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¿Ofrece Dios el Perdón de los pecados a Todas las

Personas o Solamente a los Creyentes?

INTRODUCCIÓN

El pensamiento cristiano sobre el rol del libre albedrío y la predestinación a menudo se


infiltra en las discusiones de la teología Cristiana. Un campo (Arminianismo) dice que las
personas tienen completo libre albedrío, mientras que otro (Calvinismo) dice que Dios
predestina todo. La Biblia realmente apoya ambas posiciones, así es que la total excepción,
ya sea del libre albedrío, o de la predestinación, es una posición poco bíblica. El papel de
Dios en la salvación es también discutido. Algunos dicen que Dios aun escoge a las
personas para que se les ofrezca o no la salvación. Esta página examina el alcance
verdadero del ofrecimiento de salvación de Dios, citando los versículos que no son hallados
usualmente en las Biblias Calvinistas.1

¡Escoja!

En el Antiguo Testamento, Dios le dijo a Su pueblo que escogieran entre seguirlo o no


seguirlo a Él. La recompensa para una elección positiva era vida y bendiciones.2 En el
Nuevo Testamento, la elección es si buscar o no a Jesús.3 La elección estaba basada sobre
la fe—ambos en el Antiguo Testamento4 y el Nuevo Testamento,5 puesto que es imposible
agradar a Dios sin fe.6

Quienquiera que crea

La oferta de salvación a través de la fe es dada a todo el que cree. Esta creencia da como
resultado la salvación eterna:

 "Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para
que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna" (Juan 3:16).
 "Y esta es la voluntad del que me ha enviado: Que todo aquel que ve al Hijo, y cree
en él, tenga vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero" (Juan 6:40).

El deseo de Dios es que todos se salven:

 "Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador, el cual quiere
que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad" (1
Timoteo 2:3-4).
 "El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es
paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos
procedan al arrepentimiento" (2 Pedro 3:9).

Las Sagradas Escrituras específicamente manifiestan que Dios es el Salvador de todos:

 "Que por esto mismo trabajamos y sufrimos oprobios, porque esperamos en el Dios
viviente, que es el Salvador de todos los hombres, mayormente de los que creen" (1
Timoteo 4:10).
 "Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres"
(Tito 2:11).
Las Sagradas Escrituras también señalan que el acto de redención de Jesús es suficiente
para justificar a todos:

 "Y yo, si fuere levantado de la tierra, a todos atraeré a mí mismo" (Juan 12:32).
 "Así que, como por la transgresión de uno vino la condenación a todos los hombres,
de la misma manera por la justicia de uno vino a todos los hombres la justificación
de vida" (Romanos 5:18).
 "Porque en cuanto murió, al pecado murió una vez por todas; mas en cuanto vive,
para Dios vive" (Romanos 6:10).
 "Porque así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados"
(1 Corintios 15:22).
 "Porque el amor de Cristo nos constriñe, pensando esto: que si uno murió por todos,
luego todos murieron; y por todos murió, para que los que viven, ya no vivan para
sí, sino para aquel que murió y resucitó por ellos" (2 Corintios 5:14,15).
 "Porque tal sumo sacerdote nos convenía: santo, inocente, sin mancha, apartado de
los pecadores, y hecho más sublime que los cielos; que no tiene necesidad cada día,
como aquellos sumos sacerdotes, de ofrecer primero sacrificios por sus propios
pecados, y luego por los del pueblo; porque esto lo hizo una vez para siempre,
ofreciéndose a sí mismo" (Hebreos 7:26-27).
 "Pero estando ya presente Cristo, sumo sacerdote de los bienes venideros, por el
más amplio y más perfecto tabernáculo, no hecho de manos, es decir, no de esta
creación, y no por sangre de machos cabríos ni de becerros, sino por su propia
sangre, entró una vez para siempre en el Lugar Santísimo, habiendo obtenido eterna
redención (Hebreos 9:11-12).
 "En esa voluntad somos santificados mediante la ofrenda del cuerpo de Jesucristo
hecha una vez para siempre" (Hebreos 10:10).
 "Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los
injustos, para llevarnos a Dios, siendo a la verdad muerto en la carne, pero
vivificado en espíritu" (1 Pedro 3:18).

CONCLUSIÓN

Dios sí predestina la historia redentora a fin de que Su voluntad sea consumada. Él usa
ambos, al justo y al malo, para santificar a Sus hijos. Aunque el deseo de Dios es que
todos se salven, la mayoría escoge rechazar el amor de Dios y vivir solamente para ellos
mismos. Sin embargo, Dios trae Su oferta de salvación para todas las personas y nos llama
a nosotros, Sus seguidores, a proclamar esta oferta para todos, a fin de que puedan
experimentar el amor de Dios y la paz para ellos mismos. Permanezcamos leales a nuestro
llamado para amar a otros como hemos sido amados.

REFERENCIAS

1. Obviamente, estos versículos son hallados en las lecturas de las Biblias Calvinistas,
aunque deben ser evitados cueste lo que cueste!
2. "A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto
delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida, para
que vivas tú y tu descendencia" (Deuteronomio 30:19). "Y si mal os parece servir a
Jehová, escogeos hoy a quién sirváis; si a los dioses a quienes sirvieron vuestros
padres, cuando estuvieron al otro lado del río, o a los dioses de los amorreos en
cuya tierra habitáis; pero yo y mi casa serviremos a Jehová" (Josué 24:15).
3. "Respondiendo Jesús, le dijo: Marta, Marta, afanada y turbada estás con muchas
cosas. Pero sólo una cosa es necesaria; y María ha escogido la buena parte, la cual
no le será quitada" (Lucas 10:41-42).
4. "Por la fe Moisés, hecho ya grande, rehusó llamarse hijo de la hija de Faraón,
escogiendo antes ser maltratado con el pueblo de Dios, que gozar de los deleites
temporales del pecado, teniendo por mayores riquezas el vituperio de Cristo que los
tesoros de los egipcios; porque tenía puesta la mirada en el galardón" (Hebreos
11:24-26).
5. "Y sucedió que le trajeron un paralítico, tendido sobre una cama; y al ver Jesús la fe
de ellos, dijo al paralítico: Ten ánimo, hijo; tus pecados te son perdonados" (Mateo
9:2). "Al ver Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: Hijo, tus pecados te son
perdonados" (Marcos 2:5).
"Al ver él la fe de ellos, le dijo: Hombre, tus pecados te son perdonados" (Lucas
5:20).
"Y ninguna diferencia hizo entre nosotros y ellos, purificando por la fe sus corazones"
(Hechos 15:9).
"Pero levántate, y ponte sobre tus pies; porque para esto he aparecido a ti, para
ponerte por ministro y testigo de las cosas que has visto, y de aquellas en que me
apareceré a ti, librándote de tu pueblo, y de los gentiles, a quienes ahora te envío,
para que abras sus ojos, para que se conviertan de las tinieblas a la luz, y de la
potestad de Satanás a Dios; para que reciban, por la fe que es en mí, perdón de
pecados y herencia entre los santificados" (Hechos 26:16-18).
"La justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen en él.
Porque no hay diferencia" (Romanos 3:22).
"Sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino por la fe de
Jesucristo, nosotros también hemos creído en Jesucristo, para ser justificados por la
fe de Cristo y no por las obras de la ley, por cuanto por las obras de la ley nadie será
justificado" (Gálatas 2:16).
"Mas la Escritura lo encerró todo bajo pecado, para que la promesa que es por la fe
en Jesucristo fuese dada a los creyentes" (Gálatas 3:22).
6. "Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a
Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan" (Hebreos 11:6).