You are on page 1of 10

El sentido del tacto

El sentido del tacto es aquel que permite a los organismos percibir cualidades de los
objetos y medios como la presión, temperatura, áspero o suavidad, dureza. En la piel se
encuentran diferentes clases de receptores nerviosos que se encargan de transformar los
diferentes tipos de estímulos del exterior en información susceptible para ser interpretada
por el cerebro.

El tacto pertenece al sistema sensorial cuya influencia es difícil de aislar o eliminar. Un ser
humano puede vivir a pesar de ser ciego, sordo y carecer de los sentidos del gusto y el
olfato, pero le es imposible sobrevivir sin las funciones que desempeña la piel. El tacto
afecta a todo el organismo, así como a la cultura en medio de la cual éste vive y a los
individuos con los que se pone en contacto.

En muchos aspectos, el tacto es difícil de investigar. Todos los demás sentidos tienen un
órgano clave que puede ser estudiado; para el tacto, ese órgano es la piel, y se extiende
por todo el cuerpo.

La función de la piel es vital para el organismo: llama la atención del sistema nervioso
central sobre las heridas, quemaduras, picaduras y cualquier otra agresión mecánica,
térmica o química que sufre el organismo. Sin este sistema de alarma, los organismos
correrían el peligro de no darse cuenta de que están siendo atacados. Estos estímulos los
captan receptores repartidos por la dermis y la epidermis, que generalmente están
especializados en uno o varios tipos de sensaciones.
Su órgano sensorial es la piel

La piel es esencial para la supervivencia de una persona. Forma una barrera que impide
que sustancias y microorganismos nocivos penetren en el cuerpo. Protege a los tejidos
corporales contra lesiones. La piel controla también la pérdida de líquidos fundamentales
para la vida como la sangre y el agua, nos ayudan a regular la temperatura corporal a través
de la transpiración y nos protege de los rayos ultravioletas nocivos del sol. Sin las células
nerviosas en nuestra piel, no podríamos sentir calor, frío u otras sensaciones. El músculo
erector del pelo se contrae para que los vellos en nuestra piel se pongan derechos cuando
tenemos frío o sentimos miedo. Cada pulgada cuadrada de piel contiene miles de células y
cientos de glándulas sudoríparas, glándulas sebáceas, terminaciones nerviosas y vasos
sanguíneos.

La piel se divide en tres capas: epidermis, dermis e hipodermis.

Epidermis

Es la capa más superficial de la piel que recubre la dermis. De media, la epidermis tiene el
espesor de una hoja de papel, pero también puede ser más gruesa. Su forma ondulada se
explica por la alternancia de crestas epidérmicas y papilas dérmicas.

Función

Tiene una función totalmente protectora. Es la responsable do protegernos contra el


crecimiento de bacterias y hongos, los rayos ultravioleta y los daños físicos, así como de la
entrada y salida de sustancias como el agua y los productos químicos.
Dermis

La dermis es la capa de la piel situada bajo la epidermis y firmemente conectada a ella. La


cara interna de la membrana basal de la epidermis se une a la dermis.

Función

Desempeña una función protectora, representa la segunda línea de defensa contra los
traumatismos (su grosor es entre 20 y 30 veces mayor que el de la epidermis). Las capas
profundas de la dermis contienen folículos pilosos con sus músculos lisos erectores de pelo,
y glándulas sebáceas. Otra de sus funciones es la de nutrir a la epidermis, ya que esta capa
carece de capilares sanguíneos por lo que depende de la irrigación sanguínea de la dermis.

Hipodermis

Es la capa más profunda de la piel. También conocida como capa subcutánea. Se compone
de células grasas que protegen tus sistemas nervioso, linfático y sanguíneo.

Función

La hipodermis ayuda a conservar tu temperatura corporal, proporciona forma a tu contorno


corporal y le da movilidad a toda tu piel. Su grosor puede cambiar dependiendo de las partes
de tu cuerpo y puede ser diferente entre las personas.

Músculo
Órgano o masa de tejido compuesto de fibras que, mediante la contracción y la relajación,
sirve para producir el movimiento en el hombre y los animales.

Glándula Sebácea

Las glándulas sebáceas están situadas en la dermis media y formadas por células llenas
de lípidos que se desarrollan embriológicamente en el cuarto mes de gestación, como una
gemación epitelial del folículo piloso.

Esta glándula se caracteriza por sintetizar el sebo, sustancia lipídica cuya función es la de
"lubricar" y proteger la superficie de la piel.

Nervio

El sentido del tacto está distribuido por todo el cuerpo. Los nervios en la piel y otras partes
del cuerpo transmiten sensaciones al cerebro. Algunas partes del cuerpo tienen un mayor
número de receptores nerviosos y, por lo tanto, son más sensibles. Se pueden identificar
cuatro clases de sensaciones de tacto: frío, calor, contacto, y dolor.

Poro de la piel

Cavidad folicular situada en la superficie de la piel y por la cual sale el vello o el cabello, el
sebo, el sudor apocrino y las células córneas descamantes del interior del folículo. Capa
más externa de la piel formada por un tejido epitelial que tiene como función envolver el
cuerpo del hombre.

Folículo piloso
El folículo piloso es la parte de la piel que da crecimiento al cabello al concentrar células
madre, formándose a partir de una invaginación tubular.

Glándula Sudorípara

Es una glándula tubular enrollada que está situada en la dermis reticular e hipodermis y
consta de largos y delgados tubos, cerrados por el extremo inferior, donde se apelotonan,
formando un ovillo. Por los poros que se abren al exterior, segregan el sudor, grasa sobrante
líquida, con sabor salado, y una textura parecida a la orina.

Las glándulas sudoríparas forman junto con las glándulas sebáceas, los folículos pilosos y
las uñas, las faneras o anexos cutáneos.

Vasos Capilares

Es una estructura hueca y tubular que conduce la sangre impulsada por la acción del
corazón, cuya función principal es transportar nutrientes, oxígeno y desechos del cuerpo.
Se clasifican en arterias, arteriolas, venas, vénulas y capilares. Los vasos sanguíneos
forman parte del sistema cardiovascular.

Músculo erector Piloso


El músculo erector del pelo o piloerector (también llamado músculo horripilador o
arrector) está compuesto por fibras musculares lisas y recibe inervación del sistema
nervioso simpático. Se inserta en el folículo piloso, en su tramo medio, con una
dirección oblicua, y cuando se contrae tensa el pelo y lo pone de punta.

Los músculos arrectores pili son pequeños músculos conectados a folículos de pelo
en mamíferos. La contracción de estos músculos hace que el cabello esté de pie
durante el final conocido familiarmente como la carne de gallina. Cada erector pili
está compuesto por un bulto de las fibras de músculo lisas que adjuntan a varios
folículos (una unidad folicular), y es inervado por la rama comprensiva del sistema
autonómico nervioso. La contracción del músculo es por lo tanto involuntaria los
acentos como el frío, el miedo, etc. pueden estimular el sistema comprensivo
nervioso y así causar la contracción, pero el músculo no es en el control consciente.
La contracción de los músculos tiene diversos fines. Su función principal en la
mayoría de mamíferos debe proporcionar aislamiento: el aire queda atrapado entre
el cabello erguido, ayudando al animal a conservarlo.

Raíz Pilosa

El bulbo piloso o la raíz del pelo se encuentra dentro del folículo piloso por debajo
de la superficie del cuero cabelludo. Este bulbo piloso se encuentra en lo más
profundo del folículo piloso, desde donde crece el pelo. El pelo crece, de media,
aproximadamente 1cm al mes desde la raíz.

Receptor del Folículo

En la base del folículo piloso hay fibras nerviosas sensoriales que envuelven cada
bulbo de pelo. Al doblar el pelo se estimulan las terminaciones nerviosas haciendo
que la persona sienta que el pelo ha sido movido. Entre las principales funciones
del pelo está el actuar como un receptor sensible del tacto. Las glándulas sebáceas
están también vinculadas con cada folículo piloso y producen una secreción grasosa
que ayuda a acondicionar el pelo y la piel circundante.

Tejido Adiposo

El tejido adiposo o tejido graso es el tejido de origen mesenquimal (un tipo de tejido
conjuntivo) conformado por la asociación de células que acumulan lípidos en su
citoplasma: los adipocitos.

El tejido adiposo, por un lado, cumple funciones mecánicas: una de ellas es servir
como amortiguador, también protegiendo y manteniendo en su lugar los órganos
internos, así como a otras estructuras más externas del cuerpo, y también tiene
funciones metabólicas y es el encargado de generar grasas para el organismo.

Fibra Nerviosa
Es la prolongación del axón y sus proyecciones periféricas de las neuronas
sensitivas y sus membranas. La mayor parte de las fibras nerviosas del sistema
periférico tienen una cubierta de Mielina y unneurilema, este último no existe en las
fibras del sistema nervioso central.

Poro Sudorípara

El poro es un diminuto orificio en la epidermis de la piel, de los que cada persona


tiene aproximadamente dos millones, que cumple varias funciones, si bien la más
importante es eliminar la transpiración.

El tamaño de los poros es variable y depende de los genes, si bien, cuando se llenan
de secreciones sebáceas, tienden a abrirse. Esto puede ocurrir cuando estas
secreciones corporales no pueden salir debido a la acumulación de impurezas de la
piel. Esto puede provocar la formación de acné.

Corpúsculo de Pacini

Los corpúsculos de Pacini son uno de los cinco tipos de mecanorreceptores que
existen: en concreto, son receptores sensoriales de la piel que responden a las
vibraciones rápidas y la presión mecánica profunda. Poseen una cápsula de tejido
conectivo más desarrollada y tienen varios milímetros de longitud.

Plexo Vascular Cutáneo

De este plexo profundo nacen arteriolas más finas que ascienden en sentido vertical
hacia la dermis superficial, donde se entrecruzan nuevamente formando el plexo
arterial dérmico superficial, del que nacen numerosos capilares responsables del
aporte metabólico de las estructuras dérmica, pero también de la nutrición de las
células de la capa basal de la epidermis, introduciéndose en el espesor de la papila
dérmica, donde forma el asa capilar ya que el capilar arterial ascendente se continúa
con el capilar
Enfermedades más comunes de la piel

Acné: Afecta a un 85% de la población adolescente. Empieza a manifestarse entre los 10


o 14 años. Pueden ser tratados en forma adecuada por el dermatólogo quien indica el
tratamiento correspondiente a cada paciente.

Verrugas: Es una infección viral (Papiloma virus) que se transmite por contacto directo piel
a piel y depende directamente del estado inmunológico de cada persona. Pueden afectar a
niños y adultos. Son tratados por dermatólogos de lo contrario aumenta su tamaño y su
cantidad.

Hongos: Son microorganismos que producen enfermedades en el hombre cuando


consigue penetrar o vencer las barreras defensivas naturales de la piel. Pueden afectar a
niños o adultos y se localizan en la piel, pelo o en las uñas. Prevenir mediante el
dermatólogo y aseo personal.
Dermatitis: Inflación de la piel por diferentes causas que provoquen enrojecimiento, granos
y mucha picazón. Tratamiento con el dermatólogo lo más pronto posible para evitar que se
extienda y se confunda con otras enfermedades.

Lunares: Son tumores benignos derivados de los melanositos. El mayor riesgo de ellos es
su transformación a melanoma. Si se presenta cambios en los lunares empezar tratamiento
con dermatólogo.

Cáncer de piel: Exposición a los rayos ultravioletas provenientes del sol. Los de
presentación más frecuente son: Carcinoma vaso celular, carcinoma espino celular y
melanoma. Se recomienda consultar al dermatólogo ante la aparición de cualquier lesión
nueva en la piel, especialmente en personas de 40 años, con antecedentes de exposición
solar, inmune suprimidos o con antecedentes de familiares con cáncer.