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Unidad de Estudios

Defensoría Regional Metropolitana Sur

Boletín de fallos TOP


5-2017

Enero 2018

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INDICE

1. ABSUELVE DE DESACATO POR NO DETERMINARSE LA OPORTUNIDAD DEL


QUEBRANTAMIENTO DE LA PROHIBICIÓN NI SE DEMOSTRÓ LA SUPUESTA
INIMPUTABILIDAD QUE AFECTARÍA AL REQUERIDO DE MEDIDA DE SEGURIDAD. (6° TOP
SANTIAGO 31.10.2017 RIT 549-17)……………………………………………………………………..3

2. CONDENA A FALTA DE CONSUMO DE ARTÍCULO 50 DE LEY 20000 YA QUE CANTIDAD Y


ALTURA DE PLANTAS DE MARIHUANA DESCARTA LA VENTA A TERCEROS NI SE
ENCONTRÓ EVIDENCIA DE COMERCIALIZACIÓN. (6º TOP SANTIAGO 03.11.2017 RIT 557-
17)…………………………………………………………………………………………………………..8

3. ABSUELVE DEL DELITO DE AMENAZAS Y LESIONES MENOS GRAVES VIF POR FALTA DE
PRUEBA SUFICIENTE QUE LOS CORROBORE Y DE DESACATO PORQUE EL ACUSADO
ACTUÓ BAJO UN ERROR DE PROHIBICIÓN INVENCIBLE. (TOP PUENTE ALTO 17.12.2017
RIT 187-17)………………………………………………………………………………………...........19

2
Tribunal: 6° Tribunal Oral en lo Penal de Santiago.

Rit: 549-2017.

Ruc: 1301163383-2.

Delito: Desacato VIF.

Defensor: María Celeste Jiménez.

Absuelve de desacato por no determinarse la oportunidad del quebrantamiento de la prohibición


ni se demostró la supuesta inimputabilidad que afectaría al requerido de medida de seguridad.
(6° TOP Santiago 31.10.2017 rit 549-17)

Norma asociada: CPC ART.240; CPP ART.340; CPP ART.455.

Tema: Procedimientos especiales, juicio oral, prueba.

Descriptores: Desacato, requerimiento, medidas de seguridad, duda razonable, sentencia absolutoria.

SINTESIS: Tribunal oral absuelve de desacato ya que no se logró derribar el principio de inocencia
respecto al requerido, desde que la prueba rendida por el ente persecutor, resultó del todo feble para
demostrar la oportunidad en que supuestamente se habría verificado el quebrantamiento, y solo se
contó con el testimonio de los funcionarios aprehensores, quienes no lograron precisar ni la fecha ni la
hora en que se habrían verificado los hechos, máxime si uno de ellos refirió que el procedimiento no
obedeció al ilícito propuesto por el Ministerio Público. El tribunal pone atención a que no se hubiese
rendido prueba alguna de cargo, tendiente a demostrar la supuesta inimputabilidad que afectaría al
requerido, que justifiquen la procedencia de un requerimiento de medida de seguridad, lo que impide
determinar que el acusado sea un enajenado mental, que requiera de la imposición de tal medida. Que,
aun en el evento de tratarse de un enajenado mental, dicha incapacidad de la cual deriva su supuesta
inimputabilidad, tendría su origen en un tiempo pretérito a la supuesta comisión del ilícito, de manera
que tal incapacidad incluso debió presentarse al momento en que las medidas cautelares le fueron
intimadas, existiendo dudas de si pudo comprender e internalizar válidamente la prohibición decretada
por el Tribunal. (Considerandos: 7, 8)

TEXTO COMPLETO

Santiago, treinta y uno de octubre de dos mil diecisiete.


VISTOS:
Que, el día veintiséis de octubre del año en curso ante la Sala del Sexto Tribunal de Juicio Oral en lo
Penal de Santiago, conformada por don Julio Castillo Urra como Juez Presidente, don Francisco Javier
Béjar Pinedo en calidad de Juez Redactor y por doña María Leonor Fernández Lecanda, como tercer
Juez Integrante, se llevó a efecto el Juicio Oral Rol Único de Causa N° 1.301.163.383-2, Rol Interno del
Tribunal Nº 549-2017, seguido en contra de C.E.B.L, cédula de identidad N°12.119.XXX-X, nacido en
Vallenar el 19 de marzo de 1972, de 45 años, soltero, mueblista, domiciliado en Gil De Castro N° 0XXX,
block N° X, departamento N° XXX comuna de Lo Espejo, quien compareció junto a la curadora ad litem,
M.A.L.C, cédula de identidad N° 6.005.XXX-X, de su mismo domicilio.
Sostuvo el requerimiento de medida de seguridad el Ministerio Público, representado por el Fiscal
Adjunto don César Flores Arratia.
La defensa del requerido B.L estuvo a cargo de la Defensora Penal Pública doña María Celeste Jiménez
Riveros.
CONSIDERANDO:
PRIMERO: Que, el Ministerio Público, según se lee en el auto de apertura del juicio oral, fundó el
requerimiento de medida de seguridad en los siguientes hechos:
El día 30 de noviembre de 2013, aproximadamente a las 23:00 horas, C.E.B.L concurrió al domicilio de
su hermana I.L.B.L, ubicado en calle Gil de Castro N° 03XXX, Block X, departamento N° XXX, comuna
de Lo Espejo, con el fin de insultarla e intentar ingresar a su hogar, por lo que se solicitó presencia
policial, verificando los funcionarios policiales que este mantenía una medida cautelar emanada del 10°
Juzgado de Garantía de Santiago, de fecha 18 de septiembre de 2013, en la cual se dispuso por parte
del Tribunal en la causa R.U.C. N° 1.300.912.516-1, R.I.T. N° 3.625-2013, la prohibición al imputado
C.E.B.L de acercarse a su hermana I.L.B.L y a su domicilio de Gil de Castro N°0XXX, Block-X, Depto.
N° XXX, comuna de Lo Espejo, verificándose que el imputado se opuso a dicha medida la que se
encontraba vigente al momento de los hechos.
A juicio del Ministerio Público, los hechos precedentemente descritos configurarían el delito desacato en
contexto de violencia intrafamiliar, contemplado en el artículo 240 inciso 2º del Código de Procedimiento
Civil, en grado de ejecución consumado.
3
El Ministerio Público estima que no concurren circunstancias modificatorias de la responsabilidad penal.
Se atribuye al acusado participación en calidad de autor, en conformidad al artículo 15 N° 1 del Código
Penal.
El Ministerio Público solicita se aplique al requerido la medida de seguridad de seiscientos días de
internación en un Hospital Psiquiátrico.
En su alegato de apertura el señor Fiscal expuso que el imputado fue objeto de requerimiento de
medida de seguridad, toda vez que se determinó que el acusado mantenía un tipo de patología mental,
con grave deterioro orgánico cerebral. La solicitud se funda en la comisión de un hecho típico
antijurídico y culpable. Los hechos que probará serán aquellos contenidos en la acusación. La víctima
se comunicó con funcionarios policiales a fin de terminar con la situación de hostigamiento que la
afectaba, constatando los funcionarios policiales que existía una medida cautelar en contra del
requerido, de prohibición de acercarse. Se dará cuenta del daño orgánico cerebral del acusado, que
podría consistir en un peligro para terceros, siendo inimputable.
En su alegato de clausura expuso que el Ministerio Público, con la prueba que ha incorporado entiende
que se ha acreditado la existencia de un delito de desacato, en que al imputado le asistió
responsabilidad en calidad de autor. El imputado se situó en el sitio del suceso. En su concepto
sorprende que la defensa haya justificado el consumo del alcohol. La perito propuso la medida de
internación. Entiende que lo solicitado es lo más apropiado para el delito de desacato, en cuanto a su
patología mental.
Al replicar, señaló que fue detenido a un metro de la puerta, señalando que está acreditada la
vulneración. En cuanto al cuestionamiento de procesabilidad, señala que hay una inimputabilidad,
estando habilitado para discutir la medida de seguridad en esta audiencia. Ha quedado acreditada la
necesidad del requerimiento de seguridad en base a la inimputabilidad.
SEGUNDO: Que, la defensa del requerido B.L, durante su alegato de apertura explicó que se está ante
un caso que la propia defensora ha seguido desde la primera audiencia. Se trata de una persona que
fue objeto de una investigación, por una supuesta situación de violencia intrafamiliar, en domicilios
contiguos. La hermana vive en el primer piso y el imputado en el piso superior. El acusado sufre de
alcoholismo unido a su patología mental, con un daño orgánico. Hay una falla en el Ministerio Público,
ya que dicho ente tiene la carga de prueba. El contexto de los hechos es familiar, la hermana llamó a
funcionarios policiales, la hermana concurre al Ministerio Público haciendo presente del daño orgánico.
Dio cuenta del recorrido de esta causa, dada la aparición del antecedente de inimputabilidad que en
definitiva motivó retrotraer la causa al estado que el Ministerio Público solicitara la medida de seguridad.
La carga de la prueba es del Ministerio Público, careciendo de los elementos probatorios para
determinar la existencia del delito de desacato, en que no hay un conocimiento acabado de su
obligación aparentemente incumplida. Pide la absolución porque no hay antijuridicidad en el obrar ni que
se aplique medida de seguridad.
En su alegato de clausura reiteró los argumentos base de los alegatos de apertura, pidiendo la
absolución. Sostuvo que el Ministerio Público no ha acreditado el delito. Ninguno de los testigos acreditó
la fecha del delito materia de la acusación. En cuanto a la antijuridicidad, se prohíbe lo que una persona
está en condiciones de poder evitar hacer. Hay una descripción de conducta. Ningún policía señaló que
el acusado haya intentado ingresar a la casa. En cuanto a la acusación, revisando el acta de control de
detención, se indica como domicilio, señalando el departamento N° XXX que es de al lado, existiendo
dudas porque los funcionarios policiales señalaron el domicilio del piso superior. Se trata de viviendas
pequeñas, contiguas con escaleras para poder moverse por un espacio común, siendo algo inevitable.
Mantiene problemas auditivos, orgánicos.
En primer término, está la vía de la absolución, tampoco hay elementos de inimputabilidad, y tampoco
hay constancia de vigencia de la cautelar.
Al duplicar, sostuvo que la declaración de inimputabilidad no es del perito, sino que por parte del
Tribunal. En cuanto al desacato, no consta cuando fue, no se ha acreditado.
TERCERO: Que, el requerido C.E.B.L, se asiló en su derecho a guardar silencio.
CUARTO: Que, de acuerdo al auto de apertura del juicio oral, no hay constancia que los intervinientes
hubiesen acordado convenciones probatorias.
I. EN CUANTO AL DELITO DE DESACATO.
QUINTO: Que, el delito de desacato consiste en quebrantar lo ordenado cumplir por resolución judicial,
y por lo tanto para su configuración se requiere la existencia de quebrantamiento una resolución judicial,
debidamente notificada, que se encuentre ejecutoriada o que cause ejecutoria, y que contemple una
mandato imperativo e incondicionado para el sujeto activo, debiendo cumplirse además, todos los otros
elementos de la estructura del delito. En cuanto al bien jurídico, éste constituye la correcta
administración de justicia y el efectivo imperio de las resoluciones judiciales y ello se vincula
fundamentalmente a la trascendencia de la función jurisdiccional en el establecimiento de la paz
social1.El delito de desacato debe construirse sobre la base de un bien jurídico y así llegar a su
determinación material. Por lo tanto, implica que debe configurarse para la protección de bienes

1En este sentido, sentencia de 23 de mayo de 2006, pronunciada en el Ingreso 799-


2006, de la Ilma. Corte de Apelaciones de Santiago y sentencia de 26 de marzo de
2007, pronunciada en la causa ingreso 22-2007, de la Ilma. Corte de Apelaciones de
Coihaique.
4
jurídicos y no de otra cosa. Además, que el ámbito descrito por el tipo afecte realmente al bien jurídico,
afecte la relación social, lo cual sólo sucede mediante la lesión o la puesta en peligro de ese bien
jurídico, que consiste en la protección de la actividad jurisdiccional2.
Al respecto, Etcheberry circunscribe el desacato dentro de los delitos contra los intereses sociales que
afectan a la administración pública, específicamente dentro de los atentados y desacatos contra la
autoridad judicial3. Por su parte, para Politoff, Matus y Ramírez, el delito de desacato es subsidiario
respecto a otras formas de cumplimiento caracterizadas coercitivamente dentro del ámbito civil y lo
ubican dentro del epígrafe dedicado a otras formas de obstrucción a la justicia. Por lo que se aprecia en
la doctrina nacional, hay una inclinación a circunscribir el delito de desacato en torno a la protección y
defensa de la actividad jurisdiccional en pro de impartir justicia sin obstrucciones ni dilaciones4.
SEXTO: Que, para establecer la existencia de una resolución judicial que ordene cumplir una obligación
se contó en primer término con la copia del acta de audiencia de control de detención de fecha 18 de
septiembre de 2013, en causa R.U.C. 1.300.912.516-1, R.I.T. 3.625-2013, del 10º Juzgado de Garantía
de Santiago donde se decretó las medida cautelar de la letra b) del artículo 9° de la ley N° 20.066,
durante el tiempo que dure la investigación.
El contenido de las medidas cautelares impuestas en la audiencia de 1° de agosto de 2015, quedó
acreditado con la copia autorizada del Oficio ACD, de fecha 18 de septiembre de 2013, donde el señor
Juez del 10º Juzgado de Garantía de Santiago informa a Carabineros de la 11ª Comisaría que el
imputado C.E.B.L, a contar de dicha fecha se encuentra sujeto a la medida cautelar de las letra b) del
artículo 9º de la ley N° 20.066, en causa R.U.C. 1.300.912.516-1, R.I.T. 3.625-2013, durante el tiempo
que dure la investigación.
SÉPTIMO: Que, sin embargo, la prueba rendida por el ente persecutor resultó del todo feble para
demostrar la oportunidad en que supuestamente se habría verificado el quebrantamiento, de acuerdo a
los términos propuestos por el ente persecutor, por cuanto solo se contó con el testimonio de los
funcionarios aprehensores, quienes no lograron precisar ni la fecha ni la hora en que se habrían
verificado los hechos, máxime si uno de ellos refirió que el procedimiento no obedeció al ilícito propuesto
por el Ministerio Público.
Al efecto, Jorge Danilo Valdebenito Pinto, Cabo 1° de la 11ª Comisaría de Carabineros de Lo Espejo,
quien al ser interrogado por el señor Fiscal, señaló que tomó conocimiento de un delito de desacato, al
ver la orden física del Tribunal, la cual se le entregó por la oficina de órdenes judiciales. La prohibición
de acercamiento a la víctima, señora I. y a la madre del requerido.
Llegaron al lugar a través de un procedimiento debido a un llamado de Cenco. En el lugar, verificaron la
existencia de la orden, encontrando al imputado frente al domicilio. No recuerda la fecha, pero fue en el
domicilio de Gil de Castro N° 0XXXX, departamento N° XXX, no recuerda el block, en la comuna de Lo
Espejo. Se entrevistó con la señora L. Le relató las constantes amenazas y agresiones de su hermano,
que estaba enfermo producto de la droga, era la misma situación repetida con anterioridad. C.B era el
imputado. En el domicilio estaba el imputado, la madre y la hermana. No recuerda el nombre de la
madre. Por desacato entiende desobedecer lo ordenado por el tribunal, en este caso, la prohibición de
acercarse. Ha pasado bastante tiempo, señala que le señaló que iba a quemar la casa, que la casa era
de él y amenazas de agresión. El jefe de patrulla debió contactarse con la Fiscalía, quien era el
funcionario Rodrigo Cornejo Valenzuela. Se detuvo a C.B, a quien individualiza en estrado. La conducta
del imputado no fue agresiva, le parece que no opuso resistencia, pero no lo recuerda con claridad.
Señala que el procedimiento podría haber sido en la tarde. Luego se constataron lesiones, comprobar
identidad, entre otras cosas.
Al ser interrogado por la señora Defensora, señaló que se trata de departamentos de 35 metros
cuadrados, en blocks de tres pisos, uno frente a otro, hay escaleras que se entrelazan entre blocks. La
víctima vivía en el N° XXX y el imputado en el piso superior. El imputado estaba en el piso 1, afuera del
departamento de la víctima, a un metro de la puerta. Señala que para salir del domicilio hay que pasar
por el domicilio de la víctima. No se tomaron fotos del lugar. Habló con la madre, le dijeron que era una
persona con problemas, que lo habían atropellado, tenía problema con alcohol y drogas, pero no se
consignó en el parte. La madre les dijo que se lo llevaran detenido, pero haciendo presente sus
problemas. Había concurrido a procedimientos anteriores, el problema era el mismo, de la enfermedad.
No recuerda si al constatar lesione se dio cuenta de algo más. No vio amenazando ni golpeando a
nadie, ni de forma violenta. Solo lo vio ahí.
También se contó con la declaración de Rodrigo Eger Conejero Valenzuela, Sargento Primero de la
Tenencia Lo Sierra de Carabineros, quien al ser interrogado por el señor Fiscal, expuso el 30 de
noviembre de 2013, alrededor de las 22:30 horas recibió llamado de cenco para concurrir a Gil de
Castro N° 0XXXX comuna de Lo Espejo, por procedimiento de violencia intrafamiliar. Ahí I.B. le señaló
que su hermano estaba bajo influencia de alcohol y drogas, quien la había amenazado. Estaba

2 Cfr. BUSTOS, J. (1991): Manual de Derecho Penal - Parte Especial, Editorial Ariel S.A,
(2º Edición), Barcelona, p. 3.
3ETCHEVERRY, A. (1998): Derecho Penal Parte Especial, Tomo IV, Editorial Jurídica de

Chile, (3ª Edición), Santiago de Chile, p. 266.


4POLITOFF, S., et al. (2004): Lecciones de Derecho Penal Chileno, Parte Especial,

Editorial Jurídica de Chile, (2ª Edición), p. 552.


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acompañado del cabo segundo Jorge Valdebenito Pino, se procedió a la detención de C. Al momento de
la detención, su hermana I. estaba afectaba y le pidió orden de alejamiento y de someterse a
tratamiento. Al imputado lo pasó detenido dos veces por el mismo delito. C.B era el imputado. En el
domicilio estaba además la madre del imputado. I. le relató que hace poco había salido de un centro de
detención y que además de su adición tenía una enfermedad. No recuerda si mantenía prohibición de
acercarse al domicilio. Solo lo pasaron por la violencia intrafamiliar, parece que no tenía prohibición de
acercarse. Se le detuvo por amenazas en contexto de violencia intrafamiliar. Jorge Valdebenito, aparte
de ser el conductor, le ayudó en la confección de actas y traslado del detenido a constatar lesiones.
Reconoce en estrado a C.E.B.L. No recuerda si se le exhibió documento por parte de la madre. Le
dijeron que antes había estado detenido, pero no recuerda por qué. La víctima le refirió que le había
dicho que era “sapa” y una “conchesumadre” y que le iba a pegar. Le señaló que era drogadicto y
alcohólico y que se ponía violento. La víctima temía que el imputado le hiciera algo, estaba bastante
afectada.
Al ser interrogado por señora Defensora, señaló que era un sector de blocks de departamentos, sector
conflictivo, vivían en el mismo block y estaban los dos en el lugar. No tenía la dirección exacta. La
víctima le dijo que vivía en el primer piso y su madre en el segundo piso, y le hablo de las amenazas,
estaba separado de ella pero afuera del domicilio. C. vivía en el segundo piso y lo verificó, demorándose
30 segundos o menos, es mirar hacia arriba del block, lo que corroboró su madre. Le manifestó que es
consumidor de alcohol y droga y ella también le señaló que había tenido un accidente y tenía problemas
e su cabeza. Se comunicó con el Fiscal pero no le contó de la enfermedad el fiscal. No vio a C.
gritándole a su hermana. Costó un poco reducirlo, pero dentro del procedimiento normal.
El mérito de las declaraciones descritas en los párrafos precedentes impide a estos sentenciadores
formar convicción, más allá de toda duda razonable en cuanto a que el 30 de noviembre de 2013,
aproximadamente a las 23:00 horas el acusado haya quebrantado las cautelares dispuestas por
resolución de 18 de septiembre de 2013, en la causa R.U.C. 1.300.912.516-1, R.I.T. 3.625-2013 del 10°
Juzgado de Garantía de Santiago, por cuanto si bien el funcionario Valdebenito Pinto refirió haber
participado en un procedimiento por desacato, no logró precisar ni la fecha ni la hora, en tanto que el
funcionario Conejero Valenzuela precisó que el 30 de noviembre de 2013, se detuvo a B.L por un
procedimiento de amenazas en contexto de violencia intrafamiliar, de manera tal que no existe
coherencia en el testimonio de ambos testigos presentados, lo lográndose, por ende, derribar el
principio de presunción de inocencia respecto al requerido.
OCTAVO: Que, a mayor abundamiento, llama poderosamente la atención a estos sentenciadores que
no se hubiese rendido prueba alguna de cargo tendiente a demostrar la supuesta inimputabilidad que
afectaría a B.L y que justifiquen, de manera legal, la procedencia de un requerimiento de medida de
seguridad conforme el artículo 455 del Código Procesal Penal. En efecto, la perito Amelia Andrea
Correa Parra, médico siquiatra, manifestó que con fecha 6 de junio de 2016 evaluó al imputado, por
orden de este Tribunal, procediendo a la lectura de las actas y de los antecedentes, realizándose la
evaluación clínico psiquiátrica y entrevista a la madre del imputado. De la evaluación clínica, anamnesis
y biometría, señala ser el segundo de dos hermanos de un matrimonio. El padre murió el 2006, la madre
está viva. No da cuenta de antecedentes perinatales de importancia, ni de vivencias importantes, salvo
el consumo de alcohol problemático del padre con violencia hacia ellos. No refiere otras vivencias
traumáticas, no refiere dificultades en ámbito escolar. Abandona los estudios en 2° medio, ya que su
polola queda embaraza. Se desempeñó como mueblista junto a su padre hasta que fallece, luego no. El
11 de octubre de 2002 sufre accidente de tránsito, con traumatismo encéfalo craneal, fracturas, se le
extrae esquirla del cerebro, resultando secuelado con parálisis de sexto par nervioso, diplopía mirada
extrema derecha, escasa audición oído derecho, hundimiento craneal y deterioro sicorgánico. El 2003
fue diagnosticado con 50% de disparidad, recibiendo pensión. A nivel familiar a los 15 años inicia
relación de pareja con G., a los 17 años nace su hija mayor. Relación que se prolonga hasta 1997,
cuando empiezan sus antecedentes delictuales. Luego hay otra relación de pareja hasta el 2010,
naciendo su hijo menor, también separado, describiendo violencia y desde ahí no ha tenido más
relaciones de pareja.
En cuanto al deterioro sicoorgánico, de sus antecedentes mórbidos, desde 5 a 6 años tratado por
hipertensión. Refiera consumo de alcohol y drogas. Tiene los antecedentes por la causa de desacato, el
evaluado no recuerda bien de que se trata dado que la evaluación fue el 2016. Refiero que vive cerca
con su hermana, se ven a diario. Le habrían señalado por qué fueron los hechos pero no lo recuerda. La
madre señala que el día de los hechos estaba bajo influencia de alcohol y drogas y piensa que requiere
tratamiento. Se observa desaseado, se comporta relativamente bien en la evaluación, está lúcido,
orientado, no se observan alteraciones sicomotoras, tampoco en su ánimo basal, dando cuenta de
dificultades con la regulación de negatividad. No presenta alteraciones en el contenido del pensamiento
ni en el lenguaje. Estilo de pensamiento superficial, escasa autocrítica. Previo al atropello no da cuenta
de alteraciones intelectuales. Memoria aparentemente conservada.
En conclusión de la evaluación clínico siquiátrica, es posible concluir que presenta antecedentes de
politraumatismo, secuelado y, consumo de alcohol y pasta base en rango de dependencia. Estos
diagnósticos tienen influencia, afectando la capacidad del evaluado de comprender el límite entre lo
adecuado o no socialmente y desplegar estrategias para regular su conducta. Presenta amplio riesgos
de conductas violentas.

6
Al ser interrogada por el señor Fiscal, señaló que además del daño sicorgánico, presenta conducta
violenta ante terceros, sin conductas auto lesivas, pero bajo la situación de consumo podría presentar
daños importantes.
Al ser interrogada por la Defensa, luego las evaluaciones posteriores de las secuelas en el tiempo. El
último informe que recibió fue del 2003 sabiendo que estaba en tratamiento por hipertensión y
alcoholismo, recibiendo tratamiento farmacológico. No recuerda haber visto documentos ni solicitó
evaluaciones por que el deterioro sicorgánico no es regresivo, puede mantenerse o ser progresivo. El
evaluado mantiene nivel de funcionamiento autovalente pero presenta deterioro. Puede observar que la
carga genética tiene consumo de alcohol.
Lo anterior impide determinar que el acusado sea un enajenado mental, que requiera de la imposición
de una medida de seguridad en los términos propuestos. A lo anterior, aun en el evento de tratarse de
un enajenado mental, dicha incapacidad de la cual deriva su supuesta inimputabilidad tendría su origen
en un tiempo pretérito a la supuesta comisión del ilícito investigado, de manera que tal incapacidad
incluso debió presentarse al momento en que las medidas cautelares —aparentemente infringidas— le
fueron intimadas, de manera tal que surgen dudas, a estos sentenciadores en cuanto a si pudo
comprender e internalizar válidamente la prohibición decretada por el Tribunal.
NOVENO: Que, nadie puede ser condenado por delito sino cuando el Tribunal que lo juzga adquiere,
más allá de toda duda razonable, la convicción de que realmente se hubiere cometido el hecho punible
objeto del requerimiento y que en él hubiere correspondido al acusado una participación culpable y
penada por la ley, situación que en la especie no se ha materializado.
DÉCIMO: Que, por lo anterior, resulta inoficioso ponderar el resto de la prueba incorporada por el ente
persecutor.
II. EN CUANTO A LAS COSTAS
DECIMOSÉPTIMO: Que, no se condenará en costas al Ministerio Público, por cuanto requirió las
medidas de seguridad con fundamento plausible.
Por estas consideraciones y visto, además, lo dispuesto en el artículo 1° del Código Penal y en los
artículos 1, 8, 45, 48, 295, 297, 325 y siguientes, 340, 342, 343, 346 y 347 del Código Procesal Penal,
se declara:
I. Que se absuelve a C.E.B.L, ya individualizado, del requerimiento de medida de seguridad en su contra
como autor de un supuesto delito de desacato, que se habría perpetrado el 30 de noviembre de 2013,
en la comuna de Lo Espejo.
II. Que se exime al Ministerio Público del pago de las costas de la causa.
Devuélvanse, en su oportunidad, a los intervinientes los documentos incorporados en la audiencia de
Juicio Oral.
Regístrese y archívese.
Redactada por el magistrado don Francisco Javier Béjar Pinedo.
RUC N° 1.301.163.383-2
RIT N° 549-201
Pronunciado por los Jueces de la Sala del Sexto Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Santiago,
conformada por don Julio Castillo Urra como Juez Presidente, don Francisco Javier Béjar Pinedo en
calidad de Juez Redactor y por doña María Leonor Fernández Lecanda, como tercer Juez Integrante.

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Tribunal: 6º Tribunal Oral en lo Penal de Santiago.

RIT: 557-2017.

RUC: 1600281889-6.

Delito: Consumo de drogas.

Defensor: Mario Araya.

Condena a falta de consumo de artículo 50 de ley 20000 ya que cantidad y altura de plantas de
marihuana descarta la venta a terceros ni se encontró evidencia de comercialización. (6º TOP
Santiago 03.11.2017 rit 557-17)

Norma asociada: L20000 ART.3; L20000 ART.8; L20000 ART.50.

Tema: Ley de tráfico ilícito de estupefacientes y sustancias sicotrópicas, tipicidad.

Descriptores: Consumo personal y exclusivo de drogas, tráfico ilícito de drogas, tipicidad objetiva,
interpretación, faltas especiales.

SINTESIS: Tribunal oral condena a multa por la falta del artículo 50 de la ley 20.000 y no por tráfico de
drogas, ya que de la prueba rendida por el órgano persecutor no se pudo acreditar cada uno de los
supuestos necesarios para que se dé el tipo del delito de tráfico ilícito, puesto que la cantidad de plantas
que tenía el imputado, sumado a la altura de estas, no permitió afirmar que se pudieran obtener
cantidades compatibles con el suministro a terceros, descartando así que en los hechos acreditados
existiera actividad de venta o traspaso a cualquier título de la referida sustancia, por parte del acusado
hacia terceras personas, pues ni la acusación se formula por conductas semejantes ni en los hechos se
encontró evidencia. Esta situación permite afirmar que el acusado es un consumidor habitual de
cannabis sativa, calificación corroborada con el hecho que en el lugar no se halló ningún elemento
comúnmente utilizado para comercializar, a saber, cucharas, pesas, jugüera y el hallazgo de los 30
papeles recortados no es suficiente para desestimarlo, constando además que ya fue condenado como
autor de la citada falta del artículo 50. (Considerandos: 11)

TEXTO COMPLETO:

Santiago, tres de noviembre de dos mil diecisiete.


VISTOS Y CONSIDERANDO:
PRIMERO: Que, el día treinta y uno de octubre del año en curso, ante este Sexto Tribunal de Juicio Oral
en lo Penal de Santiago, constituido por la Juez Presidente de la Sala doña Marcia Fuentes Castro, por
los jueces doña Flavia Donoso Parada, como juez redactor y doña Karen Garrido Saldías, como tercer
juez integrante, se llevó a efecto la audiencia de juicio oral en la causa R.I.T. N° 557-- 2017, seguida en
contra de M.A.U.V, cédula nacional de identidad N° 10.865.XXX-X, nacido el 08 de mayo de 1970, 47
años de edad, soltero, comerciante en la feria, domiciliado en Pasaje Monte Patria N° 1XXXX, Villa La
Serena, Comuna de La Granja. Representado por el defensor Mario Araya Flores, con domicilio y forma
de notificación ya registrados en el tribunal
El Ministerio Público estuvo representado por la Fiscal doña Claudia Álvarez Lister.
SEGUNDO: Que, los hechos y circunstancias materia de la acusación, contenida en el auto de apertura
del juicio oral, reproducidos textualmente, son los siguientes:
“El día 22 de marzo de 2016, aproximadamente a las 16.00 horas, al interior del domicilio ubicado en
Pasaje Monte Patria N°1XXXX, comuna de La Granja, funcionarios de Carabineros sorprendieron al
imputado M.A.U.V, cultivando 26 plantas de marihuana, de 50 centímetros la más pequeña, y 4,6 metros
la más alta; en tenencia además de una caja de cartón con restos de marihuana y una bandeja plástica
con cogollos de marihuana, contenedoras de 507.7 gramos netos de marihuana; y de 30 trozos de papel
blanco cuadriculado. Todo lo anterior, sin contar con competente autorización”.
Los hechos antes descritos en concepto del ente persecutor son constitutivos de los delitos consumados
de Tráfico ilícito de drogas, previsto y sancionado en el artículo 3° de la ley 20.000, en relación al
artículo 1° de la misma ley y Cultivo de especies vegetales del género cannabis, previsto y sancionado
en el artículo 8° de la Ley N°20.000, en los que atribuye al acusado participación en calidad de autor,
por haber tomando parte en la ejecución de los hechos de una manera inmediata y directa, de
conformidad con lo dispuesto en el artículo 15 Nº 1 del Código Penal.
En cuanto a las circunstancias modificatorias de la responsabilidad penal, reconoce la circunstancia
modificatoria de responsabilidad penal prevista en el artículo 11 N° 6 del Código Penal.
Luego de señalar los preceptos legales aplicables, el Ministerio Público solicita se condene al acusado
M.A.U.V, por el delito de Tráfico ilícito de drogas, a la pena de 6 años de presidio mayor en su grado
mínimo y multa de 40 UTM, más las accesorias del artículo 28 del Código Penal, esto es la de
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inhabilitación absoluta perpetua para cargos y oficios públicos y derechos políticos y la de inhabilitación
absoluta para profesiones titulares mientras dure la condena; el comiso de los instrumentos y efectos
del delito; y se le condene al pago de las costas conforme a lo previsto en el artículo 45 y siguientes del
Código Procesal Penal y lo dispuesto en el artículo 24 de la Ley Nº 20.000, en relación con el artículo 31
del Código Penal; y una vez ejecutoriada la respectiva sentencia se ordene la incorporación de su huella
genética en el registro de condenados de acuerdo a lo establecido en el artículo 17 de la Ley 19.970.
Conforme a la participación atribuida, la sanción señalada por la ley al delito, la extensión del mal
causado, el grado de desarrollo del delito, y en virtud de lo dispuesto en el artículo 8° de la Ley Nº
20.000 y artículos 29, 68 y 69 del Código Penal, el Ministerio Público pide que se condene a M.A.U.V, a
la pena de a la pena de 4 años de presidio menor en su grado máximo; más las accesorias legales
establecidas en el artículo 29 del Código Penal, correspondientes a la inhabilitación absoluta perpetua
para derechos políticos y la inhabilitación absoluta para cargos y oficios públicos durante el tiempo de la
condena el comiso de los instrumentos y efectos del delito; y se le condene al pago de costas conforme
a lo previsto en el artículo 45 y siguientes del Código Procesal Penal.
TERCERO: Que, en el alegato de apertura, el Ministerio Público sostuvo que se acreditarían los hechos
descritos en la acusación y la participación que en ellos le cabe al acusado. Pormenorizó que una mujer
denunció que en el domicilio del acusado había una plantación de marihuana. Con esa información los
policías concurren al lugar, llegan al domicilio del pasaje Monte Patria, tocan la puerta, el dueño de casa
sale al exterior, le consultan por las plantas y autoriza el ingreso, encuentran allí 26 plantas de
marihuana cubiertas por una malla en forma parcial, una de ellas sobrepasaba la malla, más dos cajas
una con hojas, otra con cogollos, el peso neto es de 507,7 gramos, además encontraron los trozos de
papel. Lo que se acreditará y que está contemplado en la Ley 20.000, sin que el acusado tuviera
permiso para mantenerlas en su domicilio. En el interior del domicilio además de las 26 plantas de
marihuana, había cogollos y 30 papeles cuadriculados, destinados a la dosificación de la droga, lo que
permite inferir que esas especies estaban destinadas al tráfico. Cuando se consume no se necesita
tener por separado aquellas especies, lo habitual es que quien consume tiene esa droga junta en una
bolsa, no es necesario separar el cogollo de las plantas y las hojas. Lo que estima es constitutivo de los
delitos de tráfico y cultivo, en los que participó el acusado como autor. El actuar de carabineros se hizo
de conformidad con lo dispuesto en el artículo 83 letra B del Código Procesal Penal, los policías llegan
al lugar por la denuncia al domicilio, ven las plantas desde la calle, el acusado autoriza el ingreso al
domicilio. Hay delito flagrante de cultivo y tráfico de marihuana, además de las otras especies y
cogollos. En relación que haya sido condenado por la falta de consumo, no tiene relevancia para lo
acusado, tráfico y cultivo, eso no es excluyente que sea consumidor con el tráfico. La sentencia de
monitorio acompañada le resta credibilidad. Al ser consultado sobre la defensa si había sido condenado
por un delito o falta de la Ley 20.000, el acusado dijo que nunca, que solo consumía en el interior de su
domicilio, no hay prueba para dar credibilidad al relato del acusado, no se ha acreditado el consumo, ni
hay testigos que den cuenta que él no se encontraba en el lugar, como señaló la defensa que estaba en
otro lugar. Por ello, pide la condena por delito de tráfico y cultivo la conducta desplegada se sitúa en la
descripción de los tipos penales además de la trascendencia de los hechos que afectan la salud y la
libertad individual.
Replicando, señaló que en la audiencia se ha visto la declaración de los funcionarios policiales,
contestes del procedimiento. Se acercan al lugar, ven las plantas, artículo 83 letra B, llegan al lugar, sale
el dueño, autoriza la entrada y que sea uno o más que se presenta e ingresa no tiene relevancia porque
se lleva a cabo como corresponde el procedimiento. Se le consulta sobre las plantas e ingresan al
domicilio, hay una cooperación del imputado en torno a abrir el domicilio e indicar donde se encuentran
la plantas, por eso no lo esposaron, pero uno de ellos lo custodia. Con las plantas en la unidad se
realiza la fijación de una evidencia y otras se fijan en la unidad. La ley pide el registro, que se realice en
uno u otro lado no tiene relevancia. Los contenedores los policías dijeron que estaban en las cajas, no
señalan el lugar preciso, exacto porque cada uno aprecia en forma distinta. Que no hay otros elementos
que permitan dosificar, lo más importante son los contenedores que si habían y eran 30. En cuanto a si
es consumidor y se hace distinción entre vegetales y cogollos el Ministerio Público no discute que es
consumidor, eso no tiene relevancia para las figuras del juicio, el puede ser consumidor de drogas y
traficante. El peso no lo señalan los policías porque se debe separar, esa labor la hizo el ISP por eso se
distingue el peso, en este caso son 26 plantas además de la cantidad de cogollos que se aprecia y otras
en procedimiento declaración de una cantidad forma de tráfico y cultivo por lo que pide la condena por
los delitos señalados.
CUARTO: Que, la Defensa del acusado, en sus alegatos de apertura expuso que día de la acusación el
acusado estaba en la feria, un vecino le avisa que estaban intentando entrar a robar a su casa y a
escasos metros de la comisaría. Minutos después llegan funcionarios policiales al puesto de la feria, le
señalan que tiene que ir a su domicilio, existe denuncia en su contra, fue esposado y llevado a su
domicilio. La denuncia era por tener plantas de marihuana, esposado carabineros lo ingresan a su
domicilio y encuentran en el patio 6 plantas de marihuana grandes, son incautadas, debieron ser
destruidas y el acusado es detenido. Los hechos que el Ministerio Público intenta acreditar están teñidos
por el actuar de los policías, considerando que además la tenencia de plantas hay otros productos, pero
aquello no es suficiente para la detención, entrada y registro que no fue autorizada, sólo eso será
insuficiente para acreditar los delitos. Los funcionarios actuaron fuera de sus facultades, con ello la
prueba no podrá ser valorada por lo que el acusado deber ser absuelto de la acusación.

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En sus alegatos de clausura indicó que la defensa no tiene que probar, es el Ministerio Público quien
debe probar. En relación a las dos versiones que tienen incidencia en la ilegalidad de la detención del
acusado, dijo que trabajaba en la feria libre, lo fueron a buscar los carabineros, y con las llaves abre su
casa, carabineros da una versión distinta, hay problemas de prueba. Su representado dice que los
hechos no ocurrieron como se señala, es relevante si se analizan las declaraciones de los funcionarios,
que dicen que siguieron una actividad que esta fuera de sus facultades, ellos siguen una denuncia
anónima, pero estiman que esas no existen y no cumple con los requisitos, aquí no solo va un policía
sino dos, seis o siete funcionarios y supongamos que su versión es real, ellos siguen una denuncia
anónima por seis o siete funcionarios, se paran adelante del domicilio y le dicen al dueño que tienen una
denuncia contra él, porque tiene una plantación de marihuana en su casa y los deja entrar. El vicio de
ilegalidad está ahí, se le imputa un delito sin advertirle que estaba amparado por la ley. Lo primero que
se le debe decir es su derecho a guardar silencio, no está obligado a dejarlos entrar, pero nadie le dice
eso al acusado. El único que podría haber develado es Belarmino que no concurrió, los otros
funcionarios la única versión que escucharon de lo ocurrido fue de don Belarmino, que en un acto libre y
voluntario se procedió al ingreso. Aquí los funcionarios dicen que no sólo se encontraban las plantas de
marihuana, sino que una caja con hojas y una bandeja verde con cogollos, más un machete, una
escopeta y cartuchos. El procedimiento duró 30 minutos, nunca estuvo esposado, no sabemos quién lo
tuvo y quien lo custodió, Si los dejó ingresar pese haber encontrado una escopeta, no fue sometido a
medidas de seguridad, el acusado los guía por el interior de la casa. Otro elemento, de los seis
funcionarios que concurrieron, nadie recuerda el registro del segundo piso, ahí si es relevante, porque
su representado fue en reiteradas oportunidades a preguntar por el dinero. Después de la acusación se
dan cuenta que no existe registro que el dinero haya sido incautado. Con esa información la pareja del
acusado hace la denuncia formal en la fiscalía. La versión que dan los policías no tiene sentido
razonable para ese procedimiento menos que el acusado estuvo con custodia ni esposado.
Supongamos que la versión del acusado es cierta, el ingreso que dicen que es legal. Se auto
convencieron a través de las foto que fueron por detrás de la casa, pero hay una foto en la que no se
ven las plantas que asomaban por la pandereta, dicen que lo que se veía fue indicio para ingresar al
domicilio, el problema del ingreso si es voluntario. Aquí se debe acreditar la voluntad del imputado, no
basta que ellos digan que libremente autoriza el ingreso. Con seis funcionarios de la Sip no podía haber
un grado de conversación en la puerta. Tanto la versión de los policías como su representado llevan
solo a la absolución para no valorar la prueba. Lo que ha sido objeto de discusión por recurso amparo,
esto no es indicio, no es posible detenerlo por las plantas lo que está detrás es saber si estaba
destinado al comercio, la fiscalía dice al comercio 30 papeles cuadriculados, todos los policías dicen los
papeles entre la caja de cartón y la caja verde, en la foto 5, 6 y 7, la foto 5 se ve la caja de cartón sobre
el banco de madera, la bandeja verde sobre el banco de madera blanco, luego se ve la bandeja y la caja
de cartón, pero los papeles blanco solo estaban en la mesa café. Se pregunta si la caja, la bandeja en la
fotografía del sitio del suceso, los papeles en la caja no se fijan en el sitio del suceso. Los papeles
debieron fijarse en ese lugar. La pregunta es si estaba destinado al tráfico, no había pesa, cucharitas, u
otros elementos que en el lenguaje policial dan cuenta que estaba destinado a la dosificación, que son
los que generalmente se encuentran presentes cuando se dedica a la venta. Le llama la atención al
Ministerio Púbico que se encuentren separadas las hojas de los cogollos, lo consumidores si hacen la
separación porque lo que consumen generalmente son los cogollos, lo que se vende es el cogollo, las
hojas no se venden, se botan, ningún acto de comercio. La ley de drogas no sanciona la tenencia de
hojas de marihuana, porque el reglamento al hacer referencia a los cannabinoles, pero aquí están en los
cogollos, aquí eso es relevante por un lado hojas por otro cogollos, lo que da cuenta que una persona
consume por años, lo que está detrás de la versión del imputado y policía no permite acreditar la
voluntad de su representado para el ingreso. Se señala la tenencia de los 500 gramos separados por
cogollos y hojas, se pesan todas, no sabemos cuál es la cantidad atípica que son las hojas y cuál es la
regulada que son las suminidades floridas. La evidencia que presenta la defensa a propósito del
requerimiento monitorio, aceptado por el 12 de Garantía pone al Ministerio Público en peor posición, son
tantas plantas en proceso de secado, esto constituye un tráfico y cultivo. Sin embargo, respecto de la
misma persona en el mismo domicilio en circunstancias iguales 11 plantas y restos en proceso de
secado el propio Ministerio Público dice que eso debe valorarse como cultivo para el consumo ya dice el
Ministerio Público que su representado es consumidor, el Ministerio Público dice 26 plantas, aquí se
sacan plantas con raíces otras las tuvieron que cortar, ninguna estaba con raíz, contaron 26 especies,
porque cortaron plantas que debieron cortar ahí en la comisaría contaron hasta las ramas por eso hay
de 50 cmts y otras de 4 metros 60 cmts, es un patio de 3x3, a propósito de las ramas solo se veían tres
plantas, las otras estaban al otro lado de la foto. Sostiene que había 6 plantas, solo podría confirmar el
cultivo para el consumo personal. En resumen, el actuar de los policías está teñido de ilegalidad, no se
puede valorar la prueba, por lo que pide la absolución. En el improbable caso que se indique que el
procedimiento es legal, indica que no se pueden valorar los 500 gramos porque hay hojas, lo que es
atípico, la única figura es la falta cultivo para consumo personal y próximo en el tiempo.
Replicando afirmó que el problema de la declaración de los funcionarios, es que el funcionario que
levantó la caja, ninguno de ellos que vino dijo que fotografió ni levantó las cajas, todos dijeron que se
dedicaron a sacar las plantas, como sabemos dónde estaban los papeles, lo que está detrás, son solo
dudas a propósito de declaración del funcionario, dice el Ministerio Público que asume su representado
es consumidor, eso es irrelevante, si una persona cultiva para su consumo la cantidad no es el elemento

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determinante para saber que parte de la ley de drogas, uno se cultiva, el tipo también ampara la
cosecha de otra forma quien cultiva para consumir debería deshacerse de la droga que no consume
inmediatamente, porque si la droga es poca es micro y si es mucha es tráfico, el cultivo sobre el
producto del cultivo, lo cierto es que la cantidad es irrelevante, si el Ministerio Público dice que es
consumidor y es calidad, le permite tener 500 gramos o más de cualquier parte de la planta, de contrario
la ley diría que se deshaga del producto, si no se acepta la ilegalidad del actuar policial lo único que
tenemos es el cultivo para el consumo penal, porque el propio Ministerio Público reconoce la calidad y el
consumo.
QUINTO: Que, el acusado M.A.U.V, renunció a su derecho de guardar silencio y al inicio del juicio
expuso que el día 22 de marzo como a las cuatro de la tarde estaba trabajando en la feria, llegó
carabineros al lugar de trabajo de la Sip, comisaría San Gregorio, lo arrestan, lo llevan a su domicilio, lo
hacen abrir su domicilio esposado, en su domicilio encuentran las 6 plantas de marihuana que él cultiva,
y en el procedimiento sacan las plantas, lo llevan a la comisaría, lo llevan detenido. Estaba la bandeja
plástica con cogollos, el papel que utiliza y la moledora en la caja de cartón, un carabinero barrió y echó
todo eso a la caja de cartón que sacó de su domicilio y en la misma caja echó todo, ellos cortaron las
plantas. Después en la comisaría en la noche a las dos de la mañana lo hicieron firmar los documentos
y una constatación de lesiones. Cuando leía la constatación eran tres papeles, después se enteró que
había otros papeles que él habría firmado que era traficante, que tenía marihuana en proceso de
secado.
A la fiscal dijo que estaba en su trabajo ubicado en avenida Santo Tomas con Bahía Catalina, ese día
era feria de día de martes. A la feria entra a trabajar a las nueve de la mañana y hasta las cuatro de la
tarde, es el horario de trabajo, ellos trabajan de martes a domingo con ese horario. Los carabineros
llegaron a la feria, llegaron aproximadamente 12 personas, a su señora le registraron sus pertenencias,
ellos lo esposaron y llevaron a su domicilio para que abriera la puerta. El trabaja en la feria con su
señora, cuando llegó carabineros había más gente en la feria, como 20 puestos más. En la feria son
como 235, donde él trabaja la feria es de un km de largo, donde él trabaja habían como 20 personas.
Dijo que había 20 puestos en el sector donde el trabajo, su puesto está a la entrada el N° xxx al xxx a la
entrada de Bahía Catalina con Santo Tomás, de la esquina a unos 5 puestos. Los 12 funcionarios que
llegaron pidieron las llaves del domicilio, incluso su vehículo quedó botado en la feria, lo llevaron a su
domicilio, ingresaron a su domicilio, no alcanzó abrir, no lo dejaron entrar, ellos entraron y revisaron su
domicilio, lo retuvieron abajo y todo el tiempo estuvo esposado. El funcionario abrió la puerta de su
domicilio y mientras ellos registraban él estaba a la entrada del domicilio esposado. Las plantas estaban
en el patio trasero, para acceder al patio se accede por una plaza de juegos, ahí tenía 6 plantas, desde
donde él estaba parado se veía lo que hacía carabineros. Se entra a la casa y se ven las plantas.
Observó que sacaron todas las plantas, lo hacían con machete, no las podían sacar porque son
grandes, cuando escuchó que se rompían las cosas él quería entrar pero no lo dejaban. Nunca tuvo
autorización para tener esas plantas. Cuando entró carabineros, él estaba solo, su señora quedó en la
feria y su vehículo quedó botado. Los cogollos estaban en una bandeja plástica, una moledora y
paquetes de smoking, los cogollos estaban cortados. El cuando llega del trabajo consume marihuana en
su casa, rara vez fuma en la calle. El los confecciona, no fuma en pipa y siempre ha fumado en su
domicilio.
A la defensa señaló que cuando llegó a su casa con carabineros venía esposado, incluso tuvo que pedir
le sacaran las esposas para abrir la puerta, eran como 12 carabineros, fueron 4 vehículos que llegaron a
la feria. Carabineros dijo que venían por las plantas. Cuando él preguntó por donde para entrar al
domicilio más encima lo amenazaron, cuando preguntó por la orden, dijeron que no había orden y
dijeron que hacían las cosas así. El funcionario que dijo que hacen las cosas así, era un sub oficial
mayor, por el grado de la jineta era quien andaba de uniforme los otros eran de civil, además de las
plantas, sacaron una escopeta inscrita, además faltaba dinero que era el finiquito de su señora,
aproximadamente $1.800.000 que no está en ningún lado, no quedó registro de eso, él preguntó en la
comisaría por la plata, dijeron que se quedara callada cuando la señora preguntaba. El día que lo
tomaron detenido su señora fue a preguntar por el dinero, ella se dio cuenta que la plata no estaba, en
el momento no lo denunciaron, hace como dos meses se vio que se había hacer denuncia porque en
ninguno de los registros aparece el dinero, esa denuncia se hizo en fiscalía de San Miguel, por los $
1.800.000, que es del finiquito de su señora.
Desde los 13 años es consumidor de marihuana, cultivó marihuana en su casa porque es mucho gasto
consumir comprando, no tiene ese dinero para gastarlo en marihuana, es más barato el cultivo, tenía la
planta andina, la marihuana chilena que crece a 4 metros y hasta 5 metros. Nunca había tenido
problemas con la justicia no tiene antecedentes de nada, nunca ha sido condenado por consumo, no
fuma en la calle, ni por tener plantas para consumo.
Al tribunal dijo que encontraron un arma que estaba inscrita.
Al final del juicio se les ofreció la palabra e hizo uso de su derecho de guardar silencio.
SEXTO: Que, no se pactaron convenciones probatorias.
SÉPTIMO: Que, el Ministerio Público, con el fin de probar el supuesto fáctico contenido en la acusación,
rindió la prueba ofrecida y al efecto incorporó la siguiente prueba:
Testimonial:
1.- El sargento primero de la Sip de la Décimo tercera comisaría La Granja, Manuel Alejandro Salgado
Tapia. Expuso que trabaja en la Sip de la Décimo tercera comisaría La Granja. El día del procedimiento,

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no recuerda la fecha, a las 14.00 horas la telefónica de ese día comunica en forma interna la plantación
de marihuana en el Pasaje Monte Patria N°10XXX. Una vecina del sector denuncia por el fuerte olor que
salía de la marihuana y se gesta otro procedimiento en el sector, comienzan a hacer un patrullaje por un
robo, luego de ese procedimiento se trasladan a este procedimiento alrededor de las 16.00 horas. En
cada vehículo iban 6 a 7 personas en dos vehículos comando, civiles. Ese día él estaba en la segunda
patrulla a cargo suyo, la otra a cargo de Canteros, llegan al domicilio del pasaje Monte Patria N°1XXXX
se entrevistan con el dueño de casa M.U, llegan primero a la parte posterior, Raúl Silva Enrique que
está en la parte posterior, se ve desde la calzada las plantas que sobrepasan el muro. Monte Patria en
la parte posterior es calle Raúl Silva Henríquez, desde ahí se veía sobre el muro las plantas de
marihuana. En el lugar descienden de los vehículos. Cantero se entrevista con la persona, el dueño de
casa en forma voluntaria accede al ingreso del inmueble. Le explicaron que había denuncia y que ellos
habían visto las plantas que sobrepasaban el muro, él accedió al procedimiento, se ingresa al domicilio,
los lleva al patio, había una gran cantidad de plantas, cajas con hojas y cogollos de marihuana en
proceso de secado. El domicilio tenía reja, antejardín, ingresan estaba el living comedor, la cocina que
da al patio y detrás de la puerta, antes de salir al patio. Cantero le incautó una escopeta en una bolsa
con munición y un machete. Las plantas estaban en el patio, costado izquierdo, mirando de oriente a
poniente. Las plantas eran frondosas, eran 26 plantas. Además, la caja de cogollos en proceso de
secado, una caja con hojas de marihuana y papeles dosificadores, eran cuadriculados 25 o 30 trozos,
se utilizan para la venta de papeles de marihuana.
Se incauta la evidencia y Cantero notifica la detención a la persona e informa sus derechos, ellos
proceden a sacar las plantas del lugar las cuales se trasladan a la unidad, se ordena de la más chica a
la más grande. La persona que estaba en el domicilio se traslada a la unidad en calidad de detenido, en
la unidad se verifica identidad era M.U V, a quien reconoce en la sala. La escopeta estaba a nombre de
la persona, a don M. se le hizo entrega de la escopeta y munición que primero se habría incautado.
Al exhibir la fiscal las fotos en la N° 1 señaló que en la parte superior se ve una malla de kiwi, en la parte
posterior, debajo de la malla había plantas de 4 metros 60 cmts que se veía un trozo de plantas. Ellos
estaban en la calzada de oriente es calle Raúl Silva Henríquez. La foto 2 se ve el inmueble donde se
ingresa. La foto 3 es el patio del domicilio de la persona, las plantas al costado izquierdo y la caja estaba
en proceso de secado. La foto 4, están las plantas, Cantero ingresa al patio y se dan cuenta de la
magnitud de la plantación. La foto 5, la caja cartón con hojas de marihuana en proceso de secado. La
foto 6, bandeja verde con cogollos en proceso secado. Se separan las hojas de los cogollos porque
tiene más valor el cogollo que puede costar $5.000. En la foto 7 señaló los trozos de papel que utilizan
para dosificar la droga. La foto 8, las plantas que se ubican de menor a mayor, las cajas y resto de
marihuana. La foto 9, es la caja con hojas de marihuana, cogollos, la escopeta y munición. La foto 10 es
la munición y la escopeta, había munición calibre 20, el detenido no dio respuesta satisfactoria, más el
machete.
Al exhibir la evidencia material 1 a 4. Expuso que hay una caja de cartón y una plástica verde, aparece
en la Nue más el cuchillo tipo machete. La cadena se levanta el 22 de marzo de 2016, en pasaje Monte
Patria 10XXXX. Corresponde a la evidencia que se levantó. La caja de cartón se encontraron las hojas
de marihuana y la verde los cogollos en proceso de secado, el machete estaba con la escopeta detrás
de la puerta de la cocina y los trozos de papel cuadriculado que se usan como dosificadores.
A la defensa dijo que cerca del lugar de la detención se pone una feria, ese día del procedimiento
funcionaba la feria. No es efectivo que hayan ido a buscar al acusado al puesto de trabajo. Cuando
llegaron a su casa M. estaba solo, no había vehículo estacionado afuera, Cuando ellos llegan al
domicilio le indican que había denuncia en su contra por plantación de marihuana, le señalaron a don M.
que no estaba obligado a dejarlos entrar a su domicilio, eso lo dijo Belarmino, Cantero que estaba junto
a él, los demás funcionarios estaban ahí, había 7 funcionarios de carabineros diciendo que había
denuncia porque tiene plantas de marihuana. Sólo dialoga Cantero con la persona, solo él le habla, al
lado estaba él y los otros 5 funcionarios. Al domicilio entraron los 7, había una mujer, la cabo Rebolledo.
Cuando él ingreso al domicilio y saca las plantas que estaban en el patio posterior, primero ingresó
Cantero, después él, luego la cabo Rebolledo, Rioseco y Ulloa. Al segundo piso no sabe si alguien
ingresó, no sabe que hizo el resto de los funcionarios. Cuando ellos ingresan al domicilio don M. tiene
que haber estado en el living, cuando registran don M. estaba con ellos en el patio, él ingresó junto con
ellos, van al patio, él dice esas son las plantas.
Al exhibir la foto 1, señaló que antes dijo que se veían las plantas, hay una malla de kiwi pero igual se
veían las plantas. Donde indica se ven las plantas. La foto 4, en esa foto poco se ve la malla porque no
abarca la parte abierta del patio. No podría contar las que se ven, solo que eran 26 el conteo se hace de
la unidad, él sacó las plantas que estaban en tierra, las tuvo que cortar porque eran muy grandes, las de
50 cmts se sacan enteras. La foto 8, indica que las que se ven están sin raíz. El machete estaba detrás
de la puerta de la cocina la caja verde estaba en el patio, frente a las plantas, la caja de cartón al lado
caja verde, los papeles cuadriculados estaban entre las cajas, las cuales estaba sobre un mueble.
Desconoce si están denunciados por un robo de un dinero.
Al tribunal precisó que andaban en vehículo comando y de civil.
2.-El cabo primero de la Décimo tercera comisaría de carabineros de La Granja, Héctor Andrés Rioseco
Amigo, expuso que trabaja en la Décimo tercera comisaría de La Granja la Sip, por 10 años
aproximadamente. El día 22 de marzo de 2016 se encontraba de servicio en la comisaría con el
suboficial Cantero Arce y cabo Rebolledo Matus, y en otra patrulla estaba el sargento Salgado, la cabo

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primero Gallardo Jara y Osses Sánchez. Alrededor 14.00 horas en la unidad se recibe el comunicado al
teléfono donde se indica que en el pasaje Monte Patria comuna de La Granja en un domicilio N° 1XXXX
había varias plantas de marihuana, el propietario tenía gran cantidad de plantas en el domicilio que
expandían gran olor a los vecinos que se apreciaban desde la calle La Serena, efectuaban diferentes
disparos porque trataban de robarle las plantas. Después de una o dos horas concurre al lugar porque
estaba en otro procedimiento y a las 16.00 horas aproximadamente el suboficial Cantero se entrevistó
con el propietario M.U.V., a quien le indicó lo sucedido, manifestando que venían a verificar unas plantas
que mantenía en su domicilio que se aprecian de avenida La Serena de la vía pública y libre y
espontáneamente dijo que mantenía las plantas en su domicilio y autorizó a carabineros a ingresar en
forma voluntaria, ingresan al domicilio, habían aproximadamente 26 plantas, la más pequeña medía 50
cmts, la más grande 4 metros 60 cmts, las retiran del domicilio, se efectúa el registro al domicilio. En la
parte posterior encontraron una caja de cartón con restos de marihuana en proceso secado, una
bandeja plástica, con cogollos de marihuana en proceso de secado y trozos de papel blanco, que
normalmente se utilizan para dosificar droga y comercializarla. En el interior del domicilio, detrás de la
puerta, encontraron una escopeta, marca Maverick, calibre 12, con 45 cartuchos sin percutar de igual
calibre y cartuchos calibre 20, sin percutar. El oficial Cantero la incautó para trasladarla a la unidad
policial. Posteriormente se incauta la evidencia y se traslada a la unidad al imputado previa lectura de
sus derechos, se fija la evidencia en la unidad, se le dan a conocer los derechos, se hace la prueba a la
sustancia que dio coloración para marihuana y la especie se remite con la Nue al Instituto de Salud
Pública y la escopeta por instrucción del fiscal con la munición se entrega al propietario.
Precisó que al lugar llegó en un Chevrolet Cruze, un vehículo civil de color gris. Los funcionarios que
llegan al lugar de civil, con chaquetilla con logo de la Sip. Llegan al domicilio alrededor de las 16.00
horas, en dos vehículos que no tienen logo. En el domicilio se baja verificar, por la parte posterior se
veían las plantas de marihuana tapadas con una malla verde, por el tamaño sobresalían y luego
concurren al domicilio, abren la puerta y sale el imputado y Cantero quien le dice que habían recibido
una denuncia, que tenía plantas de marihuana y se autorizaba el ingreso, el acusado autorizó el ingreso
voluntario. Ingresan al domicilio, es una casa pequeña, segundo piso, living comedor, baño, segundo
piso desconoce porque no vio, posterior hay un jardín de 5 o 6 metros donde estaban las platas
plantadas en el piso.
Al exhibir la fiscal las fotos, en la foto 1, indicó que se ve la avenida La Serena, desde la vía pública se
ve la malla verde, por el costado se aprecian las plantas de marihuana que sobresalen, la llamada
anónima decía que se podían ver desde la vía pública. Primero verifican la denuncia, luego concurren al
domicilio. En la foto 2, el frontis del domicilio, calle Monte Patria 1XXXX, el sub oficial ingresa. Cuando él
ingresó al domicilio, se dirige a la parte trasera, al patio, él levantó con Cantero las plantas de
marihuana. Se levanta el acta que es firmada porque estaba a cargo del procedimiento. En la foto 3, es
la parte posterior del domicilio, se precian las plantas de marihuana que sobresalen del techo, en la caja
de cartón y la bandeja plástica que tenía cogollos de marihuana en proceso de secado y trozos de papel
blanco cuadriculado, alrededor de 30. Los cogollos se comercializan a personas que cancelan un mejor
precio. La foto 4, se ven desde otro ángulo las plantas de marihuana. La foto 5, la caja de cartón con
hojas de marihuana en proceso de secado. La foto 6, caja plástica con cogollos de marihuana en
proceso de secado. La foto 7, 30 trozos de papel cuadriculados blanco, que normalmente se usan para
dosificar droga. La foto 8, las plantas levantadas desde el interior el domicilio, eran 26 plantas, la caja de
cartón, la munición, y escopeta, se incautaron 26 plantas. La foto 8, la marihuana en proceso de secado
en la caja de cartón, los cogollos, la escopeta y munición. La foto 10 la escopeta Maverick, calibre 12,
con la munición y el machete, que deducen era para cortar y cosechar. Las plantas se trasladan a la
unidad policial, se rótula y remite al Servicio de Salud Pública. El detenido se traslada a la unidad y pasa
a control de detención, se verificó su identidad, mantenía su cédula de identidad M.U V., a quien
reconoce en la sala.
A la defensa dijo que al proceso llegaron seis funcionarios según recuerda, los seis ingresaron al
domicilio, al segundo piso el sargento Salgado, el cabo Osses y Gallardo por lo que recuerda, esos
funcionarios desconoce si están denunciados por el dinero que había en el lugar.
Cuando llegan al domicilio Cantero Arce habla con el propietario, al lado de Cantero Arce, estaba
Manuel Salgado y ellos alrededor.
Fuera del domicilio estaban los seis funcionarios, Cantero le explica al detenido que el proceso es por la
denuncia de las plantas y pide si podían ingresar, la persona autoriza el ingreso. Que recuerde Cantero
no le dijo nada más, solo por la denuncia que había por las plantas de marihuana, una vez que autoriza,
ellos ingresan, la persona los llevó a todos y verifican las plantas de marihuana. La persona no recuerda
si dijo si eran para el consumo, no sabe si Cantero habló otra cosa con la persona. Mientras ellos
sacaban las plantas, la persona estaba al interior del domicilio con otro funcionario, él llegó con la
persona hasta el patio, luego se quedó en el patio, así que no sabe dónde fue el propietario que
circulaba por el domicilio no quieto en un lugar, se movía porque los funcionarios estaban cerca, no
estaba esposado.
Al exhibir la foto 4, es foto del lugar la persona que aparece allí es el sub oficial Cantero, él no tenía la
chaqueta institucional, ahí se ven varias plantas de marihuana, no puede dar número. Alguna de las
plantas se sacaron de raíz otras las tuvieron que cortar, se usó un elemento que había en el domicilio.
En la foto 8, dice se ven las plantas que no se ve con raíz.

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La caja verde estaba en patio, la caja de cartón en la parte posterior el domicilio igual que los papeles
cerca de las cajas donde estaba la droga, estaban a un costado de las cajas, estaban encima.
3.- El cabo primero de la Escuela de suboficiales de Carabineros Alejandro Cristian Gallardo Jara.
Expuso que antes trabajó en la Sip de La Granja por tres años. El día 22 de marzo de 2016
aproximadamente en un procedimiento cuando se desempeñaba en la Sip, se recibe un comunicado
que en villa La Serena y pasaje Monte Patria N° 1XXXX, La Granja había una plantación de marihuana,
en el lugar se expedía un fuerte olor a la planta y en ocasiones se escuchaban disparos desde el
domicilio. Alrededor de las 16.00 horas, concurren al domicilio, se entrevistan con el propietario M.U V.
quien manifestó que era efectivo lo que consultaban, y autorizó el ingreso voluntario, se entrevistó con el
propietario Cantero Arce preguntando si mantenía dichas plantas de la denuncia. Cuando se recibe la
denuncia él estaba en la unidad. Al lugar llegaron en diferentes vehículos, eran dos, eran vehículos de
color gris, uno a cargo de Cantero, otro de Salgado. Cantero se entrevista con la persona por la
plantación de marihuana, la persona dijo que si y autorizó el ingreso, se hizo el acta de ingreso
posteriormente ingresan al domicilio, en el patio posterior había 26 plantas de marihuana, era un
domicilio pareado, la parte trasera daba a la calle La Serena, adelante un pasaje. Ellos primero van por
la parte trasera y por atrás se ve que se asomaban las plantas de marihuana por avenida La Serena, de
ahí va a la entrada principal, se entrevista con la persona, en el patio había 26 plantas, unas más altas
que se veían desde fuera, otras más pequeñas, más una caja de cartón y otra verde, una con cogollos y
otra con hojas en proceso de secado, papeles de color blanco para dosificar, un machete, una escopeta,
marca Maverick, 45 cartuchos calibre 12 y uno calibre 20. El ingresó al domicilio después de Cantero
que estaba a cargo del procedimiento ayudando a sacar las pantas que estaban en la tierra. Las plantas
fueron cortadas y sacadas de raíz las que no se sacan de raíz se cortaron con el machete. Las especies
se trasladan a la unidad, se remiten al Servicio de salud, las plantas y hojas en proceso secado, más los
cogollos, la persona propietaria era M.U V., a quien reconoce en la sala.
Al exhibir la fiscal la foto 1, dijo que es la parte posterior del domicilio, en el círculo se asoma una planta
de marihuana que medía más. La foto 2, es el acceso principal al domicilio del pasaje Monte Patria. La
foto 3, es el patio trasero del domicilio, se ve la plantación, al costado izquierdo la caja plástica. La foto
4, son las plantas de marihuana, el suboficial a cargo del procedimiento, las plantas estaban al costado
izquierdo del patio de 4 a 5 metros. La foto 5, es la caja de cartón con hojas en proceso de secado. La
foto 6 es la caja plástica con cogollos en proceso secado. La foto 7, son los papeles blancos
cuadriculados. La foto 8, son las plantas, la más pequeña 50 cmts., la más alta 4.60 metros, se
trasladan en de furgón. La foto 9, es la caja plástica con cogollos, la munición calibre 12 y 20 y la caja
con hojas.
Al exhibir la evidencia material, dijo que se observa los 30 papeles cuadriculados de color blanco, la caja
de cartón con hojas en proceso secado, la caja plástica verde con cogollos en proceso secado y el
machete.
Las plantas se miden, la más alta mide 4.60 mts y otras más baja se realiza la prueba de campo, arroja
presencia de THC en plantas cogollos y hojas.
A la defensa dijo que Cantero habla con el propietario, el resto de los funcionarios estaba con Belarmino
Cantero y escuchó lo que dijo al propietario. Le dijo que había una denuncia telefónica por mantener
plantas de marihuana y la persona dijo que si, el propietario accede al ingreso, don Belarmino no
recuerda lo que le dijo. Ellos iban en cobertura, no escuchó bien lo que le dijo Belarmino al dueño de
casa, de esa conversación se enteró después, no estuvo totalmente atento de la comunicación entre
ellos. El entró al inmueble, no subió al segundo piso, no sabe qué funcionarios subieron al segundo
piso, no sabe si hay denuncia por la sustracción de un dinero del segundo piso. Cuando ellos ingresan,
el dueño del inmueble estaba con ellos, sin esposas en la casa, los llevó al patio, desde que ingresan a
la casa y la detención deben haber pasado unos 30 minutos. La persona no recuerda si estaba
esposada, él estaba sacando las plantas desde atrás. No dijo que era para su consumo la persona. En
el domicilio no había más personas, afuera llegó mucha gente. Balanzas no se encontraron, tampoco
jugüera, ni cucharitas. La cucharita, jugüera, balanza son elementos que se usan para dosificar.
4.-La cabo segundo de la Décimo tercera comisaría de La Granja, Andrea Emperatriz Rebolledo Matus,
expuso que trabaja en la Sip de la Décimo tercera comisaría de La Granja por 3 años. El día 22 de
marzo de 2016, participó en el procedimiento, trabajaba de servicio de primer patrullaje, como
acompañante de Cantero. La otra patrulla estaba compuesta por el sargento Salgado, Gallardo y Osses.
Mientras realizaban el patrullaje, a las 14.00 horas se recibe un llamado de la Décimo tercera comisaría
que indicaba de una llamada anónima indicando que en el pasaje Monte Patria N° 1XXXX había una
plantación de marihuana y emanaba un fuerte olor a marihuana y quien vivía en ese inmueble efectuaba
disparos desde el interior del domicilio para que no le robaran la droga. A las 16.00 horas se constituye
en el domicilio, llaman a la puerta, M.U V. se identifica como propietario, le indican el motivo por el cual
estaban ahí, accedió al ingreso, ellos ingresan al patio, había 26 plantas, la más alta medía 4 metros 60
cmts., y la más baja 50 cmts, detrás de una puerta que da al patio posterior una escopeta, marca
Maverick, calibre 12 con 45 cartuchos más otro calibre 20 y un machete. Posteriormente se le comunica
el motivo de la detención, leen sus derechos y se incauta la droga en el patio y una caja de cartón y otra
verde con hojas en proceso de secado, más papeles blancos, cuadriculados, recortados que por sus
características se utilizan para dosificar droga, se incautan las especies y se trasladan a la comisaría.
En la unidad realiza la prueba de campo, las matas arrojaron color positivo para THC y fueron rotuladas
con la Nue 3235432, en la prueba de campo realizada a las de secado, también dio color positivo para

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THC Nue 3235430, se informó del procedimiento al fiscal quien instruyó que la escopeta y los cartuchos
fueran entregados a su propietario, porque estaba inscrito y el detenido pasara a control de detención.
El día 23 de marzo después que pasó a control de detención concurrió a la unidad y entregó la
escopeta, machete y cartuchos.
Al exhibir la fiscal el set de fotos, en la foto 1, señaló que fue tomada desde avenida la Serena se
aprecian las plantas, se veían desde fuera, salían del muro. La foto 2, el domicilio de Monte Patria
1XXXX, donde ellos ingresan. La foto 3, es el patio trasero donde se encontraban las plantas, las cajas
plásticas con cogollos en proceso de secado, la de cartón con hojas en proceso de secado, lo
contenedores que estaban en el mismo mesón junto a las cajas. La foto 4, el patio del domicilio, las
plantas. La foto 5, es la caja de cartón con hojas de marihuana en proceso de secado. La foto 6, la
bandeja plástica con cogollos en proceso secado. La foto 7, es el papel blanco cuadriculado que se
utiliza para dosificar droga, eran 30. La foto 8, son las plastas incautadas en la unidad policial. La foto 9,
los cartuchos de escopeta la cajas y cogollos y hojas secas.
En el domicilio fue al patio donde los llevó el propietario, ayudó a sacar las plantas de marihuana las
cuales cortaron con machete, las plantas se trasladan a la unidad en vehículo.
Los seis ingresaron al interior del domicilio, hubo otros funcionarios que revisaron el resto del inmueble.
Al exhibir la fiscal la evidencia material, señaló que es la bandeja plástica verde en ella se encontraban
los cogollos en proceso secado, el machete estaba detrás de la puerta con la escopeta y la caja de
cartón donde estaban las hojas de marihuana. Los papeles blancos cuadriculados que se utilizan para la
droga.
A la defensa, señaló que el procedimiento se genera por denuncia anónima, estaba a cargo del oficial
Belarmino Cantero, en el domicilio Cantero habló con el dueño del inmueble, sabe que le informó el
motivo por el cual estaban ahí, que había una llamada que señalaba que habían plantas de marihuana,
que emanaban un fuerte olor, que los vecinos estaban molestos, el propietario eso lo reconoce y los
llevó hasta el patio. Voluntariamente los autorizó para ingresar a su domicilio.
Al exhibir el defensor la foto 7, señaló que ella no realizó el set de fotos, no sabe dónde la tomaron. En
la foto 6, señaló que no sabe donde tomaron esa foto. La foto 5, dijo que esa foto fue tomada en el sitio
del suceso, fue la caja con hojas.
Como prueba documental incorporó la siguiente:
1.-Oficio remisor de droga N°36, de fecha 23 de marzo de 2016, dirigido al Servicio de Salud
Metropolitano Sur Oriente, referente a N.U.E. 3235432 y N.U.E. 3235430.
2.- Acta de Recepción N°so023614-A, de fecha 23 de marzo de 2016, emitida por el Servicio de Salud
Metropolitano Sur Oriente, referente a N.U.E. 3235430.
3.- Acta de Recepción N°so023614-B, de fecha 23 de marzo de 2016, emitida por el Servicio de Salud
Metropolitano Sur Oriente, referente a N.U.E. 3235432.
4.- Reservado N° 4564, de fecha 19 de mayo de 2016, emanado del Servicio de Salud Metropolitano
Sur Oriente, referente a N.U.E. 3235430 y N.U.E. 3235432.
5.- Informe sobre peligros para la salud pública de la Cannabis Sativa, emanado del Servicio de Salud
Metropolitano Sur Oriente.
De conformidad a lo que disponen los artículos 314 y 315 del Código Procesal Penal, incorporó lo
siguiente:
1.- Boletín de Análisis de Muestra que indica, de fecha 13 de mayo de 2016, el cual informa el resultado
efectuado a la muestra N° so023614-A, referente a N.U.E. 3235430, suscrito por la perito bioquímico
Carolina García P. del Servicio de Salud Metropolitano Sur Oriente.
2.- Boletín de Análisis de Muestra que indica, de fecha 13 de mayo de 2016, el cual informa el resultado
efectuado a la muestra N° so023614-B, referente a N.U.E. 3235432, suscrito por la perito bioquímico
Carolina García P. del Servicio de Salud Metropolitano Sur Oriente.
Como otros medios de prueba y prueba material incorporó:
1.- Una caja de cartón color café, N.U.E. 3235433
2.- Una caja plástica color verde. N.U.E. 3235433
3.- Un cuchillo tipo machete, marca "tramontina, N.U.E. 3235433
4.- Una bolsa de nylon con trozos de papel, N.U.E. 3235433.
Un set fotográfico, con 12 fotografías correspondientes a la droga y especies incautadas.
OCTAVO: Que por su parte la Defensa se valió de la misma prueba presentada por el Ministerio Público
y en la oportunidad procesal pertinente hizo uso de su derecho a contrainterrogar a los testigos. Además
incorporó como prueba documental la siguiente.
1.- Requerimiento en procedimiento monitorio realizado en causa RIT 3224-2017 del Duodécimo
Juzgado de Garantía de Santiago, la resolución que lo provee y lo acoge de la Magistrado Angélica
María Palacios Rioseco, juez de ese Tribunal y la notificación de la misma resolución hecha al imputado
con fecha 14-07-2017, en donde el imputado es condenado por la vía de procedimiento monitorio como
autor de la falta del artículo 50 de la ley 20.000 y condenado a la multa de una unidad tributaria
mensual.
NOVENO: Que previo al análisis de la prueba, nos haremos cargo de las alegaciones efectuadas por la
Defensa del acusado en relación a la infracción de garantías, toda vez que en su concepto el acusado
había sido sorprendido en lugar diverso y trasladado a su domicilio al cual ingresaron los policías sin
autorización previa de lo que se derivaría -en concepto de la defensa- que debería absolverse al
acusado.

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Que pudo establecerse, con la prueba de cargo que el día 22 de marzo de 2016 los funcionarios de
carabineros que se encontraban de patrullaje, Salgado Tapia, Rioseco Amigo, Gallardo Jara y Rebolledo
Matus, de dotación de ese tiempo, de la Décimo tercera comisaría de La Granja, que alrededor de las
14.00 horas, recibieron un llamado de la unidad que daba cuenta de una llamada anónima indicando
que en el pasaje Monte Patria N° 10XXXX había una plantación de marihuana, que emanaba un fuerte
olor a marihuana y que quien vivía en ese inmueble efectuaba disparos desde el interior del domicilio
para que no le robaran la droga. Por ello, alrededor de las 16.00 horas se constituyen en el domicilio,
llaman a la puerta, atiende M.U V. quien se identifica como propietario, los policías le indican el motivo
por el cual estaban ahí, accediendo el enjuiciado al ingreso, en razón de lo anterior, los policías
ingresaron hasta el patio de la propiedad, sorprendiendo al enjuiciado cultivando plantas de marihuana y
otras especies, encontrando además, detrás de una puerta que da al patio posterior, una escopeta,
marca Maverick, calibre 12 con 45 cartuchos más otro calibre 20 y un machete. Posteriormente se le
comunica el motivo de la detención, leen sus derechos y se incauta la droga en el patio y una caja de
cartón y otra verde con hojas en proceso de secado, más papeles blancos cuadriculados, tal como los
policías relataron en estrado. Asertos a los que hemos otorgado credibilidad por su consistencia y
verosimilitud y que permite al tribunal estimar que dicho proceder se encuentra ajustado a derecho, toda
vez que hemos considerado el contexto en el cual se desarrollaron los hechos y, a la vez comprender
que estos no son estáticos sino que están en continuo movimiento y, es en este estadio es en el que se
deben analizar las probanzas incorporadas, útil para este afecto además del relato de los policías,
fueron las fotografías incorporadas al juicio las que permitieron determinar que efectivamente previo al
ingreso a la propiedad, los policías observaron desde la calle las plantas de marihuana, lo que
confirmaba la denuncia anónima, indicio que junto a lo anterior, dada flagrancia, permitía incluso el
ingreso a la propiedad sin autorización previa, pero pese a ello, tal como afirmaron los funcionarios de
carabineros, fue el propio acusado quien accedió a ello y de este modo fue que ingresaron al interior de
la propiedad, incautando las especies vegetales que después del análisis dieron cuenta que se trataba
de plantas de marihuana.
De este modo, además de encontrarse ciertamente los funcionarios bajo la hipótesis de flagrancia,
aunado con el hecho cierto y comprobado que también hubo autorización para el ingreso a la propiedad,
misma en la que se denunciaba en el llamado anónimo, al haber signos evidentes que indicaban que en
el interior del inmueble se estaba cometiendo un delito- cultivo de plantas de marihuana- el proceder
policial en estudio, no vulneró ningún derecho o garantía Constitucional, como pretende hacer creer la
defensa, por el contrario, los policías estaban facultados para proceder como lo hicieron, amparados
bajo la norma expresa que contiene el artículo 83, 205 y 206 de Código Procesal Penal.
En definitiva, la actuación policial no vulneró ningún derecho ni garantía constitucional, en consecuencia,
la prueba obtenida no es ilícita, por lo que será valorada como se razonará en las motivaciones
venideras, dado que además, el ingreso al interior del domicilio, estimamos estaba plenamente
justificado.
De este modo, hemos desestimado la pretensión absolutoria de la defensa, porque no se violentó
ninguna garantía constitucional y en el proceder policial se cumplió con estricto apego a las normas
contenidas en los artículos 83, actuación de la policía sin orden previa y artículos 129, 130, 205 y 206
del Código Procesal Penal -detención en caso de flagrancia- dado que la detención practicada por los
funcionarios policiales, tenía como respaldo los antecedentes previos, que daban cuenta que en el
pasaje Monte Patria N° 10XXXX había una plantación de marihuana, que emanaba un fuerte olor a
marihuana y quien vivía en ese inmueble efectuaba disparos desde el interior del domicilio para que no
le robaran, lo que sin lugar a dudas, da cuenta que en el procedimiento policial en estudio, no se
infringió la garantía de un debido proceso, contenido en el N° 3 del artículo 19 de la Constitución Política
de la República, amén de las normas contenidas en los artículos 79, 80, 85, 93, 166, 172, 181 y 187 del
Código Procesal Penal.
DÉCIMO: Que, este tribunal, ponderando con libertad la prueba rendida por el ente persecutor, pero sin
contradecir los principios de la lógica, las máximas de la experiencia y los conocimientos científicamente
afianzados, adquirió la convicción, más allá de toda duda razonable, de la existencia de los siguientes
hechos:
Que, el día 22 de marzo de 2016, aproximadamente a las 16:00 horas, al interior del domicilio ubicado
en Pasaje Monte Patria N°10XXXX, comuna de La Granja, funcionarios de Carabineros sorprendieron a
M.A.U.V cultivando plantas de marihuana; en tenencia además de una caja de cartón con restos de
marihuana y una bandeja plástica con cogollos de marihuana; y de 30 trozos de papel blanco
cuadriculado. Asimismo, el tribunal determinó que la sustancia incautada a U. V. estaba destinada a su
uso o consumo personal exclusivo y próximo en el tiempo.
UNDÉCIMO: Que, tal como se adelantó al dar a conocer el veredicto, el tribunal discrepó de la
calificación jurídica propuesta por el ente persecutor y estimó que los hechos referidos configuran la
falta de cultivo de especies vegetales del género cannabis para su uso o consumo personal exclusivo y
próximo en el tiempo, contemplada en el artículo 8° en relación con el artículo 50 inciso 3° de la Ley
20.000, correspondiendo al acusado M.A.U.V participación en calidad de autor de la misma, en los
términos del artículo 15 Nº1 del Código Penal, por haber intervenido en su ejecución de manera
inmediata y directa.
En efecto, si bien el Ministerio Público estimó que los hechos contenidos en la acusación eran
constitutivos de los delitos de Tráfico ilícito de Estupefacientes y Sustancias Psicotrópicas, previsto y

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sancionado en el artículo 3°, en relación con el artículo 1° de la Ley 20.000 y Cultivo de especies
vegetales del género cannabis, previsto y sancionado en el artículo 8° de la Ley 20.000, todos en grado
de consumado, el tribunal luego de valorar la prueba de cargo, sin contradecir los principios de la lógica
y las máximas de la experiencia, estimó que aquellos solo eran constitutivos del delito por el que se
decidió la condena, toda vez que la prueba de cargo dio cuenta que efectivamente en poder del
acusado se hallaron plantas de marihuana, dado que hemos otorgado credibilidad a los dichos de los
policías que depusieron en estrado, quienes fueron contestes en el lugar día y hora en el que hallaron la
sustancia en estudio, hecho que también fue reconocido por el enjuiciado. Sin embargo, el tribunal ha
descartado que en los hechos acreditados, existiera alguna actividad de venta o traspaso a cualquier
título de la referida sustancia por parte del acusado hacia terceras personas, pues ni la acusación se
formula por conductas semejantes ni en los hechos se encontró evidencia alguna al respecto, con lo que
se desestima la calificación jurídica por la que acusó el persecutor al acusado, como autor del delito de
Tráfico ilícito de drogas y estupefacientes, previsto en el artículo 3° de la Ley 20.000. Conforme a ello, lo
que queda por dilucidar es si la cantidad de plantas vegetales encontradas en poder del acusado son
suficientes para configurar el tipo penal previsto en el artículo 8 de la ley N°20.000 o si, por el contrario,
aquella cantidad es compatible con su destinación para consumo personal y próximo en el tiempo.
Para resolver respecto de dicha calificación jurídica, hemos de considerar la prueba rendida por el
órgano persecutor, testimonial, documental, pericial, y en especial las imágenes fotográficas exhibidas
en estrado a los funcionarios que participaron en el procedimiento en estudio, Salgado Tapia, Rioseco
Amigo, Gallardo Jara y Rebolledo Matus, en las que si bien se aprecian matas de marihuana y una
malla que no cubre una rama más alta, no se observan las 26 plantas que se señalan en la acusación,
ello junto a que en la fotografía N° 8 exhibida a Salgado Tapia, afirmó que estaban ubicadas de menor a
mayor; Rioseco Amigo, señaló que eran las plantas levantadas desde el interior del domicilio y si bien
afirmó que eran 26, el cabo Gallardo Jara, quien participó en el retiro de las plantas afirmó que estaban
en la tierra y que fueron cortadas con el machete. Este testimonio, junto a la apreciación gráfica de las
plantas, no producen en estos jueces una convicción en el sentido de que su tamaño permita obtener
cantidades suficientes de marihuana como para estimarlas inequívocamente destinadas al suministro a
terceros, toda vez que el peso neto total es de 507,7 gramos, que incluye la especie vegetal en su
conjunto, y es lógico inferir de ello que el peso que tendría únicamente aquella parte apta para el
consumo ha de ser ostensiblemente menor, más aún si también quedó claro para el tribunal que se
decomisó plantas, una caja con cogollos y otras con hojas, especie vegetal que como es sabido,
requiere de ser secada para su consumo. Por otra parte, las apreciaciones que a este respecto vertieron
los policías que las incautaron, al margen de ser únicamente opiniones desprovistas de valor pericial, no
resultan convincentes para establecer la cantidad de dosis que habría sido posible obtener de prosperar
el cultivo de las supuestas 26 plantas vegetales. Por el contrario, la evidencia que se viene comentando
autoriza a concluir, sin transgredir las normas de la lógica, las máximas de experiencia ni los
conocimientos científicamente afianzados, que la cantidad de hierba útil para el consumo que a la postre
habría sido posible de obtener de aquellas especies vegetales, sí resultan enteramente compatibles con
el consumo personal y próximo en el tiempo que alega la defensa del acusado, lo que se corrobora con
el hecho que en el lugar no se halló ningún elemento comúnmente utilizado para comercializar, a saber,
cucharas, pesas, jugüera y el hallazgo de los 30 papeles recortados, no es suficiente para determinar
aquello, sobre todo si consta además que el acusado fue condenado anteriormente como autor de la
falta prevista en el artículo 50 de la ley 20.000. Todo ello, permite al tribunal concluir, que el acusado
efectivamente es un consumidor habitual de cannabis sativa, motivo por el cual, el análisis sistemático
del conjunto de evidencias incorporadas al juicio, apreciadas legalmente, permiten al tribunal calificar los
hechos como constitutivos de la falta prevista en el artículo 50 de la ley 20.000.
DUODÉCIMO: Que la participación del acusado M.A.U.V, fue estimada por el tribunal en calidad de
autor de la falta prevista en el artículo 50 de la ley 20.000, descrita precedentemente, de conformidad a
lo dispuesto en el artículo 15 N° 1 del Código Penal, la que quedó establecida con el mérito de la misma
prueba antes referida, dado la sindicación precisa que del acusado hicieron en estrado los policías que
participaron en el procedimiento en estudio quienes sin duda sindicaron al acusado como la persona
que fue sorprendida el día 22 de marzo de 2016 en su domicilio ubicado en pasaje Monte Patria N°
1XXXX comuna de La Granja, cultivando plantas de marihuana, a la que cabe agregar los dichos
vertidos en el juicio por el propio acusado, antecedentes de los que se desprende que a éste le
correspondió una intervención inmediata y directa en su ejecución.
DÉCIMO TERCERO: Que, en la audiencia prevista en el artículo 343 del Código Procesal Penal, el
fiscal del Ministerio Público, agregó, el extracto de filiación y antecedentes del acusado U. V., que no
registra anotaciones prontuariales pretéritas, en razón de ello, al concurrir la circunstancia atenuante,
prevista en el artículo 11 N° 6 del Código Penal, pidió se impusiera al enjuiciado la pena de 1 UTM, más
accesorias y suspensión de la licencia de conducir de vehículo motorizado por el término de 6 meses.
En la misma oportunidad la defensa del acusado, pidió que se acogiera en favor de su representado las
circunstancias atenuantes previstas en el artículo 11 N° 6 y 9 del Código Penal, dado que su extracto no
registra condenas anteriores, se ha presentado y declarado ante estrado. Por ello, pidió que se imponga
la pena de 1 UTM y se de aplicación a lo dispuesto en el artículo 348 suspendiéndose la pena por el
plazo de 6 meses. Para ello, acompaña un informe social suscrito por la asistente social Blanca Medina
Castro, que da cuenta de la situación socioeconómica del acusado, su historia familiar, habitacional,
salud, laboral y que concluye que el acusado cuenta con una trayectoria laboral, cuenta con red de

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apoyo, asume y de manera responsable el sustento familiar, es jefe y padre de familia, cuenta con
trabajo informal, presenta arraigo familiar estable y redes familiares sólidas.
En subsidio pide que se autorice el pago en dos parcialidades.
DÉCIMO CUARTO: Que, favorece al acusado U. V., la atenuante del artículo 11 Nº 6 del Código Penal
relativa a la irreprochable conducta anterior, por cuanto fluye de su extracto de filiación y antecedentes
que acompañó el fiscal en la audiencia del artículo 343 del Código Procesal Penal, que carece de
condenas anteriores por crimen o simple delito.
Que se desestima la petición de la defensa en cuanto pidió se reconociera al enjuiciado la circunstancia
minorante de responsabilidad contemplada en el N°9 del artículo 11 del Código Punitivo, es decir, “si se
ha colaborado sustancialmente al esclarecimiento de los hechos”, toda vez que el acusado si bien
declaró al inicio de la audiencia del juicio oral, en la oportunidad prevista en el artículo 326 inciso 3° del
Código Procesal Penal, su declaración no aportó elementos destacables, significativos y especialmente
meritorios como para acoger la pretensión de la defensa, contrario a ello, su relato fue en función de la
teoría alternativa de la defensa, esto es, que se encontraba en un lugar diverso, agregando
antecedentes que no se condicen con lo que se estableció con la prueba de cargo.
DÉCIMO QUINTO: Que, para determinar el quantum de pena a aplicar debemos considerar que el
acusado resultó ser autor de la falta prevista en el artículo 8° en relación al artículo 50 inciso 3° de la ley
20.000, que se encuentra sancionado con multa de una a diez Unidades Tributarias Mensuales, que lo
beneficia una circunstancia atenuante de responsabilidad penal, sin que lo perjudiquen circunstancias
agravantes, por lo que el Tribunal al regular el quantum de la misma se tendrá en consideración la
forma y circunstancias de comisión del injusto y la menor extensión del mal, acorde lo previsto en el
artículo 69 del Código Punitivo, quantum que se indicará en lo resolutivo del fallo. Rechazándose la
petición de la defensa en orden a suspender la pena por el plazo de seis meses, dado que no hay
antecedentes para ello, más aún si el acusado ya fue condenado por la falta prevista en el artículo 50 de
la ley 20.000 como consta de la copia del fallo acompañado por la defensa, dictado con fecha 11 de julio
de 2017 por el Duodécimo Juzgado de Garantía de Santiago.
Del mismo modo, se aplicará la pena accesoria de suspensión de licencia para conducir vehículos
motorizados, tal como imperativamente impone la norma en estudio.
DÉCIMO SEXTO: Que, se ordena el comiso de toda la evidencia material incorporada al juicio por el
persecutor, que constituyen el objeto material del delito por el que fue hallado culpable el imputado.
DÉCIMO SÉPTIMO: Que no se condenará al enjuiciado al pago de las costas de la causa, toda vez que
fue representado por la Defensoría Penal Pública, presumiéndose la pobreza de este en conformidad al
artículo 600 del Código Orgánico de Tribunales.
Por estas consideraciones y visto, además, lo dispuesto en los artículos 1, 11 N° 6, 14, 15 N° 1, 21, 24,
25, 29, 47, 50, 68, 69 y 70 del Código Penal; artículos 8 y 50 de la Ley 20.000, artículos 47, 295, 296,
297, 340, 342, 344 y 348 del Código Procesal Penal, se declara:
I.- Que se condena a M.A.U.V, cédula de identidad N° 10.865.XXX-X en calidad de autor de la falta
contemplada en el artículo 8° en relación al artículo 50 inciso 3° de la ley 20.000, perpetrado el día 22 de
marzo de 2016, en la comuna de La Granja a una multa de dos unidades tributarias mensuales.
II.- Que la multa a que ha sido condenado, se la tiene por cumplida con el mayor tiempo que
permaneció privado de libertad por esta causa, el día 22 de marzo de 2016 y a partir del día 23 de
marzo de 2016 hasta el 12 de mayo de 2016, con arresto domiciliario nocturno entre las 22.00 y 06.00
horas, según da cuenta el certificado suscrito por el Jefe de Unidad de Administración de Causas de
este tribunal.
III.- Que acorde lo dispuesto en el inciso 4° del artículo 50 de la ley 20.000 se decreta la suspensión de
la licencia de conducir de vehículos motorizados por el término de seis meses.
IV.- Que, acorde lo señalado en el motivo décimo sexto de este fallo, se decreta el comiso de las
sustancias vegetales, una caja de cartón de color café, una caja plástica color verde, un cuchillo tipo
machete, marca "tramontina y una bolsa de nylon con trozos de papel.
V.- Que se exime de las costas al sentenciado.
VI.- Acorde lo resuelto, se dejan sin efecto las cautelares decretadas en contra del sentenciado
contempladas en el artículo 155 letras c y d del Código Procesal Penal.
Una vez ejecutoriado este fallo, dése cumplimiento con lo dispuesto por el artículo 468 del Código
Procesal Penal y remítase copias autorizadas al Juzgado de Garantía de Santiago, para su
cumplimiento y ejecución.
Devuélvase a los intervinientes los documentos acompañados al juicio.
Se deja constancia que la sentencia fue redactada por la Juez doña Flavia Donoso Parada.
Anótese, regístrese y archívese en su oportunidad.
R.I.T. Nº 557.2017.
R.U.C. Nº 1.600.281.889-6.
PRONUNCIADA POR LA SALA DEL SEXTO TRIBUNAL DE JUICIO ORAL EN LO PENAL DE
SANTIAGO, INTEGRADA POR DOÑA MARCIA FUENTES CASTRO, QUIEN PRESIDIÓ LA AUDIENCIA,
DOÑA FLAVIA DONOSO PARADA Y DOÑA KAREN GARRIDO SALDÍAS.

18
Tribunal: Tribunal Oral en lo Penal de Puente Alto.

RIT: 187-2017.

RUC: 1700063371-2.

Delito: Amenazas, lesiones y desacato.

Defensor: Karina Bettini.

Absuelve del delito de amenazas y lesiones menos graves VIF por falta de prueba suficiente que
los corrobore y de desacato porque el acusado actuó bajo un error de prohibición invencible.
(TOP Puente Alto 17.12.2017 rit 187-17)

Norma asociada: CPC ART.240; CP ART.296 N°3; CP ART.399; L20066 ART.5; CPP ART.340.

Tema: Ley de violencia intrafamiliar, causales de justificación, prueba.

Descriptores: Amenazas, lesiones menos graves, desacato, error de prohibición, sentencia absolutoria.

SINTESIS: Tribunal oral absuelve de los delitos de amenazas, lesiones menos graves y desacato VIF.
De las amenazas, el breve relato de la afectada no tiene el mérito suficiente para adquirir la convicción
de su existencia, máxime sí es la única prueba que se rindió, con falta de sustento y de corroboración, y
dada la situación que rodearon los hechos, carecen de verosimilitud y seriedad. Sobre las lesiones no se
logra convicción de que las lesiones constatadas en el centro asistencial fueron producto de una acción
realizada por el acusado, más si la propia víctima refirió que la lesión del hombro y brazo, única
constatada, se originó por el forcejeo que tuvo con la madre del acusado, y las agresiones que atribuyó
al acusado no tienen sustento en el referido informe, afirmando que quedó con lesiones no confirmadas
por el especialista del aérea de la salud. Respecto del desacato, si bien el acusado sabía que existía
prohibición de aproximarse a la casa de la denunciante, ésta le comunicó que su hija tenía un problema
neurológico, exigiéndole que buscara atención médica y la fuera a ver, concurriendo a asegurar la
gravedad de su salud, actuando en la creencia que estaba autorizado por su obligación como padre,
actuando bajo un error de prohibición invencible. (Considerandos: 8, 9, 10).

TEXTO COMPLETO:
Puente Alto, diecisiete de diciembre de dos mil diecisiete.
Visto, oído y considerando:
PRIMERO: Que, el día doce de diciembre del año dos mil diecisiete, ante el Tribunal de Juicio Oral en lo
Penal de Puente Alto, constituido por las magistrados María José Araya Álvarez, Gladys Camila
Villablanca Morales y Beatriz Alejandra Cabrera Celsi, se llevó a efecto la audiencia de juicio oral relativa
a la causa RIT Nº 187-2017, RUC Nº 1.700.063.371-2, seguida en contra del acusado P.A.C.G, chileno,
cédula de identidad N° 18.625.XXX-X, nacido en Talagante, el día 26 de julio de 1994, 23 años de edad,
estudios incompletos de técnico en prevención de riesgo, taxista, domiciliado en Calle El Pandero N°
XXXX, Villa El Almendral, comuna de Puente Alto.
Fue parte acusadora el Ministerio Público, representado por la fiscal Cecilia Oliveros Núñez. La defensa
estuvo a cargo de la abogada de la defensoría penal pública Karina Alethia Bettini Silva, ambas con
domicilio ya registrado en el Tribunal.
SEGUNDO: Que, los hechos materia de la acusación, según auto de apertura de juicio oral del Juzgado
de Garantía de Puente Alto, son los siguientes:
Hecho Nº 1:
El día 05 de julio del año 2016, alrededor de las 20:30 horas, en el domicilio ubicado en Pasaje El
Panadero N° XXXX, Villa El Almendral, comuna de Puente Alto, el imputado P.A.C.G, sostuvo una
discusión con la madre de su hijo en común, D.P.A.R, a quien agredió, tomándola fuertemente con sus
manos en ambos brazos, empujándola, ocasionándole lesiones consistentes en “equimosis en región
capilar y brazo izquierdo” de carácter leve. Para posteriormente amenazarla de muerte diciéndole
“MARACA CONCHA DE TU MADRE ANDAI PURO WEBIANDO, TE VOY A MATAR”
Hecho Nº 2:
El día 18 de enero del año 2017, alrededor de las 12:00 horas, el imputado P.A.C.G, llego hasta el
domicilio ubicado en Reloj de Sol N° XXXX, departamento xx, Villa Marta Brunet, de la comuna de
Puente Alto, domicilio de la víctima, su ex conviviente y madre de su hija, D.P.A.R, a quien amenazó
seriamente de agresión, señalando “TE VOY A MATAR MARACA CULIA”. Incumpliendo de este modo
la condición de la suspensión condicional, de no acercarse a la afectada, doña D.P.A.R y a su domicilio
por el plazo de 1 año, la cual fue dictada por el Tribunal de Garantía de Puente Alto, en audiencia de
formalización, causa RUC 1600637353-8, RIT 8942-2016 de fecha 07 de septiembre de 2016, notificada
al imputado personalmente con la misma fecha.

19
A juicio del Ministerio Público, los Hechos signados en el Nº 1 constituyen un delito de Amenazas no
condicionales en contexto de violencia intrafamiliar previsto y sancionado en el artículo 296 Nº 3 del
Código Penal y un delito de Lesiones menos graves en contexto de violencia intrafamiliar, previsto y
sancionado en el artículo 399 del mismo cuerpo legal y los Hechos signados en el Nº 2 configuran un
delito de Amenazas no condicionales en contexto de violencia intrafamiliar, previsto y sancionado en el
artículo 296 Nº 3 del Código Penal y un delito de Desacato preceptuado y sancionado en el artículo 240
del Código de Procedimiento Civil, todos en grado de desarrollo de consumado, atribuyendo al acusado
en cada uno de los delitos, participación en calidad de autor de conformidad a lo establecido en el
artículo 15 N°1 del Código Penal.
Agregó que en la especie concurre la circunstancia atenuante prevista en el artículo 11 Nº 6 del Código
Penal.
En razón de lo anterior solicitó que se aplique al acusado la pena de 300 días de presidio menor en su
grado mínimo por el delito de Lesiones Menos Graves, accesorias previstas en el artículo 9 letras b), c)
y d) de la Ley N° 20.066 por el plazo de 1 año, dos penas de 300 días de presidio menor en su grado
medio por dos delitos de Amenazas no condicionales en contexto de violencia intrafamiliar y la pena de
541 días de presidio menor en su grado medio por el delito de Desacato, accesorias legales más las
costas de la causa.
En la apertura el Ministerio Público señaló que mediante la prueba que rendirá, acreditará los hechos
contenidos en su acusación junto a la participación del acusado. En su alegato de Clausura indicó que
acreditó los hechos y la participación del imputado en los delitos acusados. En las lesiones contó con la
declaración de la víctima y el carabinero que recibió la denuncia junto al certificado de lesiones. En
relación al delito de amenazas, la madre refirió la actitud de agresividad del imputado. Sus dichos son
verosímiles. Estaba encerrada en el domicilio y fue amenazada con un cuchillo. En el delito de desacato
consta en la resolución del tribunal y en el oficio que fue notificado personalmente de las condiciones. El
propio acusado declaró que tenía pleno conocimiento. El testigo de descargo no coincide en los
horarios, éste refirió que ocurrió a las 10:00 aproximadamente y quedó acreditado que fue cercano a las
12:00 horas. En cuanto al delito de desacato existe norma expresa en los artículos 17, 18 y 10 de la ley
20.066, que el incumplimiento de las condiciones de una suspensión condicional del procedimiento
constituyen el delito de desacato. No hizo uso de su derecho a replicar.
TERCERO: Que, en su discurso de inicio la defensa solicitó la absolución de su representado pues cada
uno de los hechos imputados no van a poder ser acreditados, los que no fueron de la forma planteada
por el Ministerio Público. En cuanto al delito de desacato no se configuran los elementos para
sancionarlo tener su origen una suspensión condicional. En el discurso de término reiteró su petición de
absolución. En el hecho N° 1, la sola declaración de la víctima no basta para que el tribunal condene por
el delito de amenazas. El testigo funcionario policial que declaró por ese hecho, no es presencial sino
que solo tomó declaración a la víctima. No hay corroboración en la declaración de la víctima en estas
amenazas. Ella concurrió al domicilio del imputado. Su representado nunca la amenazó ni lesionó, estas
últimas son producto de un forcejeo que mantuvo con la madre del acusado. No hay claridad como
ingresó al domicilio, primero que fue la mamá en el antejardín, después la quisieron ingresar a la casa y
luego señaló el acusado que le abrió y ella ingresó. No se puede descartar alguna de las dos versiones.
La propia madre de la víctima señaló que era una mala relación. En el hecho dos no se puede probar el
delito de amenazas, si bien es cierto transcurrieron dos meses del primer hecho, donde fue suspendido
condicionalmente, no habían denuncias previas seis meses después, no hay acontecimiento. En este
hecho fue ella la que lo llamó insistentemente. El testigo de la defensa dio fe y razón de sus dichos,
quien es imparcial. Aseveró que fue él quien le pidió al acusado que fuera a ver a su hija, en su calidad
de padre. Sabía que no podía ir, iba solo a ver lo que pasaba con la salud de su hija. La madre no refirió
amenazas sino que solo forcejeos y garabatos. No había corroboración de los dichos de la víctima de
las amenazas. No hay desacato, ya que se trata de incumplimiento de condiciones de una suspensión
condicional. Hay jurisprudencia que señala que la sanción es la revocación de la suspensión condicional
y no otro delito como lo es el desacato. No hizo uso de su derecho a replicar.
CUARTO: Que, durante la audiencia, específicamente luego de la rendición de la prueba de cargo,
renunciando a su derecho a guardar silencio, previamente advertido de ello, el acusado P.A.C.G prestó
declaración
QUINTO: Que, cabe desde ya consignar que según consta del auto de apertura, los intervinientes no
celebraron convenciones probatorias.
SEXTO: Que, con la finalidad de justificar los basamentos fácticos de su acusación, la fiscalía rindió la
siguiente prueba de cargo:
A.- Prueba Documental: Copia autorizada de sentencia en causa RUC 1600637353-8, RIT 8942-2016
de fecha 07 de septiembre de 2016, dictada por el Juzgado de Garantía de Puente Alto, copia
autorizada del oficio N° 12956-2016 de fecha 07 de septiembre de 2016, decretado con ocasión de
dicha audiencia, dirigido a la 62° Comisaria de Carabineros, certificado de ejecutoria en causa RIT
8942-2016, que indica que las condiciones decretadas en audiencia de fecha 07 de septiembre de 2016
e Informe médico de lesiones de fecha 05 de julio de 2016, emitido por el SAPU Cardenal Raúl Silva H,
de la comuna de Puente Alto, en el cual constan las lesiones leves sufridas por la victima D.P.A.R.
B.- Prueba Testimonial: D.P.A.R, R.A.R.N, J.E.V.A, H.R.M.S y W.A.D.Q.
SÉPTIMO: Que, a su turno, la defensa rindió prueba testimonial consistente en los dichos de J.B.H.C

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I.- En cuanto a los delitos de amenazas no condicionales en contexto de violencia intrafamiliar
supuestamente ocurridos los días 5 de julio de 2016 y 18 de enero de 2017:
OCTAVO: Que, el delito de Amenazas no condicionales en contexto de violencia intrafamiliar previsto y
sancionado en el artículo 296 N°3 del Código Penal, en relación al artículo 5 de la Ley 20.066, para su
configuración requiere a) amenazar a una de las personas señaladas en el artículo 5 de la ley 20.066 b)
amenazas que deben consistir en causar a esta persona o a su familia, en su persona, honra o
propiedad un mal que constituya delito; y que las mismas c) sean serías y d) verosímiles.
A su vez, el requisito de seriedad implica que la amenaza debe existir realmente, es decir, que el agente
de a entender una verdadera decisión de efectuar o ejecutar el acto constitutivo de la misma. Así el
profesor Etcheverry señala que “la amenaza sea seria significa que las apariencias señalen el propósito
real del hechor de llevarla a cabo.” (Alfredo Etcheverry, Derecho Penal, parte especial, tercera edición,
tomo IV, página 320.). Por su parte, la verosimilitud importa que por la forma y circunstancias en que se
amenaza con un mal al sujeto pasivo, para éste, dada la concreta situación en que se encuentra, sea
creíble su concreción en el futuro, esto es, que dicho mal tenga la apariencia de verdadero para el
afectado. De este modo, el elemento seriedad debe analizarse desde la perspectiva del hechor y el
elemento verosimilitud desde el ángulo del afectado.
Ahora bien, la prueba presentada por el Ministerio Público a fin de acreditar los presupuestos fácticos
que configurarían los dos delitos de amenazas no condicionales en contexto de violencia intrafamiliar
imputados a P.C.G, no fueron suficientes para que el tribunal adquiriera, más allá de toda duda
razonable, la convicción de que éstos hubiesen acontecidos, para dar por establecido dichos ilícitos y
por ende condenar al acusado.
En primer término, las amenazas que supuestamente se cometieron el día 5 de julio de 2016, según el
auto de apertura, se fundan en que el acusado habría amenazado de muerte a D.A.R diciéndole
“Maraca Concha De Tu Madre Andai Puro Webiando, Te Voy A Matar”. Dicha proposición fáctica, a
juicio del tribunal, no se logró acreditar en los términos de lo dispuesto en el artículo 340 del Código
Procesal Penal, toda vez que la víctima, D.A.R, en lo pertinente, señaló que concurrió al domicilio del
acusado para encararlo por haber discutido con sus padres, momento en el cual se produjo una
discusión, en la cual P.C.G la agredió físicamente diciéndole que la iba a matar. Ahora bien, al analizar
la totalidad de la prueba de cargo incorporada en la audiencia de juicio, se logró establecer que el único
antecedente probatorio con el que se cuenta para acreditar este hecho es la palabra de D.A, debido a
que el sargento segundo Domínguez Quinteros, quien declaró al respecto, sólo pudo dar cuenta de lo
que ésta le refirió al momento de acoger la denuncia
De este modo, del breve relato de la afectada en relación a este suceso, no tiene el mérito suficiente
para que el tribunal pueda adquirir la convicción, más allá de toda duda razonable en cuanto a
existencia de las amenazas, máxime sí la declaración de D.A.R, es la única prueba que se rindió en
juicio, prueba que por su debilidad, falta de sustento y de corroboración, al no contar con otros
elementos que la respalden, levanta la duda de estas sentenciadoras en cuanto a la existencia de los
acontecimientos propuestos por el ente persecutor, al no revestir la entidad necesaria para formar
convicción más allá de toda duda razonable de la efectividad de ocurrencia los hechos imputados que
serian constitutivos del delito acusado y menos si éstas proposiciones fácticas cumplen con los
requisitos de verosimilitud y seriedad requeridos por el ilícito en cuestión. A lo anterior, necesariamente
se debe relacionar, la contradicción que el presenta testimonio de la víctima con el informe de lesiones
de ésta, efectuado el día de los hechos, en cuanto ésta afirmó que se le ocasionaron lesiones que no se
consigan en el referido informe, contradicción que será abordada al tratar el delito de lesiones menos
graves en contexto de violencia intrafamiliar supuestamente cometido en forma conjunta al delito que se
está analizando.
En razón de lo anterior, no es posible tener por configurado el delito de amenazas simples circunscrito al
día 5 de julio de 2016, pretendido por el acusador, por ausencia de prueba tendiente a demostrar
fehacientemente la existencia de la acción amenazadora que el tipo penal exige, motivo por el que se
dictará sentencia absolutoria en lo que toca a esta figura penal.
Por su parte, los hechos denunciados que habrían acontecido el día 18 de enero de 2017 el relato de la
víctima en cuanto al contenido de las amenazas que denuncia son imprecisas y carente de una
descripción específica que permita identificarlas y poder adecuarlas al tipo penal imputado al acusado
P.C.G. En efecto, el tribunal pudo apreciar que la víctima centró su declaración en la discusión verbal
que sostuvo con el imputado C.G, donde se expresaban improperios y garabatos, en cuyo contexto se
puede advertir que la amenaza de muerte estaba inserta en el contexto de dicha pelea, más aún la
propia víctima refirió que no pensaba que lo fuera a concretar, y lo que resaltó es que no era forma de
tratar a una mujer, sin manifestar que sintió afectada su seguridad individual, lo que da cuenta, que las
referidas amenazas carecen del requisito de verosimilitud. Reforzando este argumento, se debe tener
presente lo expuesto por la madre de la ofendida, R.R.N la que, en estrados, refirió que el acusado
ingresó a su casa, donde empezó a pelear con su hija, los que se decían miles de cosas. Se insultaban.
Le decía a su hija “Maraca”, “tal por cual” y muchos garabatos. En el relato de esta testigo no menciona
alguna amenaza de causar un mal constitutivo de delito. Agregó que el enjuiciado estaba agresivo y que
entre ellos no había una buena relación dado que nunca se ponían de acuerdo en las cosas de la niña.
Por tanto, los dichos de la madre no corroboran la versión de la víctima, sino que más bien refuerza la
posición que nos encontramos en un contexto de una relación animosidad y hostilidad entre padres
21
separados, razón por la cual las amenazas carecen de verosimilitud. A su vez, respecto del requisito de
seriedad, el tribunal entiende que dada la dinámica de los hechos asentados, las expresiones que el
acusado le manifestó a la víctima, se enmarcan en el contexto de una situación familiar, de separación
de los padres, con una hija en común. Separación que se ha llevado por parte de ambos padres en
forma hostil y conflictiva, con disputas propias de la separación de una pareja, en los que dice relación
con el cuidado de la hija en común. De acuerdo a la lógica y las máximas de la experiencia, en dicho
contexto de agresiones reciprocas, no se puede establecer, ni aún por dicha rivalidad y problemas que
tengan ambos padres, el propósito del agente de llegar a la concreción de los hechos que constituirían
las amenazas. Esto es, del contexto en que se exteriorizaron las supuestas amenazas, no se puede
llevar a colegir que efectivamente P.C.G tuviera la real intención de llegar a concretar la muerte de la
ofendida.
A lo anterior, se debe agregar que los funcionarios policiales Jorge Valladares Aedo y Hugo Moraga
Seguel, únicamente se constituyeron en el domicilio de la víctima después de la ocurrencia de los
hechos, siendo en consecuencia, testigos de oídas de la víctima, los que no pueden ser corroborados
con otra fuente de información y sólo permiten tener por acreditada la detención del acusado.
Por consiguiente, y dada la particular situación que rodearon los acaecimientos de los hechos, resulta
ser que las pretendidas amenazas carecen en este caso de la verosimilitud y seriedad necesaria para
elevarla a la categoría de ilícito penal en los términos que más arriba se explicitaron, razón por la cual se
llega a decisión absolutoria en este cargo imputado.
II.- En cuanto al delito de lesiones menos graves en contexto de violencia intrafamiliar aparentemente
ocurrido el día 5 de julio de 2016.
NOVENO: Que, para que se configure el delito de lesiones menos graves, en contexto de violencia
intrafamiliar, previsto en el artículo 399 del Código Penal en relación con el artículo 494 N° 5 del mismo
código y artículo 5 de la Ley de Violencia Intrafamiliar, deben concurrir los siguientes elementos: a)
Debe tratarse de cualquier lesión que produzca enfermedad o incapacidad para el trabajo por no más de
30 días; b) Debe ser causada por las formas que se desprendan de los verbos rectores herir (romper o
abrir la carne o un hueso del cuerpo), golpear (dirigir un objeto material para encontrarse con el cuerpo
de la víctima) o maltratar de obra (cualquier actividad dirigida a dañar físicamente al lesionado o hacerlo
sufrir causándole dolores físicos); y c) Debe ser cometido en contra de alguna de las personas que
menciona el artículo 5 de la Ley 20.066 sobre Violencia Intrafamiliar.
Se debe tener presente que los bienes jurídicos protegidos en esta figura penal son la integridad física y
la salud individual.
Respecto al primer y segundo requisito, esto es que se trate de una lesión que haya provocado
enfermedad o incapacidad para el trabajo por no más de treinta días y que ésta sea causada por alguna
de las formas que se desprendan de los verbos rectores herir, golpear o maltratar de obra, se contó con
el relato de D.A.R, informe médico de lesiones de ésta, de fecha 5 de julio de 2016, emanado del
Consultorio Raúl Silva H y los dichos de W.A.D.Q, funcionario policial que recibió la denuncia de A.R
En lo pertinente a este punto D.P.A.R indicó que el día 6 de julio de 2016 debido a que no se pudo
juntar con el acusado, según habían acordado, éste fue a su domicilio, increpando a su madre,
insinuando que se había ido a juntar con otro hombre. Por ello, fue a su casa para encararlo. Al llegar al
lugar, la mamá del acusado la metió de la ropa al antejardín. En ese momento el imputado salió con un
cuchillo, se lo puso en el cuello, diciéndole que la iba a matar. Además trató de sacar el auto para
atropellarla. Tenía lesiones en el cuello y el brazo, donde la levantó cuando le puso el cuchillo, las que
no fueron causadas por el cuchillo.
Para corroborar el testimonio de D.A se incorporó informe médico de lesiones de ésta, efectuada el día
de la denuncia. Este elemento probatorio, no solo no ayuda a corroborar la efectividad de lo relatado por
A.R sino que lo contradice, debilitando sustancialmente la fuerza probatoria de su declaración, toda vez
que en el referido documento únicamente se constata, por el facultativo de turno, que D.A.R presentaba
equimosis en región escapular y brazo izquierdo, (equimosis en la región escapular y no capilar como
figura en el auto de apertura). Llamando la atención al tribunal que de acuerdo a la dinámica de los
hechos descritos por la víctima, esto es una agresión física de tal forma que la llegó a levantar del suelo
tomándole del cuello, acción física que requirió una fuerza tal efectuada por el acusado que
necesariamente debió dejar lesiones externas, constatables al examen externo, apreciadas visualmente,
lo que sería concordante con la declaración de la víctima en cuanto a que afirmaba que resultó con
lesiones en su cuello, como consecuencia de la agresión sufrida por el acusado, lo que indudablemente
merma el valor probatorio de su testimonio. A su vez, los dichos del sargento segundo W.A.D.Q, en
nada contribuyen a efectos de ratificar la dinámica de los hechos propuestos por el Ministerio Público,
dado que únicamente ratificó los dichos de la víctima en cuanto acogió su denuncia de agresión,
pudiendo tener por acreditado solamente que efectivamente D.A denunció una agresión por parte del
padre de su hija y que las lesiones fueron calificadas como leves.

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En este sentido, con la declaración de la víctima D.A, el carabinero Walter Domínguez e informe de
lesiones no se ha logrado adquirir la convicción que efectivamente las lesiones que fueron constatadas
en el centro asistencial fueron producto de una acción realizada por el acusado, considerando además
que la propia víctima refirió que la lesión del hombro y brazo –única constatada en el consultorio Raúl
Silva H- se originó por el forcejeo que tuvo con la madre del acusado. No obstante ello, las agresiones
que atribuyó que le propinó el acusado no tienen sustento en el referido informe, lo que resulta a lo
menos cuestionable en cuanto a que la acción que reporta esto es que fuera tomada del cuello con las
manos del imputado, afirmando que quedó con lesiones, no fuera confirmado por el especialista del
aérea de la salud, lo que genera al tribunal una duda razonable de la efectividad de la imputación
efectuada al acusado en este cargo efectuado por parte del ente persecutor.
Atendido a que no se pudo adquirir más allá de toda duda razonable la convicción que el acusado
hubiese realizado una acción que le hubiese provocado una lesión a D.A. R, se dicta decisión
absolutoria a su respecto, de la imputación de un delito de lesiones menos graves en contexto de
violencia intrafamiliar.
III.- En cuanto al delito de Desacato supuestamente ocurrido el día 18 de enero de 2017:
DÉCIMO: Que, el delito de Desacato, previsto y sancionado en el artículo 240 del Código de
Procedimiento Civil, consiste en quebrantar lo ordenado cumplir por resolución judicial, y por lo tanto
para su configuración se requiere la existencia de quebrantamiento de una resolución judicial,
debidamente notificada, que se encuentre ejecutoriada y que contemple una mandato imperativo para el
sujeto activo, debiendo cumplirse además, todos los otros elementos de la estructura del delito.
Se debe tener presente que el bien jurídico protegido es la correcta administración de justicia y el
efectivo imperio de las resoluciones judiciales y ello se vincula fundamentalmente a la trascendencia de
la función jurisdiccional en el establecimiento de la paz social.
Para acreditar la existencia de una resolución judicial contenedora de un mandato imperativo,
debidamente notificada y que se encuentra ejecutoriada se contó con copia autorizada de resolución
que decretó la suspensión condicional del procedimiento, dictada en audiencia de formalización de la
investigación, con fecha 7 de septiembre de 2016, del Juzgado de Garantía de Puente Alto, en la causa
RIT 8942-2016, RUC 1.600.637.353-8, en contra de P.A.C.G, por el delito de lesiones menos graves en
contexto de violencia intrafamiliar y copia de oficio N° 12956-2016, donde se informa a la 62° Comisaría
de Puente Alto de las condiciones decretadas, documentos que dan cuenta de la imposición de las
condiciones de las letras b), c) y d) del artículo 9 de la ley 20.066, consistentes en la prohibición de
acercarse a la víctima D.P.A.R, a su domicilio ubicado en calle Reloj del Sol N° XXXX, departamento xx,
comuna de Puente Alto, lugar de trabajo o estudio o en cualquier lugar donde ésta se encuentre,
prohibición de porte de armas y la obligación de someterse a una evaluación y eventual tratamiento de
control de impulsos, por el periodo de un año.
En cuanto a la vigencia de resolución que decreta las condiciones de la salida alternativa, se contó con
certificado emanado por la jefa de la unidad de causa y público subrogante, en el cual consta que al
acusado le fueron notificadas personalmente las referidas condiciones y que al 18 de enero de 2017 se
encontraban ejecutoriadas y vigentes. Además consta del mérito de la resolución, que éstas se
impusieron por un periodo de un año a contar del día 7 de septiembre de 2016 y los hechos ocurrieron
el día 18 de enero de 2017, por tanto vigente a dicha fecha.
El verbo rector, esto es, a la realización de una efectiva acción de quebrantamiento o desobediencia,
ésta se encuentra acreditada principalmente en base a las declaraciones de la ofendida, la madre de
ésta, dos funcionarios policiales Jorge Valladares Aedo y Hugo Moraga Seguel, el propio acusado y su
testigo de descargo J.H.C, quienes dieron cuenta que el día 18 de enero de 2017 el acusado concurrió
al domicilio de la víctima D.A.R ubicado en calle Reloj del Sol XXXX, departamento xx, comuna de
Puente Alto, produciéndose una discusión, quebrantando el enjuiciado C.G lo ordenado cumplir por el
Juzgado de Garantía de Puente Alto.
Pues bien, de la prueba rendida en el juicio aparece que la actividad desplegada por P.C.G, se adecua
al tipo penal de desacato, previsto y sancionado en el artículo 240 del Código de Procedimiento Civil, el
que dispone: “El que quebrante lo ordenado cumplir será sancionado con reclusión menor en su grado
medio a máximo”. Efectivamente, se logró acreditar con la prueba rendida que el requerido incumplió el
día 18 de enero de 2017, las condiciones impuestas en la resolución que decretó la salida alternativa al
procedimiento de suspensión condicional del mismo, el día 7 de septiembre de 2016 consistentes en la
prohibición de acercarse a la víctima D.P.A.R, a su domicilio ubicado en calle Reloj del Sol N° XXXX,
departamento xx, comuna de Puente Alto, lugar de trabajo o estudio o en cualquier lugar donde ésta se
encuentre, prohibición de porte de armas y la obligación de someterse a una evaluación y eventual
tratamiento de control de impulsos, por el periodo de un año, las que habían sido en su oportunidad
notificadas personalmente al encartado y que se encontraban vigentes al 18 de enero de 2017.
En este orden de ideas, en relación a las alegaciones de la defensa, se debe tenerse presente que
conforme lo dispone el artículo 10 de la Ley 20.066, sobre violencia intrafamiliar: “En caso de
incumplimiento de las medidas cautelares o accesorias decretadas, con excepción de aquella prevista
en la letra d) del artículo 9°, el juez pondrá en conocimiento del Ministerio Público los antecedentes para
los efectos de lo previsto en el inciso segundo del artículo 240 del Código de Procedimiento Civil, sin
perjuicio de imponer al infractor, como medida de apremio, arresto hasta por quince días”, a su vez el
artículo 17 de la misma ley prescribe “Para decretar la suspensión del procedimiento, el juez de garantía
23
impondrá como condición una o más de las medidas accesorias establecidas en el artículo 9..”, por su
parte el artículo 18 señala “En caso de incumplimiento de las medidas a que se refieren los artículo 15,
16 y 17, se aplicará lo dispuesto en el artículo 10” De esta forma, habiendo sido impuesta la condición
mencionada, en el marco de un proceso por violencia intrafamiliar, y siendo las mismas incumplidas por
C.G el día 18 de enero de 2017, según consta de la declaración de los testigos presentados por el
Ministerio Público y por la defensa e incluso los dichos del propio acusado, es posible encuadrar el
incumplimiento de dicha prohibición en el tipo penal de desacato, previsto y sancionado en el artículo
240 inciso 2º del Código de Procedimiento Civil.
A continuación y luego de corroborar que se satisface la tipicidad del delito de desacato, como se acaba
de analizar, se debe determinar sí se configura en este caso con la culpabilidad considerado como
elemento de la estructura del delito, adhiriendo a una concepción de la culpabilidad concebida como
reprochabilidad al autor por haber cometido un hecho típico y antijurídico en circunstancias que en la
situación concreta en que se encontraba no se sometió, pudiendo hacerlo, a los mandatos y
prohibiciones del Derecho. En efecto, se postula que quien desconoce que en el caso concreto su
conducta resulta contraria al ordenamiento jurídico, no puede ser objeto de reproche penal, porque no
cuenta con un motivo para adecuar su conducta a Derecho. Ahora bien, si el sujeto activo, sabiendo que
su conducta es, en general, prohibida por el ordenamiento jurídico y cree erróneamente que en el caso
concreto, la misma se encuentra justificada por una causa que no se encuentra consagrada en el
ordenamiento jurídico, estamos en presencia de un error de prohibición.
Apoyando esta posición el profesor Enrique Cury (Derecho Penal, Parte General, 7ª ed., 2005, pp. 437y
siguientes) señala que en materia penal se reconoce eficacia excusante al error de prohibición, así el
artículo 1º inciso 1º del Código Penal declara que el delito es “acción u omisión voluntaria penada por la
ley”, agregando, en el inciso 2º, que “las acciones u omisiones penadas por la ley se reputan siempre
voluntarias, a no ser que conste lo contrario”. Lo que se debe relacionar con lo señalado por el mismo
profesor, en (Derecho Penal, Parte General, 7ª edición, 2005, páginas 445 a 447, que además del
artículo 1 inciso 1° del Código Penal ya citado, se fundamenta el error de prohibición en lo preceptuado
en los artículos 224 y 225 del mismo código. En ellos se considera que los jueces y funcionarios allí
mencionados pueden, en ciertas situaciones, alegar que su ignorancia sobre normas jurídicas resulta
excusable. Si ello es así, razona Cury, entonces con mayor razón dicha ignorancia debiera poder
esgrimirse en favor del resto de los ciudadanos, cuyas posibilidades de conocer el Derecho son
muchísimo más limitadas. Otra materia citada por este autor, en abono a la procedencia del error de
prohibición en determinadas circunstancias, es con respecto a la inimputabilidad, porque si se admite
que puede excluirse la culpabilidad de quien producto de su estado personal, no puede conocer la
ilicitud de su obrar, por analogía, debiera excluirse de responsabilidad a quien producto de las
circunstancias particulares del caso concreto, carece de la posibilidad de conocer la ilicitud de su
conducta. Finalmente Cury invoca el artículo 19 N° 3 inciso 6 ° de la Constitución Política de la
República, el que prohíbe presumir de derecho la responsabilidad penal.
En este sentido la Excelentísima Corte Suprema, en causa Rol 1338-1998, sentencia de fecha 04 de
agosto de 1998, señaló que: “una acción sólo puede considerarse “voluntaria” cuando ha sido ejecutada
“libremente” por el sujeto, esto es, cuando él ha tenido la posibilidad real de decidirse a comportarse en
otra forma; pero ello sólo sucede si el autor, cuando obró, tenía conciencia de que lo que hacía era
contrario al derecho, ya que únicamente en esas circunstancias existirá un motivo que lo impela a
abstenerse de comportarse como lo hace o a conducirse de cualquier otra forma diferente. Entonces, si
sólo realiza una acción voluntaria quien la ejecuta conociendo su ilicitud, y si las acciones penadas por
la ley únicamente se reputan voluntarias a no ser que conste otra cosa, quiere decir que la cuestión de
si el autor de un hecho punible obró a conciencia de que lo que hacía era injusto admite prueba en
contrario y constituye, a lo sumo, una presunción puramente legal”.
Ahora bien, de acuerdo a la doctrina se distingue el a) error de prohibición abstracto o directo el que
consiste en un desconocimiento del mandato jurídico general, es decir, el autor no sabe que existe una
norma prohibitiva general y estima que su actuar es jurídicamente indiferente; b) error concreto o
indirecto donde se configura un error en la inaplicabilidad de la norma, en el que el autor conoce la
existencia del precepto, sin embargo supone que está autorizado para actuar, sobre la base de un
determinado permiso, es un error acerca de la existencia y alcance de una causal de justificación y,
finalmente; c) un error acerca de una causal de exclusión de responsabilidad por el hecho, es una
representación equivocada acerca de la fuerza determinante de la norma.
Además, se exige que el error de prohibición sea invencible, es decir, inevitable por parte del agente,
aun empleando la diligencia que le era exigible, lo que se determinar aquello hay que atender a las
circunstancias personales del agente.
En este orden de las cosas, en el presente caso el acusado C.G, actuó bajo la creencia que estaba
autorizado para ello, esto es bajo el alero de una causa de justificación. En el caso sub lite el agente
equivocadamente creyó que su actuar se encontraba permitido debido a la obligación, en su calidad de
padre, de velar por la salud de su hija, cuya madre es precisamente la ofendida. En efecto, la víctima
reconoció que fue ella quien llamó al acusado para informar y exigirle que buscara un médico por un
problema neurológico que le habían diagnosticado, recalcando la gravedad de la situación y por tanto la
urgencia de ello, conversación que devino en una discusión entre ambos. Lo anterior fue presenciando
por el compañero de trabajo del acusado, J.H.C, pues ambos se dirigían en un automóvil a su lugar de
trabajo. Este testigo refirió que estaba con el acusado cuando D, la madre de la hija de éste, lo llamaba

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reiteradamente -más de 10 llamados- por un tema relacionado con su hija, por lo que en su calidad de
padre, insistió al acusado que fuera a ver a su hija, en la eventualidad que le hubiese pasado algo grave
fundado en la reiteradas llamadas que le hiciera D.A.R. El testigo H refirió que C.G se encontraba
reticente a las exigencias de la madre, le dijo que no podía acercarse pero atendido el contexto
específico concurrió de todas formas a dicho domicilio a efectos de asegurarse de la gravedad de la
salud de su hija.
Ahora bien, a juicio de estas sentenciadoras, los dichos del encartado, la víctima y lo señalado por H.C
evidencian que éste sabía que existía una prohibición de aproximarse a la casa de la denunciante, pero
atendido a que ésta le comunicó telefónicamente que a su hija le diagnosticaron un problema
neurológico, exigiéndole que buscara atención médica, dado que tenía conocidos en el área de la salud,
originándose una pelea, cortándole el teléfono. En este contexto, y ante la representación que le hiciera
su compañero de trabajo, se vio forzado a concurrir al domicilio de la víctima para solucionar el
problema de salud de su hija, a petición de la propia ofendida. Luego, como a los ojos de muchos
ciudadanos, si se enfrenta ante una enfermedad de un hijo, donde le manifiestan que es urgente y que
está en sus manos solucionar dicha necesidad, la prohibición pierde su propósito y su incumplimiento
resulta en todo caso, un comportamiento autorizado por el titular del derecho vulnerado o puesto en
riesgo. No logra advertir la relevancia de incumplir una resolución judicial, porque el bien jurídico
protegido por el desacato, o al menos el que suele citarse es la intangibilidad de las resoluciones
judiciales, cuestión que resulta una abstracción difícil de comprender para un ciudadano lego, que se
siente autorizado por la necesidad de protección a su hija. En definitiva, el enjuiciado aunque
formalmente entiende que pesaba sobre él la prohibición antes referida, concibe que su cumplimiento
puede exceptuarse en determinadas circunstancias, como en el presente caso, para concurrir ante la
petición de la afectada, siendo necesario resguardar la integridad física de su hija, la que debía ser
satisfecha urgentemente, como se lo manifestó la víctima, lo que se entiende no solo en los dichos del
testigo de descargo, relatado a las reiteradas llamadas sino también en los dichos de la víctima, la que
indicó que le molestó de sobremanera la indiferencia que había mostrado el acusado ante la información
que le entregaba, consistente en el diagnostico medico de su hija en común.
Por su parte, en cuanto a la posibilidad de vencer esta errónea creencia, es menester analizar las
circunstancias personales del encausado, se trata de una persona joven, de 22 años de edad, envuelto
en una relación hostil con la madre que dificultaba su rol en la crianza de su hija, confundiéndose su rol
en el cuidado de la menor, lo que se concluye que el encausado actuaba bajo la creencia errada de que
la necesidad de saber precisamente la enfermedad de su hija, era suficiente para que su conducta
estuviese justificada. En este entorno, a juicio del tribunal, esta errada concepción tiene el carácter de
invencible, toda vez que el imputado, dado el contexto de los hechos y su situación personal, no contó
con la posibilidad real y efectiva de salir de dicho error.
En razón de todo lo anterior, a juicio del tribunal el enjuiciado P.C.G ejecutó las conductas típicas del
desacato ya referidas, en una situación de error de prohibición invencible, cuestión que determina la
exclusión de su culpabilidad y, por ende, de su responsabilidad penal, por lo que solo cabe su
absolución por este delito.
UNDÉCIMO: Que, se exime al Ministerio Público del pago de las costas de la causa por haber tenido
motivo plausible para litigar.
Por estas consideraciones y visto además, lo dispuesto en los artículos 1, 399 del Código Penal; y
artículos 1, 8, 47, 292, 295, 297 y siguientes, 325 y siguientes, 340, 341, 342, 343, 344 y 348 del Código
Procesal Penal, se declara:
I.- Que, se absuelve a P.A.C.G, por su participación en calidad de autor de un delito de amenazas no
condicionales en contexto de violencia intrafamiliar y lesiones menos graves en contexto de violencia
intrafamiliar, supuestamente ocurridos el día 5 de julio de 2016, y un delito de amenazas no
condicionales en contexto de violencia intrafamiliar y un delito de desacato, supuestamente acaecido el
día 18 de enero de 2017, ambos en la comuna de Puente Alto.
II.- Que, se exime al Ministerio Público del pago de las costas de la causa, por estimar que tuvo motivo
plausible para litigar.
Devuélvanse en su oportunidad al Ministerio Público la prueba incorporada en la audiencia de Juicio
Oral.
Ejecutoriada que sea la presente sentencia, dese cumplimiento a lo dispuesto en el artículo 468 del
Código Procesal Penal y remítase copias autorizadas de esta sentencia al Juzgado de Garantía de
Puente Alto.
Redactó la sentencia la juez Gladys Camila Villablanca Morales.
Notifíquese, regístrese, hecho, archívese.
RUC: 1.700.063.371-2
RIT: 187-201
Pronunciada por el Tribunal de Juicio Oral en lo Penal De Puente Alto, cuya sala estuvo integrada por
las juezas María José Araya Álvarez, Gladys Camila Villablanca Morales y Beatriz Alejandra Cabrera
Celsi. La primera en calidad de suplente, la segunda de titular y la tercera subrogante legal. Se deja
constancia que no firma la sentencia la magistrado Cabrera Celsi, no obstante haber concurrido al juicio
y deliberación, por encontrarse ejerciendo funciones en su tribunal de origen.

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