You are on page 1of 14

UNIVERSIDAD NACIONAL AUTONOMA DE HONDURAS

FACULTAD DE CIENCIAS SOCIALES

HISTORIA DE HONDURAS

Catedrática: Dra. Anarella Vélez Osejo

Alumno: Dariel Alberto Bonilla Molina

Número de cuenta: 20171000398

Sección: 1400

Trabajos:
Resumen del libro “1812” escrito por Edgar Soriano
Resumen del libro “Iluminadas” escrito por Anarella Vélez
Resumen del libro “el que esté libre de pecado…” escrito por Jorge
Amaya
Resumen de visita al centro histórico de Tegucigalpa (Iglesias,
Museo para la Identidad Nacional)

Fecha de entrega: lunes 17 de Julio del año 2017.

Ciudad Universitaria - Tegucigalpa M.D.C


Resumen del libro “1812” del master Edgar Soriano Ortiz.
El libro “1812, la rebeldía popular de Tegucigalpa en el contexto de los
levantamientos de Centroamérica” abarca uno de los movimientos sociales
menos estudiados y, por ende, menos comprendidos en la historia del país.
Inicia su análisis exponiendo las condiciones externas e internas en las que se
desenvolvieron estos actos de protesta social. Detecta con ello que fue un
problema fiscal uno de los flagelos de tales acciones contestatarias que se
venían arrastrando a raíz de las reformas borbónicas, se suman a las
motivaciones, los monopolios y otras cargas como la alcabala y los más que
bicentenarios tributos indígenas.
En este contexto tanto las elites como los sectores sub-alternos se expresaron
motivados por distintas razones. Las primeras procurando manipular el poder y
actuar con mayor autonomía respecto a las autoridades metropolitanas; y los
grupos populares, expresando su descontento en contra de la situación
económica y fiscal; aunque no debe dejarse de lados, las aspiraciones que tenían
ciertos sectores de mulatos, pardos e indígenas a favor de los derechos de
libertad y participación política; esto último, producto de las ideas ilustradas y
de los debates vertidos en Cádiz a partir de 1810. Las acciones colectivas, si se
analizan comparativamente en el caso centroamericano, muestran que las elites
si bien lideraron los movimientos, fueron neutralizadas por el poder de la
capitanía general y desconfiaban del comportamiento popular, tal y como
sucedió en otros sitios como Metapán, Santa Ana, Usulután, León, granada,
Rivas, Tegucigalpa y Comayagüela, entre otros.
En esta época existía contradicciones entre lo antiguo y las nuevas perspectivas,
esto, por el estallo de la Revolución francesa en 1789 debido a esta periodo de
pensamientos ilustrados que desplegaba una brecha al análisis, a pensar en otras
alternativas de libertad y diversos derechos; desde el principio del siglo XIX
existían muchos descontentos en el área centroamericana, dominada en ese
entonces por la monarquía española, ya se habían llevado descontentos en la
alcaldía mayor de Tegucigalpa de pueblos de personas , frente a una serie de
presiones que a lo largo del periodo colonial fueron exteriorizándose en las
contradicciones entre los funcionarios y elites locales. Y así transcurre el tiempo
existe un descontento por parte de los pobladores por las malas prácticas de
integrantes de las elites de ese entonces, esto llevo tanto al descontento del
pueblo que se alzaron contra el régimen, en todas las provincias de Nicaragua,
El Salvador y Honduras en contra de la capitanía general de Guatemala.
El levantamiento de Tegucigalpa de principios del año 1812 muestra la
profunda crisis de la monarquía, en un contexto de guerra internacional, pero
también evidencia una crisis social que oprimía en la pobreza a las poblaciones
de las reducciones indígenas, en las castas y mestizos ubicados en los barrios
periféricos de la villa. Esta marginación y la constante carga fiscal provocaron
un gran descontento popular, ala que reaccionaron las elites políticas con
medidas policiacas, en la idea de imponer un “buen gobierno”. Cabe destacar
que es muy probable que las elites criollas locales aprovecharan el descontento
popular para incitar al tumulto y lograr la expulsión de los miembros leales a la
intendencia de Comayagua y restaurar así la antigua jurisdicción de la Alcaldía
Mayor, objetivo que se logra por el nombramiento de un alcalde mayor interino.
Puedo concluir que este libro me da una clara visión de cómo desde la época de
la colonia se cometieron latrocinios contra los más desprotegidos, también que
siempre existían intereses (políticos mayormente) que tenían como
consecuencia el lucra miento del pueblo. Muy importante que desde 1812 ya
había movimientos sociales, liderados principalmente por los que en 1821
fueran los protagonistas más importantes de la primera independencia de
nuestro país.
Resumen del libro “Iluminadas” de la Dra. Anarella Vélez Osejo.
El haber leído este libro me parece enriquecedor e interesante, el cómo la poetisa
redacta esos escritos que le dan un sentimiento de interés y deleite a cada poema,
puedo decir que lo hacen más interesante todavía, es decir, da a conocer
claramente el aporte a la cultura, historia, pasión, entre otras cualidades que de
una forma directa nos aporta cada vez más a nuestro acervo cultural y cognitivo.
Para crear una poesía tan llena de conocimiento y amor la poeta da a conocer la
dedicación y entrega anegable a su trabajo, esto para poder dejarnos un buen
sabor de boca, da a conocer el afecto, amor, cariño a sus seres queridos,
personajes emblemáticos que a través de la historia nos han aportado a nuestra
cultura, a nuestro intelecto. El leer su poema “Nana” me hizo sentir el amor,
cariño y aprecio que le tiene. me impresiona el poder que tiene al escribir, que
tiene la potestad de poder hacernos viajar por el tiempo, a imaginarnos cosas
hermosas; Anarella en sus escritos nos da a conocer que se puede escribir con
sentimiento, desde lejos puede pernotarse ese acervo cultural – familiar, lo que
escribe sobre “Frida Kahlo” nos transmite ese aporte feminista, característico
de la historia, nos sirve para tener curiosidad y nos despierta el querer saber de
la vida y obra de esa gran mujer.
En lo particular, puedo destacar elegía por Berta Cáceres el cual, también nos
recuerda la vida y el trabajo de ese gran ser defensor ambientalista, nos llama a
recordar también la marcada desigualdad de justicia en la que vivimos en
nuestro país, nos recuerda que tenemos que seguir reclamando justicia para esa
mujer que tuvo el valor para enfrentar a los dueños de esas transnacionales, que
con sobornos e irregularidades un día decidieron quitarle la vida.
Refiriéndome a la historia del feminismo en Honduras puedo destacar el poema
dedicado a Manuelita Saenz el cual se titula “Revuelta Contra la Vida
Sometida” este poema me transporta a la historia de Manuela, la acompañante
y fiel defensora de Simón Bolívar; me gusta que en las últimas dos líneas del
poema nos incita a jamás olvidar la vida y aporte al feminismo latinoamericano
de Saenz diciendo lo siguiente:
“Y tu nombre pronuncio
Para que el tiempo no falsee tu rostro”
Iluminadas - Anarella Vélez
Puedo argumentar que me fascino como la poetisa jugo con mis sentimientos
de una forma que me introdujo en estos escritos, me hizo experimentar lo
hermoso de la poesía impresionante la variedad cultural que nos ofreció, puedo
parafrasear que en varios poemas destaca rasgos de la cultura Maya, citando a
la diosa Ixchel, la diosa del amor; también de la cultura Mexica citando a
Chalchiuhtlicue, la diosa de los lagos y de las corrientes de agua, entre otras.
Dando un último aporte a esta gran obra puedo decir que la Dra. Anarella, me
ha dejado impresionado y con ganas de leer más sus libros, ya que sentí la magia
de sus escritos en donde vindica esa ideología con visión histórica y feminista.
Ineludible el talento que tiene para poder mezclar la historia de una forma tan
angelical e impregnadora, me refiero a esto porque con leer estos poemas
aprendemos de cultura, arte, desarrollamos nuestro intelecto, sin duda alguna
hice una buena elección.
Para finalizar quiero citar el broche de oro del libro.
“Poesía liberada de la servidumbre del sentimentalismo, poesía
sometida a la memoria, a la historia, al arte. Sin duda estamos
ante la obra de una autora que ha entendido que no hay
experiencia decisiva sino en la obra acabada.”
Resumen del libro “El que esté libre de pecado…” (Prostitución y control
social en Honduras durante la época liberal 1876-1950) del Dr. Jorge
Alberto Amaya Banegas.
El libro “El que esté libre de pecado” es un texto muy interesante para los que
nos gusta la historia, y pues habla de un tema que muy poco sabemos, debido a
diversos factores, uno de ellos puede ser el arraigado tradicionalismo de nuestro
país respecto a temas de índole sexual, prostitución, entre otros temas. Gracias
al Dr. Amaya ya tenemos un escrito que nos relata cronológicamente la historia
de la prostitución en Honduras desde sus inicios; en este libro se analizan temas
de sexualidad, prostitución, poder y los mecanismos de control social que
emprendió el estado en la época liberal (1876 – 1950) con el fin de vigilar,
controlar y segregar tanto a las prostitutas como a otros sectores populares y
marginados.
Haciendo una paráfrasis el libro se divide en diferentes épocas desde el
comienzo de la época liberal bajo el mando del general Tiburcio Carias Andino.
El cual implemento diversas medidas para perseguir a los opositores políticos,
prostitutas, a los ladrones, entre otros grupos de individuos que iban en contra
del régimen conservador puritano de carias andino, este mismo había
desplegado una red de espías en toda Comayagüela y Tegucigalpa.
Después del mando de Carias Andino, llego Juan Manuel Gálvez, quien abrió
una era de leves reformas políticas, sociales y económicas entre 1949 y 1954,
lo que posibilito algunos cambios en las visiones del Estado con respecto al
control y vigilancia de las prostitutas
Este giro se expresó en la promulgación de una nueva legislación que derogo el
Reglamento de Prostitución de 1920 y, a la vez promovió desde el estado el
estudio investigación sobre las causas de la prostitución; también se orientó
hacia la aplicación de medidas que promovieran la defensa de algunos derechos
de las prostitutas, y propulsaran la “humanización” del oficio de la prostitución.
En síntesis, la Reforma Liberal empezó a imponer nuevas estrategias políticas
y publicas con el fin de ejercer control social sobre la población, pero, en
especial, sobre los sectores populares y marginados, a través de una gama de
normas y reglamentaciones. El estado reproducía los códigos y los valores
tradicionales que aseguraban la conducta machista y patriarcal de la sociedad y
patriarcal de la sociedad hondureña. En suma, mediante este control social, el
Estado no solo intento controlar y vigilar, sino que también procuro indicar a
las prostitutas cual debía ser su lugar en la sociedad. Y las desterró a los
trasfondos de la periferia de Comayagüela para “ocultarlas” de la parte “bella”,
“limpia”, “honesta” y “progresista” de Tegucigalpa, anclada en el centro de la
ciudad, alrededor del Parque Central y de la catedral metropolitana.
En síntesis, este libro evidencia que, en Honduras, a partir de la reforma Liberal,
se empezaron a imponer nuevas estrategias y políticas públicas con el fin de
ejercer control social con en la población, especialmente sobre los sectores
populares y marginados, a través de una gama de normas y reglamentaciones.
La prostitución en Honduras fue objeto de muchos estudios para buscar la causa,
es decir, el porqué se daban estas situaciones en la sociedad, estas
investigaciones fueron realizadas específicamente por el Gobierno, periodistas,
a quienes les interesaba mas era al gobierno. Las investigaciones arrojaron
muchas causas, entre ellas la principal era la escasez de recursos, la falta de
empleo, la marginación por parte de los demás integrantes de la sociedad.
A lo largo de la Historia fueron surgiendo escritores bohemios, que tomaron a
bien relatar, vivencias e historias sobre prostitutas en Latinoamérica. Claro
ejemplo está a Mario Vargas Llosa, Gabriel García Márquez, entre otros. Los
cuales relataban como era la vida de una prostituta, mencionaba a las proxenetas
o madronas, quienes eran las que explotaban y vendían a las chicas como a una
mercancía.
Haciendo un análisis más exhaustivo, puedo argumentar que a lo largo de la
historia de la sociedad hondureña ha existido la marginación, violación a los
derechos, el machismo se ha proliferado cada vez más. Desde los entes
gobernantes del país quienes han marginado y brindado una ayuda equivocada
a los grupos de las mujeres trabajadoras del sexo en este país. Es inaudito como
hasta la fecha existan personas que denigren o juzguen a otra persona por el
trabajo que realiza, no sabiendo las condiciones en las que este o esta persona
se halla desarrollado, muchas veces solo jugamos y no sabemos las condiciones
en las que viven cada individuo de esta sociedad, que necesita leer, indagar,
analizar sobre cómo podemos cambiar, pero me refiero a un cambio para bien.
Para poder tener una población analítica, llena de cultura, de buenos valores.
Visita a la Iglesia San Miguel Arcángel (catedral de Tegucigalpa)
La construcción de esta iglesia data de 1765, es de estilo barroco tardío,
sustituyo a la antigua capilla colonial “La Limpia Concepción” que fue
devorada por un incendio, su construcción estaba a cargo del arquitecto José
Nacianceno Quiroz y Vicente Gálvez escultor de nacionalidad guatemalteca.
Dicha obra se realizó con fondos personales del cura párroco de Tegucigalpa
Simeón de Celaya y las aportaciones de los mineros ricos de la Villa de San
Miguel de Heredia de Tegucigalpa, así como mano de obra y materiales de los
indígenas del pueblo Abajo.

Visita a la Iglesia San Francisco (centro de Tegucigalpa)


Dado que ya habían fundado la Iglesia de Los Dolores, los misioneros
franciscanos decidieron levantar —mediante solicitud a la Corona—, un
convento. Una vez obtenida la licencia del rey, apelaron al apoyo económico de
los hombres pudientes del Real de Minas. De ese modo, los hermanos Cristóbal
y Alonso Rodríguez Bravo, y el señor Carlos Ferrufino, cedieran las parcelas y
unas casas de adobe ubicadas en el sector de La Plazuela, levantando así, en
1592, un Convento en honor a San Diego de Alcalá, mismo que fue fundado en
1598 por Fray Nicolás de Vargas.
Con la inauguración del Convento, los misioneros emprendieron un nuevo
proyecto: la construcción de una iglesia en el costado izquierdo, proyecto que
se prolongó durante más de un siglo por lo escases de recursos. No obstante,
gracias a la perseverancia de los misioneros, en 1735 se finalizó la construcción
de la iglesia, abriendo sus puertas a los feligreses en febrero de ese año, de
acuerdo con los apuntes hechos por el Obispo Fray Antonio López de
Guadalupe.
Como era lógico, la iglesia fue dedicada al santo de la Orden, San Francisco de
Asís. Tenía comunicación con el Convento a través de dos grandes puertas. Su
decoración consistió una entrada principal, gradas de madera que conducían al
coro y al campanario, un retablo principal de madera tallada elaborado en
Guatemala y traído en piezas. En los nichos del retablo se exponían las
imágenes de San Francisco, San José, Santa Clara y San Diego; y en la parte
superior un fabuloso medallón de La Trinidad, obra del gran pintor hondureño
de la Colonia, José Miguel Gómez.
Con los siglos, los edificios donde fueron construidos el Convento y la iglesia
fueron ocupados para el funcionamiento de otras instituciones ligadas a la
administración pública y militar, como la sede de la primera imprenta instalada
por el gobierno de Francisco Morazán, el Cuartel San Francisco y la
Universidad de Honduras en el siglo XIX.
Visita a la iglesia Santa María de los Dolores
El primer templo católico establecido en Real de Minas de Tegucigalpa fue la
ermita de los nativos que se levantó de forma rústica alrededor del 1579. la
iglesia de Los Dolores, que fue levantada por los misioneros franciscanos.
Los historiadores y cronistas de la ciudad coinciden en que los primeros
habitantes españoles en el Real de Minas se establecieron en la zona céntrica de
la ciudad que hoy conocemos como la Plaza Los Dolores, donde establecieron
sus casas y donde construyeron un edificio para los oficios religiosos.
La pequeña iglesia construida para la evangelización de los indios del Real de
Minas no sólo sirvió para la cristianización de los nativos; también fue
importante para la instrucción de la lengua y la escritura castellana que
impartían los sacerdotes a determinados indígenas, con el fin de poder
establecer comunicación con ellos, y que éstos, a su vez, llevaran el mensaje
cristiano al resto de su comunidad.
A diferencia de las otras iglesias que fueron construidas en el Real de Minas en
los siglos posteriores, la fachada de Los Dolores fue decorada con motivos en
relieve de la Virgen Dolorosa, con Serafines, y con tres medallones en la parte
superior, destacándose el del centro, que representa el corazón de María
traspasado por la daga del dolor. Bajo un techo original de dos aguas, dos
hermosas campanas daban al templo una elegancia que se imponía en la plaza.
En 1781 fue elevada a Parroquia, y en 1815 fueron finalizadas las obras de su
construcción, gracias al trabajo laborioso de los pardos que habitaban en la
zona. Quizá por esas razones se ha dicho que Los Dolores es una Iglesia de
indios, de negros y de pardos.
Visita a la Iglesia de Las Mercedes
Alrededor del año 1620, llegaron al Real de Minas los frailes de la Orden de
Nuestra Señora de la Redención de los Cautivos (frailes mercedarios), con el
propósito de fundar un Convento; deseo que no prosperó, pues a comienzos del
siglo XVII existía una Cédula Real que estipulaba que no podía existir más de
un convento en cada población, y en el Real de Minas de Tegucigalpa ya había
existía el Convento de San Diego de los franciscanos, que tiempo después pasó
a llamarse Convento San Francisco. Ante tal dificultad, los mercedarios se
albergaron en la aldea de Santa Lucía.
A finales del siglo XVII, cuando el Real de Minas había crecido
significativamente, los franciscanos cayeron en razón de que era necesaria la
creación de un nuevo convento en el poblado, y autorizaron a los frailes
mercedarios radicados en Santa Lucía a que construyeran: «Primero una plaza
ubicada al final de la Cuesta del Río, más los edificios destinados al centro
religioso, incluyendo uno que en 1701 se habilitó como un pequeño hospital
atendido por María de Mendoza, esposa del Sargento Juan de Peralta.
De ese modo, durante la Colonia, las casas de los religiosos ejercieron funciones
caritativas y de cuidado a los pobladores del Real de Minas. En ellas se recibía
a los mineros y demás pobladores, quienes recibían atenciones médicas,
instrucciones religiosas, y, en ciertos casos, eran también instruidos en áreas del
conocimiento como la Gramática, la Teología o el latín.
Visita al Museo para la Identidad Nacional (MIN)
El MIN es una institución que representa lo que normalmente llamamos
catalizador urbano; ya que además de ser un interesante Museo que acoge
exposiciones permanentes y temporales sobre la historia y cultura de Honduras,
se ha convertido en una referencia para toda la capital hondureña con la
organización de actividades y eventos recreativos, culturales, lúdicos y de
integración social en el espacio público.
Además de promover actividades formativas en el interior de su estructura,
como el programa EDUMIN y el FILMIN, el Museo para la Identidad Nacional
ha extendido su influencia positiva también fuera de su institución, comenzando
un proceso de regeneración del espacio público en el espacio ubicado frente al
edificio, el Paseo Liquidámbar.
En un contexto urbano donde la seguridad es un tema prioritario, condicionando
muchas de las actividades normalmente posibles en el espacio público, el MIN
constituye una fortaleza que cultiva la innovación social y fomenta el interés
cultural entre los jóvenes de la ciudad, reconquistando y tomando la calle
mediante la organización de eventos culturales abiertos a la ciudadanía.
Visita al MIN

Catedral San Miguel Arcángel


Iglesia Santa María de los Dolores

Iglesia San francisco