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Domingo 26 agosto 2018

TITULO:
“LAS PROMESAS DE DIOS SON COMO SEMILLAS DE VIDA ESPIRITUAL QUE NECESITAN UN TERRENO FERTIL DONDE SE SIEMBREN, GERMINEN,
DESARROLLEN Y FRUCTIFIQUEN PARA LA GLORIA DE DIOS ”.

TEXTO:

2Pe 1:1 Simón Pedro, siervo y apóstol de Jesucristo, a los que habéis alcanzado, por la justicia de nuestro Dios y Salvador Jesucristo, una fe
igualmente preciosa que la nuestra:
2Pe 1:2 Gracia y paz os sean multiplicadas, en el conocimiento de Dios y de nuestro Señor Jesús.
2Pe 1:3 Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de aquel
que nos llamó por su gloria y excelencia,
2Pe 1:4 por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza
divina, habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia;
2Pe 1:5 vosotros también, poniendo toda diligencia por esto mismo, añadid a vuestra fe virtud; a la virtud, conocimiento;
2Pe 1:6 al conocimiento, dominio propio; al dominio propio, paciencia; a la paciencia, piedad;
2Pe 1:7 a la piedad, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor.
2Pe 1:8 Porque si estas cosas están en vosotros, y abundan, no os dejarán estar ociosos ni sin fruto en cuanto al conocimiento de nuestro
Señor Jesucristo.
2Pe 1:9 Pero el que no tiene estas cosas tiene la vista muy corta; es ciego, habiendo olvidado la purificación de sus antiguos pecados.
2Pe 1:10 Por lo cual, hermanos, tanto más procurad hacer firme vuestra vocación y elección; porque haciendo estas cosas, no caeréis jamás.
2Pe 1:11 Porque de esta manera os será otorgada amplia y generosa entrada en el reino eterno de nuestro Señor y Salvador Jesucristo.

SIGNIFICADO DEL TÉRMINO:


(Del lat. promissa, pl. de promissus).
1. f. Expresión de la voluntad de dar a alguien o hacer por él algo.
2. f. Persona o cosa que promete por sus especiales cualidades.
3. f. Augurio, indicio o señal que hace esperar algún bien.
4. f. Ofrecimiento hecho a Dios o a sus santos de ejecutar una obra piadosa.
6. f. Der. Ofrecimiento solemne, sin fórmula religiosa, pero equivalente al juramento, de cumplir bien los deberes de un cargo o función que va
a ejercerse.
7. f. Der. Contrato preparatorio de otro más solemne o detallado al cual precede, especialmente al de compraventa. simple ~.
1. f. La que no se confirma con voto o juramento.

PROMESA, PROMETER (NUEVO TESTAMENTO)

A. NOMBRES 1. epangelia (ἐπαγγελία, G1860) , primariamente un término legal, denotando una citación (epi, sobre; angelo, proclamar,
anunciar), significaba también un compromiso a hacer o a dar algo, una promesa.
Con excepción de Act_23:21, se utiliza solo de las promesas de Dios. Con frecuencia se utiliza para denotar lo que ha sido prometido, y por
ello significa un don conferido en gracia, no una prenda conseguida mediante negociaciones; así, en Gl 3.14, «la promesa del Espíritu»
significa «el prometido Espíritu»; cf. Luk_24:49; Act_2:33 y Eph_1:13; lo mismo sucede en Heb_9:15, «la promesa de la herencia eterna». Por
otra parte, en Act_1:4, «la promesa del Padre» es la promesa hecha por el Padre.

En Gl 3.16 se utiliza el plural «promesas» debido a que la promesa hecha a Abraham fue repetida en varias ocasiones (Gen_12:1-3; 13.14-17;
15.18; 17.1-14; 22.15-18), y debido a que contenía el germen de todas las promesas posteriores; cf. Rom_9:4; Heb_6:12; 7.6; 8.6; 11.17.

Gl 3 expone que la promesa estaba condicionada a la fe, y no al cumplimiento de la ley. La ley fue posterior, e inferior, a la promesa, y no la
anuló (v. 21; cf. 4.23,28). Nuevamente, en Eph_2:12, «los pactos de la promesa» no constituye indicación de diversos pactos, sino un pacto
frecuentemente renovado, centrándose todo en Cristo como el prometido Mesías-Redentor, y comprendiendo las bendiciones que serían
conferidas mediante Él.

En 2Co_1:20 se utiliza el plural de cada promesa hecha por Dios; cf. Heb_11:33; en 7.6, de promesas especiales ya mencionadas.

Los usos de este término en relación con Cristo y lo que se centra en Él pueden ser dispuestos bajo los siguientes encabezamientos:
(1) el contenido de la promesa (p.ej., Act_26:6; Rom_4:20; 1 Joh_2:25);
(2) los herederos (p.ej., Rom_9:8; 15.8; Gl 3.29; Heb_11:9);
(3) las condiciones (p.ej., Rom_4:13,14; Gl 3.14-22; Heb_10:36).

PROMETER ES una de las palabras clave del lenguaje del amor. Prometer es empeñar uno a la vez su poder y su fidelidad, proclamarse
seguro del porvenir y seguro de sí mismo, y es al mismo tiempo suscitar en la otra parte la adhesión del corazón y la generosidad de la fe.

Dios, en su manera de prometer, en la certeza que posee de no decepcionar jamás, revela su grandeza única: «Dios no es hombre para
mentir ni hijo de Adán para retractarse» Num 23,19. Para Él prometer es ya dar, pero es en primer lugar dar la fe capaz de esperar que venga
el don: y es hacer, mediante esta gracia, al que recibe capaz de la acción de gracias Rom 4,20 y de reconocer en el don el corazón del dador.

Por eso Pablo, preocupado por mostrar que la base de la vida cristiana es la fe, se ve llevado a mostrar que la esencia de las Escrituras y
del designio de Dios consiste en la promesa dirigida a Abraham y cumplida en Jesucristo Gal 3,16-29.

Por eso la epístola a los Hebreos, queriendo presentar en el AT una historia de la fe, presenta por lo mismo una historia de las
promesas Heb 11,9.13.17.33.39.
Por eso, aun antes de las reflexiones de Pablo, el discurso de Pedro en pentecostés, caracteriza con una perspicacia infalible el don del
Espíritu y la aparición de la Iglesia como la «promesa» Act 2,39 y el cumplimiento de las profecías 2,16.
Para un judío las Escrituras son en primer lugar la ley, la voluntad de Dios que se ha de observar a toda costa; para los cristianos vienen a
ser ante todo el libro de las promesas; los israelitas fueron los depositarios de las promesas Rom 9,4, los cristianos son sus
herederos Gal 3,29.

El lenguaje del NT traduce este descubrimiento: al paso que el hebreo no tiene palabra especial para designar la noción de promesa y la
expresa a través de una constelación de voces, palabra, juramento, bendición, herencia, tierra prometida, o en fórmulas, como «el Dios de
Abraham, de Isaac y de Jacob», «la raza de Abraham», el NT, por el contrario, conoce una palabra propia para la promesa, gr. epangelia, que
subraya el valor de la «palabra dada»: es una «declaración». Por lo demás, la palabra tiene afinidad con «evangelio», es'angelion, la «buena
nueva».

PREGUNTA: "¿CÓMO SE CUÁLES SON LAS PROMESAS DE DIOS PARA MÍ?"

Hay literalmente CIENTOS DE LAS PROMESAS de Dios en la Biblia.

¿CÓMO PODEMOS SABER CUÁLES PROMESAS SE APLICAN A NOSOTROS Y CUÁLES PROMESAS PODEMOS RECLAMAR?

Para enmarcar esta pregunta de otra forma, ¿cómo se puede saber la diferencia entre LAS PROMESAS GENERALES Y LAS PROMESAS
ESPECÍFICAS?

Una PROMESA GENERAL es una que el Espíritu Santo da a cada creyente en cada época. Cuando el autor escribió la promesa, él no estableció
limitaciones de tiempo o destinatario.

Un ejemplo de una PROMESA GENERAL es:

1 Juan 1:9, "Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad". Esta
promesa se basa en la naturaleza del perdón de Dios y está disponible a todos los creyentes de todo el mundo.

Otro ejemplo de una promesa general es:

Filipenses 4:7, "Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo
Jesús". Esta promesa se hace a todos los creyentes que, negándose a preocuparse, traen sus peticiones a Dios (Filipenses 4:6).

Otros ejemplos de PROMESAS GENERALES se podrían incluir:

Salmo 1:3; 27:10; 31:24; Juan 4:13-14 (observe la palabra "cualquiera"); y Apocalipsis 3:20.

Una PROMESA ESPECÍFICA es una que es hecha a PERSONAS ESPECÍFICAS en MOMENTOS ESPECÍFICOS.

El CONTEXTO DE LA PROMESA usualmente deja claro quién es el destinatario.

Por ejemplo, la promesa de:

1 Reyes 9:5 es MUY ESPECÍFICA: "yo afirmaré el trono de tu reino sobre Israel para siempre…". Los versículos anteriores y siguientes aclaran
que Dios está hablando solamente al REY SALOMÓN.

Lucas 2:35 contiene otra PROMESA ESPECÍFICA: "y una espada traspasará tu misma alma.…". Esta profecía/promesa fue dirigida a María y
se cumplió en su vida.

Mientras que una PROMESA ESPECÍFICA no es para para todos los creyentes en general, el Espíritu Santo puede aún UTILIZAR una promesa
específica PARA orientar o animar a cualquiera de sus hijos.

Por ejemplo, la promesa de Isaías 54:10 se escribió teniendo en cuenta a Israel, sin embargo el Espíritu Santo ha usado estas palabras para
consolar a muchos cristianos de hoy: "… pero no se apartará de ti mi misericordia, ni el pacto de mi paz se quebrantará…"

Mientras el apóstol Pablo era guiado para llevar el evangelio a los gentiles, el afirmó la promesa de Isaías: "Te he puesto para luz de los gentiles,
A fin de que seas para salvación hasta lo último de la tierra" (Hechos 13:47). La promesa de Isaías fue originalmente para el Mesías, pero en
ella Pablo descubrió la guía del Señor para su propia vida. Cuando reclamamos una de las promesas de Dios en las escrituras, debemos tener en
cuenta los siguientes principios:

 Las promesas de Dios a menudo son condicionales. Busca la palabra "si" en el contexto.
 Dios nos da promesas para ayudarnos a someternos mejor a su voluntad y confiar en él. Una promesa no hace que Dios se doblegue a
nuestra voluntad.
 No asumas saber exactamente cuándo, dónde o cómo es que las promesas de Dios se cumplirán en tu vida.
1. Dios cumple sus promesas siempre.
II Corintios 1:19-20, "Porque el Hijo de Dios, Jesucristo, no ha sido Sí y No; mas ha sido Sí en él; porque todas las promesas de
Dios son en él Sí, y en él Amén, por medio de nosotros, para la gloria de Dios".

2. Dios nunca retrae o cambia sus promesas.


Salmo 89:34, "No olvidaré mi pacto, ni mudaré lo que ha salido de mis labios".
3. Ninguna de las promesas de Dios falla jamás.

Josué 23:14, "Reconoced, pues, con todo vuestro corazón y con toda vuestra alma, que no ha faltado una palabra que Jehová
vuestro Dios había dicho de vosotros; todas os han acontecido, no ha faltado ninguna de ellas".
4. Se nos ha prometido vida eterna.
1 Juan 2:25, "Y esta es la promesa que él nos hizo, la vida eterna".

5. Dios puede hacer lo imposible.


Lucas 18:27, "Él les dijo: Lo que es imposible para los hombres, es posible para Dios".

6. Se nos ha prometido corazones y deseos nuevos.


Ezequiel 36:26, "Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de
piedra, y os daré un corazón de carne".

7. Dios nos ha prometido el perdón.


1 Juan 1:9, "Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad".

8. Él ha prometido el fruto del Espíritu.


Gálatas 5:22-23, "Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza;
contra tales cosas no hay ley".

9. Él ha prometido libertad del temor.


Salmo 34:4, "Busqué a Jehová, y él me oyó, y me libró de todos mis temores".

10. Dios ha prometido la salvación para nuestros hijos.


Isaías 49:25, "Y tu pleito yo lo defenderé, y yo salvaré a tus hijos".
11. Se nos promete el Espíritu Santo.
Lucas 11:13, "Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará
el Espíritu Santo a los que se lo pidan?

12. Todas nuestras necesidades serán abastecidas.


Filipenses 4:19, "Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús".

13. Ninguna cosa buena será retenida.


Salmo 84:11, "Porque sol y escudo es Jehová Dios; gracia y gloria dará Jehová. No quitará el bien a los que andan en integridad".

14. Él ha prometido sabiduría.


Santiago 1:5, "Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le
será dada".

15. Dios ha prometido paz.


Isaías 26:3, "Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera, porque en ti ha confiado".

16. Dios ha prometido escape de la tentación.


1 Corintios 10:13, "No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados
más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar".

17. Tenemos la promesa de la salud y la curación.


Jeremías 30:17, "Mas yo haré venir sanidad para ti, y sanaré tus heridas".

18. Se nos promete protección contra daños y peligros.


Salmo 91:10, "No te sobrevendrá mal, ni plaga tocará tu morada".

19. La Biblia promete que los muertos volverán a vivir.


Juan 5:28-29, "No os maravilléis de esto; porque vendrá hora cuando todos los que están en los sepulcros oirán su voz; y los que
hicieron lo bueno, saldrán a resurrección de vida; más los que hicieron lo malo, a resurrección de condenación".

20. Jesús prometió que vendría otra vez.


Juan 14:2-3, "En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy pues, a preparar lugar para
vosotros. Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también
estéis".

21. Él ha prometido el fin de la muerte, la aflicción y el dolor.


Apocalipsis 21:4, "Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor;
porque las primeras cosas pasaron".