You are on page 1of 3

Desarrollo del proceso formativo en adultos

Comenzaremos explicando que entendemos por adulto. En nuestra cultura se entiende


por persona adulta la persona que ha dejado de crecer y se halla situada entre la
adolescencia y la vejez, el periodo más largo de la vida humana.

La formación en este periodo de la vida se presenta como una compensación de


situaciones de fracaso escolar, es decir, es una oportunidad para el adulto. Además del
nuevo concepto de educación permanente, que actualmente está arraigado en nuestra
sociedad.

Por todo ello nace la Andragogía, que es la disciplina que se ocupa de la educación y el
aprendizaje de personas adultas. Sus principios son realidad, participación,
horizontalidad y flexibilidad. Por todo ello nace la Andragogía, que es la disciplina que
se ocupa de la educación y el aprendizaje de personas adultas. Sus principios son
realidad, participación, horizontalidad y flexibilidad.

Los elementos que componen el proceso formativo son el alumno, que es el receptor de
la enseñanza y que para que su proceso de aprendizaje sea eficaz debemos tener
presente sus motivaciones, experiencia, personalidad y capacidades; el docente, que es
el facilitador del proceso de enseñanza aprendizaje y que debe ser más que un mero
transmisor de conocimientos; la materia a impartir, que son contenidos que se imparten
y que pueden ser conceptuales, procedimentales y actitudinales; los métodos, es la
manera en la que el docente imparte las sesiones formativas; la interacción, que son las
relaciones personales que se establecen entre el alumnado, el docente y el equipo del
Centro de Formación; y, por último, el contexto, que es el entorno inmediato en que se
desarrolla la acción formativa y que se convierte en la principal fuente de recursos
educativos, teniendo en cuenta que el propio espacio puede generar elementos
perturbadores para el proceso.

Llegados a este punto donde hemos conocido la definición actual de adulto, la disciplina
que se encarga de su educación y aprendizaje y de los elementos que componen el
proceso formativo, analizaremos cuáles son las características de este tipo de alumnado
y sus tipos de aprendizajes, para posteriormente definir los condicionantes que pueden
favorecer o limitar su aprendizaje. Antes de pasar a las características del adulto y de
sus tipos de aprendizaje debemos tener en cuenta que el docente debe siempre propiciar
el aprendizaje significativo. Para David Ausbel, el aprendizaje significativo se da
cuando el aprendiz encuentra sentido en lo que se aprende y aplica el conocimiento
apropiadamente.

Autonomía, disponibilidad, motivación, experiencia, responsabilidad y aprendizaje


orientado son las características que presenta un alumnado adulto.

Según sus características los condicionantes que pueden favorecer su aprendizaje


son:
1. Si el alumnado presenta una autonomía, puede favorecer su aprendizaje ya que
al ser el artífice de su propia formación mostrará más interés. Además, el
docente debe favorecer esta característica mediante una formación participativa
y su premisa debe ser que el alumnado se convierta en corresponsable y agente
activo en el proceso de planificación, desarrollo y evaluación del currículum.
2. La motivación del alumnado juega un papel importantísimo en la adquisición de
conocimientos, actitudes y destrezas. Según sus motivaciones, que pueden ser
económicas, profesionales, sociales, culturales, cívicas…, pueden alcanzar o no
sus objetivos previstos.
3. La experiencia es un factor importa en el aprendizaje de los adultos, y aprenden
mejor si utilizamos esa experiencia mediante la presentación de problemas
realistas.

Y los que pueden limitarle son:

1. La resistencia a la nueva formación


2. Deseo de cubrir necesidades sociales
3. Impaciencia por aplicación de lo aprendido
4. Responsabilidad en el proceso formativo
5. Miedo al fracaso
6. Necesidad de verificar de manera permanente la utilidad de lo aprendido.

Sus tipos de aprendizaje pueden ser:

 Activo
 Analítico
 Pragmático
 Reflexivo

Según su tipo de aprendizaje los condicionantes que pueden favorecer o limitar su


aprendizaje son los siguientes:

Si el alumno o alumna es una persona que, para sentirse estimulada, necesita el


aporte de novedades, estamos ante un alumno o alumna activo.
Ante este tipo de alumnado deberíamos utilizar una metodología experimentar,
de ensayo error, esto favorecía y les haría participe de su formación.
Lo que limitaría su aprendizaje sería una metodología pasiva, de clases
magistrales donde el alumno fuese un mero receptor de conocimientos.
Si el alumno o alumna presenta un tipo de aprendizaje analítico, estamos ante
una persona que prefieren situaciones que le ofrezcan la oportunidad de
preguntar y expresar ideas.
Así lo que favorecería su aprendizaje sería una metodología metódica, objetiva
y crítica.
Y lo que lo limitaría sería una metodología basada expositivo sin espacios para
la reflexión y expresión de posiciones e ideas generando un aprendizaje
superficial.
Si nos encontramos ante un alumnado que busca enfrentarse a problemas reales,
buscando obtener conclusiones para su vida, nos referimos a un aprendizaje
pragmático, caracterizado facilitar la oportunidad de practicar y experimentar.
Lo que favorecería su aprendizaje sería una metodología práctica, basada en
problemas reales.
Lo que lo limitaría su aprendizaje sería:
- Cuando lo aprendido no se relaciona con sus necesidades inmediatas.
- Cuando las actividades no tienen una finalidad aparente.
- Cuando lo que hace no está relacionado con la realidad.
Si el alumno o la alumna presenta un tipo de aprendizaje reflexivo, nos
encontramos ante una persona que orienta su aprendizaje hacia el dato y el
detalle, son personas meticulosas, que huyen de la improvisación y requiere
tiempo para preparar y asimilar conceptos.
Lo que favorecería su aprendizaje sería una metodología centrada en el interés
de los/as participantes convirtiéndose en agentes de su propia formación, a
través de estrategias como la investigación personal,…
Lo que limitaría su aprendizaje sería una metodología no ajustada a los objetivos
y donde la improvisación en su estructura organizativa tiene especial relevancia.