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LA CALIDAD COMO FACTOR CLAVE DE ÉXITO DE LAS ORGANIZACIONES

Las organizaciones tienen cada una su manera de operar y administrarse, de allí


parte toda cultura empresarial. Sin embargo, es de toda naturaleza saber que la que
más perdure es la que tenga la capacidad de mantenerse arriba de acuerdo a sus
políticas y estrategias aplicadas y estas sean respetadas para cumplirse. Lo curioso
de todo esto es que todas esas empresas grandes o pequeñas tengan ese mismo
comportamiento en común dando como resultado el éxito. A este factor común se
le llama Calidad.

Entrando en materia de calidad, hoy en día se despliega una variedad de elementos


que ahora abarca a todos los sectores y actividades tanto de industrias como de
comercios, tiendas y todo tipo de organización. Es clave el respeto incondicional a
los valores que la calidad exige, comprometiendo a cada integrante del negocio. Es
tan amplio este factor clave que en el caso de la calidad en el sector ventas, la
atención al cliente va más allá de políticas y estrategias, se refiere al recurso
humano brindando una atención de primera calidad para ganar la atención de sus
consumidores. Esto se le llama valor agregado.

Siguiendo cada paso como debe ser desde la cabeza de la organización hasta los
agentes externos, la calidad pasa a ser fundamental en el éxito de dicha empresa.
Concientizando a los ejecutivos, abarcando las necesidades correctamente de los
clientes, capacitar y adiestrar al personal parametrizando al entorno de trabajo y
procesos, colocar objetivos y metas, controlar que se cumplan, prevenir, corregir y
mejorar, harán que se estructure una organización tan sólida que no pueda ser
destruida. De eso es lo que se trata la calidad.

IDENTIFICAR Y DEFINIR CUÁLES SON LAS FASES O ETAPAS DE UNA


CADENA DE VALOR Y EN CUAL DE ELLAS ES PRIORITARIO APLICAR LA
CALIDAD.

Una cadena de valor es la consecución de labores que trabajan en conjunto


interactuando unos con otros para el logro de un objetivo común, esta se basan en
la gestión del mismo, es decir, que cada integrante pone corazón a lo que hace para
entregar al siguiente eslabón del equipo un producto exigido correctamente.

Esta gestión hace que la cadena de valor enseguida se ponga al frente del
pensamiento empresarial como una poderosa herramienta de análisis para
planificación estratégica, su desarrollo y aplicación de sus actividades para el éxito.

Una buena y efectiva cadena de valor es:

1. Análisis y diagnóstico:

En esta primera fase se toma la decisión de iniciar el proceso comunicándolo


a toda la organización y planificando las acciones que se llevarán a cabo. Es
necesario conocer cuál es la situación actual de la organización realizando
un análisis de sus principios estratégicos (Misión, Visión, Valores y
Estrategia) frente a las necesidades y expectativas de sus partes
interesadas, así como respecto a los requisitos de un sistema de gestión de
la calidad.

2. Desarrollo del plan de calidad:

A partir de las acciones descritas en el Plan de Calidad se deben concretar


e implantar los procesos de gestión y toma de decisiones que configuren el
Sistema de Gestión de la Calidad de la entidad, que entre otras acciones
debe incluir:

• La definición de políticas y normas internas.

• La definición del organigrama, responsabilidades y funciones.

• El establecimiento de un cronograma de actividades que permita ir


controlando cada paso y si se cumple completamente
3. Implantación y gestión (Acción):

En esta fase se debe valorar si el sistema implantado facilita información


sobre si la organización funciona de acuerdo a lo establecido por el sistema
de calidad, genera registros de calidad fiables y de utilidad para la toma de
decisiones o las personas de la organización trabajan conforme a lo descrito
en la documentación del sistema. También deben ajustarse en esta fase las
previsiones de recursos necesarios, tanto humanos como materiales,
valoradas en el presupuesto elaborado en la fase anterior. Resulta muy
adecuado elaborar un plan de contingencias con el que la organización
prevea alternativas a posibles desviaciones y provisione los recursos
suficientes para garantizar la implantación del Plan de Calidad.

4. Medición y verificación

A partir de los indicadores definidos para cada uno de los procesos, la


organización debe establecer un sistema que le permita obtener
periódicamente datos sobre la calidad de sus servicios y operaciones. Es
importante que el sistema facilite que la información llegue de manera
eficiente, fiable y en tiempo para que tenga valor a la hora de determinar cuál
es la situación real de la característica de calidad que se trata de medir. En
la medida en que los procesos se repiten, los indicadores miden los
resultados obtenidos en aspectos de desempeño o rendimiento, satisfacción
y percepción o impacto.

Aquí claramente se ve que cada punto es clave y fundamental para el logro de los
objetivos lo que indica que la calidad es prioridad aplicarla en cada fase de la cadena
de valor.
ANALICE CRÍTICAMENTE SI LA CALIDAD ES UN COSTO O UNA INVERSIÓN

Definitivamente la calidad es una inversión ya que es el eje principal del


fortalecimiento de manera sólida del crecimiento y mantenimiento de la
organización.

El entorno global es cada vez más exigente, el consumidor es cada vez más
conocedor y consciente de la importancia de la calidad, existe acceso fácil a la
información acerca de los productos que se ofertan y de las consecuencias que
puede implicar el no tomar con seriedad la calidad de los productos que se
consumen. ¿Qué pasaría si no exigiéramos calidad al momento de comprar un
producto? ¿Estaríamos dispuestos a poner nuestra confianza a ciegas en un
producto que se le ofrecerá por ejemplo a bebés o personas enfermas?

Conocer los estándares de calidad en los que se certifica una empresa nos permite
confiar en que las manos y los procesos por los que ha pasado el producto
comprado son totalmente seguros e inocuos. Al implementar procesos de calidad
en las empresas no sólo se está protegiendo al consumidor, además de esto, la
calidad es fundamental para lograr mayor competitividad en el mercado nacional e
internacional. Toda empresa preocupada por su crecimiento y desarrollo, debe ser
capaz de invertir en calidad, lo que significa asumir el costo de inspección, control y
certificación de sus productos.

Al poner énfasis en la calidad es posible identificar y eliminar los errores de


fabricación y de medición, lo que puede ahorrar a una empresa asumir el costo de
grandes errores, que inclusive algunas veces puede ser irremediable en su
totalidad, como perder el prestigio y la confianza de sus clientes. Si lo vemos desde
un ángulo justo, los empresarios también son consumidores, por lo tanto, si exigen
calidad en los productos o insumos que compran, también deben exigir calidad en
los procesos productivos al momento de elaborar sus productos.

Implementar una cadena de valor en la Gestión de la Calidad es llevar a cabo


procesos totalmente planificados en los que una empresa sea capaz en todo
momento de actuar durante situaciones cotidianas de la producción o, por el
contrario, cómo actuar ante una desviación de los requisitos establecidos.

Las principales ventajas de invertir en procesos de calidad en una compañía se


pueden ver reflejadas en la propia organización y en los clientes. Algunas ventajas
son:

Ventajas para la organización:

Optimización de los procesos.

Mejora la organización interna.

Flexibilidad ante el cambio.

Promueve el trabajo en equipo.

Competitividad en mercados internacionales.

Ventajas para el consumidor:

Confianza en la inocuidad del producto.

Seguridad de su origen.

Fiabilidad en el proceso de su elaboración.

Certeza de su contenido.

Fomento de la cultura de calidad en las empresas.

Por ello es fundamental que la implementación de procesos de calidad en las


empresas no sea vista como un costo, sino como lo que es: una inversión. Es
importante reconocer que la única forma de mantenerse en el mercado y de
prosperar es ofreciendo productos y servicios de mayor calidad.