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traduaion de

CARLOS DANIEL SCI-IROEDER


ANÁLISIS DE SISTEMAS-MUNDO
Una introducción

IMMANUEL WALLERSTEIN

siglo
veintiuno
editores

MÉXICO
ARGENTINA
ESPAÑA
RECONOCIMIENTOS

siglo xxi editores, s.a. de c.v,


CERRO DEL AGUA 248, ROMERO DE TERREROS, 04310, MÉXICO, DF

siglo xxi editores, s.a.


TUCUMÁN 1621,7° N, C1ÜSOAAG. BUENOS AIRES, ARGENTINA Cuando acepté escribir este libro, recibí, por casualidad, una invita-
siglo xxi de españa editores, s.a. ción de la Universidad Internacional Menéudez Pelayo de Santander,
PRíNCIPE DE VERGARA 78. 28006, MADRID, ESPAÑA España, para dar un seminario de verano sobre "análisis de sistemas-
mundo", El curso consistiría en cinco conferencias. Los participantes
eran en su mayoría alumnos graduados y profesores jóvenes ele uni-
HNL:)
versidades españolas, quienes, en su mayoría, habían tenido escaso
W3fll8
200!í Wallcrstein, lnunanucl Maurice, 1930- contacto con el análisis de sistemas-mundo. Eran alrededor de cua-
It nálisis di' sistemas-mundo : /lila renta. Aproveché así la ocasión para presentar una primera versión
iutnnluccuni / por Irnrnanuel Wallersiein ; de los cinco capítulos de este libro. Y me he beneficiado por los co-
traducción de Carlos Daniel Schroeder, -
México: Siglo XXI, 2005. mentarios recibidos. A ellos les agradezco.
!56 p. - (Historia) Cuando terminé de escribir el borrador ele este libro, le pedí a
Traducción de: World-systems amalysis, cuatro amigos que lo leyeran y criticaran. Estos amigos son personas
An introclucuon .
en cuyo juicio como lectores y experiencia docente confío. Pero to-
ISBN 968-2;)-2G04-'!
dos tenían cierto grado de participación e interés en el análisis de sis-
l. Historia social. 2. Cambio social. temas-mundo. Esperaba por tanto obtener una variada gama de reac-
:), Sistemas sociales. 4. Globalización -
ciones, yeso fue lo que sucedió. Como es el caso con un ejercicio
Aspectos sociales. 1. Schrocder, Carlos
Daniel, tr. 11. t. llI. Ser, semejante, les estoy agradecido por rescatarme de zonceras y pasajes
oscuros. Me ofrecieron sus avezadas sugerencias, las cuales incorpo-
ré. Pero, por supuesto, persistí en mi opinión acerca del tipo de libro
que yo consideraba más útil escribir, y los lectores merecen mis dis-
culpas por ignorar parte de sus sugerencias. Así y todo, el libro es me-
jor gracias a las cuidadosas lecturas ele Kai Erickson, Walter Goldfrank,
portada: targel
Charles Lernert y Peter Taylor.

primera edición en cxpaúol, 2005


segunda edición en espaúol, 200li
© stglo xxi editores, s.a, de c.v,
isbn 968-23-2GO+4

primera edición en Illgl{'s, 2004


© duke university press, durham v loudrcs
título original: iuorld-svstems allalY,~ls. un iutnnhutimi

derechos reservados conforme a la ley


impreso y hecho en rnéxico

[7]
PARA COMENZAR:
COMPRENDER EL MUNDO EN EL QUE VIVIMOS

Los medios, así como también los científicos sociales, repiten cons-
tantemente que hay dos cosas que dominan el mundo en que vivimos
desde los últimos decenios del siglo xx: la globalización y el terroris-
mo. Ambos se nos presentan como fenómenos sustancialmente nue-
vos: el primero rebosante de esperanzas y el segundo, de peligros te-
mibles. El gobierno de los Estados U nidos parece desempeñar un
papel central en el avance de uno y la lucha contra el otro. Pero por
supuesto, estas realidades no son meramente estadunidcnses sino
mundiales. Lo que subyace a gran parte de este análisis es el eslogan
de la señora Thatcher, primer ministro de Gran Bretaña entre 1979 y
1990: TINA ("There is No Alternative", en español: "No Hay Ninguna
Alternativa"), Se nos dice que no hay ninguna alternativa a la globa-
lización, a cuyas exigencias todos los gobiernos deben someterse. Yse
nos dice que, si queremos sobrevivir, no hay ninguna alternativa más
que aplastar sin piedad al terrorismo en todas sus manifestaciones.
La caracterización no es falta de verdad, pero sí muy parcial. Si ob-
servamos la globalización y el terrorismo como fenómenos definidos
en un tiempo y escena limitados, tendemos a llegar a conclusiones tan
efímeras como los periódicos. En general, no hemos sielo capaces ele
comprender el significado de estos fenómenos, sus orígcnes, su tra-
yectoria y, más importante aún, cuál es su lugar en el orden mayor ele
las cosas. Solemos ignorar su historia. Somos incapaces de juntar las
piezas del rompecabezas y nos sorprendemos constantemente de que
no se cumplan nuestras expectativas a corto plazo.
¿Cuántas personas esperaban en los años ochenta que la Unión de
Repúblicas Socialistas Soviéticas se desmoronase tan rápida y pacífi-
camente como lo hizo? ¿Y cuántos esperaban en 2001 que el líder de
un movimiento del que pocos habían oído hablar, al-Qaeda, atacase
las Torres Gemelas de Nueva 'York y el Pentágono el 11 de septiem-
bre, provocando tanto daño? No obstante, vistos desde cierta perspec-
tiva, ambos hechos forman parte de un escenario mayor cuyos deta-
lles pudiéramos no haber conocido por adelantado pero cuyos rasgos
generales eran más que predecibles.

19J
PARA COMENZAR PARA COMENZAR

Parte del problema es que hemos estudiado estos fenómenos en sen tes que deben ser delineados y el.Iya inevitable crisis terminal ne-
compartimientos estancos a los que hemos dado nombres especiales cesita ser advertida.
-política, economía, estructura social, cultura- sin advertir que di- Este punto de vista no sólo nos ha enfrentado a la sabiduría oficial
chos compartimientos eran construcciones de nuestra imaginación de quienes detentan el poder, sino también a buena parte del cono-
más que de la realidad. Los fenómenos de los que nos ocupábamos cimiento convencional propuesto por los científicos sociales a lo lar-
en dichos compartimientos estancos estaban tan estrechamente en- go de los últimos dos siglos. Por tal motivo, decimos que es importan-
trelazados que cada uno presuponía al otro, cada uno afectaba al otro te mirar de un nuevo modo no sólo el modo en que funciona el
y cada uno era incomprensible sin tener en consideración a los de- mundo en que vivimos, sino también cómo hemos llegado a pensar
más compartimientos. Y otra parte del problema es que tendemos a acerca de este mundo. Los analistas de sistema-mundo se ven a sí mis-
dejar fuera de nuestras consideraciones analíticas acerca de aquello mos, por lo tanto, como participantes de una protesta fundamental
que es "nuevo" o no los tres puntos de inflexión importantes del sis- contra los rnodos en los que hemos pensado que conociarnos el mun-
tema-mundo moderno: 1] el largo siglo XVI, durante el cual nuestro do. Pero también creemos que la emergencia de este rnodo de análi-
sistema-mundo moderno vio la luz como economía-mundo capitalis- sis es un reflejo, una expresión, de la protesta concreta contra las pro-
ta; 2] la Revolución francesa de 1789, como acontecimiento mundial fundas desigualdades del sistema-mundo que ocupan el centro
que dio lugar a la dominación subsiguiente, durante dos siglos, de político de nuestro tiempo.
una geocultura para este sistema-mundo, cultura que fue dominada YÓ mismo me he dedicado y he escrito acerca (11, análisis de siste-
por un liberalismo centrista, y g] la revolución mundial de 19G8, que mas-mundo durante los últimos treinta años. Lo he utilizado para des-
presagió la larga fase terminal del sistema-mundo moderno en que cribir la historia y los mecanismos del sistema-mundo moderno. Lo
nos encontramos y que socavó la geocultura liberal centrista que man- he utilizado para delinear las estructuras del saber. Lo he discutido
tenía al sistema-mundo unificado. como un método y un punto de vista. Pero jamás había intentado pre-
Quienes proponemos el análisis de sistemas-mundo, tema del que sentar en un mismo lugar la totalidad de lo que entiendo por análisis
trata este libro, venimos hablando acerca de la globalización desde de sistemas-mundo.
mucho antes de que el término fuera inventado (no, empero, corno En estos últimos treinta años, el tipo de trabajo catalogado bajo es-
ele algo nuevo sino corno de algo que había sido un elemento bási- te título se ha vuelto más común y su práctica se ha difundido geográ-
co para el sistema-mundo moderno desde que éste comenzara en el ficamente. Sin embargo, aún continúa siendo una visión minoritaria,
siglo XVI), l-Iemos argumentado que los compartimientos estancos una visión opuesta, en el mundo de las ciencias sociales históricas. Lo
de análisis -lo que en las universidades se denomina disciplinas- he visto elogiado, atacado y con frecuencia mal explicado y mal inter-
son un obstáculo y no una ayuda en la comprensión del mundo. He- pretado, a veces por críticos hostiles y no muy bien informados, pero
mos argumentado que la realidad social en que vivimos y determi- otras veces por individuos que se consideraban a sí mismos partida-
na cuáles son nuestras opciones no ha sido la de los múltiples esta- rios o al menos simpatizantes. Decidí entonces que me gustaría expli-
dos nacionales de los que somos ciudadanos sino algo mayor, que car cuáles son las que considero sus premisas y principios, dar una vi-
hemos llamado sistema-mundo. Hemos dicho que este sistema-mun- sión holística de una perspectiva que sostiene ser un llamado a la
do ha contado con muchas instituciones -estados y sistemas iute- constitución de una ciencia social histórica holística.
restatales, compafiías de producción, marcas, clases, grupos de iden- Este libro se dirige simultáneamente a tres públicos. Está escrito
tificación de todo ti po- y que estas instituciones forman una matriz para el lector medio que no cuenta de antemano con el conocimien-
que permite al sistema operar pero al mismo tiempo estimula tanto to de un especialista. Dicha persona puede ser tanto un alumno que
los conflictos como las contradicciones que calan en el sistema. H<> recién ingresa al sistema universitario como un miembro del público
mos argumentado que este sistema es una creación social, con una general. En segundo lugar, está escrito para el alumno de grado en
historia, con orígenes que deben ser explicados, mecanismos pre- ciencias sociales históricas interesado en una seria introducción a los
12 PARA COMENZAR

temas y perspectivas encuadrados bajo el título de análisis de sistemas- l. ORÍGENES HISTÓRICOS DEL ANÁLISIS DE SISTEMAS-
mundo. Y finalmente está escrito para el estudioso que desea exami- MUNDO: DE LAS DISCIPLINAS DE LAS CIENCIAS SOCIALES
nar mi punto de vista particular dentro de una incipiente pero pujan- A LAS CIENCIAS SOCIALES l-IISTÓRICAS
te comunidad académica.
El libro comienza trazando lo que muchos lectores considerarán
un camino que no conduce a nada. El primer capítulo es una discusión
acerca de las estructuras de saber del sistema-mundo moderno. Es un /~II&,El análisis de sistemas-Inundo s~ originó a principio.de los a~"'lOs se-
intento por explicar los orígenes históricos de este modo de análisis. 0i henta como una nueva perspectiva acerca de la realidad SOCIal. Al-
En los capítulos 2 a 4 discutimos los mecanismos concretos del siste- gunos de sus conceptos habían estado en uso durante largo tiem-
ma-mundo moderno. Yes sólo en el capítulo 5, el último, que discu- po y otros eran nuevos o al menos no habían recibido un nombre
timos el futuro posible al que nos enfrentamos y por ende, nuestras hasta el momento. Los conceptos sólo pueden entenderse dentro
realidades contemporáneas. Algunos lectores preferirán dirigirse direc- del contexto de su tiempo. Esto es más cierto todavía en lo que res-
tamente al capítulo 5, y convertirlo en su capítulo L Si he estructurado pecta a perspectivas cuyos conceptos adquieren significado prima-
mi argumentación de la manera en que lo he hecho es porque creo riamente en relación con los demás, según el modo en que todos se
firmemente que para entender el análisis de sistemas-mundo el lec- combinen en un enfoque. Las nuevas perspectivas, además, por lo
tor (incluso el joven y principiante) necesita "impensar" mucho de general se entienden mejor si uno las considera como una protesta
lo que ha aprendido de la escuela primaria en adelante, reforzado contra otras anteriores. Las nuevas perspectivas sostienen siempre
cotidianamente por los medios de comunicación masivos. Es sólo que las antiguas, las que gozan de mayor aceptación en su momen-
mediante la confrontación directa de cómo hemos llegado a pensar to, son por un lado significativamente inadecuadas, erradas o ten-
del modo en que lo hacemos como podemos comenzar a liberarnos
denciosas, y por el otro que se convierten más en una barrera pa-
para pensar de maneras que, creo, nos permitan analizar de forma
ra la comprensión de la realidad social que en una herramienta
más coherente y útil nuestros dilemas contemporáneos.
para analizarla.
Los libros son leídos de distintas maneras por personas distintas, y
Como cualquier otra perspectiva, el análisis de sistemas-Inundo se
supongo que cada uno de los tres grupos de lectores a quienes está
construyó sobre la base de argumentaciones y críticas previas. En cier-
dirigido este libro lo leerá de manera diferente. Sólo puedo esperar
to sentido, prácticamente ninguna perspectiva puede ser enteramente
que cada grupo, cada lector individual, lo encuentre de utilidad. í~s­
nueva. Por lo general, siempre hay alguien que ha dicho ya algo simi-
ta es una introduccion al análisis de sistemas-mundo. No tiene la pre-
lar algunos decenios o incluso siglos antes. Por ende, cuando decirnos
tensión de ser una summa. El libro intenta cubrir todo el espectro
que una perspectiva es nueva, esto bien puede sólo significar que por
de temas, pero sin duda algunos lectores entenderán que faltan cier-
primera vez el mundo está listo para considerar seriamente las ideas
tos elementos, otros se encuentran sobrevaluados y, desde ya, algu-
que encarna, y que, además, tal vez dichas ideas han sido reformu-
nos de mis argumentos son, simplemente, erróneos. El libro se
ladas de manera tal que resultan más convincentes y accesibles a un
plantea como una introducción a un modo de pensar, siendo por
número mayor ele personas.
ende también una invitación a un debate abierto, del que espero
La historia de la emergencia del análisis de sistemas-mundo está
participen los tres públicos.
imbricada en la historia del sistema-mundo moderno y las estructuras
de saber que se desarrollaron como parte de ese sistema. Es por de-
más útil rastrear los comienzos de esta historia panicular no en los
arios setpr1fi1.~f;{~;'-?l"nediadosdel siglo XVlll. La economía-mundo ca-
pitHiista había existido ~''-t)or espacio de dos siglos. El imperativo de
la (pcesante aCUll1n1aCiÓI)le capital había generado una necesidad
\, ,11:)1
14 O¡ÜGENES HISTÓRICOS DEL ANAuSIS DE SISTEMAS-MUND(>
(>RíGENES HISTÓRICOS DEL ANAl.ISIS DE SISTEMAS-MUNDO 15

de cambio tecnológico constante, y una constante expansión de las que dichas observaciones tenían que ser realizadas de modo tal que
, fronteras (geográficas, psicológicas, intelectuales, científicas). otros pudieran repetirlas luego y así verificar dichas observaciones.
r Surgió, como consecuencia, la necesidad de saber cómo sabemos Sost.enían que las deducciones metafísicas eran especulativas y no
poseían valor de "verdad". Se resistían, por tanto, a considerc:.t¡·se a
b y debatir acerca de cómo debemos saber. La afirmación milenaria se-
gún la cual las autoridades religiosas se arrogaban el ser la única vía sí mismos "filósofos".
Fue también en esta época, y de hecho en gran parte como resul-
ele saber la verdad venía siendo desafiada en el sistema-mundo mo-
tado de este divorcio, cuanclo tuvo nacimiento la universidad moder-
derno hada tiempo ya. Las alternativas seculares -esto es, no religio-
na. Construida sobre las bases de la universidad medieval, la univer-
sas- recibían cada vez mejor aceptación. Los filósofos se prestaban a
sidad moderna es en realidad una estructura diferente. A diferencia
dicha tarea, sosteniendo que los seres humanos podían adquirir saber
de la universidad medieval, cuenta con profesores pagos, de tiempo
mediante el empleo de su intelecto, en oposición a la recepción de
completo, que casi nunca son clérigos y se agrupan no sólo en "facul-
una verdad revelada por medio de autoridades o textos religiosos.
tades" sino también en "departamentos" o "cátedras" dentro de di-
Filósofos tales como Descartes y Spinoza -al margen de las dife-
chas facultades. Cada departamento afirma ser el lugar de una "disci-
rencias entre uno y otro- buscaban relegar el saber t.eológico a un
plina" particular. Y los estudiantes prosiguen currículum de estudios
rincón privado, separado de las principales estructuras del saber.
que a su vez desembocan en t.ítulos definidos por el departamento
Mientras los filósofos desafiaban los dictados de los teólogos, afir-
den tro del cual han realizado sus estudios.
mando que los seres humanos podían discernir la verdad <~lireeta­
La universidad medieval estaba dividida en cuatro facultades: teo-
mente mediante el uso de sus facultades racionales, un grupo cada
logía, medicina, leyes y filosofía. Lo que ocurrió en el siglo XIX fue
vez más numeroso de intelectuales se manifestaba de acuerdo respec-
que en casi todas partes la facultad de filosofía se dividió en cuando
to de la función de los teólogos, pero argumentaba también que la
menos dos facultades independientes: una que abarcaba las "cien-
denominada intuición filosófica era una fuente ele verdad tan arbitra-
cias", y otra, los demás temas, denominados a veces "humanidades",
ria como la revelación divina. Estos intelectuales insistían en darle "artes" o "letras" (o ambos), o bien conservando el antiguo nombre
prioridad al análisis empirico de la realidad. Cuando Laplace a comien- de "filosofía". La universidad institucionalizó así lo que C. P. Snow
zos del siglo XIX escribió un libro sobre los orígenes del sistema solar, denominaría después "las dos culturas". Yarnbas culturas estaban en
Napoleón, a quien presentara el libro, le hizo notar que no había guerra entre sí, cada una afirmando ser la única, o al menos la me-
mencionado a Dios una sola vez en su grueso volumen. Laplace res- jor, fuente ele saber. Las ciencias ponían el acento en la investiga-
pondió: "No tengo necesidad de tal hipótesis, señor." Estos intelec- ción empírica (incluso experimental) y en la comprobación de hi-
tuales serían a partir de entonces llamados científicos. No obstante, pótesis. L::IS humanidades ponían el acent.o en la intuición por
debemos recordar que al menos hasta fines del siglo XVlII no había empatía, denominada luego comprensión hermenéutica. El único
una distinción clara entre ciencia y filosofía a la hora de definir el legado que mantenemos hoy de aquella unidad perdida es que to-
saber. En aquellos tiempos, Immanucl Kant encontraba perfecta- das las artes y ciencias en la universidad ofrecen como título más al-
mente adecuado dar conferencias sobre astronomía y poesía así co- to el de PhD, doctor en filosofía."
rno también sobre metafísica. Escribió además un tratado sobre rela- Las ciencias le negaron a las humanidades la capacidad de discernir
ciones entre estados. El saber era considerado aún un campo la verdad. Durante el anterior periodo, del saber unificado, la búsque-
unificado.
Aproximadamente en ese momento a fines del siglo XV/JI, ocurrió
o): En las Universidades estadunidenses los títulos de doctorado son invariablcmcn-
lo que hoy denominamos "divorcio" entre la filosofía y la ciencia. Fue
te "I'h D" (P/¡i/lI.\0iJ}Ú(//· Doctor), a diferencia de las universidades de hispauo.unérica, cu-
por insistencia de quienes defendían las "ciencias" empíricas que ocu- yos títulos de doctorado llevan siempre por complemento la disciplina a la que corres-
rrió este divorcio. Afirmaban que el unico camino a la "verdad" era la ponden ("Doclor en Historia", "Doctor el! Física", "Doclor en Lr-t r:rs". "Doctor en
teoría basada en la inducción a partir de observaciones empíricas, y Leyes", etcétera) [T. J.
ORÍGI~NES HISTÓRICOS DEL ANÁLISIS DE SISTEMAS-MUNDO ORíGENES HISTÓRICOS DEL ANALlSIS DE SISTE1vIAS-MUNDO 17

da de la verdad, lo bueno y lo bello estaba intrínsecamente relaciona- cias puras" y las "humanidades". En medio, pero no cómodamente en
da, cuando no era idéntica. Pero ahora los científicos insistían en que el medio. Los científicos sociales no evolucionaron de modo indepen-
su trabajo no tenía nada que ver con la búsqueda de lo bueno o lo be- diente en una tercera vía de saber; en realidad se dividieron entre
llo, sino, simplemente, con lo verdadero. Dejaron la búsqueda de lo quienes se inclinaban más hacia lo "científico" o una "visión científi-
bueno y lo bello a los filósofos. y muchos entre los filósofos aceptaron ca" de las ciencias sociales y quienes se inclinaban más hacia una con-
esta división del trabajo. Así, la división del saber en dos culturas de- cepción "humanística". Las ciencias sociales parecían atadas a dos ca-
vino en la creación de un alto muro divisorio entre la búsqueda de la ballos que tiraban en dirección opuesta y las despedazaban.
verdad y la búsqueda de lo bueno y bello. Esto justificaba la afirma- La más aruigua de las ciencias sociales es desde luego la historia,
ción de que los científicos eran neutrales frente a los "valores", actividad y etiquetaql-¡'eSe remonta a miles de años atrás. En el siglo
En el siglo XIX, las facultades de ciencias se dividieron en múltiples X.'¡X tl.1VO lugar r:n.~l'''reVOI~¡. ión" en la hi.storiOg.)T(~fía vinculada al nom-
calnpos denominados disciplinas: física, química, geología, astrono- bre de Leopol~ Ranke, ql ien acuñó el eslogan de que la historia de-
mía, zoología, matemática y otras. Las facultades de humanidades se bía ser escrita une es eige;:llich gewesen ist (como sucedió en realidad).
dividieron en campos tales como filosofía, estudios clásicos (esto es, Se oponía a la pI~iQ~' de los historiadores dedicados a la hagiogra-
griego, latín y los escritos de la antigüedad), historia del arte, musico- fía, narración ele cuentos que glorificaba a monarcas o naciones, inclu-
logía, lenguas nacionales y literatura y los idiomas y literaturas de otras yendo cuentos inventados. Ranke proponía una historia más científi-
zonas lingüísticas. ca, que rechazara la especulación y la fábula.
La pregunta más compleja era dentro de qué facultad debía posicio- ,\ Ranke proponía también un método específ!co mediante el cual
narse el estudio de la realidad social. La urgencia de tal estudio fue pues- dicha histo~'ía podía ser escrita: la búsqueda ele la descripción del
ta en relieve por la Revolución francesa en 1789 y la agitación cultural I»< acontecimiento en documentos de la misma época en que éste tuvo
que causó en el sistema-mundo moderno. La Revolución francesa lugar: Finalmente, dichos documentos llegarían a ser almacenados en
propagó dos ideas bastante revolucionarias. La primera que el cam- aquello que denominamos archivos. Al estudiar los documentos de
bio político no era excepcional ni extraordinario sino algo normal los archivos, los nuevos historiadores partían del supuesto de que los
y, por ende, constante. La segunda fue que la "soberanía" -el de- actores de antaño habían escrito no para los futuros historiadores sino
recho de un estado a tomar decisiones autónomas dentro de su territo- para revelar aquello que realmente pensaban en su momento, o al me-
rio- no radicaba en (pertenecía a) un monarca o legislatura sino al nos lo que querían que otros creyeran. Desde ya, los historiadores acep-
"pueblo" quien, por sí mismo, podía legitimar un régimen. taban que dichos documentos debían ser cuidadosamente estudiados,
Ambas ideas ganaron popularidad y fueron ampliamente adop- para verificar que no hubiera fraude, pero una vez verificados, dichos
tadas, sin importar los reveses políticos que sub-iera la propia Revo- documentos deberían ser considerados, por lo general, exentos de
lución francesa. Si el cambio político se consideraba ahora normal cualquier intromisión tendenciosa por parte de los historiadores pos-
y la soberanía radicaba en el pueblo, entonces se convertía en un t • teriores. Para minimizar cualquier tendencia aún más, los historiado-
imperativo común entender qué era y qué explicaba la naturaleza y C,¡'.):f:._. res ls.oslteln,~lrán
que ,~ólo
es Plosible .escrib¡irlla historia del )). asad(: '.'. Y.
ritmo del cambio, y cómo llegaba, o podía llegar, la "gente" a esas de- : no a (e presente, ya que a escritura c e presente traería consigo
cisiones que se decía tornaba. Éste es el origen social de lo que más v ; la impronta de las pasiones del momento. En todo caso, los archivos

adelante se denominó ciencias sociales. (controlados por las autoridades políticas) eran rara vez "abiertos" al
Pero ¿qué eran las "ciencias sociales" y cómo se posicionaban en historiador antes de transcurrido un .largo periodo (entre cincuenta
esta nueva guerra entre "las dos culturas?" No 05011 preguntas fáciles y cien arios), por lo que normalmente no tenían acceso de ningún
de responder. De hecho, uno podría sostener que la cuestión nunca modo a los documentos relevantes del presente. (A fines del siglo xx,
ha sido satisfactoriamente resuelta. En principio, lo que uno vería es muchos gobiernos se vieron presionados por los políticos de la ()PO-
que las ciencias sociales tendieron a ubicarse entre medio de las "cien- sición a abrir sus archivos con mayor celeridad. Si bien dicha apertu-
ORIGENES HISTÓRICOS DEL ANAuSIS DE SISTErvIAS-MUNDO ORÍCENES HISTORICOS DEL AN,\t,lSIS DE S¡STEMAS-MUNDO

ra ha tenido algún efecto, también parece cierto que los gobiernos toriadores decidieron llevarlas tan lejos como les fuera posible, utilizan-
han encontrado nuevos modos de guardar sus secretos.) do los límites territoriales del presente o incluso los límites que se recla-
Sin embargo, a pesar de este perfil más "científico", 1<)S nuevos his- maba a la fecha. La historia de Francia fue así la historia de todo lo
toriadores no eligieron ubicarse en la facultad de ciencias sino el! la que hubiera ocurrido dentro de los territorios de Francia tal como és-
de humanidades. Esto podría parecer extraño, ya que dichos historia- ta era definida en el siglo XIX. Tal cosa era por cierto un poco arbitra-
dores rechazaban a los filósofos por sus afirmaciones especulativas. ria, pero servía a un propósito, el ele reforzar los sen timientos nacio-
Además eran empiristas, y por io tanto uno hubiese esperado que tu- nalistas contemporáneos, y fue por ende una práctica alentada por
vieran una simpatía natural por los científicos. Pero eran empiristas los propios estados.
que sospechaban, en general, de las generalizaciones a gran escala. Sin embargo, dada la práctica de los historiadores a limitarse al es-

r
~
No les interesaba llegar a leyes científicas, ni siquiera formular hi- \ j.'tudio del pasado, tenían muy poco que decir frente a la situación con-
'\ temporánea de sus países. Y los líderes políticos sentían la necesidad
inf(.jnn.~tc.ión sobr~. disc~plir~as
pótesis, insistiendo con frecuencia en que cada "suceso" particular
tenía que ser analizado en función de su propia historia particular. ' ¡\de oJ.)tener m.ás e.:l p.resente. N.uevas . s:lr-
Sostenían que la vida social de los hombres era distinta de los fenó- \gieron con este propósito, Eran baSIGlmente tres: ecoriorrua, ciencias
menos físicos analizados por los científicos puros debido a la influen- políticas y sociología. ¿Por qué, de todos modos, habría tres discipli-
cia ele la voluntad humana, y tal énfasis puesto en lo que hoy denomi- nas para estudiar el presente pero sólo una para estudiar el pasado?
naríamos agencia humana los llevó a pensarse a sí mismos como Porque la ideología liberal dominante en el siglo XIX sostenía que la
"humanistas" antes que "científicos". modernidad se encontraba definida por la diferenciación de tres esfe-
Pero ¿qué sucesos fueron dignos de su consideración? Los historia- ras sociales: el mercado, el estado y la sociedad civil. Las tres esferas
dores tenían que tomar decisiones frente a los objetos de estudio. Que operaban, se decía, de acuerdo con lógicas diferentes, y por ende era
se basaran en documentos escritos en el pasado mostraba ya cierto lo mejor mantenerlas separadas unas de otras, en la vida social y por
prejuicio acerca de lo que podían estudiar, ya que dichos documen- tanto en la vida intelectual. Requerían ser estudiadas de modos diver-
tos de archivo habían sido escritos por personas vinculadas a las es- sos, apropiados a cada esfera: el mercado por economistas, el estado
tructuras políticas (diplomáticos, burócratas, líderes políticos). Estos por politólogos y la sociedad civil por sociólogos.
documentos revelaban muy poco acerca de los fenómenos que no es- Otra vez surgió la pregunta: ¿cómo acceder a un conocimiento "ob-
tuvieran signados por acontecimientos políticos o diplomáticos. Más jetivo" sobre estas tres esferas? Aquí, la respuesta fue distinta de la da-
aún, esta aproximación presuponía que los historiadores se abocaban da por los historiadores. En cada disciplina, el punto de vista que se tor-
a una zona de estudio sobre la cual existían documentos escritos. En nó dominante fue que las esferas de la vida -el mercado, el estado y la
la práctica, los historiadores del siglo XIX tendían por lo tanto a estu- sociedad civil- eran gobernadas por leyes que podían ser discernibles
diar principalmente su propio país y en segunda instancia otros paí- mediante el análisis empírico y la generalización inductiva. Era exacta-
ses considerados "naciones históricas", lo que parecía significar nacio- mente la misma postura que los científicos puros defendían respecto
nes con una historia que,J2ü 'a ser documentada en archivos. de sus objetos de estudio. Por ello denominamos a estas tres disciplinas
Pero ¿en qué país9{~staban localbsados semejantes historiadores? nomotéticas (esto es, disciplinas en busca de leyes científicas) en opo-
sición a la cliscíplina idiográfica que la historia aspira a ser (esto es, una
La ab.nH~.l'.l.dora n.1'tfÓ~"ía \.'PI."Obab.J ernerr ~.e~l 90)O~) s.'t.':. (.':I..ICOl~.tr'.ll. X.l.en
apenas cinco zona ': Francia, eran Bree na, los Estados Unidos y las disciplina predicada en la singularidad del fenómeno social).
varias partes de lo \ue luego se conver/ Iría en Alemania e Italia. Por Otra vez vuelve a plantearse la pregunta ¿dón\le debía concentrar-
~

eso, al principio, se ~~cribió y enserió fundamentalmente la historia se el estudio de los fenómenos contemporáneos? Los científicos so-
de estas cinco nacion~s:-Hab.ía,aeté~násotra cuestión a dirimir: ¿qué ciales nomotéticos se encontraban en los mismos cinco países que los
debía incluir la historia de un país como Francia o Alemania? ¿Cuáles historiadores, y del mismo modo, se dedicaron básicarnente al estudio
eran sus fronteras, geográficas y temporales? La mayor parte de los his- de sus propios países (o cuanto mucho a la realización de cornparacio-
ORÍGENES HISTÓRICOS DEL ANAuSIS DE SISTEMAS-MUNDO
ORíC;{!.NF.S HISTÓRICOS DEL ANr\USIS DE SISTI':MAS-MUNDO

nes entre esos cinco países). Esto era sin duda una fuente de legiti-
cipante": el investigador se instalaba en la I~o.blación ~)or Ul~ tiempo
mación social, pero los científicos sociales nomotéticos expusieron determinado, con e! objeto ele aprender su idioma y discernir la tota-
además un argumento metodológico para justificar su elección. DUe- lidad de sus usos y costumbres. A menudo, hacía uso de intermedia-
ron que e! mejor modo de evadir e! prejuicio era e! uso de datos cuan- ros locales como intérpretes, tanto lingüísticos como culturales. Se lla-
titativos, y que resultaba más probable encontrar dichos datos en sus mó a este ejercicio "escribir una etnografía", y se basaba en e 1".~ra'1 );:~lo
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propios países en el presente inmediato. Más aún, sostuvieron que de campo" (opuesto a la investigación bibliográfica o ele archivo).
aceptada la existencia de leyes generales reguladoras del comporta- Se supuso que estos pueblos carecían de "historia", salvo aq~lella
miento social, carecía de importancia el lugar donde los fenómenos resultante de la instauración de dominio por parte de extranjeros
fueran estudiados, puesto que aquello que resultase válido en un lu- "modernos", hecho entendido como ~1l1 "contacto cultural" y por lo
gar y un momento determinados debía serlo en todo lugar y todo tanto un cambio cultural. Este cambio implicaba que el etnógrafo nor-
tiempo. ¿Por qué no estudiar entonces los fenómenos acerca de íos malmente intentase reconstruir las costumbres tal como existían an-
cuales se contaba con datos más confiables; esto es los más cuantifica- tes del contacto cultural (relativamente reciente), bajo la suposición
dos y cuya obtención fuera posible repetir? de que dichas costumbres habían existido desde tiempos.inn~el:lOr¡a­
Los científicos sociales tenían otro problema por delante. Las cua- les hasta la imposición de! control colonial. Los etnógrafos sirvieron,
tro disciplinas en su conjunto (historia, economía, sociología y cien- muchas veces, como los principales traductores de estos pueblos pa-
cias políticas) estudiaban, de hecho, sólo una pequeña parte del ra esos extranjeros modernos que los gobernaban. Reponían en len-
mundo. Pero en e! siglo XIX, esos cinco países imponían su dominio gu;~je comprensible a estos extranjeros la racio~lalidad subyac~~ntc a
colonial en muchas otras regiones, e incluso sostenían relaciones co- las costumbres locales. Resultaban por ende útiles a las autoridades
merciales y a veces bélicas con otras. Convenía estudiar e! resto del coloniales, brindando información que posibilitaba a los gobernan-
mundo también. No obstante, e! resto de! mundo parecía ser un po- tes trabar mejor conocimiento respecto de qué podían o no podían
co distinto, resultando inadecuado e! uso de estas cuatro disciplinas
(o no debían) hacer en su administración.
inspiradas en Occidente para el ~;'iJ!1dio de partes de! mundo que no El mundo de todos modos no estaba constituido únicamente por
se co.n~i~leraba "mOdernas"'. \;oí". ~Jtad()' SLlrgie.~ron.
o C.IC.).S CliSC.iPli- los estados "modernos" y los denominados pue,J)~osprrin:}~ivos.Había
nas adicionales. o," '-'

vastas regiones fuera de la zona paneuropea qti'e debíar~ser consi-


. ,aI~tro~o
Una de ellas se denominó ( Iozí T' , 1
OgI~>.. LA.OS pnm~ros antropo ()g~s deradas aquello que e! siglo XIX llamabát'altas civilizas-Jmes", co-
estudiaron pueblos que estabaI~~~Jo dominio colonial concreto o VIr- mo era el caso de China, India, Persia o d"H1UJlclO~H'a6e. Todas es-
tual. Partieron de la premisa de qu~~ grupos que estudiaban no dis- tas zonas poseían ciertas características en común: escritun.l, t,11l
frutaban de la tecnología moderna, no contaban con sistemas de escri- idioma dominante empleado en tal escritura y una sola religión
tura propios y no poseían religiones que se extendieran más allá del "mundial" dominante que, sin embargo, no era e! cristianismo. La ra-
propio grupo. Se los denominaba genéricamente "trIbus": grupos rela- zón de estas características comunes era, por supuesto, muy sencilla.
tivamente pequeños (en términos de población y área ocupada) que Todas estas zonas habían sido en el pasado, y algunas continuaban
observaban un conjunto común de costumbres, hablaban un idioma siéndolo en su momento, el emplazamiento de "imperios-mundo" bu-
común y en algunos casos reconocían una estructura política común. rocráticos que habían ocupado grandes superficies, y por ende desa-
En el lenguaje del siglo XIX, se los consideraba pueblos "primitivos". rrollado un idioma común, una religión común y muchas costumbres
Una condición esencial para e! estudio de estos pueblos fue que en común. Esto era lo que se quería decir al llamarlas "altas civiliza-
cayeran bajo jurisdicción política de un estado moderno, garante del
ciones".
orden y el seguro acceso del antropólogo. Dado que estos pueblos Todas estas regiones compartían una característica más en el síglo
eran culturalmente tan distintos de quienes los estudiaban, e! princi- XIX. No eran ya tan poderosas militar o tecnológicamente como el
pal modo de investigación fue e! denominado de "observación parti- mundo paneuropeo. Por consiguiente, el mundo paneuropeo no las
ORÍGENES HISTÓRICOS DEL ANALISIS DE SISTEMA5-MUNDO ORíGENES HISTÓRICOS DEL ANAuSIS DE SISTEMA5-MUNDO 23
consideraba "modernas". No obstante, sus habitantes claramente no ciplina comenzaron a crear estructuras organizativas extrauniversitarias
encajaban en la descripción de hombre "primitivo", incluso según los para consolidar sus quintitas. Crearon publicaciones para cada discipli-
estándares paneuropeos. La cuestión entonces era cómo estudiarlos na. Crearon incluso categorías bibliográficas para agrupar los libros que
y qué debía estudiarse de ellos. Dado que eran culturalmcnte tan dis- su puestamcn te !Jeltene(:ían'~\us disci plina:?:".C()l~~nuaron expandién-
tintos de los europeos, dado que tenían textos escritos en idiomas tan ~lose )./. pre.V(.lICC.:I.el.l_d.c..~./'.p.().r~lqQ. enos hast'(l945,. e¡
e' 1 muchos aspe'.:t'.)S
distintos de los del investigador europeo y dado que sus religiones incluso hasta los ancs s e s e n t a . " ' · · ·... -/'
eran tan distintas del cristianismo, parecía que aquellos que fueran a Sin embargo, en 1~.l-eLHllldocambió ele manera decisiva, y corno
estudiarlas necesitarían de un largo y paciente entrenamiento en ha- resultado tal cgufigllración de las ciencias sociales se vio sometida a im-
bilidades esotéricas si es que esperaban entenderlas en profundidad. poytantes desafíos. r}'res cosas tuvieron lugal:>e~le,l;~poca.En principio,
La capacidad I.ilológica era particularmente útil a la hora de descifrar
»; ~
I.'l~t,ado.s)Ul.lid.o.:~seconvirtió.en.,la potenc~~=,gcl~IÓlliG~ indiscutíd:l. (~el. '\
textos religiosos antiguos. QUienest: 11' ,~~n adq91:iridO tal entrenamien- sh;tema-llllJllfln, y por ende su sistema uruversítarto paso a ser el 1l1~lS lll-
'- -. , . ~ <
to comenzaron a autodcnominarse. oriel.ltalistas nombre c.Je.'.r.ívac.l.o de.' n~.áeli~.,.e. En.se,?"und.o lu.g<~r., l. os países del entoncesdelH. )JUj~la'I"Te.l. .'e..'e.T J
la clásica distinción entre el Este y c\Oeste qu., durante largo tiempo Mundo se hablan convertido en escenano de conflictos pohtlC~y auto-
había existido dentro de la tradicióI11rtte1"r;'(fual europea. ( aíirlly{~:íón geopolítica. Finalmente, 'la combinación de' una ecoñóinía-
¿Y qué estudiaban los orientalistas? En algún sentido, puede decirse ''ññ:í¡;do en expansión con un fuerte incremento de las tendencias demo-
que también hacían etnografía; esto es, buscaban describir la totalidad cratizantes llevaron a una expansión increíble del sistema universitario
de costumbres que dcvelaban. Pero en gran medida éstas no eran et- mundial (en términos de profesores, alumnos y número de universida-
nografías basadas en el trabajo de campo, sino más bien derivadas de des). Estos tres cambios conjuntos dieron por tierra con las estructuras
la lectura de textos. La pregunta que jamás dejaron de tener en mente de saber claramente definidas que se habían desarrollado y consolida-
fue cómo explicar que estas "altas civilizaciones" no fuesen "moder- do en los cien o ciento cincuenta años anteriores.
nas" como el mundo paneuropeo. La respuesta que los orientalistas pa- Considérese en primer lugar el impacto de la hegemonía estadu-
recieron encontrar fue que algún componente cultural de estas civili- nidense y la autoafirrnación del Tercer Mundo. Su acontecimiento
zaciones había "detenido" su historia, imposibilirándolas de avanzar, conjunto dejó en claro que la división del trabajo dentro de las cien-
como había hecho el mundo occidental y cristiano, hacia la moderni- cias sociales -historia, economía, sociología y ciencias políticas para
dad. Oc lo que se seguía que estos países requerirían de la asistencia del el estudio de Occidente; antropología y orientalismo para lo demás-e-
Inundo paneuropeo para avanzar hacia la modernidad, era menos qk.:)~lilltI1\para quienes debían diseiiar'[as políticas de ac-
Los antropólogos etnógrafos que estudiaban los pueblos primitivos C.'iÓl.l de. 1.0.s 1 stado.~ U.nido.s..Estc pa,ís ne~:.e.'sitab.a a¿a~I~'ll1icos capaces
y los orientalistas que estudiaban las altas civilizaciones compartían un de analizar e suygmJ,lento del Partido C()f.!lJ.l-l,rtSt:l Chino con mayor
supuesto epistemológico. Unos y otros recalcaban la particularidad del urgencia que <~dúrnic.o5capaeesd·(;·(Tés·cih·are scritos taoístas; acadé-
grupo estudiado en oposición a un análisis de características humanas micos capaces/de interpretar la fuerza de los movimientos nacionalis-
universales. Tendían por tanto a sentirse más cómodos del lado idiográ- tas africanos 1) la concentración de la fuerza de trabajo en las urbes
Iico de la controversia que clel nomotético. En su mayoría, se conside- más que otros capaces de explicar la estructura de las relaciones fa-
raban parte del campo humanístico y hermenéutico en la división en- miliares en los pueblos bantúes. Ni orientalistas ni etnógrafos eran de
tre dos culturas.jnás que del campo científico. gran ayuda cri, este sentido.
El siglo XIX fue testigo de la expansión y reproducción, en mayor , e.1Iabí(.l una s~>n.trltt~ciÓI. l.: en.tr.en(.lr ( l.os hi.sroriadores, ecollOl,nistas, so-
o en menor escala, de las estructuras departamentales y de las tomas ciólogos y poll:tliiog,Q~~para estud ar lo que estaba ocurriendo en
de posición aquí sefialadas, en una universidad tras otra, en un paí's otras partesdel mundo. tste fue <.1 origen de un invento cstadu ni-
tras otro. Las estructuras de saber fueron tomando forma v las univer- dense --(Íos "estudios de área"- }'Íue tuvo un enorme impacto en su
sidades les ofrecieron Ull hogar. Además, los académicos de cada dis- sistema u\~vers.'itario (y posteriortneutc en el del resto del inundo). Pc-
~ .-~

"'-----------
ORÍGENES HISTÓRICC)S DEL ANALlSIS DE SISTEMAS-¡\IUNDO ORÍGENES HISTÓRICOS DEL ANAuSIS DE SISTEl\IAS-MUNDO 25

ro ¿cómo podía conciliarse lo que parecía ser relativamente "idiográfi- de originalidad. Yesta dificultad favoreció el cazar en finca ajena aca-
co" en esencia -el estudio de un "área" geográfica o cultural- con las démica, dado que la originalidad se define según parámetros inter-
pretensiones nomotéticas de los economistas, sociólogos, politólogos y nos a cada disciplina. Los integrantes de las distintas disciplinas co-
ahc..ira incluso ciertos historiadores? Surgió entonc.,.es.',~mail,l~~rliosa so- menzaron a forjar subespecialidades en ternas anteriormente
lución intelectual a este dilema: el concepto de ·'clesarrollo''.) pertenecientes a otras disciplinas. Esto llevó a una considerable super-
La noción de desarrollo, según comenzó a ser \tltilizad~,~,él término posición y erosión de los estrictos límites interdiseiplinarios. Ahora
a partir de 19¿15, estaba basada en un mecanismo e~pliC~ltivo familiar, había sociólogos IJoliticos, historiadores sociales y todas las demás corn-
una teoría de estadios. Quienes utilizaban este concepto presuponían binaciones imaginables.
que las unidades individuales -"sociedades nacionales"- se desarro- Los cambios en el mundo real afectaron la autodefinición de los
llaban todas fundamentalmente de la misma manera (satisfaciendo académicos. Las disciplinas antes especializadas en el mundo no oc-
así la demanda nomotética) pero a ritmo distinto (reconociendo las cidental comenzaron a ser examinadas con sospecha política crecien-
diferencias que parecían presentar los estados al presente). [Listo! Re- te por los países que tradicionalmente estudiaran. Como resultado, el
sultaba entonces posible introducir conceptos específicos para estudiar término "orientalismo" fue desapareciendo de a poco, y sus antiguos
los "otros" del presente sosteniendo que, tarde o temprano, todos los profesionales se convirtieron en historiadores. La anuopología se vio
estados terminarían siendo más o menos lo mismo. Este truco de ilu- forzada a redefinir su perspectiva de modo radical, puesto que tanto
sionismo tenía a su vez un costado práctico. Implicaba que el estado el concepto de "primitivo" corno la realidad que supuestamente re-
"más desarrollado" podía ofrecerse como modelo para los estados "me- Ilcjaba estaban desapareciendo. En cierto sentido, los anuopólogos
nos desarrollados", exhortando a estos últimos a embarcarse en cierta "volvieron a casa" y comenzaron a estudiar sus propios países de ori-
suerte de acción mimética que les prometía hallar una mejor calidad gen. En cuanto a las cuatro disciplinas restantes, tenían ahora por pri-

,'.(.,.'~~eSalf(.)f.l·¿i).
mera vez miembros especializándose en regiones del mundo de las
C.l,C, ':.'.i,d:.<.l, Y, U11,<1 ,e
..s,' tI,IrIS.
ne',.r,.u'." de g"TObierno l.n.ás,libera,I..•. ," c.>,.lí,t,kX,>','.)' que sus prograrnas de estudio no se habían ocupado hasta entonces.
al final del arco ( r .\

Esto era obviamente una herramienta intd ectual útil a lo Estados La distinción entre zonas modernas y no modernas se desintegró.
LJ nidos, Ysu gobierno Ysus instituciones hici ron todo lOA osible pa- Todo esto llevó, por un lado, a una incertidumbre cada vez mayor
ra alentar la expansión de los estudios de área' a,y-grandes (e in- respecto de las verdades tradicionales (lo que alguna vez se Hamó
cluso en las pequeñas) universidades. Por supuesto, en esa época "confusión" dentro ele las disciplinas) y por el otro abrió camino a
existía una guerra fría entre los Estados Unidos Y la Unión Soviética. cuestiouamieutos heréticos de algunas de estas verdades, especial-
La Unión Soviética sabía reconocer algo bueno. Yadoptó también la mente por parte del creciente grupo de académicos procedentes del
noción de estadios de desarrollo. Por supuesto, los académicos soviéti- mundo no occidental o de aquellos que formaban parte de! cuadro
cos cambiaron la terminología por razones retóricas, pero el modelo de los académicos occidentales entrenados lJ<~jo losy¡;(:t'\!lsolidados
básico era el mismo. Introdujeron, empero, un cambio significativo: la estudios de área. En e! periodo que va de l~)45 a 1970, cu\tro deba-
Unión Soviética, y no los Estados Unidos, era, el modelo de estado uti- tes prepararon la escena para la emergen~a del anáIisis~J¿ sistemas-
lizado pe)r la versión soviética. mundo: el concepto de centro-periferia desLli:t(:}U~tkh-)T5()í-la Comisión
Veamos ahora lo que sucede al considerar de manera conjunta el Económica Para América Latina de las Naciones Unidas (CEPAI.) y la
impacto de los estudios de área con la expansión del sistema uni- elaboración subsiguiente de la "teoría de la dependencia"; la utilidad
versitario. La expansión significó un mayor número de personas en del concepto marxista de "modo asiático de producción", debate que
busca de un título de doctorado. Esto parece algo bueno, pero re- tuvo lugar entre los académicos comunistas; la discusión entre los his-
cuérdese el requisito de que las disertaciones doctorales sean contri- toriadores de Europa occidental acerca de "la transición del Ieudalis-
buciones "originales" a la ciencia. Cada persona incorporada al traba- mo al capitalismo"; el debate acerca de "la historia total" y el triunfo
jo de investigación implicó una mayor complejidad en la búsqueda de la escuela historiográfica de los Anuales en Francia y en distintas
~"'-"
26 ORÍGENES HISTÓRICOS DEL AN;\USIS DE SlSTEl\l:\S-rvIUNDO ORÍGENES HISTÓRICOS DEL ;.\t\H\USIS í)~·: SISTE1\IAS-MUNDO 27
partes del mundo después. Ninguno de estos debates era totalmente Unidos), ~ndré Gl~lel Lank\CUl1Ó la frase "el, desarrollo del sub-
nuevo, pero en este período ocuparon el centro de la cuestión, arro- d.e,st;~'·lbIr
(,1, (.:sa,rro,llo ' para .1.( ,)S l:?U.lt,a,dOS, de la.s,po,htIGIS d.,e' h,lS gran.des·
,.. ../ "

jando C01no resultado un desafío enorme para las ciencias sociales tal corporaciones y los estar os de las zonas centrales, y de los agentes 1Il-
como habían evolucionado hasta 1945. terestatales que promovían el "libre comercio" en la cconomia-mun-
El par centro-periferia fue una contribución decisiva de los acadé- do. El subdesarrollo no era visto como un estado originario, cuya res-
micos de! Tercer Mundo. Es cierto que algunos geógraf()s alemanes ponsabilidad recaía en los países que eran subdesarrollados, sino
habían sugerido algo similar ya en 1920, corno también hiciera un gru- como la consecuencia del capitalismo histórico.
po de sociólogos rumanos en los aiios treinta (época en que la estruc- Pero las teorías de la dependencia planteaban también, tal vez in-
tura social de Rumania era bastante similar a la del Tercer Mundo, por cluso en mayor medida, una crítica a los partidos comunistas latinoa-
cierto). De todos modos, no fue sino hasta los arios cincuenta, con el mericanos. Estos partidos habían apoyado una teoría de los estadios
trabajo de Raúl Prebisch y sus 'jóvenes turcos" latinoamericanos en la de desarrollo según la cual los países latinoamericanos eran todavía
CEPAL, que el tema pasó a ser cuestión relevante dentro del saber aca- feudales o "sernifcudales", no habiéndose producido en ellos, por en-
dérnico ele las ciencias sociales. El punto de partida era muy sencillo. de, la "revolución burguesa" que debía preceder a la "revolución pro-
Sostenían que e! comercio internacional no consistía en un intercarn- letaria". Deducían de ello que los activistas latinoamericanos debían
bio entre pares. Algunos países eran económicamente más poderosos colaborar con la denominada burguesía progresista para llevar a ca-
que otros (los de centro) y por ende podían negociar en términos que bo la revolución burguesa, con el fin de que acto seguido el país pu-
favorecían el desvío de la plusvalía de los países débiles (la periferia) diera avanzar hacia e! socialismo. Los dependistas, al igual que muchos
al centro. Alguien lo llamaría luego "intercambio desigual". El análi- inspirados por la Revolución cubana, sostuvieron que la línea oficial
sis suponía un remedio para la desigualdad: que los estados periféri- de! comunismo no era más que una mera variante de la línea del go-
cos emprendiesen acciones con el fin de instituir mecanismos que bierno de los Estados LJ nidos (constrúyanse en principio estados libe-
equilibrasen el intercambio en su mediano plazo. rales burgueses y una clase media). Los dependcntistas rebatieron es-
Desde luego, una idea tan simple dejaba de lado una enorme can- ta línea de: los partidos comunistas teóricamente, sosteniendo que los
tidad de detalles, dando lugar a encendidos debates. La discusión se países latinoamericanos ya formaban parte del sistema capitalista v
planteó entre sus partidarios y quienes sostenían una visión más tra- por ese) ya mismo lo que necesitaban era tina revolución socialista.
dicional de! comercio internacional planteada en lo fundamental pUl' Entre tanto, en la LJ nión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, los
David Ricardo en el siglo XIX, aquella según la cual si todos siguen su países comunistas de Europa del Este y hacia el interior de los parti-
"ventaja comparativa", todos obtienen e! máximo beneficio. Pero ram- dos comunistas francés e italiano, comenzaba un debate sobre el "mo-
bien se suscitaban discusiones internas al grup() de partidarios dcl mo- dclo asiático de producción". Al delinear ligerarnente la serie de es-
delo centro-periferia. ¿C:ómo funcionaba? ¿Quién se beneficiaba real- tadios de las estructuras económicas a través de las cuales hubo
mente del intercambio desigual? ¿Qué medidas pudieran ser efectivas evolucionado la humanidad, Marx agregó una categoría que le resul-
para contrarrestarlo? ¿Yhasta qué punto tales medidas requerían más tó difícil de ubicar en la progresión lineal que describía. Lo llamó el
de una acción política que de una regulación económica? "modo asiático de producción", usando el término para describir los
Sobre este último terna fue que los teorizadores de la "dependen- enormes y burocráticos imperios autocráticos que se c1csarrol\aran ~l
cia" desarrollaron sus versiones corregidas del análisis de centro y pe- lo largo de la historia en Ch ina e India al menos. Se trataba exac-
riferia. Varios sostenían que la revolución política era un requisito pre- tame n te de las "altas civilizaciones" de los orientalistas. cuyos tcx-
vio de cualquier acción reguladora. La teoría de la dependencia, tal tos Marx había estado leyendo.
como se desarrolló en América Latina, parecía a primera vista básica- En los arios treinta, Stalin decidió que el concepto no le gustaba.
mente una crítica de las políticas económicas implementadas y predi- Al parecer pensó que podía ser utilizado como una descripción tan-
cadas por las potencias occidentales (especialmente las de Estados to de la historia rusa como del régimen que presidía, Emprendió una
28 ORÍGENES HISTÓRICOS DEL ANAL/SIS DE SIS'fE1VIAS-MUNDO ORÍGENES HISTÓRICOS DEL ANAUSIS DE SIS'fEMAS-Il,lUNDO 29
rev~s,ión d: ~Iarx que sencillamente eliminó el concepto de toda dis- giar factores externos, en particular los flujos comerciales, ignorando
CUSlOn leglluna. La omisión generaba múltiples dificultades a los aca- el papel fundamental desempeüado por los cambios ocurridos en la
(,Iémicos soviéticos (y comunistas de otros países, también). Se veían estructura productiva, y por ende las relaciones de clase. La respues-
forzados a estirar sus argumentos para hacer coincidir varios momen- ta de Sweezy y los suyos consideraba a Inglaterra corno parte de una
t:)S de las~1istorias de Rusia y Asia dentro de las categorías de "escla- extensa zona de Europa mediterránea, cuyas transformaciories pcr-
vitud " y "feudalismo", que seguían siendo legítimas, Pero no hubo mitían dar cuenta de lo ocurrido en Inglaterra. Swcezy empleaba da-
uno que contradUera aJosefStalin. tos empíricos del trabajo de Henri Pircnne (historiador belga no mar-
. , Muerto Stalin en 1953, muchos académicos aprovecharon la oca- xista, antepasado ele la escuela historiográfica de los Annales célebre
~lOn para reabrir el debate, sugiriendo que tal vez pudiera haber alzo por su explicación de cómo el surgimiento del islam llevó a la inte-
~nteI~es:llHe.en aquella idea original de Marx. Hacerlo, sin ernbarjro, rrupción de rutas comerciales con Europa occidental y su estanca-
implicó abrir nuevamente la cuestión de una serie de estados de de- t~\ mient~ econ~mlico). ~uienes aP:Jyaban a Dob!) sosten,ían que Sweezy
S~llTOllo obligados, y por ende el desarrollismo como marco de análi- i11 1" sobrechm.,e'>nSl<H1ab,a.la llnportanc,,¡a d.el comercio (consld,el,'ado lema V;,t-
j~ i
I
SIS y directiva política. Obligró
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a estos
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intelectuales
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a entabla
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<. I lUI Clla-
"L.
1 J riable externa), ignorando el papel decisivo de las relaciones de pro-
lo?:) con las ciencias sociales no marxistas del resto del mundo. ducción (consideradas una variable interna).
Baslcament.e, este debate fue el equivalente académico del discurso Iel: El debate era importante por varios motivos. Ante todo, parecía
de 1 ~5G en que Jrushov, entonces secretario general del Partido Co- tener ramificaciones políticas (como los argumentos ele los depen-
murusra de
• ~"
la Unión Soviética (PClIS) en el XX Con gl" eso, ce,'
' , . , ' .,' ,. "' .A,
¡ 11>aruc '1 o, dentistas). Las conclusiones acerca de los mecanismos de transición
denunció el culto de la personalidad" tributado a Stalin y reconoció del feudalismo al capitalismo posiblemente tuvieran algo para decir
l:)s"errores': de lo que hasta ent.onces había sido una política incues- acerca de una potencial transición del capitalismo al socialismo (co-
{¡(~~l~.tb1e. Al Igual que el discurso de jrushov, el debate sobre el modo mo algunos de los contendientes, de hecho, señalaban de manera ex-
:lS,~~~~lC(~ de producci,ó~l trajo consigo dudas, y un consiguiente rosque- plícita). En segundo lugar, el debate obligaba a muchas personas for-
/)1 ajarruento de la ríuida herench couceptual el '1 " isrnt ortor , ,1 0_ ruadas como economistas a examinar con mayor detenimiento datos
'. . b"" " ' <. le mar xlsmo
xo, I-~IZ:) pOSIble una nueva mirada de las categorías de análisis dcci- históricos, posibilitándoles la apertura a parte de los argumentos que
monomcas, las del propio Marx incluso. el grupo francés de los Annales comenzaba a exponer. Tercero, era
Sirnultáneamente, entre los historiadores cconómicos de Occiden- esencialmente un debate sobre la unidad de análisis, aunque nunca
te tenía lugar un debate acerca de los orígenes del capitalismo mo- se utilizara tal terminología. El grupo de Sweezy cuestionaba la rele-
denl~>' La mayoría de los particípnntes se consideraban a sí Inismos vancia de tomar a un país, proyectado hacia atrás en el tiempo, corno
l~larXlstas, pero eran libres de cualquier tipo de restricción partidaria. unidad hacia el interior ele la cual debía ser analizada la acción social,
El debate tuvo origen en la publicación de los lútudios sobre el desarro- en vez de alguna unidad mayor dentro de la cual se presentara una
llo del ccpiialismo de Maurice Dobb en 194 i J' I')()IJI) ('1' '1 un 1,llsonac
> " , .... , .
. t, . ,1 01'
(
división del trabajo (corno era el caso de la zona europea-mediterrá-
c:~onómico marxista inglés. Paul Sweezy, economista marxista estadu- nea). Cuarto, al igual que el debate acerca del modo asiático de pro-
nld,ense, escribió un artículo cuestionando la explicación propuesta ducción, éste provocó la ruptura del caparazón de una versión del
pOI Dobb de lo que ambos denorninaban "la transición elel feudalis- marxismo (que analizaba únicamente las relaciones de producción,
mo al capitalismo". Poco después, muchos más salieron a la paleslr;~. y sólo dentro de los límites de los estados nacionales) que se había
Para aquellos que aceptaban la propuesta de Dobb, el tema se vuelto una ideología más que una propuesta académica abierta a la
presentaba como una pugna de explicaciones endógenas versus exó- discusión,
gen:1s.,Dobb encontraba las raíces de la transición del feudalismo al Casi todos los involucrados en este debate eran académicos anglo-
capltahsmo:n elementos internos ele los estados, específicamente en parlantes. A diferencia ele ellos, el grupo de los Annales se originó en
Inglaterra. Sweezy era acusado por Dobb y sus partidarios de privile- Francia y durante mucho tiempo tuvo resonancia únicamente en aque-
ORÍGENES HlS'rÓRICOS DEL ANAl.lSIS DE SIS'n:MAS-rvIUNDO ORÍGENES HISTORICOS DEL ANALlSIS DE SISTErvlAS-MUNDO

Has áreas del mundo intelectual donde la influencia cultural gala nas, considerando el trabajo puramente nomotético de muchos cien-

.
gozaba de mayor influencía: Italia, Espai"ía, América Latina, Turquía tíficos sociales como mítico. En medio de estos dos extremos, insistió
y ciertas partes de Europa del Este. El grupo de los Annales había en otros dos tiempos sociales que las dos culturas habían olvidado: el
surgido en los años veinte como protesta, encabezada por Lucien tiempo estructural (o de larga duración, pero no eterno, las estructu-
\.I'ebvre y Marc Bloch, contra el perfil altamente idiográfico y empiris- ras básicas que subyacen a los sistemas históricos), y los procesc)s cícli-

~.I'(1 .'.'~I'.'l !.i.:ar.lc(,.~.S(l.'.detern.1in.and.O


i
cos dentro de las estructuras (o tendencias de mediano plazo, tales
¿ ",.l.;qUe
•.'! .•......,.. C10n
v· "
dt..m..l.inal.'a
casi exclusivaI.a.a 1.1I'S.t:.)rí()g
la historia . . política. I...l grupo de los Anuales
ció varias contradoctrinas: la historiografía debía ser "total", es decir,
.s.u.• C.leC.ii.ca-.
cnun- COlllO las expansiones y contracciones de la economía mundial). Brau-
del también destacó el tema de la unidad del análisis. En su primer
: debía lograr una imagen integrada del desarrollo histórico en todos trabajo importante, insistió que el Mediterráneo de! siglo XVI que ha-
los ámbitos sociales. bía estado estudiando, constituía una "economía-mundo' iéconomie-
El grupo de los Annalcs contrapuso varias doctrinas: la historiogra- monde), he hizo de la historia de esta economía-mundo el objeto de
fía debía ser "total", esto es, debía concentrarse en una visión integra- su estudio.
da del desarrollo histórico en todas las arenas sociales. De hecho, las Estos cuatro debates tuvieron lugar esencialmente entre 1950 y
bases económicas y sociales de este desarrollo eran considerados más 1960. Ocurrieron básicamente por separado, sin referencias mutuas,
importantes que la superficie política, y, aún más, era posible estudiar- y con frecuencia sin couocimientos el uno del otro. Sin embargo,
las sistemáticamente, y no siempre en los archivos. Ylas generalizacio- colectivamente, representaron una crítica central a la estructura
nes a largo plazo sobre los fenómenos históricos eran de hecho, II<) existente. Este levantamiento intelectual fue seguido por el choque
sólo posibles sino deseables.,.-" . '~-'''\ cultural de las revoluciones de 1968. Y estos hechos juntaron las pie-
En los arios entre las guerr~~s,.t~(inf1~~ncia de l<)~An,n(lles rile mí- zas dispersas. La revolución mundial de 1968 se ocupó primariarneu-
nima. De pronto, después de 1945, floreció, Y9-(.u(rh~€~~~;.e¡ón de te de una serie de asuntos políticos centrales: la hegemonía de los Es-
su líder en 1ft segunda genera .ión, Feyiand Braudel, lle,gó a domi- tados Unidos y su política internacional, que lo había llevado a la
nar la escena historiográfica francesaprimero ~~t dejnuchas otras guerra de Vietnam; la relativamente pasiva actitud de la Unión Sovié-
partes del mundo después. Comenzó por primeraw'z a penetrar el tica, a la que los revolucionarios de I 968 vieron en "colusión" con Ie)S
mundo angloparlante. Institucionalmente, el grupo de los Annales Estados Unidos; la ineficacia de los movimientos tradicionales de la
presidía sobre una nueva institución universitaria en París, una ins- Vieja Izquierda en oposición al suuú quo. Discutiremos estos temas más
titución construida sobre la premisa de que los historiadores tenían adelante.
que aprender e integrar sus descubrimientos de otras disciplinas de En este proceso de levantamiento, sin embargo, los revoluciona-
las ciencias sociales tradicionalmente más nornotéticas, y que éstas, rios de 1968, quienes contaban con su base más poderosa en las uni-
a su vez, tenían que devenir más "históricas" en su trabajo. La era versidades de todo el mundo, comenzaron también a elevar una se-
braudeliana representaba tanto un ataque intelectual como institu- rie de temas respecto a las estructuras del saber. Al principio, hicieron
cional contra el aislamiento tradicional de las disciplinas de las cien- preguntas referentes a la participación política directa de los acadé-
cias sociales en tre sí. micos universitarios en trabajos que apoyaban el slatu. qua mundial,
Braudel propugnó un lenguaje sobre los tiempos sociales que de- tal como los físicos que realizaban investigaciones vinculadas con la
jó su impronta en trabajos futuros. Criticó la historia "acoritecirnien- guerra y los científicos sociales que proveían material para los esfuer-
tal", con lo que hacía referencia a la historiografía tradicional idiográ- zos ele contrainsurgencia. Luego, cuestionaron sobre áreas descuida-
fica, cmpiricista, y política como "polvo", Era polvo en un sentido das del saber. En las ciencias sociales, esto significó las historias igno-
doble: porque hablaba de fenómenos efímeros, y porque se metía en radas de muchos grupos oprimidos: mujeres, grüpos "minoritarios",
los ojos, impidiendo ver las verdaderas estructuras subyacentes. Pero poblaciones indígenas, grupos con identidades o prácticas sexuales
Braudel también criticó la búsqueda de verdades aternporales y eter- alternativas. Pero, eventualmente, comenzaron a plantear cucstio-
ORÍGENES HISTÓRICOS DEL ANAuSIS IlE SISTErvIAS-IvIUNDO ORíGENES HISTÓRICOS DEL ANAuSIS DE SISTEMAS-MUNDO

nes sobre las epistemologías subyacentes a las estructuras del saber. tamente capitalista. Si la zona considerada como capitali~ta no fue
Es en este punto, a principio de los años setenta, cuando la gente pensada como un estado sino más bien como una economla-mu.n~:o,
comenzó a hablar explícitamente sobre los sistemas-mundo de análi- en ronces la así llamada por Dobb explicación interna de la transicion
sis como una perspectiva. Los sistemas-mundo de análisis fueron un del feudalismo al capitalismo tenía poco sentido, puesto que suponía
esfuerzo por combinar de manera coherente las preocupaciones que la transición tuvo lugar múltiples veces, estado por estado, den-
respecto a la unidad de análisis, la preocupación por las tempora- tro del mismo sistema-mundo.
lidades sociales y la preocupación por las barreras que se habían Había en este modo de formular la unidad de análisis un subsi-
erigido entre las diferentes ciencias sociales. guiente vínculo con ideas previas. Karl Polanyi, el historiador eco-
Los sistemas-mundo de análisis significaron antes que nada la sus- ~~ómico húngaro (posteriormente británico) había. insistid,o en ~a
titución de una unidad de análisis llamada "sistema-mundo" en vez de distinción entre tres formas de organización económica que el habla
la unidad estándar de análisis, que había sido el estado nacional. En denominado: recíproca (una suerte de toma y daca directo), r~dis­
su conjunto, los historiadores habían estado analizando historias na~ tributiva (en la cual los bienes iban del fondo de la escala SOCial a
cionales, los economistas economías nacionales, los politólogos es- lo más alto para retornar, en parte al fondo), y de mercado ~en l,a
tructuras políticas nacionales y los sociólogos sociedades naciona- cual el intercambio ocurría enforma monetaria en un espaCIO pu-
les. Los analistas de sistema-mundo enarcaron una escéptica ceja, blico). Las categorías de los tipos de sistemas históricos -minisis-
cuestionando si estos objetos de estudio existían verdaderamente, y {Ir! ternas, imperios~mundo y economías-Inundo- parecía sel~ot~-o
mo-
si en todo caso, eran los sitios de análisis más útiles. En lugar de los I 1 do de expresar las tres formas de organizaciólI eCOlI(:rl1lCa de <

estados nacionales.corno objetos.deestudio, los sustituyeron por "sis- Polanyi. Los minisistemas utilizaban la reciprocidad, !os llnperI~)s­
temas" históricos" qll~'ie argqía, habGnc~xistído hasta ese momento mundo la redistribución, y las economías-mundo los intercambios
e.'y.sólO tl~es v.ariantes: <l)ili\'nis~stemas, y "sis~.ema-mundo" de dos tipos de mercado.
(!econol1nas-mundo e ni1 eríos-mundo). } Las categorías de Prebisch también fueron incorporadas. Se afir-
i, Nótese el guión en Jjs¡,ema-mundo y ~lts dos subcategorías, eco- maba que una economía-mundo capitalista estaba ln<~l~cada por una
\ ~
l~~)míaS-mundo e impe../rjós-mundo
.
'.L< olocación de dicho guión in- división axial de labor entre los procesos de prod ucción centrales y
<,
te Haba señalar qtl(.>sé estabáhaciéndo referencia no a sistemas, eco- los procesos de producción periféricos, lo cual daba como resultado
nomlas-o.imperios de (todo) el mundo, sino sobre sistemas, economías un intercambio desigual favoreciendo a los involucrados en los pro-
e imperios que son un mundo (pero posiblemente y de hecho, usual- cesos de prochlcciór; centrales. Puesto que tales procesos tendían a
mente, sin ocupar la totalidad del globo). Éste es un concepto ini- agruparse en países específicos, uno podía abreviarla nomenclatura
cial clave a entender. Afirma que en "sistema-mundo" estamos fren- hablando ele zonas centrales y periféricas (o incluso de estados cen-
te a una zona espaciotemporal que atraviesa múltiples unidades trales y periféricos) en tanto uno recordara que eran los I~l.·~)~esos (~e
políticas y culturales, una que representa una zona integrada de acti- producción y no los estados los que eran ce.I1.tr<:les o periféricos. En
vidad e instituciones que obedecen a ciertas reglas sistémicas. el análisis de sistema-mundo, el centro-penfena es un concepto Tt':
De hecho, por supuesto, el concepto fue aplicado inicialmente al lacional, no un par de términos reificados, esto es, que tienen sen-
"sistema-mundo moderno" el cual, se argumenta, toma la forma de tidos esenciales separados.
una "economía-mundo". Este concepto adaptó el uso de Braudcl en ¿(~ué es lo que convierte a un proceso de producción en central
su libro sobre el Mediterráneo, y lo combinó con el análisis del centro- o periférico? Llegó a verse que la respuesta estabaen elg.rado en el
periferia de CEPAL. Se argumentó que la economía-mundo moderna era cual cada proceso particular era n:~lativamente monopc>llzad(ol o de
una economía-mundo capitalista. No la primera economía-mundo libre mercado. Los procesos que eran relativamente InonopolIzados
pero sí la primera economía-mundo en sobrevivir y florecer duran- eran mucho más gananciosos que aquellos que eran de libre merca-
te tanto tiempo, y logró esto al convertirse, precisamente, en comple- do. Esto volvía a los países en los que se ubicaban los procesos cen-
34 ORíGENES HISTÓRICOS DEL ANAuSIS DE SISTEMAS-[VIUNDO ORÍGENES HISTÓRICOS DEL ANAuSIS DE SISTEMA5-MUNDO 35

trales más solventes. Y dado el poder desigual de los productos mo- ta mirada escéptica les permitió incorporar dentro de una narrativa
nopolizados uis-ti-uis los productos con muchos productores en el de la historia humana las realidades de aquellos sistemas que habían
mercado, el resultado último del intercambio entre productos cen- sido agrupados bajo el título de "modelo asiático de producción".
trales y periféricos era un flujo de la plusvalía (queriendo decir en Uno ya no tenía por qué preocuparse sobre sí estas estructuras esta-
este caso una gran parte de las ganancias reales de múltiples pro- ban ubicadas en algún punto en particular sobre la curva histórica. Y
ducciones locales) hacia aquellos estados que tenían un mayor nú- uno podía ahora preguntarse por qué la transición del feudalismo al
mero de procesos centrales. capitalismo había tenido lugar (como si la posibilidad de que pudie-
La influencia de Braudel fue crucial en dos aspectos. Primero, en ra no haber ocurrido fuera una alternativa real) y no asumir su inevi-
su trabajo más tardío sobre capitalismo y civilización, Braudel vol- tabilidad y buscar, sencillamente, cuáles fueron las causas inmediatas
vería a insistir en una marcada distinción entre la esfera del libre de la transición.
mercado y la esfera de los monopolios. Él denominó sólo a esta úl- El tercer elemento en el análisis de sistema-mundo fue su E1Ita de
tima capitalismo y, lejos de ser la misma cosa que el libre mercado, respeto por las fronteras tradicionales en las ciencias sociales. Los ana-
afirmaba (gle el capitalismo era el "antiuiercado ". Este concepto listas de sistema-mundo analizaban la totalidad del sistema social a lo
constituyó un asalto directo, tanto sustantivo como tenninológica- largo de la longue durée. Se sentían por lo tanto en libertad de analizar
mente, en la conjunción de economistas clásicos (incluyendo a materiales que en alguna oportunidad habían sido considerados domi-
Marx) de mercado y capitalismo. Y; en segundo lugar, la insistencia nio exclusivo de historiadores o economistas o politólogos o sociólogos
de Braudel en la multiplicidad de tiempos sociales y su énfasis en el y de analizarlos con un marco analítico común. El análisis resultante
tiempo estructural -lo que él denominó longue duréo..- fueron cen- de los sistemas-mundo no era multidisciplinario, puesto que los ana-
trales para el análisis de sistema-mundo. Para los analistas de sistema- listas no estaban reconociendo la legitimidad intelectual de estas dis-
mundo, la longue durée era la duración de un sistema histórico parti- ciplinas. Estaban siendo unidisciplinarios.
cular. Las geueralizaciones sobre el funcionamiento de tal sistema Por supuesto, esta trilogía de críticas -sistema-mundo antes que
debían evitar la trampa de parecer afirmaciones atcmporales, verda- estados como unidad de análisis, la insistencia en la longue durée, )' un
des eternas. Si tales sistemas no eran eternos, entonces se seguía que enfoque unidisciplinario- representaban un ataque a muchas vacas
tenían principios, vidas durante las cuales se "desarrollaban" y transi- sagradas. Era de esperar que se diera un contraataque. É:ste llegó,
ciones terminales. inmediata y vigorosamente, desde cuatro frentes: los positivistas no-
Por otro lado, esta perspectiva reforzaba la afirmación que la cíen- motéticos, los marxistas ortodoxos, los autonomistas estatales), las par-
cia social debía ser histórica, observando los fenómenos por largos ticularistas culturales. La crítica central de cada UlH) había sido que
periodos a la vez que en amplios espacios. Pero también abrió, o rea- sus premisas básicas no habían sido aceptadas por el análisis de siste-
brió, la pregunta sobre las "transiciones". Dobb y Sweezy habían pre- ma-mundo. Esto era, por supuesto, correcto, pero ni con mucho lle-
sentado explicaciones bastante diferentes sobre la transición del feu- gaba a convertirse en un argumento intelectual devastador.
dalismo al capitalismo, pero compartían la convicción de que Los positivistas nomotéticos habían sostenido que el análisis de sis-
cualesquiera fuera lo que explicara la transición, ésta era un suceso tema-mundo era esencialmente una narrativa, que su teorizar se ba-
inevitable. Esta convicción se reflejaba en la teoría del progreso de la saba en hipótesis que no habían sido sometidas a rigurosas pruebas.
Ilustración, que había sido sustento tanto del pensamiento clásico li- De hecho, con frecuencia argüían que muchas de las proposiciones
beral como del pensamiento marxista clásico. Los analistas de siste- de los análisis de sistema-mundo eran no verificables, y por ende, in-
ma-mundo comenzaron a mostrarse escépticos frente a la inevitabili- trínsecamente inválidas. En parte, ésta es una crítica a una insuficien-
dad del progreso. Veían al progreso como una posibilidad más que te (o no existente) cuantificación en la investigación. En parte, es una
como una certeza. Se preguntaban si uno podía incluso describir la crítica a una insuficiente (o no existente) reducción de situaciones
construcción de una economía-mundo capitalista COITlO progreso. Es- complejas a variables simples y claramente definidas. En parte, ésta es
36 ORÍGENES HISTÓRICOS DEL ANÁLISIS DE SISTEMAS-MUNDO ORÍGENES HISTÓRICOS DEI. ANÁLISIS DE SISTEMAS-MUNDO '37
una sugerencia de la intromisión de premisas con carga de valor en las críticas a ellos dirigidas. Los analistas de sistema-mundo han insis-
el trabajo analítico. tido en que la tarea remunerada es sólo una de las muchas formas ele
Por supuesto que ésta es, de hecho, el reverso ele la crítica de los control del trabajo dentro de un sistema capitalista, y no la más lucra-
análisis de sistema-mundo al positivismo nomotético.Los analistas de tiva de todas desde el punto de vista del capital. Han insistido en que
sistema-mundo insisten que más que reducir situaciones complejas a la lucha de clase y toelas las otras formas de luchas sociales pueden ser
variables más simples, el esfuerzo debería dirigirse a cornplejizar y entendidas y evaluadas sólo dentro de un sistema-mundo tomado co-
contextualizar todas las denominaclas variables más sencillas a fin mo totalidad. Y han insistido en que los estados en una economía-
de entender situaciones sociales reales. Los analistas de sistema-mundo mundo capitalista no tienen la autonomía o el aislamiento que hace
no se oponen a la cuantificación perse (cuantificarían aquello que es de posible calificarlos como poseedores de un modo particular de pro-
utilidad cuantificar), pero (como nos enseña aquel viejo chiste del bo- ducción.
rracho) siente que uno no tiene que buscar la llave perdida debajo del La crítica de los autonomistas estatales es un poco el reverso de la
farol sólo porque la luz es ahí mejor (en donde hay mayor datos cuan- crítica marxista ortodoxa. Mientras que los marxistas ortodoxos ar-
tificables). Uno busca por la información más apropiada en función gtiían que los análisis de sistema-mundo ignoran la centralidad deter-
del problema intelectual; uno no elige el problema porque existen minante ele los modos de producción, los autonomistas estatales ar-
elatos firmes y cuantitativos. Este debate puede entenderse como lo guyen que los análisis de sistema-mundo tornan la esfera política en
que los franceses denominan diálogo de sordos. Al final, el asunto no una zona cuyas realidades derivan de, y son determinadas por, la ba-
es un tema abstracto sobre la metodología correcta sino sobre si los ana- se económica. Las críticas del sociólogo Theda Skocpol y del politó-
listas de sistema-mundo o los positivistas nomotéticos pueden ofrecer logo Aristide Zolberg sostienen este punto, inspirados en el trabajo
una explicación más plausible sobre la realidad histórica y así echar luz del historiador alemán atto Hintze. Este grupo insiste que uno no
sobre los cambios sociales sobre largos periodos y a gran escala. puede explicar lo que sucede en el ámbito estatal o interestatal me-
Si a veces pareciera que los positivistas nomotéticos dieran la im- diante el sencillo proceso de pensar en esas arenas como parte de una
presión de insistir en una serie de restricciones intelectuales carentes economía-mundo capitalista. Las motivaciones que gobiernan la ac-
de espacio y humor, los denominados marxistas ortodoxos no están ción en dichas arenas, sostienen, son autónomas y responden a otras
muy lejos de ganarles la carrera. El marxismo ortodoxo está plagado presiones que el comportamiento del mercado.

[
dela imaginería de las ciencias sociales del siglo XIX, la cual compar- ~I Finalmente, con el advenimiento de varios conceptos "pos-"ligados
te con el liberalismo clásico; el capitalismo es el progreso inevitable :1 a los estudios culturales, los análisis de sistema-mundo han sido ata-

sobre el feudalismo; el sistema fabril es el mecanismo de producción ) cados ce.m argumentos análogos a los. utilizados por .los autonomistas
capitalista por excelencia; los procesos sociales son lineales; la base estatales. Se dice que el análisis desistema-mundo deriva de la sUI~\
económica controla la menos fundamental superestructura política y restl~u. ctura (e.".p,,-e~is¡ cas<>Ja-esft;ill ¿.uItu.ral)/d. e.>.l.á~ b".lse. econe.,>mic.a . y \
.
cultural. La crítica de Robert Brenner, un historiador económico mar- ql~e~lesl~reci~l la r alid~ ~entralla~l_tónJ~~~. ~~:_~5lJ ~sfera ~tltur~tl )
xista ortodoxo, de los análisis de sistema-mundo es un buen ejemplo (véasecpor eJryf 0, la Crftl€,¿tctf('iOClOlogo cultural Stanley ACC?.!. .!9'"'
de este punto de vista. witz) " Se ;CU-S;l a los analistas de sistema-mundo de cometer los erro-
La crítica marxista a los análisis de sistema-mundo es por lo tanto res tanto del positivismo nomotético como del marxismo ortodoxo,
que al discutir un c:je centro-periferia en la división del trabajo, está aunque los analistas de sistema-mundo se ven como críticos ele ambas
siendo circulacionista y descuidando la base productiva de plusvalía escuelas de pensamiento. Los análisis de sistema-mundo son acusados
y la lucha de clases entre la burguesía y el proletariado como la varia- de ser apenas otra versión de una "gran narrativa". A pesar de la afir-
ble explicativa del cambio social. Los análisis de sistema-mundo son mación de que los análisis de sistema-mundo están abocaclos a la "his-
acusados de fracasar al no tomar a las tareas no remuneradas como toria total" se los acusa de cconornicistas, esto es, de dar prioridad a
anacrónicas y en vías de extinción. Una vez más, los críticos invierten la esfera económica sobre otras esferas de la actividad humana. A pc-
ORÍGENES HISTC)lUCOS DEL ANAuSIS m: SISTEl'vIA5-MUNDO ()RÍGENES HISTÓRICOS DEL ANAuSIS DE SISTEMAS-MUNDO

'.fl sal' de su temprano y fuerte ataque contra el eurocentrismo, se lo aC11- do, el tiempo y el espacio -o mejor dicho el compuesto Tiempolís-

tj
sa de ser eurocéntrico al no aceptar la autonomía irreducible de di- pacio- no son realidades externas inmutables que se encuentran de
i.~
..-. fere.'llteS idel.lti.c.ladesC.l.lltllrales. E<n su.ma, que niega la centralidad de
alguna manera ahí afuera y dentro de cuyos marcos existe la realidad
/f 1"
a cu 1tura '" . social. Los TiempoEspacios son construcciones reales que se en-
. Por supuesto, los análisis de sistema-mundo son de hecho una gran cuentran en constante evolución y cuya construcción es parte corn-
narrativa. Los análisis de sistema-mundo argumentan que todas las ac- ponente de la realidad social que analizamos, Los sistemas históri-
tividades de todas las formas de saber incluyen, necesariamente, gran- cos dentro de los que vivimos son, efectivamente, sistémicos, pero
des narrativas, pero que algunas de estas narrativas reflejan la realidad también son históricos. Permanecen iguales a lo largo del tiempo, pe-
con mayor precisión que otras. En su insistencia sobre la historia total y ro no son idénticos de un minuto al siguiente. Ésta es una paradoja,
la unidisciplinariedad, los analistas de sistema-mundo rechazan sustituir pero no una contradicción. La habilidad para lidiar con esta parado-
una llamada base cultural por una base económica, Más aún, como he- ja, que no podemos evitar, es la principal tarea de las ciencias sociales
mos dicho, buscan abolir las líneas entre los modelos de análisis econó- históricas. Esto noes un acertijo, sino un desafio.
mico, político y sociocultural. Sobre todo, los analistas de sistcrna-mun-
do no quieren deshacerse de todo. Estar en contra del cientificismo no
es estar contra la ciencia. Estar en contra del concepto de estructuras
atemporales no significa que las estructuras (enmarcadas en el tiem-
po) no existan. La convicción de que la presente organización de las
disciplinas es un obstáculo a vencer no significa que no se haya arri-
bado a un conocimiento colectivo (no importa qué tan provisional o
heurístico). El estar en contra del particularismo disfrazado de uni-
versalismo nosignifica que todos los puntos de vista son igualmente
válidos y que la búsqueda de un universalismo pluralista es fútil.
Lo que estas cuatro críticas tienen en común es la impresión que
los análisis de sistema-mundo carecen de un actor central en su narrati-
va de la historia. Para el positivismo nomotético, el actor es el individuo,
homorationalis. Para el marxismo ortodoxo, el actor es el proletariado in-
dustrial. Para los autonomistas estatales, es el hombre político. Para los
particularistas culturales, cada uno de nosotros (diferente de todos los
demás) es un actor comprometido con un discurso autónomo con el
resto. Para el análisis de sistema-mundo, estos actores, al ígual que la lar-
ga lista de estructuras que uno puede enumerar, son los productos ele
un proceso. No son elementos atómicos primordiales, sino que forman
parte de una mezcla sistémica de la cual emergieron y sobre la cual
actúan. Actúan libremente, pero su libertad está limitada por sus bio-
grafías y por las prisiones sociales de las que forman parte. El análisis
de sus prisiones los libera en el grado sumo que pueden ser liberados.
En la medida que analizamos nuestras prisiones sociales, nos libera-
mos de sus límites hasta donde podemos ser liberados.
Finalmente, debe recalcarse que para los analistas ele sistema-mun-
1':1, SISTEMA-MUNDO MODERNO C()MO ECONOMÍA-MUNDO

2. EL SISTEMA-MUNDO MODERNO COMO ECONOMÍA-MUNDO ción de capital. Frente al uso de tal definición, sólo el sistema-mundo
CAPITALISTA: PRODUCCIÓN, PLUSVALÍA Y POLARIZACIÓN moderno ha sido un sistema capitalista. La acumulación incesante es
un concepto relativamente simple: significa que las personas y las
cornpariías acumulan capital a fin de acumular más capital, un proce-
so continuo e incesante. Si decimos que un sistema "da prioridad" a
tal acumulación incesante, significa que existen mecanismos estruc-
El mundo en el que vivimos, el sistema-mundo moderno, tuvo sus orí- turales mediante los cuales quienes actúan con alguna otra motiva-
genes en el siglo XVI. Este sistema-mundo estaba entonces localizado ción son, de alguna manera, castigados, y son eliminados eventual-
en sólo una parte del globo, principalmente en partes de Europa y de mente de la escena social, mientras que quienes actúan con la
América. Con el tiempo, se expandió hasta abarcar todo el mundo. motivación apropiada son recompensados y, de tener éxito, enrique-
Es y ha sido siempre una economia-mundo. Es y ha sido siempre una cidos.
economía-mundo capitalista. Deberíamos comenzar por explicar lo Una economía-mundo y un sistema capitalista van de la mano.
que estos dos términos, economía-mundo y capitalismo, denotan. Se- Puesto que las economías-mundo carecen del cemento unificador
rá más sencillo entonces apreciar los contornos históricos del sistema- que es una estructura política o una cultura homogénea, 10 que las
mundo moderno, sus orígenes, su geografIa, su desarrollo temporal mantiene es la eficacia en la división del trabajo. Yesta eficacia es fun-
y su crisis estructural contemporánea. ción de la riqueza en constante expansión que el sistema capitalista
Lo que queremos significar con economía-mundo (la éamomie-mon- provee. Hasta los tiempos modernos, las economías-mundo construi-
de de Braudel) es una gran zona geográfica dentro de la cual existe das habían o bien colapsado o habían sido transformadas UUlU,'!l mili-
una división del trabajo y por lo tanto un intercambio significativo de tari en imperios-mundo. Históricamente, la única economía-mundo
bienes básicos o esenciales así como un flujo de capital y trabajo, Una que sobrevivió por un largo periodo ha sido el sistema-mundo moder-
característica definitoria de una economía-mundo es que '1/0 está limi- no, y esto es porque el sistema capitalista echó raíces y se consolidó
tada por una estructura política unitaria. Por el contrario, hay muchas como su característica definitoria.
unidades políticas clentro de una economía-mundo, tenuemente vin- Por los mismos motivos, un sistema capitalista no puede existir den-
culadas entre sí en nuestro sistema-mundo moderno dentro de un sis- tro de cualquier marco sino sólo dentro de una economía-mundo. Ve-
tema interestatal. Yuna economía-mundo comprende muchas cultu- remos que un sistema capitalista requiere una relación muy particu-
ras y grupos (que practican múltiples religiones, hablan múltiples lar entre los productores económicos y quienes detentan el poder
idiomas y son diferentes en sus comportamientos cotidianos). Esto no político. Si estos últimos son demasiado fuertes, como en el caso de
significa que no hayan desarrollado algunos patrones culturales co- un imperio-mundo, sus intereses se impondrán sobre el de los pro-
Humes, lo que llamaremos una geocultura. Significa que ni la homo- ductores económicos, y la acumulación incesante de capital dejará de
geneidad política ni la cultural debe ser esperable o encontrada en ser una prioridad. Los capitalistas necesitan de grandes mercados (de
una economía-mundo. Lo que unifica con más fuerza a la estructura aquí que los minisistemas sean demasiado estrechos para ellos) pero
es la división de trabajo constituida dentro de ésta. también necesitan de una multiplicidad de estados, para poder obte-
El capitalismo no es la mera existencia de personas o compañías ner las ventajas de trabajar con los estados pero también para poder
produciendo para la venta en el mercado con la intención de obte- evitar estados hostiles a sus intereses a favor de estados amistosos a sus
ner una ganancia. Tales personas o compañías han existido por miles intereses. Sólo la existencia de una multiplicidad de estados dentro
de años a lo ancho y largo del planeta. Tampoco es definición sufi- de la división total de trabajo asegura dicha posibilidad.
ciente la existencia de personas asalariadas. El trabajo remunerado Una economía-mundo capitalista es una colección de muchas ins-
ha sido conocido por miles de años. Nos encontramos en un sistema tituciones, cuya combinación da cuenta de sus procesos, lodos los cua-
capitalista sólo cuando el sistema da prioridad a la incesante acumula- les están interrelacionados entre sí. Las instituciones básicas son el

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42 EL SISTEMA-l'vlUNDO MODERNO C(>!vl0 ECONOMiA-MUND() EL SlsTEr"IA-I'vIUNDO MODERNO COl'I'10 ECONOl\ÜA-MUNDO 43
mercado, o mejor dicho, los mercados; las compaúías que compiten Una de las razones por las que un mercado totalmente libre no es
en los mercados; los múltiples estados, dentro de un sistema interes- una realidad cotidiana, si es que alguna vez fuera a existir, es que vol-
tatal; las unidades domésticas; las clases, y los grupos de estatus (la vería imposible la acumulación incesante de capital. Esto puede pa-
terminología de Weber, lo que algunos han dado en llamar en arios recer una paradoja, porque es cierto que el capitalismo 110 puede fun-
recientes, "identidades"). Todas éstas son instituciones que han sido cionar sin mercados, y también es cierto que los capitalistas dicen con
creadas dentro del marco de una economía-mundo capitalista. Por regularidad que están a favor del libre mercado. Pero los capitalistas
supuesto, tales instituciones tienen cierta similitud con instituciones necesitan, de hecho, mercados no completamente libres sino merca-
que han existido en anteriores sistemas históricos a los que hemos dos parcialmente libres. La razón es obvia. Supongamos que existie-
dados los mismos o similares nombres. Pero el utilizar el mismo ra un mercado mundial en el que todos los factores de producción
nombre para describir instituciones localizadas en diferentes siste- fueran completamente libres, como nuestros libros de texto los defi-
mas históricos frecuentemente confunde, más que clarifica, el análi- nen habitualmente; esto es, uno en donde los factores fluyeran sin
sis. Es mejor pensar en el grupo de instituciones del sistema-mundo restricciones, en donde hubiera un enorme número de compradores
moderno como contextualmente específicas a éste. y un enorme número de vendedores, yen el cual existiera una per-
Comencemos con los mercados, puesto que éstos son habitual- fecta información (esto es, que todos los vendedores y todos los
mente considerados la característica esencial de un sistema capitalis- compradores supieran el estado exacto de todos los costos de pro-
ta. Un mercado es a la vez una estructura local concreta en la que los ducción) En un mercado de tal perfección, sería siempre posible
<

individuos o compañías cornpran y venden mercaderías, y una insti- para los compradores regatear con los vendedores hasta un nivel
tución virtual a lo largo del espacio en donde tienen lugar los mis- de ganancia absolutamente minúsculo (digamos de sólo un centavo),
mos tipos de intercambios. Qué tan grande y extendido esté el mer- y este bajo nivel de ganancia haría deljuego capitalista algo sin el más
cado virtual depende de las alternativas realistas que los vendedores mínimo interés para los productores, removiendo el sustrato social
y compradores tengan en un momento determinado. En principio, básico de tal sistema.
en una economía-mundo capitalista, el mercado virtual existe como Lo que los vendedores prefieren siempre es un monopolio, por-
totalidad en la economía-mundo. Pero como habremos de ver, hay que entonces pueden crear un amplio margen relativo entre los cos-
muchas veces interferencias en estas fronteras que crean mercados tos ele producción y los precios de venta, y por lo tanto obtener gran-
más estrechos y "protegidos". Existen, claro está, mercados virtuales des porcentajes de ganancia. Por supuesto, los monopolios perfectos
separados para todos los bienes de consumo así como para el capital son extremadamente difíciles de crear, e infrecuentes, pero los cuasi-
y para los distintos tipos de trabajo. Pero a lo largo del tiempo, tam- monopolios no lo son. Lo que uno necesita más que cualquier otra
bién puede decirse que existe un solo mercado global virtual para to- cosa es el apoyo de la maquinaria de un estado relativamente fuerte,
dos los factores de producción combinados, más allá de las barreras uno que pueda apoyar a un cuasimonopolio. Hay muchos modos de
que existen para su libre funcionamiento. Uno puede pensar en es- realizarlo. Uno de los más fundamentales es el sistema de patentes
te mercado virtual completo corno un imán que atrae a todos los pro- que se reserva los derechos ele una "invención" por un determinado
ductores y compradores y cuya atracción es un factor político cons- número de arios. Esto es lo que hace, básicamente, que Jos productos
tante en los procesos de decisión de todos: los estados, las compañías, "nuevos" sean los más caros para los consumidores y los más ventajo-
las unidades domésticas, las clases y los grupos ele estatus (o identi- sos para los productores. Claro que las patentes son con frecuencia
dades). Este mercado global virtual completo es una realidad en tan- violadas y en todo caso, eventualmente expiran, pero, en general, pro-
to que influye en todos los procesos de decisión, pero nunca funcio- tegen a un cuasimonopolio durante un tiempo. Incluso en ese caso,
na entera y libremente (esto es, sin interferencias). El mercado la producción protegida por patentes permanece sólo corno cuasimo-
absolutamente libre funciona como una ideología, un mito y una in- nopolio, puesto que pueden existir otros productos en el mercado
fluencia restrictiva, pero nunca como una realidad cotidiana. que no estén cubiertos por esa patente. lise es el porqué de la situa-
44 EL SISTEMA-MUND() MODERNO COMO ECONOMÍA-I\lUNDO EL SISTEMA-MUNDO MODERNO COMO ECONOMÍA-MUNDO 45

ción normal de las denominadas industrias de punta (esto es, produc- te (digamos unos treinta años) como para asegurar una considerable
tos que son tanto nuevos como poseedores de un porcentaje impor- acumulación de capital por aquellos que controlan los cuasimonopo-
tante del mercado global de productos) es un oligopolio antes que un lioso Cuando un cuasimouopolio deja de existir, los grandes acumu-
monopolio absoluto. Los.oligopolios son, empero, lo suficientemente ladores de capital, sencillamente mueven su capital a nuevos produc-
buenos corno para brindar una tasa de ganancia elevada, en especial tos de punta o a industrias de punta completamente nuevas. El
desde que varias firmas con frecuencia, se asocian para minimizar resultado es un ciclo de industrias de punta. Las industrias de punta
la competencia de precios. tienen vidas moderadamente breves, pero son constantemente sobre-
Las patentes no son el único modo en el que los estados pueden vividos por otras industrias de punta. Yasí continúa el juego. Y las in-
crear cuasimonopolios. Las restricciones estatales a la importación y dustrias que alguna vez fueran de punta, se vuelven más y más "com-
exportación (las denominadas medidas proteccionistas) son otra. Los petitivas", esto es, reducen más y más sus ganancias. Vemos este patrón
subsidios estatales y los beneficios impositivos son una tercera. La ca- de conducta en funcionamiento todo el tiempo.
pacidad de los estados fuertes para usar de su fuerza y prevenir que Las compañías son los principales actores en el mercado. Las com-
los estados más débiles desarrollen medidas contraproteccionistas son paúias son habitualmente las competidoras de otras firmas.~ue ope-
también otro modo. Yel papel de los estados como compradores a ran en el mismo mercado virtual. También están en conflicto con
gran escala de ciertos productos dispuestos a pagar precios excesivos, aquellas firmas de las que adquieren materia prima y ele aquellas a las
es otro. Finalmente, las regulaciones que imponen un peso sobre los que les venden sus productos. La furiosa rivalidad intercapitalista es
productores puede ser relativamente sencilla de absorber por los la regla. Y sólo los más fuertes y ágiles sobreviven. Debemos recordar
grandes productores pero paralizante para los pequeños producto- que la bancarrota, o la absorción por una compañía más fuerte es e!
res, una asimetría cuyo resultado es la eliminación de los pequeños pan diario de las empresas capitalistas. No todos los empresarios ca-
productores del mercado incrementado de esa manera el porcentaje pitalistas tienen éxito en la acumulación de capital. Lejos de ello. Si
del oligopoliofLas modalidades por la que los estados interfieren con todos tuvieran éxito, cada uno de ellos obtendría muy poco capital.
el mercado virtual son tan extensas que constituyen un factor fun- Por ello, los repetidos "fracasos" de compaüías no sólo despejan de
damental en la deterrninación ele precios y ganancias. Sin tales in- competidores débiles el área sino que son una condición sine quarwn
terferencias, el sistema capitalista no podría prosperar y por lo tan- en la incesante acumulación de capital. Esto es lo que explica el cons-
to no podría sobrevivir. tante pn>ceso de concentración de capital.
Sin embargo, existen dos características antimonopólicas intrínsecas EstenlOS seguros, existe una contrapartida al crecimiento de h~s
a una economía-mundo capitalista. Antes que nada, la ventaja de un compañías, ya sea en forma horizontal (con el mismo producto), veru-
productor monopólico es la pérdida de otro productor, Los perdedores cal (en diferentes pasos en la cadena de producción) o lo que podría
negociarán políticamente para eliminar las ventajas de los ganadores. denominarse ortogonal (con otros productos no vinculados estrecha-
Pueden realizar esto mediante pujas dentro de los estados en donde los mente). El tamaño reduce los costos a través de las denominadas eco-
productores monopólicos están ubicados, apelando a las doctrinas del nomías de escala. Pero e! tamaño agrega costos de administracíón y
libre mercado y ofreciendo su apoyo a los líderes políticos decididos a coordinación y multiplica los riesgos de ineficacia gerencial. Como
terminar con ciertas ventajas monopólicas particulares. O lo logran per- resultado de (Úcha contradicción, existe un repetido proceso de zig-
suadiendo a otros estados a desafiar al monopolio del mercado global zag de cornpafiías que se agrandan y que luego se reducen. Pero esto
mediante el uso del poder estatal para apoyar a productores compe- no ha sido un sencillo ciclo de expansión y contracción. Ha habido,
titivos. Ambos métodos son utilizados. Por lo tanto, a lo largo del tiem- en todo el mundo, un incremento secular en el tamario de las com-
po, todo cuasi monopolio es desmantelado por la entrada de nuevos paúías, la totalidad de! proceso histórico tiene la forma de un engra-
productores al mercado. naje en donde por dos muescas que se avanza se retrocede una, en
Los cuasimonopolios son, por ello, suicidas. Pero duran lo suficien- fO~'ma continua. El tamaño de las cornpan ias tiene también couse-
46 EL SISTEMA-MUNDO l'vlODERNO COMO ECONOMÍA-¡VIUNDO EL SISTEMA-l\lUNDO MODERNC) COMO ECONOMÍA-MUNDO 47
cuencias políticas directas. El gran tamaño da a las compañías mayor términos de propiedad- dentro de tales estados. Existe por ello una
peso político pero las vuelve también más vulnerables al ataque po- consecuencia geográfica en las relaciones centro-periferia. Los pro-
lítico (por sus competidores, sus empleados, y sus consumidores). cesos centrales tienden a agruparse en unos pocos estados y a consti-
Pero en este caso la línea de fondo es la de un trinquete que incre- tuir la mayor parte de la actividad productiva en dichos estados. Los
menta, a lo largo del tiempo, la influencia política. procesos periféricos tienden a estar desparramados a lo largo de un
La división axial del trabajo en una economía-Inundo capitalista gran número de estados y constituyen la mayor parte de la actividad
divide a la producción en productos centrales y productos periféri- productiva en dichos estados. Por lo tanto, para abreviar, podemos ha-
cos. El concepto centro-periferia es relacional. Lo que queremos blar de estados centrales y estados periféricos, siempre y cuando recor-
decir por centro-periferia es el grado de ganancia del proceso de demos que en verdad estamos hablando de una relación entre pro-
producción. Puesto que la ganancia está directamente relacionada cesos productivos. Algunos estados poseen una mezcla casi pareja
al grado de monopolización, lo que esencialmente significamos por de productos centrales y periféricos. Denominamos a éstos, estados
procesos de producción centrales son aquellos controlados por cua- serniperiféricos. Tienen, como veremos, propiedades políticas espe-
simonopolios. Los procesos periféricos son entonces los verdadera- cíficas. No es sin embargo adecuado referirse a procesos producti-
mente competitivos. Cuando ocurre el intercambio, los productos vos semiperiíéricos.
competitivos están en una posición más débil y los cuasimonopólicos Ya que, corno hemos visto, los cuasirnonopolios tienden a autodes-
en una posición más fuerte. En consecuencia, hay un flujo constante truirse, lo que hoyes un proceso central se convertirá mariana en un
de plusvalía de los productores de productos periféricos hacia los proceso periférico. La historia económica del sistema-mundo mo-
productores de productos centrales. Esto es lo que se ha denomi- derno abunda en estos cambios, o degradación de productos, pri-
nado intercambio desigual. mero a países semi periféricos y luego a los periféricos. Si alrededor
Ciertamente, el intercambio desigual no es la única manera ele del 1800 la producción de textiles era con toda probabilidad el pro-
transferir capitál acumulado de regiones políticamente débiles a regio- ceso productivo central preeminente, hacia el 2000 era claramente
nes políticamente fuertes. También está el pillaje, usado ampliamente uno de los procesos productivos periféricos menos gananciosos. En
durante las primeras épocas de incorporación de nuevas regiones a la 1800 estos textiles eran producidos principalmente en muy pocos
economía-mundo (consideremos, por ejemplo, a los conquistadores y países Onglaterra y algunos otros países del noroeste europeo}; ha-
el oro de América). Pero el pillaje es autoextenninador. Es el caso tí- cia el 2000 los textiles son producidos en todas partes del sistema-
pico de matar a la gallina que pone los huevos de oro. Empero, como mundo, en particular los textiles baratos. Estos procesos se han re-
las consecuencias son a mediano plazo y las ventajas a corto plazo, si- petido con muchos otros productos. Pensemos en el acero, los
gue existiendo mucho pillaje en el sistema-mundo moderno, aunque automóviles o incluso las computadoras, Este tipo de giro no ha te-
ahora solemos "escandalizarnos" cuando nos enteramos. Cuando En- nido efecto en la estructura de! sistema. En el 2000 existían otros
ron declara la quiebra, luego de procedimientos de transferencia de procesos centrales (producción aeronáutica o ingeniería genética)
enormes cantidades de dinero a manos de unos pocos administrado- que estaban concentrados en unos pocos países. Ha habido siempre
res, eso es, de hecho, pillaje. Cuando las "privatizaciones" de propie- nuevos procesos centrales que remplazaron a los que S(~ tornaron
dades estatales las ponen bajo control ele empresarios cuasi mafiosos más competitivos y se reubicaron fuera ele los estados en los que se
quienes abandonan con premura el país dejando elnpresas destroza- encontraban originariamente.
das a su paso, eso es pillaje. Suicida, sí, pero sólo luego de que se ha La función de cada estado es muy distinto ins-d-uis los procesos pro-
inDigido mucho daño al sistema productivo mundial, y también ,1 la ductivos dependiendo de la mezcla de procesos centrales-periféricos
salud de la economía-mundo capitalista. ' dentro de él. En los estados fuertes, que contienen un margen des-
Puesto que los cuasimonopolios dependen de la protección de es- proporcionado de lxocesos centrales, se tiende a priorizar su función
tados fuertes, están en su mayor parte ubicados ---:-iurídica, física y en corno protector ele los cuasirnonopolios de los procesos centrales. En
48 ti. SISTEMA-MUNDO MODERNO COMO ECONOMIA-l\ILJNDO EL SISTEMA-MUNDO MODERNO COMO ECONOMÍA-MUNDO 49

los estados muy débiles, que contienen un margen desproporciona- competencia (por la reducción de la demanda), que reducirá los már-
do de procesos de producción periféricos, éstos son en general inca- genes de ganancia. En un momento determinado, se producirá una
paces de hacer mucho para afectar la división axial del trabajo, y se ven acumulación de productos sin vender que tendrá como consecuen-
de hecho forzados a aceptar el destino que les ha tocado en suerte. cia una reducción en la producción futura.
Los estados semiperiféricos tienen una mezcla relativamente pare- Cuando esto sucede, tendemos a ver el anverso de la curva cíclica
ja de procesos de producción y se hallan en una situación muy com- de la economía-mundo. Hablamos entonces de estancamiento o re-
plicada. Bajo presión de los estados fuertes y presionando a los esta- cesión en la economía-inundo. Las tasas de desempleo globales au-
dos débiles, su mayor preocupación es mantenerse a distancia de la mentan. Los productores buscan reducir costos a fin de mantener su
periferia y hacer lo posible para acceder al centro. Ninguna de las dos porcentaje del mercado mundial. Uno de los mecanismos utilizados
operaciones es sencilla, y ambas requieren de una considerable inje- es la reubicación de los procesos de producción hacia zonas que han
rencia estatal en el mercado global. Estos estados semi periféricos son contado, históricamente, con salarios más bajos, esto es, en países se-
los que implementan con mayor agresividad y en forma pública las miperiféricos. Este cambio incrementa la presión en los niveles sala-
denominadas políticas proteccionistas. Esperan, con ello, "proteger" riales de los procesos que aún permanecen en las zonas centrales, y
sus procesos productivos de la competencia de cornpaúías fuertes dichos salarios también tienden a reducirse. La demanda efectiva que
en el exterior a la vez que intentan mejorar la eficiencia de las C0111- en un comienzo faltaba a causa de la sobreproducción ahora se con-
pañías internas para que compitan mejor en el mercado global. Son vierte en bita por la reducción en la ganancia de los consumidores.
receptores voraces de antiguas industrias de punta, en lo que hoy En semejante situación, no todos los productores resultan perdedo-
día se define como alcanzar el "desarrollo económico". En dicho es- res. Existe un obvio y agudo incremento de la competencia entre el
fuerzo, su competencia es oriunda no de los estados centrales sino de ahora diluido oligopolio que está abocado al presente en estos pro-
otros estados,semiperiféricos, igualmente anhelantes de ser los recep- cesos productivos. Se enfrentan entre sí con ferocidad, con Irecuen-
tores de la relocación, la cual no puede llegar a todos los aspirantes cía, con la ayuda de sus maquinarias. Algunos estados y algunos pro-
en forma simultánea ni en el mismo grado. En los comienzos del si- ductores tienen éxito en la "exportación del desempleo" desde uno
glo XXI, algunos países destinados a ser denominados sernipcriféri- de los estados centrales hacia los otros. Sistérnicamente, existe una
cos son Corea del Sur, Brasil e India, países con fuertes industrias contracción, pero algunos estados centrales y en particular algunos
que exportan productos (por ejemplo, acero, automóviles y medi- estados semi periféricos parecen resultar bastante favorecidos.
camentos) a zonas periféricas, pero que también se vinculan< en for- El proceso que hemos descrito -la expansión de la economía-
ma habitual con zonas centrales como importadores de productos mundo en presencia de industrias de punta cuasimonopólicas y con-
más "avanzados". tracción de la economía-mundo cuando hay una reducción de la in-
La evolución natural de las industrias de punta -la lenta disolu- tensidad de los cuasimonopolios- puede dibujarse como una curva
ción de los cuasi monopolios- es lo que da cuenta de los ritmos cícli- sinusoidal en donde observaremos fases A (expansión) y B (estanca-
cos de la economía-mundo. Una industria de punta nueva dará un gran miento). Un ciclo considerado una fase A seguido de una fase 13 es
impulso a la expansión de la economía-mundo y resultará en una denominado, a veces, un ciclo Kondratieff, en honor al economista
considerable acumulación de capital, Pero al mi;mo tiempo y natu- que describiera este fenómeno con claridad a comienzos del siglo xx.
ralmente llevará a un empleo más extenso en la economía-mundo, Los ciclos Kondratieff han sido hasta ahora de más o menos cin-
salarios más elevados y él una sensación generalizada de prosperidad cuenta a sesenta arios de duración. Su duración exacta depende de
relativa. A medida que más y más firmas entran en el mercado del las medidas políticas tomadas por los estados para evitar la fase B,
antiguo cuasirnonopolio, existirá una "sobreproducción" (esto es, un y en especial las medidas tomadas para lograr la recuperación de
exceso de producción para la demanda real efectiva en un momento una fase B sobre las bases de nuevas industrias de punta que pue-
determinado) y corno consecuencia un incremento en el precio de la dan estimular una nueva fase A.
50 EL SISTEMA-iv!UNDO MODERNO COMO EC()NOivIÍA-r-.IUN[)() EL SISTE1\IA-MUNDO MODERNO COMO ECONOMÍA-MUNDO 51

Cuando un ciclo Korrdratieff culmina, nunca vuelve la situación a trabajadores asalariados en otros lugares del planeta que estén dis-
donde estaba a comienzos del ciclo. Esto es así porque lo que fue im- puestos a trabajar por salarios más bajos. Esto puede hacerse median-
plementado durante la fase B para salir de ella y volver a una fase A te la convocatoria de nuevos individuos a la arena laboral, para quie-
cambia de manera importante los parámetros del sistema-mundo. Los nes un salario más bajo representa de hecho un incremento en sus
cambios que solucionan el problema inmediato (o de corto plazo) de ingresos reales. Pero es obvio que cada vez que uno incorpora "nue-
la inadecuada expansión de la economía-mundo (un elemento esen- vas" personas en la arena de trabajo asalariado, uno reduce el' nú-
cial para mantener la posibilidad de la acumulación incesante ele ca- mero de personas restan tes fuera de la arena laboral. Llegará un mo-
pital) logra un equilibrio de mediano plazo pero comienza a crear mento en el que el grupo haya disminuido de tal modo que cese de
problemas en la estructura en el largo plazo. El resultado es lo que existir en forma efectiva. Estamos entonces alcanzando la asíntota.
denominamos una tendencia secular. Una tendencia secular debe ser Volveremos a este tema en el último capítulo cuando discutamos la
concebida como una curva cuya coordenada (o eje x) marca el tiem- crisis estructural del siglo XXI.
po y cuya ordenada (o eje y) mide un fenómeno marcando la propor- Obvio, un sistema capitalista necesita que existan trabajadores que
ción de un grupo con una característica particular, Si a lo largo del ofrezcan su trabajo para el proceso productivo. Con frecuencia se afir-
tiempo el porcentaje tiende a incrementarse de una manera lineal as- ma que tales trabajadores son proletarios, esto es, trabajadores asala-
cendente, significa que por definición (puesto que la ordenada está riados que no cuentan con medios alternativos de sustento (porque
expresada en porcentajes) que en algún momento ya no podrá hacer- carecen de tierras y no cuentan con dinero () reservas inmobiliarias).
lo. A esto denominamos llegar a la asíntota, o al cien por ciento. Nin- Esto no es del todo correcto. Casi todos los trabajadores están vincu-
guna característica puede alcanzar en ningún grupo más del ciento lados a otras personas en unidades domésticas que aglutinan habitual-
por ciento. Esto significa que en lo que resolvemos los problemas de mente a personas de distinto sexo y diferentes edades. Muchos, qui-
mediano plazo con un movimiento ascendente de la curva, alcanza- zá la mayoría, en esas unidades domésticas pueden ser denominados
remos eventualmente en el largo plazo el problema de acercarnos a familias, pero los lazos familiares no son, sin embargo, los únicos mo-
la asíntota. dos en los que las unidades domésticas se mantienen unidas. Las
Permítasenos sugerir un ejemplo de cómo esto funciona en una unidades domésticas cuentan con frecuencia con residencias en co-
economía-mundo capitalista. Uno de los problemas que observamos mún, pero esto no es tan habitual como uno podría pensar.
en los ciclos Kondraticíf es que en determinado momento los proce- Una unidad doméstica típica consta de tres a diez personas quienes,
sos de producción más importantes se vuelven menos beneficiosos, en un largo plazo (digamos unos trein ta años), jun tan sus recursos e
y estos procesos comienzan a reubicarse a fin de reducir costos. En- ingresos a fin de sobrevivir de modo colectivo. Las unidades domésti-
tretanto, existe un incremento del desempleo en zonas centrales y cas no son internamente, en general, estructuras igualitarias, ni es-
esto afecta la demanda global efectiva. Las compailías individuales tructuras inamovibles (las personas nacen y mueren, entran o aban-
reducen sus costos, pero la colectividad de compaiíías encuentra donan las unidades domésticas, y en todo caso envejecen y tienden
más difícil encontrar suficientes consumidores. Una manera de res- así a alterar su papel económico). Lo que distingue a una unidad
taurar un nivel suficiente de demanda global efectiva es el incre- doméstica es alguna forma de obligación de suministrar el ingreso pa-
mentar los niveles salariales de los trabajadores ordinarios en las ra el grupo y compartir el consumo resultante de dicho ingreso. Las
zonas centrales, algo que ha ocurrido con frecuencia hacia el final unidades domésticas son muy diferentes de los clanes o tribus y de
de los periodos Koridratieíf B. Esto a su vez crea el tipo de demanda otros grupos o entidades numerosos y extendidos, los cuales con fre-
efectiva que es necesario para suministrar suficientes consumidores cuencia comparten obligaciones de ayuda mutua e identidad pero
para nuevos productos líderes. Pero, obviamente, mayores niveles de que no comparten en forma habitual sus ingresos. O si existen enti-
pago significan menores márgenes de ganancia para los empresarios. dades numerosas semejantes que comparten sus ingresos, son disfun-
A escala global esto puede compensarse expandiendo el número de cionales para el sistema capitalista.
52 EL SISTEMA-MUNDO MODERNO COMO ECONOMÍA-MUNDO EL SISTElvlA-MUNDO MODERNO COMO ECONOMÍA-MUNDO

Debemos primero analizar lo que se comprende por "ingreso", que, antaño, una secretaria (paga) hubiera mecanograíiado, él o ella es-
Existen, hablando en general, cinco clases de ingresos en el siste- tá enfrascado en una producción de subsistencia. La producción de sub-
ma-rnundo moderno. Y casi todas las unidades domésticas buscan y sistencia es una gran parte del ingreso de la unidad doméstica hoy en
obtienen las cinco clases, aunque en diferentes proporciones (lo que día en las zonas económicarncntc más afluentes de la economía-mundo
resulta ser muy importante). Una clase obvia es el salario, lo que sig- capitalista.
nifica pago (habitualmente en papel moneda) por personas fuera Un tercer tipo de ingreso de la unidad doméstica es el que podría-
del ámbito familiar por el trabajo de un miembro de la unidad mos llamar, en forma genérica, como pequeña producción mercan-
doméstica realizado fuera de la unidad doméstica en algún proceso til. Una pequeña producción mercantil es definida como el produc-
productivo. El salario puede ser ocasional o regular. Puede ser un to producido en la unidad doméstica pero vendido por dinero en el
pago por el tiempo empleado o por trabajo realizado (destajo). El mercado. Obviamente, este tipo de producción continúa estando am-
salario tiene la ventaja para el empleador en ser "flexible" (10 que sig- pliamente distribuida en las zonas más pobres de la ccouomía-rnun-
nifica que la continuación del trabajo es una función de las necesi- do pero no está del todo ausente del resto de otras zonas. En las zo-
dades del empleador), aunque los sindicatos, y otras formas de agru- nas más ricas solemos denominarla "Iree-lancing". Este tipo de
pación gremial de los trabajadores y las legislaciones estatales hayan actividad incluye no sólo el mercadeo de mercaderías producidas (in-
con frecuencia limitado la flexibilidad empresarial de diversos mo- cluyendo, por supuesto, los bienes intelectuales) sino también la
dos. Aun así, los empleadores casi nunca están obligados a suminis- pequeña producción mercantil. Cuando un niño vende en la calle ci-
trar apoyo de por vida a trabajadores específicos. Pero por lo mismo, garrillos o fósforos de a uno a consumidores que no pueden asumir
este sistema tiene desventajas para el empleador en tanto que a ma- la compra de éstos en las cantidades en las que hahitualmen te se los
yor cantidad de trabajadores necesite, puede que no los haya dispues- vende, el niño está involucrado en la pequeña producción mercantil,
tos al empleo, en especial si la economía está en expansión. Por ello, siendo esta producción el desmontaje del paquete mayor y su trans-
en un sisterria de salarios, el empleador intercambia el que no se le porte al mercado callejero.
requiera pagar a los trabajadores durante los periodos en los que Un cuarto tipo de ingrc:.~so es aquel al que solemos denominar ren-
no los necesita por la garantía de que los trabajadores estarán dis- ta. La renta puede ser obtenida de alguna inversión mayor de capital
ponibles cuando sí los necesite. (el ofrecimiento de departamentos urbanos para alquiler, o de habi-
Una segunda y obvia fuente de ingresos para la unidad doméstica es taciones dentro de los departamentos) o por ventajas de ubicación (la
la actividad de subsistencia. Habitualmente definimos este tipo de tra- colección de peaje en un puente privado) o por propiedad de capi-
bajo de modo muy estrecho, tomándolo sólo como el esfuerzo de per- tal (los cupones de los bonos o los intereses obtenidos en una caja de
sonas rurales para cultivar alimentos y producir elementos para el con- ahorro) Lo que hace que la renta sea tal es que es una propiedad y
o

sumo propio sin hacerlos pasar por un mercado..Ésta es, de hecho, no un trabajo de ningún tipo lo que hace posible el ingreso.
una manera de la producción de subsistencia, y este tipo de trabajo Por último, existe un quinto tipo de ingreso, el que en el mundo
ha ido declinando marcadamente en el sistema-mundo moderno, ra- moderno denominamos pagos de transferencia. f~stos pueden defi-
zón por la que sostenemos que la producción de subsistencia está desa- nirse como ingresos de un individuo en virtud de una obligación de
pareciendo. Al hacer uso de una definición tan restrictiva no tenemos un tercero de proveerle de dicho ingreso. Este pago de transferencia
sin embargo en cuenta las numerosas maneras en las que las actividades puede originarse en personas cercanas a la unidad doméstica, como
de subsistencia están en realidad aumentando en el mundo moderno. cuando se ofrecen regalos o préstamos de una g-encración a otra al
Cuando alguien cocina en su casa o friega los platos, es una producción momento del nacimiento, matrj morrio o m uerte. Tales pagos de
de subsistencia. Cuando un dueño de casa ensambla un mueble que transferencia entre unidades domésticas pueden realizarse sobre ba-
compra en un negocio, es producción de subsistencia. Y cuando un ses de reciprocidad (lo que en teoría asegura que no exista un in-
profesional usa una computadora para enviar un correo electrónico greso extra en el lapso de una vida pero tiende a eliminar las ncce-
54 EL SISTEMA-ívlUNDO MODERNO COt>.IO F.CONOMIA-MUNDO EL SISTEJVIA-rvIUNDO MODERNO couo ECONOMÍA-MUNDO 55

sidades de liquidez). O el pago de transferencia puede ocurrir me- grandemente. Distingamos dos variantes importantes: la unidad
diante un esquema de seguros (en donde uno puede, al final, bene- doméstica en donde el ingreso salarial da cuenta del cincuenta por
ficiarse o no), o a través de la redistribución de una clase económica ciento o más del total de los ingresos de toda la vida, y la unidad
hacia otra. doméstica en donde da cuenta de menos. Llamemos a la primera
Tan pronto como pensamos sobre ello, caemos en la cuenta de la "unidad doméstica proletaria" (puesto que parece depender en gra-
mancomunación de recursos que se produce en las unidades domés- do sumo del ingreso salarial, que es exactamente lo que el término
ticas. Imaginemos una familia estadunideuse de clase media, en la proletariado supone invocar); y llamemos a la última entonces una
cual el hombre adulto tiene un trabajo (y tal vez tenga un segundo "unidad doméstica semiproletaria'' (porque sin dudas existe un cier-
trabajo), la mujer adulta tiene una empresa de banquetes que mane- ro porceutaje de ingreso por salarios para la mayoría de sus miem-
Ja desde su casa, el hijo adolescente es repartidor de diarios y la hija bros). Si así lo hacemos, podremos observar que un empleador obtie-
de doce años es babysitler. Agreguemos a esto, quizá, la abuela que re- ne ven tajas al emplear a aquellos asalariados que habitan unidades
tira su pensión de viudez y quien también, en ocasiones hace de bal~v­ domésticas semiproletarias. En dondequiera que los trabajos asalaria-
silterpara un niño pequeño, y la habitación encima del gar<~ie, la cual dos constituyan un componente sustancial del ingreso de la unidad
alquilan. O pensemos en una familia trabajadora de una unidad doméstica, existe necesariamente un piso referente a cuánto puede re-
doméstica mexicana en la cual el hombre adulto ha migrado ilegal- cibir el trabajador asalariado. Éste debe ser una cantidad que represen-
mente a los Estados Unidos y envía dinero a la casa, la mujer adulta te por lo menos una parte proporcional de los costos de reproducción
cultiva una pequeña huerta en la casa, lajoven adolescente trabaja co- de la unidad doméstica, Es por ello por lo que podemos pensar en un
mo doméstica (y recibe pago en efectivo y en especies) en un acauda- salario mínimo absoluto. Si, sin embargo, el trabajador asalariado es
lado hogar mexicano, y el joven preadolescente vende chucherías en miembro de una unidad doméstica que es sólo semi proletaria, el ua-
el mercado del pueblo, luego de asistir a la escuela (o en vez de asis- bajador asalariado puede ser remunerado con un sueldo por debajO del
tir a la escuela). Cada uno de nosotros podemos imaginar muchas más salario mínimo absoluto, sin poner en riesgo necesariamente la su-
situaciones similares. pervivencia de la unidad doméstica. La diferencia puede cubrirse con
En la práctica, pocas unidades domésticas funcionan sin los cin- el ingreso adicional suministrado a través de otras fuentes y p()r lo co-
co tipos de ingreso. Pero uno puede darse cuenta en forma inme- mún por otros miembros de la unidad doméstica. Lo que vemos que
diata que las personas dentro de la unidad doméstica que tienden sucede en tales casos es que otros productores de ingresos en la
a proporcionar el ingreso pueden correlacionarse en categorías por unidad doméstica transfieren, de hecho, la plusvalía del ernpleador
sexo o edad. Esto es decir, muchas de estas tareas están definidas del sujeto asalariado más allá de lo que el mismo empleado asalaria-
por edad y por género. El trabajo asalariado fue durante mucho do pueda transferir, permitiendo así que el empleador pague menos
tiempo considerado tierra de adultos desde los catorce o dieciocho que el salario mínimo absoluto.
anos hasta los sesenta y cinco. La producción de subsistencia), de mcr- Se sigue que en un sistema capitalista los empleadores prcfiercn ,
cadcrías menores fue en su mayor parte definida como el territorio en general, emplear a trabajadores provenientes de unidades domes-
de las mujeres adultas y de los niños y ancianos. La transferencia de ricas semi proletarias. Existen, empero, dos presiones q lit: pujan en la
ingresos por el estado ha estado circunscrita en su rnayor parte al in- dirección contraria. Una es la presión de los asalariados mismos quie-
greso salarial, excepto por ciertas transferencias relacionadas con la nes buscan "prolerarizarse'' puesto que en electo esto sign ifica lll<:io-
crianza ele niños. Mucha de la actividad política de los últimos cien res sueldos. Y la otra es una presión contrarlictoiia por parte de los
aúos ha estado dirigida a superar la especificidad genérica de estas ele- mismos ernpleaclores. En contra del individuo <luC necesita salarios
finiciones. más b;~jos, existe la necesidad de largo plazo de COI1 tar con una de-
Como hemos seúalado, la relativa importancia de las distintas manda sustancial)' efectiva en la economía-mundo pal-a sostener el
formas de ingreso en unidades domésticas específicas ha variado mercado para sus productos. A lo largo del tiempo, como resultado
56 EL SISTEMA-MUNDO [VIODERNO COMO ECONOMíA-MUNDO EL SlSTEtvIA-MUNDO IvlODERNO COMO ECONOMíA-MUNDO 57

de estas dos presiones diversas, existe un lento aumento en el núme- que todos nosotros formamos parte: naciones, razas, grupos étnicos,
ro ele unidades domésticas proletarizadas, Sin embargo, esta descrip- comunidades religiosas, pero también géneros y categorías de prefe-
ción de las tendencias a largo plazo es contraria a la visión tradicional rencias sexuales. La mayoría de estas categorías son tomadas como
de las ciencias sociales del capitalismo como sistema que necesita pri- presuntos rezagos de tiempos premodernos. Esta premisa es errónea.
mariamente proletarios como trabajadores, Si esto fuera así, sería di- La membresia en grupos de estatus o identidades es una parte im-
fícil explicar por qué, luego ele cuatrocientos o quinientos arios, la portan te de la modernidad. Lejos de agonizar, están creciendo en
proporción de trabajadores proletarios no es más alta de lo que es. importancia a medida que la lógica del sistema capitalista se desen-
Antes que pensar la proletarización como una necesidad capitalista, vuelve más y más y nos consume más y más intensamente.
sería más útil pensarla como un sitio de luchas, cuyo resultado ha si- Si sostenemos que las unidades domésticas se ubican dentro de
do un lento aunque firme incremento, una tendencia secular que se una clase y que todos sus miembros comparten dicha locación, ¿es
acerca a su asíntota. esto igualmente cierto en el caso de los grupos de estatus o identi-
Existen clases dentro del sistema capitalista, puesto que existen per- dades? Existe una enorme presión dentro de las unidades domésti-
sonas ubicadas en distintos escalafones en el sistema económico, con cas para mantener una identidad común, para ser parte del mismo
distintos niveles de ingreso y con intereses diferentes. Por ejemplo, es grupo de estatus o identidad. Esta presión es sentida en primera ins-
obvio que el interés de los trabajadores está en el incremento de sus tancia por todas las personas que contraen matrimonio y a quienes
salarios, y es igualmente obvio que el interés de los empleadores resi- se les requiere, o al l11e110S se las presiona para qU(~ busque su pare-
de en resistir dichos aumentos, por lo menos en términos generales. ja dentro del grupo de estatus o identídad. Pero, obviamente, el
Pero, como acabamos de ver, los trabajadores asalariados forman par- constante movimiento de los individuos dentro del sistema-mundo
te de unidades domésticas, No tiene sentido pensar que los trabaja- moderno, más la presión normativa de ignorar los grupos de esta-
dores pertenecen a una clase y que los restantes miembros de la Iami- tus o identidades de las que se es miembro a favor de un criterio me-
lia pertenecen a otra. Son, obviamente, las unidades domésticas y no ritocrático ha dado como resultado una mezcla considerable de las
los individuos los que se ubican dentro de las clases. Los individuos identidades originales dentro del marco de las unidades domésticas.
que desean participar de la movilidad social encuentran que con fre- Sin embargo, lo que suele suceder en cada unidad doméstica es la
cuencia deben retirarse de las unidades domésticas en las que se en- evolución hacia una sola identidad, la emergencia de nuevas, y con
cuentran y reubicarse en otras unidades domésticas, a fin de lograr frecuencia apenas articuladas identidades o estatus grupales que rci-
tal objetivo. f~sta no es tarea sencilla, pero de ninguna manera impo- fican precisamente aquello que comenzó como mezcla, y por lo tan-
sible. to reunifican a la unidad doméstica en términos de identidades gru-
Sin embargo, las clases no son los únicos grupos dentro de los cua- pales de estatus. Un elemento en la demanda de legitimación de los
les se ubican las unidades domésticas. También son miembros de gru- matrimonios gay es la presión para reunificar la identidad de la
pos de estatus o identidades. (Si los denominamos grupos de estatus, unidad doméstica.
enfatizamos cómo son percibidos por los demás, una suerte de crite- ¿Por qué es tan importante para las unidades domésticas el man-
rio objetivo. Si los denominamos identidades, enfatizamos cómo se tener una sola ciase e identidad grupal de estatus, o al menos preten-
perciben a sí mismos, una suerte de criterio subjetivo. Pero ya sea ba- der mantenerla? Semejante homogeneizacíón ayuda, por supuesto, a
jo un nombre como otro, son una realidad institucional del sistema- mantener la unidad de la unidad doméstica como lugar de recursos
mundo moderno.) Los grupos de estatus o identidades funcionan co- económicos comunes y para superar cualquier tendencia centrífuga
1110 etiquetas asignadas, puesto que nacemos en ellos, o al me nos que pueda surgir por las desigualdades internas en la distribución del
solemos pensar que nacemos en ellos. En general, es difícil sumarse consumo y los procesos decisorios, Sería empero un error el ver esta
a estos grupos de manera voluntaria, aunque no es imposible. Estos tendencia primariamente corno un mecanismo de defensa interno
grupos de estatus o identidades son los numerosos "individuos" de los del grupo. Existen importantes beneficios para la totalidad del siste-
58 EL SISTEIvIA-MUNDO MODERNO COM() ECONO¡"'IlA-tvlllNDO EL SISTEI'vlA-t,IUNDO .tvIODERNO COMO ECONOJvIÍA-MllNDO 59
ma-mundo para apoyar la tendencia homogeneizadora dentro de las se y de grupos de estatus como dos modelos alternativos de expresión
estructuras de las unidades domésticas. colectiva para las unidades domésticas. Pero es evidente que hay múl-
Las unidades domésticas funcionan como las agencias primarias de tiples tipos de grupos de estatus, no siempre en total consonancia el
socialización del sistema-mundo. En ellas se nos enseria, particularmen- uno con el otro. Más aún, a medida que progresa el tiempo histórico,
te a los jóvenes el conocimiento y el respeto de las reglas sociales que la cantidad de diversos grupos de estatus ha aumentado, no disminuí-
se supone debemos obedecer: Esto está, obviamente, apoyado por agen- do. A fines del siglo xx, la gente comenzó a reclamar para sí idenrida-
cias estatales tales como las escuelas y los ejércitos así como por las ins- des en función de preferencias sexuales que no eran la base para la
tituciones religiosas y los medios de comunicación. Pero ninguno de construcción de una unidad doméstica en los siglos previos. Puesto
ellos alcanza <::1 impacto de las unidades domésticas. ¿Qué es entonces que todos estarnos involucrados en una multiplicidad de grupos de
lo que determina cómo las unidades domésticas socializarán a sus estatus o identidades, surge la pregunta sobre cuál es el orden priori-
miembros? En general, la manera en que las instituciones secundarias tario de las identidades. En caso ele conflicto, ¿cuál debe prevalecer?
enmarcan estos temas para las unidades domésticas)' su habilidad pa- ¿Cuál prevalece? ¿Puede una unidad doméstica ser homogénea en
ra realizarlo de manera efectiva depende de la relativa homogeneidad función de una identidad pero no en función de otra? La respuesta
de las unidades domésticas, esto es, tienen y se perciben como posee- es un obvio sí, ¿pero cuáles son las consecuencias?
dores de una función definida en el sistema social histórico. Una Debemos examinar las presiones externas sobre las unidades
unidad domestica convencida de su identidad grupal de estatus -su domésticas. La mayoría de los grupos de estatus poseen algún tipo de
nacionalidad, su raza, su religión, su etnia, su código de sexualidad- expresión institucional a través de las unidades domésticas. Yestas ins-
sabe exactamente cómo socializar' a sus integrantes. Una cuya identi- tituciones ejercen presión directa sobre las unidades domesticas no
dad es más incierta pero que intenta crear una identidad homogénea, sólo para que se atengan a sus normas y a sus estrategias colectivas, si-
aunque sea nueva, tiende a funcionar casi tan bien. U na unidad domés- no para que les den prioridad. De las instituciones a través de las
tica que pcrrriitiera en forma permanente la escisión de su identidad unidades domésticas, los estados son los más exitosos en su influen-
encontraría que la función socializadora le resultaría casi imposible de cia sobre las unidades domésticas ya que cuentan con las más inme-
llevar a cabo, y encontraría difícil sobrevivir como grupo. diatas herramientas de presión (la ley, la distribución de beneficios,
Por supuesto, los poderes constituidos de un sistema social siem- la capacidad de movilizar a los medios). Pero en dondcq uiera el esta-
pre esperan que la socialización resulte en la aceptación de las muy do es más débil, las estructuras religiosas, las organizaciones étnicas,
reales jerarquías productos del sistema. También espera que la so- y grupos similares pueden convertirse en las voces más fuertes que in-
cialización resulte en la interualización de los mitos, la retórica y la sistan sobre las prioridades ele las unidades domésticas. Incluso cuan-
teorización del sistema. Esto sucede en parte pero nunca en forma do los grupos de estatus o identidades se describan a sí mismos como
completa. Las unidades domésticas también socializan a sus miern- autisistémicos, aun entonces pueden enfrentarse con otros grupos de
bros para la rebelión, el rechazo y la desviación. Por cierto, hasta estatus o identidades antisistérnicos, demandando la prioridad de leal-
cierto punto semejante socialización antisistémica puede resultarle tad. Es este complicado tramado de identidades de unidades domés-
útil al sistema al ofrecer una salida a los espíritus inquietos, siempre ticas que subyace a la montana rusa de conflictos políticos dentro del
y cuando el sistema todo se encuentre en relativo eq uilibrio. En tal sistema-mundo moderno.
caso, uno puede anticipar que las socializaciones negativas pueden Las complejas relaciones de la economía-mundo, las corupaúías,
tener cuando mucho un impacto limitado en el funcionamiento del los estados, las unidades domésticas y las instituciones a través de las
sistema. Pero cuando los sistemas históricos entran en crisis estruc- unidades domésticas vinculadas a los miembros de clase y grupos de
turales, de pronto, tales socializaciones antisistérnicas pueden tener estatus se encuentran amenazadas por dos temas ideológiccls opuestos
un profundo papel desestabilizador para el sistema. pero simbióticos: el universalismo por un lado)' el racismo y sexismo por
Hasta ahora, hemos citado meramente las identificaciones de cla- el otro.
EL SISTEMA-MUNDO MODERNO COMO ECONOMÍA-MUNDO EL SISTEMA-tIIUNDO MODERNO C01110 ECC)NOMíA-MUNDO 61

El universalismo es un tema prominentemente asociado con el sis- titucional activa contra todas las personas de un grupo de estatus o
tema-mundo moderno. Es, en muchos sentidos, uno de sus logros. identidad específico. Para cada tipo de identidad, existe una clasifi-
El universalismo significa, en términos generales, la prioridad de re- cación jerárquica social. Puede que sea una clasificación burda, con
glas generales aplicadas .en forma igual a todas las personas, y por lo sólo dos categorías, o elaborada, con toda una serie. Pero siempre hay
tanto, e! rechazo a las preferencias particulares en la mayoría de las un grupo arriba en la clasificación jerárquica y uno o varios grupos
esferas. Las únicas reglas consideradas permisibles dentro de! marco en el fondo. Estas clasificaciones son tanto mundiales COlTH) locales, y
de! universalismo son las que pueden demostrar su aplicación direc- ambos tipos de clasificación tienen enormes consecuencias en la vida
ta al funcionamiento adecuado del sistema-mundo definido en for- de las personas y en el funcionamiento de una economía-mundo ca-
ma restringida. pitalista.
Las expresiones del universalismo son múltiples. Si traducimos el Todos estarnos familiarizados con la clasificación jerárquica global
universalismo al nivel de la compañia o la escuela, esto significa, por dentro del mundo moderno: los hombres sobre las mujeres, los blan-
ejemplo, la asignación de personas a puestos diversos en función de cos sobre los negros (o los no blancos), los adultos sobre los niños (o
su entrenamiento y capacidad (una práctica conocída.como merito- los ancianos), los educados sobre quienes carecen de educación, los
cracia). Si traducimos esto al nivel de la unidad doméstica, implica heterosexuales sobre gays y lesbianas, los burgueses y profesionales
entre otras cosas que el matrimonio debe ser contraído por cuestio- por sobre los trabajadores, los residentes urbanos por sobre los rura-
nes de "amor" y no por cuestiones de riqueza, etnia o cualquier otro les. La clasificación jerárquica étnica es más local, pero en cada país,
particularismo. Si lo traducimos al nivel de estado, significa reglas ta- existe una etnia dominante sobre las otras. Los clasificaciones
les como el sufragio universal y la igualdad frente a la ley. Todos esta- jerárquicas religiosas varían a lo largo del mundo, pero en cualquier
mos familiarizados con los mantras, puesto que se los repite con cier- zona particular todos están conscientes de su ubicación en ésta. El na-
ta regularidad en los discursos públicos. Se supone que sean e! foco cionalismo asume con frecuencia la forma de vínculos entre los lados
central de nuestra socialización. Por supuesto, sabemos que dichos de cada antinomia fusionados en una categoría, para que uno pueda,
mantras son evocados de modo desigual en diversos sitios de! sistema- por ejemplo, crear una norma que sostenga que los hombres blancos
mundo (y querremos examinar el porqué de ello), y sabemos que es- heterosexuales de etnias y religiones específicas son los únicos q ue
tán lejos de ser respetados en su totalidad en la práctica. Pero se han pueden ser considerados "verdaderos" ciudadanos.
convertido en el evangelio oficial de la modernidad. Existen varias preguntas que esta descripción nos presenta. ¿Cuál
El universalismo es una norma positiva, lo que signiJica que la ma- es el sentido de profesar el universalismo y simultáneamente practi-
yo ría de las personas afirma su creencia en él, y casi todos sostienen car el antiuniversalismo? ¿Por qué existe tanta variedad de antiuniversa-
que es una virtud. El racismo y el sexismo son su exacto opuesto. Tam- lismos? ¿Es esta contradicción antinómica parte necesaria del sistema-
bién son norma, pero son normas negativas, en tanto que la mayoría mundo moderno? El universalismo y el antiuniversalismo funcionan, de
niega creer en ellas. Casi todos aseguran que las consideran vicios, y, hecho, cotidianamente, pero funcionan en diferentes arenas. El uni-
sin embargo, son normas. Más aún, e! grado al cual dichas normas ne- versalismo tiende a ser el principio operativo más fuerte para los que
gativas de racismo y sexismo son observadas es al menos tan alto co- denominaríamos los cuadros del sistema-mundo: ni los q ue están en
mo, si no mucho más que la virtuosa norma del universalismo. Esto la cima en términos de poder y riqueza, ni los que proporcionan la
puede parecer una anomalía, pero no 10 es. mayoría de los trabajadores del mundo y la gente ordinaria en todos
Exarninernos lo que queremos decir con racismo y sexismo. En ver- los campos ya lo lar-go y ancho del mundo, sino más bien un grupo
dad, éstos son términos que se hicieron de uso común sólo a partir de intermedio de gente que tiene puestos de liderazgo o funciones de
la segunda mitad del siglo xx. El racismo y el sexismo son instancias supervisión en varias instituciones. Ésta es una norma que proporcio-
de un fenómeno más amplio, carecicnte de un nombre adecuado, pe- na el nivel de reclutamiento óptimo para el personal técnico, prole-
ro que podría denominarse antiuniversalismo, o la discriminación ins- siorial y científico. Este grupo intermedio puede ser más o menos nu-
EL SISTEMA-MUNDO t\IODEI~NO COMO ECClNClMÍ;\-MUNDO
62 El, SISTEl\IA-MUNDC) MODERNO COMO ECONOMÍA-1'.IUNDO

moroso dependiendo de la ubicación del país en el sistema-mundo y clusión, pero de inclusión en rangos inferiores. Estas normas existen
de su situación política local. Cuanto más fuerte sea la posición eco- parajustificar los rangos inferiores, para hacerlos cumplir, y de modo
nómica del país, más grande será el grupo. Cuando el universalismo perverso, incluso para hacerlos tolerables a aquellos que han recibido
pierde el equilibrio incluso entre los cuadros en zonas específicas del un rango inferior, Las normas anriuniversalistas se presentan como co-
sistema-mundo, los observadores tienden a ver una disfunción y en dificaciones de verdades naturales y eternas que no están sujetas a la
forma casi inmediata surgen presiones políticas (tanto desde dentro modificación social. Se presentan no sólo como verdades culturales si-
del país corno desde el resto del mundo) para que se recupere un cier- no, implícita o incluso explícitamente, como necesidades biológica-
to grado de criterio universalista. mente determinadas para el funcionamiento del ser humano.
Existen dos razones diferentes para ello. Por un lado, se cree que Así se convierten en normas para el estado, cllugar de trabajo, el
el universalismo garantiza una tarea relativamente competente y vuel- espacio social. Pero también se convierten en normas que los hoga-
ve por ello, más eficiente a la economía-mundo, lo cual a su vez me- res se ven presionados a utilizar para socializar a sus miembros; esfuer-
zo que en general ha resultado exitoso. Justifican así la polarización
jora la capacidad de acumular capital. Por lo tanto, quienes suelen es-
cid sistema-mundo. Puesto que la polarización se ha incrementado a
tar a cargo de los procesos de control de producción tienden a apoyar
lo largo del tiempo, el racismo, el sexismo y otras formas de antiuui-
los criterios universalistas. Es claro, el criterio universalista genera re-
versalismo han cobrado importancia, aunque la lucha política contra
sentimientos cuando entra en operación sólo después de que algún
tales formas ele antiuniversalismo se han vuelto más centrales para el
criterio particularista ha sido invocado. Si el servicio civil está abierto
funcionamiento del sistema-mundo.
sólo a personas de una religión o etnia particular, entonces la elec-
En última instancia, el sistema-mundo moderno ha asumido una
ción de personas dentro de dicha categoría puede ser universal, pe-
característica central en su estructura de existencia, propagación y
ro la elección total no lo es. Si el criterio universalista es invocado só-
práctica simultánea del universalismo y el antiuniversalismo. Este dúo
lo en el momento de elegir mientras que se ignora el criterio
antinómico es tan fundamental al sistema corno lo es la división de
particularista por el cual los individuos tienen acceso al entrenamien-
trabajo sobre el eje centro-periferia.
to previo necesario, entonces existe el resentimiento. Cuando, por el
contrario, la opción es verdaderamente universalista, el resentimien-
t.o puede así y todo ocurrir porque la elección presupone la exclusión
y podemos sufrir presiones "populistas" para el ingreso irrestricto e
ilimitado a una posición. Con estas múltiples circunstancias, el crite-
rio universalista desempeña una función sociopsicológica central en
la legitimación de las asignaciones meritocráticas. Hacen que quienes
logran el estatus de cuadro se sientan justificados en su posición ven-
tajosa e ignoran que la manera en la que el llamado criterio universa-
lista les dio acceso no era en verdad completamente uuiversalista, o
ignoran los reclamos del resto por acceso a los beneficios materiales
asignados principalmente a los cuadros. La norma del universalismo
es enormemente tranquilizadora para quienes se benefician elel siste-
ma. Hace que ellos se sientan merecedores de lo que poseen.
Por el ot.ro lado, el racismo, el sexismo y otras normas antiuniver-
salistas realizan una tarea igualmente importante en la asignación de
trabajo, poder y privilegio dentro del sistema-mundo moderno. Supo-
nen exclusiones del espacio social. En verdad son otros modos de in-
EL SURGIMIENTO DE LOS SISTEMAS ESTATALES 65

3. EL SURGIMIENTO DE LOS SISTEMA..~ ESTATALES: NACIONES- aquello que el gobernante considere que tiene que hacer. Esto per-
ESTADO SOBERANAS, COLONIAS YEL SISTEMA INTERESTATAL mitía que el poder fuera arbitrario pero no significaba que el mo-
narca contara con poder efectivo, que, corno ya hemos visto, era
relativamente escaso. Para asegurarse, los estados buscaron a lo lar-
go de los siglos el sobreponerse a esta falta de poder real, y lograron
un cierto éxito en este emprendimiento. En consecuencia, una de las
El estado moderno es un estado soberano. La soberanía es un concep- tendencias seculares del sistema-mundo moderno desde el principio
to que fue inventado en el sistema-mundo moderno. Su significado a (al menos hasta los 1970, como hemos de ver) fue un lento y sosteni-
I)r¡malaci(~ es completamente autónomo del poder estatal. Pero los es- do incremento en el poder real del estado. Si cCHnparalllos el poder
tados modernos existen, de hecho, dentro de un círculo de estados, lo real (la habilidad de que sus decisiones fueran llevadas efectivamen-
que hemos dado en llamar sistema interestatal. Habremos entonces te a cabo) de Luis XIV de Francia (que reinó entre 166\-1715), a
de investigar el grado y el conteniclo ele esta presunta autonomía. Los quien se lo suele considerar como el arquetipo del poder absoluto,
historiadores hablan de la emergencia de las "nuevas monarquías" en con, por ejemplo, el primer ministro ele Suecia en el afio 2000, pron-
Inglaterra, Francia y España a fines del siglo xv, en el preciso momen- to nos daremos cuenta que este último cuenta con más poder real en
to que aparece el sistema-mundo moderno. En lo que hace al sistema Suecia en el 2000 que Luis de Francia en 1715.
interestatal, sus antecedentes son atribuidos al desarrollo de la diplo- La mayor herramienta que los monarcas usaban para iucremeu tal'
macia renacentista en la península italiana, y su institucionalización su poder efectivo fue la construcción de burocracias. Y puesto que en
es considerada por la mayoría como la Paz de Westütlia en 1648. El un principio no contaban con los ingresos impositivos para pagar por
tratado ele Westfalia, firmado por la mayoría de los estados europeos, las burocracias, encontraron la solución en la venta de oficinas, k) que
codificaba ciertas leyes de relaciones interestatales que ponían lími- brindó a los monarcas un incremento tanto de burócratas corno de
tes así cOlnotambié~l garantizaban una relativa autonomía. Estas le- ingresos (y por ende, una cuota adicional de poder, aunque menor
yes fueron elaboradas y posteriormente expandidas bajo la rúbrica de que si hubieran sido capaces de contratar directamente a los burócra-
la ley internacional. tas, corno habrían de hacer más adelante). Una vez que los burócratas
L~lS nuevas monarquías eran estructuras centralizantes. Esto es, bus- dispusieron de una burocracia mínima, buscaron hacer uso de esta pa-
caban asegurar que las estructuras de poder regionales estuvieran ra darle a los estados el control sobre toda suerte de funciones políticas:
efectivamente subordinadas a la autoridad supervisora del monarcn. el cobro de impuestos, las cortes, la legislación y las agencias de control
y buscaban asegurarlo mediante el fortalecimiento (en realidad la (policía y ejército). /\1 mismo tiempo, buscaron eliminar o por lo menos
creación) de una burocracia civil y militar. Aún más crucial, buscaban limitar la autoridad autónoma de los nobles locales en lodos estos
reforzarse mediante el aseguramiento de ciertos poderes impositivos campos. Buscaron además la creación de una red de información pa-
con el suficiente personal para cobrar efectivamente esos impuestos. ra asegurarse que sus intenciones fueran respetadas. Los franceses
En el siglo XV!!, los gobernantes de estas nuevas monarq uías se de- crearon la institución de los prefectos -personas que representaban
clararon a sí mismos monarcas "absolutos". Esto parece sugerir que al estado central y residían en diversas partes del país-- y esta institu-
contaban con un poder ilimitado. En realidad carecían no sólo de un ción file copiada de distintas maneras por todos los estados modernos.
poder ilimitado sino que no tenían demasiado poder. La monarquía La soberanía era una afirmación de autoridad no sólo interna sino
absoluta reclamaba para sí simplemente el derecho a contar con un externamente; esto es, uis-d-uis otros estados. Fue, en primer lugar,
poder ilimitado. El término "absoluto" proviene del latín ahsoluius, lo una afirmación de fronteras fijas, dentro de las cuales un estado de-
cual significaba no que la monarquía era todopoderosa sino que el terminado era soberano, )' por lo cual de nt.ro de ellas ningún otro
monarca no está sujeto (está exento de) a las leyes y por lo tanto no estado tenía el derecho de ejercer ningún tipo de autoridad: ejecu-
puede ser legítilnamente restringido por ninguna persona por hacer tiva, legislativa, judicial, o militar, Más aún, estas afirmaciones por
66 EL SURGIMIENTO DE LOS SiSTEMAS lSIAIAL.I':S EL SURGIMIENTO DE LOS SISTE1"I;\S ESTAIALES
67
parte de los estados acerca de la no "interferencia" de otros estados dos U nidos y Cuba, aunque políticamente hostiles el uno hacía el
en sus asuntos domésticos ha sido observada más fielmente en su vio- otro, no pusieron en duda su mutua soberanía, ni tampoco lo hicie-
lación que en su cuidadoso seguimiento. Pero la mera afirmación ha ron otros países. En un segundo caso, en China, la proclama de la Re-
servido, sin embargo, para limitar el grado de injerencia. Tampoco pública Popular en 1949 -con el nuevo gobierno ganando control
han permanecido las fronteras inmutables. Los reclamos limítrofes de facto sobre el territorio continental y el gobierno anterior retirán-
entre estados han sido una constante. Sin embargo, en cualquier dose a Taiwán mientras seguía reclamando ser la autoridad de la Re-
momento dado, existen realidades de Iacto en cuanto a las fronte- pública China en su totalidad- creó una de esas situaciones interme-
ras dentro de las cuales se ejerce la soberanía. dias en las que parte del mundo reconoció a un gobierno y parte del
Existe una característica fundamental más en cuanto a la sobera- mundo reconoció al otro, como autoridad soberana de toda China.
nía. Es una afirmación, y las afirmaciones significan poco y nada a Esta situación fue resuelta en los setenta, cuando las Naciones Unidas
menos que sean reconocidas por los demás. Los demás pueden no reconocieron las credenciales de la República Popular China para
rl'sfH?laj'las afirmaciones, pero eso es en muchos sen tidos mucho otorgarle a ésta un puesto en la Asamblea General y el C:OllS<:jO de Se-
menos importante que el que las reconozcan formalmente -, La soberanía guridad y retiraron las credenciales a la República de China (la que
es antes que nada una cuestión de legitimidad. Yen el sistema-Inundo controlaba sólo Taiwán). Este paso se tornó al mismo tiempo que los Es-
moderno, la legitimidad de la soberanía requiere el reconocimiento tados Unidos y muchos otros países reconocieron la Iegitimidad de la
recíproco. La soberanía es un intercambio hipotético, en el que dos R..e pública Popular C(HnO al único gobierno ele una "China única",
bandos potencialmente (o en verdad) en conflicto, respetando la mientras que no se alteraba el gobierno de facto sobre Iaiwán 1);~íO con-
realidad de facto del poder, intercambian semejante reconocimien- trol del antiguo gobierno chino. Después de esto, quedaron sólo unos
to como estrategia menos costosa. pocos (la mayoría pcquefios) países que continuaron reconociendo
El reconocimiento recíproco es uno de los fundamentos del siste- a la República de China como al legítimo gobierno de la totalidad de
ma interestatal. Con frecuencia han existido entidades que han pro- China, pero el balance cambió abrurnadoramen te para el lado de la
clamado su existencia como estados soberanos pero fracasaron en re- República Popular, La tercera situación fue la de la República Turca
cibir el reconocimiento de la mayoría ele los restantes estados. Sin tal del Norte de Chipre. Sostenía ser un estado soberano y tenía auto-
reconocimiento, la proclama es relativamente inútil, incluso si la en- rielad de Iacto sobre la mi tad norte de la isla. Pero fue reconocida
tidad retiene el control, detacto, sobre un territorio determinado. Tal como soberana sólo por Turquía. Carecía por lo tanto de legitimi-
entidad se halla en una situación precaria. Sin embargo, en todo mo- dad internacional, el resto del mundo todavía reconocía la soberanía
mento la mayoría de los estados son reconocidos por todos los otros teórica de Chipre sobre el tertitorio ocupado por la República Turca
estados. Existen habitualmente algunos estados putativos que no son del Norte de Chipre. Si no hubiera sido por el apoyo (en última instan-
reconocidos por nadie, o por sólo uno o dos estados (lo que los vuel- cia militar) de Turquía, la República Turca del Norte de Chipre pron-
ve, en efecto, estados protectores). La situación más difícil es aquella to habría dejado de existir. Vernos, en estas tres instancias el protago-
en la que un estado es reconocido por un importante número de paí- nismo crucial del reconocinlÍento recíproco.
ses pero no reconocido también por un número importante. Esta si- Examinemos ahora una situación hipotética pero plausible, Su-
tuación puede tener lugar como consecuencia de secesiones o de pongamos que cuando el Partí Québécois accedió al poder por pri-
cambios revolucionarios en regímenes. Tal división en el proceso de mera vez en 1976 hubiera declarado en forma inmediata a Quebec
reconocimiento crea un dilema y una tensión en el sistema interesta- como estado soberano (lo que era, después de todo, la base progra-
tal que los estados concernientes tratan eventualmente de resolver, mática del partido) y supongamos que el g·obierllo canadiense se hu-
en: una u otra dirección. biera opuesto vigorosamente a esto, por medios políticos y quizá mi-
Podemos hallar con facilidad tres ejemplos de las posibles situacio- litares. Supongamos que Francia hubiera reconocido a Quebec,
nes en el sistema-mundo en el primer decenio del siglo XXI. Los Esta- Inglaterra sc hubiera negado a hacerlo y los Estados Unidos inteu-
68 EL SURGIMIENTO DE LOS SISTEMAS ESTATALES EL SURGIMIENTO DE LOS SISTEMAS ESTATALES 69

taran permanecer neutrales. ¿Qué hubiera sucedido? y ¿se habría nes de otros estados. Ésta es una larga lista, y de sólo observarla uno
convertido Quebec en un estado soberano? se da cuenta de que, desde e! punto de vista empresarial, las políticas
La reciprocidad también funciona en el nivel interno, aunque con- estatales son cruciales.
vencionalmente utilizamos un vocabulario diferente para describirla. La relación de los estados con las compañías es una clave para el
Las autoridades locales deben "reconocer" la autoridad soberana del entendimiento de! funcionamiento de una economía-mundo capi-
estado central, y en cierto sentido la autoridad central debe reco- talista. La ideología oficial de la mayoría de los capitalistas es laissez-
nocer la autoridad legítima y definir la esfera de influencia de las [aire, la doctrina de que los gobiernos no deben interferir con la la-
autoridades locales. En muchos países, este reconocimiento mutuo bor de los empresarios en el mercado. Es importante entender que
está entronizado en una constitución o legislación específica que de- como regla general, los empresarios afirman sonoramente esta ideo-
termina la división de poderes entre el centro y las provincias. Este logía pero en verdad no desean verla implementada, al menos no
acuerdo puede y es con frecuencia interrumpido. Si la ruptura es se- completamente, y por cierto que no actúan como si creyeran que es
da, entonces estamos frente a lo que se denomina una guerra civil. una doctrina coherente.
Una guerra de esas características puede ser ganada por. el poder cen- Comencemos con las fronteras. Un estado soberano tiene en teo-
tral. Pero también puede ser ganada por la autoridad o las autoridades ría e! derecho a decidir qué puede cruzar sus fronteras y en qué con-
locales, y en ese caso, puede haber una revisión de las reglas que go- diciones. A más fuerte el estado, mayor es la maquinaria burocrática
biernan la división de poderes dentro de las fronteras estatales exis- y por lo tanto mayor es la capacidad de imponer las decisiones referi-
tentes o la creación de uno o más estados soberanos mediante la se- das a transacciones que atraviesen las fronteras, Existen tres tipos prin-
cesión, lo cual presenta, a los nuevos estados creados el tema de la cipales de transacciones transfronterizas: el movimiento de mercade-
obtención de! reconocimiento en la arena interestatal. La ruptura de rías, de capital y de personas. Los vendedores desean que sus
Yugoslavia es un buen ejemplo de esto, una ruptura que dejó sin resol- mercaderías crucen las fronteras sin interferencia y sin pagar impues-
ver varias cuestiones referentes a fronteras y autonomías, de manera tal tos. Por otro lado, los vendedores de la competencia dentro de las
que varios arios después de la ruptura existen fronteras de facto que fronteras a cruzar pueden querer que e! estado intervenga imponien-
aún hoy siguen en disputa. do cuotas y tarifas, o mediante el otorgamiento ele subsidios a sus pro-
La soberanía es, pues, una proclama legal que conlleva enormes ductos. Cualquier decisión que tome el estado favorecerá a UIlO u otro
consecuencias políticas. Es por estas consecuencias por lo que los empresario. No existe una posición neutral. Lo mismo se aplica al flu-
asuntos vinculados a la soberanía son centrales a la lucha política, tan- jo ele capitales.
to internamente para los estados como externamente entre ellos. Des- El movimiento transfronterizo ele personas ha sido siempre con-
de el punto de vista de los empresarios operando en una economía-mun- trolado de cerca, y por supuesto preocupa a las empresas puesto que
do capitalista, los estados soberanos ejercen la autoridad sobre por lo concierne a los trabajadores, En general, el flujo de trabajadores de
menos siete arenas principales de directo interés para ellos: 1] Los es- un país a otro es una ventaja de mercado para los empresarios en el
tados imponen las reglas sobre e! intercambio de las mercaderías, e! ca- país anfitrión y una desventaja mercantil para los trabajadores resi-
pital yel trabajo, y en qué condiciones pueden cruzar sus fronteras. 2] dentes del país, si uno utiliza un modelo de oferta y demanda de
Crean las leyes concernientes a los derechos de propiedad de los esta- corto alcance. Esto deja fuera del análisis dos elementos que pue-
dos. 3] Crean las reglas concernientes al empleo y a la compensación de den convertirse en centrales en un debate: el impacto de la estruc-
los empleados. 4] Deciden los costos que las compañías deben asumir. tura social interna de cualquier país de inmigrantes; y el impacto
5] Deciden qué tipo de procesos económicos deben ser monopoliza- económico a largo plazo de la inmigración (que puede ser positi-
dos, y hasta qué punto. 61 Cobran impuestos. 7] Por último, cuando vo incluso si el impacto a corto plazo es marcadamente negativo, al
las compañías establecidas dentro de sus fronteras pueden verse afee- menos para algunas personas). Una vez más, no existen posturas
tadas, pueden usar su poder hacia e! exterior para afectar las decisio- neutrales.
70 EL SURGIMIENTO DE LOS SISTEMAS ESTATALES El. SURClfvllENTO DE LOS SISTEIV1AS ESTAli\LES 71
Los derechos a la propiedad son, huelga decirlo, la pieza central Uno de los puntos menos percibidos en los que el estado es crucial
del sistema capitalista. No hay modo de acumular capital incesante- para las empresas es decidir la proporción de los costos de producción
mente él menos que uno pueda mantener el capital que ya ha acumu- que será efccrivamente abonado por las empresas. Los economistas se
lado. Los derechos a la propiedad son aquellas leyes que limitan los refieren con frecuencia a costos externalizados. Lo que esto significa es
modos por los que el estado puede confiscar el dinero, los parientes que una cierta parte de costos de producción se transfieren de la hoja
pueden reclamar una parte de los bienes u otros pueden robar los de balance de la firma a esa entidad amorfa externa, la sociedad. La po-
fondos, Además, el sistema capitalista opera sobre la base de un nivel sibilidad de externalizar costos puede parecer contraría a la premisa bá-
mínimo de confianza recíproca en la honestidad de la transacción, y sica de la actividad capitalista. Se presume que una ernpresa produce
por ende, la prevención del fraude es un requerimiento social impor- para obtener ganancias, y que la ganancia consiste en la diferencia
tante. Esto es tan obvio que apenas parece valer la pena mencionarlo. entre los recibos de venta y los costos de producción. La ganancia es
Pero es evidente que el actor principal en estas acciones de protección pues la recompensa por una producción eficiente. La asunción tá-
de los derechos de propiedad es el estado, el cual él solo puede es- cita -y la justificación moral de la ganancia- es que el productor
tablecer legítimamente las reglas. Obvio es que ninguno de estos está cubriendo todos los costos.
derechos son ilimitados. Y también es obvio que hay muchas accio- En la práctica, sin embargo, esto no sucede así. La ganancia es una
nes cuya definición como derechos de propiedad protegidos es ma- recompensa no sólo por la eficiencia sino por un mayor acceso a la
teria de debate. Las diferencias generan conflictos que deben ser lue- asistencia estatal. Pocos productores pueden pagar todos los costos de
go resueltos (por las cortes de los estados). Pero sin alguna protección la producción. Existen tres diferentes costos que con Frecuencia se ex-
garantizada por el estado, el sistema capitalista no puede funcionar, ternalizan de modo significativo: los costos de toxicidad; los costos de
Los empresarios han actuado, y con frecuencia lo siguen haciendo agotamiento de materiales y los costos de transporte. Casi todos los
como si la arena en la que estuvieran más ansiosos porque el estado procesos de producción involucran un cierto nivel de toxicidad, es
se abstuviera de poner reglas fuera el ámbito laboral. Se encuen- decir, cierto tipo de daño residual al medio ambiente, ya sea el deshe-
tran particularmente preocupados sobre todos los asuntos atinen- cho de materiales o residuos químicos, o simplemente la transforma-
tes a la relación entre aquellos a quienes emplean: niveles de remu- ción a largo plazo del sistema ecológico. El modo más barato para un
neración, condiciones de trabajo, duración de la semana laboral, productor para lidiar con los residuos es hacerlo a un lado, fuera de
condiciones ele seguridad, y modos de contratación y despido. Los su propiedad. El modo más barato de lidiar con la transformación del
trabajadores, pOi' el contrario, hace tiempo que han demandado sistema ecológico es pretender que no está teniendo lugar. Ambas
que el estado interfiera precisamente en esos asuntos para ayudarlos opciones reducen los costos inmediatos de producción. Pero estos
a lograr lo que ellos consideran condiciones adecuadas de trabajo. Es costos son entonces externalizados, en tanto que, ya sea en forma
obvio que semejante injerencia estatal tiende a fortalecer a los traba- inmediata, o como suele suceder, mucho más tarde, alguien pague las
jadores en el corto plazo en el conflicto con los empleadores, por lo consecuencias negativas, por medio de una limpieza adecuada o una
que su aprobación se descuenta. Pero muchos empresarios han corn- restitución del medio ambiente. Este alguien son todos los demás, los
probado que la injerencia estatal puede series de utilidad también a contribuyent.es, a través de su instrumento, el estado.
ellos. Al asegurar la oferta de trabajadores en el largo plazo, creando El segundo modo de externalizar costos es ignorar el agotarHiento
una demanda efectiva y minimizando el desorden social pueden ser de los materiales. Al final, todo proceso productivo utiliza alguna ma-
todas, en parte, consecuencia de semejante interferencia estatal en el teda prima, orgánica o inorgánica que es parte de los procesos de
mercado laboral. En consecuencia, un cierto nivel de injerencia pue- transformación que resulta en una mercadería "final" a ser vendida
de ser muy bienvenido por los empleadores (al menos par'a los gran- en el mercado. Las materias primas se agotan, algunas rápidamente,
des empresarios y para quienes operan sobre la base de perspectivas otras de manera rHuy lenta, la mayor parte a un ritmo intermedio.
a largo plazo). Una vez más, los costos de remplazo casi nunca son parte de los cos-
72 EL SURGIMIENTO DE LOS SISTEIIIAS ESTATALES EL SURGIMIENTO DE LOS SISTEMAS ESTATALES 73
tos intcrnalizados de producción. Por ello, el mundo tiene que o bien Pero no podrían existir sin los impuestos. Y hemos dado cuenta có-
renunciar al uso de dichos materiales o buscar de remplazados de al- mo el elemento más crucial en el establecimiento de estructuras esta-
guna manera. En parte, eso se logra mediante la innovación, y uno tales fue adquirir no la autoridad sino la capacidad real para cobrar
puede argüir que en este caso el costo económico del no remplazo es impuestos. A nadie, se dice, le gustan los impuestos. De hecho la afir-
ínfimo o nulo. Pero en muchos otros casos esto no es posible y enton- mación opuesta es cierta, aunque muy pocos lo reconozcan. Todos
ces el estado debe intervenir una vez más en el proceso de recupera- -t.anto las empresas como los trabajadores-e- quieren las cosas que
ción o recreación de los materiales, y esto es, obviamente, pagado por los estados pueden ofrecerles con el dinero que los estados han obte-
alguien que no es quien se benefició con las ganancias. Un buen ejern- nido mediante los impuestos. Hay dos problemas básicos que la gente
plo de materiales que no han sido adecuadamente remplazados es la tiene con los impuestos. Uno es la sensación o sospecha de que los es-
provisión de madera. Los bosques de Irlanda fueron talados en el siglo tados están haciendo uso de los impuestos no para ayudar a los con-
XVII. Ya lo largo de la historia del sistema-mundo moderno, hemos es- tribuyentes honestos que todos presumimos ser, sino a otros (políti-
tado talando bosques de todo tipo sin remplazados. Hoy discutimos las cos, burócratas, compañías rivales, los pobres y rechazados, e incluso
consecuencias de la falta de protección de la que está consideraela la úl· los extranjeros). Por esta razón queremos que los impuestos sean más
tima selva tropical en todo el mundo, el área del Amazonas en Brasil. bajos, )' que este uso indebido de los impuestos cese. La segunda que-
Por último, existe el costo del transporte. Mientras es cierto que las ja r-especto a los impuestos es cierta: el dinero gravado es dinero que
empresas suelen pagar un importe por el transporte ele mercaderías de otro modo hubiera estado a disposición de cada persona para gas-
que reciben o envían, rara vez pagan la totalidad de los costos. La tarlo como a ella o a él le pareciera. Básicamente, uno está renun-
creación de la infraestructura necesaria para el transporte -puentes, ciando al control sobre ese dinero a favor de un cuerpo colectivo,
canales, vías de tren, aeropuertos- representa un costo muy importan- que decide cómo ha de gastarse.
te, y este costo es, comúnmente pagado, en buena medida, no por las De hecho, la mayoría de la gen te y la mayor parte de las empresas
empresas que hacen uso de la infraestructura sino por la colectividad. están dispuestas a ser gravadas a fin de proveer el mínimo de servicios
Lajustificación es que los costos son tan masivos, y el beneficio para una que cada persona y cada elnpresa considera puede servir a sus intere-
compañía tan mínimos, que la infraestructura nunca sería creada si no ses. Pero nadie está dispuesto, o preparado a ser gravado más allá de
fuera con la cobert.ura de una gran parte de los costos por el estado. ese punt.o. La pregunta es siempre la ubicación de la línea que sepa-
Esto bien puede ser cierto, aunque un poco exagerado, pero sigue ra los niveles impositivos legítimos de los ilegítimos. Puesto que los in-
siendo evidencia del papel crítico que juega la participación estatal dividuos y las compañías tienen intereses distintos, trazan la línea de
en el proceso incesante de acumulación de capital. manera diferente. Y puesto que, además de la cantidad de los impues-
Ya hemos analizado cómo la creación de monopolios o cuasirno- tos, el estado puede y debe elegir entre una gran variedad de modos
nopolios es central a la acumulación de capital. Necesitamos sólo re- de gravar, las personas y las empresas prefieren los modos en que ellas
cordar que toda decisión que posibilita a un cuasimonopolio ele cual- sean afectadas lo menos posible y lo más posible los demás. No es nin-
quier índole, cualesquiera sea su mecanismo, representa una ventaja guna sorpresa que los impuestos sean una certeza y las disputas impo-
para alguien pero también una desventaja para otros. Aquí, como en sitivas sean endémicas a la política del mundo moderno. El estado no
todas partes, no existen posiciones neutrales para el estado cuando puede ser neutral, pero puede, ciertamente, afectar de manera seria
facilita la acumulación de capital. La acumulación de capital siempre los beneficios que las empresas y las personas derivan de su política
es acumulación de capital de individuos específicos, o compañías, o impositiva.
entidades. Y la competencia entre capitalistas es inevitable en un sis- Finalmente, hemos discutido el papel del estado con relación a las
tema capitalista. empresas como si fuera un asunto interno a las fronteras estatales. Pe-
En las discusiones sobre "interferencia" estatal con las empresas, ro es evidente que las cornpaúías se ven afectadas por las decisiones
aparecen mencionados con frecuencia los impuestos. Por supuesto. no sólo de su propio estado sino de muchos otros estados en tanto
EL SURGI1vUENTO DE l.OS SISTEMAS ESTATALES EL SURGI!VIlENTO DI': LOS SISTEMAS EST/\l'ALES 75
74
que las mercaderías, capital o personal cruzan o han cruzado fronte- Yes claro que en esta continua lucha de clases (la que sin duela es
ras estatales, un proceso que es a la vez constante y masivo. Pocas corn- un fenómeno complejo, carente de una simple distribución binaria
panías pueden mantenerse indiferentes a las políticas estatales de un de lealtacles), el estado es un actor principal en la distribución ha-
estado que no sea el propio, en tanto domicilio. La pregunta es cómo cia una u otra dirección. Por lo tanto, ambas facciones se organizan
pueden las empresas negociar con esos otros estados. y la respuesta políticamente para presionar al estado tanto en su estructura ejecu-
tiene dos partes: directa e indirectamente. La vía directa es compor- tiva como legislativa. Si uno toma una postura a largo plazo respecto
tarse como si estuvieran domiciliadas en el otro estado, y utilizar to- a la política interna de múltiples estados a lo largo de la historia de la
dos los mecanismos y argumentos que utilizarían en el propio (sobor- economía-mundo capitalista, uno puede observar que llevó bastante
nos, presión política, intercambio de beneficios). Esto puede ser tiempo, varios siglos, antes de que el estrato trabajador fuera capaz de
suficiente, pero con frecuencia, ia firma "extranjera" se encuentra en organizarse lo suficiente corno parajugar aljuego político con un mí-
considerable desventaja en la arena política local. Si la compai'iía "ex- nimo de eficacia.
tranjera" está domiciliada en un estado "fuerte," podrá entonces ape- El punto de inflexión fue sin duda la Revolución francesa. La Re-
lar a su propio estado para que use el poder estatal para presionar al volución francesa trajo consigo dos cambios fundamentales, que ya
otro a fin de que acceda a las necesidades y demandas de los empre- hemos mencionado, en la geocultura del sistema-mundo moderno:
sarios del país más fuerte. Ypor supuesto, este proceso es eje de la vi- convirtió al cambio, al cambio político en un fenómeno "normal".
da en el sistema interestataL En el último tercio del siglo xx, los fabri- algo inherente a la naturaleza de las cosas, y, más aún, deseable. f:s-
cantes de automóviles, acero y las aerolíneas de los Estados Unidos no ta fue la expresión política de la teoría del progreso que era tan
tenían ningún empacho en pedirle al gobierno de los Estados Unidos esencial a las ideas de la Ilustración. Yen segundo lugar, la Revol u-
que presionara aJapón y a Europa Occidental para que modificaran ción francesa reorientó el concepto de soberanía, del monarca o la
sus políticas de modo que mejoraran la posicíón de los fabricantes legislatura al pueblo. Cuando el genio del pueblo corno soberano se
estadunidens~sy el acceso que ciertas líneas aéreas estadunidellses escapó de la botella, jamás pudo volver a ser colocado dentro de ella.
tenían a los derechos de rutas transoceánicas. Se convirtió en el criterio establecido de todo el sistema-Inundo.
La inmensa mavoría de la población de un estado está contabili- Una de las principales consecuencias de la idea de que el pueblo
zada por las uni(h~c1es domésticas de aquellos que trabajan para las era soberano es que el pueblo era ahora definido como "ciudadano".
empresas y otras organizaciones. El sistema capitalista provee un cier- Hoy, el concepto es tan elemental que nos resulta difícil entender que
to modo de dividir la plusvalía producida, y obviarnente, en cual- tan radical fue este giro de "sujetos" a "ciudadanos", Ser un ciudad:::no
quier momento determinado el balance es cero. La mayor propor- significó tener el derecho a participar en un mismo nivel con todos los
ción está destinada a la acumulación de capital, la menor puede ser otros ciudadanos, en las decisiones básicas del estado. Ser ciudadano
destinada a compensar a quienes han trabajado en la producción de significó que no había perscmas cuyos estatus fueran más elevados que
unidades que crearon la plusvalía. Una de las realidades básicas es que el de ciudadanos (como los aristócratas). Ser un ciudadano significó
esta división de la plusvalía tiene ciertos límites (no puede ser el que todos eran aceptados como personas racionales, capaces de deci-
100% en una dirección y 0% en la otra), pero la gama de posibilida- siones políticas. La conclusión lógica del concepto de ciudadano fue el
des intermedias es enorme, sobre todo a corto plazo, e incluso, hasta sufragio universal. Y como sabemos, la historia política de los siguien-
tes 150 anos fue la de la expansión constante del voto en país tras país.
cierto punto, en el largo plazo.
Se sigue, por lógica que siempre existirá una lucha constante por Hoy, virtualmente todos los países sostienen que sus ciudadanos SOIl
la distribución de esta plusvalía. Esto es 10 que se ha denominado lu- iguales entre sí y ejercen su soberanía a través de un sistema de voto
cha ele clases. Cualesquiera sean los sentimientos que uno tenga res- universal. La cuestión es que sabemos que en realidad esto no es así.
pecto a las políticas de la lucha ele clase, es una categoría analítica ine- Sólo una parte de la población en la mayoría de los países ejercita los
vitabie, que puede ser verbalmente disfrazada pero nunca ignoracta. plenos derechos de la ciudadanía. Porque si los pueblos son sobera-
76 EL SURGIMIENTO DE LOS SISTEMAS ESTATALES El, SURGIMIENTO DE LOS SISTEMAS ES'fATAI.ES 77

nos, entonces debemos decidir quién está incluido en esa categoría papeles claves en las instituciones políticas, económicas y sociales.
de pueblo, y muchos, resulta, están excluidos. Existen algunas exclu- Existía, por supuesto, un tercer grupo, los radicales, quienes tendían
siones que parecen "obvias" para la mayoría: quienes son meros visi- a agruparse en movimientos antisistérnicos, y en muchos casos, a ser
tantes en un país (extranjeros); quienes son demasiado jóvenes para sus líderes.
tener criterios formados; quienes están locos. Pero ¿qué sucede con En esta trinidad de ideologías que emergió a la sombra de la Revo-
las mujeres? ¿Y con las personas de un grupo étnico minoritario? ¿Y lución francesa -los conservadores, el liberalismo y el radicalismo-
con quienes no son propietarios? ¿Y con quienes están presos como fueron los liberales centristas quienes tuvieron éxito en controlar la
delincuentes? Una vez que uno comienza a enumerar las excepciones escena del sistema-mundo, al menos durante mucho tiempo. Su pro-
al término "pueblo", la lista puede volverse bastante larga. El "pueblo" grama de cambio modulado sería aplicado en todas partes, )' serían
que comenzó como un concepto incluyente, se volvió muy pronto un ellos quienes persuadieran tanto a conservadores corno a radicales a
concepto de exclusión. modular sus posiciones respectivas de manera tal que tanto conser-
En consecuencia, las políticas de inclusión y exclusión se volvieron vadores como radicales se convirtieran en la práctica en avatares
la pieza central en las políticas nacionales a lo largo de los dos siglos virtuales del liberalismo centrista,
posteriores. Aquellos que estaban excluidos buscaban la inclusión, y Las políticas de estos movimientos se vieron afectadas por la fuer-
quienes ya estaban incluidos se inclinaban, con frecuencia a mante- za de los estados en los que se desarrollaban. Como sabernos, algunos
ner restringido el criterio de elección para acceder a los derechos del estados son más fuertes que otros. Pero, ¿qué significa ser un estado
ciudadano, manteniendo b1S exclusiones. Esto quiso decir que quienes internamente fuerte? La fuerza no está determinada por el grado de
buscaban ser incluidos tenían que organizarse fuera de los canales par- arbitrariedad o abuso ele la autoridad central, aunque es un criterio
lamentarios para que su causa fuera escuchada. Dicho de manera sen- frecuente que muchos observadores utilizan. El comportamiento dic-
cilla, tenían que organizarse en manitestaciones, rebeliones y, a veces, tatorial de las autoridades estatales es con frecuencia un signo de de-
actividades revolucionarias. bilidad y no de fuerza. La fuerza de los estados es definida de mane-
Esto llevó a un gran debate estratégico entre los poderosos a prin- ra más útil como la capacidad de poder implerueutar decisiones
cipios del siglo XIX. Por un lado, estaban quienes en su temor creían legales. (Recordemos el ejemplo que diéramos de Luis XIV contra el
que estos movimientos debían ser suprimidos (y la ida ele las sobera- primer ministro contemporáneo de Succia.) Una sencilla medida que
nía popular rechazada). Se denominaban a sí mismos conservadores nno puede utilizar es el porcentaje de impuestos cobrados y el al-
)' celebraban las instituciones "tradicionales" -la monarquía, la igle- cance de la autoridad impositiva. La evasión impositiva es de hecho
sia, los notables, la familia- como baluartes contra el cambio. Pero una pandcmia. Pero la diferencia entre lo que pueden cobrar los
opuestos a ellos se encontraba otro grupo que consideraba que esta estados fuertes (alrededor de un SW7()) y lo que pueden cobrar los
estrategia estaba destinada al fracaso y para quienes sólo aceptando estados débiles (alrededor del 20%) es enorme. La figura más baja se
lo inevitable ele algún cambio podían limitar el grado y la velocidad explica por una burocracia débil y la incapacidad de cobrar impues-
de éste. Este grupo se autodenominó liberal, y celebraban al indivi- tos a su vez priva al estado de los fondos con los cuales fortalecer su
duo educado como al ciudadano modelo y al especialista como a la burocracia.
única persona que podía determinar sabiamente los detalles de las de- A más débil el estarlo, menor es la riqueza que puede ncurnularse
cisiones sociales y políticas. Sostenían que todos los individuos debían por medio de las actividades económicamente productivas. En conse-
acceder lentamente a la totalidad de los derechos ciudadanos cuan- cuencia esto torna a la maquinaria estatal en un espacio principal, tal
do su educación fuera lo suficiente corno para capacitarlos para to- vez el más importante, de la acumulación de riquezas (:1 través de la
mar decisiones equilibradas. Al abrazar el progreso, los ljber<~lesbus,: compulsión y las colmas, tanto a altos corno a bajos niveles). No es que
caban enmarcar su definición de manera tal que las "clases peligrosas esto no suceda en los estados fuertes -sucede- pero en los estados
lo fueran menos y que aquellos con "mérito" pudieran participar en débiles se convierte en el modo preferido de acumular capital, lo que
78 EL SUR(:IMIENTO DE LOS SISTEMAS ESTA'l'ALES EL SURGIMIENTO DE LOS SISTEMAS ESTATALES 79

a su vez disminuye la capacidad estatal de llevar a cabo otras tareas. presa en particular, una de las maneras en las que uno puede acumu-
Cuando la maquinaria estatal se convierte en el método principal de lar grandes sumas de capital es establecer un embudo monopólico a
acumulación de capital, todo sentido de transferencia regular de través del cual pasa la producción, y establecerlo mediante el uso de
puestos oficiales a los sucesores se vuelve remota, lo que lleva a elec- la fuerza no estatal. Las mafias son notables por su participación en
ciones fraudulentas (si es que hay elecciones) ya espurias transferen- productos ilegales (como las drogas) pero también participan de Ior-
cias de poder, lo que a su vez hace necesario incrementar el papel po- mas legales de actividad productiva. La actividad capitalista de estilo ma-
lítico de los militares. Los estados son, en teoría, los únicos usuarios fioso es obviamente peligrosa y pone en riesgo la vida de los mismos ma-
legítimos de la violencia, y deberían poseer el monopolio de su uso. fiosos. De allí que históricamente, los mafiosos, una vez que acumularon
La policía y el ejército son los vehículos principales de este monopo- exitosamente capital, buscaron (con frecuencia en la siguiente gene-
lio, y en teoría son meros instrumentos de las autoridades estatales. ración) lavar su dinero y transformarse en empresarios legales. Pero
En la práctica, este monopolio está diluido, y a más débil el estado, en donde el control legal estricto se quiebra o es limitado, siempre hay
más diluido se encuentra. Como resultado es muy difícil para los lí- nuevas mafias que emergen.
deres políticos el mantener el control efectivo del país ya su vez au- Uno de los modos por el que los estados tratan de reforzar su au-
menta la tentación de los militares por tomar el control del ejecutivo toridad y de fortalecerse)' disminuir el papel de las mafias es transfor-
directamente cada vez que un régimen aparece como incapaz de ga- mar su población en una "nación". Las naciones no son otra cosa que
rantizar la seguridad interna. Es crucial notar que estos fenómenos mitos en el sentido en que son creaciones sociales, y los estados descm-
no son el resultado de políticas erróneas sino de la debilidad endé- penan una función central en su construcción. El proceso ele creación
mica de estructuras estatales en zonas en donde la mayoría de los de una nación incluye el establecimiento (en gran medida, una inven-
procesos productivos son periféricos y por lo tanto fuentes débiles ción) de una historia, una larga cronología y un presunt.o grupo de
de acumulación de capital. En los estados que cuentan con materias características definitorias (incluso aunque grandes segmentos ele
primas muy luáativas en el mercado mundial (como el petróleo), el la población incluida no comparten dichas características) <

ingreso disponible para los estados es, en esencia, una renta, y aquí Pensemos en el concepto de "estado-nación" corno la asíntota ha-
también el control real de la maquinaria garantizcl que gran parte de cia la que todos los estados aspiran. Algunos estados afirman que no
esa renta deba ser desviada a manos privadas. No es un accidente en- lo hacen, que ellos son "multinacionales", pero de hecho, incluso esos
tonces que tales estados caigan con frecuencia en situaciones en las estados buscan crean una identidad pan estatal. Un buen ejemplo de
que los militares asuman la conclucción directa. esto es la Unión Soviética la cual, cuando existía, sostenía que era
Finalmente, debemos señalar el grado en el que la debilidad sigui- multinacional, pero promovía simultáneamente la idea del pueblo
íica la fuerza relativa de notables locales (empresarios, líderes milita- "soviético". Lo mismo sucede en Suiza o en Canadá. El nacionalismo
res) capaces de ejercer su control sobre regiones del estado median- es una identidad de estatus grupal, tal vez la más crucial para el man-
te el control de algunas fuerzas militares locales, combinados C(H} teuimicnto del sistema-mundo moderno, que se basa en su forma pre-
algún otro tipo de legitimación social (como la etnia, o la pertenen- sente en una estructura de estados soberanos ubicados en un sistema
cia a una familia tradicional, o rango aristocrático). En el siglo xx, al- intercstatal. El nacionalismo sirve corno el aglutinante mínimo de las
gunas de estas autoridades locales fueron absorbidas por movimien- estructuras estatales. Si UIlO examina de cerca, el nacionalismo no es
tos que comenzaron como movimientos antisistéruicos locales los que sólo un fen órnetto de los estados débiles. Es, en verdad, extremada-
en el curso de la lucha se transformaron en leudos locales. Tales ba- men te fuerte en los estados más ricos, incluso aunq!le se lo invoq ue
ronías locales tienden a atraer el aspecto mafioso de la actividad em- menos públicamente que en los estados cuya fuerza no esté solidili-
presaria capitalista. Las mafias son, básicamente, animales de presa cada. Una vez más, la propugnación pública de temas nacionalistas
que se alimentan del proceso productivo. Cuando hay productos que por parte de los líderes estatales debería ser analizada como un inten-
no están monopolizados y que no dan grandes ganancias a una cm- to de afianzar el estado, no como evidencia de que el estado ya es de
80 EL SURGIl\'llENTO DE LOS SISTEMAS ESTATALES EL SURGIMIENTO DE LOS SlSTEMAS ESTATALES 81

por sí, fuerte. Históricamente, los estados han tenido tres maneras Por supuesto que los estados más débiles son aquellos que llama-
de crear nacionalismo: el sistema escolar estatal, el servicio en las mos colonias, a las que definimos como unidades administrativas que
fuerzas arruadas y las ceremonias públicas. Todos ellos son de uso no son soberanas y que caen bajo la jurisdicción de otro estado, ha-
constante. bitualmente distante de ellas. El origen de las colonias modernas se
Los estados, como hemos remarcado, existen dentro del marco de encuentra en la expansión económica del sistema-mundo. En esta
un sistema interestatal, y su fuerza relativa no es tan sólo el grado en expansión, los estados fuertes centrales intentaron incorporar nuevas
el que pueden ejercer su autorielad hacia su interior sino también el zonas a los procesos del sistema-mundo moderno. A veces se encon-
grado en el que pueden mantener sus cabezas en alto en el compe- traron con unidades burocráticas lo suficientemente fuertes como
titivo entorno del sistema-mundo. Todos los estados son, en teoría, para ser definidas como estados soberanos aunq ue no fueran lo su-
soberanos, pero los estados más fuertes encuentran más sencillo "in- ficientemente fuertes como para mantenerse fuera del sistema-
tervenir" en los asuntos internos de los estados más débiles que la mundo en expansión. Pero con frecuencia los estados militarmente
situación opuesta, y todo el mundo es consciente ele ello. fuertes (la mayoría ubicados en Europa occidental, pero también los
Los estados más fuertes se vinculan con los más débiles presio- Estados Unidos, Rusia yJapón deben ser agregados a la lista) encon-
nándolos para que lnantengan sus fronteras abiertas al flujo ele traron áreas en donde las estructuras políticas eran débiles. Para ase-
aq uel los factores de producción que son útiles y beneficiosos a las gurarse la incorporación de tales áreas al sistema-mundo de manera
compafiías ubicadas en los estados fuertes, mien tras que resisten satisfactoria, dichas áreas fueron conquistadas y se instalaron en ellas
cualquier demanda de reciprocidad en este tema. En los debates so- regímenes coloniales.
bre el comercio mundial, los Estados Unidos y la Unión Europea de- Las colonias desarrollaron internamente los mismos tipos de fun-
mandan en forma constante de los estados del resto de mundo que ciones que un estado soberano; garantizaban los derechos de propie-
abran sus fronteras al flujo de manufacturas y servicios que ellos po- dad, tomaban decisiones sobre el cruce de fronteras; organizaban los
seen. Sin embargo se resisten con notable tenacidad a abrir cornple- modos de participación política (casi siempre extremadamente limi-
tamente sus propias fronteras para el flujo de los productos agrope- tada); aplicaban las decisiones sobre la fuerza de trabajo y decidían
cuarios o textiles que compiten con sus propios productos ele con frecuencia qué tipos de producción iban a perseguirse o favore-
estados en zonas periféricas. Los estados fuertes se vinculan con los cerse en la colonia. Pero de hecho, el personal que tomaba estas de-
débiles mediante presiones para que les permitan instalar y mantener cisiones era abrumadoramente enviado por el poder colonial y no in-
en el poder a individuos a quienes los estados poderosos encuentran dividuos de la población local. El poder colonial justificaba su
aceptables, y a unirse a los estados fuertes para hacer presión sobre presunción de autoridad y la distribución de funciones a personas del
otros estados débiles para que se adapten a las necesidades políticas país "metropolitano" mediante una combinatoria de "razones": argu-
de los fuertes. tstos se vinculan con los débiles mediante presiones pa- mentos racistas acerca de la inferioridad cultural e incapacidad de la
ra que acepten prácticas culturales -políticas lingüísticas, educacio- población local; y una autojustificación sobre la función "civilizado-
nales, incluyendo en dónde deben estudiar los alumnos universita- ra" que la administración colonial estaba llevando a cabo.
rios y distribución de medios- que refuercen los vincu los a largo La realidad básica era que el estado colonial era sencillamente el
plazo entre ellos. Los estados fuertes se vinculan con los estados dé- tipo de estado más débil del sistema interestatal, con el menor grado
biles presionándolos para que sigan su liderazgo en la arena inter- de autonomía real, y por lo tanto sujeto de modo extremo a la explo-
nacional (tratados, organizaciones internacionales). Y mientras que tación por las empresas y personas de un país diferente, el así dcno-
los estados fuertes pueden comprar la cooperación de líderes indi- minado país metropolitano, Es claro, uno de los objetivos del poder
viduales de estados débiles, los estados débiles como estados COln- colonial era no sólo asegurarse el control de los procesos de produc-
pran la protección de los fuertes mediante el arreglo de un apro- ción en la colonia sino también asegurarse que ningún otro estado
piado flujo de capital. relativamente fuerte en el sistema-mundo pudiera tener acceso a los
82 EL SURGll'\'llENTO DE LOS SISTEMAS ESTATAl.!·:S EL SURGIJ'vIlENTO DE LOS SISTEMAS ESTATAU:S 83
recursos o mercados de la colonia, o cuando mucho, un acceso mínimo. do "desarrollo") simultáneamente en muchos países. Cuál de todos,
Era por lo tanto inevitable que en algún momento, existiera una movili- entre tal vez quince países, será el sitio de tal desplazamiento no es de
zación política de las poblaciones de las colonias en forma de movi- fácil determinación anticipada o incluso de explicar una vez decidi-
mientos de liberación nacional, cuyo objetivo podía definirse co.no da ésta. Lo que es de fácil comprensión es que no todos los países pue-
la obtención de la independencia (esto es, el estatus de estado sobe- den ser favorecidos, puesto que las ganancias se desplomarían dema-
rano) como primer paso en el camino para mejorar la posición rela- siado rápido y marcadamente.
tiva del país y su población en la economía-mundo. La competencia entre los estados fuertes y los esfuerzos de los es-
Sin embargo, si prestamos atención sólo a la relación de los estados tados serniperiféricos para incrementar su estatus y su poder dan co-
fuertes con los débiles podemos llegar a descuidar el crucial vínculo de mo resultado una constante rivalidad interestatal que habitualmente
los estados fuertes entre sí. Tales estados son, por definición, rivales, toma la forma de un llamado equilibro de poder, con lo que se quie-
cargando sobre sí la responsabilidad de diferentes grupos de empresas re decir una situación en la que no existe un estado que pueda, de
rivales. Pero al igual que en la competencia entre graneles empresas, la manera automática, conseguir sus objetivos en la arena internacional.
competencia entre estados fuertes está aminorada por una contradic- Esto no significa que los estados más fuertes no intenten conseguir
ción. Mientras que uno se enfrenta al otro en una suerte de juego justamente semejante cuota de poder. Pero hay dos modos muy diíe-
donde la sumatoria final es cero, mantienen en común el interés por rentes en los que un estado puede intentar convertirse en dominan-
sostener el sistema intcrestatal, y el sistema-mundo moderno corno to- te. Uno es transformar la economía-mundo en un imperio-mundo. El
talidad. Por lo tanto los actores son empujados simultáneamente en segundo es obtener la hegemonía en el sistema-mundo. Es importan-
direcciones opuestas: hacia un sistema interestatal anárquico y hacia te distinguir entre estas dos modalidades, y entender por qué ningún
un sistema interestatal coordenado y coherente. El resultado, como estado ha sido capaz de transformar el sistema-mundo moderno en
es de esperar, es una serie de estructuras que se encuentran a medio un imperio-mundo sino que varios estados han alcanzado, en diver-
camino entre los dos tipos. sos momentos, la hegemonía.
En esta lucha contradictoria, no debemos descuidar la función par- Por imperio-mundo entendemos a una estructura en la que hay
ticular que desernpeúan los estados semiperiféricos. Éstos, de fuerza una sola autoridad política para t.odo el sistema-mundo. Han existido
intermedia, derrochan su energía apresurándose para por lo menos varios intentos por crear tal imperio-mundo en los últimos quinien-
intentar mantener su estatus intermedio, pero con la esperanza de as- tos arios. El primero fue el de Carlos V en el siglo XVI (continuado de
cender en el escalafón. Hacen uso del poder estatal en el ámbito in- manera atenuada por sus sucesores). El segundo fue el de Napoleón
terno e interestatal en forma consciente para elevar el estatus de su a comienzos del siglo XIX. El tercero fue el de Hitler a mediados del
estado como productor, como acumulador de capital y como fuerza siglo xx. Todos fueron formidables, todos fueron finalmente derrota-
militar. Su elección es en última instancia, sencilla: o tienen éxito en dos e incapaces de alcanzar sus objetivos.
ascender en la jerarquía (o al menos en mantener su lugar) o serán Por ot.ro lado, tres poderes han alcanzado la hegemonía, aunque
empujados hada abajo. sólo por periodos relativamente breves. El primero fueron las Provin-
Deben por lo tanto elegir con celeridad y cuidado sus aliados y cias Unidas (lo que hoy conocemos como los Países Bajos), a media-
oportunidades económicas. Los estados semiperiféricos están en pri- dos del siglo XVII. El segundo fue el Reino Unido a mediados del si-
mer lugar en competencia entre sí. Si, por ejemplo, durante una Ia- glo XIX, y el tercero fueron los Estados Unidos a mediados del siglo
se B Kondratieff existe un desplazamiento de una industria hasta en- xx. Lo que nos permite denominarlos hegemónicos es que por Ull
tonces de punta, ésta habrá de dirigirse, por regla general, hacia un periodo determinado fueron capaces de establecer las reglas del
país serniperiférico. Pero no ha de hacerlo hacia todos ellos; tal vez jueg() en el sistema intcrestatal, en dominar la ecou ornía-muudo
sólo uno o dos. No hay suficiente espacio en la estructura productiva (en producción, comercio y finanzas), en obtener sus objetivos po-
de todo el sistema para permitir este tipo de desplazamiento (llama- líticos con un uso mínimo de la fuerza militar (de la cual contaban
84 EL SURGIMIENTO DE LOS SISTEMAS ESTATALES EL SURGIMIEN'ro DE LOS SISTEMAS ESTATALES 85
en abundancia), y en formular el lenguaje cultural mediante el cual del' hegemónico debe desviarse en funciones políticas y militares, lo
se discutía el mundo. cual es no sólo caro sino también abrasivo. Tarde o temprano, en
Hay dos preguntas a realizar. La primera es por qué la transforma- general temprano, los otros estados comienzan a mejorar su eficien-
ción de la economía-mundo en un imperio-mundo nunca fue posi- cia económica a punto tal que la superioridad del poder hegemóni-
ble, mientras que el logro de la hegemonía sí lo fue. La segunda es co es disminuida considerablemente, y eventualmente desaparece.
por qué la hegemonía nunca duró. En cierto sentido, tomando en Con ella desaparece la influencia política. Y ahora se ve entonces
cuenta nuestros análisis anteriores, no es demasiado difícil responder forzada a utilizar la fuerza militar, no sólo a amenazar con hacerlo,
a estos interrogantes. Hemos visto que la peculiar estructura de una y su uso del poder militar no sólo es su primer signo de debilidad si-
economía-mundo (una sola división del trabajo, múltiples estructuras no también la fuente de la declinación futura. El uso de una fuerza
estatales aunque parte de un sistema intercstatal y por supuesto múl- "imperial" socava el poder económico económica y políticamente,
tiples culturas aunque comprendidas en una geocultura) se halla en )' es generalmente percibido como un signo de debilidad, no de
peculiar consonancia con las necesidades de un sistema capitalista. fuerza, externa e internamente. Lejos de definir el lengu(~je cultu-
Un imperio-mundo, por otra parte, paralizaría de hecho al capitalis- ral mundial, un poder hegemónico en decadencia encuentra que
mo, porque significaría la existencia de una estructura política con su vocabulario preferido no está al día y no es aceptado en forma
capacidad para imponerse a la acumulación incesante de capital. Es- instantánea.
to es por supuesto lo que ha sucedido repetidamente en todos los im- Cuando el poder hegemónico declina, siempre hay otros que in-
perios-mundo que han existido antes del sistema-mundo moderno. Por tentan remplazarlo. Pero semejantes remplazos llevan mucho tiempo
ello, cuando algún estado parece empeñado en transformar el sistema y producen, en última instancia otra "guerra de los treinta arios", Por
en un imperio-mundo, encuentra que se enfrenta eventualmente a la ello la hegemonía es crucial, repetida y siempre rclativamcn te bre-
ve. La economía del mundo capitalista necesita de los estados, uc-
hostilidad ele las mayores empresas capitalistas de la economía-mundo.
cesita del sistema interestatal y necesita de la aparición periódica
¿Cómo pueden entonces los estados lograr la hegemonía? La hegemo-
de poderes hegernónicos. Pero la prioridad de los capitalistas no es
nía, a fin de cuentas, pueele ser muy útil a las empresas capitalistas, en
nunca el mantenimiento, y mucho menos la glorificación de ningu-
particular si dichas empresas están vinculadas políticamente con el
na de estas estructuras. La prioridad es siempre la acumulación ince-
poder hegemónico. La hegemonía tiene lugar, por lo común a la som-
sante de capital, y ésta se logra de la mejor manera con un siempre
bra de largos periodos de deterioro relativo del orden mundial al es-
cambiante cuadro de dominios políticos y culturales dentro del que
tilo de "guerra de los treinta anos": guerras, esto es, que involucraron
las empresas capitalistas puedan maniobrar, obteniendo su apoyo ele
a todos los principales sitios económicos del sistema-mundo y que han
los estados pero buscando escapar a su tutela.
enfrentado históricamente a una alianza en torno del constructor pu-
tativo del imperio-mundo contra una alianza constituida en torno del
poder hegemónico putativo. La hegemonía crea un tipo de estabili-
dad dentro del cual las empresas capitalistas, especialmente las indus-
trias de punta monopólicas, florecen. La hegemonía es popular en-
tre los ciudadanos comunes porque parece garantizar no sólo el mero
orden sino también un futuro próspero para todos.
¿Por qué no entonces una hegemonía permanente? Como con los
cuasi monopolios en la producción, el poder cuasiabsoluto en las he-
gemonías se autodestruye. Para convertirse en poder hegemónico es
vitalmente importante concentrar la eficiencia productiva que es el
sustento del papel hegemónico. Para mantener la hegemonía, el po-
LA CREACiÓN m: UNA GEOCUI.TURA 87

4. LA CREACIÓN DE UNA GEOCUCrURA: IDEOLOGÍAS, tos básicos fueron escritos, uno por Edmund Burke en Inglaterra en
MOVIMIENTOS SOCIALES, CIENCIAS SOCIALES 1790)' luego toda una serie por joseph de Maistre en Francia. Ambos
autores habían sido anteriormente reformistas moderados. Ambos
anunciarían ahora una ideología archiconservadora corno reacción a
lo que veían como un peligroso intento de intervención radical en la
estructura básica del orden social.
La Revolución francesa, como hemos destacado, fue un punto ele in- Lo que particulannente los preocupaba era el argurnento acerca
flexión en la historia cultural del sistema-mundo moderno, habiendo de la infinita maleabilidad del orden social, su infinita posibilidad de
provocado dos cambios fundamentales de los que se puede decir que mejoramiento y que la intervención política podía y debía acelerar los
~:onstituyen las bases de lo que se transformó en la geocultura del cambios. Los conservadores consideraban que semejante interven-
sistema-mundo moderno: la normalización del cambio político)' la ción era una soberbia, de características extremadamente peligrosas.
reformulación del concepto de soberanía, ahora depositada en el Sus opiniones se basaban en una visión pesimista de la capacidad mo-
pueblo, que está constituido por "ciudadanos". Y este concepto, co- ral del hombre; encontraban falso e intolerable el optimismo fUIHb-
mo hemos dicho, aunque se supone incluyente, en la práctica exclu- mental de los revolucionarios franceses. Pensaban que cualquier ca-
rencia que existiera en el orden social en el que vivían causaría, en
ve a muchos.
La historia política del sistema-mundo moderno en los siglos XIX y última instancia, menos daños que las instituciones que serían crea-
XX se convirtió en la historia de un debate sobre la línea que divide a das corno resultado de semejante soberbia. Luego de 1793)' del Rei-
quienes están incluidos de los excluidos, pero este debate estaba te- no del Terror, en el cual los revolucionarios franceses enviaron a otros
niendo lugar dentro del marcode una geocullura que jn'Oclamaba la indusuni revolucionarios franceses a la guillotina por no ser lo suficientemen-
de lodos como la definición de una sociedadjusta. Este dilema político fue te revolucionarios, los ideólogos conservadores tendieron a forrnu-
disputado en tres arenas diferentes: las ideologías, los movimientos lar sus opiniones diciendo que la revolución corno proceso, lleva-
antisistémicos, y las ciencias sociales. Estas arenas aparecen separa- ba, casi en fonna inevitable a tales reinos del terror.
das. Anuncian su separación. Pero en realidad, se encuentran íntima- Los conservadores eran, pues, coutrarrevolucionarios. Eran "reac-
mente ligadas entre sí. Examinemos a cada una de ellas sucesivamente. cionarios" en el sentido de que estaban reaccionando contra los cam-
Una ideología es más que un conjunto de ideas o teorías. Es más bios drásticos de la revolución y deseaban "restaurar" lo que había
que un compromiso moral o una cosmovisión. Es una estrategia co- comenzado a dcriominarse ancien régime. Los conservadores no esta-
herente en la arena social mediante la cual uno puede sacar específi- ban necesariamente opuestos completamente a toda evolución de
cas conclusiones políticas. En este sentido, uno no necesitaba de ideo- las costumbres y las leyes. Simplemente predicaban una profunda cau-
logías en los sistemas-mundo previos o incluso en el sistema-mundo tela e insistían que los únicos que podían decidir sobre tales cambios
moderno antes de que el concepto de normalidad del cambio y el del debían ser individuos responsables en las instituciones sociales tradi-
ciudadano como último responsable de ese cambio fueran adoptados cionales. Sospechaban en particular de la idea que cualquiera podía
como estructuras básicas de las instituciones políticas. Las ideologías ser un ciudadano -en igualdad de derechos y dobcr'cs-c- puesto que
presumen que existen grupos en competencia, con c'strategias a lar- la rna)'or parte de la gente, en su opinión ni tenía, ni tendría nunca,
go plazo enfrentadas acerca de cómo efectuar el cambio y quién es el el juicio necesario para tomar decisiones sociopolfticas de importan-
mejor capacitado para dirigirlo. Las ideologías nacieron a la sombra cia. Ellos ponían su confianza, en cambio, en lajerarquía política y las
de la Revolución francesa. estructuras religiosas. En las más importantes, por supuesto, pero en
La primera ideología en nacer fue la de los conservadores. f:sta fue cierto sentido, aún más en las estructuras locales: las me-jores familias,
la ideología de quienes pensaban que la Revolución francesa y sus la "comunidad," cualquier ente que cayera bajo el control ele los no-
principios eran un desastre social. Casi inmediatameute. algunos tex- tables. Y ponían su fe en la familia, esto es, la estructura familiar pa-

18GI
lA CREACiÓ N DE UNA GEOCUL flJRA Li\ CREACiÓ N DE UNA GEOCUL flJRA
88
triarcal y jerárqu ica. La fe en la jerarqu ía (como hecho inevita
ble y pos dejerar quía. No estaban en contra de lo que consid eraban jerar-
je-
deseab le) es la marca del conserv adurism o. quías naturales; estaban en contra de las jerarqu ías heredadas. Las
es sino tam-
La estrateg ia política era clara: restaur ar y manten er la autorid
ad rarquía s natural es, argume ntaban , no sólo eran natural
base
de estas instituc iones tradicio nales, y somete rse a sus dictado s. Si el bién acepta bles para las masas popula res y por lo tanto una
he-
resulta do era el cambio político muy lento, o la ausenc ia de cambio legítim a y legitim ada de autorid ad, mientr as que las jerarqu ías
entar redada s tornab an imposi ble la movilid ad social.
político , que lo fuera. Y si estas instituc iones decidía n implem
un proceso evoluti vo lento, pues que lo fuera. El respeto por la.jerar - En contra de los conserv adores que constit uían e! "Partid o del Or-
quía era, según criterio de los conserv adores, la única garantí a de or- den" los liberale s se presen taban como el "Partid o de! Movim iento".
de las
den. Los conserv adores aborre cían la democr acia, porque para
ellos Las situaci ones cambia ntes deman daban la reforma consta nte
a un
marcab a el fin del respeto por la jerarqu ía. Es más, sospec haban
del instituc iones. Pero el consigu iente cambio social debería ocurrir
ni demasi ado lento ni demasi ado rápido) . La
acceso irrestri cto a la educac ión, la cual para ellos debería estar reser- ritmo natural (es decir,
ban era quién debía tomar el lide-
vada al entren amient o de los cuadro s dirigen tes. Los conser vadore
s pregun ta que los liberale s plantea
za en
creían que el golfo entre la capacid ad de las clases altas y las clases ba- razgo durant e tales reform as necesar ias. No ponían su confian
o las jerarqu ías tradicio nales, nacion ales o locales , clerical es o senda-
jas no era tan sólo insupe rable sino parte básica del carácte r human a la
y por lo tan to un designi o celestia l. res. Pero tambié n sospec haban de las masas popula res, la plebe,
La Revolu ción frances a, definid a restrict ivamen te, no duró dema- que consid eraban esencia lmente carente de educac ión y en conse-
tras- cuenci a irracion al.
siado. Se trasmu tó en el régime n de Napole ón Bonapa rte, quien
puso su confian za univers alista y fervor mision ero en la expans ión im- Esto signific aba, conclu ían los liberale s, que existía sólo un grupo
s
perial frances a justific ada por la herenc ia revoluc ionaria . capaz de asumir sobre sí la respon sabilid ad de decidir qué cambio
en-
Polític amente , la ideolog ía conser vadora estaba en ascenso en todas eran necesar ios: los especia listas. Los especia listas, por definic ión,
do y
partes luego dé 1794, Y presum ibleme nte accedió al poder luego
de tendían las realida des ele cualqu ier sujeto que hubier an estudia
ados para formul ar las reform as
la derrota de Napole ón en 1815 en una Europa domin ada por la Sa- por lo tanto eran los mejor capacit
listas, por su capacit a-
grada Alianza. Quiene s pensab an que cualqu ier retorno al antiguo
ré- que eran necesa rias y deseab les. Los especia
an en cuenta tan-
gimen era tanto indesea ble como imposi ble tuviero n que reagrup ar- ción, tendían a ser pruden tes y perspic aces. Tornab
toda
se y desarro llar una contrai deolog ía. Esta contrai deolog ía fue lo
que to las posibil idades como los riesgos del cambio . Puesto que
aque-
se llamó liberali smo. person a educada era especia lista en algo, se seguía que a todos
ejercer el papel de ciudad anos serían
Los liberale s deseab an distanc iarse de cualqu ier asociac ión con
e! llos a los que se les permit iera
po-
reino del terror pero salvar sin embarg o lo que consid eraban e! espí- person as educad as y por lo tanto especia listas. Otros individ uos
cuando hubier an
ritu subyac ente que había surgido de la Revolu ción frances a. Insistía
n (lían ser admitid os posteri orment e en este papel,
a la socie-
que el cambio no era tan sólo normal sino inevita ble, porque vivían recibid o la educac ión adecua da que les permit iera sumars e
en un mundo de progres o constan te hacia una socieda d justa.
Reco- dad ele hombr es educad os y raciona les.
la
nocían que los cambio s apresu rados podían ser, y de hecho lo habían Pero, ¿qué tipo de educac ión? Los liberale s argume ntaban que
de las "tradic ionales " formas del
sido, contrap roduce ntes, pero insistía n en que las jerarqu ías tradicio- educac ión debía cambia r de eje,
base
nales eran insoste nibles y básicam ente ilegítim as. El eslogan
de la Re- saber, lo que hoy denom inamos human idades , hacia la única
azando no só-
volució n frances a que más los seducía era el de "carrer as abierta s a los teórica de saber práctic o: la ciencia . La ciencia (rempl
pro-
talento s" (la corriere ouuerle aux lalenls) , una idea hoy más común
men- lo la teologí a sino tambié n la filosofí a) ofrecía el camino para el
te conoci da median te frases corno "iguald ad ele oportu nidade s" y
"me- greso materia l y tecnoló gico, y por lo tanto para el progre so moral.
la ci-
ritocrac ia". Fue en torno de tales lemas que los liberale s edifica ron su De todos los tipos de especia listas, los científi cos represe ntaban
entre los distinto s ti- ma del trabajo intelec tual, el SU1UmU /ll. bonum. Sólo los líderes políti-
ideolog ía. Los liberale s trazaba n una distinc ión
90 LA CREACiÓN DE UNA ea':OCUL:rl.JRA LA CREACiÓN DE UNA GEOCUI:l'URA 91

cos que basaran los prograrnas inmediatos en el saber científico eran chos años, Pero la revolución planteó numerosas preguntas en cuan-
guías confiables para el bienestar futuro. Como puede verse, el libe- to a estrategias, esto es, ideologías. Los conservadores sacaron una cla-
ralismo era una ideología moderada en lo atinente a cambios socia- ra lección de estos hechos. Vieron que las ciegas tácticas reacciona-
les. De hecho, siempre destacó su moderación, su "centrismo" en la rias del príncipe Metternich, quien sirviera durante cuarenta anos
arena política. Alrededor de 1950, un liberal estadunidense, Arthur como ministro de estado (en los hechos, corno ministro de relaciones
SchlesingerJr., escribió un libro sobre el liberalismo, al que tituló TI/e exteriores) de Austria-Hungría y que había sido el espíritu moviliza-
Vital Cenicr. dor detrás de la Sagrada Alianza destinada a aplastar los movimientos
En la primera mitad del siglo XIX, la escena ideológica era un con- revolucionarios europeos, y de todos los que se alineaban detrás de
flicto básico entre los conservadores y los liberales. No había en verdad él, eran contraproducentes. Sus tácticas no servían a largo plazo ni pa-
un grupo poderoso que abrazara una ideología más radical. Quienes ra mantener las tradiciones ni para garantizar el orden. Por el contra-
se inclinaban al radicalismo, se asociaban con frecuencia a movimien- rio, provocaban ira, resentimiento y organizaciones subversivas y por
tos liberales como pequeños apéndices, o buscaban crear pequeños lo tanto socavaban el orden. Los conservadores se dieron cuenta de
focos de opiniones divergentes. Se llamaban a sí mismos demócratas, que el único país en evitar una revolución en 1848 fue Inglaterra, aun-
o radicales, o a veces, socialistas. No tenían, obviamente, simpatía que había padecido el movimiento radical más significativo de Euro-
alguna por la ideología conservadora. Pero hallaban que los libera- pa en el decenio anterior. El secreto parecía ser el modelo ele con-
les, incluso aunque aceptaran la normalidad del cambio y apoyaran servadurismo predicado y practicado en ese territorio entre 1820 y
(por lo menos en teoría) el concepto de ciudadanía, eran extrema- 1850 por Sir Robcrt Peel, el cual consistía en oportunas (pero lirn i-
damente tímidos y tenían en realidad mucho miedo de todo cambio tadas) concesiones destinadas él minar a largo plazo la seducción de
fundamental. acciones radicales. En los siguientes dos decenios, Europa vio cómo
Fue la "revolución mundial" de 1848 la que transformó el panora- las tácticas de Pcel tomaron fuerza en lo que se denominó el "con-
ma ideológico de uno con dos contendientes ideológicos (conserva- servadurismo iluminado" que floreció no sólo en Inglaterra sino
dores contra liberales) en otro con tres: conservadores a la derecha, li- también en Francia y Alemania.
berales en el centro y radicales a la izquierda. ¿Qué sucedió en 1St/S? Entretanto, los radicales sacaron conclusiones estratégicas de sus
Esencialmente dos cosas. Por un lado, tuvo lugar la primera "revolu- fracasos en las revoluciones de l 848. Ya no deseaban jugar el papel
ción social" verdadera de la era moderna. Por un breve periodo, un de apéndice de los liberales. Pero la espontaneidad, que había sido
movimiento apoyado por trabajadores urbanos pareció adquirir cier- un recurso importante de los radicales anteriores a 1848 había demos-
to poder en Francia, y este movimiento tuvo su resonancia en otros paí- trado tener sus límites. La violencia espontánea tenía el efecto de lan-
ses. La preeminencia política de este grupo no habría de durar mu- zar un papel al fuego. El fuego se alzaba pero con la misma rapidez
cho. Pero fue un aterrador llamado de atención para quienes contaban se extinguía. Tal violencia no era un combustible duradero. Algunos
con poder y privilegios. Al mismo tiempo, otra revolución, o serie de radicales antes de 1848 habían presentado una alternativa, la creación
revoluciones que los historiadores denominaron "la primavera de las de comunidades utópicas que retiraran su participación en la arena
naciones", En un número de países, tuvieron lugar una serie ele levan- social. Pero este proyecto carecía de atractivo para la mavoría de la
tamicntos nacionales o nacionalistas. Fueron igualmente derrotados, gente, y generó un impacto menor sobre la totalidad del sistema his-
y asustaron del mismo modo a los que detentaban el poder. Esta C0111- tórico que las rebeliones espontáneas. Los radicales buscaba una es-
binación marcó el comienzo de un esquema con el que funcionaría el trategia alternativa electiva, y la encontrarían en la organización, una
sistema-mundo durante los siguientes ciento cincuenta arios y aún más: organización a largo plazo, sistemática, que preparara politicarneute
movimientos antisistérnicos como actores políticos clave. el terreno para un cambio social fundamental.
La revolución mundial de 1S48 fue una llamarada repentina que Finalmente, los liberales también sacaron sus lecciones de las revo-
fue ahogada, y a la que siguió una profunda represión durante mu- luciones de 1848. Se dieron cuenta de que era insuficiente predicar
LA CREACiÓN DE UNi\ GEOCUl:nJRA lA CREACiÓN DE UNA GEOCUl:rURA 93
92
las virtudes de la confianza en los especialistas para llevar a cabo cam- aceptar estas reformas limitadas, incluso a abogar por ellas, mientras
bios sociales en el momento adecuado y ele manera razonable. Tenían construían su base organizativa para un acceso futuro al poder guber-
que operar actívamente en la arena política para que los problemas namental.
les fueran presentados ekctívamente a los especialistas. Y para ellos La combinación de estos tres giros tácticos por los tres grupos ideo-
esto significó lidiar tanto con sus rivales conservadores como con los lógicos determinó que el programa liberal se convirtiera en efecto en
nuevos y emergentes rivales radicales. Si los liberales deseaban presen- la característica definitoria común de la geocultura, los conservadores
tarse como el centro político, tenían que trab..~jan con un programa que y los radicales habiéndose transformado en meras variantes o avatares
fuera "centrista" en sus demandas, y con una serie de tácticas que los de los liberales, con quienes sus diferencias se habían vuelto margina-
ubicara en algún lugar a medio camino entre la resistencia conservado- les más que fundamentales. Es en particular en el tercer pilar de la "h-a-
ra a cualquier cambio y la insistencia radical por cambios expeditivos. ternidad" que podemos observar una firme confluencia de las tres pos-
El periodo entre 1848 y la primera guerra mundial vio cómo se de- turas ideológicas. ¿Cómo se crea una nación? Mediante el señalamiento
lineaba claramente un programa liberal para los países centrales del de cómo la ciudadanía excluye a los otros que están fuera de ella. Uno
sistema-mundo moderno. Estos países buscaban establecerse como crea una nación predicando el nacionalismo. El nacionalismo fue en-
"estados liberales"; esto es, estados basados en el concepto de ciuda- seriado en el siglo XIX a través de tres instituciones esenciales: las escue-
danía, una serie de garantías contra la arbitrariedad de las autorida- las primarias, el ejército y las fiestas nacionales.
des y una cierta apertura en la vida pública. El programa que los libe- Las escuelas primarias fueron la estrella de los liberales, aplaudidas
rales desarrollaron tenía tres aspectos centrales: la gradual extensión por los radicales y toleradas por los conservadores. Ellas convertían a
del voto y, concomitantemente con éste y esencial para ello, la expan- los trab..i jadores y campesinos en ciudadanos con un mínimo de ca-
sión del acceso a la educación; acrecentar la función del estado en la pacidad necesaria para llevar a cabo las obligaciones nacionales: la
protección de sus ciudadanos contra los peligros en el lugar de traba- famosa tríada de leer, escribir y aritmética. Las escuelas enseñaban
jo, expandir laS prestaciones sanitarias y el acceso a éstas y minimizar las virtudes cívicas, eliminando los particularismos y prejuicios de las
las fluctuaciones de ingreso en el ciclo vital, transformando a los ciu- estructuras familiares. Ysobre todo, enseñaban el idioma nacional. A prin-
dadanos de un estado en una "nación". Si uno observa detcnidamen- cipios del siglo XIX, pocos países europeos poseían en la práctica un idio-
te, estos tres elementos son una traducción del lema "libertad, igual- ma nacional único. A fines del siglo, la mayoría ya lo había adquirido.
dad y fraternidad" a la política pública. El nacionalismo se asegura mediante la hostilidad a los enemigos.
Hay dos cuestiones principales a tener en cuenta en este progra- La mayor parte de los estados en el centro buscan insuflar esta hosti-
ma liberal. La primera es que había sido implementado en gran me- lidad hacia algún vecino, sobre alguna base cualquiera. Pero existe
dida en el momento de la primera guerra mundial, al menos en el otra manera de hostilidad, en última instancia más importante, la del
mundo paneuropeo. La segunda es que los partidos liberales no siem- mundo paneuropeo contra el resto del mundo, una hostilidad insti-
pre fueron aquellos que más hicieron por implementar el programa. tucionalizada como racismo. Éste se encontraba en la difusión del
Es curioso, pero el programa liberal fue llevado a la práctica en bue- concepto de "civilización '', en singular, no en plural. El mundo paneu-
na medida por otros, no por los liberales, a consecuencia ele la revi- ropeo, dominador económico político del sistema-mundo se definía
sión ele las estrategias de las tres ideologías que tuvo lugar luego ele a sí mismo como el corazón, la culminación de un proceso civiliza-
las revoluciones de 1848. Los liberales tendieron a retraerse, tímidos torio que podía rastrearse a las presuntas raíces europeas en la an-
en la prosecución de su propio programa. Los conservadores, por su tigüedad. Dado el estado de su civilización y tecnología en el siglo
parte, decidieron que el programa liberal era modesto y esencialrnen- XIX, el mundo paneuropeo sostenía que debía imponerse, tanto cul-

Le sensato. Comenzaron a legislado, la extensión del sufragio por Dis- tural como políticamente, a todos los demás, el "yugo del hombre
raeli, la legalización de los sindicatos por Napoleón lII, la invención blanco" de Kipling, el "destino manifiesto" de los Estados Unidos,
del estado asistencialista de Bismarck. y los radicales comenzaron a la mission ciuilisairice de Francia.
LA CREAC¡ON DE UNA GEOCUL !'lJR¡\ LA CREAC¡Ú N DE UNA GEOCU¡: nJRA 95
más im-
El siglo XIX se convirt ió en el siglo de un renova do im perialis
mo los trabaja dores) comen zaron a surgir, primer o en los centros
a del
directo , con un detalle agrega do. La conqui sta imperia l ya no
era só- portant es ele produc ción industr ial (Europ a occiden tal y Améric
e la mayor parte del siglo X¡X y
lo una acción del estado, o siquier a del estado alentad o por
las igle- Norte) y luego en otras áreas. Durant
fueron hostiles a estas
sias. Se había conver tido en la pasión de la nación , la obligac ión de buena parte del XX, las maquin arias estatale s
que la
la ciudad anía. Y fue esta última parte del progra ma liberal que fuera organiz aciones , al igual que las empres as. Se daba por hecho
cual los
asumid o con pasión por los conserv adores, quiene s vieron en ella un lucha ele clases se desarro llaba en un campo dispare jo en el
ob-
método seguro para acallar las division es de clase y por lo tanto
para "movim ientos sociale s" se enfren taban en una dificil batalla para
tener sucesiv as y relativa mente pequeñ as conces iones.
garanti zar el orden interno .
ele-
Cuand o virtual mente todos los partido s socialis tas europe os
opta- Dentro ele este patrón de sordas luchas política s existía otro
las unidad es
ron en 1914 por alinear se con las faccion es naciona listas durant e la mento que nos retorna a nuestra discusi ón sobre
social
guerra , fue eviden te que el análisis conser vador sobre el efecto del domést icas y los gTUpOS de estatus e identid ad. El movim iento
stas.
nacion alismo en las antigua s clases peligro sas había sido correct
o, definía su lucha corno la de los trabaja dor.-s contra los capitali
dores> En la práctic a, tendían a ser de-
El triunfó del liberali smo en definir la geocul tura del sistema -mun- Pero ¿quién es eran los trabaja
étnico domina nte ele un país
do moder no en el siglo XIX y la mayor parte del xx fue instituc
ional- finidos como adultos varone s del grupo
semica-
mente posible por el desarro llo de los basame ntos del estado liberal. determ inado. Eran, en su mayorí a, trabaja dores califica dos o
parte de la
Pero tambié n fue posible por el alza y la crecien te import ancia
de los lificado s, con alguna educac ión, y constit uían la mayor
fuerza laboral industr ial mundia l en el siglo XIX. Quiene~, estaban
puesto "ex-
movim ientos antisist érnicos . Esto puede parece r paradó jico,
se daban cuenta que puesto que tenían muy
que los movim ientos antisist érnicos existen , en princip io para
socavar cluidos " de esta categor ía
poco espacio en las organiz aciones socialis tas/ele trab,,~jadores,
o, las activid ades de estos tenían
el sistema , no para sostene rlo. Sin embarg
(las mujere s por
movim ientos sirviero n en conjun to para reforza r consid erablem ente que organiz arse en categor ías de grupos de estatus
por el
el sistema . La disecci ón de esta aparen te parado ja es crucial para en- un lado, y los grupos raciales , religios os, lingüís ticos y étnicos
que
tender el modo en el que la econom ía-mun do capitali sta -en
cons- otro). Estos grupos eran con fl"ecue ncia antisist énlicos al igual
los movim ientos de trab<~¡adores
- y socialis tas, pero definía n sus re-
tante crecim iento tanto en tamaúo como en riqueza y simultá neamen
lugar. ciamos de modo sustanc ialmen te diferen te.
te la polariz ación de sus benefi cios- lo ha manten ido en su
n
Dentro de los estados , los intento s de los grupos por lograr la Sin embarg o, al organiz arse a lo largo de estos criterio s, entraba
de
inclusi ón como ciudad anos fue el foco central de los movim ientos en compe tencia y con fhxuel lcia se oponía n a las organiz aciones
de
antisis témico s, esto es, de organi zacion es que buscab an cambio
s base clasista de los trabaja dores. Desde 1830 hasta 1970, la historia
tipos de movim ientos antisist émicos fue
fundam entales en la organiz ación social. Buscab an, en cierto
senti- las relacio nes entre estos dos
ocasio-
do implem entar el lema de liberta d, igualda d y fratern idad de un de una gran tensión , incluso hostilid ad, con, cuando mucho ,
aún, durant e este
modo distinto del de los liberale s. El primer grupo excluid o en crear nales interlu dios de simpat ía y cooper ación, Más
e identi-
organiz aciones import antes fue la clase trabaja dora industr ial
urba- period o, las múltipl es organiz acione s de grupos de estatus
con
na, a la que se conoce como proleta riado. Este grupo estaba concen - dad encont raron tan difícil el colabo rar entre sí como el hacerlo
trado en unas pocas localid ades urbana s y sus miemb ros tenían
faci- las organiz aciones de trabaja dores y socialis tas.
defi-
lidad para comun icarse entre sí. Cuand o comen zaron a organiz arse, Como estas organiz aciones de grupos de estatus e iden tidad
an del
las condic iones de trabajo y el nivel ele recomp ensa eran obviam
en te nieran sus ol~jetivos a largó plazo (y mucho s de ellos no hablab
en torno
pobres, Y estos trabaja dores desern pcnaba n una función clave en las asunto ), sus objetiv os a median o plazo se agrupa ban tocios
grupos
más import antes activid ades produc tivas que genera ban plusval ía. al tema de la extensi ón de los derech os de la ciudad anía a los
(los raban por lo menos resisten cia, y con frecuen -
Hacia mediad os del siglo XIX, las ()rgani zacione s del trabajo excluid os. Todos encont
tas y de de inclusi ón dentH> del marco
sindica tos) y las organiz aciones política s (los partido s socialis cia activa hostilid ad a sus propue stas
LA CREACiÓN DE UNA GF.OCULTURA I.A CREACiÓN DE UNA GEOCUiTURA 97
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de ciudadanos plenos clel estado liberal. Se enfrentaban a dos cues- permitirían llevar a cabo el tipo ele cambios culturales profundos
tiones estratégicas fundamentales. La primera fue decidi.r cuál ,es~Ta­ que imaginaban. Quienes argumentaban a favor de la opción polí-
tezia de mediano plazo sería la más eficaz. La segunda fue que tipo tica siempre enfatizaban la realidad del poder, e insistían que la trans-
d~ alianzas debía establecercada tipo de movimiento antisistérnico formación de las relaciones de poder, no el cambio de las psiques de
con sus pares. Ninguna de estas dos cuestiones pudo ser resuelta fá- los oprimidos, era el prerrequisito para cualquier cambio real.
cil o sencillamente. Lo que históricamente tuvo lugar fue que luego de treinta a cincuen-
Los grupos excluidos tenían ciertas dificultades. ob:'i'l~e inmedia- ta años de debate tanto amistoso como virulento, los proponentes de
tas en su organización política. La ley, con h'ecuencra, lllI1ltal~a ele mu- la opción política ganaron la batalla interna en todos los movimieu-
chos modos, su derecho a organizarse. Los miembros potencrales eran tos antisistérnicos. La constante supresión de las actividades de los mo-
en su mayor parte individualmente débiles en lo que respecta a su vimientos de ambos signos por los poderes a cargo hizo que las opcio-
cuota de poder. Carecían en forma colectiva (o en su mayo.r parte en nes culturales en toda su variedad aparecieran como inviables para
forma individual) de un acceso importante a fuentes de dinero. Las los movimientos antisistémicos. Más y más las personas se volcaron a
ll1stituciones principales de los diversos estados tendían a ser :lo~tiles la "militancia" y más y más los militantes se dedicaron a estar "bien or-
a sus esfuerzos. Los grupos eran por lo tanto f'{tcilmente opnmIdos. ganizados", y la combinación sólo podía ser llevada a cabo de mane-
En suma, el proceso de organización fue largo y lento, y pasaron la ra diciente por grupos que hubieran elegido la opción política. A co-
mayor parte de este periodo simplemente manteniéndose a Bote co- mienzos del siglo xx, uno podía decir no sólo que la opción política
mo organizaciones. había triunfado en el debate sobre la estrategia sino que los movi-
U n <debate básico involucró decidir si era más importante para los mientos antisistérnicos habían acordado -cada variante por separa-
grupos oprimidos el modificarse a sí mismo o el modificar las i.I~Stitu­ do, pero en forma paralela- en un plan de acción de dos pasos: pri-
ciories que los oprimían. Esto fue a veces expresaclo como la diferen- mero, la obtención del poder estatal; segundo, la transformación del
cia entre unaestrategia cultural y una política. Por e;jemplo, para un mundo/el estado/la sociedad.
grupo nacionalista, ¿es más importante resucitar UL~ agónico idioma Claro que subsistía un profundo nivel de ambigüedad en esta es-
nacional o elegir personas de su grupo para la legIslatura? PaI:'~ U~l trategia de dos pasos. La primera pregunta era qué significaba obte-
movimiento de trabé~jadores, ¿es más importante rechazar la legItImI- ner el poder estatal, y cómo podía llevarse a cabo. (La pregunta acer-
dad de todos los estados (anarquismo) o la transformación de los es- ca de cómo transformar el Inundo/el estado/la sociedad era debatida
tados existentes? Las luchas internas de los movimientos en cuestio- con menor frecuencia, tal vez porque era percibida como una pre-
nes de estrategia eran feroces, persistentes, profundalnente divisorias gunta hacia el futuro más que como una pregunta hacia el present.e.)
y apasionadat;~ente abrazadas por sus participantes. Por ejemplo, ¿el poder estatal se conseguía mediante la extensión del
, Por cierto, ambos énfasis no eran de hecho mutuamente excluyen- sufragio? ¿Mediante la participación en elecciones y entonces en los
tes, pero muchos sentían que los llevaban a direcc~on:s estratégicas gobiernos? ¿Incluía el compartir el poder o el arrebatarle el poder a
muy diferentes. En el caso de la opción cultural, SI ast pode~n~)s lla- los otros? ¿Suponía cambios en las estructuras estatales o simplemeu-
ma~'la, fue que los cambios políticos eran vistos como s~lperhcrales: te controlar las existentes? Ninguna de estas preguntas fue respondi-
cooptativos y viciaban los objetivos subyacentes, radicales o an~l­ da en su totalidad, y la mayoría de las organizaciones sobrevivían de
sistémicos. Existía además un argumento sociopsicológico, que el SIS- mejor [nodo cuando permitían a partisanos de distintas y a veces con-
tema mantenía a los indivieluos cautivos al organizar sus psiques, y que tradictorias posturas, permanecer en su seno.
el desmantelar la socialización de estas psiques era un prerrequisito Incluso una vez que el plan de acción de dos pasos fue convertido
indispensable para el cambio social. El argumento de la (~p~ión l:olí- en el f()CO central de la acción organizativa, los debates internos no
tica era que los proponentes de la opción cultural eran vlctnnas mo- cesaron. La pregunta entonces se convirtió en ¿có[no puede uno apro-
centes de esp<:;,jismos, puesto que asumían que los poderes a cargo les piarse de la maquinaria estatal? El debate clásico tuvo lugar entre la
98 lA CRE.ACIÓN DE UNA GEOCUI:nJRA LA C:REACIÓN DE UNA GEOCUI:nlRA

Segunda y Tercera Internacional, un debate que había comenzado ricdad de movimiento antisistérnicos fue que las quejas que sus adhe-
antes, dentro del marco de los partidos socialdemócratas. Era con fre- rentes articulaban eran las fundamentales y que las quejas de los otros
cuencia, aunque erróneamente enmarcado, como el debate entre el movimientos era secundarias y servían como distracción. Cada varie-
reformismo y la actividad revolucionaria. Cuando Eduard Bernstein dad insistía que sus quejas debían ser resueltas en primera instan-
urgía al partido socialdemócrata alemán a adherirse a su "revisionis- cia. Cada una argüía que la solución exitosa de sus problemas crea-
mo" ¿qué era lo que estaba argumentando? Esencialmente, el eje de ría una situación en la cual las demás quejas podrían ser resueltas
su argumentación incorporaba una serie de premisas sucesivas: La ma- subsecuente y consecuentemente.
yoría de la población era "trabajadora", esto es, trabajadores indus- Observamos esto en las difíciles relaciones entre los movimientos
triales y sus familiares. El voto universal (masculino) convertiría a to- de trabajadores y socialistas y los movimientos de mujeres. La acti-
dos los trabajadores en ciudadanos plenos. Los trabajadores podrían tud de los sindicatos frente a los movimientos de mujeres era bási-
entonces votar según sus intereses, lo que significaba el apoyo al par- carnen te que el empleo de mujeres era un mecanismo utilizado por
tido socialdemócrata. Ergo, una vez que existiera el voto masculino los empleadores para obtener mano de obra barata y que por lo tan-
universal, los trabajadores llevarían al Partido Socialdemócrata al po- to representaba una amenaza a los intereses de la clase trabajadora,
der. Una vez en el poder, los socialdemócratas aprobarían la legisla- La mayor parte de los trabajadores urbanos durante el siglo XIX y
ción necesaria para transformar el país en una sociedad socialista. Ca- buena parte del xx creían en un modelo social en el que las mUJe-
da una de estas premisas sucesivas parecía lógica. Cada una de estas res casadas serían amas de casa que permanecerían al margen del
premisas resultó ser falsa, mercado laboral. En vez del acceso de las mujeres al mercado labo-
La postura revolucionaria era diferente. Su formulación clásica por ral, los sindicatos luchaban por obtener lo que se denomina "salario
Lenin, era que en muchos países los proletarios no constituían la ma- familiar" es decir, un salario suficiente para que el trabajador indus-
yoría de la población. En muchos países no existían procesos electo- trial masculino pueda mantenerse a sí mismo, a su esposa y a sus hi-
rales libres, {si los había, la burguesía no respetaría los resultados si JOs menores.
el proletariado intentara votar su acceso al poder. La burguesía, sen- Los partidos socialistas se encontraban, en muchos G1SC)S, con más
cillamente, no lo permitiría. Los revolucionarios sugirieron una serie dudas sobre el papel de las organizaciones de mujeres. Con excep-
de contraprenüsas: el proletariado urbano era el único actor históri- ción de los grupos de mujeres que se definían COIllO secciones de los
co progresivo. Incluso los proletarios urbanos, para no hablar del res- partidos socialistas y cuyo objetivo era organizar a las esposas e hijas
t.o de la población (trabajadores rurales, por ejernplo) no estaban de los miembros del partido con motivos educacionales, las organi-
siempre en sintonía con sus propios intereses. Los militantes de los zaciones de mujeres eran consideradas organizaciones burguesa»,
partidos de trabajadores eran capaces de definir los intereses del pro- puesto que su liderazgo provenía con frecuencia de la fila de muje-
letariado urbano más claramente que el proletario promedio, y po- res burguesas, y sus objetivos eran percibidos cuando mucho como
dían inducir a los trabajadores a que comprendieran sus propios in- intereses secundarios de la clase trabajadora, En cuanto al voto feme-
tereses. Estos militantes podían organizarse de manera clandestina y nino, mientras que en teoría los partidos socialistas estaban a favor de
alcanzar el poder mediante una insurrección con la que ganarían el éste, en la práctica eran profundamente escépticos. Creían que las
apoyo del proletariado urbano. Podrían entonces imponer una "dic- mujeres de clase trabajadora t.enderían menos que los hombres a
tadura del proletariado" y transformar el país en una sociedad socia- votar por los partidos socialistas por la influencia sobre ellas de las
lista. Cada una de las sucesivas premisas parecía lógica. Cada una de organizaciones religiosas que eran hostiles a los partidos socialistas.
estas premisas resultó ser falsa. Las organizaciones de mujeres les devolvieron el favor. Veían al
Uno de los mayores problemas de los movimientos autisistómicos trabajador y a los moviruicn tos socialistas corno perpetradores de
a fines del siglo XIX y la mayor parte de siglo xx fue su incapacidad pa- las actitudes patriarcales y de las políticas contra las que estaban lu-
ra encontrar un terreno en común. La actitud dominante en cada va- chando. Las mujeres de clase media en las org-an izaciou os sufragis-
lOO LA CREACiÓN DE UNA GEOCUITURA l.A CREA<:ION DE UNA GEOCUI:nIRA
101
tas con frecuencia argumentaban que eran más educadas que los na ventaja a las clases trabajadoras del país sccedido. Podría incluso
hombres de clase trabajadora, y que de acuerdo con la lógica liberal, ser contraproducente si el viejo poder "irnperial" contaba con una
se seguía que se les debía otorgar primero a ellas los derechos de ciu- legislatura o una estructura de poder menos hostil a los intereses ele
dadanas plenas, lo que históricamente no fue el caso en la mayoría los trabajadores que el putativo poder "independiente". En todo ca-
de los países. Los derechos legales para heredar, manejar dinero, fir- so, los partidos socialistas tendían a insistir que todos los estados bur-
mar contratos yen general actuar como individuos independientes a gueses eran iguales y que la única cuestión importante era si la clase
los ojos de la leyeran, en general, de mucha más importancia para las trabajadora habría de acceder al poder en uno u otro estado. Por lo
familias que contaban con propiedades. Y las campanas de las muje- tanto, el nacionalismo era un espejismo y una distracción.
res contra los problemas sociales (alcoholismo, maltrato de mujeres Aquí también los movimientos nacion;rlistas pagaron con la misma
y niúos) y por el control de sus propios cuerpos era con frecuencia moneda. Argumentaban que la opresión nacional era real, inmedia-
dirigida de manera más inmediata contra los hombres de clase tra- ta y abrumadora. Argumentaban que cualquier intento por seguir la
bajadora que contra los hombres ele clase media. agenda de los tnrl)(~jadores significaba que el "pueblo" estaría dividi-
La relación de los movimientos de u'abajadoresy sociales con los do y por lo tanto debilitado en sus esfuerzos por asegurarse sus dcre-
movimientos étnicosv'nacionalistas exhibieron dificultades paralelas. chos como nación. Argüían que si hubiera problemas particulares ati-
Dentro de los países, los movimientos de trabajadores consideraban nentes a las clases trab(~jadoras, éstos podían ser resueltos de la mejor
a los movimientos étnicos de cualquier tipo como mecanismos a tra- manera dentro del marco de un estado independiente. Y ele hecho,
vés de los cuales se podía dividir a las clases trabajadoras, Las deman- las demandas culturales que presentaban (por ejemplo, las relaciona-
das de inclusión en el mercado laboral de los grupos étnicos y racia- das con el idioma) coincidían con los intereses directos de las clases
les oprimidos se encontró con la misma respuesta que las demandas trab,~jadoras del país que el movimiento nacionalista intentaba esta-
de las mujeres. Eran vistas esencialmente como algo que servía a los blecer, y que eran mucho más plausibles de utilizar el propuesto idio-
intereses de los-empresarios, haciendo posible la obtención de mano rna nacional que el lenguaje oficial de la estructura política contra la
de obra barata. Muchos sindicatos buscaban excluir a tales "minorías" cual los nacionalistas se rebelaban.
del mercado laboral, no por completo pero sí de los segmentos asala- Por último, las relaciones de las organizaciones de mujeres con los
riados más altos del mercado laboral, que eran tradicionalmente re- grupos étnicos/nacionalistas no eran mejores. Los misn;os argumen-
servados para los trabajadores del grupo étnico dominante. El impul- tos era.n usados por ambas facciones. Por un lado, las organizaciones
so por excluir a las minorías también reforzaba la oposición a permitir de ml~Jeres sostenían que no ganaban nada con el incremento de los
la inmigración de zonas que pudieran aumentar o fortalecer las filas d,erech~)s ciudadanos de las minorías o por el logro de la independen-
de dichas minorías. Incluso fortaleció la oposición a (o por lo menos CIa naCIonal. Pero también afirmaban con frecuencia que a las muje-
la renuencia) los esfuerzos por eliminar una variedad de tipos de la- res de clase media educadas se les negaba el voto mientras que a las
bor compulsiva, ya que esto haría posible que dichos trabajadores li- minorías virtualmente iletradas o a los hombres inmigrantes se les da-
berados compitieran en el mercado laboral libre. ba el voto. En el caso de la independencia nacional, argumentaban
Una vez más, el antagonismo era aun mayor cuando era un asun- que no era más probable que les fueran a dar los derechos de los ciu-
to del movimiento de trabajadorea/social y su relación con un movi- dadanos en el nuevo estado que lo que era en el antiguo. Una vez más,
miento puramente nacionalista, buscando la secesión del estado den- volvía el antagonismo. Los movimientos étnicos/nacionalistas veían a
tro del cual el movimieuto de trabajadores se había constituido. Esto los movimientos de las rnujeres como representantes de los intereses
sucedía así ya fuera que el movimiento estuviera en una región del del grupo opresor, el grupo étnico dominante dentro de un país, el
mismo país o en un territorio colonial "de ultramar" controlado por poder imperial en los territorios coloniales. Veían el problema de los
ese estado. Básicamente, el movimiento de rrabajadorcs Zsocial argu- derechos de las mujeres como secundarío y uno que podía resolver-
mentaba que la "independencia" nacional no proporcionaría uingu- se una vez que sus problemas fueran resueltos.
102 LA CREACIÓN DE UNA GEOCUI:l'URA LA CREACIÓN DE UNA GEOCULI'URA
10;)
No es que faltaran personas (e incluso grupos) que intentaran so- bre los filósofos y los humanistas. Los científicos decían que eran ellos
breponerse a estos antagonismos, y que sostuvieran la sinergia funda- y sólo ellos quienes podían acceder a la verdad. Decían que como
mental de los diversos movimientos. Estas personas buscaban la uni- científicos estaban completamente desinteresados en lo bueno o lo
ficación de las luchas y en situaciones particulares consiguieron bello, puesto que eran conceptos no verificables empíricamente. De-
ciertos éxitos al respecto" Pero el cuadro de situación general de 1848 jaron la búsqueda de lo bueno y lo bello a los humanistas, quien en
a por los menos 1945 era tal que los unificadores tenían escaso impac- general estaban prestos a refugiarse allí, adoptando, en términos ge-
to en la configuración global de los movimientos antisistémicos, Las nerales, los versos de Keats: "La belleza es la verdad; la verdad, belle-
tres mayores variantes de estos movimientos eran 1] trabajadores/xo- za, eso es todo/ lo que puedes conocer sobre esta tierra y todo lo que
ciales,2] étnico/nacionalistas y, 3] grupos de mujeres, y permanecían necesitas conocer." En cierto sentido, los humanistas cedieron el con-
esencialmente en sus posiciones, cada uno librando la batalla por sus trol sobre la búsqueda de la verdad a los científicos. Y en todo caso.
propias propuestas e ignorando o incluso enfrentándose a los demás. lo que el concepto de las dos culturas había conseguido, fue la se~
Por el otro lado, hasta un punto sorprendente, a pesar de su falta ele paración radical, por primera vez en la historia de la humanidad
coordinación (y ni hablar de cooperación) las estrategias de los diver- en el mundo del saber, entre la verdad, lo bueno y lo bello. '
sos tipos de movimientos resultaron ser paralelas. La historia a largo Mientras los científicos concentraban sus estudios en los fénóme-
plazo de estos movimientos es tal que a fines del siglo xx todos habían nos materiales y los humanistas en el estudio ele los trabajos creativos,
alcanzado su objetivo primordial -la integración formal a la ciuda- se tornó evidente que había un área importante cuya ubicación en es-
danía- y ninguno había logrado su objetivo secund~lrio de utilizar su ta división no era clara. Esto era la arena de la acción social. Pero la
control del estado para transformar a la sociedad. Esta es una histo- Revolución francesa había hecho del conocimiento de la arena social
ria a la que habremos de volver. una preocupación central de las autoridades públicas. Si el cambio
Con las ideologías elaboradas y constreñidas, con los movimientos político era normal y el pueblo soberano, importaba en mucho el en-
antisistérnicos canalizando las energías del descontento, lo que que- tender cuáles eran las reglas por las cuales la arena social era consti-
daba para asegurar la eficacia de una geocultura era su aparato teóri- tuida y cómo operaba. La búsqueda de dicho conocimiento vino a lla-
co. Éste era el papel de las ciencias sociales. Ya hemos relatado el as- marse ciencias sociales. Las ciencias sociales nacieron en el siglo XIX
censo de las dos culturas en el primer capítulo. Relatemos ahora y fueron inmediata e inherentemente una arena tanto para la confrou-
brevemente esta historia como un fenómeno de la geocultura emer- tación política y para la lucha entre los científicos y los humanistas por
gente. apropiarse de esta área para su metodología de saber. Para quienes es-
La ciencia social es un término inventado en el siglo XIX. Los tér- taban en la arena pública (los estados y las empresas capitalistas), el con-
minos "ciencia" y "social" necesitan, cada uno, de una explicación. trol de las ciencias sociales significaba, en cierto sentido la habilidad
¿Por qué ciencia? En el siglo XIX, la ciencia era la palabra clave para de controlar el futuro. Y para quienes se ubicaban en las estructuras
el logro del progreso, el fin común aceptado del sistema-mundo. Hoy, del saber, tanto los científicos como los humanistas consideraban a es-
esto no parece significativo. Pero en esa época representaba, como re terreno como un anexo importante en su no muy fraternal lucha
hemos visto, un cambio básico en el sistema de valores dominantes en por el control del poder y por la supremacía intelectual en los siste-
el mundo del saber: de la redención cristiana a la Ilustración de las mas universitarios.
ideas del progreso humano. El consiguiente llamado divorcio entre En la segunda mitad del sigl<) XIX y en la primera mitad del XX, co-
la filosofía y la ciencia, lo que luego se denominaría "dos culturas" lle- mo hemos argumentado, seis nombres fueron aceptados como los
vó al debate epistemológico acerca de cómo sabemos lo que sabernos, que se ocupaban de la realidad social: historia, economía, ciencia po-
En el siglo XIX, en las estructuras de saber (en particular en el re- lítica, sociología, antropología y orientalismo. La lógica subyacente a
cientemente revivido sistema universitario) yen general en el mun- estos seis nombres, y por lo tanto la división del trabajo en el estudio
do de la cultura, los científicos comenzaron a ganar preeminencia so- de la realidad social derivaba de la situación social global en el siglo
l04 l.A CREACiÓN DE UNA GEOCUI:nmA

XIX. Existían tres líneas divisorias. La primera estaba dada entre el es- 5. EL SISTEMA-MUNDO MODERNO EN CRISIS: BIFURCACIÓN,
tudio del mundo occidental "civilizado" y el estudio del mundo no (;1\OS y O PCI ONES
moderno. La segunda distinción estaba marcada dentro del mun~lo
occidental entre el estudio del pasado y el estudio del presente. '\ la
tercera tenía lugar entre el presente occidental que la ideol~gía liI~e­
ral había designado como las tres áreas diferenciad~lsde la.v~da,soc~al
civilizada y moderna: el mercado, el estado y la sociedad CIVIL l..n ter-
Hemos dicho que los sistemas históricos tienen vidas. Alcanzan la exis-
minos epistemológicos, las ciencias sociales c<~le.ctivaIl1ente." ubi~
tencia en algún punto del tiempo y del espacio, por razones y de mane-
caban entre las ciencias naturales y las humanísticas, y se vetan pOI
ras que podemos analizar. Si sobreviven a los dolores del nacimiento, si-
ende tironeadas por la lucha epistemológica entre las dos culturas.
guen entonces su vida histórica dentro del marco y las constricciones de
Lo que de hecho sucedía era que los tres estu,dios =lel pres:nte ""
las estructuras que los constituyen, siguiendo sus ritmos cíclicos y arra-
ciderital (economía, ciencias políticas, y sociología) hablan sido
pados en sus tendencias seculares. Estas tendencias seculares, inevita-
transferidos en su mayoría al campo científico y considerados como
blemente se aproximan a las asíntotas que agravan considerable-
disciplinas nomotéticas. Las otras tres disciplinas -historia, ítl.ltropo-
mente las contradicciones internas del sistema: esto es, el sistema
logía y orientalismo- resistieron el can,to. de ~a_ sirena y tendieron a
encuentra problemas que no puede resolver, y esto causa lo que po-
considerarse disciplinas humanísticas o idiográficas.
Esta clara división del trabajo fue la premisa de cierta estructura demos llamar crisis sistémica. Con frecuencia, la gente usa el término
del sistema-mundo: un mundo dominado por Occidente, en el que crisis en forma casual, simplemente para indicar un periodo de difi-
el "resto" era o bien colonias o semicolonias. Cuando esta presunción cultades en la vida de un sistema. Pero cuando la dificultad puede ser
dejó ele ser cierta, esencialmente después de 1~~45, las línea~ f~'cmteri­ resuelta de algún modo, no existe una crisis verdadera sino una me-
zas comenzaron a parecer cada vez menos obvias y menos utIle.s que ra dificultad construida dentro del sistema. Las verdaderas crisis son
lo que habíaI~ sido hasta ese momento, y la divisi~~l del trab~qo .~~o~ aquellas dificultades que no pueden ser resueltas dentro del marco del
menzó a desmoronarse. La historia de lo que sucedió con las ciencias sistema, sino que deben resolverse por fuera y más allá del sistema his-
sociales junto con lo que sucedió con las ideologías y lo:"i, mc>vimic:n- tórico del cual las dificultades son parte. Para usar el lengu<~je técni-
tos antisistémicos es la historia del impacto de la revolución mundial co de las ciencias naturales, lo que sucede es que el sistema se bifurca,
de 1968 sobre el sistema-mundo, punto al que arribamos. esto es, encuentra que sus ecuaciones básicas pueden ser resueltas de
En términos de la geocultura que había sido construida en el espe~ dos modos muy diferentes. Podernos traducir esto a un lengl\(~je coti-
jo de las tres ideolog¿ls y paradójicamente sos~enida por los misl~10S diano diciendo que el sistema se enfrenta a dos soluciones alternativas
movimientos antisistémcicos creados para enfrentarse a ella, la fun- para la crisis, ambas intrínsecamente posibles. De hecho, los integran-
ción de las ciencias sociales era la ele suplir los fundamentos intelec- tes del sistema son llamados en forma colectiva a realizar una opción
tuales de las justificaciones morales que eran utilizadas par:l reforzar histórica sobre cuál de los caminos alternativos debe seguirse, es decir,
los mecanismos operativos del sistema-mundo moderno. En esta ta- qué nuevo sistema ha de construirse.
rea tuvieron, en general, éxito, por lo menos hasta la revolución mun- Puesto que el sistema existente ya no puede funcionar adecuada-
dial de 1968. mente dentro de los parámetros definidos, el tomar una decisión s()-
bre cómo abandonar el sistema, sobre el sistema (o sistemas) futuros
que han de construirse, es inevitable. Pero cuál de las opciones elegi-
rán colectivamente los participantes es inherentemente imprevisible.
El proceso de bifurcación es caótico, lo que significa que cada peqllc-
úa acción llevada a cabo en este periodo es pasible de conllevar im-
portantes consecuencias. Observamos que en tales condiciones, el sis-

[1051
EL SISTEMA-MUNDO MODERNO EN CRISIS EL SISTEMA-j'vlUNDO MODERNO EN CRISIS 107
106
tema tiende a oscilar bruscamente. Pero eventualmente termina in- dificultades recurrentes ya no pueden ser solucionadas fácilmente po-
clinándose en una dirección. Suele llevar bastante tiempo hasta que demos entender por qué y cómo el impacto de 1968 precipitó el co-
se arriba a la elección definitiva. Podemos llamar a este periodo de lapso de una geocultura que había mantenido unificado al sistema.
transición, uno cuyo resultado es incierto. En algún momento, sin em- En su incesante deseo de acumulación, los capitalistas permanen-
bargo, existe un t~esultado claro y entonces nos encontramos final- temente buscaron las maneras de incrementar los precios de venta de
mente inmersos en un nuevo sistema histórico. sus productos y de reducir los costos de producción. Los productores
El sistema-mundo moderno en el que vivimos, el de una economía- no pueden, sin embargo, elevar los precios de los productos en for-
mundo capitalista, se encuentra precisamente en una crisis sem(;jante, ma arbitraria a cualquier nivel. Se encuentran limitados por dos con-
y lo ha estado durante ya un tiempo. Esta crisis puede continuar por sideraciones. La primera es la existencia de competidores. Por eso es
unos veinticinco a cincuenta aúos más. Puesto que una de las carac- que la creación de oligopolios es tan importante, porque reduce el
terísticas centrales de tales periodos de transición es que nos enfren- número de vendedores alternativos. La segunda es el nivel efectivo de
tamos a bruscas oscilaciones de todas las estructuras y procesos que demanda -cuúnto dinero posee el total de compradores- y las op-
hemos conocido como parte inherente del sistema-mundo existente, ciones que los consumidores realizan puesto que su poder de compra
nos encontramos con que nuestras expectativas a corto plazo son ne- es limitado.
cesariarnente inestables. Esta inestabilidad puede generar una ansie- El nivel de demanda electiva se ve afectado primariamente por la
dad considerable y por lo tanto violencia en lo que las personas inten- distribución del ingreso. Obviamente, cuanto más dinero tenga cada
tan preservar los privilegios adquiridos y el rango jerárquico en una comprador, más podrá adquirir. Este sencillo dato crea un dilema
situación muy inestable. En general, este proceso puede llevar a C011- inherente y continuo para los capitalistas. Por un lado, desean ma-
flictos social~s que pueden tomar una forma bastante desagradable. ximizar sus ganancias tanto como sea posible, y por ende desean
¿Cuándo comenzó esta crisis? La génesis de un fenómeno es siem- minimizar la cantidad de excedente que los demás reciben, por cjem-
pre el asun to-rnás debatible en el discurso científico. Uno siempre plo, sus empleados. Por el otro lado, al menos algunos capitalistas de-
puede encontrar antecedentes y preanuncios a casi todo en el pasa- ben permitir la redistribución de la plusvalía creada, o, caso contra-
do inmediato, pero también en el pasado lejano. U n posible monten- río, habría muy pocos compradores para sus productos. Por eso, por
te> en el que comenzar la historia de la crisis sistémica contemporánea lo menos en forma intermitente, al menos algunos productores tie-
es la revolución mundial de 1968, la que sacudió considerablemente nen que favorecer el incremento salarial de sus ernpleados a fin de
las estructuras del sistema-mundo. Esta revolución mundial marcó el crear una demanda más electiva.
fin de un largo periodo de supremacía liberal, desarticulando por lo Dado el nivel de demanda efectiva en un momento determinado,
tanto la geocultura que había mantenido las instituciones políticas del las decisiones que tornan los consumidores están basadas en lo que
sistema-mundo intactas. Y el dislocar esta geocultura sacó de quicio los economistas llaman la elasticidad de la demanda. Esto se refiere
los basamentos de la economía-mundo capitalista y la expuso a la al valor que cada comprador pone en los usos alternativos de su dine-
fuerza de los impactos políticos y culturales a los cuales siempre ha- ro. Las compras van, a los ojos del comprador, desde lo indispensable
bía estado sujeta, pero contra los cuales había estado previamente, a lo completamente opcional. Estas valuaciones son el resultado del
protegida en parte. iuterjuego entre la psicología de los individuos, las presiones culturales
El impacto de 1968 al que hemos de volver no es sin embargo su- y los requerimientos fisiológicos. Los vendedores pueden tener sólo un
ficiente para explicar la crisis en el sistema. Tienen que haber existi- impacto limitado en la elasticidad de la demanda, aUllque la publicidad
do tendencias estructurales que comenzaran a alcanzar sus asíntotas (en su sentido más amplio) está diseriada precisamente par,1 afectar
y por lo tanto volvieran imposible el sobreponerse a las repetidas di- las opciones de los consumidores.
ficultades a las que todo sistema se enfrenta en sus ciclos rítmicos. Só- La consecuencia neta para el vendedor es que el vendedor jamás
lo cuando hemos percibido cuáles son estas tendencias y por qué las puede elevar los precios a un nivel en el que al los competidores pue-
lOS EL SISTEMA-MUNDO r-.IODERNO EN CRISIS El, SISTEf\IA-MUNDO MODERNO EN CRISIS 109

dan vender más barato, !JI los compradores no t.engan dinero para económica de cada empresa productiva. Está también la parte externa.
comprar el producto, o e) los compradores no estén dispuestos a de~­ El estado global de la economía, en los ámbitos local e internacional,
t.inar t.ant.o dinero para esa compra. Dado el t.echo implícito en los m- determina el nivel de desempleo y por lo tanto qué tan desespera-
veles de los precios de venta, los productores suelen gastar la mayor do está cada segmento de la unidad productiva para llegar a un
parte de su energía para la acumulación de capital en la búsqueda de acuerdo sobre los salarios.
nuevas maneras para reducir los costos de producción. Para entender La fuerza política deriva de una combinación de la maquinaria po-
lo que sucede en el sistema-mundo cont.emporáne~"tenen}~)s que e~a­ lítica y los arreglos en la estructura estatal, la fuerza de las organiza-
minar las razones por la que los costos de producción han Ido elevan- ciones sindicales de los trabajadores, )' el grado en que los empleado-
dose en todo el mundo con el transcurso del tiempo a pesar de los es- res necesitan asegurarse el apoyo de los gerentes y cuadros medios
fuerzos de todos los productores, reduciendo de hecho el margen para mantener a raya las demandas de los trabajadores ordinarios. Y
ente los costos de producción y los posibles precios de vent.a. En otras lo que denominamos fuerza cult.ural-Ios parámetros de la comuni-
palabras, necesitamos entender por qué se ha reducido el promedio dad local y nacional- es con frecuencia el resultado de la fuerza po-
munclial de ganancias. lítica previa.
Para cualquier productor existen tres costos principales de produc- En general, en cualq uier área productiva, el poder sindical de los
ción. El product.or debe remunerar al personal que trabaja en su em- trabajadores tenderá a aumentar con el correr del tiempo, merced a
presa. El productor debe comprar los insumos para el proce~o de pro- la organización y la educación. Las medidas represivas pueden ser
ducción. Yel product.or debe pagar los impuestos que le imponen utilizadas para limitar los efectos de tal organización, pero entonces
todas y cada una de las estructuras gubernamentales con autoridad existirán costos asociados a ellas, quizá mayores impuestos, o mayo-
para l~acerlo durante el proceso de producción particular. Del~emos res salarios para los cuadros, quizá la necesidad de emplear y remu-
examinar, a su vez, cada uno de estos tres costos y ver, en particular, nerar a personal represivo. Si uno examina los más beneficiosos lu-
por qué se hanido incrementando constantemente, sobre el longu« gares de producción -tirrnas oligopólicas en sectores de punta-
durée de la economía-mundo capi talista, existe un factor adicional en juego, y es que las firmas altamen te re-
¿Cómo decide un empleador cuánto pagar a sus empleados? Puede dituables no quieren perder tiempo productivo a consecuencia del
que existan leyes que fijen un salario mínimo. Existen, por cierto, en descontento de los trabajadores. Como resultado, los costos de re-
todo tiempo y lugar, salarios habituales, aunque éstos estén sujetos a muneración en tales firmas tienden a elevarse con el transcurso del
una revisión constante. Básicamente, el empleador ha de ofrecer una tiempo, pero tarde o temprano estas mismas unidades de producción
cifra casi siempre inferior a la que al empleado le gust.aría recibir. El se enfrentarán a un aumento de la competencia y deberán por lo tau-
productor y el trabajador negocian este punto; arguyen en torno de to limitar los incrementos de precio, lo cual resultará en un menor
dicha cuestión en forma constante y repetida. El resultado de tal ne- margen de ganancia.
gociación () lucha depende de la fuerza de cada facción, económica, Existe sólo una medida importante para contrarrestar el constan-
política y cultural. . te aumento en los costos remunerativos: la "fábrica desplazada". Al
Los empleados pueden tortalecerse durante el proceso (le nego- desplazar las fábricas a lugares en donde los costos de producción
ciación si su capacitación no es común. Siempre existe un elemento sean mucho menores, el empleador no sólo obtiene menores costos
de oferta y demanda para determinar los niveles del salario. O los em- remunerativos sino que gana fuerza política en la zona donde la fú-
pleados pueden fortalecerse porque se organizan en C(Hlj~lnto y rea- brica se está instalando parcialmente, puesto que los trabajadores exis-
lizan acciones sindicales. Esto se aplica no sólo a los trab(~J'lclores en tentes pueden estar dispuestos a aceptar tasas salariales más reduci-
la producción (tanto trabajadores calificados como no ~:alifi~ados) si- das para prevenir una mayor "huida" de puestos de uabajo. Por
no también al personal administrativo (tanto de nivel ~JecUl1vo como supuesto, hay UD aspecto negativo para el empleador. Si no lo hubie-
de nivel medio). tsta es la part.e interna de la cuestión de la fuerza ra, los lugares ele producción se habrían desplazado Il11H.!lO antes. Es-
110 EL SISTEMA-tvIUNDO MODERNO EN CRISIS EL SISTEMA-l'vIUNnO MODERNO EN CRISIS

tá el costo de la mudanza. Yen esas otras zonas, los costos de transac- diciones de las cuales su empresa buscó escapar mediante la mudan-
ción son normalmente más altos -por el aumento de la distancia a za de sus operaciones de producción. Eventualmente, en un periodo
los eventuales compradores, por una infraestructura más precaria y futuro de depresión económica, el productor puede, una vez más, uti-
por los mayores costos de '·'corrupción"-, es decir, remuneración no lizar la táctica de la "fábrica desplazada".
declarada a individuos no empleados. Con el tiempo, sin embargo, el número de zonas en las cuales esta
El balance entre los costos de remuneración y los costos de tran- solución particular al aumento de los costos de remuneración puede
sacción se desarrolla de manera cíclica. Los costos de transacción ser implementada en la economía-mundo capitalista se' han vuelto es-
tienden a ser la consideración primaria en épocas de expansión casos. El mundo se ha desruralizado, en buena medida precisamente
económica (Iases Kondratieff A) mientras que los costos de remune- por este modo de controlar los costos de remuneración mediante el
ración son la consideración primaria en épocas de estancamiento eco- desplazamiento de los procesos productivos. En la segunda mitad del
nómico (fases B). Aun así, uno debe preguntar por qué existen zonas siglo xx, hubo una reducción radical en la proporción de la pobla-
de más baja remuneración. La razón de esto tiene que ver con el ta- ción mundial que vive en áreas rurales. Y la primera mitad del siglo
maño de la población no urbana en un país o región determinados. XXI amenaza con eliminar los espacios rurales restantes de concentra-
En dondequiera la población rural sea numerosa, existe una cantidad ciones rurales. Cuando ya no haya zonas a donde las fábricas puedan
importante de personas que están parcialmente, o incluso en su ma- desplazarse, ya no habrá modo de reducir de manera significativa los
yor parte, fuera de la economía salarial. O los cambios en el uso de la niveles de remuneración de los empleados de todo el rnundo.
tierra en las áreas rurales fuerzan a la población a desplazarse. Para El constante aumento de los niveles de remuneración no es el único
tales personas, la oportunidad de un empleo asalariado en áreas ur- problema al que se enfrentan los productores. El segundo es el costo ele
banas representa un importante aumento en el ingreso total para la los insumes. Al hablar de insumos incluyo a las maquinarias y a los
unidad doméstica de la cual son parte, aun cuando los salarios sean materiales de producción (ya sea que éstos se denominen materia pri-
significativamente más bajos que las normas mundiales de remunera- ma o productos scrnielaborados o elaborados). El productor los ad-
ción. Así pues, al menos en un principio, el ingreso de tales personas quiere, por supuesto, en el mercado y paga lo que elebe pagar por
en la fuerza de trabajo es un arreglo beneficioso para todas las partes: ellos. Pero hay tres costos ocultos que los productores no necesaria-
menores costos de producción para el empleador e ingresos más al- mente abonan. f~stos son los costos ele la eliminación de residuos (es-
tos para los empleados. Los salarios son allí más bajos no sólo para los pecialmente de materiales tóxicos), los costos de renovación de ma-
trabajadores no calificados sino también para los cuadros. Las zonas teria prima, y lo que suelen denominarse costos de infraestructura.
periféricas suelen ser menos costosas, con menos facilidades y los sa- Las maneras de evadir el pago de estos costos son múltiples, )' el no
larios de los cuadros se encuentran en consecuencia por debajo de pago de éstos ha sido una fuente importante para mantener bajo el
las normas de las zonas centrales. costo de los insumes.
El problema es que la fuerza política del empleador y de los em- El modo principal de minimizar los costos de eliminación de resi-
pleados no está tallada en la roca. Evoluciona. Si en un principio los duos es el de tirarlos, esto es, el colocar los desechos en algún úrea
recientemente trabajadores urbanos tienen dificultades para ajustarse pública sin haberlos tratado, o con un tratamiento mínimo, Cuando
a la vida en la ciudad y no son conscientes de su fuerza política poten- se trata de materiales tóxicos, el resultado, además de la acumulación,
cial, este estado de ignorancía no dura eternamente. Ciertamente, son las consecuencias nocivas para la ecosfera. En algún momento,
dentro de un plazo de unos veinticinco arios los empleados o sus des- las consecuencias de la acumulación y los efectos nocivos serán per-
cendientes se ajustan a la realidad de su nueva situación y se vuelven cibidos como un problema social, y la colectividad se ve rá forzada a
conscientes de los bajos niveles de su remuneración en comparación enfrentarlos. Pero 1« acumulación de desechos y los efectos nocivos
con las normas internacionales. La reacción es comenzar a participar se comportan un poco como la ausencia de zonas rurales cercanas.
en actividades sindicales. El empleador redescubre entonces las con- Un productor siempre puede reubicarse en un área llueva, eliminan-
EL SISTEMA-MUNDO MODERNO EN CRISIS
EL SISTEMA-¡V!UNDO t\IODERNO EN CRISIS
112
La presié~n para internalizar los costos representa, para las empre-
do de ese modo el problema, hasta que las nuevas áreas "limpias" se S~l: productivas un incremento importante en los costos de produc-
agoten. En términos globales, esto es lo que ha estado teniendo lugar cron , los cuales, con el tiempo, han superado las ventajas en costos
en la economía-Inundo capitalista. Es sólo durante la segunda mitad que la ~ecn()logÍa hizo posible. Yesta internalización de' costos omite
del siglo xx que el agotamiento potencial ele los sitios para la acurnu- el creciente problema que estas firmas están teniendo como resulta-
lación de desechos ha comenzado a per'cibirse como un pn)blema so- ~lo de las multas impuestas por las cortes y las legislaturas por los da-
cial. nos causados por negligencia.
El problema de la renovación de las materias primas es un pro- .. El tercer ~()sto ~l ~le se ha ido incrementando con el paso del
blerna paralelo. El comprador de materias primas no suele estar in- tIempo es el IlnposltlVO. Los impuestos son un elemento básico de
teresado en su disponibilidad a largo plazo. y los vendedores están la organización social. Siempre ha habido y siempre habrá irnpues-
notablemente dispuestos a subordinar la clisponibilidad a largo plazo ~os de uno u otro tenor. Pero quién paga, y cuánto, es tema de una
a las ganancias a corto plazo. Luego de quinientos años esto ha cul- l~lcesante lucha política. En el sistema-mundo moderno, han exis-
minado en el sucesivo agotmniento e incremento de los costos de ob- tido dos razones básicas para la carga impositiva. Una es proveer a
tención de tales recursos. Estas tendencias han sido sólo parcialmen- las estructuras estatales de los medios para ofrecer servicios de se-
te remontadas Inediante los avances de la tecnología en la creación guridad (c~jér:itos y policías), construir infraestructura y emplear
de recursos alternativos. um~ burocracia con la cual proveer los servicios públicos y cobrar
Estos dos agotamientos -de espacios para los desperdicios y de re- losllnp.u~st~)s. Estos costos son inevitables, aunque obviamente pue-
cursos naturales- se ha vuelto el tema de grandes movimientos de den existir nnportantes diferencias en los puntos de vista sobre en
alnbientalistas y verdes en los últimos decenios, quienes han buscado qué y cómo debe gastarse el dinero. .
la intervención gubernamental para cubrir necesidades colectivas. Pe- Existe, empero, una segunda razón para los impuestos, más recien-
ro el cubrir estas)lecesidades requiere dinero, una gran cantidad de te (ha surgido sólo en el último siglo de manera significativa). Esta se-
dinero. ¿Quién va a pagar todo esto? Existen sólo dos posibilidades gunda r~lzón es consecuencia de la democratización política, la que
reales: la colectividad, con los impuestos, y los productores que usan ha concitado demandas de la ciudadanía sobre los estados para que
la materia prima. En la medida en que los productores se vean obli- l<~s provean de tres beneficios principales que han pasado a ser entcn-
gados a pagar por ellos -lo que los economistas llaman internaliza- didos conlO. derechos: educación, salud y la garantía de un ingreso
ció n de costos- los costos de produccíón de dichos productores se durante la VIda del sujeto. Cuando estos beneficios fueron suministra-
incrementar{uL dos por primera vez en el siglo XIX, los gastos estatales eran reducidos
Finalmente, est;l el tema de la infraestructura, un término que y,s~ólo exisLÍ:lll en UIlOS pocos países. A lo largo del siglo XX, la defini-
hace referencia a todas las instituciones físicas fuera de la unidad C10n de que es lo que los estados deben suministrar y el n úmero de
de producción que forman parte necesaria de los procesos de pro- estados que lo suministraban de modo constante creció en cada una
ducción y distributivos: rutas, servicios de transporte, redes de co- de e~tas áreas. Hoy parece virtualmente imposible bajar los gastos a
rn uu icaci n, sistemas de seguridad, suministro de agua. Í~stos son
ó
los niveles de la situación previa.
de alto costo, y son cada vez más elevados. Una vez más, ¿quién pa- Corno resultado de los incrementos en los costos (no sólo en ter-
ga la cuenta? O bien la colectividad, lo que implica impuestos, o las minos al~soiutos sino como una proporción del excedente mundial)
firmas involucradas, lo que significa incremento de los costos, De- de segundad, construcción de infraestructura y la oferta a la ciudada-
be hacerse notar que en l,a medida en que la infraestructura es pri- nía de lo~ beneficios de la educación, la salud'y la garantía de por vi-
vatizada, la cuenta la pagan las firmas involucradas (incluso cuan- da del SLqct(), la carga impositiva como parte de los costos totales se
do otras ernpresas obtíenen ganancias por la operación de la ha ido i~lcTementa.ndo en forma constante para todas las empresas
infraestructura, e incluso si los individuos pagan mayores costos pa- productivas, y continuará haciéndolo.
ra su propio consumo).
114 EL SISTEl\'IA-rvIUNDO MODERNO EN CRISIS EL SISTEI\IA-MUNDO MODERNO EN CRISIS
115
Esto es, los tres costos de producción -rcnnmeración, insumos e do paso de la Iórrnula de dos pasos -cambiar al mundo- parecía
impuestos- se han ido incrementando sin pausa a lo largo ele los úl- en la práctica estar mucho más lejos de ser realizado que lo que la
timos quinientos años y en particular en los últimos cincuenta. Por mayoría de la gente había anticipado. A pesar del crecimiento econó-
otro lado, los precios de ventas no han sido capaces de mantener e! mico total del sistema-mundo, la brecha ente el centro y la periferia ha-
ritmo, a pesar del incremento efectivo de la demanda, por una expan- bía crecido más que nunca. Ya pesar de la llegada ,11 poder de los mo-
sión constante en el número de productores y por la recurrente inca- vimientos antisistémicos, el gran entusiasmo part.icipativo de! periodo
pacidad para mantener condiciones oligopólicas. O sea lo que signi- de movilización parecía haber muerto una vez que los movimientos an-
fica la reducción de las ganancias. Más aún, los productores buscan tisistérnicos accedían al poder en un estado dado. Aparecieron nuevos
revertir en forma constante, estas condiciones, y es lo que hoy día in- estamentos de privilegio. Ahora, se le pedía a la gente común que no
tentan llevar a cabo. Para apreciar los límites de la capacidad que tie- efectuara demandas militantes sobre lo que se aseguraba era un sistema
nen de llevarlo a cabo, debemos volver al impacto cultural de 1968. de gobierno que los representaba. Cuando el futuro devino en presen-
La economía-mundo en los arios posteriores a 1945 vio la mayor te, muchos ardientes militantes previos de los movimientos comenzaron
expansión de las estructuras productivas en la historia de! sistema- a replantear sus ideas, y eventualmente comenzaron a disentir.
mundo moderno. Todas las tendencias estructurales a las que hemos Fue la combinación de un descontento de larga data sobre el fun-
hecho referencia -costos de remuneración, costos de insumos, im- cionamiento del sistema-mundo y la desilusión respecto a la capaci-
puesto- se movieron en una abrupta curva ascendente. Al mismo dad de los movimientos antisistémicos de transformar al mundo que
tiempo, los movimientos antisistémicos que hemos discutido, realiza- llevó a la revolución mundial de 1968. Las explosiones de 1968 con-
ron extraordinarios avances en la consecución de sus objetivos inme- tenían dos temas repetidos virtualmente en todas partes, indepen-
diatos: el acceder al poder en las estructuras estatales. En todas par- dientemente de! contexto local. Uno era el rechazo al poder hegemó-
tes del mundo estos movimientos parecían haber logrado e! primer nico de los Estados Unidos, simultáneamente con una queja hacia la
paso de los dos que constaba su proyecto. En una vasta área del nor- Unión Soviética, el presunto antagonista de los Estados Unidos, la
te de Europa central al este asiático (desde los ríos Elba al Yalú), go- cual parecía en connivencia con el orden mundial que los Estados
bernaban los partidos comunistas. En el mundo paneuropeo (Euro- Unidos habían establecido. Yel segundo era que los movimientos an-
pa occidental, América del Norte y Australasia), los partidos tisistémicos tradicionales no había cumplido sus promesas una vez
socialdemócratas (o sus equivalentes) detentaban el poder, o al me- que llegaron al poder. La combinación de estas dos quejas, largamen-
nos alternaban en e! poder. En el resto de Asia y la mayor parte de te repetidas, constituyó un terremoto cultural. La multitud de levan-
África, los movimientos de liberación nacional habían tornado e! po- tamientos parecía un fénix y no consiguió elevar al poder a los múlti-
der. Yen América latina, los movimientos nacionalistas/populistas ha- ples revolucionarios de 1968, al menos no por mucho tiempo. Pero
bían tomado el control. legitimaron y fortalecieron el sentimiento de desilusión no sólo con
Los años posteriores a 1945 fueron pues un periodo de gra.n opti- los antiguos movimientos antisistérnicos sino también con las estruc-
mismo. El futuro económico aparecía brillante, y los movimientos po- turas estatales que estos movimientos habían fortalecido. Las certezas
pulares de toda índole parecían estar logrando sus objetivos. Yen Viet- a largo plazo de la esperanza evolutiva se había t.ransformado en te-
nam, un pequeño país que luchaba por su independencia, parecía mor de que el sistema-mundo fuera inmutable.
mantener a raya al poder hegemónico, los Estados U nidos. El siste- Este giro en los sentimientos de la población mundial, lejos de
ma-mundo moderno nunca se había visto tan bien para tanta gente, reforzar el statu. quo, retiró el apoyo político y cultural a la econo-
un sentir que tuvo un efecto excitante, pero a la vez un efecto muy es- mia-mundo capitalista. Los oprimidos del mundo ya no estaban más
tabilizador. seguros de que la historia estaba de su lado. Ya no podrían ser enton-
Sin embargo, existía una gran desilusión subyacente respecto, ces satisfechos con mejoras graduales, en la creencia que darían Iru-
precisamente, de los movimientos en el ámbito del poder. El segun- to para sus hijos y nietos. Ya no podrían ser convencidos de posponer
EL SISTEMA-MUNDO MODERNO I~N CRISIS EL SISTEí'l'lA-MUNDO !VIODERNO EN CRISIS 117
116
las quejas del presente en nombre de un futuro bene~ici:)so. En ~<;u­ Los movimientos antisistérnicos tradicionales habían enfatizado en
ma, los múltiples productores del sistema-mundo capitalista hablan primer término los temas ele poder estatal y estructuras económicas.
perdido el principal estabilizador oculto del sistema, el opti.mismo de Ambos temas habían retrocedido en la retórica militante de 1968
los oprimidos. Yesta pérdida llegó en el peor momento posil~le, cuan- frente al espacio ocupado por cuestiones de raza y sexualidad. Esto
do la reducción de las ganancías comenzaba a hacerse sentir de ma- presentaba un problema real a la derecha mundial. Los temas geopo-
nera pronunciada. . . , . líticos y económicos eran más sencillos para la derecha mundial que
El impacto cultural de 1968 desestabilizó el dominio automauco los socioculturales, Esto era debido a que la posición de los liberales
del centro liberal, el cual había prevalecido en el sistema-mundo des- centrista, quienes eran hostiles a cualquier desmantelamiento de las
de la anterior revolución mundial de 1848. La derecha y la izquierda instituciones políticas y económicas básicas de la economía-mundo
se vieron libres de su función como avatares delliberalislllO centrista capitalista, pero eran simpatizantes latentes, aunque no militantes, de
y fueron capaces de afirmar, o mejor dicho, reafirmar sus valores más los cambios sociopolíticos preconizados por los militantes de las revo-
~'adicales. El sistema-mundo había entrado en el periodo de transi- luciones de 1968 (y posteriores). Como resultado, la reacción pos-
ción, y tan to la derecha como la izquierda estaban decididas a sacar 1968 fue una división, por un lado de los poderes establecidos por res-
ventajas del caos reinante para asegurar que sus valores prevalecieran taurar el orden y resolver algunas de las dificultades inmediatas
en el nuevo sistema (o sistemas) que emergería, eventualmente, de la resultantes de la disminución del margen de ganancia y en la otra una
crisis. contrarrevolución cultural de base más restringida pero mucho más
Los efectos inmediatos de la revolución mundial de 1968 parecíe- activa. Es importante distinguir los dos temas y por ende los dos tipos
ron ser una legitimación de los valores de la izquierda, sobre todo en de alineamientos estratégicos.
lo concerniente a cuestiones de raza y sexo. El racismo había sido una Entretanto la economía-mundo entraba por esta época en una
característica prevalecíente del sistema-mundo moderno durante to- larga fase Kondratieff 13, la coalición de fuerzas de centro y derecha
da su existencia: Es cierto que su legitimidad había sido cuestionada intentaban retrotraer los crecientes costos ele producción en sus tres
durante dos siglos. Pero sólo después de la revolución mundial de componentes. Buscaban reducir los niveles de remuneración. Busca-
1968 una campaña extendida contra el racismo -llevada adelante ban rcexternalizar los costos de insumes. Ybuscaban reducir la tasación
por los mismos grupos oprimidos, a diferencia de las anteriores, dir~­ impositiva para el beneficio del estado de bienestar (educación, salud
gidas primariamente por liberales que ocupaban los estrat:)s C1<)I~l~­ )' garantías de ingresos), Esta ofensiva tornó muchas formas. El centro
llantes- se convirtió en un fenómeno central del escenano políti- abandonó el tema del desarrollo (como manera de sobreponerse a la
co mundial, tomando la forma tanto ele militancia activa de las polarización global) y lo remplazó con el terna de la globalización, la
"minorías" en los movimientos de identidad en todas partes y ele los que demandaba, en esencia, la apertura de todas las íron teras para el
intentos por reconstruir el mundo del saber, y llevar los temas deriva- libre flujo de mercaderías)' capital (pero no del trabajo}. El régimen
dos del racismo crónico central al centro del discurso intelectual. de Thatcher en el Reino Uniclo y el régimen de Reagan en los Estados
Junto con el debate sobre el racismo, sería difícil pas;ll: por alto, la Unidos asumió el liderazgo en la promoción de estas políticas, que fue-
ubicación central de la sexualidad en la revolución mundial de 19b8. ron denominadas "neoliberalismo" en la teoría y "el consenso de Was-
Ya sea que hablemos de políticas relacionadas conel género o con las hington" corno política. El Foro Económico Mundial en Davos fue el
preferencias sexuales, y eventualmente con la identidad transgénero, lugar de promoción de la teoría y el Fondo Monetario Internacional
el impacto de 1968 fue el de llevar al frente lo que había sido una len- (FMI) y la recientemente establecida Organización de Mundial de Co-
ta transformación de las conductas sexuales en el medio siglo ante- mercio (Ol'vIC) se convirtieron en los principales implemeutadotcs del
rior y permitirle explotar en la escena social mundial, con enormes consenso de Washington.
consecuencias para la ley, las prácticas de las costumbres, para las re- Las dificultades económicas que enfrentaban todos los gobienlos
ligiones y para los discursos intelectuales. a partir de l 970 (en particular en el Sur y en la an tigua zona comu-
118 EL SIS'r¡':MA-MUNDO MODERNO EN CRISIS EL SISTEMA-MUNDO MODERNO EN CRISIS H9
nista) hizo extremadamente dificultosa para esos estados, g-oberna- Ésta es la descripción empírica de una situación caótica en el siste-
dos por antiguos movimientos antisistémicos, la resistencia a las pre- ma-mundo. ¿Qué se puede esperar en UBa situación semejante? Lo
siones de "ajuste estructural" y apertura de las fron teras, Como resul- primero a remarcar es que lo que podemos esperar, lo que ya estamos
tado, se logró una limitada reducción en los costos de producción viendo, son enormes fluctuaciones en todas las áreas institucionales
mundiales, pero el éxito fue mucho menor de lo que esperaban los del sistema-mundo. La economía-mundo está sujera a agudas presio-
promotores de semejantes políticas, y lnuy por debajo de lo que era nes especulativas, las cuales escapan al control de las más importan-
necesario para terminar con la reducción en el margen de ganancias. tes instituciones financieras y organismos de control, tal como los ban-
Más y más, los capitalistas buscaron aumentar sus ganancias en el área cos centrales. Un mayor nivel de violencia surge en todas partes y dosis
de la especulación financiera antes que en la de producción. Tales grandes y pequeiias, y sobre periodos relativamente extensos. No hay
manipulaciones financieras pueden dar como resultado grandes ga- nadie que detente el poder para acallar en forma efectiva semejantes
nancias para algunos operadores, pero volatilizan la economía-mundo levantamientos. Las restricciones morales con frecuencia reguladas
y la someten a los cambios de cambio monetario y de empleo. Ést.e es, por el estado y por las instituciones religiosas encuentran su eficacia
de hecho, una de las señales del aumento del caos. considerablemente reducida.
En el mundo de la política, la izquierda política global volvía sus Por otro lado, sólo porque un sistema esté en crisis no significa que
objetivos electorales secundarios y comenzaba más bien, la organiza- no continúe intentando funcionar de la manera habitual. Es lo que
ción de un "movimiento de movimientos", que fuera identificado con intenta. En tant.o que los modos habituales han determinado tenden-
el Foro Social Mundial (F5M), que se reuniera inicialmente en Porto cias seculares que se acercan a sus asíntotas, el continuar con la me-
Alegre y al que se refiere con frecuencia como símbolo. El Fsrvl no es todología habit.ual sólo agrava la crisis. Sin embargo, la continuación
una organización, sino un lugar de encuent.ro de militantes de muchos de las acciones habituales será posiblemente el comportamiento de
tipos e ideas, que se dedican a una variedad de tareas desde demostra- la mayoría de las perscmas. En el muy cort.o plazo, tiene sen tido. Los
ciones colectivas-mundiales o regionales a organizaciones locales en to- modos habituales son los rnodos familiares, y prometen beneficios
do el mundo. Su lema, "otro mundo es posible", es expresivo en tanto a corto plazo, o no serían los modos habituales. Precisamente porque
que perciben que el sistema-mundo se encuentra en una crisis estruc- las fluctuaciones son mayores, la Inayor parte de la gente busca la se-
tural y que las opciones políticas son reales. El mundo se enfrenta de guridad en el mantenimiento de dicho comportamiento.
manera creciente a una lucha en múltiples frentes entre el espíritu Por cierto, toda clase de individuos buscarán. a mediano plazo,
de Davos y el espíritu de Porto Alegre. ajustes al sistema, los cuales, argumentarán, servirán para mitig-ar los
El dramático ataque de Osama bin Laden a las Torres Gemelas, el problemas existentes. Esto es también un patrón de conducta habi-
11 de septiembre de 2001 fue una serial más del caos global y del tual, y en el recuerdo de la mayoría de la gente, uno que funcionó en
punto de inflexión en los alineamientos políticos. Permitió que el pasado y que debería. por ende, volver a intentarse. El problema es
aquellos a la derecha que intentaban cortar lazos con el centro, ins- que en una crisis sistémica, tales ~~justes a mediano plazo tienen un
tauraran un programa centrado en afirmaciones unilaterales de los efecto mínimo. Esto es, después de todo, lo que dijimos define a una
Estados Unidos, basadas en su fuerza militar, combinada con un in- crisis sistémica.
tento por eliminar la evolución cultural del sistema-mundo que ha- y habrá quienes busquen caminos más transformativos, con Irecucn-
bía tenido lugar luego de la revolución mundial de 19GB (en parti- cia bajo la apariencia de ajustes a mediano plazo. Esperan sacar venta-
cular en las áreas de raza y sexualidad). En el proceso, buscaron .la de las grandes variaciones del periodo de transición para introducir
liquidar muchas de las estructuras geopolít.icas implementadas des- cambios importantes en los modos operativos, lo que empujará al pro-
pués de 1945, a las que veían corno constrictoras de sus po lít.icas. ceso en una de las direcciones de la bifurcación. Es esta última lorrna
Pero estos esfuerzos amenazaban con empeorar la creciente ines- de comportamiento la que tendrá las mayores consecuencias. En la si-
tabilidad del sistema-mundo. tuación actual, es a la que hacemos referencia como la lucha entre el
120 EL SISTEMA-MUNDO MC)[)ERNO EN CRISIS EL SISTEtvIA-1\HINDO MODERNO EN CRISIS 121
espíritu de Davos y el espíritu de Porto Alegre. Esta lucha !lO está, qui- todas aquellas áreas en las que no hay justificativos para que la mayo-
zás, en el centro de atención de la mayor parte de las personas. Ypor ría imponga su preferencia sobre los demás. En principio, la mayoría
supuesto, muchos ele quienes se encuentran más activos en esta lucha de los estados del sistema-mundo han prestado apoyo, de la boca para
pueden hallar útil el distraer la atención de la intensidad de la lucha afuera, a estos derechos de exención a las preferencias de la mayoría.
y lo que en ella se juega, con la espera de lograr alguno de sus objeti- Algunos han incluso celebrado el concepto no sólo como una protec-
vos sin despertar la oposición que una proclama abierta de estos ob- ción negativa sino como una contribución positiva a la construcción de
jetivos podría desatar. un sistema histórico de diversas tendencias. Los movimientos antisis-
No hay demasiado que pueda decirse de una lucha que recién co- térnicos tradicionales han priorizado lo que denominamos libertad
mienza a desarrollarse, una cuyas características centrales son: la to- de la mayoría. Los revolucionarios del mundo del968 pusieron gran
tal incertidumbre de su resultado y la opacidad de la lucha. Uno po- énfasis, en cambio, en expandir la libertad de las minorías.
dría pensarla como el enfrentamiento entre valores fundamentales, Incluso si asumimos que todos están a favor de la libertad, lo que
incluso de "civilizaciones" entretanto no identifiquemos a cualquiera no deja de ser una asunción apresurada, existe una enorme e inter-
de las dos facciones con pueblos, razas, grupos religiosos, u otros gru- minable dificultad para decidir cuál es la línea entre la libertad de la
pos históricos existentes. El elemento clave del debate es el grado en mayoría y la libertad de las minorías, es decir, en qué esferas y en qué
el que cualquier sistema social, pero en este caso el futuro que esta- cuestiones una u otra adquiere precedencia. En la lucha IJor el sistema
mos construyendo, se inclinará en una dirección o en la otra de los (o sistemas) que remplazarán al existente sistema-mundo, la brecha
dos ternas centrales de larga data en la organización social -la liber- fundamental estará entre quienes deseen expandir ambas liberta-
tad y la igualdad- ternas que están mucho más íntimamente ligados des -la de la mayoría y las de las minorias-c- y la de quienes busquen
que lo que el pensamiento social en el sistema-mundo moderno ha crear un sistema sin libertades bajo la apariencia de preferir o bien la
estado dispuesto a admitir. libertad de la mayoría o la de las minorías. En tal lucha, es evidente
La cuestión de la libertad (o "democracia") está rodeada por tama- qué función desempeña la opacidad. La opacidad lleva a la confusión,
ña hipérbole en el mundo moderno que es a veces difícil apreciar los y ésta favorece la causa de quienes intentan limitar las libertades.
temas subyacentes. Encontraríamos útil distinguir entre la libertad de La igualdad se presenta con frecuencia corno un concepto en con-
la mayoría y la libertad de la minoría. La libertad de la mayoría se ha- Ilicto con la libertad, especialmente cuando nos rcfctirnr»; a la igual-
lla en el grado en el que las decisiones políticas colectivas reflejan, de dad relativa de accesos a bienes materiales. De hecho, es el revés de
hecho, las preferencias de la mayoría, en contraposición de aquellos la misma moneda. En la medida en que existan desigualdades de im-
grupos minoritarios que puedan en la práctica ejercer el control de portancia, es inconcebible que se les otorgue el mismo valor a todas
los procesos de toma de decisiones. Esto no es simplemente una cues- las personas a la hora de determinar las preferencias de la mayoría. Y
tión de las denominadas elecciones libres, aunque llO hay duda de es inconcebible que la libertad de las minorías sea plenamente respe-
que unas elecciones frecuentes, honestas y abiertas son parte necesa- tada si estas minorías no son iguales a los ojos de todos, iguales social
ria aunque lejos de ser suficiente de una estructura democrática. La y económicamente para serlo también políticamente. [,o que la pro-
libertad de la mayoría requiere la activa participación de la mayoríu. moción de la igualdad como concepto hace es señalar las posiciones
También requiere el acceso a la información de parte de ésta. Yrequie- necesarias de la mayoría para realizar su propia libertad y para alen-
re de un modo de trasladar las opiniones de la mayoría ele la población tar la libertad de las minorías.
a la opinión de la mayoría de los cuerpos legislativos. Es dudoso que Al construir el sistema (o sistcrnas') sucesor del existente, debernos
exista algún estado en el sistema-mundo moderno que sea plenamen- optar o bien por un sistemajerárquico que otorgue o pc rmi ta privi-
te dcrnocrático en este sentido. legios de acuerdo con una jerarquía del sistema, comoquiera q ue
La libertad de la minoría es un asunto diferente. Representa los de- sea determinado (incluyendo criterios mcritoc.ráticos). o por un sis-
rechos de todo individuo y grupo para intentar lograr sus objetivos en tema relativamente igualitario y democrático. [lila de las grandes
122 EL SISTEMA-MUNDO MODERNO EN CRISIS

virtudes del sistema-mundo existente es que a pesar de que no ha re- GLOSARIO


suelto ninguno de estos debates -jl~jos de ello!- ha llevado, cada
vez más, el debate al primer piano. No cabe duda de que en todo el
mundo, la gente es cada vez más consciente de estos temas hoy igual
que hace un siglo, por no hablar de cinco siglos atrás. Están más cons-
cien tes, más dispuestos a luchar por sus derechos, más escépticos fren-
te a la retórica de los poderosos. No importa qué tan polarizado esté tste es un glosario de los términos utilizados en este libro. Un glosa-
el sistema actual, éste es al menos, un legado positivo. rio de conceptos no es un diccionario. No existen definiciones defi-
El periodo de transición de un sistema a otro es un periodo de nitivas para muchos de estos términos. Son con frecuencia definidos
grandes luchas, de gran incertidumbre, y de grandes cuestionarnien- y utilizados de manera diferente por otros investigadores. El uso par-
tos sobre las estructuras del saber. Necesitamos primero que todo in- ~icular está con frecuencia basado en diferentes asunciones o teorías
tentar comprender claramente qué es lo que está sucediendo. Nece- subyacentes. Lo que aquí tenemos son términos que yo LISO y los mo-
sitamos después decidir en qué dirección queremos que se mueva el dos' en los que yo los LISO. Algunos de mis LISOS son estándar. Pero en
mundo. Y debemos finalmente resolver cómo actuaremos en el pre- algunos casos, mi utilización puede diferir significativamente de la de
sente de modo que las cosas se muevan en el sentido que preferimos. otros autores. En varios casos, he indicado el uso que le doy a un tér-
Podemos pensar en estas tres tareas como las labores intelectuales, mino vinculado con otro término porque considero que los dos
morales y políticas. Las tres son diferentes pero estrechamente vincu- constituyen un par relacional. 'Todos estos términos cstán , en su ma-
ladas. Ninguno de nosotros puede excusarse de estas tareas. Si así lo yoría, definidos, explicita o implícitamente en el texto. Pero puede
sostuviéramos, estaríamos en verdad tornando una decisión por lo ba- resultar útil para el lector el poder referirse a ellos de modo rápido
jo. Las tareas ante nosotros son excepcionalmente dificultosas. Pero y preciso. Las referencias de una definición a otra están indicadas
IHJS ofrecen, individual y colectivamente, la posibilidad de la creación, por rvIAYUSCULAS.
o al rnenos de contribuir a la creación de algo que pueda satisfacer
más plenamente nuestras posibilidades colectivas.
accum sindical. Término genérico para cualquier tipo de acción por la
que la gente se agrupa para deknder sus intereses comunes.
Un sindicato es un tjemplo típico. Pero hay muchas otras 1'01'-
mas de acciones sindicales por parte de los trabajadores. Y
otras personas que no son trabajadores pueden participar de
acciones sindicales.

arituidrul del saber. Ténnino neutral para referirse a cualquier tipo de


actividad académica o científica, un termino que evita tornar
postura entre las DOS CUlTURAS.

asintoui. Un concepto matemático, que se refiere a una línea que una


curva particular no puede alcanzar en el espacie) finito. Su
uso más frecuente es en referencia a curvas cuyo ordinal se
mide en porcenl,~jes y para las que el IOOC}{¡ representa la
asíntota.
GLOSARIO
124 C;LC)SARIO

capital. Capital es un término extremadamente contencioso. La gene- no fue el primero en describirlos). Kondratieff los denomi-
ralidad lo usa para referirse a bienes (riqueza) que son o pue- nó curvas de larga duración.
den ser utilizados para invertir en actividades productivas. Ta-
les bienes han existido en todos los sistemas sociales conocidos, ciencias sociales históricas. Véase UNlDISCIPLlNARIEDAD.

Marx utilizó "capital" no como un término esencial sino rela-


tivo, el cual existía sólo en un sistema capitalista, y el cual se circulacionista-produccionista, Estos términos sólo tienen sentido den-
manifestaba en el control de los medios de producción enfren- tro de una crítica marxista ortodoxa del análisis de sistema-
tando a quienes suplían el esfuerzo de su labor. mundo. Algunos marxistas argumentan que para Marx, la
característica definitoria crucial de un modo de producción
capitalismo. tste no es un término popular en las universidades por- era el sistema de producción. Por lo tanto, cualquiera que
que está asociado con el marxismo, aunque desde el punto deseara destacar además la importancia del intercambio es
de vista de la historia de las ideas la asociación es cuando mu- un "circulaciorrista" y no un "produccionista", Si éstas eran
cho, sólo parcialmente correcta. Fernand Braudel afirmó que las opiniones del mismo Marx es un asunto que se puede
uno puede echar al capitalismo por la puerta principal pero debatir largalnente. Que los análisis de sistema-mundo pue-
que volvería a entrar por la ventana. 'Y<> defino al capitalismo dan ser definidos como "circulaciouistas" es algo que los
de una manera particular: como un sistema histórico definí- analistas de sistema-mundo rechazan.
do por priorizar la acumulación incesante ele capital.
confliao (o lucha) di: clases. La brecha persistente en el sistema-mundo
ceJllro-jJeJ~/áia.f~stees un par relacional, que comenzó a usarse amplia- moderno entre aquellos que controlan el capital y quienes
mente cuando fue asumido por Raúl Prebisch )' la Comisión son empleados por ellos.
Económica Para América Latina de las Naciones Unidas en
los cincuenta como una descripción del EJE DE DIVISIÓN DEL conserutulurismo. Una de las tres ideologías básicas del sistema-mundo
TRAI)i\JO de la economía-mundo. Se refiere a los productos pe- moderno desde la Revolución francesa. El conservadurismo
ro ha sido usado con frecuencia para referirse a los países en observa muchas variantes. Los temas dominantes han inclui-
los cuales tales productos son dominantes. Es el argumento do siempre un profundo escepticismo sobre los cambios le-
de este libro que el elemento clave que distingue a los proce- gislados y un énfasis en la sabiduría ele las fuentes tradiciona-
sos centrales ele los periféricos es el grado en el que son mo- les de autoridad.
nopolizados y por lo tanto ganancíosos.
cuadros. Este término se utiliza en el texto para hacer referencia a to-
Ciclos Kondratuf]. f:stos son ciclos básicos de expansión)' estancamien- das aquellas personas que no están ni en la cima de los pues-
to en la economía-mundo capitalista. Un ciclo, consistente en tos de mando del sistema social ni entre la vasta mayoría que
una denominada fase A y una fase B, generalmente dura al- se encarga de las tareas básicas. Los cuadros llevan a cabo fun-
rededor de cincuenta a sesenta arios. La mera existencia de ciones gerenciales)' con frecuencia reciben una remunera-
los ciclos Koudratielf es puesta en duda por muchos econo- ción que se encuentra entre los que están en la cima y los que
mistas. Entre quienes utilizan el concepto, hay un profundo están en la base. En mi opinión, en términos globales, IHJY es-
debate sobre qué es lo que los explica yen particular qué ex- tamos hablando de un 15 a un 20 por dento de la población
plica el paso ascendente de una fase B a una fase A. Los ci- munrlial.
clos son así denominados en homen .. ~je a Kondratieff, un eco-
nomista ruso quien escribiera sobre éstos en 1920 (aunque dos culturas. Un término inventado por C. P. SIlOW en los aI10s cincuen-
126 GLOSARIO GLC)SARIO 127
tao Se refiere a dos "culturas" claramente diferenciadas -en referir-se al grado de prioridad que la colectividad o los indi-
realidad, dos epistemologías- de individuos en las humani- viduos otorgan a la compra de determinada mercadería por
dades y las ciencias naturales. El quiebre, a veces denomina- sobre otras, independientemente del precio.
do "divorcio" de la ciencia y la filosofía fue consumado ape-
nas a fines del siglo XVIIl, y ha sido puesto en cuestión endogeno - exógeno. Este par es utilizado par,l referirse a la fuente de va-
nuevamente a fines del siglo xx. riantes claves para explicar la acción social, ya sean éstas in-
ternas o externas a lo que sea que se defina como la unidad
cconomia-murulo, imperio-murulo, sisiema-murulo. Estos términos están re- de acción social.
lacionados. Un sistema-mundo no es el sistema del mundo si-
no un sistema que es un mundo y que puede ser, y con mucha epistemologia. Rama del pensamiento filosófico que analiza córno es
frecuencia, ha estado ubicado en un área menor a la totali- que sabernos lo que sabemos y cómo podemos validar la ve-
dad del planeta. El análisis de sistema-mundo arguye que las racidad de nuestro saber.
unidades de realidad social dentro de las que operamos, y cu-
yas reglas nos constrifien, son, en su mayoría, tales sistemas- estado. En el sistema-mundo moderno, un estado es un territorio li-
mundo (distintos que los ahora extintos y pequeños minisiste- mitado por fronteras que sostiene la SOBERANÍA y el dominio
mas que alguna vez existieron sobre la Tierra). El análisis de sobre sus sujetos, ahora denominados ciudadanos. Hoy, to-
sistema-mundo arguye que siempre han existido sólo dos va- das las tierras del mundo (con excepción de la Antártida) se
riedades de sistema-mundo: economías-mundo e imperios- encuentran dentro de las fronteras de algún estado, y no hay
mundo. Un imperio-mundo (como lo fuera el Imperio roma- territorio alguno dentro de las fronteras de más de un esta-
no o la China de Han) es una enorme estructura burocrática do (aunque haya fronteras en disputa). LJ n estado se arroga
con un centro político y un I'JE DE DIVISIÓN DE TRAHAJO pero el monopolio legal del uso de armas dentro de su territorio,
culturas múltiples, sometido a sus leyes.

econonua-mundo capitalista: Este libro sostiene que una ECONOMÍA-MUN- eurocentrismo. í~ste es un término negativo, que se refiere a cualquier
DO debe ser necesariamente capitalista, y que el capitalismo só- hipótesis de que los patrones percibidos en el análisis de la
jo puede existir dentro del marco de una economía-mundo. historia y estructura social paneuropea son patrones univer-
Por ende, el sistema-mundo moderno es una economía-mun- sales, y por lo tanto, modelos implícitos para las personas en
do capitalista. otras partes del mundo.

cconomicismo. f~ste es un término crítico, que sugiere que alguien in- exógeno. Véase ENDÓGENO.
siste en otorgarle prioridad exclusiva a los factores económi-
cos para explicar la realidad social. externalizacum de costos. Término utilizado por los economistas para re-
ferirse a las prácticas que permiten que ciertos costos de pro-
(;je de división dellrab(~jo. Término utilizado para articular el argumen- ducción no sean pagados por el productor sino "cxterualiza-
to que sostiene que lo que mantiene la economía-mundo dos" a otros o a la sociedad en su conjunto.
capitalista intacta es un t.~je invisible que une a pr()cesos cen-
trales y periféricos (véase CENTRO-PERIFERIA). feudalismo. Nombre que se le da habitualmente al sistema histórico pre-
valente en la Europa medieval. Era un sistema de poder par-
elasticidad de la demanda. Término utilizado por los economistas para cializado, en el que había una jerarquía de señores y vasallos
128 GLOSARI() GLOSARIO 129

que intercambiaban obligaciones sociales (por ejemplo, el uso ciales del mundo moderno que no estaban basados en la cla-
de la tierra a cambio de algún tipo de pago y protección so- se social (grupos étnicos, religiosos, etc.) y mostraban cierto
cial). Determinar cuánto tiempo existió este sistema en Euro- nivel de solidaridad e identificación. A fines del siglo xx, el
pa y si existieron sistemas similares en otras partes del mundo término "identidades" entró en uso, viniendo a querer decir
son temas de considerable debate académico. más o menos lo mismo, pero quizá con un énfasis mayor en
su carácter subjetivo,
geocultura. Término acunado por analogía con la geopolítica. Se refie-
re a las normas y modos discursivos generahnente aceptados !wgenw1lÜI. Este término ha sido usado con frecuencia de modo lábil
como legítimos dentro del sistema-mundo. Sostenemos aquí para indicar el liderazgo o dominio en una situación políti-
que una geocultura no aparece automáticamente con la im- ca. Antonio Gramsci, teórico comunista italiano, siguiendo a
plantación de un sistema-mundo sino que por el contrario, Maquiavelo insistía en el componente ideológico y cultural
debe ser creada. por el cual el liderazgo se legitimaba de alguna manera por
la población, proceso que consideraba crucial para el ruante-
geojJoiiti ca. Un término decimonónico que se refiere a las constela- nimieuto de las litcs en el poder. El término tiene un uso
é

ciones y manipulaciones del poder dentro del sistema inter- más restringido para los análisis de sistema-mundo. l[ace re-
estatal. ferencia a aquellas situaciones en las que un estado combina
su superioridad económica, política y financier.. sobre otros
globalizacion. Este término fue inventado en los arios ochenta. Se con- estados fuertes, y por ende cuenta además con el liderazgo
sidera generalmente que hace referencia a una reconfigura- militar y político. Los poderes hegernónicos definen las re-
ción de la economía-mundo que ha surgido recientemente, glas del juego. Así definida, la hegemonía no dura por un
en la que-la presión sobre todos los gobiernos de abrir sus largo tiempo y es autodestructiva.
fronteras al libre intercambio de bienes y capital es desusada-
mente fuerte. Éste es el resultado, se argumenta, de avances hermenéutica. Originalmente, la interpretación académica de los textos
tecnológicos, especialmente en el campo de la informática. bíblicos. El término hace referencia hoy, de manera más ge-
El término es tanto prcscriptivo como descriptivo. Para los neralizada, a una epistemología que permite al analista hacer
analistas ele sistema-mundo, lo que se describe corno novedo- ernpatía e interpretar el significado de la acción social, en con-
so (fronteras relativamente porosas) ha sido de hecho una traposición al análisis según alguna serie de modos objetivos
ocurrencia cíclica a lo largo de la historia del sistema-mundo de saber, corno por ejemplo, el análisis estadístico.
moderno.
heurística. Resolución exploratoria de problemas que ayuda en el co-
gran narrauua. Término crítico utilizado por los posmodernistas para nocimiento, sin ser necesariamente definitiva.
referirse a todos los modelos de análisis que ofrecen explica-
ciones comprensivas de los sistemas histórico sociales. identidades. Véase GRUPOS DE ES'l'¡\TUS.

grullOS de estatus. Este término es la traducción estándar al inglés del idcologlá. Habirualme n te, un grupo coherente de ideas que confor-
término de Max Weber Stdnde. El término de Weber se de- man un punto de vista particular. El término puede ser utili-
riva del sistema feudal, en donde se distinguía entre los dis- zado de manera neutral (todos tienen una ideología) () de
tintos "órdenes" o Stdnde (aristocracia, clérigos, comunes) < manera negativa (los demás tienen una ideología, opuesta a
Weber extendió el término e incluyó los agrupamientos so- nuestro análisis científico o académico). El término es utili-
130 GLOSARIO GIDSARIO 131

zado de modo más restringido por el análisis de sistema-mun- injraestrucutra. Rutas, puentes y toda otra estructura comunitaria que
do para sugerir una estrategia coherente en la arena social sea vista como basamento esencial para el sistema de produc-
de la cual uno puede sacar conclusiones políticas. En este sen- ción e intercambio.
tido, han existido ideologías sólo desde la Revolución france-
sa, luego de la cual fue necesario contar con una estrategia iniercambio desigual. Este término fue inventado por Arghiri Emrna-
coherente sobre la demanda continua de cambio político, y nuel en los cincuenta para refutar el concepto de VEN'['¡\/A
han existido sólo tres: CONSERVADURISMO, LIBERALISMO Y RADI- COMPARATIVA de David Ricardo. Emmanuel argumentaba que

CALISMO. cuando los productos contaban con bajos costos de salarios


(productos periféricos) eran intercambiados por productos
uiiográfico- nomotético. Este par de términos fue inventado en Alema- que tenían altos costos de salarios (productos centrales), ha-
nia a fines del siglo XIX para describir lo que se denominaba bía entonces un intercambio desigual de la periferia hacia el
Melliodenslreit (batalla de los métodos) entre los científicos so- centro, con la transferencia de PLUSVALÍA. El libro de Emma-
ciales, la cual reflejaba la división del trabajo académico en nuel causó un significativo debate. La mayoría aceptó el con-
DOS CUI:rURAS. Los científicos nomotéticos insistían en méto- cepto de intercambio desigual sin aceptar la explicación de
dos reproducibles, "objetivos" (preferentemente cuantitativos) Emmanuel de qué lo definía o daba cuenta de ello.
y veían como una de sus tareas el arribar a leyes generales que
explicaran la realidad social. Los académicos idiográficos uti- liberalismo. El liberalismo emergió como término y C01110 realidad a
lizaban mayoría de datos cualitativos, narrativos, y se conside- principios del siglo XIX como antagonista del conservaduris-
raban a sí mismos humanistas, y preferían los métodos HER- mo. En la fraseología de la época, los liberales eran el Parti-
wIEN(~UTICOS. Su preocupación principal era la interpretación, do del Movimiento y los conservadores el Partido del Orden.
no las leyes, sobre las cuales eran, por lo menos, escépticos. El término "liberalismo" ha sufrido el uso más variado que se
(Destaquemos que lo idiográfico es diferente de lo ideográ- pueda concebir. Para algunos, hoy día, especialmente en los
fico. "Idio" es un prefijo griego que significa específico, indi- Estados Unidos, liberal significa izquierdista (o por k) menos
vidual, propio de sí; por lo que idiográfico significa relativo un Demócrata del Nuevo Orden). En Gran Bretaña, el Parti-
o perteneciente a descripciones particulares. "Ideo" es un do Liberal clama para sí el lugar del centro entre los Conscr-
prefijo derivado del latín y significa pintura, forma, idea; lue- vadores y los Laboristas. En gran parte de la Europa continen-
go, lo ideográfico es lo que se relaciona a un sistema de escri- tal, los partidos Liberales son aquellos económicalnente
tura no alfabético, como los caracteres chinos.) conservadores pen> no clericales. Para algunos, la esencia del
liberalismo es la oposición a la participación estatal en la eco-
industrias de ¡Junta. Un concepto reciente entre los economistas, nomía. Pero desde fines del siglo XIX, muchos "liberales" se
quienes argumentan que las industrias de punta existen en to- han proclamado reformistas a favor de un estado asistencia-
do tiempo, y que son de punta porque son altamente renta- lista. Para otros, el liberalismo refleja una preocupación por
bles y están relativamente monopolizadas, y tienen un impac- las libertades individuales, y por lo tanto una voluntad de li-
to importante en la economía (estos vínculos se denominan mitar el poder estatal para coustrcñir dichos derechos. Se
de avance y retroceso). Puesto que las industrias de punta son agrega a la confusión la emergencia a fines del siglo xx del
el sitio de grandes ganancías, los productores intentan cons- término ncolibcralismo, el cual tiende a significar tilla ideo-
tantemente entrar en el mercado como competidores, yen logía conservadora que enfatiza la importancia del libre mer-
determinado momento la industria de punta deja de serlo. cado. Como una de las tres ideologías (véase IDEO!.O(;ÍA) re-
ferida por el análisis de sistema-mundo, el liberalismo se
132 GLOSARIO GI.OSARIO

ubica primariamente en el centro, favoreciendo una conti- trernadamcnte rentables, tienden a autodestruirse cuando
nua (pero relativamente) lenta evolución de! sistema social, sus precios son afectados negativamente por la entrada de
la extensión de la educación como fundamento de la ciuda- nuevos competidores en el mercado.
danía, la MERrrOCRACIA y la prioridad al rol de los especialis-
tas en la formación de políticas públicas. mouimienios antisisiémicos. He inventado este término para unir dos
conceptos que han sido utilizados desde el siglo XIX: los mo-
libre mercado, De acuerdo con la definición clásica, un mercado en el vimientos sociales y los movimientos nacionalistas. Hice esto
que existen multiplicidad de vendedores y compradores, in- porque creo que ambos tipos de movimientos comparten al-
formación perfecta (todos los vendedores y compradores gunas características esenciales, y porque ambos representan
conocen todo lo referente a las variaciones de precio), y no maneras paralelas de afirmar una fuerte resistencia al siste-
existen límites políticos para la operatoria del mercado. Po- ma histórico existente en el que vivimos, incluyendo, inclu-
cos mercados, reales o virtuales, han alcanzado nunca esta so, el deseo de derrocar al sistema.
definición.
mouimientos nacionales. También denominados movimientos nacio-
longuc dude. Véase TIEMPOS SOCIALES. nalistas y movimientos ele liberación nacional. Son movi-
mientos cuyo objetivo es defender a una "nación" a la que
nmriu miliuni. Término latino que significa "por la fuerza". sus adherentes sostienen que es oprimida por ot ca nación, ya
sea porque la otra nación los ha colonizado o porque sus de-
meriiocracia. Un término reciente, que define la asignación de personas rechos (con frecuencia lingüísticos) nacionales están siendo
a puestos dependiendo del mérito, en contraposición a las co- ignorados por el estado, o porque un grupo de personas de
nexiones-Iamiliares, posición social o afiliación política. un grupo étnico particular que afirma su "nacionalidad" ha
recibido un lugar secundario en la escala socioeconórnica
modo asiático de produccion. Este término rúe inventado por Karl Marx dentro del estado. Los movimientos nacionales buscan con
para referirse a lo que otros consideraban sistemas imperia- frecuencia la independencia formal de la nación oprimida,
les centralizados organizados en torno de la necesidad de su- es decir, la separación del estado que se dice opresoI:
plir y controlar la irrigación para la agricultura. El punto cla-
ve para Marx era que estos sistemas se encontraban fuera de mooimientos sociales. Esta ti-ase se originó en el siglo XIX y fue origina-
lo que él consideraba una secuencia universal progresiva de riamente utilizada para referirse a movimientos que promo-
"modos de producción", es decir, diferentes maneras en las vían los intereses ele los trabajadores industriales, tales como
que los sistemas de producción estaban organizados. los sindicatos y los partidos socialistas. Más adelante, el térmi-
no tuvo un uso más amplio, haciendo referencia a todo tipo
monopolio - olip,'OjJolio. Un monopolio es una situación en la cual hay un de movimientos que estaban basados en la actividad de sus
solo vendedor en el mercado. Los monopolios auténticos SOI1 miembros y abocados a la acción educativa y política. Hoy día,
muy infrecuentes. Lo que es más común es el oligopolio, en además de los movimientos de trabajadores, de mujeres, del
el que hay sólo unos pocos, con frecuencia de gran impor- medio ambiente, antiglobalización, de derechos de gays y les-
tancia, vendedores en el mercado. Con frecuencia, estos bianas son todos denominados movimientos sociales.
grandes vendedores conspiran para fijar precios, con lo que
la situación del mercado se aproxima a la de un monopolio. nación-estado. El ideal de facto al que todos, o casi todos los estados
Puesto que los monopolios e incluso los oligopolios son ex- modernos aspiran. En una nación-estado todas las personas
GLOSARIO GLOSARIO 135
son parte de una nación y por lo tanto comparten ciertos formación recogida, aun cuando rechacen toda aspiración
valores y conceptos básicos. La idea de nación es definida nomotética.
de manera diferente por distintos países. Casi siempre signi-
fica el uso de un mismo idioma. Con frecuencia significa la proletarios - burgueses. El término "proletarios" comenzó a utilizarse a
misma religión. Se dice que las naciones tienen lazos que, sos- fines del siglo XVIII en Francia para referirse a las personas co-
tienen, son frecuentemente anteriores a la existencia de una munes, por analogía con la antigua Roma. En el siglo XIX, el
estructura estatal. Mucho de esto, no todo, es pura mitología. término comenzó a usarse ele manera más específica para re-
y casi ningún estado está próximo él ser una genuina nación- ferirse a los trabajadores asalariados (urbanos) quienes ya no
estado, aunque pocos lo admitan. tenían acceso a la tierra y por lo tanto depenelían de sus suel-
dos para tener un ingreso. Los proletarios, por su MOVIMIEN-
nomotético. Véase IDIOGRÁFICO - NOMurí~Tlco. TO SOCIAL Y por su IDEOLOGÍA radical eran vistos como los an-
tagonistas sociales de la burguesía en la moderna LUCHA DE
oligojJolio. Véase MONOPOUO. CLASES. El término "burguesía" ha estado en uso desde el si-
glo XI. Se refería originariamente a los habitantes de la ciu-
particularismo. Véase UNIVERSAUSMO - PARTICULARISMO. dad, específicamente a aquellos de rango social intermedio
(menos que un aristócrata pero más que un siervo o un tra-
perijeria: Véase CENTRO - PERIFERIA. bajador común). El término estaba asociado en principio con
las profesiones de mercaderes y banqueros. A partir del siglo
plusvalía. Este término posee una pesada herencia de controversias y XIX, la burguesía, como término pasó lentamente de signifi-
a veces debates ocultos. Lo único que quiere decir en este li- car rango intermedio a rango alto, a medida que declinaba
bro es la santidad real de ganancias obtenidas por un produc- la importancia de la aristocracia. El término "clase(s) me-
to, la cual puede, de hecho, perder como resultado de un IN- dia(s)" es con frecuencia sustituido por burguesía, excepto
TERCAMBIO DESIGUAL. que tiende a comprender a un grupo mayor de individuos.

positioismo. Este término fue inventado por el pensador decimonóni- radicalismo.Junto al liberalismo y al conservadurismo, ésta es la tercera
co Auguste Comte, quien también inventó el término "socio- de las grandes ideologías de los siglos XIX Y xx. Los radicales
logía" para describir su quehacer. Para Comte, el positivismo creen que el cambio social progresivo no es tan sólo inevitable
significaba el pensamiento científico (incluyendo al análisis sino altamente deseable, y cuanto más rápido, mejor, Tam-
social) no religioso, no filosófico y constituía la quintaesen- bién tienden a creer que el cambio social no viene por sí so-
cia de la modernidad. El positivismo tomó un sentido más lo sino que debe ser promovido por aquellos que se benefi-
amplio para significar la adhesión al programa científico uti- ciarán con éste. El marxismo (en sus muchas variedades) es
lizando los métodos que la física representaba de la mejor una ideología radical, pero no ha sido, en modo alguno, la
manera (por lo menos la física de Newton, durante mucho única. El anarquismo es otra. Ya fines del siglo XX, surgieron
tiempo in discutida entre los científicos de las ciencias natu- nuevos grupos que reclamaban para sí el título ele ideología
rales hasta la segunda parte del siglo xx). En este sentido, las radical.
metodologías positivistas y nomotéticas (véase IDIOGRÁFICO -
NOMoTtnc:o) son básicamente sinónimas, Sin embargo, los religión mundial. Este concepto comenzó a ser utilizado en el siglo XIX
historiadores empíricos son con frecuencia llamados posi- para describir a un limitado número de religiones que exis-
tivistas porque insisten en un estrecho contacto con la in- tían en amplios territorios, a diferencia de las estructuras re-
137
13G GLOSARIO GLOSARIO

ligiosas de las tribus (véase TRIBU). La lista estánd ar de reli- te sistémi cos (tienen caracte rísticas constan tes que pueden
giones mundia les incluye por lo menos al cristian ismo, ju- ser descrita s) e históric os (tienen una evoluc ión continu a y
daísmo , islam, hindui smo, budism o y taoísm o. nunca son idéntic os a sí mismo s de un momen to dado a
otro). Esta realida d paradó jica torna dificult oso el análisis so-
selJl1j){'-J~férico. No existen los produc tos semipe riférico s, lo que
existe cial, pero si la contrad icción es manten ida en el centro del
son produc tos central es y periféri cos. Sin embarg o, si uno cal- análisis los resulta dos son más fructífe ros y realista s.
cula qué propor ción de la produc ción de un país es central
soberanía. Conce pto de la ley interna cional que fue usado
en forma
y qué perifér ica, uno se encuen tra con alguno s países con
una distrib ución aproxi madam ente medio- medio, es decir, genera lizada por primer a vez en el siglo XVI. Se refiere al de-
que envían produc tos central es hacia zonas perifer jcas y pro- recho de un estado de contro lar todas las activid ades dentro
ductos perifér icos hacia zonas central es. Por eso podem os ha- de sus fronter as. Es decir, la sobera nía es una negaci ón tanto
blar entonc es de países semipe riférico s, y vemos que cuenta n del derech o de las subreg iones de desafia r al estado central
con un tipo especia l de política s que juegan un papel parti- y el derech o de cualqu ier otro estado de interfe rir en los
cular en el funcio namien to del sistema -mundo . asuntos interno s de un estado sobera no. Origin ariame nte, el
sobera no era el monarc a o jefe de estado actuan do en nOl11-
sistema. Literal mente, una especie de todo conect ado, con reglas
de bre propio . Luego de la Revolu ción frances a, fue convirt ién-
operac ión interna s y algún tipo de continu idad. En las cien- dose cada vez más en el "pueblo ",
cias sociales , el uso de "sistem a" como términ o descrip tivo es-
XIX se vol-
tá en disputa , en partícu lar por dos grupos de académ icos his- sociedad cioil. Este términ o, inventa do a princip ios del siglo
toriado res idiográ ficos (véase IDIOGRÁFICO - NOM()'n~TICO) vió muy popula r en las últimas década s del siglo xx. Origi-
quiene s tienden a dudar ele la existen cia de los sistema s so- nariam ente fue usado como antóni mo de "estado ", En Fran-
ciales, o al menos consid eran que los sistema s sociale s no son cia, en esa época se contras taba le pays légal (el país legal, o el
la explica ción primar ia de la realida d históric a; y aquello s que estado) con le I)(lYs réel (el país real o la socieda d civil). Este ti-
creen que la acción social es resulta do de accione s individ ua- po de distinc ión implica ba el grado en el que las instituc io-
les (con frecuen cia denom inados individ ualistas metodo lógi- nes estatale s no reflejab an la socieda d (a todos nosotro s), el
cos) y que el "sistem a" no es otra cosa que la suma de esas ac- estado era en ese grado, ilegítim o. En años recient es, el tér-
tividad es individ uales. El uso del términ o "sistem a" en las mino fue utilizad o de manera más restring ida para incluir a
ciencia s sociale s implica una creenc ia en las denom inadas ca- la panopl ia de "organ izacion es no gubern amenta les" y con-
racterís ticas emerge ntes. Véase tambié n SISTEMA HISTÓR
ICO lleva la idea de que un estado no puede ser verdad eramen te
(SOCIAL ). democ rático a menos que haya una "socied ad civil" fuerte. El
términ o es tambié n utilizad o, en particu lar en este libro,
sistema- muruln moderno. El sistema -mundo en el que ahora
vivimos, el para referirs e a todas las institu ciones que no son estricta -
cual ha tenido sus orígene s en el siglo XVI en Europa y Amé- mente económ icas ni política s.
rica. El sistema -mundo moder no es una ECONOMÍA-MUNDO CA-
Tiempolispacio. Un concep to de recient e invenc ión. El uso de
mayús-
PITALISTA. Véase tambié n SISTEMA-MUNDO.
culas y aglutin ación de los dos términ os refleja la idea de que

sistema histórico (social). Esta combin ación de "histór ico" y "sistem


a" en para cada tipo de TIEMPO SOCIAL, existe un tipo particu lar de
una misma frase es utilizad a por los analista s de sistema -mun- espacio social. Por ende, el tiempo y el espacio en las ciencia s
do para enfatiz ar todos los sistema s sociale s simultá neamen - sociale s no deberí an pensars e por separad os, o medirs e por
139
GLOSARIO
138 GLOSARIO

ciales no existen hoy suficientes motivos inleleduales para dis-


separados, sino como irrevocablemente vinculados en un li-
tinguir a las diferentes discíplinas, y que por el cont~'a~'io, t~d~)
mitado número de combinaciones.
el trabajo debería ser considerado par~e de l~m: l~llLca ciISCI-
plina, a veces denominada ciencias SOCiales históricas.
tiempo social. Este concepto, favorecido en especial por Fernand Brau-
del, sugiere que el analista debe concentrarse en diferentes
'univm:mlisnw -jJarüclllarisnw. Este par refleja la diferencia el~tre los aca-
ternporalidades que reflejan diferentes realidades sociales.
démicos nomotéticos e idiográficos (véase NO¡vl0TETICA -IDIO-
Braudel distinguía entre dos usos muy distintos de los tiem-
GRAFÍA). El universalismo es la afirmación que existen gene-
pos sociales: el tiempo corto de los "acontecimientos" usado
ralizaciones sobre el comportamiento humano que son
por los académicos idiográficos y el "eterno" de los científi- universales, esto es, que son verdaderas a lo largo del tíeml~o
cos sociales nomotéticos (véase IDIOGRA1'ICO - NOMOItTICO), v el espacio. El partícularisrno esla aürmació~l de que noexls-
Él prefería otros dos tiempos sociales a los que consideraba ten tales universales o que al menos no son ímportantes con
más básicos: el tiempo estructural que era de larga duración relación a un fenómeno específico, y que por lo tanto',la
y reflejaba la continuidad (pero no la eternidad) de las reali- función de los científicos sociales es explicar cómo Iuncio-
dades estructurales, y que denominaba longue duréey el tiem- nan los fenómenos o estructuras particulares.
po cíclico de los altibajos que ocurren dentro del marco de
un tiempo estructural. 1.1el'tl(~ja comjJarativa. David Ricardo, ecol~omistai~lg1é~de.l ,si~l() X~X <,Il,,-
gumentaba que aunque un pals produJ,era ~IOSPIO:lt~ct~s<l
tribu. Éste es un término inventado por los antropólogos del siglo un costo menor que otro país, le resultaría mas ventajoso con-
XIX para describir la unidad en la que se ubicaban los pue- centrar su producción sólo en uno de ellos, aquel de los (~()S
blos preliterarios. El término fue muy criticado en la segun- para el que fuera el productor d,e más bajo costo y l~egO(~lar
da partedel siglo XX, puesto que sus críticos argumentaban ese producto con el segundo péUS por el seg~mdo. pI odu.ct(~.
que ocultaba una enorme e importante variedad de arreglos Esto es llamado teoría de la ventaja comparatIva. RIcardo Ilus-
sistémicos. traba esto con el ejemplo de Portugal, quien debiera concel~­
trarse en producir vino y negociarlo con 1nglat~rra por texti-
unidades domésticas. Bajo el uso específico por el análisis de los siste- les, aun cuando produjera textiles a más bajo costo que
mas-mundo, un grupo de personas (habitualmente de tres a Inglaterra. Esta teoría subyace a muchos de los argumentos
diez) que mancomunan una múltiple variedad de ingresos en favor de la globalización.
sobre un periodo extenso (alrededor de treinta años). Ingre-
san nuevos miembros y fallecen los ancianos. La unidad
doméstica no es necesariamente un grupo familiar y sus
miembros no son necesariamente corresidentes, aunque con
frecuencia es ambas cosas.

unidisdplinariedad; Este término debe ser claramente distinguido de


multi- o transdisciplinaridad. Estos últimos se refieren a las
ideas hoy populares de que mucho de la investigación reali-
zada estaría mejor hecha si los investigadores combinaran los
talentos de dos o más disciplinas. La unidisciplinariedad hace
referencia a la creencia de que por lo menos en las ciencias so-
GUÍA BIBLIOGRÁFICA

Para el lector que desee profundizar en el terna, he compilado una


guía bibliográfica en cuatro partes 1J otros escritos míos, que desa-
rrollan los argumentos presentados en este libro; ~] escritos de otros
analistas de sistema-mundo, que presentan algunos de estos temas, de
manera relativamente diferente: 3] escritos que critican, de modo es-
pecífico, el análisis de los sistemas-mundo; 4] escritos relevantes de
predecesores, especialmente aquellos a los que he hecho referencia
en este texto. Esta guía llO tiene pretensiones ele ser una guía comple-
ta, apenas un punto de partida.

1, Escritos de lmnuinucl Wallcn'/ein

Existe una colección de veintiocho artículos publicados originalmen-


te entre 1960 y 1998, que compila mis ensayos sobre todos los temas
que entran en la categoría de análisis de sistema-mundo. El libro se
titula Tlw Esseniial lYallentm'1l (New Press, 2(00) [CajJitalisllw lusuirico y
nuniinuentos aniisistémicos, Madrid, Akal, ~004], Los temas desarrolla-
dos en el capítulo 1 están elaborados en un informe a la comisión que
presidí. O/len to Social Sciences (Stanford U niversi ty Press, 2001) Il\bnr
las ciencias sociales. México, Siglo XXI, 200~] y Tlic Uncertainties ojKiuno-
ledge (Temple University, 2004).
Los temas de los capítulos ~ a 4 están analizados en mi Tlie Modern
Wurld-,~ysle;1I (tres volúmenes a la fecha, Academic Press, 1974, 1980,
1989) [1','1 moderno sistema murulial; México, Siglo XXI, 1979-1998] yen
Historical C'ajJita lism, tuilli Capiialist Civiliza/ion (Verso, 1995) [El capi-
talisnto lusumco, Madrid, Siglo XXI de España, 19881. También existen
tres colecciones de ensayos publicadas por Cambridge U niversi ty
Prcss: T/¡e Capitalis! World-Econom)1 (1979), Tite Poliiics (!llhe \fi¡!orld-Ij'co-
llOmy (1984), Y Geopolitics and Geoculiure (1991). U na colección más re-
ciente, Tli« Erul 01" tite I¡Vorld as I¡Vé Kruno Il (University of Mincssora
Press, 1999) [CoI/oca el tuurulo, saber el mundo: el/in. de lo aj;rendido, Méx-
ico, Siglo XXI, 2001 J provee un enlace entre los temas epistemológi-
cos y básicos del análisis de sistema-mundo.
GUíA BIBLIOGRAFIC:A
l42 GUíA BlBl.JOGRAFICA

Dos libros tratan de temas específicos. Uno es Anti.\~ystenúe !V1ove- del sistema global moderno visto desde los ciclos extensos de
merus (con Giovanni Arrighi y Terence K. Hopkins, Verso, 1989) acumulación desde el siglo XIII hasta el presente. También, un
[~f\;[ovhnientos aruisistémicos, Madrid, Akal, 1999]. El segundo es Race, libro escrito por Arrighi y Beverly Silver (y otros), Cliaos arul (;0-
Nation, Class (con Etienne Balibar, Verso, 1991) [Raza, nación JI clase, uernance in the Modern World ,~ystem (University of Minessota
Madrid, IEI'ALA, 1991]. Press, 1999) [Caos y orden en el sistema-mundo moderno, Madrid,
Por último, el análisis del presente y del futuro, cliscutidos en el ca- Akal, 2001], es un estudio comparativo de las sucesivas transi-
pítulo 5, se encuentra elaborado en tres libros publicados por New ciones hegemónicas.
Press: Ajter Liberalism ( 1995) [DesjJl.lés del liberalismo, México, Siglo XXI, Chris Chase-Dunn, Global Formaium.Struciures ofüu: World-Economy (Ba-
1996], Utopistics (1998) [Utopistica o las opciones históricas del siglo XXI, sil Blackwell, 1989). Una teorización sobre las estructuras de
México, Siglo XXI, 1998], Y The Decline ofAmerican Potoer (2003) [El la economía global capitalista. También, un libro de Chase-
declive del/Joder estadunidense, México, Era, 2005]. Existe también una Dunn y Thomas D. I:-lall, Rise arul Demise: Comparing H!or/d ,~ys­
colección de ensayos coordinados por Terence K. Hopkins y por mí, tems (Westview, 1997), es el mejor ejemplo de los esfuerzos
titulada 1h~jedm~y (!/t/w World-5)lstem, 1945-2025 (Zed, 1995). por comparar los múltiples tipos de sistema-mundo.
Se puede consultar una bibliografía completa en http://ibe.bing- Arghiri Emrnanuel, Unequal Exchange: i1 Stud» (!/the Imperialism (!I,r/ 1Yl_
hamton.edu/ cv-iw.pdf de (Monthly Review, 1972) [El intercambio desigual, México,
Siglo XXI, 1972]. Una refutación de la teoría de Ricardo so-
bre el beneficio mutuo del comercio internacional, este libro
/l. Escritos de analistas de sistema-mundo lanzó el concepto ele "intercambio desigual".
André GuncIer Frank, World Accumulation, 1492-1789 (Monthly Re-
Incluyo aquí sólo a personas que se identifican como sujetos que uti- view, 1978). La más clara y completa presentación de su pos-
lizan el análisis de sistema-mundo. E incluyo sólo los trabajos que son tura en el primer período de su trabajo. Su obra posterior,
de alcance amplio (en contraposición a los estudios empíricos de si- Rcthieru: GlobalEconoms in the Asian Age (University of Califor-
tuaciones particulares). Para no hacer distingos insidiosos, la lista de nia Press, 1998), incluye una revisión radical, en la que argu-
los autores es por orden alfabético, menta que ha existido un sistema global por más de cinco mil
años, que ha estado centrado mayormente en China y que el
Janet Abu-Lughod, Before European Hegemony: The World-S~yslem, A.D. capitalismo no es un concepto importante. Véanse las críticas
1250-1350 (Oxford University Press, 1989). Este libro inten- a RBOrient en tres ensayos de Samir Amin, Giovanni Arrighi e
ta trazar la historia del sistema global moderno hasta un Immanuel Wallerstein en Reoieui 22, número ~) (1999).
periodo anterior al realizado en The Modern World-5)lstem. Terence K. Hopkins e Immanuel Wallerstein, WOTld-S~yslem Ana(1'sis:
Samir Amin, Accumulation. on a World Scale: A Critique ofthe Theory (l Un- Theor» mullWethodology (Sage, 1982) . Los ensayos de Hopkins
detdeoelojrment (Monthly Review Press, 1974). Publicado en fran-
son tos más importantes ensayos metodológicos dentro de la
cés en 1971, ésta fue tal vez la primera presentación totalizado-
tradición de sistema-mundo.
ra ele una visión del capitalismo moderno desde el punto ele
PeterJ. Taylor, ]VJodernilies: 11 GeohistO'licallntel1)relalion (Pelito, 1999).
vista del análisis de sistema-mundo. Un trabajo reciente sobre
Una interpretación ele algunos patrones geoculturales en el
el futuro de los sistemas-mundo es Obsolescent Capitalism: Con-
sistema-mundo moderno.
temjJora'ry Politus arul GlobalDisorder (Zed, 200~).
Ciovanni Arrighi, Tlie Long Tuieruieth. Century: lvloney, Pouier; and the O1'i-
Además, está la sección de las conferencias anuales de Economía Po..
gúls ojOur Times (Verso, 1994) [El largo siglo xx, Madrid, Akal,
lítica del Sistema-Mundo (PEWS) de la Asociación Sociológica America-
1999]. A pesar de su título, este libro trata sobre el desarrollo
na. tsta publica uno o más volúmenes por año. Fueron publicados co-
144 GUIA HlHLlOGRAFICA GUÍA BIHUOGRAFICA 145

mo Anuarios de Economía Política del Sistema Global por Sage de 1978 cer Mundo, quienes sostienen que el análisis de sistema-mundo no se
a 1987, Yluego como Estudios de Economía Política del Sistema-Mundo ha desembarazado del euroccntrismo. Véase Enrique Dussel, "Beyond
por Greenwood de 1987 a 200:), En 2004, han sido publicados por Pa- Eurocentrism: The World System and the Limits of Modernity", en F.
racligm Press. Existen dos publicaciones trimestrales que publican ma- jameson y M.Miyoshi, eds., Tlie Cultures of Globalizatum (Duke Univer-
terial relacionado con los sistemas-mundo. Una es Reuieio (Publicación sity Press, 1998), 3-37.
del Centro Fernand Brauclel para el Estudio de Economías, Sistemas Mientras que la crítica de los positivistas empedernidos ha sido se-
Históricos y Civilizaciones); la otra es una publicación electrónica,JOlI./'- vera, nunca han considerado que valiera la pena el realizar una críti-
nal (!!,World-System Research, http://jwsr.ucr.edu. ca sistemática del análisis de sistemas-mundo.
Por último, existe una colección de dieciséis ensayos, editada por
1'I1OInas D. Hall, bajo el título AWorld-51)stems Rcader (Rowman and
Littlefield, 2(00), la que incluye un panorama de los puntos de vista IV Trabajos releoantes: Precursores o Textos h~/luyenles de otros analistas del
sobre varios temas. largo jJlazo

Aquí, nuevamente, presentaremos a los autores por orden alfabético,


/11. Criticas al análisis de sisiema-murulo e indicaremos sólo uno o dos de sus trabajos más importantes.

Esta sección incluye sólo aquellos autores que han criticado cspccííi- Perry Anderson, Lineages (?f the Absolutist State (New Left B~ .oks, 1974).
camente, por sus diferentes falencias, al análisis de sistema-mundo. [El estado absolutista, México, Siglo XXI, 1979.] Un panorama
La mayoría de estas críticas han aparecido en artículos más que en li- de la historia de la Europa moderna temprana que sostiene
bros. que el absolutismo era todavía una forma del feudalismo.
La crítica más temprana, y una de las más famosas, fue la de Roben Anne Bailey yJoseph Llobera, cds., TIte Asiatic Mode ojProduction: Scien-
Brcnucr: "The Origins of Capitalist Developrnent: A Critique of Neo- ce arul Politics (Routledge and Kegan Paul, 1981), es una bue-
Smithian Marxism", N(?l/I L.f!ji Rancio 1/104 (julio-agosto de 1977): 25- na introducción al debate.
92. Fue dirigida a Paul Sweezy, André Gunder Frank ya mí y renovó Fernand Braudel, Cioilixation and Capitolism, 15th lo l Stlt Ceniur», 3 vo-
la ortodoxia producciouista, centrada en Inglaterra en el marxismo himenes. (Harper and Row, 1981-84) [Civilizaciónmalerial,
de Maurice Dobb. economía y capitalismo. Siglos >"1f-XVIll, Madrid, Alianza, 198 LJ]. El
Al poco tiempo, aparecieron dos artículos críticos de TheModeni artículo metodológico clásico, "History and the Social Scien-
v\!OIld-.\yslelll (vol. 1) por la escuela "estatal-autonomista": Thcda Skor- ces: The longue du'rée", apareció en Annales Ese en 1958.
pol, "Wallerstcin 's Worlcl Capitalist Systcm: A Theoretical aud Histo- Ludwig Dehio, The Precarious Balance: Four Centurias (!I'EurojJean Pouier
rical Critique", American journal o] SOclolop,y 82, núm. 5 (marzo de Struggü! (Alfred A. Knopf, 1962). Una revisión importante y
1977): 1075-1090; YAristide Zolberg, "Origins oI' the Modern \'\Torld- sucinta de la geopolítica del sistema global moderno.
Sysrcm: A Missing Link '', 1Vodd Politics 33, núm. 2 (enero de 19R1): Frantz Fanon, The Wnslched ofthe Herat (Crove, 1968) [Los condenados
~53-2R l. Tanto Skocpo1 corno Zolberg reconocieron Sil deuda con de la tierra, México, Fondo de Cultura Económica, 1994], es
las posturas de OUo Hintze. el más importante trabajo teórico que justifica el uso de la vio-
Las críticas culturalisras hall sido continuas. La primera y más com- lencia por los movimientos de liberación nacional.
pleta es la de Stanley Aronowitz, "A Metatheoretical Critiq lit' of Im- Otto Hintze, The Hisumcol Essass ofOUo Hintze, editado por Roben M.
mauuel Wallerstein 's Tlie Modcrn World-S)Jstem", Tlieor» ami Sooely 10 Verdal (Oxford University Press, 1975). Una importante in-
(1981): 503-20. fluencia de la in terpretación histórica en la escuela estatal-
No exactamente igual es la crítica de algunos académicos del Ter- autonomista.
GUíA lIIBLIOGRAFlCA
147
146 GUÍA BlBLlOGRAFICA

1942), la mejor fuente para el análisis de Weber sobre el de-


R.J. Holton, ed., Tite Transiuon from Feudalism lo Capitalism (Macmillan,
sarrollo histórico del mundo moderno.
1985). Aquí se encuentra el debate de Dobb - Sweezy, más las
Eric Wolf, Europe arul tlie People uiithoui History (University of Califor-
contribuciones de muchos otros.
nia Press, 1982) [EurojHl y la gente sin historia, México, Fondo
Nikolai Kondratieff, The Long YVt:l1Je Cycle (Richardson and Zinder,
de Cultura Económica, 1987], resalta la historia y el destino
1984) [Los ciclos econámicos largos, Cheshunt, UK, General Data
de los pueblos no europeos en el sistema global moderno.
Publications, 1995]. U na traducción reciente del clásico en-
sayo ele 1920.
Karl Marx, El capital (1859), y El manifiesto comunista (1848) son pro-
bablemente sus trabajos más importantes.
William McNeill. Generalmente considerado como el precursor de la
"historia mundial", que enfatiza tanto la continuidad de la
historia humana y Jos vínculos mundiales que se retrotraen a
un pasado remoto. La mejor introducción es un trabajo que
escribió junto con su hijo,J. R. McNeill, Human VVéb: II Bin}.'s-
Eye View ofWorüJ. History (W. W. Norton, 2003).
Kart Polanvi, The Great Transformation (Rinehart, 1944) [La gran trans-
formación, México, Fondo de Cultura Económica, 1992]. Tra-
bajo clásico y su obra más influyente, es una crítica ai punto
de vista de que el mercado social es de alguna manera un fe-
nómeno natural.
Raúl Prebisch. El primer secretario <-:jecutivo de la Comisión Económica
Para América Latina de las Naciones Unidas, está genenllmen-
te considerado como el iniciador del análisis de centro-periferia
de la economía global. Una colección de tres volúmenes se
titula Obras, 1919-1948 (Fundación Raúl Prebisch, 1991).
Ilya Prigogine, Tite End of Certainty: Time, Chaos, and the Latos ofNatu-
re (Free Press, 1997) [El fin de las certidumbres, Santiago,
Andrés Bello, 1996], es la última y más clara presentación de
sus puntos de vista. El título define lo esencial.
Joseph Schumpeter, Business Cycles, 2 volúmenes (McGraw Hill, 1939)
[Ciclos económicos, Zaragoza, Prensas Universitarias de
Zaragoza, 1997], es el más importante de sus libros, el cual
arguye que los ciclos extensos no comenzaron en el siglo XIX
sino más bien en el XVI.
Adarn Smith, La riqueza de las naciones, escrito en 1776 es citado con
frecuencia pero escasamente leído, lo que no deja de ser una
pena. Marx decía que él no era marxista y Smith no era, cier-
tamente, un smithsoniano.
Max Weber, Historia económica general (Fondo de Cultura Económica,
ÍNDICE ANALÍTICO

Abu-Lughod,Janet, 142 capitalismo, 27-29, ;32-:37, 40- /13, 55-


actividades de subsistencia, 52-53 56,84,-85
África, 23, 114 Carlos V, 83
al Qaeda, 9 centro-periferia, 25-27, :t3-:H, :36, 46-
Alemania, 18,26,37,91, 130 50,63,80,92, 110, 115, 124, 126,
América del Norte, 74, 95, 114 134, 136, 146
América Latina, 25-27, 30, 114, 124, China, 21, 23, 27-28, 67, 126, BO,
146 143
Américas, 40, 46, 124 Véase también China de Han, 126
América Latina; América del Norte Chipre, 67
Amín, Samir, 142-143 ciencia, 14-18,22,24,89-90, 102-104,
anales historiográficos, 25, 29-30, 145 129-130, 134
Anderson , Perry, 145 ciencias políticas, 19-20, 23-24, 31-32,
Antigüedad, 16,93 35-36, 10:1-104
antropología, 20-25, 103, 138 ciencias sociales (históricas), 16-;3~L
Aronowitz, Stanley, 144 55-56,86,102-104,1;30,134,137
Arrighi, Giovanni, 142-143 ciudadanos, 75-76, 86-87, 89, 92-9(j,
Asia del Este, 114 98, 100-101, 11:3, 127
asíntota, 50-51, 56, 79, 105-106, 119, clase baja, 27,38,51,54-55,89,94-95,
123 98-100,135
Australasia, 114 clase media, 27, 36, 40, 98-10 1, 1:-35
Austria-Hungría, 91 clases 42, 54-59, 76, 94,,95, 99-101,
autonomistas estatales, 37<>8 144-145 135; baja 26-27, 38,51,54-55,89,
94,-95, 98-100, 135; media 27, 36,
Bailey, Anne, 145 42,98-102, 135; peligrosas 76, 95
Balibar, Etienne, 142 clases trabajadoras, 27, 38, 51, 54-56,
Bernstein, Eduard, 98 88-89,94-95,98-100,135
bifurcaciones, 105-106, 119 colonias (y semi-colonias) 20-21,64,
Brasil, 48, 72 81-82, 100-101,104, 128
Braudel, Fernand, 30, 32, 34, 40, 124, Comisión Económica para América
144-145 Latina de las Naciones Unidas
Brermer, Robert, 36, 144 (CEPAL), 25
budismo, 136 compañias, 41-50, 59,68-74,81,84,
burguesía, 27, 37,42,98-101, 135 95, 108-11:1
Burke, Edmund, 87 conservadurismo, 76, 87-94, 130-131,
burocracias, 21,27,64-65,69, 73, 79, 135
113 Corea del Sur, 48
Canadá, 67-68, 79 VéaSf! también costos ele transacción, 111
América del Norte costos de transporte, 71-72

[1491
150 ÍNDICE ANALÍTICO INDICio: ANALlTICO 151
cristianismo, 21-22, 102, 1:)6 78, 80-S:3, 127, 137 h isioria económica, 47 Jrushov, Nikita, 28
cuadros, 61-62, 88, 109-110, 125 estados semiperifericos, 47-49, S2-83, historia mundial, 146 Judaísmo, 13G
Cuba, 67 136 "historia total", 25, 37-38
Estados Unidos, 18, 2:3-24, 26-27, 31, Hitler, Adolf, 83 Kant, Inunanucl, 14
Davos, 118 54, fiG-67, SI, S3, 93,114-115,117- Holton, Robenj., 146 Keats,John, 103
de Maistrc.joscph, 87 118, 131 Véase lamlJiánAmérica del Hopkins, Tereucc K., 143 Kipling, Rudyard, ~u
Dehio, Ludwig, 145 Norte humanidades, l['l-18, 22, 89,103-104, Konrlratieff, Nikolai, 50, 124-12fL
demanda efectiva, 50, 70, 107, 113 estrategia de dos pasos, 96-98, 115 12G 146; ciclos de, :31, 45, 48-49, 105-
democratización, 23, 11:~-114 estructuras de saber, 13-14,22-23, :)1- 106,110,124-125,1·l(i
derechos de propiedad, 68-70, 81 32, 102-10:3, 122 Iberia, 30-:~ 1
desarrollo/subdesarrollo, 24, 27-28, estudios orientales, Orientalismo, 22- identidades, 42, 5G-61 , 79, 95, Ilti, Laplacc, Picrrc-Simon , 14
:W, 48, 83, 117, 142, 144 23, 25, 27, 10;3 129 Lenin , Vladimir r., 98
Descartes, Rerié, ILl Europa, 21, 28-29, 40, 64, SO-81, 88, ideologías, 29,42,59,69,77, 8G-104, ley internacional, 26, 80, J 28, 137
"destino manifiesto", 95 91, 9~~, 95, 127-128, 136, 145, 147; 129,131; conservadurismo 77, 86- liberalismo, 77, 88-94, 99-100, 104,
dictadura del proletariado, 98 central 114; ele! Este 27, 30; 94, 125, 131; liberalismo (cen- 106, 116,131,13[,)
Disrucli, Benjamín, 92 noroeste 47; occidental Zñ, 74, SI, trista) 77, 88-95, 100, 104, ]06, Llobcra.Toscph, 14f>
Dobb, Maurirc, 28-29, 33-35, ] 44 95, 114; parieuropea 21-22, 92-93, IIG-117, 130-131; radicalismo 77, longue dureé, ;34-35, lOS, 138
"dos culturas", 15-17, 31, 102-104, 114,117,127,131 90-93,116,130,135 lucha de clases, 29, 36, 7'+-75, 94-95,
123, 12fl-126, 130 cxternalización (de costos), 68-69, idiográfico 19, 22-24, so, 104, I;)(), 135
D usscl, Enriq ue , 145 71-72,112-113,117,127 134, 1:16, 138-139 Véase también Luis XIV 65. 77
fábricas desplazadas, 109-111 humanidades: particularismo
economía, 19-20,23, 42, 1O;~-104 Fanon, Fran tz, 145 lm perio romano, 12G mafias, 46, 78-79
economía-mundo capitalista, 10, 13, Fondo Monetario Internacional, J 17 "im pcrios- III undo ", 21, 31-33, 4 1, 8:)- Marx, Karl, 25, 27-28, ;\4, 124-12f).
2;~, ;~1-3;), 36-37,40-63,68-69,77, Foro Social Mundial, 118 84, 126-127 132, 14/1, 146
84-85,94, 114-119, 126,128,136, Francia, 18-19, 25, 29-30, 64-65, ti7, Impuestos, 64, 69, 72-73, 77, lOS, 112- marxismo ortodoxo, 27-28, :)(j-3H,
141-142, 14fl 86-87,91,93,125, I:HL 135,137 114,117 125, 146
educación, 7ü, SO, 88-S9, 92, 9f>, 109, Vl;aSI' también Revolución francesa India, 21,27, 4S l'vlcNcill,john R., 146
113, 117, 129-U~0 Frank, André Gundcr, 27, 143-144 industrias de pUllta, 4+45, 48-49, 82- McNeill, William , 14G
(:Je de división del trabajo, 25-27, ;)2- fron teras, 68-69, 74, 81, 128 84,109, I:)() mercados, 19, ;)3-34, 37, ,U-45, 48-49,
;)4,36,46-51,63,92-93, L09-11O, Inglaterra, 2S-29, 47,64, H7, 91, 131 ['l2-54, 68-69, 71, 78, 82, 100, \ 27,
115,124,126,131,134,136,146 geocultura, 40, 75, 85-104, 106, 128 VhISI' también Gran Bretaña 132-133
Elba, río, 1 1"1 globalizacíón,9, 117, 128 Ingreso, tipos de, 51-56; vitalicio 52- mcri tocracia, 46, 62, 88, 121, 132
Emmanuei, Arghiri, 131,143 Gran Brctaúa, IS, 67, 131 Vhlse uuu- fl5, 113, 1 17 Mcüerriich, Klemens von , 91
empresarios, 45, 50, 68-71,73-74,78 !JI/u Inglaterra ingreso familiar, 9~) México. f>4
V¡;tlSI' también compañías grupos de esta tus, 42, ::l(j-ül, 79, 95, i nsumos, costos de, ·Ifl, 109, 1I 1-1 14 ruiuisistcmas, 32-:t~, ,U, 136
Enron, 46 116, 129 intercambio desigual, 26, ;n, 4ti, 128, minorías, 31, 7ti, 100-102, ! 16, 120-
España, 6,1 L)I 121; "misión c.iviliz.uoria" 93
especialistas, 76,89, 92, 132 Véasl' tam- Hall, Thomas D., 143-144 Internacional, Segunda y Tercera, 98 modo asiático de producción, 2f>, 27-
hiállllleritocracia hegemonía, 23, 31, 83-8['), 11·1-11f>. i nt.crrralización (de costos), tiS-72 , 29, ;)fL 132
estado liberal, 27, 92, 94-96 129,142 112,117,127 monarquías absolutas, 6·1-(¡7
estados (dentro de un sistema inter- hinduismo, UG islam, 2~l, 1:)(j mo no po! ios (cuusi niunopol ios}, ;);\-
estatal) 19,21,24,27-28,32,37, Hintze, OUo, 37, I11!l-14fl Italia, 18,27,30, (i4. l:~ I ;)4, 43-49, G8, 72, 7K-7~), 84, 1;~2,
41-49, (JO, 70-71, 72-85, 92-97, 100- historia, 17-2;), 30, 34-3f" :'.7, 7f), 103- !!H
103, 113-114, 119-120, 127-128, 104; del mundo, 147; económica Jameson, Frcdric. 1'lrl movimientos anlisisIC'lllicos, 7G-78. 80-
1:)7; fuerte y débil, 44, 46-48, 77- 47; total 25, :n .lapón, 74, 81 K1. R(¡, ~)O-~H, q'I-I02, lO!, Il'I-IIH,
152 ÍNDICE ANALiTIC() ÍNDICE ANALITICO

121, 133, 145 Véase también mo- Pircnne, Henry, 29 sexismo, 59-62, 116-117 Thatcher, Margaret, 9
vimientos de mujeres; movimientos Polanyi, KarI, 33, 146 sexualidad, 58, 116-118 tiempo, 31, 34, 137..138
nacionalistas; movimiento (s) social Porto Alegre, 118 Silver, Beverlv, 143 tiempoEspacio, 39, 137
(es) "pos", conceptos, 37-:38, 1:)4 sistema intcrestatal, 14,27,37,40-41, tiempo social, 30<31, :)4, D7-l;38
movimientos nacionalistas, 23, 95, 99- positivismo, 35-37, 134, 145 64,66-68, 7;3-74, 79-85, 128 'rones Gemelas, 9, 118
102,114,133 Prebisch, Raúl, 26, 33, 146 sistemas estatales, 64-85 transición del feudalismo al capitalis-
movimientos sociales, 77, 94-102, 112, Prigogine, Ilya, 146 sistemas-mundo (moderno), 13-14, mo, 25, 28-29, 34-35
133 "Primavera de las naciones", 90 2:~, 32-34, 40-42, 46, 52-53, 56-6:3, Turquia, 30, ()7
mujeres, movimientos de, 99-102,133 primera guerra mundial, 92 72, 75-77, 79-84, 86, 92-93, 102-
mundo árabe, 21 procesos cíclicos (de la economía del 104, 106-107, 112-122, 126, 128- unidad de análisis, 29-33, 35..36
mundo), 45,48-51, 105-106, no, 129,131,1:36,141-145 unidades domésticas, 42, 51..60, 63,
138, 146 Skocpol, Theda, 37, 144 74,95,110,138; ingreso colectivo
naciones, 16, 18-20,22-24,31-32,57-
58, 61, 76, 79-82, 88, 90-96, 100- proletariado, 27, 38, 51, 55-56, 89, 95, Smith, Adam, 146 51-54,57-58
98-99,135 Snow, C. P., 15, 125 unidisciplinariedad, 35, 38, 125,138
102,109,114,133,145
Napoleón, 14, 83, 88 Provincias Uniclas, 83 soberanía, 16,64-68,75-77, 79, 81-82, Unión de Repúblicas Socialistas So-
86, 103, 127, 137 viéticas, 9, 27-28, 31,79, 115 Wasf'
Napoleón in, 92
neoliberalismo, 117, 1:31 Quebec, 68 sociología, 19-20, 22-2~), :)1-32,35-38, también Rusia
nomotético, 19, 22-24, :~O, 35-38, 104, 1Og-104, 134, 136 universalismo, 38,60-63,88, 1:34, 139
130, 13<1-136, 1:~9 Véase también racismo-sexismo, 59-63, 93, 116..117 Spinoza, Benedict, 14-
"nuevas monarquías", 64-67 radicalismo, 26, 77, 90-9:~, 116, 135 Stalin Joseph, 27 "verdes" (y ambíentalistas) 112
Ranke, Leopold van, 17 Suecia, 65, 77 Vit:ja Izquierda, :~ 1
Occidente, 22-23, 26-27, 104 reglas en el ámbito laboral, 70 sufragio universal, 75, 98 Vietnam, :H, 114
oligopolios, 43-44, 48-49, 107-109, Reino del Terror, 86-87 Véase también Suiza, 79
114 Véase l{{mbién~!l0nopolios Revolución Francesa Swcezy, Paul, 28-29, 34, 144, 146 Wallerstein, Immanuel, 141-144
Osama bin Laden , 118 remuneración, 107-111, 114, 117, 125 Weber, Max, 42, 146
pagos de transferencia, 5:~-5<t renta, 53, 78 Taiwán.B? Wolf, Eric, 147
Países Bajos, 8;) República Turca del Norte de taoísmo, 23, 136
particularismo (cultural), :~5, 37-:38, Chipre, 67 Taylor, Petcr J., 143 Yalú, río, 114
60, 62, 134, 139 revisionismo, 70 tendencias seculares, 50, 56, 65, 105, "yugo del hombre blanco", 9;)
Partido Comunista Chino, 2:3 Revolución francesa, ] O, 16, 75-77, ll9 Yugoslavia, 68
Partido Comunista de la Unión 8&88, 103, 125, 13~ 137 teoría de la dependencia, 25-27
Soviética (I'CLJs) 28 revolución mundial de 1848,90-92 tercer mundo, 23, 26, 144..145 Zolberg, Aristide, 37,144
Partido del Movimiento, 89, 13J revolución mundial de 1968, 10,31, terrorismo, 9
Partido del Orden, 89, 131 104, 106, 115..116, us, 121
Partido Socialdemócrata Alemán, 98 Rumania, 26
partidos socialistas, 77, 94, 99-101, Rusia, 27-28, 81 Véase también. URSS
1;33
Peel, Sir Robert, 91 Sagrada Alianza, 88, 91
Pentágono, 18 salud, 92, 1 I::~, 117
pequeña producción mercantil, 53 Schlesinger, Arthur.jr, 90
periferia, 25-26, 3:3-34, ;36, 46-49, 63, Schumpeter.joseph, 146
80,110,115,124,126,131,146 seguirniento (fase B Kondratieff). 49,
periodo de transición, 104, 116, 119- 110, 117
122, 146 semi proletariado, 55 Véase también
Persia,21 clases bajas
.ÍNDICE

7
RECC)NC)CI[VlIENTC)S

VIVIMOS 9
PARA COlvIENZ AR: COMPRE NDER EL lv1UNDO EN EL (¿UE

O:
l. ORÍGEN ES HISTÓRI COS DEL ANAuSIS DE SISTEMA S-MUND

DE LAS DISCIPL INAS DE LAS CIENCIA S SOCIALE S


13
A LAS CIENCIA S SOCIALES HISTÓRI CAS

O
2. EL SISTEMA -MUNDO MODERN O COMO ECONOM ÍA-MUND
40
CAPITALISTA: PRODUC CIÓN, PLUSVALÍA Y POlARIZ ACIÓN

S-ESTAD O
:J. EL SURGlJv llENTO DE LOS SIS'l'EMAS-ESTATALES: NACIONE
64
SC>BERANAS, COLONI AS y EL SISTEMA IN'rERES TATAL

NTOS
4. LA CREACIÓ N DE UNA GEOCUI TURA: IDEOI.O GIAS, MOVlf\IIE

sor:I;\I.I·:S, (:1 ENCIAS SC)CIALES ............ ............ ............ ............ ............ •.... 86

\ClÓN,
~).EI. SISTEl'd A-MUND O f\1C)DERNO EN CRISIS: BIFURC¡
lOS
CAC)S y ()PCION ES

123
GIJ)SARIC)

141
GUÍA grP,l.IOG RAFH;j\
impreso en litografía falcón
carretera a chaleo mza. Sg, lote ()
san maleo lezoqUlpan
cnalco, edo. de méxu:o
junio de 2006