You are on page 1of 2

a) El tema sería si podemos conocer la esencia de las cosas.

b) La tesis sería que no es posible conocer la esencia de las cosas a través del principio de razón.

c) Desde el inicio hasta “con independencia de ella” El tema de esta parte versa sobre el
funcionamiento y el alcance de la morfología y la etiología

Explica como la ciencia, y en concreto la morfología y la etiología, conocen el mundo de la


representación, la morfología expone que en el mundo hay una serie de objetos y que hay una
cierta relación entre ellos, pero no llega a incidir más allá de esa manifestación y del aspecto que
tienen. La etiología, por su parte, lo único que expone es la relación causa efecto, es decir, que
de esta representación surge otra, lo que equivale a decir que tienen un espacio y un tiempo. La
ley por la que la etiología proporciona dicho espacio tiempo al objeto se le determina su
contenido por la experiencia, o sea, de manera intuitiva, y, sin embargo, la necesidad de esa ley
es ajena dicha experiencia, o lo que es lo mismo, se puede expresar por una dicha experiencia
mediante una abstracción en forma de ley porque de esa ley en sí no tengo experiencia (una
expresión matemática, por ejemplo).

Desde “Pero con ello” hasta “suponen todavía más y ofrecen menos” El tema de esta parte es
una explicación más detallada de la “ley natural” que rige la etiología centrándose en sus
defectos.

Sin embargo, ninguna de estas ciencias alcanza a conocer la “esencia interior” o “fuerza natural”
de esos fenómenos. La etiología solo alcanza al conocimiento de la “ley natural”, esto es, el que
se dé o manifieste en un determinado espacio tiempo. A continuación, expone ejemplos de la
etiología y la mecánica, para aquella dice que sabemos que hay una piedra y que cae al suelo
por una determinada causa (esto es lo que puede conocer la ley natural), pero no la fuerza
(esencia interior) que hace que esto suceda, para la otra, dice que la mecánica es una disciplina
que declara insondable el conocimiento de la materia y sus cualidades (movimiento etc.), o sea,
su esencia interior, de dichas cualidades (o fuerzas naturales) solo se puede conocer su
manifestación necesaria y regular gracias a leyes naturales, por lo tanto, disciplinas como la
física, la química o la fisiología, por ejemplo, lo más que pueden conocer es su “aparición en un
espacio tiempo” de la manera más precisa posible, pero nunca podrá atender a la esencia
interior de los objetos.

Desde “En consecuencia” hasta “¿Pero cómo demonios he llegado yo hasta aquí? Concluye de
lo dicho que no es posible que la etiología, o, en la ciencia en términos generales, se aproxima
al conocimiento real de las cosas.

Comienza volviendo a expresar lo dicho anteriormente: que la explicación etiológica más precisa
jamás podrá conocer la fuerza interna de las cosas que se manifiestan, tan solo puede enumerar
los fenómenos y establecer una relación causal en un espacio y tiempo, tan solo puede conocer
la objetivación de esa esencia.

A continuación, expone nuevamente ejemplos para explicar esta idea de las limitaciones de la
ciencia, la etiología en concreto, para conocer la esencia de las cosas mismas. El ejemplo del
mármol, la etiología solo puede ver la parte superficial de la veta de una losa de mármol, pero
no de dónde viene esa veta, o, dicho de otra manera, no conoce cuál su aspecto, su origen…;
también pone el ejemplo de un individuo que aparece de repente en una sala con personas, ese
es capaz de describir los acontecimientos que se dan ante él, pero no puede contestar a la
pregunta de por qué ha aparecido ahí.
Desde “Así pues, en relación con” hasta “según Kant nos ha enseñado” hace una recapitulación
de lo anterior.

Concluye recapitulando la idea hasta ahora expuesta: la etiología no puede alcanzar a decirnos
cuál es el verdadero significado de las cosas, tan solo nos indica que existen unos fenómenos
regidos por una causalidad que los impele a tener una aparición en el espacio tiempo. Además,
dicha ley causal solo tiene sentido en relación con esas representaciones que forma de los
fenómenos y cómo esos objetos existen en relación con el sujeto. Luego la ley tiene un
conocimiento a priori, en relación con el sujeto porque es una estructura de su conocimiento, y
uno a posteriori porque también tiene una relación con el objeto. Como dice líneas más adelante
esa ley esta sujeta a un principio de razón que es el conoce la representación de los fenómenos,
de unos fenómenos que se conocen en relación con un sujeto racional, pero un sujeto no puede
conocer la esencia de esos objetos mediante el uso de la razón.

Finalmente, desde “Mas lo que nos impulsa a investigar” hasta el final indica cuál es la pregunta
principal o tema del texto y su respuesta.

La pregunta a la que está intentando responder es si este mundo es solo una representación, la
que nos da a conocer la razón y la ley de causalidad, que sería un mundo a medio conocer,
ilusorio, porque se ha visto que de la causalidad que rige la etiología no va más allá de ese
fenómeno, es decir, a la conexión con otros y su aparición en el espacio tiempo, no atiende a la
esencia del mismo; o por el contrario, hay algo más, hay una esencia de dicha representación
totalmente diferente a ella y, por ende, la aproximación a su conocimiento no será igual que la
aproximación al de la representación, esto es, mediante la simple constatación de unos
fenómenos y la relación entre ellos que sugiere el principio de razón. Dicho esto, expresa que
será imposible un acercamiento “desde fuera” a la esencia de las cosas porque el principio de
razón y su causalidad está incapacitado para ello.

En definitiva, el texto propuesto para análisis determina se cuestiona la posibilidad de que este
mundo que tenemos ante sea en cierta manera ilusorio porque los mecanismos que tiene el
sujeto para conocerlo, el principio de razón, no aciertan a desvelar la realidad que tras esos
fenómenos se esconde puesto que lo único que podemos determinar gracias a dicho principio
es la aparición necesaria y regular de los fenómenos y que podemos constatar gracias a una ley
natural causal. Por lo tanto, para acceder a la esencia de las cosas será necesaria una vía
diferente a la experiencia.