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FACULTAD DE CIENCIAS CONTABLES,

FINANCIERAS Y ADMINISTRATIVAS

ESCUELA PROFESIONAL DE
CONTABILIDAD
PLAN DE NEGOCIOS

TEMA

MITOS Y ERRORES DE LOS EMPRENDEDORES

ALUMNOS

Vasquez TOCTO MARTIN

chimbote – PERÚ

2018
RESUMEN

Los Peruanos somos personas emprendedoras, emprendimiento


un término últimamente muy utilizado en todo el mundo. Aunque el
emprendimiento siempre ha estado presente a lo largo de la
historia de la humanidad, pues es inherente a ésta, en las últimas
décadas, éste concepto se ha vuelto de suma importancia, ante la
necesidad de superar los constantes y crecientes problemas
económicos.

En la presente unidad se plasmaron diferentes temas relacionados


a la visión general del Plan de Negocios, rescatando en el que es
una herramienta de comunicación, que permite enunciar en forma
clara y precisa la visión del emprendedor, las oportunidades
existentes en el entorno, los objetivos y las estrategias planteadas,
los procesos para el desarrollo de las actividades programadas, los
resultados económicos y financieros esperados y las expectativas
de crecimiento de la empresa.

Así mismo se tocaron temas importantes sobre la Generación e


Identificación de la mejor idea de negocio, rescatando que existen
diferentes fuentes para poder generar ideas y sobre todo
procedimientos que te ayudaran a evaluar e identificar la mejor Idea
de Negocio.
LOS MITOS Y ERRORES DE LOS EMPRENDEDORES

1) Mitos sobre el emprendedor

Lo peor sería que el emprendedor confundas con simples mitos de


ciertas creencias y dejen de planificar sus proyectos como es debido:
a través de un buen plan de negocios. Recuerda que sólo así
convencerás a los inversionistas o al banco, porque ellos pensarán
más detenidamente y están preparados para detectar y eliminar los
mitos. Por eso, nunca creas en los siguientes:

Mito #1: La mayoría de los emprendedores son ricos


Si por ricos entendemos gente con un patrimonio de más de $1 millón de
dólares o con ingresos superiores a $200.000 dólares al año, no. De
hecho casi tres cuartos de la las personas que aportan capital para
fundar una empresa no cumplen los requisitos anteriores. El
emprendimiento puede generar grandes ingresos pero se distribuye de
manera desigual. El promedio de beneficios de un emprendedor es de
$40.000 dólares por año. El típico emprendedor gana menos de lo que
obtendría trabajando como empleado. La gran mayoría de los
emprendedores no se conviertan en ricos. La investigación muestra que
el 80% de los que cuentan con un patrimonio neto de $5 millones de
dólares o más, son los emprendedores que crecieron y vendieron sus
empresas. Así que, sí, si tu esfuerzo empresarial tiene éxito, podrías
llegar a ser muy, muy rico.

Mito #2: El emprendedor ha de ser joven y enérgico


La realidad nos muestra que muchos emprendedores son jóvenes, pero
ello no se debe solo a su juventud sino también a la influencia de otros
factores sociodemográficos y laborales como la búsqueda de una salida
laboral al incorporarse al mercado, la falta de cargas y responsabilidades
familiares, el deseo de labrarse un futuro, etc., y por otro lado también en
esta la experiencia profesional previa, el conocimiento del sector y los
productos. La capacidad directiva es determinante como motivado para el
éxito y que solo el tiempo y la edad, permiten adquirirlos.

Mito #3: Todo lo que necesitas es una gran idea


Rara vez nace una empresa sobre la base de una gran idea. De hecho, la
ejecución lo es todo. Casi todos tenemos ideas brillantes, pero hacer que
funcionen es lo que realmente cuenta. Por lo general, la idea inicial que
aparece para una empresa se transforma significativamente con el tiempo.
Lo que importa es:

1) ¿quiénes son tus clientes?


2) ¿por qué comprarán lo que vendes?
3) ¿quién está en tu equipo?
4) ¿cuáles son los riesgos?

Mito #4: El emprendedor nace y no se hace


En la actualidad, las escuelas de negocios abundan por todo el
mundo y los libros para alcanzar el éxito colman las librerías. Es
innegable que se necesitan algunas condiciones físicas y mentales
básicas, como buena salud, disposición al trabajo e inteligencia. Pero
el emprendedor también debe aprender a serlo y además es
estadísticamente comprobable que tampoco es necesario ser
descendiente de emprendedores.

Muchos emprendedores pueden nacer con una mayor predisposición


a desarrollar ciertas características que son de gran valía para su
actividad emprendedora y empresarial, el conocimiento del sector,
etc.

Mito #5 : Se necesita mucho dinero para financiar un nuevo


negocio
No es cierto. La típica puesta en marcha solo requiere alrededor de
$25.000 dólares. Exitosos emprendedores que no creen en este mito
diseñan sus empresas para operar con poco dinero en efectivo. Ellos
financian o alquilan en lugar de pagar al contado, pagan comisiones
en lugar de sueldos. Los negocios requieren de cuatro elementos
primordiales: un emprendedor, una idea, el desarrollo de la idea y
el capital humano y financiero. De los cuatro, el más importante es el
emprendedor, ya que será el encargado de ejecutar la idea y obtener
el capital para hacerlo.

Mito #6 : El emprendedor “ama” al riesgo


El emprendedor tiene una alta necesidad de logro, pero eso no
significa que asuma cualquier riesgo, ya que esa necesidad de
logro le lleva a controlar sus acciones y a que el resultado de las
mismas dependa sobre todo de ellos, por tanto, los emprendedores
asumen el riesgo de una manera calculada y hasta aquel nivel que
les permita sentirse responsables de los resultados de sus
acciones.

Mito #7: Al iniciar una empresa te conviertes en jefe


Los emprendedores deben responder a inversores, socios,
empleados, familia, etc. Aunque pueden elegir libremente cuándo, a
quién y qué responder. Cuando somos empleados nos
acostumbramos a recibir órdenes de un superior y creemos que al
emprender nos liberaremos de ello. Ésta es una creencia errónea, al
ser dueños de un negocio simplemente cambiamos de “jefes”.
Ahora no es nuestro superior inmediato quien nos dicta nuestras
labores, objetivos y metas, ahora son nuestros clientes quienes nos
indican lo que debemos hacer y cómo lo debemos hacer. Ellos te
exigirán atención cuidadosa, esmero, dedicación, puntualidad,
honestidad y sí, hasta referencias personales, profesionales,
comerciales, currículum, etc. Son los clientes quienes deciden si te
contratan o no, si compran o no tus productos, si les gusta lo que
haces, si ese color, olor, diseño o nombre que elegiste es de su
preferencia, si la ubicación de tu negocio les conviene, es decir: si
tomarán dinero de su bolsillo para dejarlo en tu negocio, en lugar de
dárselo a alguien más, por ejemplo a tu competencia.

Mito #7: El emprendedor busca el poder absoluto


El emprendedor desea controlar toda la actividad de su
organización para poder sentirse responsable del éxito o fracaso
de la misma, pero ello no supone que no permita participar de un
equipo y fomentar la participación para tener éxito.

Mito #8: Si lo construyes, ellos vendrán solos


No por tener un excelente producto o servicio los clientes caerán a
tus pies. Hoy más que nunca, cada producto o servicio tiene que
competir con fuerza para quedar en la mente del consumidor. Sí,
necesitas un gran producto, pero necesitas aún más
una estrategia de marketing arrolladora. Ha habido ejemplos de
empresas que simplemente construyeron un producto, lo lanzaron
a internet y consiguieron el éxito (Google es el ejemplo canónico).

Mito #9: La riqueza es el principal motivador del emprendedor


Se ha visto que no existe un motivo principal que lleve al sujeto a
crear una empresa, sino que es una combinación de varios factores
y que el dinero debe, en todo caso, considerarse como un factor
más y como una medida del resultado de la acción emprendedora.

Mito #10: El emprendedor con talento triunfa


El talento es sin duda de gran valor para tener éxito, pero no lo garantiza,
como tampoco garantiza que se vaya a conseguir en poco tiempo. Además,
los auténticos emprendedores no buscan un éxito rápido, y a veces
efímero, sino crear una empresa que se consolide y con futuro.

2) Los errores más frecuentes del emprendedor


Nueve de cada Diez emprendimientos fracasan porque la idea no es viable.
Es tal la ansiedad de los emprendedores por abrir el negocio que no hacen
la tarea que deben hacer con anticipación: Llevar a cabo una investigación
de mercado y planificar, para ir de la nada a la idea, de la idea al proyecto, y
del proyecto al negocio.

Error # 1. Falta de planificación


Muchos emprendedores que fracasan chocan con problemas que podrían
haber evitado fácilmente si hubieran tomado el tiempo de escribir un plan de
negocio antes de empezar. Si no tienes la dedicación de escribir un plan de
negocio, entonces probablemente no tendrás la dedicación para hacer
funcionar tu propio negocio.
Error # 2. Calcular mal el nicho de mercado
Calcular erróneamente el nicho de mercado a conquistar es otro error
común. La mayoría de los emprendedores no analizan en profundidad
cuántas personas tienen el potencial para comprar su producto. No tienen el
tiempo ni el dinero para invertir en ello. Se lo imaginan, plantean que
venderán miles y luego sólo venden el 10% de lo proyectado. Si calculas
mal eltamaño de tu mercado, calcurás mal tu proyección de venta.

Error #3. No conocer la estructura de costos


Siempre es más costoso de lo que aparenta ser, siempre hay que vender
más barato de lo que se tenía pensado. Un gran número de emprendedores
define el monto de capital en base a una proyección de ventas basadas en
un error y crean un costo de operación sin el capital suficiente para iniciar la
operación.

Error #4. No tener suficiente capital


Tres de cada cuatro empresas fracasan porque se les acaba el dinero en
efectivo. Esto deriva de una mala planificación inicial. Los dueños de
negocios están tan atrapados en el día a día de la gestión de la operación
del negocio y no se toman el tiempo para enviar las facturas a los clientes.
La supervisión de tu flujo de caja es la cosa más importante que puedes
hacer en tu negocio.

Error #5. Incorporar socios que no son necesarios


Frecuentemente cuando uno necesita invertir busca socios, muchos de ellos
no contribuyen con nada adicional más que el dinero para obtener el 50%
de tu negocio. Son una carga si no agregan valor. Antes de nombrar socios
piensa dos veces.

Error #6. Contratar gente por conveniencia


Muchos emprendedores contratan a sus parientes o amigos sin conocer o
analizar objetivamente sus verdaderas habilidades. Es lo más fácil pero
muchas veces son las personas equivocadas. Luego además, se hace difícil
despedir a un pariente o buen amigo. Ten en cuenta además que en la
etapa inicial de tu negocio, necesitas personas con capacidad para realizar
más de una tarea.

Error #7. Poca flexibilidad para cambiar o innovar


Es muy común que el fundador sólo se focalice en actividades que sabe. Le
presta mucha atención a una parte del negocio y descuida otras porque no
sabe o no le gusta. Si quieres ser un emprededor exitoso debes ser una
persona muy organizada con capacidad de priorizar las tareas importantes y
concentrarte en lo que traerá dinero a tu negocio.

Error #8. No delegar


Dejar de lado el prejuicio de que “nadie lo hará mejor que uno” es el primer
paso para depositar confianza en tus empleados. Incluso los mejores
emprendedores no pueden hacerlo todo. Es importante que aprendas a
delegar para dejar que tu negocio crezca. Si haz contratado a buena gente y
los has entrenado correctamente, dales libertad de acción y los resultados te
sorprenderán. Si tu empleado no logra hacer la tarea, puede que necesite
capacitación adicional o debes encontar otro candidato.

Error #9. Poco dispuesto a cambiar o innovar


Los tiempos cambian, es un hecho de la vida. A veces, tu negocio tiene que
cambiar para mantener el ritmo. El hecho de que haya funcionado hasta el
momento, no significa que debas continuar de esa manera. Piensa en los
negocios que has visto en el pasado, cuya única forma de publicidad era un
anuncio en la guía telefónica. Debes mantenerte al día, especialmente
con la tecnología, antes de que tu negocio desaparezca del radar de tus
clientes y tus prospectos.

Error #10. Esperar demasiado para pedir ayuda


Muchos dueños de pequeñas empresas levantan la mano para pedir ayuda
cuando ya están en un agujero y no saben a quién más acudir. No dejes
que tu orgullo se interponga en el camino. Si tu empresa está teniendo
problemas no tengas miedo de buscar ayuda.

Error #11. No tener una estrategia de salida


Debes tener un plan de salida, por ejemplo: si quieres en un futuro
crear un negocio adicional o quieres trasladar la empresa a tus hijos o
desarrollar un negocio y luego venderlo. Si es así, mantente alerta a
que puedas vender tu negocio a una multinacional.

Error #12: idea más dinero igual a empresa

El emprendedor con frecuencia se deja llevar por el entusiasmo al


creer tener la mejor idea para montar una empresa. Así pues, no
se preocupan en analizar la idea, en averiguar si es viable y si
merece la pena elaborar un plan de empresa.
Error # 13: el síndrome del «claro que cambiarán»

El emprendedor, cuando pone en marcha la nueva empresa guiado


sólo por el entusiasmo, no concibe que la respuesta del público no
sea la que él esperaba y sigue convencido que lo único que falta es
un poco más de tiempo para que los clientes cambien.

Error #14: dificultad para asumir las propias limitaciones

El emprendedor a veces se deja llevar por la arrogancia y se cree


capaz de las más increíbles gestas, y aunque los demás le
adviertan el seguirá sin asumir sus limitaciones.
Error #15: la amistad mal entendida

La amistad es para las relaciones personales, pero no como base


de una nueva empresa.
Error #16: en la empresa entramos todos

En la nueva empresa sólo deben entrar los imprescindibles y si


son realmente útiles.

Error #17: valorar la innovación sólo de forma positiva

Es muy importante que toda nueva empresa plantee una innovación, pero
esta ha de considerarse no un fin sino un medio que posibilite el éxito.
Error #18: la creencia extendida de que el negocio es el producto

La empresa es bastante más que el producto que vende, es una


organización, una forma de hacer las cosas, un capital humano,
unas instalaciones, una cultura y unos valores.