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DERECHO A LA VIDA

El autor, Felipe Villavicencio T. nos demuestra que la simple palabra “vida”, es


mucho más que eso, es una palabra sumamente compleja y he ahí porque es
puesta a discusión por muchas doctrinas al momento de determinar sus límites.

Es una palabra que sí, se puede limitar momentáneamente en cuanto al inicio o


conclusión de la vida humana. Digo momentáneamente ya que nos encontramos
ante una realidad en la que cada día nuevos avances van apareciendo respecto a
la medicina y biotecnia, y por lo tanto se van adquiriendo nuevas dimensiones en
cuanto a la vida humana de los cuales el derecho no ha de hacerse ajeno.

Pero fuera de los límites como bien lo dice el autor, la medicina “manipular” la vida
humana, no solo debe de tener en cuenta su derecho a la vida, sino que debe de
darse cuenta que también están tratando con su dignidad. Como por ejemplo,
producto la fecundación artificial nacen los niños probeta (niños de laboratorio), los
especialistas antes de la fecundación manipulan los espermatozoides y luego los
unen con el ovulo, para así producir embriones con características específicas. En
este acto se va contra el derecho a la vida ya que se pierden muchas vidas en el
camino, pero también hay que tener en cuenta que es una clara violación de la
dignidad humana de los que están por nacer.

En cuanto al amparo de la protección constitucional y la protección jurídico penal


de la vida se proyecta a la época que precede al nacimiento de la persona.
Nuestro sistema jurídico solo brinda protección a la persona autónoma, sino que
reconoce que el concebido representa a una persona y que por lo tanto merece
que su vida goce de la misma protección.

Volviendo a los límites de la protección del derecho a la vida humana, como ya se


dijo en un inicio son muy discutidos. En cuanto al derecho es necesaria una
decisión de carácter normativa. Hay dos criterios de inicio de la vida humana:

- Fecundación del ovulo y el espermatozoide


- Anidación del ovulo fecundado en el útero, según esta teoría allí recién se
da inicio a la concepción, cuyo producto seria el embrión que ha iniciado su
gestación en el seno materno.

En el derecho penal peruano es dominante el segundo criterio.

Desde mi punto de vista, yo no opto por ninguno de esos dos criterios ya que
considero que la vida humana surge desde el instante en que se inicia la actividad
cerebral, y eso se da a partir de las 6 semana contada desde la fecundación, pues
resulta lógico que si la persona llega a su fin con el estado irreversible de las
funciones cerebrales, de la misma manera la actividad cerebral daría inicio a la
vida.

Y a esta incertidumbre surge otra, ¿desde cuándo se da inicio a la vida humana


independiente? unos dicen que se inicia con la separación del concebido del
claustro materno. Es necesario establecerla ya que así es posible diferenciar un
aborto de un homicidio y además, ayudaría a dar el marco temporal de donde
comienza el bien jurídico protegido en el delito de homicidio.

Poniéndonos en el supuesto de una cesaría, afirma el autor que se tendrán que


establecer 2 clases: caso en que la operación se realice tras el comienzo de la
dilataciones de parto valdrá el criterio de contracciones dilatorias y cuando hay
que intervenir antes de las dilataciones de parto el inicio del nacimiento lo
determinara el corte del útero.

FIN DE LA PERSONA HUMANA

Por otro lado, Villavicencio nos menciona dos posiciones que parten de
presupuestos diferentes y llegan a las mismas conclusiones. La primera parte de
la reformulación de las relaciones entre la vida y la libertad. Esta postura considera
que esta última es la piedra sobre la que se edifica el sistema social. Sin embargo,
la consecuencia de tomar en cuenta esa postura seria de que las personas que no
deseen seguir viviendo por cualquier motivo, se suicidarían y lo verían como algo
normal, porque al fin y al cabo tienen libre albedrio, y como dice el autor implicaría
la destipificacion de la inducción y ayuda a cometer el suicidio. La segunda
posición, considera que la imputación penal solo debe ser atribuida a las
agresiones de terceros y no sobre uno mismo.
Si nos ponemos a revisar tanto la Constitución Política del Perú, el código civil y el
penal, encontraremos lo siguiente:

1. Constitución:
Artículo 2, inciso1: “toda persona tiene derecho a la vida, a su identidad,
a su integridad personal, psíquica y física a su libre desarrollo y bienestar.
El concebido es sujeto de derecho todo en cuanto le favorece”.
2. Código Civil:
Libro 1, articulo 1: “la persona humana es sujeto de derecho desde su
nacimiento.
La vida humana comienza con la concepción. El concebido es sujeto
de derecho para todo cuanto le favorece. La atribución de derechos
patrimoniales está condicionada a que nazca vivo”
3. La protección de la vida se proyecta a la época que precede al nacimiento
de la persona.
Nos pone limites inciertos en cuanto al inicio de vida y muerte a la
persona, ya que no existe certeza alguna por parte de la bioquímica que
pueda ayudar a esta ciencia jurídica a establecer los marcos del derecho a
la vida. En si este, es un derecho universal, es un derecho de todo ser
humano que abarca desde su concepción hasta su muerte