición. Es probable
que, mediante una combinación de la legislación estatal y federal, se prohíba el
vertido de éstos y de otros materiales en base a toda la nación.
Algunos estados y municipios están intentando prohibir la presencia de
materiales no recuperables en el flujo de residuos. Este intento de crear un flujo
de residuos «diseñado», más recuperable, está comprobándose en los juzgados.
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Independientemente del resultado, algo es seguro: el gobierno estatal jugará un


papel cada vez más activo en la creación de un flujo de residuos cada vez más
recuperable.
La nueva legislación sobre el contenido en fibra reciclada, como la de
California y Connecticut, que obliga a las editoriales a utilizar papel de
periódico reciclado, está fomentando el establecimiento de acuerdos volunta-
rios, mediante los cuales la industria está incrementando su utilización de
fibras recicladas. Este tipo de legislación se modificará en muchos estados, y
también se reconsiderará para otros productos, desde el vidrio hasta las
servilletas de papel, electrodomésticos y guías telefónicas. Wisconsin ha apro-
bado normativas sobre el contenido mínimo reciclado para los plásticos, y
California tiene legislación pendiente sobre los niveles de reciclados para el
vidrio.
El diseño de la legislación relativa al reciclaje se presentará, probable-
mente, en base a toda la nación. California está considerando una legislación
que prohíba los sobres con ventanilla de plástico y las etiquetas con goma en
la publicidad por correo, lo que haría el producto más reciclable. La legisla-

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EVALUACIONES LEGISLATIVAS 2.33

don relativa al desarrollo de mercados será de una importancia primordial


durante los próximos diez años, apoyando la alimentación del flujo comercial
mediante los materiales residuales desviados del flujo de residuos. Los legisla-
dores estatales han revisado, anualmente, una media de 2.000 proyectos de
ley sobre reciclaje en los últimos años. La tendencia continuará hasta que los
legisladores consigan desarrollar programas eficaces para la reducción de
residuos.
Sin duda, el reciclaje de residuos sólidos está convirtiéndose en una ley de
la tierra, mediante la cual se espera que cada ciudadano seleccione los materia-
les reciclables y los envíe a las instalaciones locales de procesamiento. Los
gobiernos estatales, con legislación progresiva, han demostrado que el reciclaje
de los residuos sólidos será la estrategia fundamental para la reducción de las
cantidades evacuadas de residuos. Esta legislación está ejerciendo una acción
positiva a nivel industrial, y como consecuencia de su implantación, las compa-
ñías de basuras y los consumidores finales de materiales reciclables están
desarrollando nuevos planes estratégicos para recolectar y procesar los nuevos
volúmenes de materiales disponibles. Ya que el desarrollo de los mercados será
de una importancia primordial durante los noventa, los gobiernos estatales
han comenzado a afrontar el modo mediante el cual van a inducir a los
mercados hacia las materias primas reciclables.
Mientras Estados Unidos continúe enfrentándose a su problema de eva-
cuación de residuos sólidos, es probable que la legislación, a todos los niveles
gubernamentales, siga modificándose según la forma en que los estadouniden-
ses contemplan la evacuación de residuos. Las basuras se verán, en todos los
niveles sociales, y cada vez más, como un recurso que Estados Unidos ya no
puede desperdiciar.
A continuación se presenta un resumen de la legislación específica existente
y de las fuentes de información sobre la misma.
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RESUMEN DE LA LEGISLACIÓN ESTATAL _________________

California
Estado de California, proyectos de Ley de la Asamblea 4, 1.305, 1.308 y 939; proyectos
de Ley del Senado 432 y 1.221.

Connecticut
Cinnochowski, John. Oficina de Reciclaje, Departamento de Protección Ambiental de
Connecticut, comunicación personal.
Estado de Connecticut, proyecto de Ley Sustitutorio 5.686 de la Cámara Baja, Acta
Pública 87-544.
Estado de Connecticut, proyecto de Ley Sustitutorio 6.641 de la Cámara Baja, Acta
Pública 89-385.
Stoddard, Lynn; analista ambiental, especialista en reciclaje. Departamento de Protec-
ción Ambiental de Connecticut, comunicación personal.

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2.34 MANUAL McGRAW-HILL DE RECICLAJE

White, Jackie; coordinador de Reciclaje. Departamento de Protección Ambiental, co-


municación personal.

Florida

Estado de Florida, Informe del Comité de Prensa, CS/CS/SB 1.192, 3 de junio de 1988.

Indiana

Estado de Indiana, Acta Registrada 1.240 de la Cámara Baja.

Louisiana

Estado de Louisiana, proyecto de Ley 1.199 de la Cámara Baja, Acta 185.

Maine

Harris, Jody. Agencia para la Gestión de Residuos Sólidos de Maine, comunicación


personal.
Estado de Maine, HP 1.025-LD 1.431, Capítulo 585, Acta para Fomentar la Reducción,
el Reciclaje y la Gestión Integral de Residuos Sólidos, y una Regulación Ambiental
Sólida, 12 de julio de 1989.

Michigan
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Clinton, Fred; antiguo jefe de Recuperación de Recursos. Departamento de Recursos


Naturales de Michigan, comunicación personal.
Estado de Michigan, Actas Públicas de 1988 411-416, 430.
Estado de Michigan, Actas Públicas de 1989 63, 138.
Estado de Michigan, Acta Pública de 1990 20.

Minnesota

Legislación sobre Reciclaje y Reducción de Residuos, artículos 18-24 del proyecto de


Ley sobre Impuestos de la Junta Especial.

New Jersey

Ciudad de Jersey City, Plan Global de Reciclaje.


Killeen, Thomas; autoridad en la Incineradora de Jersey City, comunicación personal.
Ordenanza de Jersey City, N. J., C-652.

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EVALUACIONES LEGISLATIVAS 2.35

Nuevo México

Estado de Nuevo México, proyecto de Ley 2 del Senado, febrero de 1990.

Nueva York
Bedinotti, Del. Departamento de Conservación Ambiental del Estado de Nueva York,
comunicación personal.
Domizio, Linda; oficial de Información Pública. Departamento de Calidad e Ingeniería
Ambiental del Estado de Nueva York, comunicación personal.
Howard, Sheri. Departamento de Conservación Ambiental del Estado de Nueva York,
comunicación personal.
Estado de Nueva York, Capítulo 70.

Carolina del Norte


Estado de Carolina del Norte, proyecto de Ley 111 del Senado.

Oregón
Sección para la Reducción de Residuos del Departamento de Calidad Ambiental, Acta
sobre la Idoneidad del Reciclaje del Estado de Oregón, 1987, Informe de Datos, marzo
de 1989.
Rossel, Dave. Departamento de Calidad Ambiental, comunicación personal.
Spendelow, Peter; especialista en reciclaje. Departamento de Calidad Ambiental, comu-
nicación personal.

Pennsylvania
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Ciudad de Philadelphia, proyecto de Ley 1.251-A.


Hursh, Cari. Departamento de Recursos Ambientales de Pennsylvania, comunicación
personal.
Klein, Tom. Oficina de Reciclaje de Philadelphia, comunicación personal.
Nolan, Richard. Departamento de Recursos Ambientales de Pennsylvania, comunica-
ción personal.
Estado de Pennsylvania, proyecto de Ley 528 del Senado, Acta 1.988-101.

Rhode Island
Boghossian, Tanya. Corporación para la Gestión de Residuos Sólidos de Rhode Island,
comunicación personal.
Brennan, Mary. Sección de Reciclaje, Corporación para la Gestión de Residuos Sólidos
de Rhode Island, comunicación personal.
Marks, Adam. Visión General de los Programas Municipales y Comerciales sobre
Reciclaje de Residuos, Corporación para la Gestión de Residuos Sólidos de Rhode
Island, 22 de junio de 1988.

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2.36 MANUAL McGRAW-HILL DE RECICLAJE

Washington

Servicio de Residuos Sólidos de Seattle, En el camino hacia la recuperación, agosto de


1989.
Skumatz, Lisa. Servicio de Residuos Sólidos de Seattle, comunicación personal.
Estado de Washington, proyecto de Ley 1.671 de la Cámara Baja.

Wisconsin

Estado de Wisconsin, 1989, Acta 335, 27 de abril de 1990.

Federal

Informe CRS para el Congreso, Acta de Evacuación de Residuos Sólidos: Comparación


entre Proyectos de Ley sobre Reutilización, enero de 1990.
Agencia de Protección Ambiental, El dilema de los residuos sólidos: una agenda para la
acción, febrero de 1989.
HR 3.735, presentado por el representante Luken.
Acta Nacional de Política Ambiental, 1970.
Acta de Recuperación y Conservación de Recursos, 1976.
Proyecto de Ley 1.113 del Senado, presentado por el senador Baucus.

APÉNDICE A. NORMATIVA MODELO PARA ESTABLECER


UNA POLÍTICA DE OBTENCIÓN DE PRODUCTOS
DE RECICLAJE _______________________________________
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CONSIDERANDO que el volumen del material evacuado en el/los vertedero/s


municipal/es se ha incrementado anualmente; y
CONSIDERANDO que el espacio está muy solicitado en los vertederos
controlados y es cada vez más difícil localizar nuevos vertederos; y
CONSIDERANDO que gran parte del material que entra en el flujo de
residuos puede ser reciclado, reutilizado o incorporado a la fabricación de
nuevos productos; y
CONSIDERANDO que la participación (municipal/del condado) en, y la
promoción de, los programas de reciclaje puede reducir significativamente el
volumen del material que entra en el flujo de residuos, ampliando, de esta
forma, la vida útil del vertedero y reduciendo los costes; y
CONSIDERANDO que para que los programas de reciclaje sean eficaces,
hay que desarrollar mercados para los productos que incorporan materiales
posconsumidor en su fabricación, que son reutilizables, o que se diseñan para
ser reciclados; y
CONSIDERANDO que la ley estatal de California requiere que las agen-
cias locales compren productos reciclados si la idoneidad, calidad y precio se

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EVALUACIONES LEGISLATIVAS 2.37

corresponden con la idoneidad, calidad y precio de los productos no recicla-


dos, y permite que dichas agencias adopten preferencias de compra para los
productos reciclados.
RESULTANDO, por el (Consejo/Dirección) de la (Ciudad/Condado) de
_______________ , de la forma siguiente:
FALLAMOS que, por la presente _____________ , se ha enmendado la
Sección ______________ , para que ésta se lea de la forma siguiente:

1. Dentro de doce meses a partir de la fecha vigente para esta sección,


todos los departamentos, agencias, oficinas, direcciones y comisiones (munici-
pales/del condado) deben llevar a cabo una revisión de las especificaciones
vigentes sobre productos y servicios, con el fin de determinar si las especifica
ciones vigentes requieren el uso de productos fabricados con materiales vírge-
nes o excluyen el uso de productos reciclados, productos reutilizables o pro-
ductos diseñados para ser reciclados.
2. En el caso de que tales especificaciones excluyan el uso de productos
reciclados o requieran el uso de materiales vírgenes, entonces tales exclusiones
o requisitos deben ser eliminados, a menos que el departamento o entidad
pertinente pueda demostrar, para satisfacción del (gerente municipal/oficina
del primer mandatario/etc), que estos productos reciclados no cumplirían el
nivel de rendimiento necesario.
3. Dentro del mismo período de doce meses, todos los departamentos y
agencias (municipales/del condado) deben recomendar cambios al (gestor mu-
nicipal/jefe de administración/etc.) para asegurar que puedan cumplirse los
niveles de rendimiento de los productos específicos y que las especificaciones
no sean demasiado estrictas, y recomendar cambios que aseguren que las
especificaciones incorporarán un requisito para el uso de materiales reciclados,
productos reutilizables y productos diseñados para ser reciclados, en la canti-
dad máxima posible, sujeto a una restricción que muestre que el rendimiento
del producto se verá arriesgado o que el producto impactaría negativamente
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sobre la salud, seguridad o rendimiento operativo.


4. Las compañías externas que se ofrezcan para proporcionar productos
o servicios a la/el (ciudad/condado), incluyendo los servicios de imprenta,
deben demostrar que cumplirán las especificaciones descritas en el párrafo 3,
hasta el extremo máximo viable.
5. La plantilla (municipal/del condado) trabajará para motivar a las in-
dustrias de copiadores con el fin de que desarrollen copiadoras de alta veloci-
dad capaces de aceptar papel reciclado. Además, el papel reciclado será com-
prado y utilizado en todas las máquinas copiadoras que lo acepten.
6. Cuando se utilicen productos reciclados, se realizarán los esfuerzos
necesarios para etiquetar los productos, con el fin de indicar que contienen
productos reciclados. Los departamentos y agencias (municipales/del conda-
do) utilizarán papel reciclado para sus hojas y sobres con membrete, in
cluyendo un contenido reciclado posconsumidor, e indicarán en las hojas y
sobres que éstos contienen material reciclado. Otros productos reciclados
utilizados por el (municipio/condado) también indicarán que contienen mate-
rial reciclado.

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2.38 MANUAL McGRAW-HILL DE RECICLAJE

7. Puede darse para los productos reciclados, los productos reutiliza-


bles (ofrecidos como alternativos a los productos desechables) y los produc-
tos diseñados para ser reutilizados una preferencia de precio (10 por 100 o
más) cuando se ofrezcan como alternativa a los productos no reciclables.
El porcentaje de la preferencia se basará en el precio más bajo ofertado
por el suministrador o los suministradores que ofrezcan productos no reci-
clados.
8. El (municipio/condado) cooperará, en la medida de lo posible, con los
gobiernos de los municipios y de los condados vecinos para desarrollar un
esfuerzo de adquisición eficaz, consistente y global, que permita estimular el
mercado de los productos reciclados, reutilizables y diseñados para ser re-
ciclados.
9. Todas las agencias y departamentos (municipales/del condado) relacio-
nados trabajarán conjuntamente para promover los propósitos de la ordenan-
za. El proceso de desarrollo económico del (municipio/condado) incorporará el
objetivo de estimular el mercado para el material reciclado.

APÉNDICE B. ACUERDO INTERLOCAL Y EVALUACIÓN


DE SUBSIDIOS, BROWARD COUNTY, FLORIDA _____________

Acuerdo interlocal entre el condado de Broward y la ciudad de


_______________ para la coordinación del reciclaje de los residuos
sólidos

Este acuerdo interlocal se ha celebrado este día _______de _____ de 1991 por
y entre el condado de Broward (de aquí en adelante llamado condado) y la
ciudad de __________(de aquí en adelante llamada comunidad del contrato)
para conseguir una planificación y coordinación regional en los esfuerzos sobre
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el reciclaje de residuos sólidos, de acuerdo con el Acta para la Gestión de


Residuos Sólidos de Florida, 1988 (FS, Sección 403), y una aplicación, distribu-
ción y control de los fondos estatales destinados a las subvenciones para la
educación en temas de reciclaje.
CONSIDERANDO que el estado de Florida ha aprobado el Acta para la
Gestión de los Residuos Sólidos de 1988, obligando a que los gobiernos de los
condados y sus socios municipales reduzcan su flujo de residuos sólidos en un
30 por 100 para finales de 1994; y
CONSIDERANDO que se controlan mejor los costes de un programa de
reciclaje mediante las economías a escala que surgen de la planificación coordi-
nada de los programas que incluyen la educación del público y la comercializa-
ción de los materiales recuperables; y
CONSIDERANDO que se ha aceptado como de interés para toda la comu-
nidad tener una instalación de procesamiento regional en funcionamiento,
para seleccionar y procesar los reciclables no seleccionados recolectados en las
viviendas y en el sector comercial; y

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EVALUACIONES LEGISLATIVAS 2.39

CONSIDERANDO que cada comunidad debe mantener el control de su


flujo de materiales para dirigir los reciclables a los mejores mercados; y
CONSIDERANDO que se ha creado un Distrito para la Evacuación de
Residuos Sólidos, encabezado por la Dirección para la Recuperación de Recur-
sos y el Comité del Consejo Técnico, con el fin de supervisar las cuestiones
relativas a los residuos sólidos en Broward; y
CONSIDERANDO que las subvenciones estatales serán puestas a disposi-
ción de los socios municipales para los años fiscales 1992 y 1993, sin la
obligación de fondos de adaptación, siempre y cuando el 75 por 100 de la
población municipal de Broward esté representada por este acuerdo; y
CONSIDERANDO que cualquier comunidad del contrato que se salga de
este acuerdo estará obligada a devolver todos los fondos recibidos por subven-
ciones en el año fiscal 1992, y de 1993 en adelante; y
CONSIDERANDO que es obligación expresa de cada comunidad del con-
trato hacer una aplicación del DER para los fondos de subvenciones durante
1993.
RESULTANDO que el condado y las comunidades del contrato acuerdan
mutuamente aquí, lo siguiente:

Sección 1. Fecha vigente y caducidad:


Este acuerdo entrará en vigor el 1 de julio de 1991. El acuerdo durará hasta el
30 de septiembre de 1993, coincidiendo con la fecha de caducidad planificada
por el Programa de Subvenciones para el Reciclaje y la Educación del Depar-
tamento de Regulación Ambiental. Este acuerdo se extenderá automática-
mente si se amplía el Programa de Subvenciones del Departamento de Regula-
ción Ambiental, y puede alargarse voluntariamente con el consentimiento
mutuo del condado y de cada comunidad del contrato.
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Sección 2. Obligaciones del condado:


El condado será el responsable de la coordinación administrativa de las sub-
venciones y del apoyo a todos los programas de reciclaje dentro de su jurisdic-
ción. Esta responsabilidad incluirá, pero no estará limitada, las siguientes
actividades:
1. La Sección para el Reciclaje de la División de Gestión de Residuos
Sólidos del condado preparará un plan de reciclaje a largo plazo, que llevará al
cumplimiento de las leyes estatales por parte del condado y de las comunida-
des del contrato. Este plan incluirá programas de reciclaje tanto domésticos
como comerciales, las necesidades de construcción de nuevas instalaciones,
estrategias de desarrollo de mercados, los tonelajes proyectados de materiales
recuperados, actividades de educación comunitaria y las necesidades de finan-
ciación. Este plan se presentará al Comité del Consejo Técnico para su revi-
sión, comentario y modificación final, antes de someterse a la Dirección para la
Recuperación de Recursos y a su adopción subsiguiente por parte de la comi-
sión del condado.

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2.40 MANUAL McGRAW-HILL DE RECICLAJE

2. Una continuación en la planificación y en la implantación de las


actividades públicas de educación por todo el condado, incluyendo la campaña
BREEZ, publicidad general en los medios de comunicación, reuniones bimen-
suales de intercambio de información municipal, sesiones de trabajo y cer-
támenes sobre reciclaje, preparación de actividades educativas en las escuelas
públicas, apoyo al arte gráfico en las publicaciones municipales y otras activi-
dades relacionadas.
3. Una continuación en las actividades de desarrollo de mercados, in-
cluyendo: la planificación y el diseño de una o más instalaciones para la
recuperación de materiales, capaces de aceptar los reciclables no seleccionados;
el apoyo para un desarrollo de mercados por todo el condado (con un subco-
mité para aconsejar al Comité del Consejo Técnico en cuestiones a corto y
largo plazo relacionadas con los mercados), y la supervisión continua de los
mercados extranjeros y domésticos, a fin de asegurar para Broward y las
comunidades del contrato los mercados más fiables y rentables.
4. Una continuación en las actividades de gestión de las subvenciones,
necesarias para asegurar que Broward y las comunidades del contrato reciban
su titularidad plena en los fondos de subvención, incluyendo: una preparación
de la aplicación anual de la subvención para el reciclaje del Departamento de
Regulación Ambiental; una preparación de las peticiones trimestrales de reem-
bolso de costes; una preparación de los contratos municipales anuales; el
apoyo administrativo del Comité para la Revisión de las Subvenciones; una
preparación del informe anual para el Departamento de Regulación Ambiental
(y de otros informes solicitados por el Departamento de Regulación Ambien-
tal); la compilación de informes sobre la recuperación de materiales para los
programas de reciclaje controlados, tanto por el sector privado como por el
municipio, y otras actividades relacionadas.
5. Una continuación en los servicios de apoyo destinados al desarrollo
de programas para cada comunidad del contrato y los distritos no incorpora-
dos, con la finalidad de: completar la implantación de los programas de
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recolección en acera; planificar e implantar programas de reciclaje en vivien-


das multifamiliares y establecimientos comerciales e industriales; suministrar
información a los líderes municipales en cuestiones de reciclaje, y realizar las
acciones administrativas necesarias para abogar en favor de las comunidades
del contrato, dentro de la Oficina para el Programa de Reciclaje del condado
de Broward.

Sección 3. Obligaciones de las comunidades del contrato:


La comunidad del contrato será responsable de la planificación, implantación
y supervisión de los programas de reciclaje dentro de su comunidad, con el fin
de cumplir el objetivo obligatorio estatal de una reducción del 30 por 100 en
los residuos. Estas responsabilidades incluirán:
1. El nombramiento de un representante, y suplente, de la comunidad del
contrato para el Comité del Consejo Técnico, asegurando la participación
activa de este representante en las reuniones, sesiones de trabajo, subcomités y
proyectos especiales. El representante o suplente de la comunidad del contrato

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EVALUACIONES LEGISLATIVAS 2.41

asistirá, por lo menos, al 75 por 100 de las reuniones del Comité del Consejo
Técnico y de intercambio de información municipal.
2. El sometimiento de la petición de subvenciones al subcomité de Revi-
sión de las Subvenciones, antes del 15 de julio de cada año. La comunidad del
contrato acuerda aceptar la aportación de los fondos de subvenciones aproba-
da anualmente por la Dirección para la Recuperación de Recursos y la Direc-
ción de Comisionados del condado de Broward.
3. La realización de informes mensuales, completos y correctos, sobre los
materiales recolectados dentro de la jurisdicción de la comunidad del contrato,
en un formulario estándar proporcionado por el condado.
4. Garantizar el control del flujo de materiales reciclables en la recolec-
ción en acera, la recolección multifamiliar y en la recolección comercial, dentro
de la jurisdicción de la comunidad del contrato, hasta el máximo permitido
por la ordenanza o por el contrato.
5. Promulgar directrices o una política de adquisición para los materiales
fabricados con contenido reciclado y comprados por el municipio.
6. Revisar las ordenanzas municipales o los códigos de edificación que
prohíben o restringen los contenedores para reciclaje, o que afecten negativa-
mente a la implantación de las actividades de reciclaje.
7. Revisar los códigos o las especificaciones municipales de edificación
para las nuevas construcciones (o remodelaciones importantes), a fin de reque-
rir específicamente la provisión de espacio, y contenedores para el reciclaje y la
recolección de materiales recuperados.

Sección 4. Fórmula para la distribución de las subvenciones:


Cada año se dará al condado, aproximadamente, el 20 por 100 de los fondos
de las subvenciones para reciclaje y educación, con el fin de llevar a cabo las
obligaciones de condado descritas en la Sección 2; sin embargo, la utilización
de esta cantidad quedará sujeta a la aprobación del Comité para la Revisión de
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las Subvenciones, del Comité del Consejo Técnico y de la Dirección para la


Recuperación de Recursos. Además, el condado aumentará los fondos de
subvención con la cantidad imprescindible, capaz de proporcionar el personal,
las operaciones y los costes complementarios necesarios para realizar las acti-
vidades especificadas en la Sección 2, a fin de lograr los objetivos de reciclaje
estatales.
La distribución del 80 por 100 restante de los fondos de subvención se
realizará bajo la recomendación del Comité para la Revisión de las Subven-
ciones.
Este Comité estará formado por un grupo de cinco (5) personas: dos
representantes de las comunidades pequeñas del contrato (menos de 50.000
habitantes), dos representantes de las comunidades grandes del contrato (más
de 50.000 habitantes) y un representante del condado. El Comité del Consejo
Técnico seleccionará los representantes que formarán el Comité para la Revi-
sión de las Subvenciones.
Se informará a cada comunidad del contrato de su cuota en los fondos de
subvenciones recomendados por el Comité para la Revisión de las Subvencio-

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2.42 MANUAL McGRAW-HILL DE RECICLAJE

nes. La comunidad del contrato tendrá derecho a recurrir al Comité del


Consejo Técnico, y después, a la Dirección para la Recuperación de Recursos.
La comunidad del contrato aceptará la recomendación de la Dirección para la
Recuperación de Recursos, cuando dicha recomendación sea aprobada por los
comisionados del condado encargados de la aportación final de los fondos de
subvenciones y dependientes de la Dirección del Condado de Broward.

Sección 5. Penalizarían por omisión y finalización:


El incumplimiento, por cualquiera de las partes, de las provisiones de este
acuerdo pondría a esa parte en omisión. Antes de concluir este acuerdo, la
parte cumplidora realizará una notificación por escrito a la parte incumplido-
ra. La notificación hará referencia específica a la provisión que produjo el
incumplimiento y especificará un período de tiempo razonable, no menos de
treinta días, para que cumpla la parte incumplidora.
Si la parte incumplidora es una comunidad del contrato y es un hecho que la
parte incumplidora elige no subsanar lo incumplido, este acuerdo quedará
finalizado, y la parte incumplidora devolverá al condado todos los fondos de las
subvenciones para reciclaje y educación recibidos por la parte incumplidora,
empezando en el año fiscal 1992 y continuando hasta el momento del incumpli-
miento. Todos los fondos devueltos por la comunidad del contrato incumplidora
serán redistribuidos por el Comité del Consejo Técnico (vía Comité para la
Revisión de las Subvenciones) a las restantes comunidades del contrato.

Sección 6. Modificación:
Este acuerdo puede ser modificado en cualquier momento por consentimiento
escrito y mutuo del condado y de las comunidades del contrato.

Sección 7. Indemnización:
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Sujetándose a las provisiones de la Sección 768.28, FS, y al máximo permitido


por la ley, el condado y cada una de las comunidades del contrato están de
acuerdo en indemnizar a todas las demás partes de cualquier y toda responsa-
bilidad, reclamación o daños de cualquier tipo, que sean o puedan ser el
resultado de cualesquiera de sus actos negligentes u omisiones, o de los actos
negligentes u omisiones de sus oficiales, empleados o agentes, y que surjan
durante o después de este acuerdo y/o los programas de reciclaje que persiguen
estos fondos de subvenciones.

Sección 8. Archivo:
El condado, en el momento en que todas las partes ejecuten este acuerdo,
archivará una copia de dicho acuerdo en el archivo del condado de Broward,
Florida.
Así, y para que conste como testimonio, las partes aquí presentes han causa-
do ejecución de este acuerdo interlocal, para los usos y fines aquí expuestos, en
el día y año descritos anteriormente.

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EVALUACIONES LEGISLATIVAS 2.43
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Memorándum provisional
A: Miembros del CCT de Resource Recovery.
DE: William «Bill» Duffy, presidente del Comité de Revisión de Subvenciones.
FECHA: 11 de junio de 1991.
ASUNTO: Evaluación de subvenciones para los años 3-4-5.
El Comité para la Revisión de las Subvenciones se reunió el 4 de junio de
1991, con el objetivo de revisar los criterios para la evaluación de las subven-
ciones aprobadas por el Comité del Consejo Técnico (CCT) el 16 de febrero de
1990, y propuso las siguientes revisiones, que promueven una distribución más
equilibrada de los fondos destinados a subvenciones:
Prioridad #1 = 15 por 100 de los fondos de subvenciones.
Prioridad #2 = 65 por 100 de los fondos de subvenciones.
Prioridad #3 = 20 por 100 de los fondos de subvenciones.

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2.44 MANUAL McGRAW-HILL DE RECICLAJE

A continuación se presenta una explicación de cada prioridad:

Prioridad #1. Desarrollo de mercados. Condado de Broward


A. IRM/CPI. Construcción de una instalación de reciclaje que sirva a todo el
condado, propiedad de y operado por el condado o un contratista, pero
abierto al uso para todas las comunidades del contrato. Esta instalación
procesaría y comercializaría todos los materiales aportados por los progra-
mas de recolección de las comunidades del contrato. Podría integrarse un
centro de procesamiento intermedio, con un sistema primario, en la instala-
ción para la recuperación de recursos.

Prioridad #2. Programas de recolección


A. Expansión multimaterial municipal/doméstica no subvencionada. A todas
las peticiones del programa que no hayan sido financiadas anteriormente se
les dará prioridad en esta categoría. Se concederá prioridad a la expansión,
al 100 por 100, de los programas domésticos en acera multimateriales.
B. Multifamiliar. Se deberían considerar los programas diseñados para afron-
tar urbanizaciones de más de 50 viviendas y de bloques altos de viviendas.
C. Comercial. Financiación para bares, restaurantes, tiendas, centros comer-
ciales, escuelas y oficinas (es decir, médicos, dentistas, abogados, bancos,
etcétera). Los fondos para esta categoría se basarán en la cantidad de
instituciones servidas.
D. Residuos de jardín. Se considerará la financiación en los programas que
proporcionen una zona de servicio amplia (es decir, un programa diseñado
para cubrir el 50 por 100 de la ciudad tiene más posibilidades de financia-
ción que un programa que cubra solamente del 10 por 100).
E. Programas locales de educación.

Distribución de los fondos en la Prioridad #2


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I. Se concederán subvenciones básicas a las ciudades que cumplan los requisi-


tos, y al condado.
II. Los fondos sobrantes de las subvenciones para la Prioridad #2 se dividirán
de la forma siguiente:
Prioridad 2a. La mitad de los fondos de la Prioridad #2 que queden
después de la distribución de los fondos para la subvención básica se aportarán,
sobre una base per capita (véase DER), a los municipios que cumplan los
siguientes criterios:
Cualesquiera de los fondos no aportados en esta sección, como consecuen-
cia de la limitación per capita, se añadirán a la cantidad destinada a la
distribución incitativa.
1. No recibió fondos de la subvención básica.
2. Solicitud registrada en la Oficina de Reciclaje antes de la fecha límite
establecida.
3. Formulario de solicitud completado.

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EVALUACIONES LEGISLATIVAS 2.45

4. Ninguna solicitud para gastos de operación.


5. El representante asistió a las sesiones de trabajo de la Oficina de Reci-
claje.
6. La solicitud cumple un elemento de la Prioridad #2 (entre A y E, ambos
incluidos).
7. Un acuerdo del cuerpo gobernante del municipio acompaña a la solici-
tud, apoyando la propuesta para el programa de reciclaje y reconocien-
do que la financiación, mediante subvenciones, se proporcionará sobre
una base reembolsable, es decir, sin financiación adelantada.

Sistema de distribución incitativa


Prioridad 2b. La mitad sobrante de los fondos de la Prioridad #2 irá a los
programas municipales y del condado que estén COMPLETAMENTE FI-
NANCIADOS por la Prioridad #2a, y se aportarán sobre una base per cápita.
Para ser elegibles en los fondos de Prioridad #2b, los municipios y el
condado entregarán solicitudes que cumplan los siguientes criterios:
1. Solicitud registrada en la Oficina de Reciclaje antes de la fecha límite
establecida.
2. Formulario de solicitud completado.
3. Ninguna solicitud para gastos de operación.
4. El representante asistió a las sesiones de trabajo de la Oficina de Reci-
claje.
5. La solicitud cumple un elemento de la Prioridad #2 (entre A y E, ambos
incluidos).
6. Un acuerdo del cuerpo gobernante del municipio acompaña a la solici-
tud, apoyando la propuesta para el programa de reciclaje y reconocien-
do que la financiación, mediante subvenciones, se proporcionará sobre
una base reembolsable, es decir, sin financiación adelantada.
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Prioridad #3. Educación en todo el condado, realizada por el condado de


Broward
A. Medios de comunicación: Desarrollo continuo de publicidad, actividades
promocionales y programas similares, en radio, TV, prensa, transporte
público, etc.
B. Programas escolares: Desarrollo de planes de estudio, viñetas humorísticas
y programas de concienciación.

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Capítulo 3
CARACTERIZACION
DE LOS
FLUJOS DE RESIDUOS
David S. Cerrato
Gerente del Proyecto de Malcolm Pirnie, Inc.
White Plains, Nueva York

VISION GENERAL

¿Por qué identificar los contenidos de la basura?

Cada hombre, mujer y niño genera basuras. Nuestras empresas, fábricas y


establecimientos institucionales generan basuras. La cuestión no es si produci-
remos basura o no, sino cuánta, de qué tipo y si existe un uso secundario para
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los residuos sólidos antes de que decidamos enterrarlos o quemarlos.


La Figura 3.1 ilustra el incremento ininterrumpido del flujo de residuos
sólidos en Estados Unidos durante los últimos treinta años. Como se puede
observar, la generación anual de residuos sólidos en Estados Unidos se ha
incrementado firmemente desde un valor estimado en 82 millones de toneladas
para 1960 hasta un valor estimado de 155 millones de toneladas en 1990. Esto
indica, aproximadamente, una media en el incremento del 2 por 100 anual
durante los últimos treinta años. Nuestra propensión a producir y desechar
cada vez más ha ido dificultando progresivamente la gestión eficaz del flujo de
residuos sólidos por parte de nuestra sociedad.
Para afrontar este reto debemos conocer la composición de nuestro flujo de
residuos sólidos. Esta es la única forma a través de la cual podemos planificar

Anthony J. DeBenedetto, científico dedicado a la investigación en Malcolm Pirnie, ayudó en la


recopilación y análisis de los datos contenidos en este capítulo.

3.1

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3.2 MANUAL McGRAW-HILL DE RECICLAJE

FIGURA 3.1. Generación estimada de residuos sólidos 1960-1990 (Fuente: Frank-


lin Associates, Ltd.).

una evacuación ambientalmente correcta, y lo que es más importante, una


gestión eficiente y eficaz de los recursos y programas de reciclaje.

Impacto de los resultados en la caracterización

Durante los últimos, digamos, veinte años se ha prestado una considerable


atención a la planificación en la evacuación del flujo de residuos sólidos
urbanos. Nuestros esfuerzos se han dirigido principalmente hacia la cantidad
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generada de residuos sólidos y, en menor grado, hacia la composición del flujo


de residuos.
En el pasado, la caracterización de los residuos sólidos era, normalmente,
un componente más dentro del estudio de cuantificación de los residuos sóli-
dos. Lo importante era la cantidad, no la calidad. Sin embargo, a través de los
años, se ha hecho imprescindible un mayor conocimiento de la composición de
los residuos sólidos para la gestión a largo plazo de dichos residuos. En
consecuencia, la caracterización de los residuos sólidos continúa siendo un
elemento esencial a la hora de valorar adecuadamente la viabilidad de las
diferentes técnicas de evacuación.
La cantidad y la composición del flujo de residuos sólidos tienen un
impacto directo sobre las tecnologías seleccionadas para la gestión y la evacua-
ción. Por ejemplo, la evaluación de las tecnologías residuos-energía requiere un
conocimiento profundo del flujo de residuos sólidos, incluyendo su valor como
fuente energética. La composición del flujo de residuos sólidos determinará,
finalmente, su valor calorífico como combustible para generar energía. El valor
calorífico (medida de la cantidad de energía emitida por un combustible cuan-
do se quema; en este caso, residuos sólidos) tendrá un efecto directo, en primer

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CARACTERIZACIÓN DE LOS FLUJOS DE RESIDUOS 3.3

lugar, sobre la viabilidad de la tecnología residuos-energía: conociendo si


pueden ser quemados, y en segundo lugar, sobre la elección del tamaño de la
instalación residuos-energía: cuanto más fácilmente se queman los residuos,
menor es su tasa de procesamiento. Por lo tanto, el rendimiento de una
instalación residuos-energía se ajusta en base al valor calorífico del flujo de
residuos sólidos procesado.
También su utiliza la composición del flujo de residuos sólidos para valorar
los impactos potenciales en el ambiente asociados a la evacuación de los
residuos. Es cierto el viejo refrán: You get out what you put in (recolectas lo que
siembras). Una vez más, utilizando nuestro ejemplo de residuos-energía, el
conocimiento de los constituyentes en el flujo de los residuos sólidos que se
van a procesar en una instalación residuos-energía permite que los científicos
determinen los compuestos químicos y los gases que, probablemente, se forma-
rán durante y después del proceso de combustión. Posteriormente, estos cono-
cimientos permitirán a los ingenieros diseñar sistemas modernos para el con-
trol de la contaminación atmosférica, sistemas capaces de mitigar los impactos
potencialmente adversos para el medio ambiente.
Para la evacuación en el vertedero, la composición de los residuos sólidos
que se van a enterrar tiene un impacto directo sobre la densidad conseguida
in situ, que después afectará a la capacidad del vertedero o a la estimación de la
vida útil del vertedero. Los datos sobre caracterización de residuos sólidos se
utilizan también para determinar los compuestos químicos potenciales que,
probablemente, serán emitidos en forma de lixiviados, cuando las aguas de
lluvia se filtren en el vertedero. De nuevo, esto permitirá que los científicos e
ingenieros diseñen sistemas apropiados para la recolección y el tratamiento de
los lixiviados, a fin de mitigar los impactos potencialmente adversos sobre el
medio ambiente.
En el pasado, los estudios sobre caracterización de residuos sólidos tendían
a estructurarse según un número limitado de cuestiones relacionadas con la
gestión de los residuos. Normalmente, los estudios se orientaron hacia una
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estrategia global en la evacuación de residuos. Vamos a denominar a esto


macroaproximación. Cuando se lleva a cabo un estudio relativo a la cantidad
y caracterización de los residuos sólidos, una macroaproximación típica identi-
ficaría los siguientes constituyentes en los residuos:

Papel y cartón Vidrio


Metales Plástico
Goma y cuero Textiles
Madera Residuos de comida
Residuos de jardín Otros residuos
Residuos inorgánicos misceláneos

Aunque un estudio sobre la composición de los residuos sólidos debe


caracterizar, como mínimo, estos constituyentes, ha llegado a ser imprescindi-
ble la adopción de una microaproximación para analizar cada constituyente
residual por subcomponentes. La microaproximación proporciona una infor-
mación que permite la valoración de diversas estrategias de reciclaje y comer-

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3.4 MANUAL McGRAW-HILL DE RECICLAJE

cialización de materiales, así como una información detallada, necesaria para


la planificación de los sistemas globales en la gestión de residuos. A continua-
ción se presenta una posible clasificación para los subcomponentes de los
residuos sólidos:

• Papel: papel de periódico, ondulado, libros, revistas, papel de seda, im-


presos comerciales, papel de oficina, embalaje.
• Vidrio: vidrio para recipientes (blanco, verde, ámbar), otros vidrios.
• Metales: latas de aluminio, papel de aluminio, férreos, estaño.
• Plásticos: polietileno tereftalato (PET), poliestireno, polietileno transpa-
rente de alta densidad (PE-HD), polietileno coloreado de alta densidad
(PE-HD), policloruro de vinilo (PVC).
• Residuos de comida.
• Goma.
• Cuero.
• Textiles: telas, confección.
• Madera: tocones, palets, muebles.
• Residuos de jardín: hojas, hierba, ramas.
• Cerámica.
• Residuos de construcción y demolición.
• Neumáticos.
• Aceite residual.
• Otros residuos.
• Residuos inorgánicos misceláneos.

Fiabilidad del estudio de caracterización


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Aunque el estudio sobre la caracterización de residuos sólidos se basa en un


razonamiento estadístico, los resultados son estimaciones. Sin embargo, pode-
mos desarrollar un estudio «prototipo» para conseguir un nivel de confianza,
tal que los datos obtenidos fluctúen entre el 5 y el 10 por 100 de la media real
para todas las muestras tomadas. El razonamiento estadístico utilizado se
explica más adelante, en la sección de cálculos (pág. 3.8).
Podemos determinar, dentro de un margen de error tolerable, la composi-
ción y las características de un flujo de residuos sólidos en particular, cuando
disgregado en sus subcomponentes, el flujo de residuos objeto de estudio
pueda proporcionar la suficiente información al gestor como para maximizar
la eficacia de los sistemas de reciclaje y evacuación. Sin embargo, las fluctua-
ciones en las configuraciones de generación, especialmente si se adopta una
base anual, pueden afectar a los resultados de un estudio de caracterización de
los residuos. Por lo tanto, cualquier estudio sobre la composición de los
residuos sólidos debe diseñarse de tal forma que los datos obtenidos durante
un año puedan ser analizados en años posteriores, con el fin de estimar las
variaciones previsibles que sean el resultado de cambios en las condiciones
económicas y socioeconómicas.

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CARACTERIZACIÓN DE LOS FLUJOS DE RESIDUOS 3.5

La caracterización ayuda a la planificación de


los residuos sólidos y del reciclaje

El propósito fundamental de un estudio de caracterización de residuos es


proporcionar una información útil que permita al gestor de los residuos valo-
rar las alternativas viables para la reutilización, reciclaje y evacuación de los
residuos sólidos. Si se tratase de un análisis puramente económico, la alternati-
va menos costosa sería siempre la preferente. Sin embargo, la basura se ha
convertido en un asunto político importante, agravado por la presión de la
opinión pública, que va más allá de lo puramente económico; la alternativa
menos costosa no siempre es la alternativa preferida. En consecuencia, las
características del flujo de residuos son cada vez más importantes, ya que el
gestor de residuos desarrolla alternativas de reutilización, reciclaje y evacua-
ción, en busca de las más eficaces y efectivas fuera del modelo meramente
económico.
Un idealista en temas ambientales podría afirmar que todos los residuos
sólidos («basura») son reciclables. Pero un ensayo sencillo, cogiendo los resi-
duos sólidos generados en su casa durante un día y separando los residuos en
categorías potenciales de reciclaje, revelaría que esto no es cierto. Aunque se
pueda reciclar una parte importante del flujo de residuos, al final quedará una
parte mayor que, probablemente, requerirá la evacuación. Una idea, manteni-
da durante años, sostiene que lo que un individuo desecha como sin valor es la
fortuna para otro individuo. Uno de los mejores ejemplos de la eficacia del
reciclaje puede encontrarse en los países subdesarrollados, donde se puede
disipar definitivamente el mito del «oro en las basuras».
En los países subdesarrollados, el reciclaje normalmente se produce en cada
etapa del proceso de generación, transferencia y evacuación de residuos. El
generador, cuidadosamente, tamiza lo que evacua y separa los materiales que
pueden tener algún valor secundario en el mercado. Después, los equipos de
recolección seleccionarán minuciosamente los residuos antes de recolectarlos.
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Los equipos de recolección suelen llevar contenedores personales, utilizados


para separar los reciclables. Posteriormente, formando parte del itinerario de
recolección diario, los equipos pararán en diversas plazas de mercado para
vender los materiales valiosos que han recolectado. No es infrecuente que un
equipo de recolección trabaje todo el día en un lugar de recolección determina-
do, por ejemplo, una plaza de mercado, separando los reciclables vendibles y
llevándolos hasta un reciclador conocido, a cambio de dinero.
Cuando el equipo de recolección finalmente consiga llegar hasta el lugar de
evacuación, por ejemplo, un vertedero municipal, esperan los traperos, a veces
cientos, para seleccionar las basuras una vez más. Al final, cada pedazo del
material que tenía el más mínimo valor como materia secundaria comercializa-
ble, ha sido separado del flujo de residuos. A pesar de las ineficacias de tal
sistema de reciclaje, se consigue una separación de más del 50 por 100 en el
flujo de residuos sólidos. En un artículo reciente sobre la eficacia y efectividad
de este tipo de sistema de reciclaje, para el National Development Magazine,
noviembre/diciembre de 1989, yo mismo escribí: «Si la riqueza estuviera en las
basuras, la gente que busca materiales valiosos, reutilizables o reciclables, entre

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3.6 MANUAL McGRAW-HILL DE RECICLAJE

los desechos de los vertederos municipales, aparcaría sus Cadillacs en la entra-


da del vertedero cada mañana y podría comprar el equipamiento necesario
para protegerse mientras trabaja. Si la riqueza estuviera en las basuras, la
economía del negocio crearía una red mundial de empresarios, intermediarios
y mercados, capaz de reciclar los residuos del mundo. El reciclaje no sería una
actividad económica guiada por el Gobierno y el medio ambiente.»
El hecho es que, aunque el reciclaje es imprescindible en cualquier sistema
para la gestión de residuos sólidos, la basura, al fin y al cabo, es solamente eso,
basura. Es necesario comprender su composición antes de desarrollar la tecno-
logía correcta para su evacuación. Sabiendo que nuestras prioridades son
maximizar la reutilización y el reciclaje, con el conocimiento de que una
cantidad importante de los residuos sólidos generados requerirán finalmente
su evacuación, podemos elaborar procesos de planificación para los residuos,
incluyendo estudios de caracterización, que proporcionen a los gestores la
información necesaria para desarrollar sistemas de gestión integral de residuos
capaces de maximizar la reutilización y el reciclaje, así como aquellas alternati-
vas de evacuación que sean ambientalmente correctas.

MÉTODOS Y PRACTICAS _______________________________

Desarrollando parámetros de estudio

Es esencial conocer los objetivos finales del plan sobre residuos sólidos para
desarrollar los métodos que posibiliten el estudio de caracterización. Por
ejemplo, si la zona de estudio desea iniciar la reducción de residuos, el estudio
de caracterización sobre los residuos sólidos debe incluir una microaproxima-
ción a los envases. Todos los tipos de envases deben ser disgregados, y se debe
realizar un análisis acerca del efecto que podría tener una reducción de los
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diversos tipos de envases en el flujo de residuos total.


Otro ejemplo podrían ser los programas de reciclaje existentes y/o la
legislación sobre botellas. En este caso, el estudio de caracterización debe
incluir una valoración acerca de las cantidades de materiales reciclables que
quedan en el flujo de residuos cuando éste llega al lugar de evacuación,
después de haberse realizado el reciclaje. Por lo tanto, el estudio de caracteri-
zación tendría que incluir una valoración sobre las formas de generación y
los métodos de evacuación para los residuos sólidos. Esta aproximación
también precisaría de un análisis por regiones individuales dentro de la zona
de estudio, lo que permitiría analizar la eficacia del reciclaje caso por caso.
Esto posibilitaría la extrapolación de los datos a un grupo de población más
amplio.
Como se puede constatar con solamente estas pocas variantes, debe modifi-
carse la microaproximación según los distintos escenarios, a fin de captar una
información que vaya más allá de la caracterización básica. Sin embargo, antes
de diseñar las diferentes variaciones a la microaproximación, debe haber una
uniformidad fundamental respecto a la aproximación básica. La uniformidad

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CARACTERIZACIÓN DE LOS FLUJOS DE RESIDUOS 3.7

es un elemento imprescindible en los métodos y procedimientos de un estudio


sobre la caracterización de los residuos sólidos, sobre todo si posteriormente
vamos a comparar y extrapolar los datos a diversas regiones y poblaciones a lo
largo de Estados Unidos, y en el extranjero.

Normativas en la industria

Como se señaló anteriormente, lo primero es modificar la microaproximación


a la caracterización de los residuos sólidos, para proporcionar así un conoci-
miento más detallado sobre la composición de los residuos. Este conocimiento
sobre el flujo de residuos, una vez separado por componentes y subcomponen-
tes, hasta el máximo posible, permite realizar una planificación más eficaz y
efectiva de los residuos sólidos. Hacer uniformes los parámetros de estudio
para la caracterización de los residuos nos permite el análisis de los datos
procedentes de otros estudios, con el fin de comparar las características de los
residuos sólidos a nivel regional.
La Sociedad Americana de Ensayos y Materiales (ASTM) consideró dife-
rentes propuestas relativas a los procedimientos y métodos que permitirían la
elaboración de un procedimiento estándar, a fin de realizar los estudios de
caracterización. De estas propuestas, un procedimiento en particular ha logra-
do un cierto nivel de reconocimiento a nivel industrial. Este procedimiento se
conoce como ASTM Standars, Draft Number 2, October 21, 1988, «Method
for Determination of The Composition of Unprocessed Municipal Solid Was-
te» (Normas ASTM, «Método para determinar la composición de los residuos
sólidos urbanos no procesados», Borrador número 2, 21 de octubre de 1988).
Este método proporciona diferentes procedimientos para medir la composi-
ción de los residuos sólidos urbanos no procesados utilizando la selección
manual. El procedimiento propuesto permite que el usuario estime la composi-
ción media de los residuos, a través de la recolección y selección manual de
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diversas muestras de residuos sólidos durante un período de tiempo determi-


nado, normalmente una o dos semanas. Este procedimiento, empleando una o
dos semanas, puede repetirse en diferentes períodos a lo largo del año para
obtener las variaciones estacionales en la caracterización de los residuos.

Resumen de métodos. El número de muestras seleccionadas y tomadas para


estimar la composición de los residuos sólidos se calcula en base a unos
criterios estadísticos que se discuten más adelante en este capítulo. Para el
muestreo se escogen, aleatoriamente o no, vehículos cargados con residuos y se
toman muestras selectivas de las cargas obtenidas de los vehículos. Después,
cada muestra selectiva se separa manualmente en sus componentes individua-
les de residuos. Posteriormente, se calcula la fracción en peso para cada
componente y se determina la composición media de los residuos utilizando
los resultados de los análisis de composición efectuados en cada una de las
muestras selectivas.
A continuación se describe un grupo de términos empleados en las Normas
que serán utilizados a lo largo de este capítulo. Se han incluido estas definicio-

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3.8 MANUAL McGRAW-HILL DE RECICLAJE

nes para proporcionar una mayor comprensión del lenguaje utilizado en la


descripción de los métodos implicados en los análisis de caracterización.
Las Normas propuestas definen residuos sólidos urbanos no procesados
como residuos sólidos en la forma que se desechan, o residuos que no han
sufrido una reducción de tamaño o procesamiento. A los residuos sólidos
urbanos no procesados se les puede dividir en componentes de residuos, forma-
dos por materiales con propiedades físicas y composiciones químicas similares.
Estas categorías incluyen: metales férreos, vidrio, papel de periódico, residuos
de jardín, aluminio, etc.
Durante la caracterización del flujo de residuos, las muestras selectivas se
recogen y seleccionan manualmente en diversos componentes de residuos, se
trata de porciones tomadas como representativas del cargamento completo del
vehículo, y que se corresponden con, aproximadamente, 90-140 kg del carga-
mento de un vehículo destinado a la evacuación de residuos sólidos. Además,
el estudio de caracterización puede incluir también un análisis del flujo de
residuos en el laboratorio. En este caso, una muestra, tal y como podría ser
una porción mixta formada por múltiples constituyentes contenidos en la
muestra selectiva original, sería analizada en un laboratorio para determinar el
valor calorífico de los residuos y la composición química del flujo de residuos.
Una vez completadas las actividades de caracterización, se recopilan y
analizan todos los datos obtenidos durante el estudio. A partir de entonces, los
datos referentes a la composición de los residuos sólidos se presentan en térmi-
nos de fracción o porcentaje en peso.

Cálculos. Las Normas proporcionan fórmulas y cálculos para establecer el


número de muestras selectivas necesarias en una sesión de muestreo. El
número de muestras selectivas que se requieren para conseguir el nivel de
confianza deseado, con el fin de que las muestras tomadas sean representativas
de la totalidad del flujo de residuos sometido a estudio, está en función de la
constitución de los residuos sólidos. La ecuación propuesta por ASTM para
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determinar el número de muestras n es:

donde t* es la t de Student característica, que corresponde al nivel de confianza


deseado (véase Tabla 3.1), s es la desviación estándar estimada y x es la media
estimada (véase Tabla 3.2). Cuando se utilice esta fórmula, todos los valores
deben presentarse en notación decimal. Por ejemplo, un valor de precisión e
del 20 por 100 se presenta como 0,2. La Tabla 3.2 proporciona los valores
sugeridos para s y x en los componentes de residuos. Los valores de t* se dan
en la Tabla 3.1, para niveles de confianza del 90 y 95 por 100. Entonces, basán-
dose en el nivel deseado de precisión y confianza, estime el número de muestras
n y de componentes utilizando la ecuación de ASTM proporcionada más arriba.
Ya que el número de muestras requerido varía según el componente, el
tamaño de la muestra, es decir, el número de muestras que van a ser seleccio-

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CARACTERIZACIÓN DE LOS FLUJOS DE RESIDUOS 3.9

TABLA 3.1. Valores de t estadísticos (t*) en función


del número de muestras e intervalos de confianza

Número de muestras (a) 90 % 95 %

2 6.314 12.706
3 2.920 4.303
4 2.353 3.182
5 2.132 2.776
6 2.015 2.571
7 1.943 2.447
8 1.895 2.365
9 1.860 2.306
10 1.833 2.262
11 1.812 2.228
12 1.796 2.201
13 1.782 2.179
14 1.771 2.160
15 1.761 2.145
16 1.753 2.131
17 1.746 2.120
18 1.740 2.110
19 1.734 2.101
20 1.729 2.093
21 1.725 2.086
22 1.721 2.080
23 1.717 2.074
24 1.714 2.069
25 1.711 2.064
26 1.708 2.060
27 1.706 2.056
28 1.703 2.052
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29 1.701 2.048
30 1.699 2.045
31 1.697 2.042
36 1.690 2.030
41 1.684 2.021
46 1.697 2.014
51 1.676 2.009
61 1.671 2.000
71 1.667 1.994
81 1.664 1.990
91 1.662 1.987
101 1.660 1.984
121 1.658 1.980
141 1.656 1.977
161 1.654 1.976
189 1.653 1.973
201 1.653 1.972

Fuente: Normas ASTM, Borrador número 2, 21 de octubre de 1988.

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3.10 MANUAL McGRAW-HILL DE RECICLAJE

TABLA 3.2. Valores de la media (x) y de la desviación estándar (s) en


muestreos semanales para determinar la composición de los RSU*

Componente Desviación estándar (s) Media (x)

Papel mezclado 0,05 0,22


Papel de periódico 0,07 0,10
Ondulado 0,06 0,14
Plástico 0,03 0,09
Residuos de jardín 0,14 0,04
Residuos de comida 0,03 0,10
Madera 0,06 0,06
Otros orgánicos 0,06 0,05
Férreos 0,03 0,05
Aluminio 0,004 0,01
Vidrio 0,05 0,08
Otros inorgánicos 0,03 0,06
1,00
* Los valores en la media y desviación estándar son estimaciones basadas en datos
procedentes de trabajos de campo para RSU muestreados en períodos de muestreo semanales
en diversas zonas de Estados Unidos.
Fuente: Normas ASTM, Borrador número 2, 21 de octubre de 1988.

nadas, está controlado por el componente que se obtiene del número total de
muestras tomadas. Después de determinar el número de muestras n que se van
a tomar, vuelva a la Tabla 3.1 y seleccione la t de Student estadística, t*, que
corresponde a n. Después, vuelva a hacer el cálculo utilizando la misma
fórmula, para determinar el número total de muestras que se van a tomar
durante el estudio de caracterización.
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IMPLANTACIÓN DEL ESTUDIO __________________________

Introducción
Normalmente, los estudios de caracterización sobre residuos sólidos se llevan a
cabo durante la primera fase del plan de gestión integral de residuos sólidos,
que puede incluir: recuperación de recursos, diversos reciclajes y otros sistemas
de procesamiento y evacuación. Antes de llevar a cabo los verdaderos trabajos
de campo, es necesario disponer de una información básica para diseñar
adecuadamente la metodología del programa. Para conseguir un conocimiento
completo del flujo de residuos, la agencia gestora debe determinar cuántos
residuos están generándose, de dónde proceden y de qué están formados en
términos generales.
El estudio para la caracterización de los residuos sólidos debe subdividir el
flujo de residuos en microcomponentes, por ejemplo, si se va a proporcionar la

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CARACTERIZACIÓN DE LOS FLUJOS DE RESIDUOS 3.11

información necesaria para una planificación eficaz de los residuos sólidos, los
plásticos deberían separarse adicionalmente en PET, PE-HD, PVC y otros
plásticos mezclados. Con el fin de evaluar el potencial para la reducción en
origen, el flujo de residuos se separa en productos residuales específicos e
indirectos. Como una forma de reducir la generación de residuos, se concede
una atención especial al flujo de residuos, es decir, envases, publicidad, etique-
tas, etc. Los programas de muestreo deben también tener en cuenta las fluctua-
ciones estacionales y geográficas para determinar la cantidad y composición de
los tipos de residuos.
Además, los programas relativos a la composición de los residuos deben
proporcionar información sobre el flujo de residuos según el tipo específico de
generador, permitiendo así que la agencia que realiza el estudio pueda registrar
a los generadores específicos en los programas de reciclaje, y de esta forma,
incrementar las posibilidades de éxito. El desarrollo de un estudio de caracteri-
zación específico, según las necesidades del programa, ahorrará mucho tiempo
y dinero, y puede ayudar a conseguir una contabilidad correcta de todo el flujo
de residuos.

Actividades premuestreo

Nunca será demasiada la importancia dada a la planificación antes de co-


menzar un estudio de caracterización. No importa cuánto tiempo se esté
planificando desde una oficina, sin un conocimiento total de los objetivos del
estudio y una comprensión del funcionamiento de las instalaciones en las que
se van a realizar los trabajos de campo antes de iniciar los estudios de
caracterización, hay un riesgo potencial de diseñar incorrectamente la tecnolo-
gía del programa.
Como se discutió anteriormente, es imprescindible comprender toda la
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amplia gama de necesidades informativas a fin de desarrollar la metodología


correcta para el estudio de caracterización. Un estudio de caracterización que
incluya, por ejemplo, cuatro semanas de muestreo para captar las variaciones
estacionales, una semana en cada estación del año, y ensayos completos en el
laboratorio, es muy caro para cualquier municipio. El coste de estos estudios
puede variar entre 300.000 y 700.000 dólares, según el nivel de detalle deseado,
el número de lugares de muestreo, etc. Ya que la mayor parte de los costes
están relacionados directamente con los trabajos de campo, es crucial identifi-
car todas las necesidades de información antes de iniciar el estudio. Cada uno
de los objetivos del estudio debe definirse claramente. Hay que realizar los
mayores esfuerzos posibles durante las actividades de muestreo con el fin de
lograr todos los datos esenciales. Cualquier dato no conseguido adecuada-
mente podría ocasionar la repetición de los trabajos de campo. La repetición
de cualquier parte del esfuerzo de campo tendría, finalmente, un impacto
considerable sobre los costes del estudio.
Para ayudar a eliminar la posibilidad de no abarcar todas las necesidades
del estudio, lo mínimo que debe hacer el equipo del proyecto es:

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3.12 MANUAL McGRAW-HILL DE RECICLAJE

• Definir la zona de estudio.


• Revisar los datos socioeconómicos dentro de la zona de estudio.
• Desarrollar una lista con todas las compañías de recolección, privadas y
públicas, que trabajan en la zona de estudio.
• Contactar con todas las compañías de recolección identificadas y dialo-
gar sobre el estudio para la caracterización de los residuos sólidos.
• Visitar cada zona de evacuación independientemente de si se van a
realizar allí o no los muestreos.
• Revisar los planes sobre residuos sólidos y los programas de reciclaje
anteriores.
• Analizar la cantidad y la composición de los reciclables separados del
flujo de residuos antes de la evacuación.
• Fijar el calendario de los períodos de muestreo, con el fin de tener en
cuenta posibles variaciones estacionales y cíclicas que puedan influir en la
generación de los residuos.

Cuando el equipo del proyecto haya definido claramente los parámetros de


estudio, se puede comenzar el estudio de caracterización para los residuos
sólidos, incluyendo las actividades premuestreo.

Categorías de residuos. El siguiente paso, después de las actividades pre-


muestreo discutidas en la Sección 3.2, es definir las categorías de los residuos
que se van a someter a muestreo. En la Tabla 3.3 se presenta una lista sobre los
componentes de muestreo a seleccionar. En la Tabla 3.4 se presenta una
descripción de algunas de las categorías para los componentes de los residuos
proporcionados en la Tabla 3.1. Se pueden definir y seleccionar otros compo-
nentes para los residuos cuando sea necesario. La Tabla 3.3 incluye los compo-
nentes utilizados con más frecuencia para definir e informar acerca de la
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TABLA 3.3. Lista de categorías para los componentes de


residuos

Papel mezclado Otros orgánicos


Papel de alto grado: Férreos:
Papel de informática Latas
Otro papel de oficina Otros férreos
Papel de periódico Aluminio:
Ondulado Latas
Plásticos: Papel
Botellas PET * Otro aluminio
Botellas PE-HD † Vidrio:
Película Transparente
Otros plásticos Ámbar
Residuos de jardín Verde
Residuos de comida Otros inorgánicos
Madera
* PET = polietileno tereftalato.
† PE-HD = polietileno de alta densidad.

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CARACTERIZACIÓN DE LOS FLUJOS DE RESIDUOS 3.13

TABLA 3.4. Descripción de algunas categorías para los componentes de residuos

Categoría Descripción

Papel mezclado Papel de oficina, papel de informática, revistas, papel satinado, papel
encerado, otros papeles que no encajan en las categorías «papel de
periódico» y «ondulados».
Papel de periódico Papel de periódico.
Ondulado Medios ondulados, cajas o cartones ondulados, bolsas de papel ma-
rrón (es decir, ondulado).
Plástico Todos los plásticos.
Residuos de jardín Ramas, varillas, hojas, hierba, otros materiales procedentes de plantas.
Residuos de comida Toda la comida excepto huesos.
Madera Serrín, productos de madera.
Otros orgánicos Textiles, goma, cuero, otros materiales fundamentalmente combusti-
y combustibles bles y que no se encuentran incluidos en las categorías anteriores.
Férreo Hierro, acero, latas de hojalata, latas bimetálicas.
Aluminio Aluminio, latas de aluminio, papel de aluminio.
Vidrio Todo el vidrio.
Otros inorgánicos Roca, arena, polvo, cerámica, yeso, metales no férreos y no alumínicos
y no combustibles (cobre, latón, etc.), huesos.

composición de los residuos sólidos. Para conseguir una mayor uniformidad,


es recomendable que se seleccionen, al menos, las categorías justificadas a la
izquierda en la Tabla 3.3. De esta forma, y si fuese preciso, se podría disponer
de categorizaciones similares para la composición de los residuos sólidos.
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Inspección del lugar. Para asegurar que el estudio de caracterización generará


la información requerida y ofrecerá una caracterización estadísticamente
fiable sobre el flujo de residuos sólidos, las personas que realmente están
implicadas en el trabajo de campo deberían visitar, junto con los operadores
de las instalaciones colaboradoras, cada uno de los lugares de muestreo. No se
debería de tardar más de tres o cinco días en adquirir la información necesaria
para comenzar con el verdadero programa de muestreo. Durante estas visitas,
los trabajadores deben examinar los aspectos físicos de la zona de estudio y
obtener información acerca de lo siguiente:
• Identificación y cuantificación de los residuos entrantes.
• Identificación y cuantificación de todos los tipos de rutas para la entrada
de residuos, información sobre horarios y entregas.
• Información sobre las compañías de recolección privadas.
• Procedimientos de funcionamiento de la instalación.
• Accesibilidad a los servicios públicos, por ejemplo, luz eléctrica, agua.
• Identificación de las zonas de muestreo primarias y secundarias.

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3.14 MANUAL McGRAW-HILL DE RECICLAJE

La información obtenida se utilizará para perfeccionar y finalizar los proce-


dimientos de muestreo. Permitirá un acceso fácil a los vehículos que van a ser
muestreados y posibilitará que todo se lleve a cabo de la forma más segura y
eficaz. Un esfuerzo extra en la planificación minimiza los problemas potencia-
les en las campañas, facilita la identificación de los vehículos, familiariza a los
trabajadores con los horarios de los vehículos e implica a los operarios de las
instalaciones y a los inspectores. La información será muy útil para los trabaja-
dores durante el período real de estudio.
La cooperación del propietario y del operador de la instalación donde se
va a realizar el muestreo es crucial para el éxito del estudio de caracterización.
Todas las partes implicadas, directa o indirectamente, deben comprender los
objetivos, el procedimiento utilizado y las necesidades de datos. Además, las
compañías de recolección privadas que utilicen el lugar de evacuación donde
va a realizarse el muestreo deben ser contactadas para obtener su cooperación.
Se recomienda enviar una confirmación por escrito sobre las discusiones a las
compañías de recolección privadas y a los operadores de las instalaciones, a fin
de asegurar su cooperación antes de iniciar los trabajos de campo. Esta
información debe incluir:

• Horarios para el muestreo de los residuos.


• Métodos y procedimientos propuestos que puedan afectar a las opera-
ciones.
• Borrador del cuestionario utilizado para obtener datos de los operadores
y usuarios de las instalaciones.
• Procedimientos de pesaje.
• Localización de las zonas de pesaje y selección.
• Gestión general de los residuos sólidos seleccionados.

Tamaño del equipo. El tamaño del equipo de muestreo está en función del
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alcance del estudio para la caracterización de los residuos sólidos, de la canti-


dad de residuos que entran en el lugar de muestreo y del número recomendado
de muestras a seleccionar. Un estudio sobre la composición que implique
solamente una caracterización de los residuos por componentes requerirá
normalmente de cuatro a seis seleccionadores, así como un supervisor cuya
función será operar la báscula y recopilar los datos. Si el estudio incluye
inspecciones visuales de las cargas entrantes, valoraciones sobre los residuos
comerciales e industriales y entrevistas con las compañías de recolección,
entonces se precisará de más personal. Cada actividad extra puede requerir
hasta dos personas más en el equipo. El tamaño del equipo, sin embargo,
normalmente es sugerido por la agencia que propone el estudio. La estimación
que presentamos sobre las necesidades de personal tiene la intención de pro-
porcionar una directriz, con el fin de que haya suficientes personas disponibles
en el lugar de muestreo. Sin embargo, antes de comenzar el trabajo de campo
se recomienda que el promotor del estudio discuta el tamaño del equipo con
quienes realicen dicho estudio. Esto permitirá que el promotor pueda modifi-
car el equipo para reducir los costes en el estudio de caracterización.

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CARACTERIZACIÓN DE LOS FLUJOS DE RESIDUOS 3.15

Plan de seguridad para los trabajos de campo. El plan de seguridad es una parte
importante del programa de muestreo. Las personas que están seleccionando
manualmente los residuos sólidos urbanos mezclados pueden encontrarse con
elementos potencialmente peligrosos. Para minimizar los riesgos asociados con
la selección de residuos, debe realizarse un plan de seguridad para los trabajos
de campo. Este plan debe incluir, como mínimo, lo siguiente:
• Normalización de procedimientos y precauciones.
• Identificación del equipamiento protector necesario.
• Procedimientos generales de primeros auxilios.
• Procedimientos respecto a residuos peligrosos.
• Procedimientos de emergencia.
Antes de iniciar las actividades in situ, se deben revisar, junto con el
personal de operación y selección, las precauciones y los procedimientos del
estudio. Hay que identificar los residuos sólidos que probablemente contengan
objetos afilados, como clavos, hojas de afeitar y trozos de vidrio. También los
que contengan jeringuillas, aerosoles tóxicos, aerosoles rotos, etc. Se debe
advertir al personal sobre este peligro e instruirle para mover los residuos
lateralmente durante la selección, en vez de forzosamente proyectar sus manos
dentro de la mezcla. El personal que manipule y seleccione los residuos sólidos
debe llevar una protección apropiada, incluyendo: guantes fuertes de cuero o
goma (a prueba de pinchazos), cascos protectores, gafas de seguridad y calzado
fuerte con empeine de acero.
Durante el proceso de muestreo, la maquinaria pesada también se verá
implicada. Esto puede incluir: vehículos de recolección, palas frontales, camio-
nes basculantes, etc. El proceso de vertido puede dispersar los residuos, crear
polvo y arrojar al aire productos residuales. Estos proyectiles pueden incluir:
partículas de vidrio volantes, procedentes de la rotura de recipientes, y tapas
metálicas, procedentes de los recipientes plásticos y metálicos que se rompen
por presión cuando son aplastados por el equipamiento pesado. El problema
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será especialmente agudo cuando la superficie sobre la que se trabaja tenga


una alta resistencia a la compresión, por ejemplo, hormigón. Se debe informar
al personal acerca de los peligros y la necesidad de protección para los ojos y
la cabeza. Además, se debe instruir al personal para que no dirija sus ojos
hacia los vehículos que estén descargando o hacia el equipamiento pesado que
esté moviendo o colocando los residuos sólidos. El personal debe vestirse
apropiadamente con ropa resistente y chalecos reflectantes. También se deben
usar luces de seguridad alrededor de la zona de selección.

Utensilios. Hay que adquirir suficientes contenedores metálicos, plásticos o


de fibra para la selección y el pesaje de cada componente, y deben ser etiqueta-
dos correctamente, con el fin de poder ser utilizados durante todo el estudio de
muestreo. Los componentes que tengan un contenido sustancial de humedad
(por ejemplo, residuos de comida) tienen que introducirse en contenedores
metálicos o de plástico, lo que evitará la absorción de humedad por parte del
contenedor, ahorrando pesajes a la hora de establecer un peso tara exacto para
cada contenedor. Es necesario pesar cada contenedor de almacenamiento al

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3.16 MANUAL McGRAW-HILL DE RECICLAJE

principio del día, o más frecuentemente si es preciso, con el fin de conseguir


pesos tara exactos. Debería utilizarse una báscula electrónica con una capaci-
dad de, al menos, 100 kg y una precisión de, por lo menos, 50 gramos. Estas
básculas deberían ser reguladas diariamente según las especificaciones del
fabricante. Las básculas de mesa deben posicionarse sobre superficies limpias,
llanas y niveladas. También pueden emplearse básculas plataforma portátiles
cuando el lugar de muestreo no está equipado con una báscula plataforma, a
fin de poder determinar las cantidades de residuos entrantes, así como la
densidad de los residuos.
El personal destinado al proceso de selección debería equiparse con lonas
resistentes, palas, rastrillos, escobas de empuje, recogedores, cepillos, imanes,
mesa de selección, botiquín de primeros auxilios, herramientas de mano pe-
queñas y misceláneas, conos de tráfico, chalecos reflectantes, guantes a prueba
de pinchazos, cascos protectores, gafas de seguridad y botas resistentes con
empeine de acero.
La zona elegida para llevar a cabo las actividades de selección manual y las
operaciones de pesaje debe ser llana, nivelada, y debe estar visiblemente apar-
tada de las zonas normales destinadas al procesamiento y manipulación de los
residuos. La superficie debería barrerse o cubrirse con una lona limpia antes de
proceder a cada descarga. En la Figura 3.2 se presenta un ejemplo de una zona
típica de selección.

Muestras de residuos sólidos destinadas a la selección manual. Como se ha


explicado anteriormente, el número de muestras se calcula basándose en una
fórmula estadística. Los métodos y procedimientos aquí descritos resumen los
procedimientos propuestos por la ASTM.
Las muestras selectivas se obtienen de los vehículos normales de recolec-
ción. Un vehículo de recolección puede llevar un cargamento de 8 a 10
toneladas. Por lo tanto, hay que separar de ese cargamento una muestra que
sea representativa del conjunto. Después se procede a seleccionar manual-
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mente la muestra en sus componentes de residuos y en las fracciones de peso


calculadas para cada componente. Posteriormente puede calcularse la compo-
sición media de los residuos utilizando los resultados sobre composición obte-
nidos de cada una de las muestras selectivas.
Cada día, dentro del período de muestreo, se pueden elegir aleatoriamente
los vehículos destinados a muestreo, o bien pueden ser preseleccionados, con el
fin de proporcionar una mezcla de residuos representativa de diversos estratos
socioeconómicos dentro de una jurisdicción regional. Esta decisión se adopta
durante las actividades premuestreo. Para un período de muestreo semanal de
x días, el número de vehículos muestreados cada día será aproximadamente
n/x, donde n es el número total de cargamentos procedentes de los vehículos
seleccionados para estimar la composición de los residuos. El período semanal
puede variar entre cinco y siete días.
Los vehículos designados se dirigen hacia una zona prefijada para la descar-
ga y recolección de la muestra selectiva. Se instruye al operario del vehículo
para que realice la descarga sobre una superficie limpia y en una pila continua,
con el fin de evitar la formación de huecos en el cargamento vaciado. En este

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CARACTERIZACIÓN DE LOS FLUJOS DE RESIDUOS 3.17

FIGURA 3.2. Esquema de las actividades de selección.

momento, también se recopila información procedente del operario del vehícu-


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lo, antes de que abandone la zona de descarga. Una vez descargado el vehícu-
lo, es necesario separar una porción manejable del cargamento que sea repre-
sentativa de todo el cargamento. Básicamente se emplean dos procedimientos.
El primer método requiere la utilización de una pala frontal. El operario de
la pala mezcla completamente el cargamento de residuos y lo nivela en una
pila continua. Después, el operario, una vez más mediante la pala, separa
aproximadamente la cuarta parte del cargamento y lo coloca apartado del
resto. Se mezcla la porción separada y, de nuevo, se separa la cuarta parte. El
procedimiento se repite hasta obtener una cuarta parte que pese, aproximada-
mente, de 90 a 140 kg. Esta parte se selecciona manualmente en sus consti-
tuyentes de residuos.
El segundo método también requiere una pala frontal y un operario. Sin
embargo, en esta ocasión, en vez de mezclar todo el cargamento de residuos
antes de separar una muestra, ésta se obtiene longitudinalmente a lo largo de un
lateral del cargamento vaciado. La muestra debe formar una masa que pese apro-
ximadamente 450 kg. Después se mezcla la muestra completamente y se separa
la cuarta parte para la selección manual. Este método emplea menos tiempo y
los resultados son semejantes a los obtenidos en el primer método descrito.

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3.18 MANUAL McGRAW-HILL DE RECICLAJE

Se puede seleccionar solamente una muestra en cada cargamento designa-


do. Todo el proceso de manipulación debe realizarse sobre superficies limpias.
Si es necesario, la muestra selectiva se llevará hasta una zona de selección
segura. Los materiales residuales que no entren en la selección manual deben
ser sacados cuanto antes de la zona y evacuados.

Procedimientos para la selección manual

Para preparar la zona de selección se coloca una lona o superficie de plástico


sobre una zona nivelada cerca del lugar de descarga. La lona o el plástico se
sujetan mediante los contenedores (que se colocan alrededor) utilizados para
los materiales procedentes de la selección. El número de contenedores debe ser
proporcional a la composición esperada para los residuos. El cartón ondulado
puede ser demasiado voluminoso como para ser colocado en contenedores,
por lo tanto, es preciso asignar una zona para su almacenamiento. Los conte-
nedores deben localizarse alrededor de la zona de selección, de tal forma que,
cuando sea posible, los contenedores para el mismo componente se sitúen en
lados opuestos de la pila, proporcionando así un acceso más fácil al equipo de
selección. Para el proceso puede usarse una mesa de selección. La mesa facilita
el proceso de selección y permite la identificación de los materiales finos que
podrían perderse al realizarse la selección en el suelo. También se pueden
diseñar mesas que incluyan orificios, en los que podrían utilizarse cribas de
diversos tamaños, permitiendo así la caída de los materiales finos en contene-
dores para una evaluación posterior.
Los contenedores de selección se pesan para obtener sus pesos tara. Se
etiquetan o enumeran y se marca claramente su peso tara. El peso tara
correspondiente a cada etiqueta o número se archiva para futuras referencias.
Los contenedores deben limpiarse periódicamente, con el fin de asegurar un
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peso tara uniforme y exacto.


Para comenzar la selección, se lleva una primera porción de la muestra
hasta la zona de selección y se coloca encima de la mesa principal. Los
miembros del equipo empiezan a seleccionar manualmente la muestra. La
operación está controlada por el supervisor del equipo, quien comprueba cada
contenedor para asegurar la calidad de la selección y ayuda en la clasificación
de los artículos cuestionables. Cuando se ha seleccionado, aproximadamente,
el 90 por 100 de la primera porción de la muestra, se coloca otra porción de la
misma encima de la primera, y la selección continúa.
Todos los componentes se seleccionan manualmente. Cuando se ha selec-
cionado toda la muestra, se colocan en un contenedor los materiales finos que
están encima de la mesa. Se aparta la mesa, se coge la lona por las esquinas y
se examina el contenido, que se coloca en los contenedores apropiados.
Se procede entonces a lavar la lona y se vuelve a colocar en el suelo. Se
pesan los contenedores llenos y se apunta su peso bruto. Se vacían los contene-
dores y se colocan en los emplazamientos apropiados para la siguiente ronda
de selección.

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CARACTERIZACIÓN DE LOS FLUJOS DE RESIDUOS 3.19

De esta forma, la elección y selección de muestras puede llevarse a cabo en


una hora, aproximadamente. Puede reducirse este tiempo si:
• Durante la selección de una muestra, se elige la siguiente.
• Hay múltiples zonas de selección y más personal.
Cuando haya finalizado la selección de la muestra y se hayan recopilado
todos los datos, quizá serán necesarios algunos comentarios adicionales sobre
las características del material después de haber realizado un análisis visual.
Por ejemplo, puede anotarse el porcentaje aproximado de lámina y fundición
para determinar la fracción de aluminio. De igual forma, debería anotarse la
existencia de un contenido en humedad más alto que el normal en las catego-
rías de periódicos y aluminios, así como las diferentes condiciones climatológi-
cas. Sin embargo, los resultados del sondeo deberían archivarse sin ningún
ajuste para las características de humedad, etc.

Análisis de laboratorio

Si durante la selección el estudio de caracterización incluye una valoración


sobre los compuestos de los residuos sólidos, representados en las muestras
tomadas, entonces sería necesaria la ayuda de un laboratorio legitimado. El
laboratorio elegido debe estar cualificado para realizar los análisis y debe
entregar un borrador del procedimiento completo antes de comenzar los en-
sayos. Estos normalmente son los siguientes:
• Valor calorífico o potencia calorífica: El valor calorífico normalmente se
expresa en unidades térmicas británicas por libra de residuos (Btu/lb) o
en kcal/kg, y es una forma de medir el contenido energético de los
residuos disponible mediante incineración.
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• Análisis inmediato: Determinación del contenido de humedad total, mate-


ria volátil, carbono fijo y contenido en cenizas.
• Análisis elemental: Determinación en los residuos de ceniza, carbono,
hidrógeno, azufre, oxígeno, nitrógeno y cloro.
• Análisis básico: Una amplia categoría que incluye la determinación de
parámetros tales como acidez, herbicidas, amianto y dioxinas.
El laboratorio tendrá que manipular muestras que pesen entre 4,5 y 9 kg,
tendrá que triturar y mezclar completamente las muestras sin contaminarlas y
llevar a cabo los ensayos analíticos.
Las muestras para el análisis en el laboratorio se seleccionan bien mediante
la reconstrucción de las muestras (proporcionales al peso de la muestra origi-
nal, porcentaje en peso) tomadas en los trabajos de campo, o bien repitiendo
un ejercicio similar al método de cuarteado, donde la muestra de 90-140 kg se
coloca en una pila cónica y se «rasura» hasta que queda una muestra de 9-12 kg.
El muestreo aleatorio es inapropiado por la escasa fiabilidad estadística que
ofrecen los datos. Cada muestra obtenida en los trabajos de campo o la
muestra diaria, formada por todas las muestras obtenidas en un día determina-

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3.20 MANUAL McGRAW-HILL DE RECICLAJE

do para cada clase de generador (doméstico, comercial, etc.), se envía al labora-


torio para su ensayo. Los análisis inmediato y elemental de las muestras se
realizan de acuerdo con las Normas y Procedimientos de la ASME, ASTM
Comité E-38.
• Análisis inmediato: humedad total, ceniza (incluyendo porcentaje en volu-
men), volátiles, carbono fijo, valor calorífico (Btu/lb en base al estado
entregado y libre de humedad).
• Análisis elemental: cenizas, carbono, hidrógeno, nitrógeno, oxígeno, azufre.

Sondeo de los residuos sólidos entrantes

Como parte del estudio de caracterización, es importante cuantificar todos los


residuos sólidos que entran en la instalación donde se realiza el muestreo.
Deben recopilarse datos en relación con todas las cantidades de residuos
entrantes. Debe haber suficiente personal para operar la báscula de la instala-
ción de residuos sólidos, con el fin de obtener información sobre las cantidades
de residuos. Cada camión que entre será estudiado y pesado, además de
encuestar al conductor. Se pregunta a los conductores acerca del tipo de
residuos (comerciales, domésticos, mezclados, etc.) que transportan, de la zona
donde fueron recolectados, del tipo de establecimiento donde fueron generados
y del porcentaje de vehículo cargado. Además, se solicita a los conductores de
cargamentos mezclados que realicen una estimación sobre los porcentajes de
los distintos tipos de residuos que transportan.
Los residuos que entran en la instalación se cuantifican según su origen y
clase de generador (por ejemplo, doméstico, comercial o industrial). Además,
cada vehículo será cuantificado en función de su peso o volumen y densidad.
Los datos relativos a cantidades, para los residuos sólidos generados en la
zona de estudio, serán definidos dentro del marco siguiente:
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• Cantidades para los distintos tipos de residuos según puntos geográficos


(origen).
• Información específica sobre la ruta o itinerario, si está disponible.
• Peso o volumen y las correspondientes características de densidad, expre-
sado en términos de flujo diario, medio, máximo y mínimo de la instala-
ción de residuos sólidos, para el muestreo estacional y anual.
• En los resultados se mostrará claramente la cantidad total de residuos
para la región, por tipos. También el peso, volumen y las correspondientes
características de densidad, expresado en términos de flujo diario, medio,
máximo y mínimo para los períodos estacionales y para todo el año.

Inspección visual

Aunque no es tan fiable como el proceso de selección, la inspección visual de


los residuos entrantes es recomendable para cualquier estudio de caracteriza-
ción sobre residuos sólidos. El propósito de la inspección visual es caracterizar

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CARACTERIZACIÓN DE LOS FLUJOS DE RESIDUOS 3.21

visualmente por componentes todos los residuos sólidos entrantes. Este esfuer-
zo posibilita el conocimiento completo de las características generales, para
todos los residuos sólidos evacuados en la zona de estudio.
Se debería disponer de suficiente personal para inspeccionar visualmente
todos los cargamentos de residuos entrantes. Los inspectores de los residuos
son los responsables de realizar el análisis para estimar su composición. Al
final, esta información será comparada con la información obtenida en la
báscula, a fin de aumentar la fiabilidad global de los datos.
Durante la inspección visual de los residuos se realizan dos fases de estudio.
La primera consiste en una entrevista con el conductor y la segunda compren-
de una caracterización de los residuos. La entrevista con el conductor se
realiza mediante una serie de preguntas cortas, utilizadas para desarrollar un
«historial» o información básica sobre un cargamento concreto de residuos.
Algunas de las preguntas incluyen indagaciones sobre el lugar donde se reco-
lectaron los residuos, el tipo de establecimientos, los tipos de residuos en el
cargamento y la capacidad del vehículo utilizado. La caracterización de los
residuos consiste en su disgregación por componentes. Después de la entrevista
con el conductor, se observa el camión durante su ciclo normal de descarga.
Una vez vaciado, los miembros del equipo proceden a estimar la composición
de los residuos. Aquí, el análisis sobre la composición no es tan detallado como
en el análisis de selección, pero puede proporcionar una información valiosa
sobre las características generales. Los residuos sólidos pueden caracterizarse,
por porcentajes, como domésticos, comerciales, industriales, etc., y pueden
proporcionar información relativa al carácter general del flujo de residuos. Las
dos fases se complementan entre sí, justificándose y cualificándose.
En las Figuras 3.3 a 3.7 se muestran algunos ejemplos de los formularios
utilizados, tanto para la entrevista con el conductor como para la valoración
de los residuos, durante una inspección visual de residuos.
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Variaciones estacionales

Las cantidades de residuos que se entregan en un lugar de evacuación pueden


variar según la hora, el día, la semana, el mes, la estación y el año. Por lo tanto,
a lo largo de un período determinado de tiempo pueden producirse fluctuacio-
nes en el flujo de residuos sólidos. Normalmente, un estudio de caracterización
para los residuos sólidos analiza las variaciones estacionales. Las estimaciones
estacionales habitualmente requieren cuatro programas de una semana (invier-
no, primavera, verano, otoño) para cada zona de estudio. Los programas de
una semana son considerados mínimos y proporcionan, además, información
sobre las variaciones según el día de la semana.
Aunque es preferible un programa de cuatro semanas (un muestreo en cada
estación del año), también es posible valorar las variaciones estacionales reali-
zando un estudio de caracterización en dos de las cuatro estaciones, por
ejemplo, invierno y verano. No obstante, cuando se fijan las semanas de
muestreo es imprescindible tener en cuenta las características regionales espe-
cíficas. Por ejemplo, algunas industrias pueden fabricar artículos y dar unos

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CARACTERIZACIÓN DE LOS FLUJOS DE RESIDUOS 3.27

servicios determinados durante ciertos períodos anuales. Sus procesos pueden


tener un impacto considerable sobre el flujo global de los residuos generados
en estos períodos. Por lo tanto, es necesario que el estudio de caracterización
para los residuos sólidos coincida con sus programas de producción. Además,
algunas regiones experimentan un incremento turístico durante una o más
estaciones a lo largo del año, lo que afecta a la generación de residuos sólidos
desde un punto de vista cuantitativo y cualitativo. El estudio debe valorar
estos impactos asociados a la generación de residuos.
Respecto a las cantidades, las variaciones estacionales se estiman a partir
de archivos y datos valorativos sobre el flujo de residuos. Con el fin de
comprender mejor el efecto que tienen las variaciones estacionales en el flujo
de residuos, se proporciona la Tabla 3.5, que presenta un resumen de los
datos, relativos a variaciones estacionales, obtenidos a partir de varios estudios
sobre composición de residuos. En la Tabla 3.5 se pueden observar algunos
cambios estacionales sutiles para ciertos materiales; es decir, los periódicos,
ondulados, plásticos y otros residuos muestran mayores variaciones estaciona-
les que otros materiales, como, por ejemplo, papel, metales férreos, aluminio y
vidrio.

Variaciones geográficas

La composición de los residuos sólidos se modifica drásticamente respecto a la


geografía. La composición de los residuos puede variar de ciudad en ciudad, de
condado en condado, de estado en estado, de país en país, e incluso de
continente en continente. Estas diferencias podrían deberse, completamente o
en parte, a cualesquiera de los siguientes factores: economía, población, proxi-
midad a la recolección o factores políticos y sociales.
La Tabla 3.6 proporciona un resumen de los datos sobre variaciones
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estacionales recopilados a partir de los estudios realizados en cuatro regiones


de Estados Unidos.

TABLA 3.5. Variación estacional y composición


de los residuos

Invierno (%) Verano (%)

Papel de periódico 5-10 8-12


Ondulado 5-10 8-12
Otros papeles 35-40 32-36
Plásticos 8-12 10-15
Metales férreos 3-6 2-6
Aluminio <1 <1
Vidrio 5-10 8-12
Otros residuos 25-30 18-30

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3.28 MANUAL McGRAW-HILL DE RECICLAJE

TABLA 3.6. Geografía y composición de los residuos en Estados Unidos

Nordeste (%) Sudeste (%) Medio Oeste (%) Oeste (%)

Papel de periódico 8-10 8-12 5-8 2-12


Ondulados 9-12 8-12 5-12 5-15
Otros papeles 22-32 30-35 20-25 15-25
Plásticos 7-10 5-10 5-10 6-10
Residuos de jardín 10-17 3-7 9-13 2-12
Metales férreos 2-6 1-5 3-6 5-8
Aluminio 1-3 1-5 <1 <1
Vidrio 6-12 5-8 2-6 2-8
Otros residuos 18-23 20-25 5-15 5-10

Comerciales vs. domésticos

Para desarrollar un conocimiento global sobre todo el flujo de residuos, a


menudo, los residuos se dividen en partes según se trate de generadores
domésticos o comerciales-industriales. Por lo tanto, es preciso muestrear un
número representativo de cada uno de estos generadores de residuos. Como
los residuos sólidos se entregan en vehículos abiertos y cerrados, hay que
realizar un muestreo, visual o físico, de un número representativo de ambos
tipos de vehículos.
Se debe tener en cuenta que la composición del flujo de los residuos
domésticos y comerciales puede variar drásticamente. En la Tabla 3.7 se
presenta una comparación entre el flujo de los residuos domésticos y comercia-
les procedentes de una población típica en las afueras de un núcleo urbano.
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Como se puede observar en la Tabla 3.7, la cantidad para algunos constituyen-

TABLA 3.7. Composición de los residuos domésticos y


comerciales

Domésticos (%) Comerciales (%)

Papel 20-40 25-50


Ondulado 8-12 20-30
Plásticos 6-8 10-15
Metales 4-8 2-5
Otros residuos *, † 40-50 18-24
* «Otros residuos» domésticos están formados principalmente por lo
siguiente, y se estiman en porcentajes según su peso: residuos de jardín,
17%; aluminio, 1 %; vidrio, 6%; textiles, 4%; residuos de comida, 9 %;
madera, 5 %; goma, 2 %; residuos misceláneos, 3 %. Total: 47 %.
† «Otros residuos» comerciales están formados principalmente por lo
siguiente, y se estiman en porcentajes según su peso: vidrio, 3 %; residuos
de comida, 9%; madera, 4%; residuos misceláneos, 4%. Total: 20%.

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CARACTERIZACIÓN DE LOS FLUJOS DE RESIDUOS 3.29

tes de los residuos (por ejemplo, ondulado) puede variar significativamente


entre los flujos domésticos y comerciales.
Además, los subcomponentes, en cada tipo de residuos, tienden a diferir
entre los sectores doméstico y comercial. Por ejemplo, la categoría de papel en
el sector doméstico está formada por: papel de periódico, papel de seda,
pañuelos de papel y otros tipos de papel, desechándose junto con las típicas
basuras domésticas. Sin embargo, en el sector comercial, la categoría de papel
está formada principalmente por desechos de papel de oficina, incluyendo el
papel de informática. La categoría de papel es un buen ejemplo de lo que hace
tan diferentes a estos dos sectores. Frecuentemente, cuando los estudios de
caracterización están en su fase de planificación, es preciso desarrollar aproxi-
maciones especiales y singulares, realizadas según las necesidades específicas de
cada estudio individual. Más adelante, en este capítulo, se expondrá uno de
tales procedimientos únicos.

Muestreo y composición de los residuos

La metodología de muestreo representa el procedimiento utilizado para medir


la composición de los residuos sólidos generados dentro de la zona de estudio.
El procedimiento determina la composición media de los residuos basándose
en la recolección y selección manual de un número de muestras a lo largo del
período de estudio. El procedimiento debería considerar:
• Un número significativo de muestras de selección, que sean representati-
vas de todo el flujo de residuos.
• La selección manual de los residuos en sus componentes individuales.
• La recopilación de los datos.
• La presentación de los resultados.
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Los camiones elegidos se descargan en la zona de selección. De cada


cargamento se escogen aleatoriamente muestras de 90-140 kg aproximadamen-
te. La identificación aleatoria se puede llevar a cabo conceptual o físicamente,
pero no se puede dejar al arbitrio del equipo de selección. Con el fin de
recopilar los datos relativos a los componentes del flujo de residuos, se precisa
de una hoja de cálculo (Tabla 3.8) para la composición de los residuos.

ANÁLISIS DE LOS RESULTADOS_________________________

Cantidades y composición de los residuos sólidos

Es importante determinar el nivel de detalle requerido en el programa de


valoración de los residuos. Las unidades básicas para las cantidades de resi-
duos son: toneladas por hora, toneladas por día, toneladas por semana y
toneladas por año. Estas unidades básicas pueden dividirse en componentes,
tales como:

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3.30 MANUAL McGRAW-HILL DE RECICLAJE

• Toneladas por día de residuos domésticos, comerciales, industriales y de


demolición.
• Toneladas por día recolectadas por camión individual o en itinerarios
específicos dentro de la zona de estudio.
• Kilos per cápita/día generados o recolectados en base a características
socioeconómicas diferentes.
Las mediciones cuantitativas también pueden incluir volúmenes de resi-
duos expresados en metros cúbicos, pero las unidades de volumen deben
aparecer asociadas a información relativa al peso, ya que pueden producirse

TABLA 3.8. Hoja de cálculo para la composición de los residuos


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CARACTERIZACIÓN DE LOS FLUJOS DE RESIDUOS 3.31

variaciones en la densidad de los residuos. Estas variaciones se producen,


principalmente, por las diferencias existentes entre la composición de los resi-
duos y el equipamiento de compactación.
Las unidades más frecuentemente utilizadas son: toneladas/día y kilos per
cápita/día. Toneladas/día normalmente se emplea para las cantidades de resi-
duos entregadas a una instalación, mientras kilos per cápita/día hace referencia
a la generación de residuos en función del tipo de población.
Después de los trabajos de campo, deberían ser analizados los datos relati-
vos a la cantidad, para cada día y semana en cada localización. Debe calcularse
la densidad de cada cargamento mediante la división del peso neto del
cargamento entre la capacidad del camión (expresada en metros cúbicos).
Puede ser de ayuda incluir una columna en los formularios para este cálculo,
así como para el cálculo del peso neto.
La estacionalidad local en la generación de residuos se estima mejor em-
pleando los datos de cantidad archivados por el operador de la instalación.
Los datos sobre llegadas diarias de camiones y/o vehículos, pesos de carga-
mentos (si hay báscula), cálculos del volumen y facturas son útiles para la
estimación de la estacionalidad en la generación de los residuos.
Los datos sobre composición de residuos normalmente son recopilados y
analizados para cada una de las muestras tomadas. Después se combinan
todas las muestras con el fin de determinar la media para cada componente.
Estas medias se presentan como representativas de todos los residuos sólidos
para la zona de estudio.

Resultados de laboratorio

El laboratorio debería remitir un informe, por separado, en el que se presenten


los resultados de los ensayos. Los datos del ensayo deberían ser cotejados,
según el tamaño de la muestra, con cada una de las muestras seleccionadas en
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los trabajos de campo. Esto es extremadamente importante si el laboratorio


ensaya en cada muestra sobre la combustibilidad de, tan sólo, la fracción
combustible. Para determinar el valor calorífico real de los residuos sólidos,
basándose en el estado de recepción, debe analizarse la fracción no combusti-
ble (metales, inertes, etc.) separada en cada muestra, posibilitándose así una
reflexión sobre las pérdidas de calor y energía. Posteriormente se procede a
desarrollar una nueva serie de valores caloríficos para cada muestra. La serie
de valores se revisa, se delimitan los contornos y se determina un rango de
valores caloríficos. Normalmente, los rangos experimentados en Estados Uni-
dos están entre 9.700 y 12.700 kJ/kg.
El análisis químico realizado puede estimar el tipo de compuestos químicos
que podrían emitirse durante el proceso de evacuación, bien en forma de gas
desde una incineradora, o bien en forma de lixiviados desde un vertedero.
Estas estimaciones pueden compararse con los parámetros dados para las
emisiones y los lixiviados, con el fin de determinar si las descargas ambientales
asociadas a la alternativa de evacuación elegida están dentro de las normativas
reglamentarias.

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3.32 MANUAL McGRAW-HILL DE RECICLAJE

PRESENTACIÓN DE LOS RESULTADOS

Una vez recopilados y organizados todos los datos, deberían presentarse de


una forma ordenada y concisa. Las tablas y gráficas son herramientas valiosas
para ilustrar los resultados de un estudio de caracterización.
Los diagramas de barras, de sectores u otras formas de representación
visual, todas son válidas para crear una imagen y perfil del flujo de residuos
sólidos. En las Figuras 3.8 a 3.12, ambas incluidas, se presentan algunas
muestras de las gráficas que podrían utilizarse para la presentación de resulta-
dos. La Figura 3.9 describe la composición de los residuos sólidos, por compo-
nentes, para el sector doméstico. La Figura 3.10 describe la composición de un
flujo completo de residuos sólidos. La Figura 3.11 presenta los tonelajes de
cargamentos domésticos procedentes de diversos puntos de generación dentro
de la zona de estudio. La Figura 3.12 refleja las estimaciones y pronósticos
para el reciclaje comercial y doméstico.
El formato del informe final y el nivel de detalle deseado pueden especifi-
carse teniendo en cuenta la finalidad del sondeo. Si no se realiza así, los
resultados deben presentarse de forma resumida, con una breve exposición
acerca del procedimiento utilizado (suposiciones, fuentes de datos, etc.). Dos
aspectos importantes que hay que considerar son:

• Presentar los datos relativos a cantidades y composición según el tipo de


generador y región.
• Presentar los resultados del sondeo de tal forma que otros puedan utili
zar los datos más adelante y comprender sus limitaciones.
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FIGURA 3.8. Composición física de los RSU.

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CARACTERIZACIÓN DE LOS FLUJOS DE RESIDUOS 3.33

FIGURA 3.9. Composición del flujo de residuos en el sector doméstico. Condado


de Westchester, Nueva York.
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FIGURA 3.10. Composición de un flujo de residuos completo. Condado de West-


chester, Nueva York.

EL RECICLAJE Y LA CARACTERIZACIÓN
DE LOS RESIDUOS SOLIDOS ____________________________

Existen dos consideraciones importantes cuando se está valorando el impacto


del reciclaje sobre la caracterización de los residuos sólidos. La primera se
centra en el efecto que tienen los programas de reciclaje existentes sobre los
datos obtenidos durante el estudio de caracterización. Y la segunda trata de

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3.34 MANUAL McGRAW-HILL DE RECICLAJE

FIGURA 3.11. Tonelajes domésticos entregados, según las estaciones de transfe-


rencia. Condado de Westchester, Nueva York, 1989.
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FIGURA 3.12. Estimaciones y pronósticos para el reciclaje comercial y doméstico.


Condado de Westchester, Nueva York.

los efectos a largo plazo que tiene el reciclaje sobre los datos obtenidos, en relación a
la planificación de los sistemas de evacuación para los residuos sólidos.

Efectos sobre los resultados del estudio

Si la zona de estudio tiene ya un programa de reciclaje en funcionamiento, el


estudio no proporcionará una imagen representativa de las formas de genera-
ción. Como el muestreo se realiza en la zona de evacuación o procesamiento,
los materiales separados del flujo de residuos con anterioridad, mediante

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CARACTERIZACIÓN DE LOS FLUJOS DE RESIDUOS 3.35

reciclaje, no entrarán en los resultados. La aproximación preferente a los


residuos sólidos se realiza bajo una perspectiva de generación; por lo tanto,
será necesario tener en cuenta los reciclables que se han separado del flujo de
residuos antes de la evacuación.
En consecuencia, el estudio de caracterización debe cuantificar los recicla-
bles en términos de cantidad global separada y composición. Esto puede
conseguirse mediante la revisión de los archivos disponibles, que informan
sobre las cantidades y tipos de reciclables separados del flujo de residuos antes
de la evacuación. Estos informes deberían localizarse sin dificultad en las
fuentes municipales, intermediarios locales para el reciclaje y otros mercados
de reciclaje. Una vez conocidos los datos sobre los tipos y cantidades de
materiales reciclables, pueden añadirse, de forma apropiada, a los obtenidos en
el muestreo, con el fin de establecer los datos relativos a la cantidad y composi-
ción de los residuos sólidos desde una perspectiva de generación. Estos datos
finales son beneficiosos para la agencia dedicada a la planificación de los
residuos sólidos, sobre todo cuando desea valorar las necesidades de evacua-
ción presentes en caso de fallar algunos mercados de reciclaje. También pro-
porcionan una puesta al día sobre el éxito global del programa de reciclaje y
pueden identificar mercados potenciales para los materiales del flujo de resi-
duos que no se reciclan en la actualidad.

Efectos de los resultados del estudio

La cantidad y la calidad del flujo de residuos tendrá un impacto directo sobre


las diferentes tecnologías y sistemas implantados para cada componente. El
tamaño de una instalación destinada a los residuos sólidos dependerá de las
perspectivas futuras para las cantidades y características del flujo de residuos, y
de las tasas de reciclaje, que quizá no hayan sido bien definidas antes de
implantar el programa de reciclaje. Sin duda, el reciclaje afectará a la disponi-
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bilidad de los residuos.


La cantidad y el tipo de residuos separados mediante reciclaje tendrán un
efecto directo sobre el contenido energético (valor calorífico) del flujo de
residuos y la densidad in situ de los residuos en el vertedero. Estos dos efectos
impactarán sobre los requisitos de capacidad, en términos de evacuación.
Normalmente, en la fase inicial de un programa de reciclaje se separa el papel,
incluyendo el material ondulado, a un ritmo mayor que latas, botellas y demás
materiales no combustibles. Si esto se produce, hay un descenso marginal del
valor calorífico en el flujo de residuos. Cuando el programa gana en eficacia, se
separan mayores cantidades de materiales reciclables. Normalmente, estos
materiales no son combustibles y originan un incremento del valor calorífico
en el flujo de residuos. Con un nivel de reciclaje en torno al 25-30 por 100,
puede producirse un incremento del 10 por 100 en el valor calorífico. Esto
podría reducir en una cantidad similar la capacidad de procesamiento residuos-
energía.
En combinación con el crecimiento previsto para la actividad comercial, los
incrementos potenciales y los pronosticados de algunos materiales, como los

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3.36 MANUAL McGRAW-HILL DE RECICLAJE

residuos de envases, tendrán un efecto significativo sobre la cantidad y compo-


sición de los residuos procesables. Mientras aumente la cantidad de papel,
plástico y envases, seguirá creciendo el valor calorífico, Similarmente, cuanto
mayor sea la separación de inertes o materiales de bajo poder calorífico, como
vidrio, materiales férreos y no combustibles encontrados en los residuos de
jardín, más crecerá el valor calorífico de los residuos restantes. Hay que tener
en cuenta estos incrementos cuando se .está haciendo una planificación sobre la
capacidad de evacuación.

APROXIMACIONES ESPECIALES Y CREATIVAS _____________

En algunas ocasiones no es factible realizar una caracterización completa de


los residuos sólidos mediante la selección de residuos y quizá sean aceptables
otras aproximaciones singulares y creativas.
En el condado de Westchester, Nueva York, se realizó una aproximación
especial y creativa para estimar la cantidad de los reciclables existentes en el
sector comercial de su flujo de residuos. En la planificación relativa al reciclaje
comercial se precisó de un análisis global acerca de la cantidad y composición
del flujo de los residuos comerciales.
Hay ventajas considerables a la hora de hacer participar a la actividad
comercial en los programas de reciclaje municipales y privados. Las ventajas
de iniciar programas de reciclaje en el sector comercial incluyen:
• Normalmente, el flujo de residuos comercial está formado por una gran
fracción de materiales reciclables, como, por ejemplo, papel, cartón ondu-
lado y madera.
• Los reciclables comerciales son fáciles de identificar y separar del flujo de
residuos comercial.
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• Normalmente ya existe una cantidad importante de reciclaje en el sector


comercial, y estos esfuerzos pueden incrementarse o canalizarse como
ejemplo para otros programas.
• Debido al incremento de los costes de evacuación y recolección, el reciclaje
comercial es una decisión rentable desde un punto de vista empresarial.
• El reciclaje comercial ayudará a los municipios a alcanzar los objetivos
de reciclaje establecidos por el estado mediante el incremento de las tasas
de reciclaje y, por lo tanto, la reducción del flujo global de los residuos
comerciales que precisen evacuación.
Si se presentan con claridad a la comunidad comercial, estas ventajas
pueden servir de estímulo para que los líderes de las empresas locales inicien
programas de reciclaje. Lo que puede lograrse mediante publicidad en las
revistas locales de negocios, presentación de los beneficios del reciclaje en las
reuniones de organizaciones empresariales con carácter local y estableciendo
un grupo de trabajo o comité, formado por empresarios y funcionarios públi-
cos, que desarrolle los incentivos necesarios para promocionar el reciclaje en el
sector privado.

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CARACTERIZACIÓN DE LOS FLUJOS DE RESIDUOS 3.37

Antes de iniciar programas de reciclaje en el sector comercial, es preciso


valorar el flujo de residuos comercial, con el fin de determinar su composi-
ción. Es importante establecer los componentes para determinar así los tipos
y las cantidades de residuos disponibles para el reciclaje. La cuantificación y
caracterización de los residuos requiere esfuerzos conjuntos por parte del
municipio, de los establecimientos comerciales y de las compañías privadas
de recolección.
Normalmente, para conseguir un cierto nivel de detalle en los datos sobre
cantidad y composición de los residuos, se pesan los cargamentos de residuos
procedentes de los establecimientos comerciales, se registran los pesos y se
separan las muestras representativas, con el fin de realizar análisis composicio-
nales siguiendo el procedimiento descrito anteriormente en este capítulo. Este
método requiere como mínimo varias semanas de muestreos, utiliza mucho
personal y es económicamente muy costoso; además, sus resultados se ven
afectados por muchas variables, como, por ejemplo, estacionalidad, formas
diarias de evacuación y ciclos empresariales.
Sin embargo, existen otros métodos para determinar el tipo y la cantidad
de los residuos generados por el sector comercial. Por ejemplo, puede hacerse
analizando los datos procedentes de la báscula y/o realizando sondeos munici-
pales. Un método mucho más interesante consiste en la disgregación del flujo
de los residuos comerciales por municipio y generador, valorando el contenido
y la cantidad. Este método permite incorporar, para el reciclaje, algunos
generadores comerciales específicos en base a sus formas reales de generar
residuos.
Durante el desarrollo del Plan para la Gestión de Residuos Sólidos del
condado de Westchester se propuso un método innovador cuya finalidad era
la de determinar la composición y cantidad de generadores comerciales en el
condado. El método propuesto consistía en revisar la información disponible,
a partir de los estudios sobre composición de residuos realizados en otras
zonas de Estados Unidos; realizar sondeos en la comunidad comercial; disgre-
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gar el sector comercial según los datos condales de planificación; reunirse y


entrevistarse con miembros clave de las compañías de recolección privadas
dentro del condado, y realizar programas limitados de muestreo en zonas de
generadores específicos (Fig. 3.13).
El primer paso en el estudio requería el desarrollo de unos segmentos
comerciales que representasen los distintos generadores de residuos. Basándose
en la información obtenida, procedente del departamento de planificación del
condado, el sector comercial se dividió en seis segmentos importantes:
• Oficinas.
• Industrial.
• Transporte, comunicación y servicios públicos.
• Minoristas.
• Mayoristas, almacenes y distribución.
• Público e institucional.
Se eligió la tasa de generación por metro cuadrado de espacio ocupado
como la variable para estimar la producción de residuos, ya que la producción

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3.38 MANUAL McGRAW-HILL DE RECICLAJE

FIGURA 3.13. Realizando el muestreo de campo.

de los residuos comerciales está en función del tipo de actividad, y no necesa-


riamente del número de empleados que trabajan en un lugar determinado (Fi-
gura 3.14). Una vez identificados los generadores por segmentos, se llevaron a
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cabo diversos sondeos y estudios para desarrollar las estimaciones sobre la


cantidad y composición del flujo de los residuos comerciales.
La premisa del sondeo y estudio básico procedió utilizando las siguientes
directrices: preguntar, recopilar datos, valorar y analizar los resultados, com-
probar. Por ejemplo, se contactó con grandes complejos de negocios y se les
preguntó acerca del tamaño de su espacio dedicado a oficinas (metros cuadra-
dos), del número de empleados, tipo de negocio (oficina, minorista, etc.), canti-
dades de residuos generados y capacidad para almacenar residuos (número y
tamaño de sus contenedores). Toda la información fue recopilada y valorada
para determinar los distintos tipos de generadores específicos (kilos de residuos

FIGURA 3.14. Determinación de la tasa de generación (diapositiva).

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CARACTERIZACIÓN DE LOS FLUJOS DE RESIDUOS 3.39

generados semanalmente por metro cuadrado de oficina). Después se comproba-


ba la veracidad de las estimaciones mediante los estudios, de peso y composi-
ción, realizados en algunas localizaciones específicas de generadores comerciales.
A continuación se presenta una lista de los sondeos y estudios realizados:
• Sondeo telefónico en el municipio.
• Sondeos a empresas comerciales.
• Sondeos a compañías privadas de recolección.
• Estudios sobre generadores específicos.
• Sondeos de valoración.
• Estudios in situ.
• Sondeos a empresas importantes.
Como se comentó anteriormente, se emplearon diversas fuentes de infor-
mación y diferentes métodos para intentar desarrollar un nivel de fiabilidad
aceptable, que permitiese determinar la cantidad de residuos generados actual-
mente por el sector comercial. Sin embargo, cada método de investigación
presentó un nivel de confianza variable respecto a cada uno de los segmentos
de generadores comerciales (es decir, oficinas; industrial; transporte, comunica-
ciones y servicios públicos; minoristas; mayoristas, almacenes y distribución, y
público e institucional).
En consecuencia, fue necesario revisar los resultados obtenidos en cada
método de análisis y establecer qué método presentaba los resultados más
razonables a la hora de estimar la generación de residuos para cada uno de los
segmentos. El criterio que se utilizó fue seleccionar una estimación que se
apoyase, al menos, en dos de los métodos de estimación realizados. Se supri-
mieron los métodos que dieron como resultado tasas de generación claramente
fuera de la media real esperada.
Después de establecer las cantidades estimadas para los residuos comercia-
les, se utilizaron los datos disponibles sobre la composición de los residuos
comerciales, junto con la información obtenida a partir de los sondeos y
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estudios adicionales realizados para separar el flujo de residuos en sus compo-


nentes principales. Se revisaron cada uno de los sondeos en función del conoci-
miento que tenía el generador acerca de la composición de su propio flujo de
residuos. Posteriormente se desarrolló una matriz que ilustraba la composición
obtenida en cada sondeo realizado. Las estimaciones se analizaron durante los
estudios de composición realizados in situ para cada segmento generador, y se
revisaron según los datos reales. En la Figura 3.15 se presenta una gráfica
mostrando estos datos. La Tabla 3.9 proporciona la composición estimada
para los residuos comerciales en el condado de Westchester, según el segmento
generador.
La información obtenida para los residuos, en cuanto a cantidades y
composición, fue presentada a las compañías privadas de recolección, respon-
sables de recolectar el 90 por 100 de los residuos comerciales generados en el
condado. Las compañías privadas de recolección encontraron que la informa-
ción referente a cantidades de residuos era acertada según sus archivos, y los
datos sobre composición eran una estimación razonable según sus conocimien-
tos sobre la composición de los residuos del condado.

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3.40 MANUAL McGRAW-HILL DE RECICLAJE

FIGURA 3.15. Clases de generadores para los residuos comerciales. Condado de


Westchester, Nueva York, 1992.

TABLA 3.9. Cantidades y composición de los residuos comerciales

Composición de los residuos

Segmento Papel Ondulado Plástico Metales Otros Total


generador (%) (%) (%) (%) (%) toneladas

Oficina 65 15 6 2 12 54.290
Industrial 35 20 25 6 14 33.060
Minorista 35 40 8 1 16 178.390
TCS* 20 15 15 5 45 31.500
MAD† 25 32 25 7 11 31.860
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Público 45 10 5 6 34 42.000
Total toneladas 142.000 105.200 40.600 11.200 71.600 371.100
* TCS = Transporte, comunicaciones y servicios públicos.
† MAD = Mayoristas, almacenes y distribución.

Basándose en los resultados de este estudio, el condado comenzó a elabo-


rar una lista con los grandes generadores comerciales de materiales reciclables;
la finalidad era hacerles partícipes de su programa de reciclaje. En resumen, el
diseño y la implantación de un estudio de caracterización puede incluir dife-
rentes métodos para conseguir resultados fiables, además de los empleados
tradicionalmente (por ejemplo, selección manual).

COSTES DEL ESTUDIO

Como ya se mencionó al principio de este capítulo, el coste económico de


llevar a cabo un estudio global de caracterización, tal y como se describe en

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CARACTERIZACIÓN DE LOS FLUJOS DE RESIDUOS 3.41

este capítulo, podría estar entre los 200.000 y 600.000 dólares. Sin embargo,
hay muchos factores que influyen en el coste. Estos son:

• Alcance del estudio.


• Requisitos de personal.
• Número de lugares analizados.
• Número de programas semanales.
• Horario del muestreo.
• Cantidades de residuos sólidos entrantes.
• Número de muestras tomadas para alcanzar los niveles de precisión y
fiabilidad deseados.
• Requisitos de equipamiento.
• Análisis realizado.
• Ensayos de laboratorio.

La mayoría de los costes económicos del estudio se encuentran en los


requisitos de personal. Por ejemplo, si se precisa un equipo de muestreo de
cuatro personas para la selección de los residuos, dos personas más para las
inspecciones visuales y entrevistas a los conductores en las básculas, habrá un
total de 10 personas, incluyendo a los supervisores. Solamente para los traba-
jos de campo, 10 personas trabajando cuarenta horas a la semana durante
cuatro semanas originan 1.600 horas de trabajo. Añadiendo los costes de
laboratorio, recopilación y análisis de los datos, planificación del programa y
presentación, e incluyendo los costes administrativos, gastos generales y pagos
al laboratorio, es fácil comprender cómo sólo los costes de personal llegan a
los 200.000 dólares. Si unimos a esto los gastos en equipamiento especial, y en
algunas ocasiones, el estudio simultáneo en diversas localizaciones, nos encon-
tramos con que un estudio global de caracterización de residuos es una empre-
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sa económicamente costosa.
Sin embargo, los costes pueden reducirse, por ejemplo, disminuyendo las
necesidades de personal y el número de muéstreos estacionales realizados.
Por lo tanto, se recomienda que los planificadores revisen las alternativas de
personal y horarios, ya que podrían reducir los costes del estudio antes de su
inicio. Además, deberían explorarse otras aproximaciones alternativas y crea-
tivas para, potencialmente, aminorar el coste económico. La aproximación
creativa desarrollada por el condado de Westchester, Nueva York, propor-
cionó ahorros por encima de los 100.000 dólares en las técnicas de selección
manual y consiguió datos, fiables y representativos, para sus propósitos de
planificación.
Sin embargo, la agencia patrocinadora de un estudio global de caracteriza-
ción debería tener en cuenta que para cada semana de muestreo los costes se
situarán entre, aproximadamente, 50.000 y 150.000 dólares, según el nivel de
estudio e información requerido. Por lo tanto, y como se ha ido exponiendo a
lo largo de este capítulo, determinen sus objetivos de estudio y necesidades de
información y discutan las alternativas más factibles.

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3.42 MANUAL McGRAW-HILL DE RECICLAJE

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS _________________________

1. Franklin Associates, Ltd., Characterizacion of Municipal Solid Waste in the United


States, 1960 to 2000, United States Environmental Protection Agency, 11 de julio
de 1986.
2. Franklin Associates, Ltd., Characterization of Municipal Solid Waste in the United
States, 1960 to 2000 (Update 1988), United States Environmental Protection Agen
cy, 30 de marzo de 1988.
3. United States Enviromental Protection Agency, Characterization of Municipal Solid
Waste in the United States: 1900 Update, United States Environmental Protection
Agency, junio de 1990.
4. Cal Recovery Systems Incorporated, Broward County Resource Recovery Project
Waste Characterization Study, Broward County, Florida Resource Recovery Office,
febrero de 1988.
5. William F. Cosulich Associates, P. C, Quantitative and Qualitative Analysis of
Broward County Solid Waste—Phase I, Broward County, Florida, 28 de septiembre
de 1983.
6. William F. Cosulich Associates, P. G, Quantitative and Qualitatve Analysis of
Broward County Solid Waste—Phase II, Broward County, Florida, 14 de noviembre
de 1983.
7. SCS Engineers, Solid Waste Assessment Guidebook, Michigan Department of Natu
ral Resources, Community Assistance Division, Resource Recovery Section, junio
de 1986.
8. G. Savage, Proposed ASTM Standards, Draft Number 2, Method for Determination of
the Composition of Unprocessed Municipal Solid Waste, ASTM Committee, 21 de
octubre de 1988.
9. D. S. Cerrato, «Estimating Recyclables in the Commercial Waste Stream», Resource
Recovery Magazine, agosto de 1989.
10. D. S. Cerrato, «Is There Gold in Garbage?», National Development Magazine,
noviembre-diciembre de 1989.
11. D. S. Cerrato, Recycling and Resource Recovery Facility Sizing, Fifth Annual Win
ter Conference of the Resource Recovery Institute, Miami, Florida, 22 de febrero de
Copyright © 1996. McGraw-Hill Interamericana. All rights reserved.

1990.
12. N. Starobin y J. Kornberg, «A Cleaner Bangkok», National Development Magazine,
marzo de 1989.
13. Malcolm Pirnie, Inc., Solid Waste Management Plan—Phase II, Westchester Coun
ty Department of Public Works Solid Waste Management Division, mayo de 1988.
14. Malcolm Pirnie, Inc., ANSWERS Wasteshed Recycling Plan, City of Albany, New
York, julio de 1988.
15. Malcolm Pirnie, Inc., Solid Waste Quantification and Characterization Phase I Sam
pling Program, Ulster County Resource Recovery Agency, Ulster County, New
York, 30 de marzo de 1988.
16. Franklin Associates, Ltd., Environmental Consulting and Technology, Inc., and
Resource Integration Systems Ltd., Dakota County Solid Waste Generation and
Characterization Study, Dakota County, Minnesota, febrero de 1991.

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Capítulo 4
ESTABLECIMIENTO
DE OBJETIVOS
Y PRIORIDADES
DE RECICLAJE
David R. Bullock
Vicepresidente de Gershman, Brickner & Bratton, Inc. Falls
Church, Virginia
Rosario Salvador
Consejera de Reciclaje de Gershman, Brickner & Bratton, Inc.
Falls Church, Virginia

INTRODUCCIÓN

Una planificación estratégica es crucial para el éxito de los programas de


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reciclaje. Es necesario coordinar numerosos componentes técnicos e institucio-


nales y gestionarlos de forma que se asegure el arranque suave y la expansión
progresiva del programa. La cuestión central para los planificadores es cómo
incorporar el reciclaje a un sistema ya implantado de gestión de residuos
sólidos. Al igual que sucede con cualquier nueva empresa, hay que desarrollar
objetivos, a corto y largo plazo, que nos permitan guiar y controlar el proceso
durante su desarrollo.
En general, los objetivos a corto plazo para un programa de reciclaje
estarán orientados hacia la planificación e implantación. Lo que incluirá: el
desarrollo de un plan de reciclaje; la determinación del tipo de reciclables que
conformarán el objetivo inicial y del método con el que se servirá a los
sectores, doméstico, comercial e institucional, de la comunidad; además de
asegurar la capacidad de procesamiento y la consecución de acuerdos de
mercado. Los objetivos a largo plazo, normalmente, dependerán de la expan-
sión del programa y del logro de unos niveles de reducción-reciclaje, bien

4.1

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4.2 MANUAL McGRAW-HILL DE RECICLAJE

obligados o autoimpuestos. En la Tabla 4.1 se presentan objetivos típicos a


corto y largo plazo.
El desarrollo de los programas de reciclaje en Estados Unidos han demos-
trado un principio imperecedero —no existe un programa único que funcione
para todas las comunidades—. Cada comunidad tiene su propia identidad
geográfica y demográfica, una red particular para la recolección y evacuación
de los residuos, una serie única de restricciones legales y financieras y requisi-
tos específicos de mercado. Por consiguiente, los programas de reciclaje con
más éxito son aquellos que se planifican considerando cada una de estas
variables. Las prioridades u objetivos se establecen según las necesidades
específicas de una comunidad dada.

REVISION DE LAS PRACTICAS EXISTENTES

La planificación de un programa de reciclaje, para cualquier comunidad,


comienza con un examen cuidadoso del espectro existente en la gestión de los
residuos sólidos. Esto incluye el conocimiento de los tipos y cantidades de

TABLA 4.1. Objetivos típicos a corto y largo plazo para los programas de reciclaje

Objetivos a corto plazo Objetivos a largo plazo

Plan de reciclaje, borrador y completo Alcanzar y superar los objetivos de


desviación
Determinar los reciclables objetivos que serán recolec- Asegurar las capacidades de procesa-
tados miento y comercialización a largo
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plazo
Asegurar acuerdos de comercialización Continuar explorando métodos para
reducir costes
Asegurar la capacidad de procesamiento Ampliar la lista de reciclables objetivos
Diseñar e iniciar la campaña educativa/de promoción Identificar mercados adicionales
Planificar e implantar la primera fase del programa Supervisar la eficacia del programa
comunitario para la recolección selectiva
Planificar e iniciar la primera fase del programa do- Revisar las necesidades para la legisla-
méstico en acera ción obligatoria e implatación, si es
necesario
Iniciar el plan de ayuda técnica para el sector comercial
Seleccionar las comunidades para un programa en ace-
ra ampliado
Determinar la necesidad de contratar plantilla para el
reciclaje
Desarrollar e implantar un sistema de archivos

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ESTABLECIMIENTO DE OBJETIVOS Y PRIORIDADES DE RECICLAJE 4.3

residuos sólidos generados. El análisis del flujo de residuos debería ser la base
para determinar las fuentes, cantidades y características de los residuos sólidos
generados por una comunidad. Este tipo de valoración detallada proporciona
una información valiosa sobre los reciclables disponibles, y sirve como herra-
mienta para la planificación de las alternativas más apropiadas en la recolec-
ción, comercialización y procesamiento de estos materiales.
El flujo de residuos puede analizarse de dos formas. La más exacta, pero
económicamente costosa y que exige más tiempo, consiste en seleccionar física-
mente, por categorías designadas, las muestras de residuos sólidos brutos. Las
muestras estacionales representativas pueden tomarse en el vertedero o esta-
ción de transferencia, en otra estación de evacuación o procesamiento o en la
acera. En la Tabla 4.2 se muestran algunos ejemplos de categorías selectivas.
Alternativamente, y para evitar restricciones temporales o económicas, una
comunidad puede decidir utilizar los datos existentes (es decir, la información
procedente de comunidades con una demografía y fuentes de residuos similares
y de los datos existentes en la planificación estatal o condal) en combinación
con los locales (compañías de recolección locales, operadores de instalaciones),
para desarrollar un perfil sobre los tipos y cantidades de residuos que se
generan en la zona.
Las prácticas de recolección existentes determinan, mayoritariamente, la
forma en la que se inicia un programa de reciclaje. Ya que la recolección es
frecuentemente la componente más cara en un sistema local de recolección de

TABLA 4.2. Lista descriptiva de categorías

Componente Descripción

Papel de periódico Periódicos


Ondulado Cajas de cartón ondulado
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Papel de oficina Papel de informática, papel de cuentas coloreado y blanco


Papel kraft Bolsas de papel marrón y otros artículos de kraft
Revistas y suplementos satinados Todas las revistas y suplementos satinados de los periódicos
Otro papel Sobres, toallas de papel, cajas de zapatos, papel de cera,
recipientes de leche y zumos, pañuelos, libros, envases de
comida, bolsas de papel que no sean de kraft
Plástico, PET, no refrescos* PET, no refrescos
Plástico, PE-HD coloreado † Recipientes de PE-HD con el símbolo 2, botellas para deter-
gentes, champú y productos de limpieza (recipientes que no
sean para leche y zumos)
Otros plásticos Filme transparente para alimentos, envases flexibles para ali-
mentos (bolsas de basura, bolsitas con cierre, etc.), tubos
para pasta de dientes, envases para alimentos (por ejemplo,
margarina), juguetes de plástico, piezas moldeadas (de elec-
trodomésticos), cubiertos desechables, etc. Envases con los
símbolos 3, 4, 5, 6, 7

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4.4 MANUAL McGRAW-HILL DE RECICLAJE

TABLA 4.2. (Continuación.)

Componente Descripción

Hojas Hojas
Hierba Hierba
Matorral Ramas de árboles, arbustos, etc.
Residuos de madera Serrín, muebles, mangos de herramientas, juguetes de made-
ra, utensilios de cocina de madera, etc. (no residuos de
jardín)
Residuos de comida Desechos de cocina o cualquier artículo de alimentación se-
leccionable e identificable
Textiles Ropa, zapatos, trapos, alfombras, etc.
Neumáticos Neumáticos
Latas férreas (no refrescos) Latas para alimentos y bebidas que son magnéticas; no para
refrescos y cerveza
Otros férreos Todos los demás artículos magnéticos de metal
Residuos peligrosos domésticos Productos de limpieza, disolventes, pintura, etc.
Orgánicos misceláneos Barreduras y otros artículos que quedan después de la selec-
ción; otros artículos que no queden incluidos en la lista
Inorgánicos misceláneos Roca, ladrillos, piedras, cerámica, tiestos para plantas, arena
y artículos relacionados
Pañales Pañales
Botellas de vidrio-refrescos Botellas para refrescos
Botellas de vidrio-cerveza Botellas para cerveza
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Otros vidrios no recipientes Vidrios rotos, otros vidrios no recipientes, vidrio en planchas
(bombillas, etc.)
Latas de aluminio-refrescos Latas de aluminio para refrescos
Latas de aluminio-cerveza Latas de aluminio para cerveza
Otro aluminio Recipientes pequeños para comida y zumos, papel de alumi-
nio, forros, productos de aluminio fundido, otros artículos
de aluminio
Otros no férreos Todos los demás metales no magnéticos, excepto el aluminio
Otros envases de vidrio Todos los envases de vidrio que no sean para refrescos o
cerveza
Finos Barreduras menores de 6,5 mm de diámetro
Latas bimetálicas para refrescos Latas para refrescos con laterales magnéticos
Latas bimetálicas-cerveza Latas para cerveza con laterales magnéticos
Botellas de plástico para refrescos Botellas de plástico PET para refrescos
PE-HD, leche, zumos, agua PE-HD transparente, botellas para leche, zumos, agua
* PET=Polietileno tereftalato.
† PE-HD = Polietileno de alta densidad.

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ESTABLECIMIENTO DE OBJETIVOS Y PRIORIDADES DE RECICLAJE 4.5

residuos sólidos, la recolección de los reciclables debe incorporarse de la forma


más rentable posible. Los planificadores del programa deben tener en cuenta la
siguiente información:
• ¿Quién lleva a cabo la recolección, el sector público, el privado, o una
combinación de ambos?
• ¿Cuáles son las necesidades de personal para la recolección? ¿Se utiliza
mano de obra sindical?
• ¿Qué tipo de vehículos se usan actualmente para recolectar los residuos
sólidos (es decir, de carga trasera, lateral o frontal; trailers para el trans-
porte de contenedores y camiones volquete; trailers de transferencia) y
cuál es su disponibilidad para el reciclaje?
• ¿Qué tipo de contenedores se utilizan para la recolección (es decir, conte-
nedores para la recolección mecanizada, cubos metálicos o de plástico,
bolsas de papel o plástico, tambores de 200 litros)?
• ¿Cuáles son los puntos de recolección en los servicios doméstico y comer-
cial (en acera/callejón, patio/propiedad, centros de recolección selectiva)?
Deben comprenderse adecuadamente éstos y otros elementos del sistema
de evacuación local. Por ejemplo, en algunas comunidades rurales, los residen-
tes llevan su basura directamente hasta la estación de transferencia o el verte-
dero. En este caso, las posibilidades para el reciclaje pueden proporcionarse
directamente en el punto de evacuación. Por otra parte, los residentes acos-
tumbrados a recibir un servicio de recolección, municipal o privado, en acera
pueden desear un programa más cómodo. Otra cuestión que hay que conside-
rar es la presencia de contratos entre el municipio y las instalaciones de
evacuación, como, por ejemplo, incineradoras o plantas de residuos-energía.
Los acuerdos «entrega-o-pago», que obligan a que las comunidades entreguen
una cantidad de residuos determinada en la instalación de evacuación, pueden
obstaculizar el desarrollo de programas completos de reciclaje.
El último componente que hay que identificar y cuantificar en un sistema
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establecido de gestión de residuos sólidos es aquel que trata de los programas


o actividades de reciclaje existentes. Los programas municipales (programas en
acera, piloto o reales; centros de recolección selectiva o centros de recompra;
esfuerzos gubernamentales para reciclar papel de oficina, etc.) deberían estar
bien documentados. Sin embargo, la identificación de otros tipos de activida-
des requiere una mayor investigación. Por ejemplo, en muchas comunidades
son frecuentes los esfuerzos para reciclar metal, lo que incluye la separación de
los bienes de línea blanca entregados al vertedero y la recuperación de chatarra
férrea en los desguaces. También están muy extendidos los programas con fines
benéficos que reciclan latas de aluminio procedentes de bebidas. Actualmente
se pueden recuperar, en las estaciones de transferencia y vertederos, grandes
cantidades del cartón ondulado generado comercialmente; esta recuperación se
puede realizar bien mediante operaciones de «vertido/recolección», o bien
mediante acuerdos contractuales entre las empresas o industrias y las compa-
ñías privadas de recolección. Los sondeos en empresas o compañías de recolec-
ción pueden ayudar a cuantificar estas actividades. Por otra parte, el gran
aumento del interés hacia el medio ambiente ha llevado a un incremento de los

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4.6 MANUAL McGRAW-HILL DE RECICLAJE

programas de reciclaje en los colegios e institutos. Estos programas frecuente-


mente se centran en el papel (periódicos, de alto grado y mezclado) y el
aluminio. Finalmente, los planificadores han de identificar los programas espe-
ciales, como, por ejemplo, los destinados al aceite usado, anticongelante, bate-
rías y pilas o neumáticos. En general, los planificadores deberían estudiar el
funcionamiento de un sistema específico de residuos sólidos: quiénes son los
actores, a dónde van los residuos y quién controla el sistema.

IDENTIFICACIÓN Y EVALUACIÓN DE LOS INCENTIVOS DE


PARTICIPACIÓN

El éxito final de los programas de reciclaje depende, en gran parte, de la


participación del público. Si se van a recuperar y desviar de los vertederos
grandes cantidades de reciclables de alta calidad, entonces, cada residente,
empleado y empresario tiene que incorporar el reciclaje a su vida cotidiana. Es
necesario crear y mantener incentivos de participación. Para algunos ciudada-
nos, la participación surgirá de un deseo expreso de «ayudar al medio ambien-
te». Para la mayoría, los factores decisivos vendrán de incentivos legales o
económicos.
El dramático incremento de la reducción de residuos en la legislación
estatal, diseñado para fomentar el reciclaje, ha servido como motor para el
desarrollo de los programas de reciclaje. Muchos estados han fijado objetivos
obligatorios de reciclaje, situados entre el 20 y 50 por 100, que deben ser
cumplidos para el año 2000. Estas iniciativas difieren en sus aproximaciones.
Algunas exigen a los gobiernos locales la aprobación de ordenanzas que
obliguen a la selección manual y al reciclaje de un número de materiales
específico; estas ordenanzas implicarían a los ciudadanos y a las empresas que
estuviesen dentro de su jurisdicción. Otras requieren que los gobiernos locales
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proporcionen servicios de reciclaje a los ciudadanos, pero no les obliga a


adoptar ordenanzas. El Acta sobre la Idoneidad del Reciclaje de 1983, Oregon,
fue un ejemplo temprano de este tipo de legislación. Una tercera variante
legislativa obliga tan sólo a que los gobiernos locales consigan algún objetivo
determinado de reducción-reciclaje.
Algunos estados han prohibido también la evacuación de diversos materia-
les —normalmente, residuos de jardín, neumáticos, aceite usado, bienes de
línea blanca y baterías y pilas—. Wisconsin ha centrado y ha extendido esta
forma de promover el reciclaje, prohibiendo la evacuación de la mayoría de los
reciclables en vertederos e incineradoras. Además, la ley obliga a que los
municipios cumplan, para 1995, algunos de los criterios del programa de
reciclaje si quieren tener acceso a estas instalaciones de evacuación.
Las leyes estatales sobre reducción de residuos frecuentemente contienen
provisiones que estimulan el desarrollo de mercados para reciclables. Por
ejemplo, las agencias estatales pueden verse obligadas a comprar productos
fabricados con materiales reciclados, o a utilizar compost, cuando esto sea
posible. Las empresas que están fabricando productos con materiales recicla-

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ESTABLECIMIENTO DE OBJETIVOS Y PRIORIDADES DE RECICLAJE 4.7

dos o que quieran comprar equipo para el reciclaje pueden recibir créditos
sobre los impuestos, o acceder a subvenciones o préstamos a bajo interés.
Muchas de las leyes estatales ponen a disposición de los gobiernos locales
subvenciones o préstamos para el desarrollo de los programas de reciclaje.
Otro incentivo económico que ofrecen algunos estados es la financiación
destinada a la investigación y desarrollo de mercados.
Aunque existan incentivos financieros para estimular el reciclaje, fomentan-
do la compra de productos reciclados o la inversión en las tecnologías del
reciclaje, algunos estados han optado por una legislación obligatoria sobre
fianzas, en particular para envases y baterías. El propósito de este tipo de
legislación es reducir las basuras callejeras y evitar la evacuación de estos
materiales promoviendo su devolución.
Otra aproximación consiste en imponer recargos especiales sobre algunos
bienes de consumo, por ejemplo, neumáticos. Tales recargos representan el
intento de incorporar el coste de evacuación al coste de producción. Al fin y al
cabo, los fabricantes traspasan estos costes al consumidor. El Acta para la
Gestión de Residuos Sólidos de Florida obliga a una tarifa de evacuación
adelantada (TEA) de un centavo por envase, para todos los envases fabricados
con vidrio, plástico, papel recubierto con plástico, aluminio y otros metales, si
no se reciclan, para octubre de 1992, a una tasa constante del 50 por 100. La
TEA se incrementa a dos centavos por envase si, para octubre de 1994, no se
alcanza esta tasa de reciclaje.
Claramente, la aprobación de una legislación estatal que obliga a que los
gobiernos locales cumplan unos objetivos establecidos, proporcionen servicios
de reciclaje o aprueben ordenanzas de reciclaje obligatorio ha fomentado los
esfuerzos destinados al reciclaje en muchas comunidades. Los planificadores
deben conocer en profundidad todos los incentivos financieros y legales a su
disposición. Sin embargo, algunas comunidades elegirán el establecimiento de
medidas regulatorias propias.
En las comunidades con un sistema de recolección abierto, en el que los
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residentes contratan a un recolector privado de su elección, es posible que el


municipio no posea un fuerte incentivo financiero para el reciclaje. En este
caso, el gobierno local puede aprobar una ordenanza que detalle el nivel de
servicios de reciclaje que cada compañía debe proporcionar a sus clientes, y
además, insistir en que los permisos de recolección estén condicionados a la
provisión de estos servicios. A cambio, el gobierno local puede proporcionar
ayudas financieras mediante la colocación de contenedores en la acera, la
financiación de algunos de los costes de promoción o el desarrollo de una
instalación para la recuperación de materiales (IRM), cuya finalidad sería la de
procesar y comercializar los reciclables recuperados.
Cada vez más, las comunidades están implantando, como una forma de
fomentar el reciclaje y la reducción en origen, las tarifas de evacuación basadas
en el volumen. Bajo estos sistemas de pago por contenedor, los generadores de
residuos domésticos pagan según la cantidad de basuras que generan. Se
supone que los residentes intentarán reducir sus facturas, en este caso, generan-
do menos residuos y beneficiándose de las facilidades para reciclar, ofrecidas a
un precio reducido o inexistente. Existen diversas alternativas para la implan-

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4.8 MANUAL McGRAW-HILL DE RECICLAJE

tación de sistemas de recogida a precio variable, incluyendo el cobro a los


clientes según el número de cubos de basura dispuestos, la frecuencia de
recolección o el peso de los residuos recolectados.

INVESTIGACIÓN SOBRE LA DISPONIBILIDAD


DE LA COMUNIDAD A PARTICIPAR

La participación comunitaria es crucial para el éxito de un programa de


reciclaje. La recuperación eficaz de reciclables de alta calidad, en grandes
cantidades, depende de la participación ciudadana. Aunque está creciendo la
percepción pública en cuanto a la validez del reciclaje como estrategia para la
gestión de residuos, los planificadores deben prever algunas resistencias al
cambio. No se puede esperar que todos los residentes y negocios abracen con
ganas el reciclaje, sobre todo en sus comienzos. Sin embargo, si se identifican y
caracterizan las actitudes y/o objeciones públicas hacia el reciclaje, los planifi-
cadores pueden diseñar programas que consigan un nivel máximo de recupera-
ción con un nivel de inconveniencia mínimo.
Se ha comprobado que una parte del público participará en los programas
de reciclaje sin importar la calidad de la promoción o las facilidades para
reciclar. Probablemente, estos individuos están motivados por éticas ambienta-
les sinceras. Por lo tanto, no es preciso convencer a estos ciudadanos para que
participen. Por otra parte, habrá otro pequeño segmento de la población
reacio a participar independientemente del nivel o tipo de publicidad. Por lo
tanto, probablemente, no merecerá la pena emplear dinero y tiempo intentan-
do mover lo inamovible. No obstante, la mayoría de los ciudadanos podrán ser
concienciados mediante información y programas de promoción responsables,
y es precisamente a este gran segmento de la población a quien es importante
conocer y comprender.
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Una forma de medir el interés y apoyo público hacia el reciclaje consiste en


realizar sondeos entre los residentes y las empresas; se trata de establecer
cuáles son sus actitudes en cuestiones como la evacuación de residuos y
reciclaje. Se pueden realizar sondeos, por escrito y telefónicos, a un amplio
sector de la población dentro de la jurisdicción. Después, se procede a la
tabulación y análisis de las respuestas recibidas, y los resultados se utilizan
como guía para el diseño del programa y la concienciación pública. En la
Figura 4.1 se muestra el ejemplo de un formulario para un sondeo de actitudes.
Otra forma de valorar las actitudes locales hacia el reciclaje consiste en
formar uno o varios grupos de enfoque. Los grupos de enfoque son una técnica
establecida de sondeo a pequeños grupos, donde un moderador pregunta una
serie de cuestiones abiertas a una muestra pequeña de individuos (general-
mente de 10 a 25 personas) elegidos aleatoriamente o demográficamente repre-
sentativos de una población objetiva. Esta aproximación permite que los
moderadores consigan datos cualitativos que no se obtienen fácilmente me-
diante técnicas más tradicionales, tipo sondeos telefónicos o por correo. Aun-
que los resultados raramente son válidos estadísticamente, ya que la muestra

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ESTABLECIMIENTO DE OBJETIVOS Y PRIORIDADES DE RECICLAJE 4.9

1. ¿Cuál de los siguientes describe mejor su vivienda?


a) () Individual unifamiliar
b) () Dúplex o casa particular en la ciudad
c) () Bloque multifamiliar (hasta 4 plantas)
d) () Bloque multifamiliar (de 5 a 8 plantas)
e) () Bloque multifamiliar (de 9 o más plantas)

2. ¿Cuántas personas viven en su casa? _______________

3. ¿Usted escucha o lee sobre cuestiones medioambientales?


a) ( ) Mucho
b) ( ) Bastante
c) ( ) Poco
d) ( ) Nada

4. ¿Usted ha escuchado o leído algo, en las noticias o en conversaciones entre amigos


y compañeros, acerca del reciclaje en [nombre del municipio o de la comunidad]?
1) ( ) Sí 2) ( ) No
Si la respuesta es afirmativa, usted ha escuchado o leído sobre el reciclaje en...
(señale todas las que sean aplicables)
a) ( ) Periódico
b) ( ) Televisión
c) ( ) Radio AM
d) ( ) Radio FM
e) ( ) Revistas o boletines
f) ( ) Vallas publicitarias
g) ( ) Autobuses, estaciones de metro
h) ( ) Otros: __________________________________________

5. ¿Usted recicla actualmente algunos de los siguientes materiales?


a) ( ) Periódicos
b) ( ) Otros papeles o cartón
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c) ( ) Vidrio
d) ( ) Latas (aluminio u hojalata)
e) ( ) Plástico
f) ( ) Residuos de jardín
g) ( ) Otros
h) ( ) No reciclo actualmente

6. Si usted recicla, ¿cuál es la razón principal!


a) () Preocupación por el medio ambiente
b) () Preocupación por la disponibilidad de espacio en los vertederos
c) () Mis hijos me animan a reciclar
d) () Me pagan por mis reciclables
e) () Otras: __________________________________________

7. Si usted no recicla, ¿cuál diría que es la razón principal?


a) ( ) Es difícil
b) ( ) Creo que hay formas mejores de manipular la basura
c) ( ) Otras: ___________________________________

FIGURA 4.1. Ejemplo de un formulario para el sondeo de actitudes.

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4.10 MANUAL McGRAW-HILL DE RECICLAJE

8. ¿Durante cuánto tiempo ha estado reciclando?


a) ( ) Menos de 1 año
b) ( ) 1-2 años
c) ( ) 3-5 años
d) ( ) Más de 5 años

NOTA: Las preguntas comprendidas entre la 9 y la 14 pueden utilizarse en comunidades con


planes orientados a modificar o extender un programa de recogida selectiva, o para
valorar la eficacia de un programa de recogida selectiva

9. [Nombre del municipio/comunidad] ha colocado contenedores en diversas zonas, donde


los residentes pueden colocar [lista de materiales]. ¿Ha visto usted, en alguna ocasión,
estos centros de reciclaje?
a) ( ) Sí
b) ( ) No
c) ( ) No sabe

10. ¿Ha llevado alguna vez materiales a estos centros?


a) ( ) Sí
b) ( ) No
¿Cuáles?__________________________________________

11. [Nombre de la comunidad], probablemente dentro de poco, va a incrementar el número


de lugares a donde usted puede llevar los materiales reciclables. ¿Qué puede hacer
[nombre de la comunidad] para motivarle a que lleve sus reciclables a estos centros?
a) () Pagar por los materiales reciclables
b) () Localizar los centros más cerca de mi casa
c) () Hacer obligatorio el reciclaje
d) () Proporcionar más información
e) () Probablemente no acudiré al centro de reciclaje

12. ¿Cuánto tiempo está usted dispuesto a pasar [o actualmente pasa] conduciendo sólo ida
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o vuelta hasta un centro de reciclaje?


a) ( ) Menos de 10 min.
b) ( ) 10 min.
c) () De 11 a 15 min.
d) ( ) De 16 a 20 min.
e) ( ) Más de 20 min.
0 ( ) Probablemente no acudiré al centro de reciclaje

13. ¿Qué día de la semana sería, para usted, el más conveniente para acudir a un centro de
reciclaje?

14. ¿Qué localizaciones de centros de recolección serían las más convenientes para usted?
a) ( ) Parque de bomberos o comisaría de Policía
b) ( ) Zona de tiendas o tienda de alimentación
c) ( ) Parque o zona de recreo
d) ( ) Zona especial dedicada al reciclaje y localizada en el centro
e) ( ) Otras:_________________________

FIGURA 4.1. (Continuación.)

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ESTABLECIMIENTO DE OBJETIVOS Y PRIORIDADES DE RECICLAJE 4.11

15. Si [nombre de la compañía de recolección, municipal o privada] recolectase latas, vidrio,


plástico y otros materiales reciclables, ¿estaría usted más dispuesto a reciclar que bajo el
sistema actual?
a) ( ) Sí, más dispuesto
b) ( ) No, no más dispuesto
c) ( ) Ninguna diferencia, reciclaría de todas formas
d) ( ) Ninguna diferencia, no reciclaría

16. Si contestó «sí» a la pregunta 15, diría usted que:


a) ( ) Reciclaría definitivamente
b) ( ) Reciclaría mucho, probablemente
c) ( ) Reciclaría algo, probablemente
d) ( ) Reciclaría con reticencias

17. ¿Cuánto más estaría dispuesto a pagar mensualmente, en su factura para la recolección
de basuras, por el reciclaje en acera?
a) ( ) 50 centavos o menos
b) ( ) De 50 centavos a 1 dólar
c) ( ) De 1 a 2 dólares
d) ( ) De 2 a 5 dólares
e) ( ) No estaría dispuesto a pagar por el reciclaje en acera
18. ¿Cree usted que los residentes de [nombre de la comunidad] deberían ser obligados por
ley a reciclar, o el reciclaje debería ser voluntario?
a) ( ) Por ley
b) ( ) Voluntario
c) ( ) No sabe

19. ¿Tiene usted algunos comentarios específicos que le gustaría hacer respecto al programa
de reciclaje de [nombre del municipio o de la comunidad]?.

20. Edad del encuestado ___________________


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21. Ingresos anuales de la vivienda (todos los residentes, conjuntamente):


a) ( ) Menos de 9.000 dólares
b) ( ) De 9.000 a 15.000 dólares
c) ( ) De 15.001 a 25.000 dólares
d) ( ) De 25.001 a 35.000 dólares
e) ( ) De 35.001 a 45.000 dólares
0 ( ) De 45.001 a 55.000 dólares
g) ( ) Más de 55.000 dólares

FIGURA 4.1. (Continuación.)

de población es demasiado pequeña, los grupos de enfoque generan una


información más detallada sobre una amplia gama de cuestiones que la obteni-
da mediante preguntas tipo test o verdadero/falso. Además, los moderadores
pueden estructurar las preguntas con el fin de valorar los niveles de conoci-
miento al principio de la sesión y controlar la rapidez con que suben durante el
curso de la reunión.

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4.12 MANUAL McGRAW-HILL DE RECICLAJE

En la planificación o implantación de un programa de reciclaje, un munici-


pio o un condado puede decidir desarrollar una instalación destinada al
reciclaje. La localización de las instalaciones de residuos sólidos, normalmente,
recibe la oposición de algunos ciudadanos. Este alboroto público ha llegado a
conocerse como el síndrome not-in-my-back-yard (NIMBY) («no-en-mi-patio»,
NEMPA). El trato con la oposición NEMPA origina un gran debate entre los
profesionales dedicados a la gestión de residuos sólidos y los expertos en
concienciación pública. ¿Hasta qué punto hay que implicar al público?
¿Cuánta información técnica hay que proporcionar a un público inexperto —a
menudo un público mal informado—? ¿Las reuniones de carácter público
ofrecen a los opositores una posibilidad de notoriedad en los medios de
comunicación, o facilitan el consenso? ¿Una comunicación arriesgada mejora
el conocimiento del público acerca de los proyectos sobre residuos sólidos o
aumenta su ansiedad, conduciéndoles así a la oposición? ¿Una política de
comunicación abierta origina decisiones políticamente motivadas a costa de
consideraciones técnicas? Estas preguntas no son fáciles de contestar, y tampo-
co hay una respuesta válida para todas las comunidades. Al fin y al cabo, cada
jurisdicción tendrá que desarrollar la estrategia de comunicación más eficaz
para sus ciudadanos.
Un componente importante dentro de un plan de concienciación es el
desarrollo de un comité o grupo de trabajo consultivo formado por ciudada-
nos. Tales grupos de ciudadanos pueden incluir a líderes locales, tanto públicos
como de negocios (además de otros con influencia local), así como a expertos
técnicos. Estos grupos consultivos pueden servir como valiosos aliados para el
logro de un consenso durante la planificación del programa, involucrando a
los implicados en el proceso de toma de decisiones, solicitando ideas del
público, aprovechando los recursos locales, informando a los oponentes poten-
ciales acerca de la importancia y el valor del proyecto y formando a la opinión
pública a través de los líderes locales de opinión.
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INVESTIGACIÓN E IDENTIFICACIÓN DEL MERCADO

Con el fin de lograr sus objetivos de reciclaje, las comunidades deben asegurar-
se de que hay mercados disponibles para absorber los reciclables recuperados.
A lo largo de los años, muchas comunidades han experimentado retrasos en
sus programas de reciclaje debido al fallo de uno o más mercados. En algunos
casos, los materiales separados fueron almacenados, en espera de un cambio a
corto plazo en las condiciones del mercado, y vertidos cuando no se producía
una mejoría. Para algunos materiales, los mercados crecerán de forma natural
al mismo tiempo que se incrementan los suministros. Para otros, los sectores
públicos y privados deben trabajar conjuntamente, con el fin de promocionar
el crecimiento de industrias capaces de utilizar materiales secundarios en su
proceso de producción. Los planificadores deben considerar que muchos mer-
cados (especialmente para los materiales de calidades inferiores) han tenido
una historia cíclica, con precios fluctuantes.

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ESTABLECIMIENTO DE OBJETIVOS Y PRIORIDADES DE RECICLAJE 4.13

Para los materiales reciclables, la comunidad debe preocuparse tanto de los


mercados presentes como de los futuros. El primer paso consiste en consultar los
estudios de mercado ya realizados. En los estados que poseen una legislación
global sobre la reducción de residuos y reciclaje, es probable que la agencia
gubernamental del estado, o el departamento de comercio, haya realizado un
análisis sobre los mercados para los materiales reciclables. Además, pueden con-
sultarse los estudios regionales realizados en un grupo determinado de condados.
En ausencia de estudios previos, un gobierno local puede verse en la
necesidad de realizar su propia investigación, con el fin de identificar y asegurar
mercados para sus materiales reciclables. Deberían investigarse dos tipos de
mercados: intermedios y finales. Los mercados intermedios incluyen a pro-
cesadores e intermediarios de materiales. Por lo general, los mercados interme-
dios manipulan diversos materiales, que compran a fuentes industriales y
particulares, así como a los programas municipales. Los mercados intermedios
acumulan, procesan, almacenan y transportan los reciclables hasta los merca-
dos finales. Estos mercados, principalmente fábricas, convierten los reciclables
en nuevos productos. Los mercados finales normalmente manipulan un solo
material para elaborar un tipo determinado de producto (por ejemplo, botellas
de vidrio, latas metálicas, papel de periódico, etc.).
La identificación del mercado puede realizarse sistemáticamente mediante la
ayuda de diversos recursos. Las páginas amarillas contienen una amplia informa-
ción. A continuación se presenta una lista de algunas de las cabeceras a consultar:
Centros de reciclaje Viveros
Papel residual Mantenimiento del césped
Recolección de basuras Centros de jardinería
Tiendas de segunda mano Mulches
Chatarreros Césped y servicios de césped elaborado
Comerciantes dé objetos usados Desguaces de automóviles
Paisajistas
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También se puede contactar con las asociaciones de comercio para obtener


información sobre los mercados locales. A continuación se presenta un listado
parcial sobre algunas organizaciones dedicadas a materiales específicos:
The Steel Can Recycling Institute (Instituto para el Reciclaje de Latas de
Acero).
Glass Packaging Institute (Instituto para los Envases de Vidrio).
The Aluminium Association (Asociación para el Aluminio).
American Paper Institute (Instituto Americano del Papel).
Council for Solid Waste Solutions (Consejo de Soluciones para los Residuos
Sólidos).
National Association for Plastic Container Recovery (NAPCOR) (Asociación
Nacional para la Recuperación de Envases de Plástico).
National Soft Drink Association (Asociación Nacional para los Refrescos).
American Retreaders Association (Asociación Americana de Recauchutadores).
Institute of Scrap Recycling Industries (Instituto para la Industria del Reci-
claje de Chatarra).

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4.14 MANUAL McGRAW-HILL DE RECICLAJE

Además, algunas revistas sobre reciclaje, tales como: American Recycling


Market, American Metals Market, Fibre Market News y Recycling Times, a
menudo, publican información útil sobre mercados.
También deberían investigarse los mercados locales especializados en cier-
tos reciclables. Por ejemplo, quizá algunas comunidades trituren periódicos,
elaborando así lechos de animales que pueden ser utilizados por los granjeros
locales, cooperativas, organizaciones agrícolas y compañías de servicios agra-
rios. Las calidades, papel de periódico y papel mezclado, pueden emplearse en
las aplicaciones de hidromulch realizadas por las compañías de siembra, los
contratistas para mejoras del terreno o los servicios para la conservación del
suelo. El vidrio puede ser utilizado por los fabricantes de fibra de vidrio o
como árido o glassphalt (asfalto de vidrio).
Una vez establecida la lista de mercados, es preciso investigarlos para
determinar el tipo y la cantidad de materiales que pueden aceptar. El sondeo
debe recopilar precios, especificaciones sobre los materiales, ayudas proporcio-
nadas para el procesamiento, transporte o almacenamiento por parte de los
mercados y cualquier otro tipo de información relativa a las condiciones del
mercado (es decir, disponibilidad de contratos a corto o largo plazo). La
Figura 4.2 presenta un ejemplo del cuestionario que podría utilizarse para
sondear posibles mercados. Además de servir como herramienta útil para
obtener la información necesaria, puede emplearse también para sondeos tele-
fónicos o por correo.
Finalmente, los planificadores deberían conocer los sistemas locales para el
intercambio de residuos, que emparejan a generadores industriales de residuos
con los usuarios potenciales de estos residuos. Los intermediarios de residuos
normalmente trabajan con materiales peligrosos y no peligrosos, por ejemplo:
ácidos, bases y productos químicos orgánicos, aceites y ceras, plásticos y goma,
textiles y cuero, madera y papel, y metales y fangos metálicos.
Si se pone de manifiesto que los mercados existentes para los reciclables no
son suficientes como para manipular lo recolectado en la región, entonces
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podría iniciarse un programa destinado al desarrollo de mercados. La natura-


leza fluctuante de los mercados para reciclables requiere que los planificadores
del programa acepten un cierto grado de inseguridad y diseñen programas
flexibles. Por lo tanto, el análisis y desarrollo de los mercados será un proceso
ininterrumpido, ya que los programas de reciclaje tendrán que responder
continuamente a las oscilaciones del mercado. Uno de los papeles más impor-
tantes que pueden jugar los gestores del programa respecto al desarrollo de
mercados consiste en asegurar que los materiales reciclables cumplan las espe-
cificaciones industriales. También deberían informar a los mercados potencia-
les acerca del calendario y de la disponibilidad de nuevos suministros.
Existen diversas herramientas disponibles para incrementar los mercados
de reciclables. Generalmente, estas herramientas implican el ofrecimiento de
incentivos financieros y de asistencia técnica a las empresas e industrias que
utilicen materiales reciclados. Las agencias estatales, municipales y condales
dedicadas al desarrollo económico pueden atraer y retener a estas empresas
mediante la provisión de ayudas destinadas a la localización, zonificación,
financiación, personal, desarrollo inmobiliario y cuestiones ambientales. La

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ESTABLECIMIENTO DE OBJETIVOS Y PRIORIDADES DE RECICLAJE 4.15
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FIGURA 4.2. Ejemplo de cuestionario para el sondeo de mercados.

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4.16 MANUAL McGRAW-HILL DE RECICLAJE

1. ¿De qué tipo es su empresa?


Intermediario ___________
Comerciante (procesador) ___________
Fabricante __________
2. Si usted es fabricante, ¿qué productos elabora con materiales reciclados?

3. Para permitirnos evaluar la cantidad de reciclaje real existente en su zona, por favor,
proporcione una estimación sobre la cantidad de materiales que compran anualmente
(por favor, especifique una cantidad para cada material).

4. ¿Qué clase de capacidad adicional cree que tiene su empresa?

5. ¿Cuál es su medio de transporte preferido para recibir los materiales?


Ferrocarril _____
Camión ______

6. ¿Estaría usted dispuesto a recolectar cualquier material en cantidades «trailer»?


Sí______
No ______

7. ¿Estaría dispuesto a proporcionar un contrato para la compra de material?


Sí ______ No _____
En caso afirmativo, ¿de cuánta duración? _____ años

8. ¿Estaría dispuesto a proporcionar equipo o capacidad de almacenamiento y/o procesa


miento (contenedores, trailers, compactadoras, etc.)?
Sí______ No _____
En caso afirmativo, ¿qué clase de equipo/capacidad?
9. Coste estimado para proporcionar tal equipo:
____dólares/tonelada _____ dólares/cargamento ______ dólares precio alzado
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10. Necesidades u observaciones adicionales:


Remitir los cuestionarios a:

FIGURA 4.2. (Continuación.)

implantación de políticas de adquisición preferenciales ayuda también al desa-


rrollo de mercados, estableciendo un compromiso local respecto a la compra
de productos con contenidos reciclados.
Algunas comunidades rurales, o pequeñas, quizá no generen cantidades
suficientes de reciclables como para interesar a los mercados locales. En este
caso, varios condados o municipios pueden unirse y procesar sus reciclables
conjuntamente, consiguiendo más fácilmente compradores finales (que preci-
san de unas cantidades y calidades de material uniformes) para sus materiales.
Este tipo de asociación ha sido denominada comercialización regional o coo-
perativa y representa una iniciativa eficaz para el desarrollo de mercados, al
alcance de muchos grupos comunitarios. Uno de los primeros y mejor conoci-

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ESTABLECIMIENTO DE OBJETIVOS Y PRIORIDADES DE RECICLAJE 4.17

dos ejemplos de estas cooperativas es la New Hampshire Resource Recovery


Association (NHRRA) (Asociación de New Hampshire para la Recuperación de
Recursos), creada en 1981 para proporcionar servicios técnicos, educativos y
comerciales a sus miembros. La NHRRA identifica alternativas de mercado, y
junto con un comité de comercialización, recomienda compradores a los repre-
sentantes municipales. Después, la dirección municipal alcanzará un acuerdo
contractual con un comprador para cada material reciclable específico.

Mercados de exportación

Los materiales reciclables separados del flujo de residuos se convierten en


materias primas similares a los materiales vírgenes. Por lo tanto, los di-
señadores del programa deberían conocer los múltiples factores que influyen
en los mercados de materias primas y, en consecuencia, los precios pagados
por estos materiales. La capacidad de producción doméstica, las importacio-
nes, el consumo, los costes de energía y transporte, las nuevas tecnologías, la
posibilidad de nuevos productos, la disponibilidad de materiales sustitutos,
además de otros factores, influyen en los mercados de materiales reciclables.
Los factores que inciden sobre los mercados internacionales incluyen los aspec-
tos anteriormente descritos más las tarifas del mercado internacional, los
cambios de moneda, la política y los programas de comercio y otras cuestiones
del ámbito político.
Los mercados de exportación para materiales reciclables se han desarrollado
en Estados Unidos a una velocidad creciente. El papel es un buen ejemplo. Los
programas de reciclaje se extendieron tanto en la Costa Este, que se recogía más
papel del que las fábricas podían absorber. Al mismo tiempo, las economías de
Oriente, en un gran proceso expansivo, necesitaban cada vez más fibra (que no
podía ser abastecida localmente), obligando a la importación de papel reciclado
desde Estados Unidos y Europa. Actualmente, el papel es el producto más
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exportado (en toneladas anuales) desde el puerto de la ciudad de Nueva York.


La gran cantidad de factores implicados en los mercados de exportación
sirve para incrementar la fluctuación de los precios pagados por los materiales
reciclados. Es importante comprender que los usuarios domésticos (mercados)
de materiales reciclables deben competir con los mercados de exportación
dedicados a los mismos materiales. Todos estos factores, junto con la localiza-
ción geográfica de la comunidad generadora, deberían tenerse en cuenta a la
hora de investigar mercados de exportación para los materiales reciclables.

ACUERDOS INSTITUCIONALES __________________________

Tanto el sector público como el privado tienen papeles que jugar en la gestión
de residuos sólidos. El balance óptimo de responsabilidades para el desarrollo
de programas de reciclaje depende de los elementos específicos del programa y
de los objetivos y filosofías de la jurisdicción local.

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4.18 MANUAL McGRAW-HILL DE RECICLAJE

La recolección de los residuos sólidos urbanos se realiza, normalmente,


mediante una combinación de los esfuerzos del sector público y del privado.
Generalmente, el sector privado realiza la recolección en los establecimientos
comerciales e industriales, y los gobiernos locales, a menudo, realizan u organi-
zan la recolección en el sector doméstico.
Una de las decisiones más importantes que hay que adoptar es la forma de
incorporar el reciclaje al sistema existente. Los planificadores deberían ser cuida-
dosos frente a una reestructuración prematura de los servicios de recolección ya
implantados. En las comunidades con sistemas de recolección abiertos, los resi-
dentes, por ejemplo, pueden ser muy leales a su compañía privada de recolección
y quizá no responderán muy favorablemente a un cambio en el servicio (es decir,
un cambio hacia la recolección municipal de los reciclables). Los planificadores
deberían consultar a las compañías de recolección y a los grupos locales de
ciudadanos sobre sus intereses en relación a los servicios de reciclaje e implicar-
les en el proceso de planificación. El éxito de los programas de reciclaje depende,
en gran medida, de un apoyo sólido por parte de las compañías de recolección.
Si una comunidad decide permitir que las compañías existentes proporcio-
nen los servicios de reciclaje, entonces la comunidad debe supervisar el progra-
ma y mantener algún tipo de control (especialmente en los estados con manda-
tos estrictos de desviación). Los requisitos de informes, verificación e
inspección son componentes clave en un sistema que dependa mucho de las
iniciativas del sector privado, y estos componentes obligan a que el gobierno
local verifique las afirmaciones e informes. En este contexto, el gobierno local
puede incluir los servicios de reciclaje e informes como requisitos para la
obtención de los permisos de recolección.

IDENTIFICACIÓN DE LA POTENCIAL REDUCCIÓN


DE RESIDUOS EN ORIGEN ______________________________
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Las actividades de reducción en origen se enfocan hacia la prevención en la


generación de residuos sólidos, primero, generalmente, mediante la reducción
del volumen y de la toxicidad de los materiales producidos y consumidos. Los
métodos para reducir la cantidad de residuos incluyen: disminuir el uso de
materiales desechables, sustituir dichos materiales por materiales duraderos y
reutilizables, reducir el número de envases, minimizar la generación de resi-
duos de jardín, establecer estructuras de cobro basadas en el volumen de los
residuos e incrementar la utilización eficaz de los materiales (por ejemplo,
papel, vidrio, metales, plásticos y otros materiales).
Algunos estados han establecido objetivos de reducción como parte de su
legislación sobre reciclaje. Estos objetivos generalmente varían entre un 5 y un
10 por 100 del flujo de RSU. También existe legislación que obliga, o fomenta,
la reducción de residuos mediante los métodos anteriormente citados.
Los planificadores deben conocer los incentivos y las normas en vigor, así
como las campañas existentes de concienciación dirigidas al consumidor y a
las industrias locales de reutilización. Este tipo de actividades pueden tener
efectos positivos sobre el programa de reciclaje proyectado.

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ESTABLECIMIENTO DE OBJETIVOS Y PRIORIDADES DE RECICLAJE 4.19

IDENTIFICACIÓN DE LOS MATERIALES


QUE SE VAN A RECICLAR

Un objetivo común en los programas de reciclaje es la desviación, a partir del


flujo de residuos, de cantidades sustanciales de materiales; un objetivo añadido
es el de compensar los costes del sistema de reciclaje con los ingresos obtenidos
a partir de la venta de los materiales. Por lo tanto, los materiales que una
comunidad elige reciclar dependen, en parte, de los mercados disponibles. La
mayoría de las grandes comunidades tienen mercados bien desarrollados para
los reciclables de papel, metal y vidrio. Los residuos de jardín, que normal-
mente representan una porción importante del flujo de los residuos urbanos y
sobre los que, cada vez más, recaen prohibiciones de evacuación, pueden
contribuir significativamente al logro de los objetivos de reciclaje; sin embargo,
la comunidad debe comprometerse al desarrollo de instalaciones para el proce-
samiento de estos residuos, a fin de procesar las cantidades proyectadas, y
asegurar la comercialización y uso del producto final. Los envases de plástico
[polietileno de alta densidad (PE-HD) y polietileno tereftalato (PET)] consti-
tuyen un blanco fácil dentro del flujo de residuos, pero su alta relación volu-
men/peso dificulta una recolección rentable. Sin embargo, con la llegada del
equipo de compactación y de los vehículos especiales de reciclaje, los plásticos
se están incluyendo en los programas de reciclaje de una forma creciente.
Otros tipos de plástico [cloruro de polivinilo (PVC), envases de polímeros
mezclados y película] están experimentando un incremento en su demanda y,
cada vez más, se incluyen en los programas de reciclaje domésticos y comer-
ciales.
Hay muchos más materiales que pueden ser recolectados en los programas
de reciclaje, incluyendo: textiles, baterías y pilas, residuos de comida, chatarra
férrea doméstica y artículos reutilizables. Un sondeo reciente hizo una investi-
gación acerca de los materiales más frecuentemente incluidos en los programas
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municipales de reciclaje. En la Tabla 4.3 se presentan los resultados.

TABLA 4.3. Materiales incluidos más frecuentemente en programas


municipales de reciclaje, en porcentajes

Material % Material %
Papel de periódico 96,2 Aceite residual 46,2
Vidrio 93,9 Papel de alto grado 41,3
Aluminio 88,3 Papel mezclado 32,2
Botellas de plástico 67,0 Otros (baterías, pilas, estaño) 15,2
Cartón 60,6 Plásticos rígidos 11,0
Chatarra metálica 52,3 Tablas de aglomerado 6,4
Residuos de jardín 47,3

Fuente: Revista de la Administración Pública, mayo-junio 1991, basado en las respuestas de


264 coordinadores dedicados al reciclaje, sondeo realizado por David H. Folz, Universidad de
Tennessee, Knoxville.

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4.20 MANUAL McGRAW-HILL DE RECICLAJE

Los planificadores de programas deberían tener en cuenta que la recolec-


ción de un material, sin haber asegurado un mercado, puede ocasionar costes
inesperados de almacenamiento y evacuación. Además, si algunos reciclables
se sacan del programa por falta de mercados, puede surgir una fuerte oposición
pública. Es difícil cambiar hábitos y prácticas ya establecidas.

EVALUACIÓN DE LOS MÉTODOS DE


RECOLECCIÓN ________________________________________

Existen muchas alternativas disponibles para la recolección de los materiales


reciclables a partir del flujo de residuos. El sistema de recolección, normal-
mente, es el componente más caro de un programa de reciclaje. Por lo tanto, es
preciso considerar cuidadosamente la provisión de los servicios de recolección
para que el sistema sea rentable.
Los factores que influyen en la recolección de los materiales reciclables son
similares —y en algunos casos los mismos— a aquellos que influyen en la
recolección de las basuras normales. Los factores generales que afectan a la
recolección de los reciclables y al resto de los residuos incluyen: número de
operarios, tamaño de los vehículos y cuestiones de mantenimiento. Los facto-
res específicos de cada comunidad que inciden sobre la recolección doméstica
de los reciclables y residuos incluyen: tamaño de la comunidad y densidad de
las viviendas, cantidades de residuos y reciclables que serán recolectados,
sistemas de recolección actuales y equipo disponible, sistemas de tráfico, clima
y cuestiones operativas, como salarios, frecuencia de la recolección, lugar de
colocación (acera, puerta trasera, etc.). En la mayoría de los casos, la recolec-
ción de los materiales reciclables se superpondrá al sistema de recolección
existente, operado por el municipio o por una compañía privada. El sistema
más rentable consiste en integrar las dos aproximaciones a la recolección,
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maximizando los beneficios asociados a la disminución de los residuos regula-


res, al mismo tiempo que aumentan las colocaciones de reciclables.

RECOLECCIÓN DOMESTICA EN ACERA ___________________

La recolección en acera es ya un sistema normal para la recuperación de los


reciclables existentes en el flujo doméstico de residuos. Como sucede con la
recolección en acera de los residuos regulares, este método de recolección
proporciona a los residentes una forma conveniente y fija de recuperar los
reciclables destinados al procesamiento y a la comercialización. Es más, los
programas en acera correctamente gestionados y divulgados, que proporcio-
nan a los residentes una recolección regular de los reciclables (frecuentemente
en el mismo día que los residuos normales), se han mostrado más eficaces a la
hora de captar grandes cantidades de reciclables.
La forma en la que los reciclables se depositan en la acera, es decir, los
contenedores empleados para su almacenamiento en la vivienda y su coloca-

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ESTABLECIMIENTO DE OBJETIVOS Y PRIORIDADES DE RECICLAJE 4.21

ción en la acera, varían según el programa. Generalmente, hay tres opciones


principales en la colocación y recolección: 1) colocación no selectiva con
recolección no seleccionada; 2) colocación no selectiva con selección en acera
de los materiales, y 3) colocación selectiva en origen con recolección por
separado. El grado de selección —bien en acera o en una instalación de
procesamiento centralizada— vendrá determinado, al menos en parte, por las
condiciones acordadas en los mercados locales para la compra de materiales
recuperados. Si, por ejemplo, no hay un mercado local disponible para el
vidrio de color mezclado, entonces la separación por color tendrá que realizar-
se en la vivienda, en la acera o en una instalación de procesamiento.
El tipo de contenedor doméstico variará en función del sistema de coloca-
ción. Los contenedores destinados a una colocación no seleccionada deben
tener el tamaño apropiado que posibilite almacenar todos los materiales espe-
rados. Estos contenedores normalmente son más baratos que los utilizados en
sistemas con contenedores múltiples; sin embargo, los costes asociados a la
selección en acera o en las instalaciones de procesamiento pueden contrarres-
tar estos ahorros. De todas formas, algunos piensan que la recolección no
seleccionada maximiza la conveniencia para los partícipes y minimiza la pre-
sencia de voluminosos contenedores en las viviendas, incrementándose así las
posibilidades de participación.
Los sistemas con contenedores múltiples, empleados para la colocación y
recolección separada en origen, varían desde los sistemas que utilizan ocho
cubos colocados sobre una estructura con ruedas hasta los cubos de 340 li-
tros con cestas independientes para recolectar los flujos de residuos separa-
dos. La opción más común en la recolección con contenedores múltiples es
aquella que emplea un sistema con tres contenedores colocados juntos. El
coste de estos contenedores es mayor que el de los cubos sencillos, pero su uso
puede originar menores costes de procesamiento debido a la reducción de las
necesidades de selección. Otros factores a considerar en la evaluación de las
especificaciones sobre contenedores incluyen: facilidad de almacenamiento en
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la vivienda y costes de sustitución. Los contenedores se desgastan, se roban,


son utilizados para usos inapropiados y no son tratados con suavidad por
parte de los operarios. Es necesario considerar estas cuestiones a la hora de
determinar el sistema de recolección y colocación y el tipo de contenedores
empleados en la vivienda.
Además de los contenedores domésticos reutilizables, algunas comunidades
han optado por recolectar sus reciclables en bolsas de plástico. Los residentes
colocan los reciclables en una «bolsa para-reciclaje» (normalmente polietileno
o polipropileno trenzado) y la depositan en la acera. En algunos programas
que han utilizado bolsas, los operarios recolectan las bolsas de basura y los
reciclables al mismo tiempo y en el mismo camión; después los reciclables se
separan en una instalación de procesamiento (vertedero, estación de transfe-
rencia, instalación para la recuperación de materiales o instalación residuos-
energía). Una vez separados, las bolsas se abren y se procesan y comercializan
los reciclables. Las cuestiones a considerar en este sistema son: roturas (espe-
cialmente del vidrio), contaminación de los materiales, pérdidas de materiales
y, en ocasiones, una pobre percepción por parte del público.

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4.22 MANUAL McGRAW-HILL DE RECICLAJE

En algunas comunidades, la decisión de utilizar bolsas se ha basado en


determinados factores. Normalmente, los que utilizan el sistema, residentes y
empresas, son los que compran las bolsas, mientras que los contenedores son
proporcionados por el municipio. Los residentes, ocasionalmente, dejan en la
acera los contenedores después de la recolección, produciéndose una mayor
incidencia en los robos y daños. La decisión de usar bolsas de plástico o cubos
afecta también a otros componentes del sistema de reciclaje, como, por ejem-
plo, el tipo de vehículo de recolección, la cantidad de separación requerida y el
tipo de equipo o capacidad de procesamiento necesaria. No hay una norma
fija, que una comunidad pueda aplicar, para elegir entre bolsas o cubos. Será
útil contactar con otras comunidades que hayan tenido que tomar decisiones
similares y realizar después un análisis detallado.
La frecuencia de la recolección es también importante cuando se diseña un
programa de reciclaje. La recolección semanal ha llegado a ser la norma para
el sistema en acera, aunque algunas comunidades han adoptado la recolección
cada dos semanas como una medida de ahorro. Este tipo de recolección, cada
dos semanas, puede reducir los costes operativos, pero requiere mayores es-
fuerzos de promoción para recordar a los residentes el día de recolección. Con
una recolección mensual, la participación se vería seriamente afectada, ya que
los residentes no desean acumulaciones de «basura» —aunque se trate de
basura reciclable— en sus casas. Además, si los residentes pierden un día de
recolección, y con el fin de evitar los inconvenientes que se les plantean, pueden
decidir evacuar aquellos reciclables que estén desbordándose de sus contene-
dores de almacenamiento.

RECOLECCIÓN MULTIFAMILIAR

El fundamento detrás de la recolección de los reciclables en las viviendas


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multifamiliares no es diferente del que se esconde tras la recolección en acera


para las viviendas unifamiliares —maximizar la facilidad de participación—.
La planificación de la recolección de los reciclables en las viviendas multifami-
liares debe tener en cuenta los procedimientos implantados para la evacuación
de los residuos (se pueden llevar hasta una habitación destinada a su almace-
namiento, se pueden usar conductos para residuos o se pueden llevar hasta un
contenedor exterior).
El almacenamiento doméstico de los materiales reciclables es una cuestión
a considerar. Los apartamentos y bloques de pisos normalmente disponen de
cocinas pequeñas y espacios limitados para el almacenamiento. La recolección
no seleccionada, generalmente, será la adecuada en tales condiciones —un
contenedor ocupa menos espacio que tres—. Después, los residentes conduci-
rán los reciclables no seleccionados al punto de colocación, donde quizá
tendrán que seleccionar los materiales dejándolos en los contenedores apropia-
dos o colocarlos en un solo contenedor grande. Cada situación multifamiliar
presentará retos únicos. Para la recolección, las soluciones creativas y flexibles
pueden ser más apropiadas que un sistema estrictamente prescriptivo.

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ESTABLECIMIENTO DE OBJETIVOS Y PRIORIDADES DE RECICLAJE 4.23

CENTROS DE RECOLECCIÓN SELECTIVA


PARA RESIDUOS DOMÉSTICOS _________________________

Los programas de recolección selectiva en centros específicos son los sistemas


de reciclaje más comunes en Estados Unidos. Los centros de recolección
selectiva pueden ser públicos o privados, o controlados por grupos comunita-
rios no lucrativos, y pueden ofrecer un componente de recompra para algunos
o todos los materiales. Los sistemas raramente implican grandes inversiones o
precisan de altos costes de operación; presentan una forma relativamente
barata y flexible de diseñar los programas de reciclaje, según las necesidades de
la comunidad.
En las comunidades donde la mayoría de los residentes llevan sus residuos
hasta el vertedero o la estación de transferencia, la colocación de centros de
recolección selectiva en estos lugares puede ser la forma más apropiada de
recuperar los reciclables. Sin embargo, en otras comunidades, los gestores
deben valorar las ventajas de un sistema de recolección selectiva (costes reduci-
dos de inversión y menores costes de operación y mantenimiento) frente a las
potenciales desventajas. Estos sistemas de recolección selectiva en centros,
generalmente, consiguen unas tasas de desviación menores que los programas
en acera más convencionales, ya que requieren que los residentes almacenen
los residuos separados de los otros residuos y entreguen estos materiales en
una instalación concreta durante sus horas de funcionamiento.

RECOLECCIÓN DEL FLUJO


DE RESIDUOS COMERCIALES ___________________________

Cuando se están diseñando los sistemas para la recolección de los reciclables


generados en el sector comercial es fundamental conocer qué materiales se
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pueden recuperar eficazmente. La industria normalmente recupera y recicla


una gran cantidad de materiales preconsumidor. Existen, sin embargo, muchas
más actividades, los programas más extendidos recuperan productos de papel,
principalmente cartón ondulado. El papel de oficina, el vidrio y las latas
también ofrecen oportunidades de reciclaje dentro del sector comercial.
El diseño de un sistema para la recolección de los reciclables procedentes de
un establecimiento comercial debe tener en cuenta la forma en que se genera el
flujo de residuos y cómo se evacua. Los incentivos orientados hacia la separa-
ción pueden incrementar las tasas de recuperación. Por ejemplo, en un progra-
ma para la recuperación de ondulados pueden reducirse las tarifas de descarga
para los cargamentos ricos en ondulados y/o se puede pagar al generador por
sus materiales. Las empresas privadas del papel y/o las compañías de recolección
pueden instalar in situ un equipo de embalaje o almacenamiento con el fin de
fomentar la separación, recolección y almacenamiento del material en cuestión.
El mecanismo de recolección para los reciclables procedentes del sector
comercial probablemente variará poco del utilizado para la recolección de
basuras. Normalmente estará mecanizado. En ocasiones, lo único necesario

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4.24 MANUAL McGRAW-HILL DE RECICLAJE

será la adición de un contenedor para el cartón. Si este material representa el


mayor componente de flujo de residuos, entonces podría ser suficiente con
añadir un contenedor más pequeño para los materiales que no sean de cartón.
Por otra parte, los compradores de papel de oficina recuperado pueden propor-
cionar una recolección «por separado» en puntos de recolección centralizados.
Obviamente, para poner en marcha un sistema de recolección comercial hay que
tener en cuenta los mercados locales, la capacidad de procesamiento y otros
muchos factores.

SISTEMAS DE RECOLECCIÓN INSTITUCIONALES


Y GUBERNAMENTALES ________________________________
Las instituciones pueden ser grandes generadoras de residuos sólidos, y de ellas
pueden recuperarse importantes cantidades de reciclables. Para implantar con
éxito programas de reciclaje en las instituciones es preciso afrontar tres cues-
tiones, bien conjunta o individualmente: 1) obtención de mercados fiables y de
un medio de transporte para los reciclables; 2) desarrollo de un programa
interno de recolección para los reciclables, que sea accesible a los empleados y
usuarios de la institución, y 3) proporcionar al programa el apoyo promocio-
nal y educativo adecuado. Muchos de los principios implicados en los progra-
mas de reciclaje del sector comercial se aplican a los sistemas institucionales.

EQUIPO DE RECOLECCIÓN _____________________________


Un sistema de recolección correctamente diseñado, que cuente con los vehícu-
los de recolección más idóneos, forma la columna vertebral de un programa de
reciclaje. La selección de los vehículos de recolección más apropiados requiere
el análisis y estudio de toda la estructura del programa. El vehículo de recolec-
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ción es fundamental para obtener una mayor eficacia en la recolección, dadas


las particularidades de los sistemas de almacenamiento doméstico, requisitos
de mercado, rutas de transporte y capacidades de procesamiento. En algunas
comunidades puede utilizarse o modificarse el equipo existente, consiguiendo
así sustanciales ahorros en los costes. Otras comunidades, sin embargo, debe-
rán invertir en la compra de vehículos especializados para el reciclaje. Cuando
están eligiendo el equipo apropiado, los gestores deberían tener en cuenta las
siguientes consideraciones:
• Los costes totales del sistema pueden reducirse si los programas se
diseñan con equipo intercambiable.
• Los vehículos para la recolección en acera, utilizados en la recolección
«por separado», deberían diseñarse con una altura de carga baja, una
capacidad suficiente para las rutas de recolección, cabinas de acceso fácil
y un mecanismo para la descarga rápida.
• Los vehículos destinados a la recolección comercial deberían poder ma-
niobrar fácilmente en los lugares estrechos adyacentes a las empresas que
participan en el programa.

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ESTABLECIMIENTO DE OBJETIVOS Y PRIORIDADES DE RECICLAJE 4.25

ALTERNATIVAS DE PROCESAMIENTO

Un sistema (incluyendo una o más instalaciones) destinado a recibir y procesar


los reciclables generados por los sectores doméstico y comercial-institucional
es un elemento esencial dentro de un programa de reciclaje eficaz y global.
Para asegurar que los materiales reciclados serán comercializables, el sistema
debe tener la capacidad de mejorar los materiales en varias de sus especifica-
ciones. También debe contar con la flexibilidad de adaptarse a especificaciones
nuevas, en caso de aparecer nuevos mercados. El cumplimiento de las especifi-
caciones puede asegurarse, sobre todo, mediante el procesamiento de los mate-
riales en una instalación para la recuperación de materiales (IRM). La IRM
recibe los reciclables, separa los contaminantes prohibidos, proporciona luga-
res de almacenamiento y tiene capacidad para el envío de grandes cantidades,
logrando así ventajas económicas en el transporte hacia los mercados. Cuando
las comunidades locales empiecen a reciclar, será cada vez más importante
procesar y mejorar un gran flujo de material para cumplir con la gran variedad
de especificaciones de mercado, tanto actuales como futuras. Otro argumento
poderoso a favor del desarrollo de una IRM es que permite a las compañías de
recolección tener una mayor flexibilidad respecto al tipo de equipo que pueden
utilizar para la recolección. Las grandes compañías de recolección con vehícu-
los especializados en reciclaje pueden ser acopladas al programa tan fácilmente
como las compañías de recolección más pequeñas, que cuentan con trailers,
camiones con chasis de plataforma o compactadoras.
También pueden ser necesarias las instalaciones destinadas al compostaje
de los residuos de jardín para procesar los crecientes suministros de hierba,
matorral y/o hojas. El desarrollo de un sistema de procesamiento para los
residuos de jardín es interesante por diversas razones. En primer lugar, el
mercado para el producto final (astillas pequeñas de madera o compost) existe,
normalmente, a nivel local (trabajos municipales o paisajismo). En segundo
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lugar, los residuos de jardín representan una porción importante del flujo de
residuos en muchas comunidades y son fácilmente identificables y separables.
Mediante la recuperación de los residuos de jardín pueden conseguirse reduc-
ciones importantes en las cantidades de residuos que van al vertedero.
Después de establecer las necesidades inmediatas y futuras del programa,
los gestores deben decidir si se utilizarán instalaciones públicas o privadas. Las
alternativas de propiedad, financiación y operación varían desde aquellas com-
pletamente públicas hasta otras completamente privadas, e incluyen una ver-
sión híbrida compuesta por elementos de los dos sectores. Generalmente hay
alguna correlación entre la privatización y el reparto de riesgos y beneficios. El
propietario y operador de una instalación de procesamiento, normalmente,
correrá con la mayor parte de los riesgos, pero esperará también una mayor
parte en las ganancias o ingresos.
Una compañía privada puede estar dispuesta a asumir algunos riesgos (la
responsabilidad de garantizar la entrega y venta regular de materiales) si es
propietaria y dirige la instalación. Estos riesgos recaerían necesariamente en el
propietario-gestor de una instalación «mercantil» (financiada, gestionada y

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4.26 MANUAL McGRAW-HILL DE RECICLAJE

propiedad de una empresa privada sin garantías contractuales del gobierno


local), pero a una escala menor podrían ser soportados por algún propietario-
gestor no mercantil. Una instalación completamente privada, pero con contratos
de suministro con un municipio, tendría un flujo de materiales garantizado,
corriendo así con menores riesgos. Los gestores deben prever estas cuestiones al
determinar los acuerdos de reparto, las tarifas de descarga o ingresos. La dispo-
nibilidad de las empresas privadas, que sean propietarias y operen las instalacio-
nes de procesamiento, a la hora de soportar estos riesgos puede determinarse
con más exactitud mediante un proceso de petición de propuesta (PP).
En una instalación completamente pública, el sector público debe correr
con los riesgos de suministro y comercialización de los materiales, pero tam-
bién recaudará beneficios en unas condiciones de mercado fuerte. Una instala-
ción de propiedad pública y gestión privada normalmente reparte el riesgo y
los beneficios. Esto, a menudo, se realiza mediante un acuerdo de reparto sobre
los ingresos. Sin embargo, los dirigentes deben tener en cuenta que los interme-
diarios, hasta ahora, se han mostrado reticentes a compartir el riesgo de los
costes implicados en el suministro de reciclables o en su precio de mercado. El
punto de vista general de los intermediarios se centra en que deberían estar
protegidos frente a las pérdidas ocasionadas por los sucesos que escapen a su
control directo. El suministro de los reciclables, en muchos casos, será respon-
sabilidad gubernamental. Aunque los intermediarios deberían ser los responsa-
bles del cumplimiento de las especificaciones del mercado, normalmente no
están dispuestos a asumir muchos riesgos respecto a caídas severas en los
precios de mercado.
Existen algunos riesgos importantes asociados directamente a la construc-
ción y operación de una instalación de procesamiento. Para estos riesgos, la
propiedad tiene menos importancia que en las actividades de operación. En la
alternativa completamente pública, la entidad que gestiona la planta será
totalmente responsable de la mayoría de las cuestiones que puedan fallar. En
teoría, los problemas que surgen de un mal diseño o construcción deberían ser
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responsabilidad de los que diseñaron y construyeron la planta. Sin embargo,


en la práctica, es bastante difícil establecer claramente responsabilidades o
asegurar un remedio satisfactorio. Aunque esto puede que no sea una conside-
ración muy importante dentro de las funciones gubernamentales rutinarias, sí
debería de ser inquietante en un área tan poco explorada como ésta.

RECURSOS EN LOS MEDIOS INFORMATIVOS


PARA PROMOCIONAR EL PROGRAMA

Para fomentar y sostener un compromiso con el reciclaje dentro de una


comunidad, será necesario el desarrollo de un programa educativo agresivo
con mensajes instructivos y motivantes. Una vez identificadas las poblaciones
objetivas, pueden desarrollarse los mensajes que, probablemente, instruirán y
motivarán a estos grupos de población. Vender el concepto de reciclaje no será
menos estratégico que la venta de un producto determinado, y pueden em-

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ESTABLECIMIENTO DE OBJETIVOS Y PRIORIDADES DE RECICLAJE 4.27

plearse las prácticas habituales de publicidad. Los temas promocionales y


educativos deberían ser claros, creativos, en color y permanentes, plasmando
los conocimientos sobre cuestiones técnicas y las necesidades de la audiencia.
Si el analfabetismo se identifica como una barrera para la participación, enton-
ces el tema promocional debería ser de naturaleza auditiva (anuncios de radio
y televisión) y/o pictórica. Si la población objetiva está formada principalmente
por familias de ingresos medios, con dos o más hijos viviendo en casa, entonces
puede ser más eficaz un tema orientado hacia la familia. Además, si la pobla-
ción objetiva está formada por estudiantes, las tácticas publicitarias utilizadas
para alcanzar a esa población serían diferentes de las elegidas para implicar al
sector trabajador o a la tercera edad. La comunidad debe evaluar las posibili-
dades existentes en los medios locales de comunicación respecto a su audiencia
y alcance. Los medios de comunicación generalmente disponibles incluyen:
periódicos, revistas, folletos y otras publicaciones, emisoras de radio y televi-
sión, transporte público, carteles e instalaciones de recreo.
Los periódicos, emisoras y compañías publicitarias normalmente mantie-
nen datos estadísticos acerca de sus lectores o audiencia. Por ejemplo, una
emisora de radio local debería ser capaz de identificar el rango de edad que
prevalece entre sus oyentes según las diferentes franjas horarias. Si la audiencia
objetiva fuera la tercera edad, entonces una emisora de radio cuyos programas
de mediodía consiguieran la mayor cuota local sería un objetivo excelente para
introducir anuncios pagados. En los períodos de «ida y vuelta» al trabajo,
tanto por la mañana como por la tarde, se podrían esperar mayores índices de
audiencia.
Siempre que fuese posible, se debería convencer a los medios de comunica-
ción local para que copatrocinasen los programas de reciclaje como un servicio
social. Los anuncios dedicados a los servicios públicos en periódicos, televisión
y programas de radio constituyen vías publicitarias rentables. Otras herra-
mientas publicitarias incluyen:
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• Publicidad, pagada, en los medios de comunicación.


• Ruedas de prensa, noticias, certámenes públicos.
• Publicidad por correo directo, dirigida a ciudadanos y empresas.
• Carteles promocionales en emplazamientos dedicados al reciclaje, conte-
nedores y equipo.
• Pegatinas en automóviles, chapas, camisetas, imanes, "etc.

CASOS REALES EN PROGRAMAS


MODÉLICOS DE RECICLAJE ____________________________

Condado rural
Población: 50.000 habitantes.
Superficie: 647,5 km2.
RSU totales: 48.000 toneladas/año (30 por 100 comerciales, 60 por 100
domésticos, 10 por 100 institucionales).

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4.28 MANUAL McGRAW-HILL DE RECICLAJE

Historia legislativa y objetivos de reciclaje. La ley estatal sobre reciclaje requiere


que se desarrolle un plan en el que se describa cómo el condado va a conseguir
una reducción del 25 por 100 en su flujo de residuos sólidos, mediante reciclaje
y reutilización, para antes del 1 de enero de 1995. La emisión de los permisos
de construcción depende de la consecución de este objetivo.
Sistema actual de gestión para los residuos sólidos
• El único vertedero propiedad y gestionado por el condado tiene una
capacidad calculada para veinticinco años.
• El 70 por 100 de los RSU domésticos son entregados directamente a una
instalación de evacuación condal (a uno de los seis puntos de compacta-
ción o al vertedero condal) por los residentes. Aproximadamente el 50 por
100 de los residuos del condado son recolectados por compañías privadas.
• La mayor parte de los RSU generados en el condado (de todos los
sectores) son evacuados en el vertedero. Una cantidad indeterminada,
pero más pequeña, se quema o entierra in situ, o se vierte ilegalmente.
• Los bienes de línea blanca se aceptan en los puntos de compactación,
pero se presiona a los residentes para llevarlos hasta el vertedero.
• La tarifa de descarga en el vertedero, para las empresas de recolección
privadas, ha subido recientemente desde 15 hasta 40 dólares por tonela-
da. Los residentes pueden entregar residuos gratuitamente.
• Los ingresos destinados al sistema de gestión de residuos sólidos suben
mediante tarifas de descarga y una valoración especial para cada lote.
Reciclaje actual
• Segregación en el vertedero de los bienes de línea blanca y de la chatarra
metálica.
• Contenedores en la instalación militar local para la recuperación de la
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chatarra metálica.
• Separación de cajas de cartón viejas (CCV) en diversos supermercados
locales.
• Programas de reciclaje para el papel de oficina en diversas oficinas
condales.
• Reciclaje de periódicos a través del club optimista (cuando los mercados
son favorables).
• Mercados locales identificados para periódicos, papel de oficina de alta
calidad, bienes de línea blanca y chatarra metálica.
• Mercados regionales identificados para vidrio, CCV, latas metálicas y
envases de plástico (PE-HD y PET).
Fijando objetivos
A corto plazo
• Analizar el flujo de residuos condal y determinar las cantidades poten-
ciales de los materiales reciclables disponibles para su recuperación, ma-

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ESTABLECIMIENTO DE OBJETIVOS Y PRIORIDADES DE RECICLAJE 4.29

teriales procedentes de fuentes domésticas, comerciales e institucionales-


gubernamen tales.
• Revisar las actividades de reciclaje existentes en el condado y cuantificar
los materiales actualmente recuperados mediante estos esfuerzos.
• Identificar los mercados disponibles en el condado para los materiales
reciclables objetivos.
• Evaluar las alternativas de recolección, incluyendo la base legal para la
participación del condado en las actividades de recolección de los recicla-
bles.
• Analizar las alternativas de procesamiento existentes en el condado para
manejar los reciclables objetivos.
• Revisar las alternativas regionales de procesamiento, incluyendo la viabi-
lidad de establecer una IRM regional y/o compartir el equipo de procesa-
miento con los condados vecinos.
• Revisar las posibilidades de propiedad y las estructuras de gestión para
las instalaciones necesarias.
• Desarrollar los informes y mecanismos de obtención de datos necesarios
para documentar correctamente el progreso del condado en la consecu-
ción de sus objetivos.
• Revisar los mecanismos financieros disponibles en el condado para pagar
los sistemas y los programas planificados.
• Aprovechar el hábito de los residentes respecto a llevar sus propias
basuras y perseguir un sistema agresivo de recolección selectiva utilizan-
do los puntos de compactación existentes.
• Desarrollar una campaña educativa y de promoción.
• Documentar el reciclaje comercial existente que pueda acreditarse.
A medio plazo
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• Controlar el progreso del programa de recolección selectiva. Modificar


los lugares existentes, según las necesidades, para acomodar las cantida-
des crecientes de reciclables o materiales adicionales. Determinar si el
sistema en acera es el indicado para lograr el objetivo de reciclaje.
• Desarrollar acciones que incrementen el reciclaje en el sector comercial,
mediante una combinación de ayuda técnica e incentivos financieros,
como, por ejemplo:
— Imponer u ofrecer un servicio de recolección de reciclables para los
establecimientos comerciales.
— Facilitar la comercialización cooperativa de sus reciclables.
— Proporcionar embaladoras o contenedores separados para la recolec-
ción de las CCV.
— Suprimir la tarifa de descarga y ofrecer una tarifa reducida para los
cargamentos de reciclables comerciales.
— Prohibir la evacuación de los cargamentos que contengan determina-
dos reciclables.

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4.30 MANUAL McGRAW-HILL DE RECICLAJE

A largo plazo
• Cumplir y mantener el objetivo estatal de reciclaje obligatorio dentro de
las limitaciones del presupuesto del condado.
Calendario de implantación A
corto plazo
Programa doméstico
• Determinar qué materiales serán recolectados y qué tipo de contenedores
serán utilizados.
• Determinar el papel de los sectores público y privado en la gestión de los
puntos de recolección selectiva.
• Desarrollar especificaciones para las ofertas dirigidas hacia la recolección
selectiva y adquirir el equipo.
• Modificar los puntos de compactación existentes para acomodar los
contenedores destinados al reciclaje.
• Adquirir la señalización apropiada.
• Formar al personal de los puntos de compactación.
• Empezar la aceptación de los reciclables objetivos procedentes de los
residentes del condado.
• Supervisar la recolección y valorar las actitudes del público respecto al
programa.

Programa de reciclaje comercial-institucional


• Realizar un sondeo en algunos establecimientos comerciales selecciona-
dos para determinar el nivel actual de reciclaje y guiar el desarrollo de un
programa de ayuda técnica y contactos.
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• Reunirse con las compañías de recolección y los procesadores locales


para fomentar la recolección privada de los reciclables comerciales e
institucionales.
• Extender los programas de reciclaje internos a las oficinas del condado.
• Desarrollar e implantar un mecanismo de información para cuantificar y
documentar las actividades del reciclaje comercial e institucional.
Comercialización
• Trabajar junto al estado en la identificación y desarrollo de mercados
para los reciclables objetivos.
• Negociar y asegurar acuerdos de venta con los mejores mercados.

Procesamiento
• Determinar si se utilizará la capacidad de procesamiento del sector priva-
do. En caso afirmativo, desarrollar y emitir documentos de adquisición y
borradores de contratos.

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ESTABLECIMIENTO DE OBJETIVOS Y PRIORIDADES DE RECICLAJE 4.31

• Si se elige una instalación propiedad y gestionada por el condado:


— Elegir y preparar el emplazamiento.
— Conseguir los permisos necesarios.
— Desarrollar y emitir documentos de oferta para la construcción y el
equipamiento.
— Elegir el/los contratista/s preferido/s, ejecutar acuerdos y controlar la
construcción de la instalación y las pruebas.
• Evaluar la viabilidad de la instalación privada o regional para procesar
los residuos de jardín.
• Si se elige una instalación de compostaje gestionada por el condado,
obtener los permisos necesarios, seleccionar y preparar el emplazamien-
to, adquirir el equipo necesario y comenzar a recibir los residuos de
jardín.

Educación del público


• Desarrollar e implantar una campaña promocional agresiva, dirigida
hacia los sectores doméstico y comercial.

Administración
• Contratar al personal adecuado.
• Determinar los procedimientos informativos y las necesidades de docu-
mentación para los generadores comerciales e institucionales y/o las
compañías locales de recolección y procesamiento.
• Desarrollar e implantar una estrategia para hacer cumplir el programa.
• Desarrollar una política dirigida hacia la adquisición de productos reci-
clados.
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A medio plazo
Programa doméstico
• Evaluar el programa de recolección selectiva y realizar los cambios perti-
nentes (es decir, necesidades de lugares adicionales).
• Evaluar emplazamientos potenciales para disponer de una mayor capaci-
dad de recolección selectiva en otras localidades del condado.
• Evaluar la necesidad de medidas más agresivas para la recolección do
méstica (es decir, la recolección en acera de reciclables para los residentes
que utilizan compañías privadas).
Programa comercial-institucional
• Evaluar, mediante sistemas de información y documentación, la contri-
bución de las actividades del reciclaje comercial al objetivo general de
reciclaje.
• Continuar con el programa de contactos-ayuda técnica dirigido a este
sector.

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4.32 MANUAL McGRAW-HILL DE RECICLAJE

• Considerar los incentivos y desincentivos adecuados para fomentar el


reciclaje.
• Extender los programas de reciclaje para abarcar a todas las instalacio-
nes condales; considerar la inclusión de múltiples materiales (chatarra
metálica, residuos de jardín, baterías, aceite usado, neumáticos, etc.).

Comercialización
• Controlar las condiciones de mercado y los acuerdos de venta en vigor.
• Renegociar los acuerdos de venta, según sea necesario.

Procesamiento
• Controlar el flujo del proceso, los procedimientos de recepción, los
métodos de almacenamiento y manipulación, y modificarlos cuando sea
necesario.
• Adquirir equipo o servicios adicionales cuando sea necesario.

Educación del público


• Continuar la campaña educativa y de promoción dirigida hacia los pro-
gramas generales de reciclaje.
• Implantar una campaña para la reducción de residuos.

Administración
• Evaluar el presupuesto y la plantilla, solicitando cambios cuando sea
necesario.
• Proporcionar una gestión continua del programa de reciclaje.
• Documentar las tasas de recuperación y la contribución que hace cada
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sector al objetivo de reciclaje; informar al estado.


• Valorar el progreso en la consecución del objetivo y considerar cambios
en el programa si se encuentran deficiencias.
• Preparar un calendario para poner en vigor o enmendar la legislación, las
ordenanzas, códigos y otras herramientas gubernamentales necesarias
para conseguir los objetivos de reciclaje.
• Supervisar la evolución de las propuestas procedentes de la legislación
federal y estatal y controlar los impactos potenciales en el programa condal.
• Implantar y extender la política de adquisición de productos reciclados.

A largo plazo
Programa doméstico
• Controlar todos los sistemas de recolección actuales y ajustados de la
forma adecuada.
• Implantar la recolección en acera en las zonas indicadas.

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ESTABLECIMIENTO DE OBJETIVOS Y PRIORIDADES DE RECICLAJE 4.33

Recolección comercial-institucional
• Controlar la eficacia de los programas de recolección comerciales-institu-
cionales y realizar los cambios necesarios.

Comercialización
• Controlar las condiciones del mercado y los acuerdos en vigor; renego-
ciar cuando sea necesario.

Procesamiento
• Controlar el procesamiento de los reciclables y residuos de jardín; ajustar
los procedimientos de la forma adecuada.
• Adquirir el equipo necesario.

Educación del público


• Seguir con las campañas continuas de educación y promoción.
• Si se implanta una ordenanza obligatoria, desarrollar una estrategia
adecuada orientada a los medios de comunicación y al contacto con él
público.

Administración
• Documentar las tasas de recuperación e informar al estado.
• Si es preciso, implantar ordenanzas sobre reciclaje obligatorio.
• Controlar las necesidades e iniciativas legislativas.
• Evaluar presupuestos y plantilla, solicitando cambios si es preciso.
• Proporcionar una gestión continua del programa de reciclaje.
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Municipio grande

Población: 3.500.000 habitantes.


Demografía: 1.000.000 de viviendas (individuales y multifamiliares).
RSU totales: 4.000.000 de toneladas/año (55 por 100 comerciales, 35 por
100 domésticas, 10 por 100 institucionales).

Historia legislativa y objetivos de reciclaje. El Acta Global para la Gestión de


Residuos Sólidos del estado requiere que cada condado reduzca su flujo de
residuos en un 50 por 100 para finales del año 2000. Para 1995 debe conseguirse
un objetivo intermedio de reducción-reciclaje del 25 por 100. El acta incluye
subvenciones y préstamos para ayudar a la implantación de los programas de
reciclaje. Se exigen planes de reciclaje a nivel condal; sin embargo, los munici-
pios con poblaciones mayores de 500.000 habitantes pueden optar por entre-
gar sus propios planes.

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4.34 MANUAL McGRAW-HILL DE RECICLAJE

Sistema actual para la gestión de residuos sólidos


• Recolección municipal, dos veces por semana en el sector doméstico
(unifamiliar y multifamiliar hasta cuatro viviendas), con operarios y ve-
hículos municipales.
• Equipos de tres operarios vacían manualmente las basuras en camiones
compactadores. Con este sistema se necesitan más de 700 camiones para
efectuar la recolección. La ciudad está considerando realizar un giro hacia
la recolección semiautomática, utilizando contenedores con ruedas en al
gunas zonas residenciales y la reducción en la frecuencia de la recolección,
posibilitando el desvío de camiones hacia la recolección de reciclables.
• Para recolectar los residuos de los grandes contenedores de los edificios
municipales, proyectos de edificación y algunos condominios se utilizan
camiones de recolección con carga frontal.
• Los colegios e institutos emplean sus propios vehículos para recolectar
sus residuos.
• Los establecimientos comerciales reciben los servicios de compañías pri-
vadas de recolección.
• Todos los residuos de la ciudad se entregan a una instalación de resi-
duos-energía completamente privada o al vertedero municipal.
• La tarifa de descarga es de 65 dólares/tonelada en el vertedero y en la
instalación de residuos-energía.
• Los recargos sobre la tarifa de descarga, cobrados en la instalación de
residuos-energía y en el vertedero, se destinan a un fondo para el recicla-
je, que puede utilizarse para el desarrollo e implantación de programas.
• La ciudad ha contratado los servicios de una empresa consultora para
realizar un análisis sobre el flujo de residuos y preparar un plan de
reciclaje según las regulaciones estatales.
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Reciclaje actual
• Los bienes de línea blanca se separan en el vertedero.
• Los metales férreos se recuperan magnéticamente de las cenizas en las
instalaciones de residuos-energía.
• Recientemente, la ciudad ha emprendido un programa piloto en acera
para 2.000 viviendas. Los operarios municipales recolectan semanalmente
papel mezclado, envases de plástico (PE-HD y PET), latas metálicas,
envases de vidrio y hojas procedentes de estos residentes.
• Hay 10 centros de recolección selectiva municipales y dos centros de
recompra privados.
• La ciudad proporciona la recolección de hojas en parques municipales,
zonas de recreo y en los barrios residenciales de altos ingresos localizados
dentro de la ciudad. Estas hojas se llevan hasta una de las dos instalacio-
nes de compostaje.
• Varias oficinas municipales han emprendido programas de reciclaje para
el papel de oficina.

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ESTABLECIMIENTO DE OBJETIVOS Y PRIORIDADES DE RECICLAJE 4.35

• Se han identificado mercados locales para periódicos, cajas de cartón


viejas (CCV), papel mezclado y de oficina, envases de plástico (PE-HD y
PET), latas de acero y chatarra.
• Actualmente, la ciudad está desviando el 8 por 100 de su flujo de residuos
mediante los programas de reciclaje en vigor, residenciales y comerciales-
institucionales.

Consideraciones políticas importantes


• Lograr un objetivo de reducción-reciclaje del 50 por 100 precisa de un
programa de reciclaje generalizado que sirva a todos los sectores de la
población. Debe disponerse de los recursos financieros, legales y adminis-
trativos adecuados si el programa va a satisfacer los requisitos estatales.
• Los consultores han recomendado que, para cumplir el calendario de
implantación del reciclaje, la ciudad debería unir su programa de recicla
je a un cambio dirigido hacia un sistema semiautomático para las basu-
ras. Cuando se introduzca la recolección semiautomática en las zonas
residenciales, se liberarán vehículos de recolección manuales capaces de
realizar la recolección de reciclables. Los consultores han establecido que
el incremento en eficacia originado por la semiautomatización cubrirá los
costes de implantación del reciclaje doméstico en toda la ciudad.
• La naturaleza agresiva del programa de reciclaje, necesaria para conse-
guir el objetivo de reciclaje obligatorio estatal, requerirá la contratación
de una plantilla adecuada. Como mínimo, la ciudad tiene que contratar
un personal cualificado que incluya: jefes de división para el reciclaje y la
reducción de residuos, coordinadores o especialistas para manipular di-
versas áreas del programa (es decir, educación del público, comercializa-
ción, iniciativas en el reciclaje comercial y actividades en el reciclaje
residencial) y personal de apoyo u oficinistas.
• Hay que considerar también las cuestiones relativas a la congestión vial
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cuando el reciclaje se incorpora a un sistema actual de recolección de


basuras.

Fijando objetivos A
corto plazo
• Solicitar información estatal para la implantación del programa, desarro-
llar instalaciones y/o comprar equipo mediante subvenciones o prés-
tamos.
• Distribuir contenedores con ruedas para la recolección semanal e implan
tar una recolección semanal para los reciclables en comunidades seleccio
nadas.
• Probar diferentes alternativas para la recolección de los residuos de
jardín y elegir la(s) más apropiada(s).
• Asignar los recursos disponibles (personal y vehículos) para la recolec-
ción de basuras y reciclables.

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4.36 MANUAL McGRAW-HILL DE RECICLAJE

• Continuar la expansión de la recolección semanal, de basuras y recicla-


bles, en todas las viviendas con servicio de recolección municipal.
• Mediante compañías de recolección privadas, empresas y gestores de la
propiedad, implantar un programa de recolección comercial.
• Cuando se inicien programas de reciclaje en los barrios, desarrollar un
programa de educación, advertencias e imposiciones para fomentar la
participación y el cumplimiento del programa.
• Desarrollar un sistema de archivos que se utilizará para supervisar todas
las actividades de reciclaje (incluyendo centros de recolección selectiva y
centros de recompra) y evaluar los progresos dirigidos al objetivo de
reciclaje.
• Fijar los materiales reciclables que serán incluidos en el programa muni-
cipal, según los resultados del análisis del flujo de residuos, su posible
contribución a la consecución del objetivo y la presencia de mercados
regionales o locales.
• Identificar y asegurar mercados para los materiales recuperados.
• Identificar y asegurar una capacidad adecuada de procesamiento. Si es
necesario, solicitar financiación para el desarrollo de una IRM y/o una
instalación de compostaje destinada a los residuos de jardín.
• Desarrollar una campaña informativa agresiva para los sectores domésti-
co, institucional y comercial.
• Contratar al personal adecuado para gestionar el programa de reciclaje
global.
• Considerar una posible prohibición del vertido de algunos materiales.
• Asegurar que todos los centros, u otras instalaciones receptoras de resi-
duos, se diseñen con la capacidad de manipular reciclables.

A medio plazo
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• Seguir el progreso de los programas y ajustados de la forma adecuada


con el fin de asegurar el logro de un objetivo de reciclaje del 25 por 100.
• Ampliar el programa para incluir otros materiales que puedan contribuir
al objetivo de reducción del 50 por 100.
• Considerar el procesamiento de los residuos mezclados o el compostaje
para conseguir el objetivo del 50 por 100.
• Proporcionar ayuda técnica y un contacto continuo a los sectores comer-
cial e institucional.
• Considerar la aprobación de ordenanzas que obliguen a que las compa-
ñías de recolección privadas ofrezcan servicios de reciclaje a sus clientes,
y a que la entrega de los permisos esté condicionada a la provisión de
estos servicios.

A largo plazo
• Conseguir y mantener el objetivo de reducción del 50 por 100.

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ESTABLECIMIENTO DE OBJETIVOS Y PRIORIDADES DE RECICLAJE 4.37

Calendario de implantación A
corto plazo
Programa doméstico
• Extender el programa piloto en acera.
• Comenzar el cambio hacia la recolección de basuras semiautomática con
recolección semanal de basuras y reciclables; iniciar al personal existente
en los métodos de recolección de reciclables.
• Adquirir y distribuir contenedores con ruedas para la recolección de
basuras y contenedores para el almacenamiento doméstico de reciclables
y residuos de jardín (según las necesidades).
• Aprobar ordenanzas que obliguen a que los residentes con recolección en
acera mantengan separados los reciclables y las basuras. Permitir que los
residentes puedan elegir entre participar en el programa en acera o llevar
sus reciclables hasta el centro de recolección selectiva o el centro de
recompra.
• Comenzar programas piloto de recogida multifamiliar.
• Controlar la recolección y evaluar la actitud del público respecto a los
programas.
Programa de reciclaje comercial-institucional
• Seleccionar algunos generadores de residuos dentro del sector comercial-
institucional y emitir un sondeo para identificar el potencial hacia el
reciclaje, así como las prácticas de reciclaje existentes.
• Implantar un programa de contacto y ayuda técnica para el sector
comercial.
• Desarrollar e implantar un mecanismo de información para cuantificar y
documentar la actividades del reciclaje comercial-institucional.
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• Establecer un programa voluntario mediante el cual se anime a las


compañías de recolección privadas a ofrecer la recolección de reciclables
a sus clientes comerciales-institucionales. Si no se consiguiese una res-
puesta positiva, aprobar ordenanzas que obliguen a que las compañías
privadas proporcionen la recolección de reciclables a sus clientes.
• Poner un énfasis especial en los programas orientados hacia la recupera-
ción de materiales en los colegios, con el fin de fomentar en los niños el
desarrollo de una ética sobre reciclaje.
• Ampliar los programas de reciclaje internos para las oficinas municipales.
Comercialización
• Investigar la viabilidad de un acuerdo de comercialización colectivo con
el condado.
• Trabajar junto al condado para identificar y desarrollar los mercados de
algunos reciclables.
• Negociar y asegurar acuerdos de venta con los mercados preferentes.

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