You are on page 1of 2

La quinta Columna

Se recuerda la difícil trayectoria por la que tuvo que pasar Francia para reanudar las
relaciones con México después de haber invadido al país y no poder haberlo sometido.
Este se tuvo que someter a la Doctrina Juárez, la cual se pronunció en diciembre de
1867, después regresar a la capital, en el congreso. En esta sesión se establecieron las
condiciones para que pudieran reanudarse las relaciones con Estados Unidos,
Inglaterra y Francia. Laa primeras dos acataron las condiciones, sin embargo, Francia
no lo hizo pues para esta era humillante.
“Ellas (las potencias europeas), rompieron voluntariamente sus relaciones con
México; unas, porque le hicieron la guerra; y las demás, porque desconocieron a
la República (Mexicana) al reconocer al gobierno espurio de Maximiliano.
México, ante esta situación, no se niega a reanudar las relaciones, pero lo hará
solo cuando se llenen estos tres requisitos: que esas potencias manifiesten su
deseo y su interés en el restablecimiento de relaciones; que admitan la
caducidad de todos los tratados y convenciones vigentes antes de la
Intervención y que los nuevos (tratados) que los reemplacen se negocien sobre
bases justas y convenientes para el país” (Benito Juárez, 1867) (p.2)

Estas se pueden resumir de la siguiente: que francia le diera a México el grado de


nación más favorecida, que le pagara una indemnización por los daños y perjuicios
causados en la intervención y que renunciara a sus reclamaciones contra México (
Ramírez, p.2). Obviamente, Francia se negó, pues pensemos en que era demasiada
humillación que un país como México le pusiera condiciones a un imperio como
Francia.

Sin embargo, laa relaciones no se retomaron sino hasta el gobierno de Porfirio Díaz,
quien también defendió las condiciones de la Doctrina Juarez. Se dice que lo que más
frustró a Francia fue que los mexicanos no insistieron en reestablecer las relaciones, a
pesar de que las necesitaba. En palabras del autor, México nunca dió el primer paso y
siempre mantuvo que las únicas condiciones que aceptaba era las de la Doctrina
Juarez.
Francia siempre trató de imponer sus condiciones o hacer que México fuera quien
buscara a Francia. Durante el gobierno de Díaz dijo que si quería que se le reconociera
entonces debía haber un olvido recíproco del pasado, renuncia recíproca de
reclamaciones y ningún pago de reclamaciones derivadas de la Intervención. Además,
siempre invitaba a México a eventos en su país, pero como no había relaciones,
México no asistió. Francia esperaba que México se presentara para que quedara por
sentada la reconciliación.