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" AÑO DEL DIÁLOGO Y LA RECONCILIACIÓN NACIONAL".

“UNIVERSIDAD NACIONAL DE PIURA”

“FACULTAD DE CIENCIAS SOCIALES Y EDUCACION”

“PROGRAMA DE CAPACITACION PROFESIONAL MAGISTERIAL”

CURSO: DANZAS

DOCENTE: PABLO VEGA

TEMA: EL KALLAWAYA

ALUMNAS:

 KATHERINE ROMERO HOLGUIN

ESPECIALIDAD: ESCUELA PROFESIONAL DE EDUCACION INICIAL

PIURA – PERU

2018
Kallawayas
Los amautas o sabios del Ande traducen su idiosincrasia y sus modalidades desde la cuna hasta
el sepulcro, por consiguiente, en ella se encuentra la fuente más completa y pura del alma que
animó la historia en el periodo de la dominación incásica.

La categoría de “Amauta CUNAJRUNA” (depositarios de la ciencia) otorgados a los Kallawayas


en el periodo de la dominación incásica permitió a los kallawayas gozar de un rango superior
debido a su dominio de la farmacopea vegetal, animal y mineral, así como en el diagnóstico y
tratamiento curanderil de múltiples enfermedades. Representan a los curanderos que caminan
de pueblo en pueblo llevando sus hierbas y métodos mágicos para consuelo y salud de los
habitantes. Procedente de la costumbre de los médicos herbarios de Charazani, en la Provincia
Bautista Saavedra del Departamento de La Paz, Curva, Niño Korin, K'anlaya, Chajaya etc.
Pertenece a la denominada Cultura Mollo, descendientes directos de la milenaria Cultura
Tiwanacota.

Si somos objetivos en el análisis de los procesos sociales y económicos, al mismo tiempo de los
valores culturales, pese a las mutaciones y mestizajes entre aymarás y quechuas, el Kallawaya
mantiene aún rasgos distintivos que lo diferencian de aquellos, tanto en lo etnológico, en sus
costumbres y cultura.

La Cultura Mollo o Kallawaya, si bien hablan el Runa Simi (quechua) o Harearu (aymara) son
distintos por descender de noble alcurnia y tener status superior.

Sin embargo estos dos aspectos no bastan, por cierto, que el idioma utilizando actualmente
por el Kallawaya, no es propio, sino es “MACHA 'J JUYAI” o idioma secreto de los incas. Es
importante destacar que la nobleza Inca “Orejona” hablada entre los suyos, empleando el
quechua común para el resto: partiendo de los "Hatun Runas" o "Llajta Runas" de la clase
media; “Yanaconas” (siervos), terminando en el último estrato social los “Mitimaes” o colonos.

Los kallawayas adoptaron esa lengua privilegiada por la confianza de que gozaron los médicos
“Kamilis” o curanderos del Ande en la corte imperial del Inca. Tras la conquista los médicos o
curanderos, viniéronse a sus lugares de origen, es decir el Collasuyo, trayendo consigo el
idioma secreto de los Incas. El cual utilizaban en sus prácticas orativas y rituales de exorcismo y
llamamiento espiritual, que se llama "Manchariska o Jap'eqa" (cuerpo humano sin alma o
espíritu producto de un susto).

Medicina Natural

Al respecto, el fármaco — esotéricos utilizados en los rituales se encuentra en los puestos de


venta llamados “Khatus” donde se expenden toda clase de amuletos, talismanes, ofrendas
deificas de complicada simbología, como ofrendas de mesa Blanca, para los dioses “Achachilas
o Ajayus” (almas de los difuntos) para la Pachamama y toda la cosmogenia Andina.

Toda la materia prima utilizadas en Sahumerios o emplastes curativos proviene de los


diferentes nichos ecológicos del mundo andino, llanos, valles, yungas, altiplano, serranías o
incluso de las costas, algas, conchas marinas y guano.

Todas estas costumbres conocidas hoy como “Khapa'cacherios” está en plena vigencia en
nuestros días con el nombre de medina Popular. Los Kallawayas son famosos médicos
Naturistas, Yatiris y “Chamakanis” distintos de los “Laicas” pariente de los “Anchanchus”, seres
malignos o “Sajras” de carácter demoníaco su influencia puede ser dañina o convertirse en
bálsamo de enfermos, pueden presagiar buena o mala cosecha, logran daño a los enemigos y
se convierten, además, en asesores de jerarquía indígena.
Danza

La Danza Kallawaya es la expresión ceremonial o aristocrática cuyo garbo exaltante representa


a la élite de culta genealogía. No olvidemos que el YATIRI tiene un status relevante dentro de
su comunidad y de profundo respeto en el mundo Andino. La rica danza y vestimenta folklórica
Kallawaya viene acompañada de profundas motivaciones telúricas andinos, substancializado
en rituales esotéricos cuyo contenido ideológico o religioso es expresión genuina y prístina de
costumbres ancestrales del hombre Boliviano.

Coreografía

Los saltos ágiles y sincronizados del danzarín Kallawaya expresan el despliegue físico del
medico itinerante donde tiene que vencer obstáculos en su largo caminar, tales como los
riachuelos y quebradas.

La coreografía del Kallawaya es relevante por su sombrilla con plumas de avestruz utilizada por
aquel médico itinerante para cubrirse de la insolación o de las lluvias en sus grandes
caminatas, llevando la salud espiritual y material a los Ayllus que requieren su presencia.

Danzas y Folclore de Bolivia

Bolivia tiene una gran diversidad de expresiones culturales a lo largo de todo el territorio,
existe una variedad de danzas folclóricas que demuestran nuestra diversidad cultural. Muestra
de esto es el Carnaval de Oruro, "Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la
Humanidad" (UNESCO), la Fiesta del Gran Poder y las entradas folclóricas universitarias y
religiosas en las grandes ciudades y regiones del país. A través del tiempo los bolivianos y
bolivianas han sabido valorar la diversidad cultural y asumen la identidad del país.

No se puede menos que señalar que la música nativa, tanto en el altiplano como en el valle y
en el oriente y noroeste del país, siguió la vieja tradición de la misma corriente de los siglos
XVII y XVIII.

Eso es lo que cuidadosamente recogen en sus escritos los incansables viajeros y estudiosos que
recorrieron el país. En este aspecto, son importantes las noticias recogidas por Alcides
D’Orbigny en Mojos y Chiquitos y Temple en Potosí y Chuquisaca, la capilla de La Paz tuvo
maestros como José María Vertíz Blanco (1930).

HISTORIA DE LA DANZA LA KALLAHUAYA

Según la versión del antropólogo francés Jean Vellard “Kallahuaya” era un personaje conocido
desde la época del tiahuanaco, siglo XI a XII después de cristo, que se dedicaba a la medicina
empírica y a la danza y era practicada por un grupo étnico integrado por los que tenían ese
oficio.

Según el historiador Markahm “Kallahuaya” era el portador de remedios.

Entonces, la Kallahuaya, es la danza de los curanderos, yatiris, paqos, médicos andinos, que
eran trashumantes personajes, hombres y mujeres que se desplazaban por el altiplano,
llegaban a la costa y selva del Perú, llevando brebajes, pócimas, yerbas, zahumerios y rezos
para curar las enfermedades del cuerpo y el alma.
Esta danza a sufrido modificaciones a través del tiempo, de danza aborigen de varones se
convirtió en danza mestiza mixta y los trajes que en sus inicios eran de lana, totalmente
cubiertos con monedas de plata, al igual que una chuspa o bolsa de unos 30 a 50 cm. de
tamaño, fueron sustituyéndose por otros adornos más llamativos aunque menos ostentosos.

La danza de la Kallawaya es la representación de los Médicos herbolarios, ambulantes


curanderos andinos, que realizan con plantas, yerbas y animales existentes en el altiplano
donde esta es la representación del médico viajero que portaba una tradicional llanticj ( el
paraguas o sombrilla que presenta la danza) Pese a su condición de extranjeros entre los Incas,
su fama como depositarios de la ciencia permitió a los kallawayas gozar de un rango superior
debido a su dominio de la farmacopea vegetal, animal y mineral, así como del diagnóstico y
tratamiento de múltiples enfermedades.

Sus largas caminatas por el mundo andino y sus alrededores llevando salud a los ayllus, son
recordadas en las danzas kallawaya que se presentan en las festividades y que se destacan por
la agilidad para atravesar montañas.

Estos médicos herbolarios de las regiones de Charazani, Curva, Niño Korin, K'anlaya, Chajaya,
etc., al noroeste de La Paz, pertenecen a la denominada Cultura Mollo, descendiente directa
de Tiahuanaku. La Vasta variedad de plantas medicinales utilizados en sahumerio y emplastes
curativos proviene de diferentes lugares ecológicos: Valles, llanos, Yungas, Altiplano, serranía,
e incluso de la costa: algas, conchas marinas, y guano. Los actuales kallawayas venden toda
suerte de amuletos, talismanes y ofrendas para personajes míticos de la cosmogonía andina.

Los saltos agiles de los danzarines recuerdan el despliegue del médico itinerante con su
sombrilla de plumas de avestruz para cubrirse en sus largas caminatas llevando salud espiritual
y material a los ayllus. Por eso inclusive hoy, pese a mutaciones y mestizajes, los hijos de la
Cultura Mollo o Kallawaya mantienen rasgos distintivos: por ejemplo, si bien hablan el
quechua (runa simi) o el aymara (jake-aru), tienen un idioma peculiar y presuntamente
descendiente de noble alcurnia y tienen un status superior.

Los Kallawayas son una etnia de médicos tradicionales indígenas, reconocidos por la UNESCO
como "Patrimonio de la Humanidad". Representan la medicina más antigua y mejor
conservada del mundo. En la antigüedad eran médicos itinerantes que enseñaron su medicina
a los Incas y luego a los Jesuitas.

Proclamación 2003: "La cosmovisión andina de los kallawayas"

Los orígenes del grupo étnico de los kallawayas, están afincados en la región montañosa de
Bautista Saavedra, al norte de La Paz, se remontan a la época preincaica. Al igual que muchos
otros aspectos de la cultura andina, sus prácticas y sus valores han evolucionado con la fusión
de las religiones indígena y cristiana.

Este arte de curación, que está reservado a los hombres, procede de un conocimiento
extraordinario de la farmacopea animal, mineral y botánica, así como de todo un corpus de
conocimientos rituales indisociables de las creencias religiosas. Los curanderos itinerantes
tratan a los pacientes gracias a unos conocimientos médicos y farmacéuticos que se articulan
en torno a un sistema complejo de transmisión y de aprendizaje en el que el viaje desempeña
un papel preponderante. Al atravesar ecosistemas muy variados en el transcurso de sus viajes,
los curanderos kallawayas perfeccionan sus conocimientos de las plantas medicinales. La
farmacopea kallawaya, que consta de unas 980 especies, es una de las más ricas del mundo.
Las mujeres kallawayas participan en ciertos ritos y se consagran a la salud de las mujeres
encintas y de los niños. Ellas tejen los paños que se utilizan en los ritos, cuyos motivos y
adornos evocan la cosmovisión kallawaya. Durante las ceremonias rituales, grupos de músicos
llamados kantus tocan la zampoña y el tambor para entrar en contacto con el mundo de los
espíritus.

En los últimos años, el modo de vida tradicional de los kallawayas se ha visto amenazado por la
aculturación, lo que puede entrañar la desaparición de este acervo extraordinario de
conocimientos médicos. La tradición también se ha visto afectada por la falta de protección
jurídica de las comunidades indígenas y frente a las grandes empresas farmacéuticas.

VESTIMENTA

Hoy el varón usa un sombrero de paño negro con la copa en punta, ornado con un barbuquejo
con monedas de plata, camisa blanca, corbata negra, poncho tejido de lana al igual que las
llicllas, adornado con algunas piezas de vajilla de plata, adornos antiguos del mismo material,
además de espejuelos, una faja llamada chin chin de color vivo cubierta con monedas de plata
sujeta su cintura, al igual que una bolsa, a esto se añade un pantalón negro con un ribete de
color llamativo en los costados.

Las mujeres usan sombreros iguales a los del varón, blusa de seda de color blanco, dos fajas de
lana tejida, adornada con objetos de plata, medias nylón y zapatos negros o blancos.

Al igual que los curanderos antiguos los danzantes llevan un paraguas para protegerse del sol y
la lluvia y amuletos que antes utilizaban para curar a los enfermos. Los objetos y adornos de
plata simbolizan la riqueza de los bailarines, la bolsa es el depósito de las yerbas medicinales.

Los kallahuayos son los predecesores de los actuales médicos y se dice que fueron más
efectivos.

COREOGRAFIA

Es ejecutada por danzantes de toda edad con movimientos rítmicos y cadenciosos se saludan
las parejas después de cada compás, con una sombrilla que hacen girar rápidamente a uno y
otro lado, con medios giros y en forma pausada, al compás de una melodía sincopada.

Los danzantes en pareja también ejecutan desplazamientos en grupo, ya sea en ruedo, rombo,
filas, de a cuatro, pero sin perder de vista y cortesía a su pareja.

Actualmente la APAFIT tiene hasta doce figuras para presentarlas en escenario.

MUSICA

La música antiguamente era ejecutada por un grupo de cinco personas que tocaban pito o
flauta traversa de sonido agudo, tambor y bombo, pero este grupo musical ha sido sustituido
por bandas de hasta 50 o más músicos en la actualidad.
ALLAWAYA VARÓN: Representa al mismo kallawaya, en un rango inferior al del Amauta, es el
que realiza recorridos portando su kapachu o
bolsón y una peculiar llant’ucha de suri, es
representado por todos los danzarines varones del
conjunto.

De su cuello cuelgan dos ch’uspas o bolsas


medianas, cruzadas.

Lleva camisa de mangas largas, y un poncho


multicolor. La famosa llant’ucha o sombrilla es el
principal elemento de esta danza, la misma que
representa la protección que usaban los
kallawayas en sus largas caminatas. En la
actualidad esta llant’ucha es sustituida por una
sombrilla.

En la cintura no lleva ninguna característica en


particular puesto que está cubierta por el poncho.

El pantalón no tiene tampoco mayores adornos, y


se usan zapatillas deportivas sencillas.
MAMA TH’ALLA: La mama th’alla, representa a la pareja de los
kallawayas, se reconoce como vidente. Debido a la concepción
del mundo andino, acerca de la dualidad, existen también
mujeres que curan y que poseen este mismo don. De esta
manera, se afirma que: "No hay sol sin luna, ni día sin noche"
refiriéndose a la complementariedad.

La mama th’alla tiene cabellos largos peinados en dos trenzas,


sujetadas con tullmas, que es un cordón de lana trenzada de
más o menos 30 centímetros de largo, cada extremo termina
con varias borlas con flecos, a su vez estás son adornadas con
canutillos.

Lleva colgadas en el cuello ch’uspas o bolsas multicolor de


tamaño mediano, colocadas de forma cruzada. Su almilla o
camisa tiene mangas largas, sin cuello, combinadas con líneas
de colores diferentes. El pecho de la prenda es decorado con
lentejuelas.

Tiene también su sombrilla, para sus prolongados viajes, que le


protege del sol y la lluvia.

Su pollera está confeccionada con bayeta de la tierra, siendo su característica el bordado que
lleva en el borde, que es media cruz andina.
ORIGEN

Considero que no podríamos determinar exactamente sus orígenes pero aproximadamente a


los inicios del siglo XX se dice solían recorrer por comunidades y pueblos del altiplano un
personaje de extrañas vestimentas así, como llevaba unos pantalones y sacos de telas blanca y
gruesa de algodón y un poncho de colores a rayas sobre el hombro muy parecidas a las Nidias
que la usamos hoy en día y acompañado de unas pesadas alforjas de tela semejante al poncho,
un sombrero alón de paja, ojotas de mejor hechura de los que usan comúnmente
completando su atuendo con un paraguas que le servía para protegerse de la inclemencia del
clima y que algunas

veces caminaban acompañados pero generalmente casi siempre iban solos y con mucho
respeto se les llamaba kallahuayas. Paralelamente los kallahuayas cargaban en sus alforjas
medicinas de diferentes sustancias, semillas, guijarros, hojas de plantas que no eran conocidas
en la región. Se dice también que el inicio de sus orígenes de los kallahuayos eran personajes
salidos del Beni boliviano detrás de las montañas del Sorata, del Illimani o el Illampu, los picos
mas elevados de la cordilleraorienta! del lado boliviano.

Estos kallahuayos eran conocidos como vendedores de medicinas y también como médicos
que surtían a los chifleros de las chucherías que estos vendían a las gentes indígenas y también
mestizas que las adquirían para la realización de sus ritos panteístas, como pagar la tierra y a
los achachilas, curar enfermedades o servían de talismán para la buena suerte, pero también
se vendían directamente a ías gentes para curar sus enfermedades que ellos diagnosticaban y
recetaban las mismas hiervas que llevaban consigo mismo, y por ello los que eran curados les
tenían bastante reverencia. Todos estos antecedentes convirtieron a los kallahuayos en
personajes mitológicos que inspiraran la creación de la danza de la kallahuaya que hoy en día
de una u otra manera la estamos rescatando de su extinción que desapareció por años, por
ello de este texto del DESPERTAR de la kallahuaya y para consolidar lo que realmente hacemos
un alcance para comentar o hablar sobre la kallahuaya se tiene poca información, pero sin
embargo por versiones orales y algunos textos diremos que los kallahuayos son personajes que
se desarrollaron en el altiplano peruano - boliviano especialmente dentro la cultura aymará
quienes son legendarios curanderos que se trasladaban de un lugar a otro así como dice, Juan
Ivan Kessel sobre el estudio de los Kallahuayas termina en una reflexión sobre el pensamiento
filosófico y socio económico de los nuevos conquistadores de occidente "500 años después en
confrontación con la cosmovisión andina dice; Avisamos desde ya, que no se trata de una
reflexión terminada; sino mas bien una de una reflexión a trabajar" Es decir que aun estos
Kallahuayos existen y están vigentes por que mantienen su alto grado de autarquía económica
gracias a su aislamiento y la conciencia de su identidad histórica-culturaf y a la fertilidad de su
región. Que históricamente y culturalmente la población forma una etnía propia que se conoce
como y en sentido mas estricto este nombre se reserva para sus famosos médicos ambulantes.
Se dice también que estos médicos ambulantes que aun hoy se ocupan a este oficio tradicional
150 familias del valle de los kallahuayas que se especializaron con ciertos medicamentos,
amuletos y métodos de cura y que cuentan de 20 a 30 plantas medicinales aparte de tener un
número similar de amuletos y que se distinguen por el conocimiento de la lengua kallahuaya
que se utiliza solo durante el viaje aparte de la función mágica en las curaciones tiene también
¡a función de ser lengua secreta entre ambulantes de un mismo círculo y que tienen reglas fijas
dentro su comunidad para resguardar el oficio. Y las andanzas de estos médicos ambulantes y
las ferias regionales aseguran un sistema autóctono de intercambio con las regiones sur
andinas entre Perú, los Yungas y la Paz. Estos Kallahuayos que se formaban, en tiempos
incaicos una etnia y señorío bien delimitado, que sufrieron un divisionismo por las particiones
territoriales del siglo XVI trayendo como consecuencia las unidades domesticas de los
kallahuayas quedaron repartidas en diferentes jurisdicciones urbano, provinciales, aldeanas y
eclesiásticas pero que supieron salvar su antigua especialización profesional de los herbolarios
- curanderos y realizaron verdaderas migraciones periódicas sus ingresos como a escapar de
las presiones sociales y raciales que pesaban en su región para transmitir el saber botánico y
médico kallahuaya, pero aun así su contacto con el mundo exterior los legítimos kallahuayas
dice; el cronista Poma de Ayala y relata que en el siglo en el siglo XVI sobre los kallahuayas las
funciones importantes que desempeñaban en el Cuzco, esto demuestra el aprecio que se les
tenía a estos personajes que me atrevería a decir que concebían ellos que su estadía en
cualquier pueblo o comunidad sentía que era suyo, por que entendían que la tierra y e! mundo
andino es parte de su ser por que en el mundo andino todo es dual.

Existe algo trascendental en los kallahuayas que supieron conservar sus cultivos que a primera
vista parece retrasada y subdesarrollada pero que en realidad se trata de formas
características y quizás incluso formas óptimas de adaptación a la región que se busca un
equilibrio con la naturaleza sin dañar con el empleo irracional de maquinaria y métodos
tecnológicos extranjeros se interrumpiría este equilibrio ecológico que considero que es
sumamente importante por que para que las plantas sean curables no tiene que existir
elemento extraño alguno, puesto ya no serían curables y no tendrían ese poder curativo.

LA KALLAHUAYA COMO DANZA

Todas las expresiones culturales y de vivencia del hombre siempre se han expresado a través
de la danza especialmente en las fiestas patronales de los pueblos frecuentemente en nuestra
cultura andina y como no en nuestro Puno querido como capital folklórica del Perú, como
sabemos los kallahuayos se desarrollaron en los andes y el hecho de expresar sus vivencias \o
hacen a través de la danza que al momento de bailar antes lo hacían tocando y bailando e
incluso existe algunas versiones que antes lo bailaron entre hombres en tanto que
consideramos que en el mundo andino es dual y la mujer es la que siempre a estado al lado del
hombre por ello su integración a expresar sus vivencias a través de la danza.

VESTIMENTA.

Su atuendo esta compuesto con sus características propias de su vestimentas asi los hombres
visten con ponchos a colores a rayas, el sombrero de paja y hojotas de especial fabricación e
integrada el paraguas o quitasol, que por versiones orales se dice , de que estos paraguas eran
elaborados de las plumas de las sids del cóndor, asi mismo adorna su disfraz con alhajas de
plata como muestra de su riqueza y el poder económico que tienen como médicos curanderos
y médicos atrevería a decir que el paraguas le dio un estatus social dentro el colonialismo pero
que en los últimos años se han modificado por la misma modernización. También los hombres
llevan pequeñas bolsas que las llaman chuspas adornadas de monedas de plata metálicas
antiguas en vez de alforjas y calzados en vez de ojotas, las mujeres visten como cholas
mestizas, pollera de color de telas, blusa blanca, una Nidia en la espalda y adornos de joyas en
el pecho.

Hombres y mujeres llevan sombreros negros de la forma como usan los boys-scouts y
pequeños paraguas o quitasoles de colores matizados y otras veces uniformes. Pero en los
últimos años las mujeres llevan sombreros rojos o lilas y los varones color negro acompañado
con un barbuquejo adornado con monedas de plata. Así mismo los hombre hoy en día adornan
sus ponchos como alajas de cucharas de plata, amuletos como quirquinchos o campanitas
propio de los curanderos.

DINÁMICA DE LA DANZA.

Su presentación es muy espectacular por que se muestra una uniformidad en el momento de


la danza puesto que su misma característica es rítmica y cadenciosa y se diría que es una danza
de salón por su suavidad de la música. Los hombres y las mujeres van en dos filas emparejadas,
los hombres a la izquierda y ¡as mujeres a la derecha y cuando recorren por las calles y las
plazas pero cuando es en un escenario se realiza una coreografía acorde a la expresión de la
danza con diferentes pasos y son propios de la creatividad de los danzarines y coreógrafos.

SU EJECUCIÓN.

Se realiza a través de evoluciones vahadas donde prima mas que todo la expresión corporal a
través de círculos y cuadrados u otras figuras o pasos cadenciosos y arrogantes y una postura
firme siempre con esa manera de enamorar o atraer

a la pareja alegremente que se puede componer de 10 o 20 a mas parejas que son dignos de
presentarlo en cualquier escenario teatral. Así mismo parte de su vestimenta esta el paraguas
que para bailarlo le da una connotación elegante a la danza dándole un espectáculo
extraordinario.

Sobre la música antes se tocaba con instrumentos como los pinquillos acompañados por
tambores y bombos pera posteriormente es decir en estos últimos años se realiza con
instrumentos de viento modernos como clarinetes, trompetas saxofones, tambores, bombos,
etc. Y en la actualidad la música esta compuesta por bandas compuestas de 40 o mas
personas.

A decir en la actualidad la Kallahuaya Salcedo a modificado la vestimenta tratando de darle


mas colorido e incrementarle figuras que representen el sentir de la danza eso sin dejar de
lado su significado por que debemos entender que asi como la tecnología y el conocimiento
avanza también el arfe y el folklore surge algunos cambios de modernización que buenamente
son interpretados por el artista José Luís Guerra B. a favor de nuestra cultura.