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LA ROJA INSIGNIA DEL CORAJE

Es la guerra civil estadounidense.


El ejército va a ponerse en marcha. Hace días que los soldados esperan, hartos de la
quietud en la campiña, y a no mucha distancia del ejército rebelde. Un joven soldado
escucha la noticia de la próxima partida hacia su primera batalla y recuerda…Se alistó
contra la voluntad de su madre, con la idea heroica de pertenecer a las filas del
gobierno, y se marchó lleno de recomendaciones maternales y un orgullo grande ante la
admiración de compañeros y amigos. Pero han estado muchos meses inactivos y ahora
corre el rumor del enfrentamiento inminente. De pronto siente miedo y el deseo de
escapar: quisiera saber si alguno de los demás experimenta lo mismo, y comprende que
sólo al entrar en batalla sabrá cómo se conducirá cada uno, incluido él mismo. La
tensión produce en los soldados actitudes diferentes: bromas, proyectos de muerte,
bravuconadas, mientras el joven se atormenta ante la incertidumbre acerca de su propia
conducta. De pronto el grupo se pone en movimiento y se siente arrastrado por la marea
humana que lo obliga a correr para no ser aplastado, mientras piensa que desearía estar
en cualquier lugar que no fuera éste. Todo le parece terrorífico, su inicial ardor bélico ha
desaparecido, mientras sus compañeros marchan denotando sentimientos muy distintos
a los suyos: parecen llenos de entusiasmo y valor. Quisiera hablarle, hacerles
comprender que van hacia una muerte segura, que los generales los están entregando al
enemigo, pero nadie lo escuchará. Se agrupan, forman trincheras, acomodan sus armas,
vuelven a levantarse, cambian de posición, mientras las primeras escaramuzas lo hacen
desear de una sola vez la muerte para terminar con ese tormento. Quiere por momentos
entrar en batalla ya mismo, cuando de pronto el rugido de las armas de una brigada
delantera lo sorprende y comprende que está en el medio de la batalla y deberá
enfrentar, aterrorizado, al enemigo que se acerca en bandadas. Acomoda el fusil y
comienza a tirar a lo loco, sin apuntar entre el humo y el ruido atronador. Al cabo de un
rato pareciera que el enemigo ha sido repelido, y se escuchan gritos de alborozo y
triunfo entre sus compañeros. A su alrededor hay muchos heridos, pero él se relaja en un
sentimiento de orgullo y agotamiento dispuesto a festejar la victoria, cuando de repente
alguien grita dando la voz de alerta pues los confederados están volviendo a atacar. El
terror vuelve a invadirlo, y combate hasta que entiende que lo único prudente es huir de
la masacre. Emprende el escape, pierde el arma, ve que otros también huyen, y
comienza a correr y correr alejándose del campo de batalla. Exhausto, siente que su
actitud ha sido la correcta, que los que aún continúan luchando están perdidos y no
saben lo que hacen, aún cuando comprende que hay grupos batallando convencidos de
estar derrotando al enemigo. Hay batallones que efectivamente están repeliendo las
fuerzas rebeldes, pero a él no le importa, sólo quiere buscar un buen refugio lo más lejos
posible de allí.
Cuando despierta al día siguiente, vuelve a escuchar los estampidos ensordecedores de
la batalla, entonces se encamina al lugar para no perderse el espectáculo pavoroso de la
guerra. En su trayecto se cruza con innumerable cantidad de heridos sangrantes que
vuelven, ayudándose como pueden, para ser socorridos. Avanza por el bosque para
acercarse cada vez más y la muchedumbre de heridos le hace sentir el deseo de ser uno
de ellos, poseer también como esos valientes una “insignia roja de coraje”.
Continuando su avance se encuentra con uno de sus compañeros más conocidos de la
brigada, que está muy herido, y una profunda vergüenza se apodera del joven.
Desesperado al ver el estado en que se encuentra su amigo, quiere ayudar, acompañarlo,
atenuar de alguna manera la agonía digna con que camina tambaleante; de pronto ve,
cuando aún de pie, cómo un estertor lo retuerce y cómo, con un sonido desgarrante cae
mostrando la terrible heridade su costado. Comprende entonces la envidia que siente
ante aquellos que fueron heridos en la batalla y no tendrán que esconder el secreto de su
cobardía durante toda su vida. En su marcha vacilante se encuentra con un combatiente
que regresa del frente en retirada, e intenta preguntar porqué vuelven, porqué vuelven;
ante su insistencia recibe en respuesta un terrible golpe en la cabeza, dado por la culata
del soldado enfurecido. El dolor es insoportable y está a punto de desmayarse, cuando
alguien acude a socorrerlo, y con solidaridad y sabiduría lo acompaña hasta encontrar el
regimiento al que pertenecía.
Lo reciben con alegría, lo curan, lo cuidan, creen que ha estado combatiendo junto a
otros regimientos. Cuando al día siguiente se siente mejor, un nuevo enfrentamiento los
obliga a tomar las armas y a atacar a los rebeldes. Pero se produce un cambio en el
pensamiento del joven, está decidido a recuperar su dignidad y en el combate, la rabia,
la desesperación, también la vergüenza, contribuyen a que se desempeñe como un
héroe. La estructura mental del joven durante éste y los subsiguientes combates sufre
una modificación sustancial y un nuevo hombre surge de las ruinas de un espíritu
cobarde hasta llegar, con la derrota sobre el enemigo, a transformarse en un héroe y a
redimirse ante sí mismo.

Fear: the red badge of courage

The army will start. The soldiers have waited for days, fed up with the still in the countryside,
and to not a lot of distance of the rebellious army. A youth soldier listens the news of the next
departure toward her first battle.. she enrolled against her mother's will, with the heroic idea
of belonging to the government's lines, and she left full with maternal recommendations and a
big pride before the admiration of partners and friends. But they have been many inactive
months and now the rumor of the imminent confrontation runs. Suddenly it feels fear and the
desire of escaping: he/she wanted to know if some of the other ones experiences the same
thing, and he/she understands that only when entering in battle he/she will know how he/she
will behave each one, included him same. The tension takes place in the soldiers different
attitudes: jokes, projects of death, bravuconadas, while the youth is tormented in the face of
the uncertainty about her own behavior. Suddenly the group puts on in movement and it is
dragged by the human tide that forces him to run for not being flat, while he/she thinks that
he/she would want to be in any place that was not this. He finds everything terrifying, their
initial warlike ardor has disappeared, while its partners go denoting feelings very different to
his: they seem full with enthusiasm and value. He/she wanted to speak to him, to make them
understand that they go toward a sure death that the generals are giving them to the enemy,
but nobody will listen to it. They group, they form trenches, they accommodate their weapons,
they get up again, they change position, while the first skirmishes make it want of a single time
the death to finish with that torture. He/she wants for moments to already enter in battle
same, when suddenly the roar of the weapons of a front brigade surprises him and he/she
understands that it is in the means of the battle and it will face, panicky, to the enemy that
comes closer in flocks. It accommodates the rifle and he/she begins to throw to the crazy thing,
without pointing between the smoke and the deafening noise. After a while it seemed that the
enemy has been repelled, and screams of joy and victory are listened among their partners. To
their surroundings there are many wounded, but he relaxes himself in a feeling of pride and
exhaustion willing to celebrate the victory, when suddenly somebody screams giving the voice
then of alert the confederates returning to attack. The terror invades it again, and it combats
until he/she understands that the only thing wise it is to escape from the massacre. It
undertakes the escape, it loses the weapon, you go that other they also escape, and he/she
begins to run and to run moving away from the battle field. Exhausted, it feels that their
attitude has been the correct one that those that still continue fighting are lost and they don't
know that they make, still when he/she understands that there are groups battling convinced
of being defeating the enemy. There are battalions that indeed they are repelling the rebellious
forces, but he doesn't care it, he/she only wants to look for a good refuge it more far possible
of there.

When he/she wakes up the following day, he/she listens the deafening explosions of the battle
again, then he/she heads to the place for not getting lost the fearful show of the war. In their
itinerary he/she crosses with countless quantity of bleeding wounded that return, helping you
like they can, to be aided. It advances for the forest to come closer more and more and the
crowd of wounded makes him feel the desire to belong one to them, to also possess as those
brave a "red badge of anger."

Continuing their advance meets with one of their good known partners of the brigade that is
very wounded, and a deep shame takes possession of the youth. Desperate when seeing the
state in that their friend is, he wants to help, to accompany him, to attenuate the worthy agony
somehow with which he walks wobbly; suddenly you go, when still of foot, how a stertor twists
it and how, with a sound desgarrante he/she falls showing the terrible heridade its side. He/she
understands the envy that feels before those that were hurt in the battle then and they won't
have to hide the secret of their cowardice during all their life. In their hesitant march he/she
meets with a combatant that returns of the front in retreat, and he/she tries to ask reason they
return, reason returns; before their insistence he/she receives in answer a terrible blow in the
head, given by the infuriated soldier's breech. The pain is unbearable and it is about to faint,
when somebody goes to aid him, and with solidarity and wisdom accompanies him until
finding the regiment to which belonged.

They receive it with happiness, they cure him, they take care of it, they believe that it has been
combatting next to other regiments. When the following day feels better, a new confrontation
forces them to take the weapons and to attack the rebels. But a change takes place in the
youth's thought, it is resolved to recover its dignity and in the combat, the rage, the
desperation, also the shame, they contribute to that acts as a hero. The youth's mental
structure during this and the subsequent combats suffers a substantial modification and a new
man arises of the ruins of a cowardly spirit until arriving, with the defeat on the enemy, to
become a hero and to be redeemed before itself.