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UNIVERSIDAD NACIONAL DE TRUJILLO

FACULTAD DE DERECHO Y CIENCIAS POLITICAS

ESCUELA ACADÉMICO PROFESIONAL DE CIENCIA POLITICA Y


GOBERNABILIDAD

CURSO
Servicios Públicos y Reguladores

DOCENTE
Navarro Vega, Edwin

ALUMNA
Ramirez Huaman, Paola Anthoanett

TRUJILLO – PERU
2018
ANALISIS DE LA LECTURA “SOBRE EL ESTUDIAR Y EL ESTUIANTE”

La lectura de José Ortega y Gasset, tiene un comienzo a mi punto de vista un


poco crítico porque parte de la premisa de que estudiar metafísica “es una
falsedad”, pero no solo estudiar metafísica es ficticio sino el estudiar mismo es
una actividad falsaria. El estudiar se basa en esa falsedad esencial: fingir como
propias unas necesidades que no lo son.
Es decir, se hace de manifiesto que el saber es totalmente distinto al estudiar.
El filósofo, el científico o el místico buscan una verdad de la que sienten una
necesidad íntima. Verdad, dice Ortega, es aquello que aquieta una inquietud de
nuestra inteligencia. Por ejemplo, un estudiante memoriza y repite la estética
trascendental de Kant para aprobar una asignatura que a su vez le permitirá
acceder a unos estudios superiores que a su vez le permitirán tener un mejor
nivel de vida. Pero ese mismo estudiante percibe, por lo tanto, ese
conocimiento como algo ajeno a sí, como algo que no necesita, un mero
cúmulo de palabras.
Lógicamente, la ciencia o la filosofía que no tranquiliza una inquietud de
nuestro espíritu, es un conocimiento falso en tanto carente de verdad.
La verdad precisa de autenticidad y esa necesidad nunca puede ser impuesta o
inculcada desde fuera. Por ejemplo, los docentes pueden estimular a los
alumnos a que aprendan cosas, pero nunca a que deseen y amen ese saber.
Lo triste es que el conocimiento del que somos transmisores ha sido creado por
hombres que sí sentían esa necesidad radical de saber.

Se puede comprobar esta diferencia entre estudiante y científico en que el


estudiante asume pasivamente unos conocimientos dados, asimila y lo acepta
simplemente. Por otro lado el hombre de ciencia se acerca a la verdad
heredada con suspicacia y sospecha, busca la satisfacción de una necesidad.

Continuando con la lectura líneas más abajo se presenta la idea de que la


situación actual es problemática. Paulatinamente el saber que debe asimilar el
estudiante es mayor y eso produce que la posibilidad de una asimilación
sincera de la necesidad de verdad sea cada vez menor. Fruto de esta
educación en cadena es la ignorancia de la sociedad culta. Como
consecuencia de esta carencia de los estudios el hombre en la actualidad es
más bárbaro e inculto que el hombre de tiempos anteriores.

Lo problemático de esta situación es que no podemos dejar de estudiar de


golpe, el sostenimiento material de millones de personas depende de que
técnicas avanzadas sean enseñadas en las universidades. Sin embargo, este
modelo de aprendizaje en masa va socavando cada vez más profundamente la
verdadera ciencia, porque los saberes que ya existen solo se almacenan sin
brindar un resultado óptimo, imposibilitando el surgimiento de nuevos saberes.