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La Santísima Trinidad (I domingo después de Pentecostés)

La devoción de la Trinidad se remonta a los siglos IX/X, cuando el monje irlandés Alcuino (+804)
asignó al domingo la Misa a la Santísima Trinidad. Durante el siglo XI, en algunos entornos
monásticos se convirtió en una festividad autónoma el domingo después de Pentecostés. La
festividad se difundió sobre todo en Francia y Alemania; Juan XXII, en el 1331, adoptó la celebración,
fijándola al final de la octava de Pentecostés. La llegada del Misal Romano de 1570, marcó su
recepción universal y definitiva; y después de Vaticano II, se incluyeron algunos cambios en los
textos eucológicos y de mayor consistencia en las lecturas bíblicas.

Respecto al leccionario, se distribuye en tres años: A, B y C. El A se presenta a manera de itinerario


de la revelación continua del misterio único y trino a los hombres. El año B, nos invita a profundizar
en una perspectiva de fe acerca de la revelación de Dios como historia de salvación. En el C, las
lecturas son una invitación a no permanecer en el umbral de un dogma, sino contemplar la Trinidad
como misterio de comunión, vida y amor. Los temas importantes presentes en las lecturas de los
tres años son: el don del amor del Padre, nuestra vida en el espíritu, reconciliación, hijos de Dios y
coherederos de Cristo.

Nuestro Señor Jesucristo, Rey del Universo (Último domingo “per annum”)

Instituida por Pio XI en la encíclica Quas Primas, el 11 de diciembre de 1925, y corresponde al último
domingo de octubre. Con esta celebración se pretendía afirmar la soberanía de Cristo sobre los
hombres y las instituciones humanas (esto debido al laicismo de la sociedad moderna de la época).
Durante el pontificado de León XIII hubo varios intentos por introducir esta solemnidad, pero el
mismo Papa proclamó la realeza de Cristo mediante la consagración del género humano al Sagrado
Corazón. Desde el Vaticano II se le ha dado una interpretación más espiritual y escatológica a esta
celebración, y se desplazó la solemnidad al último domingo del año litúrgico.

Respecto al leccionario, retoma la configuración anterior y presenta una más, divida en los tres ciclos
anuales, A, B, C. En el Año A, se recuerda que el sentido de la historia del mundo y de la vida del
hombre está en relación con Jesucristo, y esta relación con Él lleva a la relación con los hermanos.
El año B, nos dice que las potencias y reinos de este mundo tienen como destino caer y desaparecer
tarde o temprano; y que el Señorío de Cristo significa que Dios no permite que el mundo se pierda,
sino que Él (el Padre) lo lleva a la salvación. En el año c, se nos recuerda que Cristo continúa siendo
Rey y tiene el poder real de introducir a los hombres en el Paraíso, de manera que cada domingo se
proclama el soberano señorío de Cristo.
ESQUEMA GENERAL
Instrucción General del Leccionario.

Proemio
Cap1: Principios generales para la celebración litúrgica de la palabra de Dios
1. Algunas indicaciones previas
a) Importancia de la palabra de Dios en la celebración litúrgica
b) Términos empleados para designar la palabra de Dios
c) Significación litúrgica de la palabra de Dios
2. La celebración litúrgica de la palabra de Dios
a) Características propias de la palabra de Dios en la acción litúrgica
b) La palabra de Dios en la economía de la salvación
c) La palabra de Dios en la participación litúrgica de los fieles
3. La palabra de Dios en la vida del pueblo «de la alianza»
a) La palabra de Dios en la vida de la iglesia
b) La palabra de Dios en la explicación que de ella hace la iglesia
c) Conexión entre la palabra de Dios proclamada y la acción del espíritu santo
d) íntima cohesión entre la palabra de Dios y el misterio eucarístico

Cap 2: La celebración de la liturgia de la palabra en la misa

1. Elementos de la liturgia de la palabra y ritos de los mismos


a) Las lecturas bíblicas
b) El salmo responsorial
c) La aclamación antes de la lectura del evangelio
d) La homilía
e) El silencio
f) La profesión de fe
g) La oración universal u oración de los fieles
2. Cosas que ayudan a una recta celebración de la liturgia de la palabra
a) Lugar de la proclamación de la palabra de dios.
b) Los libros para la proclamación de la palabra de dios en las celebraciones
Cap 3: Oficios y ministerios en la celebración de la liturgia de la palabra dentro de la misa
1. Funciones del presidente en la liturgia de la palabra.
2. Oficio de los fieles en la liturgia de la palabra
3. Ministerios en la liturgia de la palabra
Cap 4: Ordenación general de las lecturas de la misa
1. Finalidad pastoral de la Ordenación de las lecturas de la misa
2. Principios observados en la elaboración de la Ordenación de las lecturas de la misa
a) Elección de los textos
b) Ordenación de las lecturas para los domingos y fiestas
c) Ordenación de las lecturas para las ferias
d) Las lecturas para las celebraciones de los santos
e) Las lecturas para las misas rituales, por diversas necesidades, votivas y de
difuntos
f) Principales criterios aplicados en la selección y ordenación de las lecturas
1) Reservación de algunos libros según los tiempos litúrgicos
2) Extensión de los textos
3) Los textos más difíciles
4) Omisión de algunos versículos
3. Principios que hay que aplicar en el uso de la Ordenación de las lecturas
a) Facultad de elegir algunos textos
1) Acerca de las dos lecturas antes del Evangelio
2) Acerca de la forma larga o breve
3) Acerca de un doble texto propuesto
4) Acerca de las lecturas feriales
5) Acerca de las celebraciones de los santos
6) Acerca de las demás partes de la Ordenación de las lecturas
b) El salmo responsorial y la aclamación antes de la lectura del evangelio
Cap 5: Descripción de la ordenación de las lecturas
1. Tiempo de Adviento
a) Domingos
b) Ferias
2. Tiempo de Navidad
a) Solemnidades, fiestas y domingos
b) Ferias
3. Tiempo de Cuaresma
a) Domingos
b) Ferias
4. Triduo sagrado y tiempo pascual
a) Sagrado triduo pascual
b) Domingos
c) Ferias
d) Solemnidades de la Ascensión y de Pentecostés
5. Tiempo Ordinario
a) Ordenación y selección de los textos
b) Lecturas para los domingos
5) Lecturas del Evangelio
6) Lecturas del Antiguo Testamento
7) Lecturas del Apóstol
c) Lecturas para las solemnidades del Señor en el Tiempo Ordinario
d) Lecturas para las ferias
1) Los Evangelios
2) La primera lectura
Cap. 6: Adaptaciones, traducciones a la lengua vernácula y confección de la ordenación de las
lecturas
1. Adaptaciones y traducciones
2. Confección de cada lectura en particular
e) Indicación del texto
f) Título
g) El «íncipit»
h) Aclamación final
DISTIRBUCIÓN GENERAL DE LAS LECTURAS DE LA MISA

1. Finalidad pastoral de la Ordenación de la Lecturas de la Misa.

La Ordenación de las Lecturas se ha realizado para obtener un fin pastoral, siguiendo la mente
del Concilio Vaticano II. Esperamos que la continua lectura y explicación de la Sagrada
Escritura en la celebración eucarística sea muy eficaz para alcanzar esta finalidad.

Se ha elaborado una sola Ordenación de las Lecturas, que cuenta con la posibilidad de ser
acomodada a las determinadas costumbres y exigencias de las Iglesias particulares y de las
asambleas celebrantes.

La presente distribución suministra a los cristianos el conocimiento de toda la palabra de Dios,


conforme a una adecuada explicación.

El Leccionario del Misal Romano incluye un carácter didáctico. En efecto, ofrece


adecuadamente los hechos y palabras principales de la historia de la salvación, de modo que
esta historia de la salvación aparece ante los fieles como algo que tiene una continuidad
actual.

Todos los fieles, en cualquier parte y en determinados días y tiempos, escuchan las mismas
lecturas y las meditan aplicándolas a las circunstancias concretas.

Los pastores pueden usar, según convenga, las posibilidades que ofrece la misma Ordenación,
sobre todo con ocasión de la celebración de alguna Misa ritual, votiva, o en honor de los
santos o por diversas circunstancias.

2. Principios en la elaboración de la Ordenación de las Lecturas de la Misa.

La selección y distribución de los fragmentos se ha hecho teniendo en cuenta la sucesión de


los tiempos litúrgicos y los principios hermenéuticos de los estudios exegéticos de nuestro
tiempo. Los principios observados:

a) Selección de textos:

La sucesión de lecturas del “propio del tiempo” se ha dispuesto así: en los domingos y fiestas
se proponen los textos más importantes. La otra serie de textos se asigna a las ferias. Ninguna
de las dos series depende la una de la otra. La serie de lecturas para las celebraciones de los
santos, Misas rituales, o por diversas necesidades, o las votivas, o las Misas de difuntos, se rige
por normas propias.

b) Distribución de las lecturas en los domingos y fiestas:

Características:

- Toda Misa presenta tres lecturas (primera, segunda y tercera). Se pone así de relieve la
unidad el A.T. y del N.T., y de la historia de la salvación, cuyo centro es Cristo.
- Para los domingos y fiestas se propone un ciclo de tres años para que haya una lectura
más variada y abundante de la Sagrada Escritura.
- Los principios que regulan la Ordenación de las Lecturas para los domingos y fiestas son
los llamados de “composición armónica” o de “lectura semi-continua”.

La mejor composición armónica entre las lecturas del A.T. y del N.T. tiene lugar cuando la
misma Escritura la insinúa. En los tiempos de Adviento, Cuaresma y Pascua la composición
entre los textos se basa en otros principios; ocurre lo contrario en los domingos del tiempo
ordinario.

Lo que era conveniente para los tiempos anteriormente citados no ha parecido oportuno
aplicarlo también a los domingos, de modo que en ellos hubiera una cierta unidad temática,
que hiciera más fácil la instrucción homilética.

c) Distribución de las lecturas para las ferias:

Criterios:

- Toda Misa presenta dos lecturas: la primera del A.T. o del Apóstol, y en tiempo pascual, de
los Hechos de los apóstoles; la segunda, del Evangelio.
- El ciclo anual del tiempo de Cuaresma se ordena teniendo en cuenta dos elementos: el
bautismal y el penitencial.
- También en las ferias de Adviento, Navidad y Pascua el ciclo es anual.
- En las ferias de las treinta y cuatro semanas del tiempo ordinario las lecturas evangélicas
se distribuyen en un solo ciclo, que se repite cada año. En cambio, la primera lectura se
distribuye en un doble ciclo que se lee en años alternos. El año primero se emplea en los
años impares; el segundo, en los pares.
d) Las lecturas para las celebraciones de los santos:

Para las celebraciones de los santos se ofrece una doble serie de lecturas:

- Una del Propio, para las solemnidades, fiestas y memorias.


- Otra serie se halla en los Comunes de los santos.

Por lo que se refiere al orden se hayan primero los textos del Antiguo Testamento luego los
textos del apóstol después los salmos y versículos interleccionales y finalmente los textos del
evangelio, colocados para que el celebrante los elija a voluntad, teniendo en cuanta las
necesidades pastorales de la asamblea.

e) Las lecturas para las misas rituales, para diversas necesidades, votivas y de difuntos

En el mismo orden están colocados los textos de las lecturas para las misas rituales, para
diversas necesidades votivas y de difuntos.

f) Principales criterios aplicados a la selección y distribución de las lecturas


para la distribución de las lecturas hay otro carácter más general:
1. Reservación de algunos libros según los tiempos litúrgicos:
algunos libros de la Sagrada Escritura se reservan para determinados tiempos
litúrgicos, por ejemplo, el libro de los hechos de los apóstoles en tiempo de Pascua.
2. Extensión de los textos
se guarda un término medio, para algunos textos más largos, se prevé una doble
forma la larga y la breve según convenga.
3. Los textos más difíciles
se trata de que se eviten los textos más difíciles ya que estos suscitan arduos
problemas de índole literaria critica o exegética.
4. Omisión de algunos versículos
estas omisiones no se pueden hacer a la ligera no sea que quede mutilado el sentido
del texto o el espíritu o el estilo propio de la escritura.
3. Principios que hay que aplicar en el uso de la ordenación de las lecturas
a) facultad de elegir algunos textos
En la ordenación de las lecturas se conceda al celebrante la facultad de elegir al celebrante
ya sea alguno u otro texto. Esto raramente sucede en los domingos solemnidades o
fiestas, se da con más facilidad en las celebraciones de los santos y en las misas rituales
para diversas necesidades votivas y de difuntos. Todo esto tiene una finalidad pastoral al
organizar la liturgia de la palabra.

1. Las dos lecturas antes del evangelio


En las misas en las que se proponen tres lecturas hay que hacer efectivamente tres
lecturas, entre las dos primeras lecturas se ha de preferir aquellas que esta mas
relacionada directamente con el evangelio.
2. Forma larga o breve
Hay que guiarse también por un criterio pastoral, siempre dando la prioridad a que el
fiel escuche el texto mas completo.
3. Doble texto propuesto:
Atender a la utilidad de la asamblea, usar el texto más conveniente para la misma.
Atender a la utilidad pastoral
4. Lecturas feriales:
Están asignadas para todos los días del año. Se usan esas, a no ser que coincida una
celebración de mayor rango litúrgico o una memoria con lecturas propias. Si en una
misma semana se tienen que omitir varias lecturas por otras celebraciones, el
sacerdote preverá esto y buscará unir estas partes a las demás para tener una visión
de conjunto.
5. Celebraciones de los santos
Para algunas celebraciones de santos se proponen lecturas propias, y prevalecen sobre
las lecturas del día. Cuando se crea conveniente, se sugiere acudir al Común para
escoger alguna lectura que resalte más algún aspecto de la vida del santo que las
lecturas propuestas. El sacerdote no deberá omitir las lecturas asignadas por atender a
sus preferencias, en miras al bien espiritual de los fieles. Las lecturas del Común
presentan varios textos para una misma lectura, el celebrante escogerá la más
conveniente. En algún motivo especial también se puede acudir al Común de santos y
santas.
otras consideraciones para celebraciones de santos:
a. Solemnidades y fiestas: Usar lecturas del Propio o Común
b. Solemnidades de calendarios particulares: Deben poner tres lecturas (a menos
que la Conferencia disponga solo dos lecturas): Primera del AT (en pascua Hch.
o Apoc.), Segunda del Apóstol, Tercera del Evangelio
c. Fiestas y Memorias: Cuando solo hay dos lecturas, una debe ser del AT o del
Apóstol, la otra del Evangelio. En Pascua, la Primera del Apóstol y la Segunda del
Evangelio de Juan.
6. Demás partes de la Ordenación de las Lecturas:
- Misas rituales: Mismos textos promulgados en los respectivos rituales, exceptuando
los pertinentes a aquellas celebraciones que no se pueden juntar con la misa
- Misas de diversas necesidades, votivas y de difuntos: Diversas lecturas para adaptar
a las circunstancias de las asambleas.
- Misas rituales para diversas necesidades, votivas y de difuntos: Elección de textos
con los mismos criterios que se usan para la elección de lecturas del Común de los
santos.
- Misas rituales prohibidas pero que se permita tomar una lectura de las propuestas
para la Misas rituales: atender al bien espiritual de los fieles
b) Salmo responsorial y aclamación antes del Evangelio:
Se tomará el salmo asignado a la lectura, a no ser que sean lecturas del Común de los santos,
de las Misas rituales para diversas necesidades, votivas y de difuntos. Para que el pueblo
pueda decir el responsorio del salmo, la Ordenación de Lecturas provee algunos textos de
salmos y respuestas para diversos tiempos del año o para las diversas categorías de santos.
Esto siempre que el salmo sea cantado.
El canto se hace entre la Segunda lectura y el Evangelio, o se determina en cada Misa y está
relacionado con el Evangelio, o bien se deja a libre elección entre el común de cada tiempo
litúrgico o del Común.
Cuaresma: Usar alguna de las aclamaciones propuestas más adelante y se dice antes y
después del versículo que precede al Evangelio.

DESCRIPCIÓN DE LA ORDENACIÓN DE LAS LECTURAS

1. Tiempo de Adviento
a) Domingos

Las primeras lecturas para los domingos corresponden a profecías sobre el Mesías, tomadas
del libro de Isaías; las segundas lecturas contienen exhortaciones y enseñanzas relativas a
este tiempo. El Evangelio se refiere a la venida del Señor al final de los tiempos (primer
domingo), a Juan Bautista (segundo y tercer domingo), y lo relativo al nacimiento del Señor
(cuarto domingo).

b) Ferias
se divide en dos ferias, la primera que va desde el principio hasta el 16 de diciembre donde
se lee el libro de Isaías y el Evangelio en referencia a este; la segunda desde el día 17 hasta
el 24 de diciembre, donde se narra los acontecimientos que preparan al nacimiento del
Señor, tomados del Evangelio de San Mateo y de San Lucas.

2. Tiempo de Navidad
a) Domingos

Las lecturas de la vigilia y las tres misas de Navidad fueron tomadas de la traición romana,
para la fiesta de la Sagrada Familia, las lecturas nos hablan de las virtudes de la vida
doméstica y el evangelio sobre la infancia de Jesús; la octava de Navidad y la solemnidad de
Santamaría Madre de Dios, las lecturas se refieren a la Virgen Madre de Dios, y la imposición
del nombre de Jesús. Para la Epifanía, se conserva la tradición romana, y la fiesta del
Bautismo, los textos se refieren a este misterio.

b) Ferias

Para las ferias se hace una lectura de la primera carta de San Juan, los evangelios se refieren
a las manifestaciones del Señor, también se leen los acontecimientos de la Infancia de San
Lucas para el 29 y 30 de diciembre, y el primer capítulo del Evangelio de San Juan del 31 de
diciembre al 5 de enero.

3. Tiempo de Cuaresma
a) Domingos

Para el Evangelio se sigue el siguiente esquema:

- Tentaciones, primer domingo


- Transfiguración, segundo domingo
- Los tres domingos siguientes en el año A, se leen los evangelios de la samaritana, el
ciego de nacimiento y la resurrección de Lázaro. Para el año B se leen textos de San
Juan sobre la glorificación de Cristo por su cruz y resurrección, en el año C, se leen
textos de San Lucas sobre la conversión. El domingo de Ramos para la procesión se
eligen textos relativos a la entrada del Señor en Jerusalén y en la misa el relato de
la pasión.

Las primeras y segundas lecturas, hacen referencia la historia de la salvación. Para estar en
sintonía con el Evangelio.

b) Ferias

Los primeros días de la semana Santa las lecturas giran en torno al misterio de la pasión y
las lecturas de la misa Crismal hacen referencia la función mesiánica de Cristo.

4. Triduo Sacro
a) Triduo sacro pascual

Para la misa vespertina de la cena del Señor se hace referencia el éxodo y las palabras del
Pablo sobre la institución de la Eucaristía, el viernes santo se proclaman la pasión según San
Juan y la lectura del libro de Isaías.
En la vigilia pascual se proponen siete lecturas del antiguo testamento recordando las
maravillas de Dios en la historia de la salvación, y dos del nuevo testamento, así como el
evangelio del anuncio de la resurrección de los tres sinópticos y la lectura apostólica sobre
el bautismo cristiano. Para la misa del día de pascua se propone el evangelio de San Juan
sobre sepulcro vacío, la misa vespertina, el Evangelio de San Lucas sobre la aparición a los
discípulos de Emaús y para la primera lectura los hechos de los apóstoles en vez del antiguo
testamento.

b) Domingos

Los domingos pascuales del primero al tercero, el evangelio relata las apariciones de Cristo
resucitado, el cuarto domingos las lecturas hacen referencia al buen pastor; los domingos
quinto, sexto y séptimo, se leen pasajes escogidos del discurso y de la oración del Señor
después de la última cena. La primera lectura se toma en los hechos de los apóstoles de
modo paralelo, con testimonios y progreso de la Iglesia primitiva, la segunda lectura se
toma, en el año A, la primera carta de San Pedro, el año B, la primera carta de San Juan y el
año C, el apocalipsis.

c) Ferias

La primera lectura de toma del libro de los Hechos de modo semi-continuo, el Evangelio,
dentro de la octava de Pascua, es de las apariciones del Señor, luego se hace una lectura
semi-continua del Evangelio de Juan.

d) Solemnidades de la Ascensión y de Pentecostés

La Ascensión conserva como primera lectura la narración del suceso según Hechos de los
Apóstoles; completado con las lecturas apostólicas acerca de Cristo a la derecha del Padre;
en la lectura del Evangelio cada ciclo presenta el texto propio según las variantes de cada
evangelista.

La vigilia de Pentecostés tiene 4 opciones de textos para la primera lectura, La lectura


apostólica explica cómo el Espíritu realiza su función en la Iglesia, y la lectura evangélica
recuerda la promesa del Espíritu hecha por Cristo.

Para la Misa del día, la primera lectura es la acostumbrada narración que nos hacen los
Hechos de los Apóstoles del acontecimiento de Pentecostés, y la segunda pone de
manifiesto los efectos de la actuación del Espíritu en la vida de la Iglesia. El Evangelio trae a
la memoria cómo Jesús, en la tarde del día de Pascua, hace a los discípulos partícipes del
Espíritu.

5. Tiempo Ordinario
a) Distribución y selección de los textos.
La Ordenación de las Lecturas contiene lecturas para los 34 domingos y las semanas que
los siguen.
Para ordenar rectamente el uso de las lecturas establecidas para el tiempo ordinario,
deben observarse las normas siguientes:
o La fiesta del Bautismo del Señor ocupa el lugar del domingo I del tiempo
ordinario; por tanto, las lecturas de la semana I empiezan el lunes después del
domingo que cae después del día 6 de enero. Si la fiesta del Bautismo del Señor
se celebra el lunes después del domingo en que se ha celebrado la Epifanía, las
lecturas de la semana 1 empiezan el martes.
o El domingo que sigue a la fiesta del Bautismo del Señor es el segundo del tiempo
ordinario, Los demás se numeran en orden progresivo, el comienzo de la
Cuaresma. Las lecturas de la semana en que cae el miércoles de Ceniza se
interrumpen el martes antes de Ceniza.
o Al reanudar las lecturas después de Pentecostés:
 Si son 34 domingo del T.O., se toma la semana inmediata a la que se
interrumpió.
 Si son 33, se omite la primera semana que habría que tomar.
b) Lecturas para los domingos
1. Lecturas del Evangelio:

El domingo II del T.O se refiere aún a la manifestación del Señor, se lee la perícopa
tradicional de las bodas de Caná y otras dos, tomadas asimismo del Evangelio de san
Juan.

A partir del domingo III empieza la lectura semi-continua de los tres evangelios
sinópticos, ordenada de manera que presenta la doctrina propia de cada Evangelio
conforme se desarrolla la vida y predicación del Señor.

2. Lecturas del Antiguo Testamento:

Se han seleccionado en relación con las perícopas evangélicas, para evitar una excesiva
diversidad entre las lecturas de cada Misa y manifestar la unidad de ambos
Testamentos. Se ha procurado que fueran breves y fáciles; pero también se ha previsto
que en los domingos se lea el mayor número posible de los textos más importantes del
Antiguo Testamento, sin un orden lógico, atendiendo solamente a su relación con el
Evangelio.

3. Lecturas del Apóstol

Se propone una lectura semi-continua de las cartas de san Pablo y de Santiago, se han
escogido sólo lecturas bastante breves y no demasiado difíciles para la comprensión de
los fieles.

c) Lecturas para las solemnidades del Señor en el Tiempo Ordinario.


Para estas celebraciones se han elegido unos textos que responden a las principales
características de ellas.
d) Lecturas para las ferias.
1) Se ordenan de manera que en primer lugar se lee el de san Marcos, luego el de san
Mateo y finalmente el de san Lucas.
2) En la primera lectura se van alternando los dos Testamentos, varias semanas cada
uno, según la extensión de los libros que se leen.
De los libros del Nuevo Testamento se lee una parte bastante notable. En cuanto al A.T.,
no era posible ofrecer más que aquellos trozos escogidos que, en lo posible, dieran a
conocer la índole propia de cada libro. En la ordenación de las lecturas para las ferias
del "Propio del tiempo" tienen cabida casi todos los libros del Antiguo Testamento.
Únicamente se han omitido algunos libros proféticos muy breves y un libro poético.