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CAPÍTULO I

1. INTRODUCCION

1.1 Antecedentes

El estrés laboral ha sido identificado como uno de los riesgos emergentes más
importantes en el panorama laboral actual.
De acuerdo con estadísticas las situaciones de estrés, individualmente o colectivo
ocasionan a países o empresas grandes perdidas
Las consecuencias del estrés laboral se extienden más allá del propio individuo y
afectan a su entorno más inmediato. Es por ello fundamental para las empresas ser
capaces de mantener controlados los niveles de estrés de sus empleados, ya que
afectan directamente al rendimiento, productividad y competitividad de las mismas.
Hoy en día se reconoce que el estrés laboral es un gran riesgo para el trabajador
como para la empresa.
En ocasiones los empleados se ven sometidos a una excesiva carga de trabajo
debido a una mala planificación por parte de los gestores. Los plazos ajustados y
la obligación de terminar tareas contra reloj elevan los niveles de cortisol en el
trabajador (hormona causante del estrés), lo que puede aumentar su ansiedad,
volviéndolo irritable y disminuyendo su capacidad para resolver los problemas y
ejecutar las tareas previstas.
Otras veces la causa del estrés laboral es precisamente la falta de estímulos y la
monotonía en el puesto. Trabajos excesivamente repetitivos y que no varían en el
tiempo, pueden producir en el trabajador una sensación de vacío y de rechazo ante
la obligación de repetir día tras día la misma tarea, por lo que cada nueva jornada
será vista como una larga y pesada sucesión de horas que no se acaba nunca.

1.2 Problema
¿Cuáles son los factores generadores de estrés laboral?
1.3 Objetivos:

1.3.1Objetivos Generales:

Identificar los factores generadores del estrés laboral

1.3.2 Objetivos Específico:


Realizar encuestas en diferentes empresas
Analizar las principales situaciones laborales causantes del estrés.
Conocer técnicas y desarrollar habilidades para su prevención.

1.4 Hipótesis
Es la falta de información para realizar una labor, es uno de los motivos del estrés
laboral.
Son los conflictos de cumplir las órdenes.
La sobrecarga de trabajo.
Tiempo insuficiente para hacer bien el trabajo.
Instrucciones y cometidos confusos, Falta de apoyo, Objetivos y significados poco
claro.
1.5 Justificación
El estrés laboral tiene su lado bueno, ya que nos ayudan a enfrentarnos con
situaciones difíciles, siempre que no sean tan intensos como para paralizarnos.
Pueden motivarnos a entrar en acción y a superar los obstáculos.
CAPÍTULO II

2. MARCO TEÓRICO
2.1Antescedentes históricos del estrés.
Al estrés laboral se lo puede definir como la cantidad de tensión, responsabilidad y
acción que se tiene en un trabajo. Pudiendo ser este agobiante y agotador o
interesante y apasionador.
El estrés afecta negativamente al ser humano y sus consecuencias son biológicas,
sociales y psicológicas. El efecto inmediato que experimenta el individuo suele ser
el biológico en la mayoría de los casos.
En las dos últimas décadas el estrés laboral es objeto de interés creciente tanto
por parte de los profesionales como de los propios trabajadores. Y es que ha habido
grandes cambios tanto en el mercado de trabajo como fuera de él que apuntan a
un protagonismo cada vez mayor de éste como uno de los principales problemas
de salud laboral. Cambiado sustancialmente enfrentan un periodo de transición en
el que debe darse respuestas a nuevas situaciones, sin un referente conocido, con
frecuencia a costa de la propia salud.
Pero ¿qué es el estrés laboral? Se trata de un problema de salud cada vez más
presente en la vida cotidiana y en los medios de comunicación y del que
paradójicamente no existe una definición satisfactoria.

2.2 Causas de estrés laboral


Las situaciones y presiones que causan estrés se conocen como factores
estresantes. Solemos pensar que los estresores son negativos, como un horario
de trabajo agotador o una relación difícil. Sin embargo, cualquier cosa que le exija
mucho puede ser estresante. Esto incluye eventos positivos como casarse,
comprar una casa, ir a la universidad o recibir un ascenso.
Por supuesto, no todo el estrés es causado por factores externos. El estrés
también puede ser interno o autogenerado, cuando se preocupa excesivamente
por algo que puede suceder o no, o tiene pensamientos irracionales y pesimistas
sobre la vida.
Finalmente, lo que causa estrés depende, al menos en parte, de su percepción de
él. Algo que es estresante para usted puede no confundir a otra persona; incluso
pueden disfrutarlo. Te nombramos las causas del estrés laboral y como
superarlos:
2.2.1 La carga de trabajo y el estrés.
En muchas empresas se da una mala distribución de la carga de trabajo con lo
que algunos empleados están sobresaturados mientras otros pueden llegar a
aburrirse. Los gestores tienen que dividir las responsabilidades de una manera
ecuánime y los empleados deben priorizar el trabajo que se debe hacer.

Un trabajo en el que se satura de responsabilidades a sus empleados no va por


buen camino
2.2.2 Las interrupciones aleatorias.
¿No te ha pasado que vas a hacer algo que te urge y suena el teléfono, alguien
reclama tu atención o tu jefe te manda una nueva tarea? Entonces empiezas a
notar cómo se te hincha la vena de la frente y tus niveles de cortisol (“la hormona
del estrés”) aumentan considerablemente.

Creo que puede ser el momento adecuado para practicar el escaqueo o


técnicamente hablando, delegar el trabajo. De igual manera una correcta
distribución del tiempo debería tener en cuenta esta clase de “imprevistos”.
También se puede optar por coger el toro por los cuernos: no coger el teléfono,
pronunciar unas breves y escuetas palabras “estoy ocupado” o aclarar al jefe que
te está pidiendo más de lo que tu capacidad de trabajo te permite soportar.

2.2.3 La incertidumbre.
He conocido a muchas personas con una gran necesidad de conseguir dinero que
dan su cuerpo y alma en el trabajo con el único objetivo de que a los 12 meses no
los echen. Esto, generalmente y con el tiempo, acaba generando un estrés.

Otro tipo de incertidumbre es cuando te toca hacer algo nuevo que requiere de
nuevas técnicas y procedimientos. Un correcto traspaso de información acerca de
cómo se deben realizar las tareas bastaría para reducir esta incertidumbre. Se
hace necesario, más que nunca, una correcta supervisión de las tareas
encomendadas.
2.2.4 La desconfianza.
Todos sabemos que la convivencia puede resultar muy dura. Imagínate si
convives 8 horas de cada día con personas que, en principio, son extrañas.
Naturalmente con unas te llevarás mejor que con otras.

La cuestión es que los supervisores se deben encargar de crear un ambiente


sano de trabajo, en donde las relaciones con los compañeros sean lo más
naturales posibles y evitando enfrentamientos improductivos que lo único que
generan es malestar y estrés.

2.2.5 La falta de liderazgo.


Conozco el caso de una chica que compartía trabajo con otras 5 mujeres. Ellas se
organizaban su trabajo sin ninguna clase de supervisión ni tenían cerca ningún
responsable que las controlase. Lo que parecía un clima desasosegado pronto se
convirtió en un infierno. Las discusiones eran continuas a la hora de organizar el
trabajo.

La chica en cuestión acabó dejando su trabajo pues no aguantó el clima de


violencia que se alcanzó. Los jefes están para algo. Por lo general, se necesita a
alguien que organice, distribuya y supervise el trabajo realizado.

2.2.6 La incapacidad para realizar un trabajo.


Esa incapacidad puede venir dada por varios factores:
A) Puede que no se esté realmente bien formado para realizar la tarea asignada.
Esto se soluciona primero eligiendo correctamente a los candidatos para el puesto
de trabajo y segundo dándoles la formación complementaria y continua que se
necesite para realizar correctamente el trabajo.

B) Puede existir algún tipo de problema físico o mental que limite la capacidad del
individuo para realizar una tarea. En España existe un tribunal médico asignado
por la Seguridad Social que es el que determina que el individuo está
incapacitado para desempeñar su trabajo habitual. En tal caso se le asignaría una
pensión compensatoria.

2.2.7 Falta de reconocimiento por el trabajo realizado.


Las personas necesitamos saber si lo que hacemos o nos han encargado están
bien o mal. Los jefes deberían alentar a sus empleados con frases tipo: “Lo has
hecho muy bien”, “vas por el buen camino”, “perfecto”, “da gusto trabajar contigo”,
“eres de lo mejorcito que hay por aquí”,…

2.2.8 La falta de humor.


Sí, lo ideal sería que todos fuésemos al trabajo de buen humor y que una vez allí
hiciéramos lo que tenemos que hacer pero en un clima agradable en donde el
humor esté presente. Esto es difícil cuando te tienes que levantar a las 05:00 AM
para permanecer 8 horas en el mismo lugar trabajando.

Sin embargo, coincidirás conmigo que es absurdo y de tontos ponerse de mal


humor por algo inevitable. Ya que vas a estar ahí, búscale la vuelta y busca
situaciones graciosas e incita a tus compañeros a la broma y a la diversión. El
buen humor no está reñido con el desempeño de un trabajo de calidad.

2.2.9 La falta de comunicación.


Las personas somos seres sociales y necesitamos comunicarnos. La falta de
comunicación produce aislamiento físico y mental y es proclive a que aparezca
nuestro mal humor y se den situaciones que generen estrés.

2.2.10 La falta de autocontrol.


Todos somos mayorcitos aunque muchos se han quedado en la edad mental de
los 6 años, la edad del berrinche, del todo lo quiero para mí, del egoísmo puro y
duro. Esto acaba generando un estrés entre los compañeros de trabajo difícil de
aguantar.

Un mayor autocontrol de las emociones y aumentar la tolerancia a la frustración


podrían ser la solución a muchos problemas.
2.3 Consecuencias del estrés laboral
En muchas ocasiones se ha considerado el estrés como una consecuencia del
exceso de demandas, lo que ha llevado a hablar de que una determinada
cantidad de estrés es beneficiosa tanto para la salud como para la calidad del
trabajo y en ocasiones a utilizarlo como un argumento para prácticas de gestión
inadecuadas.
Las consecuencias del estrés laboral afectan tanto al trabajador como a la
empresa. Dentro de las consecuencias para el trabajador, debemos distinguir
entre aquellas que se manifiestas a nivel físico y las que lo hacen a nivel psíquico.
Algunas de estas consecuencias pueden manifestarse a corto, medio o largo
plazo dependiendo de la resistencia al estrés de cada individuo, de la intensidad
de los estímulos o situaciones estresantes en el lugar de trabajo, así como de la
prolongación en el tiempo de dicha situación sin tomar las medidas adecuadas
(vea tipos de estrés laboral).

Por otra parte, es importante señalar que el estrés laboral rompe el delicado
equilibrio cuerpo-mente de nuestro organismo, por lo que una consecuencia
psíquica puede provocar una alteración física y viceversa, de este modo, no es
extraño por ejemplo, que un trabajador que comienza a manifestar signos de
ansiedad en sus primeras etapas (nivel psíquico) acabe desarrollando más tarde
problemas cardiovasculares e incluso enfermedades coronarias (nivel físico).

2.3.1 Consecuencias psíquicas:


Deterioro congnitivo.
Dificultad para concentrarse.
Ansiedad y/o depresión.
Dificultad para tomar decisiones.
Dificultad para conciliar el sueño (insomnio).
Trastornos sexuales.
Trastornos de tipo afectivo.
Desórdenes mentales como esquizofrenia o trastornos obsesivo-compulsivos.
Además, entre los individuos que sufren estrés laboral, aumenta
considerablemente el riesgo de conductas perjudiciales para la salud como el
tabaquismo, el alcoholismo o el consumo de drogas. Cuando dicha conducta
existía de modo previo a la situación estresante, la consecuencia suele ser un
incremento del consumo. También parece haber un aumento significativo de
desórdenes alimenticios como la obesidad, la anorexia o la bulimia.
Otra de las consecuencias del estrés laboral para el trabajador es el progresivo
deterioro de sus relaciones personales, tanto familiares como de amistades o
pareja.
2.3.2 Consecuencias físicas
Entre las consecuencias físicas del estrés laboral en el trabajador, que suelen
manifestarse en el medio y largo plazo, encontramos las siguientes patologías:

Alteraciones cardiovasculares:
Hipertensión.
Enfermedades coronarias.
Arritmias.
Alteraciones dermatológicas:
Caída del cabello (alopecia).
Dermatitis.
Urticaria.
Alteraciones sexuales:
Disfunción eréctil (vulgarmente conocida como impotencia).
Eyaculación precoz.
Disminución o aumento del apetito sexual.
Vaginismo.
Alteraciones musculoesqueléticas:
Contracturas musculares.
Incremento del riesgo de lesiones músculo-tendinosas.
Dolores crónicos.
Empeoramiento de determinadas patologías como la artritis.
Mayor tendencia a sufrir calambres.
Tics nerviosos.

Alteraciones digestivas:
Diarrea.
Estreñimiento.
Úlceras pépticas.

Alteraciones del sistema inmune:


Disminución de la resistencia del organismo frente a agentes patógenos y por
tanto mayor propensión a enfermedades infecciosas.
Alteraciones del sistema endocrino:

Hipertiroidismo.
Hipotiroidismo.
Otra de las consecuencias que frecuentemente presentan los trabajadores
sometidos a estrés laboral es la aparición de dolores de cabeza o cefaleas, cuya
intensidad hace que en ocasiones el empleado se vea incapacitado
Temporalmente para realizar cualquier actividad.
2.4 Tipos de estrés laboral

2.4.1 Tipos de estrés laboral en función a su duración y alcance


-Estrés laboral episódico: este tipo de estrés se produce de forma puntual, por lo
que se caracteriza por su breve duración y su naturaleza esporádica. Algunos
ejemplos de situaciones de estrés laboral episódico serían un pico de trabajo
temporal, una discusión con tus superiores o compañeros, una situación de
despido, etc. En muchos casos se trata de una situación limitada en el tiempo, por
lo que sus efectos no suelen ser muy destacados y se suelen pasar en cuanto se
soluciona esta situación.

-Estrés laboral crónico: se produce por culpa de una exposición repetitiva y


prolongada a varios factores estresantes en el entorno laboral. También puede
producirse como una evolución del estrés laboral episódico, que ha ido mermando
la resistencia a la presión del empleado. Algunas situaciones que pueden producir
este tipo de estrés son continuas discusiones con superiores y compañeros de
trabajo, inestabilidad laboral y continuos traslados, y gran exigencia y presión
constante en el puesto de trabajo. El estrés laboral crónico es más dañino y
puede tener consecuencias graves a largo y medio plazo, por lo que en estos
casos conviene acudir a un especialista.
2.4.2 Tipos de estrés laboral en función a si es positivo o negativo
-Eustress (positivo): es una respuesta eficaz y positiva al estrés por parte de
nuestro organismo, que se prepara para afrontar situaciones nuevas o que
requieren mayor concentración. Es una situación positiva, ya que nos mantiene
alerta pero no nos fuerza de forma excesiva. Esta clase de estrés laboral es
beneficioso porque nos motiva e incrementa nuestras capacidades y
productividad. Este vídeo explica cómo podemos ver el estrés como algo positivo
y usarlo para afrontar distintos desafíos, siempre que no nos sobrepase, claro.
-Di stress (negativo): esta clase de estrés laboral se produce cuando las
situaciones estresantes nos superan o cuando se repiten de forma continua y
prolongada. Este tipo de estrés es dañino para el organismo y reduce nuestra
capacidad de trabajo, por lo que conviene aprender a lidiar con él.
Si el estrés laboral negativo y crónico no se soluciona a tiempo puede llegar a
tener efectos muy nocivos en el trabajador, por eso conviene ponerle fin
cambiando nuestra situación laboral o acudiendo a un especialista que nos
enseñe a gestionarlo. También existen algunas formas de reducir el estrés laboral
por uno mismo, que puedes probar a poner en práctica. En cualquier caso, no
debes dejar que esta situación se estire en el tiempo, está en tu mano ponerle fin
y convertir el trabajo en algo saludable.
En muchas ocasiones se ha considerado el estrés como una consecuencia del
exceso de demandas, lo que ha llevado a hablar de que una determinada
cantidad de estrés es beneficiosa tanto para la salud como para la calidad del
trabajo y en ocasiones a utilizarlo como un argumento para prácticas de gestión
inadecuadas.
El estrés es la segunda causa de abandono laboral o bajas por enfermedad; esto
deja en evidencia que la forma de trabajar, la ausencia de tiempo libre y la intensa
actividad provocan un desajuste importante no sólo en la vida personal de los
trabajadores sino en la organización de las empresas y de todo el mercado laboral.
Cuando las demandas del trabajo son altas y los recursos de los que dispone el
trabajador no son lo suficientemente firmes como para satisfacer dicha demanda
aparece este tipo de estrés. A veces este problema puede solucionarse desde la
misma empresa, otorgando a los trabajadores un mayor apoyo social y
consiguiendo que sientan que la empresa valora sus dotes para formar parte de
dicho organismo.
La baja recompensa por parte de la compañía para esos trabajadores que ponen
todo de sí para hacer adecuadamente su trabajo, puede ser un elemento clave en
la aparición del estrés. La sensación de que no se tiene en cuenta su valía y su
empeño provoca frustración y ella trae consigo el estrés y el malestar generalizado.
Algunas empresas ofrecen a sus empleados espacios para relajarse, para sentirse
cómodos y para desarrollar una vida social dentro de la organización que les haga
sentirse a gusto. Esto trae como resultado, empleados más satisfechos con la
compañía y por ende más eficiente y, por el otro, una disminución de bajas por
causas de estrés laboral.