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ÍNDICE

1.Toponimia
1.1. Huamanga
1.2. Ayacucho
1.3. Gentilicio e hipocorístico
2. Símbolos
3. Geografía.
3.1. Ubicación
3.2. Clima

4.Historia
4.1. Primeros pobladores
4.2. Cultura warpa
4.3. Imperio wari
4.4. Época incaica
4.5. Época virreinal
4.6. Época republicana
4.7. Época contemporánea

5.Demografía
6. Política
6.1Alcaldes de la ciudad’

7.Economía

8.Arte y cultura
8.1. Artesanía
8.2. Literatura
8.3. Música
8.4. Teatro
8.5. Gastronomía

9 Festividades principales
9.1Semana Santa
9.2Carnaval ayacuchano
9.3. Semana de la Libertad Americana
9.4. Aniversario de Huamanga
9.5. Día de la canción ayacuchana

10.Arquitectura
10.1. Templos
10.2. Casonas

11.Cultura
11.1Museos
11.2Patrimonio
11.3Alrededores

14. Bibliografía
Toponimia.
Ayacucho (fundada como San Juan de la Frontera de Huamanga y conocida también
como Huamanga) es una ciudad del Perú, capital de la provincia de Huamanga y
del departamento de Ayacucho. Se encuentra situada en la vertiente oriental de
la cordillera de los Andes a una altitud de 2746 msnm y se caracteriza por su clima
agradable, templado y seco, con brillo solar todo el año. Es uno de los conjuntos
arquitectónicos y artísticos más notables del Perú. Se le conoce como la «Ciudad de las
Iglesias», por sus numerosos templos coloniales, y como «Ciudad Señorial» por su
arquitectura, tradición y arte.
La ciudad tiene fama tanto nacional como internacional gracias a sus piezas de
artesanía, motivo por el cual fue declarada como «Capital del Arte Popular y de la
Artesanía del Perú». Destacan los tallados en alabastro (material conocido en la zona
como piedra de Huamanga), la alfarería -en especial los toros e iglesias de Quinua-, la
filigrana del barrio de Santa Ana y principalmente los cotizados retablos
ayacuchanos. En honor a esta ciudad peruana y a la batalla de independencia ocurrida
en su suelo, los países andinos de Argentina, Bolivia, Ecuador y Venezuela, refundaron
una ciudad denominada 'Ayacucho' en su territorio.
Es una ciudad de muy alto fervor católico.6 Posee más de treinta templos
virreinales de estilo renacentista, barroco y mestizo, que guardan en su interior
verdaderas obras de arte como pinturas, imágenes y bellos retablos tallados en madera
y bañados en pan de oro. Además, se puede apreciar majestuosas casonas coloniales,
restos arqueológicos y manifestaciones artísticas que revelan un pasado histórico y una
tradición aún vigente y atractiva.
Igualmente destaca por sus música y sus festividades, como los carnavales y sobre todo
la Semana Santa, ambas declaradas Patrimonio Cultural de la Nación. Esta última es
considerada como la segunda más importante del mundo, en lo que a celebración de la
Semana Santa se refiere.

1.1. Huamanga
Guaman qaqa es la voz quechua con la cual se conocía el sitio de la actual ciudad a la
llegada de los españoles. Según la tradición local, el Inca Viracocha descansó en este lugar
durante una de sus campañas y dio de comer de su mano a un halcón que se posó en sus
hombros. El inca exclamó: «Guaman ka», que significa «toma, halcón».
Para su fundación española, el primer nombre que recibió la ciudad fue «San Juan de la
Frontera de Huamanga». «San Juan» en homenaje a San Juan Evangelista y «frontera»
por estar en la frontera militar y ser baluarte español contra los ataques de Manco Inca.
Durante las guerras civiles entre conquistadores, se dispuso el cambio del nombre a «San
Juan de la Victoria de Huamanga», debido al triunfo de los ejércitos leales a la corona sobre
las fuerzas rebeldes de Diego de Almagro el Mozo, en la batalla de Chupas, el 16 de
septiembre de 1542.

1.2. Ayacucho
La denominación original de Huamanga fue cambiada por la de Ayacucho mediante
decreto del Libertador Simón Bolívar del 15 de febrero de 1825. El cambio se dio como
homenaje a la victoria del ejército patriota en la Batalla de Ayacucho.
El vocablo Ayacucho deriva del vocablo quechua «aya» (alma) y «k'uchu» (morada-
rincón). En consecuencia, la palabra Ayacucho etimológicamente significa «Rincón del
Alma», expresión que podría resultar de un conjunto de restos humanos que se
encontraron en este lugar, como consecuencia de las batallas que sostuvieron sus
primeros habitantes, anhelando fundar una villa por su ubicación estratégica, con los
invasores del Imperio inca en expansión.
Otra interpretación sostiene que Ayak'uchu significaría «Rincón de los Muertos»; sin
embargo, el vocablo quechua «aya» no toma la acepción de persona fallecida, mejor
traducido como «wañusqa». Nótese que en el quechua ayacuchano no se tiene uso de
las consonantes efectivas, por lo que <Ayak'uchu> se pronuncia como [ɐ.jɐˈkʊ.t͡ʃʊ],
no [ɐ.jɐˈkʼʊ.t͡ʃʊ].

1.3. Gentilicio e hipocorístico.


El gentilicio de Huamanga es «huamanguino», anteriormente escrito
«guamanguino», como por ejemplo en las ilustraciones de Guamán Poma o en el
escudo de la Universidad San Cristóbal de Huamanga.
Así mismo, a diferencia de las ciudades de ayacuchanas
de Argentina, Bolivia, Ecuador y Venezuela (donde el gentilicio es «ayacuchense»),
los naturales de la ciudad peruana de Ayacucho son denominados «ayacuchanos».
El Cronista español Pedro Cieza de León en su obra Crónica del Perú, escribió que en
Huamanga había muchas palomas silvestres, sería tal vez la causa por la cual en
aquellas regiones se veían muy frecuentemente los halcones (Falco peregrinus), muy
aficionados a alimentarse de aves de mediano tamaño como palomas, patos y en áreas
urbanas de gallinas y pollos. (...De las frutas naturales hay muchas y muy buenas, y
tantas palomas, que en ninguna parte de las Indias vi donde tantas se criasen.
Crónica del Perú, Pedro Cieza de León). Los pobladores foráneos desde la época
incaica por burla atribuían a los huamanguinos las virtudes del halcón, Huamán o
Waman en quechua.
Tradicionalmente, el hipocorístico de los ayacuchanos o huamanguinos es wallpa sua,
«ladrón de gallinas», en quechua.

2. Símbolos
Escudo
Las leyes españolas, que consideraban los vastos dominios coloniales como una
prolongación del territorio de la metrópoli, permitieron que en todos ellos se
establecieran ayuntamientos o cabildos, instituciones comunales, equivalentes en
parte a las municipalidades republicanas. Una de las concesiones que gozaban los
Cabildos, era el uso de un escudo de armas distinto al de España, que simbolizaba la
ciudad.13 El escudo de armas de Huamanga fue concedido por Felipe II en mérito de
la solicitud que dirigiera en 1564 don Juan Pantiel de Salinas, XVI Corregidor de su
ayuntamiento.14
”...en campo de azur sobre el que se carga un castillo de oro, alusivo sin duda al
vencimiento de la fortaleza o pucará situada cerca de la ciudad y por ser, además,
plaza fuerte fronteriza contra los indios. Sobre el escudo y en medio de nubes
aparece el Agnus Dei, echado sobre el libro de siete sellos y llevando una bandera
roja de dos puntas, con cruz de plata como es costumbre pintarlo, él alude
indudablemente al simbólico cordero de San Juan Bautista, cuyo nombre se dio a la
ciudad”
Párrafo del discurso del Dr. Enrique Gamarra en Madrid el 21 de diciembre de 1929.
Una reproducción del escudo de la ciudad, modelado en bronce, se exhibe en el salón
de actos de la Municipalidad Provincial de Huamanga desde el 28 de julio de 1930.13
Bandera e himno
De fondo celeste, la bandera contiene el escudo de la ciudad. Por su parte,
con Ordenanza Municipal N° 002, de fecha 18 de abril del 2013, se reconoció
oficialmente de el himno de Huamanga como símbolo de identidad e identificación de
sus ciudadanos.

3. Geografía.
3.1. Ubicación
La ciudad de Ayacucho se encuentra ubicada en el extremo noroccidental del
departamento homónimo y al sur de la sierra central del país, en el área meridional de los
Andes, a 2746 msnm. Sus coordenadas geográficas son: 13°9′37″S 74°13′33″O. La
ciudad ocupa el distrito de Ayacucho, también conocido como centro histórico,15 y
erróneamente denominado 'cercado'nota 2 (haciendo una referencia al casco histórico
cercado de ciudades como Lima o Trujillo), así como el área urbana de los distritos
de Carmen Alto, Andrés Avelino Cáceres, San Juan Bautista y Jesús Nazareno, dentro de
los valles de los ríos Huatatas y Chacco..

3.2. Clima.
Climatológicamente, la ciudad de Ayacucho está ubicada en la región quechua, de
acuerdo a la clasificación hecha por el geógrafo peruano Javier Pulgar Vidal; quien dividió
el territorio del Perú en ocho regiones naturales. Esta región se caracteriza por tener
quebradas amplias con fondos planos. El clima es templado y seco, con una temperatura
promedio de 17.5 °C y una humedad relativa promedio de 56%.16 Puede considerársele
como valle a mediana altura; en cuanto a la humedad es considerada como zona
semiárida. La temporada de lluvias es entre noviembre y marzo.
Desde el punto de vista ecológico corresponde a la formación vegetal denominada
«Bosque seco montano bajo»17 dentro del sistema de clasificación de zonas de vida de
Holdridge. La cuenca está limitada por los contrafuertes de los Andes, cuyos cerros rodean
la ciudad y son de baja altura: el cerro La Picota al oeste y el cerro Acuchimay al sur. En
estas condiciones de topografía se dan la irradiación, la formación de nubes y lluvias, que
en conjunto forman el clima de Ayacucho.

[ocultar] Parámetros climáticos promedio de Ayacucho +-2750 msnm).


Mes Ene. Feb. Mar. Abr. May. Jun. Jul. Ago. Sep. Oct. Nov
Temp. máx. media (°C) 24 24 23 24.5 24.5 23 22.5 24 24.5 25 26.

Temp. mín. media (°C) 11 11 10 9.5 8 7 7 8 8 10 12

Precipitación total (mm) 111 110 93 31 13 8 5 13 28 39 43

4.Historia
4.1. Primeros pobladores
Los vestigios históricos descubiertos en las cuevas de Piquimachay demuestran que la
localidad donde se encuentra ubicada la ciudad de Ayacucho ha estado habitada desde
hace 22 000 años.5 Tales restos fueron descubiertos el año 1966 por el arqueólogo
norteamericano Richard MacNeish, quién, en su afán de buscar el origen del maíz
en América, llega a Ayacucho y logra descubrir la evidencia más antigua de la presencia
del hombre en América del Sur.19
Piquimachay también mostró que, en los Andes, el tránsito del empleo de la piedra tallada
(paleolítico) a la piedra pulida (neolítico) no siguió los moldes euroasiáticos: el pulido
pétreo no marcó el surgimiento de aldeas ni el descubrimiento de la agricultura; tampoco
hubo una edad de los metales que definiera la formación de un sistema de poder político.20

4.2. Cultura warpa


En Ayacucho, como en muchas zonas andinas, la experimentación agrícola impuso una
rígida organización de los grupos humanos. Durante todo el trayecto de formación de las
culturas regionales agrícolas (entre los años 1500 y 200), Ayacucho fue la sede de
expresiones originales, muchas de ellas todavía escasamente estudiadas. Hay
testimonios20 del período formativo temprano en Wichqana, que algunos estudiosos
relacionan con Kotosh/Wayrajirca (Huánuco) y con Waywaqa (Andahuaylas).
Luis Guilllermo Lumbreras afirma que la primera gran expresión cultural unificadora del
área de Ayacucho surgió hacia el siglo I y vivió su apogeo entre los siglos II y V.21 Se
trataría de la cultura huarpa (o warpa), cuyo principal asentamiento urbano estuvo en
Ñahuinpuquio, al sur de la actual ciudad de Ayacucho.
Los huarpas habrían ensanchado la frontera agrícola de la región mediante la construcción
de andenes (Lagunillas), reservorios (Quicapata) y canales (Racaypampa).21 Se estima
que hablaban la lengua aru. La fase de mayor desarrollo de los huarpas coincidió con una
notoria presencia en la región de la costeña cultura nazca. Con excepción de un estilo
cerámico muy temprano y elemental, no ha sido posible establecer todavía una cerámica
característica ni una iconografía propia de los huarpas, que sean extremadamente ajenas
a la influencia nazca. Es indudable que fueron los nazcas quienes introdujeron en la región
la cerámica multicolor –incluida la adopción de la vasija globular con pico cónico doble, con
asa puente y divergente–, la metalurgia y el arte textil.
Sobre el destino final de los warpas también hay aún incertidumbres. Según Luis Guillermo
Lumbreras, entre los siglos V y VI, Warpa se convirtió progresivamente en Wari.21Por su
parte, Federico Kauffmann Doig, en cambio, asigna una importancia decisiva a la
presencia en la región ayacuchana, hacia el año 600 de nuestra era, de la cultura
tiahuanaco, del altiplano, cuya impronta estilística habría sido fundamental para el
surgimiento de lo que conocemos como Wari.

4.3. Imperio wari


La cultura wari apareció entre los años 500 a 1100 y surgió a 20 km al noreste de la actual
ciudad. La cultura wari se formó sobre la base de las
culturas Huarpa, Nazca y Tiahuanaco. Ayacucho fue el centro político administrativo de
este primer imperio andino pre-incaico, que alcanzó altos niveles de calidad en producción
de cerámica, tejidos, metales y piedra, entre los años 1100-1420 d.c. en el periodo de
los Chancas. La ciudad de Wari llegó a tener una población superior a los 50 000
habitantes.21 El Imperio Wari se expandió hasta los territorios que corresponden a los
actuales departamentos de Cajamarca y Lambayeque por el norte y por el sur hasta lo que
son hoy los departamentos de Cusco y Moquegua respectivamente.
El patrón arquitectónico imperial establecido en la portentosa ciudad de Wari fue
reproducido en las ciudades waris de Piquillacta (Cusco), Huilcahuaín y Oncopampa
(Ancash), Huarihuillca (Junín), Cajamarquilla (Lima) y Pachacámac (Lima).
Ayacucho debe al imperio wari su mayor esplendor artesanal del período
prehispánico.20 Desde Ayacucho se difundió el uso del carmín, colorante proveniente de
la cochinilla. Recíprocamente, Ayacucho obtuvo en esta fase algodón, que sería
procedente de Chincha; lapislázuli, originario de Moquegua y madera fina apurimeña.
Ante el debilitamiento del Imperio Wari, surgieron varias sociedades locales que fueron
adquiriendo poder, entre ellas principalmente los Pocras, Chancas, Willcas, Uramarcas,
Atunsullas, Andamarca, Angaraes, Quinuallas y otros grupos indígenas regionales que se
fueron agrupando en lo que se conoció como la cultura Chanka que rivalizó con los Incas,
llegando a ocupar Cusco, siendo vencidos por estos durante el gobierno de Pachacútec en
el siglo XV.21

4.4. Época incaica


Hacia el siglo XV, la región fue ocupada por los incas, después de la derrota de los
Pacoras y Hanan Chankas de Parcos, que controlaban a todos los ayllos del Ancoyaco
(Mantaro) teniendo como capital a Paucarbamba.
Los Incas reafirmaron el actual emplazamiento de la ciudad como centro administrativo,
cabeza de la localidad y base para la coalición con los Xauxas y Wankas de lo que es hoy
la región de Junín. También aplicaron su política de mitimaes, trasladando a muy pocas
poblaciones originarias a otros lugares y repoblando Ayacucho con etnias y pueblos de
algunos pocos lugares del imperio.
Así, se erigió en la zona el centro administrativo religioso de Vilcashuamán (halcón
sagrado en quechua), el cual cuenta con el Ushnu o Pirámide Ceremonial, el Templo para
el Sol y la Luna, el Acllahuasi o Templo de la Vírgenes y una Plaza llana y central. La
distribución de la ciudad de Vilcashuamán se hizo de tal manera que en conjunto formen la
figura de un halcón (guamán). Se atribuye su construcción al Inca Túpac Yupanqui.20
A partir de 1532, con la llegada de los españoles, en la región de Ayacucho se presenta un
proceso de guerra la ocupación hispana, que duró aproximadamente hasta 1537.
En sintesis Ayacucho tuvo dos grandes influencias en la formación de su cultura, la
primera de origen colla o aymara con el imperio civilizador wari y la segunda de origen
quechua con el imperio civilizador inca.

4.5. Época virreinal


La fundación española de la ciudad de Huamanga obedeció a tres razones principales22 :
En primer lugar, para proteger al naciente estado colonial del peligro que significaban las
tropas rebeldes de Manco Inca (asentadas en Cocha, en el distrito de Iguain, Huanta). La
segunda razón fue por las desavenencias entre los mismos hispanos que pretendían más
solares y tierras que revocaban Vasco de Guevara y el licenciado Antonio de la Gama a
nombre de Francisco Pizarro. La tercera y principal razón obedecía a la necesidad de una
ciudad intermedia en la larga ruta entre Lima y Cuzco. Esas motivaciones guardan relación
con un solo tema: el control y la seguridad de territorio recientemente conquistado.
Así, el 29 de enero de 1539, Francisco Pizarro lleva a cabo la primera fundación de
Huamanga, con el nombre de San Juan de la Frontera, acompañándolo en esta
oportunidad el licenciado Antonio de Carbajal y el clérigo Juan de Sosa. Pizarro designó
a Francisco de Cárdenas como primer teniente gobernador, quien posteriormente cedió el
cargo al capitán Vasco de Guevara. En ese momento apenas hubo 24 vecinos y 40
moradores españoles. Los colonizadores no desplegaron ningún esfuerza para construir
sus fincas; la infraestructura de la plaza mayor y sus calles eran indecentes y llenas de
grietas, los solares reposaban en total descuido.23
Es en esas circunstancias, vísperas para la Navidad de 1539, cuando llegó el nuevo
teniente gobernador, Vasco de Guevara, quien después de un análisis por las quejas, notó
que el lugar donde se encontraban afincados los colonizadores, era un lugar «frío»,
«lluvioso», «nublado» y estratégicamente jugaba en contra de su objetivo, que era
preservar la seguridad de los transeúntes entre el Imperio Inca y la Ciudad de los Reyes.
Ante esta constatación, se decide convocar a un cabildo a los principales vecinos y
clérigos. El 1 de abril de 1540, se tomó el acuerdo de trasladar a otro lugar la ciudad, con
mejores condiciones de vida.11
Posteriormente el primer asiento es trasladado hacia el paraje denominado Pacora o
Pocora castellanizado como Pukaray (alude a alguna fortaleza inca que antes existió allí y
que inspiró el imagen del escudo oficial veinte años después) donde el 25 de abril de 1540,
el teniente gobernador Vasco de Guevara refunda, bajo anuencia de Francisco Pizarro, la
villa San Juan de la Frontera de Huamanga.5 Ésta es la razón por la que se considera a
Vasco de Guevara como el segundo fundador de Huamanga. La ciudad fue reconocida por
la corona española como tal el 17 de mayo de 1544; más tarde
en 1816 otorgándosele escudo de armas a instancias del diputado a las Cortes de Cádiz,
don José de Mujica, acérrimo realista.24
En 1586, dos vecinos, Pedro de Rivera y Antonio de Chávez10 , fueron los encargados de
cumplir con una ordenanza virreinal para evaluar los recursos de la región. Ambos
entregaron un testimonio escrito de lo que era la ciudad:
Esta ciudad tiene un temple tan moderado que no es frío ni caliente; es tan apacible que ni en
verano ni invierno no da pesadumbre el calor ni el frío. La forma de las casas desta ciudad es como
las de España, con sus altos y bajos y aposentos grandes y anchurosos, con sus patios y
corredores, huertos y corrales... y su agua de riego que viene por una acequia principal y se reparte
a las casas conforme su cantidad... El pueblo es pequeño y la forma del con calles anchas y su
plaza grande y cuadrada; las calles son repartidas por cuadras... Tiene dos parroquias de indios de
los que habitan para el servicio de la ciudad y de otros extavagantes que llaman yanaconas, que
algunos de ellos son oficiales y tienen sus curas particulares, uno en cada parroquia. Hay veynte e
cinco vecinos de encomienda y feudo de indios, y otros cincuenta que tienen casas y no indios; y de
ordinario todos los españoles deste pueblo seran ciento e cincuenta
4.6. Época republicana
Ya desde los últimos tiempos del Virreinato del Perú, los habitantes ayacuchanos
participaban activamente de las ideas independentistas. Así sobresalen personajes
como Basilio Auqui (jefe de los vaqueros de las llanuras de los andes peruanos,
llamados morochucos), la vivandera Ventura Ccalamaqui y la heroína María Parado de
Bellido, entre otros. Sin embargo, Huamanga continuaba siendo un centro militar del
ejército realista, de donde incluso salieron las expediciones bajo el mando de Goyeneche,
que en 1810 se dirigieron a sofocar las revoluciones en el Alto Perú.
En 1820 el General Juan Antonio Álvarez de Arenales, bajo las instrucciones de don José
de San Martín, llegó a la ciudad durante la denominada Campaña de Intermedios, que
buscaba atacar Lima por los Andes mientras San Martín lo hacía por la costa. Así,
Arenales declaró la independencia en Huamanga el 1 de noviembre de 1820. El 9 de
diciembre de 1820 tiene lugar la Batalla de Ayacucho, realizada en las pampas de la
Quinua de esta ciudad. El ejército libertador comandado por el venezolano
Mariscal Antonio José de Sucre, vence al ejército realista comandando por el virrey La
Serna y con él, firman la Capitulación de Ayacucho. Se consolida finalmente la
independencia del Perú y de América.
En la guerra con Chile, la disponibilidad de recursos con que contaba Huamanga, permitió
al ayacuchano Mariscal Andrés Avelino Cáceres iniciar sus campañas contra el ejército
invasor. Los problemas políticos y económicos productos de la guerra prudujeron
la clausura de la universidad en 1876 (entre otras universidades como las de Trujillo y
Puno). La ciudadanía elevó su protesta por el cierre, en 1876 se reúnen los ciudadanos
ayacuchanos con la finalidad de pedir al Gobierno la reorganización y restablecimiento de
la Universidad.26

4.7. Época contemporánea


Un discurso regionalista ayacuchano comenzó a gestarse en las décadas de 1920 y 30,
provocado por la expansión del joven estado peruano y por el ejemplo de la intelectualidad
cusqueña, que reclamaba un papel de liderazgo cultural a raíz de su identificación con
los incas. Los ayacuchanos se enfrentaban a algunas limitaciones a la hora de imitar a sus
congéneres cusqueños. A pesar de los esfuerzos por encontrar una nación «Pokra» en la
documentación histórica, la ciudad carecía de una herencia precolombina propia, visible y
documentada. La importancia del cercano sitio arqueológico de Wari recién comenzó a
discutirse en los años 1930, y además pertenecía a una civilización que carecía
completamente de documentación escrita.23
La intelectualidad ayacuchana se volcó principalmente al «rescate» de la historia colonial y
decimonónica de Ayacucho, y de su folklore. Este proyecto se concretó a través de la
creación en 1934 del Centro Cultural Ayacucho, que publicó la revista Huamanga.23 El
grupo que se formó en torno al Centro Cultural Ayacucho era socialmente conservador y
proclerical —abogaba por el desarrollo regional y la mejora de la situación del indio, pero
rechazaba los programas revolucionarios de los nuevos movimientos políticos, en
particular el aprismo. En 1940, la población ayacuchana era de 18 275 habitantes lo que
hacía de ella una de las ciudades más grandes de la sierra, superada solo
por Huancayo (28 679), Cusco (45 158) y Arequipa (79 185).27
El estudio del folklore regional se convirtió en un proyecto clave para la intelectualidad
ayacuchana, que produjo los principales folkloristas peruanos de mediados del siglo
XX, entre ellos Víctor Navarro de Águila y Efraín Morote Best. El estudio de la música, las
festividades, las creencias y los rituales populares permitía definir una identidad regional
(«el alma ayacuchana»), y también era considerado una herramienta clave para la
educación. Fue una época de afloramiento de expresiones artísticas y culturales como el
teatro, la música, la artesanía y las tradiciones ayacuchanas.
Este afloramiento de la identidad huamanguina fue reforzada en 1957 por la reapertura de
la Universidad Nacional de San Cristóbal de Huamanga. Este hecho, se dio en un contexto
de incremento de influencias culturales externas (de otras partes del país y del extranjero)
que, se creía, estaban desplazando el repertorio local. Los intelectuales ayacuchanos se
definían como estudiosos y custodios node una cultura precolombina, sino de la cultura
viviente del pueblo ayacuchano.28
Esta búsqueda de identidad regional se vio reducida durante la década de 1980, debido a
que la región se vio seriamente afectada por diversos problemas del agro y por el
fenómeno de la migración a raíz de la violencia político social. Esa violencia fue generada
por el grupo terrorista Sendero Luminoso, que clamó a la vida de millares de ayacuchanos
durante su operación. El grupo comunista Sendero Luminoso fue fundado a finales de
los años sesenta por el entonces profesor de filosofía Abimael Guzmán, quien estableció
una base en la Universidad Nacional de San Cristóbal de Huamanga. La sublevación
de campesinos que mostraron desacuerdo con el accionar y el pensamiento de Sendero
Luminoso debido a su falta de respeto por la cultura indígena y sus instituciones,29 y la
captura de su líder en 1992 produjeron la reducción de su accionar en la ciudad.
A partir de 1994, Ayacucho superó estos problemas y se convierte nuevamente en uno de
los lugares más atractivos del país.

5.Demografía
Según el XI Censo de población y VI de Vivienda efectuado por Instituto Nacional de
Estadística e Informática el 2007, la ciudad de Ayacucho contaba con una población de
151 019 habitantes. Su tasa de crecimiento anual era de 2,5%.30
Según el reporte Perú: Estimaciones y Proyecciones de Población Total por Sexo de las
Principales Ciudades, 2000-2015, publicado en marzo del 2012 y efectuado por Instituto
Nacional de Estadística e Informática el 2007, la ciudad de Ayacucho cuenta a junio 2014
con una población de 177 420 habitantes y su tasa de crecimiento anual es de 2,2%.31La
diferencia, con respecto al 2007, fue de un aumento de 15%.
En el 2014, Ayacucho ocupa el puesto 16 dentro de las ciudades peruanas en términos de
población.

6. Política

6.1Alcaldes de la ciudad’
En el Perú, los alcaldes son elegidos mediante voto universal y secreto desde el año 1963,
interrumpiéndose dichas elecciones entre 1969 y 1979. Desde 1999 los periodos duran 4
años.

Período Alcalde Partido político

Francisco de
1540
Cárdenas

1964- Francisco Vidal


AP-DC
1966 Fernández

1967- Benjamín Salcedo


Acción Popular
1969 Munarriz,
1981- Víctor J.Jaúregui
Acción Popular
1983 Mejía

1984- Leonor Zamora


PADIN
1986 Concha

1987- Fermín Darío


Izquierda Unida
1989 Azparret Taipe

1990- Jorge Guillermo


Acción Popular
1992 García Prado

1993- Walter Humberto


L.I.No.19
1995 Ascarza Olivares

1996- Hernán García L.Independiente Por


1998 Zárate Huamanga

1999- Félix Ciriaco Solar


Vamos Vecino
2002 La Cruz

2003- Gerardo Francisco


APRA
2006 Ludeña Gonzales

2007- Germán Martinelli Movimiento Independiente


2010 Chuchón Innovación Regional

Pánfilo Amílcar Movimiento Independiente


2011-
Huancahuari Regional Todos con
2014
Tueros Ayacucho

2015- Salomón Hugo Movimiento Regional


2018 Aedo Mendoza Alianza Ayacucho Renace

7.Economía
De acuerdo a la estructura productiva de 2006, Ayacucho aportó el 1% del Valor Agregado
Bruto (VAB) nacional, manteniendo su participación respecto a lo registrado en el año
base 1994. La dinámica de la economía está influenciada básicamente por el
comportamiento de los sectores agropecuario, servicios gubernamentales, comercio, otros
servicios y construcción. En la ciudad se alojan la mayor parte del sector terciario de todo
el departamento. Este representa el 52% del VAB departamental, destacando servicios
gubernamentales (17,4%), comercio (15,7%) y otros servicios (12,4%).26
La ciudad cuenta con dos mercados principales: el mercado del a Magdalena, en el barrio
del mismo nombre, y el mercado Carlos F. Vivanco, llamado Mercado Central, en el centro
histórico de la ciudad.

8.Arte y cultura

8.1. Artesanía
La riqueza y calidad de la artesanía de Ayacucho, en sus diversas manifestaciones, han
hecho que sea considerada como «Capital del Arte Popular y de la Artesanía del
Perú».32 En la artesanía ayacuchana se conjugan técnicas y
tradiciones precolombinas con aportes hispanos y la permanente creatividad de los
pobladores de la región. Sus expresiones más conocidas son los retablos, las tallas
en piedra de Huamanga y los trabajos en platería y filigrana
8.2. Literatura
Destaca Juan de Mata Peralta quien desarrolla el compilatorio, Tradiciones de
Huamanga. Las «Tradiciones de Huamanga», son relatos que se conserva para la
posteridad en forma de tradiciones, que constituyen una de las fuentes de la historia local.
El contexto cultural que se desarrolló en la ciudad dio lugar al progresivo surgimiento de
una historia urbana llena de anécdotas y explicaciones legendarias de muchos
acontecimientos de la vida de la ciudad, como de la vida particular de muchos de sus
pobladores. Esta historia se transmitía y aún hoy se transmite oralmente, incorporando
personajes o desapareciéndolos o magnificando algunos hechos y circunstancias de
acuerdo al momento cuando se relata y transmite a las nuevas generaciones, ese mensaje
de la historia urbana rescatado del tiempo.33
8.3. Música
La música ayacuchana como manifestación cultural abarca diversos géneros musicales.
Los primeros registros de una tradición musical ayacuchana inician con el Apuyayanota
3Jesucristo, canción religioso ligada al Viernes de Semana Santa. Temas como Adiós

Pueblo de Ayacucho o Flor de Retama forman parte de la actual tradición de la música


ayacuchana. Entre los autores y compositores destacan, en el huayno, Augusto Polo
Campos, las guitarras de Raul García Zárate y Manuelcha Prado; el charango de Jaime
Guardia, el violín de Máximo Damián, las voces de Martina Portocarrero, el dúo Ayacucho,
los Warpas, entre otras figuras.
La ciudad de Ayacucho pasó por un momento de fuerte difusión del huayno del sur del
Perú producido en parte por contar con una de las pocas empresas de grabación y registro
de música en casetes en los años 80 del sur del país.34 En los años 90 está difusión se
consolidó con el éxito en ventas de los álbumes compilatorios «Ayacucho en el Corazón de
Todos».
Actualmente, la música tradicional ayacuchana ha sido llevada a ritmos fusión y
contemporáneos donde destacan Amor Amor, de los hermanos Gaitán Castro, Max
Castro y otros, donde se desarrollan temas con letras en español y quechua. Asimismo,
otras agrupaciones como Uchpa llevan esta fusión de lenguajes a otros géneros, como
el rock. Así mismo se cuenta con diversas Orquestas Folklóricas que difunden la música
Ayacuchana entre las que destacan la Orquesta Los Ayacuchanos de Oro y Los
Libertadores de Ayacucho.

8.4. Teatro
En la primera mitad del siglo XX, se produjo en la ciudad una corriente de teatro
costumbrista que revaloraba el idioma quechua y las tradiciones orales andinas de la
región. A fines de la década de 1910, Moisés Cavero escribió el drama Qisanpi sapan
urpikuna («Palomas solitarias en su nido»). La obra fue estrenada en 1920 en una función
del Círculo de Obreros Católicos. Qisanpi sapan urpikuna está entre los primeros ejemplos
conocidos de teatro quechua del Perú republicano que se ambientaron en el presente y no
en la época incaica. La obra refleja la intensa preocupación por el campesinado indígena
que caracterizó las décadas de 1910 y 1920.28 En 1938 se publicó el drama Yana puyup
intuykusqan («Rodeado de nubes oscuras») de José Salvador Cavero León y en 1939 se
estrenó una obra inédita de Cavero Cazo, Kaypi wayta, wakpi kichka («Aquí la flor, allá la
espina»). Comenzó entonces el período de auge del teatro quechua ayacuchano,
extendiéndose hasta alrededor de 1950, coincidiendo así con el auge del proyecto
regionalista expresado en el Centro Cultural Ayacucho y la revista Huamanga.
El más prolífico de los dramaturgos quechuas ayacuchanos fue el sacerdote José Salvador
Cavero León, quien a mediados de los años 40 publicó dos comedias
costumbristas: Rasuhuillcap wawankuna («Hijos del Rasuhuillca»), en1945
y Kay pacha qapaq («El poderoso de esta tierra») en 1946. Rasuhuillcap
wawankuna describe la relación conflictiva de una madre con su hija adolescente, que ha
establecido una relación con un joven a sus espaldas. En 1955 Cavero publicó el
drama Wakchapa muchuynin («El sufrimiento de los pobres») que relata los sufrimientos
de un anciano y su nieto huérfano.
A finales de los años 50 el teatro ayacucho entró en una etapa de decadencia, según
Salvador Cavero. No se publicaron nuevas obras de teatro quechua en Ayacucho después
de Wakchapa muchuynin (1955). Salvador Cavero atribuyó la disminución del teatro
quechua en Ayacucho a fenómenos migratorios, tanto la partida de ayacuchanos como la
llegada de migrantes de otras partes del país que no hablaban quechua.28 Lamentó que el
establecimiento a fines de los años 50 de la Universidad Nacional de San Cristóbal de
Huamanga no tuviera el efecto esperado de estimular la cultura literaria quechua.
En homenaje a José Salvador Cavero León, la Municipalidad de Huamanga rebautizó el
teatro municipal con su nombre.

8.5. Gastronomía
Al igual que otras ciudades del Perú, Ayacucho posee una diversidad de platos, bebidas y
repostería. Entre ellos destacan:

 La Puca picante, guiso preparado a base de papa pequeña, maní tostado y molido,
trozos de carne de chancho y beterraga (que le da su color rojizo, puka en quechua),
que sazonados con ají colorado y otros condimentos.
 El mondongo, sopa de mote que se cocina durante toda la noche con carne de res,
panza de res y tocino de cerdo. La particularidad del plato en Ayacucho es la adición
de un aderezo de ají colorado molido y tostado, junto con hierbabuena picada.
 El qapchi, una crema hecha a base de queso de Ayacucho (o cachipa), rocoto, cebolla
china y leche. Se acompaña con papa amarilla.
 El muyuchi («dar vuelta», en quechua), helado a base de leche fresca, ajonjolí, coco,
esencia de vainilla, canela y clavo de olor. Al servir van acompañado
de airampo (dulce de las pepitas de la tuna que le da un color bermellón) y de
barquillos hechos de harina especial con anís. Es un postre tradicional de larga data
en la ciudad. data del siglo pasado. En el pasado, cuando no había electricidad en la
ciudad, las familias de hacendados mandaban a sus criados hasta el
nevado Razuhillca a traer hielo envuelto con ichu en mulas, para preparar el
muyuchi.35 radicionalmente se consume en el portal Unión de la Plaza Mayor, vendido
por señoras con traje típico de la región, llamadas "muyucheras", que giran
manualmente una olla de metal sobre un recipiente que contiene el hielo.
 El pan chapla, pan tradicional sin miga de Huamanga hecho a base de harina de trigo
local y la levadura proveniente de los restos de la chicha de jora al cual
denominaban cunchu. Las más resaltantes etapas de la elaboración de este pan son
el puñuchiq («hacer dormir» en quechua), donde la masa de harina reposa por un
tiempo determinado hasta su maduración. Luego de dividir la masa en pequeños
bollos, sigue la etapa del taqllay que consiste en aplastar estos trozos con las manos
hasta formar un círculo plano. Se consume tradicionalmente con confitura de sauco,
queso cachipa o palta fuerte de Huanta.
 Las wawas, hogazas o panes grandes de trigo, moldeados y adornados con forma de
niño pequeño o bebé, a veces rellenas de dulce, que se elaboran y se consumen en la
fiesta de Todos los Santos, el 1 de noviembre.
Otros platos representativos son el adobo ayacuchano, chicharrón, patachi, puchero, uman
caldo, cuy chactado, la pachamanca ayacuchana y el chorizo ayacuchano, que es el plato
tradicional de Semana Santa. Las bebidas conocidas son la chicha de jora, chicha
de molle, la chicha de siete semillas y el ponche ayacuchano, que es la bebida tradicional
de Semana Santa.

9 Festividades principales

9.1Semana Santa
Ayacucho destaca no sólo por sus numerosos templos y casonas coloniales, sino también
por sus costumbres y tradiciones ancestrales, que reflejan la fe de su pueblo.36
La Semana Santa de Ayacucho es la segunda más importante del mundo después de la
de Sevilla (España).7 8 En estas dos ciudades se mantienen los rituales antiguos de la
Semana Santa, donde se siente y percibe un fervor religioso especial. En esta capital
latinoamericana de la Semana Santa, la festividad es celebrada durante diez días, en los
cuales la población y los turistas participan de las ceremonias religiosas y procesiones, así
como en actividades culturales, artísticas, gastronómicas y comerciales. La particularidad
de esta Semana Santa es que mezcla las tradiciones europeas con las características
culturales andinas.37
Todos los integrantes de la sociedad ayacuchana participan de algún modo en los diversos
eventos que conforman esta singular y colorida festividad religiosa y pagana.38 Desde la
autoridades locales, así como nacionales, pasando por los mayordomos de las ocho
principales procesiones de la ciudad. En las principales calles céntricas de la ciudad se
crean hermosas alfombras de flores para recibir a la procesiones.
La Semana Santa en Ayacucho se inicia el Viernes de Dolores, Luego continua con el
Sábado Santo, donde sale la Procesión del Señor de la Parra, después viene el Domingo
de Ramos.¨Después El Lunes Santo, sale la Procesión del Señor del Huerto.
El Martes Santo, sale la Procesión del Señor de la Sentencia.
El Miércoles Santo, sale la Procesión del Encuentro, uno de los de mayor emotividad en la
población ayacuchana y turistas en general. La Plaza Mayor es el escenario donde se
revive el encuentro de El Nazareno, patrono de Huamanga, con su madre.
El Jueves Santo, se visita las 7 iglesias de la ciudad y se recolecta el agua bendita de
dichos templos.
El Viernes Santo, se escenifica el camino al calvario, y por la noche, las luces de la Plaza
Mayor se apagan y sale la procesión del Señor del Santo Sepulcro, donde la imagen de
Cristo yace en un féretro de cristal adornado con flores blancas acompañado de la Virgen
Dolorosa. Esta conmovedora procesión es acompañada por fieles vestidos de luto con vela
en mano, que acompañan en duelo a la procesión al compás de la banda de músicos y el
coro de esta procesión, que dedica desgarradoras canciones, entre ellas el
tradicional Apuyaya Jesucristo.37 Finalizada la procesión y casi al término del día, los
jóvenes se dirigen al «Vela Toro» o Toro Velay, que es el amanecer previo al «Pascua
Toro» del día sábado.38
El Sábado de Gloria, es día de festejo popular que comienza con el «Pascua Toro» o «Jala
Toro», costumbre tradicional en la que los toros son soltados de la Alameda de Huamanga
rumbo a la Plaza de Armas. Los toros son enlazados por los jinetes con sus bravos
caballos morochucos, escoltados por hacendados con caballos de paso, que acompañan a
las grupos de personas que van corriendo por delante de los bravos toros de lidia,
mientras en la plaza la gente se amotina y forma torres humanas, que esperan a los toros.
Por la noche, la multitud espera el amanecer del día domingo, donde se presenciará el
anda del Cristo Resucitado. Afuera, en las cuatro esquinas de la Plaza de Armas, se
puede ver ardiendo las hogueras de "chamiza", como señal de bienvenida, e
impresionantes castillos pirotécnicos que adornan la noche.
El Domingo de Resurrección, sale la Procesión del Cristo Resucitado. La aparición del
anda, en el amanecer oscuro, produce el efecto de una grande e impresionante belleza. La
procesión recorre todo el perímetro de la plaza mayor; además de los juegos artificiales, se
quema la “chamiza”, que con su fulgor y crepitar otorga un ambiente de fiesta y regocijo.
Esta procesión, es la más impresionante de la Semana Santa por su significado y por la
gran magnitud del enorme trono, que es cargado por aproximadamente 300 devotos.
Luego, por la tarde, se realizan las tradicionales carreras de caballos de los morochucos

9.2Carnaval ayacuchano
Durante el mes de febrero, el carnaval de Ayacucho reúne a grandes y chicos en una
celebración que oficialmente dura tres días, pero que inicia un mes atrás con la llegada de
las comparsas rurales, las cuáles vienen desde los distintos lugares del departamento,
tanto para competir en el gran concurso de comparsas rurales, como para bailar por las
calles de la ciudad mostrando la riqueza cultural del lugar de donde provienen, riqueza que
halla en su canto y su danza siempre al ritmo de los carnavales.
El 4 de diciembre del 2003, el Instituto Nacional de Cultura (INC) declaró Patrimonio
Cultural de la Nación a los Carnavales de Ayacucho,29 por ser una de las celebraciones del
carnaval más hermosas del Perú, que no solo se celebran en Huamanga, sino en muchos
distritos de esta ciudad. Es el único carnaval del Perú que es declarado oficialmente como
Patrimonio Cultural de la Nación

9.3. Semana de la Libertad Americana


Se celebra el aniversario de la gloriosa Batalla de Ayacucho, el 9 de diciembre. Durante la
semana se realiza el Festival Internacional de Guitarra «Libertad Americana», así como
otras actividades culturales y folklóricas. Se realiza la escenificación de la Batalla de
Ayacucho en la misma Pampa de Quinua, que congrega a millares de personas.
9.4. Aniversario de Huamanga
El 25 de abril se celebra el aniversario de la fundación española de Huamanga, capital del
departamento de Ayacucho; decretada en 1540. Es una festividad que con el tiempo se ha
vuelto una semana de muchas celebraciones para conmemorar dicho acontecimiento:
festivales, exposiciones, ferias, desfiles, etc.
9.5. Día de la canción ayacuchana
En 1988, Instituto Nacional de Cultura de Ayacucho, emite la Resolución Directoral Nº 005,
declarando el 6 de noviembre de cada año como «Día de la Canción Folklórica
Ayacuchana», en homenaje al profesor Felipe Nery García Zárate,40 muerto el mismo día
un año antes. Durante esta día se realizan diversas actividades culturales y folklóricas

10.Arquitectura
10.1. Templos
Los templos católicos más antiguos se remontan al siglo XVI, época en que se asentaron
en la zona las primeras órdenes religiosas. En general, los templos coloniales
ayacuchanos combinan elementos hispánicos, latinos y árabes, con particularidades
indígenas, como las piedras labradas con motivos de la flora y fauna local. Algunos de los
principales templos coloniales:

 Basílica Catedral. Se sitúa en el lado este de la Plaza Mayor de la ciudad de


Ayacucho. El Rey Felipe III de España ordenó su construcción por Real Cédula del 5
de julio de 1612, dedicándola a la Virgen de las Nieves; su construcción actual demoró
cerca de cuarenta años y se consagró el 19 de mayo de 1672. Consta de tres naves
de sobria arquitectura que contrastan con la exquisitez de su espacio interior, el cual
está decorado con retablos en Pan de Oro de estilo barroco-churrigueresco, destacan
también el tabernáculo de su altar mayor forrado con láminas de plata, y las delicadas
tallas de sus confesionarios y el púlpito. Exhibe lienzos de diversas escuelas pictóricas
de la época colonial. Son famosos el retablo de Nuestra Señora de Socos, del Señor
de Burgos y del Niño Llorón, historias que figuran en las Tradiciones
Peruanas de Ricardo Palma.

Santo Domingo en 1924. La espadaña (la cual se piensa érroneamente que era usada como sitio de
colgado y castigo a los herejes) y la columna corintia coronada por una cruz de piedra fueron
edificadas en memoria de las víctimas de la tempestad y terremoto que abatió sobre Huamanga el 9
de octubre de 1640.

 Templo de Santo Domingo. Fue el segundo templo de Huamanga y fue edificado a


mediados del siglo XVI bajo la advocación de la Virgen del Rosario. Por los
documentos de entonces, se sabe que fue construida con las piedras de la antigua
fortaleza de «Pukaray», antigua fortaleza inca, que se encontraba en la propiedad de
Martín de Andueza, vecino notable de la ciudad. En su fachada destaca la espadaña
de tres arcos hacia el lado izquierdo y, según la tradición popular, se dice que era el
lugar donde la Santa Inquisición castigaba a los herejes. En la única nave del templo
resalta el altar mayor, cubierto con pan de oro y decorado con vistosas imágenes y
lienzos característicos del barroco churrigueresco.:Durante las celebraciones de
Semana Santa salen del templo en procesión las imágenes del Señor del Santo
Sepulcro y de la Virgen Dolorosa. En la esquina del atrio se ha levantado una cruz de
piedra, colocada en recuerdo de la tempestad del 9 de octubre de 1640. Sus
campanas fueron las primeras en tocar, cuando se conoció la victoria patriota en la
Pampa de Quinua.

 Templo y Convento de San Francisco de Asís. Construido en el siglo XVI, fue un


intento de recrear el estilo grecorromano peninsular en los Andes. En el interior
destaca el altar mayor, formado por cuatro cuerpos de madera tallada y dorada de
estilo churrigueresco. Tiene la campana más grande de la ciudad y conserva una
valiosa colección de lienzos coloniales de las escuelas cusqueña y ayacuchana,
además de una biblioteca. El templo fue restaurado entre 1982 y 1983 y el convento
en 1898

10.2. Casonas
Los encomenderos, corregidores, hacendados, mineros, construyeron sus casas en
huamanga, pensando en las mansiones al estilo de las ciudades españolas
de Sevilla, Córdoba, Andalucía, Ávila, y Granada de ese entonces. A pesar del paso del
tiempo, las casonas aún conservan mucho de su vieja prestancia:

 Casona del corregidor Nicolás de Boza y Solís. Ubicada en el Portal Constitución,


fue mansión de este General español que fue Corregidor y Alcalde de Huamanga. Se
construyó en el siglo XVII y es de estilo mestizo. Presenta un zaguán principal que
desemboca a un patio con una pileta, su portada ha sido construida en piedra y el
portón claveteado con mascarones y aldabas, también destaca la escalera de acceso
al segundo piso, cuidadosamente revestida con zulejos venecianos. En el interior se
encuentra la celda en la que se confinó por tres días a la prócer de la
independencia María Parado de Bellido antes de ser fusilada. Actualmente esta
casona funciona como sede departamental del Poder Judicial.

 Casona del obispo Cristóbal de Castilla y Zamora. Ubicada en el Portal Municipal,


la casona perteneció al ilustre obispo español D. Cristóbal de Castilla y Zamora, quien
la cedió como claustro universitario. La fachada, que da hacia la Plaza Mayor, luce
cuatro hermosos portales en el primer nivel que le llaman "Portalillo del Obispo"
sostenidas por tres columnas circulares y dos pilastras rectangulares así como una
talla en piedra de San Cristóbal. En el segundo nivel, hay un corredor con
balaustresde madera; en la parte central, entre el cornisamiento y el corredor está el
escudo del Obispo Castilla y Zamora, tallado en piedra, con las armas de Castilla y
León separadas por una barra nacida de dragantes. Al interior se encuentra una
escalera espaciosa. En su patio destaca una añeja planta de higo, de más de
trecientos años; por esta razón, el local es conocido también como «La Higuera» o
«Patio de la higuera». En 1940, y por breve lapso, funcionó allí también la Corte
Superior de Justicia. Uno de los ambientes de la casona ubicadas en el primer patio,
ha sido acondicionado para que funcione una cafetería-restaurante. Algunos
estudiosos señalan que la vieja parra de uno de sus patios, es la primera que los
españoles trajeron al Perú. Actualmente alberga un centro de convenciones para
diversos eventos culturales, la cafetería universitaria «La Higuera», la sede de la Tuna
Universitaria y una librería de la Universidad Nacional de San Cristóbal de Huamanga.
Declarado Monumento integrante del Patrimonio Cultural de la Nación, con R.S.Nº
2900-72-DE, de fecha 28 de diciembre de 1972.

 Casona Velarde Álvarez. También llamada Casona del Marqués de Mozobamba del
Pozo. Ubicada en el Portal Unión, es una de las más antiguas de la ciudad y es
conocida erradamente como Casa del Marqués de Totora, su construcción se remonta
a fines del siglo XVI y comienzos del XVII. Su fachada es un pétreo muro incaico de
más de diez metros de largo. Posee dos amplios y suntuosos patios con sólida
arquería de piedra, que engalanan este solar colonial. Se encuentra situada en el
Portal Unión de la Plaza de Armas. Esta casona tiene un encanto especial, porque hay
una especie de encuentro entre lo Inca y español. Sufrió un grave deterioro a finales
de los años 90 por lo que se declaró inhabitable. Luego de un largo proceso de
restauración efectuado por la Cooperación Española, fue nuevamente abierta al
público en el 2007. Dicha restauración ganó un premio por de Arquitectura organizado
por el Colegio de Arquitectos del Perú.41 En la actualidad funciona el Centro Cultural
de la Universidad Nacional de San Cristóbal de Huamanga.
 Casona Chacón. Ubicada en el Portal Unión, dos amplios y suntuoso patios con
sólida arquería de piedra, engalanan este solar construido en el siglo XVII. Es una
construcción de dos pisos, los ambientes están distribuidos en forma de «E» con dos
patios. los ambientes de servicio y tiendas se ubican en el primer piso, y los ambientes
principales en el segundo piso. Data del Siglo XVIII y es de arquitectura mestiza. los
muros, bóvedas, columnas y arcos en el primer nivel son de piedra, mientras que en el
segundo nivel son de adobe. Por datos históricos se conoce que, en el año de 1919,
en esta casona, se realizó el Congreso Regional del Centro, a la que asistió como
representante del departamento de Ica, el escritor Abraham Valdelomar, quien falleció
al sufrir una caída desde el segundo piso. Fue restaurada el año 1974 por el Instituto
Nacional de Cultura para el funcionamiento del Banco de Vivienda y en 1995 fue
adquirida por el Banco de Crédito. En la actualidad, funciona en su interior el Museo
de Arte Popular Joaquín López Antay y sede de dicho banco.
 Casona Vivanco. Ubicada en el jirón 28 de julio. Tiene un gran patio rodeado por
corredores con arcos y pilares de piedra tallados. Su construcción data del siglo XVII y
combina la piedra en el primer piso y el adobe en el segundo. En el área central, el
piso está decorado con canto rodado de color rojo y rombos negros y naranjas.
Actualmente funcionan allí el Museo de Arte Religioso Colonial y el Museo del Mariscal
Don Andrés A. Cáceres.

11.Cultura

11.1Museos

 Museo de la Memoria "Para que no se repita". Museo de colección histórica,


ubicado en la urbanización Nery García Zárate, jirón Libertad 1229. El museo posee
cuatro salas en las que se exponen fotografías, pinturas, restos de vestimentas y otros
objetos relacionados a la guerra interna que vivió el Perú en la década de 1980 y cuyo
máximo impacto social se produjo en Ayacucho. Es administrado por la Asociación
Nacional de Familiares de Secuestrados, Detenidos y Desaparecidos del Perú
(ANFASEP).
 Museo Arqueológico "Hipólito Unanue". Museo de colección arqueológica,
antropológica e histórico-artística. Se encuentra en el Complejo Cultural «Simón
Bolívar» y está organizado sobre la base de las valiosas piezas que tenía el antiguo
«Museo Histórico Regional de Ayacucho». Se exhiben muestras arqueológicas y
manifestaciones culturales de la historia prehispánica regional y nacional, como los
famosos monolitos, esculturas, cerámicas, tejidos, instrumentos de piedra, que van
desde el periodo lítico y arcaico, hasta las altas culturas
como Wari, Chavín, Paracas, Nazca, Mochica, Tiahuanaco, Warpa, Lima, Chimú, Chin
cha, Chanka-Pokra e Inca.
Además, tiene una sala que está diseñada especialmente para exponer los
orígenes y desarrollo de la cultura Wari, el primer imperio andino. En un ambiente
aledaño se exponen muestras de artesanía ayacuchana y pinturas de diferentes
épocas. En sus exteriores cuenta con un jardín botánico de cactáceas. Está
administrado por la Dirección Regional de Cultura Ayacucho. Pertenece al Sistema
Nacional de Museos del Estado

 Museo Histórico Mariscal Andrés A. Cáceres. Museo de colección histórico


artística. Se encuentra en el Jr. 28 de julio, en la antigua casona «Vivanco», que
fue edificada a fines del siglo XVII, siendo administrado actualmente por el
Ejército. Este museo tiene un gran patio rodeado de corredores con arcos y pilares
de piedras bien talladas. Tiene 13 salas de exposiciones permanentes que
exhiben muchas de las pertenencias y pertrechos bélicos del Mariscal como:
cartas, fotografías, trajes, lienzos coloniales, así como piezas y objetos rescatados
de la Guerra con Chile. Además de rendirle homenaje al Mariscal Cáceres,
muestra piezas de arte únicas, como pinturas coloniales de la escuela
ayacuchana, cusqueña y renacimiento. También se puede apreciar muestras de
artesanías de la etapa colonial, muebles antiguos con bellos tallados y arte
popular contemporáneo.
En su galería de doble arquería se exhibe una de las mejores esculturas de piedra
del virreinato peruano, llamada por la tradición popular como «Cheqo Pacheco»,
que data del siglo XVI y se supone que representa al conquistador Pedro Álvarez
Holguín o al corregidor Juan Gutiérrez de Quintanilla, contada en las Tradiciones
de Huamanga. Es administrador por la Segunda División de Infantería Militar de
Ayacucho.

 Museo de Sitio Wari. Museo de colección arqueológica. Se encuentra en


el Complejo Arqueológico de Wari, en el km. 23 Carretera Ayacucho -
Quinua. El museo exhibe bienes culturales procedentes de las excavaciones
arqueológicas en la zona arqueológica monumental Wari: cerámicas, líticos,
textiles, monolitos, entre otros; así como textos explicativos sobre la cultura
Wari, un plano y fotografías de los sectores que lo integran. Es administrado
por la Dirección Regional de Cultura Ayacucho. Pertenece al Sistema Nacional
de Museos del Estado.

 Museo de Sitio de Quinua. Museo de colección histórica. Está ubicado en la


plaza principal de Quinua, a 35 km. al noreste de la ciudad de Ayacucho. En
sus instalaciones cuenta con una sala de exposición permanente donde se
muestran armas, uniformes, maquetas y otros objetos relacionados a
la Batalla de Ayacucho. Destaca el ambiente donde se firmó la Capitulación de
Ayacucho el 9 de diciembre de 1824. Es administrado por la Dirección
Regional de Cultura Ayacucho. Pertenece al Sistema Nacional de Museos del
Estado.42

11.2Patrimonio

 Plaza Mayor. Se encuentra ubicada en el centro de la ciudad y está rodeada de


edificaciones que en su mayoría datan de los siglos XVI y XVII. Es la plaza mayor más
grande del Perú y un conjunto monumental de alto valor histórico y arquitectónico.
Tiene un nivel de armonía que une todos sus componentes y se hizo al estilo de las
plazas de España, como las de Mérida y Trujillo. Las construcciones que rodean a la
plaza son verdaderas obras de arquitectura del barroco colonial; los arcos de piedra y
los techos de arcilla roja son vistosos desde cualquier ángulo. Es la única en el Perú
con portales constituidos por columnas y arquerías de piedra, en sus cuatro
lados.43 En el perímetro de la plaza se encuentran casonas hechas con piedras
blancas, las cuales sirven de sede para las principales instituciones como la
Municipalidad, la Prefectura, la Corte Superior de Justicia y el local de la Universidad
Nacional San Cristóbal de Huamanga. El monumento que sobresale en el centro de la
Plaza fue erigido en honor al Gran Mariscal de Ayacucho Antonio José de Sucre, el
cual se encuentra rodeado de escudos bolivarianos. En los años 90 se hizo una
remodelación con la adición de dos fuentes de agua en los lados este y oeste.

 Mirador de Acuchimay. Se ubica en el distrito de Carmen Alto y se dice que


antiguamente fue un volcán. Es el mirador oficial, donde hay una estatua de Cristo
Redentor, un pequeño coliseo, un centro de recepciones, lugares de observación y
arquerías, desde donde se puede observar gran parte de la ciudad. Fue escenario de
la Batalla de Acuchimay el 18 de febrero de 1882, en la que el ejército peruano bajo el
mando del Mariscal Andrés Avelino Cáceres derrotó al ejército chileno.

Mirador de Acuchimay.

 Barrios Artesanales de Santa Ana, Puca Cruz y Belén. Se caracterizan por sus
construcciones con muros de piedra tallada y adobe, con sus techos de teja. En estas
zonas se ubican los talleres y viviendas de los más destacados maestros del arte
popular, que expresan su creatividad a través de tallados de piedra de Huamanga,
tejidos, retablos, hojalatería, peletería y talabartería, entre otros.

 Alameda de Huamanga o Valdelirios. Anteriormente denominada «Alameda de


Santa Teresa» y luego «Alameda del Río». Fue construida por el Prefecto José María
Frías entre 1833 a 1834, mientras que el Intendente Demetrio O'Higgins mandó
construir la triple arquería, imitando al arco del triunfo de París, que es punto de
ingreso a la Alameda. Don Rufino Macedo, mandó construir los arcos de cal y piedra,
hoy llamada azotea o mirador, en homenaje a la independencia de Huamanga y a
la Batalla de Ayacucho. Posteriormente, fue remodelada por el arquitecto Ernesto
Gastelumendi en los años 60.44

 Arco del Triunfo o de San Francisco. Fue construido en 1866 por Don Francisco
Vargas, para embellecer la ciudad y como ingreso a la Alameda de Santa Clara.
Inicialmente fue de piedra y barro. Más tarde, fue remodelado con motivo del
centenario de la Batalla de Ayacucho y se le dio forma de arco de medio punto con
coronación de estilo neoclásico, asimismo, se le dio el nombre de «Arco del Triunfo».

 Mirador de la Picota. Es un mirador natural, ubicado en el cerro de La Picota, donde


se encuentra «La Cruz de la Paz», a 3 km del trayecto de la carretera Libertadores.
Desde el lugar se puede observar toda la ciudad de Huamanga, con sus barrios
tradicionales, iglesias, su relieve, su flora y paisaje
11.3Alrededores

 Santuario Histórico de la Pampa de Quinua o Ayacucho. Ubicado en el distrito de


Quinua, pintoresca y bucólica tierra de alfareros y agricultores, a 32 km de la ciudad de
Ayacucho, donde el 9 de diciembre de 1824 se libró la Batalla de Ayacucho. En
conmemoración se ha erigido un obelisco de 44 m de altura desde el cual se puede
apreciar la campiña ayacuchana. Algunos años, en su aniversario, se escenifica con
realismo los momentos librados en aquella batalla, congregando centenares de
personas.45 En la Plaza de Armas del distrito, se puede visitar la casa donde se firmó
la Capitulación de Ayacucho, actual museo de sitio.

Complejo arqueológico Wari.

Complejo Arqueológico de Wari. Ubicado a 20 km de la ciudad de Ayacucho, en la


carretera a Quinua, a 2830 msnm. Fue un complejo urbano preinca, donde se ubicó la
capital del primer imperio andino: el imperio Wari.46 Según Lumbreras, albergó a una
población de 50 mil habitantes.47 Es uno de los centros urbanos más grandes del
antiguo Perú y ocupa un área aproximada de 2000 hectáreas, donde las principales
edificaciones se concentran en el núcleo central. El complejo está dividido en
«barrios» o sectores conformados por construcciones en piedra y barro. Actualmente
cuenta con servicio de guiado y un museo de sitio.

Catedral y Templo del Sol, Vilcashuamán.

 Cueva de Pikimachay. Se encuentra ubicado a 200 m del km 24 de la carretera


Ayacucho - Huanta. En este lugar se han encontrado instrumentos líticos del
paleolítico andino y restos óseos de animales cuya antigüedad data de 20 000 años
a.c.20Los restos prehistóricos están hoy en la ciudad de Huanta y son considerados
como uno de los más antiguos de Sudamérica.

 Complejo Arqueológico de Vilcashuamán. Se encuentra ubicado en el distrito del


mismo nombre, a 118 km, al sureste de la ciudad de Ayacucho, a 3150 msnm. Es una
ciudad incaica que data del siglo XV. Fue fundada por Pachacútec y es considerada
como uno de los centros administrativos más importantes
del Tahuantinsuyo.22 Vilcashuamán, que quiere decir «Halcón Sagrado», consiste en
un grupo de restos arqueológicos de una ciudad incaica, construida al más puro estilo
arquitectónico cusqueño. Los muros han sido edificados con bloques de piedra
esculpida para lograr un encaje perfecto. Estas construcciones monumentales están
adornadas con puertas trapezoidales de dinteles monolíticos, además de nichos y
hornacinas. Algunos muros presentan tallas en alto relieve de serpientes y otros
animales. Los principales sectores arqueológicos de Vilcashuamán son: El Templo del
Sol y de La Luna, El Ushnu o Pirámide Ceremonial y el Kallanka o Palacio de Tupac
Inca Yupanqui

14. Bibliografía

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